Bacalar: el fascinante lago mexicano que alberga la forma de vida “más antigua del planeta”.

La belleza del lago Bacalar, según Claudio del Valle, va más allá de sus siete brillantes tonos de azul, que van desde el turquesa resplandeciente hasta el cobalto profundo.

En realidad, dice el guía de turistas, lo asombroso está a 100 metros de profundidad, en el fondo del lago donde hay piedra caliza y se alberga la forma de vida más antigua que haya en todo el planeta.

Lo más importante al visitar el largo y estrecho lago mexicano, cerca de la frontera con Belice, es no dejar rastro, dice Del Valle.

Durante años llevó a grupos de turistas a remar sobre tablas de surf (llamado paddle surf) antes del amanecer, pues es el momento en el que el sol arroja luz sobre la laguna y los brillantes tonos nacen en la noche colorida.

“Gracias al paddle surf, tuve la oportunidad de explorar la mayor parte de la laguna… era algo tan único, tan majestuoso, tan hermoso”, relata.

“La claridad del agua crea esa coloración única, de azul a verde; era una delicia para los ojos”.

Pero “el lago de los siete colores” está bajo una grave amenaza, dice Del Valle.

No solo el lago está en riesgo de cambiar permanentemente de color, sino también está amenazada una antigua población de estromatolitos, un fósil viviente que es anterior a los humanos, los dinosaurios e incluso las plantas.

Quedó impresionado por lo que encontró.

“Es un paraíso”, dijo al ver la laguna de Bacalar por primera vez. “No podías creer el amanecer y el atardecer, cada uno era tan único. Pero ahora veo lo que está sucediendo… y me rompe el corazón, está mal”.

“La claridad del agua crea esa coloración única, de azul a verde; era una delicia para los ojos”.

Pero “el lago de los siete colores” está bajo una grave amenaza, dice Del Valle.

No solo el lago está en riesgo de cambiar permanentemente de color, sino también está amenazada una antigua población de estromatolitos, un fósil viviente que es anterior a los humanos, los dinosaurios e incluso las plantas.

Hacia un desastre ecológico

Del Valle llegó a vivir a Bacalar en 2017, luego de un terremoto de magnitud 7,1 que lo dejó con estrés postraumático.

Por consejo de un amigo psicólogo, se marchó de su casa de San Cristóbal de las Casas, 700 km al suroeste de Bacalar, en busca de un ambiente más tranquilo.

El lago Bacalar

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES

El lago de Bacalar es conocido como el “lago de los siete colores” debido a sus vibrantes tonalidades.

El lago Bacalar se ha encaminado hacia un desastre ecológico en la última década, según la doctora Luisa Falcón, ecología microbiana de la Universidad Nacional Autónoma de México en Mérida.

En noviembre de 2015, la agencia federal de protección ambiental de México emitió una alerta de contaminación para el lago.

El problema llegó a un punto crítico en junio de 2020, cuando los tonos del lago Bacalar se volvieron de un marrón opaco. Todavía no se ha recuperado por completo.

Pero si no se hace nada, el daño podría ir mucho más allá de la estética del agua, advierte Falcón.

Los estromatolitos

Bacalar alberga el arrecife de microbialitas de agua dulce más grande del mundo: estructuras con forma de roca formadas por miles de microbios que filtran los minerales carbonatados.

“Las microbialitas de Bacalar tienen un rango de edad que va desde algunas décadas a más de 9.000 años”, dijo la experta.

Pero la contraparte fósil viviente de la microbialite, los estromatolitos -que se remontan a “aproximadamente 3.500 millones de años”- es lo que hace que la población de Bacalar sea la evidencia más antigua de vida en la Tierra.

Map

Los estromatolitos se asemejan a la coliflor: estructuras grandes y acolchadas de color beige que crecen hacia arriba desde el fondo de piedra caliza de la laguna. Parecen rocas, pero en realidad son seres vivos.

El sedimento se estratifica milímetro a milímetro, con la ayuda de organismos fotosintetizadores llamados cianobacterias, hasta que las estructuras se convierten en un crecimiento submarino rocoso que se puede ver en la superficie de aguas poco profundas.

Los estromatolitos en forma de coliflor solo existen en unos pocos lugares a nivel mundial, y la población de Bacalar revela una historia congelada en el tiempo, como la temperatura o la composición geoquímica del agua hace millones de años.

Eso es porque en realidad conservan las condiciones fisicoquímicas del agua en su proceso de sedimentación increíblemente lento.

Fundamentalmente, los estromatolitos también ayudan a reciclar elementos.

Los microbios que forman un estromatolito toman carbono del dióxido de carbono en el aire y lo colocan en el carbonato del fondo del lago para almacenarlo. Como los árboles pero en el agua, los estromatolitos mejoran activamente nuestro medio ambiente.

Un doble problema

El problema que enfrentan los estromatolitos es doble, dice Falcón.

El lago es alimentado por un río subterráneo de 450 km que forma parte del sistema de túneles y cuevas de agua más grande del mundo a lo largo de la península de Yucatán.

Esto es realmente bueno para los estromatolitos: se cree que la roca carbonatada de los túneles los hace crecer más de lo normal, formando una almohada en la superficie de la laguna.

El lago Bacalar

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El lago alberga una antigua población de estromatolitos que son la evidencia más antigua de vida en la Tierra.

Pero los entornos kársticos, donde el agua subterránea fluye a través de fracturas y los sistemas de cuevas interconectan los cuerpos de agua, también dejan a los estromatolitos más vulnerables a los cambios que ocurren río arriba.

Y la deforestación de la selva tropical que se conecta con la laguna ha aumentado “exponencialmente” en la última década, en parte debido a prácticas agrícolas insostenibles, dice Falcón.

Eso ha causado un aumento de sedimentos, pesticidas y fertilizantes que llegan al agua durante la temporada de lluvias.

Se están registrando altos niveles de nitrógeno y amonio en la laguna, especialmente cerca del pueblo. La composición del agua está cambiando y las algas y los moluscos se están multiplicando a un ritmo rápido.

Hasta ahora, ninguna investigación ha demostrado que las comunidades de microbialitas puedan recuperarse del daño ambiental a corto plazo.

El creciente turismo

La industria del turismo local ha jugado un papel en la degradación de Bacalar.

“Bacalar como destino turístico ha recibido una mayor atención, pero carece de la planificación urbana necesaria, incluido el tratamiento de aguas residuales y las instalaciones sanitarias suficientes”. Señala Falcón.

Un estudio del que la investigadora fue coautora encontró en la laguna grandes cantidades de Firmicutes, una bacteria que se encuentra en el intestino humano.

Además, De Valle dice que una industria turística creciente en el lago, que incluye botes, kayaks, motos de agua, anclas, aletas e incluso personas que pasan el tiempo al borde de la laguna, está causando la rotura de la superficie de los estromatolitos.

Cuando se perfora su superficie, mueren, al igual que los arrecifes de coral.

“Hay muchos hostales, hoteles, Airbnb… a muchos no les importan los estromatolitos ni los manglares que permiten que los recursos naturales de la laguna se regeneren”, señala Del Valle.

El lago Bacalar

FUENTE DE LA IMAGEN,-GETTY IMAGES

Debido a la falta de medidas para mantenerlo a salvo de la contaminación, los tonos del lago se están volviendo marrones.

En cierto modo, como guía turístico, él solía ser parte del problema.

Bacalar, al sur de los populares puntos turísticos como Cancún, Tulum y Playa del Carmen, atraía a cerca de 100.000 turistas por temporada en los últimos años.

Y los operadores locales han sido los promotores: “Estábamos haciendo anuncios y publicidad para hacer ese lugar más famoso y popular, sabiendo que no tiene la infraestructura, los planes, el proyecto, para proteger la laguna”, dice Del Valle.

La investigadora y bióloga local Silvana Ibarra, miembro del Consejo Ciudadano y Científico en Pro de la Restauración y Preservación del Acuífero y Sistema Lagunar de Bacalar, coincide en eso: “El crecimiento del turismo en Bacalar es de 600% en tres años, y los anfitriones no están preparados”, dice.

¿Qué hacer?

La desaceleración de la actividad turística en los últimos 12 meses les ha dado a los 42 kilómetros de largo del lago la oportunidad de recuperarse.

“Estos problemas comenzaron hace una década y se agravaron hace dos años, pero la mejora durante la pandemia hizo que volviéramos a ver animales como la nutria de río”, dijo Ibarra.

Esta ralentización de la actividad turística también ha hecho que los colores de la laguna cobren vida. Con un turismo más sustentable, el lago de Bacalar puede continuar su recuperación y restaurar su reputación como el “Lago de los Siete Colores”.

Y hay varias cosas fáciles para que los viajeros contribuyan.

Ibarra aconseja no tocar, pisar ni sentarse nunca sobre los estromatolitos de la laguna. Los visitantes deben ingresar a la laguna descalzos y nunca con protector solar o maquillaje, ya que ambos pueden blanquear los estromatolitos.

“Quédate en hoteles ecológicos y algo muy, muy importante: reduce tus desechos”, dice.

“Hay que venir sabiendo que es un santuario natural frágil que debe ser tratado con cuidado. Es importante proteger la laguna y sobre todo adaptarse al territorio, porque de lo contrario se perderá su belleza y bondad natural”.

Turistas en Bacalar

FUENTE DE LA IMAGEN-GETTY IMAGES

La desaceleración de la actividad turística durante la pandemia le ha dado al lago la oportunidad de recuperarse.

Mientras tanto, antes de que los viajes regresen a niveles pre pandémicos, Del Valle dice que depende de los operadores turísticos locales salvar la laguna cristalina, la más grande de la Península de Yucatán.

Del Valle se ha acercado a muchos de los operadores que rodean la laguna para ayudar a que sus ofertas turísticas sean más sostenibles.

“Los lugareños son dueños de todas las lanchas de la laguna y son cientos. He hablado varias veces con muchos de ellos para persuadirlos”, dice.

“Les ofrecí capacitarlos sin costo para hacer recorridos en remo, para hacer recorridos en velero, cosas que no afecten a la laguna”, continúa.

“Ojalá que llegue el momento en que haya un cambio en la sociedad, y con eso la naturaleza, que es lo más importante, comenzará a recuperarse

Imagen de portada: Gentileza BBC News Mundo

FUENTE: BBC News Mundo – Por Emma Elsworthy

México/Naturaleza/Contaminación/Medio Ambiente/Ciencia

Especie en extinción: descubrieron una pareja de águilas coronadas y proponen acciones para su conservación.

Es un ave que está en la categoría internacional de peligro de extinción. Hay registros de esta especie en el centro-norte santafesino de la República Argentina.

El Águila Coronada o Águila del Chaco es una de las aves rapaces de mayor tamaño que se pueden observar en nuestro país y en la región. Actualmente se encuentra en un grave estado de conservación por eso se realizan distintas acciones para poner freno a los factores de mortalidad que afectan a las águilas.

El Águila Coronada, de nombre científico Buteogallus coronatus, es una de las aves rapaces más amenazadas de Sudamérica con una población global estimada en menos de mil individuos. Su baja productividad natural, dado que sólo pone un huevo por intento de reproducción, la pérdida de hábitat y diversos factores antrópicos la ubican cada vez más al borde la extinción.

En la región centro-norte de la provincia hay registros de esta ave como en Santurce, Elisa, La Lucila, Tostado, Las Avispas y el pasado fin de semana descubrieron una pareja de Águilas Coronadas entre las localidades de San Cristóbal y Arrufó.

En busca de su conservación y protección hay organismos que se dedican a esto como el Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina (CECARA). Su trabajo junto a estudiantes, investigadores y voluntarios permitieron conocer más sobre una especie que era casi desconocida y las principales amenazas a su población.

 

Para conocer más sobre este tema, este medio entrevistó a Pablo Capovilla, quien es naturalista, colaborador del Museo de Ciencias Naturales del departamento San Cristóbal, editor de la revista El Piojito Silbón y se dedica a la protección de las aves y de su hábitat.

Foto: Gentileza El Litoral

Pablo junto a Diego Gallego, un investigador de Conicet que trabaja en la conservación del Águila Coronada, estuvieron en las últimas semanas recorriendo el departamento, brindando charlas en las escuelas y aportando información para que la mayor cantidad de personas posibles puedan colaborar para que no se extinga esta especie.

“Es un ave que está en la categoría internacional de peligro de extinción, principalmente, por la pérdida de hábitat. Es un águila muy grande que vive en nuestro país y en algunos países limítrofes, pero en especial en los departamentos San Cristóbal, Las Colonias y 9 de Julio hay registro de esta especie. En Las Colonias quedará un 5 al 10% del bosque nativo y en San Cristóbal se redujo mucho en los últimos años, se estima que en los años ‘90 ya se había disminuido un 30 al 35% el bosque nativo en la provincia.

Tal como lo explicó Capovilla, esta es una especie sumamente importante para el equilibrio de la fauna y los ecosistemas porque es un depredador que se encuentra en lo más alto de la cadena alimenticia, ya que se alimenta principalmente de víboras y serpientes, también de peludo, tatú y en menor medida de zorrinos y peces.

Acerca de las principales características, el especialista indicó que “este ave rapaz, cuando está posada, tiene alrededor de unos 80 centímetros de alto, tiene de envergadura, es decir, la medida de la punta de un ala a la punta de la otra de 1,80 a 1,90 metros y se puede detectar a campo fácilmente por su tamaño y coloración. Los adultos son totalmente grises con un copetito, una corona que son un grupo de 4 o 5 plumas que forman detrás de la cabeza, esa es una característica clave”.

Las investigaciones realizadas demuestran que sus principales amenazas son la persecución directa, como la caza por parte del hombre, la electrocución en tendidos eléctricos y el ahogamiento en tanques o reservorios de agua. Estos factores, sumados a la pérdida del hábitat, son las principales causas de mortalidad para el águila.

“Hay alguna creencia de que el ave puede llegar a comer las ovejas o las gallinas, pero nada se pudo comprobar y muchas veces se quiere tener un trofeo de caza. Por eso se hace un trabajo de concientización y se charla en las escuelas, con los productores y se pide colaboración si las ven que avisen. La semana pasada, camino a una escuela de Ceres, nos encontramos con una pareja de estas águilas en la ruta y la pudimos fotografiar. Fue toda una sorpresa”, expresó Pablo Capovilla sobre la sorpresa que se llevaron mientras se dedicaban a la conservación de las aves.

Para ellos, encontrarse una pareja de Águilas Coronadas fue majestuoso, un premio al trabajo que llevan adelante en toda la región y un símbolo de esperanza. Al verlas se entiende el significado que estas aves tienen y la importancia de que sean cuidadosamente protegidas como también sucede con el Cardenal Amarillo.

 

“Muchas publicaciones científicas hablan de que esta es una zona prioritaria para la conservación del águila, si podemos protegerla lo máximo posible y encontrar sus nidos puede ser que ayude mucho a que se salve de la extinción. El Águila Coronada tiene que ser un símbolo que nos invite a repensar nuestra relación con el medio ambiente, a colaborar con científicos y personas que están trabajando. Con mi pareja, María, tenemos un emprendimiento que es la revista El Piojito Silbón, en donde le dedicamos un espacio a todos los proyectos de investigación y a afianzar los conocimientos de todas estas problemáticas que tienen las especies en peligro de extinción. Es importante conocer y volver a esa relación tan linda que se tenía con la naturaleza y mejorarla”, concluyó.

Imagen de portada: Gentileza de El Litoral

FUENTE:  El Litoral – Por Noeli Rojas

La corteza terrestre se está moviendo por la pérdida de hielo.

La pérdida de hielo de Groenlandia, la Antártida, los casquetes polares y los glaciares de montaña, está provocando un desplazamiento de la corteza terrestre: oscila entre los 0,3 mm por año en Norteamérica y los 0,15 mm en Fenoescandinavia. En Europa llega a 0,2 mm por año.

A medida que las capas de hielo y los glaciares se derriten y el agua se redistribuye a los océanos globales, la corteza terrestre se deforma, generando un patrón complejo de movimientos tridimensionales en la superficie de la Tierra.

Esa pérdida de hielo, una de las consecuencias del calentamiento global, está provocando que la corteza del planeta se deforme ligeramente, incluso a más de 1.000 kilómetros del lugar donde se produce la pérdida de hielo, según una nueva investigación.

El derretimiento del hielo elimina la masa de los continentes de la Tierra. Liberada del peso que la recubre, la superficie terrestre, que una vez estuvo cubierta por hielo, se eleva.

Esta respuesta vertical se ha estudiado bien, pero el desplazamiento horizontal de la corteza por efecto de la pérdida de masas heladas es menos conocido.

Cambios de masa

Sophie Coulson, de la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts, y sus colegas, recopilaron datos satelitales sobre la pérdida de hielo de Groenlandia, la Antártida, los glaciares de montaña y los casquetes polares, y los combinaron con un modelo de cómo la corteza terrestre responde a los cambios de masa.

Descubrieron que, entre 2003 y 2018, el derretimiento del hielo de Groenlandia y de los glaciares árticos, ha provocado que el suelo terrestre se desplazara horizontalmente en gran parte del hemisferio norte.

El desplazamiento llega hasta 0,3 milímetros por año en gran parte de Canadá y Estados Unidos. En Europa el rango es de 0,05 a 0,2 mm por año.

Es Fenoescandinavia, (península escandinava, península de Kola, Carelia y Finlandia), la pérdida de masa de hielo de los glaciares árticos ha producido movimientos horizontales generalizados con una magnitud de hasta 0,15 mm por año (promedio 2003-2013) en las latitudes altas.

Desplazamiento horizontal

En algunas áreas, incluso lejos del hielo que se derrite, el movimiento horizontal ha sido incluso mayor que el movimiento vertical, destacan los investigadores en un artículo publicado en la revista Geophysical Research Letters.

Los movimientos verticales de la corteza terrestre, también llamados epirogénicos, son muy lentos y reflejan el ascenso y descenso de las grandes masas continentales.

Un ejemplo de estos movimientos verticales es el de las grandes masas glaciares. Los hielos continentales ejercen una gran presión sobre las rocas, provocando su descenso. Cuando los hielos desaparecen, el continente tiende a ascender progresivamente.

Los movimientos horizontales, también llamados orogénicos o teratogénicos, son muy rápidos (en términos geológicos) y provocan grandes relieves plegados y fracturados. También pueden provocar terremotos, que tienen una duración de segundos.

Se conocen bien sus efectos en la formación de las montañas actuales, como los Alpes y otras más antiguas, pero el impacto horizontal de los hielos terrestres sobre la corteza ha sido hasta ahora poco estudiado.

Mucho menos hielo

La tasa de pérdida de hielo en todo el planeta ha aumentado un 57% desde el cambio de siglo, en comparación con los datos de la década de 1990, según la Unión Europea de Geociencias (EGU), y ha provocado una redistribución de masa entre continentes y océanos.

Como consecuencia, se ha producido una deformación significativa y variable de la corteza terrestre que la nueva investigación ha podido estimar mediante mediciones geodésicas del levantamiento de la corteza, tanto en las proximidades de la pérdida de masa de hielo, como en regiones más alejadas.

Los autores destacan que, con anterioridad, se ha detectado una variabilidad geográfica significativa, a escala global, en el cambio del nivel del mar como consecuencia de la pérdida de masa de hielo en el sistema terrestre.

Sin embargo, ningún estudio hasta ahora ha estimado los movimientos horizontales de la corteza que acompañan a la pérdida de masa de hielo, que es la gran aportación de la nueva investigación.

Análisis geofísicos

El nuevo estudio muestra las primeras observaciones globales del movimiento de la corteza tridimensional inducido por cambios recientes en la masa de hielo en las capas de hielo polares y los glaciares de montaña y los casquetes polares.

Estos cálculos incluyen los cambios asociados al nivel del mar al especificar la carga total de masa de superficie, destacan los investigadores.

Esta investigación ilustra el rango de señales inducidas por la pérdida de masa de hielo de principios del siglo XXI que anteriormente se habían pasado por alto y, por lo tanto, tienen el potencial de mejorar una variedad de análisis geofísicos, concluyen los autores en su artículo.

Referencia

The Global Fingerprint of Modern Ice-Mass Loss on 3-D Crustal Motion. Sophie Coulson et al. Geophysical Research Letters, Volume48, Issue16. 16 August 2021. DOI:https://doi.org/10.1029/2021GL095477

Foto superior: Capa de hielo de Groenlandia. Hannes Grobe. CC BY-SA 2.5

FUENTE: Tendencias – Cambio Climático – Ecología – Antártida – Glaciares – Groenlandia – Hielos Polares – Por Eduardo Martínez de la Fe ( Periodista Científico ). 

Descongelando a Ötzi, el hombre de hielo.

Vive la autopsia al hombre congelado desde hace 5.300 años a través de las fotografías de Robert Clark.

1 / 22  – El hombre de hielo

El brazo del hombre del hielo se descongela sobre una lámina de papel de aluminio esterilizado.

Foto: Robert Clark

2 / 22 – Modelo de Ötzi a tamaño natural

A partir de escáneres 3D del esqueleto y otros datos anatómicos del Hombre del Hielo, Adrie y Alfons Kennis crearon un modelo a tamaño natural. Los científicos pensaban que sus ojos eran azules; ahora el ADN indica que eran marrones.- Foto: Robert Clark

3 / 22

El calzado

Llevaba calzado de cuero y paja (arriba), unido con fibras de corteza.

Robert Clark

4 / 22

Acción bacteriana

Después de trasladar el Hombre del Hielo a un laboratorio, los investigadores subieron la temperatura a 18 ºC para descongelarlo sobre una lámina de papel de aluminio esterilizado. El cuerpo fue colocado en el interior de una caja hecha a medida para dar cabida a los pies, que estaban entrecruzados, y al brazo izquierdo, extendido en una posición inusual. Los ocho decilitros de agua derretida, recogida durante la descongelación a lo largo de toda una noche, está siendo analizada para certificar si algunas bacterias adaptadas al frío contribuyeron a la descomposición de la momia.

Robert Clark

5 / 22

Autopsia en frío

Tras una autopsia en el Museo de Arqueología del Sur del Tirol en Bolzano, Italia, que duró nueve horas, el Hombre del Hielo descongelado fue sometido de nuevo a una temperatura de -6 ºC. Posteriormente será depositado sobre la gran lámina de vidrio en la que yace expuesto al público.

Robert Clark

6 / 22

Alpes de Ötztal

La flecha señala el lugar donde unos montañistas descubrieron en 1991 el cuerpo momificado, asomando del hielo de un glaciar en una hondonada rocosa a 3.200 metros de altitud. Alrededor había varios objetos calcolíticos. El lugar, en la vertiente italiana de los Alpes de Ötztal, dio pie al apodo del Hombre del Hielo: Ötzi.

Robert Clark

7 / 22

Museo de Arqueología del Sur del Tirol de Bolzano

En su rígido y gélido reposo, el Hombre del Hielo se aloja en una cámara similar a un iglú, en el Museo de Arqueología del Sur del Tirol de Bolzano, Italia. A seis grados bajo cero y 98,5 % de humedad relativa, reproduce el entorno glacial donde fue hallado y que lo preservó durante más de cinco milenios.

Foto: Robert Clark

8 / 22

A la vista de todos

Tras una autopsia en el Museo de Arqueología del Sur del Tirol en Bolzano, Italia, que duró nueve horas, el Hombre del Hielo descongelado fue sometido de nuevo a una temperatura de -6 ºC. Posteriormente será depositado sobre la gran lámina de vidrio en la que yace expuesto al público.

Foto: Robert Clark

9 / 22

Las causas de la muerte

Eduard Egarter Vigl (señalando) y sus colegas exploran con un endoscopio la punta de la flecha alojada en el hombro del Hombre del Hielo. La flecha le seccionó una arteria y le causó una hemorragia mortal.

Robert Clark

10 / 22

Complicaciones médicas

Los neurocirujanos extrajeron trozos de un coágulo, que hacen pensar en un traumatismo encefálico antes de morir.

Foto: Robert Clark

11 / 22

Un buen trabajo forense

Escrutado y diseccionado durante nueve horas seguidas, los científicos lograron reunir abundantes pistas biológicas sobre la vida y la muerte del Hombre del Hielo.

Fofo: Robert Clark

12 / 22

Tatuajes curativos

La cruz tatuada cerca de la rodilla pudo ser un remedio popular contra la artritis.

Fofo: Robert Clark

13 / 22

Un buen comensal

Al ver los restos de su última comida en el estómago (en tubos de ensayo), uno de los médicos exclamó: «¡Tenía buen apetito!».

Foto: Robert Clark

14 / 22

Momificado por segunda vez

Minutos antes de colocar el Hombre del Hielo de nuevo en su lugar de exhibición, el patólogo Eduard Egarter Vigl rocía la momia con una fina capa vaporizada de agua esterilizada, que se congela al entrar en contacto con el cuerpo y forma una brillante película que lo protege de la contaminación y reduce la deshidratación.

Foto: Robert Clark

15 / 22

Primeros auxilios

Dos trozos de hongo yesquero del abedul ensartados en tiras de cuero, tal vez utilizados para detener hemorragias y prevenir infecciones, formaban parte de su botiquín.

Todos los objetos fueron fotografiados en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur, Bolzano.

Foto: Robert Clark

16 / 22

Defensa y supervivencia

La daga del Hombre del Hielo tenía una hoja de pedernal y una funda.

Todos los objetos fueron fotografiados en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur, Bolzano.

Foto: Robert Clark

17 / 22

Muestras de respeto

El hacha con hoja de cobre, poco habitual entonces, sugiere un estatus social elevado.

Todos los objetos fueron fotografiados en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur, Bolzano.

Foto: Robert Clark

18 / 22

Armas arrojadizas

Dos flechas servían para cazar y como defensa personal.

Todos los objetos fueron fotografiados en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur, Bolzano.

Foto: Robert Clark

19 / 22

Una aciaga primavera

La hoja de arce se usó para envolver brasas; la clorofila que contiene indica que se recogió aún verde, probablemente a finales de la primavera.

Todos los objetos fueron fotografiados en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur, Bolzano.

Foto: Robert Clark

20 / 22

Calzado milenario

Los zapatos, con paja en el interior para el frío, piel de ciervo en la parte superior y suela de piel de oso, son de los más antiguos que se conocen.

Todos los objetos fueron fotografiados en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur, Bolzano.

Foto: Robert Clark

21 / 22

Misterios por resolver

La cuerda enrollada, posiblemente para un arco, continúa siendo un misterio.

Todos los objetos fueron fotografiados en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur, Bolzano.

Foto: Robert Clark

22 / 22

Adaptado a un entorno hostil

El modelo de los artistas Kennis refleja la dureza de la vida del Hombre del Hielo y las probables huellas que los estragos del tiempo dejaron en su cuerpo de cuarenta y tantos años. Pese a los esfuerzos, los científicos no pudieron penetrar la carne momificada lo bastante como para llegar a la última pista que podría resolver el misterio de su muerte: la punta de flecha que lo mató.

Foto: Robert Clark

Poco después de las seis de la tarde de un lluvioso día de noviembre de 2010, dos hombres vestidos con batas verdes de quirófano abrieron la puerta de la cámara del Museo de Arqueología del Tirol del Sur, en la ciudad italiana de Bolzano, donde reside el Hombre del Hielo. Colocaron el cuerpo congelado sobre un carro de acero inoxidable para transportar camillas. Uno de ellos era un joven científico llamado Marco Spadelli. Normalmente, su trabajo consiste en mantener a la famosa momia calcolítica en las mismas con­­diciones que la preservaron durante 5.300 años tras su muerte en una montaña cercana. Aquel día, sin embargo, Samadelli había subido la temperatura del pequeño laboratorio a 18 °C.

Con él estaba Eduard Egarter Vigl, un patólogo de la ciudad conocido informalmente como el «médico de cabecera» de la momia. Mientras Egarter Vigl manipulaba el cuerpo con una familiaridad asombrosa, un grupo de médicos y científicos se apiñaba a su alrededor en el reducido espacio, disponiéndose a hacer lo impensable: descongelar al Hombre del Hielo. Al día siguiente, en una sucesión de intervenciones quirúrgicas realizadas con la urgencia que se reserva a los humanos en situación crítica, efectuarían la primera autopsia completa del cuerpo descongelado, con la esperanza de arrojar nueva luz sobre el misterio de la identidad del Hombre del Hielo y los motivos de su muerte violenta.

Egarter Vigl y Samadelli trasladaron el cuerpo a una caja hecha a medida, forrada con papel de aluminio esterilizado. En condiciones de congelación, la piel de la momia, de color caramelo, tenía un brillo solemne que recordaba las imágenes medievales pintadas al temple. Con el brazo izquierdo agónicamente extendido y los pies superpuestos como los de un crucificado, presentaba una postura que no habría desentonado en un retablo del siglo XIV. En unos instantes, sobre su cuerpo empezaron a formarse perlas de agua que parecían gotas de sudor.

No era la primera vez que el Hombre del Hielo era sometido a un intenso escrutinio científico. Cuando los austríacos rescataron la momia en 1991, los científicos de Innsbruck le practicaron una extensa incisión en la zona baja del torso como parte de su investigación inicial, además de varios cortes en la espalda, la parte superior del cráneo y las piernas. Después se determinó que la hondonada de roca gris donde fue hallado el cuerpo estaba en el lado italiano de la fron­tera con Austria, por lo que fue trasladado, junto con todos los objetos que lo rodeaban, a Bolzano. Desde entonces, en esta ciudad se han llevado a cabo numerosas exploraciones menos invasivas de los restos de la momia: radiografías, tomografías computarizadas y un análisis del ADN mitocondrial. La revelación más sorprendente llegó en 2001, cuando el radiólogo Paul Gostner observó un detalle que había pasado inadvertido en las imágenes: una punta de flecha alojada en el omóplato izquierdo, lo que sugería que le habían disparado por la espalda. El trabajo posterior de Gostner y su equipo con aparatos de escáner más potentes reveló que la flecha había perforado una arteria importante de la cavidad torácica, lo que le causó una hemorragia que debió de ser casi inmediatamente mortal. El humano cuyos restos se han conservado intactos accidentalmente más antiguo fue víctima de un asesinato perpetrado con brutal eficacia.

Los enemigos del Hombre del Hielo tuvieron un altercado con él en el valle

Otros científicos aportaron más detalles biográficos. Por el análisis de las trazas de elementos químicos en los huesos y dientes, se supo que Ötzi (apodo con el que se le conoce) creció al nordeste de Bolzano, posiblemente en el valle del río Isarco, y vivió de adulto en el valle de Venosta. El polen hallado en su cuerpo reveló que sus últimas horas transcurrieron en primavera, y que su último viaje fue a lo largo de un sendero que ascendía por el valle del Senales hacia un paso alpino situado al oeste del glaciar Similaun. El examen de una mano reveló una lesión parcialmente curada, atribuible a una herida causada en una lucha anterior. El análisis del ADN de los restos de comida hallados en los intestinos (aparentemente el estómago estaba vacío) indicó que antes de morir había comido carne roja y un tipo de trigo. Combinando todos los datos, los científicos formularon la teoría de que los enemigos del Hombre del Hielo tuvieron un altercado con él en el valle, al sur del paso, lo siguieron y lo alcanzaron en la montaña, donde el cuerpo fue descubierto más de 5.000 años después.

Era una buena historia, que coincidía con los datos disponibles, hasta que Gostner examinó con mayor detenimiento los intestinos de Ötzi. Ya jubilado, el radiólogo siguió estudiando las tomografías en su casa, como un hobby, y en 2009 llegó al convencimiento de que los científicos habían confundido el colon vacío de la momia con su estómago, que se había desplazado hacia arriba, dentro de la caja torácica, y que según él parecía estar lleno. Si Gostner estaba en lo cierto, el Hombre del Hielo había ingerido una comida copiosa, y presumiblemente con tranquilidad, minutos antes de su muerte, algo que no haría una persona perseguida por enemigos armados.

«Gostner vino a visitarnos y nos dijo que él creía que el estómago estaba lleno –explica Albert Zink, director del Instituto para las Momias y el Hombre del Hielo del EURAC, en Bolzano, quien supervisó la autopsia el pasado mes de noviembre–. Pensamos, de acuerdo; debemos abrirlo y conseguir una muestra del estómago.» Tras pensarlo mejor, Zink y sus colegas idearon un plan más ambicioso: un estudio completo, de pies a cabeza, con siete equipos independientes de cirujanos, patólogos, microbiólogos y técnicos, sin practicar nuevas incisiones a la momia. Accederán al interior del cuerpo a través de las «ventanas austríacas», como llaman a los cortes excesivamente entusiastas realizados por los pri­meros investigadores. «Lo haremos una vez –dijo Zink–, y nunca más por muchos, muchos años.»

«Esto es el cerebro», anunció el neurocirujano Andreas Schwarz, mientras maniobraba un neuroendoscopio en la cabeza del Hombre del Hielo. Como los otros científicos en la sala, Schwarz llevaba unas gafas 3D, y a medida que despla­zaba lentamente el instrumento hacia las profundidades del cráneo, en un monitor se iban formando borrosas imágenes tridimensionales. Era poco más de la una de la tarde, y la momia ya había sido sometida a seis horas de manipulación, ex­­ploración, medición y toma de muestras. Los equipos quirúrgicos habían extraído fragmentos de los músculos y pulmones. Habían practicado un orificio en la pelvis para coger tejido óseo y analizar el ADN. Habían explorado el tórax, intentando aproximarse a la punta de flecha y el tejido circundante. Incluso habían conseguido muestras de vello púbico. La piel había perdido su brillo y presentaba un aspecto mate y correoso.

Los neurocirujanos estaban explorando el interior del cerebro para comprobar si una sombra misteriosa en la parte posterior del cráneo que habían observado en un TAC anterior podría ser un hematoma interno, señal de un golpe en la cabeza. Pero el endoscopio se topaba constantemente con cristales de hielo que empañaron la lente de la cámara. Al cabo de una hora, el equipo dio por concluido el trabajo, sin tener la seguridad de haber conseguido una muestra útil.

Los intentos iniciales de explorar el estómago también fueron frustrantes. Peter Malfertheiner, de la Universidad Otto-von-Guericke de Magdeburgo, trató de llegar al estómago introduciendo un endoscopio por la garganta, pero cinco milenios de atrofia y momificación bloquearon la vía. Egarter Vigl optó por una estrategia menos delicada. A través de la «ventana austríaca» más grande, en la parte baja del torso, metió una mano enguantada en las entrañas del Hombre del Hielo y extrajo dos trozos grandes de comida sin digerir. Después, con una cuchara de cocina, retiró varias decenas de gramos más del contenido del estómago.

Al final de la jornada, el congelador del laboratorio rebosaba con 149 muestras biológicas. En cuanto la autopsia hubo concluido, Samadelli bajó la temperatura del laboratorio por debajo del punto de congelación. A la mañana siguiente, Egarter Vigl y él volvieron a depositar la mo­­mia en su tecnológico iglú y cerraron la puerta.

La autopsia les había llevado nueve horas. El análisis del material obtenido les llevaría años. Las primeras revelaciones se dieron a conocer en junio, cuando Zink y su equipo presentaron algunos de los primeros hallazgos. Gracias al ADN del fragmento del hueso pélvico, el Hombre del Hielo se ha unido al reducido grupo de seres hu­­manos, en el que figuran los eminentes biólogos James D. Watson y J. Craig Venter, cuyos genomas han sido secuenciados con exquisito detalle.

Los resultados genéticos aportan a la vez in­­formación e intriga. Por sus genes, sabemos que el Hombre del Hielo tenía el pelo castaño y los ojos marrones, y que probablemente tenía intolerancia a la lactosa, por lo que no podía digerir la leche, lo que no deja de ser irónico si tenemos en cuenta las teorías de que era un pastor. Como cabía esperar, está más emparentado con la po­­blación actual del sur de Europa que con la del norte de África u Oriente Medio, y tiene un parentesco estrecho con las poblaciones modernas, geográficamente aisladas, de Cerdeña, Sicilia y la península Ibérica. Asimismo, el ADN reveló variantes genéticas que indican un riesgo elevado de arteriosclerosis. Uno de los hallazgos más sorprendentes es la huella genética de la bacteria Borrelia burgdorferi en el ADN del Hombre del Hielo, lo que lo convierte en el caso más antiguo conocido de persona parasitada por la garrapata que transmite la enfermedad de Lyme.

Los resultados de la autopsia también han reescrito la historia de los últimos momentos del Hombre del Hielo. Los neurólogos han determinado que hubo una acumulación de sangre en la parte posterior del encéfalo, lo que hace pensar en algún tipo de traumatismo, ya sea por­que cayera de cara en el suelo al recibir el flechazo, especula Zink, o por un golpe de gracia asestado por su atacante. Los análisis del ADN de la última comida aún no han terminado, pero una cosa se sabe con certeza: fue una comida pe­­sada. Los análisis iniciales indican la presencia de una carne grasa, semejante a la panceta, correspondiente al íbice de los Alpes, un tipo de cabra salvaje. Si la última comida de Ötzi fue muy pesada, como señala Zink, eso contradice la idea de que estuviera huyendo atemorizado. Al contrario, parece que estaba descansando en un lugar resguardado del viento, digiriendo con calma su comida y sin imaginar el peligro que corría.

Y por supuesto tampoco podía imaginar la intensa atención de que sería objeto en el futuro. Puede que el Hombre del Hielo sea la persona más estudiada, expuesta y manipulada que haya vivido sobre la faz de la Tierra. «Ayer, durante la autopsia –dice Zink en tono suave, casi sorprendido–, hubo momentos en que sentí pena por él. Estaba tan… expuesto. Todos sus secretos quedaban a la vista, para la exploración –hizo una pausa y añadió–: Sólo la punta de flecha permanece en su interior, como si nos dijera: “Éste es mi último secreto”.»

FUENTE: NATIONAL GEOGRAPHIC ESPAÑA 

-GENETICA-ARQUEOLOGIA-ANTROPOLOGIA-PALEONTOLOGÍA-GLACIA-RES – FOTOGRAFÍAS: Robert Clark

Los caracoles gigantes podrían salvar la Gran Barrera de Coral en Australia.

Una especie de caracoles gigantes antes considerada como una plaga, puede convertirse en el último recurso para salvar la Gran Barrera de Coral en Australia.

El caracol gigante africano (Achatina achatina) podría ser la clave para salvar la Gran Barrera de Coral, amenazada desde hace 27 años por el calentamiento global y especies marinas que la destruyen. Antes considerados como una plaga, esta especie de moluscos de tamaño considerable podrían ayudar a garantizar el bienestar de los corales.

En 1981, la UNESCO proclamó a este arrecife como Patrimonio de la Humanidad, por lo que las autoridades de Australia han unido esfuerzos con la comunidad científica para detener este fatal debilitamiento.

Durante años, esta especie de caracol fue considerada como una plaga en el país, porque se reprodujeron masivamente. Llegó un punto, incluso, en el que la gente los conservaba como mascotas, a pesar de ser moluscos silvestres.

¿Qué es la Gran Barrera de Coral?

La Gran Barrera de Coral en Australia es el arrecife de coral más extenso y rico del mundo. Se extiende hasta más de 344 mil kilómetros cuadrados, es el hogar de cerca de mil 500 especies de peces, así como de 411 especies de corales duros. El hecho de que esté en peligro es alarmante, ya que muchos animales marinos dependen de ellos para sobrevivir.

En los últimos 30 años, como consecuencia de la explotación de los mares y el calentamiento global, este ecosistema australiano ha perdido el 50 % de sus corales. El alza en las temperaturas provoca que los microorganismos que mantienen los colores vibrantes en los corales mueran, dejando así que la relación de ayuda mutua se pierda también.

caracol gigante

El fenómeno de blanqueamiento ha devastado a los corales australianos. Foto: Getty Images

Uno de los problemas más graves a los que se enfrenta este ecosistema marino es el fenómeno de blanqueamiento masivo, que se ha enfatizado en los últimos cinco años. Además de esto, se tiene registro de que el arrecife alcanzó temperaturas récord a principios de 2020, lo cual debilitó a las especies de corales que habitan ahí.

¿Cuál es la contribución de este molusco gigante?

Una especie de estrella de mar con espinas ha proliferado a raíz de la contaminación existente en la Gran Barrera de Coral en Australia. Conocidas como «estrellas de mar corona de espinas«, es una de las mayores amenazas al ecosistema, ya que se han convertido en una plaga.

caracoles gigantes

Estrella de mar corona de espinas aprovechándose de las propiedades de un coral. Foto: Getty Images

Se estima que el 42 % del daño a los corales ha sido consecuencia de la proliferación de esta especie nociva. Los caracoles gigantes sienten una predilección particular por estas estrellas, que utilizan como alimento algunas veces por semana sin ser afectados por el veneno que tienen en las espinas.

Sin embargo, el consumo de los caracoles es reducido. Por lo cual, las autoridades australianas están buscando maneras de hacer que los caracoles se reproduzcan más rápidamente. De esta manera, podrán construir un arsenal de caracoles que hagan frente al enemigo más letal del arrecife.

FUENTE: NATIONAL GEOGRAPHIC – Por Andrea Fischer

ELEFANTES VIAJEROS

Después de 17 meses de travesía, la familia de elefantes viajeros de China alcanza su destino final.

Dejando estragos que se elevan por encima del millón de dólares, los elefantes viajeros de China, finalmente llegaron a una reserva natural.

El Estado chino no tuvo de otra: la fuerza mediática que cobró la travesía les obligó a mandar a 374 vehículos y 14 drones voladores para vigilarlos de cerca. La familia de elefantes viajeros se volvió una sensación en redes sociales, después de una ruta de más de 500 kilómetros a través del país. A su paso, se evitó que destruyeran las cosechas de los pueblos en los que hacían paradas estratégicas. El fin de semana pasado, después de casi año y medio de camino, finalmente llegaron a su parada final.

Descanso definitivo

elefantes viajeros

Foto: Wang Zhengpeng/VCG via Getty Images

La manada de elefantes viajeros consta hoy en día de 15 integrantes.

Algunos de los miembros del grupo original se desviaron. Otras, dieron a luz en pleno viaje, lo que obligó a los demás a esperarles mientras se recuperaba del parto. Después de 17 meses, sin embargo, llegaron a la provincia de Pu’er en China, donde aparentemente han encontrado un lugar de descanso definitivo.

Daños millonarios

Foto: Wang Zhengpeng/VCG via Getty Images

En total, se tiene registro de que los elefantes viajeros causaron estragos tasados en 1.07 millones de dólares. A pesar de que fueron una sensación en redes sociales, los granjeros locales y los poblados pequeños no los vieron con buenos ojos. 

Para evitar más daños, se les condujo fuera del alcance de las cosechas y de los caminos públicos, de manera que no pudieran afectarlos más.

elefantes viajeros

Foto: VCG/VCG via Getty Images

Por esta razón, el hecho de que los elefantes hayan finalmente alcanzado su destino final en una reserva ecológica le dio un respiro a la ciudadanía china que vive en las zonas rurales. 

Mientras algunos tomaban la siesta, otros más se aprovechaban de los frutos de cosechas enteras, que dejaron a los locales sin productos con los cuales sostenerse.

elefantes viajeros

Foto: VCG/VCG via Getty Images

Aunque el viaje llegó a su fin, los grupos ambientalistas y de conservación en China no tienen claro todavía por qué decidieron mudarse. Algunos expertos aseguran que tiene que ver con la excesiva urbanización, que ha invadido y destruido su hábitat natural. 

Sin embargo, otros científicos detractores de la teoría sugieren que no sería razón suficiente para describir una ruta migratoria tan extensa.

elefantes viajeros

Foto: VCG/VCG via Getty Images

La aldea que les recibió se llama Ning’er Hani, en el condado autónomo de Yi. La familia llegó el 7 de agosto de 2021, después de varios días de ingresar a la provincia suroeste de Yunnan. 

Sin importar la inclinación de las montañas o el espesor de los bosques, los elefantes viajeros lograron finalmente establecerse ahí. Parece que llegaron a casa.

elefantes viajeros

Foto: Wang Zhengpeng/VCG via Getty Images

Según la cobertura de The Guardian, la manada se guió a lo largo del río Yuanjiang desde el domingo por la noche. De esta manera, se abrieron camino para regresar a la reserva natural en la prefectura de Xishuangbanna Dai, donde no representan un peligro para los locales, la infraestructura pública, ni para sí mismos.

El misterioso éxodo de los elefantes viajeros que recorren China cautiva a millones.

410 elementos de emergencia, 374 vehículos y 14 drones voladores han unido fuerzas para monitorear a la familia de elefantes viajeros.

Un arsenal de drones están monitoreando su trayectoria por China. Masivos, pesados y aparentemente perdidos, una familia de elefantes viajeros ha captado la atención de los medios locales por su travesía kilométrica. Incluso las autoridades han vuelto los ojos al caso, y han optado por mandarles patrullas y escoltas para evitar que se lastimen —o continúen dañando la infraestructura pública.

Este grupo de 15 paquidermos partió de una provincia austral de China hace un año. Después de meses, alcanzó el condado de Shiping, convirtiéndose en una sensación viral en redes sociales. Además de enternecer a las masas, han causado estragos en los campos de cultivo en el sureste del país.

elefantes viajeros

Foto: He Xinwen/VCG via Getty Images

Se sabe que la familia escapó de un santuario natural al sur del país el año pasado. Desde entonces, no se han detenido. La cobertura se ha hecho en vivo desde hace una semana. Millones de personas en todo el mundo se han unido a las transmisiones, que registran un viaje de más de 500 kilómetros recorridos en toda China.

Siestas, juegos y destrucciones de las cosechas locales han sido captadas por las cámaras de los drones que monitorean la actividad de los elefantes viajeros. Se estima que 410 personas de personal de emergencia, 374 vehículos y 14 drones voladores unieron fuerzas para proveerles de comida el lunes pasado, de acuerdo con The Guardian. 

elefantes viajeros

Foto: He Xinwen/VCG via Getty Images

De la misma manera, la fuerza humana se ha requerido para evitar que esta manada de elefantes lastime a los campesinos locales o se introduzcan a ciudades más pobladas. Así, podrán asegurarse de limitar las posibilidades de que terminen lesionados.

elefantes viajeros

Foto: He Xinwen/VCG via Getty Images

La preocupación por la seguridad de los elefantes viajeros aumenta conforme el caso es cada vez más conocido: «¿Se enfriaran mientras duermen?» se preocupaba un usuario de redes sociales en China. La persona se mostró particularmente interesada por las crías: «Quiero meterlas debajo de una colcha».

El éxodo de una manada de elefantes hacia el norte de China ha provocado revuelos entre los pobladores locales, que desconocen el motivo de su movilización.

Pesados, masivos e implacables. Una manada de elefantes asiáticos ha viajado hasta las periferias de Kunming, en China, a lo largo de 500 kilómetros. 

A su paso, desde la provincia de Yunnan, han terminado con cosechas y daños materiales en poblaciones rurales y ciudades pequeñas. Sin embargo, la travesía había pasado desapercibida: una familia de 15 miembros —con 3 bebés y 12 adultos—, no había generado interés mediático hasta ahora.

500 kilómetros de viaje sin rumbo aparente

Nadie sabe con certeza qué ha llevado a una manada de elefantes nutrida a desplazarse a lo largo de una distancia tan considerable. Después de meses de travesía, las autoridades chinas encomendaron a un grupo de 360 personas a seguir el movimiento y actividades de los ejemplares involucrados. 

En total, se necesitaron 76 coches y 9 drones para monitorear su dirección y comportamiento.

Diversas instituciones chinas dedicadas a la vida silvestre han intentado entender qué ha llevado al grupo a movilizarse de esta manera. Se tiene registro de que abandonaron su hábitat natural el año pasado, en marzo.

En el camino, una de las hembras dio a luz a un bebé sano y fuerte en noviembre de 2020, según la cobertura de The Guardian. 

Hasta el momento, la familia de 15 elefantes ha caminado juntas a lo largo de 500 kilómetros. El martes 1º de junio de 2021, fue avistada por la noche cerca de Kunming, por lo que atrajo la atención de los medios para mantenerlos lejos de las áreas urbanizadas. No sólo en favor de la seguridad de los pobladores, sino de la protección de los mismos elefantes.

Un éxodo forzado hacia el norte

manada de elefantes

Foto: Getty Images

Se sabe que la madre del recién nacido y la cría abandonaron la manada de elefantes después de 5 meses de descanso colectivo. Los demás, emprendieron de nuevo su camino hacia el norte. El camino de la familia, sin embargo, no ha sido bien recibido por los pobladores de diversas ciudades y pueblos.

A su paso, se han comido sembradíos enteros de maíz y han destrozado graneros. En algunos casos, terminaron con las reservas de agua de algunos comercios locales para hidratarse. Hasta ahora, de acuerdo con emisora ​​estatal CCTV, los daños de la travesía se elevan por encima del millón de dólares.

Zhang Li, profesor de conservación de mamíferos en la Universidad Normal de Beijing, asegura que este fenómeno se verá cada vez con mayor frecuencia. 

Esto se debe a que los seres humanos estamos invadiendo los espacios naturales de estas especies:

«LAS ZONAS DE AMORTIGUACIÓN TRADICIONALES ENTRE HUMANOS Y ELEFANTES ESTÁN DESAPARECIENDO GRADUALMENTE, Y LAS POSIBILIDADES DE QUE LOS ELEFANTES SE ENCUENTREN CON HUMANOS AUMENTAN DE FORMA NATURAL», EXPLICA EL EXPERTO.

Este éxodo hacia el norte no es una casualidad. Por el contrario, es posible que la familia de 15 elefantes haya necesitado desplazarse de manera forzada. Como consecuencia de la actividad humana y la expansión urbana irresponsable, éste y otros grupos de animales están perdiendo sus hábitats naturales, lo que les obliga a abandonarlos irremediablemente.

En contraste, la seguridad económica y física de las personas en los poblados que cruzan también se ve afectada. A la par, las autoridades chinas piensan aumentar la vigilancia de la manada de elefantes para evitar que ocasionen más destrozos. 

La especie, mientras tanto, se queda sin espacios para habitar.

FUENTE: NATIONAL GEOGRAPHIC – Por Andrea Fischer

Los secretos de Okinawa, el lugar donde la gente vive más de 100 años

La dieta, factores genéticos y algunas prácticas sociales son parte del éxito de Okinawa para mantener una de las poblaciones más longevas del mundo.

Los viajeros que visitaban la isla se daban cuenta. En Okinawa, una zona rural tradicional de Japón, los habitantes llevan vidas muy largas. 

No sólo sobrepasan los 80 años con salud, sino que la mayor parte de ellos llegan a los 90 tranquilamente. Algunos más son centenarios. Esta condición alzó la curiosidad turística previo a la pandemia. Hoy, a pesar del COVID-19, la población sigue contando con una longevidad poco común en el mundo.

Dieta, prácticas sociales y genética

Okinawa

Foto: Jinhee Lee/SOPA Images/LightRocket via Getty Images

En el centro del pueblo de Ogimi, un monumento para los ancestros de los pobladores corona un camposanto sagrado. Se le conoce como «Piedra angular de la paz», y es un memorial para las víctimas de batallas pasadas en Okinawa. 

Se tiene registro de que se perdieron más de 200 mil vidas. A diferencia de los demás pobladores, estas personas murieron de manera precoz. Ahí, la gente vive largamente.

Dan Buettner, corresponsal para Naional Geographic, describe a esta región al sur de Japón como una ‘zona azul’. Según su reporteo, las personas llevan vidas muy intensas y felices. Incluso a pesar de la crisis sanitaria global, las personas han sabido sobrevivir la precariedad y el aislamiento con tranquilidad:

“TODAS LAS CULTURAS DE LA LONGEVIDAD DEL MUNDO PASAN POR PERÍODOS DE DIFICULTADES”, DESTACÓ EL EXPLORADOR. «PASARON POR GUERRAS, HAMBRUNAS, EL MISMO TIPO DE ESTRÉS QUE ESTAMOS SUFRIENDO EN ESTE MOMENTO, Y ESA ES UNA LECCIÓN PARA TODOS NOSOTROS».

De acuerdo con la investigación, tres factores fundamentales favorecen este estilo de vida: la dieta, las prácticas sociales y la genética. Cuando estas características encuentran un equilibrio saludable, el resultado se manifiesta en poblaciones longevas que retan los límites de la esperanza de vida.

Longevidad hereditariA

Okinawa

Foto: Jinhee Lee/SOPA Images/LightRocket via Getty Images

Los pobladores de Okinawa entienden la comida como medicina. Por esta razón, los lugareños dedican gran parte de su energía vital a cocinar. 

Los menús locales rebosan de cerdo y alcohol —mucho más que cualquier otra parte de Japón. Para compensar este consumo, sirven cinco porciones diarias de frutas y verduras, acompañadas de algún tipo de pescado local.

La tradición culinaria no está basada en calorías, de acuerdo con Craig Willcox, profesor de salud pública y gerontología en la Universidad Internacional de Okinawa. No sólo esto. El calor tropical y la marea apacible favorecen que las condiciones de vida sean mejores en la isla. 

A diferencia de otras regiones de Japón, la puntualidad y la exigencia es más laxa. Tanto así, que otras ciudades la conocen como el «tiempo de Okinawa».

Okinawa

Foto: Getty Images

Además de este ritmo más tranquilo de vida, la sociedad favorece que las personas mayores se mantengan ocupadas y activas. Es común que las mujeres ancianas se dedican a tejer y a limpiar hilos típicos. De esta forma, tienen algo productivo que hacer, que aporta a la economía isleña. 

Con la edad, a diferencia de otras partes del mundo, las personas se mantienen enfocadas en tener una aportación a la sociedad.

A pesar de los más de 2 mil casos de COVID-19 en Okinawa registrados hasta octubre, las personas han aprendido a adaptar sus estructuras sociales para funcionar en términos de la pandemia. 

Bajo la política de las ‘tres C’, han conservado el distanciamiento social, evitado los espacios cerrados y anulado las reuniones multitudinarias. Así, los ancianos centenarios persisten en la isla japonesa.

FUENTE: National Geographic –  Por Andrea Fischer

Nuevos hallazgos arqueológicos en Siberia.

Su pelaje, colmillos y órganos están intactos: así es la cría mejor conservada de un animal prehistórico.

Los restos pertenecen a un cachorro de león cavernario de entre 1 y 2 meses de edad que murió sin ni siquiera salir de su guarida.

Cabezas de leones cavernarios pintadas en las paredes de la cueva Chauvet, en Francia, hace 36.000 años worldhistory.org

En el noreste de Siberia, en una región muy próxima al Polo Norte, el permafrost ha mantenido congelados durante 28.000 años los restos mejor conservados de un animal de la Edad de Hielo.

No se trata de ningún mamut lanudo, especie que tanto ansiaron clonar los científicos durante la última década, sino de los restos de una cría de león de las cavernas, los últimos de esta índole hallados en territorio ruso hasta la fecha. Bautizada Sparta, es una de las dos “momias congeladas bien conservadas” de esta especie que fueron desenterradas en la cuenca del río Indigirka en los años 2017 y 2018, según detalla un artículo publicado este jueves en la revista Quaternary.

Los dos cachorros de león de las cavernas, especie que se extinguió desde hace más de 10.000 años, yacían tan cerca el uno del otro y en condiciones tan similares, que los investigadores creyeron en un primer momento que pertenecían a una misma camada. Sin embargo, la datación por radiocarbono puso al descubierto que había una diferencia entre ambos que ronda los 15.500 años, de tal forma que el ejemplar más antiguo —el primero en ser encontrado— murió hace aproximadamente 44.500 años. Gracias a una tomografía, se comprobó que se trataba de un macho y lo bautizaron Boris.

La cría más moderna y mejor conservada vieron que era hembra y le pusieron el nombre de Sparta. Su pelaje está casi intacto, al igual que sus dientes, piel, tejidos blandos y órganos. De hecho, la esperanza de los científicos de poder extraer algún material genético de las crías que sea apto para reproducirlo se centran en ella.

Tomografía de la momia de Sparta con el útero marcado (1), el plano general de la momia (2) y detalle de la cabeza (3). MDPI/G.Boeskorov 

“No sabemos cuándo nacieron Sparta y Boris, pero, probablemente, en verano (u otoño), siendo lo más probable que murieran cuando tenían entre 1 y 2 meses de edad, en su guarida, bajo la nieve o la tierra”, precisan los investigadores. Esto podría explicar por qué los depredadores y carroñeros no encontraron sus cuerpos.

Los investigadores compararon el pelaje de los especímenes cavernarios con el de las crías de los modernos leones africanos y constataron que eran muy parecidos, salvo en una cosa: la capa interna de pelo era más larga y espesa hace miles de años, lo que permitía a estos animales adaptarse mejor a las condiciones del norte extremo.

En cuanto al patrón de coloración de la cabeza, fue comparado con los dibujos que representan a los leones de las cavernas adultos en la cueva Chauvet (Francia), dejados allí por la población prehistórica de Europa, y también vieron que guardaban bastantes similitudes.

Científicos rusos podrían ‘revivir’ al león cavernario extinto hace 10.000 años

Paleontólogos siberianos afirman que en los próximos años intentarán clonar al león cavernario, una especie que se extinguió hace 10.000 años. Así, los investigadores rusos realizaron un experimento sin precedentes.

Los paleontólogos rusos de Yakutia, conocida también como República de Sajá, han afirmado que “es posible clonar al león cavernario”, una subespecie extinta que vivió hace 10.000 años en el Pleistoceno medio y tardío en Eurasia, Alaska y el noroeste de Canadá, informa TASS.

Esta afirmación se basa en los resultados del reciente descubrimiento de los especialistas: este año habían encontrado dos cachorros de león cavernario en un estado impecable de conservación. Este descubrimiento, que no tiene análogos en el mundo, permitirá explicar por qué dejó de existir la especie, conocer su anatomía, la morfología y realizar diferentes pruebas con ordenador y radiocarbono.

“Puesto que el tejido blando de los cachorros se mantuvo bastante bien, creemos que se los puede clonar”, afirman los representantes de la Academia de Ciencias de Yakutia, citados por la misma fuente. Sin embargo, dicho trabajo llevará mucho tiempo, por lo que recién en dos o tres años se podrá hablar de resultados preliminares, opinan.

FUENTE: RT 

Extraen cuatro toneladas de carpa en El Hondo de Elche para preservar el humedal

En el marco del programa de protección de la cerceta pardilla (la anátida más amenazada de Europa), durante el pasado mes de julio se realizó una campaña experimental de erradicación de especies exóticas e invasoras acuáticas en el Parque Natural de El Hondo, en Elche. En dicha actuación se ha utilizado un arte de pesca tradicional, con la finalidad de evaluar la efectividad del control de especies exóticas invasoras en el humedal. En total, se retiraron más de 4,5 toneladas de especies dañinas para el medio, sobre todo carpa común.

A lo largo de veinte días de pesca efectiva se han extraído cuatro toneladas de carpa común y carpín, según ha informado la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse), con sede en Murcia, en un comunicado.

La actividad ha sido promovida por Anse y Riegos de Levante, y ha sido desarrollada por pescadores de la Cofradía de San Pedro del Pinatar (Murcia) como refuerzo de las acciones de mejora de hábitat del LIFE Cerceta Pardilla.

Extracción de carpas en El Hondo. Foto: ANSE

«El control de especies exóticas invasoras es uno de los grandes retos en la gestión de los espacios naturales y la biodiversidad asociada», según la entidad ecologista.

Ha explicado en la nota de prensa que «la proliferación de carpa en el Parque Natural de El Hondo ha ocasionado un grave deterioro en la calidad del agua que repercute sobre varias especies de aves amenazadas, entre las que destacan la Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) y la Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) por su delicado estado de conservación».

«Esto ha abocado a sus gestores incluso a vaciar los embalses más afectados, actuación que se repite ya varios veranos», según Anse.

A finales de junio, ANSE, Riegos de Levante y pescadores de la Cofradía de San Pedro del Pinatar ponían en marcha una prueba para la extracción de carpas y carpines a través de la pesca artesanal.

Para ello se han utilizado paranzas, uno de los artes de pesca tradicionales del Mar Menor. La extracción ha ido acompañada de labores de seguimiento y evaluación de capturas accesorias por parte de técnicos de Riegos de Levante y de Anse, así como por la supervisión del Parque Natural de El Hondo.

A lo largo de veinte días de pesca efectiva se han retirado cuatro toneladas de carpa y carpín, así como algunos ejemplares de cangrejo rojo (Procambarus clarkii) y de percasol (Lepomis gibbosus).

También se han extraído 500 kilos de mújol, según Anse, que ha destacado que, entre las capturas no deseadas, «únicamente se han encontrado ejemplares de anguila, que han sido liberados nuevamente tras el marcaje y toma de medidas».

La carpa y el carpín provocan importantes efectos sobre la calidad del agua, ya que, por su modo de alimentarse, aumentan la turbidez, causando la desaparición de vegetación acuática, base de la alimentación de multitud de especies autóctonas, con las que compiten, algunas de ellas amenazadas o de mayor valor comercial, y pueden depredar sobre otras, como los pollos de especies de anátidas en peligro de extinción, como la Cerceta pardilla.

La carpa común puede alcanzar grandes dimensiones. Foto: Agencias

Además, la carpa común (Cyprinus carpio) está incluida en el catálogo español de especies exóticas invasoras.

El LIFE Cerceta pardilla tiene el objetivo de mejorar el estado de conservación de 3.000 hectáreas de humedales para revertir el riesgo de extinción del pato más amenazado de Europa, en situación crítica en España.

En el proyecto, que coordina la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, participan como socios el propio Ministerio, a través de la Confederación Hidrográfica del Segura y Tragsatec; la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible y la Agencia de Medio Ambiente y Agua; la Generalitat Valenciana, el Gobierno de la Región de Murcia y las organizaciones SEO/BirdLife y Anse.

Cuenta con la contribución del Programa LIFE de la Unión Europea y de la Dirección General del Agua.

FUENTE: Joan Lluis Ferrer – Ecosistema  protegidos – Especies

Alerta ecologista: “El salmón está en peligro de extinción en España”

Los grupos ecologistas han vuelto a lanzar la voz de alarma: “El salmón atlántico está en peligro de extinción en España”. Esgrimen en defensa de ese argumento los resultados de la temporada de pesca del salmón, que se cerró en julio.

En Asturias, principal reducto del salmón en la península, se capturaron este año 526 ejemplares. Son 230 menos que en 2020, y una cifra que se queda lejísimos del máximo histórico, los 6.893 salmones que se capturaron en 1969. Estos números, según los conservacionistas denotan “un grave problema de futuro”. Una aseveración que no comparten los pescadores.

Los conservacionistas lo habían advertido justo antes del inicio de la temporada de pesca, en abril: “El salmón está condenado a desaparecer en los ríos asturianos”, donde se captura cerca del 90% de todos los ejemplares que se echan a tierra en España. Ahora, aseguran que los datos de capturas han venido a darles la razón: “Casi no quedan salmones”.

“A pesar de nuestra denuncias, se está acabando con los pocos peces que llegan a los ríos”, clama la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies, que acusa al Gobierno del Principado de seguir dando “facilidades a los pescadores” para que acaben con los últimos salmones y las últimas truchas, “a pesar del declive que sufren ambas especies”.

Según la Coordinadora, las poblaciones de trucha y salmón, “tras décadas de explotación masiva”, continúan “en marcada disminución y en peligro de desaparición en muchas cuencas”.

Dos pescadores intentan echar a tierra un salmón en el río Cares. Foto: Ramón Díaz

El colectivo ha señalado directamente a la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial del Principado como principal responsable de esta situación.

El departamento que encabeza Alejandro Calvo “volvió a ceder este año ante los pescadores, renunciando a las pocas limitaciones que recogía en su propuesta inicial para el ejercicio de la pesca en aguas continentales”.

Los ecologistas reclaman medidas más exigentes

Esas limitaciones consistían en la reducción de cuatro a tres los salmones pescados por temporada y pescador, y la reducción de seis a tres las truchas y reos pescados por pescador y día. Pero fueron descartadas a última hora y se permitió a los pescadores “continuar como sino pasara nada en los ríos”.

Por eso la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha vuelto a reclamar para la próxima campaña de pesca medidas más exigentes que reduzcan “el impacto que tienen los miles de pescadores en las poblaciones de estas especies”.

“El continuo declive de las poblaciones de salmón atlántico en nuestros ríos hace que la especie esté en claro peligro de extinción, lo que nos debería llevar a aplicar firmes principios de precaución en el manejo y gestión de la especie”, apunta la asociación.

Frente a la extracción y muerte de ejemplares, la Coordinadora propone la pesca sin muerte (captura y suelta) como “único método de pesca durante toda la temporada y en todos los ríos en los que se autorice la pesca del salmón”.

“También pedimos que se suspendan de forma inmediata las repoblaciones. No están avaladas por estudios científicos y suponen un problema añadido a la biodiversidad de los ríos al reducir la variabilidad genética de las especies repobladas, aspecto este bien contrastado en la bibliografía científica”, indica la Coordinadora.

Ejemplar de salmón atlántico. Foto: skretting.com

“Si no se toman medidas valientes y radicales tanto a corto plazo como a futuro, se está poniendo en peligro inminente de desaparición a especies tan emblemáticas como el salmón”, alerta.

Situación dramática en la cuenca del Esva

Añade que si no se revierte la actual situación, “a no mucho tardar una parte muy importante de la diversidad biológica de los ríos asturianos acabará desapareciendo. Los ríos son patrimonio de toda la sociedad, no sólo de los pescadores”, concluye.

Por cuencas, las capturas fueron: 300 en el Nalón-Narcea, 125 en el Sella-Piloña, 50 en el Deva-Cares, 50 en el Eo y 1 en el Esva. La situación de esta última cuenca, en la que se llegaron a pescar 805 salmones en 1986, es dramática.

El salmón ha desaparecido además de la cuenca del Navia, en la que se llegaron a echar a tierra 1.169 salmones en 1956. En las demás comunidades del Cantábrico la situación es aún peor. Las capturas se sitúan en menos de una veintena en Navarra y en poco más de treinta en Galicia.

Los pescadores culpabilizan a los cormoranes

Pero, además de los ecologistas, hay otros sectores implicados en el río. La mayoría de los pescadores discrepa radicalmente de las tesis de la Coordinadora. Aseguran que ellos son los primeros interesados en proteger al salmón, y culpan a los cormoranes de la disminución de la población del denominado “rey del río”.

Destacan que influyen también los “ciclos migratorios”, que han provocado históricamente años con escasas capturas. Ponen como ejemplos los 586 salmones capturados en 1997, los 356 de 2009 y los 250 de 2010 (aunque este último año solo estuvo permitido pescar un mes y medio).

Un pescador en en el río Nalón (Asturias). Foto: Fernando Rodríguez / La Nueva España

No obstante, es la primera vez desde 1949, cuando comenzaron los registros de capturas de salmones, que se cumulan cinco años consecutivos con menos de 900 capturas en Asturias. Los pescadores señalan asimismo el “enorme impacto” que está teniendo sobre la especie la pesca en el mar.

Al contrario que la Coordinadora, defienden la conveniencia de las repoblaciones para enfrentarse a la caída del estocaje de peces en los últimos años. Y rechazan mayoritariamente la pesca sin muerte, al considerar que no tiene apenas seguidores y que no pasa de ser “una veda encubierta”.

Los empresarios denuncian el abandono de los ríos

Otro sector implicado es el de los empresarios con negocios relacionados o que dependen de la pesca y del turismo de pesca. Algunos emprendedores han criticado con dureza a la Administración por el “abandono” que sufren los ríos salmoneros, que han sido durante decenios “una gran fuente de riqueza” para Asturias y un auténtico “motor económico” en zonas como el oriente y el occidente del Principado. “Recuperar el turismo de pesca sería ideal”, subrayan.

La delicada situación del salmón atlántico ya había sido advertida por el biólogo de la Universidad de Oviedo David Álvarez, quien publicó en 2011 un estudio que concluyó que la especie estaba ya entonces en peligro de extinción.

El experto advertía de que si se tratara de otra especie ya se habría catalogado como en peligro de extinción. Y añadía que la gran tradición salmonera en Asturias, unida a los seis millones de euros que generaba entonces anualmente, condicionaban el nivel de protección.

El estudio concluía asimismo, en sintonía con lo que ahora defiende la Coordinadora, que las repoblaciones de alevines de salmón atlántico habían sido “un fracaso” y no sirvieron para recuperar las poblaciones de la especie. Su consejo era que se aplicara una “veda total” en los ríos asturianos para posibilitar la recuperación de la especie.

Lejos de atender esas recomendaciones, el Gobierno del Principado optó aquel año por todo lo contrario: retiró la mayoría de las restricciones y permitió pescar salmones durante cuatro meses. Este año la temporada duró tres meses.

FUENTE: Verde y Azul – Ramón Díaz