Mis diálogos

Salí a caminar
y quien me viera
murmurar
en plena calle,
podría decir
“pobre hombre”
con qué desvarío
anda solo
por la ciudad.

Sonrió,
no me interesa
como siempre
lo ha sido,
lo que otros
supongan
o imaginen,
tienen el
derecho
de hacerlo,
desde
su honesta
ignorancia.

Imposible
que le diga
a cada uno,
que dialogo
con Él mientras
voy por mi vida,
agradeciéndole
por cada segundo
de mi vida,
por las veces
que me salvo
de la muerte
cercana,
por haberme
dado tanto
sin merecerlo,
por hacerme
mejor persona
con los años,
así como
el vino
de buena cepa
guardado
en un casco
de roble,
donde se logra
que se confundan
los aromas
y al beberlo
se percibe
al catarlo,
ese sabor
inigualable
en que su
secreto
se mantiene.

Creo no olvidarme
de los más cercanos,
mis hijos,
mis nietos,
mis sobrinos
y todos aquellos
a quienes quiero,
pero hace
tiempo
que también
está ella
y los suyos,
porque
al amarla,
es también amar
a todos
aquellos
que la rodean.

2 comentarios sobre “Mis diálogos

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