Redención

Hubo un tiempo atrás
donde creí convertirme
solo en una sombra,
de aquel que fui allá
en los albores de mi vida.

Exitoso, reclamado
seguro, pseudo soberbio,
imbécil de ocasión
fagocitado por el afuera.

Tiempo en que iluso creía
como tan omnipotente era,
que mi valor de mercado
superaba lo que el fijaba.

Hoguera de vanidades,
dirá quién pase y lea
estas letras de excomulgado,
por aquel personaje ficticio
en qué me había convertido.

Pero bastó, verme muy cerca
en mi mediana edad de forma
súbita e inesperada frente
a la mujer de la temida azada,
para que ese castillo de naipes
de una asimetría inexplicable
como efecto dominó, se derrumbará.

Basto ese cruento aviso
lo que me despertó y alejo,
de esas fantasías superfluas
construidas desde el parecer,
más que de sus propias razones

Creo ahora, que me encuentro
mejor con mucho menos,
con esa sensación de armonía
que acompaña hoy mi vida,
a aquella otrora fingida, ni sensata
que sin medir sus consecuencias,
me hubiera llevado a ese lugar
que todos sabemos pero evitamos
más por la rendición de cuentas,
que por mi propia inexistencia
fluyendo hacia una obscuridad
de por sí, por todos desconocida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s