Homenaje a Jean Cocteau

Siento en mi; atrevimiento y vergüenza a la vez.

Porque si alguien conoce profundamente la vida y obra del genio francés Jean Cocteau; esa persona es mi compatriota LAURA VALERIA COZZO, eximia investigadora como así también brillante traductora de todo lo que se conoce de Cocteau en su época, hasta el más mínimo detalle. 

Además de contar Laura con una gran colección de grabados, dibujos y bosquejos del dramaturgo, escritor y poeta. 

Disfruto leyendo su espacio en esta misma plataforma como “Mi Jean Cocteau”. 

Le pido disculpas, si algo de lo vertido a continuación no condice con la realidad histórica; ya que lo mismo corresponde a un editorial que cayó en mis manos en forma inesperada. 

Quién fue Jean Cocteau, el artista que ha inspirado a Virginie Viard para el desfile Crucero de Chanel

Escritor, cineasta, pintor… la suya fue una de las figuras más relevantes del París de la vanguardia, amado y odiado a partes iguales. Su amistad con Coco Chanel le han convertido en la inspiración de Virginie Viard.

POR SANDRA MUÑOZ

Virginie Viard ha buceado de nuevo en la historia de Chanel para rescatar la personalidad de Jean Cocteau, el escritor y cineasta francés que se convirtió en uno de los mejores amigos de Gabrielle Chanel, influenciando sin pretenderlo a la gran dama de la moda francesa. Pero, ¿quién era Jean Cocteau? 

Nacido a escasos kilómetros de la capital francesa en 1889, Cocteau vivió en el París de las vanguardias, pero no se adhirió a ninguna de ellas. Creador de un estilo propio muy personal, logró fama como poeta, novelista, dramaturgo, pintor y director de cine.

La suya no fue una infancia fácil, como la de tantos otros genios. Su padre se suicidó de un tiro en la cabeza cuando él era pequeño, y mientras que sus dos hermanos se fueron con sus abuelos, él quedó a cargo de su madre. 

Su rendimiento escolar no era todo lo bueno que se esperaba de él pero la llama de la literatura prendió pronto y con 20 años publicó su primer poemario.

 05/05/2021

Un libro y una mudanza al centro de París que le abrieron las puertas al círculo artístico parisino. Picasso, Proust, Hemingway, Stravinsky y Tennessee Williams terminarían formando parte de su círculo de amigos. 

Fue entonces también cuando conoció al fundador de los Ballets Rusos Serguéi Diáguilev y a Coco Chanel. Con ambos entabló una amistad que no sólo fructificó en el plano personal sino también en el artístico.

En 1915, Cocteau fue enviado al frente pero la Primera Guerra Mundial, más que un escenario de lucha, fue para él un lugar de inspiración, y se dedicó a tomar fotos y dibujar, granjeando el rechazo del resto de soldados. 

No fueron años fáciles para Cocteau, que perdió a su amor, el escritor Raymond Radiguet, con solo 20 años. Jean lo vivió como una auténtica tragedia que le llevó a iniciarse en el mundo de las drogas. Su adicción al opio le acompañaría toda su vida.

Jean Cocteau con Romy Schneider y su madre en Cannes en 1960.

MARKAGETTY IMAGES

No fueron años fáciles en el plano personal, pero sí años prolíficos en el plano artístico. De hecho, en 1917 formó parte del equipo creativo de Parade, el ballet para el que Erik Satie compuso la música, Picasso diseñó la escenografía y Gabrielle Chanel se encargó del vestuario. 

A Cocteau le costó ganarse a la crítica pero nunca puso en duda su absoluta modernidad y vanguardia. Jean Desbordes, con quien mantuvo una relación, le animó a publicar sin firmar El libro blanco, una novela en la que hablaba de su homosexualidad. No puso su nombre para no molestar a su madre pero firmaría ejemplares y acabaría ilustrando una edición posterior, reconociendo su autoría.

Con 40 años Cocteau realizó su primera película, La sangre de un poeta, por la que le acusaron de copiar a Buñuel

En aquellos años tuvo un romance con Natalie Paley, una princesa rusa casada. 

Unos años después llegaría una de sus cintas más famosas, La Bella y la Bestia, que se presentó en el primer festival de Cannes y estaba especialmente escrita para su pareja, el actor Jean Marais, para quien también escribiría Orfeo

Durante toda su vida, tuvo que cargar con la etiqueta de ser experto en todos los oficios pero maestro de ninguno. Algo que rebate Claude Arnaud en la biografía que escribió sobre él, definiendo “el frágil genio de Cocteau como una combinación casi imposible de vivir en el arte”.

                 En el festival de Cannes, con el actor Edgar G. Robinson y G.Pascal.      

                  BETTMANNGETTY IMAGES

En 1959 llegaría El testamento de Orfeo. Ha sido una escena de esta película la que ha inspirado el desfile Crucero 2021/22 de Chanel. “Un hombre en una cabeza de caballo desciende por Carriéres des Lumieres. Su silueta y su sombra se perciben a través de las paredes blancas. La sencillez, la precisión y la poesía de la película de Cocteau me hizo querer crear una colección muy limpia, con dos tonos muy distintos, blanco brillante y negro profundo. 

Nada mejor para captar y reflejar la luz tan amada por Cocteau y Chanel.

 Y haciéndome eco de la extrema modernidad de la película de Cocteau, quería algo bastante rockero”, ha escrito la directora creativa de Chanel, Virginie Viard, para hablar de cómo Cocteau, casi seis décadas después de su muerte, sigue siendo inspiración.

Jean Cocteau viviría sus últimos años en compañía de Édouard Dermit, a quien adoptó y nombró como único heredero. En esa época se volcó en la pintura, y decoró diversas iglesias de la Costa Azul. Su destino está unido, sin pretenderlo, al de su querida amiga Edith Piaf. Cocteau murió de un infarto a los 74 años, solo una hora después de enterarse que ella había fallecido.

Jean Cocteau con Salvador Dalí. El polifacético artista era amigo de las personalidades más influyentes de la época.

INAGETTY IMAGES

En 1964, apenas un año después de su muerte, la revista The Paris Review describió “la vivacidad de la inteligencia de Cocteau, que hizo que viviera en un mundo de imágenes aceleradas, como si una película se ejecutará en cámara rápida. 

Uno piensa en una etapa de tiempo diferente como una posibilidad real: diferentes seres humanos aparentemente todos en el mismo terreno físico viviendo en realidad a diferentes aceleraciones”.

Cómo se compuso “Para Elisa”, la obra más popular de Beethoven.

También llamada “Para Teresa” por su versión alemana Für Therese, se publicó por primera vez en 1867.

El 27 de abril de 1810, el destacado compositor alemán Ludwig Van Beethoven compuso la bagatela para piano solo llamada “Para Elisa”.

Sin embargo, algunos investigadores aseguran que Beethoven no fue el único responsable de esta trascendental obra.

En la monografía “Beethoven al piano”, escrita por Luca Chaintore, pianista y musicólogo, se explica que no existen pruebas suficientes para confirmar que Beethoven fue quien dio forma definitiva a Para Elisa.

Al margen de esta hipótesis, en 1867 el escritor de música Ludwig Nohl dio a conocer la obra basada en un manuscrito autógrafo y expresada en una transcripción.

Por qué la obra se llama Para Elisa

Existen muchas teorías en torno al interrogante sobre el nombre de la principal obra de Beethoven. La más curiosa es, quizás, aquella que dice que Ludwig Nohol se equivocó al transcribir el manuscrito original. Esta hipótesis le corresponde al escultor alemán MAl parecer, la dedicatoria no estaba muy clara y a Nohol le costó leerla. En la escritura parecía estar escrito “Elise”, que en realidad debe leerse “Therese”. Este dato explica por qué la pieza debería llamarse “Para Teresa” y no “Para Elisa”.

Y en cuanto a la famosa “Teresa” a quien Beethoven dedica su pieza, podría tratarse de Therese Malfatti von Rohrenbach zu Dezza. Esta mujer fue una joven alumna del compositor y también su amor, a juzgar por una declaración suya que data de 1810. La melodía nostálgica y un tanto penosa se debe a que Teresa se casó con un hombre austríaco, noble y funcionario estatal.

Existen otras teorías sobre posibles mujeres en quienes estaría inspirada la pieza, como por ejemplo Elisabeth Röckel, una soprano alemana que había sido amiga de Beethoven.

¿Qué es una bagatela?

El concepto bagatela proviene del italiano “bagatella”. Pertenece al movimiento romántico y posee algunas características:

  • Es una composición instrumental ágil y corta.
  • No tiene mayores pretensiones y su forma suele ser A-B-A con coda final.

En el caso de Para Elisa, se trata de un piano solo, pero algunas bagatelas se escriben para piano a cuatro manos, órgano, arpa, oboe y otros instrumentos.

Se pueden tocar en configuraciones de música de cámara, voz y piano, bandas y orquestas y hasta un coro a cappella.

Otras composiciones famosas de Beethoven

Ludwig Van Beethoven posee una extensa carrera en la que desarrolló nueve sinfonías, un concierto para violín, un concierto para piano, un triple concierto para violín, violonchelo y piano, 32 sonatas para piano, 10 para violín y piano y cinco para violonchelo y piano.

Como si fuera poco, también compuso la ópera Fidelio, 16 cuartetos de cuerda, la Missa Solemnis y un ballet: Las criaturas de Prometeo.

Dentro de las creaciones más famosas de Beethoven se encuentran:

  • Sonata Claro de Luna
  • Las ruinas de Atenas
  • No. 9

De carácter visceral, inmensa potencia y una identidad única, Ludwig Van Beetohven es uno de los principales referentes de la historia de la música.

Fuente: LA NACION – Lifestyle