Daphne du Maurier, la preferida por Alfred Hitchcock. Primera Parte.

“Antes o después, a todos nos llega en esta vida un demonio propio que nos persigue y atormenta y al final de cuentas hemos de luchar contra él”.

Esta excelente escritora inglesa fue considerada, en forma bastante equivocada, dentro del género romántico. Misterio, casas encantadas, violencia, asesinatos, villanos siniestros, pasión, celos, incendios espectaculares, paisajes tenebrosos y el espectro de una mujer loca en el desván, fueron algunas de sus herramientas para fascinar al público y vender más de 30 millones de ejemplares. Si por algo debería ser celebrada, más allá de su innegable calidad, es por el dominio de lo «inacabado»: sus historias tienen finales abiertos a la interpretación del lector quien debe cerrar, si lo desea, la trama. Tenía una enorme habilidad para disfrazarse de narrador masculino o femenino según le conviniera. El gran director Alfred Hitchcock, “cazador” de talentos literarios que le sirvieran para los guiones de sus películas, no pasó por alto tres de los relatos de Daphne du Maurier, que se convirtieron bajo la genial interpretación del cineasta británico en éxitos de taquilla y plataforma de lanzamiento –aunque no lo necesitara- para la autora.

El inicio

Daphne du Maurier nació en Londres, Inglaterra, el 13 de mayo de 1907. Era la segunda de las tres hijas del prominente actor y manager Sir Gerald du Maurier y la actriz Muriel Beaumont. Su abuelo paterno fue el autor y caricaturista de la revista satírica Punch, or the London Charivari (Puñetazo, o el Tumulto Londinense, cerrada en 1992 luego de 150 años en el mercado), George du Maurier, quien creó el personaje de Svengali en Trilby, la gran novela victoriana de culto, el primer “best seller” del mundo.

De izq. a der.: Gerald con Jeanne y Daphne du Maurier, y en el auto con sus 3 hijas

Su madre era sobrina materna del periodista, autor y conferenciante Comyns Beaumont. Su hermana mayor, Angela, también se convirtió en escritora, y la menor, Jeanne, fue pintora. Además, era prima de los niños Llewelyn Davies, que sirvieron como inspiración a J.M. Barrie para los personajes de la obra Peter Pan or The Boy Who Would not Grow Up (Peter Pan o el niño que no quería crecer).

Daphne se formó en un ambiente culto y recibió de sus padres una muy buena educación. De pequeña, conoció a muchos destacados actores de teatro, gracias a la celebridad de Gerald. En este entorno de aristocrática bohemia la joven Daphne concibió, cuando tenía 21 años, historias perturbadoras, como El muñeco, un cuento gótico de suspenso protagonizado por una chica obsesionada sexualmente con un muñeco mecánico. «Una historia muy avanzada para su época», en palabras de Christian Browning, hijo de la escritora.

Su familia era adinerada, pero ella siempre quiso vivir de la escritura, aunque las conexiones de los parientes la ayudaron a establecer su carrera literaria, y publicó algunos de sus primeros trabajos en The Bystander (El Espectador), publicada por su tío William Comyns Beaumont, una revista sensacionalista semanal británica que presentaba reseñas, dibujos temáticos, comics y cuentos, notablemente exitosa durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Con poco más de veinte años, escribió su primera novela, The Loving Spirit (El Espíritu Amoroso), que se publicó en 1931 y cuyo título está tomado de un poema de Emily Brontë. Fue después del descubrimiento casual en Pont Creek de la goleta naufragada “Jane Slade”, llamada así por Janet Coombe, que a su vez la llevó directamente a investigar la historia de la familia Slade hasta 1929. En el libro cuenta la saga de la familia Coombe durante cuatro generaciones: Janet, Joseph, Christopher y Jennifer.

El matrimonio Browning-Du Maurier con sus tres hijos

Al año siguiente, el 19 de julio se casó con el teniente general Frederick Arthur Motague Browning, que llegó a ser un héroe en la Segunda Guerra Mundial y recibió tratamiento de Sir. Ella misma obtuvo la distinción de Dame. Tuvieron tres hijos, Tessa, Flavia y Christian, y residieron en el castillo de Menaville, una mansión situada en la costa de Cornualles, que le sirvió como escenario de algunas de sus obras. La mayor parte de su vida la vivió en el suroeste de Inglaterra; muchas de sus mejores obras tratan sobre este lugar. En sus últimos años se mudó a su casa en Fowey, junto al océano.

Las obras y el cine

En 1938 se publicó la novela Rebecca, una de las obras más exitosas de Daphne. Fue un éxito enorme: lleva vendidos más de 30 millones de copias, suma de a 4 mil mensuales –un goteo infinito- y ha sido adaptada para el escenario y la pantalla en varias oportunidades. En los Estados Unidos ganó el Premio Nacional del Libro del año de su publicación, votada por los miembros de la American Booksellers Association (Asociación Americana de Libreros). En el Reino Unido apareció en el 14° puesto de la lista «La novela más querida de la Nación», en una encuesta de la BBC (British Broadcasting Company) de 2003.

Du Maurier había comenzado a escribirla en 1937, en Alejandría (Egipto), para combatir el aburrimiento que la invadía por el hecho de ser la esposa de un oficial del ejército británico. A Manderley, la mansión donde transcurre la historia, la había descubierto en 1928 durante un paseo por un bosque lúgubre en Cornualles (Inglaterra). La casa se llamaba Menabilly, era majestuosa y misteriosa. Estaba abandonada. Fue un amor a primera vista para la escritora.

Cliquea en aquellos links para ver las reseñas y/o films. Muchas gracias.

Reseña: REBECA de DAPHNE DU MAURIER || moonlight books

El personaje de la siniestra señora Danvers surgió de los recuerdos de su infancia, de la severa gobernanta de la mansión de unos amigos de sus padres. Y el de Rebeca está inspirado en la joven Jan Ricardo, un fantasma del pasado amoroso de su marido. Los celos de Daphne du Maurier no desaparecieron ni siquiera al saber que aquella ex novia se había suicidado.

En esta novela de la autora inglesa se basa la película Rebeca, protagonizada por el extraordinario actor Laurence Olivier en el papel de Maxim de Winter, Judith Anderson como la amargada señora Danvers y la bella Joan Fontaine en el rol de la nueva señora de Winters. La dirigió Alfred Hitchcock, ganó dos premios Oscar (a la mejor película y a la mejor fotografía) y en España inspiró una prenda de vestir: la rebeca, el equivalente al cardigan, muy utilizada por Fontaine en el filme.

Rebeca (Subtitulada)

Otro aporte de la novela es que ha dado nombre al síndrome que lleva su nombre: celos obsesivos hacia un o una ex de la pareja. «Rebeca es una novela sobre los celos», repitió muchas veces la escritora, disgustada y harta de escuchar que su obra era una novela romántica. Es algo más: la primera gran novela gótica del siglo XX, según los críticos especializados. Contiene misterio, una casa encantada, violencia, un asesinato, un villano siniestro, pasión, un incendio espectacular, un paisaje tenebroso y el espectro de la mujer loca en el desván. Perfecta…

Du Maurier y Hitchcock discutiendo la adaptación de “Rebeca”

A la escritora le gustó la película que el maestro del suspenso hizo a partir de su novela, la primera que el director británico filmó en los Estados Unidos. Joan Fontaine lo pasó mal durante el rodaje: Laurence Olivier fue muy desagradable con ella y, además, Hitchcock le hizo creer que nadie la soportaba. Era falso: el taimado director pretendía que la actriz se impregnara así de la vulnerabilidad de su personaje. Este tipo de trucos era muy utilizado por el célebre cineasta con sus artistas elegidos.

Todo lo contrario fue la adaptación que el mismo director hizo de La posada de Jamaica: hubo muchos cambios para satisfacer el enorme ego del ya para entonces famoso actor inglés Charles Laughton, que había protagonizado anteriormente El jorobado de Notre-Dame. A Du Maurier no le satisfizo nada el resultado obtenido y se lo hizo saber al gran Alfred. La acción se desarrolla entre los últimos años del siglo XVIII e inicios del XIX, época en la que una banda de contrabandistas se dedica a atraer a las embarcaciones que navegan cerca de la escarpada costa de Cornualles, en el sudoeste de Inglaterra, con la intención de hacerlas naufragar y conseguir el correspondiente botín.

Un joven oficial de la marina sospecha quién puede estar detrás de esos misteriosos hechos, y pronto su vida correrá peligro. Una joven, sobrina del auténtico responsable de todo, intentará salvarle la vida.

Película La posada maldita Subtitulado HD

La tercera y última película de Hitchcock sobre un texto de Daphne du Maurier fue la recordada Los pájaros (The birds), protagonizada por Tippi Hedren, Rod Taylor, Jessica Tandy, Suzanne Pleshette y Veronica Cartwright. La historia se desarrolla en una zona rural en el suroeste de Inglaterra, un paraje en el que Du Maurier vivió durante buena parte de su vida y en el que situó bastantes de sus historias. Su casa en Fowey, junto al océano, era un espacio de paz y a la autora le gustaba observar las aves desde allí. Es de suponer que en una de esas observaciones surgió el germen de este relato temible, ya que enfrenta al hombre a lo desconocido y, sobre todo, devuelve a la naturaleza el poder místico del que se imbuyen muchos textos mitológicos.

A principios de diciembre llega por fin el cambio que augura un invierno inusitadamente frío, de «hielo negro». Un hombre, parcialmente discapacitado pero que sigue trabajando tres días a la semana en una granja vecina -granja que seguramente guardaría cierto parecido con el hogar de Du Maurier, de clase media alta-, observa que las aves marinas se agrupan en bandadas poco habituales por su cantidad, además de que su comportamiento es inusual. Al poco tiempo, se produce un primer ataque y a partir de ese momento el objetivo del hombre será proteger a su familia.

Los pájaros es un relato largo que contrasta con brillantez el campo abierto, dominio de los pájaros, con el espacio claustrofóbico en el que se encierra la familia protagonista, aislándolos progresivamente del mundo. Los breves contactos con otros seres humanos acaban reducidos a la nada, las emisiones radiofónicas desde Londres se ven interrumpidas, e incluso su espacio personal, su hogar, se verá reducido a una cocina tapiada. Las aves parecen ganar la batalla en un texto en el que Du Maurier no ofrece respuesta alguna, solo hechos, y deja en manos de las pesadillas de la humanidad la explicación de lo que sucede.

Alfred Hitchcock con los pájaros de Daphne du Maurier

Es, en cierta forma, un texto en el que la naturaleza busca recuperar un equilibrio que ha sido roto, supuestamente, por la mano del hombre. El relato resiste el paso del tiempo, tal vez porque la historia está condensada en tan solo un puñado de elementos que, con una gran efectividad, reviven los temores más primarios del ser humano. No resulta difícil situar el paraje con una visita rápida a una aplicación web de mapas o imaginar esa casa blindada, con las ventanas tapiadas, aislada de otras edificaciones cercanas.

La autora acierta al reducir su historia a lo mínimo, al simplificar cada elemento y negar la información al lector. Nada provoca más histeria y temor que lo desconocido.

Imagen de portada: Daphne du Maurier

FUENTE RESPONSABLE: Diario 10 Digital. Por Norberto Landeyro. 31 de agosto 2022. Fuentes: lecturalia.com; biografiasyvidas.com; furor.tv; relatosenconstruccion.com

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