El Gigante Tembloroso es el ser vivo más grande y está por desaparecer.

El “Gigante Tembloroso”, o también llamado «Pando», se trata de aproximadamente 47 mil árboles idénticos que en realidad forman parte de uno sólo y lamentablemente está muriendo. Te contamos su ubicación, características y por qué está en peligro.

El “Gigante Tembloroso” se trata de unos 47 mil árboles idénticos que en realidad forman parte de uno sólo, por eso es el ser vivo más grande del mundo.

Es verdad que actualmente el animal más grande es la ballena azul, con hasta 30 metros de largo, pero si incluimos el reino vegetal entonces el ser vivo más grande conocido en nuestro planeta es el “Gigante Tembloroso”, o también llamado el “Pando” que en latín significa “yo me esparzo”.

Justamente su nombre describe a la perfección la historia y morfología de este gigante, un enorme bosque que se ha estado extendiendo durante más de un millón de años, pero que lamentablemente ahora se ve seriamente amenazado.

¿Cómo es el Pando?

Se trata de una milenaria y gigante arboleda compuesta por aproximadamente unos 47 mil álamos temblorosos con idéntica genética, cuyas raíces están unidas en una gran red enmarañada bajo la tierra, y terminan comportándose como un solo organismo vivo.

Este tipo de álamo (Populus tremula), conocido como temblón o tembloroso, es un árbol caducifolio que alcanza una altura de 10 a 15 metros. Su corteza es de color gris-verdoso y fisurada en los ejemplares más añejos, las hojas son redondeadas de color verde por ambas caras.

álamo Pando Utah árbol ser vivo más grande

Decenas de miles de álamos temblorosos con idéntica genética permanecen con sus raíces unidas en una gran red enmarañada bajo la tierra, por eso terminan comportándose como un solo organismo vivo.

Este descomunal bosque está ubicado en Fish Lake en Utah, EE.UU., y ocupa actualmente unas 43 hectáreas con un peso aproximado de 6615 toneladas.

La raíz madre se expande desde hace al menos un millón de años por el terreno, y emerge a la superficie de manera múltiple desde donde brotan nuevos árboles como “tallos de un clon expansivo”, según explican los científicos.

Los bosques de álamo se reproducen de dos maneras: mediante las semillas que caen de los árboles maduros que luego germinan, y la más común que es al liberar brotes de sus raíces a partir de las cuales nacen nuevos árboles a los que se les llama clones.

El gigante está muriendo lentamente

Los cambios abruptos en el ambiente que rodea al Gigante Tembloroso lamentablemente lo han puesto en peligro. 

Los expertos cuidadores y ecologistas de la Universidad Estatal de Utah explicaron en reiteradas oportunidades, que el crecimiento del Pando en las últimas cuatro décadas muestra problemas, e incluso denota evidencias de decrecimiento por la falta de tallos jóvenes, según un reciente estudio.

Pando Utah

La sobrepoblación de venados en el área de Pando alimentándose de los brotes de álamo más jóvenes, es una amenaza para el bosque.

Es lógico que al tratarse de un ser vivo tan longevo (los álamos suelen vivir entre 100 y 130 años) los tallos más antiguos vayan muriendo de manera natural, como parte de su ciclo de vida. 

Pero el problema es que están muriendo sin que haya una nueva generación que los reemplace.

La sequía y el ataque de plagas dificultan la supervivencia de los clones, pero el principal problema es el excesivo pastoreo por parte de la industria ganadera, que impide que crezcan los tallos nuevos reemplazando a los que van muriendo.

Soluciones para preservarlo

Los cuidadores locales indican que debido a la gran cantidad de ciervos y vacas que se alimentan actualmente de los brotes tiernos y jóvenes, el Pando está en peligro.

Si no se toman cartas en el asunto es posible que en una década el Pando se haya reducido de manera muy significativa, y si perdemos este bosque también alteraremos todo el ecosistema que depende de él.

Los especialistas indican que se está a tiempo de frenar y revertir esta lamentable situación, por ejemplo ampliando el vallado en determinadas zonas del bosque para aislarlo y protegerlo de los animales. Además, urge llegar a un acuerdo con la industria ganadera para que retiren ejemplares bovinos del área.

Imagen de portada: Gentileza de Meteored

FUENTE RESPONSABLE;  Meteored. Por Marina Fernández. Diciembre 2021.

Sociedad y Cultura/Biodiversidad/Ecología sustentable/Depredación

Las aves comunes desaparecen en Europa: “Es el anuncio de la sexta extinción de especies”.

Se han perdido unos 600 millones de aves reproductoras en la UE desde 1980.

Las aves están desapareciendo. Y es un acontecimiento que preocupa. “Las aves son el canario de la mina y su desaparición es el anuncio de la sexta extinción de especies que está en marcha”, asegura Miguel López, director de organización de SEO BirdLife España. 

Un nuevo estudio sobre las aves reproductoras en la UE muestra que se ha perdido una de cada seis aves en un periodo de casi 40 años.

Han desaparecido unos 600 millones de aves reproductoras en la UE desde 1980. Así lo han verificado un equipo de científicos europeos de la Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB), la mayor organización sin ánimo de lucro de Europa dedicada a la protección de la vida salvaje, BirdLife International y la Sociedad Checa de Ornitología que han analizado los datos de 378 de las 445 especies de aves nativas de los países de la UE.

Entre 1980 y 2017, los autores estiman un descenso global de la población de entre el 17% y el 19%, lo que equivale a una pérdida de entre 560 y 620 millones de aves individuales. 

De hecho, se han perdido unos 900 millones de aves durante ese periodo, aunque esto se contrapone a un aumento de unos 340 millones en determinadas especies. Una gran proporción de estas pérdidas se debe a una disminución muy importante de un pequeño número de especies comunes, y lo mismo ocurre con los aumentos.

Estamos perdiendo individuos a un ritmo sin precedentes y es uno de los indicadores de pérdida de biodiversidad» MIGUEL LÓPEZ, SEO

El estudio se ha elaborado a partir de los datos del sistema paneuropeo de seguimiento de aves comunes del Consejo Europeo del Censo de Aves y de los informes obligatorios de los Estados miembros de la UE a la Comisión Europea en virtud de la Directiva de Aves de la UE.

“Los datos corroboran la información que registran a escala global los voluntarios en los programas de ciencia ciudadana de SEO/BirdLife. 

Desde hace tiempo nos dicen que estamos perdiendo individuos a un ritmo sin precedentes y es uno de los indicadores de pérdida de biodiversidad, al ser las aves el grupo faunístico más estudiado”, afirma Miguel López.

Si deseas conocer mas sobre este tema; cliquea por favor donde este escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Según el estudio, el gorrión común es el más afectado. Ha perdido el 50% de su población desde 1980, un total de 247 millones de aves. Su pariente más cercano, el gorrión molinero, también ha perdido 30 millones de ejemplares. Ambos se han visto afectados por los cambios en la política y la gestión agraria, pero los gorriones de las ciudades también han disminuido. Las razones de estos descensos urbanos no están claras, pero pueden estar relacionadas con la escasez de alimentos, la propagación de la malaria aviar o los efectos de la contaminación atmosférica.

Gorrión común.

Gorrión común. SEO

“La desaparición de aves la tenemos delante de nuestras casas con la situación del gorrión común, cuando un pueblo no tiene gente los gorriones desaparecen  en el campo y el hecho de que desaparezcan en las ciudades nos habla de los poco saludables ambientes que tenemos”, asegura el director de organización de SEO/Birdlife España.

«La naturaleza ha sido erradicada de nuestras tierras de cultivo, del mar y de las ciudades» ANNA STANEVA, BIRDLIFE EUROPE

«Este informe muestra de forma clara y contundente que la naturaleza está dando la voz de alarma” esgrime Anna Staneva, directora de Conservación de BirdLife Europe. 

“Las aves comunes son cada vez menos frecuentes, en gran medida porque los espacios de los que dependen están siendo arrasados por el ser humano. La naturaleza ha sido erradicada de nuestras tierras de cultivo, del mar y de las ciudades. Los gobiernos de toda Europa deben establecer objetivos legalmente vinculantes para la restauración de la naturaleza, de lo contrario, las consecuencias serán graves, incluso para nuestra propia especie», añade.

“En la cumbre del clima de Glasgow se han constatado que la pérdida de diversidad y el cambio climático son problemas que tienen las mismas causas y se retrolimentan”, afirma López.  

Fiona Burns, científica principal de conservación de la RSPB y autora principal del estudio apunta  a los organismos internacionales para que tomen en consideración el problema de la sexta extinción. «El año que viene se reunirá el Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas para debatir el futuro de nuestra biodiversidad mundial y crear un marco que exija aumentar los esfuerzos de conservación para prevenir las extinciones y recuperar la abundancia de las especies”, afirma Burns.

Imagen de portada: Gentileza de PIXABAY

FUENTE RESPONSABLE: El Independiente. Por Rafael Ordóñez – Noviembre 2021

Medio Ambiente/Contaminación Ambiental/Depredación/Extinción/Aves/Sociedad

Los nadadores. Parte 2/2

Desde hace media hora una guepardo llamada Etta permanece a la sombra del árbol con sus cuatro cachorros de corta edad, observando una manada de gacelas de Thomson que ha aparecido en un promontorio cercano. 

Etta se levanta y empieza a deslizarse hacia el rebaño con una estudiada indiferencia que no engaña a nadie, y menos aún a las gacelas, que miran con nerviosismo en su dirección.

Los leopardos del Okavango

LOS LEOPARDOS DEL OKAVANGO

De repente uno de los guías grita: las gacelas han empezado a dispersarse y a correr, mientras Etta se lanza en una de sus carreras explosivas. El esbelto felino, demasiado veloz para seguirlo con la vista, es una figura borrosa entre las hierbas altas. El espectáculo acaba en unos segundos, con una nube de polvo y una tenaza mortal en el cuello de una infortunada gacela joven. 

Mientras Etta arrastra la presa hacia sus cachorros, los pequeños salen de entre los matorrales, ansiosos por sumarse al festín. Apenas unos segundos más tarde llegan las furgonetas, cuyos conductores compiten por conseguir el mejor ángulo para que sus clientes hagan fotos.

Bellos y exóticos, veloces como coches deportivos y famosos por su docilidad

Los guepardos ocupan un lugar destacado en la imaginación humana. 

Bellos y exóticos, veloces como coches deportivos y famosos por su docilidad, estos habitantes de la sabana salvaje son estrellas mediáticas, apreciadas por cineastas y publicistas de todo el mundo. 

Toda esa presencia en la cultura popular po­­dría crear la falsa impresión de que el guepardo está tan seguro en la naturaleza como en el imaginario colectivo. 

Pero no es así. De hecho, es el más vulnerable de los grandes felinos. Hay pocos ejemplares en el mundo, y cada vez quedan me­­nos.

Hace unos siglos el área de distribución de los guepardos se extendía desde el subcontinente indio hasta el mar Rojo y ocupaba casi toda África

Sin embargo, pese a lo veloces que son corriendo, no pudieron eludir el avance de la actividad humana. Actualmente el guepardo asiático, la elegante subespecie que adornó en etapas anteriores las cortes reales de la India, Persia y Arabia, está casi extinguido. 

En África su número se desplomó en más de un 90 % a lo largo del siglo XX, a medida que los agricultores, ganaderos y pastores los expulsaban de su hábitat, los cazadores deportivos los mataban por diversión y los furtivos roban sus crías para venderlas en el lucrativo comercio de las mascotas exóticas. En total, hoy sobreviven menos de 10.000 guepardos en el medio natural.

Nacidos para correr

NACIDOS PARA CORRER 

Las grandes reservas de caza africanas, su situación es difícil. Esquivos y de constitución delicada, estos grandes felinos, los únicos que no pueden rugir, son desplazados por los leones, mucho más fuertes y numerosos. Consideremos por ejemplo el Parque Nacional del Serengeti, en Tanzania, y la adyacente Reserva Nacional Masai Mara, en Kenya. 

Los dos par­­ques acogen en total más de 3.000 leones, una población estimada de 1.000 leopardos y solo 300 guepardos. Y pese a su categoría de estrellas, los leones también los superan en el terreno tu­­rístico. «Por lo general la gente solo busca guepardos en su segundo safari –dice el guía Eliyahu Eliyahu–. En el primero todos quieren ver leones. 

El problema es que donde la población de leones es grande, no suele haber muchos guepardos.»

Los guepardos no solo constituyen una especie dentro del selecto grupo de los grandes felinos, sino que además pertenecen a un género distinto del que son los únicos miembros, Acinonyx, nom­­bre que hace referencia a la curiosa garra semi retráctil de estos animales, un rasgo que no comparten con ningún otro félido. 

A diferencia de los leones y los leopardos, cuyas garras retráctiles son instrumentos para desgarrar la carne y trepar a los árboles, los guepardos tienen unas garras semejantes a los clavos de las zapatillas de correr y desempeñan una función similar: mejorar el agarre y facilitar la aceleración.

Los guepardos siguen estando muy de moda en Arabia Saudí y los países del Golfo, donde un cachorro puede costar más de 8.000 euros. 

Los jóvenes pudientes se compran un guepardo para que combine con su coche deportivo –dice Mordecai Ogada, biólogo keniata que estudia la relación entre guepardos y humanos y el tráfico de especies protegidas–. En estos tiempos es un típico comportamiento de nuevo rico.» 

En lugares como la Unión de Emiratos Árabes, el guepardo se encuentra en una especie de limbo legal. «La importación es clandestina –dice Ogada–, pero una vez dentro, el comercio es abierto. Los guepardos introducidos de contrabando se pueden “blanquear” para que parezcan criados legalmente en cautividad. 

Es difícil averiguar el origen de los cachorros a menos que se les hagan análisis genéticos y se los identifique como miembros de una subespecie endémica de un área concreta.»

No es fácil determinar las consecuencias del tráfico para una población en declive, pero los datos indican que el comercio de crías nacidas en libertad es un negocio a gran escala. Internet está lleno de «criadores» que ofrecen cachorros en lugares como Dubai. 

El año pasado varios contrabandistas de guepardos fueron detenidos en Tanzania y Kenya, y hubo rumores de crías puestas a la venta en lugares tan distantes como Camerún. «Sospecho que el problema es mayor de lo que imaginamos –dice Sheneneh Teka, jefe de la Dirección de Desarrollo y Protección de la Fauna de Etiopía–. 

Hay mucho dinero de por medio, y al igual que los contrabandistas de drogas o de armas, los traficantes de fauna disponen de redes bien establecidas.»

El año pasado Etiopía implementó duras medidas contra el tráfico de fauna y puso en marcha un programa de formación para guardias fronterizos y funcionarios de aduanas. Como resultado de la nueva política, los agentes interceptaron un cargamento de crías de guepardo cuando los traficantes intentaban pasar la frontera de Somalia. «Mientras los guardias fronterizos examinaban la documentación del camión, oyeron unos ruidos como si alguien rascara en el interior de un bidón que supuestamente contenía gasolina –cuenta Teka–. Cuando lo abrieron, encontraron cinco cachorros de guepardo en muy mal estado.» Una de las crías murió. Los otros cuatro, después de varias semanas de atención veterinaria, fueron trasladados a un refugio de fauna.

«Nunca podrán volver a vivir en la naturaleza –lamenta Ogada–. Aunque pudiéramos enseñarles a cazar, los humanos no sabríamos enseñarles a reconocer y eludir a enemigos como los leones y las hienas.» Si bien algunos guepardos han sido reintroducidos con éxito en grandes reservas valladas de Sudáfrica, las extensas sabanas son mucho más peligrosas. Los cachorros huérfanos «no tendrían ninguna posibilidad en un lugar como el Serengeti», asegura Ogada.

Tampoco para una guepardo es fácil criar a los cachorros en el medio natural, donde la mortalidad de las crías puede llegar al 95 %. La ma­­yoría de los pequeños ni siquiera salen de la madriguera en la que nacieron. Caen víctimas de las incursiones de los leones o de las hienas, mueren por las inclemencias meteorológicas o son abandonados por una madre incapaz de cazar lo suficiente para mantenerlos. De hecho, muchas hembras no consiguen que ninguno de sus cachorros llegue a la madurez.

Unas pocas, sin embargo, logran vencer la adversidad y tienen un éxito sorprendente con las crías. Algunas incluso adoptan los cachorros de otras hembras. Esas supermadres, magníficas cazadoras y profundas conocedoras del entorno, logran cobrar una presa casi cada día y mantener a salvo a su prole en la vastedad de la sabana africana, en las mismas narices de hienas y leones. Una de ellas, una hembra de siete años llamada Eleanor, ha criado al menos al 10 % de los guepardos adultos del sur del Serengeti.

«No sé de ningún otro carnívoro que dependa tanto del éxito de tan pocas hembras», dice Sarah Durant, de la Sociedad Zoológica de Londres. Durant dirige el Proyecto de Investigación de Guepardos del Serengeti, uno de los estudios más prolongados que se han hecho en el mundo sobre un carnívoro. Desde hace 38 años, el proyecto lleva un registro de la vida y el linaje ma­­terno de varias generaciones de guepardos del Serengeti. Se trabaja duramente, soportando el calor y el polvo dando tumbos por la sabana a bordo de viejos Land Rover en busca del felino más esquivo de África. Gracias a la laboriosa investigación de Durant conocemos la vital importancia de las supermadres.

Los linajes maternos de los guepardos del Serengeti están ahora bien documentados, pero la paternidad es otra historia. La bióloga Helen O’Neill espera pacientemente en su Land Rover a escasa distancia del lugar donde tres guepardos hermanos (Moca, Latte y Espresso, conocidos colectivamente como los Coffee Boys) descansan a la sombra de un mirobálano de Egipto. 

O’Neill ha salido a hacer lo que denomina jocosamente la «patrulla de la caca», que consiste en recoger muestras de las heces de ejemplares concretos e identificables. 

Mediante el estudio del ADN de las muestras, los científicos de la Sociedad Zoológica de Londres esperan añadir los linajes paternos a los árboles filogenéticos del Serengeti. Los datos obtenidos hasta la fecha indican que las hembras son más promiscuas de lo que se sospechaba: en la mitad de las camadas hay cachorros de diferentes padres. 

«Pensamos que este tipo de apareamiento múltiple podría ofrecer ventajas genéticas en un entorno inestable –dice Durant–. Es como si las madres diversificaran las apuestas para asegurarse de que al menos una parte de su prole sobreviva.»

A un mundo de distancia de la soleada sabana del Serengeti, al final de una fría y despejada tarde de invierno, un solitario guepardo macho avanza cautelosamente por una cresta rocosa cubierta de nieve. Se detiene un momento para marcar olfativamente un tamarisco y enseguida sale del campo visual de la cámara de vídeo operada a distancia que lo ha estado grabando.

La cámara oculta es una de las 80 cámaras-trampa instaladas por el desierto de Kavir, una remota región de la montañosa meseta central de Irán, para captar imágenes de uno de los grandes felinos más raros y esquivos del mundo: el guepardo asiático. 

«Cuando conseguimos algo así, es como un sueño hecho realidad», dice el biólogo iraní Houman Jowkar refiriéndose a la secuencia de 27 segundos. Jowkar trabaja en el Proyecto de Conservación del Guepardo Asiático, creado en 2001 por el Departamento de Medio Ambiente de Irán para tratar de salvar la última población de esta subespecie amenazada. «Hay poquísimos ejemplares –insiste Jowkar–. Tenemos algunos guardabosques que han vivido y trabajado durante años en estas montañas y nunca han visto un guepardo vivo.»

Gracias al programa de cámaras-trampa, los científicos iraníes han podido determinar a grandes rasgos cuántos guepardos asiáticos quedan y dónde viven, dos datos fundamentales para desarrollar una estrategia de conservación. «Tenemos suerte de que estos preciosos animales tengan manchas –dice Jowkar–. Observando los dibujos de sus pelajes, únicos en cada ejemplar, podemos identificarlos y deducir su número y su distribución.»

Aún así, salvar al guepardo asiático no será tarea sencilla. Su retroceso comenzó en la época de gloria del Imperio mongol, cuando se puso de mo­­da cazar con guepardos. Se dice que uno de aquellos emperadores reunió más de 9.000 ejemplares durante sus 49 años de reinado. 

Esas cifras contrastan con las actuales. En diez años, con decenas de cámaras instaladas, los investigadores iraníes apenas han conseguido 192 imágenes fugaces. En ellas se pueden ver 76 ejemplares huesudos y enjutos, quizá los últimos miembros de la noble subespecie que vivió antaño en la mayor parte de Asia. 

Estos supervivientes llevan una existencia precaria. Acechan antílopes y ovejas salvajes en las abruptas laderas rocosas y deben competir con los lobos e incluso con los seres humanos, que también recurren a estas especies como fuente de alimento.

«Viven al borde del abismo, en el límite mismo de lo que es ecológicamente posible»

«Viven al borde del abismo, en el límite mismo de lo que es ecológicamente posible –dice Luke Hunter, presidente de Panthera, una organización conservacionista internacional dedicada a la protección de los grandes felinos, que colabora con el proyecto del guepardo iraní–. Pero lo curioso es que estos guepardos no se han visto desplazados a las montañas en época re­­ciente. 

Llevan aquí miles de años. La gente no se da cuenta de lo resistentes y adaptables que son.»

Pese a su vulnerabilidad, los guepardos se cuentan entre los supervivientes más aguerridos y astutos, capaces de soportar los despiadados inviernos de las estepas iraníes y el calor abrasador de los uadis del Sahara.

«No son solo veloces –dice el argelino Farid Belbachir, biólogo experto en fauna que ha instalado cámaras-trampa en el macizo de Ahaggar de Argelia para tratar de captar imágenes del guepardo del Sahara, subes­­pecie en peligro crítico–. 

Entienden el entorno. Han averiguado la forma de aprovechar las partes más estrechas de los uadis para atacar y dar a su presa menos oportunidades de escapar.»

De vuelta en el Parque Nacional del Serengeti, cae la tarde con el sabor caliente del polvo en el aire y las nubes de tormenta agrupándose en el horizonte. Durante una hora más o menos Etta se ha aproximado reptando a un macho grande de gacela, hasta situarse a unos 40 metros, sin que él note su presencia.

Pese a su vulnerabilidad, los guepardos se cuentan entre los supervivientes más aguerridos y astutos

«Es muy pronto para saber si Etta llegará a ser una supermadre –dice Durant–. Esta es solo su primera camada. Pero el hecho de que haya sido capaz de sacar a cuatro cachorros del cubil y de que aún los esté criando es muy alentador.»

Etta da un par de pasos más hacia su presa, rápidos y furtivos, y luego se agazapa y espera, como un corredor en los tacos de salida, atento al pistoletazo inicial. Transcurre un minuto de tensión, y luego otro. 

De pronto, y sin razón aparente, Etta se levanta y se marcha. Algo le habrá parecido mal. Quizás el olor a hiena en la brisa, o tal vez la proximidad de los leones. Sea lo que fuere, una madre de cuatro cachorros, sola en el Serengeti, no puede correr riesgos por una gacela, por muy grande que sea. Reúne a sus crías y se aleja con ellas, entre la neblina violácea.

Imagen de portada: Gentileza de Buddhilini de Soyza / Wildlife Photographer of the Year / Natural History Museum

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC Septiembre 2021

Animales/Depredación/Caza furtiva/Guepardos/Extinción/Sociedad

Bacalar: el fascinante lago mexicano que alberga la forma de vida «más antigua del planeta».

La belleza del lago Bacalar, según Claudio del Valle, va más allá de sus siete brillantes tonos de azul, que van desde el turquesa resplandeciente hasta el cobalto profundo.

En realidad, dice el guía de turistas, lo asombroso está a 100 metros de profundidad, en el fondo del lago donde hay piedra caliza y se alberga la forma de vida más antigua que haya en todo el planeta.

Lo más importante al visitar el largo y estrecho lago mexicano, cerca de la frontera con Belice, es no dejar rastro, dice Del Valle.

Durante años llevó a grupos de turistas a remar sobre tablas de surf (llamado paddle surf) antes del amanecer, pues es el momento en el que el sol arroja luz sobre la laguna y los brillantes tonos nacen en la noche colorida.

«Gracias al paddle surf, tuve la oportunidad de explorar la mayor parte de la laguna… era algo tan único, tan majestuoso, tan hermoso», relata.

«La claridad del agua crea esa coloración única, de azul a verde; era una delicia para los ojos».

Pero «el lago de los siete colores» está bajo una grave amenaza, dice Del Valle.

No solo el lago está en riesgo de cambiar permanentemente de color, sino también está amenazada una antigua población de estromatolitos, un fósil viviente que es anterior a los humanos, los dinosaurios e incluso las plantas.

Quedó impresionado por lo que encontró.

«Es un paraíso», dijo al ver la laguna de Bacalar por primera vez. «No podías creer el amanecer y el atardecer, cada uno era tan único. Pero ahora veo lo que está sucediendo… y me rompe el corazón, está mal».

«La claridad del agua crea esa coloración única, de azul a verde; era una delicia para los ojos».

Pero «el lago de los siete colores» está bajo una grave amenaza, dice Del Valle.

No solo el lago está en riesgo de cambiar permanentemente de color, sino también está amenazada una antigua población de estromatolitos, un fósil viviente que es anterior a los humanos, los dinosaurios e incluso las plantas.

Hacia un desastre ecológico

Del Valle llegó a vivir a Bacalar en 2017, luego de un terremoto de magnitud 7,1 que lo dejó con estrés postraumático.

Por consejo de un amigo psicólogo, se marchó de su casa de San Cristóbal de las Casas, 700 km al suroeste de Bacalar, en busca de un ambiente más tranquilo.

El lago Bacalar

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES

El lago de Bacalar es conocido como el «lago de los siete colores» debido a sus vibrantes tonalidades.

El lago Bacalar se ha encaminado hacia un desastre ecológico en la última década, según la doctora Luisa Falcón, ecología microbiana de la Universidad Nacional Autónoma de México en Mérida.

En noviembre de 2015, la agencia federal de protección ambiental de México emitió una alerta de contaminación para el lago.

El problema llegó a un punto crítico en junio de 2020, cuando los tonos del lago Bacalar se volvieron de un marrón opaco. Todavía no se ha recuperado por completo.

Pero si no se hace nada, el daño podría ir mucho más allá de la estética del agua, advierte Falcón.

Los estromatolitos

Bacalar alberga el arrecife de microbialitas de agua dulce más grande del mundo: estructuras con forma de roca formadas por miles de microbios que filtran los minerales carbonatados.

«Las microbialitas de Bacalar tienen un rango de edad que va desde algunas décadas a más de 9.000 años», dijo la experta.

Pero la contraparte fósil viviente de la microbialite, los estromatolitos -que se remontan a «aproximadamente 3.500 millones de años»- es lo que hace que la población de Bacalar sea la evidencia más antigua de vida en la Tierra.

Map

Los estromatolitos se asemejan a la coliflor: estructuras grandes y acolchadas de color beige que crecen hacia arriba desde el fondo de piedra caliza de la laguna. Parecen rocas, pero en realidad son seres vivos.

El sedimento se estratifica milímetro a milímetro, con la ayuda de organismos fotosintetizadores llamados cianobacterias, hasta que las estructuras se convierten en un crecimiento submarino rocoso que se puede ver en la superficie de aguas poco profundas.

Los estromatolitos en forma de coliflor solo existen en unos pocos lugares a nivel mundial, y la población de Bacalar revela una historia congelada en el tiempo, como la temperatura o la composición geoquímica del agua hace millones de años.

Eso es porque en realidad conservan las condiciones fisicoquímicas del agua en su proceso de sedimentación increíblemente lento.

Fundamentalmente, los estromatolitos también ayudan a reciclar elementos.

Los microbios que forman un estromatolito toman carbono del dióxido de carbono en el aire y lo colocan en el carbonato del fondo del lago para almacenarlo. Como los árboles pero en el agua, los estromatolitos mejoran activamente nuestro medio ambiente.

Un doble problema

El problema que enfrentan los estromatolitos es doble, dice Falcón.

El lago es alimentado por un río subterráneo de 450 km que forma parte del sistema de túneles y cuevas de agua más grande del mundo a lo largo de la península de Yucatán.

Esto es realmente bueno para los estromatolitos: se cree que la roca carbonatada de los túneles los hace crecer más de lo normal, formando una almohada en la superficie de la laguna.

El lago Bacalar

FUENTE DE LA IMAGEN -GETTY IMAGES

El lago alberga una antigua población de estromatolitos que son la evidencia más antigua de vida en la Tierra.

Pero los entornos kársticos, donde el agua subterránea fluye a través de fracturas y los sistemas de cuevas interconectan los cuerpos de agua, también dejan a los estromatolitos más vulnerables a los cambios que ocurren río arriba.

Y la deforestación de la selva tropical que se conecta con la laguna ha aumentado «exponencialmente» en la última década, en parte debido a prácticas agrícolas insostenibles, dice Falcón.

Eso ha causado un aumento de sedimentos, pesticidas y fertilizantes que llegan al agua durante la temporada de lluvias.

Se están registrando altos niveles de nitrógeno y amonio en la laguna, especialmente cerca del pueblo. La composición del agua está cambiando y las algas y los moluscos se están multiplicando a un ritmo rápido.

Hasta ahora, ninguna investigación ha demostrado que las comunidades de microbialitas puedan recuperarse del daño ambiental a corto plazo.

El creciente turismo

La industria del turismo local ha jugado un papel en la degradación de Bacalar.

«Bacalar como destino turístico ha recibido una mayor atención, pero carece de la planificación urbana necesaria, incluido el tratamiento de aguas residuales y las instalaciones sanitarias suficientes». Señala Falcón.

Un estudio del que la investigadora fue coautora encontró en la laguna grandes cantidades de Firmicutes, una bacteria que se encuentra en el intestino humano.

Además, De Valle dice que una industria turística creciente en el lago, que incluye botes, kayaks, motos de agua, anclas, aletas e incluso personas que pasan el tiempo al borde de la laguna, está causando la rotura de la superficie de los estromatolitos.

Cuando se perfora su superficie, mueren, al igual que los arrecifes de coral.

«Hay muchos hostales, hoteles, Airbnb… a muchos no les importan los estromatolitos ni los manglares que permiten que los recursos naturales de la laguna se regeneren», señala Del Valle.

El lago Bacalar

FUENTE DE LA IMAGEN,-GETTY IMAGES

Debido a la falta de medidas para mantenerlo a salvo de la contaminación, los tonos del lago se están volviendo marrones.

En cierto modo, como guía turístico, él solía ser parte del problema.

Bacalar, al sur de los populares puntos turísticos como Cancún, Tulum y Playa del Carmen, atraía a cerca de 100.000 turistas por temporada en los últimos años.

Y los operadores locales han sido los promotores: «Estábamos haciendo anuncios y publicidad para hacer ese lugar más famoso y popular, sabiendo que no tiene la infraestructura, los planes, el proyecto, para proteger la laguna», dice Del Valle.

La investigadora y bióloga local Silvana Ibarra, miembro del Consejo Ciudadano y Científico en Pro de la Restauración y Preservación del Acuífero y Sistema Lagunar de Bacalar, coincide en eso: «El crecimiento del turismo en Bacalar es de 600% en tres años, y los anfitriones no están preparados», dice.

¿Qué hacer?

La desaceleración de la actividad turística en los últimos 12 meses les ha dado a los 42 kilómetros de largo del lago la oportunidad de recuperarse.

«Estos problemas comenzaron hace una década y se agravaron hace dos años, pero la mejora durante la pandemia hizo que volviéramos a ver animales como la nutria de río», dijo Ibarra.

Esta ralentización de la actividad turística también ha hecho que los colores de la laguna cobren vida. Con un turismo más sustentable, el lago de Bacalar puede continuar su recuperación y restaurar su reputación como el «Lago de los Siete Colores».

Y hay varias cosas fáciles para que los viajeros contribuyan.

Ibarra aconseja no tocar, pisar ni sentarse nunca sobre los estromatolitos de la laguna. Los visitantes deben ingresar a la laguna descalzos y nunca con protector solar o maquillaje, ya que ambos pueden blanquear los estromatolitos.

«Quédate en hoteles ecológicos y algo muy, muy importante: reduce tus desechos», dice.

«Hay que venir sabiendo que es un santuario natural frágil que debe ser tratado con cuidado. Es importante proteger la laguna y sobre todo adaptarse al territorio, porque de lo contrario se perderá su belleza y bondad natural».

Turistas en Bacalar

FUENTE DE LA IMAGEN-GETTY IMAGES

La desaceleración de la actividad turística durante la pandemia le ha dado al lago la oportunidad de recuperarse.

Mientras tanto, antes de que los viajes regresen a niveles pre pandémicos, Del Valle dice que depende de los operadores turísticos locales salvar la laguna cristalina, la más grande de la Península de Yucatán.

Del Valle se ha acercado a muchos de los operadores que rodean la laguna para ayudar a que sus ofertas turísticas sean más sostenibles.

«Los lugareños son dueños de todas las lanchas de la laguna y son cientos. He hablado varias veces con muchos de ellos para persuadirlos», dice.

«Les ofrecí capacitarlos sin costo para hacer recorridos en remo, para hacer recorridos en velero, cosas que no afecten a la laguna», continúa.

«Ojalá que llegue el momento en que haya un cambio en la sociedad, y con eso la naturaleza, que es lo más importante, comenzará a recuperarse

Imagen de portada: Gentileza BBC News Mundo

FUENTE: BBC News Mundo – Por Emma Elsworthy

México/Naturaleza/Contaminación/Medio Ambiente/Ciencia

Especie en extinción: descubrieron una pareja de águilas coronadas y proponen acciones para su conservación.

Es un ave que está en la categoría internacional de peligro de extinción. Hay registros de esta especie en el centro-norte santafesino de la República Argentina.

El Águila Coronada o Águila del Chaco es una de las aves rapaces de mayor tamaño que se pueden observar en nuestro país y en la región. Actualmente se encuentra en un grave estado de conservación por eso se realizan distintas acciones para poner freno a los factores de mortalidad que afectan a las águilas.

El Águila Coronada, de nombre científico Buteogallus coronatus, es una de las aves rapaces más amenazadas de Sudamérica con una población global estimada en menos de mil individuos. Su baja productividad natural, dado que sólo pone un huevo por intento de reproducción, la pérdida de hábitat y diversos factores antrópicos la ubican cada vez más al borde la extinción.

En la región centro-norte de la provincia hay registros de esta ave como en Santurce, Elisa, La Lucila, Tostado, Las Avispas y el pasado fin de semana descubrieron una pareja de Águilas Coronadas entre las localidades de San Cristóbal y Arrufó.

En busca de su conservación y protección hay organismos que se dedican a esto como el Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina (CECARA). Su trabajo junto a estudiantes, investigadores y voluntarios permitieron conocer más sobre una especie que era casi desconocida y las principales amenazas a su población.

 

Para conocer más sobre este tema, este medio entrevistó a Pablo Capovilla, quien es naturalista, colaborador del Museo de Ciencias Naturales del departamento San Cristóbal, editor de la revista El Piojito Silbón y se dedica a la protección de las aves y de su hábitat.

Foto: Gentileza El Litoral

Pablo junto a Diego Gallego, un investigador de Conicet que trabaja en la conservación del Águila Coronada, estuvieron en las últimas semanas recorriendo el departamento, brindando charlas en las escuelas y aportando información para que la mayor cantidad de personas posibles puedan colaborar para que no se extinga esta especie.

“Es un ave que está en la categoría internacional de peligro de extinción, principalmente, por la pérdida de hábitat. Es un águila muy grande que vive en nuestro país y en algunos países limítrofes, pero en especial en los departamentos San Cristóbal, Las Colonias y 9 de Julio hay registro de esta especie. En Las Colonias quedará un 5 al 10% del bosque nativo y en San Cristóbal se redujo mucho en los últimos años, se estima que en los años ‘90 ya se había disminuido un 30 al 35% el bosque nativo en la provincia.

Tal como lo explicó Capovilla, esta es una especie sumamente importante para el equilibrio de la fauna y los ecosistemas porque es un depredador que se encuentra en lo más alto de la cadena alimenticia, ya que se alimenta principalmente de víboras y serpientes, también de peludo, tatú y en menor medida de zorrinos y peces.

Acerca de las principales características, el especialista indicó que “este ave rapaz, cuando está posada, tiene alrededor de unos 80 centímetros de alto, tiene de envergadura, es decir, la medida de la punta de un ala a la punta de la otra de 1,80 a 1,90 metros y se puede detectar a campo fácilmente por su tamaño y coloración. Los adultos son totalmente grises con un copetito, una corona que son un grupo de 4 o 5 plumas que forman detrás de la cabeza, esa es una característica clave”.

Las investigaciones realizadas demuestran que sus principales amenazas son la persecución directa, como la caza por parte del hombre, la electrocución en tendidos eléctricos y el ahogamiento en tanques o reservorios de agua. Estos factores, sumados a la pérdida del hábitat, son las principales causas de mortalidad para el águila.

“Hay alguna creencia de que el ave puede llegar a comer las ovejas o las gallinas, pero nada se pudo comprobar y muchas veces se quiere tener un trofeo de caza. Por eso se hace un trabajo de concientización y se charla en las escuelas, con los productores y se pide colaboración si las ven que avisen. La semana pasada, camino a una escuela de Ceres, nos encontramos con una pareja de estas águilas en la ruta y la pudimos fotografiar. Fue toda una sorpresa”, expresó Pablo Capovilla sobre la sorpresa que se llevaron mientras se dedicaban a la conservación de las aves.

Para ellos, encontrarse una pareja de Águilas Coronadas fue majestuoso, un premio al trabajo que llevan adelante en toda la región y un símbolo de esperanza. Al verlas se entiende el significado que estas aves tienen y la importancia de que sean cuidadosamente protegidas como también sucede con el Cardenal Amarillo.

 

“Muchas publicaciones científicas hablan de que esta es una zona prioritaria para la conservación del águila, si podemos protegerla lo máximo posible y encontrar sus nidos puede ser que ayude mucho a que se salve de la extinción. El Águila Coronada tiene que ser un símbolo que nos invite a repensar nuestra relación con el medio ambiente, a colaborar con científicos y personas que están trabajando. Con mi pareja, María, tenemos un emprendimiento que es la revista El Piojito Silbón, en donde le dedicamos un espacio a todos los proyectos de investigación y a afianzar los conocimientos de todas estas problemáticas que tienen las especies en peligro de extinción. Es importante conocer y volver a esa relación tan linda que se tenía con la naturaleza y mejorarla”, concluyó.

Imagen de portada: Gentileza de El Litoral

FUENTE:  El Litoral – Por Noeli Rojas

La mayoría de los jóvenes temen por el futuro debido al cambio climático.

Una nueva encuesta internacional ilustra la profundidad de la ansiedad que sienten muchos jóvenes ante el cambio climático.

Casi el 60% de los jóvenes encuestados dijeron que se sentían muy preocupados o extremadamente preocupados.

Más del 45% señaló que los sentimientos sobre el clima afectan su vida diaria.

Y tres cuartas partes de los consultados pensaban que el futuro era aterrador. Más de la mitad (56%) señaló que cree que la humanidad está condenada.

Dos tercios de los jóvenes dijeron sentirse tristes, asustados y ansiosos. Cuatro de cada diez dudan si tener hijos.

«Para los jóvenes es diferente; para nosotros, la destrucción del planeta es personal», señaló un joven de 16 años.

La encuesta consultó a 10.000 personas de entre 16 y 25 años en 10 países: Reino Unido, Finlandia, Francia, Estados Unidos, Australia, Portugal, Brasil, India, Filipinas y Nigeria.

La investigación fue financiada por la plataforma Avaaz y dirigida por la Universidad de Bath en Inglaterra, en colaboración con otras cinco universidades, incluyendo el Centro para la Innovación en Salud Global de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford y la Universidad de Helsinki. El estudio está disponible en forma preliminar en una plataforma abierta y será publicado en la revista Lancet Planetary Health.

Dos tercios de los jóvenes dijeron sentirse tristes, asustados y ansiosos.

Si deseas profundizar sobre el informe de la ONU; sobre el cambio climático cliquea en el siguiente párrafp. Muchas gracias.

«Se sienten traicionados por los gobiernos»

El informe dice que, a nivel global, los jóvenes se ven especialmente afectados por los temores climáticos porque se están desarrollando psicológica, social y físicamente.

«Esto muestra que la ansiedad ecológica no es solo por la destrucción del medio ambiente, sino que está indisolublemente ligada a la inacción de los gobiernos ante el cambio climático. Los jóvenes se sienten abandonados y traicionados por los gobiernos», afirmó Caroline Hickman, investigadora de la Universidad de Bath y autora principal del estudio.

Una encuesta global de jóvenes reveló temor ante el cambio climático

Participaron jóvenes de entre 16 y 25 años de 10 países (Brasil, Reino Unido, Finlandia, Francia, EE.UU., Australia, Portugal, India, Filipinas y Nigeria). De ellos…

  • 75%dijo que el futuro es aterrador
  • 65%dijo que sus gobiernos están fallando a los jóvenes al no actuar ante el cambio climático
  • 83%dijo que las personas fallaron en cuidar el planeta
  • 55%dijo que tendrán menos oportunidades que sus padres
  • 39%dijo que duda si tener hijos

Fuente: Lancet, Young People’s Voices on Climate Anxiety, Government Betrayal and Moral Injury

Tom Burke, del centro de análisis E3G, dijo a la BBC: «Es racional que los jóvenes estén ansiosos. No sólo están leyendo sobre el cambio climático en los medios, sino que lo están viendo desarrollarse frente a sus propios ojos».

Los autores creen que el fracaso de los gobiernos sobre el cambio climático puede definirse como un «acto de crueldad» según la legislación de derechos humanos. Seis jóvenes en Portugal ya están llevando al gobierno a los tribunales para argumentar este caso.

«Los jóvenes están viendo el cambio climático desarrollarse frente a sus ojos».

Los investigadores dijeron sentirse conmovidos por la magnitud de la angustia entre los jóvenes a nivel global.

Se preguntó a los jóvenes su opinión sobre las siguientes declaraciones, entre otras:

• Las personas no han cuidado el planeta: el 83% estuvo de acuerdo a nivel mundial

• El futuro es aterrador: 75%

• Los gobiernos están fallando a los jóvenes: 65%

• Se puede confiar en los gobiernos: 31%

Un joven señaló: «No quiero morir, pero no quiero vivir en un mundo que no se preocupa por los niños y los animales».

Mayor ansiedad en Brasil

Entre los 10 países estudiados, las tasas de ansiedad y preocupación tienden a ser más altas entre los jóvenes de países en desarrollo, como Brasil, Nigeria y Filipinas, o los del hemisferio sur, como Australia.

Casi la mitad (48%) de los brasileños entrevistados dijeron que el cambio climático les hace dudar sobre tener hijos. Esta proporción estaba muy por encima del promedio mundial (39%) y fue el porcentaje más alto registrado en los diez países encuestados.

La ansiedad de los jóvenes «está indisolublemente ligada a la inacción de los gobiernos», según los investigadores.

En Reino Unido, por ejemplo, el porcentaje de jóvenes que dudan en tener hijos debido al cambio climático es del 38%. En Estados Unidos es del 36% y en Australia del 42%.

La mayoría de los jóvenes entrevistados en Brasil sienten que el gobierno les está fallando (79%), mientras que la tasa es del 65% entre los jóvenes británicos y del 67% entre los australianos.

El 92% de los jóvenes brasileños consultados también cree que la humanidad falló en cuidar el planeta y piensa que el futuro es aterrador.

Solo el 18% de los jóvenes brasileños entrevistados cree que el gobierno los está protegiendo a ellos, al planeta y a las generaciones futuras, una tasa incluso más baja que el promedio mundial para este criterio, que es del 31%.

Entre los 10 países estudiados, las tasas de ansiedad y preocupación tienden a ser más altas entre los jóvenes de países en desarrollo.

Impacto grave en América del Sur

Las preocupaciones de los jóvenes brasileños no están desconectadas de la realidad.

El último informe del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) mostró que el cambio climático se está intensificando y confirmó nuevamente que esto es resultado de acciones humanas.

Si deseas profundizar más; sobre los fenomenos climáticos en América Latina, cliquea en el siguiente párrafo. Muchas gracias-

El informe muestra que Brasil se verá fuertemente afectado: América del Sur tendrá un aumento de temperatura mayor que el promedio mundial.

En Brasil y en otras partes de América del Sur y Central, «es probable que las temperaturas promedio hayan aumentado y seguirán aumentando a un ritmo mayor que el promedio mundial», dice el informe del IPCC.

Deforestación para plantaciones de soya en Brasil. 

El país podría dejar de ser una potencia agrícola mundial debido al cambio climático, según el científico Carlos Nobre.

El sureste del continente tendrá mayores precipitaciones, lo que incluye la región sur de Brasil y parte del sureste, donde se encuentran São Paulo y Río de Janeiro.

Las consecuencias para Brasil son graves, y podrían hacer que el país deje de ser una potencia agrícola mundial, en la evaluación del científico Carlos Nobre, investigador del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Sao Paulo y experto en la Amazonía, quien trabajó durante 35 años en el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE).

Nobre señala que en los próximos años el país experimentará sequías cada vez más prolongadas, temperaturas más cálidas y climas extremos que tendrán un impacto profundo en la producción de energía y alimentos.

Imagen de la portada: Gentileza de BBC News

FUENTE: BBC News Mundo

Hoy hace 85 años que se extinguió el tigre de Tasmania y por primera vez podemos ver sus fotos en color.

El tigre de Tasmania se declaró en extinción en los 80, pero el último ejemplar murió en 1936, dejando solo unas imágenes en blanco y negro.

Tal día como hoy, hace 85 años, murió en un zoológico australiano Benjamin, el último ejemplar que quedaba vivo de tilacino. Este animal, más conocido como tigre de Tasmania, era el marsupial carnívoro más grande de su época y con su extinción dejó un gran vacío en la isla que le daba nombre. 

El único recuerdo que quedó de él fueron algunas fotografías y clips de vídeo. Evidentemente en blanco y negro, dada la época. Sin embargo, ahora podemos verlo en color, gracias al trabajo de alguien que ha querido homenajear así al desaparecido animal.

Se trata de Samuel-François Steininger, el director de Composite Films, un estudio especializado en la coloración y restauración de imágenes cinematográficas y de archivo.

Ha sido un gran trabajo, con el que por fin podemos hacernos una idea mucho más clara de cómo debieron ser estos animales, desaparecidos, ¿cómo no?, por la mano del ser humano.

El tormentoso fin del tigre de Tasmania

A pesar de conocerse como tigre de Tasmania, el tilacino (Thylacinus cynocephalus), llegó a vivir por toda Australia. Sin embargo, tuvo un primer coqueteo con la extinción cuando desapareció del continente. Las razones no están claras, aunque se cree que pudo ser por competencia con otros depredadores, como los dingos. 

Se le acusó de devorar a las ovejas, por lo que se comenzó a cazar indiscriminadamente

Tras aquel episodio, únicamente los nativos de Tasmania conocían la existencia de este animal, que llamó poderosamente la atención de los colonos europeos a su llegada, en el siglo XIX. 

Se encontraron con animales parecidos a lobos, con una longitud de entre 100 y 180 centímetros, que incluía su larga cola. Tenían el cuerpo cubierto de pelo de color marrón amarillento y gris, con rayas más oscuras sobre el lomo.

Algunos colonos los describieron como hienas. Sin embargo, su cola tenía cierta similitud con la de los canguros. De hecho, pronto comprobaron que también era marsupial. Sin duda era un animal único. Uno que ellos mismos condujeron a la extinción.

Y es que estos colonos traían con ellos perros; que, al igual que los dingos, competían por comida y espacio con el tigre de Tasmania. Además, trajeron una gran cantidad de ovejas, que se convirtieron en presas fáciles para el tilacino. 

Esto generó un fuerte rechazo entre los pastores, que no tardaron en poner precio al animal, en busca de cazadores que les quitaran el problema de por medio. Si a todo eso le sumamos que su hábitat sufrió una gran erosión, que muchos de los animales de los que se alimentaban se extinguieron y que los canes de los colonos les contagian el moquillo, nos encontramos con un cóctel perfecto para la extinción. 

De ese modo, en las primeras décadas del siglo XX la población de tigres de Tasmania se encontraba muy reducida. Poco a poco fueron desapareciendo los ejemplares en libertad y quedaron solo los que se encontraban cautivos en zoológicos. El último fue Benjamin, el protagonista del vídeo del que hablamos hoy.

Clickea en el link y velo en color

Un trabajo preciso y complicado

Las imágenes más famosas de Benjamin, el animal que vivía en un zoológico de la ciudad australiana de Hobart, fueron tomadas en 1935. Sin embargo, según cuentan en IFLScience. Steininger consideró que esas no tenían calidad suficiente para restaurarse, por lo que recurrió a otras de 1933.

El pelo de los ejemplares disecados ya se habrá decolorado por el paso de los años

Colorear estas tampoco era una tarea fácil. En la imagen apenas había elementos más allá del tigre de Tasmania. Sin embargo, este contaba con muchos detalles, como un pelaje denso, que debía representarse con realismo. Y esto no era una tarea fácil. Se podía recurrir a los animales disecados que aún se conservan en algunos museos. Sin embargo, con el tiempo el pelo se decolora, por lo que copiar esos tonos no habría sido fiel a la realidad.

Esto llevó al especialista a sumergirse en un complejo trabajo de documentación, en busca de descripciones del animal en libros de la época en la que aún había ejemplares vivos. Así, logró las imágenes con las que pretende celebrar el 7 de septiembre. Y es que hoy no es un día cualquiera. No solo se cumplen 85 años desde la triste muerte de Benjamin. También es la jornada que se eligió en Australia para celebrar cada año el Día Nacional de las Especies Amenazadas. 

Por desgracia, aunque este país cuenta con una biodiversidad fascinante, también cuenta con muchísimas especies en grave peligro de extinción. Esto hace que se invierta mucho esfuerzo en promover campañas de concienciación y conservación de la flora y la fauna. 

Así, se intenta evitar extinciones como las de este animal; que, curiosamente, para algunas personas no está realmente extinto. 

Hay quien considera que aún puede haber algún ejemplar oculto entre las malezas, pues varias personas han asegurado haberlos avistado. Sin embargo, hasta que no se demuestre lo contrario, estos avistamientos no difieren de la pantera de Granada y el cocodrilo del Pisuerga y el Duero: imágenes que algunas personas creyeron ver, pero nunca pudieron demostrar. 

Si no llega a demostrarse, el tilacino seguirá estando oficialmente extinto y estas imágenes serán el único recuerdo móvil y colorido que nos quedará de ellos.

Imagen de portada: Gentileza de Hipertextual

FUENTE: Hipertextual – Ciencia –  Técnicas en la cinematografía -por Azucena Martín

Cómo los traficantes chinos amenazan la supervivencia del jaguar, el mayor felino de América.

«El tráfico de partes de jaguar no es solo un problema de conservación, sino de crimen organizado», afirmó Andrea Crosta.

«Me hice la promesa de proteger al jaguar hasta el último minuto de mi vida».

El guardaparque Marcos Uzquiano es uno de los jefes de protección del Parque Nacional Madidi, una de las 22 áreas protegidas de Bolivia.

Su lucha y la de sus colegas es uno de los temas centrales del documental «Tigre Gente».

El filme, que recientemente tuvo su estreno en el festival de Tribeca, en Nueva York, saca a la luz un problema tan grave como complejo: el tráfico ilegal de partes de jaguar (Panthera onca) desde Bolivia con destino principalmente a China.

Entre 2014 y comienzos de 2019 se decomisaron alrededor de 760 colmillos de jaguar, según señaló a BBC Mundo la bióloga Ángela Núñez, que trabaja en la Asociación SAVIA de Bolivia como parte del proyecto «Operación Jaguar».

«Se cree que al menos se trataría de 200 jaguares, e incluso más, porque no siempre se obtienen los cuatro colmillos de cada jaguar».

Solo en una incautación en un restaurante operado por dos ciudadanos chinos en Santa Cruz se encontraron 185 colmillos. Y el servicio postal de Bolivia, Ecobol, halló unos 300 colmillos en 16 paquetes con destino a Asia.

Un informe de ONGs internacionales indica que los hallazgos son la punta de un iceberg que involucra a grupos criminales integrados, principalmente, por ciudadanos chinos.

Este tráfico ilegal amenaza no solo al felino más grande del continente americano, sino a la integridad de quienes, como Uzquiano y otros guardaparques, arriesgan su vida para protegerlos.

El filme

La documentalista estadounidense Elizabeth Unger, directora de «Tigre Gente», estudiaba biología cuando viajó a Bolivia para trabajar como voluntaria en un centro de rescate de vida silvestre.

La experiencia contribuyó a su decisión de no dedicarse a la investigación científica sino a crear documentales para exponer problemas globales.

«Tigre Gente» muestra no solo el problema del tráfico, sino la importancia del jaguar en la cultura local y en su hábitat.

Este felino es una «especie paraguas», explicó Núñez, «porque conservando al jaguar conservamos todas las especies de plantas y animales que cohabitan con él, incluida la especie humana, por todos las funciones ambientales que nos brindan».

GENTILEZA ELIZABETH UNGER

Elizabeth Unger es la directora del filme «Tigre Gente».

Unger espera que quienes vean el documental «se lleven el mensaje de que el jaguar es un animal increíble que debe ser salvado».

Además de Uzquiano, la otra protagonista central del filme es la periodista china Laurel Chor, quien investiga el lado asiático del tráfico y las creencias culturales de quienes compran esos productos.

«Queríamos mostrar que se trata de un asunto complejo. Que demonizar a la comunidad china no resolverá el problema del tráfico ilegal de partes de jaguar ni reducirá su consumo. Sí puede ayudar a comprender la mentalidad detrás de la demanda», señaló Unger a BBC Mundo.

La documentalista afirma que hay creencias erróneas en Occidente sobre este tema. Una de ellas es que la mayoría de la población en China consume productos del tráfico ilegal de vida silvestre.

«Es importante comprender además que tradiciones muy antiguas, pasadas de generación en generación, por ejemplo en el uso de medicina tradicional, son un factor a tener en cuenta».

«Más que una pelea por un animal»

Uzquiano creció en Buenaventura, un pequeño poblado en plena región amazónica y considera al Madidi su hogar.

GENTILEZA ELIZABETH UNGER

Marcos Uzquiano (primero desde la izq.): «El filme muestra la lucha de todo un equipo de guardaparques en Madidi».

«Para mí esta no es solo una pelea por un animal, es algo mucho más profundo. Considero a los jaguares mi familia».

«Desde niño el jaguar ha representado un signo de gran energía.Para mí el jaguar es fuerza, es vida, es mito», relató Uzquiano a BBC Mundo.

«No había médicos de medicina moderna en el pueblo donde crecimos, y el chamán, que para nosotros era nuestro médico de cabecera, nos contaba historias como la de Tigre Gente».

Según la leyenda que da título al filme, una persona puede transformarse en jaguar y convertirse en ‘tigre gente'».

«En las comunidades indígenas se conoce como tigre al jaguar. Mi sueño de niño era de verdad transformarme en tigre gente. El destino me llevó a convertirme en guardaparque para conservar la vida del jaguar y luchar contra el tráfico de colmillos».

Un jaguar captado con una cámara trampa en el Parque Nacional Madidi en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – WCS

Un jaguar captado con una cámara trampa en el Parque Nacional Madidi en Bolivia, el área protegida más biodiversa del mundo.

Grupos criminales

Las primeras señales de la crisis que retrata el filme surgieron cuando conservacionistas en el terreno escucharon mensajes en radios comunitarias rurales. Los anuncios ofrecían comprar colmillos de jaguar, a pesar de que la captura y comercialización de vida silvestre está prohibida.

En 2017 los biólogos Enzo Aliaga y Ángela Núñez publicaron un artículo alertando sobre el tráfico.

Una investigación encubierta entre 2018 y 2020 en Bolivia reveló la magnitud del problema. El trabajo fue realizado por la ONG Earth League International (ELI), junto al comité holandés de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN,) que publicaron un informe en el año 2020.

«El tráfico de partes de jaguar no es solo un problema de conservación, sino de crimen organizado», señaló Andrea Crosta, cofundador y director de ELI.

«Los principales actores de este tráfico, todos de Asia, también se dedican a otros crímenes graves y a menudo están vinculados al crimen organizado».

Colmillos de jaguar engarzados como pendientes incautados en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – ELI

Los colmillos de jaguar se venden en China como si fueran de tigre. El número de tigres silvestres en Asia cayó por la demanda de sus partes.

Hay al menos tres grupos criminales, formados principalmente por ciudadanos chinos, que operan en territorio boliviano, en los departamentos de Santa Cruz y Beni, según el informe. 

Uno de los grupos tendría vínculos con una conocida mafia en Hong Kong.

Los traficantes usan aeropuertos con poca seguridad y rutas terrestres por Surinam y Guyana, principalmente.

También se constató que la carne de jaguar se consumía en dos restaurantes de Santa Cruz operados por ciudadanos chinos.

«Compartimos con las autoridades de Bolivia un reporte confidencial con nombres e información clave de los traficantes chinos más importantes en el país», afirmó Crosta a BBC Mundo.

Comercios «fachada»

Los jaguares son cazados por sus colmillos, huesos, piel y genitales, que se usan en la medicina tradicional o como amuletos o joyas.

Crosta señaló que «las partes de jaguar se venden en China como si fueran de tigre. Es cada vez más difícil encontrar tigres silvestres en Asia y los clientes piden partes de animales salvajes, no de tigres en granjas de cría».

Pieles de jaguar incautadas en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – ELI

Pieles incautadas en Bolivia. Los jaguares son cazados por sus colmillos, huesos, piel y genitales, que se usan en Asia en medicina tradicional o como amuletos o joyas.

Los grupos criminales usan comercios legítimos, como por ejemplo restaurantes, como fachada.

«Los más importantes traficantes de vida silvestre de que estamos al tanto en América Latina, desde México a Bolivia -trabajamos en siete países de la región- tienen negocios legítimos no solo para encubrir sus actividades ilícitas sino como fuente de ganancias», afirmó Crosta.

Los cazadores en Bolivia pueden vender un colmillo a intermediarios por menos de US$100. El consumidor final en Asia puede pagar «de 900 a 3.000 dólares si está engarzado en una joya».

Y el tráfico ilegal de partes de jaguar no es solo un problema de Bolivia.

Enzo Aliaga, quien dirige actualmente la Dirección de Biodiversidad y Áreas Protegidas del Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia (DGBAP) , señaló a BBC Mundo: «Guyana y Bolivia son los principales países en los que se ha detectado, también en Panamá donde el mercado chino pedía carne de jaguar. En otros países como Perú y México y a lo largo de Latinoamérica ha habido casos muy específicos de tráfico de colmillos».

Colmillos en el bolsillo

Sacar partes de jaguar desde Bolivia no es un problema para los criminales.

«Contrabandear los colmillos es extremadamente simple porque son objetos pequeños que pueden esconderse en cualquier parte como bolsillos o equipaje», señaló Crosta a BBC Mundo.

Cuando se trata de cantidades mayores o de huesos, pueden ocultarse en cargamentos de productos como madera.

«A menos que sepas donde buscar, es imposible encontrarlos».

Aliaga señaló que los traficantes pueden sacar los colmillos hasta «en una cajita de dulces». «Pasan los controles en el aeropuerto porque el detector de metales no va a sonar».

Inversiones chinas

Un estudio de decomisos en América del Sur y Central publicado en 2020 en la revista Conservation Biology, analizó la relación entre la llegada a la región de inversiones chinas, especialmente en proyectos de infraestructura, y el tráfico de partes de jaguar.

«Encontramos una relación consistente entre el nivel de inversión privada china y el número de decomisos de partes de jaguar, pero no de pumas y ocelotes, nuestras especies de control. 

En este estudio, sin embargo, no evaluamos en qué forma la cooperación económica puede facilitar el tráfico», dijo a BBC Mundo una de las autoras del estudio, Thais Morcatty, investigadora de la Universidad Oxford Brookes en Inglaterra.

«El número de decomisos aumentó significativamente en América Latina entre 2012 y 2018. No podemos precisar si el aumento es proporcional a un incremento del tráfico o resulta de un mayor monitoreo u otro factor. Así que estos datos deben ser interpretados cuidadosamente», agregó Morcatty.

«En nuestros registros, 34% de los decomisos estaban vinculados según informes a China como destino o ciudadanos chinos. El 66% restante incluye comercio doméstico y tráfico internacional en que el país de destino no se identificó».

Colmillos de jaguar incautados en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – ELI

Entre 2014 y comienzos de 2019 se decomisaron alrededor de 760 colmillos de jaguares.

Para Crosta, «la llegada de inversiones chinas a Bolivia y América Latina, con el arribo de muchos ciudadanos chinos que trabajan en Latinoamérica y nuevos proyectos de caminos e infraestructura, ofrecieron la oportunidad perfecta para que redes de tráfico de China pusieran sus manos sobre muchas cosas, incluyendo los jaguares».

«Hay más vuelos, más cargamentos con destino a China».

El informe de ELI tiene una lista de recomendaciones, que incluye «buscar la colaboración de la embajada china en La Paz para llegar a comunidades y compañías chinas en Bolivia, con el objetivo de desincentivar la participación de ciudadanos chinos en el tráfico de partes de jaguar y otras especies silvestres. Esto puede hacerse a través de campañas en redes sociales en la app china WeChat».

«El tráfico continúa»

Desde enero de 2019 no se han realizado incautaciones. Tampoco se escuchan anuncios en radios rurales.

Pero la falta de decomisos puede indicar simplemente que hay nuevas modalidades de tráfico o que falta monitoreo.

«Con la pandemia todo se paró», señaló Aliaga.

«Nosotros sabemos que el tráfico continúa. Solo en 2020 desde la Dirección de Biodiversidad se tienen más de 600 animales incautados o rescatados del tráfico, principalmente aves. Más bien los traficantes aprovecharon que no había controles en los pasos fronterizos».

Aliaga cree que el tráfico persiste también en el caso del jaguar.

«Se ha abierto un mercado y se ha visto que es muy lucrativo. Estoy convencido de que sigue», afirmó a BBC Mundo.

«Se detectó que ya se está hablando de la pasta negra, un método utilizado en China para hervir todos los huesos y venderlos con fines curativos. Ahí ya no se puede determinar ni el ADN, y hay informaciones de que se está haciendo esto en Bolivia».

Jaguar en el Pantanal, en Brasil

FUENTE DE LA IMAGEN – SCIENCE PHOTO LIBRARY

«Se ha abierto un mercado y se ha visto que es muy lucrativo. Estoy convencido de que (el tráfico de partes de jaguar desde Bolivia) sigue», afirmó Aliaga.

La matanza de jaguares puede también abrir la puerta al tráfico de otras especies.

«Ya se tiene evidencia de eso. En uno de los anuncios hace dos o tres años abiertamente solicitaban cuernos y genitales de venado, y garras de oso hormiguero y oso andino», señaló Aliaga.

Núñez cree que las autoridades deben prestar más atención al conflicto que existe entre jaguares y humanos, «pues bajo el pretexto de ‘ataques de jaguar a ganado vacuno’, están cazando jaguares, que muy probablemente estén ingresando al mercado negro de tráfico de sus partes».

Las otras amenazas

No debe olvidarse, según Aliaga, que el tráfico se suma a otros graves riesgos para el jaguar, fundamentalmente «la destrucción de hábitat por el avance desmedido de la agroindustria, que en algunos departamentos tropicales, en Santa Cruz, está acabando con bosques enteros».

También «la ganadería extensiva y mal manejada se expande, convirtiendo bosques en pastizales».

Otro gran problema son los incendios. «En los más grandes de 2019 se han quemado cinco millones de hectáreas. Hay estimaciones de que murieron millones de animales y seguramente jaguares entre ellos».

«Los jaguares están sobreviviendo apenas ante esas circunstancias tan adversas. Hay conflictos con ganaderos. La gente les tiene miedo y los mata».

«La presión sobre el jaguar se ha vuelto muy, muy fuerte y me temo que sigue».

Acciones en Bolivia

Bolivia ha realizado diferentes acciones, fundamentalmente a nivel institucional, para buscar proteger al jaguar.

«Se creó aquí en Bolivia algo único a nivel latinoamericano, la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar», afirmó Aliaga.

En la alianza participan instituciones gubernamentales, universidades, investigadores independientes y ONGs como Wildlife Conservation Society (WCS), Panthera y la Asociación Savia.

Rob Wallace, científico de WCS, quien lleva 25 años monitoreando a los jaguares del Madidi, destacó la importancia vital de preservar las áreas protegidas de Bolivia.

«Madidi es el área protegida biológicamente más diversa del mundo, pero también es un bastión de importancia global para muchas especies amenazadas, incluyendo al jaguar», señaló Wallace a BBC Mundo.

Una madre y su cría en el Parque Nacional Madidi en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – WCS

Imagen de una cámara trampa en Madidi. El jaguar enfrenta no solo la amenaza del tráfico, sino de la pérdida de hábitat y los conflictos con ganaderos.

El Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia y el DGBAP, con participación de la Alianza, lanzaron el «Plan de Acción para la Conservación del Jaguar 2020-2025», que promueve entre otras medidas la capacitación de jueces y fiscales.

«Personas que fueron aprehendidas en flagrancia fueron liberadas por fiscales que muchas veces desconocen la norma o no la aplican correctamente, o fueron sentenciadas con penas muy bajas», afirmó Núñez.

El Plan promueve además una mayor investigación sobre la situación del jaguar.

Estimaciones globales con distintos métodos de las poblaciones del felino en América varían desde 64.000 a 173.000.

También se presentaron proyectos para endurecer las penas contra el tráfico de vida silvestre.

Aliaga relató que de los más de 20 procesos iniciados por el tráfico de partes de jaguar, solo tres personas de ciudadanía china fueron condenadas a prisión, a tres y cuatro años.

«Uno está por salir porque pasaron tres años, de los otros dos uno está prófugo».

Aliaga cree que las penas deben ser más drásticas «porque los traficantes y cazadores saben que si matan al animal van a estar libres al poco tiempo».

Rango histórico y actual del jaguar en América

Una iniciativa impulsada por Panthera busca crear un corredor que proteja y conecte a poblaciones de jaguares desde México a Brasil. El jaguar ha perdido cerca del 50 % de su distribución histórica.

Falta de recursos

En el terreno, el gran desafío sigue siendo la falta de recursos.

«Hemos creado un programa de tráfico como Dirección de Biodiversidad pero necesitamos buscar fondos», afirmó Aliaga.

«Tengo ahora una denuncia de que continúa el tráfico en una zona muy alejada, pero el problema es que la Dirección de Biodiversidad es una dirección pequeña en términos de personal y presupuesto. Tratamos de trabajar con la policía ambiental pero también es muy reducida en su presupuesto y su personal lastimosamente».

Marcos Uzquiano le dijo a BBC Mundo que está orgulloso de ser guardaparque en el Madidi y de las iniciativas surgidas en Bolivia, pero lo más urgente, asegura, es mejorar el nivel de recursos.

«Somos 26 guardaparques y dos directores de protección en un parque de más de 1,8 millones de hectáreas. Con este número de guardaparques más la deficiencia de equipos, la tarea se hace cuesta arriba. El presupuesto no da para cubrir gastos operativos, de combustible».

Jaguar

FUENTE DE LA IMAGEN – CARLOS NAVARRO

El jaguar se encuentra en 18 países de América. La gran mayoría está en la cuenca amazónica.

Sin un mayor nivel de protección hay también mayor vulnerabilidad.

Los guardaparques relatan en el film su preocupación ante el creciente riesgo de un «machetazo» u otros ataques por parte de cazadores furtivos.

Aliaga señaló que la falta de recursos «lastimosamente es una pena pero es una realidad». «El Servicio Nacional de Áreas Protegidas necesita mucho apoyo».

«Mientras haya un mercado…»

El tráfico no es un problema que pueda combatirse sólo a nivel nacional, según Aliaga.

«Podemos seguir aquí en Bolivia endureciendo penas, pero mientras haya un mercado es como la droga, va a continuar».

«El problema acá es que Bolivia es un territorio grande con muchos problemas, con muchas necesidades, entonces es un blanco fácil».

Crosta afirma que el cazador es el eslabón débil».

Para el director de ELI, «los traficantes chinos en Latinoamérica son no solamente el eslabón más fuerte pero también la mejor oportunidad de perturbar la cadena de suministro ilegal».

Colmillos de jaguar incautados en Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN – ELI

«El cazador es el eslabón débil», aseguró Crosta.

«Desafortunadamente, en los siete países en que operamos actualmente, no sé de ninguna agencia de cumplimiento de la ley que sea capaz de combatir efectivamente a estas redes de traficantes chinos. No tienen los recursos, ni el conocimiento específico y ni siquiera tienen intérpretes chinos».

«Algunas de estas agencias tienen una intención genuina de enfrentar el problema, pero admiten que no tienen el conocimiento práctico necesario para hacerlo».

«Solos no podemos»

La cooperación regional es vital para conservar una especie como el jaguar, que en 2020 fue incorporada a los Apéndices I y II de la Convención de Especies Silvestres Migratorias.

La mayoría de las áreas identificadas como prioritarias para la conservación del felino son áreas transfronterizas, explicó Rob Wallace.

Un jaguar puede tener un área de acción de más de 200 km cuadrados.

«Es absolutamente crucial que haya áreas grandes y conectadas de hábitat relativamente intacto», afirmó Wallace.

Jaguar hembra lamiendo a su cría

FUENTE DE LA IMAGEN –  SCIENCE PHOTO LIBRARY

Se ha propuesto aumentar la categoría de amenaza del jaguar en la UICN a «vulnerable».

Núñez cree que se deben «acelerar acciones desde la Convención CITES (sobre el comercio ilegal de especies amenazadas)».

«También es importante que se tomen acciones desde la UICN, pues ya existe una propuesta de cambio de categoría de la especie, de preocupación menor a especie amenazada a nivel internacional. Esta medida permitiría que los países puedan tomar más acciones en pro de la conservación de la especie».

Hacia el final del filme «Tigre Gente» se ve a la periodista Laurel Chor dar una charla sobre conservación a niños en Hong Kong.

Enzo Aliaga cree que también hay una tarea pendiente de educación en Bolivia.

«Cuando los bolivianos, la gente común, empiecen a aprender más sobre la biodiversidad, creo que van a dar mucho valor a estas vidas».

Marcos Uzquiano espera que Tigre Gente, que llegará a Bolivia en los próximos meses, ayude a crear mayor conciencia sobre la necesidad de proteger al jaguar.

«Yo pido a la población, a Bolivia, que vuelquen la mirada hacia las áreas protegidas, al jaguar».

«Y que trabajemos como región o esta lucha no va a tener sentido. Solos nosotros como guardaparques no podemos, necesitamos del apoyo de la población y el compromiso de los países del mundo».

FUENTE: BBC News Mundo – Por Alejandra Martins

Asesinan a 175 ballenas en Dinamarca para continuar con la tradición del ‘Grindrap’.

Foto: Getty Images

6 mil 500 ballenas y delfines han perdido la vida en favor de mantener la tradición isleña del ‘Grindadrap’: una cacería de cetáceos en Dinamarca.

La jornada empieza temprano. Un hombre se encarga de avistar a la familia de ballenas piloto, y sólo cuando encuentra a un grupo nutrido, avisa a los demás cazadores. Ellos le esperan en la orilla, hacia donde se dirigen a los cetáceos para recibirlos con lanzas, cuchillos y rifles. En las Islas Feroe, ésta es una tradición de largo aliento: la matanza indiscriminada, injustificada y cruel de ejemplares se considera parte de la cultura local. Las víctimas pueden elevarse por encima de los cientos en cada ocasión.

Un mar de sangre

ballenas

Foto: Getty Images

175 ballenas piloto fueron asesinadas en las orillas de las Islas Feroe en Dinamarca. No pasó mucho tiempo antes de que el mar quedará completamente enrojecido por la sangre de las víctimas. Los barcos actuaron rápido: dirigieron a las familias desde el mar hasta la arena, donde más de una docena de hombres les esperaban con armas de fuego y cuchillos. Con estos, les cortaran la cabeza hasta dejarlas morir desangradas.

A esta tradición se le conoce como ‘Grindadrap‘. A pesar de que ha sido severamente criticada por grupos ambientalistas en favor de los derechos animales, la cacería se lleva a cabo año con año en los meses de julio y agosto. 

Una vez muertas, los pobladores extraen su carne y grasa tanto para alimentarse, como para venderla en el mercado ilegal, ya que en diversos países estos productos están prohibidos.

ballenas

Foto: Martin Zwick/REDA & CO/Universal Images Group via Getty Images

Sin importar las resistencias de diversas organizaciones de la sociedad civil, los daneses de las Islas Feroe invitan a los medios de comunicación a documentar la carnicería. Como si fuera parte de un orgullo nacional, muestran las imágenes de las olas rojas y los cadáveres de las ballenas apilados en la orilla. En algunos casos, se requiere de tractores para limpiar la playa y retirar a las víctimas sin vida.

Una práctica insostenible

Foto: Universal Images Group via Getty Images

La pesca sigue siendo un elemento central para la subsistencia de los pobladores de estas islas. La carne de ballena obtenida después de la matanza, por tanto, se usa como alimento. Aunque existen grupos que respetan esta práctica como parte de las tradiciones locales, un número mayoritario de organismos se han pronunciado a favor de abolirlo por completo, como una práctica de barbarie insostenible.

Sea Shepherd, una de las organizaciones conservacionistas más grandes del mundo, señala que, en los últimos 10 años, 6 mil 500 ballenas y delfines han perdido la vida en favor de mantener esta práctica cultural. A bordo de 20 botes, el domingo pasado la tradición terminó con 175 ejemplares.

El gobierno danés se ha resistido a ceder a las presiones internacionales para erradicar la práctica. Aunque se han planteado alternativas para no matar a las ballenas piloto —y cualquier otro cetáceo que se cruce accidentalmente por ahí—, la tradición se impone en Dinamarca. Ni el turismo ecológico, ni las restricciones de confinamiento por COVID-19 parecen ser razones suficientes para perpetuar la violencia en el mar.

FUENTE. NATIONAL GEOGRAPHIC EN ESPAÑOL – Por Andrea Fischer

Cómo acabamos con el ave más abundante (y volveremos a hacerlo).

Les robaron la Luna…ahora las aves…que mas les van a quitar a las/os poetisas/poetas?

La fulminante extinción de la paloma migratoria muestra la capacidad de exterminio del ser humano. Un potencial aniquilador del que ninguna especie está a salvo.

Gorriones, golondrinas, lechuzas. Cuando los ornitólogos alertan de la caída en picado de nuestras aves más comunes, son pocos los que atienden a su requerimiento. 

Con todas las que se ven —piensan— ¿cómo pueden llegar a extinguirse? Eso es otra exageración de los ecologistas. Pero no, no lo es en absoluto. 

Porque lo cierto es que, si siguen con su tendencia a desaparecer, no solo es posible que acabemos con los pájaros antaño más abundantes, sino que no sería la primera vez que un ave a la que veíamos hasta en la sopa se extingue por la acción directa del hombre. 

Cuando cruzaban el cielo en sus pasos migratorios llegaban a ocultar el sol durante largo tiempo.

Uno de los casos de extinción más espectaculares que se han dado en el mundo de las aves es el de la paloma migratoria o pasajera (‘Ectopistes migratorius’), una columbiforme que habitaba hasta hace apenas un siglo las praderas y los campos de la mayor parte de Norteamérica. 

Era una paloma semejante a las que hoy en día revolotean por las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades, solo que con el pecho bellamente anaranjado y mucho, muchísimo más abundante que cualquier otro columbiforme del mundo.

Había tantas migraciones desplazándose por los cielos, que en el siglo XIX llegó a ser considerada como el ave más numerosa del planeta. 

Algunas estimaciones señalan que sus poblaciones llegaron a superar los cinco mil millones de ejemplares. Las bandadas de pasajeras eran tan nutridas (se desplazaban formando grupos de centenares de millones de pájaros) que cuando cruzaban el cielo en sus pasos migratorios llegaban a ocultar el sol durante largo tiempo. 

Pero un día, los granjeros estadounidenses descubrieron que capturadas y pasadas por el horno, aquellas abundantes aves estaban buenísimas, y decidieron convertirlas en plato casero.

Ejemplar disecado de paloma migratoria. (NYS Museum)

Ejemplar disecado de paloma migratoria. (NYS Museum)

La carne de paloma migratoria se convirtió en el primer acceso a la proteína para las clases populares y los proveedores de los mercados no daban abasto. Las señales de alarma se dispararon al poco de comenzar las batidas de caza. 

Se capturaban mediante todo tipo de métodos: desde redes gigantescas hasta batidas masivas. Cuando la demanda de su carne se derivó a la elaboración de piensos ganaderos aquello se convirtió en un proceso casi industrial, por lo que la presión cinegética se hizo insostenible para la especie. A mediados del siglo XIX las señales de su declive se hicieron evidentes, ya era demasiado tarde para la especie.

Hembra y macho de paloma migratoria.

Hembra y macho de paloma migratoria.

Fueron tantas las que se llegaron a cazar, que a principios del siglo XX la paloma migratoria, el ave que probablemente haya poblado en mayor número los cielos de Norteamérica, se dio por extinguida para siempre. 

El último ejemplar murió en 1914. El recuerdo de ‘Ectopistes migratorius’ se reduce hoy a la triste estampa de los ejemplares naturalizados en los museos de ciencias naturales, y a las láminas y grabados de los viejos tratados de biología. 

Nos bastó apenas un siglo para acabar con una de las aves más abundantes de la Tierra. Y lo peor es que llevamos camino de repetir la ‘hazaña’ con algunas de las que lo son hoy en día.

FUENTE: El Confidencial – Por José Luis Gallego