Último round

Eras criatura
salvaje
en plena pubertad,
te mostrabas
más mayor
de lo que eras,
encandilabas
cómo cual crisálida
que llegaba
a mariposa,
mudando de ropa
como una ninfa,
seduciendo
tal como una Lolita.

Era yo adolescente
entonces,
pero no te importo
me llevaste astuta
hacia tu lecho,
en el que
todo lo hiciste tu,
con la maestría
de aquellos
que conocen,
ya el placer
desenfadado.

Hoy volvemos
a encontrarnos,
años han pasado,
revancha presente,
en que como
entonces,
mediremos cuanto
nos ha enseñado
el arte de amarnos
junto a lo más
perverso, conocido.

Imagen: Polyvore.com Pinterest

Sin límites…

Son dos cuerpos que se deslizan entre las sábanas
uno siguiendo a la otra la que no pretende escapar,
por el contrario sólo desea que en la clandestinidad
de ese cuarto la alcance y con voracidad la posea.

Siente sus manos fuertes cuanto la toma de la cintura
lo deja que la de vuelta besándola una y otra vez
en cada centímetro de su cuerpo de arriba hacia abajo
adonde durante unos largos minutos su viaje amarra,
ella estalla se enciende como una luz luminosa y salvaje
tal como amazona lo domina sobre las blancas sábanas
juegan como dos adolescentes que recién se conocen
se acarician en la humedad que la oscuridad acompaña,
sin prurito alguno para disfrutar de esa noche infinita.

Saben que se aman con desenfreno, no se detienen siquiera
a pensar que un día puede ser diferente a lo que hoy sienten,
no les interesa el mañana que solo es una ilusión deseada
es preferible vivir plenamente el presente así como lo hacen
porque así lo desean y no hay santidad que se interponga.

INTERNACIONAL – EXTERMINIO EN XINJIANG – CHINA

El crudo relato de una sobreviviente de los campos de concentración modernos en China

A cuatro años de la traumática experiencia que marcó su vida para siempre, Sayragul Sauytbay (44) revela los oscuros secretos e intenciones detrás uno de los más temidos “centros de formación profesional” en toda Asia.

Sayragul Sauytbay (44) reside en Suecia tras haber escapado del “mayor encarcelamiento sistemático de un grupo étnico desde el Tercer Reich” | AFP

La sobreviviente de uno de los campos de concentración modernos de China reveló las golpizas, violaciones y “desapariciones” que experimentó detrás del alambre de púas. Sayragul Sauytbay, parte de la minoría étnica kazaja, contó las atrocidades que debió ver.

Oriunda del este de Turkestán, Kazajistán, la vida de esta médica y madre de dos pequeños tomaría un rumbo drástico en 2017, tras ser enviada a una instalación de confinamiento china para enseñar a prisioneros, en uno de los 1.200 gulags en la región.

Se estima que los campos de internamiento de lo que ahora se conoce como la ciudad de Xinjiang albergan a tres millones de kazajos y uigures que son sometidos a todo tipo de experimentos médicos, torturas y violaciones, antes desconocidas.

Además de ser médica, Sayragul Sauytbay ofrecía sus servicios como maestra en una escuela. El establecimiento educativo fue construido por su padre, especialmente para niños de la minoría étnica kazaja.


Observadores internacionales apuntan a un intento de exterminio de minorías étnicas.

Sin embargo, China indica que los campamentos son nada más y nada menos que “centros de formación profesional” y los residentes están allí por su propia voluntad.


Previo a ingresar al establecimiento carcelario, Sauytbay fue literalmente obligada a firmar su propia sentencia de muerte, aceptando que enfrentaría la pena de muerte si revelaba lo que sucedió en la prisión o rompía alguna regla allí dentro.

Una vez establecido el acuerdo, fue puesta a trabajar con el objetivo de “reeducar” a los presos en el idioma, la cultura y la política chinas. La primera imagen con la que se topó fue la de hombres y mujeres con la cabeza afeitada y que apestaban a orina y heces.

La mujer de ahora 44 años se despidió de uno de sus dos hijos, Ulagat, antes de partir al campo de concentración localizado en la ciudad china de Xinjiang.


Torturas y reeducación maoista: cómo funcionan los campos de concentración de China.
A medida que se familiarizaba con las instalaciones, las condiciones de hacinamiento se hacían a sus ojos cada vez más inhumanas. Con el tiempo, comenzaría a ser testigo de innumerables y sangrientos casos de extracción de órganos.

Entre una de las tantas historias que esos muros guardan, presenció como a una mujer de 84 años le arrancan las uñas por una presunta llamada internacional, la cual nunca existió. Aun así, el límite de la morbosidad estaba muy lejos todavía de encontrarse.

Llegaron los abusos. Fue obligada a presenciar como guardias violaban a una joven de no más de 20 años por haber enviado mensajes de texto a un amigo musulmán. Durante su internamiento, Sauytbay también obtuvo acceso a información clasificada.

Durante su estadía en aquel “centros de formación profesional”, encontró documentos prohibidos que mencionaban planes para exterminar etnias, anexar países vecinos y conquistar Europa.

Entre los secretos de estado que leyó y que podía distinguir fácilmente por que contenían el el sello “Documentos clasificados de Beijing”, pudo encontrar el verdadero propósito escondido de los campamentos de Xinjiang, descripto en un plan de tres pasos:

Paso uno (2014-2015): “Asimilar a los que están dispuestos en Xinjiang y eliminar a los que no lo están”
Paso dos (2025-2035): ‘Una vez que se complete la asimilación dentro de China, anexaran los países vecinos’.
Paso tres (2035-2055): “Después de la realización del sueño chino, llega la ocupación de Europa”.
Su paso por el “infierno” finalizaría en marzo de 2018. La kazaja no dudaría en volver a su país natal para reunirse su esposo e hijos antes de huir a Suecia. “El mayor encarcelamiento sistemático de un grupo étnico desde el Tercer Reich”, lo llamó.

Con 44 años, se encuentra físicamente rota y tiene pesadillas recurrentes sobre su tiempo en el gulag. En las noches, escucha los desgarradores gritos de prisioneros que, al ser torturados, suplicaban: “Sálvanos, por favor. Sálvanos”.

Luego de haber sufrido tan traumática experiencia, plasmó lo vivido en “The Chief Witness: Escape From Modern-Day Concentration Camps” (El Testigo Principal: Escape De Un Campo De Concentración Moderno), escrito junto a la periodista Alexandra Cavelius.

Sustracción de órganos humanos

“El Testigo Principal: Escape De Un Campo De Concentración Moderno”, libro escrito por Sayragul Sauytbay y Alexandra Cavelius, detalla el calvario que debió transitar la kazaja.


Entre las tantas atrocidades vislumbradas durante su estadía en dicho campo de concentración, Sauytbay dedicó uno de los primeros capítulos de su libro a la venta de órganos. Reclusos sanos eran marcados con una cruz y se los trataba diferente.

Dicho tratamiento diferencial intrigó a la médica que, poco tiempo después, dio cuenta de que estos prisioneros “seleccionados” desparecían de sus celdas a altas horas de la noche, arrastrados por los guardias a través de los pasillos del establecimiento.


Tras leer sus expedientes, también marcados con una X de color rojo, obtuvo la respuesta que tanto buscaba: los órganos de estas pobres personas eran sustraídos y luego vendidos a clínicas de Turkestán, siendo un producto codiciado por ciudadanos árabes.

“Crudos gritos de un animal moribundo”


“Sonaban como los crudos gritos de un animal moribundo”, admitió. Así describe los desgarradores llamados de ayuda de cientos de prisioneros dentro del gulag.

Tras concluir con su exposición sobre la venta de órganos, procede a describir las terroríficas horas de guardia a las que era sometida, estando la luna como único testigo y compañía. Gritos como los que escuchó aquellas solitarias noches son casi irreproducibles.

Después de dos o tres días en el campamento, sus oídos percibieron los primeros desgarradores alaridos, resonantes en todo el enorme salón y filtrándose en cada poro de su cuerpo. El vértigo subía lentamente por sus piernas mientras su cuerpo se helaba.

“Nunca había escuchado algo así en toda mi vida, gritos como ese no son algo que se olvide. En el momento en que los escuche, sabía qué tipo de agonía está experimentando esa persona. Sonaban como los crudos gritos de un animal moribundo”, expreso.

Desapareciendo a los muertos

Hasta el día de hoy, familiares de reclusos cuyo paradero es todavía desconocido piden justicia. Algunos de ellos sin saber si realmente su pariente murió o continúa con vida dentro del campo de exterminio.


Siendo otro día en el “infierno”, y mientras oficiaba de médica leyendo expedientes clínicos y perfiles psicológicos de prisioneros, encontró un misterioso documento rotulado Instrucción 21. Su curiosidad le impidió volver a dejarlo donde lo había visto.

“Todos los que mueran en el campo deben desaparecer sin dejar rastro”, podía leerse. Asimismo, indicaba que los signos de tortura en los cuerpos debían ser irrastreables y que en caso de fallecer un recluso, su pérdida debía mantenerse en absoluto secreto.

Cualquier evidencia, prueba o documentación sería entonces destruida de inmediato. Miembros de la familia del difunto eran, en el menor de los casos, engañados con vagas excusas sobre la defunción del ser querido. Al resto, ni siquiera se les informaba.

“La habitación negra”, una cámara de tortura

Sauytbay no podía hacer más que mirar con piedad a los reclusos inconscientes, mientras eran arrastrados de las muñecas por los pasillos de la prisión. Se los llevaba a una infame habitación de tortura.

Durante su rutina como “maestra”, Sauytbay notaba como varios de sus “alumnos” gemían y se rascaban hasta sangrar. No sabía decir si estaban realmente enfermos o se habían vuelto locos. Incluso llegaba a desmayarse, desplomándose sobre sus sillas.

Cuando esto sucedía, los guardias llamaban a sus colegas, quienes entraban apresuradamente, agarraban a la persona inconsciente por ambos brazos y se la llevaban como un pedazo de carne, arrastrándola mientras sus pies rozaban el suelo.

Aquellos “desgraciados” tenían la mala dicha de ser llevados a la infame “habitación negra”. Allí, los prisioneros eran atados por las muñecas y los tobillos, amarrados a sillas que tenían clavos que sobresalían de los asientos y torturados por horas.

Extracción de uñas en manos y pies.


Uno de las tantas ilustraciones de la médica en las que intenta graficar las cruentas escenas de tortura que ocurrieron delante de sus ojos. Encadenados e indefensos, los presos eran puestos a prueba.


Continua ampliando la horrida descripción del lugar, incluyendo mesas repletas de todo tipo de herramientas y dispositivos de tortura. Entre ellos, garrotes policiales, varillas de hierro e incluso armas e implementos que parecían sacadas de la Edad Media.

Sin embargo, nada podía compararse con aquel instrumento utilizado en manos y pies, para extraer uñas. El grotesco piso estaba rodeada de ellas, complementándose a la perfección con la sangre de los reclusos. Hubiese esperado que fuese todo pero no.

A un lado de la habitación, como trofeos, una hilera de sillas diseñadas con diferentes propósitos. La madre de 44 años estaba segura de que no saldría con vida de allí y menos después de haber visto lo que vio. Hoy difunde su cruda historia desde Suecia.

Fuente: Editorial Perfil
JFG

A que edad; se tienen los mejores orgasmos.

La ciencia responde (y la respuesta te sorprenderá)

Hay una franja de edad en la que las mujeres viven su sexualidad de una forma mucho más intensa… y no es la que creés. ¡No te pierdas este estudio!

Hace poco se desveló quienes tenían mejores orgasmos -si las mujeres solteras o las mujeres casadas- y después de responder a esa curiosidad, nos ha surgido otra que recientemente, también ha sido resuelta por la ciencia: ¿a qué edad se tienen mejores orgasmos?

Un nuevo estudio sobre la evolución de la sexualidad de la mujer realizado por la consultora Dive para Gleeden entre más de 2.200 mujeres con motivo del Día Internacional de la Mujer el pasado mes de marzo nos ha dado la respuesta, y los datos son, cuanto menos, sorprendentes.

Al contrario de lo que se podría pensar en un primer momento, las mujeres que más orgasmos experimentan están entre los 51 y los 60 años. Según los expertos que han participado en este estudio, las mujeres a partir de los 50 tienen un nivel de excitación más alto que las que están en otras franjas de edad debido a “la experiencia, el autoconocimiento, y la búsqueda de intereses y motivaciones sexuales, que conducen a la mujer a un empoderamiento sexual y ello a encontrar caminos que potencian el placer y el orgasmo”. 

Por contra, del estudio se extrae que las mujeres de entre 31 y 40 años suelen tener una vida sexual menos activa y menos orgasmos.

¿Y por qué? En muchas ocasiones, la treintena es una etapa en la que las mujeres se consolidan profesionalmente, comienzan a ser madres y tienen muchas otras responsabilidades, “lo que hace que las prioridades se recoloquen”, cuenta Laia Cadens, psicóloga que ha participado en este estudio.

Las prácticas sexuales 

De los resultados de la encuesta de puede concluir que la mujer no está, todavía, tan liberada sexualmente como podría suponerse: entre otras cosas, la encuesta destaca que tienen un promedio de 6 relaciones sexuales al mes, pero tienen deseo sexual, en promedio, 9,7 veces, por lo que sólo cubren un 61% de su deseo sexual… el 39% restante queda reprimido.

En cuanto a las prácticas sexuales alternativas al coito, la más común es el sexo oral, practicado por el 92% de las mujeres, seguido de la masturbación en solitario (91%).

Los juguetes sexuales van adentrándose en las prácticas de las mujeres, pero todavía no están naturalizados del todo.

Como curiosidad, el estudio revela que el 62% de las mujeres encuestadas confiesa que nunca ha practicado sexo anal, y que el 63% nunca ha visto pornografía en pareja.

Fuente: Marie Claire – Editorial Perfil- 28 abril2021

Todo vale

Ya temo a la noche porque se que tú
vendrás a mi con una nueva imagen,
como algo desconocido a lo ya vivido
entre amaneceres cálidos y noches ardientes.

Noches con fuego de pasión sin fronteras
convertidos ambos en exploradores
de nuevos placeres en lo que todo vale,
nada de lo que hacemos nos es prohibido
y así hasta casi desfallecer en el lecho.

Nos convertimos en una bestia voraz sobre el otro
luchámos por traer la iniciativa de lo nuevo,
eso que cambia la rutina de cada encuentro
como si nos conocieramos por primera vez.

Pasión renovada cuerpos desnudos
que en una batalla desigual no cesan,
de acariciarse llegando a cada orgasmo
siempre juntos con una exhalación rabiosa.

Tu osadía un día se fue…

Eras luz y sombra al mismo tiempo
eras pasión pero así también rechazo,
como cuando te lo propusiste vivías
en tu desenfrenado desafío a los límites,
esos mismos que aprendiste en la calle
en donde una niña sin cuidado y rumbo
realizó su propio aprendizaje del mundo,
un mundo mezquino que ignora al otro.

No tenías a nadie más que a ti y vaya
si aprendiste a crecer en la violencia,
que permitió subsistir en la jungla
dentro del submundo que ella ofrecía.

Te convertiste tan joven en fuerte líder
a la que por tu frialdad y osadía te seguían,
por temor ya que contradecirte era persignarse
y rezarle a San La Muerte para no perecer
colgados en esos míseros barrios de Sinaloa.

Gozabas ante tu propia crueldad ejercida
contra quien quisiera invadir tu zona y presurosa
enviabas por simples sobres de correo
aberrantes mutilaciones dando aviso
de lo que podrías ser capaz de hacer ante
quien te discutiera parte de tu territorio.

Pero siempre hay un pero, un mínimo error
así fue que te presentaron a un desconocido,
y tú tan varonil en tus actos, emergiste mujer
porque te dijiste a ti misma que ese sería tu hombre.

Y así fue, el mansamente se entregó a ti, confiaste
como a cada uno de tus caprichos y tu mente
se enmaraño con la conexión de ese submundo
que tan bien ya conocías desde cuando eras barro.

Tenias solo veintitrés años y una noche
alguien alzó la vista mirando hacia el puente,
creyó ver tu cuerpo desgarrado y mutilado,
nadie dudo que ese hombre que te atrajo
te traiciono como una principiante sin dudarlo.

Si te encuentras en algún lugar, maldecirás
seguramente el día cuando decidiste enamorarte.

Imagen: Gentileza culturacolectiva.com Pinterest

“Extraña pareja”

Eres pequeña…te veo diminuta pero tan simpática
que al solo reírte seduces a cualquier hombre si lo deseas,
tu mirada gatuna provoca un destello único y pagano
por siempre inacabable si lo sabré al conocerte hace tiempo.

Te he preguntado cual será el motivo por lo que esto
que nos atrapa a veces circunstancialmente es casi eterno,
desaparezco un largo tiempo, de repente tu llamado o el mío,
provocando el reencuentro a puro placer como la primera vez.

Nos conocemos tanto que sabemos como hacer feliz
al otro sin siquiera preguntar ya que cada encuentro
es diferente a todo lo conocido, es como si escribiéramos
un nuevo argumento para hacer de ese encuentro
algo tan auténtico en la sinfonía del éxtasis extremo,
luego de esa endemoniada batalla en donde las piernas
se entrecruzan moviendo vigorosamente tus caderas
penetrándose en las mías llegando juntos al primer orgasmo.

Pero sabemos siempre que no estamos conforme en lo nuestro,
e intentamos regalarnos mas y mas placer como recuerdo
hasta la próxima vez la que quizás sea dentro de meses,
porque sabemos tu y yo que lo nuestro es pertenecernos
por raras circunstancias de la vida, aún ambos con pareja.
 
Ven acércate no te vistas aún hace calor afuera.
se que te alejas cuando pretendo que hablemos
de la vida haciéndome saber que solo deseas fantasía
y es esto lo que me provoca retenerte un tiempo más.
volviendo a comenzar una y otra vez frenéticamente
aquello que creíamos haber finalizado hace instantes
.

¿Por qué?

Porque eres tan adicta a la lujuria ¿Dime?
me lastimas con tus uñas al tomarme la espalda
cuando al mismo tiempo a cada orgasmo llegas,
debe ser como tú quieres no como ambos anhelamos.

Porque tu erotismo te fagocita a ti misma
dejando de lado el juego amoroso que lo incita,
cual es el motivo de que no te detienes nunca
más que pedirme me exiges que me someta.

La controversia de esto es que soy tu objeto
en el cual dejas fluir todos esos demonios,
que guardas en silencio como un oprobio
ya que deseas seguir siendo la señora de…

Imagen: Floraexpress.tumblr.com – Pinterest

Saciemos nuestra sed…

Recorrí lentamente toda tu espalda
mi voraz lengua la fue acompañando
en todo su recorrido sin detenerse,
hasta su última colina donde confluye
en esas formidables grupas que tienes.

Ni te das cuenta, profundamente dormida
luego de esas batallas que libramos toda vez
que nos encontramos alejados de la rutina
que nos consume a ambos y solo seguimos,
porque sabemos que estará el otro esperando,
para dar sin pedir nada a cambio ese oxigeno
de llamas de pasión como es el verdadero amor.

Suavemente abriste los párpados no sorprendida,
ya sabias que quedaban otras batallas más locas,
quizás que la última o la próxima porque cada una
tan distinta a la otra porque agregamos una secuencia
nueva e inesperada que hace que deseemos cada cita,
como si fuera la última aun a sabiendas que habrá otra.

Ahora eres la que se desplaza sobre mi cuerpo,
sediento de esos labios que buscan y encuentran
con su humedad aquello que atrapan y mil destellos
perforan mi mente dejándome tieso a tu merced.

No he tenido estas sensaciones hace tanto tiempo
no porque no las tuviera pero ninguna con algún parecido,
será que como dicen nuestras pieles se han encontrado
para que aquella a la que se adhiere prisionera se convierte.

Cabalga amor mío, cabalga sin ver horizonte alguno
sigamos hasta ese infinito en el que ambos logremos
alcanzar ese punto inevitable de éxtasis que nos aguarda.

Imagen: Gentileza de wattpad.com – Pinterest

Desenfrenada lujuria

cance.

Puedo sentirte con mis dedos
porque acompañan el contorno
de tu cuerpo diminuto y frágil,
besando tantas veces tu cuello
sintiendo que tiemblas por ello,
te das vuelta apoyando tu boca
con una agitación que te desborda
de pasión y me muerdes con rabia,
desesperada como cada prefacio
de esta versión prohibida de amor.

Nos dejamos llevar como si el aire
nos depositara en las blancas sábanas
de nuestro lecho para calzarnos
los disfraces de amantes únicos,
alejándonos de todo y de todos
nada se iguala a nuestro juego
parte vital de ese pacto de amor
que se multiplica y estalla dentro
de nuestros cuerpos en sintonía
a esa desenfrenada sensación
del éxtasis maravilloso y único
cuando lo repetimos una y otra vez.

Nos resulta imposible de explicar
esto que nos pasa y nos reímos
por ello, porque la atracción no decae
transformándose en algo nuevo
que en cada encuentro renace.

Solo nosotros queremos guardarlo
tal cual secreto que nos abochorna
cuando nuestros cuerpos húmedos
ya jadeantes, quedan entrelazados
esperando al amanecer que nos alcance.