En qué consiste el histórico plan de rearme de Alemania (el mayor desde la Segunda Guerra Mundial).

Zeitenwende significa «punto de inflexión». Esa es la palabra que explica la histórica decisión adoptada en Alemania ante la invasión de Rusia a Ucrania y que llevará a cambiar su Constitución.

Tras modificar las reglas de exportación de armas, una política que el país mantuvo durante décadas y por la que se comprometía a no suministrar armamento bélico a ninguna de las partes en un conflicto, Alemania aprobó ahora el mayor gasto para el departamento de Defensa de los últimos 83 años.

Sumadas, ambas medidas suponen el mayor cambio de la política exterior y de seguridad del país desde la Segunda Guerra Mundial.

El líder de Alemania, el canciller Olaf Scholz, que reemplazó a Angela Merkel en diciembre, ha logrado algo que hace unos años parecía imposible.

El parlamento acordó modificar la Constitución y crear un fondo de 100.000 millones de euros (algo más de US$107.000 millones) que le permitirá destinar a Defensa el 2% de su PIB.

El fondo se repartirá a lo largo de cinco años. Servirá para incrementar el gasto anual en Defensa de Alemania desde los 50.000 millones de euros actuales hasta los 70.000 millones de euros por año.

Un rearme masivo.

El mayor de la historia de la Alemania moderna, que pronto se convertirá en la mayor potencia militar de Europa y la tercera más grande del mundo, detrás de China y Estados Unidos.

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Ejército subfinanciado

Antes de la invasión de Rusia a Ucrania, tal postura militarista habría sido inaceptable, pero en los últimos meses, los políticos alemanes de todo el arco parlamentario empezaron a darse cuenta de que el ejército no atraviesa su mejor momento.

Gran parte de sus equipos están obsoletos o mal mantenidos.

El propio canciller reconoció que la Bundeswehr -las fuerzas armadas alemanas- ha estado estructuralmente sub financiada desde 2010.

Esto ha «restringido nuestra capacidad general de defensa», dijo.

«Al atacar a Ucrania, [el presidente ruso Vladimir] Putin no solo quiere erradicar un país del mapa, sino que está destruyendo la estructura de seguridad europea», afirmó en sesión parlamentaria.

«Está claro que necesitamos invertir significativamente más en la seguridad de nuestro país para proteger nuestra libertad y nuestra democracia», añadió.

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El rechazo a la invasión rusa a Ucrania ha sido multitudinario en Alemania.

Los expertos creen que el problema no solo afecta a Alemania, sino que la invasión ha sacudido a muchos otros países europeos.

«La guerra de Ucrania ha servido a Europa para redescubrir sus necesidades de seguridad, subestimadas durante mucho tiempo», explicaron Olgerd Eichler y Alexander Lippert, economistas y gestores de la firma MainFirst.

«En nuestra opinión también está en juego la preservación del sistema occidental de valores. Los estados europeos están dispuestos a realizar ahora mayores esfuerzos. Las naciones democráticas se lo toman muy en serio», añadieron en un análisis de mercado.

Diplomacia y diálogo

Con la firma de los acuerdos que pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial, Alemania quedó desmilitarizada y sin ejército.

Una situación que se mantuvo hasta la creación de la Bundeswehr en 1955.

En 1999, el Ejército alemán participó por primera vez desde la IIGM en una misión exterior cuando Alemania envió aviones de combate como parte de una misión de la OTAN en la guerra de Kosovo.

Soldados alemanes durante un ejercicio.

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La «Bundeswehr» sufre un problema crónico de falta de medios.

Tras el fin de la contienda, Berlín buscó siempre la diplomacia y el diálogo, y ha desistido en numerosas ocasiones de utilizar su poderío militar.

Hasta hoy.

«El diálogo y la cooperación con Rusia no han funcionado… hemos entrado en una nueva era de seguridad europea», declaró Nils Schmid, del partido Social Demócrata (SPD).

«Es amargo admitir que durante 30 años hicimos hincapié en el diálogo y la cooperación con Rusia», añadió Schmid. «Ahora tenemos que reconocer que no funcionó».

Lo cierto es que desde la reunificación alemana, Berlín y Moscú habían contado con una relación histórica muy cercana.

Olaf Scholz.

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El canciller alemán, Olaf Scholz, anunció un giro drástico en la política exterior alemana.

Pero desde 2014, cuando Rusia invadió y se anexionó la provincia de Crimea, la percepción de Alemania sobre el gigante energético ha ido cambiando.

Lo ha hecho de una manera más lenta que en otros países vecinos como Reino Unido o las naciones bálticas, que suelen tener una postura más dura frente a Rusia.

No hay que olvidar que el país es, junto con Italia, uno de los miembros de la Unión Europea más dependientes del gas ruso.

Un factor que, según los analistas, retrasó la ruptura de sus importantes lazos con Moscú.

«Alemania e Italia probablemente estarán entre los más afectados en el espacio de la UE. Tienen una mayor dependencia directa del gas ruso y un sector industrial más grande, donde el consumo de energía es mayor que en el sector servicios», explican en un análisis Evelyn Herrmann y Ruben Segura-Cayuela, economistas de Bank of America.

Un F-35 estadounidense

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Alemania comprará 35 cazas F-35 estadounidenses.

Listos para comprar

Según el acuerdo, el plan se pondrá en marcha de inmediato para acelerar las adquisiciones necesarias para equipar mejor a las fuerzas armadas.

Esta partida extraordinaria para la modernización del ejército cumplirá además con el objetivo de la OTAN de gastar el 2% del PIB en defensa. Estos últimos años la inversión alemana en defensa ha rondado el 1,5% del PIB.

El Ministerio de Defensa ya ha elaborado una lista con el equipamiento necesario que incluye dispositivos de visión nocturna, equipos de radio y helicópteros de transporte pesado.

«Los 100.000 millones de euros mejorarán nuestras capacidades defensivas y nuestras responsabilidades con nuestros aliados», le dijo a la revista Der Spiegel la ministra de Relaciones Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, del Partido Verde.

«Eso incluye la compra de 35 cazas F-35 estadounidenses, helicópteros que realmente vuelan, municiones por valor de miles de millones, radios que son seguras y compatibles con nuestros aliados, y mucho más para proporcionar a nuestras fuerzas armadas equipos de última generación», reveló en la entrevista.

El partido de los verdes, socio de gobierno, solicitó que parte de los fondos se destinen a ayuda humanitaria y seguridad cibernética.

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FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Cristina J. Orgaz. Junio 2022.

Económía/Alemania/Conflicto Rusia-Ucrania/OTAN/Industria Petrolera /Rusia/Europa.

 

LA SECRETARIA DEL TERROR Y SU HUIDA DE LA JUSTICIA A LOS 96 AÑOS.

CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE STUTTHOF

Se ha hecho famosa por darse a la fuga con 96 años, pero Irmgard F. es la protagonista de una historia de terror. Fue secretaria del campo de concentración de Stutthof y se la acusa de complicidad en la muerte de 11.412 personas. Al final, ha tenido que hacer frente a la Justicia. 

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La portavoz del Tribunal tuvo que salir a dar explicaciones: «Por su edad y su frágil estado de salud, nadie contaba con que fuera a rehuir el juicio». El Tribunal había preparado una gran sala en una nave industrial. Más de 135 periodistas estaban acreditados. El pasado 30 de septiembre, los 11 abogados de la acusación particular estaban en la sala. El abogado defensor de Irmgard F. también ocupaba su puesto.

La sesión debería haber arrancado a las diez. Pero el asiento reservado a la acusada permanecía vacío. Esa misma mañana, la anciana de 96 años había salido de la residencia de ancianos donde vive, cerca de Hamburgo, y se había montado en un taxi. Con su huida, la acusación considera que ha demostrado estar en posesión de sus facultades físicas y mentales.

Superviviente. Josef Salomonovic, de 83 años, es uno de los dos únicos superviviente hoy vivos de Stutthof y testigo contra la acusada. «Todavía sueño con los barracones». dice. |CORDON

La Fiscalía acusa a Irmgard F., en su condición de secretaria del campo de concentración de Stutthof, de complicidad en la muerte de 11.412 personas entre los años 1943 y 1945. También de colaborar en 18 tentativas de homicidio. La defensa argumenta que no sabía nada de los crímenes que se estaban cometiendo porque trabajaba dentro de una oficina.

El abogado de la acusación Christoph Rückel lleva años dirigiendo procesos contra las SS. Representa, entre otros, a Josef Salomonovic, de 83 años. Para este anciano, la huida «es una vergüenza». Va a testificar en el juicio, aunque hablar del campo le produce una enorme agitación y anda mal del corazón.

A los 16 años Irmgard F. entró a trabajar en el Dresdner Bank, el banco utilizado por las SS. Los historiadores consideran probable que ya entonces se encargara de asuntos relacionados con el campo de Stutthof

«Lo único que puedo contar al Tribunal es mi historia. Puedo contar el frío que hacía en el patio a la hora del recuento. Si el abogado de la mujer me pregunta cuánto tiempo teníamos que pasarnos allí de pie, le podría decir que no era raro que nos pasáramos allí el día entero. Hacía frío. Tenía hambre. Hacía viento. Eso puedo contar. 

Pero ¿qué puedo decirles de esa mujer? ¿Que si la vi? La oficina donde ella trabajaba estaba a 180 metros del patio. No lo sé. Pero tampoco vi a la gente colgada del cuello. Y colgaron a gente. ‘¿Y usted cómo lo sabe?’, me preguntará el abogado. Y yo le diré: ‘Porque mi madre sí lo vio’. ‘¿Y por qué no lo vio usted?’, insistirá. ‘Porque era un niño’, le diré. ‘Porque estaba encogido entre las piernas de mi madre. Porque delante de mí había otras cinco hileras de mujeres de pie’. Eso es lo que puedo declarar». Josef Salomonovic tenía 6 años cuando llegó a Stutthof; Irmgard F., 18.

La futura secretaria del campo había nacido en 1925 en un pueblecito al sudeste de Danzig. A los 16 años entró a trabajar como estenotipista en el Dresdner Bank. 

Los historiadores consideran probable que ya en ese puesto –el Dresdner Bank era el banco utilizado por las SS– se encargara de asuntos relacionados con el campo de Stutthof. Se casó con un sargento de las SS que también era músico en la banda del campo. En 1943 empezó a trabajar como secretaria del comandante del campo de Stutthof, Paul-Werner Hoppe.

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El jefe de la Irmgard F. Paul-Werner Hoppe —el comandante del campo de concentración de Stutthof y jefe directo de Irmgard F.— dialoga, sentado en el banquillo de los acusados, con su abogado defensor durante el juicio sobre los crímenes perpetrados bajo sus órdenes, realizado en noviembre de 1955 en Bochum, Alemania. Fue condenado como cómplice de asesinato. En junio de 1957, el mismo tribunal volvió a condenarlo a nueve años y fue puesto en libertad en 1966. Murió en 1974, a los 64 años. |ULLSTEIN BILD / GETTY IMAGES

Josef Salomonovic, por su parte, vino al mundo en 1938, pocos meses antes de que en una tenebrosa noche ardieran casi todas las sinagogas del Reich.

Sin embargo, sus primeros recuerdos no son sombríos. Creció en lo que hoy es la República Checa. Dora, su madre, había estudiado en la escuela de comercio y su padre, Erich, era ingeniero. Tenía un hermano dos años mayor que él, Michael. Josef tenía 3 años cuando su madre le dijo que se iban todos de excursión a Polonia. En realidad, la familia había recibido la orden de las autoridades de ocupación alemanas de dirigirse a Praga.

Salomonovic lleva años investigando su infancia robada. El 3 de noviembre de 1941, a 1000 personas procedentes de Praga se las envió al gueto de Lodz. «De esas 1000, solo 46 sobrevivieron al Holocausto. Y, de esas 46, hoy solo viven 2; una de ellas, yo».

En el gueto aprendió lo que era el hambre. A los pocos meses se le cayeron los dientes de leche y no le salieron los nuevos. A veces, los alemanes amontonaban a los niños dentro de camiones, luego arrancaban el motor y desviaban los gases del escape hacia el interior. Un día llegaron a su casa buscando niños, pero su madre lo escondió en el desván.

«De las mil personas que nos llevaron al gueto de Lodz, solo 46 sobrevivieron al Holocausto. Y, de esas 46, hoy solo viven 2; una de ellas, yo», cuenta Salomonovic.

Del gueto se los llevaron a Auschwitz. Los separaron y luego fue incapaz de reconocer a su madre entre la multitud de mujeres demacradas, desnudas y rapadas. Solo la reconoció cuando salió de la fila, se arrodilló delante de él y le ató los cordones de los zapatos. Era el verano de 1944. A las tres semanas volvieron a meter a los cuatro miembros de la familia en un vagón y los llevaron a Stutthof. «Para mi madre fue el peor campo de todos», dice Salomonovic.

No se arrepiente

Para Irmgard F., Stutthof fue un excelente lugar de trabajo. Como empleada civil de las SS ganaba un buen sueldo. Por la mañana cruzaba la puerta del campo y se dirigía a su oficina en el edificio de la Comandancia rodeando un estanque con cisnes. Su escritorio estaba en el primer piso, junto al del comandante. Ella era su persona de confianza. 

Y, según la Fiscalía, contribuyó a que la maquinaria asesina del campo funcionara. En una declaración prestada en los años cincuenta contó que toda la correspondencia de las SS y del campo pasaba por ella. En sus palabras se apreciaba orgullo, no arrepentimiento.

Irmgard contó que toda la correspondencia de las SS pasaba por ella. Lo dijo con orgullo. También tramitaba las órdenes de ejecución

Como se desprende de ese mismo testimonio, también tramitaba las órdenes de ejecución. Además, el comandante le dictaba las cartas relacionadas con el transporte a los campos de exterminio, como este radiograma de 1944: «573 prisioneros judíos (jóvenes, madres con niños y personas de utilidad limitada), así como 8 madres con 8 niños (arios) y 9 mujeres embarazadas (arias), transferidos al campo de Auschwitz». El citado transporte llegó a Auschwitz ese mismo día. A dos jóvenes se los consideró aptos para el trabajo, las 596 personas restantes fueron asesinadas en las cámaras de gas del contiguo campo de Birkenau. Irmgard F. dijo más tarde que no sabía nada de aquello.

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Trabajo de oficina. Las oficinas del campo de Stutthof donde trabajaba Irmgard F. Para ella era un buen trabajo, bien pagado y reconocido. Su marido también trabajaba allí. Era un sargento de las SS que también era músico en la banda del campo.

Durante su encierro en Stutthof, la familia de Josef Salomonovic permaneció separada por un alambre de espino. Su padre y su hermano Michael fueron llevados al campo de hombres, Josef se quedó con su madre en el de mujeres.

«Todavía se me aparecen en sueños los barracones», dice Salomonovic. En el cuarto de las guardias había un inodoro, su madre se arrastraba hasta allí con él por la noche para coger agua de la cisterna porque los SS no les daban de beber. También recuerda el espacio en el que cientos de prisioneros se echaban a dormir. Tan apretados estaban que no había sitio para Josef, quien acababa haciéndose un ovillo sobre la tripa de su madre.

Los obligaban a ponerse con la espalda contra la pared y les decían que iban a medirlos. Detrás de la pared, otro hombre de las SS les disparaba una bala en la nuca

Un día, un prisionero le dio la triste noticia a su madre a través del alambre de espino: su marido estaba en manos de los enfermeros nazis y, cuando preguntaron durante el recuento si alguien quería una inyección de vitaminas, levantó la mano. Los médicos se lo llevaron y lo mataron inyectándole benceno en el corazón. La madre de Josef hizo acopio de valor y suplicó a una de las guardias que dejara a su hijo Michael pasar al campo de las mujeres. Para su sorpresa, el niño apareció poco más tarde en su barracón, mudo y temblando.

Tenía la conciencia limpia

Que tenía la conciencia limpia, eso declaró Irmgard F. cuando en 2017 registraron su habitación en la residencia de ancianos. El comandante le dictaba pedidos de suministros de jardinería, no recordaba más. De asesinatos, ella no sabía nada.

Danuta Drywa es historiadora en el archivo del campo de Stutthof, pero dice que no puede contarnos nada de la señora F. porque no se han conservado los registros del personal. Pero sí puede contar otras cosas. Cosas sobre lo que ocurrió. Y sobre aquello de lo que una secretaria necesariamente tuvo que estar al tanto.

En Stutthof murieron asesinadas 65.000 personas, cuenta Drywa. Para 1944, el campo estaba saturado y se convirtió en uno de los escenarios del genocidio. Hombres de las SS se vestían con batas de médico, llevaban a los prisioneros al lado del crematorio, los obligaban a ponerse con la espalda contra la pared y les decían que iban a medirlos. Detrás de la pared, otro hombre de las SS les disparaba una bala en la nuca.

A los prisioneros que ya no estaban en condiciones de trabajar les inyectaban benceno. A otros los llevaban a la cámara de gas en tandas de 25 o 30. Desde fuera se oían sus gritos de agonía. Más tarde empezaron a usar otro sistema: liberar gas en el interior de un vagón de mercancías, procedimiento que provocaba aún más padecimientos. Miles más murieron del tifus y de los trabajos forzados, también del hambre. «Un testigo cuenta que una vez una mujer, en el revuelo del reparto de comida, se cayó dentro de una tina de sopa. La multitud la sacó y se abalanzó sobre ella con sus cucharas para rebañar algo de sopa de su cuerpo moribundo –dice Drywa–. Otro testigo describe el llanto de las madres a las que les arrebataban a sus hijos y los llevaban a Auschwitz para que los mataran».

¿Es posible que una secretaria como Irmgard F. pudiera trabajar aquí sin enterarse de nada? «Hasta los habitantes del pueblo vecino contaban que en el aire flotaba el olor a carne humana quemada –explica la historiadora–. Una empleada civil del campo declaró más tarde que todos los que trabajaban aquí sabían de la existencia de las cámaras de gas».

Preguntaron si alguien quería vitaminas; el padre de Josef levantó la mano. Los médicos lo mataron inyectándole benceno en el corazón

Josef Salomonovic, su madre y su hermano sobrevivieron al Holocausto. Tras la guerra, Irmgard F. vivió 76 años sin que la Justicia alemana la molestara. Tuvo que declarar varias veces, pero siempre como testigo. Su antiguo jefe la siguió visitando. La Justicia fue muy indulgente con él, igual que con otros criminales nazis. En 1955 fue condenado por complicidad en asesinato, pasó cinco años en la cárcel y quedó en libertad.

Colaborar con el crimen organizado

Pero la jurisprudencia ya no es la misma. Desde la sentencia contra el guardia de las SS John Demjanjuk en el año 2011, se considera que todo aquel que colaborara con un sistema organizado de asesinato es culpable, aunque no se le pueda atribuir ningún crimen concreto. Ese veredicto muestra que sin la tan cacareada minuciosidad de la Administración alemana el Holocausto no hubiera sido posible.

Irmgard F. fue arrestada el mismo día de su fuga. El Tribunal fijó el 19 de octubre como nueva fecha para el comienzo del juicio. Ahora por fin está teniendo que enfrentarse a su pasado.

Imagen de portada: La única foto que se tiene de ella. Esta es la única imagen conocida hasta hoy de Irmgard F.. El tribunal que la juzga no facilita fotografías y los acusados de estos crímenes suelen ocultar su rostro en los juicios.

FUENTE RESPONSABLE: El Correo XL Semanal. Por Nicholas Büchse.Octubre 2021.

Sociedad/Alemania/Nazismo/Holocausto

 

 

“Pacto de silencio” en el exclusivo refugio alemán de los oligarcas rusos.

-Si esta editorial no se encuentra “salpicada” por información falsa o malintencionada; podría decirse que como la historia del mundo lo ha relatado desde el Génesis, de acuerdo al lugar del observador el que  con sus creencias y/o ideologias, observa nuevamente como el poder economico aplasta sin reticencia  alguna la consciencia colectiva de las sociedades.-

El concejal de Los Verdes por la aldea de Rottach-Egern está presionando al gobierno federal para que incaute o congele activos de los multimillonarios con vínculos con el Kremlin.

ROTTACH-EGERN, Alemania.– Recostadas entre picos nevados a apenas una hora al sur de Múnich, las aldeas que rodean el lago alpino de Tegernsee han sido el patio de recreo de los superricos desde hace siglos, desde los reyes bávaros y los zares rusos, hasta los jerarcas nazis y las estrellas pop.

Todos ellos llegaron seducidos no solo por los paisajes prístinos, sino también por ese amigable aire de discreción que en los últimos años también convirtió las orillas del Tegernsee en un destino favorito de los oligarcas rusos.

“Este valle ha sido el escondite no solo de los ricos, sino de los turbios. Es una larga tradición de este lugar”, dice Martin Calsow, autor de novelas policiales, que vive en Tegernsee y allí hace transcurrir muchas de sus historias. “Vivimos de ellos y son la fuente de nuestra riqueza a cambio de que nadie lo sepa, y así todos contentos. Es como un pacto de silencio.”

Pero la guerra de Rusia en Ucrania y las sanciones en respuesta que pesan sobre las élites rusas— han encrespado las plácidas aguas del Tegernsee y deformado su reflejo con una incómoda pregunta: ¿es correcto seguir haciendo la vista gorda sobre el origen de la riqueza de quienes fueron recibidos en la región?

Quien no está dispuesto a hacerlo en Thomas Tomaschek, concejal de Los Verdes por la aldea de Rottach-Egern, donde tienen su refugio lacustre algunos de los más encumbrados oligarcas rusos.

Una pintoresca vista de las propiedades junto al lago en Tegernsee, Alemania, en un valle que ha sido durante mucho tiempo un refugio para los ricos, 9 de mayo de 2022.

Una pintoresca vista de las propiedades junto al lago en Tegernsee, Alemania, en un valle que ha sido durante mucho tiempo un refugio para los ricos, 9 de mayo de 2022. LAETITITA VANCON – NYTNS

Tomaschek está haciendo lo que por estos lugares definitivamente no se estila: desafiar la autocomplacencia local y presionar al gobierno federal para que incaute o congele activos, una tarea nada fácil dado el blindaje financiero que ya es parte constitutiva de la vida de los superricos, como los Lamborghinis color flúo que hacen picar a toda velocidad por los caminos de montaña.

“Acá hay un problema moral con estos oligarcas”, dice Tomaschek. “Muchos me dicen que no hagas olas, que no es problema nuestro. Bueno, yo creo que sí es problema nuestro”.

Tomaschek le apunta a uno en particular, el magnate uzbeco Alisher Usmanov, estrecho aliado de Vladimir Putin, que hizo su fortuna a través de operaciones mineras y metalúrgicas y tiene tres villas sobre el lago.

Cerca de ahí, sobre las laderas también hay una extensa propiedad vinculada a Ivan Shabalov, magnate ruso de los oleoductos. Sobre Shabalov no han recaído sanciones, pero algunos cuestionan el origen de su fortuna, ya que su empresa trabaja con el gigante energético Gazprom, controlado por el Kremlin.

Los escrúpulos de los vecinos del Tegernsee reflejan un examen de conciencia más amplio a nivel nacional. La decisión de dejar en suspenso la puesta en funcionamiento del oleoducto Nord Stream 2 entre Alemania y Rusia es una admisión tácita del fracaso del “cambio a través del comercio” que impulsaron durante años los políticos y los empresarios de Occidente para moderar las tendencias del Kremlin.

Pero las discusiones en Tegernsee muestran que, a pesar del cambio de postura del gobierno, algunos beneficiarios locales de esos vínculos con la élite de Moscú tienen la intención de esperar a que pase la agitación actual para volver calladitos a sus negocios de siempre.

Usmanov, que según los vecinos venía al menos tres veces al año, se encontraba en Tegernsee cuando fue agregado a la lista de sanciones de la Unión Europea, en febrero.

Sin embargo, su jet privado pudo despegar de Múnich varias horas después. Las autoridades del aeropuerto le dijeron a los medios de comunicación locales que el avión estaba registrado a nombre de una compañía de Isla de Man, no a nombre del propio Usmanov, y que ninguno de los pasajeros había usado pasaportes rusos.

Eso demuestra que las autoridades se durmieron”, dice Tomaschek.

ARCHIVO – El presidente ruso Vladimir Putin, a la izquierda, posa el 26 de enero de 2017 para una foto con el fundador de USM Holdings, el empresario Alisher Usmanov, durante una ceremonia de entrega de premios en el Kremlin de Moscú, Rusia. (Alexei Druzhinin/Sputnik, Kremlin Pool Photo vía AP, Archivo)

Ante las consultas del diario The New York Times, el equipo de prensa de Usmanov respondió que las propiedades en cuestión fueron transferidas a un fideicomiso hace años y de manera “totalmente transparente y legal”. Agregaron, además, que Usmanov no tuvo nada que ver con la crisis de Ucrania, y que no es cercano a Putin.

“Reclamar la expropiación de una propiedad legalmente adquirida por otra persona es nihilismo legal absoluto”, respondió con dureza el equipo de prensa y señaló que Rottach-Egern ocupa “un lugar especial en el corazón del señor Usmanov”.

Tomaschek no está de acuerdo y compara negativamente la respuesta de Alemania con la de Italia, donde con relativa rapidez las autoridades implementaron leyes antimafia para identificar y confiscar los yates y villas de los oligarcas rusos.

En las últimas semanas, Alemania ha intentado reforzar su marco legal con el impulso de un nuevo grupo de trabajo. Pero los resultados podrían demorar meses y dar tiempo al movimiento u ocultación de activos.

A fines de marzo, Tomaschek organizó una protesta frente a las villas de Usmanov. Se presentaron unos 300 manifestantes, una verdadera sorpresa para el somnoliento distrito bávaro.

“En Tegernsee no se protesta. Cuesta mucho, realmente mucho movilizar a alguien”, dice Josef Bogner, propietario del Voitlhof, un exclusivo restaurante de gastronomía bávara de Rottach-Egern.

“Tiene algo que ver con estas montañas, que imponen una visión del mundo estrecha”, agregó.

De hecho, hasta el alcalde de Rottach-Egern trató de disuadir a Tomaschek de organizar la protesta, y la calificó “cacería de brujas”, frase que luego repitió en televisión. La idea tampoco cayó bien entre otros concejales colegas de Tomaschek, uno de los cuales trabajó como arquitecto para Usmanov.

Tomaschek dice que desde entonces recibe regularmente emails de odio y llamadas telefónicas amenazantes, y que lo han acusado de “agitador” y “cerdo nazi”.

Lo mismo lo está pasando a Christina Häussinger, editora del Tegernseer Stimme, un periódico local. Hace unas semanas, mientras recorría las calles para levantar el testimonio de los lugareños, muchos se negaron. “Usted quiere avergonzarnos”, se quejó un hombre. “No nos traiga problemas.”

El periódico de Häussinger investiga regularmente las propiedades de los oligarcas y otros vecinos superricos.

Comensales en un hotel de lujo junto al lago Tegernsee, en Rottach-egern, Alemania, 9 de mayo de 2022.

Comensales en un hotel de lujo junto al lago Tegernsee, en Rottach-egern, Alemania, 9 de mayo de 2022. LAETITIA VAN CON – NYTS

“Acá vivimos en un idilio, y lo que quiere la mayoría de la gente es reconfirmarlo, y no que se lo cuestione”, dice la periodista.

Uno de esos lectores que no aprecia sus artículos es Andreas Kitzerow, un artesano local que participa en las obras de renovación de las villas de Usmanov.

“Me indigna totalmente. Usmanov siempre ha sido discreto y por lo que sé, no está involucrado de ninguna manera con la guerra”, dice Kitzerow. “Piensan que pueden hacerle esto solo porque conoce a Putin o porque es ruso. No hay que juzgar así a la gente.”

Y debido a las sanciones, dice Kitzerow, ahora el oligarca no puede pagar la cifra de casi 1 millón de dólares que le debe a él y a otros trabajadores por las obras en sus mansiones.

Algunos residentes dicen que los críticos como Häussinger son una mayoría silenciosa ignorada por los políticos y empresarios que se siguen beneficiando mientras el aumento de los precios en la región expulsa a los habitantes tradicionales.

Así que la guerra en Ucrania se prolonga y las fastuosas villas a orillas del Tegernsee siguen con los postigos cerrados y sin que nadie se atreva a tocarlas. Y algunos temen que el impulso para tomar medidas empiece a flaquear, porque es lo que quiere la élite local.

Tomaschek, por ejemplo, no tienen planes de hacer otra protesta. “Ya enviamos el mensaje”, dice. “Hicimos lo que se puso, ahora debe intervenir el Estado.”

Imagen de portada: Una mansión que se cree que pertenece al oligarca ruso Alisher Usmanov, en Rottach-Eggern, Alemania, 9 de mayo de 2022. LAETITIA VAN CON – NYTS

FUENTE RESPONSABLE: La Nación (f: The New York Times) Por Erika Soloman.Traducción de Jaime Arrambide. Mayo 2022

Sociedad/Alemania/Guerra Rusia-Ucrania/Poder económico/Pensamiento Critico

Sophie Scholl, la estudiante que se opuso a Hitler y sigue inspirando en Alemania.

Su nombre no es muy conocido más allá de Alemania, pero Sophie Scholl es una figura icónica en su país y su historia es extraordinaria.

En junio de 2021 se conmemoro el centenario del nacimiento de esta mujer que le hizo frente a Adolf Hitler y ello le costó la vida.

Su actividad en la resistencia ha sido relatada en libros, películas y obras de teatro. Y continúa inspirando a la gente hoy en día.

Scholl nació en 1921 en un país por aquel entonces convulsionado. Pero su niñez fue segura y cómoda.

Su padre era el alcalde de la ciudad suroccidental de Forchtenberg (aunque la familia se mudó después a Ulm) y Sophie y sus cinco hermanos se criaron en un hogar luterano que respetaba los valores cristianos.

Pero para cuando llegó a la adolescencia, Hitler estaba ya en el poder.

«No me digas que es por la patria»

Al principio, Sophie y su hermano mayor Hans apoyaban a la formación que lideraba Hitler desde 1921, el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP, por sus siglas en alemán), conocido coloquialmente como Partido Nazi.

Como muchos otros jóvenes, él se unió al movimiento Juventudes Hitlerianas y ella a la homóloga organización para niñas, la Liga de Muchachas Alemanas.

Hans Scholl (1918 - 1943, izq.) y su hermana Sophie (1921 - 1943), alrededor de 1940

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las fotos corresponden a Hans (izq.) y Sophie Scholl cuando eran estudiantes alrededor de 1940.

Se dice que su padre, un ferviente crítico de Hitler, estaba horrorizado por el entusiasmo inicial de sus hijos, y que su influencia, así como la del resto de la familia y los amigos fue poco a poco surtiendo efecto en ellos.

Al final, los hermanos no pudieron reconciliar sus propias tendencias liberales con las políticas del Tercer Reich, como se llamaba entonces al Estado alemán, y, al darse cuenta de cómo sus amistades judías y artistas estaban siendo tratadas, empezaron a ser cada vez más críticos del régimen.

Para cuando Hitler invadió Polonia, en septiembre de 1939, su postura pasó a ser de oposición.

Los jóvenes alemanes estaban siendo enviados a la guerra, y en ese contexto Sophie le escribió a su novio Fritz Hartnagel, quien también era soldado: «No puedo entender cómo algunas personas continuamente ponen la vida de otros en riesgo. Nunca lo entenderé y pienso que es horrible. No me digas que es por la patria».

Sophie siguió los pasos de su hermano Hans y entró en la Universidad de Munich, donde él estudiaba medicina.

Allí hermano y hermana compartieron círculo de amigos, a quienes les unía el gusto por el arte, la cultura y la filosofía.

A Sophie, que estudiaba esta última materia además de biología, le gustaba bailar, tocar el piano y era una pintora talentosa, dicen.

Pero aquellas eran épocas violentas. Algunos de los estudiantes ya habían prestado servicio militar. Estaban viviendo bajo un gobierno militar y estaban decididos a resistir.

«No nos callarán»

Con ese objetivo, Hans Scholl y su amigo Alexander Schmorell fundaron el grupo Rosa Blanca, al que luego se unieron Sophie, Christoph Probst y Willi Graf, además de uno de sus profesores, Kurt Huber.

Sophie y Hans Scholl en la película de 1982 "La Rosa Blanca"

FUENTE DE LA IMAGEN -KPA/ UNITED ARCHIVES. La película alemana de 1982 «La Rosa Blanca» cuenta la historia de Sophie Scholl, su hermano Hans y los otros cuatro miembros del grupo.

Apoyados por una red de amigos y simpatizantes, imprimieron y distribuyeron volantes en los que instaban a la ciudadanía a resistir al régimen nazi, denunciaban asesinatos de judíos y exigían el fin de la guerra.

«No nos callarán», se leía en una de aquellas hojas. «Somos la Rosa Blanca, tu mala conciencia, y no te dejaremos en paz».

El grupo emitió su sexto panfleto a comienzos de 1943.

«El nombre de Alemania quedará dañado para siempre si la juventud alemana no se subleva, toma venganza y se expía al mismo tiempo, aplasta a sus torturadores y funda un nuevo espíritu europeo».

Ese fue su último panfleto.

Una foto del atrio de la Universidad Ludwig Maximilian en Munich, Baviera, donde Sophie Scholl Sophie Scholl arrojó los pamfletos, 04 May 2021

FUENTE DE LA IMAGEN -EPA. Sophie Scholl arrojó los panfletos desde el piso superior de la Universidad Ludwig Maximilian en Munich.

El 18 de febrero de 1943, Hans y Sophie estaban distribuyendo volantes en la universidad.

No está claro por qué Sophie subió al piso superior del edificio principal de la universidad, desde el que se veía el atrio, y arrojó un manojo de panfletos por encima de la baranda. Muchos suponen que quería que la mayoría de los estudiantes los vieran.

Pero un conserje vio a las páginas caer y la denunció a la Gestapo,la policía secreta.

Ella y su hermano fueron interrogados y, después de un juicio corto, sentenciados a muerte.

Rehusaron divulgar la identidad del resto de miembros del grupo, pero las autoridades dieron con ellos de todas formas. En pocos meses todos habían sido ejecutados.

Roland Freisler (der.) conocido como el juez de Hitler, que condenó a muerte a Sophie y Hans Scholl y a Christoph Probst en febrero de 1943

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Conocido como el juez de Hitler, Roland Freisler (der.) condenó a muerte a Sophie y Hans Scholl y a Christoph Probst en febrero de 1943.

En la mañana en la que Sophie, quien por aquel entonces tenía 21 años, enfrentó la guillotina, dijo:

«Que día tan lindo y soleado, y debo marcharme… ¿Qué importa mi muerte, si por nosotros, miles de personas despertaron y fueron motivadas a emprender acciones?».

Esas palabras, su valentía, siguen siendo honradas hoy en Alemania, donde escuelas y calles llevan su nombre y el de su hermano. Y muchos lamentan que los otros miembros de la Rosa Blanca no sean tan recordados.

Una copia de la sentencia contra los miembros de la Rosa Blanca frente a sus fotos

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Los nombres de Sophie y Hans Scholl son bien conocidos en Alemania, pero mucho menos los de Alexander Schmorell, Christoph Probst, Karl Huber y Willi Graf.

Sin embargo, el nombre de Sophie también se ha explotado con otros fines.

Hace unos años hubo indignación cuando el partido de extrema derecha AfD emitió el eslogan «Sophie Scholl hubiera votado por AfD».

Durante un evento político en Hanover, el pasado noviembre, una joven mujer saltó al escenario y se comparó con Sophie Scholl.

En su momento, con motivo del centenario de su nacimiento, la Casa de la Moneda de Alemania emitió una moneda conmemorativa, hubo misas en su honor y un nuevo canal de Instagram dedicado a ella.

Muchos reflexionarán en silencio sobre la vida de una joven mujer cuya valentía y convicción todavía conmueven los corazones y mentes.

Imagen de portada:GETTY IMAGES. Al principio, de adolescente, Sophie Scholl apoyó a Hitler, pero sus opiniones respecto a él cambiaron.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo. Por Jenny Hill, Corresponsal de la BBC en Berlín. Junio 2021

Sociedad y Cultura/Alemanía/Nazismo/Pena de muerte/Prisioneros políticos/Política.

Brest: la desconocida masacre de judíos que acaba de salir a la luz en Europa.

Muy despacio, cuidadosamente, jóvenes soldados sacan de la tierra huesos humanos enterrados hace décadas. Junto con los restos hay trozos de tela y suelas de zapatos.

Están descubriendo un capítulo poco conocido del Holocausto en el oeste de Bielorrusia.

La fosa común fue descubierta durante los trabajos de construcción de un bloque de apartamentos de lujo.

Desde entonces, soldados especialmente entrenados han desenterrado los restos de más de 1.000 judíos, asesinados cuando la ciudad de Brest fue ocupada por la Alemania nazi.

«Los cráneos tienen agujeros de bala», dice Dmitry Kaminsky.

Su equipo militar generalmente busca los restos de soldados soviéticos. Aquí, en cambio, han encontrado pequeños cráneos de adolescentes y un esqueleto femenino con los restos de un bebé, como si ella lo hubiera estado acunando.

Miles de ejecuciones

Antes de la Segunda Guerra Mundial, casi la mitad de los 50.000 habitantes de Brest eran judíos.

Más de 5.000 hombres fueron ejecutados poco después de la invasión alemana en junio de 1941.

Bronnaya Gora

Este era el bosque de Bronnaya Gora a donde fueron llevados miles de judíos de Brest para ser asesinados.

Los que quedaron fueron llevados al gueto: varias cuadras del centro de la ciudad rodeadas de alambre de púas.

En octubre de 1942, llegó la orden de eliminarlos.

Los subieron a trenes de carga en los que viajaron durante más de 100 km hasta un bosque. En Bronnaya Gora, miles más fueron fusilados.

Se cree que la recientemente descubierta fosa común en el antiguo gueto contiene los restos de aquellos que lograron esconderse en un principio, solo para ser rematados más tarde.

«Nadie habló de ello oficialmente»

«Cuando mis padres regresaron, la ciudad estaba medio vacía», dice Mikhail Kaplan, hojeando instantáneas en blanco y negro en la mesa de su cocina.

Mikhail mira el lugar donde hallaron la fosa común en lo que antaño era el gueto de Brest.

Mikhail mira el lugar donde hallaron la fosa común en lo que antaño era el gueto de Brest.

Sus padres pudieron escapar de la masacre porque estaban fuera cuando los alemanes invadieron Brest. Las fotografías de Mikhail son de tías, tíos y primos que fueron asesinados.

«Mi padre nunca habló sobre lo que sucedió, fue demasiado doloroso. Pero mi abuela lloraba todo el tiempo recordando a Lizochka», explica mientras agarra una fotografía de su tía Liza vestida para salir una noche con amigos.

Liza con dos amigos.

La tía de Mikhail, Liza (derecha) saliendo con dos amigos. Los tres fueron asesinados por los nazis.

Liza y Ruth

Aquí Liza posa con su hija, Ruth, quien también murió.

Después de la guerra, sin embargo, Mikhail dice que la masacre judía no fue conmemorada.

«Todos sabían lo que había sucedido, pero nadie habló de ello oficialmente», dice. «Los alemanes nos destruyeron, deliberadamente. Los soviéticos simplemente se quedaron en silencio».

Incluso ahora, el museo del Holocausto en Brest es una sala en un sótano, curado y dirigido por la pequeña comunidad judía que se estableció en la ciudad después de su liberación.

Las exhibiciones incluyen las historias milagrosas del puñado de sobrevivientes del gueto que se escondieron debajo de pisos falsos o detrás de paredes en sus casas durante meses.

Museo judío en Brest

El pequeño museo judío en Brest describe la vida en el gueto.

También hay un registro de la ciudad mantenido por los alemanes. El 15 de octubre de 1942 había registrados 17.893 judíos en Brest. En el registro del día siguiente, ese número aparece tachado.

«Por eso sabemos cómo fue liquidado el gueto», explica el líder de la comunidad, Efim Basin.

Basin sospechaba que los trabajadores podrían encontrar algunos cuerpos en el lugar de la construcción, pero nunca tantos.

«Esto solo subraya lo poco que sabemos sobre nuestra historia», agrega.

Él estuvo explorando los archivos a lo largo de los años, intentando corregir eso. Pero los testimonios de los testigos son limitados. Y el destino de los judíos en Bielorrusia siempre se ha fusionado con las pérdidas catastróficas sufridas en general bajo la ocupación.

Lápidas del cementerio judío.

Lápidas del cementerio judío fueron removidas para construir un estadio deportivo.

«Los funcionarios repetirían el mantra ‘¡Nunca olvidaremos!’ sobre los muertos, pero la parte judía fue silenciada», recuerda Efim.

«Todos los monumentos de guerra estaban dedicados a los ‘ciudadanos soviéticos'», dice, afirmando que eso se debe en parte al antisemitismo y en parte al énfasis soviético en la idea de «una nación».

«Pero eso fue muy ofensivo. Los judíos no fueron asesinados por resistirse a los nazis. Fueron asesinados porque eran judíos».

Un nuevo monumento

Al recorrer la ciudad a pie, Efim señala las muchas huellas de la vida judía.

Cine en Brest.

El cine de Brest fue construido encima de la sinagoga principal de la ciudad durante la era soviética.

Entre ellas se incluye la sinagoga principal, con un cine cilíndrico construido sobre ella en la época soviética. Las paredes de mármol originales todavía están intactas en el interior, demasiado sólidas para ser destruidas.

El cementerio judío, parcialmente demolido por los nazis, fue luego liquidado por la URSS. Las tumbas fueron apiladas y se construyó un estadio deportivo encima.

El único monumento en recuerdo del Holocausto en el centro de la ciudad fue creado por la comunidad judía y la diáspora.

El monumento en recuerdo de las miles de víctimas judías en Brest

El monumento en recuerdo de las miles de víctimas judías en Brest fue construido por la comunidad sobreviviente.

Así que ahora están presionando para construir un nuevo monumento en el lugar donde las víctimas fueron ejecutadas. Las propuestas hasta ahora, sin embargo, incluyen plantar algunos árboles en lo que después será el jardín de los apartamentos de lujo.

«Algunas personas dicen que están construyendo sobre huesos, pero eso no es cierto», insiste Alla Kondak, del departamento de cultura de la ciudad.

«Solo detendremos el trabajo de excavación una vez que se hayan recuperado todos los restos».

Esos huesos se volverán a enterrar en el cementerio de la ciudad, y Kondak no ve necesidad de más.

«¡Hay tumbas por todas partes aquí! Los alemanes dispararon y enterraron a las personas en el lugar», argumenta.

Sitio de la fosa común.

La fosa común fue encontrada en un área de la parte vieja de Brest, donde los nazis forzaron a los judíos a vivir.

Pero parece que pocos ciudadanos son conscientes del destino específico de los judíos.

«No aprendimos nada en la escuela sobre el gueto de Brest», admiten dos mujeres de veintitantos años. «No creo que nadie de nuestra edad realmente sepa nada».

«No sé nada sobre el gueto o la fosa común», dice una señora mayor, cerca del sitio de excavación.

Pero a medida que se acaba otro día de excavación, los soldados salen de la fosa con más cajas llenas de huesos.

Con cada fragmento recuperado del suelo, la historia se hace más difícil de ignorar.

Imagen de portada: Gentileza de BBC New. Los restos humanos fueron encontrados durante los trabajos de construcción de un bloque de apartamentos.

FUENTE RESPONSABLE: BBC News, Brest,Biolorrusia. Por Sarah Rainsford. Abril 2022.

Sociedad y Cultura/Alemania/Nazismo/Holocausto/Descubrimiento/

Bielorrusia

Cómo una pista en Alemania logró la caída de Hydra, el impenetrable grupo criminal de la internet oscura.

«Nos puso la piel de gallina a todos», dice Sebastian Zwiebel, mientras describe el momento en que su equipo clausuro Hydra, el mayor mercado de la red oscura del mundo.

El sitio web era un bastión del delito cibernético y sobrevivió durante más de seis años vendiendo drogas y productos ilegales.

Pero después de un aviso, la policía alemana incautó los servidores del sitio y confiscó 23 millones de euros (US$25 millones) en bitcoins.

«Hemos estado trabajando en esto durante meses y cuando finalmente sucedió, fue una sensación enorme, realmente enorme», afirma Zwiebel.

La policía dice que 17 millones de clientes y más de 19.000 cuentas de vendedores estaban registrados en el mercado, que ahora lleva un aviso de incautación policial.

Hydra estaba especializado en servicios de «buzón clandestino» en el mismo día, en el que los traficantes de drogas (vendedores) ocultan paquetes en lugares públicos antes de informar a los clientes del lugar de recogida.

Poco después de que se anunciara la operación alemana, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió sanciones contra Hydra «en un esfuerzo internacional coordinado para interrumpir la proliferación de servicios maliciosos de ciberdelincuencia, drogas peligrosas y otras ofertas ilegales disponibles a través del sitio con sede en Rusia».

BKA. Hydra estaba escrito en ruso y tenía servicios con múltiples países.

En los últimos seis meses, muchos mercados de alto perfil en la red oscura han sido clausurados, pero Hydra aparentemente era inmune a los intentos de la policía para derribarlo.

El sitio web fue lanzado en 2015 para vender drogas, materiales pirateados, documentos falsificados y servicios digitales ilegales como el mezclado de bitcoins, que los ciberdelincuentes usan para lavar criptomonedas robadas o extorsionadas.

El sitio estaba escrito en ruso, con vendedores ubicados en Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Kazajistán y países de la región.

Zwiebel señala que la operación para cerrarlo comenzó con una pista que apuntaba a la posibilidad de que la infraestructura del sitio web pudiera estar alojada en Alemania.

«Obtuvimos algunas pistas a través del monitoreo de la actividad de la red oscura por parte de funcionarios estadounidenses. Así que comenzamos en julio o agosto del año pasado a profundizar e investigar este campo», explica.

Fueron necesarios muchos meses para localizar qué empresa podría albergar a Hydra en Alemania.

Eventualmente se descubrió que se trataba de una empresa denominada alojamiento «a prueba de balas».

Una empresa de alojamiento a prueba de balas es aquella que no audita los sitios web o el contenido que aloja, no tiene problemas en alojar sitios web criminales y en evitar las solicitudes policiales de información sobre los clientes.

aviso de clausura

FUENTE DE LA IMAGEN – BKA. El sitio tiene ahora un aviso de clausura.

Zwiebel dice que sus investigadores luego llevaron su evidencia a un juez alemán para obtener permiso para acercarse a la compañía de servidores y emitir un aviso de clausura.

La empresa se vio obligada a cumplir, de lo contrario, ellos también podrían haber sido arrestados.

Los visitantes del sitio ahora son recibidos con un cartel de la policía que dice «la plataforma y el contenido criminal han sido incautados».

Aunque celebran su éxito, las autoridades alemanas dicen que temen que este no sea el final del grupo de delitos cibernéticos Hydra, a menos que puedan encontrarlos y arrestarlos.

«Sabemos que encontrarán otra forma de hacer negocios. Probablemente intentarán construir una nueva plataforma, y tendremos que vigilarla. No conocemos a los perpetradores, así que ese es el siguiente paso», señala Zwiebel.

La noticia llega durante un momento turbulento para los mercados de la red oscura con el cierre de los sitios más prominentes en los últimos meses, ya sea voluntariamente o como resultado de la actividad policial.

Muchas de las clausuras provienen de delincuentes que eligen cerrar gradualmente sus operaciones y desaparecer con sus riquezas.

En enero, los administradores de UniCC, un sitio de la red oscura que vende detalles de tarjetas de crédito robadas, se retiraron alegando motivos de salud.

Los cierres voluntarios también pusieron fin al Mercado de la Casa Blanca en octubre de 2021, Cannazon en noviembre y Torrez en diciembre.

Sin embargo, una investigación de la BBC a principios de este año reveló que la forma más común de cierre de los sitios de la red oscura es a través de las llamadas «estafas de salida», en las que los administradores cierran voluntariamente los sitios pero roban los fondos de sus clientes en el proceso.

Imagen de portada: BKA. La policía alemana dice que cerrar el infame sitio tomó meses de investigación cibernética.

FUENTE RESPONSABLE: Joe Tidy. Corresponsal de Ciberseguridad,BBC. Abril 2022.

Alemania/Cibercrimen/Tecnología.

Cómo descubrí los vínculos entre las escuelas de élite inglesas y la Alemania Nazi.

En la primavera de 1936, el colegial adolescente, y más tarde héroe de guerra, Dick Hargreaves tuvo la oportunidad de realizar un viaje de intercambio a Alemania con todos los gastos pagados.

Pero no se trataba de un intercambio escolar ordinario: el destino de Hargreaves era Oranienstein, un internado dentro de un sistema de escuelas de élite conocido como Nationalpolitische Erziehungsanstalt (Institutos Políticos Nacionales de Educación) o Napola.

Estos colegios nazis se inspiraron explícitamente en una amalgama de las escuelas públicas británicas, el cuerpo de cadetes prusianos y las duras prácticas educativas de la antigua Esparta.

Las escuelas educaban a niños desde los 10 años en adelante, entrenándolos como futuros líderes del Tercer Reich.

Al participar en el intercambio, Hargreaves y sus diez compañeros de la Escuela Dauntsey de Wiltshire, en Inglaterra, pronto estarían expuestos al programa «total» de educación, adoctrinamiento y propaganda nacionalsocialista de las Napola.

Las impresiones iniciales de Hargreaves, registradas en su diario en ese momento, son abrumadoramente favorables.

La escuela, situada en la ciudad de Diez an der Lahn, cerca de Coblenza, la describe como «un lugar muy bueno… un enorme castillo, moderno y muy elegante: sillones, super laboratorios, establos… bicicletas escolares y ¡Dios sabe qué más!».

Según el diario, todo el mundo es «extraordinariamente decente», y los uniformes nazis de los niños son «muy elegantes en verdad: pantalones de pana de color caqui claro, botas de montar negras, abrigo caqui, brazalete rojo con la esvástica, solapas de abrigo marrones, tirantes azules y una cosa como un puñal».

Uno de los brazaletes rojos con la esvástica de los estudiantes que menciona Hargreaves.

FUENTE DE LA IMAGEN – VON TEMPEST

Uno de los brazaletes rojos con la esvástica de los estudiantes que menciona Hargreaves.

Sin embargo, lo más interesante es la observación desapasionada de Dick de las celebraciones del 1º de Mayo nazi en el pueblo vecino de Diez.

El 30 de abril de 1936, su diario registra un viaje «con nuestro Kameraden» para ver cómo se iniciaba mayo y las danzas folclóricas de las Juventudes Hitlerianas. Los chicos escucharon discursos de algunos de los «grandes tipos del pueblo». También hubo un canto comunitario en el que todos participaron.

«Hubo mucho ‘Heiling’ (saludo nazi) que también hicimos porque estábamos en una gran multitud».

«Era una escena magnífica: el antiguo castillo que se elevaba sobre la plaza del mercado en el que había miles de entusiastas campesinos iluminados por antorchas y velas…».

El viernes siguiente, el 1º de mayo, que era la fiesta de la primavera o «Frühlingsfest», el diario de Hargreaves registra que los muchachos debían levantarse a las 6 en punto para saludar a la bandera y desfilar. Luego marcharon a Diez, donde se reunieron con las Juventudes Hitlerianas locales para escuchar un discurso de 90 minutos de Hitler que se transmitía por radio.

Esa misma tarde, los chicos regresaron a Diez para escuchar otro largo discurso de «der Führer». Hargreaves señaló:

«Llegó a tal frenesí y fue capaz de conmover a la multitud tanto que vimos a tres personas desmayarse. No por fatiga o enamoramiento, sino solo por sus increíbles poderes de oratoria. Luego, después de que Hitler hubiera sido ‘Heil’ hasta el cansancio, ¡Goering habló durante media hora!».

Una gran multitud escucha el discurso fuera del Lustgarten en Berlín el Primero de Mayo de 1936. Hitler, Goebbels y Goering pronunciaron discursos.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Una gran multitud escucha el discurso fuera del Lustgarten en Berlín el 1º de Mayo de 1936. Hitler, Goebbels y Goering pronunciaron discursos.

Aquí, la forma en que los observadores extranjeros podían fácilmente dejarse llevar por el fervor de «heiling» y el hitlerismo a su alrededor se hace conmovedoramente clara, aunque los interminables discursos de Hitler y sus secuaces parecen haber palidecido pronto.

‘Embajadores culturales’

Mi proyecto de investigación de una década sobre la historia de las Napola, recién publicado como el libro «The Third Reich’s Elite Schools: A History of the Napolas» (Las escuelas de élite del Tercer Reich: una historia de las Napola), ha demostrado que, durante la década de 1930, cientos de alumnos participaron en este programa de intercambio y torneos deportivos.

Para dar sólo un ejemplo, entre 1935 y 1938, la Napola Oranien Stein participó en intercambios con escuelas privadas británicas, incluidas Westminster, St Paul ‘s, Tonbridge School, Dauntsey’ sy Bingley School en Yorkshire.

La escuela también fue anfitriona de directores y profesores de intercambio de las escuelas Shrewsbury School, Dauntsey y Bolton, y también participó en torneos deportivos con Eton, Harrow, Westminster, Winchester, Shrewsbury, Bradfield y Bryanston.

Las Napola también participaron en programas de intercambio con varias academias estadounidenses bajo los auspicios de International Schoolboy Fellowship. Las escuelas estadounidenses involucradas incluyeron la Academia Tabor en Massachusetts, la St Andrew ‘s Delaware y la Academia Phillips Andover, todas consideradas establecimientos educativos de primer nivel.

El cuerpo de cornetas y tambores en uno de los Napola, alrededor de 1935.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

El cuerpo de cornetas y tambores en una de las Napola alrededor de 1935.

En última instancia, el régimen nazi quería que los muchachos y el personal alemanes actuaran como «embajadores culturales» del Tercer Reich, promoviendo la simpatía hacia las políticas de Hitler y difundiendo propaganda pronazi. Muchos directores británicos de la época veían con buenos ojos estos intercambios.

E.K. Milliken, el director de la Escuela Preparatoria Lancing House en Lowestoft, Inglaterra, estaba tan entusiasmado con sus experiencias en la Napola de Naumburg que incluso escribió un artículo expresando su convicción de que los intercambios «promoverían ese espíritu de verdadera camaradería que el mundo tanto lo necesita», exhortando a todos los miembros de la Asociación de Escuelas Preparatorias a recibir a las Napo con los brazos abiertos.

Hasta aquellos que no se convencieron fácilmente, como el director A.B. Sackett de la Escuela Kingswood de Bath, esperaban que el programa pudiera brindar «una oportunidad para influir en los hijos de los principales nazis mediante la discusión y la amistad».

La reacción estadounidense parece haber seguido un patrón similar, con el director de la Academia Tabor, Walter Huston Lillard, todavía tratando de persuadir a las escuelas estadounidenses para que continuara con el programa, incluso después de la infame Noche de los Cristales Rotos en 1938, durante el cual los los hogares, propiedades y sinagogas de los judíos fueron atacados sistemáticamente en las principales ciudades de Alemania.

En general, tanto los participantes británicos como los estadounidenses en el programa de intercambio parecían inicialmente haber estado dispuestos a dar a los nazis el beneficio de la duda.

Aunque posiblemente no les convencieran los objetivos e ideales del Tercer Reich, continuaron esperanzados en que las diferencias nacionales pudieran dejarse de lado en nombre de la cooperación internacional, al menos hasta que la beligerancia nazi alcanzó su clímax fatal.

* Helen Roche es profesora asociada (Historia Cultural Europea Moderna) en la Universidad de Durham. Esta nota apareció originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons.

Imagen de portada: GETTY IMAGES. Un grupo de jóvenes desfilando con ropa deportiva en una Napola, alrededor de 1935.

FUENTE RESPONSABLE: The Conversation. Por Helen Roche. Febrero 2022.

Alemania nazi/Sociedad y Cultura/Segunda Guerra Mundial/Nazismo

Un estudio apunta al compuesto de la viagra como el posible fármaco más eficaz para prevenir la enfermedad de Alzheimer.

Si deseas profundizar sobre este tema; por favor cliquea donde esta escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Un análisis de más de 7.000.000 de registros de pacientes determinó que el sildenafilo, el principal componente de la viagra, está asociado con una reducción en un 69 % en la incidencia de la enfermedad de Alzheimer.

Un monitoreo a gran escala llevado a cabo por un equipo de científicos estadounidenses ha revelado que el uso del sildenafilo, el principal componente de la viagra y otros fármacos usados para el tratamiento de la disfunción eréctil, podría reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer en casi un 70 %.

En 2020, los científicos demostraron que el sildenafilo tiene un efecto secundario inesperado al activar los proteasomas: fábricas celulares para reciclar proteínas innecesarias o defectuosas. Esto puede reducir la acumulación de placas amiloides, el resultado de la acumulación de una proteína en el espacio extraneuronal característico del alzhéimer y otras formas de demencia, impidiendo una correcta conexión entre las neuronas.

Un nuevo estudio a gran escala llevado a cabo por un equipo de científicos de Cleveland Clinic, llegó a la misma conclusión, según un comunicado de este centro médico estadounidense. 

Un equipo del Instituto de Medicina Genómica de Cleveland Clinics, liderado por Feixiong Cheng, utilizó metodología computacional para seleccionar y validar más de 1.600 medicamentos aprobados por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, según sus siglas en inglés) como posibles terapias para la enfermedad de Alzheimer.

Su análisis de una base de datos de más de 7 millones de registros anonimizados de pacientes determinó que el sildenafilo está asociado con una reducción del 69 % en la incidencia de la enfermedad de Alzheimer, según los hallazgos publicados en Nature Aging

«En particular, encontramos que el uso de sildenafilo redujo la probabilidad de alzhéimer en personas con enfermedad de las arterias coronarias, hipertensión y diabetes tipo 2, todas las cuales son comorbilidades asociadas significativamente con el riesgo de la enfermedad», sostuvo el doctor Cheng. 

El efecto del sildenafilo sobre la enfermedad de Alzheimer fue confirmado por experimentos simples con cultivos celulares: en presencia del compuesto, las células cerebrales crecieron más rápido, mientras que los procesos característicos de la neurodegeneración en ellas, por el contrario, fueron más lentos.

Además;

Científicos desarrollan un enfoque prometedor para una posible vacuna y tratamiento contra el alzhéimer.

Investigadores del Reino Unido y Alemania determinaron que los fármacos ayudaron a restaurar la función neuronal, aumentar el metabolismo de la glucosa en el cerebro y restaurar la pérdida de memoria.

Imagen ilustrativa Shutterstock.

Un equipo de científicos del Reino Unido y Alemania ha desarrollado un nuevo enfoque prometedor para tratar potencialmente la enfermedad de Alzheimer, e incluso vacunar contra ella. La investigación, publicada este lunes en la revista Molecular Psychiatry, apunta a que los investigadores de la Universidad de Leicester, el Centro Médico Universitario de Gotinga y la organización benéfica de investigación médica LifeArc lograron reducir los síntomas en ratones afectados por la enfermedad.

Según el estudio, en vez de centrar el tratamiento en la proteína beta amiloide, que forma placas en el cerebro que se asocian al alzhéimer, los científicos se dedicaron a crear anticuerpos hacia otra forma de la proteína soluble. «En los ensayos clínicos, ninguno de los tratamientos potenciales que disuelven las placas amiloides en el cerebro ha mostrado mucho éxito en términos de reducir los síntomas de la enfermedad de Alzheimer. Algunos incluso han mostrado efectos secundarios negativos», aseguró el profesor Thomas Bayer, del Centro Médico Universitario de Gotinga. 

«Así que optamos por un enfoque diferente. Identificamos un anticuerpo en ratones que neutralizaría las formas truncadas de beta amiloide soluble, pero que no se uniría ni a las formas normales de la proteína ni a las placas», explicó Bayer.

Por su parte, la doctora Preeti Bakrania y sus colegas de LifeArc se encargaron de adaptar este anticuerpo, llamado TAP01_04, para que el sistema inmunitario humano no lo reconociera como extraño y no lo rechazara. Al ponerlo a prueba, los investigadores se sorprendieron al descubrir que la proteína se dobló sobre sí misma en forma de horquilla. 

«Esta estructura nunca se había visto antes en la beta amiloide. Sin embargo, el descubrimiento de una estructura tan definida permitió al equipo diseñar esta región de la proteína para estabilizar la forma de horquilla y unirse al anticuerpo de la misma manera», comunicó el profesor Mark Carr, del Instituto de Biología Química y Estructural de la Universidad de Leicester. «Nuestra idea era que esta forma modificada de beta amiloide podría potencialmente usarse como una vacuna, para activar el sistema inmunológico de alguien para producir anticuerpos», señaló el profesor.

Los resultados

Cuando los científicos probaron en los ratones tanto un tratamiento de anticuerpo ‘humanizado’ como una vacuna beta amiloide modificada denominada TAPAS, determinaron que ambos ayudaron a restaurar la función neuronal, aumentar el metabolismo de la glucosa en el cerebro, restaurar la pérdida de memoria y, aunque no estaban directamente dirigidos a ello, reducir la formación de placa beta amiloide.

«Los resultados hasta ahora son muy emocionantes. Si el tratamiento tiene éxito, podría transformar la vida de muchos pacientes «, concluye el profesor Bakrania, mientras que Carr agrega que, si «estos resultados se replicaran en ensayos clínicos en humanos, podría ser transformador». «Abre la posibilidad no solo de tratar el alzhéimer tan pronto como se detectan los síntomas, sino también para vacunar potencialmente contra la enfermedad antes de que estos aparezcan», aseveró el investigador.

Imagen de portada: Gentileza de via http://www.imago-images.de / http://www.globallookpress.com

FUENTE RESPONSABLE: RT en vivo Noticias. Diciembre 2021

Sociedad y Cultura/Ciencia/Descubrimiento/Enfermedades/EE.UU./

Investigación/Reino Unido/Alemania/Medicina/Salud.

La inmoralidad de algunos y la voracidad de otros,que marcó la historia del mundo para siempre. Parte 4/4

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Desde ese 6 de agosto de 1945, el mundo y las guerras ya no volverían a ser iguales.

Foto: AP/ ja / Yuichiro Sasaki / ONU 1 / 31

La bomba que paró el tiempo

La explosión de la bomba atómica de Hiroshima se registró a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945. En este reloj de pulsera encontrado en las ruinas de la ciudad, la aguja pequeña del reloj quedó abrasada por la explosión, marcando una sombra sobre él mismo que le hace parecer la aguja grande.

Foto: AP – 2 / 31

Paul W. Tibbets Jr.

El Coronel Paul W. Tibbets, de 31 años, posa para una fotografía delante del Enola Gay en una localización desconocida. Fue el piloto encargado de pilotar el Bombardero B-29 que lanzó la bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945, el cual, llevaría el nombre de su madre.

Foto: AP / US Air Force – 3 / 31

George R. Caron

El protagonista de esta foto de archivo de 1945 es el Sargento George R. “Bob” Caron (31 de octubre de 1919 – 3 de junio de 1995), artillero de cola en el Enola Gay, el Bombardero B-29 que lanzó la bomba atómica sobre la ciudad Japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945.

Foto:AP/Max Desfor 4 / 31

La tripulación del Enola Gay

De izquierda a derecha en primera fila: Jacob Beser, teniente primero; Norris R. Jeppson, teniente segundo; Theodore J. Van Kirk, capitán; el mayor Thomas W. Ferebee; William S. Parsons, Capitán; el coronel Paul W. Tibbets Jr. y el Capitán Robert A. Lewis. En segunda linea el sargento Robert R. Shumard, el soldado Richard H. Nelson, y los sargentos Joe A. Stiborn, Wyatt E. Duzenbury y George R. Caron.

Foto: RIA Novosti/Sputnik/AP 5 / 31

Little Boy

Little Boy fue el nombre con el que bautizaron los americanos a la bomba lanzada en Hiroshima. La bomba de uranio-235 de 4.400 kilogramos de peso, 3 metros de longitud, 75 centímetros de diámetro y una potencia explosiva de 16 kilotones, – 1600 toneladas de dinamita-, explotó a las 8:15 del 6 de agosto de 1945 a una altitud de 600 metros sobre la ciudad japonesa, acabando con la vida de aproximadamente 140.000 personas.

Foto: AP / US Air Force 6 / 31

Un soldado con pulso de fotógrafo

Una columna de 6 kilómetros de altura se eleva desde la zona cero sobre las ruinas de la ciudad de Hiroshima. La fotografía fue tomada por George Caron, artillero de cola del Enola Gay a quien le dieron una cámara en el último momento y la cual disparó a través de la ventana de plexiglás de su puesto de combate.

Foto: AP/ US Army/ Hiroshima Peace Memorial Museum 7 / 31

La alternativa nuclear

Foto difundida por el ejército de los Estados Unidos y proporcionada por el Museo de la Paz de Hiroshima. En ella se aprecia la enorme nube de humo resultado de los enormes incendios masivos provocados por Litte Boy. La fotografía se tomó pocas horas después de la detonación desde un avión de reconocimiento del ejército estadounidense.

Foto: AP 8 / 31

Las secuelas de Little Boy

Imagen de ciudad de Hiroshima tomada a algo más de kilómetro y medio del lugar donde fue detonada Little Boy, la primera bomba atómica de la historia lanzada sobre una población civil.

Foto: AP 9 / 31

Desolación desde el aire

Vista aérea de la ciudad de Hiroshima unas horas después del lanzamiento de la bomba nuclear.

Foto: AP 10 / 31

Una ciudad reducida a escombros

Metales retorcidos y cascotes: retales de lo que un día fue la ciudad más industrializada de Japón. La fotografía sería tomada unos días después del bombardeo.

Foto: AP 11 / 31

Los restos de la tragedia

El armazón de este bloque de apartamentos es lo poco que quedó en la zona cero tras la explosión nuclear en la ciudad japonesa de Hiroshima.

Foto: AP/ U.S. Army Corps 12 / 31

Sobrevivir a una bomba nuclear

En esta foto proporcionada por el Cuerpo de Ingenieros de EE.UU., se pueden contemplar las heridas de una de las víctimas de la primera bomba atómica. La fotografía fue tomada en el departamento de Ujina, en el primer hospital provisional del ejército japones en Hiroshima. Los rayos térmicos emitidos por la explosión quemaron el patrón del kimono de esta mujer, los cuales quedaron grabados sobre su espalda.

Foto: AP/ Zu unserem Korr, Japón / Weltkrieg / Jahrestag 13 / 31

Las primeras reacciones japonesas

Víctimas japonesas esperan recibir los primeros auxilios en la parte sur de Hiroshima horas después de la explosión. La detonación mató al instante a 66.000 personas, hiriendo a otras 69.000.

Foto: AP 14 / 31

Protegidos por las colinas

La foto, tomada un 2 de febrero de 1951, muestra una zona residencial protegida por la orografía en Nagasaki, la cual se salvó de la destrucción que arrasó vastas porciones de la ciudad. El área desnuda en primer plano es un cortafuegos.

Foto: AP 15 / 31

Vivos y juntos

Un hombre y una mujer japonesa, víctimas de la bomba atómica de Hiroshima, se sientan en un edificio de un banco dañado convertido en un hospital provisional. La cara de la mujer está gravemente marcada por el tremendo calor generado en la explosión.

Foto: AP 16 / 31

El mensajero de la muerte

El Enola Gay aterrizando en Tinian, al norte de las Islas Marianas después del bombardeo de Hiroshima.

Foto: AP 17 / 31

Cuando lo peor aún no ha pasado

Hiroshima, 1 de Septiembre de 1945. Científicos japoneses comprueban los niveles de radiactividad en la zona cero.

Foto: AP/RIA Novosti/Sputnik 18 / 31

Fat Man

Fat man fue el apodo dado a la segunda bomba lanzada – en este caso de plutonio- por el ejército estadounidense sobre Nagasaki, el 9 de agosto de 1945. 

Detonado a una altitud de 550 metros sobre la ciudad, el dispositivo de 3,25 metros de longitud por 1,52 de diámetro, pesaba 4.630 kilogramos y poseía una potencia de 25 kilotones. Los ataques provocaron la rendición incondicional de Japón. 

Foto: AP 19 / 31

Nagasaki, la segunda bomba

Una columna de humo ondulante en forma de seta se eleva a kilómetros de altura sobre la ciudad japonesa de Nagasaki. Fat  man fue lanzada 3 días después del ataque sobre Hiroshima, acabando instantáneamente con la vida de 70.000 personas. Otros miles morirían después a consecuencia de la radiación.

Foto: AP 20 / 31

En el centro de la catástrofe

Una flecha marca el punto sobre el que estalló la bomba arrojada en Nagasaki. Gran parte de la zona bombardeada sigue asolada, los árboles en los alcores colindantes permanecen carbonizados y empequeñecidos por la explosión. La reconstrucción del lugar ha sido apenas testimonial.

Foto: AP 21 / 31

Heridas sempiternas

En esta foto del 24 de marzo de 1980, Sunji Yamagushi, quien sobrevivió a la bomba atómica sobre Nagasaki, muestra sus profundas cicatrices durante una conferencia de prensa en Los Ángeles.

Foto: AP 22 / 31

El avión que puso fin a la Segunda Guerra Mundial

Fat man, fue lanzada desde un bombardero B-29 apodado como “Bockscar”. Charles Donald Albury que en la imagen sostiene una fotografía del avión, copiloto el avión que arrojaría la segunda bomba sobre Nagasaki el 9 de agosto de 1945 y fue testigo del despliegue de la primera bomba atómica sobre Hiroshima tres días antes en calidad de piloto de reserva.

Foto: AP 23 / 31

Territorio americano en el Pacífico

La guerra en el Pacífico terminó un 2 de septiembre de 1945, cuando el acta de rendición japonesa fuera finalmente firmada a bordo acorazado Missouri de los Estados Unidos. El barco aparece en la foto disparando en un lugar desconocido del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.

Foto: AP 24 / 31

El fin de la guerra

En la imagen, el almirante Chester Nimitz, comandante en jefe de la Flota del Pacífico, a bordo del acorazado Missouri durante la firma de la rendición de los japoneses que ponía fin a la Segunda Guerra Mundial el 2 de septiembre de 1945. De pie, detrás de él, y de izquierda a derecha, el general Douglas MacArthur, el almirante William F. Halsey Jr., y el contralmirante Forrest Sherman.

Foto: AP 25 / 31

Reportes de Guerra

De regreso de la Conferencia de Postdam, a bordo del crucero de guerra Augusta, el presidente de los Estados Unidos Harry S. Truman, radio en mano, lee a la población los primeros informes de la misión en la que fue lanzada la bomba sobre Hiroshima.

Foto: AP 26 / 31

La rendición incondicional de Japón

El Secretario de Guerra, Henry Stimson, a la izquierda, observa como el presidente Harry Truman sostiene los documentos firmados de la rendición incondicional japonesa en la Casa Blanca un 7 de septiembre de 1945. Antes del ataque a Hiroshima, Stimson presidió un comité para reflexionar sobre la necesidad de lanzar la bomba. Stimson se mostraría consternado por los métodos de la guerra moderna en la que el bombardeo de civiles se había convertido en algo común.

Foto: AP 27 / 31

¿Quién pulsó el botón?

El mayor Thomas Ferebee, a la izquierda y el capitán Kermit Beahan, a la derecha. Ferebee lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima, Beahan lo hizo sobre Nagasaki.

Foto: AP 28 / 31

Criminales de guerra

Foto tomada en diciembre de 1947 al general Hideki Tojo, primer ministro de Japón durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial. 

Tojo fue considerado un criminal de guerra de clase A y ejecutado por ahorcamiento el 23 de diciembre de 1948. 

Fue culpado de ser el cerebro y ejecutor del ataque a Pearl Harbor y de la prolongación de la guerra en el pacífico, desencadenante de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.

Foto: AP 29 / 31

El padre de la bomba atómica

De derecha a izquierda el general Leslie R. Groves, y el Dr. En física J. Robert Oppenheimer, conocido coloquialmente como «el padre de la bomba atómica» y director científico del proyecto Manhattan, desarrollado en secreto en Alamogordo, Nuevo México.

Foto: AP 30 / 31

Juegos de espías

En la imagen, David Greengrass con 29 años, participante en el proyecto Manhattan y espía confeso, se encuentra en la antesala de la Corte Federal, en Nueva York, un 12 de marzo de 1951 durante el receso del juicio por espionaje al que fue sometido. 

Greengrass testificó pertenecer a una red de espionaje orquestada por la Unión Soviética. Fueron también acusados de conspiración y espionaje al servicio de los soviéticos en tiempos de guerra Morton Sobell, Julius Rosenberg y su esposa, Ethel, hermana de Greengrass .

Foto: AP/KK 31 / 31

Un lugar en la memoria

Varias mujeres rezan durante una misa especial celebrada en la Iglesia Urakami en Nagasaki, el 9 de agosto de 1983 con motivo del 38 aniversario de la destrucción atómica de la ciudad.

Imágenes del título: Gentileza de AP/ ja / Yuichiro Sasaki / ONU/Robert Capa / Magnum/AP

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC. Por Javier Flores/Hector Rodriguez. Enero 2021

Segunda Guerra Mundial/Nazismo/Aliados/Día “D”/Bomba atómica/Japón /Alemania.

Por qué los niños alemanes reciben un cono de cartón en su primer día de escuela.

Después de que Alemania se dividió, las familias continuaron la tradición del cono escolar, como estos niños en el «sector americano» de Berlín en 1952.

Un par de meses antes de que Jara, de seis años, comenzara la escuela en Londres en 2020, su abuela en Alemania estaba planeando una sorpresa especial para la niña: un Schultüte gigante, o «cono escolar», una especie de cornucopia de cartón que tradicionalmente reciben los niños alemanes en su primer día de clases.

En muchas familias alemanas, todas las generaciones que pueden recordar han honrado esta tradición. Ni la pandemia ni la cuestión práctica de cómo transportar un regalo enorme a Londres iban a romper la cadena.

Los conos escolares alemanes aparentan ser un regalo muy simple: un gran cono de cartón decorado, lleno de dulces, artículos de papelería y juguetes.

Pero durante los últimos dos siglos, han adquirido un lugar único en la cultura alemana, como un presente muy querido y profundamente simbólico de una generación a la siguiente, que tiene un poderoso significado cultural y psicológico.

Los padres alemanes regalaron conos escolares durante dos guerras mundiales, en los escombros de las ciudades de la posguerra y durante las décadas en las que el país se dividió.

En los buenos tiempos, los conos se llenaban de golosinas lujosas; en épocas malas, con patatas, o nada. El cono en sí era el regalo.

Para muchos alemanes, son el símbolo definitivo de comenzar la escuela y entrar en una nueva etapa de la vida.

«Para nuestra familia, empezar la escuela no es posible sin un cono escolar», dice Jacqueline, la madre alemana de Jara, que trabaja en Londres como entrenadora. «No me puedo imaginar sin uno, es una forma de endulzar el primer día de clases».

En su región natal de Sajonia, el cono se entrega como parte de una gran celebración, con una ceremonia en la escuela y una fiesta en casa. Es algo que extraña en Reino Unido: «Aquí, el primer día de clases es solo el primer día de clases».

Bettina Nestler, cuya familia es propietaria de Nestler Feinkartonagen, el mayor fabricante de conos escolares de Alemania, describe estas festividades de entrada a la escuela «como una pequeña boda».

En Sajonia, donde tiene su sede la empresa Nestler, los conos son especialmente exuberantes y se planifican con hasta un año de antelación.

El cono en sí, conocido en algunas regiones como Zuckertüte («cono de azúcar»), se encarga incluso en enero, para comenzar las clases en septiembre.

Origen

Se cree que Sajonia, en el este de Alemania, es donde comenzó la costumbre de dar conos.

En una de las primeras referencias a la tradición, el hijo de un pastor en Sajonia recuerda que su maestro le dio «un cono de azúcar» en su primer día en la escuela en 1781.

En aquellos días, los conos eran simples, pequeñas bolsas de papel, rellenos de pasas u otros frutos secos.

Hoy en día, pueden medir hasta 85 cm de largo y presentar imágenes de automóviles, unicornios o astronautas, junto con luces LED parpadeantes e incluso botones que producen relinchos o rugidos cuando se presionan.

Niños alemanes con conos de cartón

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Pero tanto si se trata de una bolsa de pasas como de un supercono moderno, el significado esencial sigue siendo el mismo.

«El cono escolar es un rito de iniciación tradicional», dice Christiane Cantauw, historiadora y experta en folclore de la Comisión para la Investigación de la Cultura Cotidiana en Westfalia, en el oeste de Alemania. «El niño está dejando atrás los primeros años y entrando en la escuela, y este hecho se toma muy en serio en Alemania. Y la tradición lo deja claro».

Además, el cono marca un nuevo vínculo especial: «A través de la transición a la escuela, el niño se aleja un poco de la unidad familiar», dice Cantauw. «Y con la costumbre de dar conos, la familia crea una reconexión y transmite que ‘sí, ahora eres un niño en edad escolar, pero sigues siendo parte de nuestra familia. Te apoyamos y acompañamos en este nuevo camino, como lo hicimos antes'».

Para algunos, el recuerdo de ese vínculo especial dura toda la vida.

Hans-Günter Löwe, profesor jubilado en Hamburgo, creció en las ruinas de la Alemania de la posguerra. Una foto tomada en su primer día en la escuela, en 1949, revela un denodado esfuerzo de su familia por presentar algo parecido a la normalidad.

«Estoy sosteniendo un cono escolar hecho en casa decorado con papel de aluminio brillante. De alguna manera, mi madre se las arregló para hacer uno», dice. «Ella debe haberlo hecho mientras yo dormía».

Löwe ha coleccionado docenas de conos escolares antiguos, que ahora se encuentran en un museo, así como fotografías que documentan la tradición. Además, ha escrito un libro sobre la historia de esta costumbre.

Los "conos escolares" alemanes reflejan cómo ha cambiado la paternidad. En la década de 1950, cuando se recuperó la economía de la posguerra, se puso de moda comprar en lugar de fabricar un cono.

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Los «conos escolares» alemanes reflejan cómo ha cambiado la paternidad. En la década de 1950, cuando se recuperó la economía de la posguerra, se puso de moda comprar en lugar de fabricar un cono.

Entonces, como ahora, comenzar la escuela puede inspirar sentimientos de ansiedad en los niños. Según una investigación de las transiciones de la primera infancia, los rituales pueden ayudarlos a afrontar y experimentar el momento del cambio como algo positivo.

Cuando se manejan bien, tales transiciones pueden ser «puntos de inflexión clave en la vida de los niños» y «brindar desafíos y oportunidades para el aprendizaje y el crecimiento en múltiples niveles», argumentan los autores de la investigación.

En Alemania, los conos tienden a evocar poderosos sentimientos de nostalgia en los adultos. Pero como documenta el libro de Löwe, también han reflejado la tumultuosa y violenta historia del país.

En una foto tomada durante la Primera Guerra Mundial, una niña sostiene un cono escolar en una mano y un modelo de granada en la otra.

Los niños enviaban fotos de ellos mismos con sus conos escolares a sus padres en el campo de batalla. En la era nazi, algunos conos presentaban esvásticas.

Después de la Segunda Guerra Mundial, cuando Alemania se dividió en la República Democrática Alemana (el Este socialista) y la República Federal (el Oeste capitalista), surgió un nuevo cisma.

En Alemania Occidental, los conos eran redondos y en el Este, más angulares. Décadas después de la reunificación, esas diferencias permanecen, junto con otras sutiles distinciones entre los conos de Alemania Oriental y Occidental.

Para la familia Bettina Nestler, los conos y su historia Este-Oeste tienen un significado particularmente profundo, uno que está entrelazado con recuerdos de pérdida y resistencia. «Lo que significa el cono escolar para nosotros es una cuestión muy emotiva», suspira Nestler, cuyo abuelo fundó la empresa en 1953.

Creció junto a la fábrica, en medio del olor a pegamento. Está orgullosa de haber seguido a sus antepasados ​​en el negocio: «Somos parte de una etapa de vida muy especial de una persona. El comienzo de la escuela es un paso muy importante».

Dos niños alemanes con sus conos, en la década de 1960

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Los niños Einschulung, Mädchen y Junge mit Schultüten con sus conos, en la década de 1960.

Hoy, su firma atiende a una nueva tendencia: el individualismo. Los padres pueden pedir conos personalizados impresos con el nombre de su hijo, o incluso solicitar un modelo único basado en un diseño personal.

Cantauw, la experta en folclore, explica que el diseño de los conos refleja la fortuna económica de Alemania y también las ideas alemanas sobre la buena crianza de los hijos.

En la década de 1950, cuando la economía se recuperaba de los amargos años de la posguerra, «era cuestión de demostrar que se podía comprar un cono bonito, con papel brillante, etc.», dice Cantauw.

Pero ahora, para los padres que crecieron en la relativa prosperidad de la década de 1980 y que tienen carreras exitosas, «el regalo es el tiempo». Específicamente, el tiempo dedicado a elaborar un cono escolar: «Los padres le muestran al niño que están invirtiendo tiempo», señala.

En 2016, Der Spiegel, una revista de noticias alemana, condenó la «locura durante el primer día de clases», argumentando que los padres estaban bajo un «nuevo tipo de presión de desempeño» para crear el cono perfecto, que se consideraba como un «barómetro de amor».

Niños alemanes con conos de cartón

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Sin embargo, en momentos de crisis, este tipo de elaboración casera de conos puede convertirse en una superpoder.

Manuela Schmidt, terapeuta de la ciudad de Wachtberg, vive cerca de la zona del oeste de Alemania que fue devastada por unas inundaciones de este verano. Cuando escuchó que algunos niños habían perdido sus conos escolares en las inundaciones, se ofreció a fabricar reemplazos con un grupo de voluntarios. Decenas de familias se pusieron en contacto con ella.

Los conos hechos a mano, decorados con unicornios, bomberos y planetas, ofrecían una sensación de esperanza. «Les mostró a los niños y sus familias que iba a haber un mañana, que la vida iba a continuar, incluso después de esta catástrofe», dice Schmidt.

La sobrina de Schmidt, Lillian, de ocho años, muestra con orgullo el suyo en una videollamada: azul cielo, con un arco iris, un árbol, una luna y estrellas. Lo ha guardado como recuerdo. «Es un recuerdo de mi primer día escolar, que fue realmente especial», dice.

En cuanto a Jara, la colegiala de Londres, su cono enviado desde Alemania era todo lo que había esperado. Era casi tan grande como la propia Jara.

«Estaba tan feliz que incluso me lo llevé a dormir conmigo», dijo la niña.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC Future. Por Sophie Hardach. Diciembre 2021

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