6 cosas que quizás no sabías de La gran ola de Kanagawa, la icónica imagen de Japón. Parte 2/2

4. Inspiró a grandes artistas

En la década de 1850, cuando la Revolución Industrial avanzaba, las grandes potencias manufactureras buscaban agresivamente nuevas fuentes de materias primas y nuevos mercados para sus productos.

Les parecía incomprensible, de hecho intolerable, la cerrada actitud de Japón. Al final, los estadounidenses concluyeron que el libre comercio tendría que imponerse por la fuerza. Y lo lograron.

Cuando se abrieron las fronteras, hubo una avalancha de cultura visual japonesa en Occidente, y su influencia en las artes occidentales fue tal que hasta tiene nombre: japonismo.

La presentación en sociedad -occidental- de ‘La gran ola’ se produjo en la Exposición Universal de 1867 en París, y su impacto fue revolucionario.

El contraste de la sencillez con la que expresaba tal dramatismo y los grandes óleos europeos era abismal.

"Balsa de la Medusa" (1819), de Théodore Géricault

En la extraordinaria «Balsa de la Medusa» (1819), de Théodore Géricault, una gran ola también está a punto de estrellarse sobre la frágil humanidad.

‘La gran ola’ de Hokusai fue una de las obras japonesas que motivó profundamente el movimiento impresionista francés, que a su vez dio forma al curso del modernismo europeo, el movimiento artístico y filosófico que definiría a principios del siglo XX.

Pintores como James McNeill Whistler (1834-1903) y Gustave Courbet (1819-1877) se dieron cuenta de que la representación de las olas era una oportunidad para liberarse de las limitaciones del realismo.

Los impresionistas aceptaron el reto y, hacia finales del siglo XIX, cuando el movimiento evolucionó hacia el postimpresionismo, el icónico paisaje marino de Hokusai sirvió aún más como guía estilística para artistas como Vincent van Gogh.

En una carta a su hermano de 1888, Van Gogh comenta: «(‘La gran ola’) de Hokusai te hace gritar [«No sabía que uno pudiera ser tan aterrador con el azul y el verde»] pero en su caso con sus líneas, su dibujo… te dices a ti mismo: estas olas son garras, el barco está atrapado en ellas, puedes sentirlo».

Hay quienes señalan a «Noche estrellada» de Van Gogh, con el azul de Prusia y las formas de la ola de Hokusai en el cielo, como la muestra más vívida de la huella que dejó en los fundadores modernistas europeos del artista nipón.

"Noche estrellada" de Van Gogh

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Noche estrellada» de Van Gogh.

Varios más absorbieron ‘La gran ola’ y la filtraron en sus creaciones, no sólo en pintura.

A finales del siglo XIX, la francesa Camille Claudel creó «La Vague» (1897), una escultura en la que los barcos de ‘La gran ola’ fueron reemplazados por ninfas marinas.

"La vague", de Camille Claudel

FUENTE DE LA IMAGEN – © MUSÉE RODIN

«La vague», de Camille Claudel.

El compositor Claude Debussy, quien trabajaba con una impresión de ‘La gran ola’ en la pared de su estudio, escogió una reproducción de esa obra de Hokusai para la portada de la primera edición de la partitura de la pieza orquestal «La Mer» publicada por A. Durand & Fils en 1905.

5. Era baratísima

Sabemos que en 1842 el precio de cada impresión de ‘La gran ola’ se fijó oficialmente en 16 mon, el equivalente a una ración doble de fideos.

fideos japoneses

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Hoy cuestan varios millones de raciones dobles de fideos.

Era un arte barato, pero cuando se imprimía en grandes cantidades con estándares técnicos exquisitos, podía ser muy rentable: a la gente le fascinaba para adornar sus viviendas.

Sin embargo, en Japón los grabados en madera no se veían como arte, como le dijo Christine Guth, Escuela de Estudios Orientales y Africanos, Universidad de Londres, a la BBC, por lo que a la élite culta y a los funcionarios del gobierno no les complacía que esos fueran los emblemas de la cultura nipona en el exterior en lugar de otras cosas menos plebeyas.

De cierto modo, sus deseos fueron realizados pues, con las guerras del siglo XX, las expresiones artísticas japonesas perdieron protagonismo.

Pero, inesperadamente, en la década de 1960 una nueva generación de jóvenes artistas se entusiasmó con la cultura popular y una de las fuentes populares de inspiración fueron las xilografías japonesas antiguas, producidas en grandes cantidades, baratas y tan bellamente ejecutadas con una gran economía de medios.

Andy Warhol, David Hockney y particularmente Roy Fox Lichtenstein tomaron ideas de artistas como Hokusai y reinterpretaron su visión: ‘La gran ola’ tuvo un significado especial para ellos.

"Chica ahogándose" de Roy Lichtenstein, 1963.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Chica ahogándose» de Roy Lichtenstein, 1963.

En Japón también el arte popular regresó a través del póster muy en el espíritu de Hokusai.

En 1966, por ejemplo, Tadanori Yoko, uno de los artistas japoneses más exitosos, usó «La gran ola» y la combinó con íconos contemporáneos como el tren bala.

Volvió a hacerlo en otro afiche de 1969, en el que la cresta de la ola se convierte en un caballo, como en la obra de 1910 «Caballos de Neptuno», del británico Walter Crane, a quien le fascinaba el arte japonés, plasmando en el póster evidencia del viaje de ida y vuelta de la obra.

Así, poco a poco, «La gran ola» volvió a conquistar el mundo.

"La gran ola" en el complejo residencial Etalon City en Moscú

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«La gran ola» en la fachada del complejo residencial Etalon City en Moscú…

La ola reproducida con plantas de arroz

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

…reproducida con diferentes tipos de plantas de arroz en las plantaciones de Goyda, Japón…

La ola en mural

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

…en un mural en Bristol, Inglaterra.

¡Ah! y lo que al principio costaba lo mismo que una ración doble de fideos, hoy cuesta muchísimas más: en marzo de 2021, un grabado de ‘La gran ola’ realizado alrededor de 1831 se vendió por 1,6 millones de dólares en una subasta de arte japonés y coreano de Christie’s Asia en Nueva York.

6. No es un tsunami

Mucha gente asume que ‘La gran ola’ representa un tsunami.

«Podemos estar seguros de que no es un tsunami», le dijo a la BBC el experto en hidrodinámica Chris Swan, del Imperial College de Londres.

«Los tsunamis son olas generadas por eventos sísmicos, a menudo en aguas profundas. Cuando eso pasa, la ola tiene una cresta muy larga,que no es el caso en la imagen».

¿Producto de su imaginación?

No precisamente: desde hace tiempo los marineros han informado de tales fenómenos, pero sólo hasta hace relativamente poco se les empezó a creer, gracias a la investigación científica.

Olas creadas en laboratorio.

FUENTE DE LA IMAGEN – MCALLISTER ET AL 2019

Los científicos recrean y estudian este tipo de olas conocidas como olas gigantes, vagabundas o monstruo, en el laboratorio.

«Es una imagen de una ola gigante, vagabunda o monstruo, una ola piramidal. Son olas que se generan por la superposición: la suma de muchas olas existentes, crestas sobre crestas».

Así, lo que Hokusai dibujó es un fenómeno natural, infundiendo a la imagen un dramatismo y una escala extraordinarios, y originando una de las mejores representaciones del poder del mar en la historia del arte.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Noviembre 2021

Japón/Sociedad y Cultura/Historia Arte

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s