5 poemas de ‘Lírica erótica de la India clásica’

Lírica erótica de la India clásica (Hiperión) reúne dos breves colecciones de poesía erótica sánscrita, el Śṛṅgāratilaka (“la señal de la pasión”), con treinta y siete epigramas, y el Ghaṭakarpara (“la olla rota”), oda de veintiún estrofas en la que una mujer expresa su añoranza por el amado; su título parece esconder el nombre del autor, que presume con orgullo de su habilidad con la rima. 

La sencillez de su estilo sitúa estas obras en una fecha anterior al gran poeta Kālidāsa (ss. IV-V d. C.); el ser muestras tan tempranas de la lírica sánscrita clásica tipo kāvya les confiere especial relevancia. La poesía kāvya se caracterizaba por un estilo de gran elegancia formal, con sus propios códigos estéticos y técnicos. 

En la lírica amorosa de la India clásica, el autor no refleja necesariamente sus propios sentimientos: da voz a situaciones y personajes codificados, lo que sin embargo le permite expresar una sutil gama de sentimientos. Sorprenden la hondura de los sentimientos femeninos, o la finura con que se reflejan los cambios de humor de los amantes.

El traductor y editor del texto, Francisco J. Rubio Orecilla, es profesor de sánscrito en la Universidad de Salamanca. Formado como filólogo clásico e indo europeísta, se especializó en filología védica y lingüística indoirania en Salamanca y en diversas universidades alemanas, y desde hace años trabaja en la interpretación de los textos sánscritos más antiguos: los Vedas y las grandes epopeyas de la India.

1

Sus dos brazos son tallo de nenúfar;

un loto su rostro,

agua juguetona su gracia

y piedras del estanque sus caderas,

pececillos sus ojos,

un bejuco su trenza;

de la amada son los pechos

parejita de patos canela;

es ella un lago placentero que formó el creador

para sumergir a los que Amor quemó con sus flechas.

***

2

La dulce noche ha llegado; si no ha vuelto aún mi esposo,

váyase mi vida en la pira, si volver a nacer yo suplico.

El cazador, en el lazo que al cuco tendió;

y el planeta Rāhu, en el eclipse de la luna esquiva;

el destello mismo del ojo de Śiva, en Amor;

así mi pasión ha sucumbido al que es dueño de mi vida.

***

3

Loto azul tu mirada;

tu rostro, loto blanco;

de jazmín los dientes;

el labio superior, tierno capullo;

los miembros, de pétalos de magnolia;

si así el creador te creó,

mi amada, ¿cómo es que en piedra

te modeló el corazón?

***

4

La mejor lavandera, sola sobre el pétalo de un loto

muestra al verla el señorío de cuatro divisiones del ejército;

qué me harán en el loto de tu rostro

ese par de lavanderas, tus ojos, yo no lo sé.

***

5

Quienes una lavandera por ventura ven,

donde sea, sobre un loto,

todos ellos se convierten en poetas en extremo famosos,

cual rey que la tierra detenta.

Ese par de lavanderas, tus ojos,

en el loto de tu rostro: quienes los ven,

inválidos quedan en la red de las flechas del Amor.

¡Incauta, qué milagro!

—————————————

Imagen de la portada: Gentileza de Zenda. Autores, Libros y Cía.

FUENTE RESPONSABLE: Zenda. Autores, Libros y Cía.

VV.AA. Edición, traducción y notas: Francisco J. Rubio Orecilla. Título: Lírica erótica de la India clásica. Editorial: Hiperión. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s