Lo que no se dijo

Recuerdo
aquel día
en que
me dijiste
“te quiero”,
afirmando
que te sentías
protegida
como nunca
antes
en mis brazos.

Decías que
enfrentaría
por ti
huracanes
y tormentas,
que habías
encontrado
al hombre
que deseabas
en esa
aquella vida
tuya, sojuzgada.

Pasaron
los años,
llegaron
los hijos,
los sueños
cumplidos,
pero no pudo
ser eterno
como
lo planeamos,
no supimos
hacer
perdurable
ese amor
primigenio,
nos fuimos
alejando
casi
sin darnos
cuenta,
eramos ya
una pareja
en la que
prevalecía
el mudo
silencio.

Para
finalmente
lanzarnos
palabras
duras,
agarrotadas
en nuestras
gargantas,
que salieron
para herir
pensando
que con ello,
íbamos
a ahuyentar
tanto hastío
contenido
en el tiempo.

Han pasado
unos años
desde aquel
adiós,
mi soledad
es a la vez
paz e ingrata
compañía,
pero debo
decirte
que si a mi
me cabe,
lo siento,
perdón
y gracias.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

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