La civilización sumeria: la invención del futuro.

Imagina algo que nunca se le haya ocurrido a nadie antes. Con un libro en las manos, se puede imaginar un e-book, un libro de gran tamaño, un libro de imágenes… cualquier clase de libro. Pero ¿cómo se imagina alguien un libro en un mundo en el que el concepto de «libro» no existe?

Imagina un día en el que no haya tiempo. La gente vive dentro del tiempo, y este rige el ritmo de cada día. Nos levantamos a una hora, vamos al trabajo o al colegio a otra, comemos a horas regulares, y nos vamos a dormir según lo que dice el reloj. Sin embargo, hubo un tiempo en el que no existía el tiempo. ¿Cómo se puede imaginar algo que no existe?

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Tanto el tiempo como la escritura, y muchos otros aspectos de nuestra vida cotidiana, los inventaron los sumerios de la antigua Mesopotamia hace más de 5.000 años. 

Antes de los sumerios, el día empezaba al amanecer y terminaba al anochecer. La gente iba a trabajar cuando el sol ascendía hasta cierto punto en el cielo por la mañana y regresaba a su casa cuando se ponía. Fueron los sumerios los que separaron el día de la noche con el tiempo, en incrementos de minutos de sesenta segundos y horas de sesenta minutos que conformaban doce horas de noche y doce horas de día.

En el primer capítulo del libro bíblico del Génesis, se dice que Dios dividió la noche del día y vio que era bueno. Si se acepta el papel de Dios a la hora de crear el día y la noche, entonces los sumerios terminaron el trabajo y, si no se acepta, entonces fueron los sumerios.

Sumerian Worshipper Statue

Estatua de un adorador sumerio. Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

La invención del futuro

Sumeria era una región del sur de Mesopotamia en torno a 5000/4500-1750 a.C. que corresponde con el moderno Irak y Kuwait. Esta tierra estaba habitada antes del 4500 a.C. por pueblos de origen desconocido, que los arqueólogos han llamado pueblo Obeid (por el emplazamiento el-Obeid, que fue donde se descubrieron por primera vez). Los Obeid están considerados como los primeros agentes civilizadores de la región, ya que tenían un conocimiento tecnológico rudimentario, tal y como demuestran las herramientas y los artefactos de arcilla que nos dejaron.

Sin embargo, no tenían la misma habilidad e ingenio de los sumerios que vinieron después. Los sumerios fueron los responsables de la invención de muchos de los aspectos de la vida moderna que siempre damos por sentado. En su obra La historia empieza en Sumer, Samuel Noah Kramer enumera 39 «primeros acontecimientos» en la civilización y la cultura que tuvieron su origen en Sumeria. Su lista incluye:

Las primeras escuelas, el primer caso de peloteo, el primer caso de delincuencia juvenil, la primera «guerra de nervios», el primer Congreso bicameral, el primer historiador, el primer caso de reducción de impuestos, el primer «Moisés», el primer precedente legal, la primera farmacopea, el primer «almanaque de granjero», el primer experimento con la jardinería para dar sombra, la primera cosmogonía y cosmología, los primeros ideales morales, el primer «Job», los primeros Proverbios, las primeras fábulas de animales, los primeros debates literarios, los primeros paralelismos bíblicos, el primer «Noé», la primera historia de resurrección, el primer «San Jorge», el primer caso de préstamo literario, la primera edad heroica del hombre, la primera canción de amor, el primer catálogo de libros, la primera edad de oro del hombre, la primera sociedad «enferma», los primeros lamentos litúrgicos, los primeros mesías, el primer campeón de larga distancia, la primera imaginería literaria, el primer simbolismo sexual, la primera señora de los Dolores, la primera canción de cuna, el primer retrato literario, las primeras elegías, la primera victoria del trabajo, el primer acuario.

Además de todos estos logros, por supuesto también está la invención rudimentaria del tiempo, un sistema de números, el círculo de 360 grados, la geometría, los primeros vehículos de ruedas, los juguetes de niños, la escritura, los artilugios para escribir, el dominio de los vientos, la domesticación de animales, los desarrollos agrícolas como el regadío, los avances médicos, la odontología, los desarrollos arquitectónicos y la urbanización.

El descubrimiento de Sumeria

Parece que los sumerios también inventaron el concepto de la guerra de asedio, y puede que incluso la táctica de la «tierra quemada», que se lleva usando de manera efectiva desde entonces. Para una persona actual, todo esto significa que cada día está usando un aspecto u otro de los inventos de los sumerios. El reloj que te dice cuándo levantarte de la cama, el coche o el autobús que te llevan al trabajo o al colegio, el periódico o el libro de texto que lees, y el concepto del final del día laboral o escolar: todo ello tiene su origen en la civilización sumeria. Kramer apunta a que:

Un hecho notable es que hace tan solo un siglo no se sabía siquiera de la existencia de los sumerios en la antigüedad. Los arqueólogos y estudiosos que, hace unos cien años, empezaron a explorar esa parte de Oriente Medio conocida como Mesopotamia, no estaban buscando a los sumerios, sino a los asirios y los babilonios. Tenían mucha información sobre estos pueblos y sus civilizaciones gracias a las fuentes griegas y hebreas, pero no tenían ni idea de Sumeria y los sumerios. Tampoco había ningún rastro ni del país ni sus gentes en todo el corpus literario disponible para los estudiosos de la época. El mismo nombre de Sumeria se borró de la memoria de la humanidad durante más de dos mil años. Y sin embargo, hoy en día los sumerios son uno de los pueblos que mejor se conocen del antiguo Oriente Próximo. Sabemos qué aspecto tenían gracias a sus propias estatuas y estelas esparcidas por varios de los museos más importantes… Es más, decenas de miles (literalmente) de tablillas de arcilla sumerias usadas a modo de documentos comerciales, legales y administrativos coronan las colecciones de estos mismos museos, lo que nos ofrece muchísima información sobre la estructura social y la organización administrativa de los antiguos sumerios. (La historia empieza en Sumer, xx)

En cierta medida, Sumeria se descubrió por accidente. Los arqueólogos y estudiosos de los que habla Kramer se dirigieron a Mesopotamia en busca de evidencias bíblicas. Algunas ciudades como Babilonia y Nínive eran infames en la Biblia, por lo que los estudiosos del siglo XIX conocían bien a los babilonios y los asirios. Las excavaciones en Mesopotamia dieron comienzo en un intento por confirmar la historicidad de las historias bíblicas como el gran diluvio o la torre de Babel. La única referencia que se hace en la Biblia a Sumeria es como la «Tierra de Sinar» (Génesis 10:10 y en otros pasajes), que en general se interpretaba como una referencia a la tierra en torno a Babilonia, hasta que el asiriólogo Jules Oppert (1825-1905 d.C.) identificó esta referencia bíblica con la región meridional de Mesopotamia conocida como Sumeria y, además, afirmó que la escritura cuneiforme era de origen sumerio.

Esto era un logro sorprendente, que se podría comparar con que alguien afirmara hoy en día que la Atlántida de Platón son las Bermudas y que pudiera demostrarlo. Más sorprendente aún, ya que no había unas «Bermudas» que se pudieran comparar. Nadie sabía que Sumeria había existido alguna vez. Oppert no era, ni de lejos, el primer explorador europeo interesado en Mesopotamia o la escritura cuneiforme. Jean Chardin (1643-1713 a.C.) exploró la región y escribió sobre sus descubrimientos en su libro Viajes por Persia, publicado en 1686. Chardin fue el primer europeo en decir que las marcas extrañas encontradas en las tablillas de arcilla y en ornamentos arquitectónicos no eran simples decoraciones, sino que de hecho eran un sistema de escritura avanzado.

Sin embargo, no fue hasta mediados del siglo XIX que los estudiosos y los arqueólogos como William Kennet Loftus (1820-1858), George Smith (1840-1876), Robert Koldewey (1855-1925) y Henry Creswicke Rawlinson (1810-1895) empezaron a sacar a la luz la civilización de la antigua Sumeria y los muchos logros de su pueblo.

Map of Sumer

Mapa de Sumeria. P L Kessler (Copyright)

La literatura sumeria y la Biblia

Antes del descubrimiento y desciframiento de la escritura cuneiforme, la humanidad entendía los orígenes de ciertos aspectos de la vida de una manera bastante diferente. Se creía que la escritura se había originado en Fenicia, el tiempo en China, las escuelas en Grecia y que la primera canción de amor era el libro Bíblico del Cantar de los cantares. El Antiguo Testamento de la Biblia estaba considerado como el libro más antiguo del mundo hasta que esto fue desmentido por el asiriólogo alemán Friedrich Delitzsch (1850-1922), que, desarrollando la obra de hombres como George Smith, le mostró al mundo que los sumerios tenían historias escritas que lidiaban con la caída del hombre y el gran diluvio antes de que la narrativa del Génesis se pusiera por escrito. El erudito Paul Kriwaczek escribe,

Así se estableció que, mucho antes de que el Génesis se pusiera por escrito, los antiguos mesopotámicos ya habían contado la historia de un diluvio universal enviado por decreto divino para destruir a la humanidad. Pronto se descubrieron otros textos que hablaban de algo parecido en varias lenguas (sumerio, acadio antiguo, babilonio) y en varias versiones diferentes. En la más antigua, encontrada en una tablilla de la ciudad de Nippur que data de alrededor de 1800 a.C. y está escrita en sumerio, el papel de Noé recae sobre un rey de Shurupak llamado Ziudsura o Ziusudra, que quiere decir «que vio la vida» porque los dioses lo recompensaron con la inmortalidad. En otra historia, escrita a principios del siglo XVII a.C. en acadio, el protagonista es Atrahasis, que quiere decir «extremadamente sabio». (69)

Conclusión

Por tanto, se puede decir que los sumerios escribieron la versión más antigua de uno de los mitos más poderosos de la civilización occidental: El gran diluvio. En su intento por demostrar la verdad histórica de la Biblia, los arqueólogos y estudiosos del siglo XIX revelaron que las narraciones bíblicas que se tenían por verdades divinas absolutas eran interpretaciones posteriores de la literatura de los sumerios.

Sin embargo, tal y como se ha dicho, la manera en que la gente entendía el mundo contemporáneo no solo cambió en el área de estudios religiosos. Con sus muchas invenciones e innovaciones, los sumerios asentaron las bases para tantos de los avances de la vida cotidiana de la humanidad que hoy en día no podemos imaginarnos la vida sin estas cosas. De alguna manera, la gente de Sumeria fue capaz de imaginar cosas que nunca antes habían existido en la tierra y, al expresar esa imaginación, inventaron el futuro.

Bibliografía

Imagen de portada: Ciudad de Ur-Sumeria.

FUENTE RESPONSABLE: World History en Español. Por Joshua J. Mark*Escritor independiente y antiguo profesor de filosofía a tiempo parcial en el Marist College de Nueva York, Joshua J. Mark ha vivido en Grecia y Alemania; también ha viajado por Egipto. Ha sido profesor universitario de historia, escritura, literatura y filosofía. traducido por Rosa Baranda. 18 de enero 2012.

Sociedad y Cultura/Historia Antigua/Sumeria/Civilizaciones/Pasajes bíblicos/Investigación/Arqueología/Ciencia.

 

 

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