¿Cuáles son los 15 libros más vendidos de la historia?

Por fuera de La Santa Biblia, ¿sabés cuáles son los libros más vendidos de la Historia?

En el Día Internacional del Libro, te brindamos una selección de esas obras que comenzaron a escribir la historia de la literatura y que, tras ser aprobadas por millones de lectores alrededor del mundo, se convirtieron en los títulos más vendidos de la historia.

Cabe señalar que las cifras de esta lista provienen de un estudio realizado sobre los libros impresos que se vendieron en los últimos 50 años, no se tienen en cuenta por lo tanto las ventas digitales, que son relativamente recientes.

El ránking de los libros más vendidos de la historia de la humanidad

Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes (500 millones de libros vendidos).

Don Quijote de la Mancha es una novela escrita por el español Miguel de Cervantes Saavedra a comienzos de 1605 y desde entonces se estableció como la obra más destacada de la literatura española (y una de las principales de la literatura universal).

«El Quijote» es la primera obra que desmitifica la tradición caballeresca y cortés por su tratamiento burlesco. También, representa la primera novela moderna y la primera novela polifónica por lo que ejerció un enorme influjo en toda la narrativa europea.

Por considerarse «el mejor trabajo literario jamás escrito», encabezó la lista de las mejores obras literarias de la historia, que se estableció con las votaciones de cien grandes escritores de 54 nacionalidades a petición del Club Noruego del Libro en 2002.

Historia de dos ciudades, de Charles Dickens (Más de 200 millones de libros vendidos).

A Tale of Two Cities es una novela del escritor británico Charles Dickens en la que narra la vida en el siglo XVIII, en la época de la Revolución francesa.

Al mismo tiempo, la historia se desarrolla en Inglaterra y Francia: Londres simbolizaría de algún modo la paz y la tranquilidad, la vida sencilla y ordenada y París representaría la agitación y el conflicto entre dos mundos en una época en la que se anuncia drásticos cambios sociales.

El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien (150 millones de libros vendidos)

El Señor de los Anillos (título original en inglés: The Lord of the Rings) es una novela de fantasía épica escrita por el filólogo y escritor británico J. R. R. Tolkien.

Su historia se desarrolla en un lugar ficticio poblado por hombres y otras razas antropomorfas como los hobbits, los elfos o los enanos, así como por muchas otras criaturas reales y fantásticas que sentaron un precedente sobre cómo presentar un mundo fantástico con desafíos que no distan tanto de los de las personas reales como la guerra y la destrucción.

El principito, de Antoine de Saint-Exupéry (140 millones de libros vendidos)

Le Petit Prince es una novela corta y la obra más famosa del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry. Es considerada por la crítica especializada como un «cuento poético» que viene acompañado de ilustraciones hechas con acuarelas por el mismo autor.

En El Principito un piloto se encuentra perdido en el desierto del Sahara después de que su avión se rompiera y, para su sorpresa, conoce allí a un pequeño príncipe proveniente de otro planeta con el que entrecruzan temas filosóficos, críticas a la sociedad y a la vida adulta.

El hobbit, de JRR. Tolkien (Más de 100 millones de libros vendidos)

El hobbit (título original en inglés: The Hobbit, or There and Back Again, usualmente abreviado como The Hobbit) es otra novela fantástica de J. R. R. Tolkien. Fue escrita por partes desde finales de los años 1920 hasta principios de los años 1930 y, en un principio, tan sólo tenía el objetivo de divertir a los hijos pequeños de Tolkien.

Es la primera obra que explora el universo mitológico creado por Tolkien y que más tarde se encargarían de definir El Señor de los Anillos y El Silmarillion. Dentro de dicha ficción, el argumento de El hobbit se sitúa en el año 2941 de la Tercera Edad del Sol, y narra la historia del hobbit Bilbo Bolsón.

Sueño en el pabellón rojo, de Cao Xueqin (Más de 100 millones de libros vendidos)

Hóng lóu mèng (título original) es una novela escrita a mediados del siglo XVIII por Cao Xueqin durante el reinado de la Dinastía Qing y es considerada una de las obras maestras de la literatura de China y es una de las cuatro novelas clásicas chinas, y es generalmente reconocida como la cúspide de la narrativa china. La obra ha dado lugar al campo de la rojología.

Sueño en el pabellón rojo se cree que es una obra semi-autobiográfica que refleja el auge y decadencia de la propia familia de Cao Xueqin y por extensión, de la dinastía Qing. La novela es notable no sólo por su enorme elenco de personajes y la psicología de los mismos, sino también por su observación detallada de la vida y las estructuras sociales de la aristocracia china del siglo XVIII.

Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll (Más de 100 millones de libros vendidos)

Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas es una novela de fantasía escrita por el matemático, lógico, fotógrafo y escritor británico Charles Lutwidge Dodgson, bajo el seudónimo de Lewis Carroll, publicada en 1865.

El libro juega con la lógica de lo hasta entonces conocido, dando a la novela gran popularidad tanto en niños como en adultos. Está considerada una de las mejores novelas del género del Sinsentido. Su narrativa y estructura, junto con sus personajes, se plantaron como una gran influencia tanto en la cultura popular como en la literatura, sobre todo en el género fantástico.

Triple representatividad, de Jiang Zemin (100 millones de libros vendidos)

La triple representatividad es el nombre que recibe la teoría política desarrollada por el quinto Secretario General del Partido Comunista de China y Presidente de la República Popular China Jiang Zemin que explica cuál es el papel del Partido en la sociedad china actual y en el proceso de modernización del Estado.

Aunque esta teoría ha sido muy criticada por su supuesto lenguaje vago y general, es la base ideológica que le permitió al Partido Comunista de China la incorporación de muchos empresarios en los últimos años, y representa una ruptura con la ideología tradicional del Partido, al abandonar la idea de la lucha de clases.

Y no quedó ninguno (Diez negritos), de Agatha Christie (100 millones de libros vendidos)

Diez negritos, o eventualmente, Y no quedó ninguno, cuyo título original en inglés es Ten little niggers, es una novela policial de la escritora británica Agatha Christie, publicada originalmente en Reino Unido en 1939.

El título, que hace referencia a una canción infantil, fue cambiado a And Then There Were None en la primera edición de Estados Unidos, y el título de la canción de la novela fue cambiado a Ten Little Indians. La novela cuenta la historia de diez personas implicadas en la muerte de otras personas en el pasado y que lograron escapar de la justicia.

El león, la bruja y el ropero, de C. S. Lewis (85 millones de libros vendidos)

El león, la bruja y el ropero (en inglés The Lion, the Witch and the Wardrobe) es una novela fantástica infantil publicada por C. S. Lewis en 1950. Es el libro más conocido de la serie de siete libros llamada Las Crónicas de Narnia. Aunque en orden de publicación fue el primer libro de la serie escrito por el autor, es en realidad el segundo según la cronología interna, tras El sobrino del mago.

La trama transcurre durante la Segunda Guerra Mundial cuando cuatro hermanos son llevados a la casa rural del profesor Digory Kirke para estar a salvo de los bombardeos. Tras su llegada, los hermanos deciden explorar la enorme vivienda en busca de algo interesante, pero la curiosidad infantil fue mucho más allá, incluso a un nuevo mundo.

Ella, de Henry Rider Haggard (83 millones de libros vendidos)

Ella (subtitulada Historia de aventuras, en inglés She) es la segunda novela de H. Rider Haggard, e inicia una tetralogía cuya protagonista principal es Ayesha, «la que debe ser obedecida». Según una encuesta contemporánea, fue considerada por el público la mejor novela fantástica del siglo XIX.

El código Da Vinci, de Dan Brown (80 millones de libros vendidos)

El código Da Vinci es una novela de misterio escrita por Dan Brown y publicada por primera vez en 2003 para convertirse en un bestseller con más de 80 millones de ejemplares vendidos y traducido a 44 idiomas.

Al combinar los géneros de suspenso detectivesco y esoterismo Nueva Era, con una teoría de conspiración relativa al Santo Grial y al papel de María Magdalena en el cristianismo, la novela reforzó un fenómeno definido por Brown como el «auge conspiracionista».

El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger (65 millones de libros vendidos)

El guardián entre el centeno, El guardián en el trigal o El cazador oculto (en inglés The Catcher in the Rye) es una novela del escritor estadounidense J. D. Salinger publicada en 1951. Aunque Salinger ya lo había presentado en forma de serie durante los años 1945-1946, en los Estados Unidos, la novela provocó numerosas controversias por su lenguaje provocador y por retratar sin tapujos la sexualidad y la ansiedad adolescente.

La novela cuenta la historia de Holden Caulfield, un joven neoyorquino de 16 años que acaba de ser expulsado de la escuela y quien cree que la mayoría de la gente es «falsa».

El alquimista, de Paulo Coelho (65 millones de libros vendidos)

O Alquimista (1988) es un libro escrito por el brasileño Paulo Coelho que ya fue traducido a más de 60 lenguas y publicado en 150 países, por tanto, lleva vendidos más de 65 millones de ejemplares en todo el mundo. El libro trata sobre los sueños y los medios que utilizamos para alcanzarlos, sobre el azar en nuestra vida y las señales que se presentan a lo largo de esta.

El camino a Cristo, de Ellen G. White (60 millones de libros vendidos)

Originalmente titulado Steps to Christ es un libro de evangelización escrito por Ellen G. White, pionera y profetisa de la Iglesia Adventista del Séptimo día. Este es quizás el libro más leído y popular de la autora, impreso en más de 150 idiomas en todo el mundo.

Imagen de portada: El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger lleva más de 65 millones de libros vendidos.

FUENTE RESPONSABLE: Ámbito. Abril 2022

Sociedad y Culturas/Libros/China/Reino Unido/EE.UU./Idiomas/ Cervantes/Da Vinci.

 

El misterio del castillo de Chambord y su relación con Leonardo Da Vinci.

ARQUITECTURA RENACENTISTA

Son muchas las pistas que apuntan a que la construcción ubicada en el Centro-Valle del Loira fue diseñada por el maestro florentino, aunque no sea él a quien se le atribuya.

Si deseas profundizar sobre este tema; por favor cliquea donde esta escrito “en negrita”. Muchas gracias.

Año 1516, Francia. El gran Leonardo da Vinci se une a la corte del rey francés Francisco I, dejando atrás su famoso estudio de Roma. No le quedaban muchos años de vida, sin embargo se iba a involucrar en una tarea que acrecentaría todavía más su prestigio, adquiriendo el título del «primer pintor, ingeniero y arquitecto del rey». En aquellos momentos, su devoción a la corona francesa se vería materializada en la que estaría llamada a ser una de sus grandes obras: un castillo del tamaño de una ciudad elaborado a partir de técnicas arquitectónicas jamás conocidas. 

El rey Francisco I admiraba el Renacimiento italiano con todo su ser y, ansioso por emularlo y embellecer su nación, trajo a da Vinci hasta el castillo de Clos-Lucé, cerca de la ciudad medieval de Amboise. 

En dicha construcción, el polímata florentino pasaría los últimos tres años de su vida hasta su fallecimiento en 1519. De esta forma, encargó los planos arquitectónicos de la edificación soñada del rey francés en la población de Romorantin, muy cerca de donde se encuentra el actual castillo de Chambord, en el Centro-Valle del Loira. 

A pesar de la extraordinaria fama del castillo, la identidad del arquitecto de Chambord ha permanecido siendo un enigma Por todo ello, existe la creencia entre historiadores que, una vez fallecido el genio, usaron los planos para edificar dicho castillo, cuyas obras terminaron después de su muerte. Una exposición reciente que conmemora el 500 aniversario del castillo, llamada «De la utopía a la acción», explora la posibilidad de que Chambord fuera la última creación arquitectónica del maestro italiano, retomando el viejo debate de siglos.

«A pesar de la extraordinaria fama del castillo y el interés que ha despertado entre los historiadores a lo largo de los siglos, la identidad del arquitecto de Chambord ha seguido siendo un enigma», sostiene Virginie Berdal, investigadora de la fundación Patrimonio Nacional de Chambord, en unas declaraciones recogidas por la BBC.

«A partir de la década de 1490, Leonardo se estaba instruyendo a sí mismo para ser arquitecto e ingeniero», asegura Pascal Brioist, historiador científico de la Universidad de Tours y autor ‘The Audacity of Leonardo da Vinci’, el cual explora la conexión entre el genio florentino y el castillo del Valle del Loira

«Seis de sus dibujos muestran un proyecto para un palacio francés, que fue realizado antes de la edificación de Chambord», recalca en el medio británico.

Estas ilustraciones están recogidas en su Códice Atlántico, los cuales contienen imágenes de escaleras retorcidas, torres helicoidales y jardines elaborados. Diseños que se pueden encontrar en Chambord. 

¿Cuáles son los rasgos que más pistas ofrecen para pensar que fue autoría de da Vinci? La más clara sin duda es su inusual escalera de doble hélice, la cual permite que dos personas asciendan sin llegar a cruzarse, compuesta por dos rampas helicoidales que se retuercen como una hebra de ADN alrededor de un núcleo hueco. Este diseño de escalera nunca se había visto en Francia.

Del mismo modo, fuera el constructor original o no, la influencia de Leonardo en Chambord es innegable: sus fachadas ornamentales, sus interiores modulares o su estilo de cuadrícula ofrecen pistas certeras de que si no fue él su verdadero demiurgo, fue su mayor influencia a la hora de abordar su diseño.

Vista frontal de Chambord. (Wikipedia)

Más de un siglo después de que se finalizara su construcción, André Félibien, un historiador de la corte del rey Luis XIV se topó en 1681 con una maqueta de madera de un castillo, uno de los primeros usados para edificar Chambord, en un ático de la ciudad de Blois, tal y como narra la ‘BBC’. 

Dicho modelo guardaba una enorme similitud con los bocetos del Códice Atlántico, con planos de un molinete, una torre central en forma de cruz y estructuras helicoidales. 

Sin embargo, finalmente se descubrió que pertenecía a Domenico da Cortona, un arquitecto italiano conocido por el mote de «Boccador« y convocado a la corte francesa durante el reinado de Carlos VIII (1483-1498), a quien definitivamente se le atribuyó la creación de Chambord. También fue el cerebro detrás de la obra del castillo de Blois. 

Si alguna vez el lector tiene la oportunidad de hacer un viaje al interior de Francia, y más concretamente al Centro-Valle del Loira, no puede perderse esta megalomaníaca construcción de espíritu renacentista; sin duda, un deleite para la vista.

Imagen de portada: Castillo de Chambord visto desde arriba Gentileza de Wikipedia

FUENTE RESPONSABLE: Alma, Corazón y Vida. Por E. Zamorano. Marzo 2020.

Sociedad y Cultura/Vinci/ADN

¿Una ilusión óptica alentada por el cerebro? 

Nuevas revelaciones sobre la sonrisa de La Gioconda.

Los investigadores analizaron la obra renacentista a partir de un programa digital de reconocimiento emocional.

Si deseas conocer mas sobre este tema; cliquea por favor donde este escrito en “negrita”. Muchas gracias.

La sonrisa más icónica del mundo, la que aflora en los labios de La Gioconda -la célebre obra que el artista italiano Leonardo Da Vinci creó a principios del siglo XVI-, podría no ser un gesto de alegría o placer sino una ilusión óptica generada por el cerebro, según una investigación de la Universidad de Amsterdam que pretende poner fin a una incógnita que se ha agigantado a través del tiempo.

¿Está sonriendo la misteriosa mujer que año tras año magnetiza a las multitudes que se acercan al Museo del Louvre en París solo para saciar la curiosidad o el fetichismo que despierta su leyenda? Muchos críticos y especialistas en arte han intentado dilucidar este enigma, pero solo la ciencia parece más próxima a resolverlo, ahora con una revelación inquietante: la sonrisa de la dama retratada en el cuadro podría ser una ilusión alentada por el cerebro.

De acuerdo con un estudio encabezado por neurocientíficos de la Universidad de Amsterdam, la sonrisa de La Gioconda -o Mona Lisa pintada por da Vinci entre 1513 y 1519 existe, aunque no es perceptible a simple vista. Los expertos pudieron encontrar que la mujer de la pintura – Lisa Gherardini, esposa de Francesco Bartolomeo de Giocondo– muestra un 83% de felicidad en su rostro. Y también detectaron otras emociones: 9% de disgusto, 6% de temor y 2% de enfado.

Los investigadores analizaron la obra renacentista a partir de un programa digital de reconocimiento emocional que reproduce el ciclo de percepción del cerebro identificando cambios en las expresiones neutras de las personas e interpretándolos de acuerdo a las emociones que conoce. Una vez identificada la emoción, el cerebro crea una ilusión que ayuda a confirmar una interpretación, según consigna la BBC.

En el caso de La Gioconda, su sonrisa aparece oculta o apenas esbozada, pero aún así quien la contempla interpreta que ensaya una mueca de felicidad, acaso porque reúne otras características afines a la expresión de alegría, como el ensanchamiento de sus fosas nasales o la formación de arrugas debajo de los ojos. De ese modo, al advertir estos cambios a través de la visión, la mente emite un veredicto final, aún sin la necesidad de ver una sonrisa bien definida.

Una de las conclusiones del estudio es que el cerebro humano ha evolucionado para captar cualquier cambio en la expresión facial, por mínimo que sea. Así, el ser humano es superior a la máquina y logra detectar rasgos emocionales aunque se oculten bajo una expresión neutra, una habilidad social distintiva.

Desde el principio de su creación, los renacentistas quedaron sorprendidos por aquella cautivadora sonrisa pero fue recién en el siglo XIX que el poeta y dramaturgo Théophile Gautier empezó a plantear esta cuestión. Tiempo después, el psicoanalista austríaco Sigmund Freud conjeturaba que la mueca de felicidad era una reminiscencia de su madre, de la cual Da Vinci se separó tempranamente.

En paralelo a esta investigación, circula otro argumento original para justificar la percepción de la «tentativa» de sonrisa en la obra del creador renacentista: tras años de investigación científica, el científico desarrolló una técnica en la que construía expresiones sutiles gracias a la aplicación de finas capas de pigmento diluido.

Con esta técnica, conocida como sfumato, el pintor generó un rostro cuya sonrisa no era perceptible para la visión central, pero que emitía señales de reconocimiento capturadas a través de la visión periférica. Estas señales, por lo regular distribuidas en zonas borrosas de sus pinturas, también causan que el cerebro se enfoque en la cara de su objeto y no en el paisaje que figura en su fondo.

Da Vinci desarrolló esta técnica durante sus últimos años, a partir de 1513, y conservó la pintura hasta su muerte, como si fuera su laboratorio: a lo largo de los años experimentó nuevas formas de graduar las sombras, a veces con sus dedos, y así logró que su Gioconda sonriera de forma escurridiza. De alguna forma, la obra y su artífice envejecieron juntos. Hoy, al unísono, siguen intrigando al mundo.

Imagen de portada: Gentileza de TELAM

FUENTE RESPONSABLE: Ámbito

Da Vinci/Mona Lisa/Genios virtuosos/Investigación/Historia