El acertijo – Parte I

La llamo al llegar como siempre 
nadie contesto, era infrecuente, 
siempre ella lo esperaba sonriente,
con esas mohindades que alumbraban
su rostro, que la hacía aún más niña.

Recorrió el departamento que ambos
compartían desde poco tiempo,
desde que se habían descubierto
viviendo juntos ese amor de ensueño.

Todo estaba como siempre, en su lugar
se apresuró a ir a la habitación 
y quedo tieso, al llegar a ella.

Las puertas de los placares
abiertas de par en par, 
sin la ropa de ella ni su maleta,
como si hubiera tenido prisa
por alguna desconocida causa.

No vio una nota alguna
ni siquiera un papelito cualquiera,
escrito explicando lo que fuera,
como para contener tanta tristeza.

Se dejó caer en una silla
por largas horas, atardecía
sus manos en la cabeza, 
mientras pequeñas lágrimas  
mojaban levemente sus mejillas.

Levanto su rostro y se sorprendió,
recién allí percibió sobre la colcha,
los pétalos de la rosa que como ofrenda
de amor le había regalado por la mañana,
luego de una de esas tontas 
y cortas discusiones de toda pareja.

Pero le resulto más que extraño
la forma en que estaban ubicados,
como si alguien hubiera querido
dibujar una figura que representara
como un sutil y cruel acertijo,
a una mujer durmiendo en forma fetal
tal como lo hacía, su querida Amanda.

No podía interpretar aquello,
ella no podría haberlo hecho,
dando a conocer su despedida
no haría algo así, la conocía.

El terror se apodero de él,
bajo a la calle, apresurado
recorrió cada negocio cercano,
donde habitualmente ella iba,
en todos, recibió la misma respuesta
nadie la había visto ese día.

Pensó, luego de comunicarse
sin éxito con amigos comunes, 
y el “no se” resonando en sus oídos, 
que solo le quedaba llamar al 911… 

2 comentarios sobre “El acertijo – Parte I

  1. Muy bonito la verdad, e podido sentir la incertidumbre, y al angustia que se siente al no encontrar a alguien.

    Por desconocimiento, que quizás sea por el idioma has escrito esto:

    Las puertas de los placares.. No se que significa placares.

    Gracias compañero de letras.

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  2. Muchas gracias por tu comentario. Te sucede lo mismo que a mi con palabras como “borderia”; Placares aquí; se les llama donde se guarda la ropa y otros accesorios de vestir, En una época de les decía roperos ya que no se encontraban empotrados entre paredes. Un cálido saludo.

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