Frida Kahlo: sus mejores frases y pensamientos.

Doce frases de Frida Kahlo que te dejarán sin aliento. Repasamos algunas de las lecciones de vida que nos dio y que no queremos olvidar.

Si deseas profundizar sobre esta entrada; por favor cliquea donde esta escrito “en negrita”. Muchas gracias.

La pintora mexicana Frida Kahlo es uno de los grandes iconos feministas del siglo XX. Nació como Magdalena Carmen Frieda Kahlo y Calderón el 6 de julio de 1907 en Coyoacán, Ciudad de México. Su padre era un fotógrafo alemán que emigró al país azteca donde se casó con la madre de familia, Matilde. Frida Kahlo tuvo otras tres hermanas, así que creció en un ambiente mayoritariamente femenino.

A los seis años, Frida contrajo la poliomielitis y tuvo que guardar cama nueve meses. La recuperación fue inusual para una niña de su época: su padre le animó a practicar fútbol, natación o lucha para mejorar la cojera que le había quedado tras la enfermedad, dado que su pierna derecha era más corta. A los 15 años, entró en una de las principales escuelas de México D.F; allí era una de las pocas mujeres estudiantes y llamó ya la atención por su manera de vestir colorista. Fue precisamente en ese lugar donde comenzó su interés por la política y se afilió al Partido Comunista, siendo miembro de este y fiel activista.

En 1925 sufrió un gravísimo accidente de autobús que le produjo fracturas en la columna vertebral y en la pelvis. Mientras se recuperaba, comenzó a pintar en la Casa Azul, la que fue su residencia familiar y donde vivió la mayor parte de su vida —ahora convertida en museo—. Cuatro años después se casó con el pintor Diego Rivera, al que había conocido cuando él acudió al instituto de Kahlo a dar una conferencia. Fue una unión poco convencional, con casas separadas, algunas de las infidelidades más famosas de la historia, momentos de separación salpicados por reunirse para la lucha política. Kahlo se divorció del muralista en 1939, para volver a contraer nupcias con él un año después.

Artísticamente, nunca se consideró una pintora surrealista. De hecho, la propia Frida afirmaba no pintar sus sueños, sino su realidad. Sin embargo, igualmente se la relacionó con pintores de este movimiento, como André Breton. Al irse a vivir a París durante un tiempo y exponer sus cuadros, trabó amistad con artistas como Marcel Duchamp y Pablo Picasso. Poco a poco crecía en popularidad, la década de los 40 fue muy importante para ella pues fue incluida en numerosas exposiciones colectivas en esa época. De entre los cuadros que conforman su obra, algunos de los más célebres son La columna rota, Las dos Fridas, Viva la Vida, Unos cuantos piquetitos y Diego en mi pensamiento.

En 1953, Kahlo recibió su primera exposición individual en México. Tras su muerte en 1954, el movimiento feminista de los 70 recuperó su personalidad, ya que muchos la consideraban un icono de la creatividad femenina. En definitiva, la pintora mexicana Frida Kahlo, cuyos cuadros hay que ver al menos una vez en la vida, ha trascendido por su estilo, por rescatar las raíces del arte popular mexicano, por su sabiduría, su compromiso y su talento, no solo ante un lienzo, sino también para verbalizar auténticas lecciones de amor y dolor que hemos querido recoger aquí.

«Y tú bien sabes que el atractivo sexual en las mujeres se acaba voladamente, y después no les queda más lo que tengan en su cabezota para poderse defender en esta cochina vida del carajo».

GETTY IMAGES

«Enamórate de ti, de la vida. Y luego de quien tú quieras».

«Yo le duro lo que usted me cuide, yo le hablo como usted me trate y le creo lo que usted me demuestre».

«Todo puede tener belleza, incluso lo más horrible».

«Donde no puedas amar, no te demores».

«Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye y no se repite. Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es solo saberla vivir. Que cada uno lo resuelva como pueda».

«¡Quién diría que las manchas viven y ayudan a vivir? Tinta, sangre, olor… ¿Qué haría yo sin lo absurdo y lo fugaz?».

«Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior».

«Sigo mal y seguiré peor, pero voy aprendiendo a estar sola y eso ya es una ventaja y un pequeño triunfo».

«Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú».

«Pies para qué los quiero, si tengo alas para volar”.

“¿Se pueden inventar verbos? Quiero decirte uno: yo te cielo, así mis alas se extienden enormes para amarte sin medida… somos de las misma materia, de las mismas ondas…”

Imagen de portada: MICHAEL OCHS ARCHIVES GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: ELLE. Por Begoña Alonso. Febrero 2022

Begoña Alonso coordina la sección de Living en la web de ELLE: series, cine, música, televisión, libros, planes, viajes, tecnología… Con más de 20 años de experiencia en la profesión, estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.

Sociedad y Cultura/Feminismo/Frida Kahlo/Frases

«Como mujer negra en el campo de la ciencia me han usado para sacarme en fotografías»: Cynthia Chapple.

Cynthia Chapple, es química y líder de una organización sin fines de lucro que fomenta el acceso de las jóvenes negras en la ciencia.

Cuando le pidieron a Cynthia Chapple ayudar a fotografiar a un investigador y su personal, presumió que sería ella quien tomaría la foto.

La imagen iba a ser utilizada por el profesor para solicitar una subvención económica.

Chapple, quien para ese entonces realizaba investigaciones sobre química en una universidad de EE.UU., no trabajaba directamente en dicho equipo y tenía interacciones mínimas con ellos.

Sin embargo, cuando llegó para tomar la foto le pidieron también colocarse frente a la cámara. Confundida, sonrió antes de darse cuenta de algo incómodo.

Miró a su alrededor: el equipo de investigación estaba compuesto por hombres blancos y ella era la única mujer negra.

«Este fue un ejemplo de la diversidad de Photoshop, cuando las mujeres negras son utilizadas para tomar fotografías», le dice a la BBC, «Me estaban utilizando para demostrar que trabajaban en un equipo inclusivo y para asegurarle la financiación. Estaba avergonzada».

La joven de 31 años creció en un barrio del sur de Chicago. Es parte de una familia numerosa de siete hermanos. Y en su juventud, todo su universo eran dos cuadras.

Su padre trabajaba como guardia de seguridad y su madre como auxiliar de enfermería. La escuela de Cynthia, su familia extendida y todos sus amigos estaban a solo cinco minutos. En las tardes se dedicaban a explorar el vecindario.

Una niña observa a través de un microscopio.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

El interés de Chapple es extender su proyecto a todo Estados Unidos.

«Hacía listas sobre cómo mejorar la comunidad», dijo.

«Contaba la cantidad de licorerías o espacios sin usar en el área y escribía propuestas sobre cómo podrían reemplazarse para mejorar… estaba recopilando datos», agregó.

Cuando tenía nueve años, un maestro comprometido fomentó en ella el amor por las matemáticas.

«El señor Estes era un joven profesor negro a quien quería impresionar. Fue mi entrada al campo de las STEM (siglas en inglés de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas)».

A través de él, conoció campamentos de verano de ciencias y clubes extracurriculares.

«Yo era la única chica negra en esos clubes», recordó. «Realmente no había muchas actividades relacionadas con las STEM que pudiera hacer en mi vecindario. Entonces, me encontré dejando mi comunidad y yendo a otro lugar para exponerme a otras actividades».

Una «tubería con fugas»

Pero dejar el sur de Chicago no significó encontrar más mujeres interesadas en las STEM. Todavía se sentía en minoría mientras estudiaba para obtener su licenciatura en química en la Universidad de Purdue, en Indianápolis. Las cosas no fueron diferentes al ingresar a un programa de maestría.

«Yo era una de los dos estudiantes negros [en el programa] nacidos en Estados Unidos», contó.

Cuando se graduó y se convirtió en investigadora, notó otra tendencia. No veía a mujeres de color, especialmente mujeres negras, ascender a rangos más altos en el mundo académico estadounidense, sobre todo en los campos de las STEM.

Cynthia atribuye esta situación a la teoría de la «tubería interseccional con fugas»; su versión de la llamada «tubería con fugas», que es una metáfora de la pérdida progresiva de mujeres competentes de puestos de responsabilidad en los campos de las STEM.

Los investigadores dicen que la «tubería con fugas» se refiere a las mujeres, y en particular a las mujeres de color, que enfrentan muchas barreras y obstáculos para avanzar en sus campos, como la obligación de cuidar a los niños o menos oportunidades para ser promovidas.

Un estudio de Pew Research de 2021 dice que las personas negras constituían solo el 9% de toda la fuerza laboral relacionada con las STEM en EE.UU. Ese número no ha cambiado desde 2016.

De manera similar, según la Asociación Estadounidense de Psicología, las mujeres de color representan solo el 2,3 % del personal docente universitario permanente en los EE.UU., mientras que las mujeres blancas representan el 23,4 %.

Una idea contra la falta de representación

Cynthia tuvo una idea mientras hacía su maestría en 2015: crearía un club para atraer a mujeres como ella al mundo de la ciencia.

En 2018, Black Girls Do STEM se convirtió en una comunidad extracurricular en San Luis, Misuri, donde ahora vive.

El objetivo del club es brindarles a las niñas negras de secundaria y preparatoria de los barrios pobres la oportunidad de involucrarse emocionalmente con la ciencia y aplicarla a la vida real.

Imagen de un experimento científico

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La investigadora también quiere derribar la idea elitista de que la ciencia es solo para unas pocas personas.

«Diseñamos nuestras clases en torno a lo que les gusta, lo que necesitan, sus intereses», contó.

«Tenemos clases que muestran a las niñas cómo hacer bálsamo labial como parte de un módulo de química cosmética. También analizamos productos para el hogar y probamos su pH (una medida de su alcalinidad o acidez)».

Durante la pandemia, los cursos se ofrecen en línea. La intención es que nuevamente se ofrezcan en persona.

«Queremos que sea una experiencia inmersiva», dijo.

Actualmente, alrededor de 100 niñas participan en Black Girls Do STEM.

Chapple ha ampliado el esquema para atraer a otras mentoras negras e introdujo clases para enseñar a las niñas sobre la resiliencia y el establecimiento de límites.

«Como mujer joven negra, necesitas una variedad de herramientas para tener éxito en el lugar de trabajo y queremos equipar a las niñas para algo más que el éxito académico», explicó.

Más de 160 niñas han expresado interés en participar de las clases para 2022 y Cynthia espera expandir su proyecto a todo el país.

«Las comunidades del interior urbano de las ciudades permiten una mayor creatividad», opinó.

«Tenemos más ruido, más contaminación, más personas, así que tenemos que encontrar soluciones creativas a esos problemas. Nuestras comunidades han creado algunas de las mejores canciones o tendencias de moda. Quizás también tenemos algunas de las mentes científicas más grandes, si les damos la oportunidad», sostuvo.

Chapple también quiere cambiar la reputación de «inaccesibles» que pesa sobre las ciencias.

«Miramos a la ciencia como algo de élite, algo que solo pocas personas pueden aprender. Y eso no es cierto», dijo. «Tienes que empezar desde temprano y darles a los niños una base y ellos cumplirán con nuestras expectativas».

Esta historia es una coproducción de la BBC y Nobel Prize Outreach.

Imagen de portada: Gentileza de BBC News Mundo

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo

Feminismo/Ciencia/EE.UU./Mujeres afroamericanas

Chimamanda Ngozi Adichie: «La escritura es el amor de mi vida».

Desde su casa en Lagos, la capital de su país, la escritora y activista nigeriana dialogó extensamente con Télam vía Zoom. Durante la entrevista abogó por un feminismo que se desmarque de la teoría, abandone las etiquetas y recupere la frescura en las pequeñas historias de mujeres.

Traducida a más de 30 idiomas, candidata al Nobel de Literatura, referente contra el racismo y el colonialismo y catapultada a la categoría de icono pop luego de que su charla “Todos deberíamos ser feministas” se viralizó, la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie (1977) se desmarca de las lógicas simplificadoras de la época y defiende la esfera autónoma de su obra literaria: “Mis libros de ficción no son ideológicamente feministas. Allí hay mujeres que no son fuertes porque el mundo real es así”.

Desde su casa en Lagos, al sudoeste de Nigeria, la activista dialogó con Télam por Zoom y abogó por un feminismo que se desmarque de la teoría, abandone las etiquetas y recupere la frescura en las pequeñas historias de mujeres: “Me interesa escucharlas, hablar con ellas, observar su mundo. No me interesa la teoría feminista y en parte es porque puede achatar la experiencia de la gente”.

Nació en Nigeria, en la aldea de Abba, y es la quinta hija del matrimonio de la etnia igbo entre un profesor de estadística y una secretaria académica; ambos murieron durante la pandemia. Pasó su infancia en la ciudad de Nsukka, sede de la Universidad de Nigeria, y en el seno de esa familia de clase media ilustrada comenzó a leer literatura inglesa y norteamericana a los cinco años.

Si deseas ver la entrevista; pincha en el siguiente link. Muchas gracias.

Entrevista exclusiva: Chimamanda Ngozi Adichie

A los diecinueve, viajó a Estados Unidos becada para estudiar Comunicación y Ciencias Políticas y, desde entonces, como contadora de historias edifica una obra de ficción en la que los personajes nigerianos se desmarcan de los estereotipos, una apuesta por narrar la diversidad.

“La flor púrpura”, la novela que escribió a los veintiséis años, fue seleccionada para el Man Booker Prize en 2004. “Medio sol amarillo”, que narra la lucha del pueblo igbo por la independencia en la guerra de Biafra, ganó el Orange Prize 2007 a la Mejor Ficción. En 2013 publicó “Americanah”, que cuenta las experiencias de una estudiante nigeriana que se muda a Estados Unidos y es el bestseller de largo recorrido que cimentó su éxito literario. Publicó “Querida Ijewels. Cómo educar en el feminismo’” en 2016 y en su último libro, “Sobre el duelo”, da cuenta de cómo llevó la muerte de su padre.

Junto a autores de la talla de Haruki Murakami, Jamaïca Kincaid, Michel Houellebecq y Margaret Atwood, el año pasado sonó entre los candidatos al Nobel.

Pero fue “Todos deberíamos ser feministas”, la charla TED de 2015 que se viralizó como uno de los manifiestos feministas más interesantes de la época y que Beyoncé sampleó en su canción “Flawless”, la que la convirtió en una portavoz didáctica, fresca y refinada que logra que el mensaje de igualdad trascienda las fronteras. En Nigeria, muchos la acusan de traicionar su cultura por autodenominarse “feminista”, algo que consideran parte del imaginario blanco y europeo. Desde entonces, a ella le gusta definirse como una “feminista negra, feliz y africana” y reparte sus días entre la escritura, la vida académica y la crianza de su hija entre los dos continentes.

Una charla de Lagos a Buenos Aires

Exposición de Chimamanda Ngozi Adichie en el Berlin State Museums, Alemania (Foto: AFP)

-Chimamanda, usted vive entre Nigeria y Estados Unidos. ¿Cómo cambió la vida de las mujeres en estos países durante la pandemia?

-La pandemia puso de relieve las líneas que ya sabíamos que existían. La mayoría de los puestos de trabajo que se perdieron, los perdieron las mujeres. Sin importar la clase social, incluso las mujeres que antes tenían ayuda doméstica se encontraron haciendo gran parte del trabajo doméstico. Además, los casos de violencia machista aumentaron exponencialmente. Pasaron muchas cosas en el mundo, todos nos vimos afectados, tanto hombres como mujeres, pero las mujeres sufrieron más porque vivimos en un mundo dominado por hombres y simplemente por eso terminamos sufriendo más.

-¿Deberíamos repensar el feminismo en este contexto?

-¡No! No veo por qué deberíamos repensarlo. Sí creo que es importante hablar de qué es el feminismo y de cuál es su objetivo porque especialmente en Occidente la palabra “feminismo” se ha vuelto pesada, se la malinterpreta y se la carga con todo tipo de estereotipos negativos. Por ejemplo, cuando yo todavía no hablaba de feminismo, era conocida solo como escritora. Soy escritora de ficción porque lo que más me gusta hacer es leer y escribir. Quisiera no tener que hablar de feminismo, preferiría hablar de literatura y de poesía pero hay un problema muy grande en el mundo y soy una persona pública, así que elijo hablar de esto. Ni bien empecé a hablar de feminismo me volví “polémica” en Nigeria. Todavía vivimos en un mundo donde una mujer que alza la voz para hablar de cómo somos excluidas y oprimidas automáticamente pasa a ser “polémica”. La pregunta es por qué. La gente se siente muy incómoda cuando las mujeres hablamos de las formas en que somos oprimidas y excluidas.

-Su padre falleció durante la pandemia, no pudo despedirlo y en “Sobre el Duelo”, su último libro, decidió abordar el tema. ¿Qué rol cumple la escritura en los momentos difíciles?

-La escritura es el amor de mi vida. Nací para escribir. Cuando se murió mi papá, mi vida cambió para siempre: sentí que me convertía en otra persona, me transformó el duelo. Entonces, empecé a escribir para intentar encontrarle un sentido a eso. Cuando se experimenta un duelo, sentís muchas cosas: estás confundida, asustada, enojada, triste, culpable, perdida. Aparecen todos estos sentimientos y te cuestionas lo que sentís. El duelo es una mezcla muy compleja de emociones y yo no estaba preparada. Escribir fue mi forma para encontrar un sentido y también de honrar a mi papá. Cuando amamos a alguien profundamente, y yo amaba a mi papá profundamente, la escritura puede ser una forma de conmemorar ese amor.

-Hace un año, las mujeres en la Argentina ganaron el derecho al aborto, tras años de debates y manifestaciones. ¿Las luchas en el mundo nos unen? ¿Funcionan como espejos?

-Sí. Una cosa que aprendí es que existen diferencias culturales, de clase, raciales, pero también hay una realidad femenina universal. Hablando con mujeres de distintas partes del mundo he notado que las historias son parecidas. Tiene que ver con la forma en que las diferentes culturas manejan el tema del cuerpo de las mujeres. Lo hacen de forma diferente, pero el rasgo común es que todas encuentran formas para controlarlo. Vos me decís esto de Argentina…

En muchos lugares del mundo el aborto sigue siendo ilegal. En Nigeria es ilegal. En muchos países latinoamericanos las mujeres se siguen muriendo. La cuestión de fondo es si se considera a la mujer como un ser humano completo. Respeto a las personas que están en contra del aborto, siempre y cuando esa objeción sea solo para sí mismas. 

Y por otra parte, en todo el mundo son las mujeres las que renuncian a sus sueños y reciben elogios si se sacrifican. Desde chicas, nos enseñan que nuestra capacidad de amar se mide por nuestra capacidad de sacrificar nuestros deseos. El amor debe ser dar y recibir. 

Si dos personas se aman, las dos deberían poder hacer sacrificios. Por otra parte, muchas veces hablamos de que las mujeres no ocupan posiciones de poder político y económico en distintas partes del mundo y eso es verdad, pero hay cuestiones culturales que hacen difícil que las mujeres lleguemos. Una amiga de Lagos me dijo: “No se trata solo de llegar a la sala de reuniones. El dormitorio impacta en la sala de reuniones”.

-Es escritora y suele advertir que las pequeñas historias sobre mujeres dicen más que la teoría feminista. ¿Qué encuentra ahí?

-Me interesa escuchar a las mujeres, hablar con ellas, observar su mundo. No me interesa la teoría feminista y en parte es porque puede achatar la experiencia de la gente. Generalmente son mujeres jóvenes las que quieren estudiar feminismo o lo que en muchos lugares llaman “Estudios de Género” (y que me gustaría que se volvieran a llamar “Estudios de la Mujer”, pero bueno). Quienes estudian mucha teoría después tratan de aplicar esas teorías a las vidas de las mujeres y para mí debería ser al revés: no deberíamos empezar con la teoría, deberíamos empezar con las historias cotidianas sobre cómo se las arreglan las mujeres de distinta clase social, de distintos países y qué aspectos culturales las restringen. 

Por eso, defiendo la idea de escuchar historias de mujeres y es algo que les pido a los hombres porque sabemos que -y esto se ha demostrado en estudios- las mujeres leemos libros escritos por hombres y por mujeres pero los hombres leen solo libros escritos por hombres. 

Y esto es un problema: vivimos en un mundo dominado por el poder masculino en el que muchos hombres no están familiarizados con las historias de las mujeres. Aprendí con el #metoo, un movimiento principalmente occidental que no tuvo mucha presencia en Nigeria, cuántos hombres se sorprendían. Muchos no podían creer que a las mujeres les estaban pasando estas cosas y por supuesto, las mujeres sí lo sabíamos. Contar estas historias es esencial porque no se podrá poner fin a la opresión y a la exclusión sin que esto se conozca.

«Es difícil criar yendo en contra de lo que se considera ‘normal'»

Chimamanda Ngozi Adichie y la exprimera dama estadounidense Michelle Obama en Londres. (Foto AFP).

Con un registro cálido y directo, Chimamanda Ngozi Adichie escribió en 2016 “Querida Ijewels. Cómo educar en el feminismo” una carta a una joven madre a días del nacimiento de su primera hija, en la que a partir de quince consejos que van de la dulzura al pragmatismo la escritora nigeriana le propone a su amiga una pedagogía de la igualdad y el respeto.

“En lugar de enseñarle a tu hija a agradar, enséñale a ser sincera. Y amable. Y valiente. Anímala a decir lo que piensa, lo que opina en realidad, a decir la verdad. 

Dile que si algo la incomoda, se queje, grite”, enumera la autora en uno de los capítulos. Pero va más allá y se distancia explícitamente de toda la literatura sobre sobre crianza con la que Occidente pareciera hacer frente a las contradicciones o desfasajes entre la maternidad y el rol que las mujeres aspiran a jugar en el mundo en el Siglo XXI: “Desearía que criar no se hubiera convertido en un verbo, porque lo considero la raíz de ese fenómeno global de clase media que hace de la crianza una travesía inquietante, interminable, cargada de culpa”.

Un año después de aquel acercamiento afectivo y teórico a la maternidad, la escritora quedó embarazada. Junto a su marido, un médico norteamericano de ascendencia nigeriana llamado Ivara Esege, afrontaron la tarea (ahora real) de “educar en el feminismo” a su pequeña hija.

A través de la pantalla, Chimamanda ofreció la más extensa entrevista con un medio argentino. (Foto: Eliana Obregón)

-¿Cómo fue criar a su hija después de escribir “Querida Ijewels”?

-Cuando escribí Dear I Jeweled no tenía una hija. Es muy fácil dar consejos sobre crianza cuando no tienes hijos, pero cuando sos madre te das cuenta de que no es tan fácil. Todo lo que escribí y todas las sugerencias que le doy a mi amiga en el libro son cosas en las que creo firmemente. Intento seguir esas premisas pero es difícil criar a tu hija yendo en contra de muchas cosas que son consideradas “convencionales” y “normales”.

Cuando algo se ha hecho de una manera durante mucho tiempo, la gente piensa que se tiene que hacer así. Por ejemplo, estoy convencida de que no debemos imponer juguetes específicos según el sexo, pero a alguna gente, eso le parece raro. 

Algunas personas creen que es “natural” que les demos los camiones a los varones. Cuando nació mi hija -y por suerte mi marido y yo coincidimos en esto- queríamos darle los juguetes que le gustaran sin antes decirle “como sos una nena, te tiene que gustar la muñeca”. 

Hasta que empezó a ir a la escuela fue extraordinario: le gustaban los bloques, apilar cosas y los autitos que le traía mi marido. Pero la socialización escolar de alguna forma la cambió y de pronto nos decía cosas como “eso es de nena” y “eso es de nene”, algo que nosotros nunca le dijimos. Es importante entender las diferencias biológicas entre hombres y mujeres y aceptarlas porque básicamente son la base de la opresión a las mujeres

Si no fuéramos las mujeres las que parimos o si las mujeres no fuéramos físicamente más débiles, en términos generales, no habríamos sido tan oprimidas a lo largo de la civilización humana. 

Eso es importante. Pero a veces exageramos esas diferencias y no les permitimos a los niños ser ellos mismos. Es importante que relajemos y ampliemos las expectativas que depositamos en los niños según su sexo biológico.

“Acercarse a la literatura desde lo autoritario es malísimo para la creatividad»

La escritora nacida en Lagos, durante una sesión de fotos en París (Foto: AFP)

“Cuento historias. Y me gustaría contarles algunas historias personales sobre lo que llamo ‘el peligro de la única historia’. Crecí en un campus universitario al este de Nigeria. Mi madre dice que comencé a leer a los dos años, creo que más bien fue a los cuatro, a decir verdad. 

Fui una lectora precoz y lo que leía era literatura infantil inglesa y estadounidense”, recuerda Chimamanda Ngozi Adichie en “El peligro de la única historia”, la primera charla TED que dio y que suma 12 millones de reproducciones.

En aquellos veinte minutos que ensayó en 2009, la autora traza un manifiesto y un llamado a rechazar los relatos únicos.

Cuenta que cuando empezó a escribir sus primeras historias en Nigeria, a los cinco años, sus personajes eran blancos de ojos azules que jugaban en la nieve, comían manzanas y hablaban maravillados de los días en los que sale el sol. Poco podía decir su tierra natal donde se comen mangos y siempre hay un sol brillante. 

Esta paradoja, admite la autora, se daba porque su carrera como escritora empezó copiando aquello que había leído en la literatura europea. “Los relatos nos definen, nos modelan, nos implican”, sostiene tras haber descubierto la riqueza de la literatura africana años después.

-En aquella famosa charla TED advertiste sobre los peligros de la historia única. ¿Existe hoy una historia única en Estados Unidos?

-Es una pregunta interesante. Quizás no haya una historia única, pero está muy presente esta idea de que la gente tiene que opinar lo mismo sobre todo. Eso promueve una historia única porque reprime cualquier diversidad de pensamiento. 

Lo que pasa hoy en Estados Unidos, y cada vez más en otras partes del mundo, es esta insistencia en una única mirada, muy ideológica, que a menudo carece de complejidad y de matices. En ese sentido, creo que es algo peligroso, no sé cómo va a terminar y me preocupa de cara al futuro.

-¿Cómo impactan la censura en internet y la cultura de la cancelación en las universidades en la creatividad de los artistas?

-Internet generó muchas cosas buenas en el mundo, obviamente. En Nigeria, por ejemplo, Twitter le permitió a los jóvenes tener voz propia. Pero lo que creo que está pasando -y esto se originó en Estados Unidos y se está exportando a todo el mundo por su poderío cultural- es esta idea de lo que no se puede decir y qué castigo tiene el decir algo que se considera “incorrecto”. 

Por cierto, esto lo originó la izquierda norteamericana. Hay que ser amable, inclusivo, no herir los sentimientos de nadie, lo cual siempre es una buena idea. El problema es que se abusa y ahora se convirtió en una forma de lograr que todos se ciñan a una ortodoxia particular, a una forma de pensar particular, y si no lo hacés, la gente te persigue, te agrede, son “cancelados”. Pero existen consecuencias reales y no son solo individuales.

La escritora nigeriana en una producción fotográfica para Dior en París. (Foto: AFP)

La persona que es atacada y denigrada es un ser humano y a menudo la gente se olvida de esto. Cada vez que leo de alguien joven que se suicida porque recibió burlas en internet, se me parte el corazón: todos somos emocionalmente frágiles. Y, por otro lado, está el impacto en la creatividad: acercarse a la literatura desde lo autoritario es malísimo para la creatividad. Muchas personas tienen miedo de decir algo incorrecto o de ser “canceladas” y por eso no escriben lo que les gustaría escribir o no abordan cierto temas o lo hacen de formas que son “ideológicamente correctas” y esto es un verdadero desastre para la creación de literatura de verdad.

Imagen de portada: Chimamanda Ngozi Adichie

FUENTE RESPONSABLE: TELAM. Cultura. República Argentina. Por Ana Pérez Cotten. 10 febrero 2022.

Sociedad y Cultura/Literatura/Feminismo/Nigeria/Charlas TED

 

 

Clara Campoamor: una vida de lucha por los derechos de la mujer

HISTORIA DEL SUFRAGISMO EN ESPAÑA

La Segunda República Española, proclamada en 1931, supuso el mayor intento reformista en la historia de España hasta aquel momento. Entre las propuestas progresistas se encontraba la de extender el derecho de voto a las mujeres, una reivindicación liderada por la abogada Clara Campoamor.

Resolved lo que queráis, pero afrontando la responsabilidad de dar entrada a esa mitad de género humano en política, para que la política sea cosa de dos, porque solo hay una cosa que hace un sexo solo: alumbrar; las demás las hacemos todos en común, y no podéis venir aquí vosotros a legislar, a votar impuestos, a dictar deberes, a legislar sobre la raza humana, sobre la mujer y sobre el hijo, aislados, fuera de nosotras”. Era el año 1935 cuando Clara Campoamor escribía estas palabras en El voto femenino y yo: mi pecado mortal, una obra en la que exponía la lucha por el derecho de voto de las mujeres y en la que había invertido muchas horas los años anteriores. En diciembre de 1931 había sido aprobada la nueva Constitución que reconocía ese derecho, un triunfo logrado tras muchas dificultades y decepciones.

UNA VIDA DE MILITANCIA POLÍTICA

Nacida en Madrid el 12 de febrero de 1888, Clara Campoamor tuvo que abrirse paso desde muy pequeña en una sociedad especialmente dura para las mujeres: la muerte de su padre la obligó a empezar a trabajar cuando apenas tenía diez años. Puede que fuera esta desgracia, no obstante, la que la forzara a buscarse la vida y conseguir un empleo público como profesora de mecanografía con solo 26 años.

“Clara Campoamor consiguió un trabajo como profesora de mecanografía con solo 26 años, empezó a frecuentar los ambientes intelectuales madrileños y entró en contacto con activistas feministas”

Fue precisamente en esta época cuando Clara empezó a frecuentar los ambientes intelectuales madrileños y entró en contacto con activistas feministas como la sufragista Carmen de Burgos. También empezó a escribir para el diario conservador La Tribuna, donde conocería a su futura compañera en las Cortes Españolas, Eva Nelken. Todo ello despertó en ella el interés por la política y en particular por la situación de la mujer. Empezó a colaborar en diversas asociaciones feministas, dando conferencias y escribiendo para la prensa.

Aunque el activismo feminista estaba presente en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, se trataba mayoritariamente de agrupaciones de carácter profesional y académico. La propia Campoamor, que se había licenciado en Derecho y había sido la segunda mujer en ingresar al Colegio de Abogados de Madrid después de Victoria Kent, participó en la fundación de dos de estas agrupaciones: la Federación Internacional de Mujeres de Carreras Jurídicas y el Instituto Internacional de Uniones Intelectuales.

EL SALTO A LA POLÍTICA

Sin embargo, en el panorama legislativo la alternancia de liberales y conservadores en el gobierno impedía la implantación real de medidas prácticas. Fue por ello que Clara Campoamor tomó la decisión de dar el salto a la política con el Partido Radical de Alejandro Lerroux. La influencia de sus compañeros liberales la llevó a entrar también al mundo de la masonería, un hecho que sería determinante para ella en un futuro próximo.

En las elecciones de 1931, que siguieron a la proclamación de la Segunda República, las mujeres pudieron presentarse aunque no votar. Campoamor resultó elegida junto con Victoria Kent, que se presentó por el Partido Radical Socialista. Parecía su mejor oportunidad para llevar los derechos de la mujer al ámbito legislativo. Sin embargo, sus propios compañeros pronto la empezarían a mirar con recelo.

“Campoamor no luchó solo por el voto de las mujeres sino también por el divorcio y la igualdad de los hijos e hijas nacidos fuera del matrimonio, además de la abolición de la prostitución.”

La primera lucha para lograr sus objetivos fue la redacción de la nueva Constitución republicana. Las expectativas de Clara eran ambiciosas y contemplaban no solo el voto de las mujeres sino el divorcio y la igualdad de los hijos e hijas nacidos fuera del matrimonio, además de la abolición de la prostitución. Incluso dentro de los sectores progresistas, había la opinión de que no sería fácil implantar cambios tan profundos en una sociedad muy machista e influenciada por un catolicismo muy conservador, especialmente en el medio rural. A pesar de ello, logró que se incorporara a la Constitución una gran parte de sus demandas, salvo lo relativo a la prostitución y al sufragio femenino.

LA CULMINACIÓN DE UN PROYECTO

La batalla por el voto de las mujeres no estaba del todo perdida, sin embargo, ya que finalmente se debatió en las Cortes a finales de ese mismo año. En ese momento se evidenciaron los recelos y el tacticismo de los partidos alrededor de su propuesta: más que defender u oponerse a los valores del proyecto, muchos grupos estaban más preocupados del beneficio electoral que podían sacar de ello.

A pesar de que el sufragio femenino fue finalmente aprobado, Clara Campoamor no ocultaba su decepción por lo que sentía como una traición de los suyos, el Partido Radical al que se había unido por sus ideales republicanos. Con la excepción de cuatro compañeros, su propio grupo le había negado el apoyo por miedo a que las mujeres españolas, según ellos muy influenciadas por la Iglesia, votaran mayoritariamente a los partidos conservadores -parte de los cuales, por ese mismo motivo, votaron a favor.

“Su antigua compañera Victoria Kent opinaba que antes de legislar había que cambiar profundamente la mentalidad de la sociedad española, o sus propuestas fracasarían.”

La mayor decepción para Clara, además de la falta de respaldo de su partido, fue la oposición de su antigua compañera Victoria Kent. Aunque ambas compartían ideales, estaban en desacuerdo sobre el camino para aplicarlos: Kent opinaba que antes que legislar había que trabajar mucho en el cambio de mentalidad de la sociedad española, o sus propuestas fracasarían. Su enfrentamiento era un reflejo del miedo que había por la fragilidad del proyecto republicano, en esos años previos a la insurrección militar, en los que a menudo pesó más el cálculo interesado que los ideales.

Ninguna de las dos renovó su escaño en las elecciones de 1933, aunque Alejandro Lerroux le ofreció a Clara un cargo como Directora General de Beneficencia y Asistencia Social. Sin embargo, dos decepciones más la llevaron a abandonar definitivamente la actividad política: la alianza del Partido Radical con la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), ganadora de las elecciones de 1933; y finalmente, la dura represión de la insurrección obrera en Asturias en octubre de 1934.

Alejandro LerrouxALEJANDRO LERROUX

La Constitución de 1812 reconoció por primera vez el derecho de las mujeres a ser elegidas como parlamentarias, aunque no a votar. Sin embargo, eran muy pocas en las Cortes y casi ninguna en el gobierno. Sentado en el centro de la fotografía está Alejandro Lerroux, líder del Partido Radical con el que se presentó Clara Campoamor.Cordon Press

EL EXILIO

Al estallar la Guerra Civil Campoamor se exilió en París, donde permaneció hasta 1955 trabajando como traductora. Sobre ella pesaba el peligro evidente, tras la victoria franquista, de ser republicana, feminista y lo peor a ojos del régimen, masona: por este último motivo se abrió un proceso contra ella, en el que habría sido condenada a 12 años de cárcel de haber regresado a España. Posteriormente se trasladó a Lausana (Suiza) para continuar con su actividad como abogada y allí murió en 1972.

“Por ser masona se abrió un proceso contra ella en el que habría sido condenada a 12 años de cárcel de haber regresado a España”

A lo largo de su exilio compaginó sus empleos con la escritura de diversas obras sobre el feminismo y, en particular, su experiencia en el ámbito político. En estas se muestra muy crítica con los parlamentarios, especialmente con los republicanos, quienes considera que obstaculizaron la mejor oportunidad que había existido para lograr una mayor igualdad de género. Una oportunidad que el franquismo echó abajo junto con su recuerdo, que solo en años recientes se ha recuperado a pesar de la gran importancia que tuvo como pionera de los derechos de la mujer en España.

Imagen de portada: Archivo

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic. Por Abel G.M. Periodista especializado en el ámbito de la historia y los viajes. Febrero 2020.

Sociedad y Cultura/España/Mujeres pioneras/Feminismo/Biografías

Simone de Beauvoir, la filósofa existencialista y feminista.

MUJERES PIONERAS

Formada como filósofa en la universidad de La Sorbona de París, De Beauvoir se incluye entre los grandes pensadores existencialistas del siglo XX. La escritora francesa publicó en 1949 un libro que todavía hoy es una obra referente dentro del movimiento feminista.

“Este mundo ha pertenecido siempre a los hombres”. Publicado por primera vez bajo el sello de la editorial francesa Gallimard en 1949, así empezaba El segundo sexo, obra esencial de la filósofa existencialista Simone de Beauvoir que contiene en sus casi mil páginas todo lo que significó la tercera ola del feminismo que estalló con determinación durante la segunda mitad del siglo XX.

Como en la mayoría de seres humanos, en el relato de la vida de Simone de Beauvoir reinan las contradicciones. Nacida el 9 de enero de 1908, su familia pertenecía a la clase pudiente parisina aunque su situación económica era mala debido a las malas inversiones de su padre. A pesar de estas dificultades, Simone y su hermana recibieron una educación elitista y católica, doctrina que una joven De Beauvoir de 15 años rechazó con convencimiento.

Simone de Beauvoir (derecha) junto con su hermana Hélène y su madre en 1912, cuando la escritora tenía cuatro años.

SIMONE DE BEAUVOIR (DERECHA) JUNTO CON SU HERMANA HÉLÈNE Y SU MADRE EN 1912, CUANDO LA ESCRITORA TENÍA CUATRO AÑOS.Foto: Cordon Press

EMANCIPACIÓN FAMILIAR

El fuerte determinismo de su pensamiento liberal y de izquierdas la alejó de su familia, especialmente de su madre y del círculo de amigos al que supuestamente pertenecía. Pronto consiguió emanciparse y empezó estudios de filosofía y letras en la Universidad de París, la Sorbona. Desde su etapa de estudiante de instituto, Simone de Beauvoir destacó por su brillantez, una línea que mantuvo durante sus estudios superiores y que le permitió convertirse en profesora.

Su primer destino como docente fue Marsella pero, a pesar de que suponía su realización profesional, había un inconveniente. En La Sorbona había conocido a Jean Paul Sartre, con quien había establecido una relación amorosa, y el traslado suponía un duro alejamiento físico. Sin embargo, los principios de libertad y tolerancia sobre los que cimentaron su relación permitieron que ésta durase hasta la muerte de Sartre en 1980.

“Los principios de libertad y tolerancia sobre los que se cimentó la relación de Sartre y De Beauvoir fueron la base de su éxito”

Después de Marsella vino Ruán y, a continuación, su periplo como profesora la condujo de nuevo a París, donde siguió trabajando hasta la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). 

En 1943, un escándalo sexual que vinculaba a la filósofa con una alumna suya precipitó el fin de su carrera docente, aunque no el de su relación sentimental, pues las aventuras de Sartre y de De Beauvoir fueron consentidas por ambos a lo largo de toda su vida en común. Dos de las más importantes para ella fueron la que mantuvo durante varios años con el escritor estadounidense Nelson Algren y con el director de cine Claude Lanzmann, quien la acompañaría hasta su último aliento.

TRAS TERMINAR SUS ESTUDIOS DE FILOSOFÍA Y LETRAS EN LA UNIVERSIDAD DE PARÍS, SIMONE DE BEAUVOIR SE CONVIRTIÓ EN PROFESORA, UNA PROFESIÓN QUE LA LLEVÓ A TRABAJAR EN MARSELLA. EN LA IMAGEN SE LA PUEDE VER EN EL CENTRO RODEADA DE SUS ALUMNAS DEL LYCÉE MONTGRAND. Foto: CordonPress

UNA ESCRITORA CONSOLIDADA Y COMPROMETIDA

La siguiente etapa vital de Simone de Beauvoir estuvo marcada por su éxito como escritora y por la militancia política motivada por la deriva de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias. En 1943 publicó su segunda obra titulada La invitada, que se convirtió en un gran éxito editorial y la animó a dedicarse a la escritura a tiempo completo.

Durante la contienda participó en programas de la radio libre de Vichy, y en 1945 fundó junto a Sartre y Merleau-Ponty la revista política Les Temps Modernes (Tiempos modernos), en alusión a la obra de Charles Chaplin. En sus ensayos se reafirma como una ferviente defensora del pensamiento marxista y existencialista, y del ateísmo como única visión del mundo espiritual.

Plenamente dedicada a su faceta de escritora y pensadora, emprendió una serie de viajes junto a Jean Paul Sartre que la llevarán a conocer a grandes personalidades del siglo XX vinculadas al comunismo como Fidel Castro y el Che Guevara en Cuba o Mao Zedong en China. Este periplo se alargaría hasta la década de 1960.

Tras conocer al también filósofo Jean Paul Sartre en la universidad, se estableció una relación sentimental entre ellos que nunca fue formalizada, pues ella rechazaba el matrimonio. La imagen sobre estas líneas fue tomada cuando la pareja visitaba Pekín en 1955.

TRAS CONOCER AL TAMBIÉN FILÓSOFO JEAN PAUL SARTRE EN LA UNIVERSIDAD, SE ESTABLECIÓ UNA RELACIÓN SENTIMENTAL ENTRE ELLOS QUE NUNCA FUE FORMALIZADA, PUES ELLA RECHAZABA EL MATRIMONIO. LA IMAGEN SOBRE ESTAS LÍNEAS FUE TOMADA CUANDO LA PAREJA VISITABA PEKÍN EN 1955. Foto: CordonPress

EL SEGUNDO SEXO

Con tres novelas y varios ensayos recibidos con éxito por el público y la crítica, en 1949 ve la luz una de sus obras cumbre: El segundo sexo. Publicado hace más de 70 años, las ideas que reivindica el texto siguen siendo hoy en día de plena actualidad. “No se nace mujer, se llega a serlo”, afirma De Beauvoir en el que se convirtió en libro de cabecera del feminismo. En él la autora explica que el sistema ha creado una construcción social de la idea de mujer basada en la biología, cuyos principios y diferencia entre sexos son utilizados para justificar una supuesta debilidad femenina.

“Defiende que la mujer debe ponerse al mismo nivel que el hombre, definiendo así el concepto básico de la teoría feminista”

La solución pasa por la emancipación de la mujer, con la libertad como concepto central y directamente vinculado con el existencialismo latente en toda su obra. Y, puesto que concluye que no hay diferencias entre géneros, no se trata de un enfrentamiento entre sexos, sino de una igualación, de ponerse al mismo nivel que los hombres; el punto de partida que define el movimiento feminista que ella misma revitalizó y revolucionó.

Portada de "El segundo" sexo publicado en 1949 por la editorial francesa Gallimard.

PORTADA DE «EL SEGUNDO» SEXO PUBLICADO EN 1949 POR LA EDITORIAL FRANCESA GALLIMARD. Foto: CC

De Beauvoir, en línea con sus principios, no podía entender la literatura sin compromiso político. Además de en El segundo sexo, así como en la mayoría de sus escritos, es algo que se hace evidente en la novela Los mandarines (1954), por la que recibió el Premio Goncourt, y que trata sobre como los intelectuales toman partido en la nueva realidad de pos guerra.

Durante su activismo político, se posicionó en contra del dominio colonial francés en Argelia, de la guerra de Vietnam y participó de manera activa en las protestas del Mayo del 68.

EXISTENCIALISMO HASTA LA MUERTE

En sus ensayos posteriores se puede identificar otro tema central y que de nuevo lleva implícito una fuerte relación con la filosofía existencialista como fue el acercamiento a la muerte mediante profundos análisis (e incluso apologías) de la vejez. Son ejemplo de ello Una muerte muy dulce (1964), La vejez (1970) o La ceremonia del adiós (1981), este último escrito en motivo de la muerte de Sartre en 1980.

Además de tratar temas tan polémicos para el momento como la eutanasia, Simone de Beauvoir siguió luchando de manera activa a favor del feminismo. En 1971 apareció como firmante de El Manifiesto de las 343, un documento compuesto por una lista de nombres de mujeres públicas que se habían sometido a un aborto. Mediante esta acción se pretendía reclamar el derecho al aborto, un hito que se conseguiría cuatro años después gracias a reinvindicaciones de este tipo.

Retratada en la terraza de un bar en 1978, De Beauvoir mantuvo su activismo también durante los últimos años de su vida. Trataba temas polémicos como la eutanasia y reivindicaba el derecho al aborto.

RETRATADA EN LA TERRAZA DE UN BAR EN 1978, DE BEAUVOIR MANTUVO SU ACTIVISMO TAMBIÉN DURANTE LOS ÚLTIMOS AÑOS DE SU VIDA. TRATABA TEMAS POLÉMICOS COMO LA EUTANASIA Y REIVINDICABA EL DERECHO AL ABORTO. Foto: Cordon Press

Durante los últimos años de su vida siguió escribiendo instalada en su casa de la calle Victor-Schœlcher, en París. Falleció el 14 de abril de 1986 a los 78 años y sus restos fueron enterrados en el cementerio de Montparnasse. Sabía que su muerte no iba reunirla con Sartre. “Así es.” Había afirmado, “Ya es demasiado bonito que nuestras vidas hayan podido juntarse durante tanto tiempo.”

Imagen de portada: Gentileza de Cordon Press

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic. Por Giomar Huguet Pané. Redactora. Enero 2022

Sociedad y Cultura/Mujeres pioneras/Biografías

Victoria Ocampo, la mujer que rompió todas las reglas.

 

Mecenas, editora, escritora, traductora, intelectual… Victoria Ocampo hizo de todo, siempre retorciendo el canon, siempre buscando la libertad de la mujer. 

Fue una de las figuras claves de la Argentina del siglo XX. Villa Ocampo fue el centro del universo cultural y su legado todavía pervive actual y transgresor como entonces.

¿Quién fue Victoria Ocampo?

Victoria Ocampo nació en 1890 en una familia aristocrática de Argentina. 

Su padre frustró sus deseos de convertirse en actriz, pero pronto derivó sus impulsos artísticos en la escritura. En 1924 publicó su primera obra. Aunque su primera lengua, por su educación, era el francés, eligió el español para sus libros. 

También fue precoz a la hora de tomar posición en la política. Desde muy joven participó en los movimientos feministas, y en 1936 creó la Unión Argentina de Mujeres (UMA). Junto con Susana Larguía y María Rosa Oliver luchó por evitar que fuesen derogadas las leyes de 1926 que habían permitido dotar de derechos a las mujeres argentinas. 

La UMA estuvo muy activa a lo largo de todo el país: realizaban conferencias y se repartían panfletos escritos por la propia Victoria. Pero su visión no solo se centraba en la mujer argentina; aspiraba a que el movimiento tuviese una repercusión mundial, como recogía en su famoso discurso «La mujer y su expresión». En 1938 dejó la UMA por las diferencias con las integrantes comunistas.

«Estos ejemplares fueron revolucionarios para su tiempo: dentro había un cuestionario anónimo con preguntas sobre temas tan comprometidos como el aborto»

En la década de los 30 descubrió también otra de sus grandes pasiones, el periodismo. Fundó la revista Sur —nombre sugerido por su amigo el filósofo español José Ortega y Gasset, quien le había ayudado con sus primeras publicaciones—, que llegó a los 300 números y por cuyas páginas pasaron autores como Albert Camus, Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares o su hermana Silvina. 

En 1970 la revista le dedicó tres importantes números a «la mujer». En ellos escribieron personalidades de la cultura como Alejandra Pizarnik, Indira Gandhi y Golda Meier. Estos ejemplares fueron revolucionarios para su tiempo: dentro había un cuestionario anónimo con preguntas sobre temas tan comprometidos como el aborto.

¿Por qué la encarceló Perón?

«En 1951, Ocampo empezó a estar en la diana de los seguidores del general»

Victoria Ocampo es uno de los personajes que más odio ha generado en el peronismo de izquierdas, pese a haber sido una mujer progresista, motor cultural de Argentina e introductora de debates sociales tan innovadores como el aborto y el control de la natalidad. 

Su feminismo le convirtió en antiperonista. Su primer posicionamiento claro contra el gobierno del general fue cuando se anunció la aprobación del sufragio femenino. Ocampo denunció esta medida como oportunista al buscar el control de la mujer de una forma demagógica.

En 1951, Ocampo empezó a estar en la diana de los seguidores del general.

Cuando comenzaron las amenazas decidió sacar todos los papeles y la correspondencia de su casa por las posibles represalias. 

Dos años más tarde, unas bombas estallaron en la Plaza de Mayo después de un acto de protesta de la CGT (Confederación General del Trabajo de la República Argentina). Fue capturada y tratada como una presa política. 

La escritora fue enviada a la prisión de El Buen Pastor. El escritor Aldous Huxley lideró un movimiento internacional para exigir su liberación. Después de casi un mes retenida fue puesta en libertad, pero con restricciones para poder salir del país.

Ocampo tuvo relación con los más importantes intelectuales y artistas de su tiempo, como Gabriela Mistral, Igor Stravinski, Le Corbusier, Marguerite Yourcenar, Rabindranath Tagore, Albert Camus, Graham Greene… También conoció a dirigentes como Mussolini. 

En 1934 fue invitada a unas charlas en Italia donde conoció al Duce. Ocampo le interrogó en esa ocasión por el papel de la mujer en las sociedades fascistas, a lo que Mussolini le contestó que su único rol era el de dar hijos al estado. 

Dos años más tarde, en su ensayo La historia viva, la autora argentina expresaba sus peores temores sobre las intenciones del líder fascista. En ese mismo viaje conoció a otra destacada escritora del siglo XX, Virginia Woolf, con quien inició una intermitente relación epistolar.

«Después del derrocamiento de Perón en 1955, la Villa Ocampo recuperó su febril actividad intelectual. Fue un periodo de reconocimientos y nombramientos»

Durante la II Guerra Mundial ayudó a artistas judías y se posicionó contra el nazismo a través de diversos actos. Participó en la celebración en Buenos Aires de la liberación de París en 1944. 

El general Perón decidió disolver la manifestación de forma violenta y acusó a las organizadoras de causar los incidentes. En 1946 fue invitada —la única latinoamericana— a presenciar los juicios de Núremberg que juzgaron los crímenes contra la humanidad de los gobernantes nazis.

Después del derrocamiento de Perón en 1955, la Villa Ocampo recuperó su febril actividad intelectual. Fue un periodo de reconocimientos y nombramientos. 

Victoria fue designada presidenta del Fondo Nacional de las Artes y elegida por Francia Comendadora de la Orden de las Artes y las Letras. 

Los premios siguieron durante toda la década posterior, pero en 1964 le fue diagnosticado un cáncer del cual se recuperó. Falleció el 27 de enero de 1979. 

Reconocida como humanista y mecenas, su legado sigue vivo gracias a sus libros, traducciones y el legado de su lucha por los derechos de la mujer en Argentina.

Imagen de portada: Gentileza de Zenda.

FUENTE RESPONSABLE: Zenda. Autores, Libros y Cía. Por Paca Pérez. Paca Pérez nació en Burgos un año no muy lejano del siglo XX. Estudió Historia y escribe historias.Noviembre 2021

Silvina Ocampo/Victoria Ocampo/Feminismo/Literatura/Villa Ocampo/Sociedad y Cultura

 

Recordando a Louise Bryant, periodista y militante feminista.

Mantuvo su apellido de soltera, fue defensora del control de la natalidad, el amor libre, el sufragio y la independencia económica de las mujeres.

Nacida como Anna Louise Mohan, de niña comenzó a usar el apellido de su padrastro, Sheridan Bryant, un conductor de carga en el ferrocarril del Pacífico Sur. Creció en la zona rural de Nevada, enseñó en una escuela rural, terminó la licenciatura en historia en la Universidad de Oregon en Eugene, se casó con Paul Trullinger, un dentista.

Trabajó como reportera independiente, ilustradora y editora de una revista de noticias, se relaciona con personas vinculadas al periodismo y el arte, entabló amistades con las principales feministas de la época, dio discursos en ciudades pequeñas, formó parte de la revista socialista The Masses.

Separada de Trullinger, y ya casada con el periodista norteamericano John Reed, Bryant viaja a Petrogrado, en ese entonces la capital de Rusia, donde se está llevando a cabo un proceso revolucionario.

Acreditada como periodista, asiste a manifestaciones y toma de fábricas, cubre reuniones del Parlamento (Duma), cena en comedores públicos con soldados y trabajadores, entrevista y escribe sobre líderes y mujeres revolucionarias, asiste a la asamblea multitudinaria del 22 de octubre de 1917, la que jura sostener al Consejo Revolucionario (Soviet) para el triunfo de la revolución y dar la tierra, el pan y la paz, lo que sucederá tres días después (25 de octubre en el calendario juliano; 7 de  noviembre según el calendario gregoriano usado en el mundo occidental, que instituye Lenin), cuando el gobierno de obreros y campesinos invita a las naciones beligerantes a iniciar negociaciones para la paz.

Abandonando Rusia antes que Reed, quien quería informar sobre el debate bolchevique respecto de la guerra con Alemania, Bryant regresó a Nueva York, donde escribió artículos reivindicando el régimen soviético y el papel de las mujeres que hicieron la revolución.

En Washington por haber participado en una manifestación en defensa del sufragio femenino pasó tres días en la cárcel. Liberada, declaró ante el Comité Overman, un subcomité creado para investigar la actividad comunista en los Estados Unidos, que Rusia tenía derecho a la autodeterminación y dio conferencias por varias ciudades estadounidenses.

La muerte de su amado y admirado John Reed por tifus en 1920 -la historia de ambos  es el tema de la película Reds de 1981, protagonizada por Diane Keaton y Warren Beatty- fue un golpe muy duro para ella.

Con una autorización de la Oficina de Asuntos Extranjeros para viajar como corresponsal por la frontera meridional rusa, recorrió zonas del país entrevistando y tomando notas que fueron recopiladas en dos libros: “Seis Meses Rojos en Rusia” y  “Espejos de Moscú”, publicados en 1922 y 1923; y en artículos que describe el entusiasmo y también las dificultades por las que atravesaba el país.

 

Louise Bryant 20201211

Además, Bryant viajó por Berlín, Londres, París y otras ciudades europeas. Estando en Roma a fines de 1922, escribió una nota sobre Benito Mussolini a quien había entrevistado, titulada: “Mussolini confía en la eficiencia para restaurar Italia»:

“Siempre pensaré en Mussolini como uno de los personajes más extraños de la historia, y lo recordaré como lo vi por última vez, en el gran vestíbulo blanco y dorado del Grand Hotel, bajo un enorme candelabro de cristal que se encorva fatigosamente en un elegante marfil Luis XV y silla esmaltada. Su rostro pálido y de huesos pesados, mostraba signos de insomnio. Su cuerpo fuerte sobresalía por los lados del asiento; sus piernas estaban abiertas sobre la alfombra de terciopelo de color rosa pálido. Había una pequeña taza de café negro, absurdamente delicado, al lado de su mano retorcida por el trabajo. “

Bryant dejó Roma rumbo a Turquía para cubrió eventos relacionados con el ascenso de Mustafa Kemal Atatürk. De Turquía fue a Palermo a entrevistar al depuesto rey de Grecia, Constantino I, y a Atenas para entrevistar a su hijo, Jorge II.

Si deseas conocer relaciones que puedan tener con la protagonista; cliquea por favor donde esta escrito en «negrita». Muchas gracias.

A mediados del verano de 1921, conoció a William Christian Bullitt, un graduado de la Universidad de Yale, perteneciente a una familia adinerada, periodista y diplomático, quien años después se convertiría en el primer embajador de Estados Unidos en la Unión Soviética. Se casó con él y tuvo a su única hija, Anne Moen.

Su vida cambió radicalmente. Ahora era la cabeza de un hogar de la clase alta, cuyos deberes relacionados con su nuevo estatus le insumen un tiempo precioso, atender el personal de servicio, la comida, el adorno de la casa, las obligaciones sociales… El entusiasmo inicial cedió pasó al cansancio y al aburrimiento, con sus inevitables consecuencias en la vida matrimonial.

Los últimos años de Bryant fueron difíciles. En lo profesional, asesoraba a un escritor, asistía a investigadores de la Universidad de Harvard en la preservación de los artículos de John Reed; en agosto de 1925 apareció su último artículo periodístico, “El trato de Mustafá Kemal Atatürk a las mujeres”, en el que se refiere al fundador y primer presidente de la República de Turquía, quien a través de un conjunto de leyes otorgó a las mujeres las mismas oportunidades que a los hombres. En lo personal, su afición a la bebida y las drogas, y su supuesta relación lésbica con una pintora fueron los motivos alegados por su esposo para divorciarse de ella en 1930 y obtener la custodia exclusiva de su hija.

Enferma de Dercum, una adiposis que le provocaba dolores por momentos difíciles de soportar, Louise Bryant falleció el 6 de enero de 1936 en París y fue enterrada en el Cementerio Des Canards en Versalles. ​Tenía 51 años de edad. Había nacido el 5 de diciembre del año 1885, en San Francisco, California.

Periodista y militante feminista, se la recuerda como una mujer que mantuvo su apellido de soltera, defensora del control de la natalidad, el amor libre, el sufragio y la independencia económica de las mujeres.

Imagen de portada: Gentileza de Editorial Perfil CEDOC

FUENTE RESPONSABLE: Editorial Perfil por Ángel Cabaña, Profesor y Licenciado en Historia.

Historia/Feminismo/Precursora/Periodismo/Sociedad

 

Cécile Dormeau ilustra el mundo femenino con humor y honestidad brutal.

En estos tiempos en los que la feminidad y el feminismo no están invirtiendo sus normas si no que están dándoles el lugar en el que deberían haber estado siempre, muchas son las que llevan a cabo la revolución desde el amor y el humor. 

Desde esta premisa y desde la honestidad brutal es de donde nacen las ilustraciones de Cécile Dormeau, una creativa dispuesta a mostrar su realidad y la de millones de mujeres que reclaman su sitio, sus derechos y sus sentires.

Sus coloridas ilustraciones, a pesar de ser alegres, lanzan mensajes ácidos y de protesta desde la emoción y la reivindicación.

Las protagonistas de sus viñetas son mujeres sin trampa ni cartón. Con sus cavilaciones y sus frivolidades, sus espontaneidades y hábitos, sus batallas diarias y sus diversas personalidades.

cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 2
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 3
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 4

Algo que es innegable es el hecho de que nuestra sociedad tiene estándares mucho más altos para las mujeres que para los hombres. Siempre se espera de ellas que se vean lo mejor posible, que actúen cortésmente, que sonrían, que traten ciertos temas como un tabú o que ni siquiera los traten a pesar de cómo se sientan por dentro.

Cansada de esta injusticia, la ilustradora francesa Dormeau comenzó a crear ilustraciones que capturan el lado de la mujer que la sociedad no quiere ver, la realidad no como la pintan los demás, sino como la pinta ella.

cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 5
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 6
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 7
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 8
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 9
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 10
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 11
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 12
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 13
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 14
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 15
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 17
cecile dormeau feminismo feminidad ilustracion mujeres humor 18

FUENTE: CULTURA INQUIETA – Por Cécile Dormeau: Instagram

  •  Ilustración – FEMINISMO – MUJER – HUMOR –