“Modismo desacertado y banal”

Alguien habrá escuchado en alguna ocasión; y desde hace unos años  a quien -famoso o no- ante su contradicción en una apreciación, se justificaba ante sus interlocutores, con la exclamación ¡Hoy estoy hech@ un/a bipolar! -como si estuviera justificando que su contradicción en su estado de ánimo o al decir cualquier cosa, no se fundamentaba en su distracción o ciclotimia, sino en la “bipolaridad”.A aquellos que no tienen demasiado claro qué es la bipolaridad, es menester que sepan de esta enfermedad mental, que cuenta con dos niveles, 1 -severo- y 2-leve-. Solo realizare una breve síntesis; pero creo necesaria para evitar situaciones no deseadas, no solo por el bien de cada enfermo en particular, sino asimismo por la familia con la que convive, que viven su estado mental en algunos casos, de manera alienante.

Estos modismo recurrentes, transgiversando conceptualmente la definición de la bipolaridad, es extremadamente insultsante, para aquellos que la sufren ya que luego de años de consultas psiquiatras -en no pocos casos, llegan al suicidio-, actuando como “conejillos de indias”, podrán quizas encontrar la medicación que los mantenga controlados, sin que los demonios dominen su mente.

A aquellos que no tienen demasiado claro qué es la bipolaridad, es menester que sepan de esta enfermedad mental, que cuenta con dos niveles, 1 -severo- y 2-leve-. Solo realizare una breve síntesis; pero creo necesaria para evitar situaciones no deseadas, no solo por el bien de cada enfermo en particular, sino asimismo por la familia con la que convive, que viven su estado mental en algunos casos, de manera alienante.

La bipolaridad es un trastorno que provoca altibajos emocionales, que van desde trastornos de depresión hasta episodios maníacos.

Se desconoce la causa exacta del trastorno bipolar, pero es posible que tenga que ver con una combinación de factores genéticos y ambientales y de la alteración de las sustancias químicas y las estructuras del cerebro.

Los episodios maníacos pueden incluir síntomas como exceso de energía, reducción de la necesidad de dormir y pérdida de noción de la realidad. Los episodios depresivos pueden incluir síntomas como falta de energía, poca motivación y pérdida de interés en las actividades cotidianas. Los episodios de cambios de humor duran de días a meses y también pueden estar asociados con pensamientos suicidas.

El tratamiento suele ser de por vida e incluir una combinación de medicamentos y psicoterapia. Cuando el enfermo se encuentra en un nivel 1;  que es el más grave de los niveles, al perder la noción de la realidad puede vender la casa de la familia, su auto por monedas e incluso perder todos sus bienes, con las consecuencias infinitamente perjudiciales tanto para sí, como para su familia. Cuando caen en depresión, esta caída es tan profunda que aun con los fármacos actuales, demoran en alcanzar el llamado “umbral normal” en su personalidad.

La bipolaridad a mediados del Siglo XX, se trataba con reiterados electroshocks que dañaron en muchas oportunidades el sistema neurológico del paciente, que se transformaba en un casi “hibrido” -ser viviente encerrado en su mundo imaginario y aislado de todo lo que le rodea”. Luego de algunas investigaciones, se procedió a utilizar determinadas dosis de litio, por las cuales los pacientes presentaban mejoras si bien debían semanalmente y en forma obligatoria, realizar dosajes sanguíneos, ya que podía producir efectos adversos en el organismo. Recién hace 20 o 25 años, la ciencia médica luego de arduas investigaciones, pruebas y ensayos, obtuvo la droga “Venlafaxina”, por citar solo una de ellas que permitió realizar el debido tratamiento farmacológico psiquiátrico, bajo control periódico.

En el nivel 2 de la bipolaridad, es más frecuente la depresión profunda que la manía o hipomanía. 

Concluyendo entonces; se citarán sólo como ejemplos, cómo podemos conocer esas señales que podrían identificar a un individuo como bipolar:

  1. Cambio radical de estados de ánimo. El trastorno bipolar se caracteriza por la presencia de episodios intercalados de manía y depresión denominados “episodios anímicos”. …
  2. Depresión. …
  3. Euforia. …
  4. Irritabilidad exagerada. …
  5. Nervios y ansiedad. …
  6. Abundancia de proyectos inconclusos. …
  7. Temeridad. …
  8. Impulsividad.

Qué sucede si la persona, que sufre de enfermedad no se trata;

La enfermedad, generalmente, dura toda la vida. Si no se trata, el trastorno bipolar puede dañar las relaciones personales, causar bajo rendimiento en la escuela o en el trabajo e incluso el suicidio.

Vivir con una persona con trastorno bipolar es muy estresante. Despierta sentimientos de culpa, miedo, enojo o impotencia. Si estos sentimientos no se controlan, terminan dañando la relación. ¡La enfermedad no es culpa de nadie!

6 comentarios sobre ““Modismo desacertado y banal”

  1. Me parece de mal gusto estar empleando la palabra bipolar sin tener el más mínimo conocimiento de lo que se trata. Quienes lo utilizan dejar ver si poca capacidad intelectual.
    Por otro lado, tu artículo sobre la enfermedad, es sumamente completo para entenderla.
    Una excelente semana para ti
    Manuel Angel

    Le gusta a 1 persona

  2. Muchas gracias Manuel por leerlo y comprender como no toda la gente lo hace -por ignorancia o por vulgaridad- el padecer de este trastorno de salud mental. Un abrazo, amigo.

    Me gusta

  3. De hecho, ya no se considera una enfermedad, sino una condición. La perdona con trastorno bipolar nace con una química diferente en el cerebro, no la adquiere. Puede modularse o controlarse, pero no se cura. Por ello, no es técnicamente una enfermedad, de la misma forma que la diabetes por causas genéticas no lo es.

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias por leerme; solo te sugiero que profundice la lectura del artículo. Porque lo que aclaras, resulta evidente en el mismo relato publicado. Un cordial saludo.

      Me gusta

      1. No lo dije con ánimo de contender y estoy de acuerdo con todo lo que planteas en tu artículo, que sí que leí a profundidad.
        En tus mismas palabras finales “¡La enfermedad no es culpa de nadie!”.
        No obstante, la OMS tiene la palabra final en esto: trastorno.

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s