Hallan por primera vez en EE.UU. un raro anfibio con forma de fideo originario de Sudamérica.

Se trata de un animal llamado cecilia de río Cauca, un ejemplar oscuro y sin patas que habita las aguas dulces de Colombia y Venezuela

La cecilia del río Cauca, originaria de Colombia y Venezuela, fue hallada por primera vez en un canal del sur de Florida, en Estados Unidos

Biólogos de Florida descubrieron en un canal de ese estado un anfibio con forma de fideo, oscuro y sin patas, conocido como cecilia del río Cauca. Esta es la primera vez que este animal es hallado en Estados Unidos, ya que, originariamente, esta especie habita aguas dulces de Venezuela y Colombia.

Los científicos estadounidenses estudian de qué manera este ejemplar puede haber arribado allí, aunque sospechan que esto pueda deberse al comercio de este tipo de animales, que son vendidos como mascotas para tener en acuarios interiores.

De acuerdo con lo informado por la página oficial del Museo de Historia Natural de Florida, un ejemplar de la cecilia -Typhlonectes natans- fue hallado en el canal Tamiami, en el sur de Florida, por biólogos de Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC).

El primer ejemplar de cecilia fue hallado en Florida en 2019, pero a partir de ahí fueron reportados más hallazgos de la misma especie en el mismo canal Tamiami, en el sur del citado estado

El primer ejemplar de cecilia fue hallado en Florida en 2019, pero a partir de ahí fueron reportados más hallazgos de la misma especie en el mismo canal Tamiami, en el sur del citado estado.

Austin Prechtel / Museo de Historia Natural de Floreid

Aunque puede parecer un gusano o una serpiente, este animal comprende un orden separado de anfibios, diferente también en las ranas, los sapos, las salamandras y los tritones. Los cecilianos pueden variar de tamaño, desde unos pocos centímetros al metro y medio de largo.

Tienen una vista demasiado pobre, de ahí que su nombre derive del término griego que se traduce como “ciegos”. Poseen tentáculos sensoriales ubicados entre los ojos y las fosas nasales, que los ayudan a encontrar su alimento.

Los biólogos que produjeron el hallazgo dijeron que existen cecilianos que viven debajo de la tierra pero que, en el caso de la Typhlonectes natans, son ejemplares que viven en aguas dulces. Si bien se han encontrado restos fósiles de antepasados de estos animales de unos 170 millones de años en el sudoeste de los Estados Unidos, esta es la primera vez que se encuentra a una especie de ese linaje en territorio estadounidense.

“No estaba en mi radar”

“Este ejemplar no estaba en mi radar. No pensé que algún día encontraríamos una cecilia en Florida. Entonces, esto fue una gran sorpresa“, señaló Coleman Sheehy, gerente de colección de herpetología del citado Museo de Florida.

Con respecto de los peligros que suele traer a un bioma la introducción de alguna especie foránea, al parecer, en el caso de esta cecilia del Río Cauca, no hay mucho de lo que preocuparse. “Se sabe muy poco sobre estos animales en la naturaleza, pero no hay nada particularmente peligroso en ellos y no parecen ser depredadores serios”, dijo Sheehy.

El nombre científico de este ceciliano es Typhlonectes natans y se comercializa como mascota para acuarios interiores

El nombre científico de este ceciliano es Typhlonectes natans y se comercializa como mascota para acuarios interiores

Museo de Historia Natural de Florida

“Probablemente comerán animales pequeños y serán devorados por los más grandes. Esta podría ser sólo otra especie no nativa en la mezcla del sur de Florida“, agregó el especialista.

Sheehy se enteró por primera vez de la aparición de la cecilia cuando los oficiales de FWC le enviaron una fotografía en 2019, desorientados por ese ejemplar parecido a una anguila, de 60 centímetros de largo que habían capturado en aguas poco profundas durante una inspección de rutina del canal Tamiami, también conocido como C-4. Canal.

Luego de que el ceciliano muriera en cautiverio, fue enviado al Museo de Florida para un análisis más detallado. Desde entonces, Sheehy ha recibido varios otros especímenes e informes de cecilias en el canal y en breve realizará un trabajo de campo en el área para determinar su número y rango.

El Typhlonectes natans es la cecilia más común en el comercio de mascotas y se reproduce en cautiverio, dando a luz crías vivas. Debido a que esta especie generalmente se mantiene en acuarios en el interior y no puede escapar fácilmente, Sheehy sospecha que alguien desechó a sus mascotas no deseadas en el canal.

Biólogos de Florida descubrieron en un canal de ese estado un anfibio con forma de fideo, oscuro y sin patas, conocido como cecilia del río Cauca. Esta es la primera vez que este animal es hallado en Estados Unidos, ya que, originariamente, esta especie habita aguas dulces de Venezuela y Colombia.

Y así habría comenzado esta población de cecilia del río Cauca tan lejos de sus hábitats originarios.

FUENTE: LA NACIÓN – Sociedad

Descubren tesoros “arqueológicos” incluyendo fruta de 2.400 años en una ciudad antigua de Egipto.

Descubren una ciudad egipcia de más de 3.000 años

(CNN) — Una serie de “tesoros” arqueológicos, como cerámicas griegas y cestas de mimbre de 2.400 años de antigüedad llenas de fruta, fueron descubiertos en los restos de la antigua ciudad hundida de Thonis-Heracleion, frente a la costa egipcia.Thonis-Heracleion fue el mayor puerto mediterráneo de Egipto antes de que Alejandro Magno fundara Alejandría en el 331 a. n. e.

Un equipo del Instituto Europeo de Arqueología Subacuática (IEASM), dirigido por el arqueólogo marino francés Franck Goddio, lleva años estudiando la zona.

La misión de 2021, llevada a cabo en estrecha colaboración con el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, reveló “resultados extremadamente interesantes” en el yacimiento de Thonis-Heracleion, en la bahía de Aboukir, dijo el IEASM en un comunicado el mes pasado.

A lo largo del canal de entrada noreste de la ciudad sumergida, el equipo encontró los restos de un gran túmulo, una zona funeraria griega. Estaba “cubierto de suntuosas ofrendas funerarias” que se remontan a principios del siglo IV a. n. e., dijo el IEASM.

El cúmulo tiene unos 60 metros de largo y ocho de ancho, y “parece una especie de isla rodeada de canales”, añadió el IEASM.

“Por todas partes encontramos pruebas de material quemado”, dijo Goddio, citado en el comunicado del IEASM. “Deben haber celebrado allí ceremonias espectaculares. El lugar debió de estar sellado durante cientos de años, ya que no hemos encontrado ningún objeto posterior a principios del siglo IV a. n. e., aunque la ciudad siguió viviendo durante varios cientos de años después”.

Enormes bloques del destruido templo de Amón en Thonis-Heracleion cayeron sobre una galera, que estaba amarrada al lado, y la hundieron. Siglo II a.C. Foto: Christoph Gerigk ©Franck Goddio/Fundación Hilti

Entre las ofrendas, que incluían “cerámica griega de lujo importada”, los arqueólogos hicieron un descubrimiento aún más sorprendente: cestas de mimbre que aún estaban llenas de semillas de uva y doum, el fruto de una palmera africana que suele encontrarse en las tumbas, según el IEASM.

“Han permanecido intactas bajo el agua durante) 2.400 años, tal vez porque en su día fueron colocadas dentro de una habitación subterránea o fueron enterradas poco después de ser ofrecidas”, dijo el IEASM.

El descubrimiento “ilustra maravillosamente la presencia de mercaderes y mercenarios griegos que vivían en Thonis-Heracleion, la ciudad que controlaba la entrada a Egipto en la desembocadura de la rama Canópica del Nilo”, dijo el IEASM.

A los griegos se les permitió establecerse en la ciudad durante el período faraónico tardío y construyeron sus propios santuarios cerca del enorme templo de Amón.

Sin embargo, según los investigadores, varios terremotos seguidos de marejadas hicieron que una porción de 110 kilómetros cuadrados del delta del Nilo se hundiera bajo el mar, llevándo consigo las ciudades de Thonis-Heracleion y Canopus. El IEASM “redescubrió” Thonis-Heracleion en 2000 y Canopus en 1999.

El dios Bes era considerado el protector de la gente en su vida cotidiana. También era venerado como protector de las mujeres embarazadas. Oro, siglos V a IV a.C., Thonis-Heracleion. Foto: Christoph Gerigk ©Franck Goddio/Fundación Hilti

Durante su misión de 2021, en otra zona de la ciudad, Goddio y su equipo encontraron sumergida bajo las aguas una galera ptolemaica, que se hundió tras ser golpeada por enormes bloques del templo de Amón, según el IEASM.

La galera estaba amarrada en el canal que corría a lo largo de la cara sur del templo cuando el edificio fue destruido durante un “cataclismo” en el siglo II a. n. e., según el IEASM.

La caída de bloques del templo protegió la galera hundida clavándola en el fondo del canal, que luego se llenó de escombros. Los arqueólogos pudieron detectar la galera utilizando “un prototipo de perfilador de fondo de última generación”, dijo el IEASM. Esta avanzada tecnología es capaz de determinar las propiedades físicas del fondo marino y definir la información geológica a pocos metros de profundidad.

“Los hallazgos de galeras de este periodo siguen siendo extremadamente raros”, explicó Goddio. “El único ejemplo hasta la fecha es la nave púnica Marsala (235 a. n. e). Antes de este descubrimiento, los barcos helenísticos de este tipo eran completamente desconocidos para los arqueólogos

FUENTE: Por Radina Gigova – CNN en español 

El gran tiburón blanco huye…

…ante la presencia de este superdepredador de los océanos.

A pesar de que en la cultura popular el tiburón blanco es considerado el rey de los mares, un estudio revela su mayor terror: las orcas.

Ni siquiera todas sus hileras de dientes afilados le son suficientes para contrarrestar un ataque así. El tiburón blanco debe de ser diligente al encontrarse con una manada de orcas. En muchas ocasiones, la mejor opción para sobrevivir a una jornada de cacería es escapar. Incluso en las profundidades hostiles de los mares, la especie tiene claro que una familia organizada —y hambrienta— de estos animales es una sentencia de muerte segura.

Cacería en familia

tiburón blanco

Foto: Getty Images

 

Los tiburones blancos no se caracterizan por tener muy buena vista. Por el contrario, como otras especies hermanas, se guían por el campo electromagnético del planeta para encontrar el camino a casa. De la misma manera, compensan su carencia de visión con un sentido del olfato revolucionado. Con todo esto, el hecho de que las orcas sean animales monocromáticos les representa un peligro más.

A pesar de que el tiburón blanco pertenece a un linaje de depredadores poderosos, las orcas tienen una ventaja considerable sobre ellos. A diferencia de los tiburones, ellas cazan en conjunto. Después de largos años de entrenamiento, las orcas dominan diversas técnicas de ataque y cacería, que aprenden de sus abuelas desde muy jóvenes. En contraste, ellos llevan vidas en solitario.

De acuerdo con un artículo publicado en Nature Scientific Reports, los tiburones —así como otras especies más pequeñas— prefieren huir cuando un grupo de orcas se acerca. Ellos saben que no tienen oportunidad contra una familia hambrienta. Aunque los tiburones blancos pueden comer tranquilamente elefantes marinos, las ‘ballenas asesinas’ son un asunto completamente diferente. Para ellas, la unión sí hace la fuerza.

Las orcas han devorado una enorme cantidad de tiburones blancos y podrían estar detrás de su desaparición en Sudáfrica.  

Mejor de lejos

tiburón blanco

Foto: Getty Images

Para comprender el fenómeno a más profundidad, los científicos del Monterrey Bay Aquarium marcaron a 165 tiburones blancos jóvenes. De esta manera, los pudieron rastrear y observar en los Farallones entre 2006 y 2013. En ese tiempo, encontraron un mismo patrón de comportamiento: «[cuando] las orca entraron al área, los tiburones salieron disparados del sureste de Farallón y las islas cercanas», escriben los autores.

El terror por estos superdepredadores de los mares es tal, que los tiburones blancos no regresaron ahí en un año entero. No importó que las orcas estuvieran de paso por ahí —los escualos les tienen terror. En el momento de la verdad, no importa que los tiburones miden más de cinco metros y tengan varias hileras de dientes para defenderse: la habilidad en conjunto de las orcas para cazar es mucho superior.

Incluso cuando los tiburones blancos se detienen para comer, los investigadores observaron cómo las orcas no desperdiciaron una sola oportunidad para atacar. En una ocasión, mataron a un ejemplar joven a golpes, para después aprovechar su hígado como cena. En las profundidades de los mares, descubrieron los expertos, es mejor mirar a las orcas desde lejos.

FUENTE: Andrea Fisher – NATIONAL GEOGRAPHIC

Hallazgo de cepas de levadura – ¿Feroz competencia o estrategia de marketing? Final

El NCYC tiene alrededor de 600 cepas de elaboración de cerveza en sus archivos, algunas de las cuales fueron depositadas por cervecerías del Reino Unido que enfrentaron el cierre durante las crisis económicas de las décadas de 1950 y 1960.

Los cerveceros ahora comienzan a reconocer que pueden diversificar sus productos

Los cerveceros ahora comienzan a reconocer que pueden diversificar sus productos. Pexels

Algunas de estas cepas apenas se utilizaron desde entonces.

 Nueno-Palop dijo que los cerveceros ahora comienzan a reconocer que pueden diversificar sus productos, usando quizás una cepa con una conexión histórica con su ubicación en el Reino Unido.

Un viejo legado

Esta idea de que las levaduras históricas pueden impartir herencia además de sabores interesantes se está imponiendo fuera del mundo de la cerveza. Alan Bishop tiene el título de alquimista y destilador principal en Spirits of French Lick, una destilería en Indiana, Estados Unidos.

La compañía fabrica una variedad de licores, incluidos bourbon, ron y gin. En los últimos años, Bishop se dedicó a la bioprospección con la esperanza de recolectar cepas de levadura abandonadas en antiguas destilerías de Indiana y Kentucky.

Por lo general, lleva a estos sitios un frasco de mosto, el líquido que contiene los azúcares del grano que se fomentará. Tan solo lo deja abierto, expuesto al aire. Entonces, la levadura se deposita naturalmente en el mosto, lo que permite que comience la fermentación.

A veces, Bishop también refriega el interior de jarras viejas en destilerías cerradas, para retirarles la levadura. Explicó que en sus alrededores hay muchas destilerías desaparecidas, porque la industria artesanal de los productores de whisky y bourbon que había en EE.UU. en el siglo 19 cerró con la prohibición, un período entre 1920 y 1933 cuando la producción, importación y venta de bebidas alcohólicas se volvió ilegal en todo el país.

Bishop aún no ha enviado ninguna de sus cepas bio prospectadas para análisis genético, por lo que no puede saber su procedencia exacta. Pero sí está seguro de que el uso de levaduras alternativas marca la diferencia en las bebidas que él y sus colegas producen.

Por ejemplo, señaló que una cepa en particular que recogió del sitio de la destilería Daisy Spring Mill, en un parque estatal de Indiana, confiere potentes sabores de canela a la bebida fermentada.

Con esta experimentación surge la oportunidad de desarrollar bebidas nuevas e interesantes, pero también conectar la destilería Spirits de French Lick con el área local y su legado, argumentó Bishop. En general, cree que los destiladores están perdiendo la oportunidad de buscar cepas de levadura más variadas para su producción.

Las farmacéuticas también podrían beneficiarse de las levaduras bioprospectadas

Las farmacéuticas también podrían beneficiarse de las levaduras bio prospectadas – BBC Mundo

“No se presentó mucha atención a la levadura en la destilación, lamentablemente, al menos en los últimos 100 años. Cada una de estas variedades de levadura tiene sus propias características”, manifestó. Argumentó que las diferencias de sabor que se desarrollan al fermentar bebida no desaparecerán siquiera después que se procese y madurez en barricas durante meses, o años.

“Cápsulas de tiempo”

La diversificación de levadura podría beneficiar a todo tipo de industrias. Por ejemplo, podría ayudar a los fabricantes de perfumes a crear mejores fragancias. Las levaduras se utilizan a veces para producir las sustancias químicas complejas de un aroma cuando no se pueden obtener fácilmente a partir de otros ingredientes.

En los últimos años, levaduras modificadas genéticamente se han vuelto disponibles a una escala como para usarlas en la producción comercial. Entre los pioneros en este enfoque está la empresa de biología sintética Ginkgo Bioworks, en EE.UU.

Thomas señala que la levadura Debaryomyces que se encuentra en la cerveza del Wallachia también parece ser tolerante a metales pesados como el arsénico y el plomo. Eso puede significar que sería una buena levadura de biorremediación, usada para absorber contaminantes en un ambiente, para limpiarlo.

El agua subterránea contaminada con arsénico se relaciona con problemas de salud en lugares como la costa oeste de Sudamérica, Medio Oriente o India, dijo Thomas. Las farmacéuticas también podrían beneficiarse de las levaduras bio prospectadas. Muchos medicamentos se elaboran con la ayuda de levaduras usadas para cultivar determinadas sustancias químicas. Algunos sugieren que se podría encontrar levaduras aún mas eficientes para este propósito en el medio ambiente, tal vez en el mar.

Además, los fabricantes de pan podrían recurrir a levaduras nuevas -de hecho, viejas- en la búsqueda de diversificar sus productos. En 2020, Seamus Blackley, el creador de la consola de videojuegos Xbox original, anunció que había recreado un pan egipcio utilizando cultivos de levadura extraídos de recipientes para hornear del antiguo Egipto.

Los antiguos egipcios fueron los primeros en hornear pan, pero las levaduras que usaban probablemente eran diferentes a las actuales

Los antiguos egipcios fueron los primeros en hornear pan, pero las levaduras que usaban probablemente eran diferentes a las actuales.

Dos científicos que ayudaron a Blackley en su tarea aún investigan cepas de levadura egipcias y analizan la composición genética de la levadura utilizada en ese experimento, con el fin de averiguar qué contribución pueden haber hecho las cepas antiguas al pan.

Blackley dijo que el equipo pretende lanzar un programa de muestreo de ADN más extenso, con el fin de analizar otros artefactos y sitios arqueológicos.

Pero como se trata de algo vivo en un ambiente en constante cambio, es difícil saber con certeza si una cepa de levadura extraída de la naturaleza realmente desciende directamente de una usada en la producción histórica de alimentos, aclaró Caiti Smukowski Heil, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, en EE.UU.

Esa es una de las razones por las que los naufragios son tan especiales, señala: si logras extraer la levadura de una botella sellada que ha estado en condiciones oscuras, frías y estables durante muchos años, puedes estar seguro de que has recuperado la levadura original utilizada para hacer ese producto.

De cualquier manera, aseguró, existe una “enorme diversidad de levaduras sin explotar”. Las panaderías comerciales, por ejemplo, se basan en gran medida en las cepas estándar de Saccharomyces cerevisiae. Pero las levaduras silvestres o las cepas históricas que han dejado de usarse podrían ser mejores opciones para la producción moderna.

“Las especies de levadura fuera de Saccharomyces cerevisiae suelen ser más tolerantes a cosas como el uso de masa congelada y a veces incluso tienen una mayor capacidad de fermentación”, señaló Heil.

Thomas señaló que quiere tomar muestras y estudiar la levadura de recipientes sellados en otros naufragios o “cápsulas de tiempo” de bebidas bien conservadas. Y al estudiar la genética de cepas de levadura antiguas, también pueden identificarse genes previamente desconocidos pero deseables, que influyan en la levadura genéticamente modificada en el futuro.

Pero el naufragio de Wallachia es un recordatorio de lo afortunados que somos al tener acceso a un puñado de levaduras históricas que podemos asociar con seguridad a un momento y lugar específicos. En los cerca de 30 años transcurridos desde que Hickman se sumergió allí, ha sido testigo de cómo el naufragio se deteriora con el tiempo.

Las estructuras y pasarelas por encima y alrededor de la sala de máquinas se derrumbaron. Las grietas en las paredes envejecidas del barco se ensancharon. La embarcación se desintegra. ”Posiblemente dentro de los próximos 20 a 30 años, desaparecerá por completo”, aclaró.

Es probable que el Wallachia se lleve las botellas de cerveza restantes mientras se deshace lentamente en el fondo del mar. Una conexión valiosa con los cerveceros del siglo 19 se irá para siempre, y se llevará consigo las preciosas levaduras que hay en botellas olvidadas.

FUENTE: LA NACIÓN – BBC Mundo – Por Chris Baraniuk

Hallazgo de cepas de levadura – ¿Feroz competencia o estrategia de marketing? Parte I

El tesoro oculto en las botellas de cerveza de un barco hundido hace 120 años.

Cepas de levaduras antiguas son buscadas en naufragios, cervecerías abandonadas y otros lugares con la esperanza de que puedan ser “resucitadas” para su uso en diferentes industrias

Preservadas en la bodega de este navío, había hileras de botellas de vidrio con cerveza, enterradas parcialmente en el lodo marino.

Cuando el buzo pasaba con cuidado por una de las escotillas hacia la bodega hundida, pudo ver el tesoro del naufragio que le aguardaba. Había estado ahí durante más de 100 años. Pero ahora parte de ese tesoro estaba a punto de emerger de las profundidades del mar.

El explorador, Steve Hickman, un técnico de buceo y buceador aficionado, llevaba consigo una pequeña bolsa de red. El tesoro que buscaba era cerveza. Preservadas en la bodega de este navío, había hileras de botellas de vidrio con cerveza, enterradas parcialmente en el lodo marino.

Apenas movió la primera botella, el sedimento se agitó y formó enormes nubes. Hickman quedó a ciegas. Pero él conocía bien este naufragio: lo había visitado varias veces antes. Así que siguió adelante, tanteando más botellas en la penumbra. Luego de embolsar algunas, se marchó y su equipo llevó con cuidado las botellas a la superficie.

El naufragio era el Wallachia, un carguero que se hundió en 1895 frente a la costa escocesa tras colisionar con otro barco en medio de una densa niebla. El Wallachia acababa de salir de Glasgow, Escocia, y estaba repleto de varios tipos de carga, incluidos grandes contenedores de una sustancia química llamada cloruro de estaño.

Pero el barco también tenía millares de botellas con bebidas alcohólicas a bordo. Muchas de esas botellas se preservaron en las aguas heladas del fondo del mar, donde permaneció el barco por más de un siglo. Desde que empezó a bucear en el Wallachia en la década de 1980, Hickman recuperó decenas de botellas que contenían whisky, gin y cerveza.

Pero su reciente visita, un trabajo en equipo con varios compañeros de buceo, derivó en algo inusitado.

“Resucitar” levaduras

Las botellas recuperadas fueron entregadas a científicos de una firma de investigación llamada Brewlab, que junto a colegas de la Universidad de Sunderland en el Reino Unido, logró extraer levadura viva del líquido que había dentro de tres de ellas. Esa levadura la usaron en un intento de recrear la cerveza original.

La cerveza en las botellas halladas en el Wallachia olía muy mal, pero su levadura puede tener un valor inestimable.

En 2018, un intento similar en Tasmania había usado levadura de botellas de cerveza de 220 años halladas en un naufragio para recrear una bebida del siglo 18. Sin embargo, el estudio de la levadura del Wallachia reveló una sorpresa.

Esas cervezas contenían un tipo inusual de levadura y el equipo detrás del trabajo evalúa ahora si esa cepa perdida hace mucho tiempo podría aplicarse en la elaboración de cervezas modernas, incluso para mejorarlas.

Este es apenas un ejemplo de un campo de investigación creciente entre los fabricantes de cerveza y otros fermentadores de bebida que buscan cepas olvidadas de levadura, con la esperanza de que se les pueda dar un buen uso. Eso significa ir a cazarlas en botellas halladas en naufragios, fregar viejas ollas y recolectar muestras de destilerías en ruinas donde aún puede haber variedades fabulosas.

Este tipo de búsqueda se llama bioprospección, y “resucitar” levaduras históricas podría tener varias aplicaciones, desde limpiar la contaminación hasta ayudar en la producción de aromas para la industria del perfume.

“El olor más atroz”

Hickman recordó que cuando comenzó a recolectar botellas de cerveza del Wallachia en la década de 1980, ésta aún era (casi) bebible. Él y sus amigos llevaron las botellas a casa y las vertieron en vasos. Recuerda que la bebida, de casi 100 años entonces, se asentó lentamente y desarrolló una espuma espesa y cremosa, casi como la cerveza Guinness.

Pero hasta ahí llegó la magia. ”Tenía el olor más atroz”, dijo Hickman y agregó: “Una especie de olor salado y putrefacto. Creo que esa sería la mejor descripción”. El sabor, agrega, tampoco era mucho mejor. Las botellas tenían otras sorpresas, incluido el hecho de que explotaban, señaló Hickman.

A medida que se ajustaban a la presión más baja sobre el nivel del mar, los gases dentro de los recipientes se extendían hasta romper a veces el vidrio. Una vez, Hickman dejó una botella en la mesa de la cocina de la casa de sus padres y estalló mientras estaban en otra habitación, rociando cerveza apestosa y en putrefacción por todas partes.

Tardó mucho en limpiarla, recordó. Ahora la cerveza se ha deteriorado aún más… y él ni intentaría beberla. En general, tomar bebidas antiguas podría ser inseguro porque se desconoce si contienen bacterias o químicos dañinos.

No obstante, algunos de los compañeros de buceo de Hickman pudieron probar cerveza fresca creada por Brewlab usando cepas de levadura aisladas de las viejas botellas del Wallachia. Andy Pilley, un topógrafo y buceador aficionado que participó de la expedición para recolectar cerveza del naufragio, es uno de los que probó el resultado: una cerveza negra de 7.5% de graduación alcohólica. “Sentí café y chocolate”, dijo.

Muchas botellas encontradas a bordo del Wallachia permanecen cerradas, pese a haber pasado más de 100 años inmersas.

La importancia de las cepas

Fue Pilley quien decidió enviar la cerveza del Wallachia a Brewlab, después que escuchara hablar por casualidad de la empresa en un restaurante. Los científicos de esa empresa derivada de la Universidad de Sunderland estudiaron cepas de levadura y técnicas de elaboración de cerveza durante años.

El fundador de la compañía, Keith Thomas, dijo que cuando la cerveza del Wallachia llegó a su laboratorio la trataron con la mayor precaución.

Esto implicó abrir las botellas en un armario especial lleno de aire estéril, para proteger a los científicos de cualquier posible patógeno en la cerveza. Esta medida también aseguró que las muestras no se contaminaran con cepas de levadura moderna.

Las pruebas genéticas revelaron que la cerveza del Wallachia contenía dos tipos diferentes de levadura: Brettanomyces y Debaryomyces. En un artículo sobre el tema, Thomas y sus colegas explican que es inusual encontrar Debaryomyces en una cerveza histórica, aunque este tipo de levadura apareció en algunas cervezas belgas elaboradas por fermentación espontánea, cuando se deja expuesto al medio ambiente el líquido pre-fermentado para que las cepas de levadura se depositen en él.

Algunas de las cepas de levadura más comunes utilizadas en la elaboración de cerveza son de la especie Saccharomyces cerevisiae. Por lo general, la fermentación ocurre cuando las levaduras consumen los azúcares en granos malteados, como la cebada.

La levadura convierte estos azúcares en alcoholes, dióxido de carbono y varios subproductos. Algunos de esos subproductos imparten sabor. Por lo tanto, cada cepa diferente de levadura, al metabolizar a su manera, producirá un perfil de sabor diferente en el producto fermentado.

Todo se reduce al genoma de la cepa en cuestión. O cepas, en plural, en el caso de la cerveza del Wallachia.

La industria moderna de cerveza podría beneficiarse con la bioprospección

La industria moderna de cerveza podría beneficiarse con la bioprospección – Shutterstock – Shutterstock.

¿Una cerveza mejor?

La mayoría de los cerveceros modernos no varían mucho la levadura que usan, aunque es común que experimenten con otros ingredientes, como el grano que fermentan o los lúpulos que agregan más adelante en el proceso para darle sabor. Hay fabricantes de bebidas y científicos que argumentan que el uso de cepas de levadura más diversas también puede influir fuertemente en el sabor y la robustez del producto final.

En resumen, probar una levadura inusual podría resultar en una cerveza mejor. Por eso muchos están recurriendo a cepas del pasado, olvidadas. Thomas está satisfecho con los resultados del estudio de la cerveza del Wallachia. Dijo que la combinación de las dos levaduras que encontraron en la cerveza de 126 años quizás pueda inspirar innovaciones en la industria cervecera actual.

Las levaduras parecen impartir una especie de carácter de granja o de “caballo mojado”, agrega. Tal vez esto no suene demasiado atractivo, pero, con moderación, sabores terrosos como ese podrían ayudar a un cervecero experto a crear una bebida única y rica.

Después de todo, la elaboración de cerveza es un acto de equilibrio. Pensemos en la cerveza ácida: demasiada acidez sería desagradable pero, en el nivel justo, puede ser una mezcla refrescante. Los cerveceros experimentan con alternativas a la Saccharomyces cerevisiae. Las cepas de Brettanomyces, por ejemplo, suelen usarse para hacer cervezas ácidas.

Pero hay muchas cepas de levadura esperando que los cerveceros las descubran, argumenta Carmen Nueno-Palop de la Colección Nacional de Cultura de Levadura (NCYC, por sus siglas en inglés), parte del Instituto Quadram en el Reino Unido.

“Se puso mucho énfasis en el lúpulo”, dijo en referencia a las innovaciones recientes en la industria de la cerveza. Sin embargo, señaló que algunos cerveceros pueden producir diferentes variedades usando la misma levadura. ”Quiero transmitir a los cerveceros la importancia de elegir la cepa adecuada”, agregó.

Cerca de cuatro años atrás, Nueno-Palop y sus colegas llevaron a cabo un experimento en el que elaboraron 33 cervezas básicamente idénticas, excepto por la levadura. El equipo eligió una cepa diferente para cada cerveza y comenzó analizando el ADN de las cepas, que resultó ser diverso.

“Me sorprendió mucho”, dijo y continuó. “Todos eran diferentes entre sí”. Las cervezas también variaron mucho en términos de sus perfiles de sabor. 

FUENTE: LA NACIÓN – BBC Mundo – Por Chris Baraniuk