El onanista de Pompeya.

Lo primero es lo primero

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Reconozco que, de mis tres tenores de la semana, el que siempre me cuesta más trabajo seleccionar es, por así decir, el personaje más positivo de los últimos días. A menudo recurro a muertos gloriosos de los que se cumple el centenario de su nacimiento –cuesta Dios y ayuda encontrar a alguien que me caiga bien entre los fenómenos de feria que suelen copar la actualidad-, pero hoy me he superado a mí mismo, ya que no tengo ni idea de quien era, de cómo era y de a qué dedicaba el tiempo libre (bueno, eso sí, como enseguida se verá) ese hombre que murió hace 2000 años en Pompeya, durante la erupción del Vesubio (que ríete tú de lo de La Palma) y cuya imagen se ha hecho viral desde que la colgó en las redes el profesor Massimo Osanna, director del Parque Arqueológico de Pompeya.

Este sujeto ha alcanzado gran popularidad entre los elementos más chocarreros de la red de redes por el aspecto que presenta y que conserva desde que la lava lo envió al otro mundo mientras él se dedicaba a sus cosas: las fotos nos muestran a un caballero aparentemente desnudo (la ropa debió ser lo primero en desaparecer) y con la mano en los genitales, que parecen hallarse en estado de erección. Es decir, que mientras el volcán se disponía a devorarlo, parece que él entretenía la espera meneándosela (con perdón). Cabe también la posibilidad de que solo estuviera rascándose los huevos (perdón de nuevo), pero creo que en ambos casos nos hallamos ante un sujeto singular y yo diría que hasta admirable: hay que tener mucho cuajo en una situación así para que la muerte te pille no corriendo, sino despidiéndote adecuadamente de tus gónadas.

Si optamos por la teoría del onanismo, el tipo se me antoja un ejemplo de sangre fría: como ha visto que la va a dañar en breve, intenta aprovechar el tiempo que le queda en este valle de lágrimas para una última pajita. No sabemos si la lava lo pilló ya aliviado o si estaba a medias: en el primer caso, ahí tenemos a un hombre que se fue de este mundo satisfecho y relajado; en el segundo, lo que queda es un tipo que se fue al más allá frustrado y convencido de que semen retentum venenum est. En ambos casos, la pregunta es: ¿por qué prefirió, en vez de salir corriendo, salir así de esta vida?

No debemos descuidar la teoría de que solo estaba rascándose los genitales. Hay que tenerlos de titanio para elegir aliviarlos de sus picores en vez de salir los pies para que los quiero. Lo cual me lleva a la conclusión de que este santo varón, fuera cual fuese la naturaleza de su actividad escrotal, no se enteró de nada hasta que fue demasiado tarde y siguió con sus cosas como si el volcán de marras no se dispusiera a devorarlo de un momento a otro (se han dado casos en la Historia: un amigo me habló en cierta ocasión de un conocido suyo mexicano que no se enteró del mayor terremoto registrado en el país en los últimos cien años, ¡y encima sobrevivió y, como el reloj se le había parado a la hora del seísmo, siguió durmiendo porque creía que aún no había llegado la hora de ir a trabajar!).

Uno, que es de naturaleza poética, prefiere pensar que el onanista de Pompeya optó por un último orgasmo. Y ahí radica su grandeza.

Imagen de Portada: Gentileza de Crónica. España

FUENTE RESPONSABLE: Crónica de España por Ramón de España.

Pompeya/Secretos ocultos/Arqueología/Sociedad

Un grupo de niños encuentra el fósil de una nueva especie de pingüinos durante una excursión.

El fósil hallado por los niños se corresponde con un pingüino gigante, cuyas patas largas le darían una altura erguida de 1,4 metros.

Encontrar un fósil cuando eres un niño debe ser muy emocionante. Pero si ese fósil de repente se convierte en una especie nunca antes descubierta, la emoción se transforma en un enorme júbilo. Eso precisamente debió ser lo que vivió un equipo de escolares de Nueva Zelanda, cuando en 2006 halló los restos de un pingüino gigante durante una excursión.

Los niños formaban parte del Hamilton Junior Naturalist Club (JUNATS), dedicado precisamente a promover este tipo de actividades al aire libre entre los más jóvenes. Todos eran pequeños exploradores, deseosos de encontrar tesoros escondidos en la naturaleza. Pero sin duda ninguno imaginaba en lo que se convertiría aquella salida al campo.

Si desea conocer más del estudio en Journal of Vertebrate Paleontology, cliquee por favor en lo escrito en “negrita”

Han hecho falta 15 años para que finalmente se publique un estudio en Journal of Vertebrate Paleontology, con la colaboración de científicos de la Universidad de Massey. Mientras, aquellos niños se han convertido en adultos, varios de ellos científicos. Quizás precisamente porque aquel gran descubrimiento les sirvió para avivar aún más un amor por la ciencia; que, sin duda, todavía tiene mucho más que crecer.

El sorprendente hallazgo de un fósil de pingüino gigante.

La excursión precisamente estaba programada para que los niños disfrutaran de un día en busca de fósiles. No es difícil encontrarlos en Nueva Zelanda si se va con una persona tan experimentada como Chris Templer, el director del Club.

Por eso, que hallaran un fósil no fue sorprendente. La sorpresa fue comprobar que se trataba de un pingüino gigante. Se han encontrado varias especies en la zona, especialmente en las regiones de Otago, Canterbury, Taranaki y Waikato. Inicialmente se pensó que debía corresponderse con alguna de las de Waikato, pues esta es la región en la que tuvo lugar la excursión.

El pingüino se parecía a otra especie ya descrita, pero tenía las patas más largas.

Sin embargo, cuando los fósiles se pusieron a disposición de científicos de la Universidad de Massey y el Museo Bruce, estos descubrieron que era una nueva especie.

En realidad, tenía un gran parecido con los pingüinos Kairuku, hallados previamente en Otago. Sin embargo, un escaneo en 3D y una posterior comparación con huesos de esta y otras especies permitió comprobar que las patas eran mucho más largas. De hecho, fue por este motivo por el que se bautizó como Kairuku waewae roa, ya que esta segunda palabra en maorí significa patas grandes.

Estas extremidades marcaron una gran diferencia, pues debieron darle una gran altura al caminar erguidos, de unos 1,4 metros, y también debieron influir notablemente en su forma de nadar.

Tiempos remotos

En cuanto a la antigüedad del fósil, parece ser que este pingüino caminó sobre la Tierra hace 27,3-34,6 millones de años, una época en la que buena parte de Waikato se encontraba sumergida bajo el agua. 

Varios de los niños ahora adultos que participaron en el hallazgo se han mostrado emocionados en el comunicado emitido tras la publicación del estudio. Y no es para menos. Dicen que en la vida todos deberíamos plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo. ¿Pero qué pasa con los fósiles? ¿Es que nadie piensa en la emoción de descubrir una nueva especie?

Imagen de portada: Gentileza HIPERTEXTUAL

FUENTE RESPONSABLE: HIPERTEXTUAL Por Azucena Martín

Ciencia/Paleontología/Hallazgo/Nueva especie de pingüino/

Pompeya: la “excepcional” carroza descubierta por los arqueólogos en las ruinas romanas.

Un equipo de arqueólogos ha descubierto en Italia una carroza ceremonial cerca de las ruinas de la antigua ciudad romana de Pompeya.

El carruaje, de 4 ruedas, fue hallado cerca de un establo donde en 2018 ya habían salido a la luz los restos de tres caballos.

Los expertos creen que la carroza se usaba en fiestas y desfiles.

Los arqueólogos han descrito el hallazgo como “excepcional” y han destacado que se encuentra en un “excelente estado de conservación”.

Pompeya, destruida por una erupción del volcán Vesubio en el 79 d. C. es un tesoro arqueológico que sigue sorprendiendo a los investigadores.

La erupción enterró la ciudad en una gruesa capa de ceniza, lo que preservó los restos de muchos de sus edificios y habitantes, que hoy pueden observarse casi como se encontraban en el momento en que el volcán acabó con Pompeya.

La carroza se localizó en un pórtico de dos niveles que conectaba con los establos en una antigua villa en Civita Giuliana, al norte de los muros de la ciudad.

Uno de los restos de Pompeya.

FUENTE DE LA IMAGEN – EPA

Un comunicado emitido por el sitio arqueológico detalló que el carruaje tiene “elementos de hierro, hermosos adornos de bronce y estaño” así como cuerdas y elementos florales que estaban “casi intactos”.

Los arqueólogos dicen que los esfuerzos para recuperar la carroza llevaron semanas después de que se descubriera en una excavación el 7 de enero.

Los frágiles materiales requirieron un particular cuidado y técnicas especiales, como el uso de moldes de yeso para desenterrarlo sin causar daños.

Arqueólogos trabajando en la recuperación del carro.

FUENTE DE LA IMAGEN -REUTERS

Los arqueólogos trabajaron durante semanas para recuperar la carroza sin causarle daños.

Dos figuras en el carro.

FUENTE DE LA IMAGEN –  REUTERS.

Una hipótesis es que se usó para llevar a una recién casada a su nueva casa.

La operación se llevó a cabo con la colaboración de un departamento de la Fiscalía ante el auge de intentos de criminales que buscan saquear el yacimiento usando túneles clandestinos y otras técnicas.

“Un descubrimiento extraordinario”

Las autoridades describieron la carroza como un hallazgo sin igual en otros descubrimientos arqueológicos llevados a cabo en Italia.

“Este es un hallazgo extraordinario que aumenta nuestro conocimiento del mundo antiguo”, dijo Massimo Osanna, director del yacimiento de Pompeya en una nota de prensa.

Silueta del carruaje bajo los restos de la erupción.

FUENTE DE LA IMAGEN – EPA

Los expertos creen que se trata de un pilentum,una carroza ceremonial de cuatro ruedas.

Elementos decorativos en el carro.

FUENTE DE LA IMAGEN – EPA

Se encontró junto a los restos de varios caballos. Uno de ellos aún tenía los arreos.

Dijo que algunos de los adornos de la carroza indican que era usado en fiestas de la comunidad, y posiblemente en bodas.

“Teniendo en cuenta que las fuentes antiguas aluden al uso del Pilentum por sacerdotisas y damas, no puede descartarse que haya podido utilizarse en rituales relativos al matrimonio, para llevar a la novia a su nueva casa”. 

Dario Franceschini, ministro de Cultura de Italia afirmó que Pompeya “continúa asombrándose con sus descubrimientos y seguirá haciéndolo por muchos años, con más de 20 hectáreas por excavar aún”.

La antigua Pompeya, a unos 23 kilómetros al sudeste de Nápoles, es uno de los lugares Patrimonio de la Humanidad declarados por la Unesco.

En circunstancias normales es uno de los destinos turísticos más populares en Italia, pero actualmente está cerrada por la pandemia de covid.

Imagen de portada: Gentileza de BBC Mundo

FUENTE: BBC Mundo – Redacción/Arqueología/Hallazgos/Pompeya

Para quedarse boquiabierto con “Muchacha leyendo una carta”.

La Galería de los Maestros Antiguos de Dresde exhibe por primera vez ‘Muchacha leyendo una carta’ tras destapar el Cupido que se escondía en el cuadro del pintor holandés

Una exhaustiva investigación en torno a La chica de la perla, una de las pinturas más fascinantes y cautivadoras de Johannes Vermeer (1657-59),  revelaba meses atrás que la joven poseía delicadas pestañas y que la perla que luce a modo de pendiente no era tal, sino que se  trata de una ilusión óptica, de un punto focal en la pintura. 

Sin embargo, las grandes preguntas continúan sin respuesta: ¿Quién es ella? ¿En qué estaba pensando? ¿Cuál era su relación con el pintor? Nada se sabe tampoco de la protagonista de Muchacha leyendo una carta (1657-59), pero la aparición de un Cupido oculto durante siglos bajo una gruesa capa de pintura ha cambiado significativamente la comprensión de la escena.

La joven rubia que lee una carta frente una ventana abierta por la que se cuela la luz, símbolo del mundo exterior, no es la representación sombría de una muchacha que anhela “ampliar su esfera doméstica”, como habían interpretado historiadores como Norbert Schneider, sino de una escena amorosa. La joven lee una carta de amor. 

Y no de un amor cualquiera, sino de un amor prohibido, a juzgar por otros elementos que el pintor habría dejado a modo de pistas. Para algunos especialistas en la obra del pintor holandés,  la bandeja con fruta derramada que descansa sobre una mesa cubierta por una alfombra, no deja lugar a dudas.

El hallazgo de la figura de Cupido cambia significativamente la comprensión de la escena

“La bandeja con frutas (…) es un símbolo de la relación extramatrimonial que infringe el mandamiento de la fidelidad. Las manzanas y melocotones recuerdan el pecado de Eva, aludiendo así a la relación amorosa que se inicia con la lectura de la carta, o bien se continúa en secreto”, concluyó al tener conocimiento de la existencia del Cupido el propio Schneider, para quien  el visillo ligeramente descorrido  puede entenderse también como el desvelamiento de un secreto.  

Prohibido o no, de lo que no hay duda es que que se trata de de un amor sincero puesto que el dios rubio del deseo amoroso aparece pisando las máscaras del engaño y la hipocresía. En todo caso, ahora sabemos que la obra “es una declaración fundamental sobre la naturaleza del amor”, asegura Stephan Koja, director de la Galería de los Maestros Antiguos de Dresde donde a partir de este jueves Muchacha leyendo una carta se exhibirá por primera vez tal como lo concibió Vermeer.

‘Muchacha leyendo una carta’ tal como se conocía hasta ahora ‘ Wolfgang Kreische; © Gemäldegalerie Alte Meister, Staatliche Kunstsammlungen Dresden

El cuadro tras eliminar la capa de pintura que ocultaba la figura de Cupido  Wolfgang Kreische; © Gemäldegalerie Alte Meister, Staatliche Kunstsammlungen Dresden

La existencia de una figura que acompañaba a la joven lectora era conocida desde 1979, cuando los rayos X revelaron en la pared del fondo un Cupido desnudo y parcialmente protegido por una cortina de un verde sedoso. Se trataba de un cuadro dentro del cuadro, un sello distintivo de las representaciones del pintor, que en 2009 volvió a constatarse mediante reflectografía infrarroja. Pero hasta muy recientemente los expertos creían que había sido el propio Vermeer quien había hecho desaparecer la figura. Lo que se conoce como un arrepentimiento. 

Fue en 2017, mientras se llevaba a cabo un proceso de restauración, cuando unas nuevas  pruebas de laboratorio llevaron a un  hallazgo sorprendente: entre  la imagen de Cupido y la pintura que lo ocultaba había una espesa capa de suciedad, por lo que entre la aplicación de una y otra tendrían que haber pasado varias décadas y por tanto quien lo borró tuvo que ser por fuerza otra persona.

Hasta muy recientemente los expertos creían que había sido el propio Vermeer quien había hecho desaparecer la figura

Muchacha leyendo una carta fue atribuida inicialmente a Rembrandt y más tarde a Pieter de Hooch, hasta que en 1880 el crítico de arte francés Théophile Thoré-Bürger lo incluyó en su breve catálogo. Vermeer, quien trabajó toda su vida en Delft, cuenta con una producción conocida de tan solo 36 obras y dejó a su familia en la indigencia cuando murió en 1675 a los 43 años, probablemente de un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular inducido por el estrés.  Fue olvidado durante dos siglos hasta que los críticos lo redescubrieron en el siglo XIX y aún hoy permanece rodeado de misterio. 

Completada su restauración, Muchacha leyendo una carta se mostrará por primera vez tal como salió del estudio del pintor a partir de este jueves 10 de septiembre, en La Galería de los Maestros Antiguos de Dresde, en el marco de la exposición  Johannes Vermeer. Sobre el reflejo, que incluye otros nueve cuadros del pintor, entre ellos Mujer tocando un virginal de pie, de la National Gallery de Londres, y Mujer de azul leyendo una carta del Rijksmuseum de Amsterdam. La muestra incluye otras cincuenta obras de artistas como Pieter de Hooch, Frans van Mieris, Gerard Ter Borch, Gabriel Metsu, Gerard Dou, Emanuel de Witte y Jan Steen, con las que se quiere ilustrar el entorno en el que Vermeer trabajó y con el que estuvo en estrecho contacto.

La joven de la perla’ revela todos sus secretos

 ESTUDIO CIENTÍFICO

La perla no es tal sino una ilusión óptica, según el estudio científico liderado por el Mauritshuis de La Haya

La joven de la perla , el famoso cuadro pintado por Johannes Vermeer en 1665, es una de las pinturas más investigadas y documentadas del mundo. Pero también una de las más fascinantes y misteriosas. De ahí, gran parte de su atractivo. Y de su popularidad. ¿Quién era ella? ¿En qué estaba pensando? ¿Cuál era su relación con Vermeer?

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No hay rayos X fluorescentes, tomografías ópticas y microscopios digitales capaces de dar respuestas a esas preguntas, sin embargo un examen científico llevado a cabo por un equipo interdisciplinar en la Mauritshuis de La Haya bajo el título La joven en el punto de mira , ha logrado desvelar algunos secretos de la prodigiosa técnica de pintura de Vermeer.

la joven de la perla, estudio

La joven de la perla, estudio Mauritshuis

También llamada La Mona Lisa del Norte , la obra de Vermeer fue sometida en el 2018 a un exhaustivo ante la mirada del público, y este martes el equipo encabezado por la conservadora jefe de pintura de la pinacoteca holandesa, Abbie Vandivere, dio a conocer sus descubrimientos a través de su página web. Los hallazgos tal vez no den para grandes titulares de prensa, pero según los investigadores “ofrece una visión de una pintura mucho más ‘personal’ de lo que se pensaba anteriormente”.

Estudio de La joven de la perla

El estudio de ‘La joven de la perla’ se llevó a cabo en el museo ante la vista del público.

Uno de los descubrimientos más sorprendentes ha sido comprobar que el fondo de la pintura no es simplemente un espacio oscuro vacío como que se pensaba, sino que Vermeer pintó a la joven delante de una cortina verde. “Las técnicas de imagen visualizan líneas diagonales y variaciones de color que sugieren tela doblada en la esquina superior derecha de la pintura”, sostienen. 

La cortina habría desaparecido a lo largo de los siglos como resultado de cambios físicos y químicos en la pintura verde translúcida. Asimismo, el escaneo de fluorescencia de rayos X macro y el examen microscópico han revelado que pese a que la joven parece no tener pestañas, el artista sí pintó pequeños pelos alrededor de ambos ojos.

La joven tiene pestañas aunque apenas son perceptibles

El objetivo de la investigación, en la que se han involucrado numerosas instituciones, como el Rijksmuseum de Ámsterdam, la National Gallery de Washington y las Universidades de Maastricht y Amberes, no era conocer la identidad de la joven, cosa imposible, sino los pasos que dio Vermeer para llegar a esta pintura, las técnicas aplicó para crear sus sutiles efectos ópticos, los materiales que usó y de dónde proceden y, en fin, cómo se veía originalmente la pintura y qué cambios sufrió a lo largo de los siglos.

Las imágenes infrarrojas han revelado que Vermeer comenzó a componer la pintura en varios tonos de marrón y negro, y que pintó los contornos de la figura con finas líneas negras. También realizó cambios en la composición durante el proceso de pintura: la posición de la oreja, la parte superior del pañuelo y la parte posterior del cuello se desplazaron.

La perla no es tal, sino una ilusión óptica, un punto focal en la pintura

Y, en fin, que la perla seguramente no era tal sino una ilusión (toques translúcidos y opacos de pintura blanca), ya que ni siquiera tiene un gancho para colgar de la oreja. En un blog que fue publicando a medida que avanzaban los estudios, Vandivere ya había avanzado que “quizás Vermeer lo exageró un poco para convertirlo en un punto focal de la pintura ..” Y que los especialistas en vestuario y joyería del museo siempre han creído que es demasiado grande para ser real”.

La joven de la perla, estudio

La joven de la perla, estudio Mauritshuis

Ya en 2014, el astrónomo y artista holandés, Vincent Icke, publicó un estudio en la revista New Scientist, según el cual lo que cuelga en el pendiente de la joven de Vermeer no es una perla, sino una lámina de plata pulida o una esfera de cristal. De hecho antes de ser conocido por el título actual, el cuadro aparece en el primer inventario de 1767 como Un retrato al estilo turco , y luego pasó a denominarse Joven con turbante y Cabeza de joven, hasta 1995 cuando aparece con el título actual.Vermeer firmó su obra en la esquina superior izquierda con IVMeer.

La joven de la perla, estudio

La investigación ha estudiado a fondo la composición y las capas de pintira Mauritshuis

La investigación también realizó un preciso mapeo de la paleta de colores de Vermeer: rojo (bermellón y lago rojo hecho de cochinilla), varios tonos de amarillo y marrón (pigmentos de tierra, plomo-estaño amarillo y lago amarillo), azul ( ultramarino e índigo), tonos de negro (carbón y hueso negro) y blanco (dos tipos de plomo blanco). Al parecer, Vermeer seleccionó cuidadosamente dos pigmentos blancos de plomo con diferentes propiedades ópticas para lograr una transparencia sutil y una transición perfecta de la luz a la sombra en la piel de la niña.

Abbie Vandivere, jefe de conservación de la Mauritshuis, como la joven de la perla

Abbie Vandivere, jefe de conservación de la Mauritshuis, como La joven de la perla Mauritshuis.

“Nuestro examen científico nos ha acercado más que nunca a Vermeer y a la joven. La combinación y comparación de diferentes tecnologías científicas ha proporcionado mucha más información de la que una sola tecnología hubiera hecho por sí sola. La joven de la perla es una imagen más personal de lo que se pensaba anteriormente”, concluye Vandivere .

Imagen de portada: Gentileza de La Vanguardia – Barcelona – España

FUENTE: La Vanguardia – Barcelona – España/ Por Teresa Sesé

Datan el manuscrito más antiguo, hasta ahora, que inspiró la leyenda del Rey Arturo.

Una investigación de las Universidades de Bristol y Durham pone fecha al ‘Merlín de Bristol’.

En 2019, Michael Richardson de la Biblioteca de Colecciones Especiales de la Universidad de Bristol, encontró siete fragmentos de pergaminos por pura casualidad. Estas páginas parecían estar relacionadas con la leyenda del Rey Arturo; ya que narran parte de la historia relacionada con el ciclo artúrico. 

Pero ahora, gracias a la ciencia y el estudio de las Universidades de Bristol y Durham, sabemos más sobre el origen de estas piezas. Y se sitúan entre los manuscritos relacionados con las leyendas artúricas más antiguos de este tipo. Pero ¿cómo han conseguido datarlos? ¿Cuál es la procedencia de estos textos?

Hay que partir del hecho de que los siete fragmentos fueron toda una sorpresa al ser encontrados hace varios años. “Estaban pegados en las encuadernaciones de cuatro volúmenes de principios de la era moderna, publicados entre 1494-1502”, indica la Universidad de Bristol en el comunicado de prensa. 

Estuvieron conservados en la colección de libros raros de esta biblioteca durante años sin que nadie se fijase lo suficiente en ellos. Y sí, ahora han resultado ser todo un tesoro para los investigadores.

Los fragmentos del manuscrito, relacionados con la leyenda del Rey Arturo

Los fragmentos del manuscrito están escritos en francés antiguo y parecen pertenecer a una obra datada de principios del siglo XIII conocida como Ciclo de la Vulgata o Ciclo de Lancelot-Grial; en estas historias aparecen tanto la historia del mago Merlín como las aventuras de la búsqueda del Santo Grial por parte de Lancelot, entre otras. 

Las teorías apuntan a que posiblemente “Sir Thomas Malory (1415-1471) utilizara partes de este ciclo como fuente para su obra Le Morte Darthur (impresa por primera vez en 1485 por William Caxton), que a su vez es el principal texto fuente para muchas versiones modernas de la leyenda artúrica en inglés”, indican los investigadores.

Estos fragmentos del manuscrito pronto llamaron la atención de todo el mundo. Incluso se le bautizó como el Merlín de Bristol. Y pasó a manos de la profesora Leah Tether, presidenta de la Sociedad Artúrica Internacional (rama británica) del Departamento de Inglés de Bristol; su marido, el historiador medieval y especialista en textos el doctor Benjamin Pohl, del Departamento de Historia de la Universidad; y la doctora Laura Chuhan Campbell, especialista en las historias de Merlín en francés antiguo de la Universidad de Durham. 

Entre los tres examinaron y analizaron los pedazos del manuscrito relacionado con la leyenda del Rey Arturo y descubrieron que eran muy antiguos.

Así ha sido la datación del manuscrito

El ‘Ciclo de la Vulgata’ se escribió entre 1220 y 1225 mientras que el ‘Merlín de Bristol’ data de entre 1250 y 1275; por lo que se sitúa “dentro de una generación de la autoría original de la narración”

La tarea de datar los fragmentos del texto no ha sido fácil. Pero además han conseguido saber el posible lugar de origen gracias al estudio del francés en el que está escrito. “Hemos podido datar el manuscrito del que se extrajeron los fragmentos entre 1250 y 1275 mediante un análisis paleográfico (de la escritura), y lo hemos situado en el norte, posiblemente en el noreste, de Francia mediante un estudio lingüístico”, comenta la profesora Tether en el comunicado. “El texto en sí (Ciclo de la Vulgata) fue escrito en torno a 1220-1225, por lo que esto sitúa el manuscrito de Bristol dentro de una generación de la autoría original de la narración”, añade.

Por otra parte, gracias a una anotación en un margen; también han podido saber que llegó a Inglaterra entre 1300 y 1350. “Pudimos datar la escritura e identificarla como una mano inglesa”, indica la profesora. “La mayoría de los manuscritos del texto que se sabe que estuvieron en Inglaterra en la Edad Media fueron compuestos después de 1275, por lo que éste es un ejemplo especialmente temprano; tanto de los textos del Ciclo de la Vulgata en general como de los que se sabe que llegaron a Inglaterra desde Francia en la Edad Media”, indica.

La ciencia detrás de la datación

Pero no todo el trabajo se ha hecho a partir del lenguaje del texto. Porque para entender lo que decían los fragmentos primero tenían que poder verlos bien. Y aquí es donde ha entrado en juego el departamento de Química de la Universidad de Durham. El trabajo del equipo del profesor Andy Beeby consistía en procesar de forma digital el texto a partir de la captura de imágenes de las secciones dañadas. Gracias a su trabajo “pudimos leer algunas partes del texto con mayor claridad”, indica la profesora Tether.

Por otra parte, este proceso también ayudó a saber más sobre el manuscrito. En este caso, se pudo averiguar cuál era el tipo de tinta. La más común en la época era la tinta ferrogálica, que se puede observar bajo la luz infrarroja de manera más oscura; pero en este caso es una tinta con base de hollín (carbón), que se conoce como lampblack y se ve más clara con este tipo de luz. “La razón de la elección de la tinta por parte de los escribas puede tener que ver con los materiales de fabricación de tinta que estaban disponibles cerca de su taller”, señalan en el comunicado.

El departamento de Química de la Universidad de Durham ayudó a procesar de forma digital los fragmentos del texto relacionado con la leyenda del Rey Arturo; pero también ayudó a saber que la tinta utilizada, conocida como ‘lampblack’ no era la más común de la época

Los tres investigadores han publicado tanto la transcripción como la traducción completa al inglés del texto en el libro The Bristol Merlin: Revealing the Secrets of a Medieval Fragment (2021, ARC Humanities Press). En la edición se pueden ver imágenes a todo color del fragmentos del texto relacionado con las leyendas del Rey Arturo hechas por el fotógrafo Don Hooper.

La ciencia y las letras siempre han estado más unidas de lo que podría parecernos en un principio. Sin unas o las otras, el ser humano no estaría completo. Y el ejemplo del Merlín de Bristol solo es uno más en el que se demuestra que sin ciencia, las letras están perdidas. Pero al revés también pasa. No olvidemos que el conocimiento es muy complejo, incluso en cuanto a la leyenda del Rey Arturo se refiere.

FUENTE: HIPERTEXTUAL –  CIENCIA – Por Desirée Pozo / Leyendas Artúricas/Manuscrito/Merlin de Bristol/Rey Arturo/Universidad de Bristol/Universidad de Durham

CDMX abre sus “ventanas arqueológicas” hacia el pasado glorioso.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México inauguró la exposición “El Pabellón de las Ventanas Arqueológicas”, en la Casa del Marqués del Apartado, ubicada en el centro histórico de la Ciudad de México. Se trata de un recuento de los vestigios encontrados en el antiguo Recinto Sagrado de Tenochtitlán.

La exposición incluye cinco esculturas mexicas, tres de ellas descubiertas en la propia Casa del Marqués del Apartado, y dos cráneos procedentes del Huey Tzompantli. También contiene fotografías, videos y maquetas que hacen un repaso de los descubrimientos más importantes en torno a estos espacios.

La primera de estas ventanas es una escalinata prehispánica que formó parte de un templo, instalada en la misma Casa del Marqués de Apartado en 1901 y remodelada para dicha exposición.

Las más recientes se ubican en la calle de Guatemala donde hace 11 años se descubrió el Templo de Ehécatl (Dios del Viento) y en 2015 encontraron parte del Huey Tzompantli del Templo Mayor.

Raúl Barrera Rodríguez, responsable del Programa de Arqueología Urbana del INAH, explicó que en el Centro Histórico existen 42 ventanas arqueológicas distribuidas en 16 inmuebles y la vía pública, a través de las cuales se pueden admirar no solo restos de templos y palacios mexicas, también de casas de conquistadores españoles, iglesias cristianas, casas del gobierno virreinal y vestigios del siglo XIX.

Por su parte, la arqueóloga Lorena Vázquez destacó la importancia de estas ventanas arqueológicas, las cuales dijo “consisten en partes o fragmentos de los templos del recinto sagrado de Tenochtitlán. Obviamente no es de los más de 78 templos que dicen las fuentes históricas, pero sí son unas porciones importantes de estos edificios”.

Todos los arqueólogos coinciden en que todavía hay mucho por descubrir en las profundidades del Centro Histórico de la Ciudad de México.

“Tenemos un gran potencial arqueológico en el subsuelo. Creo que nos hace falta mucho por conocer. Afortunadamente se ha avanzado en cuanto a la identificación de vestigios arqueológicos”, concluyó Raúl Barrera Rodríguez.

“El Pabellón de las Ventanas Arqueológicas” estará abierto martes, miércoles, viernes y sábados de 10 am a 3 pm durante todo el mes de noviembre. El acceso será con el boleto de ingreso al Museo y Zona Arqueológica del Templo Mayor.

El Gobierno de México conmemora los 500 años de la caída de Tenochtitlán.

CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — El Gobierno de México conmemora en la plaza principal del Zócalo, en el Centro Histórico de la capital, los 500 años de la caída de Tenochtitlán, corazón del imperio prehispánico mexica que sucumbió tras un sitio comandado por la expedición española de Hernán Cortés en 1521, apoyada por pueblos originarios sublevados.

“Hoy 13 de agosto se cumplen 500 años de la caída de la toma de Tenochtitlan, vamos a recordar a la gran Tenochtitlán en el Zócalo es muy importante recordar este día y no olvidar”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador en conferencia de prensa.

El prolongado cerco hizo colapsar al poderío mexica en la urbe que estaba enclavada en una isla del lago de Texcoco en el actual Valle de México, hoy disecado, que comenzó el 31 mayo de 1521 y terminó el 13 de agosto con la caída del imperio mexica, también conocido como azteca, aludiendo al origen de ese pueblo nómada, Aztlán, que llegó dos siglos antes desde un lugar mitológico en el norte del país.

Al mismo tiempo, las autoridades mexicanas van a expresar “el compromiso de seguir luchando contra la opresión, contra las invasiones, las conquistas, y las ocupaciones militares”, dijo el jefe de Estado.

La plaza principal del Zócalo frente al Palacio Nacional, residencia presidencial, y la Catedral Metropolitana, ha sido engalanada con reproducciones de dioses prehispánicos mexicas y una reproducción a escala del Templo Mayor de Tenochtitlán, hallado en febrero de 1978 durante una construcción de obras de electrificación.

Contra el racismo

El presidente mexicano hizo una reivindicación del combate al racismo y a la discriminación.

En su alocución reafirmó su compromiso de “desterrar el clasismo, el racismo, la discriminación, que reine siempre la justicia, la igualdad, y la fraternidad”.

La maqueta iluminada en el centro del Zócalo fue inaugurada la noche del jueves por la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y la esposa del mandatario, la periodista e investigadora Beatriz Gutiérrez Müller, que preside la coordinación nacional de Memoria Histórica y Cultural.

Gutiérrez Müller leyó un fragmento de la crónica de Bernal Díaz del Castillo, soldado español que vivió con Cortés los días de la conquista, que narró en una crónica publicada en 1623.

En la ceremonia nocturna de encendido de la iluminación, que permanecerá hasta el mes de septiembre, cuando se conmemoran 200 años de la consumación de la Independencia, la esposa del mandatario leyó el texto que describe “las aguas que rodean esta isla pequeña que era Tenochtitlán, la importancia de las canoas, las flechas, los gritos, el ruido de los tambores, los caracoles”.

También destacó que la antigua capital prehispánica tenía “el poder espiar al rival desde donde disparaban los españoles, con armas de pólvora″.

La titular de Cultura de la capital, Vannesa Bohórquez, anunció en un pronunciamiento que “la conciencia del presente ilumina la proeza del recuerdo de la civilización mexica que hoy emerge de sus entrañas para mostrarse en plenitud y para ser motivo de orgullo de todas y todos los mexicanos”.

La funcionaria capitalina dijo que Tenochtitlan es el “corazón de la Anáhuac” como se conocía a la región del altiplano central actual, que abarcaba el imperio mexica, dominador de otros pueblos originarios: “Es la piedra angular que nos fundamenta y fortalece”.

La plaza y los edificios de los gobiernos federal y capitalino han sido decorados con figuras iluminadas de serpientes emplumadas que representan al dios de la sabiduría Quetzalcóatl, mezcla de pájaro y serpiente; la diosa de la tierra Tlaltecuhtli; el dios del sol Tonatiuh, y la diosa de la luna Coyolxauhqui, con decoraciones de la arquitectura original mexica.

La reproducción del Templo Mayor de la antigua urbe en el centro del Zócalo tiene una proporción de 35% del tamaño original, con 16 metros de altura, 25 metros de frente, y 27 de profundidad; mientras que para iluminar la plaza se utilizaron 10.000 focos multicolores, 15.000 nodos para pantallas y 15 kilómetros de escarcha de colores.

Imagen de portada: Gentileza de Sputnik

FUENTE: Sputnik – Instituto Nacional de Antropología e Historia de México

Arte y Cultura/Historia/Exposición/Ciudad de México

Dinamarca: un arqueólogo aficionado halló 22 piezas de oro del siglo VI.

Pertenecen a pueblos pre vikingos que habitaban ese país

De acuerdo a los primeros exámenes, los objetos pudieron haber sido enterrados como una ofrenda a los dioses en un momento de severos cambios climáticos. Las piezas fueron encontradas en el suroeste de Dinamarca, que según los historiadores se convirtió en la cuna de los reyes vikingos entre los siglos VIII y XII.

Las piezas serán exhibidas en el museo Vejle a partir de febrero de 2022.

Un arqueólogo aficionado encontró en Dinamarca 22 objetos de oro con símbolos del siglo VI, que pueden proporcionar nuevos detalles sobre los pueblos pre vikingos que habitaban ese país.

Así lo anunció esta mañana el director de investigación del museo Vejle, que albergarán el tesoro.

Algunos de los objetos tienen motivos únicos e inscripciones que pueden referirse a los gobernantes de la época, pero también recuerdan a la mitología nórdica, dijo Mads Ravn a la prensa internacional.

“Son los símbolos de los objetos los que los hacen únicos, más que su valor en oro”, observó, precisando que en total los objetos pesaban alrededor de un kilo.

Entre las piezas, también hay una que hace referencia al emperador romano Constantino, de principios del siglo IV y un medallón del tamaño de un platillo.

Según los primeros exámenes, los objetos pudieron haber sido enterrados como una ofrenda a los dioses en un momento de severos cambios climáticos, cuando las temperaturas se volvieron muy frías luego de una erupción volcánica ocurrida en Islandia en 536, que cubrió el cielo con nubes de ceniza.

“Hay muchos símbolos, algunos nunca antes vistos, que nos permitirán ampliar nuestro conocimiento de la gente de este período”, señaló.

El tesoro fue encontrado cerca de Jelling en el suroeste de Dinamarca, que según los historiadores se convirtió en la cuna de los reyes vikingos entre los siglos VIII y XII.

Estará en exhibición en el museo Vejle a partir de febrero de 2022.

El arqueólogo aficionado encontró el tesoro hace unos seis meses usando un detector de metales, pero la noticia recién se conoció ahora.

Imagen de portada: Gentileza de Página 12

FUENTE: Página 12 – Dinamarca/Vikingos/Hallazgo