Qué eran las saturnales, el rito pagano romano al que se atribuye el verdadero origen de la celebración de la Navidad.

El Imperio Romano dejó como legado al mundo occidental, entre muchas cosas, los principios del sistema jurídico que se practica en decenas de países, la raíz de lenguas como el español, el francés o el italiano, e incluso la lógica con que operan los cuerpos de bomberos que trabajan en las ciudades.

Pero tal vez haya un elemento de ese legado que no es tan conocido: la celebración de la Navidad.

En una de las principales celebraciones del cristianismo, marcada hoy en día por árboles luminosos, Papá Noel, pesebres y reuniones familiares, resulta difícil ver algún vestigio de la cultura romana.

Principalmente porque, durante más de cinco siglos, el Imperio Romano fue un pueblo creyente en múltiples deidades.

Pero que la Navidad se celebre en diciembre y sea una ocasión para reunirse con la familia tiene mucho que ver con la influencia romana.

Entonces, ¿cuál es el vínculo y por qué la Navidad le debe tanto a Roma?

La respuesta a esa pregunta se relaciona con una celebración romana particular: las saturnales, el rito con el que en el Imperio romano se le daba la bienvenida al invierno.

«La elección del 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesús no tiene nada que ver con la Biblia, sino que fue una elección bastante consciente y explícita de usar el solsticio de invierno para simbolizar el papel de Cristo como la luz del mundo», le explicó a BBC Mundo Diarmaid MacCulloch, profesor de historia de la Iglesia de la Universidad de Oxford.

«Las costumbres de fiesta y desgobierno de las saturnales en la misma época del año migraron naturalmente a la práctica cristiana, ya que en el siglo IV el cristianismo se estaba volviendo más prominente en la sociedad romana. Iban a aceptarse mejor las nuevas creencias si no chocaban con sus antiguas costumbres no cristianas», agregó.

Pero, ¿cuándo ocurrió este encuentro entre los ritos romanos y las celebraciones cristianas y cómo llegaron hasta nuestro tiempo?

Hombre de fiesta

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Durante las saturnales había una especie de cambio de roles: los hombres se vestían de mujeres y los amos se vestían de esclavos.

Saturnales

Las saturnales eran un festival que tenían los antiguos romanos para celebrar lo que ellos llamaban «el renacimiento» del año, cuando se cumplía el solsticio de invierno, que en el calendario juliano (que rigió al imperio y a Europa durante siglos) se celebraba, curiosamente, el 25 de diciembre.

Sin embargo, la fiesta comenzaba ocho días antes, el 17 de diciembre, cuando se les daba vuelta a las normas que gobernaban ordinariamente: los hombres iban vestidos de mujer y los amos vestidos de sirvientes, entre otras convenciones a la inversa.

Pero aquí es donde comenzamos a ver las similitudes: las casas se decoraban con vegetación, se encendían velas y… se entregaban regalos.

«Esta celebración se hacía en honor del dios Saturno (por eso el nombre) y se caracterizó siempre por la relajación del orden social y por una atmósfera de carnaval», señala la historiadora australiana Marguerite Johnson, en diálogo con BBC Mundo.

Johnson hace hincapié en que la celebración en honor a Saturno cuando comenzaba el invierno tenía un sentido: Saturno era la principal deidad para los romanos.

«Era el dios del tiempo, de la agricultura y las cosas sobrenaturales. Como los días se acortaban y de alguna manera la tierra moría de forma simbólica, era necesario que el dios del tiempo y la comida estuviera contento», señala la académica.

Y como parte de esa tradición de congraciarse con el más allá y con los demás, se introdujeron los regalos.

Nacimiento de Jesùs.

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Los historiadores sitúan el nacimiento de Jesús en los meses de marzo y abril.

«Como parte de las fiestas, los romanos intercambiaban regalos: velas, pantuflas de lana, gorros y hasta calcetines. Y lo hacían entre familias, mientras los esclavos disfrutaban de su tiempo libre».

Pero la historiadora señala que, además del festival de las saturnales, los romanos tenían otra celebración: la del «nacimiento del sol invicto o no conquistado» (Natalis Solis Invicti), que se celebraba cada 25 de diciembre, de acuerdo con varios documentos de la época romana.

«En el almanaque del siglo IV, el Calendario de Filocalus, se menciona una celebración de los Invictus el 25 de diciembre, que probablemente sea una referencia al ‘Sol Invicto'», afirma Johnson.

«Y es en ese documento donde se hace la primera mención a que el 25 de diciembre es el nacimiento de Jesús», añade la historiadora.

Diciembre

Lo cierto es que, hacia el final de la era romana, la Navidad ya formaba parte del calendario romano.

Fue un proceso gradual, según señalan los historiadores, que tuvo que ver con una hibridación o amalgama de tradiciones.

Hacia mediados del siglo I los cristianos ya habían llegado a Roma y comenzaron a conformar la sociedad del imperio.

«A medida que el cristianismo arraigó más en el mundo romano y la antigua religión politeísta quedó atrás, los cristianos se adaptaron a esos ritos establecidos y los volvieron propios», anota Johnson.

«Es muy plausible que hayan escogido esta festividad por su relación con el renacer, pero esta vez con el renacimiento Cristo, que a la vez se le encomendaba la misión de redimirlos y llevarlos a la vida eterna», agrega.

Ya en el siglo IV se dejó todo por escrito: entre los años 320 y 353, el papa Julio I fijó la solemnidad de Navidad el 25 de diciembre, tal vez como una estrategia para convertir a los romanos.

Leon I

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El papa León I fue quien confirmó en el siglo V la fecha del 25 de diciembre como la fecha de conmemoración del nacimiento de Cristo.

En el año 449 el papa León I estableció esa fecha para la conmemoración del nacimiento de Jesús como una de las principales fiestas de la Iglesia católica y finalmente el emperador Justiniano en el 529 la declaró fiesta oficial del imperio.

Entonces comenzó a darse por sentado que Jesús había nacido en diciembre. Sin embargo, el historiador italiano Polidoro Virgilio en el siglo XV comenzó a notar las similitudes entre varios ritos paganos y la celebración de la Navidad.

«Polidoro Virgilio señaló la conexión entre la tradición predominantemente inglesa, ‘El señor del desgobierno’, que ocurría el día de Navidad, y la costumbre equivalente que se llevaba a cabo durante las saturnales. Ambos involucraban amos y sirvientes o esclavos intercambiando roles por un día», anota Johnson.

Desde entonces se viene buscando cuál es la fecha exacta de nacimiento de Jesús, que algunos historiadores ubican a mediados de marzo o principios de abril.

Pero lo cierto es que la influencia es tan fuerte que seguimos celebrando con regalos, fiestas y encuentros familiares cada 25 de diciembre.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Diciembre 2021

Catolicismo/Historia/Sociedad/Cultura/Iglesia Católica 

 

 

Descubren restos de una ceremonia mexica y esqueletos del siglo XIX en Ciudad de México.

Arqueólogos del INAH que excavan en la actual colonia Guerrero de la capital mexicana han descubierto diversos basureros prehispánicos con objetos usados por los antiguos mexicas en las ceremonias del Fuego Nuevo y de época virreinal. Asimismo han descubierto una serie de enterramientos de los siglos XVIII y XIX, posiblemente de víctimas de una de las recurrentes epidemias de la época.

Un equipo de arqueólogos del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia de México) ha realizado recientemente dos importantes descubrimientos en el centro histórico de Ciudad de México. 

Uno de ellos, un conjunto de objetos que utilizaron los antiguos mexicas en sus ceremonias del Fuego Nuevo, fue exhumado en el Panteón de San Fernando, cerca de la iglesia de San Hipólito, en el antiguo barrio de Cuepopan, en el emplazamiento de la actual colonia Guerrero de la capital mexicana. 

Se trata de diversos recipientes cerámicos, alacates (calabazas largas agujereadas), figuritas de barro y algunas navajas de obsidiana que aparecieron enterrados a un metro de profundidad. El segundo hallazgo de interés se ha llevado a cabo en la periferia del Panteón durante unas labores de cableado. Se trata de 17 enterramientos datados en el siglo XIX, algunos de ellos posiblemente víctimas de uno de los habituales brotes epidémicos que asolaron la ciudad en ese período.

UNOS RESTOS EXCEPCIONALES

La ceremonia del Fuego Nuevo mexica tenía lugar cada 52 años, en el momento en que un ciclo se acababa y todo volvía a comenzar. Durante ese ritual, los habitantes de Tenochtitlán se deshacían de sus enseres domésticos, rompían las figuras de divinidades que tenían en sus altares, ayunaban y apagaban los fuegos de sus casas y de los templos de la ciudad.

Los sacerdotes, vestidos con sus mejores galas, salían entonces del Templo Mayor y se dirigían al Cerro de la Estrella (el cráter de un volcán extinto), en cuya cumbre realizaban una ceremonia para encender un fuego nuevo.

Los habitantes de Tenochtitlán se deshacían de sus enseres domésticos, rompían las figuras de divinidades que tenían en sus altares, ayunaban y apagaban los fuegos de sus casas y de los templos de la ciudad.

Figurillas de arcilla halladas durante las excavaciones en la colonia Guerrero.Foto: Melitón Tapia (INAH)

Elementos cerámicos hallados cerca del Panteón de San Fernando.Foto: Melitón Tapia (INAH)

Fragmentos cerámicos de época virreinal descubiertos durante los trabajos.Foto: Melitón Tapia (INAH)

No es habitual descubrir vestigios de este singular ritual, ya que todo se quemaba o se lanzaba a las acequias (como es el caso del hallazgo de San Fernando). «Generalmente, se cavaba una fosa y en esta fosa de arrojaban lo platos, las ollas o las vasijas. La gente iba, los arrojaban y se rompían. En muchas ocasiones se usaban piedras de río para poder romper los artefactos. También se utilizaba fuego. En este caso, no hay una fosa como tal, simplemente están dispuestos en el estrato lacustre, lo que quiere decir que la gente llegó con sus vasijas y las lanzó al cuerpo de agua que en esa época existía. Toda esta zona era una zona lacustre; no existían las calles como las conocemos en la actualidad», explica la arqueóloga Nancy Domínguez, coordinadora de las nuevas excavaciones en la zona.

¿VÍCTIMAS DE UNA EPIDEMIA?

Por otra parte, el descubrimiento de los restos óseos de los siglos XVIII y XIX en las inmediaciones del Panteón de San Fernando sugiere que la zona continuó estando habitada en época virreinal, un período en el que se construyeron iglesias y conventos, y que la ocupación continuó hasta el siglo XIX, cuando en el lugar se levantaron grandes casas señoriales. 

Por ahora, se han estudiado diez inhumaciones, y se ha logrado identificar los restos de 15 individuos, todos ellos adultos, tanto hombres como mujeres.

El descubrimiento de los restos óseos de los siglos XVIII y XIX en las inmediaciones del Panteón de San Fernando sugiere que el lugar continuó siendo habitado en época virreinal y la ocupación continuó hasta el siglo XIX.

Un antropólogo analiza varias vértebras de algunos de los individuos enterrados cerca del Panteón de San Fernando. Foto: Melitón Tapia (INAH)

Esqueleto de uno de los individuos exhumados cerca del Panteón de San Fernando.Foto: Melitón Tapia (INAH)

Los investigadores creen que muchos de los aquí enterrados pudieron perecer debido a un brote de cólera, enfermedad recurrente y que hizo estragos en la ciudad en el siglo XIX. 

«Es llamativo que este descubrimiento se dé mientras atravesamos por una contingencia sanitaria nuevamente, revelándonos cómo la sociedad de cada tiempo ha hecho frente a las emergencias sanitarias modificando sus estructuras socioeconómicas, culturales y religiosas, lo que se refleja en los patrones de enterramiento. Desde nuestras disciplinas, la arqueología, la bioarqueología y la antropología física, recuperamos esta identidad desde el presente», ha declarado el antropólogo físico Eduardo García Flores, de la Dirección de Salvamento Arqueológico. Las autoridades culturales mexicanas tienen previsto que los trabajos en la zona continúen hasta finales de enero de 2022.

Imagen de portada: Ceremonia del Fuego Nuevo. Códice Borbónico.Foto: PD

FUENTE RESPONSABLE. NATIONAL GEOGRAPHIC Por Carme Mayans Redactora. Diciembre 2021.

Sociedad y Cultura/ México/Historia/Aztecas/Arqueología/Actualidad

LA ÚLTIMA FILÓSOFA GRIEGA

Hipatia, la científica de Alejandría.

En el año 415 se apagó bruscamente la estrella de la matemática, astrónoma y filósofa pagana Hipatia de Alejandría, cuando una turba de cristianos exaltados la mató con extrema crueldad. Este trágico hecho marcó el ocaso de la cultura pagana en el mundo antiguo.

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La sabiduría de Grecia

Se ha creído que este personaje del fresco La escuela de Atenas, de Rafael, es Hipatia. 

En realidad, sería un retrato de Francesco Maria della Rovere, sobrino del papa Julio II. 1508-1511. Estancia de la Signatura o del Sello, Vaticano.

J. CARLILE / AGE FOTOSTOCK

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Odeón de Kom el-Dikka

Se ha considerado que este recinto, situado en el distrito académico de Alejandría, pudo formar parte de las instalaciones del Museo.

BRIDGEMAN / ACI

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Cirilo, el patriarca

Su influencia en Alejandría era proporcional a sus recursos. Así, en el año 431 repartió mil libras de oro entre la corte de Constantinopla a fin de obtener apoyos en el concilio de Éfeso.

ALAMY / ACI

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Catacumbas de Alejandría

De época romana, en sus tumbas y capillas –como la que muestra la imagen– conviven representaciones de dioses egipcios, griegos y romanos.

AKG / ALBUM

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La santa y la filósofa

Hipatia inspiró la leyenda de santa Catalina de Alejandría, una joven y sabia cristiana que fue cruelmente martirizada. Santa Catalina, en un óleo de Onorio Marinari. Hacia 1670.

AKG / ALBUM

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Linchada por la turba

En el centro de este grabado, publicado en 1876, aparece el personaje que dirigió a la multitud: es Pedro, que según las fuentes era maestro o bien magistrado.

En el mes de marzo del año 415, en plena Cuaresma, un crimen sacudió la ciudad de Alejandría: una muchedumbre vociferante atacó a la respetada y sabia Hipatia, la mató y se ensañó con sus restos. Los asesinos formaban parte de «una multitud de creyentes en Dios», que «buscaron a la mujer pagana que había entretenido a la gente de la ciudad y al prefecto con sus encantamientos». 

Así habla de la filósofa –como de una bruja– la crónica de Juan, obispo de Nikiu, una diócesis del delta del Nilo. Escrita casi tres siglos después del asesinato de Hipatia, es el texto que ofrece más detalles sobre su muerte, y también muestra una clara animadversión hacia la estudiosa, cuyas hechicerías habrían justificado su atroz final. Pero ¿quién fue en realidad Hipatia y por qué murió?

Para responder a esta pregunta debemos trasladarnos a la Alejandría de comienzos del siglo V. Por entonces, la espléndida metrópoli fundada por Alejandro Magno, famosa por su Museo (un extraordinario centro científico), su enorme Biblioteca y sus grandes templos, aún mantenía una considerable población y era la capital de Egipto. 

Como ciudad del Imperio romano de Oriente, la gobernaba un prefecto enviado por el emperador de Constantinopla; pero, de modo no oficial, gran parte de su gente obedecía los dictados de su obispo y patriarca, quien velaba por la fe y la ortodoxia de la comunidad cristiana.

Desde que el emperador Teodosio I había proclamado el cristianismo como religión única del Imperio, el poder eclesiástico se había instalado en las ciudades e iba asfixiando los reductos del paganismo. 

Y actuaba con una intolerancia feroz, no sólo contra los adeptos a los antiguos cultos, sino contra los disidentes de todo tipo, ya fueran herejes o judíos, muy numerosos en Alejandría

En esta ciudad, tanto el clero como los monjes de los desiertos vecinos y los llamados parabolanos –unos servidores de la Iglesia que también actuaban como sus guardias– seguían los dictados del obispo, y en momentos de conflicto no vacilaban en promover violentos disturbios para demostrar su fuerza, destruir los templos de los infieles y acallar sus voces.

Fue así como, instigados por el obispo Teófilo, estos fanáticos causaron grandes destrozos en diversos santuarios paganos, y en el año 391 saquearon e incendiaron el famoso Serapeo y su espléndida biblioteca. El templo de Serapis, un emblema glorioso de la ciudad durante siglos, fue convertido en iglesia cristiana, al igual que el Cesareo, un antiguo  templo dedicado al culto del emperador. Quienes se negaban a convertirse a la fe dominante sufrían el asedio cristiano. Resultaban vanos sus intentos de apelar en su socorro a la corte imperial de Constantinopla, carcomida por las intrigas e impotente para frenar los tumultos de la masa fanática.  

En este contexto se sitúa el martirio de Hipatia. 

Su muerte resonó como una campanada fúnebre en el ocaso de Alejandría, el antiguo centro de la ciencia, la cultura y el arte helenísticos. 

Tanto los truculentos detalles del crimen como la manifiesta impunidad de los asesinos han hecho de la muerte de Hipatia un escándalo histórico memorable. Los testimonios conservados sobre la figura de Hipatia y su siniestro final proceden de dos historiadores eclesiásticos, Filostorgio y Sócrates el Escolástico, que escribieron unos veinte años después del crimen y no ocultan su reprobación ante lo espantoso de aquel acto fanático. 

También del neoplatónico Damascio de Damasco, que escribió medio siglo más tarde, recogiendo ecos y datos de tan escandaloso suceso, y del obispo Juan de Nikiu, mucho más tardío.

¿QUIÉN ERA HIPATIA?

Todos coinciden en destacar que Hipatia sobresalió como estudiosa de las ciencias y la filosofía, materias a las que se dedicó desde joven. 

Era hija de Teón, un ilustre matemático del Museo y astrónomo notable. Hipatia, pues, era una digna heredera de la gran tradición científica del Museo, pero a la vez se convirtió en una renombrada profesora que daba lecciones públicas sobre las ideas de Platón, y seguramente de Aristóteles, atrayendo numeroso público. 

Esto lo sabemos también por las cartas muy afectuosas que escribió uno de sus más fieles discípulos, Sinesio de Cirene. En algunas pide consejo a su «queridísima maestra», y en otras habla de ella a sus amigos con afecto y admiración. Incluso se promete a sí mismo que recordará a Hipatia en el Hades, esto es, en el Más Allá.

Hipatia, pues, formaba parte de la élite pagana fiel a sus antiguas ideas y creencias, y velaba por el legado clásico en un ambiente que se iba volviendo más y más hostil hacia la herencia ilustrada del helenismo. 

Respecto del saber de Hipatia, Sócrates el Escolástico escribe: «Llegó a tal grado de cultura que superó a todos los filósofos contemporáneos, heredó la escuela platónica que había sido renovada en tiempos de Plotino, y explicaba todas las ciencias filosóficas a quienes lo deseaban. 

Por eso quienes deseaban pensar de modo filosófico acudían hacia ella de todas partes». Es interesante esa mención de que «heredó la escuela», es decir, la enseñanza de la doctrina platónica renovada por el filósofo Plotino, que nosotros conocemos como neoplatonismo.

Por otra parte, tanto Filostorgio como Damascio señalan que Hipatia aventajó a su padre en saber, en astronomía y en su dedicación a la filosofía. 

Dice Filostorgio: «Aprendió de su padre las ciencias matemáticas, pero resultó mucho mejor que el maestro, sobre todo en el arte de la observación de los astros».

Y Damascio: «De naturaleza más noble que su padre, no se contentó con el saber que viene a través de las ciencias matemáticas a las que él la había introducido, sino que, no sin altura de espíritu, se dedicó también a las otras enseñanzas filosóficas». 

Es decir, Hipatia siguió las enseñanzas del padre matemático, pero fue más allá en sus estudios de los movimientos de los astros y, sobre todo, al ampliar el horizonte de sus investigaciones desde la ciencia hacia la filosofía. Eso la hizo famosa y atrajo hacia ella a muchos oyentes y discípulos.

Damascio continúa: «Puesto que era así la naturaleza de Hipatia, es decir, tan atractiva y dialéctica en sus discursos, dispuesta y política en sus actuaciones, el resto de la ciudad con buen criterio la amaba y la obsequiaba generosamente, y los notables, cada vez que hacían frente a muchas cuestiones públicas, solían aproximarse a ella […] Si bien el estado real de la filosofía estaba ya en una completa ruina, su nombre parecía ser magnífico y digno de admiración para aquellos que administraban los asuntos más importantes del gobierno». Hipatia, pues, era una figura extraordinaria: mujer, pagana y sabia, influyente y con numerosos discípulos, muy admirada en la ciudad. Todo esto hizo que su eliminación por parte de cristianos fanáticos tuviera un carácter ejemplar.

UN MÓVIL

El siniestro suceso ocurrió en el año 415, y fue oscuramente instigado por el obispo Cirilo, sucesor y sobrino de aquel patriarca Teófilo que había impulsado a las masas devotas a destruir el Serapeo. 

Como su tío, Cirilo era un patriarca con mucho poder, intrigante y taimado. Sin embargo, tras su muerte no tardaría en ser santificado por sus servicios y méritos. No sabemos bien qué desencadenó la furia de Cirilo contra Hipatia, quien ni siquiera era una intelectual combativa y hostil al cristianismo. De hecho, tenía discípulos cristianos como aquel Sinesio que le escribió tantas cartas y que llegó a ser obispo de Tolemaida.

Damascio ofrece una acusación clara contra el patriarca y explica las causas de su hostilidad hacia la filósofa: «Ocurrió un día que Cirilo, obispo del grupo opuesto, pasaba por delante de casa de Hipatia y vio una gran multitud de gente y de caballos a su puerta. Había quienes llegaban, quienes se marchaban y quienes esperaban. Cuando Cirilo preguntó por el significado de aquella reunión y los motivos del revuelo, sus criados le explicaron que era la casa de la filósofa Hipatia y que ella estaba saludándoles. 

Cuando Cirilo oyó esto le entró tal ataque de envidia que inmediatamente empezó a conspirar su asesinato de la manera más detestable». La envidia, pues, habría sido el desencadenante de  los hechos.

Pero queda otro motivo que pudo influir en la inquina del obispo: las buenas relaciones de Hipatia con Orestes, el prefecto de la ciudad, que años antes había sido objeto de otro ataque callejero de los mismos fanáticos, uno de los cuales lo había herido en la cabeza con una piedra. El agresor, un monje llamado Amonio, fue sometido a tortura y falleció, tras lo cual Cirilo depositó sus restos en una iglesia y le rindió el culto que se daba a los mártires. Las relaciones entre el poder eclesiástico y el poder civil se habían tensado hasta el extremo, e Hipatia reunía la doble condición de pagana y próxima a Orestes, lo que no podía menos que concitar el odio del patriarca. Cuando Damascio califica a Cirilo de «obispo del grupo opuesto» quizá tenga en mente a quienes se enfrentaban a él, con Orestes e Hipatia como cabezas visibles.

EL ASESINATO

La filósofa murió durante el cuarto año del obispado de Cirilo. Una turba de monjes venidos de los yermos próximos o de parabolanos rodeó en pleno día a Hipatia en la misma puerta de su casa. 

La arrastraron a golpes hasta el interior de una iglesia, y allí la desnudaron y la descuartizaron, desgarrando sus carnes con conchas y tejas, y después de muerta quemaron sus restos en una hoguera para borrar su recuerdo. 

La brutal escena semejaba un sacrificio humano en un ritual de inaudita ferocidad, como si inmolaran una víctima a un dios bárbaro. Anotemos de paso que, ya que era una famosa profesora unos veinte años antes, Hipatia no murió tan joven como creían algunos pintores románticos, imaginándola como una bellísima muchacha desnuda y sacrificada en un altar por los furiosos monjes. Debía tener cincuenta años o más cuando fue tan cruelmente asesinada.

La filósofa y maestra neoplatónica fue brutalmente asesinada por una turba de cristianos en marzo de 415 d.C.

Hipatia de Alejandría

© COURTESY OF LAING ART GALLERY

Hipatia fue una maestra brillante de filosofía, matemáticas y astronomía.

Charles William Mitchell, un pintor prerrafaelita de Newcastle, representó a Hipatia de Alejandría como una mujer de gran belleza y sabiduría, justo antes de ser atacada brutalmente por una turba de cristianos. 

Hipatia, quien fue acusada injustamente por un grupo de fanáticos religiosos en la tumultuosa Alejandría de comienzos del siglo V, aparece aquí junto al altar de un templo cristiano, cubriendo su cuerpo desnudo con su cabello largo y rojizo, más propio de la pintura prerrafaelita. Por su rostro lívido y desencajado se nota que intuye su trágica muerte.

Y que se negó a traicionar sus conocimientos científicos para convertirse al cristianismo, pese a que se mostró tolerante con todas las religiones. Pero fue víctima de una conspiración, según parece por motivos políticos, en una época de luchas internas y de intolerancia hacia el paganismo y el neoplatonismo.

DESPEDAZARON SU CUERPO Y LO QUEMARON

Como tenía frecuentes entrevistas con Orestes [el prefecto imperial de Alejandría] se informó de forma calumniosa entre el populacho cristiano que fue por su influencia que él fue prevenido de reconciliarse con Cirilo [el Patriarca de Alejandría]. Por lo tanto, algunos de ellos, cuyo cabecilla era un lector llamado Pedro, se apresuraron movidos por un entusiasmo feroz y fanático y emprendieron una conspiración contra ella. 

Imagen de portada: Hipatia por Rafael. Scala. Firenze

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC

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México-Tacuba: 5 lugares emblemáticos de la calle más antigua de América.

Con su fastuoso interior, el Palacio Postal es uno de los edificios más reconocidos de la calle de Tacuba, en el centro histórico de Ciudad de México.

Incluso si vives en Ciudad de México, es posible que hayas paseado en innumerables ocasiones por la calzada México-Tacuba sin ser consciente de toda la historia que esconde.

Entre monumentales edificios y espléndidos palacios, sus más de ocho kilómetros son un fascinante reflejo de la arquitectura y siglos de vida de la capital mexicana.

De hecho, esta avenida que atraviesa la ciudad desde el Zócalo del centro histórico está considerada como la calle más antigua de toda América.

Se calcula que ya desde el siglo XIV fue una de las calzadas originales de México-Tenochtitlan, la capital que los mexicas fundaron en 1325, según la teoría más extendida entre historiadores.

«Era de suma importancia al ser la principal vía que unía Tenochtitlan, que era una isla en el lago de Texcoco, con tierra firme», destaca Enrique Ortiz García, cronista de la capital y autor del libro «El mundo prehispánico para gente con prisa».

Inicialmente era denominada calzada Tlacopan («lugar sobre las varas» en náhuatl) porque llegaba hasta esta zona al oeste del valle de México, que actualmente se llama Tacuba. Fueron los españoles quienes le cambiaron el nombre tras su llegada.

«Cuando Hernán Cortés decide fundar la nueva Ciudad de México sobre las ruinas de Tenochtitlan, mantiene por motivos prácticos las calles principales que la dividían como una cruz en cuatro sectores. Y en esta calzada se empiezan a construir las primeras mansiones, templos…», le dice Ortiz García a BBC Mundo.

Plano de CDMX de 1628

FUENTE DE LA IMAGEN -WIKIMEDIA COMMONS

En este plano de 1628 se puede ver la calzada de Tacuba utilizada como trayecto de uno de los dos acueductos (a la izquierda) que abastecieron de agua a la capital de Nueva España y que llegaba hasta la zona norte del parque Alameda Central.

Pero esta arteria no solo acoge joyas arquitectónicas y monumentos: también ha sido escenario de grandes momentos históricos que hacen de ella uno de los lugares imprescindibles para conocer el pasado de Ciudad de México.

Estos son 5 de los lugares más emblemáticos que puedes descubrir si paseas por esta histórica calzada, actualmente dividida en cinco tramos: calle de Tacuba, avenida Hidalgo, avenida México-Tenochtitlan (hasta el pasado agosto llamada Puente de Alvarado por el conquistador español Pedro de Alvarado), Ribera de San Cosme y calzada México-Tacuba.

1. Plaza de la Noche Victoriosa

Árbol de la Noche Triste

FUENTE DE LA IMAGEN – MARCOS GONZÁLEZ

También este año, las autoridades de Ciudad de México cambiaron el nombre de la que hasta entonces se llamaba Plaza de la Noche Triste como homenaje a «la resistencia indígena» en el marco del 500 aniversario de la conquista de México.

Su denominación anterior se debía a que, según la leyenda, el conquistador Hernán Cortes lloró junto a un árbol de esta plaza tras perder una batalla en 1520 frente a los mexicas, quienes sitiaron a los españoles que habían llevado a cabo previamente la masacre de miles de jóvenes indígenas en el Templo Mayor.

La huida de los europeos se realizó por esta calzada de Tacuba y sufireron cientos de bajas. En la plaza aún pueden verse los restos del gran árbol de ahuehuete sobre el que supuestamente Cortés derramó sus lágrimas, si bien muchos expertos discrepan y aseguran que no hay pruebas documentales que avalen este episodio.

«Eso es un mito de la historia. Sin embargo, es un símbolo de mucha importancia por su significado, por la resistencia de los pueblos originarios ante los europeos», asegura Ortiz García.

En la actualidad, este árbol protegido por una pequeña reja y que ha sufrido varios incendios en su historia pasa sus días sin recibir demasiado interés de los mexicanos que caminan junto a la plaza ubicada en una transitada parte de esta histórica vía.

2. Museo Nacional de Arte

Antiguo Palacio de la Secretaría de Comunicaciones

FUENTE DE LA IMAGEN – MARCOS GONZÁLEZ

Uno de los últimos majestuosos palacios construidos durante el gobierno del general Porfirio Díaz es el antiguo Palacio de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, actualmente sede del Museo Nacional de Arte.

Fue inaugurado a inicios del siglo XX, con un estilo ecléctico propio de la época y elementos neoclásicos y renacentistas. El exterior está realizado en cantera gris. El interior está presidido por una espléndida escalera.

En este mismo espacio, antes se encontraba el hospital de San Andrés en el que se exhibió el cadáver embalsamado del emperador Maximiliano de Habsburgo tras su fusilamiento en Querétaro en 1867.

En ese lugar fue donde lo visitó prácticamente de incógnito el presidente mexicano Benito Juárez. «Se dice que al ver su cadáver pensó que tenía un cuerpo raro, desproporcionado y con las piernas demasiado largas», relata Ortiz García.

Frente a este edificio se encuentra una enorme estatua ecuestre del rey español Carlos IV. Después de que México lograra su independencia, «el Caballito» fue trasladado a diferentes lugares hasta acabar en este punto de la calle Tacuba. «México la conserva como un monumento de arte», se aclara en la base de la estatua.

3. Palacio Postal

Palacio postal

FUENTE DE LA IMAGEN – MARCOS GONZÁLEZ

Justo enfrente se encuentra el fastuoso Palacio Postal, un edificio repleto de ornamentaciones y colores dorados que atraen cada día a cientos de turistas.

Llamado la Quinta Casa de Correos, este palacio de 1907 es una muestra de eclecticismo que aglutina estilos como el gótico, el plateresco, el art nouveau y el mudéjar, entre otros.

Sus fachadas tienen adosados 15 lampadarios con forma de figuras fantásticas similares a dragones hechas en bronce macizo.

En su interior, destacan los elegantes elevadores, grandes escaleras y bellas lámparas que transportan a los visitantes a otra época.

Eso sí, lejos de ser solo una especie de museo para turistas, sus grandes ventanillas y mostradores siguen recibiendo clientes como parte del Servicio Postal mexicano.

4. Café de Tacuba

Café Tacuba

FUENTE DE LA IMAGEN – MARCOS GONZÁLEZ

Una casona del siglo XVII alberga el emblemático Café de Tacuba, cuyos salones han acogido reuniones y tertulias de artistas, intelectuales y presidentes durante generaciones.

Fundado en 1912, su decoración tiene un aspecto religioso con murales de arte sacro, óleos de arcángeles y grandes vitrales de colores.

El motivo de este estilo se debe a que, antes del café, en parte del inmueble se ubicaba el primer hospital psiquiátrico de mujeres de la época colonial y que era atendido por monjas. De hecho, el traje blanco y la cofia de las meseras actuales recuerda al uniforme que podían llevar las cuidadoras de entonces.

Una de su leyendas más conocidas es que, en ocasiones, el espíritu de una monja clarisa vaga flotando por el restaurante después de ser asesinada hace décadas por uno de los internos que cuidaba y que estaba enamorado de ella.

Lo que está más comprobado es que el Café de Tacuba estrenó la primera puerta giratoria de todo México, vio la grabación de películas entre sus muros e incluso el asesinato de un político. Y sí, el nombre de la banda mexicana Café Tacvba se debe a este lugar, pero le cambiaron una letra para evitar problemas legales.

5. Alameda Central

Alameda Central

FUENTE DE LA IMAGEN – MARCOS GONZÁLEZ

A lo largo de la calzada México-Tacuba surgieron algunos de los primeros lugares de esparcimiento de la época colonial.

Uno de ellos es la famosa Alameda Central, considerada como el primer parque público de toda América tras su inauguración a finales del siglo XVI por iniciativa del virrey Luis de Velasco.

La Alameda es uno de los puntos de reunión más entrañables para los habitantes de Ciudad de México, a quienes puedes ver sentados en sus bancas o paseando entre sus árboles y fuentes, especialmente en fin de semana.

Dado el gran número de monumentos y obras de arte que acoge, la Alameda puede ser casi considerada como un museo al aire libre. En ella se encuentra el imponente hemiciclo dedicado a Benito Juárez y, a un costado, el fascinante edificio del Palacio de Bellas Artes.

Cartel Tacuba

FUENTE DE LA IMAGEN – MARCOS GONZÁLEZ

Cartel Tacuba

FUENTE DE LA IMAGEN – MARCOS GONZÁLEZ

Metro Tacuba

Imagen de portada: Gentileza de Marcos González Díaz

FUENTE RESPONSABLE:  BBC News Mundo. América Latina. Marcos González Díaz Corresponsal.

Sociedad y Cultura/México/América Latina/Historia

Revelan cómo fue el descubrimiento que cambió todo lo que se sabía sobre los faraones.

Si te interesa profundizar sobre esta entrada; cliquea donde se encuentra escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Al noroeste de El Cairo, los arqueólogos también encontraron jeroglíficos en buen estado de conservación; un documental acerca nuevos aportes

Un equipo de arqueólogos realizó una serie de excavaciones en un vecindario ubicado al noroeste de El Cairo, zona en la que vivió Ramsés II en su reinado. En 2017 comenzaron sus trabajos, y en ese tiempo encontraron miles de reliquias, inclusive un templo construido por el faraón hace 3000 años. Sin embargo, el último hallazgo supuso un cambio en la comprensión de los investigadores sobre los monarcas del Antiguo Egipto.

Los trabajadores retiraban el pavimento cuando notaron que estaban parados encima de un cofre gigante. Antes de que una cabeza fuera sacada del agua, revelaron un gran torso e inmediatamente observaron que la estatua había sido enterrada boca abajo. El material por la que estaba compuesta era de cuarcita, una roca preciada por la antigua era.

El momento en el que los trabajadores se encuentran arriba de la inmensa estatua

El momento en el que los trabajadores se encuentran arriba de la inmensa estatua. Captura Youtube.

La exploración fue grabada en el documental de Smithsonian Channel: Secretos, el faraón en los suburbios. El relator habló en los comienzos del film sobre la reacción general que hubo tras el descubrimiento: “Los arqueólogos se dieron cuenta de que acababan de hacer el hallazgo de su vida: la estatua gigante de un faraón”.

En ese sentido, mencionó que fue tan imponente el hallazgo que pensaron que la estatua encontrada se trataba del mismo Ramsés, por la evidencia en su altura, tamaño y su tallado.

A lo largo de la estatua también se encontraba en buen estado de conservación una serie de jeroglíficos que revelaban la identidad de la estructura. En los mensajes revelaban el nombre del faraón llamado Psamético I. Lo particular de la historia, es que durante su reinado, Egipto transitaba una crisis económica y política, por lo que estimaban que el país no estaba pasando por sus mejores épocas.

Para despejar dudas, un egiptólogo llamado Chris Naunton explicó en el documental que la estatua cambió por completo la comprensión de los faraones. “Estos ya no eran los días de gloria. Egipto no era tan rico como antes, no controlaba el mismo territorio, no tenía el mismo imperio. Hasta ahora habíamos pensado que el faraón no tenía realmente los medios para construir estatuas a esta escala, pero esta estatua cambia todo eso”, consideró.

Las tallas de los jeroglíficos en el costado de la estatua revelaron a Psamtik como el legítimo propietario. Youtube

Egipto: el lugar de los hallazgos y los descubrimientos históricos.

Egipto suele sorprendernos por los descubrimientos arqueológicos. Las reliquias y los tesoros escondidos aportaron información histórica acerca de cómo se vivía siglos atrás.

Profesionales, arqueólogos e investigadores se esfuerzan para registrar estas historias. Un claro ejemplo es el de William Matthew Flinders Petrie, quien contribuyó a la arqueología con sus trabajos: Lo hizo mediante un método novedoso que permite reconstruir la historia a partir de los restos de culturas antiguas.

En 1884, Petrie encontró fragmentos de una estatua de Ramsés II luego de una excavación en el Templo de Tanis. Esto fue un punto que marcó la historia ya que en Egipto Ramsés era considero como un líder famoso y poderoso del Imperio Nuevo.

Actualmente los descubrimientos siguen dando sus frutos, y prometen marcar nuevos rumbos e informaciones con respecto a la vida de los faraones.

Imagen de portada: Gentileza de Captura Youtube

FUENTE RESPONSABLE: La Nación Lifestyle

Sociedad y Cultura/Arqueología/Antiguo Egipto/

Descubrimientos/ Historia

Nerón Claudio César Augusto Germánico: verdades y mentiras. Parte 3/3

Sus Apariciones públicas

Nerón era aficionado a la conducción de carros, al arpa y a la poesía. El emperador compuso canciones que se interpretaron por todo el Imperio, aunque en un principio solo las tocaba en audiencias privadas.

Nerón se convirtió en el primer emperador en actuar públicamente en un escenario. Cuando era niño fue entrenado como músico y era fanático de las carreras de carros, uno de los deportes más populares de la antigua Grecia y de Roma. También le apasionaban las luchas entre gladiadores. 

La organización de espectáculos y la provisión de entretenimientos de todo tipo para la gente fue un elemento muy importante durante su mandato.

Nerón era un apasionado de los espectáculos, incluida la lucha de gladiadores.

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Nerón empezó a cantar en público en la ciudad de Neápolis en el año 64, buscando con ello aumentar su popularidad. Cantó también en el Quinquenal Neronia en el año 65.

Algunos historiadores relatan que fueron el Senado, su círculo de amigos y el pueblo los que animaron a Nerón a cantar en público. Sin embargo, los historiadores antiguos critican las acciones del emperador considerándolo denigrante para alguien de su posición.

Nerón participó en los Juegos Olímpicos del año 66/67, a fin de mejorar las relaciones con Grecia y mostrar el dominio romano al pueblo helénico y al orbe en general. Proclama a todos los griegos libres y exentos de pagar tributo en ese viaje. Como competidor, Nerón condujo un carro de diez caballos y casi murió al sufrir una caída.

También participó como actor y cantante y, a pesar de no ser el mejor de los participantes, ganó todas las coronas y las llevó a Roma donde las expuso en un desfile. Las victorias de Nerón se atribuyen, sin duda, a su condición de emperador y al soborno de los jueces.

Su Política administrativa

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Durante el transcurso de su reinado, intentó a menudo complacer a las clases bajas, si bien también fue criticado por el mismo motivo, por su obsesión de ser popular. Al comienzo de su mandato, en el año 54, prometió al Senado más autonomía, para lo cual prohibió durante su primer año en el poder que se le hiciera referencia en los decretos públicos, lo que fue bien acogido entre los senadores. Durante esta época se le conocía en Roma por derrochar a espuertas y por frecuentar prostíbulos y tabernas.

Comenzó a desempeñar un papel más activo como administrador, en el año 55. Fue cónsul en cuatro ocasiones entre los años 55 y 60. Durante esta etapa los historiadores hablan bastante bien de su administración, en contraste con los posteriores relatos.

Nerón puso restricciones al importe de las fianzas y las multas y limitó los honorarios de los abogados. Hubo un debate en el Senado sobre si los antiguos dueños de los libertos tenían derecho a revocar su libertad si estos mostraban una mala conducta frente a ellos. Nerón apoyó a los libertos y, cuando el Senado trató de aprobar una ley referente a su libertad, Nerón la vetó.

Sus acciones estaban encaminadas a mejorar la situación económica de los pobres. Cuando estos clamaron que estaban demasiado endeudados, Nerón trató de derogar todos los impuestos indirectos.

Sin embargo, el Senado le convenció de que esta medida sería demasiado extrema y, como solución intermedia al problema, Nerón estipuló que los impuestos se redujesen del 4,5 % al 2,5 %.

Además, los registros tributarios pasaron a ser de dominio público y, con el objetivo de reducir el costo de los alimentos, estableció que los barcos mercantes quedasen exentos de pagar impuestos.

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Circo de Nerón, Terebonto de Nerón y Meta Romuli (Grabado del año 1561)

Como amante de las artes y del placer, construyó una serie de gimnasios y teatros en los que se celebraban actuaciones al estilo griego. También, se celebraron muchos combates de gladiadores. El emperador estableció los Quinquenales Neronia, unos espléndidos juegos en los que se celebraban como novedad interpretaciones de poesía y teatro.

Sin embargo, el teatro no era bien visto en Roma, ya que se consideraba inmoral y característico de las clases bajas y se empezó además a cuestionar la carga que supondría para el Erario la celebración de estos juegos.

Se presentaron las primeras crisis económicas en el año 63. La guerra contra Partía y la dificultad del transporte de grano amenazaron con aumentar el precio del mismo. Para hacer frente a las dificultades económicas, Nerón hizo una donación al tesoro y destinó una parte del mismo para pagar el grano.

Posteriormente, decidió firmar la paz con sus enemigos partos. Un nuevo desastre asoló al Imperio cuando la propia ciudad de Roma se vio envuelta en llamas en el año 64. Tras el devastador incendio, Nerón destinó todo el dinero posible a la reconstrucción de la ciudad y para ello tuvo que incrementar fuertemente los impuestos a los ricos ciudadanos de las provincias.

Durante su reinado se llevaron a cabo una serie de importantes proyectos de construcción. Para prevenir el paludismo, Nerón recogió los escombros resultantes tras el incendio.

Además, también erigió la Domus Aurea y trató de excavar un canal navegable a través del istmo de Corito. Todos estos y otros proyectos vaciaron prácticamente el Tesoro.

NERÓN Y LA ECONOMÍA

Los primeros cinco años de su reinado se conocieron como “quinquenio áureo de Nerón”. La ayuda y guía del célebre Séneca y de Afranio Burro, un militar de amplia experiencia, le habrían permitido actuar de modo justo y seguir una política correcta. Séneca y Burro dejaron al adolescente emperador tomar las riendas del poder, pero impidiéndole llevar al Estado por otro camino que no fuera el marcado por ellos.

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Cuando desaparecieron, el freno que estos consejeros ejercían sobre Nerón se esfumó y las tendencias más brutales del emperador salieron a la luz. 

Fue entonces cuando, según la visión tradicional de la historiografía, inauguró una época de megalomanía en la que se fue alejando del Senado para acercarse más al pueblo, aunque seguía creyendo que era su dios.

Las desavenencias de Nerón con el Senado surgieron tan pronto empezó con su política favorable a la plebe y a atacar sus bases económicas. 

Así lo sintieron los senadores cuando, en su tercer año de reinado, quiso reformar el sistema impositivo.

Nerón pretendía terminar con los excesos de las sociedades de publicanos, que eran los consorcios de capital a los que se encargaba recaudar los impuestos que el Estado había calculado para el año. Para obtener beneficios, los publicanos necesitaban recaudar más de lo que habían pagado, y eso se traducía en todo tipo de abusos.

El emperador tenía la intención de cobrar los impuestos sobre las propiedades también en Italia, que por tradición estaba exenta de ellos. El cambio habría fomentado el comercio, al prescindir de aranceles y tasas, y habría repartido de forma más justa la carga impositiva de manutención del Imperio, haciéndola recaer sobre los más ricos y poderosos de sus habitantes, ya fueran patricios con grandes propiedades, ecuestres muchos de ellos miembros de las sociedades publicanas e incluso libertos ricos.

Los senadores montaron en cólera, y ello llevó a Séneca y Burro a convencer a Nerón de que abandonara su plan.

SU MUERTE

A finales del año 67 y principios del año 68, Cayo Julio Vindez, gobernador de la Gallia Lugdunensis, se rebeló contra la política fiscal de Nerón. El emperador envió a Lucio Verginio Rufo, gobernador de Germania Superior, a sofocar la revuelta y Víndex, con el objetivo de recabar aliados, pidió apoyo a Galba, gobernador de la Hispania Tarraconensis. Verginio Rufo, sin embargo, derrotó a Víndex y este se suicidó.

Nerón había recuperado el control militar del Imperio, pero esto fue utilizado en su contra por sus enemigos en Roma. En junio del año, el Senado votó que Galba fuera proclamado como emperador y declaró enemigo público a Nerón, utilizando para ello a la Guardia Pretoriana, que había sido sobornada, y a su prefecto Ninfidio Sabino, que ambicionaba convertirse en emperador.

Según Suetonio, Nerón huyó de Roma a través de la Vía Salaria. Sin embargo, a pesar de haber huido, Nerón se preparó para suicidarse con ayuda de su secretario Epafrodito, quien lo apuñaló cuando un soldado romano se aproximaba. Según Dion Casio las últimas palabras de Nerón demostraron su amor a las artes.

¡Qué artista muere conmigo!

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Imagen que ilustra el momento de la muerte de Nerón

Fue el último emperador de la dinastía Julio-Claudia y el Imperio se sumió en una serie de guerras civiles conocidas como el año de los cuatro emperadores. Su popularidad continuó después de su deceso, incubando profecías que decían que volvería. Varios “falsos” Nerón aparecieron y ganaron apoyo entre la gente.

LOS HISTORIADORES ROMANOS CONTRA NERÓN

Las historias que conocemos de Nerón, con toda su crueldad hay que ponerlas en cuarentena. Nerón chocaba con las elites senatoriales y era un claro defensor de la plebe. De ahí que los dos historiadores que eran defensores de las elites romanas y del Senado cuestionaran y relataran historias con tal de desprestigiar al emperador. Además, sabiendo que ya estaba muerto Nerón, mucho antes de que ellos pudieran conocerlo, pues algunos ni habían nacido.

Dos son los historiadores romanos que destacan en sus escritos contra Nerón. Tácito del 55 al año 120 y Suetonio del año 75 al año 160. Como puede verse por las fechas indicadas, ninguno de los dos fue en su madurez contemporáneo de Nerón.

Nerón fue asesinado en el año 68 cuando el primero tenía trece años y el segundo estaba por nacer, de modo que tuvieron que basarse para sus historias en informaciones de gente, que sí había vivido bajo su reinado y en documentos de segundo orden como crónicas de particulares, cartas, libelos, etc., que pudieron manejar.

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Especial interés tiene una breve referencia del historiador Flavio Josefo del año 37 al año100, que fue el autor de “La guerra de los judíos” y testigo de todo el reinado de Nerón, que, aunque le llama “tirano”, fue el primero en hacer notar los prejuicios y mentiras que circulaban en relación con su figura:

“Omito cualquier otra declaración sobre este asunto, porque ha habido muchos que han escrito la historia de Nerón, muchos de los cuales se han apartado de la verdad de los hechos por haber recibido favores de él, y otros, debido al odio que les inspiraba, se han ensañado con su persona con tantas mentiras que merecen ser condenados en justicia. Y no me sorprende que tantos hayan contado mentiras sobre Nerón, porque en sus escritos tampoco se han atenido a la verdad sobre hechos anteriores a su tiempo, incluso cuando los actores no les hubiesen podido odiar por hallarse ya fallecidos”.

Según Suetonio y Dion Casio, el pueblo de Roma celebró la muerte de Nerón. Tácito, sin embargo, habla en sus escritos de un panorama político mucho más complicado, según el cual, la muerte de Nerón fue bien recibida entre los senadores, la nobleza y la clase alta pero que, por el contrario, la clase baja, los esclavos y los asiduos del teatro, que habían sido los beneficiarios de los excesos del emperador, recibieron la noticia con gran rechazo.

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“Nerón ante el cadáver de su madre Agripina”. Museo Nacional del Prado

El ejército, mientras tanto, estaba en la encrucijada entre el deber obediencia a Nerón como su emperador y los sobornos ofrecidos para derrocarlo.

Filóstrato y Apolonio de Tiana mencionan la muerte de Nerón como un duro golpe para el pueblo en general, que la lloró con amargura debido a que “restableció y respetó las libertades con una sabiduría y moderación de las cuales su carácter carecía”.

Pocas de las fuentes antiguas que han sobrevivido lo describen de manera favorable, aunque sí hay algunas que relatan su enorme popularidad entre el pueblo romano, sobre todo en Oriente.

La verosimilitud de los documentos que relatan los tiránicos actos de Nerón es motivo de controversia en la actualidad. Separar la realidad de la ficción, en relación con los escritos clásicos, puede resultar imposible.

¿Crees que fue un buen emperador?

Posiblemente no existe una respuesta correcta. Pero lo que sí está claro es que su legado es mucho más complejo que simplemente decir que fue un “tirano, cruel y asesino” emperador.

A pesar de su popularidad, la élite nunca pudo con él y se sintió constantemente amenazada por sus políticas. Conspiraciones en su contra aumentaron con el paso de los años y finalmente el Senado lo declaró enemigo del Estado.

Y así fue como en el 68 d.C., a los treinta años, Nerón murió, poniéndole fin a la dinastía Julio-Claudiana. 


Bibliografía

Blond, A. “The Private Lives of the Roman Emperor”. 2008. Running Press

Camplin, E. “Nerón”. 2006. Ediciones Turner. Madrid.

Fernández Uriel, Pilar y Palop, Luis (2000). “Nerón: La imagen deformada”. 2000. Aldebarán Ediciones. Madrid.

Griffin, Miriam T. “Nero: The End of a Dynasty”. 1985. New Heaven, CT. London.

Kerrigan, M. “A Dark History: The Roman Emperors”. 2011. Metro Books.

Kleiner, Fred S. “The Arch of Nero in Rome: a study of the Roman honorary arch before and under Nero”. 1985. Giorgio Bretschneider. Rome.

Warmington, Brian Herbert. “Nero: Reality and Legend (Ancient Culture and Society)”. 1969. Chatto & Windus. London.

Imagen de portada: Gentileza de Nuevatribuna.es

FUENTE RESPONSABLE: Nuevatribuna.es Por Edmundo Fayanás Escuer. Noviembre 2021

Sociedad y Cultura/Antigua Roma/Historia/Imperio Romano/Nerón Claudio Cesar Augusto Germánico

Marco Ulpio Trajano, el emperador hispano. Una vida fascinante. Parte 4/4

Expansión en el este

Rabbel II Sóter, que era uno de los reyes clientes de Roma, murió. Este acontecimiento pudo haber impulsado la anexión del reino nabateo, aunque la manera y las razones formales de la anexión son inseguras.

Ciertas evidencias epigráficas sugieren una operación militar, con fuerzas de Siria y Egipto. Lo que resulta claro sin embargo es que para el año 107 d.C., se establecieron legiones romanas en la región que rodea Petra y Bostra, como se muestra en un papiro encontrado en Egipto.

Este reino de los nabateos se convirtió en provincia romana con el nombre de Arabia Pétrea, que abarca el sur de la actual Jordania y el noroeste de Arabia Saudí. Con la anexión del reino nabateo se aseguró la continuidad territorial entre Egipto y las provincias asiáticas.

Todo el mar Mediterráneo quedaba desde entonces en manos de los romanos, los cuales lo consideraron un lago privado, confiriéndole el título de mare Nostrum. Judea y la Arabia Nabatea serían dos excelentes plataformas de partida para las futuras campañas orientales de Trajano.

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Período de paz

Los siete años siguientes, Trajano gobernó como un emperador civil, pero con el mismo éxito que antes. Fue en esta época cuando mantuvo correspondencia con Plinio el Joven sobre el tema de cómo manejar a los cristianos del Ponto, diciéndole Plinio que los dejara en paz a menos que practicaran abiertamente su religión.

Construyó varios edificios nuevos, monumentos y carreteras en Italia y su Hispania natal. Su magnífico complejo en Roma se alzó para conmemorar sus victorias en Dacia y en gran medida se financiaron con el botín de esa campaña.

Estaba formado por un foro, la Columna Trajana y el mercado de Trajano que todavía se conservan en la Roma actual. También fue un prolífico constructor de arcos triunfales, muchos de los cuales se conservan y reconstructor de carreteras como la vía Trajana y la vía Trajana Nova.

En el año 107 d. C., tras volver de Oriente celebró un triunfo en Roma por sus victorias en Dacia y Arabia.

Un acto destacado de Trajano fue celebrar unos juegos de gladiadores de tres meses de duración en el gran Coliseo de Roma, aunque la fecha exacta se desconoce. Combinando carreras de carros, lucha con animales y luchas de gladiadores, se dijo que este espectáculo sangriento había dejado once mil muertos, en su mayoría esclavos y criminales, por no mencionar a las miles de bestias feroces muertas junto con ellos. Atrajo a un total de cinco millones de espectadores durante los juegos.

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Columna trajana

Otro acto importante fue su creación formal de los alimenta, un programa de bienestar que ayudaba a niños huérfanos y pobres por todo el imperio romano, como ya hemos visto. Proporcionaba fondos generales, así como comida y educación subvencionada.

El programa se vio apoyado inicialmente por los fondos de la guerra dacia, y más tarde por una combinación de impuestos estatales y filantropía. Así favorecía al tiempo el desarrollo de la natalidad, que había caído hasta índices alarmantes, de manera que se corría el peligro de que hubiera escasez de soldados.

Sobre el arco de Benevento está representada la distribución de víveres entre la población y sobre todo a los niños pobres sobre la base de la Institución Alimentaria. También en relieves conservados en el Foro Romano se hace referencia a la institución de los Alimenta Italiae en favor de los pueri et puellae alimenticios.

Con ello se pone en evidencia que Trajano no solo concentró sus energías y las del Imperio en campañas militares y la construcción de edificios públicos. También fue un cauteloso estadista y filántropo, interesado a las condiciones de sus ciudadanos y por tanto atento en las reformas sociales y políticas.

En materia judicial disminuyó los tiempos de los procesos, prohibió las acusaciones anónimas, así como las condenas con falta de pruebas sólidas o en presencia de cualquier duda.

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Trajano garantizó a los emperadores siguientes una clase social dirigente hábil y capaz. Los problemas económicos se solucionaban en el campo de batalla, que tenía la doble finalidad de establecer la paz en las fronteras y encontrar el oro y la plata necesarios para las construcciones, las reformas y para colmar el déficit económico de los emperadores precedentes. 

Su sucesor, Adriano se encontró que le tocaba en suerte un imperio económicamente activo.

Sus prolongadas estancias en la guerra exterior no impidieron pues a Trajano llevar a cabo una intensa política interior, motivo de encendidos elogios en la historiografía romana.

El ascenso al poder de Trajano supuso para el Senado la recuperación de la libertad perdida, un tiempo nuevo, dice Plinio. Con la colaboración del Senado, se instauró el voto secreto. Trajano trazó un plan de regeneración moral y política que tuvo consecuencias en la administración, la justicia y la economía.

Las guerras contra los partos

Trajano comenzó una campaña contra los partos en el año 113 d. C., provocada por la decisión del rey parto Osroes de colocar a un rey títere inaceptable en el trono de Armenia, un reino sobre el cual habían compartido hegemonía los dos grandes imperios desde los tiempos de Nerón unos cincuenta años antes.

Probablemente, la idea del emperador nacía también de su deseo de llevar a cabo las campañas que tenía ideadas Julio César antes de morir que era pasar al norte del río Danubio y contra los partos.

La primera fase fue un completo éxito. Los partos fueron derrotados y Armenia, Asiria y Mesopotamia fueron integradas en el Imperio. Comenzó por Armenia, deponiendo en el año 114 d. C., a su rey parto Partamasiris y convirtiendo a Armenia en provincia romana.

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Luego marchó hacia el sur, entrando en la propia Partia, tomando las ciudades de Babilonia, Seleucia y finalmente la capital Ctesifonte en el año 116 d.C. 

Siguió hacia el sur, hasta alcanzar el golfo Pérsico, lamentando ser demasiado viejo para seguir los pasos de Alejandro Magno y alcanzar la propia y distante India.

Fue el punto oriental más lejano al que llegó el Imperio romano. No solo quedó ocupada toda Mesopotamia sino que la vanguardia del ejército romano, dirigida por Lusio Quieto se asomó a las primeras cadenas montañosas de Persia.

Con las nuevas provincias de Mesopotamia y Asiría, el Imperio alcanzó su máxima extensión, fijando su frontera oriental en el río Tigris y no, como hasta entonces, en el río Éufrates.

Más allá de estos límites no pudo proseguir, ante todo, por problemas logísticos. La vastedad de los territorios ocupados y la presencia de puntos de resistencia y la táctica de la guerrilla con arqueros a caballo, usada por los partos, ponían en peligro la conquista.

Trajano, consciente de las dificultades, decidió adoptar las armas de la política, en el año 116, depuso al rey parto Osroes I y puso su propio gobernante títere, Partamaspates en el trono. Por otro lado, su salud comenzó a fallarle.

f10 copiaImperio Romano en el 117 d.C. 

La ciudad fortaleza de Hatr, con el río Tigris en su parte posterior, seguía resistiendo contra los repetidos asaltos romanos. Estuvo personalmente presente en el asedio y es posible que sufriera un golpe de calor con esas elevadas temperaturas.

Poco después, los judíos del interior del Imperio romano se alzaron en rebelión una vez más, como hizo el pueblo de Mesopotamia. 

Los judíos se rebelaron por todo Oriente Próximo: Egipto, Chipre, Cirenaica, Judea y Mesopotamia desde el año 115 d. C., en plena campaña contra los partos.

La rebelión entre la población judía estalló en Cirenaica, expandiéndose hacia Egipto y Chipre; sin embargo, cuando surgieron problemas en la frontera norte, Trajano dejó su ejército en Siria y se retiró a Roma.

El emperador se vio obligado a retirar su ejército para aplastar las revueltas.

Lo consideró simplemente como un contratiempo pasajero, pero estaba destinado a no volver nunca a mandar a un ejército en el campo de batalla, entregando sus ejércitos orientales al legado de alto rango y gobernador de Judea, Lusio Quieto, quien se hizo cargo junto con Quinto Marcio Turbón. 

Las conquistas de Trajano hicieron crecer el imperio de cinco millones de km² a más de seis millones.

Más tarde en el año 116 d.C., Trajano cayó enfermo y emprendió el viaje de vuelta hacia Italia. Su salud empeoró en la primavera y en el verano del año 117 d. C. tuvo que parar en la ciudad de Selinunte en Cilicia, que más adelante se llamó Trajanópolis en su honor. Murió repentinamente de un edema a inicios del mes de agosto.

Las cenizas de Trajano se colocaron debajo de la Columna Trajana, el monumento que conmemoraba su éxito, derogando la antigua ley que impedía las sepulturas en el interior del perímetro ciudadano. La urna se perdió durante las invasiones bárbaras, y se perdió su rastro, siendo presumiblemente fundida.

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Adriano al convertirse en emperador, devolvió Mesopotamia al imperio parto, como parte de un tratado de paz en el 125 d. C., pero se conservó el resto de territorios conquistados por Trajano.

SU SUCESIÓN

Justo antes de morir, Trajano adoptó a Adriano como sucesor. 

Era hijo de un primo de Trajano y estaba casado con una sobrina nieta del emperador. Había luchado, además, en las guerras dacias, donde tuvo una participación destacada.

Los historiadores romanos recogieron el rumor de que fue su mujer, Pompeya Plotina, la que fingió tal adopción, escondiendo un esclavo bajo las sábanas del emperador muerto, quien susurró la adopción como presunta última voluntad del moribundo.

No obstante, parece que ya había dado muestras de su preferencia por Adriano como sucesor en años anteriores, desde el año 100 d. C. o en torno al año 106 d. C., pues aunque sus relaciones habían sufrido altibajos, en realidad Adriano era el único familiar varón directo de Trajano y, por tanto, el único heredero posible para la continuación de una verdadera dinastía.

SU OBRA CONSTRUCTIVA

La memoria de Trajano permaneció en Roma durante las generaciones siguientes, principalmente debido a dos regalos que le dio a la ciudad, el Foro de Trajano y la Columna de Trajano. El Foro de Trajano, financiado con el botín dacio, fue construido en el año 112 d.C.

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La población de Roma, en el tiempo de Trajano y Nerva, había crecido hasta su punto más alto, cerca de un millón, y necesitaba un nuevo foro, no solo un mercado y centro comercial, sino también un centro para la política, el comercio y la religión. El foro estaba entre las colinas Quirinal y Capitolina.

Había dos edificios semicirculares de seis pisos en ambos lados de la plaza, que contenían grandes salones y salas para oficinas. Al norte del foro se encontraba la nueva basílica, la Basílica Ulpia, que albergaba los tribunales.

Después de la muerte de Trajano, el emperador Adriano añadiría una gran entrada y una estatua de Trajano montado en un carro de seis caballos. El arquitecto del foro, Apolodoro de Damasco, también había diseñado el Puente de Trajano sobre el Danubio, el puente de arco más grande del mundo hasta su destrucción en el año 275 d.C. Desafortunadamente para el arquitecto, Adriano lo exiliaría y, más tarde, ejecutaría.

Trajano fue un buen mecenas, especialmente en el campo arquitectónico, tanto en Italia como en las provincias, y muchos de sus edificios fueron obra del talentoso arquitecto Apolodoro de Damasco.

Realizó construcciones necesarias para facilitar la romanización y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. Así, reforzó la red viaria, restaurando las principales calzadas que se expandían desde Roma, uniéndola con el resto del imperio.

Levantó edificaciones que contribuyeron a perpetuar su memoria al tiempo que buscaban el embellecimiento de Roma y un aumento en las posibilidades de diversión de los romanos, como teatros o circos.

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Entre las construcciones que realizó se cuentan el celebérrimo puerto de Trajano hexagonal en la zona de Fiumicino, y cuyos restos aún son hoy en día imponentes. Este nuevo puerto en Ostia unía Roma con las regiones occidentales del Imperio.

La obra estuvo entre las más importantes para la ciudad, que obvió así sus problemas de aprovisionamiento fuera del ya existente puerto de Claudio. Amplió el puerto de Ancona con la construcción de un embarcadero para facilitar la navegación hacia Oriente, puerto que fue adornado mediante un arco. Procuró un nuevo trayecto de la vía Apia hacia el puerto de Brindisi, que partía de otro arco edificado en Benevento. También intervino en las Lagunas Pontinas.

Renovó el centro de Roma con la construcción de un inmenso foro y del edificio de ladrillo contiguo a él, destinados a la administración pública, para cuya realización hizo nivelar grandes zonas de las laderas de las colinas circundantes, Quirinal y Campidoglio.

El extraordinario complejo del foro Trajano resolvía los problemas de congestión de la zona centro de la ciudad antigua en torno a la vía Sacra. Las dimensiones extraordinarias de la obra, también supervisada por Apolodoro, eran tales que sobrepasaban en grandeza la de todos los otros foros juntos.

Además de la pública basílica Ulpia, la plaza, la columnata, las oficinas, las bibliotecas y el templo del divino, Trajano, erigió en su foro la columna de Trajano como celebración de sus conquistas militares en la campaña de Dacia, aún hoy uno de los símbolos de Roma.

Tiene cerca de treinta metros de alto y cuatro de ancho, en su origen estaba coloreada. Su interior dispone de una escalera de caracol que lleva a la cima. En el exterior se desarrolla una espiral sobre la columna, con un mosaico de 200 metros de largo que alberga más de 2.000 figuras esculpidas en bajorrelieve.

La columna estaba coronada por una estatua del emperador, que fue sustituida en el año 1588 por una de San Pedro, y en la base se colocó la urna funeraria de oro que contenía las cenizas del difunto emperador que recibió así el honor excepcional de ser sepultado dentro del pomerium, esto es, los muros de la ciudad. La urna de oro fue cogida por los visigodo en el saqueo de Roma en el año 410 y se perdió para.

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A Trajano se debe la construcción de otro acueducto que aumentaba aún más los recursos hídricos de Roma, que estaban ya asegurados en abundancia por los acueductos construidos con anterioridad y sobre todo por el llamado Anio Novus construido bajo el emperador Claudio.

Las labores se iniciaron en el año 109, recogiendo la estructura, agua que surgía en los montes Sabatinos, cerca del lago de Bracciano. La longitud total era de cerca de 57 kilómetros y llevaba diariamente cerca de 2.848 quinarie, esto es, un poco más de 118.000 m³.

Llegaba a la ciudad después de un recorrido en gran parte subterráneo a lo largo de las vías Clodia y Triunfal y luego sus arcos a lo largo de la vía Aurelia. Llegaba a Roma sobre la colina del Janículo, sobre la ribera derecha del río Tíber.

La extensión de la red hídrica fue incentivada no solo en Roma, sino también en Dalmacia, en su nativa Hispania y en Oriente, esto es, en los climas áridos que precisaban un mayor aprovisionamiento de agua.

En Roma, Trajano hizo que se ampliaran los canales subterráneos y los desagües de la Cloaca Máxima, para que corrieran con más eficiencia las aguas de lluvia y las que acababan descargando en el río Tíber.

También se reforzaron las orillas del río para evitar desbordamientos que afectaran a la ciudad. Para el ocio y el placer de la plebe hizo que se ejecutaran algunos trabajos que dieron a Roma el aspecto que a grandes rasgos tienen todos en el imaginario común de la ciudad.

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Mandó reconstruir y ampliar definitivamente el Circo máximo del cual los tres primeros anillos en la base de la estructura fueron erigidos con calcestruzzo y revestidos de mattoni y mármoles, solo el anillo superior permaneció en madera; la estructura se hizo así segura y contra incendios, y favoreció la construcción de talleres y negocios a sus lados.

Sobre la colina Oppio hizo que se erigieran unas grandiosas termas sobre los restos de la Domus Aurea de Nerón. Se accedía por un gran propileo que llevaba directamente a la piscina a cielo abierto.

Sobre la orilla derecha del río Tíber, donde se levanta el actual Castillo de San Angelo construyó un área para las naumaquias, esto es, reproducciones de batallas navales. Los esfuerzos edificatorios del emperador no se concentraron solo en la capital sino en todo el imperio.

En Egipto unió el río Nilo con el mar Rojo con un gran canal, llamad el río de Trajano. Fundó muchas colonias por todos los lados del Imperio. En Dacia, después de haberla sometido, favoreció la colonización y fundación de nuevas colonias que romanizaron rápidamente la provincia.

La Colonia Ulpia Traiana surgió sobre las cenizas de la bárbara Sarmisegetusa Regia. Construyó puentes, entre los que destacan el que tendió sobre el río Danubio, el más largo de 1. 135 m, cerca de Drobeta.

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Puente romano de Ancona

Este puente tenía una doble finalidad: por un lado garantizaba una vía de abastecimiento a las legiones y por otro impresionaba y desanimaba a los enemigos por ser una demostración de superioridad tecnológica, logística y militar.

También levantó varios en Hispania entre los que destaca el puente cerca de Alcántara sobre el río Tajo. Otros puentes serían el puente romano de Salamanca y posiblemente los puentes de Alconétar y del Bibey.

En lo que se refiere a las construcciones levantadas en Hispania, la provincia occidental que formaba parte de su eficaz acción política, se recuerda que las principales ciudades fueron erigidas a principios del imperio.

De manera que las intervenciones de Trajano están relacionadas a elementos decorativos o a cambios en los espacios públicos existentes, como las restauraciones en Augusta Emerita durante su reinado. Mientras la datación del acueducto de Segovia se ha remontado siempre a la edad trajana.

El Optimus Princeps fue uno de los mayores artífices del desarrollo de la red de comunicaciones hispánica. Sus obras se evidencian en diversos puntos, aunque es en la llamada Vía de la Plata, hacia el año 105, donde se evidencian las mayores inversiones.

A este período pertenece el puente de Alconétar, así como los puentes de Capera y de Salamanca en la citada Vía de la Plata. Entre todas las obras de Lusitania se destaca el famoso puente de Alcántara, prodigio técnico al tiempo que funcional y de carácter propagandístico.

Un puente que surge para vigilar el territorio y para tutelar las conexiones en una zona sin grandes ciudades, cuya inscripción en el ático del arco, dedicada a Trajano, fija la construcción del monumento alrededor del mismo año.

Este famoso puente sirvió de modelo para otros proyectos como el de Salamanca o de Segura, un excelente ejemplar con grandes restauraciones durante su existencia.

LA RELACIÓN DE TRAJANO CON ADRIANO

Adriano procedía de una familia adinerada de migrantes italianos que se habían asentado en Hispania. Conocía perfectamente, gracias a la educación clásica que había recibido, la filosofía helena y sus clásicos.

Trajano, su predecesor, había apostado por él en todo momento, ya que eran familia. Adriano era sobrino segundo por línea materna de Trajano. Sin embargo, su relación no siempre gozó de cercanía y afectividad.

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El Foro de Trajano y la Columna de Trajano en un grabado de hacia 1891

El motivo que enfrentó a los dos familiares fue amoroso. Ambos estaban casados y a su vez era ampliamente conocido por los ciudadanos del imperio que mantenían relaciones sexuales con otras personas fuera de sus respectivos matrimonios.

De esta manera, una vez nombrado emperador, Adriano tenía a Sabina como esposa mientras que a la vez tenía una gran cantidad de amantes, tanto hombres como mujeres.

El problema era que el joven Adriano comenzó a fijarse en los jóvenes con los que yacía el emperador Trajano. Tal y como se explica en la Vida de Adriano, “estuvieron a punto de romper relaciones porque a Adriano le gustaban los jóvenes con los que se acostaba Trajano”.

Trajano dedicaba su vida privada al vino y a todo tipo de vicios. 

Sentía debilidad por jóvenes a los que sometía sexualmente, como lo hicieran los antiguos helenos. Fue entonces cuando Adriano trató de ganarse el afecto de los amantes, entrometiéndose directamente con su familiar y máximo dirigente de Roma.

Este hecho hizo peligrar el apoyo del por entonces emperador para nombrar a Adriano como su sucesor. Sin embargo, siempre dejó entrever que él era su favorito y según indican los historiadores Trajano eligió a Adriano como emperador del Imperio romano momentos antes de morir.

Adriano fue nombrado emperador de Roma en el año 117 d.C. y su reinado se caracterizó por reforzar las fronteras más inestables del Imperio. Además, renunció a la política militar que Trajano había iniciado en Mesopotamia.

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Busto de Trajano, Gliptoteca de Múnich

Su obra política

A diferencia de otros gobernantes apreciados a lo largo de la historia, la reputación de Trajano ha perdurado sin menoscabo durante casi dos mil años, hasta la actualidad. Fue recordado por sus contemporáneos como uno de los más grandes emperadores, equiparable solo a Augusto.

Recibió el título de Optimus Princeps por parte del Senado, tanto por sus conquistas, como por sus construcciones a lo largo de todo el Imperio y el buen trato que tuvo con los senadores.

La cristianización de Roma dio como resultado un embellecimiento aún mayor de su leyenda. Se decía en la época medieval que el Papa Gregorio I, a través de la intercesión divina, resucitó a Trajano de entre los muertos y lo bautizó en la fe cristiana, pero Santa Matilde de Hackeborn, en su: Libro de la Gracia Especial, 5ª parte, Cap. XVI: “De las almas de Salomón, Sansón, Orígenes y Trajano” anota:

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“A ruegos de un religioso pregunta al Señor dónde están las almas de Sansón, Salomón, Orígenes y Trajano; y el Señor le contesta: Quiero que permanezcan ocultas a los hombres las disposiciones de mi piedad para el alma de Salomón, a fin de que eviten con más cuidado los pecados carnales.

Y es, asimismo, voluntad mía no sean conocidas las decisiones de mi Piedad para con el alma de Sansón a fin de que tiemblen los mortales saciar sus instintos de venganza en sus enemigos; y también quiero se ignore lo que ha hecho mi voluntad con el alma de Orígenes para que nadie se atreva a entonarse fiado de su ciencia; e igualmente decidí no sepa el hombre el fallo de mi liberalidad con el alma de Trajano, para exaltación de la Fe Católica, ya que ese emperador, aunque dotado de todas las virtudes naturales, careció sin embargo de la Fe cristiana y del bautismo”.

Entre los teólogos cristianos medievales, como Santo Tomás de Aquino, fue considerado como ejemplo de pagano virtuoso. En la Divina Comedia de Dante, siguiendo esta leyenda, ve el espíritu de Trajano en el Cielo de Júpiter con otras personas históricas y mitológicas destacadas por su justicia, entre los seis espíritus justos que forman el ojo del águila mística.

También aparece en Piers Plowman. Varias obras de arte reflejan el episodio conocido como la justicia de Trajano. La anécdota se refiere a una viuda que lo paró mientras se dirigía a la campaña de Dacia. Esta lo detuvo con su llanto, suplicándole que le concediera justicia encontrando y castigando justamente al culpable de la muerte del hijo. Trajano le aseguró que se ocuparía del caso a su vuelta.

La viuda entonces le recordó que podría no volver, por lo que Trajano le garantizó que en tal caso actuaría su heredero en su lugar. Entonces la viuda le señaló que en ese caso no habría mantenido su promesa, porque entonces el caso no lo hubiera resuelto él y, aunque obtuviese justicia, no sería por mérito suyo. Entonces Trajano bajó del caballo, buscó y castigó al culpable, concedió justicia a la viuda y marchó a la guerra.

Para estar más cercano al pueblo romano, Trajano hizo que sobre la puerta de su residencia se escribiera: Palazzo Pubblico, para que todo el mundo pudiese entrar en él libremente.

Solía recibir, personalmente y sin cita previa, a quien quisiera conseguir de él justicia. De lo que deriva otra anécdota célebre: ante las protestas de su secretario, que se quejaba de que su señor confiase incautamente en todo el mundo, Trajano le contestó: “Trato a todos como quisiera que el Emperador me tratase a mí, si fuese un ciudadano particular”.

El historiador del siglo XVIII, Edward Gibbon incluyó a Trajano entre los cinco emperadores que gobernaron el gran territorio del Imperio romano “por un poder absoluto, guiado por la virtud y la sabiduría”.

También dijo que el emperador Trajano fue “un príncipe virtuoso y activo que había recibido la educación de un soldado y poseía el talento de un general”, lo que lo convirtió en un modelo irrepetible.

En el momento de su muerte su onomástica completa era “Imperator Caesar Divi Nervae filius Nerva Traianus Optimus Augustus Germanicus Dacicus Parthicus”. Tras su apoteosis oficial se le llamó “Divus Traianus”, a veces añadiendo alguno de los demás cognominados, especialmente “Augustus y Parthicus”.

Si se pidiera a cualquiera que determinara el período de la historia del mundo en que la condición humana fue más próspera y feliz, mencionaría sin dudar la que se extiende entre la muerte de Domiciano hasta el ascenso de Cómodo.


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Imagen de portada: Gentileza de Nueva Tribuna.es

FUENTE RESPONSABLE: Nueva Tribuna.es Por Edmundo Fayanás Escuer. Diciembre 2021

Antigua Roma/Historia/Sociedad y Cultura/Emperador/Marco Ulpio Trajano

Nerón Claudio César Augusto Germánico: verdades y mentiras. Parte 2/3

LAS SUBLEVACIONES DE REGIONES CONTRA ROMA.

Poco después de su ascenso al trono en el año 55, el reino vasallo de Armenia derrocó a su príncipe Radamisto y lo sustituyó por el príncipe parto, Tiridates I. 

Los romanos consideraron esto como una invasión parta de territorio romano y temieron cómo actuaría el entonces joven emperador ante la situación. 

Nerón reaccionó rápidamente enviando un ejército a la región bajo las órdenes de Cneo Domicio. Los partos huyeron y cedieron temporalmente el control de Armenia a Roma.

La paz no duró mucho y la guerra a gran escala se inició en el año 58. El rey parto Vologases I se negó a retirar a su hermano Tiridates de Armenia e inició una invasión en toda regla del territorio armenio pero Corbulón respondió satisfactoriamente rechazándolos ese mismo año. Tiridates se vio por tanto obligado a ceder de nuevo el control de Armenia a Roma.

Nerón fue aclamado en público cuando llegaron a Roma las noticias de esta victoria. El emperador colocó a Tigranes VI, un noble capadocio, en el trono de Armenia y Corbulón, por su parte, fue nombrado gobernador de Siria como recompensa por su buena actuación en el Este.

Tigranes invadió la provincia parta de Adiabene, en el año 62. Una vez más, Roma y Partia se encontraban en guerra, situación que continuó hasta el año 63. Partia por su parte alimentó el establecimiento de disturbios por territorio sirio.

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Corbulón trató de convencer a Nerón para que continuara con la guerra, pero Nerón optó por intentar llegar a un acuerdo de paz, mientras que en Roma crecían las dudas de la plebe debido al vulnerable suministro de grano y al déficit presupuestario.

Nerón terminó resolviendo el problema de manera diplomática, le concedió la posibilidad de gobernar Armenia al príncipe parto Tiridates, pero solo si era coronado por un emperador romano. Fue coronado en Roma por el propio Nerón. En el futuro, por tanto, el Rey de Armenia debía ser un príncipe parto, pero debía ser nombrado por el emperador romano.

Tiritades se vio obligado por tanto a viajar a Roma para ser coronado por Nerón y el pueblo, por su parte, se mostró contento por las vidas que se habían salvado gracias a este acuerdo de paz. Fue una ceremonia increíblemente exitosa, que trajo paz durante muchos años entre Roma y Partia.

El Tratado le supuso una gran victoria política que propició que el emperador se convirtiese en un personaje muy popular en las provincias orientales y también entre los partos. La paz entre Roma y Partia se mantuvo hasta el año 114, cuando el emperador Trajano invadió Armenia.

f16 copiaDomus Aurea

Nerón tenía claro que dentro del Imperio Romano había una gran tensión, por eso buscó siempre que pudo, soluciones diplomáticas. Por eso, uno de sus legados es la diplomacia en la resolución de las guerras. Para algunos historiadores, la forma en que manejó estos conflictos es uno de sus grandes legados.

En comparación con sus sucesores, Roma se mantuvo relativamente pacífica bajo el reinado de Nerón. La guerra contra Partia fue la única gran guerra acaecida durante su gobierno, y a su término se le elogió por ser una victoria tanto política como militar. Sin embargo, y al igual que muchos emperadores, Nerón tuvo que enfrentarse a una serie de rebeliones internas y luchas por el poder durante su reinado.

Nerón fue uno de los pocos emperadores que pudo disponer el cierre de las puertas del Templo de Jano. Jano era en la mitología romana el dios del principio y del final, y tenía un templo en el foro romano, al cual debían cerrarse las puertas en tiempos de paz.

Como los ejércitos romanos siempre se encontraban combatiendo en alguna provincia lejana, las puertas del templo permanecían abiertas. Solo tres emperadores romanos pudieron mantener las puertas del templo cerradas por un tiempo: Augusto, Vespasiano y Nerón.

  1. Rebelión británica

El gobernador de la provincia de Britania, Cayo Suetonio Paulino estaba ocupado tomando la isla de Mona en el año 60, las tribus del sureste, encabezadas por la reina Boudica se rebelaron contra Roma.

Boudica y sus tropas destruyeron tres ciudades antes de que el ejército de Suetonio Paulino pudiera regresar y sofocar la rebelión en la batalla de Watling Street acontecida en el año 61. Temiendo que Suetonio Paulino pudiera incitar todavía más a la revuelta, Nerón sustituyó al victorioso gobernador por el más conciliador Publio Pretonio Turpiliano.

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Nerón. Museo Nacional del Prado

  1. Conspiración de Pisón

Cayo Calpurnio Pisón, que era un senador romano, organizó una conspiración para derrocar a Nerón en el año 65 con la ayuda de Subrio Flavio, un tribuno pretoriano y Sulpicio Ásper, un centurión. Según Tácito, la intención de los conspiradores era “liberar al Estado” del tiránico gobierno de Nerón y restaurar la República.

El liberto Milico descubrió el complot e informó al secretario del emperador, Epafrodito. A consecuencia de esto, la conspiración fracasó y sus componentes fueron ejecutados, incluyendo Marco Aneo Lucano, poeta y amigo del emperador, además de sobrino de Séneca. Séneca se suicidó tras reconocer haber hablado del complot con los conspiradores.

  1. Revuelta judía

Estalló una revuelta en Judea, en el año 66, debido a la creciente tensión religiosa entre griegos y judíos. Nerón envió a quien años más tarde sería el emperador Vespasiano a sofocar la rebelión en el año 67, cosa que hizo satisfactoriamente en el año 70, dos años después de la muerte del propio Nerón.

Durante el conflicto los romanos destruyeron la ciudad de Jerusalén, destrozaron su Templo, masacraron a la población y a los supervivientes los vendieron en los mercados de esclavos por todo el imperio. 

Fue el inicio de la Diáspora o dispersión de los judíos como pueblo errante y sin patria, situación que se haría definitiva tras la segunda revuelta judía seis décadas más tarde.

  1. La rebelión de Víndex

A finales del año 67 o principios del 68, Cayo Julio Vindex, gobernador de la Gallia Lugdunensis, se rebeló contra la política fiscal de Nerón. 

El emperador envió a Lucio Verginio Rufo, que era gobernador de Germania Superior a sofocar la revuelta. 

Víndex, con el objetivo de recabar aliados, solicitó apoyo a Galba, gobernador de la Hispania Tarraconense pero Verginio Rufo terminó derrotando a Víndex y este se suicidó. Galba por su parte había sido declarado enemigo público.

  1. Ascenso de Galba

Nerón había recuperado el control militar del Imperio, cuestión que fue utilizada en su contra por sus enemigos en Roma. El Senado votó, en junio del año 68, que Galba fuera proclamado como emperador y declaró enemigo público a Nerón.

La Guardia pretoriana había sido sobornada y su prefecto Cayo Ninfidio Sabino ambicionaba convertirse en emperador, por lo que capturó a Nerón y le obligó a suicidarse.

La muerte de Nerón sin dejar herederos, en vez de traer estabilidad al Imperio, desató un ciclo de guerras civiles conocido como “el año de los cuatro emperadores”. Los sucesores de Nerón combatieron entre sí por el poder y fueron sucediéndose hasta que Vespasiano fue proclamado emperador, comenzando la que sería la dinastía Flavia.

El gran incendio de Roma

Durante la noche del diecinueve de julio del año 64 se declaró en Roma un incendio que devastó gran parte de la ciudad. El fuego se inició en el sureste del Circo Máximo, donde se localizaban unos puestos que vendían productos inflamables.

Según Tácito, el fuego se extendió rápidamente y duró cinco días. Se destruyeron por completo cuatro de los catorce distritos de la ciudad y otros siete quedaron muy dañados.

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El único historiador que describe el incendio, de entre los que vivían en esa época, es Plinio el Viejo, mientras que los demás historiadores de la época, Flavio Josefo, Dion Crisóstomo, Plutarco y Epicteto, no mencionan el acontecimiento en sus obras.

Debemos saber que los incendios eran comunes, pero este tuvo una escala sin precedente: durante nueve días las llamas consumieron ferozmente todo lo que estaba a su paso, de un lado a otro de la ciudad. La alta densidad poblacional y la mala calidad de las viviendas, hicieron de ésta una catástrofe perfecta.

Nerón, una vez más fue señalado como el responsable del incendio. Sin embargo, se sabe que Nerón ni siquiera estaba en Roma en ese momento. Cuando tuvo noticias del incendio se apresuró a volver a Roma.

Según Suetonio y Dion Casio, mientras Roma ardía, Nerón estaba cantando el Iliupersis. Sin embargo, según Tácito, Nerón estaba en Antium, distante aproximadamente 42 km de Roma, durante el incendio y, al tener noticias del mismo, viajó rápidamente a Roma para encargarse del desastre, utilizando su propio tesoro para entregar ayuda material.

Por su parte, el propio Nerón, para apaciguar las acusaciones en su contra, culpó a los cristianos del incendio, quienes fueron ejecutados en masa. Esta decisión llevó a que pasara a la historia como uno de los grandes y más feroces perseguidores de cristianos de la historia.

Tácito relata que tras el incendio la población buscó un chivo expiatorio para desatar su ira y empezaron a circular rumores de que Nerón era el responsable. 

Para alejar de sí las culpas, Nerón acusó a los cristianos y ordenó que a algunos se los arrojara a los perros mientras que otros fueron quemados vivos y crucificados.

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Hay una gran controversia sobre el papel que jugó Nerón, y algunos historiadores han afirmado que se exageró sobre su rol en la ejecución de los cristianos. Como estamos viendo no está nada clara la historia de Nerón en todos sus aspectos.

No está realmente claro cuál fue la causa del incendio, si fue un accidente o fue premeditado. Suetonio y Dion Casio defienden la teoría de que fue el propio Nerón quien lo causó con el objetivo de reconstruir la ciudad a su gusto.

Tácito menciona que algunos cristianos se declararon culpables del delito, aunque no podemos saber si esta confesión fue inducida bajo tortura, y como resultado de ello detuvieron a otros muchos. Lo cierto es que los incendios accidentales fueron comunes en la Antigua Roma. Bajo los reinados de Vitelio año 69 y Tito año 80,hubo otros dos incendios más.

La restauración de la ciudad fue bien recibida. A raíz del incendio, Nerón desarrolló un nuevo plan urbanístico dentro del cual proyectó la construcción de un nuevo palacio, conocido como la Domus Aurea, en unos terrenos que el fuego había despejado.

Era un grandioso palacio que ocupó alrededor de cincuenta hectáreas. Tenía incrustaciones de oro, piedras preciosas y marfil, que fueron incluidas en su diseño y suponía un adecuado espacio para el poderoso rol del emperador.

Para conseguir los fondos necesarios para la construcción del suntuoso complejo, Nerón aumentó los impuestos de las provincias imperiales.

Tenía una innovadora arquitectura y lujosa decoración. La nueva residencia imperial inspiró a otras mansiones aristocráticas y villas donde se erigieron edificios para el pasatiempo de los romanos.

f9 copiaNerón supuestamente tocaba el violín mientras Roma ardía

El Domus Aurea no alcanzó a ser terminado antes de la muerte de Nerón y fue ampliamente criticado por sus adversarios políticos, quienes cuestionaban su gusto por el lujo y la extravagancia.

Nerón se interesó particularmente en proyectos de ingeniería moderna e innovadora arquitectura. Construyó anfiteatros, mercados de comida, nuevas casas para la gente afectada por el incendio e incluso termas públicas.

Muchas de sus obras, no obstante, fueron después destruidas. Para Francesca Bologna, si eso no hubiera ocurrido, sería su gran legado y decía “Después de Augusto, nadie cambió Roma tanto como lo hizo Nerón. Hizo edificios realmente asombrosos pero lamentablemente solo quedan plasmados en monedas o descripciones”.

Tras la catástrofe, abrió las puertas de su palacio a las personas que habían perdido su hogar y abrió un fondo para pagar alimentos que serían entregados entre los supervivientes.


Bibliografía

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Imagen de portada: Gentileza de Nuevatribuna.es

FUENTE RESPONSABLE: Nuevatribuna.es Por Edmundo Fayanás Escuer. Noviembre 2021

Sociedad y Cultura/Antigua Roma/Historia/Imperio Romano/Nerón Claudio Cesar Augusto Germánico

Marco Ulpio Trajano, el emperador hispano. Una vida fascinante. Parte 3/4

Una política de bienestar

Fue un mandatario que supo recuperar la felicidad para los romanos, como recuerda el historiador Plinio el Joven: “Trajano nos ha ordenado que seamos felices y nosotros lo seremos”.

Y a esta augurada condición contribuyó el bienestar social. Se dictaron muchas disposiciones que hacían hincapié en mejorar las condiciones de vida de la población:

  • Se disminuyeron algunos impuestos, como el de sucesión introducido por Augusto.
  • Se activaron algunas condonaciones de deudas.
  • Se ofreció una frumentatio que era una dádiva de trigo a los hijos de la plebe de Roma, extendida después a las ciudades itálicas.

Trajano puso en marcha un sistema de asistencia estatal absolutamente innovador. Su antecesor Nerva sentó sus bases, pero fue mérito suyo que este alcanzase pleno desarrollo. Aprovechando los recursos del fisco y apelando a las contribuciones de particulares, se aseguró de que los niños huérfanos y los de familias pobres recibieran subsidios mensuales.

Gracias a ello, un total de 5.000 niños necesitados de la ciudad de Roma pasaron a formar parte de la lista de personas a quien distribuir el pan gratuitamente. El emperador completó la asistencia con una generosa distribución de vino y grasas que propagó a varias localidades. Estas medidas no llegaron solas, sino acompañadas de una política agraria comprometida y rompedora.

Trajano obligó a los senadores procedentes de provincias a invertir un tercio de sus bienes en la adquisición de tierras en Italia. De esta forma se garantizaba una triple recompensa:

  • Vincular al senador de provincias con la central.
  • Fomentar la inversión de nuevo capital en la economía agraria.
  • Incentivar a los propietarios ítalos a vender sus inmuebles a un precio más alto y adquirir tierras a bajo coste en otros territorios del Imperio.

Enemigo de políticas centralistas e interesado en el desarrollo provincial a gran escala, el emperador procedente de Hispania siempre tuvo en mente todos sus dominios. De esta forma pudo llevar a cabo el reequilibrio territorial.

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Detalle de la columna trajana

Estaba decidido a acabar con las desigualdades entre Italia y las provincias, tanto si eran occidentales, tradicionalmente mejor consideradas y con mayor peso económico y social, como orientales. Para ello envió curadores, expertos administradores, que se encargaron de poner orden en las finanzas municipales.

Trajano era un hombre de Estado pero también erudito y sobre todo soldado, encontró la respuesta en una palabra: conquista. Así, la base de su gobierno se asentó en una política exterior eficaz y rentable que garantizó ricos botines, aumentó las entradas del Tesoro y contribuyó de paso a la exportación del modelo romano.

Trajano se preocupaba tanto por el buen gobierno como el bienestar público. 

Instituyó una excelente política doméstica, proveyendo para los niños de los pobres, restaurando el arruinado sistema de caminos, así como construyendo nuevos puentes, acueductos, baños públicos, y un moderno puerto en Ostia.

Finalmente, continuó la política de su predecesor de deshacer gran parte del daño hecho por Domiciano al liberar prisioneros y llamar a exiliados.

Para financiar estas intervenciones, Trajano recurrió al patrimonio imperial. Si bien la disposición administrativa y social más significativa, celebrada posteriormente en el famoso Arco de Benevento, es la Institutio Alimentaria,sacada inicialmente del patrimonio imperial.

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Estatua de Trajano

L’institutio consistía en un préstamo al 5 por ciento concedido a los agricultores, cuyo interés habría servido al mantenimiento y a la instrucción de la infancia. 

En este terreno, la conquista de Dacia había procurado al Estado romano no solo la gloria militar y el crecimiento territorial, sino que además se pudo financiar los grandiosos programas monumentales y el botín de guerra aportó una gran suma de dinero a la Institutio.

En materia económica y social encontró la forma de organizar la burocracia y promulgó leyes a favor de la pequeña propiedad campesina, cuya base estaba amenazada al extenderse el latifundio.

Trajano favoreció la repoblación de campesinos libres en la península Itálica, invirtiendo capitales y proporcionando a los colonos los medios para sustentarse y trabajo en los campos. Los colonos debían invertir una parte de las cosechas como pago de la deuda.

Este sistema, conocido como colonato, necesitó control estatal para poder funcionar. Por un lado, había que impedir que los recaudadores de impuestos depredaran a los colonos o que los latifundistas exigieran más de lo debido reduciendo a la miseria y la semiesclavitud a los campesinos.

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Por otro lado, necesitaba defender a los colonos de los bandidos y los invasores que hubieran podido devastar las tierras obligándoles al abandono del campo y marchar a la ciudad dejando las tierras sin cultivar.

Puso límites a la emigración de la península, intentando incentivar la presencia de la clase social empresarial y la mano de obra en una Italia que estaba perdiendo su centralidad y que estuvo a punto de encaminarse a una fase de decadencia.

Trajano hizo quemar los registros de los impuestos retrasados para aliviar la presión fiscal sobre las provincias, acto que se encuentra representado en los llamados Plutei de Trajano de la Curia Julia.

Abolió algunas tasaciones que cargaban tanto sobre los provinciales como sobre los itálicos. Se creó así un tipo de caja de ahorros popular que concedió préstamos a los pequeños campesinos y empresarios romanos que se beneficiaron así de amplias concesiones; así se favorecieron las primeras cooperativas y asociaciones profesionales.

Con los beneficios y las rentas de las reformas emprendidas, Trajano edificó colegios y orfanatos para los hijos ilegítimos y los huérfanos de sus soldados garantizándoles un subsidio mensual y una instrucción adecuada.

Las guerras contra los dacios

Trajano siempre destacó como comandante militar, particularmente por sus conquistas en Oriente Próximo, pero inicialmente por las dos guerras contra Dacia, en lo que hoy es Rumania que fue conquistada entre los años 101-102, luego su reconquista demorada del reino fronterizo transdanubia de Dacia, una región que había perturbado el pensamiento romano desde hacía más de una década con la desfavorable paz negociada por los servidores del emperador Domiciano.

El prefecto pretoriano Cornelio Fusco cruzó el río Danubio con cinco o seis legiones sobre un puente de barcas y avanzó hacia Banato en Rumanía. 

Fueron sorprendidos por un ataque dacio en Tapae, cerca del pueblo de Bucova. La Legión V Alauda fue aplastada y Cornelio Fusco fue sacrificado.

El general victorioso se llamaba en un principio Diurpaneo, pero después de esta victoria fue llamado Decébalo el valiente.

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El emperador Domiciano había hecho campaña contra Dacia entre los años 86 y 87 d.C., sin asegurarse un resultado decisivo, y Decébalo había desobedecido descaradamente los términos de la paz del año 89 d. C., que había pactado al término de esta campaña.

Trajano dejó Roma, en el año 101 d.C. para luchar contra los dacios, rápidamente los derrotó en Tapae. Después de otro ataque fallido, los dacios inmediatamente pidieron la paz. Esta vez, sin embargo, Decébalo fue forzado a ceder un territorio considerable al norte del Danubio, pero el rey dacio nunca había sido alguien que respetara un acuerdo de paz.

Con esta ofensiva para ampliar territorios, Trajano acababa con una política seguida desde los tiempos de Augusto de mantener el Imperio dentro de ciertos límites y hacer simples guerras defensivas.

La única excepción había sido la conquista de Britania en tiempos de Claudio. Hacia marzo del año 101 d. C., Trajano inició su primera guerra contra los dacios liderados por Decébalo.

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Para ello, Trajano pasó a la orilla septentrional del río Danubio sobre un puente de piedra que había construido, cruzó las Puertas de Hierro y se dirigió hacia la capital, Sarmizegetusa.

Atacó el reino de Dacia con cuatro legiones, Derrotó al ejército dacio cerca del puerto de Tapae, en la llamada segunda batalla de Tapae. Las tropas de Trajano, sin embargo, quedaron dañadas en el encuentro, y desistió de cualquier otra campaña durante el resto del año, para curar a los heridos, recibir refuerzos y reagruparse.

Durante el invierno posterior, el rey Decébalo lanzó un contraataque cruzando el Danubio más lejos corriente abajo, pero fue rechazado. 

El ejército de Trajano se adentró más en territorio dacio y forzó al rey Decébalo a someterse el año siguiente, después de que Trajano acampara a pocos kilómetros de la capital, Sarmizegetusa Regia.

Al volver a Roma, obtuvo el título de “Dácico” y se conmemoró el triunfo, celebrado en el Trapaeum Traiani. No obstante, Decébalo, al que habían dejado que se las arreglase solo, en el año 105 d. C., emprendió una invasión contra territorio romano intentando levantar a algunas de las tribus del norte del río contra Roma.

Trajano se puso de nuevo en marcha, partiendo de Ancona y llegando a las riberas del Danubio. Las fuentes hablan de trece legiones trasladadas para someter definitivamente aquella tierra rica en oro y aquel pueblo que durante el reino de Domiciano había pasado Mesia a hierro y fuego.

Creó dos nuevas legiones, la Legio II Traiana fortis y la Legio XXX Ulpia Victrix. Hizo construir, con el diseño de Apolodoro de Damasco, su macizo puente sobre el río Danubio, empresa muy parecida por otra parte a la de César con Ariovisto.

Conquistó Dacia completamente en el año 106 d. C., a pesar de la fuerza y la vehemencia de los dacios, guerreros que si no caían en la batalla se suicidaban por su dios Zalmoxis. 

El avance del ejército de Roma hasta la capital Sarmizegetusa Regia no se encontró con obstáculos gracias a su superioridad numérica, a la logística y a las tácticas ya consolidadas por siglos de guerras y asedios.

La comprobada formación en tortuga, por ejemplo, fue el centro de las tácticas de asedio en Dacia. Con ocasión de estas batallas, además, Trajano introdujo una nueva arma, el carrobalista, el verdadero antepasado del cañón de campaña, un medio que reunía la movilidad necesaria en batalla con una gran potencia y que contribuyó a la victoria romana.

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Moneda de Pompeya Plotina esposa de Trajano

Los romanos tomaron la capital dacia, Sarmizegetusa, y la destruyeron. Decébalo se suicidó, y su cabeza cortada fue exhibida en Roma en los escalones que llevaban al Capitolio.

Fundó una nueva ciudad, Colonia Ulpia Traiana Augusta Dacica Sarmizegetusa, en otro lugar distinto a la de la previa capital dacia, aunque llevó el mismo nombre, Sarmizegetusa. Colonizó Dacia con romanos y la anexionó al imperio como una nueva provincia.

Las campañas dacias de Trajano beneficiaron las finanzas del Imperio a través de la adquisición de las minas de oro de Dacia. Además, descubrió el tesoro escondido de Decébalo, que ascendía a 165 toneladas de oro y el doble de plata. Estas guerras se conmemoran en la columna de Trajano, que se levantó conjuntamente con el Foro de Trajano donde fue colocada para celebrar la gran victoria.


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Imagen de portada: Gentileza de Nueva Tribuna.es

FUENTE RESPONSABLE: Nueva Tribuna.es Por Edmundo Fayanás Escuer. Diciembre 2021

Antigua Roma/Historia/Sociedad y Cultura/Emperador/Marco Ulpio Trajano

 

 

Nerón Claudio César Augusto Germánico: verdades y mentiras. Parte 1/3

Con la historia del emperador Nerón comienzo un ciclo titulado “Emperadores romanos” que nos permitirán conocer mejor la obra política de éstos en Roma. Como ven en el título, una cosa es lo que nos han vendido de este personaje y otra la realidad.

Para analizar a este tipo de personajes hay que tener en cuenta la época en que gobernaron y cuál era la realidad social, económica y política del momento que nada tiene que ver con la actualidad.

SU FAMILIA

Nació el quince de diciembre del año 37 d.C., en la ciudad de Antium, cerca de Roma. Sus padres son Cneo Domicio Enobarbo y Agripina la Menor, que era la hermana del emperador Calígula. 

Accedió al trono tras la muerte de su tío Claudio, quien anteriormente lo había adoptado y nombrado sucesor en detrimento de su propio hijo, Británico.

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El corte de pelo de Nerón se volvió una moda en la época. Museo Británico

Cneo era nieto de Marco Antonio y Octavia la Menor a través de su hija Antonia la Mayor. A través de Octavia era por tanto sobrino nieto de César Augusto.

El padre sirvió como pretor y como miembro de la guardia personal de Calígula durante el viaje del futuro emperador a las provincias de Oriente. Según Suetonio, el padre de Nerón era un asesino y el emperador Tiberio le acusó de traición, adulterio e incesto.

Solo la muerte del propio Tiberio hizo que se librase de los cargos que se le imputaron. Cneo murió de un edema, en enero del año cuarenta, cuando Nerón acababa de cumplir dos años. Nerón se parecía mucho físicamente a su padre y también tenía el cabello castaño rojizo.

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Su madre, Agripina era bisnieta de César Augusto. El padre de Agripina, Germánico, era nieto de la esposa de Augusto, Livia, por un lado y de Marco Antonio y Octavia por otro.

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El busto de Agripina en la exhibición del Museo Británico de Londres.

Germánico era además hijo adoptivo de Tiberio. Una serie de antiguos historiadores acusan a la madre de Nerón de asesinar a su propio marido, el emperador Claudio.

Las posibilidades de que Nerón ascendiera al trono eran muy escasas, ya que su tío materno, Calígula, comenzó su reinado a la edad de veinticuatro años, tiempo más que suficiente para tener o nombrar a sus propios herederos.

Además, su madre perdió el favor de Calígula y tras la muerte de su esposo en el año 39, estuvo en el exilio.

Antes de que Calígula empezara siquiera a mover la lenta maquinaria de los preparativos para su sucesión, fue asesinado junto a su esposa Milonia Cesoni y su hija, Julia Drusila en el año 41 d. C.

El asesinato de Calígula elevó al trono al tío del emperador, Claudio quien, una vez en el poder, permitió a Agripina regresar del destierro.

Claudio había estado casado en dos ocasiones antes de contraer matrimonio con Mesalina. Fruto de este matrimonio habían nacido Claudio Druso, fallecido durante la adolescencia y una hija. Con Mesalina tuvo dos hijos, Claudia Octavia y Británico.

Claudio tuvo que ordenar la ejecución de Mesalina tras el complot que ésta urdiera para derrocarle. Claudio se casó por cuarta vez con Agripina en el año 49. Para apoyarse políticamente en un heredero, Claudio adoptó al hijo de su tercera esposa y sobrina, Nerón, en el año 50, pasando este a llamarse Claudio Nerón César Druso. Al ser mayor que su hermanastro Británico, Nerón se convirtió en heredero al trono.

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Nerón fue proclamado adulto a la edad de catorce años. Fue nombrado procónsul y entró por primera vez en el Senado. Realizó sus primeras apariciones públicas junto al emperador Claudio y apareció en las monedas emitidas durante el gobierno de su tío y padrastro como su sucesor. Se casó además con su hermanastra Claudia Octavia.

Su primera etapa como emperador

Nerón se convirtió por tanto en emperador a los dieciséis años de edad, siendo muy joven aún. Fue el quinto emperador de Roma. Según diversas fuentes antiguas, estuvo fuertemente influenciado por su madre durante la primera etapa de su reinado, por su tutor Séneca y por el prefecto del pretorio, Sexto Afranio Burro.

Llegó al poder en medio de un fuerte clamor de los romanos que exigían cambios. Se creía que con él comenzaría una nueva edad de oro. A pesar de su inexperiencia, este energético y joven líder adoptó políticas que lo hicieron popular.

Medidas administrativas de gran alcance, incluidas reformas fiscales y monetarias, además de importantes proyectos de construcción, estuvieron entre sus obras más reconocidas.

También mejoró el sistema de suministro de alimento en Roma y distribuyó monedas entre los pobres. Todo lo anterior hizo que el pueblo creyera que el emperador se preocupaba de sus necesidades.

Cuando Claudio murió en el año 54 d.C., Nerón ascendió al trono como su inmediato sucesor. Existen muchas discrepancias sobre la muerte de Claudio. Muchos acusan a Agripina como la asesina, alegando que la madre de Nerón lo envenenó. Sin embargo, no existen pruebas contundentes de dicha acusación.

f21 copiaDomus Aurea, mansión de Nerón

Durante los primeros años de Nerón en el poder, Agripina que era una mujer de notables habilidades políticas, tuvo un importante papel en su gobierno, influyendo en Nerón. Posteriormente, se generó una gran tensión entre ellos.

En una sociedad patriarcal como la romana, el poder de una mujer no era bien aceptado. El historiador Tácito, de hecho, desdeño a Nerón por ser gobernado por una mujer. Incluso le acuso de la práctica del incesto.

Sin embargo, pronto se presentaron problemas debido a la competencia entre la influencia ejercida por su madre y la de sus asesores, Séneca y Burro.

Agripina trató de sentarse junto a su hijo mientras este parlamentaba con un delegado armenio en el año 54, pero Séneca la detuvo con el fin de evitar una escandalosa escena.

El círculo de amigos de Nerón empezó a poner al emperador en contra de su madre y le advirtieron sobre su sospechosa conducta. 

Nerón mientras, insatisfecho con su matrimonio con Octavia, inició un romance con una liberta, Claudia Actea.

Cuando Agripina tuvo noticias de la infidelidad de su hijo, trató de intervenir a favor de Octavia y le exigió que despidiera a Actea. Nerón, apoyado por Séneca, se resistió a que su madre interviniera en su vida privada.

La evolución de la relación entre Nerón y Agripina la podemos contemplar a través de las monedas de oro:

  • Recién llegado al poder se ve una primera moneda en la que se ve a Nerón con su madre de perfil dándose mutuamente la nariz.
  • Un año más tarde, se acuño una segunda moneda que lo representaba a él y a su madre en paralelo.
  • A partir de la tercera, Agripina desaparece de las monedas.
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Agripina murió hacia el año 59 y Nerón fue acusado de su muerte. Nerón se defendió acusando de que quería matarlo.

Los primeros años de su reinado se conocen como ejemplo de buena administración en los que los asuntos del Imperio, se trataron de manera efectiva y el Senado gozó de influencia y poder en los asuntos del Estado.

La primera esposa de Nerón fue Claudia Octavia que jugó un papel importante en su ascenso al poder. Sin embargo, su relación fue poco duradera, unos dos años. Fue desterrada a pesar de contar con grandes simpatías del pueblo y posteriormente ejecutada.

Se volvió a casar con Popea Sabina, la cual quedó embarazada de una niña, pero ambas murieron en el parto.

Cuando Británico, hijo del finado emperador Claudio llegó a la edad de catorce años, Nerón lo consideró como una amenaza para su poder. Según Tácito, la denigrada Agripina esperaba que con su apoyo, Británico se convirtiera en heredero al trono por encima de Nerón.

Sin embargo, el joven murió de forma repentina y sospechosa, el doce de febrero del año 55, el día anterior a su proclamación como adulto. Según Nerón, Británico murió de un ataque epiléptico, pero todos los historiadores antiguos acusan a Nerón de envenenarle. Tras la muerte de Británico, Octavia y Nerón expulsaron a Agripina de la residencia imperial.

La consolidación del poder

Con el tiempo, se fue volviendo más poderoso, liberándose de sus asesores y eliminando a sus rivales al trono. Depuso a Marco Antonio Palas en el año 55, un aliado de Agripina de su puesto en el Tesoro.

Palas, junto a Sexto Afranio Burro fue acusado de conspirar para derrocarlo y colocar en el trono a Fausto Cornelio Sila Felix. A su vez, Séneca fue acusado de mantener relaciones con Agripina y de malversación de fondos. Sin embargo, todos ellos fueron absueltos.

A partir de ese momento, Séneca y Burro redujeron su papel político a intentar moderar el modelo de gobierno de Nerón.

Inició una relación amorosa con Popea Sabina en el año 58, la esposa de su amigo y futuro emperador, Marco Salvio Otón. Al parecer, no podía contraer matrimonio con Popea mientras su madre siguiera viva, ya que ésta se opondría, así que ordenó su asesinato en el año 59, si bien Nerón no se casaría con Popea hasta el año 62 y, según Suetonio, Nerón y Popea solo se casaron cuando ella comenzó a presionarle.

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Domus Aurea

Los historiadores modernos opinan que el verdadero motivo para asesinar a su madre fue que ésta había conspirado contra él intentando colocar a Cavo Rubelio Plauto en el trono.

Burro, uno de sus asesores más importantes, murió en el año 62. Séneca tuvo que hacer frente de nuevo a acusaciones de malversación, lo que le obligó a retirarse de la vida pública.

Nerón se divorció de Octavia y la desterró, pero viendo las airadas protestas que esta acción había suscitado entre el pueblo romano, se vio obligado a llamarla del exilio. A pesar de esta aparente buena acción, Octavia fue ejecutada al poco de regresar a la capital.

Las tensiones entre el Senado y Nerón se iniciaron a partir del año 62. Nerón acusó de traición a Antistio, que era un pretor, cuando éste habló mal de él en una fiesta. Posteriormente, Nerón exilió a Fabricio Veiento al calumniar al Senado en un escrito.

Según Tácito, la conspiración de Calvo Calpurno Pisón empezó a fraguarse ese mismo año. Con el objetivo de consolidar su poder, Nerón ejecutó a una serie de sus rivales entre los años 62 y 63, incluyendo a Palas, Rubelio Plauto y Fausto Sila.

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La consolidación de su poder incluía también usurpar progresivamente las prerrogativas del Senado. Cuando inició su reinado en el año 54, Nerón había prometido al Senado devolverle los poderes que ostentaba durante la época republicana. Los senadores se quejaron de que Nerón no había cumplido su promesa en el año 65, lo que motivó la Conspiración de Pisón.


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Imagen de portada: Gentileza de Nuevatribuna.es

FUENTE RESPONSABLE: Nuevatribuna.es Por Edmundo Fayanás Escuer. Noviembre 2021

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