Asombra a la ciencia lo que hallaron dentro de una montaña.

Misterio de la naturaleza

El descubrimiento fue realizado por científicos chinos en el condado de Leye, en la región autónoma de Guangxi Zhuang del sur de China.

Un equipo de científicos chinos descubrió un enorme sumidero kárstico, o dolina, con un antiguo bosque en su interior. 

El agujero se encuentra en el condado de Leye, en el sur de China y tiene 192 metros de profundidad. Según informó la agencia de noticias Xinhua, la misteriosa cueva alberga árboles primitivos de hasta 40 metros de altura.

Para sobrevivir, estos árboles extienden sus ramas hacia la luz del sol que se filtra por la entrada del sumidero.

La cueva tiene tres entradas, que fueron descubiertas por algunos espeleólogos que se adentraron al sumidero en rappel y caminaron varias horas para llegar al fondo el pasado viernes. 

La fosa tiene 306 metros de largo, 150 metros de ancho y su volumen supera los 5 millones de metros cúbicos, por lo que puede clasificarse como un gran sumidero, según explicó Zhang Yuanhai, ingeniero jefe del Instituto de Geología Kárstica.

Este nuevo agujero se suma a una treintena similar existente en Leye y es un paraíso de abundante fauna, con árboles altos y plantas que pueden llegar a los hombros de una persona, dijo a Xinhua el líder del equipo de la expedición, Chen Lixin.

El agujero podría incluso albergar especies que la ciencia aún no ha registrado. Chen declaró que «no le sorprendería» descubrir nuevas especies dentro del agujero. 

Cliquea por favor en el siguiente link, para ver el vídeo. Muchas gracias.

GLOBALink | Giant karst sinkhole discovered in China’s Guangxi

Estos sumideros gigantes, también conocidos como Tiankeng (fosa celestial) en chino, poseen características geológicas especiales que se encuentran en las regiones kársticas y formadas por repetidos derrumbes. 

Este tipo de fenómenos pueden encontrarse principalmente en China, México y Papúa Nueva Guinea. Muchos incluso actúan como acuíferos y fuentes de agua.

Imagen de portada: El hallazgo se produjo en el condado de Leye. Zhou Hua/Xinhua-Picture Alliance

FUENTE RESPONSABLE: Redacción Cadena 3. Córdoba.Argentina. Mayo 2022.

Descubrimiento/Bosque/China/Científicos/Ciencia/Montaña/Guangxi Zhuang, Leye.

 

 

Federico García Lorca: la incansable búsqueda de un poeta.

El 19 de septiembre de 2017, a ocho décadas de su desaparición y fusilamiento, se excavará por tercera vez la fosa común en la Sierra de Alfacar, muy cerca de Granada, donde el cuerpo de Federico García Lorca se habría perdido entre otros 4 mil cadáveres. En 2017 sus obras saltarán al dominio público, y su biógrafo, Ian Gibson, interpela aquí a su familia y al Estado español para descifrar el enigma que silenció la voz del poeta que esparció sus versos al mundo.

La puerta sonó dos veces la tarde del 16 de agosto de 1936. Esperanza Camacho se asomó y vio a tres hombres en la entrada de su casa en la calle Angulo, en Granada. «Tengo orden de detener a Federico García Lorca, a quien tienen escondido aquí», dijo Ramón Ruiz Alonso, un obrero tipógrafo y activista de derecha de la Segunda República Española. El poeta de 38 años bajó las escaleras como un niño asustado, pálido cual nube de invierno, repitiendo en voz baja: «Esto es un error… un abominable error».

Un mes antes, el golpe de Estado en Granada marcó el inicio de la Guerra Civil, y los embajadores de Colombia y México previeron que la vida del poeta corría peligro. Conocían sus principios: católico, comunista, anarquista, tradicionalista y monárquico, mas nunca lo sedujo la militancia. Le ofrecieron el exilio, pero no aceptó: «Yo soy un español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos», dijo en su última entrevista al periódico El Sol de Madrid.

A su retorno de Buenos Aires, en 1934, donde asistió al estreno de Bodas de sangre, García Lorca se dedicó a vivir y escribir contra el tiempo, como si hubiese sospechado que se aproximaba el fin. Recitará sus poemas, dará conferencias, rematará Yerma y La casa de Bernarda Alba, y revisará Suites y Poeta en Nueva York,  donde recogió su paso por la U. de Columbia, invitado por su amigo, profesor e ideólogo de izquierda Fernando de los Ríos. «Una de las experiencias más útiles de mi vida», se lee en sus páginas.

El 14 de julio de 1936, vuelve a Granada a reunirse con su familia en la Huerta de San Vicente, donde cientos de hombres y mujeres eran fusilados al amanecer, entre ellos su cuñado y alcalde de la ciudad. El poeta olfatea el miedo. Desconfía. Un día después buscó refugio en casa de la familia de su amigo, el poeta Luis Rosales, donde le detendrán en cuestión de horas.

El automóvil se alejó por las calles rumbo al edificio del gobierno civil. García Lorca es torturado y obligado a confesar. «¿Confesar qué?, ¿confesar qué?», decía a sus captores, quienes lo acusaban de «espía ruso, socialista, de ser amigo de Fernando de los Ríos, de masón y homosexual», según un informe de la Policía de Granada del 9 de julio de 1965 y que se hizo público el 23 de abril del año pasado. «Fue el primero en corroborar su asesinato a manos de autoridades franquistas», dice el dublinés Ian Gibson (1939), el biógrafo del poeta.

Esa noche, «pálido y desecho», según anota Gibson en Vida, pasión y muerte de García Lorca (1998), el poeta recibió la visita de Julián Fernández Amigo, cercano suyo. «Lo vio muy nervioso y le dejó mantas y cigarrillos Camel, mientras Luis Rosales intentaba salvarlo. Hasta consiguió una orden de libertad firmada por el Coronel Antonio González Espinoza, pero ya era muy tarde: ya había sido trasladado a La Colonia», dice Gibson, el lugar donde los prisioneros pasaban sus últimas horas antes.

Es posible que el fusilamiento de García Lorca se ordenara la noche del 18 de agosto. En la madrugada del 19, el poeta y otros tres hombres fueron subidos a un viejo Buick y llevados hacia Ainadamar, Fuente Grande, en las alturas de La Colonia. La macabra comitiva avanza entre la oscuridad y se detiene junto a un olivo que pasará a la historia. Se oyen disparos, y cuatro cuerpos ruedan por la tierra, ensangrentándola. El poeta había muerto.

¿El fin de un enigma?

Ian Gibson, hoy radicado en Lavapiés, Madrid, tenía 18 años cuando leyó Romancero gitano (1928), y la que iba a ser su tesis doctoral sobre García Lorca, mutó en una ardua investigación de su muerte. «En 1971 publiqué en París La represión nacionalista de Granada en 1936 y la muerte de Federico García Lorca, prohibido en España, claro. Es curioso que siendo un poeta tan popular en su país, los vestigios del régimen entorpezcan la búsqueda de la verdad. España ha sido incapaz de afrontar el terrible problema de los miles de asesinados por el franquismo que aún yacen en fosas comunes, incluido él, el desaparecido más famoso del mundo. A García Lorca lo mataron porque no aguantaban su obra, y porque era no solo un ‘rojo’, sino un ‘rojo maricón’. Además su padre, un hombre liberal, tenía adversarios políticos en la ciudad y andaba en medio de mucha envidia: al padre por ser rico, al poeta por su fama».

En 2009, bajo el mandato de Rodríguez Zapatero, se excavó por primera vez la fosa donde descansarían sus restos junto a otros 4 mil cuerpos de los más de 100 mil desaparecidos durante la dictadura española. Nada suyo encontraron. «Después supimos que cuando se vallaba el recinto para su inauguración, en 1986, se hallaron restos humanos cerca del famoso olivo que habían sido trasladados ilegalmente a otro rincón ¡solo porque estorbaban los trabajos! Esto no se ha investigado y es vergonzoso. Si me pregunta la jueza argentina -María Servini, quien este año tomó el caso- voy a aportar con todo lo que sé a la investigación», dice el biógrafo.

En 2014, otra búsqueda en el mismo sector, al pie de la Sierra de Alfacar, chocó con la negativa de la familia García Lorca, encabezada por Laura, sobrina-nieta, albacea y presidenta de la fundación que lleva el nombre del poeta. La misma, meses atrás, protagonizó la polémica por el destino de los más de 19 mil documentos de su legado, que en 2017 saltaron al dominio público, y que hasta ahora permanecen en España. «Los suyos han disfrutado 80 años de los derechos de autor, y ahora Lorca será libre, irónicamente, de su familia, que se ha negado a hacerse exámenes de ADN para apresurar su hallazgo», añade Gibson, quien a 80 años del asesinato del autor, reeditó, por Ediciones B, Lorca y el mundo gay; Ramón Ruiz Alonso. El hombre que delató a García Lorca, y Lorca y Dalí. El amor que no pudo ser.

El irlandés colaboró con la nueva búsqueda de los restos en una excavación que se llevó a cabo el 19 de septiembre,  financiada por el historiador Miguel Caballero y el arqueólogo Javier Navarro. «No creo que haya algún hallazgo -dice-, pues se hará a 20 metros de la anterior. Súmale la poca disposición de su familia. No sé si ocultan algo, ¡hay tantas teorías! ¡Sabrán dónde está? ¿Sacaron los restos? Me gustaría que dijeran delante de un notario: no sabemos nada de eso».

Ni un poeta le es comparable, opina el biógrafo. «Lorca escribió: Viva moneda que nunca se volverá a repetir. Es eso, García Lorca fue, sigue siendo y será irrebatible». Más allá del poeta, del eco de sus letras, del enigma que rodea su muerte y dondequiera que haya ido a parar su cuerpo, ese hombre talentoso, Federico, previó su triste y horroroso fin en el poema Fábula y rueda de tres amigos, que no vio la luz hasta 1940, con la publicación de Poeta en Nueva York: «Cuando se hundieron las formas puras / bajo el cri cri de las margaritas, / comprendí que me habían asesinado. / Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias, / abrieron los toneles y los armarios, / destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro. / Ya no me encontraron».

Imagen de portada: federicogarcialorca.net

FUENTE RESPONSABLE: La Tercera.Chile. Culto. Diciembre 2017

Sociedad y Cultura/España/Literatura/La segunda República/Federico García Lorca

 

Esmé Weijun Wang: “La psicosis no es creativa, no eres capaz ni de lavarte los dientes”.

La escritora estuvo ocho años sufriendo alucinaciones hasta que fue diagnosticada con un trastorno esquizoafectivo; creía que la perseguían demonios y locomotoras por el campus de Yale y pasó meses convencida de que estaba estaba muerta.

Si es de tu interés profundizar en esta entrada, cliquea por favor donde se encuentre escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Dice Esmé Weijun Wang que su rutina de maquillaje es regular. Que puede vestirse y acicalarse tanto si está en una fase psicótica como si no, aunque si se encuentra en etapa maniaca lo hará con especial celo y, si está deprimida, pasará de todo menos del pintalabios. Si no lleva carmín, mala señal. Es que ni siquiera ha podido llegar al espejo del baño. Esta secuencia tan nimia pero tan cargada de significado es una de las intimidades que la autora, nacida en Michigan (EE UU) hace 38 años de padres taiwaneses, cuenta en “Todas las esquizofrenias” (Sexto Piso), que acaba de ser publicado en castellano.

Diagnosticada con un trastorno esquizoafectivo de tipo bipolar en 2013, Esmé desnuda en este libro brillante y conmovedor una enfermedad mental de la que apenas se habla porque da más miedo que vergüenza. Y que acarrea un sufrimiento extremo: “Yo me he perdido, y hablo de estar perdida físicamente, en una habitación totalmente a oscuras. He ido por el campus de Yale esquivando demonios invisibles y he visto cómo una locomotora bien definida avanzaba hacia mí hasta que se desvanecía de pronto”. La enfermedad tiene una realidad propia e intransferible que sacrifica la que vivimos el resto de humanos matando de paso al paciente, “que desaparece para quienes le rodean, es como si estuviéramos muertos”.

La conversación con LA RAZÓN se produce a través de Zoom pero con la cámara apagada, afirma sentirse más cómoda así. Confiesa que, mientras hablamos, el corazón le va a mil por hora y la cabeza la siente “rara”. En los últimos tiempos, los síntomas del trastorno de estrés postraumático complejo que también padece han sido aún “más intensos” que los que le inflige la esquizofrenia.

-Asegura que su diagnóstico de trastorno esquizoafectivo de tipo bipolar le alivió porque ya podía sentirse loca de una forma muy concreta.

-Es muy importante sobre todo darte cuenta de que no eres la única, que no estás tan loca que tu trastorno aún ni se ha descubierto. Puedo decir, incluso, que me sentí aliviada cuando me dijeron que tenía esquizofrenia. Llevaba mucho tiempo con síntomas psicóticos, casi diez años, y sospechaba cuál podía ser el diagnóstico final. Así que cuando llegó el veredicto por fin pude poner en orden mi medicación.

-¿Por qué tardaron tanto en ponerle un nombre a su tormento?

-Mi asunción es que mi psiquiatra estuvo llamando a mis alucinaciones “distorsiones sensoriales” durante un tiempo para evitar diagnosticarme con un trastorno psicótico. Quizá para evitarme el estigma, dado que yo era una estudiante brillante con un gran futuro. También puede que tratara de protegerme de mí misma para que no me identificara con esa clase de pacientes. Es muy común que se tarde años en llegar a la esquizofrenia, lo normal es que pasar primero por otros diagnósticos, incluidas la depresión y la ansiedad.

-En el libro repasa su infancia. Con dos años ya leía, tenía una gran imaginación… ¿Recuerda el momento exacto en que se dio cuenta de que algo no iba bien?

-Era muy pequeña, tendría unos cuatro o cinco años. Estaba en la cama y, de pronto, me entró mucha sed. Me levanté para beber agua y pensé que después tendría que ir al cuarto de baño. Volví a la cama y al instante empecé a pensar lo mismo, así que lo repetí varias veces hasta que me senté en las escaleras y me puse a llorar. Mi madre vino a preguntarme lo que me ocurría y le dije que no sabía, que no podía parar de hacer lo mismo una y otra vez. Fue la primera vez que experimenté el estrés mental.

-Habla mucho de la familia. ¿Qué influencia le atribuye en su salud mental?

-Me gustaría explorar un poco más sobre mi tía abuela. Ha sido borrada de la familia de mi madre porque sufría una enfermedad mental grave en una época y en un lugar, Taiwán, donde el estigma era enorme. Bueno, sigue siéndolo en la cultura china. A mi madre le dio pánico cuando me fui a estudiar a Yale por si acababa igual que ella, algo que, en realidad, acabó ocurriendo. Recuerdo que me escribió una carta muy larga contándomelo todo. Mi tía abuela fue la primera en ir a la Universidad y allí le dio su primera gran crisis. Nunca se recuperó y fue relegada al desván de la casa familiar donde mi madre creció. La acabaron obligando a casarse con un tipo al que pagaron, pensaron que igual si tenía un hijo…

-Qué manía tienen algunos con que la maternidad lo cura todo, ¿no?

-Sí, exacto. Fue muy triste porque, efectivamente, tuvo un hijo al que, obviamente, no pudo cuidar. Acabó muriendo en un hospital psiquiátrico y el niño fue dado en adopción. Una vez que mi madre entendió mi enfermedad, se convirtió en la defensora de la salud mental en la familia.

-En el libro describe con mucho detalle cómo comienza un episodio de alucinaciones y cómo entra en esa realidad paralela. Cuenta, por ejemplo, que hubo temporadas en que pensó que estaba muerta o que sus familiares habían sido reemplazados por robots.

-Lo peor es no saber cuándo terminará, si me quedaré allí para siempre. Y nadie puede responder a esta pregunta. Es curioso, además, cómo los síntomas de este Trastorno de Estrés Postraumático complejo no difieren apenas de los que noto cuando estoy psicótica. La semana pasada, por ejemplo, estuve cinco días sin experimentar ninguna emoción. Estaba súper confusa pero, al mismo tiempo, no había nada que me hiciera daño.

-Se sentiría muy liberada.

-Totalmente. Cuando tengo episodios malos me pongo triste, o me enfado, así que no estuvo mal no sentir nada. Ni lo bueno ni lo malo. Mi marido y yo estuvimos en un concierto de un grupo que me encanta y era como si no fuera conmigo. Pensé que quizá era el principio de un nuevo estado para el resto de mi vida. Con la psicosis es igual. Lo peor es no saber cuándo termina.

-¿Es un mito que la inteligencia y la locura van muchas veces de la mano?

-No creo que sea cierto. Sin embargo, es interesante. Hace poco mantuve un encuentro con Joanne Greenberg, autora de “Nunca te prometí un jardín de rosas”, un libro de 1954 sobre una joven con esquizofrenia que al final se supo que era autobiográfico. Estuvimos charlando y me dijo que una de las cosas que más le cabreaba era esa idea extendida de que la psicosis te hace más creativa. Cuando tienes un brote no puedes funcionar a ningún nivel, ni siquiera al más básico. Ni ducharte, ni lavarte los dientes, ni mantener una conversación. Como para escribir algo brillante…

-Es como si te dijeran que la tortura te vuelve más creativa.

-Justo. Quizá cuando termina el tormento, con el paso del tiempo eres capaz de escribir algo bueno sobre la tortura y compartir tu experiencia.

-¿Se siente frustrada con la Psiquiatría?

-En mi opinión, es como si se fuera construyendo sobre la marcha. Un diagnóstico según el DSM es, simplemente, una constelación de síntomas que se dan a la vez en gente diferente y reciben un nombre. Hasta que es incluido en ese manual tarda un tiempo y tiene que cumplir una serie de requisitos. Por ejemplo, el trastorno de estrés postraumático complejo aún no lo está, y eso no significa que no haya muchísima gente que lo esté sufriendo por todo el mundo. Digamos que la Psiquiatría es producto de la invención humana y opera con las consiguientes limitaciones.

-¿Dónde encuentra usted más respuestas sobre lo que le ocurre?

-En realidad es una gran pregunta para cualquiera que tenga una enfermedad severa. Esa fue una de las razones por las que escribí este libro, para plantear multitud de preguntas que me hago a mí misma y encontrar alguna contestación. Y, si de paso ayudo a alguien, mejor que mejor.

-¿En qué confía? ¿Qué es lo que más le ha funcionado?

-Lo pruebo absolutamente todo. Cuando estás desesperado no le haces ascos a nada. A veces son tantas cosas que no sé al final qué es lo que ha puesto punto final a la psicosis. ¿Será el Haloperidol? ¿La nueva terapia? ¿Que estoy escribiendo más? Quizá todo ayuda a su manera, no tengo una única respuesta.

-Dice que se suele comparar a la depresión con la diabetes y a la esquizofrenia con el Alzheimer, como para dejar claro que de la última no se regresa.

-Sí, y no debería ser así. Este mes, por ejemplo, es el de la Salud Mental en EE UU, y toda la discusión pública gira en torno a la valentía de esta o aquella estrella de cine que se ha atrevido a hablar de que padece ansiedad o depresión. No digo que no sean condiciones serias, pero lo que nunca veo en los medios es una celebridad que salga y diga que tiene esquizofrenia. Eso seguramente terminaría con su carrera al instante.

-En España un conocido presentador acaba de hacer público su brote psicótico, algo inédito hasta la fecha.

-Eso es increíble. Y mucho más efectivo que cualquier testimonio de alguien que no sea conocido, tristemente.

-Habla mucho de la película “Una mente maravillosa”. ¿El cine ha sabido retratar esa realidad extraña?

-En general, no. Te diré que he visto una relativamente nueva en Netflix, “The horse girl”, que se aproxima bastante a lo que es la psicosis. Refleja bien la tristeza y la caída en esa situación espantosa.

-Da la impresión por sus textos de que cada esquizofrenia es única. ¿Existe una comunidad de pacientes en la que encontrar consuelo?

-Creo que en cualquiera de estos diagnósticos graves puedes encontrar alguna similitud, aunque la experiencia es única. Igual que ocurre con otras muchas identidades. Seremos capaces de hablar de algunas cosas comunes, pero los humanos son enteramente diferentes.

-¿Cree que la pandemia ha derribado algún estigma sobre salud mental o es solo una ilusión?

-Lo cierto es que no. Quizá la gente con enfermedades crónicas, que pasan la mayor parte de su tiempo en casa, sí ha podido sentirse más comprendida cuando el confinamiento se ha hecho universal. En mi caso, me sentí muy bien al principio porque mi organismo y mi cerebro está acostumbrado a hacer frente a situaciones extremas.

Portada del libro de Esmé Weijun

Portada del libro de Esmé Weijun 

Imagen de portada: La escritora Esmé Weijun Wang FOTO: LA RAZÓN LA RAZÓN.

FUENTE RESPONSABLE: La Razón. España. Por Macarena Gutierrez. Mayo 2022

Sociedad/Psiquiatría/Psicología/Salud Mental/Entrevista

Byung-Chul Han: «Hoy vivimos presos en una caverna digital».

Planteos del filósofo coreano en su último libro, «Infocracia»

El autor de La sociedad del cansancio expone en su nuevo trabajo el modo en que el «régimen de la información» ha sustituido al «régimen disciplinario».

Han señala que la gran hazaña de la infocracia es haber inducido en sus consumidores/productores una falsa percepción de libertad. Y concluye: «El intento de combatir la infodemia con la verdad está condenado al fracaso. Es resistente a la verdad».

Byung-Chul Han es un portador sano del cuadro social y comunicacional que expone su obra: sus libros son breves, de consumo rápido, transparentes.

Cada uno de ellos propone apenas un puñado de conceptos, fácilmente reductibles a una frase-slogan que fluye a través de las redes sociales y sirve de «comodín» para reforzar opiniones de diversa índole. Su gran aporte al pensamiento de las últimas décadas seguramente haya sido su análisis del individuo auto explotado, nuevo sujeto histórico del capitalismo. 

Pero más allá de esta idea-fuerza, el principal mérito del filósofo coreano es haber captado la «atmósfera» de esta época para después traducirla a textos en los que un ciudadano común con cierta sensibilidad -política, cultural, gremial- se siente reflejado. 

En su último libro, Infocracia, recientemente publicado por el sello Taurus, Han indaga en el modo en que el «régimen de la información» ha sustituido al «régimen disciplinario»

De la explotación de cuerpos y energías tan bien analizada en su momento por Michel Foucault se ha pasado a la explotación de los datos. Hoy la señal de detentación de poder no está vinculada con la posesión de los medios de producción sino con el acceso a la información, que se utiliza para la vigilancia psicopolítica y el pronóstico del comportamiento individual.

En su exposición genealógica, Han describe la declinación de aquel modelo de sociedad diseccionado por el autor de Vigilar y castigar, y encuentra puentes con otros autores del siglo XX como Hannah Arendt, de quien rescata ciertos enfoques sobre el totalitarismo. Han dice que hoy estamos sometidos a un totalitarismo de nuevo cuño. El vector no es el relato ideológico sino la operación algorítmica que lo sostiene. 

El filósofo rodea los temas que ya había expuesto en otros trabajos (la compulsión hacia el «rendimiento» que describió en La sociedad del cansancio; la aparición de un habitante voluntario del panóptico digital, plasmado en La sociedad de la transparencia; el acomodamiento al imperativo del «like» como analgésico del presente tratado en La sociedad paliativa ) y pone el foco en el cambio estructural de la esfera pública, atravesada por la indignación digital, que debilita lo que alguna vez entendimos como democracia. 

Han sostiene que en esta sociedad marcada por el dataísmo, lo que se produce es una «crisis de la verdad». 

Escribe: «este nuevo nihilismo no supone que la mentira se haga pasar por verdad o que la verdad sea difamada como mentira. Más bien socava la distinción entre verdad y mentira»

Donald Trump, un político que funciona como si fuera él mismo un algoritmo y solo se guía por las reacciones del público expresadas en las redes sociales, no es, en ese sentido, el clásico mentiroso que tergiversa deliberadamente las cosas. «Más bien es indiferente a la verdad de los hechos», señala el filósofo.

Esta indiferenciación, sigue Han, supone un riesgo mayor para la verdad que el instaurado por el mentiroso.

El pensador coreano diferencia los tiempos actuales de aquellos no tan lejanos en que dominaba la televisión. Define a la TV como un «reino de apariencias», pero no como «fábrica de fake news». Señala que la telecracia «degradaba las campañas electorales hasta convertirlas en guerras de escenificaciones mediáticas. El discurso era sustituido por un show para el público». 

En la infocracia, por el contrario, las disputas políticas no degeneran en un espectáculo sino en una «guerra de información».

Porque también las noticias falsas son, ante todo, información. Y se sabe que «la información corre más que la verdad». 

Por eso, concluye con el pesimismo que le es característico: «El intento de combatir la infodemia con la verdad está, pues, condenado al fracaso. Es resistente a la verdad».

Define la situación actual con una frase-slogan de esas que tanto le gustan al autor de No-cosas: «La verdad se desintegra en polvo informativo arrastrado por el viento digital». 

Pero, ¿cómo es esta víctima arrastrada por el viento digital? ¿Cómo se comporta? «El sujeto del régimen de la información no es dócil ni obediente. Más bien se cree libre, auténtico y creativo. Se produce y se realiza a sí mismo». 

Este sujeto –que en el actual sistema también se realiza como objeto- es simultáneamente víctima y victimario. En ambos casos el arma utilizada es el smart phone. 

A través de esta herramienta los medios digitales han puesto fin a la era del hombre-masa. «El habitante del mundo digitalizado ya no es ese ‘nadie’. 

Más bien es alguien con un perfil, mientras que en la era de las masas solo los delincuentes tenían un perfil. El régimen de la información se apodera de los individuos mediante la elaboración de perfiles de comportamiento».

La gran hazaña de la infocracia es haber inducido en sus consumidores/productores una falsa percepción de libertad. La paradoja es que «las personas están atrapadas en la información. Ellas mismas se colocan los grilletes al comunicar y producir información. La prisión digital es transparente». 

Es precisamente esa sensación de libertad la que asegura la dominación. Actualiza, por último, el mito platónico: «Hoy vivimos presos en una caverna digital aunque creamos que estamos en libertad».

Una revolución en los comportamientos que excluye toda posibilidad de revolución política. Dice Han: «En la prisión digital como zona de bienestar inteligente no hay resistencia al régimen imperante. El like excluye toda revolución».

En tiempos de microtargeting electoral se produce, de todos modos, un fenómeno paradojal: la tribalización de la red. 

Intereses segmentados que se expresan a través de discursos previamente diseñados y que van erosionando lo que Jürgen Habermas había definido teóricamente como «acción comunicativa». 

«La comunicación digital como comunicación sin comunidad destruye la política basada en escuchar», escribe Han, quien destaca que en el viejo proceso discursivo los argumentos podían «mejorarse», en tanto ahora, guiados por operaciones algorítmicas, apenas se «optimizan» en función del resultado que se busca. 

Es la derecha la que más capitaliza este fenómeno de tribalización de la red, asegura el filósofo, porque en esa franja es mayor la demanda de «identidad del mundo vital». 

En una sociedad desintegrada en «irreconciliables identidades sin alteridad», la representación, que por definición genera una distancia, se ve sustituida por la participación directa. 

«La democracia digital en tiempo real es una democracia presencial», que pasa por alto su ámbito natural de representación: el espacio público. Así se llega a una «dictadura tribalista de opinión e identidad». 

El sujeto auto explotado de la sociedad del cansancio, el habitante voluntario de la sociedad transparente, el individuo que se entrega a la sociedad paliativa, también se somete, concluye Han, a la fórmula del régimen de la información: «nos comunicamos hasta morir». 

Imagen de pantalla: Byung-Chul Han.. Imagen: EFE

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Argentina. Por Fernando D´Addario. Mayo 2022.

Sociedad y Cultura/Filosofía/Totalitarismo

 

 

 

La historia de Liempichun Sakamata, el cacique tehuelche que Francia aceptó restituir a la Argentina.

Sus restos habían sido robados por el conde La Vaulx

En 1896, el Conde profanó su tumba y se llevó a Francia el esqueleto y el ajuar funerario. Hasta hace unos años, estaban expuestos en el Museo del Hombre, en París. La noticia se oficializó tras el encuentro entre Alberto Fernández y Emmanuel Macron.

Francia aceptó el reclamo argentino de restituir los restos robados del cacique tehuelche Liempichun Sakamata que estuvieron expuestos hasta 2009 en el Museo del Hombre, en París, luego de que el conde francés Henry de La Vaulx profanara su tumba a finales del siglo XIX. La decisión se informó oficialmente tras el encuentro entre los presidentes de Argentina, Alberto Fernández, y de Francia, Emmanuel Macron.

El proceso de restitución comenzó formalmente en junio de 2015 a través de la Cancillería argentina, encabezada en ese momento por Héctor Timerman, que gestionó una solicitud de sus descendientes: tanto los Sakamata, residentes en Puerto Madryn, como del Lof Liempichun de Río Senguer, las dos comunidades localidades ubicadas en la provincia de Chubut. 

El esqueleto del cacique recaló en el museo de París luego de que en 1896 el conde se llevara a Francia el esqueleto y su ajuar funerario compuesto por un estribo, pendientes y monedas -todo de plata-, entre otras pertenencias del hijo del cacique Liempichun, a quien de La Vaulx había conocido personalmente.

«Repatriarlo nos permitirá establecer el kume felen (equilibrio vital) en nuestros territorios, su restitución tiene importancia política, social, cultural y espiritual», aseguraron los descendientes del cacique al conocer la noticia.

También, destacaron que la restitución «es una forma de reparación histórica hacia nosotros como pueblos originarios. Es reconocer que, como comunidad, estamos vivos y presentes en el territorio», indicaron.

Cómo fue el robo de los restos óseos del cacique

Entre marzo de 1896 y julio de 1897, el conde de La Vaulx recorrió el sur del país y tomó contactos con los tehuelches de esa región e hizo todo lo posible para ganarse su confianza.

La estatura de los tehuelches, y en especial la de Liempichun Sakamata, llamó poderosamente la atención a La Vaulx, por lo que a la muerte de éste desenterró sus huesos con el fin de llevarlo a su país y entregarlo al Museo del Hombre. 

Darwin refirió que la altura de «los famosos gigantes patagones» era de «6 pies», es decir,  1,82 metros), aunque «algunos son más altos». Otros expedicionarios que registraron la Patagonia antes que él describen que medían entre 2 y 2,7 metros.

El conde francés, también se llevó unos 1.400 objetos entre minerales, metales, cerámicas, insectos, esqueletos de mamíferos y una importante colección de restos humanos de las comunidades originarias de la región, todo embalado en 29 cajas con un peso total de 1.371 kilos.

La Vaulx vino a Argentina por encargo del Ministerio de Educación de Francia para buscar restos óseos de la Edad de Piedra

Sin embargo, lejos de realizar excavaciones arqueológicas, se dedicó a profanar y saquear tumbas de personas fallecidas hacía poco tiempo, además de obtener fotografías y otros objetos arqueológicos y etnográficos gracias a la confianza que se ganaba de los pueblos tehuelches. 

La ubicación de los restos fue realizada por el historiador argentino Julio Esteban Vezub, investigador del Conicet, quien los localizó como parte de su trabajo de investigación sobre la expedición de De la Vaulx a la Patagonia.

Aunque se suponía que estaban en Francia, no se conocía en qué museo estaban depositados. En una recorrida por el Museo del Quai Branly, encontró primero el ajuar funerario, y después localizó el cráneo en el Museo del Hombre, donde estaban depositados los esqueletos coleccionados por el conde.

El significado de la repatriación

A partir del descubrimiento de Vezub, la restitución fue solicitada por parte de sus descendientes, en un trámite que involucró a la Cancillería argentina y al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI). “Numerosas comunidades de la provincia fueron sumando su apoyo a lo largo del reclamo. Recién a partir de esta nueva gestión, el INAI cuenta con un área que se dedica exclusivamente a atender los asuntos internacionales, lo cual potenció el reclamo de la comunidad”, contó la presidenta del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, Magdalena Odarda.

La restitución de Sakamata “es parte de una perspectiva de respeto y derecho hacia las tradiciones y valores culturales de cada comunidad”, destacó la titular del INAI. “Representa un profundo respeto por su espiritualidad. 

Porque estos ancestros y sus restos marcan una presencia en el territorio, vinculando y comunicándose con los seres vivos y con el entorno. Las restituciones articulan y fortalecen las identidades indígenas, al mismo tiempo que se transforman en una reparación histórica”, agregó.

En esa línea, la funcionaria sostuvo que “reconocer que estos restos mortales pertenecen a un pueblo y a un lugar es reconocer que ese pueblo o esa comunidad está vivo y presente en el territorio”.

Cómo será la restitución de los restos 

El viaje de los restos de Sakamata lo está coordinando el Programa Nacional de Restitución de Restos Humanos Indígenas de la Dirección de Afirmación de los Derechos Indígenas del INAI, a través de Cancillería, con los ministerios de Europa y Asuntos Exteriores y de Cultura de Francia y con las comunidades de Chubut y el Municipio de Sarmiento.

“Los tiempos los impone la pandemia. Esperamos que este año finalmente se realice la restitución de Liempichun a su territorio ancestral”, explicó Odarda.

Según lo que solicitó el Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores, los restos de Liempichun Sakamata esperarían en Sarmiento, Chubut, a que se apruebe su restitución en el Parlamento francés.

“Luego, según la cosmovisión de los pueblos mapuche y tehuelche será honrado como se merece todo ser humano en su comunidad”, precisó.

Asimismo, la titular del INAI detalló que todavía “están abiertos otros dos casos con el Museo del Hombre”, ya que existe un reclamo “sobre otro de los ancestros que se llevó el conde francés, quien se apropió de 18 esqueletos y 100 cráneos de comunidades nativas de toda la Patagonia”.

También hay un pedido de ubicación y restitución del cacique Guaycurú Lisali, que fue regalado al príncipe de Orleans, agregó Odarda.

Imagen de portada: El esqueleto del cacique fue exhibido en un museo parisino hasta 2009. . Imagen: Télam

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Argentina. Mayo 2022

Sociedad y Cultura/Pueblos originarios/Repatriación de restos

 

 

 

 

 

Qué fue la Masacre de Napalpí y por qué la justicia argentina realiza un juicio tras casi 100 años.

En Argentina comenzó esta semana un juicio sin precedentes en ese país. Lo encabeza una jueza federal, hay fiscales, pruebas y testigos. Pero no hay acusados, porque todos han muerto.

Se trata del primer «juicio por la verdad», un proceso penal que juzgará una de las mayores matanzas cometidas contra pueblos originarios en este país sudamericano: la llamada Masacre de Napalpí, ocurrida hace casi un siglo.

El juicio, instigado por la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía Federal de Resistencia, capital de la provincia de Chaco, en el noreste argentino, busca determinar los hechos detrás de la matanza de más de 400 indígenas moqoit (o mocoví) y qom en ese territorio a manos de agentes estatales, en 1924.

La jueza federal de Resistencia Zunilda Niremperger ordenó que se realizara el inusual proceso tras determinar que «los hechos objeto de investigación exhiben características que permiten su inclusión dentro de la categoría de delitos de lesa humanidad, cuya imprescriptibilidad posibilita que a pesar del tiempo transcurrido se pueda investigar».

«La búsqueda efectiva de la verdad resulta relevante no solo en términos de memoria colectiva, sino que puede operar favorablemente en el terreno de la reparación histórica y simbólica hacia las comunidades que habrían sido damnificadas directamente con tales hechos», argumentó la magistrada.

El Ministerio Público Fiscal de Argentina indicó que será «un procedimiento encaminado a la averiguación de la verdad, similar a los tramitados durante la década del ’90 en diferentes jurisdicciones para investigar los crímenes de la última dictadura cuando estaban vigentes los efectos de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida» que impedían juzgar a los represores.

El «juicio por la verdad» comenzó en la Casa de las Culturas de Resistencia el 19 de abril, fecha en la que se conmemoró el Día del Aborigen Americano en este país.

Streaming del juicio

FUENTE DE LA IMAGEN – PODER JUDICIAL DE LA NACIÓN. Las audiencias del juicio son públicas y son trasmitidas via streaming por el canal del Poder Judicial de la Nación.

El proceso incluye audiencias en el interior de la provincia, donde actualmente viven descendientes de las víctimas de la masacre, y en la ciudad de Buenos Aires, en el Centro Cultural de la Memoria, ubicado en la ex Escuela Mecánica de la Armada (ESMA), el más conocido centro clandestino de detención durante el último régimen militar.

La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación destacó que se trata del «primer juicio de la historia argentina que investigará una masacre contra pueblos indígenas».

¿Qué pasó?

Los registros históricos y la investigación de la Fiscalía permitieron reconstruir los hechos ocurridos el 19 de julio de 1924, cuando cientos de hombres, mujeres, niños y ancianos de las comunidades indígenas moqoit y qom fueron asesinados por policías, gendarmes y terratenientes de la zona.

Todo ocurrió en la llamada Reducción Aborigen de Napalpí -hoy llamada Colonia Aborigen-, a unos 150 km de Resistencia. Las reducciones eran sitios creados por el Estado para concentrar a las poblaciones indígenas y poder explotarlas como mano de obra barata.

Mapa de Napalpí, en Chaco, Argentina

Las familias que vivían en Napalpí subsistían recolectando algodón, en condiciones casi esclavas.

Cuando un grupo de trabajadores decidió declararse en huelga para reclamar una justa retribución o la posibilidad de salir del territorio para trabajar en otros ingenios, el gobernador chaqueño, Fernando Centeno, envió a las fuerzas de seguridad a reprimirlos.

Unos 130 hombres rodearon la reducción y masacraron a sus pobladores, que estaban desarmados.

De acuerdo con los relevamientos de diferentes historiadores recabados por la fiscalía, durante 45 minutos los agentes descargaron más de 5.000 balas de fusil sobre la población de Napalpí.

En el operativo también se utilizó un avión que, según el testimonio de algunos de los descendientes de la comunidad, lanzó alimentos para atraer a quienes estaban en el monte y poder masacrarlos.

Una foto de ese avión tomada por el etnólogo alemán Roberto Lehmann-Nitsche, un experto en las comunidades indígenas argentinas, forma parte del expediente del caso.

Foto del avión tomada por el etnólogo alemán Roberto Lehmann-Nitsche

FUENTE DE LA IMAGEN – ROBERTO LEHMANN-NITSCHE. Foto del avión tomada por el etnólogo alemán Roberto Lehmann-Nitsche.

Muchas de las víctimas fueron enterradas en fosas comunes luego de ser mutiladas para obtener «trofeos», como testículos, pechos y orejas.

Pero la matanza no terminó allí. Los sobrevivientes fueron perseguidos y «cazados» en los montes y los heridos fueron asesinados a machetazos.

En total se estima que más de 400 personas murieron ese día.

Y unos 40 niños que habían logrado escapar fueron entregados como sirvientes en las localidades cercanas o murieron en el camino.

Ana Noriega, de la Fundación Napalpí, dijo a BBC Mundo que entre el 70% y el 80% de la población de la Reducción Napalpí fue masacrada.

Quienes lograron sobrevivir debieron esconderse de las autoridades que buscaban eliminar todo indicio de lo que habían hecho, para poder negar lo ocurrido.

Según la versión oficial, lo que ocurrió fue un enfrentamiento entre aborígenes que debió ser sofocado por la policía, relato que reflejó la prensa de la época.

Sin embargo, las historias que los sobrevivientes contaron a sus descendientes sobre ese día resultarían clave para que ahora, 98 años más tarde, se esté juzgando ese etnocidio.

Memoria oral

Fue el historiador qom Juan Chico quien, a partir de los relatos de su abuela, Saturnina, empezó a investigar los hechos y recolectó testimonios y evidencias que eventualmente publicaría en su libro «La voz de la sangre «, que permitió empezar a romper el silencio histórico sobre lo ocurrido, a comienzos de este siglo.

El testimonio grabado de Chico, quien falleció en 2021 a los 42 años a causa del covid, se escuchó en la apertura de las audiencias el 19 de abril.

Juan Chico (derecha) durante la grabación del testimonio de Rosa Grilo.

FUENTE DE LA IMAGEN – UNIDAD FISCAL DE DERECHOS HUMANOS DE RESISTENCIA. Juan Chico (derecha) durante la grabación del testimonio de Rosa Grilo.

También se oyó el registro audiovisual de dos de los últimos sobrevivientes de la masacre, los centenarios Pedro Balquinta y Rosa Grilo, quienes declararon antes los fiscales en 2014 y 2018, respectivamente.

«Es muy triste para mí porque mataron a mi papá y casi no me quiero acordar, me hace doler el corazón», dijo al comenzar su declaración Grilo, la última víctima que brindó su testimonio.

En una próxima audiencia que se realizará el 3 de mayo en la Casa de las Culturas de Machagai, municipio en el que está ubicado la localidad de Napalpí, declararán los descendientes de los sobrevivientes de la masacre.

Noriega, de la Fundación Napalpí -fundada por Chico-, resaltó que «es la primera vez que la memoria oral de los pueblos, lo que se transmite de generación en generación, va a tener la misma validez que la palabra de los académicos y expertos. Eso es muy importante».

«Este juicio va a empoderar a las personas, avalar su historia, lo que ellos han escuchado muchas veces, pero siempre fue desmentido por los medios de comunicación y el Estado del momento».

Por su parte, la jueza Niremperger señaló en la apertura del juicio que el mismo no solo busca «calmar las heridas» y «reparar» el daño del pasado.

También es un mensaje para las generaciones presentes y futuras.

«Tiene una finalidad que es activar la memoria y generar conciencia colectiva de que las graves violaciones a derechos humanos no deben volver a repetirse».

Imagen de portada:ROBERTO LEHMANN-NITSCHE. Entre el 70% y el 80% de los pobladores de la Reducción Aborigen de Napalpí fueron asesinados el 19 de julio de 1924.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo, Argentina. Por Veronica Smink. Abril 2022

Historia/América Latina/Argentina/Genocidio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tiroteo en Buffalo: quién es Payton Gendron, el supremacista blanco que acribilló a 10 personas en Estados Unidos.

El joven de 18 años ya había amenazado con perpetrar una masacre en su propia escuela; quedó bajo custodia policial.

Si es de tu interés profundizar en esta entrada, cliquea por favor donde se encuentre escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Al menos 10 personas murieron hoy en Buffalo, al norte del estado de Nueva York, luego de que un joven de ideas supremacistas de 18 años los acribillara con un rifle de asalto. El sospechoso Payton Gendron, quien quedó bajo custodia policial, estaba bajo el radar de autoridades desde hace tiempo, cuando había amenazado con perpetrar una masacre en su propia escuela.

Gendron se entregó a la policía ayer en un supermercado de Buffalo, donde se lo acusa de haber perpetrado el ataque que autoridades describieron como “un acto de extremismo violento por motivos raciales”.

Once de las 13 personas alcanzadas por los disparos eran negros, según trascendió. Otras dos víctimas eran caucásicas.

Confrontado por la Policía en el ingreso al supermercado, Gendron se puso el arma en el cuello, pero los agentes lo convencieron de que lo dejara caer.

Fue procesado más tarde ayer por asesinato. Si es declarado culpable, el joven enfrentaría una pena máxima de cadena perpetua sin libertad condicional.

Las autoridades indicaron que Gendron estaba armado con un rifle de asalto y condujo hasta Buffalo desde su casa ubicada a más de 300 kilómetros para iniciar el tiroteo por la tarde, el cual fue transmitido en vivo en tiempo real en la plataforma de redes sociales Twitch.

Además, medios estadounidenses señalaron que -previo al ataque- Gendron difundió un manifiesto de 180 páginas atribuido a él. Bajo el título “Teoría del Gran Reemplazo”, el texto plantea una conspiración racista que señala que los blancos están siendo sustituidos por minoría en Estados Unidos.

“Este manifiesto nos dice todo y eso es lo que es tan escalofriante”, dijo hoy a la señal CNN la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul.

El año pasado, Payton Gendron amenazó con disparar en su escuela, según indicó una fuente policial. El comisionado de policía, Joseph Gramaglia, dijo que el joven, entonces de 17 años, fue llevado a una evaluación psiquiátrica.

El tiroteo de Buffalo sigue a otros asesinatos en masa por motivos raciales en los últimos años, incluido un ataque a la sinagoga de Pittsburgh que dejó 11 feligreses muertos en octubre de 2018, y los ataques contra una serie de salones de masajes en Atlanta en marzo de 2021 en los que un hombre blanco mató a ocho personas, teniendo como objetivo a asiáticos.

A través de un comunicado, Twitch anunció que eliminó la transmisión en vivo menos de dos minutos después de que comenzó, al tiempo que precisó estar trabajando para garantizar que ninguna otra cuenta volviera a publicar el contenido.

Luto comunitario

Gendron, quien es de la ciudad de Conklin, Nueva York, cerca de la frontera con Pensilvania, fue procesado horas después del tiroteo en un tribunal estatal por cargos de asesinato en primer grado, que conllevan una pena máxima de cadena perpetua sin libertad condicional, dijo el fiscal del condado de Erie, John Flynn. El estado de Nueva York no tiene pena capital.

Flynn dijo que el juez también ordenó que Gendron, quien se declaró inocente, permaneciera bajo custodia sin derecho a fianza y que se sometiera a un “examen forense”. Estaba programado que Gendron regresara a la corte el 19 de mayo.

Imagen de portada: Payton Gendron habla con su abogado durante su lectura de cargos en la corte de la ciudad de Buffalo ayer. Mark Mulville / AP

FUENTE RESPONSABLE: La Nación. Agencias Reuters y AP

Sociedad/EE.UU./Racismo/Supremacismo blanco/Asesinatos

“Pacto de silencio” en el exclusivo refugio alemán de los oligarcas rusos.

-Si esta editorial no se encuentra “salpicada” por información falsa o malintencionada; podría decirse que como la historia del mundo lo ha relatado desde el Génesis, de acuerdo al lugar del observador el que  con sus creencias y/o ideologias, observa nuevamente como el poder economico aplasta sin reticencia  alguna la consciencia colectiva de las sociedades.-

El concejal de Los Verdes por la aldea de Rottach-Egern está presionando al gobierno federal para que incaute o congele activos de los multimillonarios con vínculos con el Kremlin.

ROTTACH-EGERN, Alemania.– Recostadas entre picos nevados a apenas una hora al sur de Múnich, las aldeas que rodean el lago alpino de Tegernsee han sido el patio de recreo de los superricos desde hace siglos, desde los reyes bávaros y los zares rusos, hasta los jerarcas nazis y las estrellas pop.

Todos ellos llegaron seducidos no solo por los paisajes prístinos, sino también por ese amigable aire de discreción que en los últimos años también convirtió las orillas del Tegernsee en un destino favorito de los oligarcas rusos.

“Este valle ha sido el escondite no solo de los ricos, sino de los turbios. Es una larga tradición de este lugar”, dice Martin Calsow, autor de novelas policiales, que vive en Tegernsee y allí hace transcurrir muchas de sus historias. “Vivimos de ellos y son la fuente de nuestra riqueza a cambio de que nadie lo sepa, y así todos contentos. Es como un pacto de silencio.”

Pero la guerra de Rusia en Ucrania y las sanciones en respuesta que pesan sobre las élites rusas— han encrespado las plácidas aguas del Tegernsee y deformado su reflejo con una incómoda pregunta: ¿es correcto seguir haciendo la vista gorda sobre el origen de la riqueza de quienes fueron recibidos en la región?

Quien no está dispuesto a hacerlo en Thomas Tomaschek, concejal de Los Verdes por la aldea de Rottach-Egern, donde tienen su refugio lacustre algunos de los más encumbrados oligarcas rusos.

Una pintoresca vista de las propiedades junto al lago en Tegernsee, Alemania, en un valle que ha sido durante mucho tiempo un refugio para los ricos, 9 de mayo de 2022.

Una pintoresca vista de las propiedades junto al lago en Tegernsee, Alemania, en un valle que ha sido durante mucho tiempo un refugio para los ricos, 9 de mayo de 2022. LAETITITA VANCON – NYTNS

Tomaschek está haciendo lo que por estos lugares definitivamente no se estila: desafiar la autocomplacencia local y presionar al gobierno federal para que incaute o congele activos, una tarea nada fácil dado el blindaje financiero que ya es parte constitutiva de la vida de los superricos, como los Lamborghinis color flúo que hacen picar a toda velocidad por los caminos de montaña.

“Acá hay un problema moral con estos oligarcas”, dice Tomaschek. “Muchos me dicen que no hagas olas, que no es problema nuestro. Bueno, yo creo que sí es problema nuestro”.

Tomaschek le apunta a uno en particular, el magnate uzbeco Alisher Usmanov, estrecho aliado de Vladimir Putin, que hizo su fortuna a través de operaciones mineras y metalúrgicas y tiene tres villas sobre el lago.

Cerca de ahí, sobre las laderas también hay una extensa propiedad vinculada a Ivan Shabalov, magnate ruso de los oleoductos. Sobre Shabalov no han recaído sanciones, pero algunos cuestionan el origen de su fortuna, ya que su empresa trabaja con el gigante energético Gazprom, controlado por el Kremlin.

Los escrúpulos de los vecinos del Tegernsee reflejan un examen de conciencia más amplio a nivel nacional. La decisión de dejar en suspenso la puesta en funcionamiento del oleoducto Nord Stream 2 entre Alemania y Rusia es una admisión tácita del fracaso del “cambio a través del comercio” que impulsaron durante años los políticos y los empresarios de Occidente para moderar las tendencias del Kremlin.

Pero las discusiones en Tegernsee muestran que, a pesar del cambio de postura del gobierno, algunos beneficiarios locales de esos vínculos con la élite de Moscú tienen la intención de esperar a que pase la agitación actual para volver calladitos a sus negocios de siempre.

Usmanov, que según los vecinos venía al menos tres veces al año, se encontraba en Tegernsee cuando fue agregado a la lista de sanciones de la Unión Europea, en febrero.

Sin embargo, su jet privado pudo despegar de Múnich varias horas después. Las autoridades del aeropuerto le dijeron a los medios de comunicación locales que el avión estaba registrado a nombre de una compañía de Isla de Man, no a nombre del propio Usmanov, y que ninguno de los pasajeros había usado pasaportes rusos.

Eso demuestra que las autoridades se durmieron”, dice Tomaschek.

ARCHIVO – El presidente ruso Vladimir Putin, a la izquierda, posa el 26 de enero de 2017 para una foto con el fundador de USM Holdings, el empresario Alisher Usmanov, durante una ceremonia de entrega de premios en el Kremlin de Moscú, Rusia. (Alexei Druzhinin/Sputnik, Kremlin Pool Photo vía AP, Archivo)

Ante las consultas del diario The New York Times, el equipo de prensa de Usmanov respondió que las propiedades en cuestión fueron transferidas a un fideicomiso hace años y de manera “totalmente transparente y legal”. Agregaron, además, que Usmanov no tuvo nada que ver con la crisis de Ucrania, y que no es cercano a Putin.

“Reclamar la expropiación de una propiedad legalmente adquirida por otra persona es nihilismo legal absoluto”, respondió con dureza el equipo de prensa y señaló que Rottach-Egern ocupa “un lugar especial en el corazón del señor Usmanov”.

Tomaschek no está de acuerdo y compara negativamente la respuesta de Alemania con la de Italia, donde con relativa rapidez las autoridades implementaron leyes antimafia para identificar y confiscar los yates y villas de los oligarcas rusos.

En las últimas semanas, Alemania ha intentado reforzar su marco legal con el impulso de un nuevo grupo de trabajo. Pero los resultados podrían demorar meses y dar tiempo al movimiento u ocultación de activos.

A fines de marzo, Tomaschek organizó una protesta frente a las villas de Usmanov. Se presentaron unos 300 manifestantes, una verdadera sorpresa para el somnoliento distrito bávaro.

“En Tegernsee no se protesta. Cuesta mucho, realmente mucho movilizar a alguien”, dice Josef Bogner, propietario del Voitlhof, un exclusivo restaurante de gastronomía bávara de Rottach-Egern.

“Tiene algo que ver con estas montañas, que imponen una visión del mundo estrecha”, agregó.

De hecho, hasta el alcalde de Rottach-Egern trató de disuadir a Tomaschek de organizar la protesta, y la calificó “cacería de brujas”, frase que luego repitió en televisión. La idea tampoco cayó bien entre otros concejales colegas de Tomaschek, uno de los cuales trabajó como arquitecto para Usmanov.

Tomaschek dice que desde entonces recibe regularmente emails de odio y llamadas telefónicas amenazantes, y que lo han acusado de “agitador” y “cerdo nazi”.

Lo mismo lo está pasando a Christina Häussinger, editora del Tegernseer Stimme, un periódico local. Hace unas semanas, mientras recorría las calles para levantar el testimonio de los lugareños, muchos se negaron. “Usted quiere avergonzarnos”, se quejó un hombre. “No nos traiga problemas.”

El periódico de Häussinger investiga regularmente las propiedades de los oligarcas y otros vecinos superricos.

Comensales en un hotel de lujo junto al lago Tegernsee, en Rottach-egern, Alemania, 9 de mayo de 2022.

Comensales en un hotel de lujo junto al lago Tegernsee, en Rottach-egern, Alemania, 9 de mayo de 2022. LAETITIA VAN CON – NYTS

“Acá vivimos en un idilio, y lo que quiere la mayoría de la gente es reconfirmarlo, y no que se lo cuestione”, dice la periodista.

Uno de esos lectores que no aprecia sus artículos es Andreas Kitzerow, un artesano local que participa en las obras de renovación de las villas de Usmanov.

“Me indigna totalmente. Usmanov siempre ha sido discreto y por lo que sé, no está involucrado de ninguna manera con la guerra”, dice Kitzerow. “Piensan que pueden hacerle esto solo porque conoce a Putin o porque es ruso. No hay que juzgar así a la gente.”

Y debido a las sanciones, dice Kitzerow, ahora el oligarca no puede pagar la cifra de casi 1 millón de dólares que le debe a él y a otros trabajadores por las obras en sus mansiones.

Algunos residentes dicen que los críticos como Häussinger son una mayoría silenciosa ignorada por los políticos y empresarios que se siguen beneficiando mientras el aumento de los precios en la región expulsa a los habitantes tradicionales.

Así que la guerra en Ucrania se prolonga y las fastuosas villas a orillas del Tegernsee siguen con los postigos cerrados y sin que nadie se atreva a tocarlas. Y algunos temen que el impulso para tomar medidas empiece a flaquear, porque es lo que quiere la élite local.

Tomaschek, por ejemplo, no tienen planes de hacer otra protesta. “Ya enviamos el mensaje”, dice. “Hicimos lo que se puso, ahora debe intervenir el Estado.”

Imagen de portada: Una mansión que se cree que pertenece al oligarca ruso Alisher Usmanov, en Rottach-Eggern, Alemania, 9 de mayo de 2022. LAETITIA VAN CON – NYTS

FUENTE RESPONSABLE: La Nación (f: The New York Times) Por Erika Soloman.Traducción de Jaime Arrambide. Mayo 2022

Sociedad/Alemania/Guerra Rusia-Ucrania/Poder económico/Pensamiento Critico

Sophie Scholl, la estudiante que se opuso a Hitler y sigue inspirando en Alemania.

Su nombre no es muy conocido más allá de Alemania, pero Sophie Scholl es una figura icónica en su país y su historia es extraordinaria.

En junio de 2021 se conmemoro el centenario del nacimiento de esta mujer que le hizo frente a Adolf Hitler y ello le costó la vida.

Su actividad en la resistencia ha sido relatada en libros, películas y obras de teatro. Y continúa inspirando a la gente hoy en día.

Scholl nació en 1921 en un país por aquel entonces convulsionado. Pero su niñez fue segura y cómoda.

Su padre era el alcalde de la ciudad suroccidental de Forchtenberg (aunque la familia se mudó después a Ulm) y Sophie y sus cinco hermanos se criaron en un hogar luterano que respetaba los valores cristianos.

Pero para cuando llegó a la adolescencia, Hitler estaba ya en el poder.

«No me digas que es por la patria»

Al principio, Sophie y su hermano mayor Hans apoyaban a la formación que lideraba Hitler desde 1921, el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP, por sus siglas en alemán), conocido coloquialmente como Partido Nazi.

Como muchos otros jóvenes, él se unió al movimiento Juventudes Hitlerianas y ella a la homóloga organización para niñas, la Liga de Muchachas Alemanas.

Hans Scholl (1918 - 1943, izq.) y su hermana Sophie (1921 - 1943), alrededor de 1940

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las fotos corresponden a Hans (izq.) y Sophie Scholl cuando eran estudiantes alrededor de 1940.

Se dice que su padre, un ferviente crítico de Hitler, estaba horrorizado por el entusiasmo inicial de sus hijos, y que su influencia, así como la del resto de la familia y los amigos fue poco a poco surtiendo efecto en ellos.

Al final, los hermanos no pudieron reconciliar sus propias tendencias liberales con las políticas del Tercer Reich, como se llamaba entonces al Estado alemán, y, al darse cuenta de cómo sus amistades judías y artistas estaban siendo tratadas, empezaron a ser cada vez más críticos del régimen.

Para cuando Hitler invadió Polonia, en septiembre de 1939, su postura pasó a ser de oposición.

Los jóvenes alemanes estaban siendo enviados a la guerra, y en ese contexto Sophie le escribió a su novio Fritz Hartnagel, quien también era soldado: «No puedo entender cómo algunas personas continuamente ponen la vida de otros en riesgo. Nunca lo entenderé y pienso que es horrible. No me digas que es por la patria».

Sophie siguió los pasos de su hermano Hans y entró en la Universidad de Munich, donde él estudiaba medicina.

Allí hermano y hermana compartieron círculo de amigos, a quienes les unía el gusto por el arte, la cultura y la filosofía.

A Sophie, que estudiaba esta última materia además de biología, le gustaba bailar, tocar el piano y era una pintora talentosa, dicen.

Pero aquellas eran épocas violentas. Algunos de los estudiantes ya habían prestado servicio militar. Estaban viviendo bajo un gobierno militar y estaban decididos a resistir.

«No nos callarán»

Con ese objetivo, Hans Scholl y su amigo Alexander Schmorell fundaron el grupo Rosa Blanca, al que luego se unieron Sophie, Christoph Probst y Willi Graf, además de uno de sus profesores, Kurt Huber.

Sophie y Hans Scholl en la película de 1982 "La Rosa Blanca"

FUENTE DE LA IMAGEN -KPA/ UNITED ARCHIVES. La película alemana de 1982 «La Rosa Blanca» cuenta la historia de Sophie Scholl, su hermano Hans y los otros cuatro miembros del grupo.

Apoyados por una red de amigos y simpatizantes, imprimieron y distribuyeron volantes en los que instaban a la ciudadanía a resistir al régimen nazi, denunciaban asesinatos de judíos y exigían el fin de la guerra.

«No nos callarán», se leía en una de aquellas hojas. «Somos la Rosa Blanca, tu mala conciencia, y no te dejaremos en paz».

El grupo emitió su sexto panfleto a comienzos de 1943.

«El nombre de Alemania quedará dañado para siempre si la juventud alemana no se subleva, toma venganza y se expía al mismo tiempo, aplasta a sus torturadores y funda un nuevo espíritu europeo».

Ese fue su último panfleto.

Una foto del atrio de la Universidad Ludwig Maximilian en Munich, Baviera, donde Sophie Scholl Sophie Scholl arrojó los pamfletos, 04 May 2021

FUENTE DE LA IMAGEN -EPA. Sophie Scholl arrojó los panfletos desde el piso superior de la Universidad Ludwig Maximilian en Munich.

El 18 de febrero de 1943, Hans y Sophie estaban distribuyendo volantes en la universidad.

No está claro por qué Sophie subió al piso superior del edificio principal de la universidad, desde el que se veía el atrio, y arrojó un manojo de panfletos por encima de la baranda. Muchos suponen que quería que la mayoría de los estudiantes los vieran.

Pero un conserje vio a las páginas caer y la denunció a la Gestapo,la policía secreta.

Ella y su hermano fueron interrogados y, después de un juicio corto, sentenciados a muerte.

Rehusaron divulgar la identidad del resto de miembros del grupo, pero las autoridades dieron con ellos de todas formas. En pocos meses todos habían sido ejecutados.

Roland Freisler (der.) conocido como el juez de Hitler, que condenó a muerte a Sophie y Hans Scholl y a Christoph Probst en febrero de 1943

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Conocido como el juez de Hitler, Roland Freisler (der.) condenó a muerte a Sophie y Hans Scholl y a Christoph Probst en febrero de 1943.

En la mañana en la que Sophie, quien por aquel entonces tenía 21 años, enfrentó la guillotina, dijo:

«Que día tan lindo y soleado, y debo marcharme… ¿Qué importa mi muerte, si por nosotros, miles de personas despertaron y fueron motivadas a emprender acciones?».

Esas palabras, su valentía, siguen siendo honradas hoy en Alemania, donde escuelas y calles llevan su nombre y el de su hermano. Y muchos lamentan que los otros miembros de la Rosa Blanca no sean tan recordados.

Una copia de la sentencia contra los miembros de la Rosa Blanca frente a sus fotos

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los nombres de Sophie y Hans Scholl son bien conocidos en Alemania, pero mucho menos los de Alexander Schmorell, Christoph Probst, Karl Huber y Willi Graf.

Sin embargo, el nombre de Sophie también se ha explotado con otros fines.

Hace unos años hubo indignación cuando el partido de extrema derecha AfD emitió el eslogan «Sophie Scholl hubiera votado por AfD».

Durante un evento político en Hanover, el pasado noviembre, una joven mujer saltó al escenario y se comparó con Sophie Scholl.

En su momento, con motivo del centenario de su nacimiento, la Casa de la Moneda de Alemania emitió una moneda conmemorativa, hubo misas en su honor y un nuevo canal de Instagram dedicado a ella.

Muchos reflexionarán en silencio sobre la vida de una joven mujer cuya valentía y convicción todavía conmueven los corazones y mentes.

Imagen de portada:GETTY IMAGES. Al principio, de adolescente, Sophie Scholl apoyó a Hitler, pero sus opiniones respecto a él cambiaron.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Jenny Hill, Corresponsal de la BBC en Berlín. Junio 2021

Sociedad y Cultura/Alemanía/Nazismo/Pena de muerte/Prisioneros políticos/Política.

5 poemas de Alejandra Pizarnik

Fue una de las grandes voces de la generación del sesenta. Considerada como una de las poetas surrealistas más importantes de Argentina y América Latina. Aquí puedes leer 5 poemas de Alejandra Pizarnik.

Cenizas

La noche se astilló de estrellas

mirándome alucinada

el aire arroja odio

embellecido su rostro

con música.

Pronto nos iremos

Arcano sueño

antepasado de mi sonrisa

el mundo está demacrado

y hay candado pero no llaves

y hay pavor pero no lágrimas.

¿Qué haré conmigo?

Porque a Ti te debo lo que soy

Pero no tengo mañana

Porque a Ti te…

La noche sufre.

Cuarto solo

Si te atreves a sorprender

la verdad de esta vieja pared;

y sus fisuras, desgarraduras,

formando rostros, esfinges,

manos, clepsidras,

seguramente vendrá

una presencia para tu sed,

probablemente partirá

esta ausencia que te bebe.

Despedida

Mata su luz un fuego abandonado.

Sube su canto un pájaro enamorado.

Tantas criaturas ávidas en mi silencio

y esta pequeña lluvia que me acompaña.

Exilio

A Raúl Gustavo Aguirre

Esta manía de saberme ángel,

sin edad,

sin muerte en qué vivirme,

sin piedad por mi nombre

ni por mis huesos que lloran vagando.

¿Y quién no tiene un amor?

¿Y quién no goza entre amapolas?

¿Y quién no posee un fuego, una muerte,

un miedo, algo horrible,

aunque fuere con plumas,

aunque fuere con sonrisas?

Siniestro delirio amar a una sombra.

La sombra no muere.

Y mi amor

sólo abraza a lo que fluye

como lava del infierno:

una logia callada,

fantasmas en dulce erección,

sacerdotes de espuma,

y sobre todo ángeles,

ángeles bellos como cuchillos

que se elevan en la noche

y devastan la esperanza.

Hija del viento

Han venido.

Invaden la sangre.

Huelen a plumas,

a carencias,

a llanto.

Pero tú alimentas al miedo

y a la soledad

como a dos animales pequeños

perdidos en el desierto.

Han venido

a incendiar la edad del sueño.

Un adiós es tu vida.

Pero tú te abrazas

como la serpiente loca de movimiento

que sólo se halla a sí misma

porque no hay nadie.

Tú lloras debajo del llanto,

tú abres el cofre de tus deseos

y eres más rica que la noche.

Pero hace tanta soledad

que las palabras se suicidan.

Imagen de portada: Alejandra Pizarnik (Archivo)

FUENTE RESPONSABLE: Zenda; Apuntes, Libros y Cía. Por Laura Di Verso. Marzo 2018

Sociedad y Cultura/Literatura/Poesía/Nuestros escritores.