Vilató, la exposición de su centenario que te descubrirá al otro genio de los Picasso.

El sobrino de Picasso era un artista multidisciplinar de fama internacional al que ahora se le rinde merecido tributo.

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Hay apellidos que tienen la sombra muy alargada. Este es el caso de Picasso. 

Sin embargo, para entenderlos en su totalidad hay que conocer todo su entorno, sus raíces y comprender cómo eran las relaciones con sus familiares. 

Por eso tiene un especial valor la retrospectiva ‘Vilató, 100 obras para un centenario’, con la que se quiere poner en valor la figura de Javier Vilató, hijo de Lola Ruiz Picasso, hermana del mítico pintor de ‘Las señoritas de Aviñón’, y del neuropsiquiatra Juan Vilató. 

Una figura de fama internacional que ahora hay que seguir reivindicando. Nacido el 11 de noviembre de 1921 y fallecido el 10 de marzo de 2000, tuvo una notable carrera como artista multidisciplinar, y precisamente desde el 11 de noviembre y hasta el próximo 20 de marzo se pueden disfrutar de 70 obras en la Casa Natal de su tío, y otras 30 repartidas simultáneamente entre el Centre Pompidou Málaga (Málaga), Museo del Grabado Español Contemporáneo (Marbella), Museu Picasso (Barcelona) y Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Almoradí (Almoradí, Alicante), donde Vilató tenía una casa.

Vilató, sentado en su taller del 5, rue Lecuirot (París, h. 1960). (V. Rossell. Archivos J. Vilató, París/© Javier Vilató, Vegap, Madrid, 2021)

Vilató tiene un nombre propio que se ganó a pulso y un rol fundamental en la vida de su tío. Ahora es su hijo Xavier, que ha comisariado esta muestra, quien puso en valor esta circunstancia cuando presentó la exposición, al asegurar que entre ambos «un intercambio como artistas y como familiares, que hizo un cóctel muy potente». 

Asimismo, Françoise Gilot, que fue pareja del pintor malagueño, manifestaba que Vilató era «la persona más cercana» al artífice de ‘Guernica’, «que no tenía familia en Francia», según declaraciones recogidas por la agencia EFE.

 «Picasso no volvió a España, pero tenía a alguien que le hablaba de su madre y de cosas cotidianas como lo que le hacían de comer», destacaba Xavier, quien además subrayaba que «se crio mirando los cuadros de su tío, las tablitas que están ahora en el Museo de Picasso de Barcelona las tenían en su casa y sus libros de cuentos de pequeño era todo el Museo de Barcelona».

La influencia sobre Vilató de Picasso fue enorme en todos los sentidos: «Su tío le llevó al taller para que aprendiera a hacer grabados. Era un interlocutor muy válido que le hizo descubrir muchas cosas y hasta el final estuvieron muy juntos». 

Y nadie mejor que el comisario de la exposición de su padre para sintetizar lo que se puede disfrutar en ella y lo que los visitantes van a poder descubrir: «A un chaval que empieza a los 11 años, llega a París en 1939, cambia totalmente su manera de pintar. Está en contacto con su tío y después regresa a España y a una obra figurativa».

Vilató visita la Casa Natal de Picasso. (Gloria Ruedas Chaves/© Javier Vilató, Vegap, Madrid, 2021)

Vilató visita la Casa Natal de Picasso. (Gloria Ruedas Chaves/© Javier Vilató, Vegap, Madrid, 2021)

Aunque Vilató nació en Barcelona, «fue un gran artista, que se sentía muy andaluz, y encontró aquí el alma que había perdido, con su abuela, porque se creció con ella. Y muchas cosas que sabía venían de sus genes andaluces». 

Fue su abuela, María Picasso y López, esencial en la trayectoria de Vilató, pues se trataba de «una persona muy especial, una mujer que leía dos periódicos al día, algo que no era habitual y que era quien tenía el mando de todo en la casa», relató Xavier. «Mi padre decía que quien le enseñó a pensar un cuadro era la abuela. Creo que su inicio como pintor está ahí y sus primeros cuadros eran retratos de ella».

Vilató, en su taller (París, 1978). (V. Rossell. Archivos J. Vilató, París/© Javier Vilató, Vegap, Madrid, 2021).

Vilató, en su taller (París, 1978). (V. Rossell. Archivos J. Vilató, París/© Javier Vilató, Vegap, Madrid, 2021).

Es muy simbólica la Casa Natal en el legado de Picasso, no en vano cuando Xavier la visitó por primera vez con su padre, era «casi lo único que había en Málaga», puesto que no se había abierto el Museo Picasso y otras iniciativas que se habían intentado habían fracasado: «Hay una Málaga antes y después del retorno de Picasso. En ese momento, el único sitio que mantenía la llama muy viva de Picasso era la Casa Natal, que también era la casa del abuelito Pepe -José Ruiz Blasco, padre de Picasso-, mi bisabuelo».

El cuadro que pintó con su tío es una de las la joyas de la corona de la exposición. (Museo Casa Natal Picasso)El cuadro que pintó con su tío es una de las la joyas de la corona de la exposición. (Museo Casa Natal Picasso)

Sin duda, la biografía de Vilató fue apasionante y marcada por los avatares de la historia. 

La visita de su tío, Pablo Picasso, a Barcelona, en el verano de 1933, acompañado por Olga Khokhlova, fue crucial para que su pasión por la pintura creciera exponencialmente. 

La derrota republicana en la Guerra Civil le llevó junto a su hermano, Josep Fin, a los campos de concentración franceses. Ambos serían rescatados por su tío, que fue quien también les abrió las puertas de los círculos artísticos parisinos. 

A su regreso a Barcelona durante la Segunda Guerra Mundial, siguieron con su actividad, sobre todo el grabado. En París vivieron momentos irrepetibles, especialmente de libertad y creatividad. 

Allí conocieron a Rafael Alberti, a la mexicana Frida Kahlo, al cubano Wilfredo Lam… Su tío les llevó al taller de grabado de Roger Lacourtière, donde aprendieron la técnica del aguafuerte… Y también disfrutaron del esplendor de la Costa Azul, donde trabaron contacto con Lee Miller, Roland Penrose o Dora Maar. 

Sin embargo, fue el estallido de la contienda lo que acabó convirtiendo el sueño en pesadilla, ya que tuvieron que regresar a España, donde acabaron pasando unos meses en prisión y tuvieron que cumplir años de servicio militar. Sin embargo, estas vicisitudes no frenaron su carrera ni hicieron que desistieran en su empeño.

Vilató en su taller (París, 1972). (V. Rossell. Archivos J. Vilató, París/© Javier Vilató, Vegap, Madrid, 2021).

Vilató en su taller (París, 1972). (V. Rossell. Archivos J. Vilató, París/© Javier Vilató, Vegap, Madrid, 2021).

La relación con Picasso se hizo más intensa a finales de los 40, cuando Vilató volvió a París. Además, llegaron a pintar un cuadro juntos, algo muy poco común en la trayectoria del malagueño más universal. Se trata de ‘Naturaleza muerta’, está fechado en 1947 y aparece firmado como Javier Vilató y su tío.

 Fue a partir de 1946, una vez instalado en París, cuando su carrera empezó a tener una proyección internacional. No solo tenía talento, es que se manejaba con maestría en todo tipo de técnicas y alternó la pintura con el grabado, la ilustración de libros (brilló sobre la obra de Federico García Lorca) y revistas, la cerámica, la escultura, los murales. Su obra está en colecciones privadas y museos internacionales de enorme prestigio.

Xavier Vilató ha comisariado la exposición de su padre con mucho esmero. (Museo Casa Natal de Picasso)Xavier Vilató ha comisariado la exposición de su padre con mucho esmero. (Museo Casa Natal de Picasso)

Quizás lo que mejor exprese el presente y el futuro de su obra sean las palabras de su propio hijo: «Hace más de veinte años que murió mi padre y cada día veo su obra más presente, más clara, más asequible. Cada pieza del puzle de su trabajo se va colocando tranquilamente en su sitio. Hoy, que se rinden todos estos homenajes a su obra y a su persona, tengo el sentimiento profundo de que cien años para un pintor es como volverse adulto. Al cumplir su primer siglo me atrevería a decir que, sin duda, Vilató tiene un gran porvenir».

La exposición está teniendo un enorme éxito. (Museo Casa Natal de Picasso)

La exposición está teniendo un enorme éxito. (Museo Casa Natal de Picasso).

Imagen de portada: Roger Lacourière, Vilató, Paul Picasso, Pablo Picasso y André Castel (Arles, 1952). (Archivos J. Vilató, París/© Javier Vilató, Vegap, Madrid, 2021).

FUENTE RESPONSABLE: VANITATIS. Life & Style. Por Nasrin Zhiyan (Co-fundadora de Massumeh)

Sociedad y Cultura/España/Arte/Pintura/Homenaje/Javier Vilató

 

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