La sorpresa…

El silbido del viento, se escuchaba entre los árboles
en lo profundo del bosque, como queriendo atraer
a extraños, invitándolos a ingresar en plena noche.

En el claro que habíamos hallado con mis amigos,
hicimos lo de siempre, luego de una buena caza 
en un campo cercano, coto autorizado para lograr
unas buenas piezas de liebres o perdices, que ahora
estaban en la previa del descuere y des plumaje,
para prepararlas como nadie mejor que Esteban
sabía hacerlas, y saborearlas con un buen vino
de esos pateros, del que había que tener cuidado
porque al segundo vaso, desaparecía el equilibrio.

Las leñas crepitaban y avivaban el fuego,
pero se hacía más ensordecedor 
el ruido que como un aullido 
provenía repetidamente desde el bosque cerrado.

Nos pusimos alerta…era extraño,
que algún animal anduviera rondando por allí.

Los perros empezaron a ladrar y debimos soltarlos,
y ávidos conocedores de las presas, se internaron.

Sentimos a los instantes sus aullidos de dolor,
como si estuvieran siendo atacados a morir.

No esperamos más, nos ordenamos como siempre.
Juan y yo, decidimos internarnos con las armas
y les dijimos a los otros tres, que esperaran.

Con la luz en nuestra frente alumbrando 
paso a paso, caminando entre los árboles
alcanzamos el lugar en donde se encontraban
nuestros perros, y ahí lo vimos sorprendidos.

Un enorme macho jabalí ya herido, con su furioso
embate contra los perros, habiendo matado a “Yayo”
uno de los mejores que teníamos en la jauría.

Nos separamos, 
y Juan desde una distancia de quince metros
apunto y cuidando no herir a ninguno de los otros canes
disparo un solo tiro, que termino derribando a la enorme bestia.

Así de manera sorpresiva, nos encontramos
con una pieza de caza no buscada,
la algarabía se transformó en una fiesta
en donde habíamos acampado, no sin antes
lamentar la pérdida de “Yayo” compañero
de tantas travesías con el grupo.

Sin embargo, me quede tranquilo
sé que los perros también van al cielo…

“Fede”

Había algo en él, malévolo
que me disgustaba,
no había podido descubrir
en realidad si era solo un prejuicio,
o por el contrario estaba frente
a un ser despreciable,
que lo disimulaba muy bien.

Lo fui observando, cada día
sin que se diera cuenta
en el conventillo, donde vivíamos.

La mayoría de su gente,
humilde pero trabajando
hasta desmayar, para llevar
el mangrullo a su mesa.

Federico, o se hacía llamar “Fede”
era más malicioso de lo que suponía.

Un día descubrí, que en la puerta
de la habitación de los García,
dejo sobre un papel de periódico
su propio excremento.

Otro, molestaba a los niños
que jugaban en el patio,
haciéndolos huir hacia adentro
por el temor que les causaba.

Su temperamento era de lo más extraño,
hablaba con una suavidad, que sin conocerlo
de podía creer que en esa persona
se encerraba un caballero de tiempos idos.

Fue cuando el “viejo” Matías, me vio
observándolo entre las cortinas de mi cuarto.

Me golpeo la puerta y me pregunto
si podía entrar a preguntarme algo.

El “viejo” era el bonachón del conventillo
a quien todos les debían algún favor, como negarme.
Me pregunto porque observaba tanto a “Fede”,
cuando le dije, se encogió de hombros
y deslizo:¿ ahh…entonces no sabes lo que tiene? 
mi cara de interrogante cerrando el entrecejo,
le dio la respuesta sin necesidad de palabra alguna.

Tosió, se tomó un respiro de esos cigarros
que siempre tenía en sus labios solo mordiendo
ese tabaco de mal olor y amargo.

Sabes me dijo, “Fede” padece de esquizofrenia,
a veces del Dr. Jeckyll pasa a ser el Sr. Hyde,
se transforma de repente y solo aquí pudo llegar
después de escapar del hospicio en que lo tenían.

Y me agrego, hace cosas locas, pero no lastimara
a nadie, no te preocupes. 
No ha sido nunca capaz de ello.
Es un pobre niño hombre abandonado
hace tiempo, y aquí encontró su cobijo.

Solo necesita que alguien en sus momentos
de lucidez que los tiene, no lo dudes le converse
sobre animales y mariposas, como del puerto cercano.

Ahí comprendí, dos seres encerrados en un mismo cuerpo.
A partir de allí, me transforme en su oyente preferido.

Historias de vida

Había finalizado nuestra última clase anual de conversación; en la lengua de inglés británico, el miércoles pasado. La profesora; ex dueña de un Instituto Privado de enseñanza del mismo idioma y con sus joviales ochentosos años, se sorprendió cuando la invitamos a despedir el año, con un almuerzo en el día de hoy.
Aclaro que sus alumnos no somos ningunos niños –seis mujeres y un hombre, que es quien escribe estas líneas, somos adultos mayores pero del siglo XXI, vitales y más que lucidos, que andamos rondando desde los sesenta y tantos hasta pasados los setenta.
Vaya sorpresa, durante todo el año -desde marzo- solo fuera de los contenidos de cada clase, hablábamos circunstancial mente de aspectos personales de uno u otra. No obstante, hoy fue toda una sorpresa.
Habíamos quedado en encontrarnos en un restaurante que había reservado Mercedes, a las 13 AM. Mi día hoy venia complicado; debía ir a la Facultad de Ciencias Económicas, luego a uno de mis médicos para hacer una consulta y recién una vez desocupado, dirigirme al lugar.
Al entrar y casi al unísono las ubique, porque ellas levantaban la mano como indicándome donde se encontraban. Llegue; les di un beso a cada una ( Alicia “la profe”; Mónica; GracielaAdriana; Mercedes; Cristina y Lucy), la broma de rigor que suelo hacer, para sacarle una sonrisa a todas y pedirles permiso para ir al baño, a lavarme las manos.
No fue enriquecedor lo que almorzamos. Fue enriquecedor; creó que para tod@s- conocer nuestras historias de vida, que desvestimos en la mesa con una naturalidad tal, como si nos conociéramos y fuéramos amig@s de toda la vida.
Debo decir, que del grupo incluida “la profe Alicia”AdrianaGraciela, Mercedes y Lucy son viudas; Mónica enviudo hace cinco años, pero volvió a casarse el año pasado y finalmente Cristina y yo, separados.
Es de imaginar que cada una de aquellas que perdieron a sus parejas, manejaron el duelo de distinta manera. Pero lo más doloroso; fue enterarme que dos de ellas, habían perdidos sendos hijos de 14 y 2 años, respectivamente. Que vivieron situaciones tan dolorosas que les provocaron problemas mentales tan graves, traducidos en ataques de pánico u otras jugarretas de la mente, y que debieron atenderse por profesionales de la psiquiatría y psicología.
Hablamos de como habíamos construido nuestros hogares; el nacimiento de nuestros hijos, donde se encontraban, que hacían, que habíamos estudiado, como habíamos vivido nuestra niñez y adolescencia, y a que nos dedicábamos en este tramo de la vida, que nada tiene de otoño, porque los años nos han dado la sabiduría necesaria, para saber que cada día en que amanece, comienza una nueva vida.
Hablaron de las suegras y consuegras, de las nueras y de los yernos. Para bien o para mal, lo que me resulto delirante escuchar, en algunos casos. Es como si todos nos hubiéramos quedado desnudos; poniendo nuestras emociones y sentimientos sobre la mesa, de una manera tan espontánea que hasta parecía guionado.
Es que en lo profundo de nuestras almas; creó que a veces las cosas se dan y no por casualidad tod@s decidimos abrir el grifo y mostrarnos tal como somos, sin ataduras ni disfraces. Que maravilloso es mirarse a los ojos cuando hablamos de nuestras vidas a libro abierto, nuestros sacrificios y dolores, nuestros proyectos aun hoy, para alcanzar. Brindamos felices golpeando una y otra vez, las copas deseándonos unas felices fiestas y bienaventurado 2020. Parecíamos jóvenes de otro tiempo, pero es que así lo somos. Eso sí, todas se rieron cuando les dije que yo pensaba ser centenario. Muchas se adhirieron a eso y que bueno resulto, fue una bocanada de aire fresco que recorrió todo el salón del restaurante, donde la gente no entendía –o no quería- la felicidad que nuestros rostros regalaban, sin cargo alguno. El hasta luego, resonó fuerte. Nos fuimos pensando en vernos en marzo del 2020. Chochos de nuestras vidas. Salud!

Amores por la web ( I )

Estas plataformas que se transforman en celestinas del amor, buscando algoritmos como aquel film de hace unos años, protagonizado por Sandra Bullock
pretenden unir corazones que en realidad tienen necesidades muy heterogéneas.
Hay verdades-pocas-; falsas fotos; perfiles no creíbles; y hasta tomas fotográficas de deportistas de riesgo extremo, que realmente son fascinantes por el trabajo que le llevo a quien realizo el photoshop.
No tengo nada contra ellas, al contrario. Yo mismo me suscribí a una por primera vez en el mes de marzo de este año y solo por un mes. Tuve la fortuna de conocer a una mujer encantadora, con quien coincidíamos en la mayoría de los aspectos. Muy culta, con una vida muy intensa e inmensamente feliz como quien escribe con su actualidad.
Pero sabemos que los años, en la mayoría de las personas ajustan su estructura a determinados grupos ya establecidos u obligaciones familiares, que no permiten tiempo libre, por lo que no desean cambiar lo que piensan que han obtenido para tener una vida cómoda, ordenada y placentera. Es decir, el ejercicio de la rutina.
En agosto hubo un paréntesis, al viajar ella a España junto a una amiga. En su caso para visitar Valencia, donde vive su primo y familia.
Estuvimos en contacto cada día; a pesar de los distintos husos horarios, recibiendo cada tanto gratamente sorprendido sus fotos de los lugares en donde se sentía plenamente feliz, lo que por efecto rebote me provocaba una gran alegría.
Si hay algo que valoro, es que si a alguien le tengo respeto, le deseo una vida plena de emociones y disfrute como si me encontrara en su lugar.
Gozo con total honestidad, cuando veo que mis afectos, son felices.
Al regresar nos vimos luego de su cumpleaños, por un imprevisto problema de salud que tuve; quizás como una de sus causas (no la única) por la postergación de un viaje en solitario que planifico todos los años, para octubre y con destino a Portugal. La incertidumbre del maravilloso país que habito y los gobiernos que solo miran sus intereses desde 1821, cuando Rivadavia fundo la “deuda eterna argentina” con el empréstito inglés, ya es un clásico de la historia argentina.
A pesar de que al enterarse de que mi viaje había sido postergado (a costa de perder en mi caso. un dinero por penalización de la línea aérea y la perdida de los tickets también aéreos entre España y Portugal), si bien apenada ella me dijo con entusiasmo porque razón no aprovechábamos y nos íbamos juntos 3 o 4 días a algún lugar a intimar, para estar placenteramente solos.
Nos vimos luego para cenar y nos tratamos como siempre, adorablemente. Pero algo sucedió. No sé qué comentario le hice, para un nuevo encuentro, cuando me encontré de manera sorpresiva con una respuesta, que debo decir “me desacomodo”.
Me dio a entender que dadas sus múltiples actividades y ocupaciones solo disponía de los días jueves, para vernos.
Me pareció una contradicción propia de adolescentes y así se lo dije en un audio que le envié. Solo recibí una devolución que hacía mención a la paciencia y a la maduración de las cosas por llegar (SIC).
Es decir que de su sugerencia de irnos tres o cuatro días la inversión de prueba, dio a entender que era solo, la señora de los jueves.
Un par de días después, me dijo de llamarla a la noche. Pero no lo hice.
Di por terminada la relación, porque como bien dije al principio a cierta edad algunas personas viven su soledad, acompañadas de grupos etarios afines o actividades que ya vienen realizando hace tiempo. Si a ello; se le agregan preocupaciones familiares, es obvio que no existe libertad para que una relación madura pueda progresar.
Uno de los errores muy comunes de estas plataformas, es que uno puede recibir un “me gusta” que no se encuentra en el perfil que uno ha determinado con aspectos tales como la franja etaria y afinidades.
Así me encontré con el envió de mensajes de mujeres muy jóvenes, que no se ajustaban al perfil por mi solicitado, en el momento de la suscripción y que no me arrepiento haya sido solo de un mes.
Pero lo que he comentado hasta aquí de las plataformas de encuentros “celestinianos” no finaliza…
En algún momento comenzare a relatar una nueva experiencia y sus fenómenos de “humo”… Hasta la próxima.
Abrazos y besos por igual (nenes y nenas…no malinterpretar, por favor).

Era ya muy añoso en la inmensidad del bosque, acompañado por una multitud de especies de distintos orígenes. Los extremos de sus raíces ya habían recorrido las profundidades de la tierra vigorosa y húmeda.


Solo se destacaba por buscar siempre un claro para encontrarse con el sol y la luna, para hacerle cada día y noche a ambos, la misma propuesta que consistía en prometerles que no abrazaría con sus enormes y poderosas ramas a sus compañeros quitándoles el espacio y la luz del sol.

Pero a cambio de ello, deseaba que le concedieran solo un deseo y por un día entero.


Convertirse en aldeano del lugar, para acompañar a la dulce campesina que cantaba alegremente, recolectando hongos cada día. El sol y la luna, dudaron por semejante pedido, pero un querubín que presenciaba el dialogo, les sugirió aceptar lo que el árbol reclamaba.


Y así me convertí en quien soy y tal fue el amor a primera vista con Artemisa, que el sol y la luna quedaron tan conmovidos que nos permitieron ser parte del Olimpo y hemos recibido la bendición de Zeus y Hera. El querubín continua con nosotros…

Inmigración y Barbarie.

Diosa de mi vida, estrella fugaz que cada día pasas por mi ventana, dejándome besos luminosos. Ya debo dejarte, ya comienzo mi caminata nocturna visitando a los “sin techo” de mi ciudad, hoy por ejemplo he llenado mi mochila de golosinas, para escuchar las risas de los niños.
Sus padres, no. Prefieren que hable con ellos. Uno más entre la miseria más extrema, que otros provocan sin darle asco alguno, solo los llaman “los invisibles”
porque mis amigos se niegan a ser trasladados a refugios en donde los separan, los maltratan, sufren robos recurrentes, ni hay quien les ponga un oído amigo.
El entretejido social de mi ciudad, se viene desgarrando desde hace décadas, hay muchas ONG que valientemente y con esfuerzo; se ocupan de Norte a Sur, de Este a Oeste, pero no alcanza. Con el hambre, no se puede.
Además los inmigrantes limítrofes que se suman; que negando de mi parte cualquier sentimiento de xenofobia, reciben planes sociales, pagados por quienes contribuimos día a día con nuestros impuestos. Se dice, que dejando afuera a los jubilados y pensionados del sistema, hay entre cinco y siete millones de subsidios, de los cuales el 50 % lo reciben extranjeros.
Que problema ocasionaríamos a nuestro hermano Paraguay, si les enviamos a los 2 millones de residentes de esa nacionalidad, de regreso a su país. Paraguay dejaría de crecer a una tasa del 4,2% con un desempleo del 6,2%. Obviamente dicho país, quebraría.

Pero el otro extremo, quien trabajaría en nuestra más que alicaída industria de la construcción, que ocho personas que trabajan en una obra en construcción el 90% es de esa nacionalidad.

O citando a Bolivia, crecimiento del 4,3%-desempleo del 4,27%. Residen en nuestro país 450.000 según el censo de hace casi 10 años. Hoy deben ser un millón de almas. Al llegar a nuestro país tomaron fundamentalmente dos caminos, ser la mano de obra esclava de los coreanos del sur, llegados con algunos miles de dólares y dedicados a la industria textil-una de las mayores de empleo informal- Luego ellos mismos, ocupando ilegalmente viviendas, organizaron su sistema de trabajo, colocaron talleres también ilegales e hicieron llegar al país a otros connacionales o de otros lugares. Además en los últimos años, en la ciudad de Buenos Aires instalaron verdulerías, locales mínimos en donde vivían hacinados con sus hijos recién nacidos, hasta que dejaron de comprarle al Mercado Central, comenzaron a adquirir hectáreas en el sur de Buenos Aires principalmente y comenzaron a cultivarlas, transformándose en proveedores y clientes al mismo tiempo.

Esto provoca una continua inmigración por goteo cada año, que impacta en todos los órdenes sociales. Si nos decidiéramos cambiar el Preámbulo de nuestra Carta Magna, e hiciéramos lo mismo con Paraguay, Bolivia decantaría en una caída estrepitosa de su economía con la consecuente explosión social.
¿Pero claro, si ello sucediera donde compraríamos las frutas y verduras? Y sin obviar un detalle, todo lo que les comente es economía informal sin pago de tributo alguno, que alcanza casi el 50% de nuestro PBI.
Como pretendemos poseer la excelencia que hemos tenido, en materia de Salud y Educación Pública si con sus condiciones de gratuidad, finalizan convirtiéndose en una pésima Educación Pública e igual condición en los Hospitales Nacionales y Provinciales.

Aun nuestra Universidad de Buenos Aires, considerada en primer lugar en el mundo iberoamericano, recibe miles de estudiantes de países del cono sur de manera gratuita, son servicios de extrema calidad profesional.

Ahora bien, si sabemos que no existe reciprocidad con esos países -tenemos el caso de un turista argentino enfermo en Bolivia, que nuestro consulado debió rescatar y trasladar a nuestro país para ser atendido- por carecer de los medios económicos necesarios, para ser atendido por el sistema del país del Altiplano.
Ah…y además de nuestros hermanos latinoamericanos, los venezolanos que por distancia, generalmente han arribado en vuelos aéreos de línea y luchan para que les revaliden sus títulos universitarios, para poder ejercer desde Medicina hasta Derecho.

Pero mientras tanto, viven mejor en un país como el nuestro con casi el 40% de pobreza.

Ni hablar de los Senegaleses, primos de aquellos que veía caminando a la madrugada por la Plaza San Marcos en Venecia, hace unos años ofreciendo carteras o lo que fuera. Hoy son producto del tráfico humano que como esclavos se dedican a la venta de anteojos o bijouterie, y suman ya unos seis mil.
Entonces cabría preguntarnos, donde están los argentinos, que deberían ser absorbidos por la industria de la construcción. Donde también están aquellos que deberían cultivar la tierra en un país, que si uno quisiera podría auto abastecerse así mismo (ver artículos sobre huertas en terraza en la propia ciudad de Buenos Aires).

Me queda un interrogante luego de todo esto, y creo suponer la respuesta que es que no hacen nada y son en su mayoría funcionales-pendulares a las fuerzas de una dirigencia política, sindical, empresaria, judicial, social, eclesiástica; profundamente corrupta y apátrida.
Si herí susceptibilidades lo lamento…recuerden todo pueblo tiene el gobierno que se merece. Y a quien le agrade vivir de rodillas, gastando el pantalón o lastimándose las mismas, forma parte de una antigua letra de tango de buen arraigo popular como lo es el siempre “Cambalache” del genio de Discepolo.

Cuento corto para una corta vida

Saben compañeros de letras, que siempre en mi humilde papel de decidor solo escribo aquello que me conmueve, sea por emociones o sentimientos. Ya que ambos no son simétricos.
Sigo a quienes en sus letras, me producen ello y por lo tanto los percibo muy cerca, a pesar de no conocernos personalmente, algo maravilloso que supongo de suceder, las conversaciones serian más que enriquecedoras.
Hay muchos de ustedes que poseen el don maravilloso de las palabras que estremecen y otros que con la finitud de la brevedad, obligan a pensar. No me interesa tener muchos seguidores ni que me lean cientos de blogueros, me hacen feliz aquellos con los que comparto cada día y nos descubrimos permanentemente a través de lo que expresamos, sea ficción o no. Esta es mi pequeña introducción a lo que me ha sucedido ayer, lo que en parte no me dejo perplejo pero si conmovido, con una historia que bien puede ser solo una fantasía, para quien desea permanecer en el anonimato, apoyándome en la frase del Ángel Gris de Dolina en “que ninguna mujer nace para prostituta”.
Poseo mi cuenta en twitter desde hace unos tres años y ayer recibí un “me gusta” de alguien a quien no sigo. Deben saber que he dejado hace tiempo esa red social por su prontitud y profundidad en lo virtual, porque que quienes la integramos no terminamos de conocernos ya que no existe la profundidad de nuestras letras-es el aquí y el ahora-.

Es menester aclarar que hay excepciones, a las cuales les tengo un inmenso respeto por la continuidad de la relación virtual no solo por un “like”, sino por preocuparnos como nos encontramos y darnos eso que llamamos “empujón” cuando nos cajoneamos.
Pero pues, volvamos a lo sucedido. Al “me gusta” de una gran amiga de twitter que suele leer lo que escribo en mi humilde blog, le siguió otro de una desconocida con la breve leyenda de “Debería escribir un libro”.
Con eso tan humano de querer saber de quien se trataba, me encontré con una jovencísima mujer, cuyo hermoso rostro de cejas tupidas y labios como dibujados, me hicieron recordar a una joven Frida Kahlo.
No he sido afecto a enviar mensajes directos, salvo cuando por razones de solidaridad he debido hacerlo.
Pero esta era una situación distinta, alguien a quien no seguía y ella sí lo hacía, solo por tan bello rostro me llevo inconscientemente a preguntarle de que país era. La respuesta de que había nacido en uno de los países andinos en que la maravillosa cultura inca, hizo su majestuoso recorrido para regocijo de la humanidad, me dio la extraña sensación de estar frente a una bella y salvaje amazona de esa etnia.
Como alguna vez, dije en algún poema el amor no tiene edad y fue así que desee saber más en este tiempo otoñal de mi vida, pero pleno de juventud en mi corazón. No igual a aquellos, que piensan primero con los genitales y perdón por la expresión-porque solo el estiércol se encuentra en sus cerebros-.
Ahonde en mi curiosidad y pregunte en qué lugar de la ciudad vivía. Al responderme le dije que si bien conocía la ciudad, no el lugar. Algo no cierto, ya que recordaba haber caminado por la plaza principal y haber almorzado exquisitamente en uno de los tantos restaurantes del lugar.
Antes de que alguien se sienta horrorizado de lo que a continuación relataré; es preferible que piensen cuando Frank Sinatra se casó con Mía Farrow o más acá Alec Baldwin que con sus jóvenes 61 años, se ha casado con una bella española y tiene hijos de uno a seis años. Es deseable no ser hipócrita y dejar los pruritos de la indeseada moralina, para los que pecan a diario y van a misa los domingos.
Pero continuo con la conversación vía mensaje directo de twitter.
Al preguntarle a que se dedicaba, me respondió vagamente en una tienda. Ya había leído su perfil en donde indicaba “hago lo que me viene en ganas”. Humm…me pregunté es toda una invitación pública. No dude, y la invite a acompañarme a uno de mis viajes y extrañamente contesto con dos emojis felices con un “y viceversa?¿De donde eres?

-De Buenos Aires…iba a ir a Portugal pero lo pospuse. Con seguridad me iré al Caribe-
-Woouuuu viajas mucho…y otro emoji de sorpresa.-
-Sí le dije, el año pasado desde Barcelona y toda la costa del Mediterráneo. ¡Dime tú tienes pasaporte? Se juntaron el otoño y la primavera de la vida…y los dos provocaríamos un estallido volcánico ¿Qué crees?-
-Dos nuevos emojis sonrientes…podría ser una buena idea.-
-Piénsalo bien. No sé si te permiten a tu edad la salida del país. Debes estar segura. No me hubiera atrevido a escribirte, pero he quedado impresionado de tu belleza tan salvaje, como algo que proviene de tus ancestros. Podemos continuar conociéndonos, si tienes WhatsApp.-
-Estoy con el celular del trabajo, pero pronto me sacare mi propio numero…(Hum pensé…nuevamente algo extraño) dos emojis sonrientes más…yo tengo 19, si podría salir. Y prosiguió…Nos hospedaríamos en el mismo hotel o cómo?-
-Vendrías como mi pareja. ¿Has tenido relación solo con gente de tu edad? ¿Tu familia que te diría? ¿Dime?-
-Soy huérfana de padre y madre, mis abuelos me criaron y trabajo con el amigo de mi abuelo quien es algo mas ahora…¿?)-
Y prosiguió…Si vamos como pareja has de saber que duermo con bata transparente,dos nuevos emojis… espero que no sea incómodo para ti.
Le respondí, ya teniendo todo claro

-¿Eres su amante? ¿Qué edad tiene? ¿Te dejaría que te salgas de su lado, por un tiempo? Me gustaría que me contaras de ti, cuanto mides, tu verdadero nombre y de tus cosas. Yo acostumbro a dormir desnudo, así que no me sorprenderías. Me podrías enviar unas fotos tuyas ¿Qué opinas?-

Como respuesta tuve “Mi preludio” algo escrito seguramente como carta de presentación ya hace un tiempo, en que relataba su triste historia (de ser real) en que la madre había fallecido al darle a luz, que el padre la abandono, habiendo sido criada en la selva y llevada a la capital, a los 9 años. “A los 14, ya sufrí acoso sistemático, tuve demasiadas propuestas, estudie una carrera técnica contable hasta abandonar, ya cansada de que mi abuelo fuera demasiado cariñoso conmigo (SIC), me fui de casa y alquile un cuarto lejos de esa casa, con la excusa del trabajo y los estudios. Actualmente trabajo con un amigo de mi abuelo, quien paga muy bien por el poco trabajo que hago. Lo malo es que está enamorado de mí, no tengo seguridad con mis sentimientos y a veces cuando visito a mis abuelos, cuando mi abuela se queda dormida, mi abuelo vuelve a portarse más cariñoso de lo normal. No espero nada de nadie y mejor así…Supongo que es lo principal.” emoji sonriente. Y luego estallaron en mi pantalla dos fotos consecutivas con la aclaración “de ahora y ya me estoy cambiando para dormir de hecho” nuevo emoji de está “niña mujer” por lo que empecé a sentir una profunda furia y tristeza a la vez, no pudiendo alejar de mi cabeza, la belleza incaica de su rostro.
Ya se habrán dado cuenta, compañeros de letras que si bien el amor no tiene edad, esto nada tiene que ver con ello. He compartido las sabanas con jóvenes mujeres, pero siempre con sentimientos compartidos. Luego llegarían las emociones.
Pensé en como aprobaba esa vida o por crédula, pensaba que no había otra mejor. Pero aún faltaba la frutilla del postre. A veces la diferencia de husos horarios, detiene el tiempo en su momento exacto.

Le respondí; Has tenido una vida muy dura y de mucho abuso desde muy niña. Disculpa pero es una hijaputez lo que te han hecho y hacen. Gracias por las fotos. Pero estoy seguro que otra hubiera sido tu vida y que desearías tener una pareja igual de joven como tú. Tienes una belleza única y salvaje. Me agradas mucho, pero no deseo que tengas problema alguno (Poniéndome en la necia y estúpida posición, de quien va a rescatar a la princesa encerrada en la torre encantada, como tantos otros que asumen el desafío como propio).

Me respondió “Descuida-emoji en carcajada- ahora estoy mucho mejor de hecho. Al contrario, ya me siento libre…

En mi estupidez, respondí “Eso es bueno…gente que te preste un oído y sepa escucharte”

Dijo “Pensare muy bien lo que debería hacer. En serio. Gracias. Seguramente mañana lo pensaré bien. Así que quisiera darte algo, pero no lo tomes a mal por favor.

Proseguí -Piénsalo, me agradaría llevarte conmigo de viaje. Envíame lo que quieras…mi camino ha sido largo. Atrévete…un beso.

Tres fotos explosionaron en mi celular; las tres solo mostrando su figura carnal sin rostro, de frente y de espaldas con transparencias blancas, que realzaban aún más su piel trigueña. Era estar como en el Red Light de Ámsterdam, frente al Secret pero en directo.
Lo que me dijo después, lo tome como una tomadura de pelo (aunque bien pudo no darse cuenta de ello);

Gracias por abrirme los ojos…cuatro emojis…Tal vez algún día podamos ir juntos de viaje y de repente…un emoji de carcajada y otro de una sonrisa de oreja a oreja (Lo dudo, los proxenetas las mantienen prisioneras del mundo y de la realidad).
Telón de final con despedida recíproca, ella con un GIF de besos de ositos y un “dulces sueños” y de mi parte otro GIF del hombre maduro que aplaude, asintiendo y diciéndole que no me interesaba si tenía buena cola o pechos. Que me encantaban los rasgos de su hermoso rostro. Seguramente habrá vuelto a reírse a carcajadas. Un “que descanses” fue mi despedida.
Aquí, en Thailandia, en Dominicana, en Budapest, en la Torre del Reloj en la ciudad vieja de Praga, en Paris, en Barcelona, el más antiguo oficio del mundo, producto de la opresión y esclavitud impuesta por el hombre, desde la más tierna e inocente edad. No obstante, solo me quedo con su mirada como reflejo de su alma.
Me siento un miserable más…Si herí la susceptibilidad de alguien, las disculpas del caso.