Ellen Fetter y la mariposa de la teoría del caos

Aprovechando la celebración del Día Internacional de las Mujeres Matemáticas el jueves 12 de mayo, conmemoramos a Ellen Fetter, la programadora que ayudó a dibujar la mariposa que aletea en la teoría del caos.

El jueves 12 se cumplieron tres años desde que se celebró por primera vez el Día Internacional de las Mujeres Matemáticas, una iniciativa para conmemorar los logros de las que se han dedicado a esta disciplina a lo largo de la historia y así, fomentar e inspirar a niñas y jóvenes a trabajar en esta área.

El día fue aprobado el verano de 2019 durante el Encuentro Mundial de Mujeres Matemáticas en Río de Janeiro, tras ser propuesto por el comité de Mujeres y Matemáticas de la Sociedad Matemática Iraní. 

La fecha fue escogida en honor a Maryam Mirzakhani, nacida el 12 de mayo de 1977 y primera y única mujer en haber ganado una Medalla Fields, galardón que otorga la Comunidad Matemática Internacional por descubrimientos sobresalientes en Matemáticas.

Este año se lo dedicamos íntegramente a Ellen Fetter, ¿te suena de algo?

Ellen Fetter

Nacida en en Estados Unidos en 1940, Ellen Fetter estudió matemáticas en el Mount Holyoke College, una institución femenina de Massachusetts. Recién graduada, asistió a una entrevista en el instituto Tecnológico de Massachusetts en busca de un trabajo relacionado con su pasión, las matemáticas. 

Allí, sería contratada por la que fue su predecesora en el proyecto Lorenz, Margaret Hamilton, quien más adelante participaría en la misión Apolo, la primera misión que llevó por primera vez al hombre a la Luna.

La teoría del caos es una teoría científica interdisciplinaria centrada en patrones subyacentes y leyes de sistemas dinámicos, muy sensibles a las condiciones iniciales.

Una vez que Fetter ocupó su puesto, continuó la labor de Hamilton y colaboró con el meteorólogo Edward Norton Lorenz definiendo sus ecuaciones caóticas. Él fue quien en 1963, tratando de obtener predicciones meteorológicas utilizando un potente ordenador, desarrolló las llamadas ecuaciones de Lorenz. Conjuntamente representaron el diagrama del atractor extraño, una de sus representaciones más conocidas que recuerda precisamente a las alas de una mariposa.

La mariposa que aletea en la teoría del caos

La teoría del casos que estudiaba Lorentz, y a la que más tarde se unió Fetter, es una rama de las matemáticas y la física que se dedica a estudiar sistemas complejos y dinámicos en los que una pequeña variación de las condiciones iniciales puede terminar provocando una enorme diferencia en el resultado. De ahí, nace la forma sencilla, poética y conocida por todos, de explicar coloquialmente en qué consiste la teoría del caos; el aleteo de una mariposa puede causar un huracán al otro lado del mundo.

Diagrama del atractor extraño que posee el modelo de Lorenz para el tiempo atmosférico. Fuente: Wikimedia Commons.

Las abundantes computaciones numéricas que realizó Fetter ayudaron a comprobar que una ligera variación en los valores iniciales podrían dar resultados drásticamente diferentes, dificultando enormemente las predicciones meteorológicas acertadas.

Reconocimiento

Tanto Fetter como Hamilton, formaron parte de la primera generación de programadoras, en su gran mayoría mujeres, que fueron imprescindibles en muchos grandes avances técnicos y científicos, pero cuyo trabajo a menudo se vio menospreciado. Sin embargo, Lorenz reconoció su aportación en sus publicaciones, donde destacaba la gran laboral computacional que había llevado a cabo Fetter.

Imagen de portada: El día 12 de Mayo se festeja el Dia de las Mujeres matemáticas. 

FUENTE RESPONSABLE: Meteored.tiempo.com* Barcelona,España. Por Yurima Celdrán. Mayo 2022

Sociedad y Cultura/Ciencia/Actualidad/Día Internacional de las Mujeres Matemáticas.

 

 

 

Un perro descubre un tesoro de la edad media en la ciudad polaca de Walbrzych.

Si deseas profundizar en esta entrada; cliquea por favor donde se encuentra escrito en “negrita”. Gracias.

El hallazgo canino constituye la mayor colección de monedas descubierta en Polonia desde principios del siglo XX, y se compone de más de cien piezas de plata de origen medieval estampadas con cruces, torres y los retratos de los nobles que las acuñaron.

Monedas antiguas Arqueología Edad Media

Paseando una tarde con su amo, Kajtuś husmeó algo extraño al lado del camino, y tras escarbar un poco descubrió, para sorpresa de ambos, un centenar de monedas de plata dentro de una vasija hecha pedazos.

Inmediatamente se pusieron en contacto con los especialistas de la Oficina para la Protección del Patrimonio de la Baja Silesia. Tras organizar un equipo de investigadores, este fue enviado al lugar para desenterrar el recipiente cerámico y su precioso contenido.

OCULTO DURANTE SIGLOS

El tesoro fue enterrado en algún momento de la primera mitad del siglo XIII para ocultarlo mientras su propietario huía, quizás durante la invasión mongola de Polonia del año 1240 o en uno de los numerosos conflictos entre señores feudales que caracterizaron la historia polaca a principios de siglo.

Un hombre sujeta una cruz y una flor de lis en el anverso de una de las monedas.Foto: Lower Silesia Heritage Protection Office

Las monedas se encontraron dentro de esta olla hecha añicos. Foto: Lower Silesia Heritage Protection Office

Las monedas halladas son bracteatus, finas láminas de plata estampadas a golpe de martillo con una sola imagen en relieve cóncavo por una cara y convexo por la otra. Su programa iconográfico se compone de un conjunto de cruces, grifos, ángeles, sirenas y castillos.

MONEDAS EN TIEMPOS DE CRISIS

Este tipo de divisa abundaba durante la época, pues la falta de plata en el centro de Europa obligó a disminuir su peso para poder disponer de dinero suficiente con el que pagar los impuestos y comerciar. Por su delgadez estas monedas tendían a doblarse o romperse, por lo que no permanecían mucho tiempo en circulación y eran fundidas de nuevo cada cierto tiempo.

Dos cruces y la representación de una hoguera enmarcan un rostro masculino, quizás el del noble responsable de producir estas piezas.Foto: Lower Silesia Heritage Protection Office

El valor de cada moneda se determinaba por su peso, lo que explica los diferentes tamaños encontrados en la vasija. Foto: Lower Silesia Heritage Protection Office

Las imágenes religiosas abundan entre las piezas del tesoro. Foto: Lower Silesia Heritage Protection Office

Afortunadamente, este tesoro ha permanecido intacto dentro de la tierra y constituye un hallazgo excepcional de un tipo de moneda muy poco habitual en la arqueología medieval. De hecho, es la colección de bracteatus más numerosa descubierta en el país en casi cien años.

Imagen de portada: El tesoro se compone de más de cien bracteatus, unas delgadas monedas hechas con lámina de plata estampadas con la misma imagen por ambos lados. Foto: Lower Silesia Heritage Protection Office

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC. Historia. Por Francesc Cervera.Abril 2022

Monedas antiguas/Arqueología/Edad Media/Actualidad

 

 

¿La vida llegó a la Tierra desde el espacio? Detectados los componentes del ADN y el ARN en meteoritos.

Si deseas profundizar en esta entrada; cliquea por favor donde se encuentra escrito en “negrita”. Gracias.

Temas /Astrobiología

Según sugiere un artículo publicado en Nature, las bases de pirimidina halladas en 3 meteoritos ricos en carbono, componentes esenciales de la estructura del ADN y el ARN, refuerzan la teoría de que la vida podría haber llegado a la Tierra desde el espacio.

En la actualidad, para explicar los orígenes de la primeras moléculas orgánicas en nuestro planeta existen esencialmente dos hipótesis enfrentadas. La primera de ellas postula que la vida en la Tierra podría haber surgido en nuestro propio planeta. La otra gran alternativa, por el contrario, aboga por que las moléculas orgánicas pudieron haber llegado desde el espacio exterior: es lo que se conoce como la hipótesis de la panspermia. Pero, de haber sucedido de esta manera ¿Cómo podrían haber llegado a este pequeño planeta azul las moléculas responsables de la vida?

Para formar el ADN y el ARN se requieren dos tipos de bloques de construcción básico: las llamadas bases nitrogenadas, las cuales se pueden clasificar en purinas (guanina y adenina) y pirimidinas (citosina, uracilo y timina). Hasta el momento, los científicos habían identificado en meteoritos hallados en la Tierra las llamadas purinas, y una de las pirimidinas, el uracilo. Sin embargo, pese a que la simulación en modelos de laboratorio siempre ha llevado a especular que era igualmente posible encontrar citosina y timina en el medio interestelar, la detección de pirimidinas como la citosina y la timina en meteoritos se ha hecho de rogar durante mucho tiempo.

Las moléculas de la vida en un meteorito

Ahora, no obstante, gracias al empleo de técnicas analíticas de última generación especialmente adaptadas para la cuantificación a pequeña escala de estas bases nitrogenadas, el equipo de Yasuhiro Oba, profesor de la Universidad Hokkaido, acaba de informar del hallazgo de las piezas del puzle restantes para construir en su totalidad las moléculas de la vida. El hallazgo se ha producido en 3 meteoritos diferentes y ricos en carbono llamados Murchison, Murray y Tagish Lake.

Los resultados de la investigación se recogen en un artículo titulado Identifying the wide diversity of extraterrestrial purine and pyrimidine nucleobases in carbonaceous meteorites que se publica esta semana en la revista Nature Communications. Además de los compuestos detectados previamente en meteoritos, como la guanina, la adenina y el uracilo, los autores identificaron por primera vez varias bases de pirimidina (citosina y timina)

Lo hicieron, además, en niveles de concentración de hasta partes por billón, es decir, concentraciones similares a las predichas por los experimentos que replican las condiciones que existían antes de la formación del sistema solar.

Los autores concluyen que sus hallazgos sugieren que tales compuestos pueden haber sido generados en parte por reacciones fotoquímicas en el medio interestelar

Esto más tarde conduciría a su incorporación de los asteroides cuando se formó el sistema solar, cuya posterior llegada a la Tierra en forma de meteoritos podría haber desempeñado un importante papel en la aparición de la vida temprana en nuestro planeta.

Imagen de portada:  iStock

FUENTE RESPONSABLE; National Geographic España. Por Héctor Rodriguez. Periodista especializado en Ciencia y Naturaleza.Abril 2022

Astrobiología/ADN/Astronomía/Meteoritos/Actualidad

 

Estamos en el horno…

Nicolás Mavrakis es el autor del flamante libro “Byung-Chul Han y lo político” (Prometeo).

«Ahí es donde me parece que él hila muy bien una sensación general de los usuarios de internet: pensemos la totalidad del mundo civilizado, que experimenta ese malestar, agotamiento y sin embargo son sensaciones que entran en contradicción evidente con este mundo digital del ‘Me gusta’ permanente»

Fue en el año 2015 -hace tan solo seis años- cuando conocimos de manera masiva, traducida en Argentina, la mayor parte de la obra de este pensador especialista en Martín Heidegger y promocionado entonces como “la gran revelación de la filosofía occidental”. Allí se produjo un desembarco que entonces incluyó los títulos “La sociedad del cansancio” (2012), “La sociedad de la transparencia” (2013), “La agonía del Eros” y «En el enjambre y Psicopolítica” (2014), todos éxitos de ventas en Europa.

“Hay algo clave en todos los libros de Han que es esta actitud pesimista, que hay que entender como el típico gesto del Romanticismo. El de aquel que denuncia un malestar del presente, nuestro presente tecnológico diríamos hoy, en contraste con un tiempo pasado que se supone habrá sido bueno, tiempo en que los rituales se cumplían, o con un tiempo futuro por venir en el que los rituales volverán a cumplirse”, señala Mavrakis.

La percepción del autor de «No alimenten al troll» y «En guerra con la piel» se acentúa especialmente en el caso de “La desaparición de los rituales”, donde Han no solo esboza una genealogía de la desaparición de los ceremonias y ritos, sino que se anima a citar “El Principito” y aventura diversas alternativas para liberar a la sociedad de su narcisismo colectivo gracias a, claro está, aquello que da por desaparecido en el título del mencionado libro.

«¿Por qué Han es un crítico romántico? -se interroga Mavrakis-. Porque en definitiva no importa tanto aquel pasado perdido o futuro por venir, sino lo que le interesa a él (romántico en sentido que refiere a futuros o pasados idealizados, abstractos, irrealizables o irrealizados) es la denuncia por ese malestar en el presente».

«Esa es la actitud romántica de Han: mostrar la disconformidad con lo que hay en la actualidad, y se contrasta con lo que pudo haber o lo que habrá, un espacio indefinido, aquello que alguna vez fuimos o aquello que alguna vez volveremos a ser, es decir, lo que no existe. Solo sirve para mostrar el malestar ante lo que se nos impone en determinada época, en este caso, la vida digital masificada, una vida que pasa a través de las redes sociales, algo que se intensificó mucho más después de la pandemia de Covid”, deduce el escritor.

Las enigmáticas pirámides del archipiélago de palau.

Las excavaciones realizadas por la Universidad de Kiel en el archipiélago pacífico de Palau han demostrado que estos túmulos construidos a partir del año 500 a.C. se usaron como terrazas de cultivo y monumentos funerarios.

TÚMULOS FUNERARIOS DE OCEANÍA

Los montículos que coronan algunas colinas de la isla de Babeldaob han sido siempre un misterio para los estudiosos de las culturas prehistóricas de Oceanía. Según el mito indígena fueron formadas por una gran serpiente, la cual enroscó su cuerpo alrededor la cima hasta darles la forma que vemos actualmente.

Si deseas conocer más sobre esta entrada; cliquea por favor donde se encuentre escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Más allá de mitologías y creencias los arqueólogos se decidieron a esclarecer el misterio de su origen, y un grupo de especialistas alemanes acordó con el gobierno de Palau llevar a cabo una campaña de excavación conjunta a partir de 2019, que contó además con la colaboración de las comunidades locales.

Vista aérea del montículo de Ngerbuns el Bad en Babeldaob, el área plana alrededor del montículo se usó como terraza de cultivo. Foto: idw C. Hartl-Reiter

UN TRABAJO DE SIGLOS

Con el fin de conservar estas las construcciones y evitar dañarlas en exceso, la campaña arqueológica empezó escaneando las colinas con georadar, para así hacerse una idea de su composición y de si albergaban estructuras en el interior antes de proceder a su excavación.

El estudio ha revelado que los túmulos fueron levantados amontonando piedras volcánicas sobre la superficie aterrazada de una colina, que luego eran cubiertas con tierra y hierba para prevenir su erosión; un proceso largo y laborioso que según los investigadores llevó generaciones y conllevó el transporte de millones de toneladas de material hasta el lugar.

Excavación de las tumbas en la colina de Ngerbuns el Bad. Foto: idw, C. Hartl-Reiter

Para la directora del proyecto Annette Kühlem semejante proyecto “solo podría haber sido posible en una sociedad políticamente organizada”, dato que permite descartar la teoría de que los plauenses fueran un conjunto de familias dispersas sin ningún tipo de vinculación social.

Sorprendentemente, dentro de algunas de ellas se descubrieron restos humanos

Aunque no tan impresionantes como los majestuosos monumentos egipcios y americanos, estas tumbas monumentales implicaron el trabajo de toda la comunidad durante un largo período de tiempo, y aunque apenas se levantan diez metros del suelo es de destacar que fueran erigidas solo con herramientas de madera y piedra.

VIDA Y MUERTE

Sorprendentemente, dentro de algunas de ellas se descubrieron restos humanos, que habían sido enterrados en niveles diferentes del montículo según este iba creciendo con los años. 

Según Kühlen el enorme esfuerzo necesario para levantar estas construcciones en la cima de una colina aplanada implica que, como las pirámide del antiguo Egipto, estos montículos eran el lugar de descanso de la élite social, que se enterraba generación tras generación en el mausoleo ampliándolo hacia arriba cuando era necesario.

Estos restos presentan además un buen estado de conservación, por lo que serán analizados en el laboratorio a fin de determinar la cronología de cada pirámide así com la edad, dieta y causas de la muerte de las personas enterradas.

Alemanes y palauanos trabajando codo con codo en el montículo funerario.Foto: idw, C. Hartl-Reiter

Tras descubrirse los cuerpos, estos fueron enterrados simbólicamente por las mujeres de la zona según la ceremonia tradicional.Foto: idw, M. Moore

Otro aspecto que contempla el equipo alemán es extraer su ADN, gracias al que se podrá saber si todavía tienen descendientes vivos en el archipiélago y fechar con exactitud cuando se inició la colonización de la isla.

Otro detalle importante es que en las terrazas de tierra que rodean estos montículos se han encontrado trazas de hoyos de cultivo, por lo que también se usaron para sustentar a la comunidad en paralelo a su función funeraria.

Una vez estudiados, los huesos serán devueltos al gobierno de Palau, que procederá a darles un entierro digno o entregarlos a las familias que tengan con ellos algún lazo genético. 

Los trabajo continuarán en esta remota isla del Océano Pacífico, pues aunque hasta ahora se han excavado dos colinas, todavía quedan 128 por investigar.

Imagen de portada: El equipo de excavación en la cima de uno 

de los montículos funerarios.Foto: idw, M. Moore.

FUENTE RESPONSABLE: Historia. National Geographic. 

Por Francesc Cervera.       Redactor. Febrero 2022.

Licenciado en Historia por la Universidad de Barcelona, completó su formación con el máster de Màster de Cultures i Llengües de l’Antiguitat. Tras trabajar como colaborador y becario por Historia National Geographic pasó a ser uno de sus editores adjuntos.

Actualidad/Descubrimientos/Tumbas/Esqueletos/Prehistoria.

Descubren restos de una ceremonia mexica y esqueletos del siglo XIX en Ciudad de México.

Arqueólogos del INAH que excavan en la actual colonia Guerrero de la capital mexicana han descubierto diversos basureros prehispánicos con objetos usados por los antiguos mexicas en las ceremonias del Fuego Nuevo y de época virreinal. Asimismo han descubierto una serie de enterramientos de los siglos XVIII y XIX, posiblemente de víctimas de una de las recurrentes epidemias de la época.

Un equipo de arqueólogos del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia de México) ha realizado recientemente dos importantes descubrimientos en el centro histórico de Ciudad de México. 

Uno de ellos, un conjunto de objetos que utilizaron los antiguos mexicas en sus ceremonias del Fuego Nuevo, fue exhumado en el Panteón de San Fernando, cerca de la iglesia de San Hipólito, en el antiguo barrio de Cuepopan, en el emplazamiento de la actual colonia Guerrero de la capital mexicana. 

Se trata de diversos recipientes cerámicos, alacates (calabazas largas agujereadas), figuritas de barro y algunas navajas de obsidiana que aparecieron enterrados a un metro de profundidad. El segundo hallazgo de interés se ha llevado a cabo en la periferia del Panteón durante unas labores de cableado. Se trata de 17 enterramientos datados en el siglo XIX, algunos de ellos posiblemente víctimas de uno de los habituales brotes epidémicos que asolaron la ciudad en ese período.

UNOS RESTOS EXCEPCIONALES

La ceremonia del Fuego Nuevo mexica tenía lugar cada 52 años, en el momento en que un ciclo se acababa y todo volvía a comenzar. Durante ese ritual, los habitantes de Tenochtitlán se deshacían de sus enseres domésticos, rompían las figuras de divinidades que tenían en sus altares, ayunaban y apagaban los fuegos de sus casas y de los templos de la ciudad.

Los sacerdotes, vestidos con sus mejores galas, salían entonces del Templo Mayor y se dirigían al Cerro de la Estrella (el cráter de un volcán extinto), en cuya cumbre realizaban una ceremonia para encender un fuego nuevo.

Los habitantes de Tenochtitlán se deshacían de sus enseres domésticos, rompían las figuras de divinidades que tenían en sus altares, ayunaban y apagaban los fuegos de sus casas y de los templos de la ciudad.

Figurillas de arcilla halladas durante las excavaciones en la colonia Guerrero.Foto: Melitón Tapia (INAH)

Elementos cerámicos hallados cerca del Panteón de San Fernando.Foto: Melitón Tapia (INAH)

Fragmentos cerámicos de época virreinal descubiertos durante los trabajos.Foto: Melitón Tapia (INAH)

No es habitual descubrir vestigios de este singular ritual, ya que todo se quemaba o se lanzaba a las acequias (como es el caso del hallazgo de San Fernando). «Generalmente, se cavaba una fosa y en esta fosa de arrojaban lo platos, las ollas o las vasijas. La gente iba, los arrojaban y se rompían. En muchas ocasiones se usaban piedras de río para poder romper los artefactos. También se utilizaba fuego. En este caso, no hay una fosa como tal, simplemente están dispuestos en el estrato lacustre, lo que quiere decir que la gente llegó con sus vasijas y las lanzó al cuerpo de agua que en esa época existía. Toda esta zona era una zona lacustre; no existían las calles como las conocemos en la actualidad», explica la arqueóloga Nancy Domínguez, coordinadora de las nuevas excavaciones en la zona.

¿VÍCTIMAS DE UNA EPIDEMIA?

Por otra parte, el descubrimiento de los restos óseos de los siglos XVIII y XIX en las inmediaciones del Panteón de San Fernando sugiere que la zona continuó estando habitada en época virreinal, un período en el que se construyeron iglesias y conventos, y que la ocupación continuó hasta el siglo XIX, cuando en el lugar se levantaron grandes casas señoriales. 

Por ahora, se han estudiado diez inhumaciones, y se ha logrado identificar los restos de 15 individuos, todos ellos adultos, tanto hombres como mujeres.

El descubrimiento de los restos óseos de los siglos XVIII y XIX en las inmediaciones del Panteón de San Fernando sugiere que el lugar continuó siendo habitado en época virreinal y la ocupación continuó hasta el siglo XIX.

Un antropólogo analiza varias vértebras de algunos de los individuos enterrados cerca del Panteón de San Fernando. Foto: Melitón Tapia (INAH)

Esqueleto de uno de los individuos exhumados cerca del Panteón de San Fernando.Foto: Melitón Tapia (INAH)

Los investigadores creen que muchos de los aquí enterrados pudieron perecer debido a un brote de cólera, enfermedad recurrente y que hizo estragos en la ciudad en el siglo XIX. 

«Es llamativo que este descubrimiento se dé mientras atravesamos por una contingencia sanitaria nuevamente, revelándonos cómo la sociedad de cada tiempo ha hecho frente a las emergencias sanitarias modificando sus estructuras socioeconómicas, culturales y religiosas, lo que se refleja en los patrones de enterramiento. Desde nuestras disciplinas, la arqueología, la bioarqueología y la antropología física, recuperamos esta identidad desde el presente», ha declarado el antropólogo físico Eduardo García Flores, de la Dirección de Salvamento Arqueológico. Las autoridades culturales mexicanas tienen previsto que los trabajos en la zona continúen hasta finales de enero de 2022.

Imagen de portada: Ceremonia del Fuego Nuevo. Códice Borbónico.Foto: PD

FUENTE RESPONSABLE. NATIONAL GEOGRAPHIC Por Carme Mayans Redactora. Diciembre 2021.

Sociedad y Cultura/ México/Historia/Aztecas/Arqueología/Actualidad

Describen por primera vez la cloaca de un dinosaurio.

Un fósil de Psittacosaurus excepcionalmente bien conservado ha permitido por primera vez estudiar la cloaca de los dinosaurios, es decir, el agujero por el que hacían sus necesidades, copulaban y ponían los huevos.

A pesar de lo mucho que se han estudiado los dinosaurios, hay un misterio que en más de cien años aún no se ha podido resolver: su comportamiento reproductivo. Pero esto puede cambiar con el hallazgo de un fósil de Psittacosaurus -un dinosaurio del tamaño de un perro grande- que ha preservado la estructura externa de la cloaca, la cavidad multiusos que les servía tanto para aparearse y poner los huevos como también para orinar y defecar.

El fósil fue descubierto a principios de 2021 en China y despertó de inmediato el interés de los paleontólogos porque conserva la parte exterior y la pigmentación de la cloaca, lo que permite compararla con la de animales vivos -como los cocodrilos o las aves- e imaginar cómo podía funcionar. La cloaca es una cavidad que presentan los anfibios, saurópsidos -grupo que incluye a los reptiles, aves y dinosaurios- y algunos mamíferos como los marsupiales.

En este caso, los investigadores creen que la pigmentación podía servir como reclamo, de forma similar a algunas aves. También señalan que los lóbulos situados a ambos lados de la abertura podían indicar la presencia de glándulas aromáticas como las de los cocodrilianos. Según los paleontólogos, ambas características se combinaban para atraer la atención del sexo opuesto en el momento de la reproducción.

El fósil de Psittacosaurus encontrado en 2021. Abajo, un detalle de la cloaca.

El fósil de Psittacosaurus encontrado en el año 2021. Abajo, un detalle de la cloaca.

Foto: Vinther et al., Current Biology, 2020

Detalle de la cloaca del fósil. A la derecha, reconstrucción artística.

Detalle de la cloaca del fósil. A la derecha, reconstrucción artística.

Foto: Izquierda, Jakob Vinther, University of Bristol; derecha: Bob Nicholls/Paleocreations.com 2020

No obstante, el doctor Jacob Vinther señala que este es “un territorio casi desconocido”, en parte porque hasta ahora nunca se había hallado un fósil de dinosaurio con cloaca; y también porque, según dice, “nadie se había preocupado de comparar el exterior de las aberturas cloacales de los animales vivos”, ya que esta estructura difiere considerablemente entre los diversos grupos que la poseen. 

La del Psittacosaurus se situaba justo detrás de la pelvis con una abertura vertical, de forma parecida a la de los cocodrilos, pero no se puede comparar con otras especies al tratarse del único ejemplar hallado hasta ahora.

Los resultados completos del estudio han sido publicados en la revista Current Biology y van acompañados de ilustraciones realizadas por el paleoartista Robert Nicholls, quien dice que “ha sido increíble tener la oportunidad de reconstruir una de las últimas características de los dinosaurios de las que no sabíamos nada”. 

Aun así, las conclusiones quedan incompletas por el hecho de que el fósil no ha conservado las estructuras internas de la cloaca, que permitirían saber entre otras cosas el sexo del individuo.

Imagen de portada: Ilustración de Psittacosaurus Bob Nicholls /Paleocreations.com 2020.

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC España por Abel G.M.

Dinosaurios/Descubrimientos/Actualidad

8 curiosidades que probablemente no sabías sobre los dinosaurios.

A pesar de la fascinación que despiertan los dinosaurios, lo cierto es que aún desconocemos muchas cosas sobre ellos, y entre las que conocemos hay algunas que pueden resultar curiosas o que el gran público suele pasar por alto.

1 / 8

Una historia muy larga

Entre la aparición de los primeros dinosaurios y su extinción pasó más tiempo -en concreto, casi el triple- del que ha pasado entre dicha extinción y nosotros. 

El animal más antiguo conocido con características de dinosaurio es el Nyasasaurus parringtoni, que vivió hace unos 243 millones de años; mientras que los últimos dinosaurios se extinguieron hace alrededor de 66 o 65 millones de años. 

Aunque tendamos a verlos como un conjunto uniforme, la verdad es que estos animales vivieron en condiciones climáticas y ecosistemas muy diversos, lo que explica su gran diversidad de formas y características.

Foto: iStock/estt

2 / 8 – Brazos diminutos, grandes colas

En realidad, estas extremidades diminutas -que podemos ver en muchos dinosaurios gigantes- lo son por una buena razón: reducir el peso en la parte delantera del cuerpo. 

Estos animales caminaban encorvados a dos patas y, en consecuencia, cargaban una gran parte de su peso en la mitad anterior de sus cuerpos. 

Por la misma razón, tenían colas largas y gruesas que hacían de contrapeso cuando trotaban y corrían, impidiendo que cayeran de bruces.

Foto: iStock

3 / 8

No sabemos cómo se reproducían los dinosaurios.

Bueno, no exactamente: sí sabemos que eran ovíparos, lo que desconocemos es cómo se apareaban. 

Han pasado casi dos siglos desde que se acuñó el término dinosaurio y la biología reproductiva de estos animales es todavía un misterio: la razón es que los genitales carecen de estructuras que dejen un rastro fósil, como huesos o queratina. 

A principios de 2021 se encontró la cloaca excepcionalmente bien preservada de un Psittacosaurus, lo que puede ayudar a reconstruir la anatomía y el comportamiento reproductivo de los dinosaurios.

Foto: © Zhao Chuang

4 / 8

No se conocen carnívoros de tamaño mediano

Una cuestión que durante mucho tiempo ha llamado la atención de los paleontólogos es que la mayoría de dinosaurios carnívoros que se conocen eran o muy grandes -más de una tonelada- o relativamente pequeños -de menos de cien kilos-, al contrario de lo que pasa en los carnívoros modernos, que presentan una escala de tamaño mucho más regular. 

Si deseas profundizar sobre esta entrada; cliquea por favor donde se encuentra escrito en “negrita”. Muchas gracias.

La razón puede estar en que los grandes carnívoros tenían un ritmo de crecimiento muy rápido, por lo que los ejemplares juveniles ocupaban los nichos ecológicos que habrían correspondido a los cazadores de tamaño medio. 

En la actualidad existe una escala mucho más regular de tamaño porque no hay cazadores gigantes: el carnívoro terrestre más grande que existe es el oso polar.

Foto: iStock

5 / 8

Y apenas se conocen omnívoros

La gran mayoría de los dinosaurios conocidos eran herbívoros, pero en cambio se han identificado con certeza muy pocos omnívoros, alrededor de un 2% de las especies conocidas. 

Tres grupos de dinosaurios en particular parecen haber sido omnívoros: los ornitomimosaurios, los ovirraptorosaurios y los troodóntidos. 

La mayoría de estos tenían una dieta parcialmente vegetariana e insectívora, que podían complementar con peces o animales pequeños. En la era mesozoica esto podía suponer una ventaja importante, puesto que los modelos climáticos reflejan una tendencia a los fenómenos extremos, como sequías intensas o largas lluvias estacionales, que podían modificar mucho un hábitat y, por lo tanto, la disponibilidad de diversos tipos de comida en diferentes épocas.

Foto: Marcin Polak

6 / 8

Ni sangre fría ni caliente

Uno de los debates históricos en el campo de los dinosaurios ha sido si eran de sangre fría o caliente. 

La respuesta, según las investigaciones más recientes, puede hallarse en un punto intermedio: los dinosaurios habrían sido capaces de mantener su temperatura interna estable, pero no poseían todos los mecanismos que tienen los animales de sangre caliente para regular su temperatura corporal en condiciones de temperatura extrema. 

La respuesta tiene más importancia de la que podría parecer, ya que los animales de sangre caliente necesitan consumir mucha más comida que los de sangre fría: esto implica que los dinosaurios carnívoros cazaban más y, por lo tanto, que debía haber una mayor abundancia de presas.

Original painting by Todd Marshall

7 / 8

No eran tan tontos como se pensaba

Durante mucho tiempo se creyó que la mayoría de los dinosaurios eran animales primitivos, lentos, torpes y estúpidos. 

Dicha suposición se debe a que el tamaño de sus cerebros era muy pequeño en relación a su cuerpo: el del estegosaurio, por ejemplo, habría sido del tamaño de una nuez. 

Sin embargo, estudios recientes sugieren que podían tener comportamientos igual de complejos que algunos mamíferos actuales: por ejemplo, se ha afirmado que los tiranosaurios podrían haber sido carnívoros sociales que cazaban en manada, como las orcas o los lobos.

Foto: iStock

8 / 8

Eran de colores vivos y variados

Los métodos de análisis de fósiles han avanzado mucho y hoy en día se pueden detectar en ellos unos orgánulos llamados melanosomas, que contienen la melanina responsable del color de los tejidos. 

Esto es una pista de que los dinosaurios podían haber exhibido colores vivos y patrones en la piel, que tendrían diversas funciones: como reclamo para las hembras, colores de camuflaje, o para intimidar a los depredadores. 

Algunos van más lejos, como el paleobiólogo Jakob Vinther, quien sugiere que “tal vez un día descubramos que tenían plumaje estacional, como patrones coloridos para la época de apareamiento o un plumón blanco durante las nevadas invernales”, lo que abriría la ventana a un nuevo mundo de investigación en lo referente al comportamiento de los dinosaurios.

Foto: Luis V. Rey

Imagen de portada: Gentileza de iStock/estt

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC España.Por Abel de Medici. Septiembre 2021.

Dinosaurios/Paleontología/Investigación/Actualidad

Marian Rojas: “El vacío existencial es la primera causa de ansiedad”

Marian Rojas Estapé (Madrid, 1983) es la best seller de la pluma antiinflamatoria, la bata blanca y la sonrisa realista y consciente. Psiquiatra. 

Si deseas conocer mas sobre este tema, cliquea donde está escrito en “negrita”. Muchas gracias.

En el momento más doloroso de su vida escribió Cómo hacer que te pasen cosas buenas (2018), y el viento de la naturalidad y la franqueza de sus páginas, siempre entre la ciencia y la experiencia, cosechó 350.000 ejemplares vendidos y un alto número de hogares encendidos sin miedo al precio de la luz. 

Sus páginas trajeron más brillo, también para los ojos de una sociedad con síndrome de burnout que miraba hacia los lados, titubeante, incluso antes de que debutara el coronavirus.

Este año ha vuelto al podio de los libros más vendidos con Encuentra tu persona vitamina: una rebotica para conocernos y sanar la convivencia, y una vacuna de emergencia ante este clima de urgencias de salud mental que se salen de madre en nuestros propios domicilios.

No ha vivido aún su crisis de los 40 y ya ha salvado de muchas asfixias emocionales, angustias existenciales, ahogamientos en piscinas y en vasos de agua, tiros por la culata, encierros al vacío, sorderas de orgullo, miopías individualistas, cobardías crónicas, hiperplasias de inmadurez, esguinces familiares, anorexias de afecto, bulimias de egocentrismo… y suicidios.

El timbre de su consulta está que arde. Las páginas de sus libros viajan en el metro. Mujer de rojo sobre fondo gris-oscuro-casi-negro-mate. Apasionada. Ilusionante. Es un ventilador de divulgación científica, guiños de empatía y motivos contundentes para vivir con la cabeza alta.

Con la mirada puesta en una pandemia que sube y baja por el retrovisor. Con El País y su “España, en terapia” sobre la mesa del café. Muy cerca de las grúas monstruosas que recomponen el nuevo Bernabéu, zumo de oxitocina con vitaminas, andamios, reset, la ola en las gradas y ¡gol!

— Dice The Lancet que los casos de depresión grave han aumentado un 28% en todo el mundo y los diagnósticos de ansiedad, un 26%. Son porcentajes de guerra mundial que nos están hablando a gritos: “Conócete a ti mismo, cuídate, y protege a los demás”.

— No estamos diseñados para vivir en modo alerta. Las cifras son “lógicas” después de este tiempo de pandemia, porque casi nadie sabe enfrentarse de manera sana a la muerte, a la enfermedad, al sufrimiento y a la incertidumbre. Durante el confinamiento repetí muchas veces: “Si no puedes salir fuera, métete dentro”. Estas circunstancias son ocasiones de oro para pararse a pensar y hacerse las grandes preguntas. La pandemia bien gestionada nos ayudará a crecer. De momento, lo que veo en consulta es que la pandemia mal gestionada nos está enfermando.

— Desde el inicio de la pandemia, en España se prescriben el doble de psicofármacos. Pero en Encuentra tu persona vitamina nos habla de que nadie sale del hoyo solo con pastillas.

— Las pastillas pueden ser una grúa necesaria que nos sacan del hoyo y nos colocan de nuevo con los pies sobre la tierra. A partir de ahí, debemos contar con herramientas que nos permitan aprender a vivir sin fármacos. Las pastillas son impermeables que ayudan a no sentir. En los casos de depresión grave o de angustia sirven para paliar esos síntomas ansiosos depresivos, pero debemos prepararnos para seguir adelante sin impermeables. Recomiendo ir contando con recursos propios, poco a poco, para ser capaz de gestionar los problemas de cada día: un bache económico, la incertidumbre de la vida misma, la relación con personas que no nos convienen…

“Si contamos con herramientas para gestionar lo bueno y lo malo, vibra en nosotros un equilibrio interior y somos más felices”

— El CIS dice que el 35,1% de los españoles ha llorado en el último año y medio. Me parecen pocos. Lo que está claro es que ante una sociedad que cambia bruscamente cada día, la incertidumbre y las crisis cada vez necesitamos más estar rodeados de personas que curan: aspersores de oxitocina, en la jerga de tus libros.

— Yo he llorado varias veces durante la pandemia y no me importa admitirlo. En pleno confinamiento tuve a mi cuarto hijo y el mayor tenía cinco años… De pronto, me vi en unas circunstancias muy complejas de gestionar, porque mi marido era trabajador esencial. No conozco a nadie que no haya sufrido mucho en algún momento de esta pandemia. La incertidumbre, el miedo y el estrés nos intoxican de cortisol y las personas vitamina nos riegan de oxitocina, que inhibe el cortisol. Es importante aprender a ser persona vitamina y rodearse de personas vitamina, que son esas que en un solo instante te alivian de la tensión y saben sacar lo mejor que llevas dentro.

— Bienaventurados quienes te bajen el cortisol y te mejoran la vida, porque ellos son la mejor vitamina en este contexto de anemia existencial.

— Tener una persona con quien hablar o estar cuando lo necesitamos provoca ratos oxitocínicos que son el mejor regalo. Por primera vez en nuestra historia, hoy, cuando vemos a alguien, medimos antes el riesgo que el cariño. Prevalece el miedo a contagiarse sobre las ganas de verse. ¿Estará vacunado? ¿Lleva mascarilla? ¿Me ha dado la mano? ¿Le respondo con un abrazo? Todo este proceso mental es terrible en las relaciones humanas, que son de entrega, de servicio y de cariño.

— En tus libros abres muchas pestañas y hay una que me parece la más esperanzadora de todas: los seres humanos podemos cambiar. Tenemos capacidad para mejorar nuestra forma de ser y para hacer que nos pasen cosas buenas después de evitar las inercias malas.

— No conozco a nadie que no esté librando una batalla importante en algún aspecto de su vida, porque la vida es un drama y eso es una realidad. Al que no le preocupa la salud, le angustia el dinero, o el amor, o el trabajo, o los padres, o los hijos… Como psiquiatra y como persona que se dedica a investigar el comportamiento humano, cada vez tengo más claro lo importante que es ser capaces de disfrutar lo bueno y gestionar adecuadamente lo malo. Conozco a personas que protagonizan muchas vivencias positivas, pero no son capaces de disfrutarlas y deambulan en tensión. Suelen ser personas que, después, ante lo malo, se bloquean, se enfadan, pierden el control o enferman. Mi mensaje es esperanzador, porque yo he visto que, cuando contamos con herramientas para gestionar lo bueno y lo malo, vibra en nosotros un equilibrio interior y somos más felices.

— Es posible pensar en una sociedad en la que amanezcamos pensando: ¿cómo puedo hacer que todas las personas que se cruzan hoy por mi vida estén a gusto, aunque el mundo real no sea Pixar?

— En esto soy más pesimista, porque hay un fondo egoísta en la sociedad. Hoy estamos más conectados que nunca, tenemos más amigos en las redes sociales que nunca, y somos más individualistas que nunca. Y la pandemia ha exacerbado ese perfil. Nos levantamos por la mañana preguntándonos qué hago con mi vida, qué me satisface, y nos hemos olvidado completamente de qué hago con la vida de los demás o qué les satisface a quienes me rodean. Con mis libros, trato de impulsar que esto cambie, porque una sociedad individualista, se destruye. No estamos diseñados para vivir así. No tocarse, mata. Aislarse, enferma.

— Pongamos por hecho que yo quiero ser vitamina en medio del mundo. ¿Cómo puedo curar a una persona egoísta?

— Las personas que no son vitamina están sufriendo por algún motivo. La mejor manera de ser vitamina es dejar de juzgar a los demás. Debo comprender que detrás de la toxicidad de ese egoísmo, de ese mal humor, de esa frialdad, hay un daño patente o latente. Si levanto la barrera del juicio crítico y me impongo la del entendimiento, todo cambia. Yo escucho cosas increíbles en mi consulta, y evito juzgar, sobre todo desde que me tocó afrontar un caso muy grave que me dejó impactada. En este episodio concreto, pensaba que mi paciente era una mala persona, y cuando percibí ese planteamiento, me di cuenta de que así nunca sería capaz de ayudarle. Me despojé del prejuicio del juicio, intenté entender el camino por el que había llegado hasta ese comportamiento, y en ese momento el paciente empezó su fase de sanación, porque cuando comprendemos a alguien aflora la oxitocina, y si hay oxitocina, baja el cortisol, y cuando baja el cortisol, nos empezamos a curar.

“La mejor manera de ser vitamina es dejar de juzgar a los demás. Comprenderse y comprender es aliviar”

— Dices que la escucha activa “provoca un subidón de oxitocina instantáneo en el prójimo”. Que empatizar de verdad es una receta magistral para todos. Parece fácil, pero…

— La empatía es una cualidad maravillosa, pero ojo con la empatía exagerada. Hay personas que empatizan tanto que se pasan la vida sufriendo por todos los problemas del mundo. Debemos aprender a protegernos. De todas formas, para el 80% de la población, la empatía es dejar de ser el centro del universo para que los demás nos empiecen a importar. Todos nos damos cuenta perfectamente cuando interesamos de verdad a otra persona y sentimos esa conexión mágica ante quien nos entiende perfectamente.

— ¿Cómo se ayuda a curar la amargura, la tristeza y ese resentimiento que muchas veces reverbera en el diálogo social?

— La tristeza se contagia y los amargados se juntan. Son cosas de las neuronas espejo… Al triste hay sacarle de su zona de disconfort con mucha delicadeza. La amargura es un veneno. En ambos casos conviene ayudar a cada cual a saber cómo han entrado en su vida. Cuando el ser humano se entiende, entiende por qué ha llegado a una determinada situación. Si desconocemos el cómo, el cuándo y el por qué, la capacidad de salir se complica y se acaba huyendo hacia adelante buscando vías de escape rápidas como las redes sociales, la pornografía, los videojuegos, las compras compulsivas o la comida, que son extras que alivian momentáneamente la amargura, pero que, a la larga, nos destruyen.

— ¿Cómo podemos revertir el colapso de quien sufre incertidumbre crónica, miedo al presente y al futuro o vértigo por soledad?

— Lo primero es saber si uno es así, o si las circunstancias han hecho que se convierta en una persona así. ¿Soy miedoso, sufridor, hipocondríaco, habitualmente irascible…, o lo soy ahora después de una pandemia, después de una ruptura afectiva, después de un problema de salud? Saber dónde y cómo se activó mi estado de alerta es importante para salir del túnel. Si son problemas de mi forma de ser, tengo que trabajar mi forma de ser. ¿Por qué soy así? ¿Algún trauma en el armario? Identificar las heridas y las causas es el primer paso para mejorar. Yo suelo exponerlos por escrito, con flechas, con colorines, porque ver tu vida simplificada plasmada en un papel nos descomplica y alivia las fuentes de tensión. Si no analizamos las cosas con calma, en frío, entramos en estado de incertidumbre, de miedo, de ansiedad, colapsamos en medio del desconocimiento y naufragamos en el desconcierto. Comprenderse y comprender es aliviar.

“El amor requiere mucha tolerancia a la frustración y una alta capacidad de posponer la recompensa y, sin embargo, todos ansiamos sentirnos queridos de esa manera”

— ¿A qué cosas buenas podemos agarrarnos cuando nos tiemblan los cimientos personales y sociales?

— No podemos tener miedo a profundizar. La historia nos ayuda a entendernos, la cultura nos hace más sabios, conocer vidas ejemplares nos enseña y nos inspira, desde un Nelson Mandela a un santo Tomás Moro, pasando por muchos grandes personajes que, en momentos de grandes sufrimientos, dolor y lucha, supieron encontrar un camino. En un mundo cada vez más materialista no podemos temer dar respuesta a nuestra sed de trascendencia. ¿Hay vida después de la muerte? ¿Todo lo que existe es tangible? ¿Admiro la grandeza del más allá? ¿Creo en Dios? Yo creo que hay un ser superior que nos quiere y nos protege, y me parece que creerlo te cambia la vida. Cada uno debe buscar sus respuestas preguntando, leyendo, escuchando… Encerrarse en el hoy y el ahora sin aclarar los interrogantes últimos que dan sentido a nuestra vida genera un vacío existencial, que es la primera causa de angustia. El amor es otro pilar fundamental. El motor principal que nos mueve a hacer cosas buenas es sentirnos queridos.

— En tu libro queda claro que amar bien es fundamental y, también, que amar bien es dificilísimo. Y nadie nos enseña…

— Aprendemos a querer durante nuestra infancia según nos quieran en casa. Si unos padres se gritan, se normaliza el grito como componente de las relaciones; si unos padres expresan su afecto, se busca esa manera de expresarse en la propia vida. Si unos padres se comunican, conversan y se entienden, se aprende a comunicarse adecuadamente en las relaciones personales, y si los padres se hablan en casa en el idioma de la tensión constante, a los hijos les faltarán habilidades para manifestar cómo se sienten. Nadie nos enseña a querer, pero cuando aprendes a querer bien, la sensación de plenitud es inmensa.

— Alertas de que reluce un “tabú sentimental” en la sociedad open-mind, open-heart, open-couple…

— En muchos círculos es más fácil hablar de sexo que de amor. Las mismas personas que cuentan que ven porno, tienen reparos en comentar el regalo que le han hecho a su mujer o la carta romántica que le han escrito a su pareja, porque eso sí les da vergüenza. Hay quien entra en crisis porque su novia le quiere presentar a sus padres, pero alardea con familiaridad de todas las posturas sexuales que practican en la intimidad. Estamos en un contexto social donde la consistencia del amor es líquida, incluso gaseosa. Vivimos en una sociedad basada en gratificaciones instantáneas –¡lo quiero todo y lo quiero ya!– en la que podemos comprar sushi, sexo, ropa y libros en menos de 24 horas, pero el amor es esfuerzo, trabajo, paciencia, perseverancia, atención… El amor requiere mucha tolerancia a la frustración y una alta capacidad de posponer la recompensa y, sin embargo, todos ansiamos sentirnos queridos de esa manera.

— Drogodependencia emocional: hemos apostado por las sensaciones fuertes posponiendo las razones para vivir. Y tampoco le acabamos de encontrar sentido a estas arenas movedizas…

— Querer sentir a todas horas tiene sus consecuencias, y una de ellas es que la inteligencia y la voluntad se vuelven irrelevantes. A más experiencias vibrantes, más dopamina y menos corteza prefrontal, que es la zona del cerebro de la atención, de la construcción, del control de impulsos, de la profundización, del discernimiento, del juicio moral… Sentir a todas horas hace que el criterio para opinar dependa de los sentimientos y no del pensamiento, y eso es un problema. Cada uno siente según su biografía, sus heridas y su estado de ánimo de esa mañana, y eso se observa perfectamente en las redes sociales, porque la razón está perdiendo la guerra.

— La felicidad no es Mr. Wonderful. La felicidad está en las ilusiones sencillas, defiendes tú.

— Lo que llamamos felicidad es la capacidad de disfrutar de las cosas buenas de cada día. El problema es cuando nuestro corazón está incapacitado para amar, para disfrutar, para compartir… La pandemia nos ha ayudado a valorar la felicidad en las pequeñas cosas.

“La gente buena tiene algo muy atractivo, que se llama corazón. La gente mala es gente herida, no lo olvidemos”

— Has vendido más de 350.000 ejemplares de Cómo hacer que te pasen cosas buenas. Y estás en el podio de los más vendidos de no ficción con esta segunda obra. Los libros curan, al menos a muchos lectores. Pero la autora supongo que irá de ala…

— El primer libro lo escribí para ayudar a mis pacientes y tener un apoyo para mis conferencias. Me alegra saber que un mensaje esperanzador que toca las fibras sensibles del ser humano está calando en la sociedad, pero estoy abrumada por la respuesta. He tenido que aprender a gestionarme ante esta avalancha, que, de haberla intuido, la habría rechazado desde el principio, porque yo soy muy casera y disfruto en la consulta, y de pronto me he visto en medio de un tsunami a lo grande. Como me conozco muy bien, he intentado poner frenos y barreras para que esto no me afecte más de lo normal, aunque ha habido momentos de agobio.

— Reconocer la vulnerabilidad es un componente importante de la empatía. Parece que ese prototipo de perfección que nos proponían las redes sociales y la televisión ha perdido hegemonía. El maquillaje y el postureo ya no nos dan confianza. Escuchamos mejor a quienes tienen heridas, porque son como nosotros.

— La perfección no existe, pero nos la venden. No conozco ninguna vida sin heridas, pero nos atrae tanto la belleza y la armonía, aunque sean artificial, porque alivian el sufrimiento. Cuando estamos sumergidos en el drama, mirar mundos supuestamente ideales nos evade, aunque, en general, ayuda más constatar que todos somos humanos y que tenemos nuestras luces y nuestras sombras. Es bueno que sepamos que las redes sociales son el paraíso del filtro, y que el perfeccionista es el eterno insatisfecho. Quien ansía la perfección constantemente es un gran sufridor que acaba somatizando en algún frente, porque vive con la tensión de quien no sabe disfrutar.

— Sus investigaciones científicas acaban aconsejando abrazos, equilibrio, normalidad, escucha, silencio, paz… Parece un villancico…

— ¡Me encanta!

— Hay tanta dopamina en los villancicos como en la bondad de la gente, que también existe.

— Todos conocemos a gente buena y a todos nos gusta estar con esa gente, porque tienen algo muy atractivo, que se llama corazón. Son personas que siempre buscan comprenderte y entenderte sin juzgarte. La gente mala es gente herida, no lo olvidemos.

— Navidad y asombro. Infancia y misterio. Sorpresa y horizontes. Dar gracias y pedir perdón. Pasar página y hacer propósitos de año nuevo.

— Después de la pandemia, es muy sano hacer un reset, rebobinar, ver en qué hemos mejorado este año, de qué me siento orgullosa, de qué me arrepiento, a quién le debería pedir perdón, a quién iría a darle un abrazo consciente de que lo necesita… No viene mal hacerse estas preguntas y ser valientemente consecuentes con las respuestas. También nos sirve pensar propósitos realistas para el año que viene, y no me refiero a ir al gimnasio o a dejar de fumar, sino a temas vitales más consistentes. Solo la conquista de haber traído a la mente ese deseo de mejorar nos guía ya por el camino correcto.

— ¿Pedimos a los Reyes Magos algo especial para que nos conserve con salud la corteza prefrontal?

— Pedimos a los Reyes que no perdamos la ilusión de la infancia o que la recuperemos, porque las cosas buenas pueden suceder.

— ¿Venderá Amazon barriles inyectables de oxitocina?

— Si Amazon supiera donde los venden, no me cabe la menor duda…

  • Imagen de portada: Gentileza de Lupe de la Vallina
  • FUENTE RESPONSABLE: ace PRENSA por Álvaro Sánchez León. Noviembre 2021
  • Sociedad y cultura/Psicología/Entrevista/Actualidad

Anforas, una necrópolis y la casa de un espía, los ultimos hallazgos en    las excavaciones de la isla del fraile. 1/2

Desde 2020, un proyecto pionero de investigación arqueológica se afana por desvelar los secretos de la isla del Fraile, la emblemática isla de la costa de Águilas, en Murcia. Los primeros resultados han aportado nueva luz sobre algunas de las etapas históricas más desconocidas de la región: romanos, árabes e incluso un agente de la Primera Guerra Mundial habitaron este estratégico rincón del Mediterráneo.

La localidad murciana de Águilas atesora algunas de las calas más hermosas del Sudeste de la península Ibérica. En torno a las cristalinas aguas de la bahía del Hornillo, situada al este de la población, se concentra además un rico patrimonio presidido por un farallón monumental: la isla del Fraile. La existencia de restos arqueológicos en este lugar era conocida desde el siglo XVIII, pero solo había suscitado algunos intentos de excavación en la década de 1970. Intentos que, sin embargo, no tuvieron continuidad.

Cliquea por favor donde esta escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Gracias al respaldo institucional del Ayuntamiento de Águilas, hace dos años se inició un nuevo proyecto de investigación interdisciplinar liderado por el profesor Alejandro Quevedo, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Juan de Dios Hernández García, director del Museo Arqueológico de Águilas, que ha contado asimismo con el apoyo del auxiliar en Arqueología Ricardo Muñoz Yeseros. Ahora, tras meses de trabajo, el proyecto da a conocer sus primeros avances sobre el pasado de la zona.

Estructura de época romana excelentemente conservada. Foto: Javier Rodríguez Pandozi / IBEAM

SALSA DE PESCADO CENTENARIA

Cuando los trabajos comenzaron, nada hacía presagiar las sorpresas que ocultaban varias toneladas de tierra de la parte baja de la isla. Una de las más impactantes hasta la fecha ha sido el descubrimiento de un almacén romano de hace más de 1.500 años. La habitación, con muros de hasta casi cuatro metros de altura, albergaba un magnífico conjunto de ánforas. De forma excepcional, algunas conservaban en su interior parte del contenido original: garum, la famosa salsa de pescado romana. Desde la arcilla con la que estaban fabricadas hasta las espinas de pescado que contenían, todo ha sido objeto de un riguroso análisis científico. Los pequeños huesos y las escamas están siendo estudiados en colaboración con especialistas franceses en ictiofauna para comprender cómo se elaboraba este popular producto. Un trabajo recientemente publicado en el marco del proyecto ha demostrado que en la Águilas de los siglos IV y V d.C. ya se comercializaban salsas hechas con sardinas, pero también con especies como la chucla, un pescado con escaso valor comercial hoy en día.

Las ánforas descubiertas en el almacén romano conservaban en su interior parte del contenido original: garum, la famosa salsa de pescado romana.

Almacén de ánforas del siglo V d.C. con restos de pescado en su interior.,Foto: Alejandro Quevedo

Por su parte, el estudio de la cerámica ha revelado que una parte de las ánforas procedía de Túnez, la antigua provincia romana del África proconsular, mientras que otras eran de producción local. De hecho, se ha identificado un nuevo tipo, que ha sido bautizado como Fraile 1 en honor al yacimiento donde se halló. Este descubrimiento, junto al de una enorme pileta de salazones de cuatro metros de longitud, confirma que la isla era un importante centro económico vinculado a la explotación de los recursos del mar.

UNA NECRÓPOLIS Y UN ESPÍA

Al ampliar la intervención en un sector adyacente, se documentaron de forma inesperada diversos enterramientos. La posición lateral de los cuerpos, la ausencia de ajuar funerario y su orientación hacia el este, en dirección a La Meca, hicieron pronto sospechar que se trataba de una necrópolis islámica. Por el momento es posible fecharla entre los siglos XII y XIII d.C., un período que apenas cuenta con paralelos en el litoral. El estudio pormenorizado de los restos de estos individuos, actualmente en curso, intentará determinar las enfermedades que padecieron, sus posibles relaciones de parentesco e incluso aspectos sobre su dieta.

El estudio pormenorizado de los restos de los individuos hallados en la necrópolis islámica, actualmente en curso, intentará determinar las enfermedades que padecieron, sus posibles relaciones de parentesco e incluso aspectos sobre su dieta.

Consolidación de un esqueleto de época islámica antes de su extracción Foto: Alejandro Quevedo

Vista de los sucesivos estratos arqueológicos del yacimiento.Foto: Alejandro Quevedo

Junto a las evidencias romanas y medievales se alzan algunas construcciones de principios del siglo XX y una cantera de tierra de una tonalidad violeta que recibe el nombre de láguena. 

Se trata de una arcilla pizarrosa utilizada tradicionalmente para impermeabilizar los tejados de las casas, que en la zona toman el nombre de «terraos». Estas fases contemporáneas forman parte del importante pasado industrial de la isla, y su estudio y puesta en valor suscita el mismo interés que el de las etapas más antiguas, que se remontan hasta los s. II-I a.C. En una de estas casas vivió Hugh Pakenham Borthwick, conocido popularmente como «Don Hugo», un aristócrata escocés que trabajó como agente secreto del gobierno británico durante la Primera Guerra Mundial. 

Algunas noticias que han llegado hasta nuestros días relatan cómo Pakenham quemaba su correspondencia después de leerla y dormía con un arma bajo la almohada. Desde su posición en la isla espiaba los cargamentos de mineral que se llevaban a cabo en el cercano embarcadero del Hornillo, uno de los mejores ejemplos de arquitectura industrial británica en España y actualmente objeto de una completa restauración.

Imagen de portada: Gentileza de National Geographic España – La isla del Fraile, en Águilas, a vista de dron. Foto: Javier Rodríguez Pandozi / IBEAM

FUENTE RESPONSABLE. NATIONAL GEOGRAPHIC- España. Por Alejandro Quevedo y Juan de Dios Hernández García

Arqueología/Sociedad/Cultura/Hallazgos/Actualidad/Romanos