Esa noche

Recuerdas esa noche

aquella por el mes

de septiembre,

en que te tomaba

de tu ceñida

cintura cantandote

en susurros,

esa melodía

que aún hoy

a ambos

nos agrada

escuchar.

Esa noche

en que

caminábamos

bajo la luz

de esa

luna llena,

como si ella

se proyectara

enseñándonos

el sendero.

Así fue

por donde

como buenos

amantes,

nuestros pasos

se dirigían

hacia ese

pequeño lugar,

que solo

tu y yo

conocíamos,

alejados

de la gente,

nuestro mundo

intimo,

al fuego

de la pequeña

hoguera

que encendía.

Tan felices

éramos,

tirados

en la verde

alfombra

mirando

el cielo,

contemplando

alguna estrella

fugaz

que se alejaba

de sus hermanas,

y por cada

una que caía,

pedíamos

los tres deseos,

que aún hoy

seguimos

haciendo,

amor, paz, armonía

como también,

para esa

imaginaria y bella

llanura florecida

de nuestra eternidad.

Imagen: Gentileza de Pinterest

Tu silencio

Que bien
me hace
escuchar
tan solo
tu silencio,
porque
pareces ausente
pero no,
estás
solo imaginando
como
sorprenderme.

Posees
esa rara
habilidad
de transformar
mis enojos
en sonrisas,
tanto te amo
criatura
seductora,
que juegas
al misterio
para
sin egoísmo,
alegrar
mi existencia.

Como no
adorarte,
hasta dejare
de dormir,
ya que por ello
mi vida
sería vana
sin amarte,
te sonríes
misteriosa,
porque
bien sabes
que seré
contigo
tan feliz,
por el resto
de mi vida.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest – Manue Valle

Celeste…

¿Cómo dices
qué te llamas?
¿Celeste?
Como el cielo
al igual
que el mar,
también tus
ojos lo son
y es tu mirada
la que denota
la pureza
de tu alma.

¿ Que no te
diga
estas palabras?
¿Por qué?
Me dices que
no te agrada
que te halaguen,
sabes bien
que nadie
podría dejar
de hacerlo
al verte,
si eres como
la luz del día,
el aroma
más dulce
de tu piel
dando vueltas
por esta casa.

Imagen de portada: Gentileza PinterestMarem LeKnockem

La menor de todas.

Un sonoro reír
cruzó el patio
de la casa
de mi amigo,
mire
sorprendido,
era su
hermana menor
la más bella
de todas.

Se dio cuenta
de mi mirada,
y una sonrisa
coloco
en sus labios,
como una
invitación
para acercarme
a su inocencia.

Mi amigo
me dice,
ve es Candela
la menor
de mis hermanas,
tal cual
bella libélula
es alegre
y festiva.

Hablamos
largamente,
de nuestros
gustos
e intereses,
nos dimos
un beso
en la mejilla,
con el
compromiso
de volver
a vernos.

Quedamos
para el
sábado
a la tarde,
algo me
ha provocado
esta dulce niña,
sigo pensando
en ella,
y al hacerlo
mi corazón
late
tal cual metralla.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest – Tumblr.blog

Vuelve…

Mi alma solitaria
no encuentra
paz alguna,
al quedar
mi corazón
unido al tuyo,
sin importarle
que te hayas
alejado.

Es la llama
que inflama
mi pecho,
provocando
un silencio
sepulcral
en nuestra casa,
donde hasta
ayer
nos adoramos.

Se que soñare
contigo
cada noche,
se que esperare
cada día
tu regreso,
ya se que
te has ido
no por otro amor,
sino porque
el mio
te asfixiaba,
por eso
te he de decir
que mantendré
viva la ilusión,
el tiempo
que sea
necesario.

Imagen de portada: Gentileza Pinterest -kena.com

La despedida

Se que voy a partir
no demasiado pronto,
la noticia que me
han dado hace días
me devasta,
no por mi sino por vos.

Te miro ahora, dormida
tus párpados cerrados
detrás de ellos
esos luceros
cual estrellas
ya no podre ver,
una lágrima derrama
sobre mi rostro,
no deseo que lo sepas.

Has sido y eres
mi verdadero y bello amor,
quien te cuidara
como lo he hecho yo,
ya no escuchare
tu tierno despertar,
no puedo hacer nada
solo esperar
desvanecerme
ante la muerte.

Imagen de portada: Gentileza Pinterest – Weheartit.com

No podrá ser…

En mi extraño
mundo
de los sueños
oscuros,
cuando lo vivido
en ellos
aparece la amenaza
constante
de los demonios
que me visitan
cada noche,
siempre estas
no como eres,
tan delicada,
eres otra
eres la esencia
de un ángel divino
que se interpone
ante ellos,
los destruye
solo con su mirada,
tan clara
como
el agua
mezclada
con el cielo,
de donde
provienes.

Despierto
tan cansado
porque
son mis sueños
tan vívidos,
que me angustio
sintiendo fastidio
por tenerte solo
en ellos, aún
como protectora.

Es que mi amor
por ti no es
correspondido
y no lo será nunca,
eres de otro
a quien amas,
en mi solo tienes
un amigo,
un confidente,
que daría
hasta la vida
si algo
te sucediera,
silencio entonces
mis deseos
mi amor
mis “te quiero”.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Bella eres 

Bella eres 

como la naturaleza,

en la que 

deseamos estar,

desde hace tiempo

en ese hermoso 

jardin de  cerezos,

sin que nadie

nos interrumpa

en esta realidad 

que nos moja,

donde los efluvios

se desprenden

de nuestros

cuerpos desnudos,

agradables, sorpresivos,

dándonos la pasión

que nos abrasa

con amor, adoración.

Eres brisa,

eres rosa,

eres tempestad

indescriptible,

cuando me amas

cada noche,

intensos

desnudos

cuerpos,

que se entrelazan

para no desear

soltarse jamás…

Imagen de portada: Gentileza Pinterest – Himen Hammou

Beatriz, la mujer que cautivó irremediablemente a Dante Alighieri y lo llevó al paraíso en su “Divina Comedia”.

“En medio del camino de la vida, errante me encontré por selva oscura, en que la recta vía era perdida”.

Así empieza la “Divina Comedia”, en un bosque oscuro y sobrenatural justo antes del amanecer del Viernes Santo de 1300.

Dante Alighieri, el gran poeta florentino del Medievo, no sólo es su autor sino ese personaje que nos cuenta que se siente solo y asustado en esa oscuridad.

Si deseas profundizar sobre los 2 artículos que se detallan a continuación, por favor clickea sobre ellos. Muchas gracias.

Pronto, a petición de una mujer llamada Beatriz, el fantasma del poeta romano Virgilio vendrá a mostrarle el infierno.

Y esa mujer llamada Beatriz tampoco es sólo un personaje en la que muchos consideran como una de las obras más sublimes de la literatura occidental.

Es el gran amor de la vida de Dante.

Beatrice guiando a Dante en escena del Paraíso de la Divina Comedia, de Dante Alighieri (1265-1321), miniatura veneciana, siglo XIV.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Beatrice guiando a Dante en escena del Paraíso de la Divina Comedia, de Dante Alighieri (1265-1321), miniatura veneciana, siglo XIV.

“Beatriz, guíame hacia el Paraíso, ya que Virgilio ya cumplió su misión”.

Le dice Dante más tarde, cuando la ve por primera vez, y cuenta que volvió a sentir la conocida “señal de la antigua llama”.

“Nuestro amor no es terrenal, porque este sentimiento es tan inmenso que no lo supera el amor de Dios por la humanidad”.

Esa llama

El amor que sintió Dante por su Beatriz era inmenso.

La describe como “una dama tan bendecida y tan hermosa”, cuya voz era “tierna, dulce y discreta”. Una voz de ángel, una música propia”.

Y fue su gran inspiración; su musa.

Lo curioso es que nunca estuvo realmente con ella.

Dante y Beatriz en el jardín, ese día en el que el poeta se enamoró perdidamente, en una ilustración de "Romance de vidas famosas" de Cassell, volumen 1 por Harold Wheeler.

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Dante y Beatriz en el jardín, ese día en el que el poeta se enamoró perdidamente, en una ilustración de “Romance de vidas famosas” de Cassell, volumen 1 por Harold Wheeler.

Es más, hay quienes hasta dudan de su existencia. No obstante, se le identifica ampliamente, aunque no universalmente, como Beatriz Portinari, proveniente de una familia noble florentina que residía cerca de la casa de Dante.

El poeta la vio por primera vez a la edad de 9 años -cuando ella tenía 8- en una reunión en el palacio del padre de Beatriz en Florencia. Ella tenía puesto un vestido carmesí y él quedó prendado, para siempre: “Desde ese momento en adelante, el amor gobierna mi alma”.

Desde esa ocasión, sólo se vieron un puñado de veces más.

Una de esas veces, nueve años después de la primera, quedó plasmada en sus escritos y luego inspiró obras de arte.

Tuvo lugar en una calle florentina por la que Beatriz iba caminando con otras dos mujeres. Ella lo saludó. Él se emocionó de tal manera que no pudo siquiera contestarle. Fin.

Henry Holiday (1839-1927), Dante y Beatriz en Florencia, 1882-4,

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El famoso encuentro.

Pero Dante no necesitaba mucho más que una sonrisa para alimentar su amor, y lo que recibía le bastó para escribir una crónica de su relación llamada “La vita nuova” o “La nueva vida” (c. 1293).

En ella describe sus encuentros, elogia su belleza y bondad, habla de los acontecimientos en sus vidas y detalla la intensidad de sus sentimientos.

No pareció importarle que Beatriz se casara con uno de los hombres más influyentes de la ciudad, Simone de Bardi.

Pero sí lo devastó su fallecimiento, a los 24 años en 1290; una muerte que Dante presintió -según relata- en un sueño:

“Me pareció ver que poco a poco se enturbiaba el Sol, aparecían las estrellas y lloraban, que los pájaros caían volando por el aire y que la tierra temblaba.

Un hombre descolorido y macilento se me apareció y me dijo: ‘¿Qué haces? ¿No sabes la noticia? Ha muerto tu dama, que era tan hermosa'”.

En “La vida nueva”, a la noticia del fallecimiento, le siguen varios poemas sobre su dolor y, en el capítulo final, Dante se comprometió a no escribir nada más sobre Beatriz hasta poder escribir “sobre ella lo que no se ha escrito antes de ninguna mujer”.

Así lo hizo.

La siguiente vez que Beatriz aparece en sus escritos es en la magistral “Divina comedia”, en la que su amada es su intercesora en el infierno, su objetivo en el purgatorio y su guía en el paraíso.

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El purgatorio de “La divina comedia” ilustrado por Franz von Bayros.

No cabe duda de que fue un gran amor, pero sí cabe preguntarse qué habrá sentido su esposa Gemma Donati, la madre de varios de sus hijos, al leer sonatas como la siguiente, inspiradas por otra mujer:

Amor brilla en los ojos de mi amada, y se torna gentil cuando ella mira:

donde pasa, todo hombre a verla gira y a quien ve tiembla el alma enamorada.

Anochece si esconde su mirada, y por volverla a ver todo suspira:

ante ella la soberbia huye y la ira; bellas, honrad conmigo a mi adorada.

Feliz mil veces quien la ve y la siente; al nacerle el alma al punto empieza

todo humilde pensar, toda dulzura, y no sabe, al mirarla sonriente,

si en ella se excedió la naturaleza, o el milagro gentil tanta hermosura.

FUENTE: BBC NEWS MUNDO – Por Dalis Ventura. Cultura/Historia /Mujer/Investigación/Genios virtuosos/

Recuerdo a mi hermana…cada día

En septiembre de 2020, luego de 42 días de hospitalización falleció mi querida y adorable hermana Alicia. Ingresó al Sanatorio Italiano por un diagnóstico de una enfermedad terminal, pero con tratamientos específicos hubiera podido alcanzar una sobrevida según informaron los profesionales médicos entre 4 y 5 años. En plena pandemia y una sociedad absolutamente desconcertada, le hicieron durante su internación 4 hisopados con resultados negativos. Ya la visitaban los servicios de kinesiología y nutrición, ya que le darían el alta ambulatoria para continuar con el tratamiento. Pero súbitamente; los valores se dispararon y debieron trasladarla a terapia intensiva. Fue así, que le detectaron por saliva COVID19. Allí, donde solo podíamos esperar el parte de los médicos o comunicarnos por teléfono, sin poder verla ni siquiera unos minutos, rezabamos para que lo superara con la angustia y tristeza que nos embargaba a todos, junto a sus tres hijos y sus familias. Hoy festejará su cumpleaños, y como de costumbre lo festejamos como con todos aquellos que se fueron de vacaciones…con un hasta luego. Y cuando sucede, es costumbre que escriba unas líneas. De corazón; quiero compartirlo con aquellos que no conozco, pero sé que con algunos es como sin verles el rostro, coincidimos en muchas cosas por los dialogos virtuales que nos cruzamos. Sepan disculpar…Les deseo un viernes maravilloso y mejor fin de semana. Daniel

Hola Ali querida!! ¿Cómo estás? Con qué alegría debes estar festejando tu cumpleaños junto a mamá,papá y Carlos. No me quiero imaginar a todos de la familia que se fueron de vacaciones a ese lugar maravilloso, que como decía la “vieja” debe ser un vergel. ¿Con torta y todo va la cosa? ¿No me digas que también hay piñata? Ahhh…pero solo una velita. Ja…ja. ¿Como decíamos cuando estaba en tu casa y me servías a cuerpo de rey con tanto cariño, preparando siempre lo que me gustaba y tan prolija, como buenos obsesivos que somos los Capurro. ¡No sabes cuanto te extraño, hermana! Ese tip tuyo de cada día, cuando me llamabas y me preguntabas “¿Cómo anda? Mira que hablábamos a veces mañana y tarde, y siempre teníamos algo que contar, o recuerdos hermosos para volverlos al presente. Quedate tranquila; que tus hijos como sus familias están bien, cada tanto nos contactamos. Los criaste para que principalmente fueran buenas personas, con ambiciones de progresar pero sin soberbia, con mucho esfuerzo y humildad. Fíjate que con tu querubín Maxi es con quien más nos wasapeamos o hablamos por teléfono. Están bien, haciendo su camino para un mejor futuro. Bueno, hermana querida se que en algún momento nos vamos a ver y ahí me sumaré a los festejos, como vos a los míos y de los demás, que están contigo. Te envío un beso enorme, desde esta lejanía en la que cada día te extraño mas y en mis personales diálogos con Dios te traigo “al presente”. Dales a los “viejos”, a Carlos también un beso grande, como a todos quienes ves cada día, en ese celestial lugar, inflamado de la pureza más absoluta.