El cerebro puede ser entrenado para la felicidad

Con el adecuado entrenamiento del cerebro, la secreción de dopamina, neurotransmisor que aporta la sensación de felicidad, puede modularse a voluntad. Comprobado en ratones, para los humanos es todavía una especulación.

Investigadores de la Universidad de California en San Diego han descubierto que el cerebro puede entrenarse para que proporcione tantas sensaciones felices como las que se necesitan en cada momento del día.

Trabajando con ratones de laboratorio, observaron que estos roedores eran capaces de generar impulsos cerebrales de dopamina a voluntad.

La dopamina es un neurotransmisor estratégico para la supervivencia de seres humanos y otros animales. Junto a otros neurotransmisores,  como la endorfina y la serotonina, es uno de los generadores de felicidad, entendida como la sensación de bienestar que sentimos cuando conseguimos algo.

La dopamina, entre otras funciones, gestiona la sensación de placer en el cerebro: se segrega a través de neuronas específicas (llamadas dopaminérgicas) cuando se presenta una recompensa inesperada (por ejemplo, cuando descubrimos un sabor exquisito).

Una vez reconocida esa recompensa, la dopamina volverá a generarse en el cerebro cuando reconozcamos el alimento que nos proporcionó ese primer sabor exquisito. Nos anima a revivir la experiencia.

  • Las neuronas de dopamina reflexionan sobre nuestras opciones

Investigadores japoneses han descubierto que las neuronas de dopamina regulan el proceso cerebral de toma de decisiones económicas, evalúan las opciones disponibles y luego identifican la que es más preferible.

Investigadores de la Universidad de Tsukuba, en Japón, han logrado importantes avances en la descripción de los procesos cerebrales implicados en la toma de decisiones, sobre todo en el aspecto económico. Según una nota de prensa, concluyeron en un reciente estudio que las neuronas que generan dopamina controlan tanto el período de evaluación de distintas opciones como la decisión definitiva.

La dopamina es un neurotransmisor que producen distintas especies de animales, incluido el hombre. Habitualmente conocida como la “hormona de la felicidad”, también se sabe que controla otros procesos y que tiene implicancias directas en algunas patologías y enfermedades.

Sin embargo, ahora todo indica que además es vital al momento de tomar decisiones y afrontar riesgos.

Los científicos japoneses liderados por el profesor Masayuki Matsumoto partieron de una noción desarrollada en estudios previos en torno a la dopamina y su relación con las decisiones. Se sabía que las neuronas generadoras de dopamina estaban ligadas a la llamada “red de recompensas”, o sea las relaciones establecidas en el cerebro entre las expectativas previas, las decisiones y aquello que se obtiene luego de tomarlas.

Sin embargo, estas investigaciones habían obtenido resultados importantes al analizar aquello que sucede con posterioridad a una decisión, cuando es posible estudiar si las recompensas son acordes a lo esperado. En este caso, Matsumoto y su equipo buscaron precisiones con respecto a los procesos previos y al momento exacto de la toma de una decisión, obteniendo resultados trascendentes.

El rol de las neuronas de dopamina y las aplicaciones del descubrimiento

Los especialistas utilizaron un juego diseñado para experimentar con monos, en el cual los animales podían realizar elecciones directas al seleccionar fichas y figuras. En algunos casos, los primates solamente aprendían una forma de tomar una decisión que generara una recompensa positiva posterior. Pero en otras ocasiones decidían ir un paso más allá y tomaban un riesgo extra, intentando obtener una recompensa mayor a la esperada previamente.

Según los científicos japoneses, ha quedado demostrado en este estudio que las neuronas que generan dopamina mantienen un rol activo en el cerebro durante la totalidad del proceso de toma de decisiones. En consecuencia, incidían en el comportamiento de los monos desde el momento de la selección de las figuras hasta en la elección final, incluso cuando la misma suponía un riesgo mayor a afrontar.

Las neuronas de dopamina envían información a diferentes sectores del cerebro, como por ejemplo la corteza orbitofrontal, y como último paso transmiten señales a los músculos del cuerpo para generar una acción en concreto. Ahora es posible conocer con precisión la forma en la cual estas neuronas inciden en la totalidad del proceso que nos lleva a tomar decisiones trascendentes.

El descubrimiento de este rol crucial de las neuronas productoras de dopamina puede motorizar el desarrollo de un área de estudio relativamente nueva: la neuroeconomía. Además, los expertos japoneses resaltaron que estas neuronas se pierden rápidamente en los cuadros neurodegenerativos como el denominado Mal de Parkinson, dificultando los procesos de toma de decisiones. Por lo tanto la investigación podría colaborar en un diagnóstico más rápido y certero de la mencionada enfermedad.

*Por Pablo Javier Piacente

Impulso y recompensa

Esto significa que tanto la comida, como la reproducción y varios medicamentos de los que se puede abusar, estimulan la secreción de dopamina en el cerebro.

Y, al contrario, las neuronas de dopamina se deprimen cuando la recompensa esperada desaparece porque las experiencias que buscamos son desagradables o insuficientemente satisfactorias.

De esta forma, las neuronas dopaminérgicas codifican nuestras reacciones dependiendo de la conveniencia que representen para nosotros, en términos de placer o felicidad.

Gracias a la dopamina, aprendemos a repetir comportamientos que conducen a maximizar compensaciones y a evitar los que son perjudiciales o insignificantes para nosotros.

Es un sistema básico de la evolución natural, porque hasta los insectos tienen un sistema de recompensa, aunque a base de octopamina, un químico similar a la dopamina.

Usando un paradigma de aprendizaje por refuerzo basado en recompensas, los ratones aprendieron a modular voluntariamente sus impulsos espontáneos de dopamina. Crédito: Julia Kuhl. UCSD

Impulsos sucesivos

Lo que ha descubierto la nueva investigación es que el neocórtex de los ratones está inundado de impulsos impredecibles de dopamina, que ocurren aproximadamente una vez por minuto.

También que los ratones son conscientes de estos impulsos, así como que pueden aprender a controlarlos y a modular a voluntad parte de la secreción de dopamina.

«Fundamentalmente, los ratones aprendieron a provocar impulsos (de dopamina) de manera confiable antes de recibir una recompensa», señalan los investigadores en un artículo publicado en la revista Current Biology.

Añaden que «estos efectos se revirtieron cuando se eliminó la recompensa. Consideramos en consecuencia que los impulsos espontáneos de dopamina pueden servir como un evento cognitivo destacado en la planificación del comportamiento».

Nueva dimensión

Los investigadores dicen que su estudio abre una nueva dimensión en el análisis de la dopamina y su relación con la dinámica cerebral.

El siguiente paso será explorar si, y cómo, los eventos impredecibles de dopamina que se producen en el cerebro, impulsan la búsqueda de alimento, un aspecto esencial para la supervivencia, así como para la identificación de pareja y el comportamiento social.

«Además, suponemos que la sensación de impulsos espontáneos de dopamina de un animal puede motivarlo a buscar alimento incluso en ausencia de estímulos de recompensa predictivos conocidos», señalan los investigadores.

Efectos cognitivos

En sus esfuerzos por controlar la dopamina, los investigadores aclaran que la dopamina parece vigorizar, en lugar de iniciar, el comportamiento consecuente para la obtención de la recompensa esperada.

Teniendo en cuenta otros atributos de la dopamina, el resultado de esta investigación abre perspectivas en campos aún más sofisticados, como la cognición.

La dopamina contribuye también a la atención y la concentración e incluso a la formación de la memoria, por lo que la posibilidad de modular la secreción de dopamina en el cerebro puede no solo potenciar las cuestiones básicas de la supervivencia, sino también potenciar la cognición.

David Kleinfeld: Aplicar este descubrimiento a los humanos es una especulación

David Kleinfeld.

Profesor de Física y Neurobiología en la Universidad de California en San Diego, y autor principal de esta investigación, explica a Tendencias21 la posibilidad, todavía remota, de que un cerebro humano pueda ser entrenado también para mejorar su bienestar.

Este descubrimiento en ratones, ¿es aplicable a seres humanos?

La forma en que esto se aplica a los humanos es, en el mejor de los casos, una cuestión de especulación. Esperamos que la fisiología cerebral básica de los humanos y de los roedores siga una dinámica similar. O al menos esa es una buena hipótesis.

¿Qué haría falta para que se pueda aplicar al cerebro humano?

Para que nuestros hallazgos sean de interés directo para los humanos, primero es necesario encontrar un sustituto no invasivo de la señalización dopaminérgica en la corteza cerebral, que pueda servir como señal de retroalimentación.

¿Cómo podrían apreciarse estos procesos de dopamina en humanos?

Está documentado que los cambios en la concentración de algunos neuromoduladores clásicos en el cerebro pueden afectar al tamaño de la pupila del ojo.

Por lo tanto, se pueden utilizar roedores para descubrir algún aspecto de la expresión facial, o de la postura corporal, que sea un sustituto viable de los impulsos de dopamina en la corteza. Sería el sustituto no invasivo de la señalización dopaminérgica en la corteza cerebral humana.

¿No lo estaremos haciendo naturalmente ya?

Si esto funcionara (el famoso «si»), pudiera haber un medio para entrenar los niveles de dopamina cortical en humanos. Suena gracioso, porque seguramente esto es algo que ya hacemos naturalmente, aunque simplemente no lo reconocemos como tal.

FUENTE: TENDENCIAS 21 – Eduardo Lafuente de la Fe periodista científico, es el Editor de Tendencias21.

Imagen superior: Julia Kuhl. UCSD

3 comentarios sobre “El cerebro puede ser entrenado para la felicidad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s