Juan Pinilla: “La biografía de Saramago es la de los don nadies y los desheredados”.

El investigador y cantaor Juan Pinilla publica con la editorial Atrapasueños el libro ‘Saramago. El Nobel de lo imposible’, un laborioso y profundo estudio sobre el escritor portugués que llega a las librerías en pleno centenario de su nacimiento.

Indiscutiblemente, José Saramago es uno de los grandes nombres de la literatura universal. Su enorme legado sigue vigente y su extensa obra se revisa a diario en todo el mundo. Libros como Ensayo sobre la ceguera, El Evangelio según Jesucristo o La Caverna entre otros, son escritos clásicos que no solo han marcado a varias generaciones de lectores, sino que se han convertido en pertinentes metáforas sobre la condición humana y los comportamientos de nuestra sociedad contemporánea. 

El escritor granadino y cantaor de flamenco Juan Pinilla ha analizado en esta obra de reciente publicación la figura del escritor luso, siempre desde el respeto y la admiración, con intención didáctica y palabras llanas y certeras. Hablamos con él sobre la vida y obra del autor portugués, profundizando en este riguroso libro con ilustraciones de Joaquín López Cruces.

¿Por qué estimas que es necesario estudiar y reivindicar la figura de José Saramago?

Saramago se reivindica solo por la calidad incontestable de su palabra y de su obra, a lo que debemos sumar ese vastísimo conocimiento de la historia, la religión, la política, la ética, la filosofía y tantos campos del saber que lo convertían en un humanista, en un filósofo y adalid de la ética en pleno siglo XXI. Al margen de estas consideraciones, mi trabajo se puede entender como un gesto de agradecimiento y lealtad hacia una de mis principales fuentes de inspiración literaria, alguien que me empujó a leer con más avidez.

Has comentado en alguna ocasión que el libro busca una labor divulgativa. ¿En qué sentido?

La editorial Atrapasueños me pidió que fuese comprensible, que todo el mundo pudiera entenderlo; y yo me rompí la cabeza para que fuera así. Entiendo que se ha conseguido a juzgar por las opiniones que estoy recibiendo. Se trata de acercarse a un público que, bien por juventud o bien por otros factores, no conoce bien la obra de José Saramago.

Se trata de acercarse a un público que, bien por juventud o bien por otros factores, no conoce bien la obra de José Saramago.

¿Ha afectado de algún modo tu faceta de cantaor flamenco a la hora de conectar con el universo de Saramago?, ¿existe alguna relación?

No exactamente. No hay excesivas referencias a la música popular en la obra saramaguiana. Lo que sí estoy en condiciones de afirmar es que fue el flamenco lo que me permitió conocer personalmente a Saramago. Ocurrió a través del Festival 7 soles 7 lunas, con el que llevo colaborando casi dos décadas, y que el escritor portugués presidía a título honorífico.

En los últimos años hemos vivido en una especie de distopía que bien podría haber escrito Saramago, ¿verdad?

En la colección de cuentos Casi un objeto ya se acerca bastante a la triste realidad de nuestros días: personas dominadas y poseídas por las máquinas, por el afán de tener, de acumular. Saramago acuñó una frase que decía “El tener destruirá al ser”, muy en la línea de su pensamiento. Estamos viendo como ese afán de acumulación de la riqueza, la codicia y esa mal llamada “libertad económica”, están creando situaciones muy difíciles de las que solo salen reforzados los que más tienen.

Juan Pinilla en la Fundación José Saramago, junto a Pilar del Río | Foto cedida

“Otro mundo, José Saramago mediante, es posible”, dices en el epílogo de la biografía. ¿Qué mundo es este?

Un mundo más humano, más fraterno, más solidario, más equilibrado. Un mundo donde la cultura, la ética y el humanismo tengan un papel preponderante, donde hombres y mujeres alcancen la equiparación real, donde no exista ese tremendo dolor que existe en la infancia de los niños nacidos en países subdesarrollados. Un mundo más habitable, más limpio, más honesto, en definitiva.

¿Cómo ha sido el proceso de documentación y estudio de su vida y obra, y qué es lo que más te ha sorprendido de este?

Llevo muchos años acumulando datos sobre Saramago en forma de recortes de periódico, informaciones varias, entrevistas a personajes que lo conocieron, —especialmente a su familia—, opiniones de otros autores sobre él, anécdotas vividas entre ellos; lecturas y más lecturas. Pero ha sido sin duda este último año cuando me he ido a las fuentes primarias, a sus textos, y entonces he vuelto a leer su obra completa, he buscado y rebuscado en hemerotecas, en centros de documentación, he seguido sus huellas en Portugal, en España, en Argentina, Colombia, Chiapas o Palestina, entre otras latitudes. Y solo te puedo decir que ha sido una labor apasionante.

He seguido sus huellas [de José Saramago] en Portugal, en España, en Argentina, Colombia, Chiapas o Palestina, entre otras latitudes

Saramago tenía un estilo escribiendo muy peculiar, que aún siendo complejo finalmente se ha hecho universal. ¿Cuál crees que es el secreto de su universalidad?

Yo distinguiría varios. Quizá el uso de personajes muy de la calle, muy del barrio, del mundo obrero. Eso, por un lado. Por otro, el universo femenino, la psicología de sus personajes femeninos, casi siempre protagonistas, audaces, nobles. Y en otro orden de cosas, me atrevería a asegurar que el lirismo que recorre su narrativa convierte en poesía determinados momentos de su producción literaria, y eso enriquece los trabajos sobremanera. Y hay un factor clave: el desasosiego, ese que él mismo se atribuía: “Escribo para desasosegar”. Ese elemento de interrogación permanente que instalaba en el corazón de los lectores, sin duda, engancha.

La dimensión política de Saramago siempre fue acentuada y le trajo no pocos detractores, ¿cómo crees que influyó en su vida y obra y qué importancia te merece? ¿Le ha penalizado?

Pero ojo, también tenía legiones de seguidores, de lectores que, en el extremo opuesto de su pensamiento, valoraban su calidad como autor, sin tener en cuenta lo demás. Creo que, si bien tuvo enormes problemas que relato en el libro, algunos de mayor o menor gravedad, por su inquebrantable militancia política, la forma que tenía de ir por el mundo, su educación, el respeto y la cautela que empleaba en sus formas, en sus declaraciones, en sus comentarios, lo llevaron a ser respetado por un número mayor de personas ideológicamente opuestas que superaba con creces al de sus detractores.

Saramago era muy crítico con la “historia oficial” y siempre quiso dar voz a los que no tienen voz y a lo que muchos no se atreven a decir. ¿Dirías que la vida y obra de Saramago vive al margen de la historia oficial?

Si, sí. Su biografía es la de los don nadies, la de los desheredados, que diría su buen amigo Galeano. Saramago afirmaba también que toda la historia era ficción, porque la contaban siempre personas determinadas. En cualquier caso, él ponía el acento en el hecho de que la historia oficial cuenta una versión de los hechos que no siempre corresponde con la realidad.

Si tuvieras que elegir un único libro de Saramago para un lector que no lo conoce, ¿cuál sería y por qué?

He iniciado a algunos amigos jóvenes a través de Ensayo sobre la ceguera. El ritmo narrativo es muy grande y el lector encaja rápidamente en la magia del libro, en su trama. La idea del desasosiego cobra una importancia enorme ya que se ve claramente el mensaje, las crueldades y vilezas del ser humano frente a la bondad, la amistad, el sentido de la lealtad y la honestidad.

¿Qué valor le otorgas a la fundación José Saramago?

Apenas hace unos días he estado visitando y vengo impresionado. Animo a todo el mundo a que acuda y disfrute de las exposiciones, de ese fabuloso recorrido por la vida y obra de José, con tantos objetos personales y, si tienen la suerte de conocer a Pilar del Río, verán que es una trabajadora incansable y, al margen de haber sido su compañera de vida, es también una experta literaria en la obra de José con la que es realmente agradable conversar.

¿Cómo han coincidido los caminos del autor y la editorial Atrapasueños?

Joaquín Recio siempre tiene alguna propuesta interesante que hacerme. Me puso en el camino de Las voces que no callaron y, en esta ocasión, me empujó a bucear en este trabajo, que ha sido una alegría perpetua y un asombro constante. He disfrutado como hacía años que no disfrutaba en el proceso de elaboración de un libro. Finalmente, las ilustraciones de Joaquín López Cruces le han dado un toque de belleza al libro que lo convierten, según puedo apreciar por los comentarios de los lectores, en una pequeña joya por su diseño y resultado final. Estamos muy satisfechos.  

Imagen de portada: Juan Pinilla

FUENTE RESPONSABLE: Andalucia. España. Por Alejandro López Menacho. 26 de septiembre 2022.

Sociedad/Flamenco/Política/Literatura.

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