5 poemas de Gabriel Ferrater

Poeta en lengua catalana. Ocupó la dirección literaria de Seix Barral. A continuación, puedes leer 5 poemas de Gabriel Ferrater.

La playa

El sol se la ha tragado. Andaba sola,

descalza como el mar, vestida como

el mar, con blusa blanca y slacks verdes,

y luminosa y rubia como el aire,

como el león de la furia total.

Se la ha tragado. En jauría, furiosos,

Cortaremos el viento de hojalata

con la cizalla de los aullidos.

Arañemos la arena. Ladremos

al mar, al disfrazado.

Traducción de Pere Gimferrer

Kore

Sonríe, cada vez

que otra cosa de ella

merece un amor tuyo.

Sonríe, al salir de ella,

que se te cierra intacta.

Sonríe con ternura,

que no os suplicará

(tú, con tu mundo ávido)

que la llaméis bondad,

y apenas adivinas

cómo se absorbe. Aún

ha de sumarse. Aún

va naciendo su cuerpo.

Traducción de José Agustín Goytisolo

Ídolos

Entonces, cuando yacíamos

abrazados frente a la ventana

abierta al desmonte de olivos (do

semillas desnudas dentro de un fruto que el verano

ha abierto violento, y que se llena

de aire) no teníamos recuerdos. Éramos

el recuerdo que tenemos ahora. Éramos

esta imagen. Ídolos de nosotros

para la fe sumisa de después.

Traducción de José Agustín Goytisolo

Kensington

La luz de estío nórdico es inmensa

-y aquellas tardes que no mueren nunca.

Tal la paz de después. Cuando ellas dicen

casi el viejo secreto que buscamos siempre

por sendas nuevas.

Y ella habla, y me cuenta

las imágenes que con ella recorren su camino:

su camino, tan lento, por donde la conduzco

hasta la cima.

«Siempre creo que me transformo.

Nunca sabrás las cosas que me haces creer,

cuerpo mío. Una vez yo fui Kensington,

esa extensión de calles tortuosas,

llenas de luz sin sol. Y hace un momento

te digo que me he vuelto una flor amarilla.»

Imágenes florales me son fáciles.

Du bist wie eine Blume, y en la mano

tengo aún el recuerdo de una flor carnívora,

la cosa que se abre hasta una flor

de húmeda carne, la corola abierta

vasta increíblemente, para que yo, insecto,

me entregue. Digo:

«Te conviertes en flor,

y hacia aquí todo el cuerpo te sube».

Me equivoqué. Luz pura. Todos los dibujos

que sé calcar, no sirven. Y corrige:

«No, no cuenta esa flor. Era del todo

amarilla. Te me he vuelto una flor amarilla».

Traducción de José Agustín Goytisolo

Engaño

«Di, ¿por qué me hiciste

confiar en mí?»

¿Te he podido engañar,

corazón tan perplejo?

«Me has querido sobornar,

cauto, sin orgullo.»

Sin espera, con orgullo,

te me entregaste.

«¡Y era para hacerme daño

cuando viniera hoy!»

Oh, ¿cómo te me has creído

que me serías fiel?

Traducción de José María Valverde

Imagen de portada: Gabriel Ferrater

FUENTE RESPONSABLE: Zenda. Apuntes, Libros y Cía. Por Laura Di Verso. Editor: Arturo Pérez-Reverte. 27 de mayo 2018.

Sociedad y Cultura/Literatura/Poesía

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