Rusia y Ucrania, una relación con mucha historia

Para comprender mejor las razones subyacentes al trágico conflicto entre los dos países, conviene revisar la historia de las relaciones entre ambos y observar la composición étnica y religiosa del Estado ucraniano.

Para los eslavos orientales, que constan de varias ramas, Kiev se asocia históricamente con la imagen de la Madre Rusia. Esta expresión se menciona por primera vez en La primera crónica eslava, recopilada supuestamente en 1113 por Néstor, un monje de Kiev.

A este respecto, es importante mencionar que esta capital se percibe tradicionalmente en la cultura rusa como una especie de centro espiritual. El príncipe Vladimiro, quien en el año 989 eligió la rama ortodoxa del cristianismo y tomó la histórica decisión de bautizar a sus súbditos, también era de Kiev. La ciudad continuó siendo el centro de las tierras rusas hasta el siglo XII, cuando comenzó a dividirse en varios estados independientes.

BOGDAN KHMELNITSKY: LA INCORPORACIÓN A RUSIA

A principios del siglo XVII, la población ortodoxa de Ucrania, entonces Hermanato cosaco (actual centro de Ucrania), sufría una opresión continua por parte de la Commonwealth católica polaco-lituana y la Turquía musulmana. Bogdan Khmelnitsky intentó establecer alianzas con varios gobernantes europeos, pero se dio cuenta de que la única salida era formar parte del Estado ruso.

Carta del hetman Bohdán Jmelnitski al zar Alejo I con la solicitud de anexión al Zarato ruso.

CARTA DEL HETMAN BOHDÁN JMELNITSKI AL ZAR ALEJO I CON LA SOLICITUD DE ANEXIÓN AL ZARATO RUSO.Foto: CC

La firma del acuerdo en 1654, el Tratado de Pereyaslav, fue iniciativa de la parte ucraniana.

Obviamente, la incorporación a Rusia trajo una considerable influencia cultural. El idioma ruso se extendió y Moscú, posteriormente, San Petersburgo, se convirtieron en centros de atracción para muchos ucranianos con talento.

No es coincidencia que varios escritores ucranianos de fama mundial, como Nikolái Gógol, Tarás Shevchenko y Vladímir Korolenko, vivieran parte de su vida en Rusia y escribieran en la lengua de este país.

LA UNIÓN SOVIÉTICA

Ucrania pasó a formar parte del joven Estado prácticamente desde el principio y fue uno de los fundadores de la Unión Soviética. Durante la época soviética, Ucrania adquirió la configuración geográfica actual.

Al final de esta etapa, Ucrania constituía una entidad multicultural y multiétnica compleja. Por un lado, el este y algunas áreas del centro eran predominantemente de habla rusa. 

Mientras, el oeste era muy irregular: población de habla ucraniana en Galicia oriental (antigua Polonia, cedida a la República Socialista Soviética, RSS, de Ucrania en 1939), de habla húngara (región de Zakarpattia, cedida a la RSS de Ucrania en 1945), de habla rumana (región de Zakarpattia, cedida a la URSS en 1945 y Bucovina, cedida a la RSS de Ucrania en 1940), así como rusinos, judíos, etc.

En 1954, Nikita Khrushchev, entonces primer secretario del Partido Comunista de la URSS, transfirió la península de Crimea de la Federación Rusa a la RSS de Ucrania a través de un decreto especial.

Otra faceta de esta diversidad étnica es la diversidad religiosa. El este y el centro de Ucrania son predominantemente ortodoxos y en la parte occidental hay ortodoxos, católicos, católicos griegos…

Nikita Khrushchev, en el vigésimo Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética en el Kremlin (1956).

NIKITA KHRUSHCHEV, EN EL VIGÉSIMO CONGRESO DEL PARTIDO COMUNISTA DE LA UNIÓN SOVIÉTICA EN EL KREMLIN (1956).Foto: CC

LA INDEPENDENCIA DE UCRANIA

Esta irregular composición geopolítica explica las tendencias generales del Estado ucraniano postsoviético. 

Lamentablemente, ninguno de los líderes ucranianos –ya sean el pro estadounidense Victor Yushenko, el prorruso Vitor Yanukovich, el proeuropeo Piotr Poroschenko o el actual Volodymir Zelenski– ha sido capaz de diseñar una estrategia exitosa que reúna a ciudadanos tan diversos.

Estas diferencias y desacuerdos se han multiplicado: la Ucrania de habla rusa comenzó a sentirse decepcionada por la política de ucranización y se inclinó hacia Rusia, mientras los de habla ucraniana en el oeste, en particular, los húngaros y los rumanos (alrededor de 150.000 en cada grupo), compartían sentimientos similares y formaron alianzas con sus respectivos países de origen.

Entre los eventos más destacados que muestran la gran división se encuentra el reciente conflicto en torno al papel de Moscú y el Patriarcado de Moscú en Ucrania. 

En los últimos años, muchos rusos y ucranianos han sentido que la fe ortodoxa es la única conexión que queda entre estos dos países y que es el motivo por el que mantienen la cordialidad.

En 2019, el Patriarca Ecuménico de Constantinopla otorgó a la Iglesia ortodoxa de Ucrania el tomos, es decir, el derecho a la plena autonomía del Patriarcado de Moscú en materia religiosa.

Este hecho avivó la discordia: mientras que algunas iglesias ortodoxas de Ucrania se unieron a la Iglesia ortodoxa ucraniana, otras se negaron y permanecieron en el Patriarcado de Moscú.

EL FUTURO DE RUSIA Y UCRANIA

Es muy posible que Ucrania continúe desintegrándose. 

El escenario más probable es que la parte de habla ucraniana se incline aún más hacia Polonia y los de Zakarpattia busquen acercarse respectivamente a Hungría y Rumanía. Por otro lado, la crisis política de las élites ucranianas conducirá a un relevo en el poder, que da esperanza para iniciar un diálogo tan necesario desde hace tiempo.

El conflicto entre Rusia y Ucrania explicado sencillamente

En la mañana del 24 de febrero de 2022, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ordenó a sus tropas bombardear e invadir Ucrania, país vecino. Es la primera gran agresión de este tipo en Europa desde el desenlace de la Segunda Guerra Mundial en 1945 y el fin de la dictadura de los nazis en Alemania. ¿Qué ha provocado este ataque?

Una ciudadana ucraniana llora desconsolada junto a su casa después de un ataque con misiles en la ciudad de Kiev, Ucrania, el viernes 25 de febrero de 2022.Foto: AP

Rusia es la nación más grande de la tierra, un verdadero continente. Su territorio se extiende desde el centro de Europa hasta el extremo de Asia.

Durante buena parte del siglo XX, Rusia existió dentro de un estado aún más grande que se llamó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Ese estado nació cuando, después de la Revolución de 1917, el Imperio de los zares de Rusia se deshizo y un número importante de países surgieron de sus cenizas: Polonia, Estonia, Letonia o Lituania, pero también otros como Ucrania y Georgia y, por supuesto, la república de Rusia.

Rusia se convirtió en el primer Estado socialista del mundo. Estaba dirigida por los bolcheviques, un partido antiliberal y antidemocrático que, si bien inició algunas leyes progresistas e innovadoras, controlaba la sociedad con una dictadura marcada por la violencia y la imposición. 

Los bolcheviques querían crear una sociedad igualitaria, pero para ello suprimieron las libertades ciudadanas y los derechos civiles. Destruyeron así la primera democracia parlamentaria que se había creado en Rusia.

Cuando la Rusia bolchevique se consolidó, comenzaron a atacar a los países que la rodeaban. En unos pocos años, Rusia invadió y recuperó muchos de los territorios que había perdido y los incorporó a la URSS. Uno de ellos fue Ucrania, un territorio muy amplio del que una parte quedó en manos de Polonia.

La Rus de Kiev

En la Edad Media había existido un primer estado ucraniano, la Rus de Kiev, que también se considera el inicio de Rusia. Cuando, en el siglo XVIII, Rusia se convirtió en un imperio, casi toda Ucrania quedó en sus manos. 

La cultura y el idioma ucraniano fueron menospreciados y perseguidos durante muchos años. A la lengua ucraniana se la consideraba mero dialecto de la rusa, la cultura propia se veía como campesina, pobre, poco sofisticada.

Las élites culturales ucranianas lucharon por una autonomía en el imperio y, cuando este se hundió tras la revolución, intentaron crear un Estado independiente.

La reconquista del país por los bolcheviques tuvo primero una cara amable: se permitió el florecimiento de la cultura y la lengua. Pero luego la política se hizo muy restrictiva. Las políticas de los bolcheviques llevaron al país a una gran hambruna, llamada Holodomor, en la que murieron millones de ucranianos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis invadieron la URSS y provocaron una enorme destrucción en Ucrania, asesinando a millones de personas, incluyendo a casi toda la población judía. 

Ucrania fue uno de los escenarios del Holocausto. Una parte de los ucranianos colaboró con los nazis para lograr su independencia, cometiendo muchos crímenes. Otra parte luchó contra los invasores nazis y consiguió expulsarlos del país, junto con el ejército de la URSS.

Con el tiempo, Ucrania dentro de la URSS se recuperó y llegó a ser uno de los territorios más importantes de la Unión. Tenía una gran industria y era considerada como el granero del país: producía una gran cantidad de trigo y pan. Cuando en 1991, tras muchas tensiones, la URSS se disolvió, los países que la componían se hicieron independientes. Ucrania también votó, en un referéndum masivo, a favor de su consolidación como Estado propio.

Rusia en el siglo XXI

El camino para la paz y la prosperidad estaba aún lejos. Ucrania es un país muy grande, donde casi la mitad de la población tiene como lengua materna el ruso y se sienten vinculados a Rusia. 

Había mucha indecisión acerca del camino que tenía que tomar Ucrania: ir hacia la Unión Europea y occidentalizarse o mantenerse bajo la influencia de Rusia. Muchos ucranianos pensaban que era posible tener ambas cosas.

Aprovechando una crisis política en Ucrania en 2014, con manifestaciones y violencia callejera, Vladimir Putin ordenó a sus tropas invadir de forma anónima (sin uniforme) la península de Crimea, que formaba parte de Ucrania. También impulsó levantamientos en dos provincias fronterizas con Rusia (Donetsk y Lugansk), que convirtieron esa parte del país en una zona de guerra durante muchos años. Los intentos de acuerdo en la ciudad bielorrusa de Minsk no sirvieron de mucho.

Durante años la tensión entre los dos países fue creciendo. Rusia acusó al gobierno ucraniano de ser ilegal y de apoyarse en la ultraderecha. Hay que recordar que, paradójicamente, es Putin quien se ha convertido en un modelo para la ultraderecha en Europa y el mundo. Con el tiempo, Rusia incrementó la presión y llevó a sus ejércitos a la frontera con Ucrania. Hasta este 24 de febrero, cuando se ha decidido a lanzar sus tropas desde diversos puntos de la frontera, bombardeando ciudades, aeropuertos y vías de comunicación.

¿Por qué Vladimir Putin no ha aceptado el camino de independencia y soberanía de Ucrania? Para muchos rusos, Ucrania sigue siendo un territorio muy ligado a ellos, algo que también piensan muchos ucranianos. 

Pero los rusos también consideran a Ucrania un “hermano menor”. No aceptan que los ucranianos puedan dirigir sus propios destinos y decidir lo que quieren. 

Vladimir Putin y parte de los políticos rusos están acostumbrados a la idea de ser un imperio. Para ellos, representa una humillación que Ucrania siga su propio camino en la política internacional.

Imagen de portada: Gentileza de The Conversation. Visita de BOGDAN KHMELNITSKY.

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation. Por Sarali Gintsburg y José María Faraldo Jarillo.

* José María Faraldo Jarillo es historiador de la Universidad Complutense de Madrid. Este artículo se publicó originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons.

Guerra Rusia/Ucrania.

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