El tiempo se vence…

No fue siquiera sorpresa
porque ya lo previa,
sin embargo fue tan súbito
verme frente a un túnel obscuro
ya advertido que no me llevaría
a ningún destino, ni siquiera
para detenerte en tu camino.

Así te fuiste,
despidiéndote con apuro
como huida anunciada
por tu hastió,
creo que por responder
a todos tus reclamos
de no rebelarme
a decenas de caprichos,
por solo creer
que el amor del bueno
vuelve siempre,
fortalecido con el tiempo.

Pero no,
debí antes darme cuenta
que en ciertos casos
el tiempo devora,
hay quienes
que por exceso de amor
huyen buscando
convencidos que en otro lado,
encontraran para su vida,
un nuevo y brillante sentido.

Agradecimiento y breve regreso…

Debo comenzar agradeciendo tanto a aquellos que sigo o me siguen, como también a los que no, que tuvieran la extrema sensibilidad de acercarse a este sitio y solidarizarse, para darme ese respaldo anímico que todos necesitamos en esos momentos de dolor que cada uno de nosotros, lamentable e indefectiblemente atravesó o atravesara en su vida. Por ello nuevamente a mis amigos, mi sincera gratitud.
Debo decir, que mi última publicación fue el 28 de agosto pasado y pido disculpas a aquellos, que deberán aguardar el final inconcluso de “Misterio en Giverny”.
Por aquello de la brevedad, debo decir que mi querida hermana, se encuentra ahora en terapia intermedia, porque cuando se aprestaban a realizar el tratamiento oncológico, se le detecto COVID y debió ser aislada con respirador, sin poder recibir visita alguna, hace ya unos dieciséis días. 
A ello se agregó que tanto mi sobrino y yo, casi paralelamente a lo sucedido y solo con dos días de diferencia, contrajimos también la enfermedad. Los hisopados positivos y las manifestaciones de la misma, hicieron el resto sumándose a la ansiedad y angustia que para que decir, nos embarga a todos.
No obstante; hace unos pocos días volví a la plataforma desde que me había alejado, para leer a quienes escriben, los siga o no como es mi costumbre, ya que me resulta grato saber de sus emociones, ansiedades, sentimientos, humores, y todo aquello que a veces se descubre en las letras. No me prive como siempre; de algún comentario que creí considerar atinado.
Sin embargo; no dejo de observar en la app de la Institución en la que se encuentra internada y que tengo instalada en mi teléfono, dos o tres veces al día sus signos vitales y el parte que los médicos ofrecen diariamente a mis sobrinos, vía telefónica.
Ya han llegado sus dos hijos menores desde Chile, el primero con la obligatoriedad de tener que hacer el aislamiento de catorce días, al llegar a nuestro país en la casa de mi hermana, por lo que solo pudo turnarse conmigo unos 4 días, ya que él fue quien también contrajo COVID. En su caso, la convalecencia resulto más complicada dada la elevada temperatura corporal, que se resistía al anti-térmico y otros síntomas; tales como tos, dolor de garganta y de articulaciones.
En mi caso, quizás ya porque no me cocino, ni siquiera al tercer hervor, solo se limitó a que estuviera febril durante un par de días y con un gran cansancio corporal, que aún hoy se mantiene. Ambos tuvimos la fortuna –si así, puedo decirlo- de cursar la enfermedad en nuestras casas, sin necesidad de hospitalizarnos.
Casi siempre; el cuerpo avisa aquello que nos afecta el alma. En Chile hace veinte años, se encuentra su segundo hijo, quien construyo su futuro y una hermosa familia. En diciembre del año pasado y dada la situación de permanente volatilidad de nuestro país, se dirigió a Chile su hijo menor, el tercero junto a su esposa, para radicarse en el país trasandino e iniciar un emprendimiento, apostando a un mejor futuro. 
Justamente; el hijo menor que la acompaño los últimos 20 años de su vida. Una casa inmensamente grande para ella en donde en el pasado, se oían risas infantiles o esos entredichos de adolescentes, y que ahora solo era silencio y recuerdos que se agolpaban en la triste y amarga soledad. 
Mi hermana los crió ejerciendo una autoridad no doblegable, pero también con un infinito amor. Hoy; están viviendo lo más difícil. Esa situación que uno que jamás quisiera vivir, como cuando hace 20 años perdí a mi madre, luego de un largo trajinar de diecisiete años. Estuvo siempre bien; lucida y activa, hasta que el fallecimiento de su hijo mayor, luego de una larga enfermedad -mi hermano-, provoco que su estado de salud comenzara a declinar. 
Ahí, se fue yendo poco a poco. Siempre golpea en mi memoria, su pedido sorpresivo, que fue como un ruego inesperado. Solo murmuro: “no me abandones”..
Se me cayó el cielo encima; como un yunque sobre mi cabeza. 
Es aun el día de hoy, en que no logro comprender esa demanda. Me pregunto una y otra vez, que fue lo que hice mal.
Fui quien en esos 17 años; estuvo acompañándola a su médico, como a cuanto estudio fuera necesario hacerle, visitarla casi diariamente o quedarme a la noche para hacerle compañía y mimarla.
Hasta a veces, le decía – ¿Mamá, no preferís que alguna de mis hermanas, te acompañen al médico?- y proseguía –sabes porque te lo digo, porque debo sacarte y ponerte el corpiño, quizás tengas vergüenza-
Y me respondía –Por favor, te di la vida. Tú eres mi bastón y contigo me siento acompañada y contenida.-
Siempre nuestra comunicación; fue diferente a la que podía mantener con mi hermano o hermanas. Era como un Edipo al revés -sería hipócrita-, decir que no me agradaba-  pero era tan evidente, que como hijo menor en las situaciones que pasaban en la casa familiar, siempre resultaba no el más querido, pero si el más preferido. Vaya a saber por qué. Quizás por ser el menor, llegado al mundo con una diferencia de casi siete años, de esta hermana mía que estamos aguardando, y que continúa luchando por su vida.

Ha habido personas cercanas que han hecho cadenas de oraciones, gente apreciada que cada día nos manda su aliento, nos hemos constituido en conocidos y desconocidos en un verdadero ejército, en donde cada uno le pide a la Deidad en quien cree, por su recuperación…


Vaya nuevamente; mi gratitud a todos y cada uno de aquellos, que han pasado a darme una palabra de aliento.

ROBO (Caloi)

Muchas gracias; Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer, por recordarnos al gran Carlos Loiseau (CALOI)

ESTAMPAS DE BUENOS AIRES

Por Carlos Szwarcer

Un robo, que es un grave delito contra la propiedad, se puede representar con un magistral agregado humoristico; es el caso de este dibujo del inigualable CALOI.

‎Carlos Loiseau (CALOI): Reconocido dibujante e historietista argentino (1948-2012)

Estampas de Buenos Aires. Blog de Carlos Szwarcer

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Sin aviso…

El día se está yendo
como pidiendo permiso,
demasiado lento
para mi gusto,
con ese profundo dejo
de sabor amargo.

Silencio que daña,
que provoca angustia
dadas las horas
que como un continuo
impávido, uno ve deslizarse
no solo en el tiempo que fluye,
con la llegada indescifrable
de pensamientos voraces,
que inundan mi cerebro
sin dejar de traer consigo
ese nulo y ciego futuro.

Que difícil explicar
lo que debe agolparse
en ella, mi hermana
en sus sienes, creyendo
de que es quizás, leucemia.

Sensaciones encontradas,
desde la negación hasta
pensar que hay vuelta atrás,
o la resignación de aceptar
que ha llegado, algo inesperado
para ahora esperar que
quienes saben, nos digan
cómo y con que enfrentarlo.

Al temor ni siquiera lo muestra,
pero su mirada clama ayuda,
la que fuera para evitar
lo cruento que se avecina,
un calvario que aun
no ha comenzado,
y una espera odiosa
de cada desangelado día.

Es la indescriptible sensación
de impotencia y frustración,
de quienes solo amándola
estamos cerca para la contención.

Dolor

Las llagas ardientes
desgarran mis entrañas,
de nada sirven
circunstancias ya vividas,
en pasados viejos o recientes.

Al cansancio
pretendo desecharlo,
pongo todo el esfuerzo
en acompañar
el sufrimiento
de quien adoro,
se que solo
su mente recorre
a velocidades
intermitentes,
lo que no dice
pero bien sabe,
y ello no cesa
en su lucidez
de la vigilia.

Solo puedo
acompañar,
intentar
disfrazar con una
sonrisa,
la angustia
que destroza.

Es cuando toco
con suavidad su cabeza,
cuando llego o me voy
es que no dejo de pensar,
en la incertidumbre
que nos esperara mañana.

Imagen; Gentileza Pinterest tristesfrases.com

Eres trigal…

Eres como el trigal
de quien ara el campo,
para sembrar sus semillas
en los surcos vírgenes y limpios,
aguardando que el sol
y las lluvias lleguen
mirando al cielo como ruego,
en esos momentos oportunos.

Tu cabello y tus trenzas,
de ese hermoso color
tan parecido al trigal,
es lo que me apasiona
como me apasiona cuando
sueltas tu cabello,
y así corres, sin detenerte
hacia el destino que pretendes,
pero la realidad es que buscas
un claro en el campo, para gritar
a quien desea escucharte
como amas y te sientes amada.

Mi corazón, así entonces estalla
fulgurante, como hacer para evitarlo
si eres lo mejor que me ha pasado,
en una vida en la que tropecé
tantas veces, por mis disparates
sin retorno ni perdón.

Has salvado mi alma,
has vuelto a que sienta
ese alegre cosquilleo,
en tu entrega tan honesta,
logrando redimirme
de un pasado, ya sin recuerdo.

Imagen: Pinterest lunamiangel.tumblr.com

De la Zarzuela al Teatro de Revistas *

Excelente investigación de Carlos Szwarcer “De la Zarzuela al Teatro de Revistas” Para quien le agrade conocer su peregrinaje en Buenos Aires, IMPERDIBLE LEERLO! Gracias, Carlos!

ESTAMPAS DE BUENOS AIRES

Por Carlos Szwarcer

El Teatro de Revistas tuvo en España no menos de dos siglos de gestación.
Su génesis y evolución fue paralela a diferentes líneas artísticas, su auge explosivo y rápida su decadencia. Sin embargo, el género en la Argentina tuvo matices inconfundibles, derivados de la propia historia de un país en formación

En el siglo XVII se iniciaron una serie de originales reuniones artísticas dentro del ambiente opulento que rodeaba a la realeza española, por entonces dominada por los Habsburgo. El rey Felipe IV hizo construir una mansión, cerca de un paraje donde abundaban las zarzamoras, derivando de allí el nombre que le asignaron al Palacio de la Zarzuela y a aquellas ilustres veladas:fiestas de zarzuela,celebradas cuando la nobleza no sabía a qué dedicarse o el tiempo no era bueno para la caza.

Los actores contratados comenzaron a intercalar diálogos y música dentro de las representaciones…

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No temas…nada pasara

Tu silueta frente al sol
enmarca tu larga sombra,
sobre el alto, poroso médano
de la inmensa y solitaria playa.

Las libélulas en decenas
presagian tormenta cercana,
corres hacia mí, que impávido
oteo el nado de las orcas,
en un mar furioso que arrastra
su salvaje oleaje sobre la arena.

Me abrazas temblando,
mi mano te acerca y aprieta
sobre mi torso desnudo,
puedo sentir el tambor de latidos
que se aceleran dentro de tu pecho.

En segundos, se obscurece
un rayo cae en el horizonte,
te alzó con ambas manos
y corro hasta la caseta cercana,
la que tantas veces, acuno el amor
dentro de nuestros cuerpos.

Eres en este momento una niña
asustada que desea protegerse,
y encuentras en mí, lo de siempre
un ser que sabes, no te dejara nunca.

No habrá tempestad ni otra cosa,
por la que tengas que temer, tu mi única dueña.

Ansiedad? Inevitable…

No es nada fácil. Cuando tienes a una de tus hermanas, con la que has vivido un abanico de circunstancias de todo color, durante toda tu vida. 
Sanatorio u Hospital; qué más da en donde se encuentra internada.
Se siente que la intranquilidad, ha hecho prisionera a toda persona, que circule por este edificio impersonal, en donde cohabitan profesionales y personal de segunda línea, más que valientes aquellos le ponen el pecho al maldito COVID 19 .
Del otro lado, aquellos pacientes que mantienen la esperanza, de superar lo que padecen, fuera el virus o no. Estamos con récord de contagios y muertes. Los medios bombardean con la vacuna rusa,; a la que denominaron “Sputnik”, dándole el tinte geopolítico de ver quien llega primero a la meta, como si esto eliminara el número de víctimas, que solo son ahora el recuerdo de sus seres queridos.
Todo es confuso y en consecuencia su aprobación, comercialización, distribución a nivel local y global, sin olvidarnos del vil metal y su consecuente negocio. ¿Licito?
Cuando en realidad; debería haber sido producto de un gesto de “NOBLEZA”. Si ya se; me dirán no estoy en mi sano juicio. 
Porque esa palabra; solo se usa como identidad de las revistas del corazón y ha dejado de estar en el vocabulario, de las relaciones personales e multidisciplinarias.
Hubiera sido el momento oportuno, para que los países que dicen ser “del primer mundo”, se unieran e investigaran todas las variables del virus, que ha mutado ya más de 40 veces, lanzando una vacuna luego de superar los protocolos de seguridad, como consecuencia de reunir en su conjunto las mentes más brillantes de la ciencias y medicina de todo el mundo, lo que hubiera sido el primer gesto, de hacerle saber a los habitantes de este planeta tan desigual, que esta sociedad enferma, podría redimirse y hacer de la generosidad el instrumento de su nueva creación, dando a todos los países el reclamado antídoto, en forma gratuita y sin excepción.
Pero no; seria pecado para el CAPITALISMO ORIGINAL Y CRIMINAL; que no ha dudado en llevar a cabo el ensayo de vacunas en bolsones de pobreza del África, Asia, y la misma Latino américa, entre otros.
Y lo más lamentable, es el lugar que ocupan esos seis o diez tipos multimillonarios repugnantes, que los medios pretenden darles mas que prensa y convencernos que son verdaderos filántropos en búsqueda de la salvación divina, cuando son infinitamente participes y responsables, tanto de las pestes como de la degradación del medio ambiente. 
Además, cuando sus donaciones se desgravan de impuestos, son públicas y mediáticas, y eso me genera mayor rechazo. Y ahí tarareo; lo de Joan Manuel o el Nano, “con esos tipos, tengo algo personal”.
Pero vuelvo a la habitación donde se encuentra mi hermana; donde hace más de 40 minutos, que se la han llevado a realizar un PET uno de los tantos exámenes, que junto a análisis, ECG, y otros que le vienen realizando.
He estado tantas veces, en los pasillos, salas y habitaciones de estos lugares, que ya son parte de mi historia de vida, y que lamentablemente me traen dolorosos recuerdos, a los que ahuyentó, anteponiendo los otros. 
Aquellos; de los momentos felices.
El hijo mayor con su familia aquí en Buenos Aires; los otros dos en Chile. Ahora vere; llegado el caso si con un certificado médico del médico actuante, los respalda realizar el viaje en un aéreo humanitario, que los traiga a Buenos Aires, de acuerdo a las circuns- tancias.
Me detengo; se abre la puerta. Un auxiliar ingresa; trayendo a mi hermana en una silla de ruedas, abrigada con una manta violeta, que hace aún más evidentes sus gestos de cansancio, acompañada por la delgadez de su cuerpo.
Dejare de escribir; esperare la visita de los médicos, que intervinieron en el estudio. Les preguntare. He vivido ansiedades pasadas y sin embargo, siempre es lo mismo. La preocupación por quien uno ama y con quien ha vivido tantas circunstancias de la vida.
Me acerco a su cama. Le abrigo sus piernas con una manta. Callo; un instante. Comienza a hablarme sobre cada detalle; del estudio realizado. La escucho atentamente, inter- cambiamos opiniones. Pretendo inyectarle esperanza. Wasapeo; un mensaje igual para sus tres hijos y mis sobrinos… Ingresan los médicos… 
No sé si seguiré; escribiendo de esto. Creo que no… 
Lamento decirles; a aquellos que me siguen y tengo el gusto de compartir muchas horas…que la publicación del VIII Capitulo de “Misterio en Giverny”; se extenderá todo lo que mi prioridad, hoy establezca.

Abrazos a tod@s...

Juntos siempre…

¿Sabes? Si bien soy de aquellos; que dicen que uno debe ocuparse, en lugar de preo- cuparse, hoy no tengo demasiados deseos de escribir. Estoy preocupado, aunque comencé a ocuparme, desde el mismo momento en que ayer, me comunicara uno de mis queridos sobrinos, de la súbita enfermedad de mi hermana, que a la vez es mi compa- ñera de todos los días de esta “rara actualidad”, en que nos enviamos un WhatsApp o hablamos por teléfono. Nos contamos nuestras vidas; nos reímos, discutimos por ser diferentes y hablar sin filtros –sin cuidarnos-, nos amigamos luego, diciéndonos que nos amamos.
Pero la voz de uno de sus tres hijos ayer; me movió toda la estructura. Y ello; a pesar de que de cuatro hermanos, siendo el menor tuve que convertirme en el mayor desde mi adolescencia, para asistir a mi padre primero, a mi hermano mayor luego y a mi madre, durante diecisiete años debido a una larga enfermedad, pero que llevo con una dignidad maravillosa. Pero el fallecimiento de mi hermano, la potencio. Se fue a los dos años; diciéndonos en las visitas periódicas que mi hermano ausente –Carlos- se había presentado, diciéndole que se preparara para la partida. Tal es así; que a los dos días, los ángeles se la llevaron en silencio y sin sufrimiento.
En cambio, a mis dos hermanas mayores, hube de contenerlas solo en puntuales cir- cunstancias. ¿Será aquello, que dice de la mujer ante la adversidad, demuestra más resiliencia y fortaleza que el hombre? Seguramente, es así.
A fines del año pasado; su hijo menor y su mujer, se fueron a otro país latinoamericano adonde reside otro hermano, casado con una bella mujer, dos niñas y su madre política, en búsqueda de oportunidades, que lamentablemente este país no ofrece, pase el gobierno que pase y desgobierne. Es una constante. Eso la sacudió; por aquello de que el amor filial es generalmente mayor con el menor de los hijos, lo que generalmente no es un mito. En muchos casos; es real como el aire que respiramos –si lo sabré, yo-.
Hubo un tiempo, que ante cualquier situación, lloraba y se encerraba en sí misma, en que esa sensible emoción, le quitaba esa fortaleza anímica que ostento durante toda la vida. Ya a los dieciocho años; cuando ya estaba quedándose imposibilitada de caminar, cuando médicos la trataban erróneamente con sus diagnósticos; hubo quien finalmente –un neurocirujano- luego de unos estudios, percibió un tumor del tamaño mayor de un huevo alojado entre la columna vertebral y la médula espinal.
Así hubo que quitarle cuatro vertebras; para extirparle exitosa mente ese tumor, que le impedía movilizarse y por lo cual derramaba mares de lágrimas, al pretender dar siquiera un paso.
Por ello; mi experiencia con los médicos, cualesquiera fuera su especialidad, ha sido siempre ciclotímica –a algunos les haría tragar por el culo, el juramento hipocrático-, si bien conozco a una gran mayoría que son tan dignos, eficientes y no ven el vil metal, como su objetivo final. Velan verdaderamente por la salud de las personas, como sucede en cada lugar del mundo y mas hoy, ante este maldito COVID19.
Pero ella; ha sido siempre para mí una amazona invencible, se quedó sola con tres hijos casi todos adolescentes. Del mejor pasar; pasaron a encontrarse sin medio alguno, se unieron y se fortalecieron, salieron adelante juntos, con sacrificio y ese “don” que en quien creas, le da a veces “a los buenos”, para superar adversidades y lograr alcanzar aquello que se llama vivir con dignidad.
Luego tuvo otros casos; un cáncer de colon que supero, pero que significo también perder unos centímetros de su intestino grueso. Otras adversidades; como caídas por querer hacer su trabajo, lo más rápido posible y tropezar una y otra vez, con fracturas o hematomas groseros en su cuerpo. Además la casa de tres plantas; que solo le dejo su divorcio sin ningún otro pasar, ni siquiera pensión por alimentos por uno de los hijos, aun menor. Ella se empleó y sus hijos; fueron todos a trabajar de lo que fuera, para seguir viviendo de pie y no de rodillas, como bien nos enseñaron en nuestro humilde hogar, en el cual nacimos y solo como riqueza inigualable, ejemplos recibimos. Luego del trabajo; limpiaba toda la casa, ella sola. Obsesiva, sin igual se reía cuando finalizaba el último rincón. Satisfecha; como buena cabeza dura. Tampoco puedo escribir demasia- de ello. Por algo, tenemos demasiadas coincidencias.
Siempre estuvimos presente; el uno para el otro. Amo a mi otra hermana y estoy para lo que necesite; pero sin embargo, no tenemos la misma comunicación. Somos diferentes.
Estoy golpeado, pero mas fortaleza esgrimo, en estos casos. Hable con mis sobrinos, ya jóvenes adultos. Les ofrecí acompañarlos en esta dura batalla, que su madre enfrenta- ra, pero con todos nosotros detrás, a sabiendas que lo superara por su elevada moral y siendo la persona maravillosa, que es.
Comprendes ahora; la razón de que solo hice catarsis aquí. Como explicarte; porque no deseaba escribir de otro tema. Te pido disculpas. Me dirás; que es una historia de vida, mas. Y te daré; la derecha. Hoy, me pasa a mi.
Si lo has leído, gracias por pasar. Un abrazo.