El adiós…

He tenido que alejarme de ella,
la respuesta que me dio sonó a soberbia,
algo que me dejó más que triste
fue sentirme defraudado sin entenderla.

Me dijo que no dejará de enviarle
los mensajes de cada día deseándole
buenos augurios para ese día junto
algún vídeo o frase para darle ánimo.

Ni con ella, ni con ninguna otra persona
siempre mi vida fue servir a los otros,
sin pedir nada a cambio ni las gracias.

No porque sea un santo con áurea incluida,
será quizás la forma en que fui criado
en donde me enseñaron a que la vida es un dar y recibir.

Así le respondí hoy, pareció no comprender
pero termine de leer la última hoja de un libro,
vivir sin rencores que destruyen es mi estilo.

Lo mío es solo contestar con el silencio

¿Dime…porque lo has hecho?

Creíste tontamente que no lo había percibido
quizás preocupado como cada día en ti y el niño,
esforzándome para lograr ese anhelado ascenso
para poder darles una mejor y amable vida.

No supiste no dejar pequeñas pistas, mínimas
sobre su tocador del dormitorio donde me prometÍas
cada tanto y solo cuanto tu lo deseabas amor de por vida.

Cuando te ibas de la casa llevando a Pablito
donde la vecina para que te lo cuidara, yo sin saberlo
para volver antes de que regresara de mi oficina
o cuando pretendía hablar contigo por teléfono,
y debía ser solo por tu móvil porque habías dado
de baja la línea fija diciendo que era un inútil gasto.

Cuando anoche vi el collar de fino oro con una joya
en forma de pez dorado que brillaba como arqueándose,
al preguntarte – ¿ Y esto,Elena…es tuyo ?
demoraste en contestarme…tragaste saliva, vi enrojecer
tu cara…ello era toda una introducción a tu respuesta,
artera traición que no dudaste en hacerme en vil forma.

Me has destrozado el corazón…pero el tiempo todo supera,
solo pienso ahora en nuestro hijo porque bien supondrás
que lucharé para tener su custodia aunque te dejaré verlo.


El tiempo te dirá si eres sincera contigo misma si lo que has hecho
algunos de los dos lo tenia merecido, ahí quizás obtengas
esa respuesta que seguramente buscabas hace ya tiempo.

Desátate…

Dime cual es la razón de tu enojo


si solo he ido a beber unos tragos


como siempre aquí cerca con mis amigos,


si tu quisieras tendrías los mismos derechos


dime alguna vez, me lo has dicho y te lo he negado? 



¡Que no! ¿me dices? Que no tienes con quien verte…

vaya eso si que es peligroso, seguirás siendo larva

no serás crisálida y no te transformaras en mariposa

ni sabrás lo que es la libertad de quien goza de confianza.


Anda de una vez mujer, busca tus distracciones

encuentra algo que no te haga sentir tan inerte,

o no ves que con solo mi amor no te basta

vive tu libertad como mejor te parezca y plazca,

pero si no quieres hacerlo, no pretendas robarme la mía
.

Bajé el telón…

Hoy, leí en el blog
de el cuento de Saliary,
un bello poema
que tituló “Poco a poco”.

Y su magnífica prosa
relataba el miedo
de aquel hombre que no
se atrevía a decirle
a quien amaba, lo que sentía
por la angustia, que le pudiera
producir el rechazo de aquella
mujer a quien tanto adoraba
hasta lo más profundo de su alma.

Y pensé en mi, que le dije te quiero,
paso previo a ese amor de adoración,
porque lo auténtico es lo válido y
mi honestidad no me permitió callarlo
de lo contrario me hubiera
traicionado a mi mismo.

Por eso cuando escuche “te aprecio”,
le respondí…no, no es así,
porque varios “te quiero”
pueden construir el cimiento
de un amor adorable e infinito.

Pero hace un rato, luego de que ella
me dijera fríamente ” yo te aprecio”,
siempre has sido buena persona,
has sido mi jefe y yo tu empleada,
has estado en los momentos difíciles
de mi vida, junto a Graciela-mi ex-
hasta juntos salíamos con nuestros
hijos, cuando ambos casados
nos encontrábamos, cada tanto.

De pronto, la obscuridad cubrió
este lugar en que me encuentro,
confuso tratando de comprender
porque la vez primera que le dije
“un te quiero”, no me dijo que no,
solo que necesitaba tiempo
porque hace años que no salía
con un hombre y su pasión por
la burbuja de su vida, la hacia ver
asimismo extraña, rara como
dándome supongo a entender
que fuera a traicionar a alguien,
cuando en realidad su actitud
era frecuente por su vaivén
de tratar de huir de un compromiso.

Otra vez le dije…ah.. la puerta
entonces del amor de dos
la cerraste para siempre,
de nuevo la ilusión en su respuesta
-no, aún puede estar entreabierta-

Y así casi dos meses del primer
contacto, decenas de vídeo llamadas,
un solo encuentro, en que sus miedos
sumados a su nerviosismo reprimido
no le hizo disfrutar de ese momento,
cuando yo me sentí como en el espacio
alcanzando a la que siempre recordé,
con esa melancolía que solo te deja
a quien siempre tuviste en tu cabeza.

Será como me dijo alguna vez,
mi tiempo de amar ya pasó,
soy feliz así con mi familia,
con mis amigas de toda la vida.

Porque dudar de su honestidad,
quizás no quiso lastimarme,
la pienso incapaz de ello
porque es bella de.adentro y por fuera.

Bajo el telón, la desilusión me alcanza
pero prefiero esto al personaje de Saliary,
tristeza rebelde que tardará un tiempo
en irse, pero la vida seguirá para volver
a esta soledad a la espera de esa mujer
que no le resulte tan difícil, dejarse querer
como quizás nadie la quiso antes…

Vil traición

A que has venido
que te traes entre manos,
luego de aquel momento
en qué me abandonaste,
al descubrir tu vil embuste,
cuando te sorprendí con el
sintiendo esa traición dirigida
para mi estúpido corazón
que vivió destrozado dicho engaño.

¿Qué dices? ¿Qué fue un error?
No hay peor traición en cuestiones
del amor y eso si que bien lo sabes
tu, que has sufrido tantos desengaños.

Sin embargo, no dudaste en perder
a alguien que demostraba que eras
lo más importante de su vida.

Será que tu fraude fue tontamente planificado
por la credulidad inocente del hombre,
que demostró amarte sin interesarle tu pasado.

Lárgate, deambularas por la vida
para seguir preguntándote si lo que sucedió.
te servirá para que ni vuelvas a cometer
el engaño vil de una infame traición
pergeñada y que jugó en tu contra.

No creas, no puedo ser feliz viéndote
de la manera en que te veo, eres otra
pareciera que fueran más los años
que han pasado, tu rostro así lo demuestra.

Te deseo la mejor de las suertes, pero vete ya
solo eres un mal recuerdo en el largo trecho
de esta vida mía, que prefiere la compañía
mas segura aún de esta desangelado soledad.

El tiempo se vence…

No fue siquiera sorpresa
porque ya lo previa,
sin embargo fue tan súbito
verme frente a un túnel obscuro
ya advertido que no me llevaría
a ningún destino, ni siquiera
para detenerte en tu camino.

Así te fuiste,
despidiéndote con apuro
como huida anunciada
por tu hastió,
creo que por responder
a todos tus reclamos
de no rebelarme
a decenas de caprichos,
por solo creer
que el amor del bueno
vuelve siempre,
fortalecido con el tiempo.

Pero no,
debí antes darme cuenta
que en ciertos casos
el tiempo devora,
hay quienes
que por exceso de amor
huyen buscando
convencidos que en otro lado,
encontraran para su vida,
un nuevo y brillante sentido.

Gracias

Me haces sentir
conmovido
al no tenerte,
pensando ya
que eres de otro
y te he perdido,
en un mundo que gira
cual carrusel sin risas,
al no saber a tiempo
haberte valorado.

Haz que sea
cruel extrañarte,
desde aquel
primer deseo
inolvidable,
porque ese dolor
sin igual
día a día,
me hará sentir
que sigo vivo.

Fue la vida
la que nos unió
tan extraños,
tan distintos,
la que por lo mismo
nos separó sin reparo.

Supiste ponerme
un inesperado límite,
y me hiciste pequeño
en el dolor de perderte.

En la soledad
de mi cuarto,
es inútil
volver al pasado,
solo es tu recuerdo
lo que solo me quedo
de ti, amor primero.

Y eso tan pequeño
que me contenta,
es porque permite
que contigo sueñe.

Me equivoqué

Debía ayudarte a crecer y no someterte a
mis deseos no siempre justos ni armoniosos,
crecidos en la omnipotencia de esa soberbia
que en un momento de la vida nos atrapa,
así que debía llevarte conmigo, donde fuera
aun sin darme cuenta, de tu clamor doliente.

Ahora jamás podremos ir tomados de la mano,
demasiados traspiés e impurezas contamino
definitivamente eso que se inició como un sueño,
y finalizo como una pesadilla, aun despiertos.

No por ello, olvidemos los ciertos y pocos momentos
aunque dudes, que sí créeme los hemos tenido, 
en aquel mundo que fue nuestro y sin tiempos, 
tratemos de recordar de aquello solo lo bueno, 
que basto para que hoy, vivamos sin resentimiento. 

Haría lo mismo que hace tantos años, 
pero como dicen, ya con estos años vividos
todo desde el inicio sería tan distinto,
pero la vida es como una película cuando 
ya la has visto, no crees que su remake
aunque sea gratis, brinde otro final.

Déjalo, fue otro pensamiento en voz alta.

Vidas truncas…

No era posible no dejarte ya,
si a tu amor, el hastió había alejado.
Hacía tiempo, en que fue anunciado,
con ese estar y no estar al mismo
tiempo, como haciendo evidente
un rechazo que expoliaba el ambiente
haciéndonos invisibles, aun presentes.

A veces solo a veces, te extraño
por todo aquello que vivimos juntos,
pero sé que a través del tiempo
todo será aún más difuso y obscuro,
al pretender recordar felices y únicos
momentos, que deshilvanamos juntos,
como volviendo desde el ovillo del inicio
en que pretendimos lanzarnos al vacío,
sin contención alguna, para hacer solo
de lo muestro algo distinto y prohibido
al mismo tiempo, tal como era tu ilusión.

No supe comprender desde el comienzo
que frente a mí, había una joven con sueños
e hice todo lo posible casi desde el principio 
para que ellos se esfumaran, sin darte tiempo 
a que supieras en esa, tu juventud que debíamos 
no ser solo amantes, debía enseñarte un mundo 
desconocido, lo que no supe o no tuve la voluntad 
de tolerar tus tiempos, que demandaban hacerlo.

Lo siento, perdona, gracias…

Gracias

Nada equivocado estuve
cuando me dije que pronto
más que tarde, te olvidaría.

Ofendida por no reconocer
tus equívocos y como dando
un portazo a mi corazón,
decidiste terminar algo
que podría haber sido fantástico.

No supiste tener un hombre
y menos soportar, que te dijera
su verdad de tus maneras,
en donde monosílabos confundidos
construían frases sin sentido ni razón.

Solo pretendiste un acompañante
que aceptara tus demandas,
sin animarse a contradecirte.

Deseabas no una pareja, alguien
que fuera una compañía sin voz,
para evitar proyectar esa ardua tarea
de crear una vida, mejor que las pasadas.

Sonrió ahora y sin dudarlo, doy gracias
a tu decisión, tan acertada.