Descubren restos de una ceremonia mexica y esqueletos del siglo XIX en Ciudad de México.

Arqueólogos del INAH que excavan en la actual colonia Guerrero de la capital mexicana han descubierto diversos basureros prehispánicos con objetos usados por los antiguos mexicas en las ceremonias del Fuego Nuevo y de época virreinal. Asimismo han descubierto una serie de enterramientos de los siglos XVIII y XIX, posiblemente de víctimas de una de las recurrentes epidemias de la época.

Un equipo de arqueólogos del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia de México) ha realizado recientemente dos importantes descubrimientos en el centro histórico de Ciudad de México. 

Uno de ellos, un conjunto de objetos que utilizaron los antiguos mexicas en sus ceremonias del Fuego Nuevo, fue exhumado en el Panteón de San Fernando, cerca de la iglesia de San Hipólito, en el antiguo barrio de Cuepopan, en el emplazamiento de la actual colonia Guerrero de la capital mexicana. 

Se trata de diversos recipientes cerámicos, alacates (calabazas largas agujereadas), figuritas de barro y algunas navajas de obsidiana que aparecieron enterrados a un metro de profundidad. El segundo hallazgo de interés se ha llevado a cabo en la periferia del Panteón durante unas labores de cableado. Se trata de 17 enterramientos datados en el siglo XIX, algunos de ellos posiblemente víctimas de uno de los habituales brotes epidémicos que asolaron la ciudad en ese período.

UNOS RESTOS EXCEPCIONALES

La ceremonia del Fuego Nuevo mexica tenía lugar cada 52 años, en el momento en que un ciclo se acababa y todo volvía a comenzar. Durante ese ritual, los habitantes de Tenochtitlán se deshacían de sus enseres domésticos, rompían las figuras de divinidades que tenían en sus altares, ayunaban y apagaban los fuegos de sus casas y de los templos de la ciudad.

Los sacerdotes, vestidos con sus mejores galas, salían entonces del Templo Mayor y se dirigían al Cerro de la Estrella (el cráter de un volcán extinto), en cuya cumbre realizaban una ceremonia para encender un fuego nuevo.

Los habitantes de Tenochtitlán se deshacían de sus enseres domésticos, rompían las figuras de divinidades que tenían en sus altares, ayunaban y apagaban los fuegos de sus casas y de los templos de la ciudad.

Figurillas de arcilla halladas durante las excavaciones en la colonia Guerrero.Foto: Melitón Tapia (INAH)

Elementos cerámicos hallados cerca del Panteón de San Fernando.Foto: Melitón Tapia (INAH)

Fragmentos cerámicos de época virreinal descubiertos durante los trabajos.Foto: Melitón Tapia (INAH)

No es habitual descubrir vestigios de este singular ritual, ya que todo se quemaba o se lanzaba a las acequias (como es el caso del hallazgo de San Fernando). «Generalmente, se cavaba una fosa y en esta fosa de arrojaban lo platos, las ollas o las vasijas. La gente iba, los arrojaban y se rompían. En muchas ocasiones se usaban piedras de río para poder romper los artefactos. También se utilizaba fuego. En este caso, no hay una fosa como tal, simplemente están dispuestos en el estrato lacustre, lo que quiere decir que la gente llegó con sus vasijas y las lanzó al cuerpo de agua que en esa época existía. Toda esta zona era una zona lacustre; no existían las calles como las conocemos en la actualidad», explica la arqueóloga Nancy Domínguez, coordinadora de las nuevas excavaciones en la zona.

¿VÍCTIMAS DE UNA EPIDEMIA?

Por otra parte, el descubrimiento de los restos óseos de los siglos XVIII y XIX en las inmediaciones del Panteón de San Fernando sugiere que la zona continuó estando habitada en época virreinal, un período en el que se construyeron iglesias y conventos, y que la ocupación continuó hasta el siglo XIX, cuando en el lugar se levantaron grandes casas señoriales. 

Por ahora, se han estudiado diez inhumaciones, y se ha logrado identificar los restos de 15 individuos, todos ellos adultos, tanto hombres como mujeres.

El descubrimiento de los restos óseos de los siglos XVIII y XIX en las inmediaciones del Panteón de San Fernando sugiere que el lugar continuó siendo habitado en época virreinal y la ocupación continuó hasta el siglo XIX.

Un antropólogo analiza varias vértebras de algunos de los individuos enterrados cerca del Panteón de San Fernando. Foto: Melitón Tapia (INAH)

Esqueleto de uno de los individuos exhumados cerca del Panteón de San Fernando.Foto: Melitón Tapia (INAH)

Los investigadores creen que muchos de los aquí enterrados pudieron perecer debido a un brote de cólera, enfermedad recurrente y que hizo estragos en la ciudad en el siglo XIX. 

«Es llamativo que este descubrimiento se dé mientras atravesamos por una contingencia sanitaria nuevamente, revelándonos cómo la sociedad de cada tiempo ha hecho frente a las emergencias sanitarias modificando sus estructuras socioeconómicas, culturales y religiosas, lo que se refleja en los patrones de enterramiento. Desde nuestras disciplinas, la arqueología, la bioarqueología y la antropología física, recuperamos esta identidad desde el presente», ha declarado el antropólogo físico Eduardo García Flores, de la Dirección de Salvamento Arqueológico. Las autoridades culturales mexicanas tienen previsto que los trabajos en la zona continúen hasta finales de enero de 2022.

Imagen de portada: Ceremonia del Fuego Nuevo. Códice Borbónico.Foto: PD

FUENTE RESPONSABLE. NATIONAL GEOGRAPHIC Por Carme Mayans Redactora. Diciembre 2021.

Sociedad y Cultura/ México/Historia/Aztecas/Arqueología/Actualidad

 Nuevos hallazgos en una tumba bajo el templo de la reina HATSHEPSUT.

Un equipo de arqueólogos polaco ha descubierto cientos de ofrendas a Hathor en los escombros que cubren el pasadizo de una tumba subterránea que se extiende bajo la capilla de esta diosa en el templo funerario de Deir el-Bahari. Posiblemente fueron trasladadas aquí por los sacerdotes debido a su gran acumulación.

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Desde hace años, concretamente desde 1961, equipos arqueológicos polacos han excavado en el templo funerario de la reina Hatshepsut (1479-1458 a.C.) en Deir el-Bahari, en la orilla occidental de Luxor. En la actualidad, el emblemático edificio continúa siendo estudiado por un equipo de investigadores del Centro Polaco de Arqueología Mediterránea de la Universidad de Varsovia, bajo la dirección de Patryk Chudzik. En el transcurso de sus trabajos, los arqueólogos han llevado a cabo un importante descubrimiento: cientos de objetos procedentes de una antigua tumba excavada en la roca que se halla debajo de este complejo.

UNA TUMBA BAJO LA CAPILLA

Patryk Chudzik ha explicado que su equipo realizó el descubrimiento en la primavera de 2021, en el marco de los trabajos de reconstrucción de la capilla dedicada a la diosa Hathor en el templo funerario de la soberana, ubicada en el lado sur de la terraza media del templo, labor que llevan realizando desde el año 2020 con el objetivo de salvaguardar la rica decoración de la capilla y hacerla accesible a los visitantes. De hecho, los arqueólogos estaban asegurando el techo de la tumba que se extiende bajo la estancia, porque temían que pudiera derrumbarse durante las tareas de reconstrucción.

El pasadizo de quince metros de largo de la tumba subterránea de Deir el-Bahari, repleto de escombros.Foto: P. Chudzik

El descubrimiento tuvo lugar en la primavera de 2021, en el marco de los trabajos de reconstrucción de una capilla dedicada a la diosa Hathor cuyo objetivo es salvaguardar la rica decoración de la capilla y hacerla accesible a los visitantes.

«En el extremo occidental del callejón que conduce a la capilla de Hathor se descubrió, a finales del siglo XIX, una tumba que data del reinado de Mentuhotep II, que gobernó Egipto quinientos años antes de la época de Hatshepsut. El descubridor de la tumba, el arqueólogo suizo Édouard Naville, que trabajaba en ese momento para el Fondo de Exploración de Egipto, decidió que los escombros de roca que llenaban el interior del corredor subterráneo [de quince metros de largo] y la cámara del sarcófago no prometían ningún hallazgo interesante. Sin embargo, los últimos trabajos de excavación llevados a cabo por nuestra expedición han mostrado algo completamente distinto», dice con orgullo el arqueólogo polaco.

MILES DE OFRENDAS

En el transcurso de las excavaciones en la tumba,los investigadores polacos hallaron una figura de madera que representa a un hombre tocado con una peluca corta (tal vez el propietario original de la sepultura), varias decenas de figurillas femeninas de fayenza que representan mujeres desnudas con largas trenzas, amuletos en forma de mujeres con orejas de vaca, figuritas de barro de vacas y vasijas de cerámica con pechos modelados. Este conjunto de objetos también incluía numerosos fragmentos de esculturas dedicadas a la diosa Hathor. Asimismo, los arqueólogos descubrieron una gran cantidad de objetos de uso cotidiano como tazas, vasijas de cerámica, platos y cuencos. Todo ello, posiblemente, fueron ofrendas hechas por los fieles y sacerdotes hace miles de años. Chudzik cree que, debido a la gran acumulación de objetos, los sacerdotes se vieron obligados a retirarlos de la capilla y los amontonaron en la tumba que había debajo, creando así una pila de desechos.

Figura masculina de madera con una peluca corta hallada en la tumba subterránea de Deir el-Bahari.Foto: M. Jawornicki

Figurillas femeninas de fayenza procedentes de la tumba que se halla bajo la capilla de Hathor, en el templo funerario de la reina Hatshepsut. Foto: M. Jawornicki

Los investigadores hallaron la figura de madera de un hombre tocado con una peluca corta, varias decenas de figurillas femeninas de fayenza, amuletos en forma de mujeres con orejas de vaca, figuritas de barro de vacas y vasijas con pechos modelados.

«El carácter compacto del hallazgo demuestra claramente que todos estos objetos fueron depositados en la tumba durante un corto período de tiempo, y su estado de conservación, la mayoría solo en fragmentos, indica que fueron trasladados a este lugar por los sacerdotes del templo, que recogían regularmente las ofrendas votivas llevadas a la capilla y las depositaba en otro lugar, creando una especie de ‘vertedero’. La necesidad de retirar las ofrendas traídas por los fieles fue resultado de la gran popularidad del culto a la diosa Hathor, cuyo principal lugar de adoración en la necrópolis tebana era Deir el-Bahari», explica el arqueólogo.

Amuleto de fayenza. Representación de la diosa Hathor. Foto: M. Jawornicki

Fragmento de una figurita que representa a una vaca. Foto: M. Jawornicki

Algunos de los hallazgos se han datado a principios del Reino Medio (1980-1760 a.C.), sin embargo, la mayoría de las piezas localizadas datan de épocas posteriores, posiblemente de principios de la dinastía XVIII (1539-1292 a.C.). Hathor era una de las diosas más veneradas del antiguo Egipto. Se la solía representar en forma de vaca o como una mujer con las orejas de este bóvido. Su imagen aparece representada asimismo en numerosas ocasiones en los relieves del templo funerario de Hatshepsut.

Imagen de portada: Gentileza de National Geographic en Español

FUENTE RESPONSABLE. National Geographic en Español. Por Carme Mayans. Redactora. Diciembre 2021.

Sociedad y Cultura/Antiguo Egipto/Arqueología/Tumbas egipcias

                

Revelan cómo fue el descubrimiento que cambió todo lo que se sabía sobre los faraones.

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Al noroeste de El Cairo, los arqueólogos también encontraron jeroglíficos en buen estado de conservación; un documental acerca nuevos aportes

Un equipo de arqueólogos realizó una serie de excavaciones en un vecindario ubicado al noroeste de El Cairo, zona en la que vivió Ramsés II en su reinado. En 2017 comenzaron sus trabajos, y en ese tiempo encontraron miles de reliquias, inclusive un templo construido por el faraón hace 3000 años. Sin embargo, el último hallazgo supuso un cambio en la comprensión de los investigadores sobre los monarcas del Antiguo Egipto.

Los trabajadores retiraban el pavimento cuando notaron que estaban parados encima de un cofre gigante. Antes de que una cabeza fuera sacada del agua, revelaron un gran torso e inmediatamente observaron que la estatua había sido enterrada boca abajo. El material por la que estaba compuesta era de cuarcita, una roca preciada por la antigua era.

El momento en el que los trabajadores se encuentran arriba de la inmensa estatua

El momento en el que los trabajadores se encuentran arriba de la inmensa estatua. Captura Youtube.

La exploración fue grabada en el documental de Smithsonian Channel: Secretos, el faraón en los suburbios. El relator habló en los comienzos del film sobre la reacción general que hubo tras el descubrimiento: “Los arqueólogos se dieron cuenta de que acababan de hacer el hallazgo de su vida: la estatua gigante de un faraón”.

En ese sentido, mencionó que fue tan imponente el hallazgo que pensaron que la estatua encontrada se trataba del mismo Ramsés, por la evidencia en su altura, tamaño y su tallado.

A lo largo de la estatua también se encontraba en buen estado de conservación una serie de jeroglíficos que revelaban la identidad de la estructura. En los mensajes revelaban el nombre del faraón llamado Psamético I. Lo particular de la historia, es que durante su reinado, Egipto transitaba una crisis económica y política, por lo que estimaban que el país no estaba pasando por sus mejores épocas.

Para despejar dudas, un egiptólogo llamado Chris Naunton explicó en el documental que la estatua cambió por completo la comprensión de los faraones. “Estos ya no eran los días de gloria. Egipto no era tan rico como antes, no controlaba el mismo territorio, no tenía el mismo imperio. Hasta ahora habíamos pensado que el faraón no tenía realmente los medios para construir estatuas a esta escala, pero esta estatua cambia todo eso”, consideró.

Las tallas de los jeroglíficos en el costado de la estatua revelaron a Psamtik como el legítimo propietario. Youtube

Egipto: el lugar de los hallazgos y los descubrimientos históricos.

Egipto suele sorprendernos por los descubrimientos arqueológicos. Las reliquias y los tesoros escondidos aportaron información histórica acerca de cómo se vivía siglos atrás.

Profesionales, arqueólogos e investigadores se esfuerzan para registrar estas historias. Un claro ejemplo es el de William Matthew Flinders Petrie, quien contribuyó a la arqueología con sus trabajos: Lo hizo mediante un método novedoso que permite reconstruir la historia a partir de los restos de culturas antiguas.

En 1884, Petrie encontró fragmentos de una estatua de Ramsés II luego de una excavación en el Templo de Tanis. Esto fue un punto que marcó la historia ya que en Egipto Ramsés era considero como un líder famoso y poderoso del Imperio Nuevo.

Actualmente los descubrimientos siguen dando sus frutos, y prometen marcar nuevos rumbos e informaciones con respecto a la vida de los faraones.

Imagen de portada: Gentileza de Captura Youtube

FUENTE RESPONSABLE: La Nación Lifestyle

Sociedad y Cultura/Arqueología/Antiguo Egipto/

Descubrimientos/ Historia

Chipre: hallaron el esqueleto de hace 3.000 años de un niño rodeado de oro.

Los arqueólogos encontraron también 155 esqueletos humanos y cerca de 500 objetos del año 1350 en las dos cámaras subterráneas descubiertas. 

Arqueólogos de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, hallaron en el yacimiento de Hala Sultan Tekke, en una ciudad de Chipre que data de la Edad de Bronce, dos cámaras subterráneas con 155 esqueletos humanos y cerca de 500 objetos del año 1350 A.C. Uno de los descubrimientos más curiosos, según los investigadores, son los restos de un niño de 5 años que fue enterrado rodeado de oro. 

“Los hallazgos indican que se trata de tumbas familiares de la élite gobernante de la ciudad. Los restos del niño, por ejemplo, estaban ornamentados con un collar de oro, pendientes de oro y una tiara de oro. Probablemente era hijo de una familia rica y poderosa”, explicó el profesor Peter Fischer, de la Universidad de Gotemburgo.

Aunque los arqueólogos suecos comenzaron a cavar la zona en 2010, recién hace 3 años dieron con estas cámaras subterráneas, que además de restos humanos contienen joyas de oro, piedras preciosas y cerámicas.

El hallazgo requirió de un trabajo muy delicado ya que los huesos, después de más de 3.000 años en el suelo salado, estaban extremadamente frágiles. Según advirtieron los investigadores, los esqueletos y objetos rituales estaban en capas uno encima del otro, lo que demuestra que las tumbas se utilizaron durante varias generaciones.

Además de joyas y otros instrumentos hechos de oro, plata, bronce, marfil y piedras preciosas, y de vasijas ricamente decoradas de muchas culturas, los arqueólogos también encontraron un toro de cerámica. “Su cuerpo hueco tiene dos aberturas: una en el lomo para llenarlo con un líquido, probablemente vino, y otra en la nariz para beber. Aparentemente, tenían fiestas en la cámara para honrar a sus muertos», indicó Fischer.

Otro hallazgo que llamó la atención fue un sello en forma de cilindro hecho con un mineral llamado hematita (óxido férrico), con una inscripción cuneiforme de Mesopotamia (actual Irak), que los arqueólogos pudieron descifrar. 

“El texto consta de tres líneas y menciona tres nombres. Uno es Amurru (o Martu), un dios adorado en Mesopotamia. Los otros dos son reyes históricos, padre e hijo, a quienes recientemente logramos rastrear en otros textos sobre tablillas de arcilla del mismo período, es decir, del siglo XVIII a.C.», contaron los expertos suecos.

«Actualmente estamos tratando de determinar por qué el sello terminó en Chipre, a más de 1.000 kilómetros de distancia de donde se hizo», agregaron.

Entre los objetos también se encontró una sorprendente piedra preciosa roja (cornalina) de la India, lapislázuli azul de Afganistán y ámbar procedente de distintos puntos del Mar Báltico, lo que demuestra que la ciudad tuvo un papel central en el comercio durante la Edad del Bronce.

Imagen de portada: Gentileza de Peter Fisher

FUENTE RESPONSABLE: Página 12

Chipre/Arqueología/Hallazgo/Historia

Una misión arqueológica española halla en Egipto restos humanos con lenguas de oro.

El descubrimiento se ha producido en el yacimiento arqueológico de la actual ciudad El-Bahnasa, antiguamente conocida como Oxirrinco, uno de los mayores yacimientos de Egipto donde la Universidad de Barcelona lleva tres décadas investigando.

Oxirrinco era la capital del Alto Egipto y su existencia está documentada por primera vez por las fuentes jeroglíficas con su nombre faraónico, Per-medyed, en la dinastía XXV. Desde hace tres décadas, la Universidad de Barcelona en colaboración con el Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, investiga el terreno para dar a conocer increíbles hallazgos que puedan ayudar a avanzar en la documentación de la historia.

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Hace escasas semanas, los investigadores españoles hallaron centenares de piezas pertenecientes a la cámara funeraria de un importante sacerdote del Antiguo Egipto y, ahora, han encontrado dos tumbas de la última dinastía que gobernó el Antiguo Egipto antes de la conquista persa, la Dinastía XXVI o época Saíta (624-525 a.C.) y varias láminas de oro en forma de lengua en una de las sepulturas.

Los restos se han encontrado en dos cementerios adyacentes. Mustafa Waziri, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, aclaró que las lenguas doradas se encontraron junto a los restos de dos personas desconocidas. Era una práctica habitual que los antiguos egipcios le ofrecieran a la momia una lengua de oro durante los rituales sagrados para que pudieran hablar con Osiris, el dios del inframundo, en el más allá.

En el interior del cementerio además se encontró un ataúd hecho de piedra caliza con una cubierta de mujer y junto a él, los restos de una mujer. Por su parte, la investigadora española Mayte Mascourt, jefa de la misión, explicó que el segundo cementerio estaba completamente cerrado y que era la primera vez que se abría durante las excavaciones.

Imagen de portada: Gentileza de Twitter / @TourismandAntiq

FUENTE RESPONSABLE: SPUTNIK Mundo

Arqueología/Egipto/Hallazgo/Historia/Arte y Cultura/España

Universidad de Barcelona/Mustafa Waziri/Momia/Sociedad

La plaga de justiniano llegó a Inglaterra antes que a Constantinopla.

Un nuevo estudio cuestiona los métodos utilizados hasta ahora para analizar el impacto de la llamada plaga de Justiniano, una devastadora epidemia de peste bubónica que tuvo lugar entre los siglos VI y VIII. Mediante el estudio de textos antiguos y recientes hallazgos genéticos, el estudio sugiere que la peste pudo haber llegado a Inglaterra antes del primer caso registrado en el Mediterráneo por una ruta desconocida hasta ahora.

Durante décadas, los historiadores han discutido sobre la letalidad de la llamada plaga de Justiniano, el primer brote conocido de peste bubónica en Eurasia occidental, sobre su impacto social y económico, y sobre las rutas por las que se extendió. Entre los años 2019 y 2020 se publicaron diversos estudios que aseguraban que los historiadores antiguos habían exagerado enormemente el impacto real de esta plaga, a la que numerosos investigadores llegaron a describir como una «pandemia intrascendente». Incluso algunos estudiosos afirmaron que la plaga de Justiniano en realidad fue algo «no muy diferente de nuestros brotes de gripe».

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DESACUERDOS ACADÉMICOS

Ahora, en un nuevo estudio, publicado en Past & Present, Peter Sarris, historiador de la Universidad de Cambridge, sostiene que estos estudios no han prestado la debida importancia a los más recientes hallazgos genéticos, y que además se basaron en análisis estadísticos engañosos y no supieron interpretar la evidencia proporcionada por los textos antiguos. Según Sarris, «algunos historiadores siguen siendo profundamente hostiles a considerar que factores externos como las enfermedades tienen un impacto importante en el desarrollo de las sociedades humanas, y el ‘escepticismo de la plaga’ ha recibido mucha atención en los últimos años».

San Sebastián ruega por la vida de un sepulturero enfermo durante la plaga de Justiniano. Josse Lieferinxe. 1497-1499. Foto: PD

Según Sarris, algunos historiadores siguen siendo profundamente hostiles a considerar que factores externos como las enfermedades tienen un impacto importante en el desarrollo de la sociedad humana.

Sarris, miembro del Trinity College de Londres, critica asimismo en su estudio la forma en la que algunos investigadores han utilizado los motores de búsqueda para afirmar que solo un pequeño porcentaje de la literatura antigua menciona esta plaga, lo que probaría, según ellos, que la enfermedad fue considerada insignificante en su momento. «Ser testigo de la plaga de primera mano obligó al historiador contemporáneo Procopio a romper con su acostumbrada narrativa militar para escribir un relato desgarrador sobre la llegada de la plaga a Constantinopla que dejaría una profunda impresión en las generaciones posteriores de lectores bizantinos. Eso es mucho más revelador que la cantidad de palabras relacionadas con la plaga que escribió. Diferentes autores, en diferentes tipos de texto, concentrados en diferentes temas, y sus obras deben leerse en consecuencia», afirma Sarris.

PROBLEMAS ECONÓMICOS

Sarris también refuta la sugerencia de que las leyes, las monedas y los papiros proporcionan poca evidencia de que la plaga de Justiniano tuvo un impacto significativo en la sociedad bizantina. El historiador dice que, en efecto, hubo una importante reducción en la promulgación de leyes imperiales entre el año 546 y el final del reinado de Justiniano, en 565. Pero también sostiene que la oleada de legislación significativa datada entre 542 y 545 revela una serie de medidas que fueron impulsadas desde el poder para paliar algunos efectos negativos de la enfermedad, como la despoblación. Por ejemplo, en marzo de 542, en una ley que el mismo Justiniano describió como promulgada en medio de la «presencia circundante de la muerte», que se había «extendido a todas las regiones», el emperador intentó apuntalar la economía. En otra ley de 544, Justiniano implantó controles de precios y salarios para poner coto a la demanda de sueldos más elevados que los supervivientes solicitaban por sus trabajos. Aludiendo expresamente a la plaga, el emperador declaró que el «castigo que ha sido enviado por la bondad de Dios» debería haber convertido a los trabajadores en «mejores personas», pero en cambio «se han vuelto a la avaricia».

La basílica de Santa Sofía, en la actual Estambul, erigida durante el reinado de Justiniano.Foto: iStock

Sarris sostiene que la oleada de legislación significativa datada entre 542 y 545 revela una serie de medidas impulsadas para paliar la despoblación causada por la plaga y para limitar el daño infligido por la enfermedad.

Que esa peste incrementó las dificultades fiscales y administrativas que ya existían en el Imperio romano de Oriente también se refleja en los cambios en la acuñación de moneda, argumenta Sarris. Durante ese período se emitieron una serie de monedas de oro ligeras, la primera reducción de este tipo en la moneda de oro desde su introducción en el siglo IV, y el peso de las monedas de cobre también se redujo considerablemente. 

«La importancia de una pandemia histórica nunca debe juzgarse principalmente sobre la base de si conduce al ‘colapso’ de las sociedades en cuestión. Del mismo modo, la resistencia del estado romano de Oriente frente a la plaga no significa que el desafío planteado por la plaga no fuera real. Lo más sorprendente de la respuesta gubernamental a la plaga de Justiniano en el mundo bizantino o romano es lo racional y cuidadosamente dirigida que fue, a pesar de las circunstancias. Tenemos mucho que aprender de cómo nuestros antepasados ​​respondieron a las enfermedades epidémicas y cómo las pandemias impactaron en las estructuras sociales, la distribución de la riqueza y las formas de pensamiento», explica el investigador.

¿LLEGÓ ANTES A INGLATERRA?

Hasta principios de la década de 2000, la identificación de la plaga de Justiniano como «peste bubónica» se basaba solo en las descripciones de los síntomas que proporcionaban los textos antiguos. En ellos se describía la aparición de bubones o hinchazones en las ingles o axilas de las víctimas. Pero ahora, los rápidos avances en genómica han permitido a los arqueólogos y genetistas hallar rastros de ADN antiguo de Yersinia pestis, la bacteria causante de esta terrible enfermedad, en restos óseos de la Alta Edad Media. Tales hallazgos se han llevado a cabo en Alemania, España, Francia e Inglaterra.

Los rápidos avances en genómica han permitido a los arqueólogos y genetistas descubrir rastros de ADN antiguo de Yersinia pestis, la bacteria causante de esta terrible enfermedad, en restos óseos de la Alta Edad Media.

En 2018, un estudio del ADN conservado en algunos restos encontrados en el antiguo cementerio anglosajón de Edix Hill, en el condado de Cambridge, reveló que muchos de los allí enterrados habían muerto siendo portadores de la enfermedad. 

Un análisis más detallado reveló asimismo que la cepa de Yersinia Pestis allí encontrada pertenecía al linaje más temprano identificado de la bacteria involucrada en la pandemia del siglo VI. 

Según Sarris, «hemos tendido a comenzar a estudiar el tema a través de las fuentes literarias, que describen la llegada de la plaga a Pelusium, en Egipto, antes de extenderse desde allí, y luego encajamos la evidencia arqueológica y genética en un marco y una narrativa basados ​​en esas fuentes. Ese enfoque va a quedar desfasado. 

La llegada de la peste bubónica al Mediterráneo alrededor de 541 y su presencia inicial en Inglaterra, posiblemente algo antes, puede haber sido el resultado de dos rutas separadas, pero relacionadas, que tuvieron lugar con algún tiempo de diferencia».

Enfermos de peste bubónica en una miniatura de la Biblia de Toggenburg, Suiza. 1411. Foto: Cordon Press

DESDE ASIA CENTRAL

El estudio de Sarris sugiere que la plaga pudo haber llegado al Mediterráneo a través del mar Rojo, y quizás a Inglaterra a través del Báltico y Escandinavia, y desde allí a otras partes del continente. Asimismo, el investigador enfatiza que, a pesar de ser llamada plaga de Justiniano, esta enfermedad «nunca fue un fenómeno puramente o incluso principalmente romano» y, como han demostrado los recientes descubrimientos genéticos, alcanzó tanto lugares remotos y rurales, como Edix Hill, como ciudades densamente pobladas.

El estudio de Sarris sugiere que la plaga pudo haber llegado al Mediterráneo a través del mar Rojo, y quizás a Inglaterra a través del Báltico y Escandinavia, y desde allí a otras partes del continente.

Está ampliamente aceptado que la letal y virulenta cepa de la peste bubónica de la que descendería la plaga de Justiniano, y más tarde la peste Negra, surgió en Asia Central durante la Edad del Bronce antes de evolucionar allí en la antigüedad. Sarris cree que puede ser significativo que el advenimiento tanto de la plaga de Justiniano como de la peste Negra se viera precedido por la expansión de los dos grandes imperios nómadas que dominaron Eurasia: los hunos, entre los siglos IV y V, y los mongoles, en el siglo XIII. «El aumento de la evidencia genética conducirá en direcciones que apenas podemos anticipar, y los historiadores deben ser capaces de responder ante estos desafíos de manera positiva e imaginativa», concluye Sarris.

Imagen de portada: El emperador Justiniano rodeado de su corte. Mosaico de la iglesia de San Vital en Ravena. Foto: Cordon Press

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC Historia. Por Carme Mayans Redacción. Diciembre 2021

Peste/Imperio Bizantino/Arqueología

Encontraron en Perú una momia preincaica atada con sogas.

Hallazgo arqueológico

Pertenece a un joven, de entre 18 y 22 años, que luce con el rostro cubierto por sus manos. Tiene entre 1.200 a 800 años de antigüedad.

Arqueólogos peruanos hallaron una momia preincaica de entre 1.200 a 800 años de antigüedad atada con sogas mientras excavaban en un milenario complejo urbano de barro en la periferia de Lima.

Los restos pertenecen a una persona de sexo masculino, que tendría entre 18 a 22 años en el momento de su muerte y que luce el rostro cubierto por sus manos.

El descubrimiento ocurrió dentro de una cámara funeraria de unos tres metros de largo y a una profundidad de 1,40 metros en el sitio arqueológico Cajamarquilla, al este de Lima.

«Hemos logrado el descubrimiento de una momia que se encontraba ubicada al interior de una estructura funeraria de forma cónica subterránea y al ver las características se trataba de una momia que se encontraba amarrada con soguillas», dijo a la agencia de noticias AFP el arqueólogo Pieter Van Dalen, responsable del proyecto Cajamarquilla.

«Es una característica peculiar y única de este contexto funerario», destacó Van Dalen sobre el hallazgo en esta excavación.

«La momia habría sido enterrada entre el año 800 a 1200 después de Cristo», afirmó.

A un lado de la momia se encontró el esqueleto de un cuy andino (conejillo de indias) y de lo que parece ser un perro, según los investigadores de la Universidad de San Marcos.

En la cámara funeraria también se descubrieron restos de maíz y otros vegetales.

Cajamarquilla «era un centro urbano donde se desarrollaban múltiples funciones, tiene una gran variedad de sectores, administrativos, domésticos, residenciales», abundó Van Dalen.

Según el investigador, Cajamarquilla «es una ciudad muy grande que pudo haber albergado entre 10.000 y 20.000 personas en un total de 167 hectáreas».

Se construyó hacia el año 200 antes de Cristo y estuvo ocupada hasta el año 1500.

Cajamarquilla se localiza a 24 kilómetros l este de Lima y es uno de los complejos arqueológicos más grandes de la ciudad.

Imagen de portada: Gentileza de Universidad de San Marcos. Perú

FUENTE RESPONSABLE: CADENA 3. Córdoba. Argentina.

Arqueología/Momia preincaica/Singularidades/Perú/América Latina.

Descubren antiguas estatuas y reliquias romanas en una excavación ferroviaria.

Un equipo de arqueólogos descubrió bustos de una mujer, un hombre y un niño en una antigua iglesia..

Arqueólogos hicieron un gran descubrimiento: hallan estatuas romanas en Buckinghamshire, Inglaterra.

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Un equipo de arqueólogos descubrió un conjunto de estatuas romanas cuando excavaban una zanja en una zona donde se tenderá una red ferroviaria para el tren de alta velocidad High Speed 2 (HS2).

Los expertos las hallaron en el sitio de una antigua iglesia normanda de Santa María en Stoke Mandeville, Buckinghamshire, en Reino Unido.

“Para nosotros, terminar la excavación con estos hallazgos asombrosos es más que emocionante”, expresó a través de un comunicado citado por CNN Rachel Wood, arqueóloga principal de Fusión JV, quien está trabajando en el proyecto HS2.

En la excavación encontraron dos estatuas completas de una mujer y un hombre, junto con la cabeza de un niño. Los tres bustos fueron calificados como “estilísticamente romanos”, y los arqueólogos han descrito el descubrimiento como “asombroso”.

Una rara jarra de vidrio romana fue descubierta durante la excavación en el sitio de la antigua iglesia de Santa María en Stoke Mandeville, Buckinghamshire.HS2

“Las estatuas están excepcionalmente bien conservadas y realmente te das una impresión de las personas que representan; literalmente, mirar los rostros del pasado es una experiencia única”, agregó Wood en su mensaje.

“Por supuesto, nos lleva a preguntarnos qué más podría estar enterrado debajo de las iglesias de los pueblos medievales de Inglaterra. Este ha sido realmente un sitio único en la vida y todos estamos ansiosos por escuchar qué más pueden decirnos los especialistas sobre estas increíbles estatuas y la historia del sitio antes de la construcción de la iglesia normanda”, sostuvo.

Arqueólogos de HS2 excavando artefactos romanos. En el lugar encontraron las increíbles estatuas y explicaron que están desde antes de la construcción de la iglesia normanda.

Arqueólogos de HS2 excavando artefactos romanos. En el lugar encontraron las increíbles estatuas y explicaron que están desde antes de la construcción de la iglesia normanda.-HS2

Las estatuas se encontraban en excelente estado. Dos de los bustos estaban formados por una cabeza y un torso que se había dividido. Los profesionales explicaron que “no es del todo inusual”, porque las estatuas eran comúnmente vandalizadas antes de ser derribadas.

En el hallazgo, también recuperaron una jarra romana hexagonal de vidrio y presumen que tiene más de 1000 años. La misma tenía las piezas intactas, así como grandes tejas, yeso pintado en las paredes y urnas de cremación romanas.

Sobre el sitio, los investigadores mencionaron que es un montículo natural, cubierto con tierra. Creen que pudo haber sido un lugar de entierro de la edad de Bronce, reemplazado más tarde por un edificio cuadrado, y se trataría de un mausoleo romano.

“Los materiales romanos encontrados en la zanja son demasiado ornamentados y no son suficientes para sugerir que el sitio era un edificio doméstico”, expresó HS2 en un comunicado de prensa.

El equipo aún espera con más detalles la información correspondiente del hallazgo, ya que las estatuas serán trasladadas a una laboratorio especializado, donde las limpiarán y examinarán para obtener una respuesta acerca de los años que tienen.

Imagen de portada: Gentileza de CNN

FUENTE RESPONSABLE: La Nación. CNN. Noviembre 2021

El Mundo/Arqueología/Inglaterra/Sociedad y Cultura

El rescate español en Egipto para salvar el «extraño» Kom el-Khamasin y su tesoro.

RECONSTRUIR LA FIGURA DE IMEPHOR

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Una misión arqueológica entre España y Egipto estudia la peculiar ubicación de este yacimiento arqueológico de Saqqara y reconstruye la tumba más importante, la del sacerdote Imephor.

Egipto y España han unido fuerzas para excavar en la zona arqueológica de Saqqara, «una de las más emblemáticas de Egipto«, con el objetivo de averiguar más acerca del «extraño» yacimiento arqueológico de la necrópolis faraónica de Kom el-Khamasin. 

En estos lares del antiguo Egipto, tal y como explica Josep Cervelló, profesor de Egiptología del Departamento de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB, por sus siglas), se enterró a personajes significativos del Reino Antiguo y del Primer Periodo Intermedio de la historia egipcia, periodos históricos que se extendieron del 2400 al 2500 antes de nuestra era, aunque apenas son seis los actores de los que se tiene documentación a día de hoy. 

Entre ellos, destaca uno como figura principal por el «curioso» papel que desempeñó en un periodo de crisis en el que empezaba a resquebrajarse el Reino Antiguo: se trata de Imephor Impy Nikau Ptah, «sumo sacerdote del dios Ptah, la divinidad principal de Menfis, capital del país en aquel tiempo», explican desde la UAH, institución que ha participado en la misión de «rescate» española. 

Investigadores del Instituto de Estudios del Próximo Oriente Antiguo de la UAB, que pisaron por primera vez el terreno en 1997 al tener una invitación para visitar el lugar, y del Servicio de Antigüedades de Egipto son los impulsores del proyecto Kom el-Khamasin, una misión hispano-egipcia en el suroeste de Saqqara que se ha llevado a cabo en dos fases —la primera realizada en 2019 y la segunda pospuesta para la primavera de este 2021— concebida como una excavación de rescate con la que evitar más saqueos, como los sufridos en el mismo enclave a finales del siglo XX. 

La misión se conformó a principios de 2019 tras la aprobación del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto y los datos que se recopilen de este proyecto se sumarán a la información con la que ya se contaba como resultado de los estudios que se realizaron del material recuperado del sitio tras el «violento» saqueo de 1999. Entre las novedades descubiertas, se ha sabido más acerca de cómo era la tumba del sumo sacerdote menfita Imephor hace más de 4.000 años.

Misión Hispano-Egipcia en Saqqara Suroeste. Yacimiento de Kom el- Khamasin y área circundante

El yacimiento de Kom el-Khamasin es una de las pocas necrópolis egipcias que data de finales del Reino Antiguo y principios del Primer Periodo Intermedio y se encuentra en Saqqara, «el sector central de la ciudad de Menfis, que fue la capital de Egipto en la fase más antigua de la historia del país», explica Cervelló en el sitio web que compila toda la información del proyecto. 

Esta zona es conocida sobre todo por la pirámide escalonada de Netjerkhet, también llamada Djeser, que es el punto central estructural y emblemático de la necrópolis: «En esta época los reyes se enterraban en grandes pirámides y esta necrópolis es toda la zona alrededor de El Cairo, donde se encuentran las famosas pirámides. Las más conocidas son las tres pirámides de Giza: Keops, Kefrén y Micerino, pero hay cerca de 90 que pertenecen a reyes y reinas del Reino Antiguo y también a los del Reino Medio», agrega el profesor de egiptología. 

No obstante, dentro del enclave de Saqqara, el yacimiento de Kom el-Khamasin es una zona alejada de cualquier otra construcción y adentrada en el desierto, por lo que se trata de un yacimiento «difícil de vigilar». «Se encuentra a más de dos kilómetros de la pirámide de Merenre», explica por su parte Mohammad Youssef, codirector de la misión hispano-egipcia en un vídeo explicativo de la misión, de ahí el que la gran pregunta de este yacimiento sea el averiguar «por qué hubo gente que vino a esta área y construyeron sus tumbas en un lugar tan alejado de las pirámides como este». 

Así, uno de los objetivos del proyecto es aclarar «la extraña ubicación» de Kom el-Khamasin, mucho más al oeste que cualquier otro punto de la necrópolis, y descubrir si hay otros yacimientos conectados a este, para contar con un mapa detallado del lugar.

Por el momento, la intervención arqueológica ha permitido recuperar 435 bloques de piedra caliza, 50 de ellos contienen importantes fragmentos de inscripciones y relieves, que habrían formado parte de dos edificios funerarios de unos 10 metros de lado y tres de altura. 

Uno de ellos sería el lugar de entierro de Imephor, un descubrimiento que los investigadores califican de «extraordinario» al poder recuperar un depósito de fundación «completo e intacto», compuesto por 60 pequeñas jarras de cerámica, dos platillos de alabastro y cinco molas de piedra, que se habrían puesto en los cimientos del edificio para conferirle protección divina.

El pasado de Saqqara

Según lo que cuentan los impulsores del estudio, la misión conjunta entre España y Egipto ha permitido saber quiénes eran las personas enterradas en la necrópolis y conocer mejor al individuo más importante de todos: Imephor, que jugó un papel, en sintonía con las inscripciones, «muy complejo» en el periodo de transición del Reino Antiguo y del Primer Periodo Intermedio, cuando por primera vez en la historia universal un estado centralizado se deshizo y colapsó, explica Cervelló en este sentido. 

Imephor se construyó la que probablemente es «la tumba más importante del yacimiento» dados los materiales que se han podido recuperar. «Tiene los títulos esperables de un sumo sacerdote, pero también tiene títulos que ninguno de sus predecesores ostentó. 

Esto nos hace pensar en una situación algo anómala por el momento histórico que le tocó vivir», cuenta Josep Cervelló en relación con el principio de la caída del Reino Antiguo, que «pudo determinar que la carrera de Imephor fuera distinta».

Decomisos Saqqara

A finales del siglo XX, el yacimiento sufrió «repetidos saqueos violentos» en los que desaparecieron fragmentos de relieves, estatuillas y otros objetos de ajuar, a los que se perdió la pista durante años y de los que se supo de nuevo al exponerse, de repente, en museos o en el mercado de antigüedades. 

Así. los Mossos d’Esquadra incautaron hace unos años una serie de piedras, que contaban con inscripciones egipcias, a partir de una denuncia que hizo un miembro del equipo del doctor Cervelló. 

Según concreta Ramón Buxó, arqueólogo del Museo de Arqueología de Cataluña, en un vídeo recogido en el sitio web del proyecto, la pieza más grande y compleja se encontró en una galería de Madrid y ocho piezas más pequeñas estaban en galerías de Barcelona. «Habían formado parte de las paredes o de los muros de las tumbas, se enumeran sus nombres y títulos con ofrendas», indica sobre estos restos Cervelló en el mismo vídeo.

Imagen de portada: Gentileza de El Confidencial

FUENTE RESPONSABLE: Redacción El Confidencial. Cultura. Noviembre 2021

Arqueología

Descubren en Egipto un templo del sol de hace 4.500 años.

Los investigadores lo hallaron mientras excavaban un templo construido por el faraón Nyuserra. Es uno de los seis templos del sol construidos.

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Egipto es uno de los países con una mayor riqueza arqueológica del mundo. Los descubrimientos en suelo egipcio se han repetido a lo largo de los años y el último de ellos es de los importantes: un templo dedicado al sol que había estado perdido durante los últimos 4.500 años. 

Un hallazgo que se ha dado a conocer en el último programa Lost Treasures of Egypt (Tesoros perdidos de Egipto), de National Geographic.

Los arqueólogos lo encontraron los restos enterrados en el desierto de Abu Gorab, al norte de la localidad arqueológica de Abusir, y se cataloga como uno de los más importantes hallazgos en varias décadas. De acuerdo con Telegraph, es uno de los únicos seis templos solares que se cree que se construyeron. Y de ellos, solos se han encontrado dos. Estos templos fueron construidos cuando los faraones de la Quinta Dinastía estaban vivos.

Su construcción se hacía para otorgar a los gobernantes el estatus de dioses, en contrapunto con las pirámides, que les garantizaban dicha condición también en la otra vida. 

Tras excavar los restos del templo solar construido por Nyuserra Ini, faraón que gobernó entre 24 y 35 años a finales del siglo XXV a.C. en la Quinta Dinastía, se halló una base todavía más antigua. Esta base estaba hecha de ladrillo de barro, lo que indicaba la existencia de un edificio previo en el mismo lugar.

Estructura original «impresionante»

Tras este hallazgo, los expertos descubrieron una base de 60 centímetros de profundidad de un pilar de piedra caliza blanca. Las dimensiones de estos restos sugieren que la estructura original que estaba construida era «bastante impresionante. Ahora nuestros hallazgos demuestran que este era un edificio completamente diferente, construido antes de Nyuserra», dijo Massimiliano Nuzzolo, profesor asistente de Egiptología en la Academia de Ciencias de Varsovia, a Telegraph.

Lo que encontraron más tarde no hizo sino refrendar las sospechas que tenían en relación al descubrimiento: unas jarras de cerveza llenas de barro, la prueba final de que se trataba de un antiguo templo, pues se considera una ofrenda en estos lugares sagrados. «Ahora tengo muchas pruebas de que lo que estamos excavando aquí es uno de los templos del sol perdidos», explica Nuzzolo.

La construcción, un misterio

A pesar de estos descubrimientos, todavía no se conoce para quién se hizo ni cuándo, aunque se cree que fue para un gobernante del momento. Los faraones de la conocida como Quinta Dinastía reinaron durante cerca de 150 años a comienzos del siglo XXV a.C. hasta mediados del siglo XXIV a.C., y solo algunos gobernantes había creado estos templos en nombre del dios sol Ra, en la orilla del Nilo. La construcción fue diseñada una generación o dos antes de que viviera Nyuserra.

Entre los hallazgos se encuentran sellos grabados con los nombres de los reyes que reinaron antes de Nyuserra, usados en algún momento como tapones de jarras. El monumento, de acuerdo con CNN, fue posteriormente destruido por Nyuserra para construir su propio templo solar. Aunque estaban dedicados al dios sol Ra, el rey legitimó su poder de esta forma y se presentó como el único hijo del dios sol en la Tierra. 

El edificio inicial de adobe no habría sido construido por Nyuserra, puesto que no hay constancia de que reyes egipcios hayan construido templos con ladrillo para luego reconstruirlos con piedra. «Suele ocurrir que cuando un rey por alguna razón tiene prisa construye el monumento en ladrillos de barro con elementos clave en piedra», destaca Nuzzolo.

Imagen de portada: Gentileza de National Geographic

FUENTE RESPONSABLE:  AS Actualidad. Por Raúl Izquierdo P. Noviembre 2021 Arqueología/Antiguo Egipto/Templo del Sol/ Descubrimiento/ Investigación/Sociedad y Cultura