El gas usado para “desinfectar” a mexicanos en EE.UU que sirvió como ejemplo a la Alemania nazi. FINAL.

“¿Sabe qué es la vergüenza?”

Cuando inicia el programa Bracero en 1942 ya estaba extendido el uso de diferentes químicos como el kerosén en centros de inspección fronterizos.

Aunque el gobierno de EE.UU. alabó a los mexicanos que se enlistan como “soldados de la producción” y de la tierra en ese tiempo, con los años surgieron cientos de testimonios de trabajadores que señalaron sus experiencias como vergonzosas y humillantes.

La historiadora Mireya Loza recuerda en conversación con BBC Mundo que la imagen del trabajador rociado con DDT en la cara era la que más afectaba a los antiguos participantes del programa con los que habló.

“Muchos decían que sentían los efectos del DDT en los ojos, que tenían reacciones alérgicas en la piel y entendieron que no era un tratamiento humano”, dice la profesora de la Universidad de Georgetown.

Un grupo de trabajadores del programa Bracero alzan los brazos y están alineados contra la pared mientras son inspeccionados en una habitación del Centro de Procesamiento en Monterrey, México.

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA, MUSEO NACIONAL DE HISTORIA DE EE.UU.

Los trabajadores eran inspeccionados a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos. Aquí, en un centro de procesamiento en Monterrey, México, en 1956.

La académica inició su investigación entrevistando a decenas de braceros para un proyecto llamado Bracero History Archive (Archivo Histórico de los Braceros), impulsado por el Museo Nacional de Historia estadounidense Smithsonian.

“Muchos de estos trabajadores dijeron haber sentido algo feo porque era la primera vez que eran desnudados públicamente y frente a varias personas. Para ellos era un shock tremendo estar ahí y que los doctores les hicieran abrir las pompis, la boca; todo revisaban”, describe.

Los trabajadores eran generalmente inspeccionados en sedes administradas por Estados Unidos dentro de México y en ciudades fronterizas como Hidalgo, en Texas.

Además de las fumigaciones, los vacunaban contra la viruela, les hacían exámenes de sangre y de rayos X y les revisaban las manos en busca de callos que demostraran que tenían experiencia en el campo.

Un bracero es vacunado mientras otros esperan en la fila en el Centro de Procesamiento en Monterrey, México, en 1956.

FUENTE DE LA IMAGEN –  CORTESÍA, MUSEO NACIONAL DE HISTORIA DE EE.UU.

Los trabajadores también eran vacunados contra la viruela.

Un funcionario de gobierno revisa las manos de un aspirante al programa Bracero.

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Era común que las manos de los trabajadores fueran revisadas en busca de callos como prueba de que ya trabajaban la tierra.

José Silva, un campesino oriundo de Michoacán que empezó a trabajar desde los 6 años, describió en 2005 con cierto enfado la experiencia que vivió mientras fue bracero durante una entrevista disponible en el Archivo Bracero:

“Por una parte sí fue un buen programa (…) No tuve problema, me ayudé económicamente. 

Lo que no me gustaba era que nos fumigaron. Sentí vergüenza. ¿Sabe qué es la vergüenza? Todos formados así, sin ropa, y salíamos así caminando y allá en la puerta estaba el hombre con el fumigador. Muy mal. No éramos animales, éramos cristianos, ¿por qué nos fumigaban?”.

Víctor Martínez Alemán, originario de Tlaquiltenango, en Morelos, se enlistó en el programa en 1956 y trabajó en California:

“Nos pasaron, encuerados, delante de todas las muchachas, ya no más nos tocábamos acá pero encuerados para pasar donde nos iban a fumigar, bien fumigados así y todo… 

A nosotros nos daba vergüenza porque teníamos que pasar como con 20 mujeres (…) Eran todas secretarías. Y con manos atrás, nada de taparse, nada… Nos quería hasta pegar (…) Nunca había pasado esas penas pero como yo lo que quería era llegar a Estados Unidos para hacer algo…”.

“Injusticias y abusos”

A través del Archivo Bracero, el gobierno de EE.UU., mediante el Museo Nacional de Historia y diferentes instituciones académicas, reconocen que los trabajadores fueron sometidos a una serie de “injusticias y abusos”.

“Muchos se enfrentaron a alojamiento deficiente, discriminación e incumplimiento de contratos, incluso fueron estafados al recibir sus salarios”, indica el sitio web.

Un grupo de braceros en un cultivo en Salinas, California, en 1956.

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Un grupo de braceros en un cultivo en Salinas, California, en 1956.

Pese a estas investigaciones, ningún presidente o autoridad de alto cargo a nivel nacional en EE.UU. ha ofrecido disculpas públicas ni reparaciones por los efectos negativos que desencadenó el programa, indica la historiadora Mireya Loza.

Tampoco existe una investigación exhaustiva sobre el impacto de pesticidas, incluido el DDT, en la salud de millones de braceros que fueron fumigados.

Aunque el programa culminó hace casi seis décadas, aún queda una generación que vive para contarlo.

Carlos Marentes, activista por los derechos de los campesinos en El Paso, recogió también cientos de testimonios y denuncias de abusos laborales, y las fumigaciones sobresalía entre los recuerdos más amargos de los trabajadores.

“Naturalmente existía un miedo de que trajeran enfermedades contagiosas, pero eso conlleva a una estigmatización”, dice a BBC Mundo.

Para Marentes, el programa Bracero fue un ejemplo claro de “la contradicción en la política de inmigración” de Estados Unidos.

“Por una parte sabemos que los necesitamos (a los inmigrantes), para que hagan todo lo que no podemos o no queremos hacer, pero por otra parte nos han metido en la cabeza que hay que tenerles miedo”, sentencia.

CORTESÍA, MUSEO NACIONAL DE HISTORIA DE EE.UU.

Foto de portada

La escena que capturó esta foto de 1956 ha sido descrita como “un momento atroz”.

FUENTE:

  • Patricia Sulbarán Lovera

El gas usado para “desinfectar” a mexicanos en EE.UU que sirvió como ejemplo a la Alemania nazi. Parte I.

Muchos no sabían qué les estaban rociando, pero era tan extendido su uso que le apodaron “el polvo”.

La fotografía que abre esta nota es especialmente destacada por historiadores en Estados Unidos y algunos describen la escena capturada como “un momento atroz”.

En ella un funcionario enmascarado fumiga la cara de un joven mexicano desnudo con el pesticida DDT en un centro de procesamiento en Hidalgo, Texas, mientras que otros esperan en fila detrás mientras sujetan sus pertenencias.

La tomó el neoyorquino Leonard Nadel en 1956 mientras documentaba el programa Bracero, bajo el que al menos 4 millones de mexicanos migraron temporalmente a Estados Unidos para trabajar entre 1942 y 1964.

El esquema fue inicialmente establecido para compensar la ausencia de trabajadores estadounidenses debido al reclutamiento militar durante la Segunda Guerra Mundial.

GETTY IMAGES

Millones de mexicanos campesinos y obreros participaron en el programa Bracero en Estados Unidos.

El DDT se empleó hasta mediados de los 60 en los inmigrantes para prevenir la propagación de malaria y tifus y su uso fue posteriormente prohibido en EE.UU. en 1972.

Hoy en día está clasificado por el gobierno de ese país y autoridades internacionales como un “probable carcinógeno humano”.

Pero este no fue el único pesticida empleado para “desinfectar” a inmigrantes mexicanos en la frontera entre México y EE.UU. por décadas.

Años antes de la implementación del programa Bracero, otro insecticida fue utilizado en centros de recepción de visitantes y pasaría a servir como ejemplo a funcionarios del nazismo en Alemania.

Zyklon B

David Dorado Romo, historiador y cronista de El Paso y Ciudad Juárez, dio con un artículo en una revista científica alemana de 1937 que lo dejó atónito.

El escrito incluía dos fotografías de “cámaras de despiojado” en El Paso, Texas.

Su autor, el químico alemán Gerhard Peters, destacaba las imágenes para ilustrar “la efectividad del Zyklon B (un pesticida a base de cianuro) como un agente para matar plagas indeseables”, escribe Romo en su libro Ringside Seat to a Revolution (“Asiento en primera fila a una revolución”).

“Peters se convirtió en el director de operaciones de Degesch, una de las dos firmas que adquirió la patente del Zyklon B en 1940 para producirlo masivamente”, describe.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis utilizaron el gas en dosis concentradas para matar a millones de judíos.

Un funcionario fronterizo estadounidense les habla a un grupo de refugiados mexicanos en el Puente Internacional de El Paso, en Texas. Año 1916.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Las inspecciones y requerimientos en la frontera entre EE.UU. y México en El Paso se endurecieron a partir de 1916.

Aunque en El Paso no se utilizó para el mismo fin, ya se estaba empleando desde 1929 por funcionarios fronterizos para fumigar la ropa y los zapatos de inmigrantes mexicanos en el Puente Internacional Santa Fe, que conecta esa ciudad con Ciudad Juárez.

Las inspecciones se habían iniciado formalmente en 1917, amplía el historiador, cuando las autoridades estadounidenses empezaron a imponer restricciones sobre los cruces fronterizos en sectores como El Paso.

El alcalde de la ciudad en esa época, Tom Lea, se refería a los mexicanos como “sucios piojosos indigentes” que “sin duda, van a traer y propagar el tifus”.

Pero entre 1915 y 1917, menos de 10 residentes de El Paso habían muerto del tifus epidémico, recogió Romo en su libro.

Aún así, los mexicanos considerados de “segunda clase” eran sometidos a exhaustivos chequeos que incluían duchas con agua caliente y revisiones de los migrantes desnudos. A los que le encontraban piojos, “les rapaban la cabeza y les afeitaban todo el cuerpo”, señala Romo a BBC Mundo.

Los braceros eran inspeccionados de la cabeza a los pies en un centro de procesamiento en Hidalgo, Texas.

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA, MUSEO NACIONAL DE HISTORIA DE EE.UU.

Los braceros eran inspeccionados de la cabeza a los pies en un centro de procesamiento en Hidalgo, Texas.

Tan solo en 1917, al menos 120.000 personas fueron examinadas en el centro de El Paso.

Romo y otros historiadores hablan de un contexto en el que las ideas eugenésicas cobraban fuerza y se manifestaban a través de nociones discriminatorias y racistas.

“No hay que comparar peras con manzanas, pero el Holocausto no fue un hecho aislado y la frontera entre EE.UU. y México sirvió como un centro de experimentación importante de esas ideas”, advierte Romo.

CORTESÍA, MUSEO NACIONAL DE HISTORIA DE EE.UU.

Foto de portada

La escena que capturó esta foto de 1956 ha sido descrita como “un momento atroz”.

FUENTE:

  • Patricia Sulbarán Lovera
  • Corresponsal de BBC News Mundo en Los Ángeles

La (otra) historia de las Torres Gemelas: diseño, auge y colapso del World Trade Center.

‘TUBE IN TUBE’

El arquitecto Minoru Yamasaki concibió en los años 60 los edificios más altos del mundo, símbolo de la prosperidad estadounidense. La historia tendría otros planes para ellos

El 11 de septiembre de 2001 el mundo cambió para siempre, y a día de hoy aún estamos viviendo los efectos que supuso ese cambio. 

Las Torres Gemelas o World Trade Center, que habían sido uno de los emblemas característicos de la ciudad, cayeron ante los ojos atónitos de millones de personas en todo el mundo. 

Este fin de semana se han cumplido 20 años del que hasta ahora ha sido el peor atentado de todos los tiempos, en el que perdieron la vida 2.996 personas (incluidos los desaparecidos y los 19 terroristas) y resultaron heridas alrededor de 6.000. 

Pero ¿qué representaban en la Gran Manzana este complejo de edificios? ¿Quién trabajaba en ellas y cuándo se erigieron? ¿Por qué tenían tanta relevancia? Empecemos por el principio: el complejo fue diseñado a principios de la década de 1960 por Minoru Yamasaki y Asociados. Yamasaki, también diseñador de la Torre Picasso de Madrid, había llegado a la ciudad de Nueva York -nació en Seattle— en la década de los años 30, durante la Gran Depresión. 

Sus proyectos (es considerado uno de los grandes practicantes del “modernismo romántico”) se basaban en su filosofía personal: pretendía huir de los edificios “pesados” y complejos, y aportar serenidad y alegría a sus obras. 

Las Torres Gemelas eran una interpretación distorsionada de las ideas de Mies van der Rohe. Se levantaron en la zona más aburrida” de Manhattan “En los años 70, esa zona de Manhattan era conocida por sus bancos, compañías de seguros, oficinas de inversión… Era probablemente el lugar más aburrido de Nueva York”, cuenta a El Confidencial Angus Kress Gillespie, profesor de Estudios Americanos en la Universidad de Nueva Jersey. 

“Especialmente a partir de las 17:00, cuando todos los empresarios se habían ido a casa. Había pocas comodidades y lujos. 

Uno de los más prominentes patrocinadores de las Torres Gemelas fue David Rockefeller, nieto de John D. Rockefeller, quien vio el proyecto como una forma de revitalizar el Bajo Manhattan. El área en el que se construyeron era conocida como ‘Radio Row’ y estaba llena de pequeños comercios, tiendas de electrónica y restaurantes. 

Creo que se eligió ese lugar en particular porque era más fácil echar a esos pequeños propietarios del vecindario que a los bancos o las grandes corporaciones”. El novelista neoyorquino Eric Darton dijo en una ocasión que Yamasaki era un arquitecto del ‘terror’, porque había una suerte de terror implícito en todos sus edificios: en el caso del World Trade Center, aseguraba que se producía una ilusión óptica desde algunos lados, con lo que parecía que las torres desaparecen y había una cinta gris flotando en el espacio. 

“Las Torres Gemelas eran una interpretación distorsionada de las ideas de Mies van der Rohe”, explicó en una biografía sobre ellas. Su construcción terminó en 1973, por lo que pudo ver acabada su obra. Lo que no presenciaría sería su destrucción, pues fallecería a causa de un cáncer de estómago en 1986.

Las Torres Gemelas en 1991. (Fuente: iStock)

“El sistema estructural que se eligió es el denominado “tubo dentro de tubo” (tube in tube), que consiste en que los elementos que soportan las cargas son la fachada, a través de una sucesión de vigas y pilares, y un núcleo central rígido. 

Esto produce plantas diáfanas y libres de pilares, ideales para oficinas y aprovechando al máximo el espacio interior”, cuenta a El Confidencial el arquitecto Iván Samaniego, del estudio de arquitectura INTENSO Madrid. “La particularidad de las Torres Gemelas es que el núcleo central en lugar de ser de hormigón, como en otros edificios de altura, era de acero al igual que el resto de la estructura. 

Este sistema, al usar un material estructural principal, permite que la construcción sea bastante rápida”. Las Las Torres Gemelas tenían 110 pisos cada una y se concibieron como un complejo dedicado a diferentes compañías. 

Una anécdota cuenta que, cuando se le preguntó a Yamasaki en rueda de prensa por qué construía dos edificios de 110 pisos en lugar de uno de 220, explicó que no quería “perder la escala humana”. “Yamasaki tenía razón en cuanto a huir de los edificios pesados y complejos”, explica Angus. 

“Un edificio repleto de mampostería habría sido difícil para conseguir las alturas deseadas. Evitó el uso de vigas laterales pesadas para sostener los pisos y así pudo construir las dos torres”. En un día normal, podían trabajar hasta 50.000 personas que se movían por los 99 ascensores que tenía cada torre, con capacidad media para más de 50 personas y 71 escaleras automáticas. 

Entre las compañías que operaban en las torres estaban el Bank of America, CNN, Lehman Brothers, Morgan Stanley, NBC, la oficina de la Embajada de Tailandia, Fuji Bank o el restaurante ‘Windows on the World’, al que se conocía como el restaurante más espectacular del mundo, pues la revista ‘New York’ lo llamó así en 1979.

Creado por Joe Baum, se había inaugurado en 1976. Se ubicaba en la Torre Norte, entre los pisos 106 y 107, y quizá por su amplia carta o por sus increíbles vistas, solía tenerlo todo lleno hasta con seis meses de espera. 

Por su parte, en la Torre Sur había un área pública interior y exterior de observación, conocida como Centro de Observatorios del World Trade Center, en sus pisos 107 y 110. Funcionaba como mirador. Como curiosidad: el funambulista francés Philippe Petit caminó entre las torres sobre una cuerda floja en 1974. 

Desgraciadamente, aunque el evento más famoso conocido fue el atentado del 11 de septiembre de 2001, las Torres Gemelas ya habían vivido otros percances en el pasado. 

El 13 de febrero de 1975 se desató un incendio en la Torre Norte que se propagó a lo largo de la planta 11 y el 26 de febrero de 1993 se produjo otro atentado en el estacionamiento subterráneo de la misma torre, perpetrado por Ramzi Yousef. 

Los nombres de las víctimas de este atentado se incluyeron en el Museo y Memorial Nacional del 11 de septiembre, pues ya se había instalado con anterioridad un monumento en su memoria dentro de la propia torre, pero desapareció con el atentado de 2001. En el momento del ataque, según los datos, había aproximadamente 16.000 personas dentro.

El 11 de septiembre y el colapso

“Los ataques del 11 de septiembre cambiaron el mundo tal y como lo conocíamos”, asegura Angus. “Los estadounidenses no estaban preparados para un ataque en el continente. Siempre habíamos pensado que estábamos protegidos por el océano Atlántico al este y por el océano Pacífico al oeste. Los planificadores de la defensa no habían tenido en cuenta los ataques de aviones comerciales secuestrados que podían utilizarse como armas. El pánico y la guerra del terror todavía continúan, casi 20 años después”.

“Según los innumerables informes que se realizaron tras el atentado, el colapso de las torres fue inevitable después de soportar un impacto tan violento y el incendio que éste originó fue el verdadero causante del desplome”, explica Iván.

“Creo que algo que no mucha gente conoce es que el diseño de la estructura (a petición del promotor que fue la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey) del edificio se calculó para que soportará el impacto de un Boeing 707 a una velocidad aproximada de 950 km/h, uno de los aviones más grandes en aquellos años, algo menor que los Boeing 767 que impactaron contra ellas en 2001”.

Las teorías de la conspiración

En internet proliferan las conspiraciones que dudan de la veracidad de los atentados de las Torres Gemelas. 

La teoría de la demolición controlada del World Trade Center sostiene que el derrumbe de las torres no fue causado por el impacto de los aviones o los incendios posteriores, sino por explosivos implantados de antemano en los edificios. 

En otras palabras, que habría sido un autoatentado. Los que defienden esta teoría se basan en que los edificios cayeron de manera ‘vertical’, lo cual “sería prácticamente imposible teniendo en cuenta el material del que estaban hechos”. 

Un edificio no está preparado para semejante catástrofe, la suma de un impacto de un avión y un incendio voraz “Existen muchas teorías de la conspiración y he investigado la mayoría de ellas” explica Angus. “Todavía tengo que encontrar una que me convenza. A menudo debato con verdaderos creyentes, pero es difícil convencerlos. Sin duda, las teorías de la conspiración que involucran el 11 de septiembre nunca desaparecerán por completo. 

Hay quienes respaldan la teoría de los explosivos instalados, aunque los expertos han ‘demolido’ los fundamentos fácticos de esta teoría. En lugar de mirar en internet, aconsejo a mis alumnos que consulten algunos libros como ‘Debunking 9/11 Myths: Why Conspiracy Theories Can’t Stand Up to the Facts’ (‘Desenmascarando los mitos del 11 de septiembre: por qué las teorías de la conspiración no pueden hacer frente a los hechos’), una investigación en profundidad de Popular Mechanics”.

Atentado de las Torres Gemelas. (Fuente: iStock)

Iván explica que, quizá han surgido tantas teorías de la conspiración porque “no se puede explicar con una total seguridad el por qué colapsaron las torres como lo hicieron, o por qué en ese determinado tiempo o muchas más preguntas al respecto”. “La razón es que un edificio no está preparado para semejante catástrofe, la suma de un impacto de un avión y un incendio voraz”, explica. “En este acontecimiento intervinieron unos parámetros que son muy difíciles de prever en el diseño estructural. 

Además, si fueran tomados en cuenta la complejidad y los costos de construcción añadidos, haría que no fuesen viables este tipo de construcciones. El hecho de que un avión impacte contra un edificio no es algo natural, (hasta el 2001 sólo se contemplaba como un inusual accidente, no un ataque terrorista) estudiar esto en detalle y responder ante ello haría que preparábamos edificios antes situaciones que no deberían suceder. 

Es diferente a diseñar la estructura de un edificio situado en una zona sísmica, ya que un terremoto es una situación que sabemos con anterioridad que puede producirse y que no puede evitarse”.

Por qué la torre 2 colapsó antes

La Torre Sur (2) se derrumbó a las 9:59 de la mañana. La norte (1) a las 10:28, pese a que había sido atacada antes y llevaba resistiendo una hora y 42 minutos. 

Iván explica que hay tres motivos por los que se entiende la diferencia de tiempo y por qué la torre 2 tardó tan poco tiempo en colapsar.

  • El primero es el ángulo de impacto del avión, en la torre 2 seccionó más columnas de fachada.
  • El segundo es la altura a la que impactaron los aviones, en la torre 2, el impacto fue a menor altura por lo que las cargas que se soportaban eran mayores.
  • El tercero y principal es que se estaban realizando trabajos de mejora de las medidas de protección contra incendios desde 1999. En la torre 1, los pisos afectados por el impacto ya habían sido renovados, sin embargo, en la torre 2 aún no se habían realizado esos trabajos. Esto explica porque una torre colapsó antes que la otra.

El diseño de la estructura del edificio se calculó para que soportará el impacto de un Boeing 707 a una velocidad aproximada de 950 km/h El arquitecto asegura que el 11S marcó un antes y después en la seguridad del transporte aéreo y en que la normativa en cuanto a protección de incendios va haciéndose más exigente con el transcurso de los años. 

“En la actualidad, se siguen construyendo edificios en altura con este y similares sistemas estructurales, la principal diferencia son los recubrimientos que se aplican a la estructura para que el fuego tarde más tiempo en afectarla, por dos motivos: el primero para poder evacuar el edificio y el segundo para que en ese tiempo se logre controlar el incendio”.

El futuro

Es difícil discernir si los ciudadanos han superado el atentado de 2001. 

Probablemente hay cosas que no se superan nunca, como los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. En los primeros momentos, en los medios se hablaba de muchos de estos anónimos fallecidos como héroes, y quizá a día de hoy la información se daría de una manera diferente. 

Durante mucho tiempo una de las imágenes más características del 11S fue la fotografía de un hombre cayendo de uno de los edificios: ‘The falling man’, de Richard Drew. “Supe que tenía que ser la fotografía”, contaría el propio fotógrafo. “No sabía que la tenía hasta que llegué a la oficina y la vi en el ordenador. Aquel hombre, como un arco, entre los dos edificios. Es una de las pocas fotografías en las que se muestra a una de las personas que murió aquel día”. 

El nuevo complejo está compuesto por cinco edificios (incluido un memorial y un museo) y rodea la zona en la que estaban las Torres Todavía a día de hoy no se ha podido poner nombre o cara a muchas de estas anónimas víctimas que en un acto de absoluta desesperación saltaron por última vez y que parecen haberse convertido en un tabú para la ciudad. 

En 2011, diez años después de la tragedia, ‘The Atlantic’ recopiló en un artículo  algunas de las fotografías más impactantes de aquel día.

Vista aérea del World Trade Center Memorial. (Fuente: iStock)

El nuevo World Trade Center comenzó a construirse en 2006, y se le conoce como la Zona Cero. El nuevo complejo está compuesto por cinco edificios (incluido un memorial y un museo dedicado al 11S) y rodea la zona en la que estaban las torres más altas del mundo. 

El símbolo de la riqueza, la prosperidad y el éxito del país de las oportunidades.

Será difícil que torres más altas caigan, pues la única verdad es que aquel día el planeta entero pareció sumirse durante unas horas en un silencio absoluto.

Todos recordaremos siempre dónde nos encontrábamos en aquel preciso momento que cambiaría el curso de la historia para siempre.

Imagen; Gentileza de El Confidencial.com

FUENTE: El Confidencial.com – Alma, Corazón y Vida – Por Ada Nuño

Cómo los traficantes chinos amenazan la supervivencia del jaguar, el mayor felino de América.

“El tráfico de partes de jaguar no es solo un problema de conservación, sino de crimen organizado”, afirmó Andrea Crosta.

“Me hice la promesa de proteger al jaguar hasta el último minuto de mi vida”.

El guardaparque Marcos Uzquiano es uno de los jefes de protección del Parque Nacional Madidi, una de las 22 áreas protegidas de Bolivia.

Su lucha y la de sus colegas es uno de los temas centrales del documental “Tigre Gente”.

El filme, que recientemente tuvo su estreno en el festival de Tribeca, en Nueva York, saca a la luz un problema tan grave como complejo: el tráfico ilegal de partes de jaguar (Panthera onca) desde Bolivia con destino principalmente a China.

Entre 2014 y comienzos de 2019 se decomisaron alrededor de 760 colmillos de jaguar, según señaló a BBC Mundo la bióloga Ángela Núñez, que trabaja en la Asociación SAVIA de Bolivia como parte del proyecto “Operación Jaguar”.

“Se cree que al menos se trataría de 200 jaguares, e incluso más, porque no siempre se obtienen los cuatro colmillos de cada jaguar”.

Solo en una incautación en un restaurante operado por dos ciudadanos chinos en Santa Cruz se encontraron 185 colmillos. Y el servicio postal de Bolivia, Ecobol, halló unos 300 colmillos en 16 paquetes con destino a Asia.

Un informe de ONGs internacionales indica que los hallazgos son la punta de un iceberg que involucra a grupos criminales integrados, principalmente, por ciudadanos chinos.

Este tráfico ilegal amenaza no solo al felino más grande del continente americano, sino a la integridad de quienes, como Uzquiano y otros guardaparques, arriesgan su vida para protegerlos.

El filme

La documentalista estadounidense Elizabeth Unger, directora de “Tigre Gente”, estudiaba biología cuando viajó a Bolivia para trabajar como voluntaria en un centro de rescate de vida silvestre.

La experiencia contribuyó a su decisión de no dedicarse a la investigación científica sino a crear documentales para exponer problemas globales.

“Tigre Gente” muestra no solo el problema del tráfico, sino la importancia del jaguar en la cultura local y en su hábitat.

Este felino es una “especie paraguas”, explicó Núñez, “porque conservando al jaguar conservamos todas las especies de plantas y animales que cohabitan con él, incluida la especie humana, por todos las funciones ambientales que nos brindan”.

GENTILEZA ELIZABETH UNGER

Elizabeth Unger es la directora del filme “Tigre Gente”.

Unger espera que quienes vean el documental “se lleven el mensaje de que el jaguar es un animal increíble que debe ser salvado”.

Además de Uzquiano, la otra protagonista central del filme es la periodista china Laurel Chor, quien investiga el lado asiático del tráfico y las creencias culturales de quienes compran esos productos.

“Queríamos mostrar que se trata de un asunto complejo. Que demonizar a la comunidad china no resolverá el problema del tráfico ilegal de partes de jaguar ni reducirá su consumo. Sí puede ayudar a comprender la mentalidad detrás de la demanda”, señaló Unger a BBC Mundo.

La documentalista afirma que hay creencias erróneas en Occidente sobre este tema. Una de ellas es que la mayoría de la población en China consume productos del tráfico ilegal de vida silvestre.

“Es importante comprender además que tradiciones muy antiguas, pasadas de generación en generación, por ejemplo en el uso de medicina tradicional, son un factor a tener en cuenta”.

“Más que una pelea por un animal”

Uzquiano creció en Buenaventura, un pequeño poblado en plena región amazónica y considera al Madidi su hogar.

GENTILEZA ELIZABETH UNGER

Marcos Uzquiano (primero desde la izq.): “El filme muestra la lucha de todo un equipo de guardaparques en Madidi”.

“Para mí esta no es solo una pelea por un animal, es algo mucho más profundo. Considero a los jaguares mi familia”.

“Desde niño el jaguar ha representado un signo de gran energía.Para mí el jaguar es fuerza, es vida, es mito”, relató Uzquiano a BBC Mundo.

“No había médicos de medicina moderna en el pueblo donde crecimos, y el chamán, que para nosotros era nuestro médico de cabecera, nos contaba historias como la de Tigre Gente”.

Según la leyenda que da título al filme, una persona puede transformarse en jaguar y convertirse en ‘tigre gente'”.

“En las comunidades indígenas se conoce como tigre al jaguar. Mi sueño de niño era de verdad transformarme en tigre gente. El destino me llevó a convertirme en guardaparque para conservar la vida del jaguar y luchar contra el tráfico de colmillos”.

Un jaguar captado con una cámara trampa en el Parque Nacional Madidi en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – WCS

Un jaguar captado con una cámara trampa en el Parque Nacional Madidi en Bolivia, el área protegida más biodiversa del mundo.

Grupos criminales

Las primeras señales de la crisis que retrata el filme surgieron cuando conservacionistas en el terreno escucharon mensajes en radios comunitarias rurales. Los anuncios ofrecían comprar colmillos de jaguar, a pesar de que la captura y comercialización de vida silvestre está prohibida.

En 2017 los biólogos Enzo Aliaga y Ángela Núñez publicaron un artículo alertando sobre el tráfico.

Una investigación encubierta entre 2018 y 2020 en Bolivia reveló la magnitud del problema. El trabajo fue realizado por la ONG Earth League International (ELI), junto al comité holandés de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN,) que publicaron un informe en el año 2020.

“El tráfico de partes de jaguar no es solo un problema de conservación, sino de crimen organizado”, señaló Andrea Crosta, cofundador y director de ELI.

“Los principales actores de este tráfico, todos de Asia, también se dedican a otros crímenes graves y a menudo están vinculados al crimen organizado”.

Colmillos de jaguar engarzados como pendientes incautados en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – ELI

Los colmillos de jaguar se venden en China como si fueran de tigre. El número de tigres silvestres en Asia cayó por la demanda de sus partes.

Hay al menos tres grupos criminales, formados principalmente por ciudadanos chinos, que operan en territorio boliviano, en los departamentos de Santa Cruz y Beni, según el informe. 

Uno de los grupos tendría vínculos con una conocida mafia en Hong Kong.

Los traficantes usan aeropuertos con poca seguridad y rutas terrestres por Surinam y Guyana, principalmente.

También se constató que la carne de jaguar se consumía en dos restaurantes de Santa Cruz operados por ciudadanos chinos.

“Compartimos con las autoridades de Bolivia un reporte confidencial con nombres e información clave de los traficantes chinos más importantes en el país”, afirmó Crosta a BBC Mundo.

Comercios “fachada”

Los jaguares son cazados por sus colmillos, huesos, piel y genitales, que se usan en la medicina tradicional o como amuletos o joyas.

Crosta señaló que “las partes de jaguar se venden en China como si fueran de tigre. Es cada vez más difícil encontrar tigres silvestres en Asia y los clientes piden partes de animales salvajes, no de tigres en granjas de cría”.

Pieles de jaguar incautadas en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – ELI

Pieles incautadas en Bolivia. Los jaguares son cazados por sus colmillos, huesos, piel y genitales, que se usan en Asia en medicina tradicional o como amuletos o joyas.

Los grupos criminales usan comercios legítimos, como por ejemplo restaurantes, como fachada.

“Los más importantes traficantes de vida silvestre de que estamos al tanto en América Latina, desde México a Bolivia -trabajamos en siete países de la región- tienen negocios legítimos no solo para encubrir sus actividades ilícitas sino como fuente de ganancias”, afirmó Crosta.

Los cazadores en Bolivia pueden vender un colmillo a intermediarios por menos de US$100. El consumidor final en Asia puede pagar “de 900 a 3.000 dólares si está engarzado en una joya”.

Y el tráfico ilegal de partes de jaguar no es solo un problema de Bolivia.

Enzo Aliaga, quien dirige actualmente la Dirección de Biodiversidad y Áreas Protegidas del Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia (DGBAP) , señaló a BBC Mundo: “Guyana y Bolivia son los principales países en los que se ha detectado, también en Panamá donde el mercado chino pedía carne de jaguar. En otros países como Perú y México y a lo largo de Latinoamérica ha habido casos muy específicos de tráfico de colmillos”.

Colmillos en el bolsillo

Sacar partes de jaguar desde Bolivia no es un problema para los criminales.

“Contrabandear los colmillos es extremadamente simple porque son objetos pequeños que pueden esconderse en cualquier parte como bolsillos o equipaje”, señaló Crosta a BBC Mundo.

Cuando se trata de cantidades mayores o de huesos, pueden ocultarse en cargamentos de productos como madera.

“A menos que sepas donde buscar, es imposible encontrarlos”.

Aliaga señaló que los traficantes pueden sacar los colmillos hasta “en una cajita de dulces”. “Pasan los controles en el aeropuerto porque el detector de metales no va a sonar”.

Inversiones chinas

Un estudio de decomisos en América del Sur y Central publicado en 2020 en la revista Conservation Biology, analizó la relación entre la llegada a la región de inversiones chinas, especialmente en proyectos de infraestructura, y el tráfico de partes de jaguar.

“Encontramos una relación consistente entre el nivel de inversión privada china y el número de decomisos de partes de jaguar, pero no de pumas y ocelotes, nuestras especies de control. 

En este estudio, sin embargo, no evaluamos en qué forma la cooperación económica puede facilitar el tráfico”, dijo a BBC Mundo una de las autoras del estudio, Thais Morcatty, investigadora de la Universidad Oxford Brookes en Inglaterra.

“El número de decomisos aumentó significativamente en América Latina entre 2012 y 2018. No podemos precisar si el aumento es proporcional a un incremento del tráfico o resulta de un mayor monitoreo u otro factor. Así que estos datos deben ser interpretados cuidadosamente”, agregó Morcatty.

“En nuestros registros, 34% de los decomisos estaban vinculados según informes a China como destino o ciudadanos chinos. El 66% restante incluye comercio doméstico y tráfico internacional en que el país de destino no se identificó”.

Colmillos de jaguar incautados en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – ELI

Entre 2014 y comienzos de 2019 se decomisaron alrededor de 760 colmillos de jaguares.

Para Crosta, “la llegada de inversiones chinas a Bolivia y América Latina, con el arribo de muchos ciudadanos chinos que trabajan en Latinoamérica y nuevos proyectos de caminos e infraestructura, ofrecieron la oportunidad perfecta para que redes de tráfico de China pusieran sus manos sobre muchas cosas, incluyendo los jaguares”.

“Hay más vuelos, más cargamentos con destino a China”.

El informe de ELI tiene una lista de recomendaciones, que incluye “buscar la colaboración de la embajada china en La Paz para llegar a comunidades y compañías chinas en Bolivia, con el objetivo de desincentivar la participación de ciudadanos chinos en el tráfico de partes de jaguar y otras especies silvestres. Esto puede hacerse a través de campañas en redes sociales en la app china WeChat”.

“El tráfico continúa”

Desde enero de 2019 no se han realizado incautaciones. Tampoco se escuchan anuncios en radios rurales.

Pero la falta de decomisos puede indicar simplemente que hay nuevas modalidades de tráfico o que falta monitoreo.

“Con la pandemia todo se paró”, señaló Aliaga.

“Nosotros sabemos que el tráfico continúa. Solo en 2020 desde la Dirección de Biodiversidad se tienen más de 600 animales incautados o rescatados del tráfico, principalmente aves. Más bien los traficantes aprovecharon que no había controles en los pasos fronterizos”.

Aliaga cree que el tráfico persiste también en el caso del jaguar.

“Se ha abierto un mercado y se ha visto que es muy lucrativo. Estoy convencido de que sigue”, afirmó a BBC Mundo.

“Se detectó que ya se está hablando de la pasta negra, un método utilizado en China para hervir todos los huesos y venderlos con fines curativos. Ahí ya no se puede determinar ni el ADN, y hay informaciones de que se está haciendo esto en Bolivia”.

Jaguar en el Pantanal, en Brasil

FUENTE DE LA IMAGEN – SCIENCE PHOTO LIBRARY

“Se ha abierto un mercado y se ha visto que es muy lucrativo. Estoy convencido de que (el tráfico de partes de jaguar desde Bolivia) sigue”, afirmó Aliaga.

La matanza de jaguares puede también abrir la puerta al tráfico de otras especies.

“Ya se tiene evidencia de eso. En uno de los anuncios hace dos o tres años abiertamente solicitaban cuernos y genitales de venado, y garras de oso hormiguero y oso andino”, señaló Aliaga.

Núñez cree que las autoridades deben prestar más atención al conflicto que existe entre jaguares y humanos, “pues bajo el pretexto de ‘ataques de jaguar a ganado vacuno’, están cazando jaguares, que muy probablemente estén ingresando al mercado negro de tráfico de sus partes”.

Las otras amenazas

No debe olvidarse, según Aliaga, que el tráfico se suma a otros graves riesgos para el jaguar, fundamentalmente “la destrucción de hábitat por el avance desmedido de la agroindustria, que en algunos departamentos tropicales, en Santa Cruz, está acabando con bosques enteros”.

También “la ganadería extensiva y mal manejada se expande, convirtiendo bosques en pastizales”.

Otro gran problema son los incendios. “En los más grandes de 2019 se han quemado cinco millones de hectáreas. Hay estimaciones de que murieron millones de animales y seguramente jaguares entre ellos”.

“Los jaguares están sobreviviendo apenas ante esas circunstancias tan adversas. Hay conflictos con ganaderos. La gente les tiene miedo y los mata”.

“La presión sobre el jaguar se ha vuelto muy, muy fuerte y me temo que sigue”.

Acciones en Bolivia

Bolivia ha realizado diferentes acciones, fundamentalmente a nivel institucional, para buscar proteger al jaguar.

“Se creó aquí en Bolivia algo único a nivel latinoamericano, la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar”, afirmó Aliaga.

En la alianza participan instituciones gubernamentales, universidades, investigadores independientes y ONGs como Wildlife Conservation Society (WCS), Panthera y la Asociación Savia.

Rob Wallace, científico de WCS, quien lleva 25 años monitoreando a los jaguares del Madidi, destacó la importancia vital de preservar las áreas protegidas de Bolivia.

“Madidi es el área protegida biológicamente más diversa del mundo, pero también es un bastión de importancia global para muchas especies amenazadas, incluyendo al jaguar”, señaló Wallace a BBC Mundo.

Una madre y su cría en el Parque Nacional Madidi en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – WCS

Imagen de una cámara trampa en Madidi. El jaguar enfrenta no solo la amenaza del tráfico, sino de la pérdida de hábitat y los conflictos con ganaderos.

El Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia y el DGBAP, con participación de la Alianza, lanzaron el “Plan de Acción para la Conservación del Jaguar 2020-2025”, que promueve entre otras medidas la capacitación de jueces y fiscales.

“Personas que fueron aprehendidas en flagrancia fueron liberadas por fiscales que muchas veces desconocen la norma o no la aplican correctamente, o fueron sentenciadas con penas muy bajas”, afirmó Núñez.

El Plan promueve además una mayor investigación sobre la situación del jaguar.

Estimaciones globales con distintos métodos de las poblaciones del felino en América varían desde 64.000 a 173.000.

También se presentaron proyectos para endurecer las penas contra el tráfico de vida silvestre.

Aliaga relató que de los más de 20 procesos iniciados por el tráfico de partes de jaguar, solo tres personas de ciudadanía china fueron condenadas a prisión, a tres y cuatro años.

“Uno está por salir porque pasaron tres años, de los otros dos uno está prófugo”.

Aliaga cree que las penas deben ser más drásticas “porque los traficantes y cazadores saben que si matan al animal van a estar libres al poco tiempo”.

Rango histórico y actual del jaguar en América

Una iniciativa impulsada por Panthera busca crear un corredor que proteja y conecte a poblaciones de jaguares desde México a Brasil. El jaguar ha perdido cerca del 50 % de su distribución histórica.

Falta de recursos

En el terreno, el gran desafío sigue siendo la falta de recursos.

“Hemos creado un programa de tráfico como Dirección de Biodiversidad pero necesitamos buscar fondos”, afirmó Aliaga.

“Tengo ahora una denuncia de que continúa el tráfico en una zona muy alejada, pero el problema es que la Dirección de Biodiversidad es una dirección pequeña en términos de personal y presupuesto. Tratamos de trabajar con la policía ambiental pero también es muy reducida en su presupuesto y su personal lastimosamente”.

Marcos Uzquiano le dijo a BBC Mundo que está orgulloso de ser guardaparque en el Madidi y de las iniciativas surgidas en Bolivia, pero lo más urgente, asegura, es mejorar el nivel de recursos.

“Somos 26 guardaparques y dos directores de protección en un parque de más de 1,8 millones de hectáreas. Con este número de guardaparques más la deficiencia de equipos, la tarea se hace cuesta arriba. El presupuesto no da para cubrir gastos operativos, de combustible”.

Jaguar

FUENTE DE LA IMAGEN – CARLOS NAVARRO

El jaguar se encuentra en 18 países de América. La gran mayoría está en la cuenca amazónica.

Sin un mayor nivel de protección hay también mayor vulnerabilidad.

Los guardaparques relatan en el film su preocupación ante el creciente riesgo de un “machetazo” u otros ataques por parte de cazadores furtivos.

Aliaga señaló que la falta de recursos “lastimosamente es una pena pero es una realidad”. “El Servicio Nacional de Áreas Protegidas necesita mucho apoyo”.

“Mientras haya un mercado…”

El tráfico no es un problema que pueda combatirse sólo a nivel nacional, según Aliaga.

“Podemos seguir aquí en Bolivia endureciendo penas, pero mientras haya un mercado es como la droga, va a continuar”.

“El problema acá es que Bolivia es un territorio grande con muchos problemas, con muchas necesidades, entonces es un blanco fácil”.

Crosta afirma que el cazador es el eslabón débil”.

Para el director de ELI, “los traficantes chinos en Latinoamérica son no solamente el eslabón más fuerte pero también la mejor oportunidad de perturbar la cadena de suministro ilegal”.

Colmillos de jaguar incautados en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – ELI

“El cazador es el eslabón débil”, aseguró Crosta.

“Desafortunadamente, en los siete países en que operamos actualmente, no sé de ninguna agencia de cumplimiento de la ley que sea capaz de combatir efectivamente a estas redes de traficantes chinos. No tienen los recursos, ni el conocimiento específico y ni siquiera tienen intérpretes chinos”.

“Algunas de estas agencias tienen una intención genuina de enfrentar el problema, pero admiten que no tienen el conocimiento práctico necesario para hacerlo”.

“Solos no podemos”

La cooperación regional es vital para conservar una especie como el jaguar, que en 2020 fue incorporada a los Apéndices I y II de la Convención de Especies Silvestres Migratorias.

La mayoría de las áreas identificadas como prioritarias para la conservación del felino son áreas transfronterizas, explicó Rob Wallace.

Un jaguar puede tener un área de acción de más de 200 km cuadrados.

“Es absolutamente crucial que haya áreas grandes y conectadas de hábitat relativamente intacto”, afirmó Wallace.

Jaguar hembra lamiendo a su cría

FUENTE DE LA IMAGEN –  SCIENCE PHOTO LIBRARY

Se ha propuesto aumentar la categoría de amenaza del jaguar en la UICN a “vulnerable”.

Núñez cree que se deben “acelerar acciones desde la Convención CITES (sobre el comercio ilegal de especies amenazadas)”.

“También es importante que se tomen acciones desde la UICN, pues ya existe una propuesta de cambio de categoría de la especie, de preocupación menor a especie amenazada a nivel internacional. Esta medida permitiría que los países puedan tomar más acciones en pro de la conservación de la especie”.

Hacia el final del filme “Tigre Gente” se ve a la periodista Laurel Chor dar una charla sobre conservación a niños en Hong Kong.

Enzo Aliaga cree que también hay una tarea pendiente de educación en Bolivia.

“Cuando los bolivianos, la gente común, empiecen a aprender más sobre la biodiversidad, creo que van a dar mucho valor a estas vidas”.

Marcos Uzquiano espera que Tigre Gente, que llegará a Bolivia en los próximos meses, ayude a crear mayor conciencia sobre la necesidad de proteger al jaguar.

“Yo pido a la población, a Bolivia, que vuelquen la mirada hacia las áreas protegidas, al jaguar”.

“Y que trabajemos como región o esta lucha no va a tener sentido. Solos nosotros como guardaparques no podemos, necesitamos del apoyo de la población y el compromiso de los países del mundo”.

FUENTE: BBC News Mundo – Por Alejandra Martins

Así cayó Tenochtitlán: 500 años de la conquista de Hernán Cortés.

Un 13 de agosto de hace medio milenio, el conquistador español tomó la capital azteca. El historiador Antonio Espino López, autor de «Vencer o morir» (Desperta Ferro), cuenta cómo fue.

Tapiz idelizado e ilustrativo del encuentro entre Hernán Cortés y Moctezuma

Tapiz idelizado e ilustrativo del encuentro entre Hernán Cortés y Moctezuma


El gran caudillo extremeño Hernán Cortés (1485-1547) supo en 1519, cuando fue comisionado por el gobernador de Cuba, Diego Velázquez, para emprender una de las muchas expediciones de toma de contacto con la cercana costa mexicana que patrocinó, que iba a transformar dicha expedición de descubrimiento en otra de naturaleza muy distinta: iba a conquistar las tierras del interior de aquel país tan inmenso, misterioso y sobre todo, rico. 

Merced a enormes cualidades, entre las que cabe destacar su inteligencia, su carisma, su capacidad organizativa, su valentía, sus dotes diplomáticas, Cortés supo entender muy pronto dos cosas: en primer lugar, debía hacer del conjunto de compañeros que lo seguían en aquella aventura un grupo cohesionado, motivado y adicto a su persona; es decir, los iba a constituir en una suerte de compañía militar de élite, la punta de lanza de sus ambiciones.

Iban a ser poco más de un par de millares de hombres en el transcurso de la Conquista (1519-1521), de los cuales apenas mil iban a luchar junto a Cortés en el transcurso del sitio de la gran urbe mexica desde fines de mayo y hasta mediado agosto de 1521.

Más que por su armamento, los hombres de Cortés iban a destacar en el campo de batalla por su voluntad de vencer, de aguantar hasta el final.

Solo tenían sus vidas que perder y un gran botín que ganar. Así se lo dijo Cortés y ellos le creyeron. Y lo hicieron porque el de Medellín luchaba como el que más y padecía todos los inconvenientes de una guerra dura y difícil como el primero.

Morrión español temprano, típico de la época de la Conquista

Morrión español temprano, típico de la época de la ConquistaLA RAZÓN (CUSTOM CREDIT)

Y en segundo lugar, Cortés supo también muy pronto que, como había ocurrido desde siempre en la historia de la humanidad, el enemigo de tu enemigo puede ser tu amigo. Y los mexica, un imperio soberbio, despiadado, altivo y orgulloso, si no carecían de algo era de enemigos.

El caudillo extremeño supo hacerse con los servicios de numerosos pueblos aborígenes utilizando la persuasión, la diplomacia, la fuerza e, incluso, la crueldad y el terror cuando hizo falta.

De esa forma, logró constituir un enorme ejército de varios cientos de miles de personas, desde guerreros, zapadores, porteadores y demás personal de servicio; es decir, se convirtió en el líder de una gran coalición anti-mexicana.

Una vez decidido por la conquista de la gran ciudad de México-Tenochtitlan, una enorme urbe sita en el centro del lago Tetzcoco y unida a tierra firme por diversas calzadas levantadas sobre diques, Cortés dividió a sus tropas hispano-aborígenes en tres grupos, para que avancen por cada una de las calzadas principales, mientras que la presión aumentaría sobre los mexica al hacer construir Cortés trece “bergantines”, más bien lanchones artillados, pues cada uno de ellos portaba un cañón, para evitar sus salidas desde la ciudad a través del lago. Era el bloqueo total de la urbe.

Una dura batalla

A lo largo de junio y julio se iban a suceder los combates casi sin solución de continuidad.

Se peleaba en las calzadas para forzar el paso hacia el interior de la ciudad, no sin tener que sortear toda suerte de obstáculos: los mexica abrían fosos en las calzadas, levantaban albarradas, procuraban desembarcar tropas desde sus canoas a la retaguardia del avance hispano y poder copar al enemigo, etc. 

Cortés se iba impacientando al comprobar la resistencia mexica y las enormes dificultades que le esperaban para domeñarlos. En una ocasión, olvidando su habitual cautela, se lanzó con algunos de sus hombres a la lucha sin tener el camino de retroceso asegurado. Fue un grave error. 

El propio caudillo, hecho momentáneamente prisionero, pudo ser salvado por uno de sus fieles. Pero otros muchos murieron y no todos en combate: los hombres de Cortés pudieron ver con horror cómo sus compañeros eran arrastrados hasta los templos para ser sacrificados. 

La moral iba bajando por la prolongación del asedio, por el cansancio acumulado, con guardias y ataques constantes, día y noche, sin apenas descanso. 

Las múltiples heridas que los hombres iban atesorando tras tantas jornadas de lucha los debilitaban a ojos vista. Pero nadie se iba a rendir.

Aquella no era una guerra entre europeos.

No habría posibilidad de negociar una rendición con el enemigo o pedir un rescate. Ser capturado significaba ser inmediatamente inmolado en un templo pagano.

Ante aquella perspectiva todos iban a luchar hasta el final. Como les había asegurado Cortés en diversas arengas, allí se había ido a vencer o morir.

Pero poco a poco, los oficiales de Cortés, comandados por Pedro de Alvarado, Gonzalo de Sandoval o Cristóbal de Olid, fueron introduciéndose con sus hombres en la gran ciudad barrio a barrio.

Para evitar contragolpes y presionar a los supervivientes, buscando su rendición, Cortés tomó la decisión de ir derrocando la ciudad conforme se avanzaba: de esa forma se aseguraba el control total sobre lo conquistado. No se podía perder un barrio que ya no existía.

Además, se iría quemando la enorme cantidad de cuerpos que se encontraban a su paso: el hambre, la sed, la enfermedad causaban tantos estragos como los propios combates.

El paso final hacia la rendición

A primeros de agosto, Cortés procuró por todos los medios que el gran emperador Cuauhtémoc entendiese que no tenía más opción que rendirse.

Pero este no sabía muy bien cómo hacerlo. Ningún emperador mexica lo había hecho nunca. Los combates prosiguieron. 

Por último, ante la evidencia de que la ciudad iba a ser conquistada sin remedio, Cuauhtémoc intentó escapar en canoa cuando fue capturado y llevado ante la presencia de Cortés. 

Era el 13 de agosto de 1521.

Un gran silencio se hizo al finiquitarse los combates. Del griterío ensordecedor de las jornadas de lucha se pasó al mutismo. Millares de cadáveres, hediondo, llegaron a enfermar al propio Cortés

Comenzó el pillaje de lo que quedaba. Hernán Cortés había vencido. La caída de México-Tenochtitlan es una hazaña bélica de una dimensión extraordinaria.

Significó el final del imperio mexica y el comienzo de una nueva era.

Pero, como toda conquista, fue un hecho heroico y trágico por igual.

Antonio Espibo López es profesor en la Universidad Autónoma de Barcelona y ha publicado diversos libros de historia publicados por Desperta Ferro, como “Vencer o Morir” o “Plata y Sangre”. La conquista del Imperio Inca y las Guerras Civiles del Perú”.

FUENTE: LA RAZÓN – ANTONIO ESPINO LÓPEZ -BARCELONA.

EL CONQUISTADOR DE ITALIA.

     César Borgia y su incansable búsqueda de la gloria

Este señor es realmente espléndido y magnífico, y en la guerra no hay empresa grande que a él no le parezca pequeña

             Hijo del papa Alejandro VI, fue nombrado arzobispo y luego cardenal con apenas 

             veinte años. Pero su verdadera vocación era la guerra, y con la ayuda de su padre 

             intentó crear un Estado propio en el centro de Italia, sirviéndose de la fuerza y del 

             engaño en la noche del 24 de junio de 1502, dos hombres son conducidos por los 

             pasillos del palacio ducal de Urbino. No han tenido tiempo de recuperar aún el aliento 

             después de un largo viaje desde Florencia, cuando su anfitrión ya ordena que sean 

             llevados a su presencia. El edificio está casi desierto. El ruido de las puertas que se 

             abren y cierran a su paso, es el único compañero en la oscuridad que los rodea. 

             Finalmente, el prudente obispo Soderini y el astuto embajador Maquiavelo llegan 

             al salón donde les espera el nuevo señor de la ciudad. La luz tenue de una vela 

             ilumina ligeramente la prominente figura de su anfitrión, aquel que tiene en vilo a toda 

             Italia y «temblando en cuerpo y alma» a Florencia. 

             Por fin tienen delante al temible César Borgia.

PALACIO DE URBINO. EL DUQUE DE URBINO, PERDIÓ SUS DOMINIOS EN 1502 A MANOS DE CÉSAR BORGIA, QUIEN SAQUEÓ LA CIUDAD Y CONFISCÓ MUCHAS DE SUS RIQUEZAS ARTÍSTICAS. EL DUQUE RECUPERÓ SU CIUDAD AL AÑO SIGUIENTE.

Palacio de Urbino. El duque de Urbino, perdió sus dominios en 1502 a manos de César Borgia, quien saqueó la ciudad y confiscó muchas de sus riquezas artísticas. El duque recuperó su ciudad al año  siguiente.

Foto: JOHANNA HUBER / FOTOTECA 9X12.

Después del encuentro, en una carta a la Signoria de Florencia, Maquiavelo confesó la fuerte impresión que le había causado Borgia: «Este señor es realmente espléndido y magnífico, y en la guerra no hay empresa grande que a él no le parezca pequeña; en la búsqueda de gloria y territorio es incansable y no conoce el miedo ni la fatiga. Todo esto hace que sea victorioso y temible, sobre todo en vista de su constante buena fortuna». Años después, César será el modelo escogido por Maquiavelo para su célebre libro, El Príncipe, en el que Borgia aparece como alguien «capaz de conseguir todo lo que se proponga» y hacerlo a cualquier precio; siempre, eso sí, que la buena fortuna lo acompañe.

AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR

Tras la muerte de su hermano Juan, César Borgia fue el destinado a llevar a término la gran ambición de su padre, Alejandro VI, el papa Borgia: conquistar en Italia un reino temporal para su familia. Tras intentarlo primero en Nápoles, finalmente ambos pusieron sus miras en el corazón mismo de los Estados Pontificios, concretamente en la región de la Romaña, que debería convertirse en un ducado independiente gobernado por César en persona. Para ello era necesario someter a los numerosos señores establecidos en la zona, que se comportaban como pequeños tiranos y hacían poco caso de la autoridad pontificia.

Los enemigos de los Borgia propagaron rumores sobre una relación incestuosa de César Borgia con su hermana Lucrecia, que habría llevado incluso al asesinato del marido de ésta. Abajo, supuesto retrato de Lucrecia por B. Veneto. Siglo XVI.

LOS ENEMIGOS DE LOS BORGIA PROPAGARON RUMORES SOBRE UNA RELACIÓN INCESTUOSA DE CÉSAR BORGIA CON SU HERMANA LUCRECIA, QUE HABRÍA LLEVADO INCLUSO AL ASESINATO DEL MARIDO DE ÉSTA. ABAJO, SUPUESTO RETRATO DE LUCRECIA POR B. VENETO. SIGLO XVI.

Foto: AKG / Album

La oportunidad llegó en 1499, cuando un ejército francés, comandado por el propio rey Luis XII, cruzó los Alpes y conquistó el ducado de Milán, reivindicado por el monarca galo como herencia familiar. César Borgia, que había acudido a la corte de Francia al frente de una fastuosa embajada papal, participó con sus tropas en esa campaña. Sin embargo, tenía en mente sus propias ambiciones.

Tras la caída de Milán, el Valentino (llamado así por el título de duque de Valentinois que le concedió Luis XII) enfiló hacia Roma con 6.000 soldados, 1.800 jinetes y un equipo de artillería de asedio en el que destacaban los temibles cañones franceses, de gran calibre. En su camino por la vía Emilia, que atraviesa la Romaña, César atacó de improviso y conquistó Imola y Forlì, gobernadas por la astuta Caterina Sforza, muy debilitada por la reciente expulsión de Milán de su tío Ludovico. Era el principio de su conquista de Romaña.

En mayo de 1501, el papa Alejandro VI concedió a César el título de duque de la Romaña «en su propio nombre»

Unos meses después, en otoño de 1500, César Borgia ya tenía preparadas sus huestes para una segunda campaña que consolidara su dominio en la región. Acompañado por algunos condotieros o señores de la guerra –como los hermanos Orsini, Liverotto da Fermo o Vitellozzo Vitelli–, Borgia salió de Roma en octubre al mando de un poderoso ejército. Pesaro y Faenza cayeron sin ofrecer apenas resistencia, mientras Bolonia y Florencia fueron igualmente asediadas, pero no tomadas pues estaban bajo la protección de Francia. El Valentino tenía ahora a casi toda la Romaña bajo su control. En mayo de 1501, el papa Alejandro VI concedió a César el título de duque de la Romaña «en su propio nombre», convirtiendo de un plumazo ese territorio en patrimonio hereditario de la familia Borgia.

LA BUENA ESTRELLA DEL VALENTINO

Faltaba, sin embargo, consolidar del todo el dominio sobre la Romaña, y para ello en junio de 1502 César emprendió una nueva expedición desde Roma. Al pasar cerca de Urbino mandó una carta al duque de esta ciudad, Guidobaldo de Montefeltro, a fin de que le permitiera atravesar sus dominios y le enviará también tropas para capturar una pequeña población en la zona. 

El mensaje disipó los temores de Guidobaldo, que le devolvió la cortesía y se marchó por la noche a una reunión con sus amigos en el campo próximo a Urbino. El duque de Urbino, un hombre de 30 años, enfermizo y sin experiencia militar, había mordido el anzuelo.

César Borgia cambió su ruta de improviso y dirigió sus fuerzas a la desprotegida Urbino, ciudad que tomó sin apenas resistencia, para entregarla luego al saqueo de sus soldados. 

La República florentina también se había sentido amenazada por el avance de César Borgia, y fue por ello por lo que envió a su encuentro a los embajadores Soderini y Maquiavelo. Nada más llegar a Urbino, pocos días después de la caída de la ciudad, recibieron del victorioso príncipe una nítida advertencia: «Si no me quieres como amigo, me tendréis como enemigo».

Tras la muerte de su padre, César Borgia se atrincheró con sus tropas en el castillo de Sant’Angelo, el baluarte de César. El nuevo papa, Julio II, llegó a un acuerdo con él pero lo arrestó poco después en Ostia.

TRAS LA MUERTE DE SU PADRE, CÉSAR BORGIA SE ATRINCHERÓ CON SUS TROPAS EN EL CASTILLO DE SANT’ANGELO, EL BALUARTE DE CÉSAR. EL NUEVO PAPA, JULIO II, LLEGÓ A UN ACUERDO CON ÉL PERO LO ARRESTÓ POCO DESPUÉS EN OSTIA.

Foto: Bertrand Gardel / GTres

Lo ocurrido a Guidobaldo, un príncipe de ilustre linaje, causó alarma y escándalo en las cortes italianas. Las ambiciones de César parecían no tener límite y nadie podía fiarse de su palabra. Incluso los comandantes del Valentino empezaron a preocuparse por ellos mismos. Temían que sus dominios fueran el siguiente plato en el ambicioso proyecto de César, y por ello decidieron adelantarse.

En septiembre de ese mismo año se celebró una reunión a escondidas en el castillo de la Magione, cerca de Perugia, en la que participaron los condotieros Liberotto, Vitelli y Orsini junto con representantes de los señores de Bolonia, Perugia y Siena: respectivamente, Gianpaolo Baglioni, Giovanni Bentivoglio y Pandolfo Petrucci. 

Los ánimos estaban caldeados y algunos juraron que estaban dispuestos a matar a César en cuanto tuvieran ocasión. Unos días después acordaron invadir la Romaña y acabar de una vez con el Valentino.

Gracias a su red de espías sabía de la conspiración desde hacía meses y se dispuso a desbaratarla

La posición de éste parecía desesperada. Su lugarteniente don Michele (el más temible de sus esbirros, con innumerables homicidios a sus espaldas) fue derrotado en Calmazzo y él mismo estaba acorralado en Imola, a punto de caer en manos de sus enemigos. 

Pero Borgia en ningún momento perdió la calma. Gracias a su red de espías sabía de la conspiración desde hacía meses y se dispuso a desbaratarla mediante sus características argucias. 

Estableció correspondencia con algunos conspiradores, al objeto de dividirlos, al tiempo que se procuraba el apoyo de Luis XII. Sus maniobras dieron resultado, y sus enemigos, presa de la desconfianza mutua, buscaron uno tras otro reconciliarse con el duque.

César coronó su obra con la acción quizá más famosa de su carrera.

Mostrando aparente magnanimidad, convocó a Vitelli, Liverotto y los hermanos Orsini ante la pequeña población de Senigallia, al objeto de tomar posesión de su castillo. 

Cuando se encontraron, Borgia se adelantó y abrazó como si fueran hermanos a aquellos que tres meses antes habían tramado su muerte. El único que faltaba era Liverotto, pero César mandó a un mensajero para que corriera a su encuentro. Borgia quería que entraran todos juntos en la villa, con todos los honores, para celebrar su reconciliación. Así lo hicieron, precedidos por la caballería pesada y los soldados suizos y gascones.

A pesar de que los condotieros deseaban retirarse a descansar, César les pidió cordialmente que le acompañaran al palacio señorial, pues deseaba discutir con ellos la futura estrategia. 

Al poco de empezar la reunión, César se ausentó un momento pretextando una «necesidad de la naturaleza». Apenas salió, una nube de hombres armados se abalanzó sobre los invitados y los arrestó a todos. A continuación, las tropas de Borgia desarmaron a los seguidores de Liverotto y sometieron al pueblo a un horrible saqueo. 

Maquiavelo, testigo de los hechos, escribió esa noche: «En mi opinión, mañana por la mañana estos prisioneros no estarán vivos». En efecto, pese a sus lloros y gritos, Liverotto y Vitelli fueron ejecutados mediante el garrote, al modo español. César había culminado su venganza.

Città di Castello, Fermo y Perugia, las ciudades de los señores apresados, se rindieron enseguida a Borgia, quien pocos días después emprendió el camino hacia Roma barruntando planes de futuro cada vez más grandiosos.

 «Lo que ha pasado hasta ahora no es nada comparado con lo que se planea para el futuro», confesó Alejandro VI al embajador veneciano Giustinian. Empezaba a vislumbrarse el verdadero objetivo de César, la incorporación del trono de San Pedro al patrimonio de los Borgia. 

Para ello, el duque necesitaba garantizarse aliados en Roma, pues el papa Borgia estaba enfermo y podía morir de un momento a otro.

En Roma, el inmenso poder que acumularon Alejandro VI y su hijo César les valió la inquina de poderosas familias romanas, como los Orsini o los Colonna, que fraguaron al final la caída del duque de Valentinois.EN ROMA, EL INMENSO PODER QUE ACUMULARON ALEJANDRO VI Y SU HIJO CÉSAR LES VALIÓ LA INQUINA DE PODEROSAS FAMILIAS ROMANAS, COMO LOS ORSINI O LOS COLONNA, QUE FRAGUARON AL FINAL LA CAÍDA DEL DUQUE DE VALENTINOIS.

Foto: ARNAUD CHICUREL / GTRES

LA FORTUNA LE DA LA ESPALDA

«Borgia se deja llevar por la confianza imprudente que tiene en sí mismo, hasta el punto de creer que las promesas de otros son más fiables que las suyas propias»

César lo tenía todo preparado, o eso creía. Lo que no pudo prever es que a la muerte de Alejandro VI, el 18 agosto de 1503, él también estaría postrado en cama, aquejado de los mismos dolores que habían llevado a su padre a la tumba. 

Sus enemigos aprovecharon la situación para atacar y en unos días, de su ducado romañés, tan sólo conservaba Cesena, Faenza e Imola. 

Agotado y desorientado, César respaldó el nombramiento de Giuliano della Rovere como papa Julio II a cambio de la promesa de mantener el mando de las fuerzas papales y sus posesiones en la Romaña.

Fue un error fatal, y Maquiavelo se dio cuenta enseguida: «Borgia se deja llevar por la confianza imprudente que tiene en sí mismo, hasta el punto de creer que las promesas de otros son más fiables que las suyas propias». 

En efecto, Julio II no tardó en despojar de la Romaña y ordenar su detención. César consiguió huir a Nápoles y luego a Navarra, pero el ansiado proyecto de un reino para los Borgia había fracasado. La buena fortuna había abandonado a César Borgia definitivamente.

FUENTE: Josep Palau. Doctor en Historia

II GUERRA MUNDIAL

Los bombardeos de hiroshima y nagasaki.

Introducción:

Previo a dejarlos con la lectura del material escrito y fotográfico de este artículo; no puedo dejar de hacerle al lector una pregunta: ¿Qué diferencia observa entre “líderes” como Harry S. Truman; Adolf Hitler (a este genocida le daría un capitulo aparte), Benito Mussolini y Francisco Franco.

Me preguntarán las razónes de poner a este último. Por la nimiedad de que les prestó Guernica a los alemanes, para probar sus nuevos aviones y bombas contra la población civil del pueblo español. La historia la escriben los hechos y los hombres la deforman. No interesó masacrar inocentes.

Como tampoco se puede buscar Pearl Harbor como justificación cuando era un objetivo militar y no civil.

Si nos pusieramos a volver a investigar nuevamente sobre las atrocidades que realizaron los ejércitos estadounidenses y rusos, al término de la segunda guerra para garantizar la reconstrucción de Europa, más de uno de nosotros vomitaria.

Con esto, siendo apolítico no pretendo transformarme en un crítico impiadoso de lo que hicieron en el antes y en él después.Mis reflexiones no alinean a ninguna de las ideologías y prácticas de los países en aquel momento en conflicto.

Pero qué diferente la actitud de los aviadores japoneses o los altos mandos, en brindar su vida por una causa, que seguramente podremos discutir si eran racionales o no. Pero los EEUU jamás tuvieron una guerra mundial en el patio de su casa.

Y siempre salieron de toda contienda favorecidos política y económicamente por ello. ¿O a alguien le cabe alguna duda? Si cualquier persona me lo puede rebatir, gustosamente aceptaré sin polemizar, profundizar sobre ello.

Además, los EEUU de Norteamérica – del que no aceptó de ninguna manera su slogan “América para los americanos” en lugar de “Norteamerica para los estadounidenses”, porque a pesar de que somos según ellos, el patio trasero de América a pesar de todas nuestras dificultades, conseguimos nuestras independencias a traves de cruentas luchas. Hoy enfrentamos muchas veces planeadas disociaciones desde adentro llevafdas a cabo por apátridas con los de afuera, en donde sus intereses espurios mantienen plena vigencia, gobierne quien gobierne.

Luego de la segunda guerra mundial, la hegemonía de los EEUU estuvo siempre presente en cualquier parte del mundo. Con falsas denuncias o declaraciones; se las ha arreglado para coordinar y ser el centro de acumulación capitalista.

Como así de sutilmente  a través de sus servicios, provocar “atentados” porque aman la guerra – proveedora en su balanza comercial de más de 70.000 millones anuales en armamentos (solo lo denunciado).

Solo puedo decir que solo me encantan algunas series de Netflix (en tanto y en cuenta no flamee su bandera). Ya que con la consigna errónea -furcio incluido- de “América primero” que el bocón del ex presidente” Trump hizo suya, los EEUU ha alimentado en sus ciudadanos, el xenofobo sentimiento contra todo aquello que no sea yanqui.

Esto es en líneas generales, ya que es de suponer que haya excepciones con la lucidez que da la razón y pueden haber quienes no piensen que vencer al otro es por la fuerza o utilizando artimañas.

Se trata de ganar-ganar pero es lo que pregonan muchos de sus gurúes hacia afuera, pero solo lo llevan a cabo hacia adentro. Pido disculpas por el tiempo de lectura que les quite. Un cordial saludo.

A continuación el artículo que ha dado lugar al título de esta entrada;

Desde ese 6 de agosto de 1945, el mundo y las guerras ya no volverían a ser iguales.

La explosión de la bomba atómica de Hiroshima se registró a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945. En este reloj de pulsera encontrado en las ruinas de la ciudad, la aguja pequeña del reloj quedó abrasada por la explosión, marcando una sombra sobre él mismo que le hace parecer la aguja grande.

Foto: AP- Paul W. Tibbets JrEl Coronel Paul W. Tibbets, de 31 años, posa para una fotografía delante del Enola Gay en una localización desconocida. Fue el piloto encargado de pilotar el Bombardero B-29 que lanzó la bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945, el cual llevaría el nombre de su madre.

Foto: AP / US Air Force – George R. Caron

El protagonista de esta foto de archivo de 1945 es el Sargento George R. “Bob” Caron (31 de octubre de 1919 – 3 de junio de 1995), artillero de cola en el Enola Gay, el Bombardero B-29 que lanzó la bomba atómica sobre la ciudad Japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945.

Foto:AP/Max Desfor- La tripulación del Enola Gay

De izquierda a derecha en primera fila: Jacob Beser, teniente primero; Norris R. Jeppson, teniente segundo; Theodore J. Van Kirk, capitán; el mayor Thomas W. Ferebee; William S. Parsons, Capitán; el coronel Paul W. Tibbets Jr. y el Capitán Robert A. Lewis. En segunda linea el sargento Robert R. Shumard, el soldado Richard H. Nelson, y los sargentos Joe A. Stiborn, Wyatt E. Duzenbury y George R. Caron.

Foto: RIA Novosti/Sputnik/AP – Little Boy

Little Boy fue el nombre con el que bautizaron los americanos a la bomba lanzada en Hiroshima. La bomba de uranio-235 de 4.400 kilogramos de peso, 3 metros de longitud, 75 centímetros de diámetro y una potencia explosiva de 16 kilotones, – 1600 toneladas de dinamita-, explotó a las 8:15 del 6 de agosto de 1945 a una altitud de 600 metros sobre la ciudad japonesa, acabando con la vida de aproximadamente 140.000 personas.

Foto: AP / US Air Force – Un soldado con pulso de fotógrafo

Una columna de 6 kilómetros de altura se eleva desde la zona cero sobre las ruinas de la ciudad de Hiroshima. La fotografía fue tomada por George Caron, artillero de cola del Enola Gay a quien le dieron una cámara en el último momento y la cual disparó a través de la ventana de plexiglás de su puesto de combate.

Foto: AP/ US Army/ Hiroshima Peace Memorial Museum – La alternativa nuclear

Foto difundida por el ejército de los Estados Unidos y proporcionada por el Museo de la Paz de Hiroshima. En ella se aprecia la enorme nube de humo resultado de los enormes incendios masivos provocados por Little Boy. La fotografía se tomó pocas horas después de la detonación desde un avión de reconocimiento del ejército estadounidense.

Foto: AP – Las secuelas de Little Boy

Imagen de ciudad de Hiroshima tomada a algo más de kilómetro y medio del lugar donde fue detonada Little Boy, la primera bomba atómica de la historia lanzada sobre una población civil.

Foto: AP – Desolación desde el aire

Vista aérea de la ciudad de Hiroshima unas horas después del lanzamiento de la bomba nuclear.

Foto: AP –  Una ciudad reducida a escombros

Metales retorcidos y cascotes: retales de lo que un día fue la ciudad más industrializada de Japón. La fotografía sería tomada unos días después del bombardeo.

Foto: AP – Los restos de la tragedia

El armazón de este bloque de apartamentos es lo poco que quedó en la zona cero tras la explosión nuclear en la ciudad japonesa de Hiroshima.

Foto: AP/ U.S. Army Corps – Sobrevivir a una bomba nuclear

En esta foto proporcionada por el Cuerpo de Ingenieros de EE.UU., se pueden contemplar las heridas de una de las víctimas de la primera bomba atómica. La fotografía fue tomada en el departamento de Ujina, en el primer hospital provisional del ejército japonés en Hiroshima. Los rayos térmicos emitidos por la explosión quemaron el patrón del kimono de esta mujer, los cuales quedaron grabados sobre su espalda.

Foto: AP/ Zu unserem Korr, Japón / Weltkrieg / Jahrestag-  Las primeras reacciones japonesas

Víctimas japonesas esperan recibir los primeros auxilios en la parte sur de Hiroshima horas después de la explosión. La detonación mató al instante a 66.000 personas, hiriendo a otras 69.000.

Foto: AP – Protegidos por las colinas

La foto, tomada un 2 de febrero de 1951, muestra una zona residencial protegida por la orografía en Nagasaki, la cual se salvó de la destrucción que arrasó vastas porciones de la ciudad. El área desnuda en primer plano es un cortafuegos.

Foto: AP – Vivos y juntos

Un hombre y una mujer japonesa, víctimas de la bomba atómica de Hiroshima, se sientan en un edificio de un banco dañado convertido en un hospital provisional. La cara de la mujer está gravemente marcada por el tremendo calor generado en la explosión.

Foto: AP –  El mensajero de la muerte

El Enola Gay aterrizando en Tinian, al norte de las Islas Marianas después del bombardeo de Hiroshima.

Foto: AP-  Cuando lo peor aún no ha pasado

Hiroshima, 1 de septiembre de 1945. Científicos japoneses comprueban los niveles de radiactividad en la zona cero.

Foto: AP/RIA Novosti/Sputnik – Fat Man

Fat man fue el apodo dado a la segunda bomba lanzada – en este caso de plutonio- por el ejército estadounidense sobre Nagasaki, el 9 de agosto de 1945. Detonado a una altitud de 550 metros sobre la ciudad, el dispositivo de 3,25 metros de longitud por 1,52 de diámetro, pesaba 4.630 kilogramos y poseía una potencia de 25 kilotones. Los ataques provocaron la rendición incondicional de Japón. 

Foto: AP – Nagasaki, la segunda bomba

Una columna de humo ondulante en forma de seta se eleva a kilómetros de altura sobre la ciudad japonesa de Nagasaki. Fat  man fue lanzada 3 días después del ataque sobre Hiroshima, acabando instantáneamente con la vida de 70.000 personas. Otros miles morirían después a consecuencia de la radiación.

Foto: AP-  En el centro de la catástrofe

Una flecha marca el punto sobre el que estalló la bomba arrojada en Nagasaki. Gran parte de la zona bombardeada sigue asolada, los árboles en los alcores colindantes permanecen carbonizados y empequeñecidos por la explosión. La reconstrucción del lugar ha sido apenas testimonial.

Foto: AP – Heridas sempiternas

En esta foto del 24 de marzo de 1980, Sunji Yamagushi, quien sobrevivió a la bomba atómica sobre Nagasaki, muestra sus profundas cicatrices durante una conferencia de prensa en Los Ángeles.

Foto: AP-  El avión que puso fin a la Segunda Guerra Mundial

Fat man, fue lanzada desde un bombardero B-29 apodado como “Bockscar”. Charles Donald Albury que en la imagen sostiene una fotografía del avión, copiloto el avión que arrojaría la segunda bomba sobre Nagasaki el 9 de agosto de 1945 y fue testigo del despliegue de la primera bomba atómica sobre Hiroshima tres días antes en calidad de piloto de reserva.

Foto: AP-  Territorio americano en el Pacífico

La guerra en el Pacífico terminó un 2 de septiembre de 1945, cuando el acta de rendición japonesa fue finalmente firmada a bordo del acorazado Missouri de los Estados Unidos. El barco aparece en la foto disparando en un lugar desconocido del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.

Foto: AP – El fin de la guerra

En la imagen, el almirante Chester Nimitz, comandante en jefe de la Flota del Pacífico, a bordo del acorazado Missouri durante la firma de la rendición de los japoneses que ponía fin a la Segunda Guerra Mundial el 2 de septiembre de 1945. De pie, detrás de él, y de izquierda a derecha, el general Douglas MacArthur, el almirante William F. Halsey Jr., y el contralmirante Forrest Sherman.

Foto: AP-  Reportes de Guerra

De regreso de la Conferencia de Postdam, a bordo del crucero de guerra Augusta, el presidente de los Estados Unidos Harry S. Truman, radio en mano, lee a la población los primeros informes de la misión en la que fue lanzada la bomba sobre Hiroshima.

Foto: AP-  La rendición incondicional de Japón

El Secretario de Guerra, Henry Stimson, a la izquierda, observa como el presidente Harry Truman sostiene los documentos firmados de la rendición incondicional japonesa en la Casa Blanca un 7 de septiembre de 1945. Antes del ataque a Hiroshima, Stimson presidió un comité para reflexionar sobre la necesidad de lanzar la bomba. Stimson se mostraría consternado por los métodos de la guerra moderna en la que el bombardeo de civiles se había convertido en algo común.

Foto: AP –  ¿Quién pulsó el botón?

El mayor Thomas Ferebee, a la izquierda y el capitán Kermit Beahan, a la derecha. Ferebee lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima, Beahan lo hizo sobre Nagasaki.

Foto: AP-  Criminales de guerra

Foto tomada en diciembre de 1947 al general Hideki Tojo, primer ministro de Japón durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial. 

Tojo fue considerado un criminal de guerra de clase A y ejecutado por ahorcamiento el 23 de diciembre de 1948. Fue culpado de ser el cerebro y ejecutor del ataque a Pearl Harbor y de la prolongación de la guerra en el pacífico, desencadenante de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.desencadenante de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.

Foto: AP-  El padre de la bomba atómica

De derecha a izquierda el general Leslie R. Groves, y el Dr. En física J. Robert Oppenheimer, conocido coloquialmente como “el padre de la bomba atómica” y director científico del proyecto Manhattan, desarrollado en secreto en Alamogordo, Nuevo México.

Foto: AP –  Juegos de espías

En la imagen, David Greengrass con 29 años, participante en el proyecto Manhattan y espía confeso, se encuentra en la antesala de la Corte Federal, en Nueva York, un 12 de marzo de 1951 durante el receso del juicio por espionaje al que fue sometido. Greengrass testificó pertenecer a una red de espionaje orquestada por la Unión Soviética. Fueron también acusados de conspiración y espionaje al servicio de los soviéticos en tiempos de guerra Morton Sobell, Julius Rosenberg y su esposa, Ethel, hermana de Greengrass .

Foto: AP/KK – Un lugar en la memoria

Varias mujeres rezan durante una misa especial celebrada en la Iglesia Urakami en Nagasaki, el 9 de agosto de 1983 con motivo del 38 aniversario de la destrucción atómica de la ciudad.

 

Dunkerque, la retirada más famosa de la Segunda Guerra Mundial

La retirada de Dunkerque

Un 7 de mayo de 1945, el general Alfred Jodl, Jefe del Estado Mayor del Alto Mando de las Fuerzas Armadas Alemanas, firmaría en el Cuartel General Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada, en Reims, Francia, el Acta de Rendición Incondicional de la Alemania Nacionalsocialista ante las fuerzas aliadas. Sin embargo, la rendición de los alemanes no pondría fin a la mayor guerra de la historia de la humanidad, la Segunda Guerra Mundial. La contienda se traslada exclusivamente al Pacífico, donde la Segunda Guerra Sino-Japonesa se venía librando desde 1937.

Esta comenzaría el 7 de julio de 1937 con la invasión por Japón del noreste de China. Con este acto bélico los nipones darían comienzo a una guerra particular en la que pronto se verían involucradas varias naciones. Es desde este momento que Japón trataría – con éxito- de expandirse por el continente asiático.

La aplastante superioridad militar de los japoneses respecto a sus vecinos pronto dio sus frutos. Las ambiciones japonesas crecieron paulatinamente hasta que, unos años después, continuando con su política bélica expansionista, firmarán con Alemania e Italia el Tratado Tripartito, mediante el cual quedaba alineado con las potencias del eje.

En julio de 1941, con el objetivo de conformar en la zona una coalición de naciones asiáticas libres de la influencia europea y lideradas por Japón , lo que los japoneses conceptualizan bajo el término de “la Esfera de Coprosperidad de la Gran Asia”, los nipones decidieron dirigir su ejército hacia el sur de Indochina, territorio controlado por Francia.

Ante este acto de beligerancia la respuesta de algunos países europeos, así como de los Estados Unidos, -con intereses económicos en la zona- no se hizo de esperar. El resultado fue una serie de embargos comerciales y una disminución del 90% en el suministro de petróleo en detrimento del país del sol naciente.El ataque a Pearl Harbor fue el acicate para que los Estados Unidos participarán en la Segunda Guerra Mundial.

Entre otras razones, la situación alcanzada por Japón tras los embargos, sería uno de los detonantes del ataque de la Armada Imperial Japonesa contra la base naval de los Estados Unidos en Pearl Harbor, Hawai, el 7 de diciembre de 1941. La maniobra estuvo destinada a evitar la intervención de la Flota del Pacífico de los Estados Unidos en los planes de Japón para el sureste asiático contra las posesiones ultramarinas del Reino Unido, Francia, Paises Bajos y los mismos americanos.

El ataque sorpresa a Pearl Harbor fue el acicate definitivo para que, tan solo un día después, el 8 de diciembre de 1941, los Estados Unidos , hasta el momento en una posición no beligerante, tomaran partido de forma activa y definitiva en la Segunda Guerra Mundial declarando la guerra a Japón.

Durante los 4 años siguientes, los estadounidenses libraron una dura contienda con los japoneses en territorio Chino y en las aguas del Pacífico, donde la conquista de cada isla se convertiría en una guerra a pequeña escala.

Si bien es cierto que la disputa entre japoneses y estadounidenses estuvo muy equilibrada, la caída de Alemania pondría las cosas mucho más difíciles a los asiáticos. Sin embargo, lo que finalmente decantaría la balanza a favor de los aliados, sería el arma que en secreto, bajo el nombre en clave de “el Proyecto Manhattan”, sería desarrollada por los Estados Unidos con la ayuda de Reino Unido y Canada. El proyecto, que agrupó a una gran cantidad de eminencias científicas como Robert Oppenheimer, Niels Böhr y Enrico Fermi, tenía el objetivo de desarrollar la primera bomba atómica antes que lo hicieran sus enemigos alemanes.

 

¿Cuánto sabes sobre la Segunda Guerra Mundial?

La investigación culminó con “Trinity”, nombre que se daría al primer ensayo atómico realizado en el desierto de Alamogordo, en Nuevo México, el 16 de julio de 1945. 

La bomba finalmente no sería usada contra los alemanes, sin embargo, sería el arma definitiva que acabaría con las aspiraciones japonesas en el Pacífico y el continente asiático. Pasadas 3 semanas de este primer test, el 6 de agosto de 1945, un artefacto nuclear cargado de Uranio-235 bautizado como “Little Boy”, hacía blanco en la ciudad de Hiroshima. Tres días después, “Fat Man”, su hermano mayor, esta vez cargado de Plutonio-239, lo haría sobre Nagasaki.

La rendición de Japón, que oficialmente no se hizo efectiva hasta el 2 de septiembre del mismo año, llegaría en un transcurso de 6 jornadas desde el lanzamiento del segundo artefacto, el 15 agosto de ese mismo año.

“Trinity” puso de manifiesto la capacidad del ser humano para, irónicamente, crear algo capaz de destruir todo aquello que había construido, incluyendo su propio mundo. Lo ocurrido en Hiroshima demostró que sería capaz de hacer uso de ese poder. Lo acaecido en Nagasaki, una vez vista la desolación, muerte y destrucción ulteriores, como, tristemente, aún conocidas las terribles consecuencias, sería capaz de repetirlo de nuevo.

FUENTE: Héctor Rodríguez – La bomba que paró el tiempo

Siempre el ego…

Cómo el ego de un don nadie destruyó el templo de Artemisa, una de las 7 maravillas del mundo antiguo.

El templo de Artemisa era el orgullo de los efesios.

Vivían en su polis —o ciudad-Estado independiente en la antigua Grecia—, cerca de donde está hoy la ciudad portuaria de Esmirna, en Turquía, y la diosa de la caza, los animales salvajes, el terreno virgen, los nacimientos, la virginidad y las doncellas era su patrona.

Según el historiador griego Heródoto, había sido erigido a expensas del fabulosamente rico rey Creso de Lidia y, según el romano Plinio, tenía 127 columnas, 36 de ellas finamente talladas con relieves.

En el centro del que fue uno de los templos griegos más grandes de la historia y el primero construido casi completamente en mármol, se alza la colosal figura de Artemisa, hecha en madera ennegrecida.

Era una maravilla… una de las siete del mundo antiguo, que dejó sin aliento hasta a Antípatro de Sidón, autor de la famosa lista:

“He posado mis ojos sobre la muralla de la dulce Babilonia, que es una calzada para carruajes, y la estatua de Zeus de los elfos, y los jardines colgantes, y el Coloso del Sol, y la enorme obra de las altas Pirámides, y la vasta tumba de Mausolo; pero cuando vi la casa de Artemisa, allí encaramada en las nubes, esas otras maravillas perdieron su brillo, y dije: ‘aparte del Olimpo, el Sol nunca vio algo tan grandioso'”.

Además de sus propósitos religiosos, era un imán que atraía turistas, comerciantes e incluso reyes que le rendían homenaje ofreciendo diversas joyas y otros tesoros, y hasta servía de protección para los perseguidos, pues nadie se atrevería a hacer algo que pudiera profanar el templo.

Pero el 21 de julio de 356 a.C. ocurrió una catástrofe.

“La quema del templo de Éfeso”, ilustración de George Paston [seudónimo de Emily Morse Symonds], 1753.

Mientras la diosa Artemisa, según el historiador griego Plutarco, estaba ausente del santuario, ayudando en el nacimiento de Alejandro Magno, un hombre llamado Eróstrato o Eróstrato quemó deliberadamente el templo que había tomado más de un siglo construir.

¡Pero ¿por qué?!!!

Fue una tragedia.

En el curso de una noche, todo lo que estaba hecho de madera —el techo, las escaleras, las puertas, los muebles y la adorada imagen de Artemisa— ardió en llamas y a la mañana siguiente estaba reducido a cenizas.

Todo lo que quedaba de un templo que alguna vez fue el más magnífico eran sus columnas humeantes, ennegrecidas y arruinadas.

Eróstrato fue prontamente apresado y confesó que había incendiado el santuario para que “a través de la destrucción de ese edificio tan hermoso, su nombre fuera difundido por todo el mundo”, como relató Valerio Máximo, autor de la colección Factorum et dictorum memorabilium (“Hechos y dichos memorables”).

Por el infame acto, además de ser torturado y ejecutado, fue castigado con el olvido, por medio de lo que más tarde se empezó a llamar damnatio memoriae —literalmente “condena de la memoria”—.

Cualquier registro de su existencia fue eliminado y la mera mención de su nombre fue prohibida, bajo pena de muerte.

Ilustración de Eróstrato

FUENTE DE LA IMAGEN -THE TRUSTEES OF THE BRITISH MUSEUM

El innombrable.

Por un tiempo, la medida se acató, pero eventualmente Eróstrato logró su objetivo.

A pesar de la damnatio memoriae decretada, el historiador contemporáneo Teopompo mencionó su nombre en una obra escrita ese mismo siglo, de modo que, a pesar de que poco sabemos de él, nunca fue olvidado.

Más que recordado

Eróstrato saltó de los libros de historia a otras esferas.

En la literatura, varios grandes como Victor Hugo, Antón Chéjov, Jean-Paul Sartre, Miguel de Unamuno y hasta aquel ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra, violaron la “condena de la memoria”.

En el poema onírico inacabado “La casa de la fama” de Chaucer del siglo XIV, aparece presentando su caso frente a la musa Calíope, quien está escuchando súplicas en su corte de la fama.

El lugar en el que estaba el templo hoy.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES – El lugar en el que estaba el templo hoy.

Tras escuchar a buenas personas que desean ser conocidas por sus buenas obras y otras también buenas pero que no quieren ser famosas, así como de malas personas que quieren ser olvidadas, y conceder o negar sus peticiones aparentemente guiada por el capricho, le llega el turno a Eróstrato, un ejemplo que en ese entonces parecía inusual: una persona a la que se recuerde por ser mala.

Cuando la musa le pregunta por qué lo hizo, responde que quería ser famoso como lo eran otras personas cuya fama se debía a sus virtudes o fuerza.

Y se le ocurrió que la gente mala tenía tanta fama por su maldad o sagacidad como la gente buena por su bondad. Y como no podía tener un tipo de fama, no se iba a quedar sin la otra, por eso quemó el templo.

Cuando pide que su fama sea proclamada a los cuatro vientos, la musa responde: “¡Con mucho gusto!”.

Pero no sólo sigue vivo en el mundo de la ficción, sino también en la ciencia.

El complejo de Eróstrato es un término utilizado en la psiquiatría moderna en relación a personas que sufren sentimiento de inferioridad pero quieren sobresalir a toda costa, así que recurren a acciones agresivas, como destruir objetos de arte, valores, objetos socialmente útiles, torturar animales y personas.

Además su nombre se ha usado en distintos idiomas para acuñar términos o expresiones, como esta, que aparece en el Diccionario de la Real Academia Española:

Erostracismo: de Heróstrato, ciudadano efesio que, en el año 356 a. C., incendió el templo de Ártemis en Éfeso por afán de notoriedad, e -ismo.

1. m. Manía que lleva a cometer actos delictivos para conseguir renombre.

El magno

El templo de Diana en Éfeso (de la serie "Las ocho maravillas del mundo") de Maarten van Heemskerck, 1572.

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES

El templo de Diana en Éfeso (de la serie “Las ocho maravillas del mundo”) de Maarten van Heemskerck, 1572.

Los efesios comenzaron la larga tarea de volver a levantar su templo sobre los cimientos originales poco después de la tragedia.

Años después, recibieron cálidamente a aquel que había nacido de las cenizas del santuario de la diosa, Alejandro el Grande.

Entró triunfante en Éfeso tras derrotar a las fuerzas persas en la batalla de Granicus en 334 a. C., liberando a las ciudades griegas de Asia Menor.

Pero cuando el heroico conquistador se ofreció a pagar todos los gastos de la reconstrucción si se le concede crédito por su generosidad, el ayuntamiento enfrentó un problema: no querían estar en deuda con el macedionio pero ¿cómo rechazar a alguien tan poderoso?

Pues con una de las frases más diplomáticas de la historia: “Es inapropiado que un dios le dedique ofrendas a los dioses”.

FUENTE: Dalia Ventura – BBC News Mundo

Un visionario…

William S. Burroughs, el profeta más radical que definió nuestro mundo actual

“EL LENGUAJE ES UN VIRUS”

¿Qué tiene en común este célebre escritor de la generación beat con la Organización Mundial de la Salud? 

 Ambos advirtieron del peligro latente para la salud física y mental del lenguaje.

“Esto ya es como Black Mirror”. 

Esta bien podría ser una de las frases más comunes expresadas por el inconsciente colectivo en el último año. El género de las distopías, tanto en la literatura como en la televisión y en las series, no ha dejado de ‘hacer su agosto’. 

Las reediciones de los clásicos de Orwell, Bradbury o Huxley emergen de tanto en cuando en las listas de libros más vendidos, junto a la recuperación de otros tomos menos conocidos por el público general hasta ahora, como “El cuento de la criada” de Margaret Atwood, popularizados a raíz del amplio consumo de las series en ‘streaming’. 

Hay una distopía personalizable a cada caso, y quien no ve un Gran Hermano por todas partes, espiándola hasta para cuando va a ir al baño y colocando ‘microchips’ hipodérmicos (cuando ya lo lleva en el bolsillo todos los días en su teléfono inteligente), acaba enganchado a su soma ideal o creyendo en un ‘Estado profundo’ conformado por estrellas del espectáculo y políticos progres. Quizá una de las campañas publicitarias más geniales de los últimos meses es la que precisamente idearon cuatro estudiantes de publicidad de la escuela Brother Ad Madrid, cuando en una marquesina de autobús de la capital colocaron un espejo con la frase: “Black Mirror 6th Season. Live Now, everywhere” , con el logo de Netflix.

Rubén de Blas en la recreación de un anuncio de 'Black Mirror'. (Brother Ad School)

Rubén de Blas en la recreación de un anuncio de ‘Black Mirror’. (Brother Ad School)En su momento, se viralizó muchísimo esta propuesta, algo normal dadas las circunstancias: era junio de 2020, la época en la que el término ‘nueva normalidad’ estaba en boca de todos y comenzábamos la desescalada hacia un mundo que creíamos que iba a ser totalmente diferente al que habíamos conocido. 

A pesar de que la pandemia no termina de acabarse (curiosa paradoja semántica) y haya dejado tantas muertes y secuelas, la sociedad está esforzándose en volver a la realidad previa a la crisis sanitaria, aunque como es evidente ahora llevemos mascarillas por precaución más que por obligación, mantengamos las distancias de seguridad en los espacios públicos cerrados o revisamos a diario las noticias para saber si es seguro o no viajar a tal sitio, si nos exigen estar vacunados o debemos pasar por una PCR.  

Para Burroughs, el lenguaje invade el cuerpo humano como un virus o un parásito, alineándose hasta sus últimas consecuencias Sin duda alguna, lo que dejaba de manifiesto aquel anuncio es lo que el célebre autor de documentales Adam Curtis llamó “hiper normalización” la tendencia a aceptar y normalizar de que todo está fatal y lo que es peor aún, lo va a estar, ya que nos resulta prácticamente imposible crear, ya no solo imaginar, mundos futuros mejores. No; la realidad, afortunadamente, todavía no es como Black Mirror, aunque el ingenio de los publicistas de colocar un espejo en pleno centro de Madrid nos enseñe nuestra figura apresurando el paso por la calle, haciéndonos protagonistas de un hipotético nuevo episodio que solo existe en nuestra mente.

Sin embargo, hay distopías que fueron creadas con mucha anterioridad a la serie de Netflix y que reflejan con más precisión la política y la sociedad del mundo de hoy en día. 

Uno de los autores que merece la pena releer y que no está incluido entre esa caterva inamovible de autores clásicos de ciencia ficción distópica es William S. Burroughs. 

Presente en los manuales de literatura entre nombres de la generación beat como Jack Kerouac, Allen Ginsberg o Gregory Corso, a menudo se pasa por alto algunas de sus descerebradas profecías y rabiosas proyecciones de futuro, quizás debido a la altanería de su personaje, su grotesca visión del mundo, su heterodoxia narrativa y la profunda escatología que inunda sus textos, plagados de yonkis, sexo promiscuo sin fin y atentados contra la moral dominante.

El lenguaje, los virus, la droga

El autor de “El almuerzo desnudo) (1959), un ‘cocktail molotov-novela’ que llevó magistralmente David Cronenberg a la gran pantalla, lanzó una serie de profecías entre ‘cut-up’ y ‘cut-up’, a modo de sobresalto, exabrupto literario o vómito de palabras difícil de interpretar. 

Sin embargo, desde cierta perspectiva sus predicciones fueron mínimamente más acertadas que las que construyeron de forma rigurosa y científica otros escritores más respetados por el público de masas, como Orwell o Huxley. No hace falta lanzar una proyección de futuro en el que un partido dictatorial llamado Ingsoc totalice todos los aspectos de la vida del ser humano (eso ya lo vimos en el siglo XX en cierto modo) o que toda la población se robotice y aprenda a no desear ni sentir nada, anulando cualquier sentido de libertad.

Tan solo hacía falta atender a lo más esencial, aquello que nos une y da sentido a nuestra realidad: el lenguaje. “Según Burroughs, una infección viral atacó a los homínidos del pre-paleolítico catalizando mutaciones deformantes de las neuronas, del aparato sonoro y de la estructura maxilofacial” El lenguaje es un virus”. 

Esta es la cita con la que bien podría resumirse toda su obra, su ‘lied’ argumental, pues el objetivo de ‘El Hombre Invisible’ (uno de sus seudónimos) con sus novelas y escritos no fue otro que sabotear las formas sintácticas y semánticas, ya que para él la verdadera revolución no tenía una dimensión política o social, sino mental. 

En este sentido, como la droga, el otro gran tema de sus libros, el lenguaje invade el cuerpo humano como un virus o un parásito, alineándose hasta sus últimas consecuencias, poseyendo al sujeto y haciéndole carente de interioridad, pues todo su mundo gira en torno a ese “álgebra de la necesidad” que le hace consumir más y más. 

“La droga es aquí una inoculación de muerte que mantiene al cuerpo en una paradójica condición de emergencia y ralentización, donde el adicto es inmune al aburrimiento”, escribe Adolfo Vásquez Rocca, investigador de la Universidad Complutense de Madrid, en un análisis sobre la obra Burroughs y sus crípticos significados. “Puede estar horas mirándose los zapatos o simplemente permanecer en la cama. Es el contagio definitivo, el de la interioridad intoxicada”.

Burroughs en Tánger en 1956. (Fotógrafo desconocido) Foto: La Felguera.

Burroughs en Tánger en 1956. (Fotógrafo desconocido) Foto: La Felguera.

Al igual que la heroína, el tipo de sustancia a la que más estuvo enganchado el autor junto con el alucinógeno yagé, el lenguaje manipula y transforma a los seres humanos por proceso de contagio. “Según Burroughs, una infección viral atacó a los homínidos del pre-paleolítico catalizando mutaciones deformantes de las neuronas, del aparato sonoro y de la estructura maxilofacial”, sintetiza Vásquez Rocca. 

Sus teorías son muy disparatadas desde un punto de vista científico, cierto. No por ello carecen de valor vital y filosófico, pues tuvo la intención de llevarlas hasta el final. 

La estrategia de este hombre gris de mirada encorvada era precisamente romper con la alienación impuesta por el lenguaje mediante la técnica del cut-up en sus escritos o por acciones concretas enmarcadas en el territorio de la experimentación audiovisual, la investigación acerca del control social y sus posibilidades de romperlo, o el vandalismo callejero que detalló en obras como “Manual Revisado del Boy Scout” (La Felguera, 2016) o en su ensayo de ficción “La revolución electrónica” (Caja Negra, 2009).

Infodemia y pandemia

“Lo primero, necesitas un dispositivo de codificación, una televisión, una radio, dos cámaras de vídeo, una estación de radioaficionado y un simple estudio fotográfico con unos pocos accesorios y actores”, escribe Burroughs.

“Para empezar, mezcla todas las noticias y emítelas en todas direcciones, a las cadenas de radio y grabadoras callejeras. Construye transmisiones de vídeo con noticias falsas y mezclalas con las reales. 

Para las imágenes, puedes usar fotografías antiguas. La ciudad de México podría ser el escenario perfecto de una revuelta en Saigón y viceversa. Una insurrección de Santiago de Chile puede hacerse con imágenes de Londonderry (Irlanda del Norte). 

Nadie notaría la diferencia… mezclas las imágenes de ‘fake news’ con noticias reales. Así, tendrás más ventaja sobre tu oponente, que deberá ocultar sus manipulaciones. Tú no tendrás esa necesidad. En realidad, puedes promocionar que estás escribiendo noticias por adelantado sobre hechos que puedes crear por técnicas que nadie pueda usar. 

Y eso te convierte en noticia… los ‘cut-ups’ podrían inundar los medios de comunicación de masas de engaños”. El lenguaje no es un mero instrumento de inocente utilidad con el que nos comunicamos, sino que permea en el organismo vivo afectando a la salud, como Burroughs avisaba Efectivamente, el Exterminador (otro de sus seudónimos) se está refiriendo a lo que hoy en día todo el mundo conoce como ‘fake news’, un fenómeno que en la época del escritor pudo ser utilizado como recurso de contrainsurgencia, en operaciones militares y por los servicios de inteligencia, pero que hoy en día y debido a la multiplicidad de canales, emisores y receptores que hay en la red, fruto de la autocomunicación de masas, ha adquirido una categoría mucho más notoria en nuestra sociedad. 

A tal punto de explosión ha llegado que los medios de comunicación han comenzado a referirse a esta profusión de noticias falsas como “infodemia”, un término compuesto por las palabras ‘información’ y ‘pandemia’, que sin duda entronca muchísimo con las advertencias e hipótesis sobre el lenguaje que tenía Burroughs, ya no solo con sus técnicas para crear el caos social y político.

“Una infodemia es una sobreabundancia de información, en línea o en otros formatos, e incluye los intentos deliberados por difundir información errónea para socavar la respuesta de salud pública y promover otros intereses de determinados grupos o personas”, define la OMS en una entrada del 23 de septiembre de 2020, con la clara intención de alertar sobre el alto volumen de ‘fake news’ y de teorías de la conspiración que contradecían las versiones oficiales sobre la pandemia que ellos mismos extendieron bajo un aluvión de críticas por su mala gestión. 

“La información errónea y falsa puede perjudicar la salud física y mental de las personas, incrementar la estigmatización, amenazar los valiosos logros conseguidos en materia de salud y espolear el incumplimiento de las medidas de salud pública, lo que reduce su eficacia y pone en peligro la capacidad de los países para frenar la pandemia”. 

Si todavía no se entiende la asociación de ideas que Burroughs hacía entre algo tan físico como es una enfermedad o un virus y algo tan intangible como es el lenguaje que nos une y compartimos, en pleno 2020, más de dos décadas después de su muerte, llega la OMS para ratificar su teoría crítica sobre poder y control social.

Portada de la edición anglosajona del 'Manual revisado del Boy Scout' seguido de 'La revolución electrónica' en la edición de The Ohio State University Press, 2017.

Portada de la edición anglosajona del ‘Manual revisado del Boy Scout’ seguido de ‘La revolución electrónica’ en la edición de The Ohio State University Press, 2017.

El asunto va más allá: el organismo reconoce sus repercusiones en la salud individual y colectiva, pues el lenguaje no es un mero instrumento de inocente utilidad que sirve para que nos comuniquemos, sino que permea en el organismo como la droga a la que estaban enganchados la mayoría de los personajes de Burroughs, les corroe y les destruye, en los casos más visibles inundándose de odio (bajo intereses políticos), pero también diciéndoles cómo tienen que comer, qué tienen que consumir y qué es lo que deben desear. 

No en vano el término que se usa para nombrar a una información o contenido que se comparte mucho en redes sociales es “viral”, el cual hace referencia directa a las enfermedades causadas por un virus. Y no, este concepto no emergió después de la pandemia como infodemia, sino que ya venía de antes.

El ‘cut-up’ informativo más inmediatamente actual

Hace apenas unos días, el periodista Miquel Ramos decidió subir a Twitter un vídeo en el que denunciaba la represión que estaban sufriendo los manifestantes de Cuba por parte de los agentes policiales. Lo curioso es que, en vez de subir imágenes reales de las protestas que están aconteciendo en la isla caribeña, lo hizo con las cargas policiales del 1 de octubre en Cataluña.

La respuesta de los usuarios no se hizo esperar. Muchos de ellos se dieron cuenta de que, efectivamente, los policías llevaban la bandera de España en el uniforme y los manifestantes hablaban catalán. Pero también hubo otros tantos que cayeron en la argucia de Ramos, quien con este curioso experimento demostró lo fácil que es colar una ‘fake news’. La maniobra del periodista, además, encaja casi punto por punto con la técnica de cut-up de Burroughs explicada al inicio del artículo. Ver para creer.

El arma definitiva de Burroughs

Regresando a la vida y obra del escritor norteamericano, cabe preguntarse cuáles fueron las fórmulas que patentó para salir de la tiranía del lenguaje y las formas de control social que el poder establecido desplegaba a partir de este. 

Los esfuerzos del Hombre Invisible pasaron, primero, por la experimentación tanto vital como literaria, trazando líneas de fuga a partir de viajes físicos (sobre todo a Tánger) y mentales (a Interzonas, ese ‘no-lugar’ al que accedía a través de las drogas entre otros muchos métodos), y escabulléndose siempre del formalismo narrativo que heredó de sus influencias literarias anteriores. 

De algún modo, soñaba con redes clandestinas de adolescentes que atentaban contra el poder establecido y los férreos códigos morales que imperaban en aquellos días. 

Su vida conyugal no es tan encomiable: disparó a su mujer en la cabeza jugando a Guillermo Tell después de consumir drogas. Tanto en ‘Los chicos salvajes’ como en ‘El almuerzo desnudo’ podemos comprobar cómo sus personajes entran y salen de la acción de la novela sin permiso, pues la obra entera puede leerse de principio a fin o de forma aleatoria. 

Esto le emparenta con las tácticas que luego desarrollaron los situacionistas franceses más adelante, como “la deriva psicogeográfica” o “détournemen” la cual consistía en hacer una especie de ‘cut-up’ cartográfico, superponiendo un mapa de una ciudad sobre otra distinta o explorando las zonas de la periferia urbana no solo física sino también mentalmente, donde los conceptos de campo y ciudad se funden y la guerra social entre clases se hace más patente. 

La influencia del autor en los movimientos de vanguardia artística y política posteriores es, por tanto, amplísima. Otro hecho biográfico reseñable al final de sus días es su encuentro con Kurt Cobain, del cual dijo que era un muchacho “con una expresión moribunda en sus mejillas”. 

Un acontecimiento sobre el que Servando Rocha escribe en “Nada es verdad. Todo está permitido” (Alpha Decay, 2014). “Él no tenía intención de suicidarse. Por lo que yo sé, ya estaba muerto”, dijo el escritor cuando en 1994 el líder de Nirvana decidió poner fin a su vida.

Sin embargo, y a pesar de todas sus desgracias personales, su lucha incansable contra el lenguaje y su afán de querer dinamitar el orden establecido, vale la pena rescatar las palabras que escribió en la última entrada de su diario, al poco de morir, recogidas en “Agente Provocador”: “No hay nada. No hay sabiduría final ni experiencia reveladora; ninguna jodida cosa. No hay Santo Grial. No hay Satori definitivo ni solución final. 

Solo conflicto. La única cosa que puede resolver este conflicto es el amor. Amor puro. Lo que yo siento ahora y sentí siempre por mis gatos. ¿Amor? ¿Qué es eso? El calmante más natural para el dolor que existe. AMOR”.

FUENTE: Alma, corazón y vida – Por Enrique Zamorano

INTERNACIONAL – EXTERMINIO EN XINJIANG – CHINA

El crudo relato de una sobreviviente de los campos de concentración modernos en China

A cuatro años de la traumática experiencia que marcó su vida para siempre, Sayragul Sauytbay (44) revela los oscuros secretos e intenciones detrás uno de los más temidos “centros de formación profesional” en toda Asia.

Sayragul Sauytbay (44) reside en Suecia tras haber escapado del “mayor encarcelamiento sistemático de un grupo étnico desde el Tercer Reich” | AFP

La sobreviviente de uno de los campos de concentración modernos de China reveló las golpizas, violaciones y “desapariciones” que experimentó detrás del alambre de púas. Sayragul Sauytbay, parte de la minoría étnica kazaja, contó las atrocidades que debió ver.

Oriunda del este de Turkestán, Kazajistán, la vida de esta médica y madre de dos pequeños tomaría un rumbo drástico en 2017, tras ser enviada a una instalación de confinamiento china para enseñar a prisioneros, en uno de los 1.200 gulags en la región.

Se estima que los campos de internamiento de lo que ahora se conoce como la ciudad de Xinjiang albergan a tres millones de kazajos y uigures que son sometidos a todo tipo de experimentos médicos, torturas y violaciones, antes desconocidas.

Además de ser médica, Sayragul Sauytbay ofrecía sus servicios como maestra en una escuela. El establecimiento educativo fue construido por su padre, especialmente para niños de la minoría étnica kazaja.


Observadores internacionales apuntan a un intento de exterminio de minorías étnicas.

Sin embargo, China indica que los campamentos son nada más y nada menos que “centros de formación profesional” y los residentes están allí por su propia voluntad.


Previo a ingresar al establecimiento carcelario, Sauytbay fue literalmente obligada a firmar su propia sentencia de muerte, aceptando que enfrentaría la pena de muerte si revelaba lo que sucedió en la prisión o rompía alguna regla allí dentro.

Una vez establecido el acuerdo, fue puesta a trabajar con el objetivo de “reeducar” a los presos en el idioma, la cultura y la política chinas. La primera imagen con la que se topó fue la de hombres y mujeres con la cabeza afeitada y que apestaban a orina y heces.

La mujer de ahora 44 años se despidió de uno de sus dos hijos, Ulagat, antes de partir al campo de concentración localizado en la ciudad china de Xinjiang.


Torturas y reeducación maoista: cómo funcionan los campos de concentración de China.
A medida que se familiarizaba con las instalaciones, las condiciones de hacinamiento se hacían a sus ojos cada vez más inhumanas. Con el tiempo, comenzaría a ser testigo de innumerables y sangrientos casos de extracción de órganos.

Entre una de las tantas historias que esos muros guardan, presenció como a una mujer de 84 años le arrancan las uñas por una presunta llamada internacional, la cual nunca existió. Aun así, el límite de la morbosidad estaba muy lejos todavía de encontrarse.

Llegaron los abusos. Fue obligada a presenciar como guardias violaban a una joven de no más de 20 años por haber enviado mensajes de texto a un amigo musulmán. Durante su internamiento, Sauytbay también obtuvo acceso a información clasificada.

Durante su estadía en aquel “centros de formación profesional”, encontró documentos prohibidos que mencionaban planes para exterminar etnias, anexar países vecinos y conquistar Europa.

Entre los secretos de estado que leyó y que podía distinguir fácilmente por que contenían el el sello “Documentos clasificados de Beijing”, pudo encontrar el verdadero propósito escondido de los campamentos de Xinjiang, descripto en un plan de tres pasos:

Paso uno (2014-2015): “Asimilar a los que están dispuestos en Xinjiang y eliminar a los que no lo están”
Paso dos (2025-2035): ‘Una vez que se complete la asimilación dentro de China, anexaran los países vecinos’.
Paso tres (2035-2055): “Después de la realización del sueño chino, llega la ocupación de Europa”.
Su paso por el “infierno” finalizaría en marzo de 2018. La kazaja no dudaría en volver a su país natal para reunirse su esposo e hijos antes de huir a Suecia. “El mayor encarcelamiento sistemático de un grupo étnico desde el Tercer Reich”, lo llamó.

Con 44 años, se encuentra físicamente rota y tiene pesadillas recurrentes sobre su tiempo en el gulag. En las noches, escucha los desgarradores gritos de prisioneros que, al ser torturados, suplicaban: “Sálvanos, por favor. Sálvanos”.

Luego de haber sufrido tan traumática experiencia, plasmó lo vivido en “The Chief Witness: Escape From Modern-Day Concentration Camps” (El Testigo Principal: Escape De Un Campo De Concentración Moderno), escrito junto a la periodista Alexandra Cavelius.

Sustracción de órganos humanos

“El Testigo Principal: Escape De Un Campo De Concentración Moderno”, libro escrito por Sayragul Sauytbay y Alexandra Cavelius, detalla el calvario que debió transitar la kazaja.


Entre las tantas atrocidades vislumbradas durante su estadía en dicho campo de concentración, Sauytbay dedicó uno de los primeros capítulos de su libro a la venta de órganos. Reclusos sanos eran marcados con una cruz y se los trataba diferente.

Dicho tratamiento diferencial intrigó a la médica que, poco tiempo después, dio cuenta de que estos prisioneros “seleccionados” desparecían de sus celdas a altas horas de la noche, arrastrados por los guardias a través de los pasillos del establecimiento.


Tras leer sus expedientes, también marcados con una X de color rojo, obtuvo la respuesta que tanto buscaba: los órganos de estas pobres personas eran sustraídos y luego vendidos a clínicas de Turkestán, siendo un producto codiciado por ciudadanos árabes.

“Crudos gritos de un animal moribundo”


“Sonaban como los crudos gritos de un animal moribundo”, admitió. Así describe los desgarradores llamados de ayuda de cientos de prisioneros dentro del gulag.

Tras concluir con su exposición sobre la venta de órganos, procede a describir las terroríficas horas de guardia a las que era sometida, estando la luna como único testigo y compañía. Gritos como los que escuchó aquellas solitarias noches son casi irreproducibles.

Después de dos o tres días en el campamento, sus oídos percibieron los primeros desgarradores alaridos, resonantes en todo el enorme salón y filtrándose en cada poro de su cuerpo. El vértigo subía lentamente por sus piernas mientras su cuerpo se helaba.

“Nunca había escuchado algo así en toda mi vida, gritos como ese no son algo que se olvide. En el momento en que los escuche, sabía qué tipo de agonía está experimentando esa persona. Sonaban como los crudos gritos de un animal moribundo”, expreso.

Desapareciendo a los muertos

Hasta el día de hoy, familiares de reclusos cuyo paradero es todavía desconocido piden justicia. Algunos de ellos sin saber si realmente su pariente murió o continúa con vida dentro del campo de exterminio.


Siendo otro día en el “infierno”, y mientras oficiaba de médica leyendo expedientes clínicos y perfiles psicológicos de prisioneros, encontró un misterioso documento rotulado Instrucción 21. Su curiosidad le impidió volver a dejarlo donde lo había visto.

“Todos los que mueran en el campo deben desaparecer sin dejar rastro”, podía leerse. Asimismo, indicaba que los signos de tortura en los cuerpos debían ser irrastreables y que en caso de fallecer un recluso, su pérdida debía mantenerse en absoluto secreto.

Cualquier evidencia, prueba o documentación sería entonces destruida de inmediato. Miembros de la familia del difunto eran, en el menor de los casos, engañados con vagas excusas sobre la defunción del ser querido. Al resto, ni siquiera se les informaba.

“La habitación negra”, una cámara de tortura

Sauytbay no podía hacer más que mirar con piedad a los reclusos inconscientes, mientras eran arrastrados de las muñecas por los pasillos de la prisión. Se los llevaba a una infame habitación de tortura.

Durante su rutina como “maestra”, Sauytbay notaba como varios de sus “alumnos” gemían y se rascaban hasta sangrar. No sabía decir si estaban realmente enfermos o se habían vuelto locos. Incluso llegaba a desmayarse, desplomándose sobre sus sillas.

Cuando esto sucedía, los guardias llamaban a sus colegas, quienes entraban apresuradamente, agarraban a la persona inconsciente por ambos brazos y se la llevaban como un pedazo de carne, arrastrándola mientras sus pies rozaban el suelo.

Aquellos “desgraciados” tenían la mala dicha de ser llevados a la infame “habitación negra”. Allí, los prisioneros eran atados por las muñecas y los tobillos, amarrados a sillas que tenían clavos que sobresalían de los asientos y torturados por horas.

Extracción de uñas en manos y pies.


Uno de las tantas ilustraciones de la médica en las que intenta graficar las cruentas escenas de tortura que ocurrieron delante de sus ojos. Encadenados e indefensos, los presos eran puestos a prueba.


Continua ampliando la horrida descripción del lugar, incluyendo mesas repletas de todo tipo de herramientas y dispositivos de tortura. Entre ellos, garrotes policiales, varillas de hierro e incluso armas e implementos que parecían sacadas de la Edad Media.

Sin embargo, nada podía compararse con aquel instrumento utilizado en manos y pies, para extraer uñas. El grotesco piso estaba rodeada de ellas, complementándose a la perfección con la sangre de los reclusos. Hubiese esperado que fuese todo pero no.

A un lado de la habitación, como trofeos, una hilera de sillas diseñadas con diferentes propósitos. La madre de 44 años estaba segura de que no saldría con vida de allí y menos después de haber visto lo que vio. Hoy difunde su cruda historia desde Suecia.

Fuente: Editorial Perfil
JFG