5 poemas de Rafael Camarasa

Rafael Camarasa (Valencia, 1963) ha publicado los poemarios Cromos (2007), El sitio justo (2008), Cabos sueltos (2018) y Sin noticias de Liliput (2019), y los libros de relatos Feos (2009), Lo normal (2017) y El día que fui Bill Murray (2021).

«Poeta siempre atento a lo grande y lo menudo, notario de nuestro deambular por este accidente vertical y transitorio que llamamos vida, Rafael Camarasa nos ofrece en El que mira una muy lúcida reflexión sobre el amor y el paso del tiempo. Bien acompañado con el epígrafe “Dentro de mi botella vacía fui construyendo un faro, mientras que todos los demás se construían barcos” de Charles Simic, que abre este libro sin alardes vacuos, sabe que “hay dolores que duelen dos veces”, y así nos lo cuenta con escritura minuciosa. Lo cotidiano, que siempre es lo esencial, es aquí la ocupación del que primero mira para luego ver. Desde su faro, el poeta da cumplida respuesta con un lenguaje bien tallado donde nada sobra». (Rafael Soler)

A continuación reproducimos 5 poemas de Rafael Camarasa incluidos en la obra El que mira (Visor, 2022)

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ACCIDENTE

En medio de la horrible tragedia,

los pájaros cantan.

Hay alguna posibilidad, al menos una,

de que tú y yo volvamos a ser felices,

y puede que alguna vez,

aun frágil y brevemente,

estos casi muertos lo hayan sido.

Las gargantas de los pájaros —quizá gorriones—

emiten su sonido sin saber que es bello,

y solo el hombre,

incluso uno que agoniza,

es capaz de percibirlo como canto.

TRANSEÚNTE

De visita en esta ciudad vieja

sé muy bien que el tiempo de gracia es limitado,

así que gozo de sus cafés y sus museos,

de la catedral que levantó un genio antiguo.

Como siempre, me iré unos segundos antes

de que un ángel rompa una estatua

a martillazos.

Hay un momento en que todo se endurece:

hasta el rictus de las madonas de los lienzos.

He estado en muchas ciudades y he aprendido

que solo son hermosas las de paso.

EL AÑO QUE NEVÓ EN TODO EL MUNDO

La gran nevada nos dejó aislados

y duró más de lo que esperábamos,

pero la despensa estaba llena,

había leña y cerillas,

y libros por leer en los estantes.

Fuera de aquellas paredes, el frío golpeaba

y nos sentimos afortunados:

la ventisca nos regalaba esa vida con uno mismo

que deseábamos en el fracaso de otros días.

Como una gema en el anillo de un soldado muerto,

brillábamos en el desastre.

No éramos culpables y, por una vez,

teníamos con qué protegernos.

INFLUENCIA

Se cruzan los caminos y prende en mí

el polen de los viajeros.

El de algunos se eleva sin consistencia

y se pierde infructuoso.

Estamos hechos de nosotros y de los otros,

incluso de los que no nos fecundan.

Quién nos dice que cuando ya estemos muertos,

en un rincón de Alaska o de la India,

no haya alguien que pronuncie como yo las erres

o vea las cosas como por tus ojos.

ENTRETANTO

Buscas el Santo Grial

—ese que nadie jamás encontró—

y vuelves sin él pero con historias

de pendencias y luz en el camino.

Historias del sí y del no

que alimentarán aún más la llama

y que en sí mismas son el Grial,

lo sepas tarde o nunca.

—————————————

Autor: Rafael Camarasa. Título: El que mira. Editorial: Visor. Venta: Todostuslibros

Imagen: Portada de “El que mira”

FUENTE RESPONSABLE: Zenda. Apuntes, Libros y Cía. Por Laura Di Verso. Editor: Arturo Pérez-Reverte. 11 de julio 2022

Sociedad y Cultura/Literatura/Poesía

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