Leonor, la musa real que llevó a Machado por una blanca vereda.

Baeza, la ciudad jiennense a la que se retiró el poeta a la semana de enviudar en Soria, bautizará un parque con el nombre de su joven esposa: Leonor Izquierdo Cuevas.

Escribió alguna vez Antonio Machado: “Dicen que el hombre no es hombre / mientras no oye su nombre / de labios de una mujer. / Puede ser”. 

El poeta que nació en un patio claro de Sevilla donde maduraba el limonero oyó su propio nombre en Soria, tan lejos de su origen pero donde consiguió hacerse por primera vez no solo hombre, sino también poeta, porque fue en aquella remota ciudad –y en la pensión donde empezó a hospedarse tras ganar la oposición a profesor de Francés en un instituto- donde iba a conocer al breve amor de su vida, entonces una niña todavía: Leonor Izquierdo Cuevas

La chica tenía 13 años y él iba a cumplir 32. Es posible que ambos se conocieran en la pensión que regentaba un familiar de Ceferino e Isabel, los padres de Leonor, cuando también estos llegaron a Soria capital en el otoño de 1907. 

A Ceferino lo habían jubilado como guardia civil en el Castillo de Almenar, a solo 25 kilómetros de allí, que fue donde había nacido Leonor. La primera pensión cerró y fueron los padres de Leonor los que volvieron a montarla, en otra calle. 

El flechazo entre el poeta sevillano y la chica debió de producirse casi de inmediato. 

A Antonio debió de recordarle la muchacha, por la ingenuidad de su juventud, a su propia hermana Cipriana, muerta con 14 años nada más arrancar el siglo, en el año en que él se fue a París tras los pasos de su hermano Manuel… 

El caso es que, tan tímido como era, no tuvo otro recurso que dejarle donde ella lo viera un poema sobre una monjita que terminaba así: “Y la niña que yo quiero, / ¡ay! preferiría casarse / con un mocito barbero”. El joven barbero existía, de hecho, pero Leonor prefirió al poeta.

Tuvieron que esperar a que Leonor cumpliese los 15 años porque era la edad legal, con permiso paterno, para contraer matrimonio. 

La boda, en la iglesia de Santa María la Mayor de Soria, se celebró el 30 de julio de 1909. La madrina fue doña Ana Ruiz, la madre de Machado que tres décadas después habría de cruzar la frontera francesa en silla de ruedas mientras, desorientada por la edad y la violencia, le preguntaba a su Antoñito si faltaba mucho para llegar a Sevilla… 

El padrino, Gregorio Cuevas, tío materno de Leonor, dentista de profesión. Según el periódico local Tierra Soriana, a la boda asistió el claustro de profesores del instituto y un buen número de familiares y amigos de la pareja. 

El redactor deja caer, sutilmente, la falta de respeto de un grupo de gente que increpa a los contrayentes por la diferencia de edad… Pero Machado jamás haría referencia a ello, ni siquiera cuando veinte años después, en 1932, vuelve a Soria para recibir el título de Hijo Adoptivo de la ciudad…

Lo cierto es que la felicidad –tal vez la única felicidad plena de su vida- le iba a durar muy poco al poeta, que ya había publicado Soledades, galerías y otros poemas. 

Porque, como todo el mundo sabe, Leonor iba a morir de tuberculosis el 1 de agosto de 1912, recién aparecida la primera edición de Campos de Castilla, que no llevaba aún los poemas del llamado “ciclo de Leonor”, pues esos textos surgieron del drama que supuso, tan infructuosamente, intentar conservarla a este lado de la vida. 

Como no fue posible, Machado la convirtió en una auténtica musa, eternizando así a pesar de lo ocurrido más allá de la literatura… En una carta remitida muchos años después desde Segovia a su amigo Pedro Chico, escribe don Antonio: “Si la felicidad es algo posible y real –lo que a veces pienso- yo la identificaría mentalmente con los años de mi vida en Soria y con el amor de mi mujer, cuyo recuerdo constituye el fondo más sólido de mi espíritu”.

París: amor y enfermedad

Tras la boda, la idea era llegar a Barcelona para pasar allí la luna de miel, pero el plan se le truncó a la pareja por la Semana Trágica, de modo que se quedaron casi todo el verano en Fuenterrabía. Al regresar a Soria, Machado consigue una beca para seguir cursos de Filología Francesa en París y así perfeccionar sus conocimientos del idioma. 

De modo que la pareja parte hacia la capital del Modernismo a comienzos de 1911. Machado ya conocía aquella gran ciudad por su primera estancia de juventud, pero ahora, con Leonor, iba a ser distinto. Lo fue, de hecho, hasta que la víspera del 14 de julio, la fiesta nacional de allí, se manifestó la enfermedad en forma de hemoptisis. 

Leonor tuvo que ser hospitalizada, hasta que después de un mes y medio el doctor le recomienda que vuelva a España. 

Antonio, desesperado, escribe una carta a su amigo Rubén Darío en la que le pide prestado algún dinero para volver a Soria. 

El año que falta para la muerte de Leonor es un verdadero infierno para el poeta, que hasta se obsesiona con provocarse él el contagio para no tener que sobrevivir a su joven mujer. 

El primer poema que surge por todo aquel drama a punto de convertirse en tragedia es bien conocido: “A un olmo seco”, en el que después de identificarse con el moribundo árbol a orillas del Duero -por donde él había conocido tan poco tiempo antes a la joven Leonor- y después de celebrar “la gracia de su rama verdecida” por “las lluvias de abril y el sol de mayo”, pide “hacia la luz y hacia la vida, / otro milagro de la primavera”.

Baeza, la ciudad del viudo

Pero no pudo ser. Ocho días después del entierro, el abatido Antonio Machado abandona Soria. 

El periódico El Porvenir Castellano, que dirigía su amigo José María Palacio –casado, por cierto, con una prima de Leonor-, había informado del sepelio el 5 de agosto, con una esquela en primera página y la referencia de que los restos de la joven reposaban en el cementerio de El Espino, inmortalizado también por el poeta en aquella “Carta a José María Palacio”: “Palacio, buen amigo, / ¿está la primavera / vistiendo ya las ramas de los chopos / del río y los caminos? En la estepa / del alto Duero, Primavera tarda, / ¡pero es tan bella y dulce cuando llega!…”, escribirá el poeta, sorprendido por la lentitud de una primavera tan diferente de la andaluza… E irá añadiendo: “¿Tienen los viejos olmos / algunas hojas nuevas?”… El poeta sigue preguntando en la carta, y deja para el final el verdadero, dolorido, directo cometido de la misiva: “Con los primeros lirios / y las primeras rosas de las huertas, / en una tarde azul, sube al Espino, / al alto Espino donde está su tierra”. 

El encargo de Machado, como tantas de sus palabras sacralizadas con el tiempo, se convirtió en tradición. Y lo cierto es que Soria acabó encontrando su lugar en el mapa poético de las letras españolas… ¿Qué ciudad de nuestro país puede presumir de que algún gran poeta le haya dedicado versos como estos? “Es la tierra de Soria árida y fría. / Por las colinas y las sierras calvas, / verdes pradillos, cerros cenicientos, / la primavera pasa / dejando entre las hierbas olorosas / sus diminutas margaritas blancas”. 

También Baeza (Jaén) iba a encontrar ese lugar en el mapa poético a pesar de que recibe a Machado en el peor momento de toda su vida. “Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería. / Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar. / Tu voluntad se hizo, Señor, contra la mía. / Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar”, escribiría Antonio desde la ciudad más castellana de Andalucía en la que podría haber recalado, la del viejo casino provinciano… 

La ciudad que este próximo 22 de febrero, en el 84º aniversario de la muerte en Colliure (Francia) del poeta, en 1939, va a inaugurar un parque con el nombre de Leonor Izquierdo Cuevas, en el desarrollo de la Semana Machadiana que se celebra allí con conferencias, recitales y actuaciones musicales.

“Una noche de verano…”

Leonor estaba llamada a convertirse ya en una musa no solo para Machado, sino para las letras españolas. 

Sabemos poquísimo de su vida, de su personalidad, de su físico, más allá de alguna descripción de quienes la conocieron y de alguna fotografía. 

Pero su nombre remite al amor dolorido como antes lo había hecho Laura en los poemas de Petrarca, o Elisa en la de Garcilaso disfrazado del pastor Nemoroso… “Una noche de verano / -estaba abierto el balcón / y la puerta de mi casa- / la muerte en mi casa entró. / Se fue acercando a su lecho / -ni siquiera me miró-, / con unos dedos muy finos, / algo muy tenue rompió. / Silenciosa y sin mirarme, / la muerte otra vez pasó / delante de mí. ¿Qué has hecho? / La muerte no respondió. / Mi niña quedó tranquila, / dolido mi corazón, / ¡Ay, lo que la muerte ha roto / era un hilo entre los dos!”.

Maldito verano aquel. Desde Baeza, Antonio iba a reescribir, para mejorarlo tanto, su poemario Campos de Castilla, cuya versión definitiva no iba a publicarse hasta 1917. 

De aquellos años baezanos será aquel poema inolvidable del dolor por la muerte de su joven esposa convertido en esperanza: “Soñé que tú me llevabas / por una blanca vereda, / en medio del campo verde, / hacia el azul de las sierras, / hacia los montes azules, / una mañana serena. / Sentí tu mano en la mía, / tu mano de compañera, / tu voz de niña en mi oído / como una campana nueva, / como una campana virgen / de un alba de primavera. / ¡Eran tu voz y tu mano, / en sueños, tan verdaderas!… / Vive, esperanza, ¡quién sabe / lo que se traga la tierra!”. 

Desde luego, la tierra no se tragó el nombre de Leonor Izquierdo, que sigue tan vivo en la poesía.

Imagen de portada: Antonio Machado y su esposa; Leonor. (Archivo)

FUENTE RESPONSABLE: El Correo. Sevilla; España. Por Álvaro Romero. 5 de febrero 2023.

Sociedad y Cultura/Literatura/Poesía/Antonio Machado/Leonor Izquierdo Cuevas/Soria; España.

Descubren que la oxitocina no es realmente la hormona del amor y no es necesaria para formar lazos profundos.

Un estudio con roedores de pradera confirmó que la ‘hormona del amor’ no es necesaria para encontrar pareja o cuidar a nuestra red de apoyo.

Se viene febrero. Y sí, empezarán los cientos de miles de artículos sobre cuál es la química del enamoramiento en el cerebro. Sin ser una casualidad por completo, un equipo de científicos de University of California, San Francisco publicó en la revista Neuron recientemente un estudio que desmitifica la función de la oxitocina, conocida también como la ‘hormona del amor’.

En la cultura popular, se le atribuye a esta hormona el desarrollo de confianza y cariño en mamíferos. Para desmentir esta creencia, los investigadores recurrieron a una de las especies que demuestra más apego social a largo plazo con sus parejas: los ratones de pradera. Esto fue lo que encontraron.

¿La oxitocina es necesaria para enamorarse?

Hámster europeo (Cricetus cricetus) avistado en Austria. / Getty Images

Entre los mamíferos que existen en la Tierra, los ratones de pradera (Microtus ochrogaster) han demostrado tener una filiación muy fuerte con la monogamia. Es decir: una vez que escogen una pareja para aparearse, se quedan con ella para el resto de sus vidas. No necesitan a nadie más.

De acuerdo con Devanand Manoli, biólogo de la Universidad de California, este comportamiento se identificó por primera vez hace 40 años. Desde entonces, la especie ha despertado el interés de la comunidad científica por su intensa necesidad de mantener una misma pareja para siempre.

Cinco ratones de cosecha en una espiga de trigo, Indiana, EE.UU. / Getty Images.

Para comprobar si realmente necesitaban la ‘hormona del amor’ para establecer estos vínculos vitalicios, los investigadores a cargo de Manoli inyectaron un fármaco para inhibir la señalización de la hormona en el cerebro de estos roedores en un entorno controlado de laboratorio. Se sorprendieron:

«[…] NUESTROS ESTUDIOS REVELAN INESPERADAMENTE QUE EL APEGO SOCIAL, EL PARTO Y EL COMPORTAMIENTO DE LOS PADRES PUEDEN OCURRIR EN AUSENCIA DE SEÑALIZACIÓN DE OXITOCINA EN RATONES DE PRADERA», ESCRIBEN LOS AUTORES EN EL ESTUDIO.

Es decir: las hembras siguieron teniendo afinidad por sus crías, y no abandonaron a sus parejas cuando dejaron de sentir los efectos de la oxitocina. La apuesta de los biólogos es que la oxitocina no sea la única responsable de estos vínculos amorosos, sino que sean resultado de una interacción química mucho más compleja, que la ciencia no ha logrado decodificar.

Por ello, los investigadores cuestionan si realmente la ‘hormona del amor’ es necesaria para generar vínculos profundos. Parece ser que, en la especie monogámica por antonomasia, éste no es el caso.

Imagen de portada: Ratones blancos sentados en una flor / Getty Images

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. Por Andrea Fischer. 30 de enero 2023.

Sociedad y Cultura/Ciencia/Amor/Animales/Hormonas.

La relación entre Eros y la filosofía.

El filósofo sería un medio entre la ignorancia y la sabiduría. Decía Platón en el Banquete: «Eros es necesariamente amante de la sabiduría, y por ser amante de la sabiduría está, por tanto, en medio del sabio y del ignorante».

Si deseas profundizar en esta entrada; cliquea por favor adonde se encuentre escrito en color “azul”. Muchas gracias.

Para abordar este punto, voy a centrarme en una parte de la mitad final del Banquete de Platón: el diálogo entre Sócrates y Diotima, de donde extraigo la idea fundamental del tema. Antes de desarrollar la relación entre Eros y la Filosofía, me parece preciso en primer lugar clarificar lo que Sócrates, instruido por Diotima, da a entender sobre la cuestión de Eros: quién es y cuál es su naturaleza.

Por un lado, la naturaleza de Eros: Diotima, por medio de un relato mítico, nos explica que Eros es hijo de Poros y Penia. Por una parte, Penia era la personificación de la Pobreza, es decir, la falta de recursos, y, por otro lado, Poros es la divinidad de la riqueza, la valentía y la fortaleza. Contextualizando un poco, todo discurre en la celebración del nacimiento de Afrodita. Entonces, Penia, aprovechando la embriaguez de Poros, se hace un hijo de este, engendrando así a Eros. Por tanto, entendiendo su naturaleza, se puede deducir que Eros lleva inherente a su ser: la carencia, que se traduce por el deseo incesante hacia eso de lo que está falto y, al mismo tiempo, posee la valentía y la tendencia a estar siempre al acecho de lo bello y lo bueno, pues:

Es Eros también acompañante y escudero de Afrodita, al ser engendrado en la fiesta del nacimiento de la diosa y al ser, a la vez, por naturaleza un amante de lo bello, dado que también Afrodita es bella.

(Banquete, 203c)

Eros es amante de la sabiduría, pues al carecer de ella, la desea poseer. Se podría decir, en relación con la Filosofía, que cualquier amante de la sabiduría se encuentra poseído por este medio que es Eros, pues se es consciente de la carencia de conocimiento, y por ello, se desea conocer. Este deseo es fundamental, ya que es lo que motiva y da plenitud a la actividad filosófica. Los filósofos serían esos «valientes’’ que se dirigen a atravesar el puente que conduce a lo verdaderamente Bello: la sabiduría. Estas personas, al igual que Eros, se diferencian del ignorante en que no creen saber, pues son conscientes de su desconocimiento, y por ello desean conocer. En cambio, los ignorantes desconocen, además, su propio desconocimiento, por eso no desean saber más, pues no piensan estar faltos de sabiduría.

Más lo que consigue siempre se le escapa, de suerte que Eros nunca ni está falto de recursos ni es rico, y está, además, en el medio de la sabiduría y la ignorancia. Pues la cosa es como sigue: ninguno de los dioses ama la sabiduría ni desea ser sabio, porque ya lo es, como tampoco ama la sabiduría cualquier otro que sea sabio. Por otro lado, los ignorantes ni aman la sabiduría ni desean hacerse sabios, pues en esto precisamente es la ignorancia una cosa molesta: en que quien no es ni bello, ni bueno, ni inteligente se crea a sí mismo que lo es suficientemente. Así, pues, el que no supone estar necesitado no desea tampoco lo que no considera necesitar.

(Banquete, 203e-204a)

El filósofo sería un medio entre la ignorancia y la sabiduría. «Eros es necesariamente amante de la sabiduría, y por ser amante de la sabiduría está, por tanto, en medio del sabio y del ignorante» (Banquete, 204b).

Por tanto, la relación de Eros con la Filosofía es muy estrecha, pues es Amor por el saber; es ese impulso que nos mueve hacia el encuentro con la Belleza. Los filósofos, al reconocer la carencia de verdad, la buscan incesantemente, se ven ‘’poseídos’’ por el Amor a la sabiduría. La Filosofía sería el nombre que recibe este sentimiento de amor, y que da pie a la actividad de construir y cruzar el camino que conduce a la verdad. Filosofar no es más que esa incesante y amorosa búsqueda de respuestas, utilizando como herramientas las preguntas y la rigurosidad, para llegar al desvelamiento de la verdad.

También se debe destacar el hecho de que el conocimiento absoluto es un fin que nunca se llega a poseer del todo, pues, si se pudiera llegar a alcanzar, el deseo se desvanecería, ya que solo deseamos aquello que nos falta. Al ser conscientes de la imposibilidad de su alcance, estamos constantemente sedientos de saber y, lejos de ser una realidad pesimista, debemos entenderla como una gracia, ya que solo el hecho de intentar ir en su búsqueda implica un movimiento; movimiento que puede ocupar toda una vida llena de sentido, pues el conocimiento no se agota en una sola vida humana.

Por tanto, aunque esta no se alcance, la Belleza es una luz que conmueve y nos atrae. Y gracias a tener la vista orientada a ella, la vida del filósofo está dotada de intención y voluntad, y mientras se labra su camino hacia Bien pleno, descubre también partes de la realidad que le ayudan a comprenderla de una mejor manera: enriqueciendo su vida y su relación con esta. Y al mismo tiempo, esta experiencia va ligada con la enseñanza: el hacer ver al resto lo contemplado. En definitiva, la Filosofía es ese deseo por el saber, que motiva la vida del filósofo a la búsqueda y al acompañamiento de sus semejantes hacia el fin más pleno y bello; allí donde reside la felicidad.

—Por la posesión —dijo— de las cosas buenas, en efecto, los felices son felices, y ya no hay necesidad de añadir la pregunta de por qué quiere ser feliz el que quiere serlo, sino que la respuesta parece que tiene su fin.

(Banquete, 205a)

BIBLIOGRAFÍA: Platón, Fedro, Banquete (Trad. C. García Gual, M. Martínez Hernández y E. Lledó Íñigo). Madrid: Gredos.

Imagen de portada: Diotima (Ilustración) Wikipedia.

FUENTE RESPONSABLE: Filosofía en la red. Por Patricia Lorenzo. 11 de noviembre 2022.

Sociedad/Amor/Romanticismo/Filosofía clásica/Grecia/Eros/Platón

Hay siete tipos de amor, según los griegos.

El amor es el motor del mundo. El amor es más necesario que el propio aire. El amor puede ser la fuerza más arrebatadora y devastadora que existe, pero aspiramos a sentirlo en cualquiera de sus formas. 

Amor de madre, amor de hijo, amor de amigo, amor de amante, amor propio, amor por una mascota, amor por los demás… el sentimiento más universal que hay se presenta de tantas maneras como relaciones hay en el mundo, aunque para los griegos solo hubiera siete formas de «amor».

La fama de los griegos les precede, gracias a todas las investigaciones que han realizado diversos historiadores y que dejaron constancia de lo libremente que vivían el amor y la sexualidad. El arte también nos ha dado muchas pistas de lo «modernos» que fueron en la Antigua Grecia.

Juego peligroso de Henryk Siemiradzki.

Centrándonos tanto en lo sentimental como en lo carnal, los griegos, con el fin de buscar nuevas formas de entender y explicar el amor, escribieron relatos como las comedias, las tragedias, las épicas y las líricas.

En ellos, los protagonistas estaban llenos de sentimientos encontrados que trataban de ser contextualizados. Para ellos, el amor se interpreta de forma diferente según quién y cómo lo sienta y es así como se llegó a esta clasificación que divide el amor en siete tipos:

Philautia

Empezamos con el más importante, el amor propio, ese que tantas veces se nos olvida y que probablemente sea el origen y la única manera en la que se puedan practicar los restantes tipos de amor de una manera sana.

Narciso de Caravaggio.

Philia

Se dice del amor entre amigos y siempre busca el bien de la otra persona. Basado en la admiración y en la protección, puede ser uno de los amores eternos que conozcamos en nuestra vida.

El triunfo de Baco de Velázquez.

Ludus

Es puramente sexual, el de los amantes, encuentro de placer sin necesidad de tener ninguna relación sentimental.

Lovers de Malcolm Liepke.

Pragma

El amor verdadero de una pareja. Se forma a través del tiempo y de la confianza entre los dos, se basa en el respeto y aceptación de las diferencias entre ambos para así multiplicar las afinidades.

Het eerste kleinkind de Albert Neuhuys.

Agape

Es el amor incondicional que pone por delante a los demás, el bienestar de la otra persona, es decir, aceptamos al otro a pesar de sus imperfecciones. Es generoso, consciente de sus deberes, un amor espiritual y profundo cuya prioridad es el bienestar del ser amado.

Maternidad de Olga Boznańska.

Storge

El amor que se suele tener entre padres, hijos y hermanos. Este crece a lo largo del tiempo y se basa en las relaciones familiares y de amistad, por ello se caracteriza por ser leal y protector.

La familia Schuffenecker de Gauguin.

Eros

Basado en el amor apasionado e intenso que lleva a hacer locuras. Eros es el dios que simboliza el amor romántico, la pasión y la impulsividad. Se relaciona con lo efímero, el que se genera al principio de la relación e idealiza el momento mezclando el deseo y atracción sexual.

Psique reanimada por el beso del amor de Antonio Canova.

Imagen de portada:Psique reanimada por el beso del amor de Antonio Canova.

FUENTE RESPONSABLE: Cultura Inquieta. Por Wine Not.26 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Grecia/Amor.

 

 

El oscuro misterio de la muerte de Geli Raubal, la sobrina de Hitler y “su verdadero gran amor”.

«Una misteriosa oscuridad» envuelve la muerte de esta «belleza inusual», informó el diario Fränkische Tagespost dos días después de que el cuerpo de Angela Maria Raubal fuera descubierto en el apartamento de Adolf Hitler en Munich.

La llamaban Geli, abreviatura de Angela, era la media sobrina de Hitler y, según el respetado biógrafo alemán del líder nazi Joachim Fest, «su gran amor, un amor tabú».

Aunque la naturaleza física precisa de ese «amor» ha sido objeto de un acalorado debate entre los historiadores, pocos dudan de que ella fue, como dijo el historiador William Shirer, «la única historia de amor verdaderamente profunda de su vida».

Pero el 19 de septiembre de 1931, Geli fue encontrada muerta en su dormitorio en el apartamento de Hitler en Munich, Alemania.

Fue descubierta en un charco de su propia sangre con una herida de bala en el pecho con la pistola de su tío a su lado.

Nunca se hizo una investigación, ni siquiera una autopsia, lo que, en vez de sofocar rumores, los alentó, alimentando un enigma que, 9 décadas después, sigue sin resolverse.

No se supo -y probablemente nunca se sabrá- el grado de culpabilidad de Hitler en lo ocurrido, pero sí que lo afectó profundamente.

Gráfico que muestra el parentesco entre Geli y Hitler

Tras la muerte de su sobrina, cayó en una profunda depresión, casi comatoso, reportaron varios allegados. Tuvieron que vigilarlo pues ​​habló de quitarse la vida.

Se dijo que fue entonces cuando se volvió vegetariano porque ver carne le recordaba que ella era un cadáver.

Y cuando se recuperó, ordenó que sellaran el dormitorio de Geli y lo mantuvo como un santuario que llenaba de flores.

«La muerte de Geli tuvo un efecto tan devastador en Hitler que… cambió su relación con todas las demás personas», comentó en los juicios de Nuremberg Hermann Göring, el segundo hombre más importante de la Alemania nazi.

Heinrich Hoffmann, fotógrafo y amigo íntimo del Führer, fue más lejos.

Para él, si Geli no hubiera muerto, las cosas podrían haber sido diferentes. Con su muerte, dijo, «las semillas de la inhumanidad comenzaron a brotar dentro de Hitler».

¿Quién fue esa mujer que dejó tal huella en uno de los personajes más infames de la historia?

El tío Alf

Geli llegó de lleno a la vida de Hitler cuando ella tenía 17 años y él 36, pues su «tío Alf» invitó a su madre, Angela, quien trabajaba como ama de llaves en Viena, a que fuera a hacer lo mismo pero en su casa en Munich.

Angela y Adolfo Hitler al lado del mar

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Angela y Adolfo Hitler eran hijos de madres distintas pero un mismo padre.

Pronto, quien ya era líder del partido nacionalsocialista cayó rendido a los pies de su sobrina, a quien describió como una «belleza inusual».

Geli hacía que se comportara «como un hombre enamorado» que «la seguía muy de cerca» cual «adolescente enamorado», según el empresario Ernst Hanfstaengl, quien durante mucho tiempo fue un amigo cercano y colaborador de HItler.

Konrad Heiden, uno de los primeros y más respetados periodistas en hacer una crónica de Hitler, relató que la paseaba por los pueblos «mostrándole como el ‘tío Alf’ podía hechizar a las masas».

Pero ella no se quedaba atrás.

«Es una adolescente alta y atractiva, siempre alegre y tan inteligente con las palabras como su tío», escribió Rudolf Hess, quien se convertiría en el lugarteniente del Führer, en 1927. «Hasta él difícilmente puede competir con su ingenio».

En Munich. desfilaba del brazo de ella, llevándola a cafés, reuniones sociales y espectáculos, mientras le pagaba lecciones de canto con el sueño de algún día llegar a verla encarnando a una de las heroínas de sus amadas óperas wagnerianas.

Y entre más aumentaba su poder y fortuna, más se afianzaba la relación.

Geli Raubal con su tío y un fotógrafo caminando por el campo

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Geli y su tío Alf en uno de sus bucólicos paseos.

Cuando Hitler se mudó a su lujoso apartamento en la elegante Prinzregentenplatz de Munich, le pidió a Angela que se mudara a su casa más grande, su villa Berghof en Berchtesgaden, pero Geli se quedó con él, en uno de los 9 dormitorios.

Para entonces, la chica tenía 21 años y había pasado de ser la hija de una empleada doméstica a la reina en la corte de quien era descrito como «el rey de Munich», algo que provocaba admiración y envidia.

Encanto

«Muy de vez en cuando una mujer era admitida en nuestro círculo íntimo», recordó Hoffmann, «pero nunca se le permitía convertirse en el centro de él, y tenía que permanecer vista pero no escuchada … Ocasionalmente, podía tomar una pequeña parte en la conversación, pero nunca se le permitía defender un punto de vista o contradecir a Hitler».

Ni siquiera Eva Braun, una de las empleadas de Hoffmann a quien Hitler había conocido por primera vez en otoño de 1929, sería más tarde la excepción, a pesar de su larga relación.

«Para él», comentó el fotógrafo, «ella era solo una pequeña cosa atractiva, en la que, a pesar de su perspectiva intrascendente y de cerebro emplumado, o tal vez solo por eso, encontró el tipo de relajación y descanso que buscaba … Pero nunca, en voz, mirada o gesto, se comportó de una manera que sugiriera un interés más profundo en ella».

Con su sobrina, todo era distinto.

«Cuando Geli estaba en la mesa, todo giraba en torno a ella», escribió Hoffmann, «y Hitler nunca trataba de dominar la conversación.

«Geli era una maga. Gracias a sus formas naturales, totalmente libres de coquetería, su mera presencia ponía a todos los presentes en el mejor de los espíritus. Todos recitaban sobre ella, sobre todo su tío, Adolfo Hitler».

Geli Raubal con un ave

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES.Geli Raubal con un ave.

No todos.

Hanfstaengl la llamó «una pequeña puta de cabeza vacía, con el tipo de flor tosca de una sirvienta».

Agregó que aunque vivía «perfectamente contenta de acicalarse con su ropa fina, ciertamente nunca dio ninguna impresión de reciprocidad a las ternuras retorcidas de Hitler».

Pero pocos parecían compartir esa aversión.

Aunque la amiga de Geli, Henrietta Hoffmann, hija del fotógrafo de Hitler, señaló que «era tosca, provocativa y un poco pendenciera», también la describió como «alta, alegre y segura de sí misma».

«Las fotos no le hacían justicia a su encanto. Ninguna de las fotos que tomó mi padre la capturó».

«Geli parece más una niña», dijo después de la guerra Patrick Hitler, el hijo del hermano de Adolf, Alois Hitler.

«No se podría decir que era exactamente bonita, pero tenía un gran encanto natural. Solía ir sin un sombrero y vestía ropa muy sencilla, faldas plisadas y blusas blancas. Ninguna joya excepto una esvástica de oro que le regaló el tío Adolf, a quien ella llamaba tío Alf».

Para Emil Maurice, el chofer de Hitler, era «una princesa, sus grandes ojos eran un poema y tenía un cabello magnífico… la gente en la calle se daba la vuelta», según le dijo a Nerin E. Gun, autor de «Eva Braun: la amante de Hitler».

Y es precisamente un episodio con Maurice el que parece dar una clave de otro aspecto de su relación.

¿Jaula de oro?

Con un personaje tan amado y tan odiado como Hitler, es difícil saber qué de lo que se dijo fue cierto.

Adolfo Hitler

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Adorado y odiado.

Pero varias fuentes indican que, a pesar de que al futuro emperador del imperio nazi le gustaba exhibir a su sobrina para que fuera admirada, lo consumía algo que el primer biografo de Hitler Allan Bullock llamó una «celosa posesión».

Hoffman cita a Hitler en su libro «Hitler fue mi amigo» (1955) diciendo: «Estoy tan preocupado por el futuro de Geli que siento que debo velar por ella.

«Amo a Geli y podría casarme con ella. Pero sabes cuál es mi punto de vista. Quiero permanecer soltero. Así que retengo el derecho de ejercer una influencia en su círculo de amigos hasta que encuentre al hombre adecuado.

«Lo que Geli ve como compulsión es simplemente prudencia. Quiero evitar que caiga en manos de alguien inadecuado».

Según Henriette, Geli se volvió cada vez más indiferente hacia Hitler mientras él se apasionaba cada vez más por ella.

Y se enamoró de uno de esos inadecuados: Maurice, quien a su vez admitió haberse «enamorado locamente» de Geli.

Según contó, su amiga le dijo que ya no quería ser amada por Hitler y prefería su relación con el chofer: «Ser amada es aburrido, pero amar a un hombre, ya sabes, amarlo, de eso se trata la vida. Y cuando puedes amar y ser amado al mismo tiempo, es el paraíso».

Cuando Hitler se enteró, rechazó violentamente la idea de que se comprometieran, al menos por un tiempo, según deja ver una carta de Geli de diciembre de 1928.

«Tío Adolf insiste en que esperemos dos años, piénsalo, Emil, dos años enteros de solo poder besarnos de vez en cuando y siempre teniendo al tío Adolf a cargo, solo puedo darte mi amor y serte incondicionalmente fiel. Te amo infinitamente mucho».

Maurice fue despedido.

Geli Raubal mirando a Hitler dormir en el jardín

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Geli Raubal y Hitler en el jardín.

Geli siguió recibiendo el afecto de Hitler, aunque no se sabe qué forma tomaba ese afecto en la privacidad.

Pero muchos allegados coinciden en que cada vez fue más evidente que para ella ni los lujos ni su celebridad pública compensaban la opresión de su confinamiento.

Y en que en los últimos meses de su vida, estaba haciendo esfuerzos desesperados para escapar.

El último día

El viernes 18 de septiembre hace 91 años fue último día de vida de Geli.

Tanto el tío Alf como su sobrina tenían planes de viajar.

Hitler tenía un mitin el sábado por la noche en Hamburgo para iniciar su próxima campaña presidencial.

Geli quería irse a Viena. Algunos dicen que para siempre.

Casi todas las fuentes, con excepción de Hitler, aseguran que tuvieron una fuerte riña pues él le ordenó que se quedara en casa durante su ausencia.

En algún momento, ella se encerró en su habitación.

Adolfo Hitler y Geli Raubal en el mar

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Adolfo Hitler y Geli Raubal en el mar.

Su último acto conocido fue empezar a escribir una carta, que decía: «Cuando vaya a Viena, espero que muy pronto, conduzcamos a Semmering y…».

No terminó la primera frase. Ni siquiera escribió completa la última palabra: ‘y’ en alemán es ‘und’ y ella sólo alcanzó a escribir ‘un’.

Se convirtió en una de las piezas del rompecabezas eternamente incompleto.

Después de que la encontraran muerta al otro día, se dijo que se había suicidado.

¿Por qué suspendió su escritura en ese momento? Y, sobre todo, ¿por qué alguien a punto de quitarse la vida escribiría algo tan optimista?

También se dijo que fue un accidente, la versión de los hechos preferida por Hitler, quien, aterrado de que el escándalo pusiera un abrupto fin a sus aspiraciones de poder, le escribió al Münchener Post:

  • No es cierto que estaba teniendo peleas una y otra vez con mi sobrina [Geli] Raubal y que tuvimos una pelea sustancial el viernes o en cualquier momento antes de eso.
  • No es cierto que yo estuviera decididamente en contra de que ella fuera a Viena.
  • No es cierto que ella se iba a comprometer en Viena o que yo estuviera en contra de un compromiso. Es cierto que mi sobrina estaba atormentada con la preocupación de que aún no estaba en condiciones de su aparición pública. Quería ir a Viena para que un profesor de voz revisara su voz una vez más.
  • No es cierto que salí de mi apartamento el 18 de septiembre después de una feroz pelea. No había riñas, ni emociones, cuando salí de mi apartamento ese día.

Hay un vertiginoso número de versiones conflictivas sobre lo que ocurrió.

Incluyen desde que Himmler, el nuevo jefe de las SS, la visitó y la convenció de suicidarse por haber traicionado a su Führer hasta que fue el mismo Hitler quien la llevó a que lo hiciera pues ella estaba embarazada de un amante judío o que él mismo la asesinó.

Lo único que se sabe con certeza es que en algún momento entre el atardecer del 18 de septiembre y la mañana del 19, Geli Raubal, de 23 años de edad, recibió un disparo.

Un mes más tarde, Joseph Goebbels, quien sería ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich, comentó después de una conversación con Hitler que él «habló de Geli. La amaba mucho. Tenía lágrimas en los ojos…

«Este hombre, en el pináculo del éxito, no tiene ninguna felicidad personal».

Hitler también le contó a su consejero y confidente Otto Wagener que la extrañaba mucho: «Su risa alegre siempre fue una verdadera alegría, y su charla inofensiva fue muy divertida».

Sin embargo agregó: «Ahora soy completamente libre, interna y externamente. Ahora pertenezco solo al pueblo alemán y a mi misión».

Lo que ni Goebbels ni Wagener sabían era que poco después de la muerte de su sobrina, Hitler había intensificado su relación con una mujer que jugaría el papel más importante en su vida aparte de su madre: Eva Braun.

Imagen de portada:GETTY IMAGES. Geli Raubal (1908, Linz, Imperio Austrohúngaro – 1931, Munich, República de Weimar).

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Hace 9 horas

Sociedad y Cultura/Historia/Nazismo/Amor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El mitológico relato de Aristófanes que nos dejó buscando nuestra media naranja.

¡Ay! Tu otra mitad… tu alma gemela… tu media naranja… ¿la has encontrado?

La idea de que en algún lugar del mundo existe una persona que te complementa como ninguna otra es parte de una de las explicaciones más extrañas y encantadoras jamás inventadas sobre la razón por la que nos enamoramos.

Brotó de los labios del dramaturgo Aristófanes, un ateniense que había nacido justo debajo de la Acrópolis, alrededor del año 450 a.C.

A mediados de la década de 420, comenzó a poner en escena sus grandes comedias, que eran muy políticas o fantásticas, con animales parlantes y visitas al inframundo o a los cielos.

Pero su visión del amor la dio durante una fiesta un día del año 416 a.C.

Estaba con algunos otros atenienses muy famosos, entre ellos el gran filósofo Sócrates, y su estudiante Platón escribió lo que sucedió en un diálogo maravilloso llamado «El Banquete» o «El Simposio».

Lineas

«El Banquete» o «El Simposio» es un célebre texto griego que examina la naturaleza del amor: qué es, de dónde viene y qué significa estar enamorado.

Toma la forma de un diálogo dramático en una cena en una casa privada y comienza con los invitados acordando que es mejor no beber demasiado.

Luego deciden que cada 7 de ellos pronunciarán un discurso en alabanza del amor.

«El Banquete» es considerada como una de las obras maestras de la filosofía occidental e introdujo la idea del amor platónico.

Lineas

Hablando de amor

Los invitados al simposio buscaban encontrar lo que es loable en el amor.

Sócrates, por ejemplo, señaló que aprender a amar es un paso hacia el descubrimiento de una belleza y una verdad superiores, como las que ofrece la filosofía.

Aristófanes estaba destinado a hablar en tercer lugar, pero tuvo un ataque del hipo, por lo que un médico llamado Erixímaco habló sobre la naturaleza médica del amor, mientras que Aristófanes recuperaba su aplomo.

Y cuando lo hizo, en vez de ofrecer un discurso intelectual, inventó un mito.

Aristófanes hablando en El Banquete

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC HISTORY OF IDEAS. «Primero, es preciso que conozcan la naturaleza humana y las modificaciones que ha sufrido, ya que nuestra antigua naturaleza no era la misma de ahora», empezó diciendo Aristófanes.

«Aristófanes explica nuestra sensación de carencia, nuestra sensación de soledad hasta que encontramos nuestra otra mitad por medio de una nueva versión de los orígenes de la raza humana», cuenta la profesora de Clásicos de King’s College London Edith Hall, en la serie de BBC Radio 4 «Historia de las ideas».

«Primero, es preciso que conozcan la naturaleza humana y las modificaciones que ha sufrido, ya que nuestra antigua naturaleza no era la misma de ahora», declaró Aristófanes, y explicó que…

«El hombre primitivo era redondo, su espalda y sus costados formaban un círculo; y tenía cuatro manos y cuatro pies, una cabeza con dos caras, mirando en direcciones opuestas».

Dada su forma, podían caminar erguidos, como hacemos ahora, pero, cuenta Hall, cuando querían ir más rápido «rebotaban como pelotas, podían hacer saltimbanquis, viajaban constantemente y eran felices».

«Algunos de ellos eran todos mujeres, algunos, todos hombres, y otros, mitad mujer y mitad hombre».

Humanos redondos de Aristófanes

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC HISTORY OF IDEAS. La forma original era algo así.

«Eran también extraordinarios en fuerza y vigor», contó Aristófanes, «y tenían un inmenso orgullo, hasta el punto de que conspiraron contra los dioses».

El desafío

«Eso es un tipo estándar de mito griego -explica Hall- hay una especie que desafía a los dioses y es derrotada».

Cuando esta especie inventada lo hace, Zeus se dio cuenta de que tiene que hacer algo para debilitarlos y hacerlos menos insolentes.

Tras mucho pensar, le ordenó a Apolo que los cortara por la mitad y los dividiera para siempre, de manera que cada humano quedara con dos piernas, dos brazos, una cabeza y estuviera constantemente tratando de encontrar literalmente su otra mitad.

«Es una historia muy, muy hermosa, y Aristófanes agrega detalles para ilustrar cuán dolorosa fue esa separación», dice la clasicista.

Cuando Apolo ajustó a los humanos en posición vertical y les giró la cabeza para que pudieran ver a su otra mitad al frente, se daban fuertes abrazos tratando desesperadamente de soldarse de nuevo, sin lograr hacerlo.

Humanos redondos divididos y Aristófanes y mujer tristes

FUENTE DE LA IMAGEN – BBC HISTORY OF IDEAS

«Compadeciéndose entonces, Zeus inventó otro recurso y trasladó sus órganos genitales hacia la parte delantera (…) para que si en el abrazo se encontraba hombre con mujer, engendraran y siguiera existiendo la especie humana, pero, si se encontraba varón con varón, hubiera, al menos, satisfacción de su contacto, descansaran, volvieran a sus trabajos y se preocuparan de las demás cosas de la vida», contó Aristófanes.

El dramaturgo explica incluso por qué tenemos ombligo: según su relato, tras realizar el corte, Apolo juntaba toda la piel suelta y la fijaba con una costura en el medio de la barriga.

«Desde hace tanto tiempo, pues, es el amor de los unos a los otros innato en los hombres y restaurador de la antigua naturaleza, que intenta hacer uno solo de dos y sanar la naturaleza humana», declaró Aristófanes.

Almas gemelas

Para la casamentera profesional Mary Balfour, la creación de Aristófanes «es una idea muy moderna en cierto modo, porque su historia incorpora todos los aspectos de la sexualidad actual».

«Divide a los humanos en tres tipos diferentes. Hombres que aman a los hombres, mujeres que aman a las mujeres y mujeres y hombres que se aman entre ellos, y eso no podría ser más del siglo XXI».

Sin embargo, ve aspectos problemáticos.

«No deberías estar buscando a tu otra mitad para completarte sino ser autosuficiente, y no deberías entrar en una relación hasta que seas una persona completa y feliz porque son las personas felices las que hacen relaciones felices», dice la especialista en relaciones de pareja.

Además, aquello de que sólo existe un amor verdadero, un alma gemela que «quizás esté al otro lado del mundo, bloquea a mucha gente a encontrar pareja.

«Quizás camino al trabajo se cruzaron con varias personas adecuadas, sólo que no tuvieron el tiempo para conocerse y sentirse bien en su compañía, que es la base para una relación futura».

En resumen, no deberíamos esperar a encontrar la persona ideal, sino buscar una persona ideal.

Así tendremos más chance de encontrar a nuestra media naranja.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 6 de agosto 2022

Sociedad y Cultura/Filosofía/Amor

 

 

 

Por qué es tan agotador buscar el amor a través de las apps de citas.

Dar likes, chatear, salir en citas, ghostear (como se conoce cuando alguien te deja de hablar sin dar razón alguna, como un «fantasma»): las citas en la era de internet pueden llegar a ser un pesado y deprimente trabajo, el cual deja a muchas personas solteras sintiéndose exhaustas.

Andy Hong se siente como si estuviera conociendo a la misma mujer una y otra vez en las aplicaciones de citas online: mujer graduada de una pequeña escuela de Nueva Inglaterra (como se conoce a la región nordeste de EE.UU.) que le gusta esquiar y practicar deporte.

El chico de 28 años dice que no tiene ningún problema con este tipo de mujeres, pero dice que no está generando necesariamente una conexión con ninguna de ellas, y sabe que hay todo tipo de personas ahí afuera con las cuales él podría disfrutar de una relación romántica.

La repetición le parece pesada, pero la aplicación Hinge le sigue recomendando personas del mismo tipo. «Le apuntan a un tipo, y te ofrecen un tipo», dice Hong, quien vive en Boston, sobre Hinge.

La experiencia ha dejado a Hong con lo que él llama «fatiga de decisiones», o como otros lo llaman: «agotamiento de las aplicaciones de citas».

Citas en línea, ¿una experiencia agotadora?

Un hombre busca pareja en una app

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Es un fenómeno prevalente en el mundo de las citas en línea. Las personas se cansan del sinfín de opciones potenciales disponibles en las aplicaciones.

Muchos usuarios se frustran con el tiempo que pasan en línea, a comparación del tiempo que pasan saliendo en citas de verdad.

«Desde una perspectiva de números puros, de unas 10 personas con las que hipotéticamente saldrías en citas, tendrás a lo mejor una conversación sólida con siete u ocho de ellas», dice Hong. «De esas siete u ocho, podrás terminar en una o dos citas».

Sin embargo, hoy en día es difícil que las personas solteras no se enfrenten al mundo de las citas digitales: a pesar de que muchos saben que es un trabajo difícil y, potencialmente desilusionante.

Una mujer envía un mensaje de texto en la oscuridad

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Según un estudio de 2019, las citas en línea son ahora una manera mucho más probable para conocer pareja que un encuentro casual.

Pero puede tener consecuencias: una encuesta reciente hecha por la aplicación de citas británica Badoo mostró que más del 75% de las personas solteras sintieron agotamiento después de interacciones poco gratificantes y «matches» poco adecuados en plataformas y apps.

Investigaciones hechas por Hinge también encontraron que una parte significativa de sus usuarios (61%) se sentían abrumados por el proceso de citas en la actualidad, y un estudio de abril reveló que cuatro de cada cinco adultos «había experimentado algún tipo de fatiga emocional o agotamiento de las citas online.»

Y aún así, las personas siguen usando las citas online para conseguir parejas potenciales. Pareciera que, independientemente de qué tan mala sea la experiencia, las aplicaciones siguen siendo una de las maneras más fáciles de conocer gente con intenciones románticas en un mundo que poco a poco se traslada a la web.

Si las personas se van a mantener en estas aplicaciones para buscar citas, ¿hay maneras de mitigar el trabajo exhaustivo?

«Tanto por lo que hay que atravesar»

Muchas caras en una pantalla

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

De manera simple, el agotamiento de las aplicaciones de citas se refiere al cansancio que llega después del uso prolongado de estas, dice Nora Padison, una terapeuta de Baltimore, en EE.UU.

Existen señales básicas para identificar este tipo de fatiga: cuando un usuario asocia sentimientos negativos a las aplicaciones de citas; cuando el acto de usar la aplicación y el proceso de citas que le sigue les deja exhausto; y cuando se siente como si fuera «un segundo trabajo», dice Padison, quién ha liderado dos «grupos de apoyo para citas modernas» para adultos entre 25 y 35 años.

Según las investigaciones de Leah LeFebvre, una profesora asociada de estudios de comunicaciones de la Universidad de Alabama, más de la mitad de un grupo de 395 usuarios de Tinder a los que entrevistó en 2017 había desinstalado la aplicación varias veces.

En casi el 40% de esos casos, era porque el usuario había iniciado una relación. Pero 35% de los participantes dijeron que se deshicieron de la aplicación porque se «sintieron poco exitosos».

Esto quiere decir que «no tuvieron respuestas, o matches, o posibles parejas o experiencias negativas», le dijo LeFebvre a la BBC en un correo. Algunos simplemente se «aburrieron» o «cansaron» de usar la aplicación; otros encontraron que «no tenía sentido», todos síntomas de agotamiento de las aplicaciones de citas.

Un hombre mira su telefono solo en una estación de bus

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Me siento agotada a veces cuando siento que tengo que pasar por literalmente 100 personas para encontrar a alguien al que considere moderadamente interesante, o a alguien al que quisiera por lo menos hablarle», dice Rosemary Guiser, una terapista del habla de 32 años basada en Filadelfia, EE.UU. «Se siente como que hay tanto por lo que hay que atravesar».

Guiser comenzó a usar aplicaciones como Bumble y Hinge cuando terminó una relación en enero, aunque su primera experiencia con aplicaciones de citas fue en 2013 y 2014 con OkCupid y Tinder. Dice que comenzó a sentirse agotada con las aplicaciones «casi inmediatamente» desde que las abrió.

«El proceso de hablar con alguien, planear para encontrarse con ellos, luego encontrarse con ellos, es mucho tiempo y trabajo», dice Guiser. Además, agrega que no le gusta chatear en las aplicaciones porque esas conversaciones de texto no ofrecen una visión real de la otra persona.

«Puedes tener una gran conversación con alguien, pero luego los conoces y en 10 segundos te das cuenta que no es una persona a la que querrías conocer», dice, lo que representa una pérdida de tiempo. También puede ser un desencanto emocional darse cuenta que la persona que parecía ser un candidato ideal en línea, no existe en la vida real.

El diseño y los problemas de comportamiento

Una mano y un teléfono

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

El diseño de las aplicaciones de citas también puede causar frustraciones para los usuarios exhaustos.

Guiser se cansó de que elementos que hubieran hecho mejor su experiencia con las aplicaciones requirieran pago, algo que ella decidió no hacer. Por ejemplo, dijo que lo primero que revisa en una potencial pareja son sus creencias políticas. Pero en Bumble, dice, tienes que pagar para filtrar a las personas basándote en estas características.

Y como no está pagando, «tiene que atravesar decenas y decenas de personas a las que no les daría ni una segunda mirada».

También puede ser difícil navegar distintas aplicaciones de citas al tiempo, pero muchos usan más de una porque sienten que les da mejores oportunidades de encontrar una pareja. Brincar entre las diferentes interfaces puede ser un problema. «Me acostumbré a la interfaz de una, y después me voy a la de la otra y es como ‘ups, acabo de descartar a alguien que me gustaba’ o ‘le acabo de dar super like a alguien cuando lo único que quería era ver sus fotos'» dice Guiser.

Y luego está la dificultad de interactuar con las potenciales parejas. Esa parte del proceso abre otra cantidad de experiencias desmotivadoras, debido a que muchos tienen la inclinación de actuar de manera irrespetuosa en las citas en línea.

Una joven mira su teléfono con preocupación

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Por ejemplo, una encuesta de la plataforma de citas Plenty of Fish de 2016 encontró que entre 800 millennials saliendo en citas, el 80% había sido víctima de ghosting durante el proceso.

Como existe una pantalla mediando en las interacciones entre persona y persona, es más difícil ver como un ser humano a la persona con la que se están comunicando, se vuelven más bien personajes en el juego de las citas online, lo que hace más fácil tratarlos de una manera inhumana.

Las mujeres particularmente se enfrentan a la ferocidad del acoso en las aplicaciones de citas: un 44% de usuarias de menos de 35 años han reportado haber sido insultadas con alguna palabra ofensiva y el 19% han reportado recibir amenazas de daño físico, según el centro de investigación Pew.

La doctora Joan Orlando, una investigadora y autora enfocada en bienestar digital basada en Australia, asegura: «Creo que juegan más con las personas en línea», sugiriendo que no todas las personas usando las aplicaciones están ahí para buscar una cita.

Incluso aquellos que sí lo están, pueden ser crueles con otros, ya sea de manera intencional o simplemente porque es demasiado trabajo tratar a todo el mundo con niveles equiparables de humanidad. El repetido maltrato en línea puede contribuir a los sentimientos de negatividad y agotamiento con estas aplicaciones.

¿Quedarse o tomarse un descanso?

Una persona en una aplicación de citas

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Pero incluso a pesar de la fatiga, muchos, como Hong, se mantienen en las aplicaciones.

«Podrías comparar las aplicaciones un poco a Amazon o Facebook», dice Padison, «en que como son tan asequibles, se ha convertido más en costumbre» usar las aplicaciones de citas que conocer personas de otras maneras, así los usuarios no estén encantados con las plataformas.

La pandemia de covid-19, agregó, también acostumbró a las personas a las interacciones en línea, y creó en muchos la necesidad de escudriñar a sus pretendientes antes de conocerles en la vida real.

Tampoco es fácil conocer parejas románticas en espacios físicos, particularmente para las personas que no están acostumbradas a sentarse en bares. Padison sugiere encontrar actividades grupales para conocer personas con intereses parecidos, pero eso no siempre funciona. Hong, por ejemplo, dice que se unió a un jardín comunitario, pero «soy el más jóven ahí por décadas… esta no es la manera en la que voy a conocer a alguien».

Más bien, está buscando maneras para hacer la experiencia de las citas por aplicaciones más eficiente: «Estoy a la caza de ‘banderas rojas’ (comentarios o acciones acerca de alguien que puedan considerarse como ‘alarmantes’), dice, aprendiendo a identificar rápidamente aspectos del perfil de una persona que puedan mostrar que no es la indicada para él. Pero eso en sí mismo puede llegar a ser agotador.

Una chica en un bar

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Los expertos recomiendan identificar si la experiencia de las citas es agradable, de lo contrario, dar un descanso

«Estar juzgando constantemente, buscando minas, eso también cansa la mente», dice.

La experta en relaciones de Bumble Caroline West sugiere tomar las aplicaciones con mayor intencionalidad. «La mayoría de las personas en Bumble dicen que ahora son más frontales con sus matches sobre lo que quieren», dice.

Recomienda que los usuarios se limiten a sí mismos a conectar con dos o tres posibles candidatos a la vez para enfocarse en la calidad, más que en la cantidad. Bumble además tiene una herramienta para ayudar a los usuarios fatigados a «poner a dormir» su actividad para que puedan tomarse un descanso y avisarle a sus posibles contactos que están haciéndolo.

Para algunas personas, una pausa de las citas es exactamente lo que necesitan. Padison dice que ha hablado con algunos clientes que enfrentan problemas de agotamiento de las aplicaciones de citas sobre la posibilidad de eliminarlas del todo y tomarse algo de tiempo para trabajar en sí mismos.

Un hombre escucha música con audífonos

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Cuando la experiencia se torna agotadora, los expertos recomiendan descansar de las citas

Guiser ha dejado de usar las aplicaciones de citas porque ahora sale con alguien. No están en una relación exclusiva, así que puede seguir buscando otras posibles parejas en las aplicaciones. Pero le ha dado la bienvenida a la posibilidad de tomarse un descanso.

Después de todo, cuando estaba usando las aplicaciones, entró en la mentalidad tóxica de «nunca voy a encontrar a alguien si no uso esto de manera realmente agresiva».Lo único que logró fue sentirse mal consigo misma y con toda la experiencia.

Tuvo que aprender estrategias para enfrentar el hecho de que las citas le afectaban, como hacerse a sí misma ciertas preguntas para saber si estaba en un buen lugar antes de empezar a revisar las aplicaciones.

«¿Estoy disfrutando esto, o solo lo estoy haciendo porque me siento solitaria y me siento miserable?», dice. «Estaba intentando frenarme antes de caer en un agujero negro de ver personas y sentirme afectada». Desafortunadamente, cayó en ese agujero negro demasiadas veces, muchas más de las que considera fueron «buenas experiencias». Fue ahí cuando aprendió a soltar su teléfono.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC Love life. Por Jessica Klein. 1° de julio 2022.

Sociedad y Cultura/Salud Mental/Amor/Tecnología

 

 

 

Diana Aurenque, filósofa: “El amor solo es posible porque somos animales enfermos”.

Su primer libro en español -Animales enfermos- fue un éxito de preventa: algo poco usual para un libro de filosofía. En el texto, Diana Aurenque lleva el concepto de enfermedad hacia otro nivel: es esa falta de salud la que nos hace humanos. Y también la que nos hace amar.

A los 30 años, Diana Aurenque era oficialmente doctora en Filosofía de la Universidad de Friburgo. Estaba en Alemania, era 2011 y, desde allá, buscó trabajó en Chile, enviando su currículum a todas las universidades que pudo, aunque no le fue bien. 

Entonces se activó el azar: leyó por casualidad un aviso en el que buscaban un filósofo que quisiera especializarse en ética médica, para trabajar en la Facultad de Medicina de la Universidad de Tübingen, una de las más antiguas de Alemania. Pedían que el postulante tuviera especialidad en Nietzsche.

“Yo en realidad me había especializado en Heidegger, pero para la entrevista me volví experta en Nietzsche”, bromea la filósofa Diana Aurenque, quien se preparó, postuló y quedó en el cargo. “Estuve cuatro años en Tübingen, y ese puesto cambió mi vida. Mi jefe era filósofo y además médico, y profundizamos en temas que me parecieron fascinantes: la eutanasia, el aborto, la intervención de los cuerpos. Temas ético-médicos que tenían mucha conexión con lo público”, cuenta Aurenque, actual directora del departamento de Filosofía de la Universidad de Santiago (Usach), la misma en la que estudió Pedagogía en Filosofía −antes de irse a Alemania− y adonde volvió en 2015.

Hace dos años, en plena pandemia y con la expertise en el ámbito de la ética médica y la filosofía de la medicina, Diana Aurenque comenzó a aparecer cada vez más en medios de comunicación, en entrevistas y columnas, abordando diversos temas públicos. 

Participó antes de la pandemia en Congreso Futuro, y en actividades que rápidamente la posicionaron como referente en cuanto a la divulgación de la filosofía. “Creo en el rol político y en la democratización de la filosofía. Mientras más personas lean filosofía, mejor. No significa que vayan a ser más felices, pero sí serán sujetos más conscientes y empoderados de su situación”, dice.

Un ímpetu que la llevó a escribir su primer libro en español llamado Animales enfermos (Fondo de Cultura Económica), que se lanzará el próximo sábado 23 de abril en pleno Paseo Bulnes −el mismo barrio donde vive− afuera de la Librería del Fondo. El texto fue un éxito de preventa, algo poco común para un libro de filosofía. Tal vez por la extraordinaria habilidad de Aurenque de escribir temas que podrían parecer densos, con pluma liviana e inteligente, sin dejar de lado la argumentación robusta.

“Somos ‘animales enfermos’ en comparación con el animal no humano, porque requerimos de una serie de mecanismos ajenos a la naturaleza para asegurar nuestra existencia”, dice la filósofa, para aludir a la tesis del libro. “Si comparamos al ser humano con otros mamíferos, el humano es sumamente deficitario y dependiente. No nacemos caminando, necesitamos cuidado por muchos años. Requerimos ropa, zapatos, casas”, añade.

Así, la “enfermedad” es una condición existencial. En sentido biológico, porque mientras vivimos nos enfermamos (y finalmente terminamos por morirnos). Y en el sentido filosófico, entendiendo que vivimos siempre con una carencia que es la que nos lleva a razonar, creer, crear y armar todo un sistema para sobrevivir. 

Es decir, la enfermedad es al mismo tiempo un poder. “Todo lo que nos rodea es una construcción. Pero no porque seamos poderosos creadores, sino porque biológicamente somos tan vulnerables, que todo lo demás es una construcción que nos permite ser y existir. Somos un maravilloso “animal enfermo” que sabe ser “sano” de una y mil formas; una y mil veces”, dice Aurenque, quien en su libro navega por temas como la ética, la dietética, la terapia, los cuerpos, la vejez o la muerte. Y termina con un capítulo magistral dedicado al amor.

“Me parece que el amor −en sus diversas formas− es una de las expresiones más claras de nuestra extraña condición animal; porque independiente de las diversas formas en las que podamos definir, vivir o comprender el amor, pese a muchas diferencias culturales y particularidades subjetivas, concordaremos en que el amor refiere a un vínculo afectivo que, sin ser realmente necesario o imprescindible para el vivir biológico, sin tratarse de una necesidad básica material como lo es alimentarnos, cobijarnos o descansar, lo consideramos como tan o más vital que ellas. Porque seamos claros: si el amor tiene conveniencia, dependencia, utilidad u obligación, entonces ya no es amor”, dice la filósofa.

¿Cómo defines el amor?

Amar significa muchas cosas. Y además, hay amores distintos: amor romántico, amor de padres y madres a hijos (y viceversa), etc. Algo común a todos ellos es, quizás, que se trata de un vínculo de los más fuertes que nos afectan y que nos obliga a decidir y actuar acorde a ese sentir. 

Pero, el amor no es una pulsión, una emoción irracional, como a veces se cree, sino que es un sentir que tiene, como observó Pascal, su propia racionalidad.

Decir “te amo”, por ejemplo, significa decir: siento amor por ti, pero no como uno siente otras emociones −ira o tristeza− que vienen y van. 

El amor es algo que quiere permanecer. En cada “te amo” se dice un sentir actual que alberga una intención de futuro, un anhelo por eternizarse. El amor es una de las maravillosas ficciones que nos dan sentido, miseria o alegría en nuestras vidas. Y que es posible precisamente porque somos animales enfermos.

Entonces, ¿la salud tiene que ver precisamente con el amor?

Si la “salud” en sentido humano −como quiero mostrar en el libro− es un asunto tan plural (pues hay distintas “saludes”), pero a la vez tremendamente personal y multidimensional, y el amor al mismo tiempo es uno de los fenómenos y experiencias que más nos determinan en la vida, uno que más nos marca e importa, entonces el lugar y sentido que le demos a este fenómeno, concepto o experiencia, tendrá mucho que decir respecto de cuán “sanos” o “enfermos” nos sintamos.

En el libro dices que el amor es intrínsecamente complicado.

El amor romántico siempre es un “rollo”; un estar “enrollado”. 

Porque el amor tiene muchas dimensiones, capas que lo constituyen: hay los componentes biológico-evolutivos (en nosotros por ser animales; el goce, la atracción o el apego), los psicosociales y los culturales. Todos estos tienen algo que ver en cómo, a quién y porqué amamos. 

Pero hay que agregar: el amor hoy es más difícil que antes porque se le cree como a un nuevo Dios: al amor le pedimos todo y de él, esperamos todo. 

Pero, curiosamente, pedimos todo sin realmente cumplir con lo único que el amor quizás requiere: amar al otro como otro. Hay muchos “yoes” que se repiten y quieren en sus parejas copias de sí mismos o, extensiones de sus ideales, pero poco amor y entrega al otro: con sus resistencias, complejidades y propias bellezas.

Claro, como lo que cuentas de Heidegger en tu libro. Cuando él le escribe a Hanna Arendt traduciendo a San Agustín, señalando que “amo” significa: quiero que seas lo que eres.

Exacto. Es una idea del amor que precisamente va en contra de la idea del amor con la que uno crece: la de posesión del otro. Siempre se dice que nadie posee a nadie; pero en la práctica, pienso que todos alguna vez hemos caído en entender el amor en términos de propiedad. ¿Y cómo no caer? Cuando el amor ocurre, nos ocurre, interrumpe el curso “normal” de la vida, nos vuelve “locos” a todos y, al menos por un momento, hace la vida más linda, colorida e interesante. Porque, como decía antes, el amor se siente y quiere eternizarse; pero la voluntad de amor no garantiza y, pienso, hasta lo espanta. Ante ese anhelo por eternidad que surge del amor, deberíamos recordar que se vincula no al amor que yo siento, sino al amor que el otro me provoca, justamente, porque es ese otro. Dejar ser es quizás lo más difícil de amar, y curiosamente, debería ser lo más fácil.

* El lanzamiento del libro Animales enfermos se realizará en Paseo Bulnes 152, a las 17 hrs, y será presentado por el escritor y divulgador argentino Darío Sztajnszrajber.

Imagen de portada: Gentileza de La tercera. Chile.

FUENTE RESPONSABLE: La Tercera. Por Daniela González. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Filosofía/Amor/Psicología

Quiero estar con vos…

Es tal cual dicen
algunos,
el amor verdadero
es solo
el amor imposible.

Dentro de
mi pecho amante
se que por vos
en este transito
de mi vida,
daría todo
por ser correspondido.

Pero no soy necio,
el amor
como en tantas
otras cosas,
se juega de a dos
y a diferencia
de otros,
debe contener
una llama
que se encienda
en cada beso,
en cada abrazo,
en cada roce.

No es ya
como el pasado,
en que el amor
se jugaba
con la triste fantasia
de ser
para toda
la vida,
pero es mas
que suficiente
verlo transformado
en algo
que ambos
compartimos
y cuidamos.

Por ello
mi sorpresa
de hoy,
en que
nuevamente
diste una
esperanza.

Ten por seguro
que cuando te
envuelva
en besos, apasionado
veré si como antes
sigo sintiéndote
vibrar,
cuando
a escondidas
en el jardín 
de tu casa,
alguno
te robaba.

Bien sabes
que vivo por vos,
porque seré
todo aquello
que tu mano toque,
palpitando
mi corazón
ante cada sonrisa
que me regales
cada día.

Imagen de portada: Gentileza de Pinterest

Las cosas que no te conté: una mirada adulta sobre el fin del amor.

Las cosas que no te conté, drama de William Nicholson protagonizado por los excelentes Annette Bening y Bill Nighy, propone una mirada adulta y emotiva sobre las separaciones.

Si hay algo sobre el amor que es de carácter casi indiscutible es que si no se cultiva entre quienes se aman, muere lentamente. El vínculo muta, pero ya no es amor. Partiendo de la base de una ruptura inesperada, Las cosas que no te conté propone una muestra sobria y elegante del talento que tienen Annette Bening y Bill Nighy.

Edward (Bill Nighy) toma la decisión de dejar a su mujer, Grace (Annette Bening), tras 29 años de matrimonio. 

A partir de este momento, cada uno de ellos, a su manera, buscará la forma de rehacer su vida en un pequeño pueblo costero cerca de los acantilados de Hope Gap. 

La raíz emotiva de la situación permite que William Nicholson, el director, analice en profundidad las cargas y secretos que subyacen en las relaciones largas, y que son transmitidas de padres a hijos.

Si lo deseas, cliquea aqui

Las cosas que no te conte – Trailer subtitulado

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Los diálogos tienen una carga dramática fuerte y es muy acertada la elección de que sean Bening y Nighy los responsables de expulsar los parlamentos dado el amplio abanico de matices por los que transitan sus composiciones. 

A la dupla de actores se suma Josh O’Connor (el príncipe Carlos en la serie The Crown) en una muy lograda interpretación de un hijo huidizo que no asume los demonios vinculares que lo persiguen. 

Bajo una atmósfera escénica calma, Las cosas que no te conté narra duras verdades en forma sensible, humana y despojada de redundancias. 

Mientras la pareja se desconecta, el efecto de conexión entre espectadores y el melodrama crece, al punto de encontrar puntos de pertenencia en los estados de dolor de Edward y Grace. 

Las cosas que no te conté puede ser un tanto melodramática pero el peso de las interpretaciones levanta la experiencia.

Dirección: William Nicholson.

Elenco: Annette Bening, Bill Nighy, Aiysha Hart, Josh O’Connor, Nicholas Burns, Rose Keegan, Sally Rogers, Steven Pacey y Nicholas Blane.

Imagen de portada: Gentileza de El Destape

FUENTE RESPONSABLE. El Destape. Abril 2022

Sociedad y Cultura/Amor/Convivencia/Crisis/Cinematografía