Mi mente hace lo que yo deseo.

Otro
atardecer
que
desaparece,
haciendo
correr
inexorable
el tiempo,
hasta llegar
al final
de nuestra
vida.

La mía es
diferente
a cualquier
otra,
plagada
de matices,
éxitos
y fracasos,
risas
y llanto,
amor
y desamor.

Habiendo
pensado
en su finitud,
y que su hilo
pueda cortarse
sin avisarme,
soy de
no dejar
pendientes,
para que
no quede
solo
el silencio
sepulcral
de mi
ausencia.

Porque
de algo
estoy seguro,
habrá quien
me recuerde
por un tiempo,
algún otro
derramará
una lágrima
pero créeme,
el mismo tiempo
se olvidará
en un momento,
de mi fugaz
existencia.

Por eso
mismo
disfruto
cada minuto,
como
si no hubiera
un mañana,
me alegro
a veces,
de ser un
despreocupado
serial.

Única
manera
de que
no me quiten
la emoción
ante algo nuevo.

La belleza
de un paisaje,
la cordialidad
de la gente,
el privilegio
que me
ha sido dado,
para estar
al lado
de quien
me necesita,
y el simple
momento
de despertar.

Gentileza de Pinterest

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