El Ángel de la Luz

Me sorprendí
fue casi imperceptible,
una lagrima
rodó por mi mejilla.

Estaba en San Telmo,
frente al bar
en donde solíamos
beber nuestros tragos,
y hablar horas
hasta que la sequedad
de la boca,
nos hacia
buscar nuestros labios.

Y esta noche
ya no la tengo,
ni la tendré en otra.
Pienso en ella,
y el alma
se acongoja.

Tú bien sabes,
la conocías
tanto como yo,
desde niños
que inocentes
pensábamos,
ansiosos
en esa noche,
la noche
de Reyes Magos.

Agazapados
los tres,
pretendiendo
verlos,
pero el sueño
siempre nos vencía.

Recuerdas
que ella
pedía en sus cartas
regalos para otros,
los que menos
tenían.

Ella era un Ángel
puro e inocente,
desprovisto
de todo egoísmo.

Juntos
terminamos
la secundaria.

Juntos, hicimos
el ingreso
a la Universidad.

Hasta aquel día,
nefasto y milagroso
día a la vez,
en que Dios
se la llevó consigo
como ángel suyo.

Y así nació
mi Ángel de la Luz,
la que todo
lo puede,
la que me arrulla
cada noche blanca.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s