1971: el año más importante de la historia de la música

La acumulación de obras maestras y el poder de influencia de la música de aquel año fue inigualable, según cuenta un documental que estrena Apple.

Los Rolling Stones en 1971, cuando vivieron su exilio fiscal en Francia y publicaron “Sticky Fingers”.

La música no es una competición, así que resulta un desatino hacer clasificaciones categóricas, pero las listas son siempre un entretenimiento divertido. A la hora de las votaciones para elegir, pongamos, al mejor año de la historia de la música popular las opiniones serán tan variadas como las generaciones de los oyentes, pero en algún punto destacado de la encuesta universal aparecerá, tenga usted la edad que tenga, el año 1971. Hace medio siglo, la cultura pop llegaba a un cruce de caminos y daba como resultado una añada extraordinaria, una cosecha de discos que, además de ser obras maestras, influyeron en la sociedad del momento como pocas veces ha sucedido a lo largo de la historia. Basta con mencionar «Imagine» de John Lennon o «What’s Going On» de Marving Gaye, pero la lista se extiende hasta «Sticky Fingers» (Rolling Stones), «Blue» (Joni Mitchell), «Who’s Next» (The Who), «There’s a Riot Goin’ On» (Sly and the Family Stone), «Aqualung» (Jethro Tull), «IV» (Led Zeppelin), «Hunky Dory» (David Bowie) y «L.A. Woman», de The Doors, entre muchos.

Un documental producido por Apple TV y dirigido por Asif Kapadia se asoma al año que la música no solo contó lo que sucedía, sino que escribió la historia: «1971: The Year That Music Changed Everything». Los años 60 habían terminado realmente mal. Sucesos como la invasión de Vietnam, el desastre del concierto de Altamont en el que un asistente murió, los asesinatos de Charles Manson y hasta la separación de los Beatles dejaron la sensación de un mundo derrumbándose. «Todo lo que está bien y mal del mundo actual, viene de ese punto, de ese origen», dice James Gay-Rees, productor ejecutivo de la serie de Apple.

En inicio del siglo XXI

De esa noción ya eran conscientes entonces. Con gran poder premonitorio, David Bowie dijo hace 50 años: «En 1971 empezamos a escribir el siglo XXI».

Porque en aquel año no hubo solo una gran colección de álbumes, sino que la mayoría de esos discos no solo hablaban de la realidad, sino que la definían, la provocaban, le daban forma.

Y es en ese punto en el que la serie habla al espectador de hoy. «Los problemas que vemos ahora encendieron las luces de emergencia en ese año y no parece que hayamos avanzado mucho en asuntos como feminismo, ecologismo, brutalidad policial o racismo –añade Rees–.

Quisimos dar la mayor perspectiva posible, no limitarnos al típico documental musical, sino mirar a esa sociedad para vernos reflejados desde hoy». El equipo de Kapadia (responsable de otras cintas de gran factura como «Amy», «Senna» y «Diego Maradona») hizo una doble labor: buscar en los archivos imágenes nunca vistas, cosa bastante complicada hoy, y otra cosa aún más complicada: acceder a los supervivientes para hablar de aquellos días.

Por eso, en el filme no aparecen sólo quienes publicaron en aquel momento, sino todos los testigos de una forma o de otra: de Angela Davis a Richard Nixon, de Kraftwerk a Iggy Pop, de Lou Reed a Bob Marley. Crissie Hynde (The Pretenders), era estudiante en Chicago algunos años antes que rockera, y presenció la represión policial que inspiró «Ohio», el emblemático tema que publicaron Crosby, Stills, Nash & Young en 1971. De esos cruces de caminos se nutre la realidad, la música y la serie.

David Bowie, otro de los grandes iconos de la música, y Lou Reed, en una instantánea de los años 70, cuando se fraguó la amistad entre ambos cantantes.

En la película hablan activistas, estrellas de la música, ingenieros de sonido y ex soldados. «Hicimos un enorme trabajo de equipo y mantuvimos la fe para poder hablar con algunas de las estrellas de la música más grandes de todos los tiempos.

Sabíamos que la manera de convencerles era que entendieran que esto no era más de lo mismo», dice Kapadia, director de la serie, que apunta que los ocho capítulos no tratan de explicar las canciones, sino el mundo a la luz de las canciones.

Fue el año del concierto de Bangladesh, el de la conciencia y también la época en la que se produjo una bifurcación en el mundo de la música: la mitad se retiró a atiborrarse de drogas y a ensimismar-se, y la otra mitad se entregó a escribir canciones protesta. Algunos hicieron ambas cosas, en realidad.

«Es llamativo cómo los artistas hablan de esos temas en su momento y quizá eso lleve a preguntarse a la gente por qué la música no ejerce esa reflexión hoy en día. Hay una conversación muy directa entre la sociedad y los artistas del momento que no se ha dado siempre en la historia de la música, y mucho menos hoy», explicaba Rees en una mesa redonda con periodistas internacionales.

Para Kapadia, «hoy en día, a las estrellas de la música solo les importa cuánto vendo, cuántos billones tengo. No sé, quizá ver estos capítulos inspire a los artistas de hoy a tomar algo del espíritu de ese tiempo. Mira lo que hicieron, quizá pueda yo. Y hacerlo sin tener miedo a perder sus marcas patrocinadoras. Lo siento, es lo que pienso», explica el realizador.

La enorme lista de éxitos

Por supuesto, el documental se asoma al momento vital de los grandes.

A la incertidumbre de los Stones en el exilio francés, la desintegración de los Beatles, con Lennon a punto de ser más famoso que la Coca-Cola; Marvin Gaye envuelto en una cruzada sentimental y política; los hippies de Laurel Canyon y los que estaban hasta el gorro de ellos, como David Bowie y Alice Cooper; el surgimiento de la mirada y la voz de una mujer frente a todo eso, con el trabajo que cristalizó una sensibilidad, el femenino singular del «Blue», de Joni Mitchell; el final de la Velvet Underground y el surgimiento de Lou Reed (el documental recoge el lanzamiento de «Walk On The Wild Side» en 1971), la bestia de Iggy Pop y los Stooges; el nacimiento clandestino de un género en Inglaterra, el «Master of Reality», de Black Sabbath, considerado el acta de nacimiento del «heavy metal» por algunos; el disco póstumo de Janis Joplin, «Pearl», el «Tapestry» de Carole King, el «American Pie», de Don McLean y el gran directo de The Allman Brothers Band, «At Fillmore East».

Ese prodigioso año de 1971 fue el del lanzamiento de «Your Song», quizá la mejor canción de Elton John, el del “Dèja Vu” de Crosby, Stills, Nash & Young, y también el año del nacimiento del «glam», cuando Marc Bolan hizo su espectacular aparición en «Top O The Pops» cubierto de purpurina para presentar su álbum de debut, «Electric Warrior», con la inolvidable «Get It On», que se publicaría, cuando llegue septiembre, hace justo 50 años.

Difícil de superarlo, ¿no les parece?

FUENTE: La Razón – Cultura – Música –

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