Zahi Hawass, arqueólogo egipcio: «Los museos siguen practicando el imperialismo y compran obras robadas».

Corría julio de 1799 cuando, en una tórrida jornada en las inmediaciones de la ciudad de Rashid, las tropas napoleónicas destinadas a la campaña en Egipto protagonizaron un descubrimiento que marcaría la historia del mundo para siempre. El destacamento del teniente Pierre-François Bouchard encontró la piedra Rosetta, clave para entender los jeroglíficos y primer texto plurilingüe antiguo encontrado en tiempos modernos. No obstante, la alegría no duró muchos. Cuando los soldados franceses sucumbieron ante los británicos, se vieron obligados a entregarles buena parte de sus bienes, entre ellos, la emblemática roca.

Desde entonces, ha permanecido en posesión del Reino Unido y se exhibe en Londres para disfrute de los turistas, orgullo de los británicos y amargura de los egipcios. Ante esta situación, el renombrado arqueólogo Zahi Hawass mantiene una auténtica cruzada para hacer retornar la piedra Rosetta y otras piezas únicas procedentes del estado norteafricano y, en estos momentos, en posesión de otros países a su lugar de origen. En paralelo, continúa trabajando en otra de sus obsesiones: la búsqueda de la tumba y la momia de Nefertiti.

Hawass, egipcio de 75 años y exministro de Antigüedades del país africano, se encuentra en España para ofrecer la conferencia ‘La mujer en el antiguo Egipto’ en el ciclo de charlas paralelo a la exposición ‘Hijas del Nilo’, organizada por el Grupo EULEN en el Palacio de las Alhajas de Madrid. Se trata de la primera muestra en España en torno a la figura femenina en este periodo y la de mayor envergadura, con más de 300 piezas procedentes de 12 naciones y de 27 museos, coleccionistas e instituciones, nacionales e internacionales.

Actualmente, una de sus batallas es recuperar para Egipto algunas de las piezas míticas expoliadas por otros países, donde todavía permanecen. 

 

¿Cómo avanza esa lucha?

A finales de octubre lanzaremos una petición para solicitar la vuelta de la piedra Rosetta, que fue tomada por los franceses y consignada posteriormente a los ingleses sin ningún derecho. Hace 200 años que permanece en Londres, cuando debería estar en el Grand Museo. Después, haremos lo mismo con el busto de Nefertiti en Berlín y el zodiaco de Dendera del Louvre.

¿Su objetivo es solo recuperar las obras egipcias más significativas o todas las que se encuentran en otros países?

Solo estamos detrás de aquellas piezas que han sido robadas a Egipto recientemente, porque los museos todavía practican el imperialismo, todavía compran obras robadas. Necesitamos pararlo. Si los museos adquieren artículos robados, están animando a los ladrones a destrozar las tumbas y llevarse las antigüedades. 

¿Esto todavía ocurre? ¿No ha quedado atrás?

No. Sucedía en el pasado y continúa ocurriendo ahora. El Louvre acaba de comprar cinco piezas robadas bajo las órdenes del antiguo director de su departamento egipcio, y el caso se halla en los tribunales en estos momentos.

 

Además, la Justicia de Nueva York ha obligado al Metropolitan a devolver a Egipto algunos objetos, que llegaron la semana pasada. No entiendo cómo pueden ​adquirirlos y mostrarlos al público, porque están arruinando otro país. Los museos deberían ser honestos y saber que tienen una responsabilidad cultural.

¿Y por qué estos museos continúan con estas prácticas?

Eso habría que preguntárselo a ellos. En cuanto a su labor sobre el terreno, en abril del año pasado, encontró la Ciudad dorada perdida de Luxor, un descubrimiento que algunos medios calificaron como el «mayor del mundo». 

¿Cómo lograron este hallazgo?

Estaba buscando el templo funerario de Tutankamón al norte de Medinet Habu, el templo de Ramses III. Volvimos a excavar en la zona y, por accidente, encontré una casa. Continué y hallamos una ciudad enorme bajo la arena. Había un área administrativa, otra destinada a la vivienda y el resto eran talleres, de joyería, ropa, sandalias, amuletos, estatuas, ladrillos… También descubrimos el nombre de la localidad, la denominaban Atón o Ciudad dorada perdida y data del reino de Amenhotep III.

¿Cómo progresan las labores en este yacimiento? ¿Trabajan también en otras ubicaciones?

Seguimos excavando en la Ciudad dorada perdida. Recientemente encontramos el nombre de Semenejkara y creemos que puede referirse a Nefertiti. También estamos trabajando en el Valle de los Reyes en busca de la tumba y en Saqqara, cerca de la pirámide de Teti, así como en otra zona donde hallamos ADN de los ancestros de la reina y su hija. Además, estamos esforzándonos por obtener más datos sobre Tutankamón.

Nefertiti es una de las figuras femeninas más importantes del antiguo Egipto es Nefertiti, pero ¿qué se sabe de ella? ¿Qué es real y qué forma parte del mito?

Sabemos muy poco sobre ella. Espero que, cuando descubramos su tumba, podamos tener más detalles. Lo que sí conocemos a ciencia cierta es que fue la esposa del faraón Akenatón durante 17 años, en los que tuvieron seis hijas. Se piensa también que sobrevivió a su esposo, y yo personalmente creo que reinó en Egipto durante tres años bajo el nombre de Semenejkara. No obstante, sigue siendo un misterio, hasta que hallemos su sepulcro y su momia, que nos revelará sus secretos.

¿Cree que la encontrarán?

Eso espero.

Nefertiti es una de las figuras femeninas más relevantes del antiguo Egipto y usted ha venido, precisamente, a impartir una conferencia sobre el papel de la mujer en esta civilización. ¿Cómo vivían? ¿Cuál era su rol?

Las mujeres en el antiguo Egipto tenían más derechos que en Europa en el siglo XVI. Solo hubo cinco reinas porque, en aquella época, la religión marcaba que solo el hombre podía convertirse en faraón, pero no podía serlo sin una presencia femenina a su lado. De hecho, la sociedad definió un papel para las mujeres. En primer lugar, tenían que ocuparse de la casa y de sus hijos y, si después de eso tenían tiempo, podían ser abogadas, juezas, sacerdotisas, trabajar en la construcción de las pirámides… Por eso, su civilización era muy sana y consiguió desarrollarse tanto. 

¿Cuál es el papel actual de las mujeres en la sociedad egipcia?

Las mujeres en Egipto tienen derechos como cualquier mujer del mundo. Su situación es exactamente la misma que las de las mujeres aquí, en España. No hay ninguna diferencia en absoluto. 

Otra de las grandes figuras femeninas del antiguo Egipto es Cleopatra, ¿en qué punto se encuentran los trabajos para localizar.

Durante 12 años, estuvimos buscando la tumba junto a la arqueóloga dominicana Kathleen Martínez hasta que renuncié. En el templo encontramos monedas y estatuas de Cleopatra y, recientemente, Kathleen halló túneles de tres kilómetros de largo desde el templo hasta el agua a 10 metros por debajo del suelo. Yo sigo creyendo que su tumba está ahí y que su momia permanece enterrada cerca de su palacio.

En varias ocasiones, se ha hablado de la maldición de Cleopatra, ¿qué es exactamente?

Cuando estaba excavando en búsqueda de Cleopatra, una gran piedra me golpeó en la cabeza y tuvieron que operarme el ojo. En una segunda ocasión, estaba descendiendo en una grúa y la máquina se detuvo durante una hora en el túnel en la oscuridad. A partir de entonces, la gente comenzó a hablar de la maldición. 

Imagen de portada: El arqueólogo Zahi Hawass.JORGE PARÍS

FUENTE RESPONSABLE: 20 Minutos Internacional. Por África Albalá. 14 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Antiguo Egipto/Arqueología/Robos/Entrevista

 

 

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s