¿Y por qué no?

Sexta entrega

Esta vez no paso demasiado tiempo…al otro día, me envío una figura de una lechuza que ahora están tan de moda, como aquellos emoticones que tuvieron su momento; pero con un ¿?…que no logre comprender. Fue tal mi desconcierto, que le envié un stickers agitando los brazos y demostrando mi alegría por la respuesta.

No mi actitud a esta altura, ni yo la entiendo. Pero, obviamente le pregunte las razones de esa lechuza como preguntando y agregue;

-¿Debo tomarlo como una respuesta de que no estás de acuerdo con lo que escribí o acertar con alguna adivinanza?

Luego de más de media hora; su respuesta llegó:

-Ya son las 1:30 pasado el mediodía y estuve esperando la señal, ya que en esta zona es muy frecuente, quedarse sin celular.  Te cuento, hoy tuve un almuerzo con unos amigos  de la infancia, con los cuales una vez al mes nos reunimos para festejar, generalmente algún cumpleaños. Y aproveche (¿?) para salir a caminar con mi perra Jaira; y así poder leer tu mensaje-

Ya esto me resultaba demasiado. No me parecía descubrir una adolescente que se encuentra en falta; era más que eso “una persona adulta evitando que la descubran. ¿Descubrir qué?”

Pero no quise interrumpir. Continúo escribiendo, dándome una nueva y enésima sorpresa, a las cuales no acabo de acostumbrarme.

-“Te juro que has venido a mi vida; como el mejor condimento que le faltaba. Porque busco estar contigo, porque hay cosas que como vos la decís, una las siente de manera diferente. Para que entrar en detalles. Pero nos divertíamos mucho, creo que conmigo te aflojabas y colgabas esa personalidad arrolladora que aparentaba “soberbia”, pero es propia de los que se esconden y son unos dulces como vos, Bon o Bon (aclaro que es una golosina demasiado dulce, para mi gusto).”-

-Quedé atónito con la lectura de sus reflexiones; pero mi “alter ego” prefirió continuar con su relato;

-“Gracias por comprender las razones, de mi permanente agradecimiento a Dios. Cada vez que tengo cita con el cirujano, para realizarme los controles médicos; él mismo me dice que no entiende como pudo haberse estabilizado toda mi columna vertebral; de la manera que ocurrió. Así es, que siempre doy testimonio de agradecimiento al Espíritu Santo. Ah…te aclaro, en eso que me dijiste que vos no habías sido mi primer amor. Tú no recuerdas, pero yo te veía cuando venias de vacaciones con tu familia a la villa y siempre en el mismo chalet. Casi siempre paso por allí y hoy especialmente que salí con mi auto, me detuve cinco minutos frente al lugar y un abanico de recuerdos llegaron a mi mente.-“

Lo que expresaba era cierto; salvo por un detalle: la primer ocasión que fui a la villa con mis padres; yo tenía en aquel entonces no más de quince años. Y no la recordaba realmente, como tampoco haberla visto a pesar de que con los años supe que vivía en esa hermosa localidad. Por contrario; si recordaba a una adolescente rubia y de ojos celestes, hija de polacos que en aquel entonces, con la que nos sentíamos atraídos, pero con esa inocencia del camino de lo que llamamos atracción, más que amor. Aleje esos recuerdos de mis pensamientos y continúe leyendo;

“-Sabía que tenías hijos; cuando pregunte por ti a un amigo común. Bueno dime; cuantos hijos tienes; -¿seguís casado? ¿Eres feliz o la careteas? (alguien que cuando le preguntan si es feliz, pone cara de “yo no fui” y responde con gestos)-“

Iba a continuar leyendo, pero me detuve. ¿Qué es ser feliz? Hay realmente unívoca definición para todos nosotros, de lo que representa la felicidad. Seguramente no; creo que son solo destellos en nuestra vida. Muchas veces, un suspiro o bien una serie de ellos. Son fragmentos. Emociones, en momentos únicos. ¿Existe un estado de felicidad permanente? En lo personal, creo que no. Cuando lo soy en un aspecto, seguramente dejo de serlo en otro. Y eso, a pesar de que el ser humano es indivisible y único. Continúe leyéndola;

“-El psicólogo que te recomendé, él fue quien me aconsejo que me alejara de vos y yo le propuse que te alentara a que fueras tu quien tomara esa decisión. Me sentí culposa, pero siempre supe en aquellos años de vos y tu tratamiento (¿?). La mujer de tu hermano, me contuvo muchísimo con su experiencia al igual que una de tus hermanas. En una oportunidad, creo haberla visto en el Hospital Garraham, ¿Adriana se llama, verdad?  Yo estaba con la Dra. Baque, con quien realice un viaje de placer a Italia. Volviendo a tu hermana; estoy segura de que era ella; muy bella como siempre y además buena persona. Me imagino que debe tener una familia hermosa. ¿No? Ah… en cuanto al poema ya te comente, que no soy nada buena como para poder decirte si es bueno o no… soy tan básica; pero luego de releerlo solo te doy mi opinión; no quiero que te enojes (¿?) pero tienes que buscar más dentro de ti, para arrancar todo eso que te estalla dentro de tu piel.  Aunque sea mezcla de ficción y realidad. Lo que si me encanto fue “Mi primer amor”. Una pena que no haya sido yo, la que lo inspiro. Eso, me dejo un poco triste. Bueno, mi amigo íntimo, te envío el número de mi celular y el particular; en cuanto a este si te atiende otra persona; no cortes la comunicación, por favor, y pregunta por la familia Aranjuez, que hace tres años que no viven más aquí y continuamente los llaman de bancos o entidades financieras. Bueno, es tarde y debo levantarme temprano mañana. Tengo que realizar unos trámites. Un cariño grandote y abrazo de OSO (espero que te llegue todo esto que he estado escribiendo; porque continuo sin conexión de internet)-“

Volví a quedarme de palmas y me pregunte:

  • ¿Cuánto de nuestra vida la realidad se enmaraña con la ficción, al construir recuerdos distintos para dos personas, que se encontraron en el mismo lugar y al mismo tiempo? –

Y solo atine a escribir Ok

Había pasado ya más de una semana, y sin noticias. Pensé para mí; que los temores que dejaba entrever en sus comentarios, le impedirían comunicarse. Y en realidad prefería que así fuera; no deseaba que tuviera problema alguno; ni yo tampoco sentirme involucrado en él.

Siempre me pregunto, cuando tomo mi celular –no me considero de esos tipos, que viven pendiente de él y van hablando por la calle, sin mirar siquiera cuando cruzan un semáforo- la inventiva de los tipos que se dedican a crear nuevos y nuevos emoticones, que se bajan gratis (¿?) cada día…

Y esto va a cuento…de que repentinamente escuche el murmullo del teléfono; y  me permitió visualizar la visita de un dulce cachorro de cocker spaniel que en dibujito, apareció en la pantalla tirándome besos en repetición. Era extraño, pero cada vez que intentaba alejarme, nuevamente se comunicaba. No le contesté.

Al otro día; cerca del mediodía supe de los motivos de tan largo silencio.

“- ¿Hola, cómo estás? No te imagines cosas. Cayo un rayo en la zona donde me encontraba, quemo varios cables del tendido eléctrico por lo que estuvimos sin energía ni internet. Ahora estoy en la villa, escribiéndote desde un local de telefonía. Mi celular, sirve solo para mensajes comunes de texto. ¡Ahora, seguro que me extrañaste y esto te servirá para una nueva entrega. Jajajaja! Cariños y hasta que regrese la tecnología y pueda comprarme un nuevo teléfono. Cariños, de nuevo.-“

A esta altura, ya me parecía como dice el Nano Serrat esas denominadas “una de piratas”. Le mandé unos stickers tirándose al piso y otro con un parche en el ojo, escribiéndole: “ Esperaré a que salgas de la zona de rayos y centellas! Au revoir…

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