¿Coincidimos? O me enriqueces…

El nuevo amor es conmoción que entrecruza dos almas,
que por causalidad de la vida iban en el mismo sentido.
Como todo lo nuevo, provoca exaltación hormonal, ansiedad…
Incertidumbre por que no sabemos cómo resultará.
Lo sabremos, cuando nuestras ropas queden sobre el suelo
como meros disfraces, de quienes decimos y parecemos ser.
Así en la sinceridad que nos da la intimidad que tendremos,
sabremos si será posible construirlo en formato anti-sísmico
en pos de la felicidad plena, que anhelamos…
Ninguno que conozca, tuvo el corazón vacío demasiado tiempo
porque no es bueno ni saludable, para uno y todo lo que circunda.
Todos hemos y fuimos amados, algunos con matices livianos
y otros más profundos. Algunos, solo sufrieron por el desamor.
El amor no es un orgasmo u orgasmos múltiples.
Nada puede ser mecánico, seria irracional no sentirnos atraídos
por quien nos acompaña, entres las sabanas de los mil hilos.
Lo que se compra en tienda, es solo una fantasía efímera.
Siempre recordaremos aquel muchacho o muchacha, fugaz su paso
en nuestra vida, pero que guardamos en nuestra mente por su
sensualidad, el o la que nos hizo sentir la explosión de átomos como si estuviéramos en un verdadero combate cuerpo a cuerpo, donde no hay vencedores ni vencidos.
Solo fluidos a flor de piel, triunfo del éxtasis de la pasión.
Vale por ellos, por donde andarán.
Dicen que amar, se ama toda la vida.
Hay algunos que recordaremos toda la vida.
Otros que nuestros subconscientes, preferirán evitarlos.
En estos últimos generalmente, ambos nos equivocamos.
Un nuevo amor, a veces resulta maravilloso…nos trae consigo
nuevamente esa sensación de plenitud a la que no dejas ir.
Hasta nos lleva a reflexionar, el propio sentido de nuestra vida.
Pero a veces por el contrario, la desazón o tristeza te rompe todo.
Es un don…no un defecto. Enamorarse más de una vez.
Quien dice lo contrario, se engaña a sí mismo.
Imbecilidad es decir amar y mentirse toda una vida, duelo para ambos.
Cuando amamos de verdad nos exponemos demasiado.
Lo sabemos, pero siempre lo intentamos. Dejamos de lado a veces,
hasta las consecuencias que presuponemos.
La seducción es intriga, sutileza y un “halo de misterio”.
Debemos creer, que el dolor es ya pasado. Nada podemos modificar.
Hoy, solo aguardamos qué de la nada, la conmoción de un nuevo amor
llegué a nuestra vida y volvamos a amarrarnos a su muelle.

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