Rescatan bajo una escalera en Nueva York a niña que llevaba casi 3 años desaparecida.

La pequeña Paislee Shultis fue vista por última vez hace más de dos años y no se supo más de su paradero. Hasta ahora.

La niña de 6 años fue encontrada con vida en un espacio secreto debajo de una escalera, en una casa de la ciudad de Saugerties, en el estado de Nueva York, informó la policía.

Estaba bien de salud y fue entregada a su tutor legal, donde está ahora junto a su hermana mayor.

Sus padres habían perdido su custodia, pero decidieron sustraerla de su nuevo hogar y mantenerla oculta. Ahora están acusados de interferir con su custodia legal y poner en peligro el bienestar de la menor.

Un hallazgo inesperado

Paislee fue reportada como desaparecida en el condado de Tioga, Nueva York, en julio de 2019, cuando tenía 4 años.

Las autoridades en ese momento creían que había sido secuestrada por sus padres, Kimberly Cooper, de 33 años, y Kirk Shultis Jr., de 32.

Después de recibir información de que Paislee estaba retenida en un lugar oculto en la ciudad de Saugerties, la policía obtuvo una orden para registrar una casa.

La propiedad fue intervenida por las autoridades en múltiples ocasiones, sin encontrar nada.

El abuelo de la niña, Kirk Shultis Sr., es el propietario de la casa y estaba allí cuando la policía realizó las búsquedas. Aseguraba que no tenía conocimiento del paradero de Paislee.

Pero en la última intervención el lunes, uno de los detectives, Erik Thiele, notó que las escaleras que conducían al sótano de la casa se veían extrañas.

Enfocó su linterna a través de una grieta en los escalones de madera y notó que había una manta. Decidió quitar varios escalones y se vieron un par de pies pequeños.

El espacio bajo la escalera

FUENTE DE LA IMAGEN – POLICÍA DE SAUGERTIES

Una vez que retiraron varias tablas de las escaleras, los agentes encontraron a Paislee y su madre escondidas en lo que la policía describió como un espacio «pequeño, frío y húmedo».

Paislee fue examinada por paramédicos y determinaron que goza de buena salud.

Sustracción de menores

Siendo padres biológicos de la niña, Cooper y Kirk Shultis Jr. habían perdido la custodia de ella y su hermana mayor antes de la desaparición de la menor.

La policía cree que ese fue el motivo del secuestro de Paislee.

«Creemos que alguien informó a los padres que el tutor legal y los funcionarios del condado habían recogido a la niña mayor en ese momento y eso hizo que los padres se llevaran a Paislee y huyeran», le dijo el jefe de policía de Saugerties, Joseph Sinagra, al canal WNYT.

Los padres y el abuelo de la niña fueron arrestados y acusados de la desaparición de Paislee.

Los dos hombres quedaron en libertad, a la espera de juicio. La señora Cooper, por el contrario, tenía una orden de arresto pendiente y quedó detenida en la cárcel del condado de Ulster.

Hay una investigación en curso y hay más arrestos pendientes, informó la policía.

La mayoría de los niños desaparecidos en EE.UU. son encontrados de manera segura después de un período relativamente corto, según el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados.

Pero la institución alerta que, en los casos de sustracción familiar, los niños suelen estar desaparecidos por un período más largo, en promedio más de 10 meses.

Imagen de Portada: Policía de Saugerties

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Febrero 2022

Sociedad y Cultura/EE.UU./Infancia/Familia

 

Las quintillizas Dionne: el caso de explotación infantil que CONMOVIÓ A CANADÁ.

Fue el primer caso de quintillizos que sobrevivieron al parto. El Estado les sacó la patria potestad a los padres. El obstetra que atendió a la madre las cuidó hasta los nueve años y estuvo en conflicto con el padre, que también lucró con ellas. 

Las convirtieron en una máquina de facturar dinero y en una atracción turística.

La noche del 28 de mayo de 1934, el doctor Allan Roy Dafoe llegó a la casa de de Oliva y Elzire Dionne en las afueras de Callander, en la provincia canadiense de Ontario. La pareja de granjeros tenía cinco hijos y esperaba un sexto. Elzire, de 25 años, suponía que podía tratarse de mellizos. Le faltaban aun dos meses de gestación cuando el parto se adelantó y tuvieron que llamar a Dafoe

Con la ayuda de dos enfermeras, Dafoe fue el encargado de recibir a una niña, que se llamaría Yvonne. Las previsiones de Elzire de que se trataba de un embarazo múltiple eran ciertas y a los pocos segundos dio a luz a otra niña, Annette. Los dolores no cedían y apareció la cabeza de una tercera niña, que llevaría el nombre de Cécile. Dafoe se sorprendió al ver que asomaba una cuarta beba, Émilie. Apenas terminó de pasarle la niña a una de sus asistentas cuando Elzire lo alertó de que venía una quinta beba, que sería bautizada como Marie.

Entre las cinco pesaban algo más de seis kilos. Más tarde se sabría que había un sexto feto, que fue abortado de manera espontánea en el tercer mes de embarazo. Dafoe no era optimista de que pudieran sobrevivir. A modo de incubadora, utilizó una canasta de mimbre, en la que colocó a las niñas y las cubrió con mantas térmicas. Luego puso la canasta cerca de una estufa. 

En las siguientes 24 horas les dieron agua endulzada con jarabe de maní, para luego pasar a leche de vaca. Las hermanitas tenían buen aspecto, pese a ser sietemesinas. La madre y sus hijas sobrevivieron al parto y a las primeras horas. Era la primera vez que se registraba el nacimiento de quintillizos en el mundo.

Cinco pequeñas celebridades

La noticia corrió como reguero de pólvora cuando el hermano de Oliva le quiso vender la primicia a un diario local. Las quintillizas se convirtieron en celebridades. Era una historia fascinante: la medicina iba a poder estudiar un caso exitoso de parto múltiple, que se había dado en una zona rural castigada por la Gran Depresión. Y con otro condimento: los padres eran francófonos y católicos en una provincia anglófona y de mayoría protestante. Además, eran pobres. Oliva, de 30 años, tenía que alimentar a diez hijos, el doble de los que tenía hasta el momento del parto de su mujer.

La necesidad económica llevó a Oliva Dionne a escuchar la oferta de los representantes de una feria de atracciones de Chicago. Le propusieron hacerse cargo de todos los costos a cambio de exhibir a las quintillizas. El padre de familia firmó ese documento y marcó el comienzo de un drama sobre la tutela de las nenas. Necesitaba asistencia permanente para ocuparse de las pequeñas y sabía que los donativos de pañales y leche no eran suficientes si no se sostenían en el tiempo.

Sin embargo, Oliva se retractó de la firma a los pocos días y alegó que el contrato no era válido porque no estaba la firma de su esposa. En lugar de los promotores, quien ofreció ayuda, pero sin ánimo de lucro, fue la Cruz Roja. Por dos años se comprometía a pagar el suministro de leche y pañales, más los sueldos de enfermeras.

Además, se impulsó la construcción de un hospital materno dedicado a cuidar a las hermanas Dionne, a metros de la casa familiar. Esto no impidió que Oliva y Elzire viajaran a Chicago para ser presentados como celebridades. Mientras esto pasaba, dos hombres hacían sus planes.

El doctor Dafoe se había convertido en una celebridad por el quíntuple parto y se mostraba crítico de los Dionne, sobre todo de Oliva. Consideraba que quería mercantilizar a las niñas. Comenzó a dar charlas en los Estados Unidos y llegó a entrevistarse con Franklin Roosevelt en la Casa Blanca. Era el médico más famoso del mundo e incluso fue candidato al Premio Nobel de Medicina.

Una cuestión de Estado

Las quintillizas también estaban en la mira del gobernador de Ontario. Mitchell Hepburn era el líder del Partido Liberal y había llegado al cargo el mismo año del nacimiento de las Dionne. Vio el fenómeno de diarios y radios alrededor de las quintillizas y era, como Dafoe, un convencido de que Oliva Dionne estaba sobrepasado por la situación

El 15 de marzo de 1935, el Parlamento de Ontario trató un proyecto de ley por el cual el Estado provincial se hacía cargo de las quintillizas hasta que tuvieran 18 años. O sea: le quitaban la tutela a los padres para, aseguró Hepburn, evitar el lucro de los Dionne en base a sus cinco hijas célebres. El responsable directo de cuidarlas en forma permanente iba a ser el doctor Dafoe.

La promesa de que el gobierno de Ontario no iba a explotar a las niñas fue más que relativa. El 28 de mayo de 1935, cuando cumplieron un año de vida, tuvieron su debut radial. Dafoe habló desde la nursery construida para que pasaran su niñez y millones de oyentes escucharon los balbuceos de las pequeñas ante el micrófono. Así pasaron el día de su cumpleaños. Los padres no estuvieron presentes en tan particular festejo, que incluyó una cena en honor de Dafoe, y en la que se leyeron telegramas de felicitación de estrellas como Mae West.

Lo que se conoció como el Hospital Dafoe incluyó que las nenas fueran vistas por quienes se acercaban. Así se incrementó el turismo en Ontario en general y en Callander en particular. Las enfermeras llevaban a las pequeñas hasta el jardín, y cientos de personas las miraban a pocos metros. 

Como no se cobraba entrada, el lucro no era al nivel de como lo habían planteado los feriantes de Chicago a Oliva Dionne, así que no era visto como algo reprobable. En tiempos de crisis económica y Estado interventor, parecía loable.

Las cinco hermanitas Dionne junto al doctor Allan Roy Dafoe.

El problema es que el gobernador Hepburn no ponía dinero. Y aunque no se cobrase entrada por ver a las pequeñas, lo cierto es que quienes financiaban a Dafoe y sus enfermeras eran las propias hermanas Dionne. Por ejemplo, a través de la cesión de los derechos para tres películas de Hollywood que se filmaron entre 1936 y 1938. En dos de ellas, las nenas aparecen en pantalla. Sendos equipos de filmación rodaron en el Hospital Dafoe mientras jugaban e interactuaban entre ellas.

El reinado del doctor Dafoe

Al tiempo que las quintillizas se habían convertido en una máquina de facturar dinero, el doctor Dafoe era quien daba luz verde a cualquier acuerdo comercial o presentación de las nenas, en base a la ley del Parlamento de Ontario. Oliva Dionne tuvo posibilidades comerciales a través de un local de venta de souvenirs al lado de la nursery  (ya convertida en un parque temático con hasta 3 mil visitantes diarios, popularmente se le dio el nombre de «Quintland») y alimentaba su encono hacia Dafoe.

Se sumó otra cuestión: las nenas habían nacido en una familia de habla francesa, en una provincia canadiense angloparlante y se las educaba en inglés. Incluso, Dafoe echó a una enfermera que les hablaba en francés.

Así fue como pasaron los primeros nueve años de la infancia de las hermanitas, en condiciones sin antecedentes: no compartieron el hogar con sus padres biológicos y sus cinco hermanos mayores (los Dionne tuvieron tres hijos más después de las quintillizas, en total fueron trece hermanos), rodeadas de enfermeras y sin trato con otros niños. Y con miles de personas que las miraban todos los días como si fueran una atracción. Recién cuando tuvieron dos años pidieron jugar por primera vez con sus hermanos. Por supuesto, esto afectaba su comportamiento: una de las enfermeras escuchó a Émilie hablándole a un jabón.

Entre quienes vieron a las nenas en su infancia estuvo Alfred Adler, discípulo de Freud. No dudó en afirmar que “las quintillizas viven como presas de un orfanato modelo, y una cierta inanición emocional es inseparable de la vida institucional”. También señaló que “hay peligro por delante”.

La explotación

Como negocio, el quinteto fue muy lucrativo: para cuando cumplieron dos años ya habían recaudado 200 mil dólares. La cifra se duplicó un año más tarde. Para 1940 ya tenían un millón de dólares. Van algunos ejemplos: en 1939, General Motors pagó 15 mil dólares por una foto de las hermanitas para publicitar un auto. Una fábrica de jarabe pago esa cifra por año en concepto de patrocinio. Una compañía de galletitas también aportó sus regalías, y las nenas facturaban el 25 por ciento de los cortometrajes en los que aparecían. La Fox pagó 100 mil dólares por las tres películas que se hicieron en base a su historia.

La puja entre Oliva Dionne y el doctor Dafoe marcó con los años que la balanza se inclinara cada vez más hacia el padre de las nenas. Para 1939, el progenitor logró ser presentado ante la reina consorte de Gran Bretaña cuando esta llegó a Toronto (la capital de Ontario), y le llevaron a las quintillizas. Dafoe debió esperar a que las niñas y sus padres saludaran a la futura reina madre antes de que él pudiera presentar sus respetos. 

El médico dejó la tutela al poco tiempo, si bien el gobierno de Ontario continuaba a cargo de las pequeñas. Oliva, Elzire y sus otros hijos se instalaron en la nursery mientras se encargaban de la construcción de una casa que albergara a una familia numerosa. Se mudaron en noviembre de 1943.

El 2 de junio murió Allan Roy Dafoe, a los 60 años y con un patrimonio que no tenía antes de dedicarse a tiempo completo a las Dionne, cercano a los 200 mil dólares. Semanas más tarde, el 11 de julio, se produjo otro caso de quintillizos, si bien la noticia recién se conocería a comienzos de 1944: los Diligenti (tres nenas y dos varones), que nacieron en Buenos Aires.

La explotación comercial de las Dionne continuó en manos de su padre, que organizó presentaciones en las que aparecían vestidas igual y con el mismo peinado. En 1944 se dio por terminada la tutela estatal, con lo que Oliva y Elzire Dionne tuvieron control completo sobre las niñas. Años más tarde, las hermanas que llegaron a la adultez dirían que eran comunes los golpes por parte de Elzire y que Oliva abusó sexualmente de ellas.

Las tres hermanas vivas que contaron su historia en un libro publicado en 1997.

Mayores de edad

En 1952 cumplieron 18 años y dejaron la casa. Prácticamente rompieron relación con sus padres. Émilie tomó los hábitos y se recluyó en un convento. El 6 de agosto de 1954 murió por un ataque de epilepsia

En 1970, un coágulo acabó con la vida de Marie mientras dormía. Vivía sola después de su divorcio y había tenido dos hijas. Arrastraba un historial de depresión e internaciones. 

Un cáncer fue la causa de la muerte de Yvonne en 2001. Sus hermanas la describieron siempre como la más reservada. Como Émilie, quiso ser monja, y al final fue bibliotecaria.

Además de Marie, también tuvieron hijos Annette y Cécile. Esta última fue madre de una pareja de mellizos

Oliva falleció en 1979 y Elzire en 1986. Uno de los hermanos de las quintillizas convirtió la casa en un museo en 1981. 

Las Dionne sobrevivientes dejaron su testimonio en 1997, en un libro que hicieron con el escritor Jean-Yves Soucy

Ese mismo año se produjo el nacimiento de los septillizos McCaughey en Iowa. Las tres hermanas vivas publicaron una carta abierta en la que advirtieron sobre lo que podría causar la publicidad permanente.

El gobierno de Ontario les pagó casi tres millones de dólares como compensación por los años en los que fueron explotadas y en 2006 se anuló la ley de 1935 que le había sacado la patria potestad a los padres. Annette y Cécile, las dos hermanas que aun viven, tienen 87 años y residen juntas en un suburbio de Montreal.  

Imagen de portada: Gentileza de Página 12 (Archivo)

FUENTE RESPONSABLE: Página 12. Por Juan Pablo Csipka. Noviembre 2021

Sociedad y Cultura/Explotación y maltrato infantil/Infancia/ Repercusiones

 

La tecnología que ayudó a encontrar a 3.000 niños en tan solo 4 días en un país donde cada año desaparecen medio millón.

Que desaparezca un hijo es la peor pesadilla para un padre. Y en India ocurre aproximadamente cada seis minutos.

Un gran número de ellos son secuestrados. Muchos acaban cayendo en redes de tráfico sexual y prostitución. Otros terminan muriendo en las calles o son vendidos como esclavos.

Según la ONG local Bachpan Bachao Andolan (BBA Save Childhood Movement), cada año desaparecen unos 500.000 niños en la nación asiática, la segunda más poblada del mundo después de China, con más de 1.300 millones de habitantes.

Encontrar a los desaparecidos requiere tiempo, recursos y dinero, tres cosas que escasean en India, donde muchas estaciones policiales ni siquiera disponen de teléfono.

Pero el gobierno del país ha puesto en marcha una nueva estrategia para lidiar con el problema.

niño en India

FUENTE DE LA IMAGEN – URIEL SINAI/GETTY IMAGES

En India desaparecen cada año medio millón de niños.

Reconocimiento facial

En primer lugar, el Ministerio de Desarrollo de la Mujer y el Niño creó TrackChild, una enorme base de datos a nivel nacional con fotografías de los menores desaparecidos.

En ese sitio web se pueden consultar qué menores desaparecieron, cuáles han sido encontrados, denunciar nuevos casos y hacer consultas legales.

La segunda parte de este programa tiene que ver con la tecnología de reconocimiento facial (FRS, por su sigla en inglés).

reconocimiento facial

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Tecnologías avanzadas como el reconocimiento facial pueden ser clave a la hora de encontrar a los menores.

A través de un software, la organización BBA es capaz de comparar de manera automática las imágenes de los niños desaparecidos con las de quienes llegan a hospitales, orfanatos y otras instituciones del país.

Los resultados son asombrosos: en tal solo cuatro días, el departamento de policía de Delhi logró ubicar a 2.930 niños y reunirlos de nuevo con sus familias durante el pasado mes de abril.

Pero ¿cómo funciona esta tecnología?

Según el periódico local The Times of India, las autoridades usaron una base de datos con fotografías de más de 60.000 niños desaparecidos y las compararon con cerca de 45.000 imágenes de niños «no identificados».

Y esta tecnología fue clave para encontrarlos. «Es casi imposible que alguien, de forma manual, revise las fotografías para ubicar a los niños desaparecidos», explicó Bhuwan Ribhu, activista de BBA, a medios locales.

Los sistemas de reconocimiento facial realizan primero un mapeo de los rostros, analizando las características y proporciones de cada uno de ellos. Después, el algoritmo elabora en modelo en base a las fotografías disponibles.

niño

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

La base de datos es útil para la búsqueda, pero despierta algunas críticas.

BBA no especificó si su sistema es geométrico (basado en rasgos) o fotométrico (basado en lo visual).

«Si este tipo de software ayuda a encontrar el rastro de niños perdidos y reunirlos con sus familias, nada puede hacerlo mejor», declaró Yashwant Jain, miembro de la Comisión Nacional para la Protección de los Derechos del Niño (NPCR, por su sigla en inglés).

Pero no todo son ventajas.

Sus críticos aseguran que este tipo de tecnologías pueden ser usadas por instituciones privadas y fuerzas gubernamentales para espiar a los ciudadanos.

China implementó recientemente un sistema similar para identificar y capturar a posibles criminales, y también lo usa para avergonzar a los peatones imprudentes y a los ladrones de papel higiénico.

Otros argumentan que la privacidad de los menores puede quedar al descubierto al almacenar y exponer las fotos públicamente, lo cual podría ponerlos en peligro.

«El problema es que no todo el mundo cumple las normas y es muy difícil saber si las imágenes respetan en todo momento el derecho a la privacidad», dijo Matthew Wall, corresponsal de tecnología de la BBC.

«La vigilancia digital es como un genio que se salió de la botella, y muchos activistas por la privacidad tienen poca fe en que los reguladores lo vayan a controlar».

reconocimiento facial

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

BBC

* La BBC no se hace responsable del contenido de páginas externas.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC Mundo. Mayo 2018

India/Asía/Infancia/Tecnologia/Sociedad y Cultura

«Me costó 32 años, pero finalmente encontré a mi hijo que fue secuestrado y vendido».

Li Jingzhi pasó más de tres décadas buscando a su hijo, Mao Yin, que fue secuestrado en 1988 y vendido. Estaba a punto de darse por vencida de poder encontrarlo, pero en mayo finalmente recibió la llamada que había estado esperando.

Los fines de semana, Jingzhi y su esposo llevaban al pequeño Mao Yin al zoológico o a uno de los muchos parques de su ciudad, Xian, capital de la provincia de Shaanxi, en el centro de China. Siempre recordó especialmente una de esas salidas familiares en particular.

«Tenía como un año y medio en esa época. Lo llevamos al zoológico de Xian. Vio un gusano en el piso. Era un chico muy curioso y señaló el gusano diciendo: ‘Mamá, ¡un gusano!’. Cuando lo cargué a la salida del zoológico, tenía el gusano en la mano y lo acercó a mi cara», cuenta Jinqzhi.

Mao Yin

Mao Yin cuando era apenas un bebé.

Mao Yin era hijo único. La política de un hijo de China estaba en completa vigencia, así que no había posibilidad de tener más. Ella quería que fuera un estudiante aplicado y exitoso, así que lo apodó Jia Jia, que significa «grande».

«Jia Jia era un niño muy juicioso, inteligente, obediente y sensible. No le gustaba llorar. Era muy animado y adorable. La clase de niño que simpatizaba con todo el que lo vea», dice Jingzhi.

Ella y su esposo lo dejaban en un jardín infantil en las mañanas y lo recogían después del trabajo.

«Todos los días, después de trabajar, jugaba con mi hijo», afirma Jingzhi. «Era feliz».

Li Jingzhi con su hijo Mao Yin (Jia Jia)

Jingzhi trabajaba en una empresa exportadora de grano y durante la época de cosecha tenía que salir de la ciudad por varios días a visitar a los proveedores en el campo. 

Jia Jia se quedaba en casa con su papá. En uno de esos viajes, recibió un mensaje de sus empleadores llamándola urgentemente de vuelta.

«En ese entonces, las telecomunicaciones no estaban muy avanzadas», explica Jingzhi. «Así que todo lo que recibí fue un telegrama con seis palabras: ‘Emergencia en casa; regresa ahora mismo’. No sabía qué había ocurrido».

Se devolvió de prisa a Xian, donde un gerente le dio la devastadora noticia.

«Nuestro jefe dijo una frase: ‘Su hijo está desaparecido'», recuerda Jingzhi. «Mi mente se nubló. Pensé que tal vez se había perdido. No se me ocurrió pensar que no sería capaz de encontrarlo».

Era octubre de 1988 y Jia Jia tenía dos años y ocho meses.

El esposo de Jingzhi explicó que había recogido a Jia Jia en el jardín infantil y había hecho una parada para conseguirle un poco de agua en un pequeño hotel que pertenecía a la familia. 

Había dejado al niño solo de uno a dos minutos mientras enfriaba el agua y cuando se dio vuelta, Jia Jia había desaparecido.

Jingzhi supuso que pronto lo encontrarían.

«Pensé que tal vez mi hijo estaba perdido y no podía encontrar el camino a casa y que gente amable lo encontraría y me lo devolvería», dice.

Pero después de una semana, cuando nadie lo había llevado a una estación de policía, se dio cuenta de que la situación era seria.

Empezó a preguntar si alguien había visto a Jia Jia en los alrededores del hotel. Imprimió 100.000 volantes con su foto y los distribuyó por todas las estaciones de tren y autobús de Xian, y colocó avisos en la sección de personas desaparecidas en los diarios locales. Todo sin éxito.

Volante con la foto de Jia Jia

«Me dolía el corazón, quería llorar. Quería gritar», reconoce Jingzhi. «Sentí como si mi corazón se hubiera vaciado».

Se echaba a llorar cuando veía la ropa de su hijo desaparecido, sus zapatitos y los juguetes con los que se divertía.

En ese momento, Jingzhi no era consciente de que el tráfico de menores era un problema en China.

La política de un hijo se estableció en 1979 como un intento de controlar la creciente población china y aliviar la pobreza. Las parejas que vivían en las ciudades sólo podían tener un hijo, pero los de las áreas rurales podían tener dos, si la primera era hija.

Las parejas que querían un hijo para conservar el nombre de la familia y tener a alguien que los cuidara cuando fueran ancianos no podían seguir intentando tener un varón; enfrentaban fuertes multas además de que a esos hijos se les negarían las prestaciones sociales.

Se cree que esa política fue responsable del aumento en los secuestros de niños, especialmente varones. Pero Jingzhi no sabía nada al respecto entonces.

«Algunas veces en la TV había anuncios de niños desaparecidos, pero nunca pensé que habían sido secuestrados y vendidos. Simplemente pensé que se habían perdido», dice.

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Al conocer la desaparición de Jia Jia, su primer instinto fue culpar a su esposo. Luego se dio cuenta de que deberían colaborar para encontrar a su hijo. Pero a medida que pasaba el tiempo, esa obsesión dio lugar a que hablaran poco de otras cosas y, cuatro años después, se divorciaron.

Sin embargo, Jingzhi nunca abandonó su búsqueda. Todos los viernes en la tarde, cuando terminaba de trabajar, tomaba el tren hasta las provincias aledañas en busca de Jia Jia y regresaba el domingo por la noche lista para trabajar el lunes en la mañana.

Cuando encontraba una pista -tal vez una noticia de un niño que se pareciera a Jia Jia- iba a investigar.

En un inusual viaje largo que hizo el mismo año de la desaparición de Jia Jia, tomó un autobús a la localidad de Shaanxi y otro hasta la campiña en búsqueda de una pareja que supuestamente había adoptado un niño de Xian que se parecía a Jia Jia.

Pero cuando los lugareños regresaron del campo, supo que la pareja había llevado al niño a Xian. Así que se devolvió rápidamente.

Estuvo horas buscando el apartamento que la pareja había arrendado, sólo para que el dueño le dijera que se habían ido hacía dos días a otro pueblo. Se dirigió rápidamente a ese lugar y al llegar, otra vez tarde en la noche, pasó horas de hotel en hotel, intentando dar con la pareja. Cuando finalmente dio con el hotel que era, la pareja ya había salido.

Aun así no se dio por vencida. Aunque ya era medianoche, viajó hasta otro pueblo en busca de los padres del esposo, pero ellos tampoco estaban allí. 

Quiso ir inmediatamente hasta el pueblo de la esposa, pero para entonces había pasado más de dos días sin dormir y sin alimentarse bien.

Después de descansar, salió otra vez y encontró a la mujer con la criatura. Para su gran desilusión, el niño no era su hijo.

«Estaba segura de que este niño era Jia Jia. Quedé muy desilusionada. Me golpeó muchísimo. Después, sólo oía la voz de mi hijo. Mi madre temió que yo tuviera un colapso mental», cuenta Jignzhi.

Su hijo era lo primero en que pensaba cuando despertaba todas las mañanas, y en la noche soñaba que gemía «¡mamá, mamá!», como lo solía hacer cada vez que se iba de su lado.

Siguiendo el consejo de un excompañero de estudios que era médico, se internó en un hospital.

«Un doctor me dijo algo que me causó un gran impacto. Dijo: ‘Puedo tratarte de tus males físicos, pero en cuanto a los males de tu corazón, eso está en tus manos’. Sus palabras me pusieron a pensar toda la noche. Pensé que no podía seguir así. Si no controlaba mis emociones, podía enloquecer. Si enloquecía, no sería capaz de salir a buscar a mi hijo y si algún día regresara y viera a su madre loca, sería una gran tristeza para él», explica Jingzhi.

Volante con la foto de Jia Jia

A partir de entonces, hizo un esfuerzo consciente para evitar alterarse y concentró toda su energía en la búsqueda.

Entretanto, la hermana de Jingzhi empacó todas las ropas y juguetes de Jia Jia en una caja, ya que verlos le causaba mucho dolor a Jingzhi.

Por esa época, Jingzhi se dio cuenta de que había muchos padres que buscaban a sus hijos desaparecidos, no solo en Xian, así que empezó a trabajar con ellos. Conformaron una red que abarcaba casi todas las provincias en China. Se enviaban mutuamente bolsas llenas de volantes para fijarlos en las provincias bajo su cargo.

La red también generó muchas más pistas, aunque tristemente ninguna acercaba más a Jia Jia. En total, Jingzhi visitó diez provincia chinas en su búsqueda.

Cuando su hijo llevaba ya 19 años desaparecido, Jingzhi empezó a trabajar de voluntaria en un sitio web dedicado a reunificar a las familias con sus hijos desaparecidos.

«Ya no me sentía sola. Había muchos voluntarios ayudándonos a buscar a nuestros hijos. Eso me llegó al corazón», expresa. También había otro beneficio: «Pensé que aún si no encontrara a mi propio hijo, podía ayudar a que otros niños regresaran a su hogar».

Luego, en 2009, el gobierno de China estableció una base de datos de ADN donde las parejas con hijos desaparecidos o personas que sospecharan que habían sido secuestradas podían registrar su ADN. Ese fue un gran avance que ha ayudado a resolver miles de casos.

La mayoría de niños desaparecidos de los que escucha Jingzhi son varones. Las parejas los compran porque no tienen hijos o porque no tienen varones, y la mayoría vive en el campo.

A través de su trabajo con la web de búsquedas y otras organizaciones durante las últimas dos décadas, Jingzhi ha ayudado a conectar a 29 niños con sus padres. Manifiesta lo difícil que fue describir sus sentimientos cuando vio esas reunificaciones.

«Me preguntaba: ‘¿Por qué no podía ser éste mi hijo?’. Pero cuando veía a los otros padres abrazando a su criatura, me sentía feliz por ellos. También pensé que si ellos podían tener ese día, yo también lo podría tener. Me dio esperanza. Al ver un hijo recuperado para ellos me dio esperanza que un día mi hijo regresaría a mi lado», dice Jingzhi.

No obstante, hubo momentos en los que casi abandona toda esperanza.

«Cada vez que una pista resultaba en nada, me sentía muy desilusionada», dice. «Pero no quería sentirme desilusionada. Si hubiera seguido sintiéndome desilusionada, habría sido muy difícil continuar viviendo. Así que mantuve la esperanza para seguir viviendo».

Su madre anciana también le sirvió como recordatorio para seguir buscando a su hijo.

«Mi mamá murió en 2015 a los 94 años, pero antes de fallecer todavía echaba mucho de menos a Jia Jia. Una vez mi madre me contó que había soñado que Jia Jia había regresado. Dijo: ‘Han pasado casi 30 años, debe estar por regresar'», relata Jingzhi.

Cuando su madre perdió la consciencia poco antes de su muerte, Jingzhi se imaginó que estaba pensando en su nieto.

«Le susurré al oído: ‘Mami, no te preocupes, seguro que voy a encontrar a Jia Jia», cuenta.

«No fue solo para satisfacer mi propio deseo, quise satisfacer el deseo de mi madre de encontrar a Jia Jia. Mi madre murió el 15 de enero de 2015, ese es el cumpleaños de Jia Jia. Sentí que era la manera en que Dios me recordaba no olvidar a la madre que me dio vida ni al hijo que parí. El mismo día en que una falleció el otro nació».

Fue entonces que el 10 de mayo de este año -el Día de la Madre- recibió una llamada de la Oficina de Seguridad Pública de Xian con la increíble noticia: «Han encontrado a Mao Yin».

«No me atrevía a imaginar que era cierto», admite Jingzhi.

En abril, alguien le había dado una pista sobre un hombre que había sido tomado en Xian hacía muchos años. Esa persona le dio una foto de ese niño ya adulto. Jingzhi llevó la foto a la policía, que utilizó tecnología de reconocimiento facial para identificarlo como un hombre que vivía en la ciudad de Chengdú, en la vecina provincia de Sichuan, a unos 700 kilómetros.

La policía lo convenció de que se hiciera una prueba de ADN. Eso fue el 10 de mayo y el resultado coincidió.

La semana siguiente, la policía tomó muestras de sangre para realizar otra ronda de pruebas de ADN y los resultados comprobaron que sin duda alguna eran madre e hijo.

«Fue cuando recibí los resultados del ADN cuando realmente creí que había encontrado a mi hijo», afirma Jingzhi.

Después de 32 años y de más de 300 pistas falsas, la búsqueda había llegado a su fin.

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El lunes 19 de mayo fue elegido como el día de la reunificación. Jingzhi estaba nerviosa. No se sentía segura de cómo reaccionaría su hijo. Ya era un adulto, casado y a cargo de su propia empresa de decoración interior.

«Antes de la reunión tuve muchas preocupaciones. Tal vez no me reconocería o no me aceptaría, y quizás en su corazón me habría olvidado. Tuve mucho miedo de que cuando lo fuera a abrazar, mi hijo rechazara el abrazo. Sentí que me dolería mucho que el hijo que había buscado durante 32 años no aceptara mi amor y mi abrazo», confiesa Jingzhi.

Debido a sus frecuentes apariciones en televisión para hablar del problema de los hijos desaparecidos, su caso se había vuelto famoso y los medios estaban entusiasmados de reportar la noticia.

El día de la reunión, la Televisión Central de China (CCTV) emitió en vivo cómo Jia Jia entraba en el salón de ceremonias de la Oficina de Seguridad Pública de Xian y gritaba «¡Madre!» mientras corría a abrazarla.

Madre, hijo y padre se echaron a llorar.

La reunificación de Li Jingzhi con su hijo y el padre de este

FUENTE DE LA IMAGEN – CCTV

El momento en que Li Jingzhi vio a su hijo por primera vez después de 32 años.

«Exactamente así corría detrás de mi cuando era niño», dice Jingzhi.

Jingzhi se enteró después de que Jia Jia había sido vendido a una pareja que no tenía hijos en la provincia de Sichuan por 6.000 yuan (US$840 de hoy) un años después de su secuestro. Sus padres adoptivos lo nombraron Gu Ningning y lo criaron como hijo único.

Asistió a la escuela primaria, secundaria y universidad en la ciudad de Chengdú. Irónicamente, había visto a Jingzhi en la televisión hacía unos años y la percibió como una persona cálida. También pensó que la foto que ella mostraba de su hijo se parecía a él de niño. Pero no hizo la conexión.

La persona que le dio a Jingzhin la pista del paradero de su hijo prefiere mantener el anonimato.

La familia reunificada: padre, hijo y madre

FUENTE DE LA IMAGEN – CCTV

La familia reunificada

Después de la reunificación, Jia Jia estuvo un mes en Xian a turnos con su madre y su padre biológicos.

Durante ese tiempo, madre e hijo pasaron el tiempo mirando fotos viejas, con la esperanza de que estimularan los recuerdos infantiles de Jia Jia antes de que desapareciera.

Tristemente, Jia Jia no recuerda nada de lo que le sucedió antes de los 4 años, cuando fue a vivir con sus padres adoptivos.

«Eso es algo que me descorazona», dice Jingzhi. «Después de regresar, mi hijo también quiso buscar una imagen o recuerdo de la vida que tuvo cuando estaba conmigo, pero todavía no la ha encontrado».

Li Jingzhi y su hijo Mao Yin (Jia Jia) ya adulto

Li Jingzhi y su hijo Mao Yin (Jia Jia) ya adulto

Jingzhi también se percató de la imposibilidad de revivir el pasado durante una visita a un lugar panorámico en Xian.

«Ese día que subimos a las montañas le dije, ‘Jia Jia, deja que mami te cargue’. Pero me di cuenta de que no podía hacerlo. Era ya demasiado grande».

«Pensé que si podía regresar a mi lado, podríamos empezar de nuevo como cuando era pequeño, podríamos llenar este vacío de 32 años. Le pregunté a mi hijo: ‘Jia Jia, ¿podrías achicarte y ser como eras antes? Tu empiezas a la edad de 2 años y 8 meses y mamá empieza a la edad de 28, revivamos nuestras vidas'».

Pero Jingzhi bien sabe que eso es imposible.

Jia Jia continúa viviendo en Chengdú mientras Jingzhi lo hace en Xian. Muchos le han sugerido que lo convenza para regresar a su lado, pero aunque le encantaría, sabe que no quiere hacerle la vida más complicada.

«Él es un adulto. Tiene su propia manera de pensar. Su propia vida. Jia Jia está casado y con su propia familia. Sólo le puedo desear lo mejor a la distancia. Sé dónde está mi hijo. Sé que sigue vivo. Eso es suficiente».

De todas formas pueden comunicarse a diario a través de la popular aplicación de redes sociales china WeChat.

Li Jingzhi y su hijo Mao Yin (Jia Jia)

«Nuestras personalidades son muy similares. El piensa mucho en mí y yo hago lo mismo», asegura Jingzhi. «Después de todos estos años, el sigue siendo muy cariñoso. Me siento como si nunca nos hubiéramos separado. Somos muy cercanos».

Jia Jia prefiere no ser entrevistado y la policía no ha revelado información de sus padres adoptivos.

En cuanto a quién secuestró a Jia Jia hace 32 años y cómo lo hizo, Jingzhi dice esperar que la policía lo resuelva. Quiere ver que los culpables sean castigados por los 32 años de angustia que le causaron y cómo cambiaron su vida y la de Jia Jia.

Por ahora se ocupa de crear nuevos recuerdos con su hijo, reencontrado después de todo este tiempo. Se han tomado muchas fotos juntos desde la reunificación.

Su foto favorita es la que se tomaron el día después del reencuentro, cuando estuvieron a solas en un parque.

Li Jingzhi y su hijo Mao Yin (Jia Jia)

En la foto, madre e hijo están unidos, como réplicas exactas, felices finalmente de estar juntos otra vez.

Jingzhi indica que en los últimos años, gracias a los esfuerzos del gobierno chino y los medios chinos, que han publicitado el problema, el número de secuestros infantiles ha caído.

Pero todavía hay muchas familias buscando a sus hijos desaparecidos y muchos hijos adultos buscando a sus padres biológicos. Eso significa que Jingzhi tiene aún trabajo por hacer.

«Continuaré ayudando a las personas a encontrar a sus familias», afirma.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Servicio Mundial de la BBC. Por Cindy Sui. Agosto 2020.

Sociedad y Cultura/China/Abuso infantil/Infancia

 

Descubren el mecanismo por el que los humanos somos cada vez más altos y tenemos la pubertad a una edad más temprana.

Los científicos aseguran que la respuesta al enigma de por qué los humanos son cada vez más altos y alcanzan la pubertad cada vez a una edad más temprana puede estar en un receptor del cerebro.

La altura media en Reino Unido aumentó hasta 10 centímetros durante el siglo XX, y hasta 20 en otros países, a medida que mejoró la salud nutricional.

Pero no se conocía exactamente el mecanismo por el que esto sucedía.

El nuevo descubrimiento podría conducir a la elaboración de sustancias para mejorar la masa muscular y tratamientos contra los retrasos en el crecimiento, según asegura un grupo de investigadores británicos.

Los científicos saben hace tiempo que las personas con dietas adecuadas y acceso suficiente y estable a la comida crecen más y maduran más rápidamente.

Corea del Sur, por ejemplo, ha visto cómo la altura de sus habitantes se disparaba a medida que el país pasaba de ser una sociedad atrasada a una desarrollada. Todavía hay lugares de África y el sur de Asia en los que la gente es solo ligeramente más alta que hace 100 años.

«Haz muchos niños»

Se sabe que señales de la comida alcanzan el hipotálamo, una parte del cerebro, informando al cuerpo sobre su salud nutricional y desencadenando el crecimiento.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature, dirigido por investigadores de la Universidad de Cambridge, junto con equipos de la Queen Mary University de Londres, la Universidad de Bristol, la Universidad de Michigan y la Universidad Vanderbilt, arroja luz sobre el receptor cerebral detrás de ese proceso.

Se le ha llamado MC3R y es en el nexo crucial entre la comida y el desarrollo sexual y el crecimiento.

«Le dice al cuerpo que estamos bien, que tenemos montones de comida, así que ‘ten la pubertad pronto y haz un montón de bebés'», explica el profesor Stephen O’Rahilly, de la Unviersidad de Cambridge y uno de los autores del estudio.

«No es simplemente magia; tenemos el diagrama del cableado completo de cómo esto sucede».

Imagen de un cerebro con sus conexiones.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Los circuitos cerebrales son claves en para el crecimiento humano en la pubertad.

Los científicos encontraron que cuando los receptores cerebrales no funcionan normalmente las personas tienden a tener una menor estatura y un comienzo más tardío de la pubertad.

El equipo estudió el diseño genético de medio millón de voluntarios registrados en UK Biobank, una enorme base de datos con información genética y de salud, para confirmar su hipótesis.

Los niños que mostraron mutaciones genéticas que alteraban el funcionamiento del receptor cerebral eran todos más bajos y pesaban menos que los otros menores estudiados, lo que revela que los efectos de la acción del receptor comienzan en los primeros años de vida.

Los investigadores se encontraron con una persona que tenía mutaciones en ambas copias del gen del MC3R, lo que es extremadamente raro y dañino. Esta persona era muy baja y no comenzó la pubertad hasta cumplidos los 20 años.

Fármacos para el futuro

Pero los humanos no son una excepción en esto. Los expertos estudiaron ratones y comprobaron que un mecanismo similar opera en animales.

Este descubrimiento podría beneficiar a los niños con retrasos graves en su crecimiento y aquellos debilitados por enfermedades crónicas que necesiten desarrollar sus músculos.

«Investigaciones futuras deberían estudiar si medicamentos que activen el MC3R podrían ayudar a redirigir las calorías a los músculos y otros tejidos no grasos para mejorar la funcionalidad física de esos pacientes», afirma el profesor O’Rahilly.

Los científicos ya han identificado otro receptor cerebral que controla el apetito, llamado MC4R, y quienes carecen de él suelen ser obesos.

A line

¿Hasta dónde puede crecer la gente?

Hay un techo para el crecimiento y se alcanza cuando la gente llega a su potencial genéticos.

Factores como la dieta y la salud tienen un enorme impacto en si eso sucede.

Cuando los niños de familias con menos recursos reciben suficiente comida y calorías pueden crecer hasta la altura que heredaron de sus padres y abuelos.

La gente más alta generalmente vive más y es menos probable que sufran problemas del corazón. La estadística muestra que también suelen tener mayores ingresos.

Los humanos no pueden seguir creciendo para siempre.

Como en muchos otros países europeos, la altura media de la población se disparó en Reino Unido en el último siglo, pero hay indicios de que en los últimos 10 años se ha frenado.

Los mayores aumentos de estatura en el siglo pasado se registraron entre las mujeres surcoreanas y los hombres de Irán.

Las personas más altas del mundo son los varones nacidos en Países Bajos, (1,82 m.). En el otro extremo se sitúan las mujeres nacidas en Guatemala (1,40).

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC; Reportera de Salud Philippa Roxby. Noviembre 2021

Sociedad y Cultura/Infancia/Ciencia/Salud

Por qué los niños en la Edad Media se representaban como adultos mayores.

Si deseas conocer mas de este terma; cliquear donde este escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Quién no tiene algún que otro meme medieval guardado en el móvil. Quizás te hayas fijado en que en esas representaciones rara vez aparecen criaturas pequeñas.

Todas las épocas sociales están llenas de misterios y leyendas en las representaciones que se hacen de ellas más tarde. Sin duda, una de las más oscuras y presupuestas es la Edad Media. 

Los años que discurrieron entre el siglo V y el XV se han entendido como un período dantesco, absurdo y sombrío del que nos separa la evolución moderna. En realidad, esta concepción no es actual, sino heredada de la etapa que le siguió, la llamada Modernidad. 

Fue entonces cuando se estableció que lo que había ocurrido antes había sido un pasaje parecido al purgatorio, algo que sepultar bajo nuevos conceptos. Los historiadores no dejan de descubrir nuevos detalles que desmontan esta idea. Sin embargo, muchas siguen ahí, en las imágenes que se imponen a los textos. 

¿Cuántas veces te has encontrado una pintura o ilustración medieval en la que todo resulta tan extraño que solo puedes mirarla fijamente entre la incredulidad y la fascinación? Quién no tiene algún que otro meme medieval guardado en el móvil, algún que otro sticker de gente haciendo «cosas medievales». 

Quizás te hayas fijado en que en esas representaciones rara vez aparecen criaturas pequeñas, niños y niñas haciendo cosas de niños y niñas, aunque sean cosas medievales. 

Esas raras veces son más raras en sí mismas: encontramos al niño Jesús, una y otra vez, pero sabemos que es él porque aparece en brazos de la virgen. 

Ningún rastro de niñez en el niño con la Virgen de Duccio di Buoninsegna (1283-1284) del Museo Dell’Opera Metropolitana en Siena. Nada tampoco en la Madonna col Bambino de Cimabue. Cuerpos musculados, arrugas y calva, como si aquel niño ya hubiera nacido para jubilarse.

Virgen de Duccio di Buoninsegna (1283-1284). (Wikipedia)

Virgen de Duccio di Buoninsegna (1283-1284). (Wikipedia)

Que los niños en la Edad Media parezcan pequeños abuelitos tiene una explicación, o varias. Seguirás echándote unas risas cuando te topes con uno en un museo, pero entenderás un poco más a aquella gente y sus cosas: sí, los niños eran niños hace más de cinco siglos, pero de una forma diferente a la actual.

¿No existía la infancia?

En 1987, el historiador francés Philippe Ariès explicaba que en la época medieval existía poca afectividad de las personas adultas hacia los niños y las niñas. Que no consideraban sus capacidades. 

Según Ariès, los niños eran mirados como adultos pequeños a los que había que tratar como tal, y solo cuando lograban cierta autonomía, al menos en la parte de su autocuidado, comenzaban a ser considerados como miembros al uso de la familia.

 «En el marco comunitario de la familia de la Edad Media, los niños no eran percibidos como una categoría específica, diferente, y pasaban de un período relativamente breve de estricta dependencia física, a ser socializados directamente en el mundo adulto a través del contacto con la comunidad. 

Existían niños, pero no infancia y, paradójicamente, los niños gozaban de mayor libertad que tras la invención o descubrimiento de esta», sostiene el historiador.

Foto: Wikipedia.

Foto: Wikipedia.

En el S. XVII, el Abad Bérulle escribía: «No hay peor estado, más vil y abyecto, después del de la muerte, que la infancia». 

Esto podría explicar muchas cosas, la idea del niño como ser perverso y corrupto que debe ser socializad y moldeado mediante la disciplina y el castigo para alcanzar cuanto antes la adultez llevaría a una concepción social generalizada, plasmada por los pintores y monjes copistas. Sin embargo, pese a lo que muestren ilustraciones y cuadros, biológicamente los bebés medievales no podían aparentar sesenta años más, por mucho que el contexto se esforzara en ello.

La imagen de Cristo: «un bebé real no hace milagros»

Precisamente en los monjes copistas se encuentra la clave, que lleva a otra teoría: todo tiene que ver con la visión católica. 

“El Nuevo Testamento no describe claramente cómo era Jesús cuando era un bebé. Por lo tanto, durante la era medieval, la iglesia asumió que Cristo nació como un hombre perfectamente formado. En otras palabras, consideraron que Cristo era un ‘mini hombre’ que no cambió mucho en términos de apariencias faciales a lo largo de su vida. 

Esta suposición llevó a los pintores de la época a aceptar las señales de la iglesia y pintar a Cristo en forma adulta”, apunta Jade Bhakdibhumi en el portal deSymposium Review’.

“Mientras los fieles oraban debajo de una pintura de María y su hijo bebé, los fieles querían el consuelo de sus oraciones en manos de alguien que pudiera ayudarlos. Un bebé real no puede hacer nada, por eso había que representar a Jesús como alguien especial a esa edad”, sostiene Averett al respecto en una entrevista para el portal de Vox. 

De esta idea proviene el término homúnculo que a menudo se utiliza para hablar de las representaciones del niño Jesús en obras de arte. De origen latino, significa literalmente “pequeño hombre”. Según indica en ‘The Collector‘, «el homúnculo tomó un giro diferente en el siglo XVI cuando los eruditos creían que existían humanoides superpequeños. Incluso después de ser desacreditado, tomó vida propia en la cultura popular en el siglo XIX, con el Frankenstein de Mary Shelley».

Foto: Wikimedia.

Foto: Wikimedia.

De la Edad Media al Renacimiento

Así, numerosos historiadores especializados en el medievalismo, como Averett, advierten sobre conformar en la actualidad una visión retorcida en torno a la infancia en el pasado: «Los padres de la Edad Media no amaban a sus hijos de manera diferente a como lo hacían los padres del Renacimiento, pero durante el Renacimiento se estaba produciendo una transformación de la idea de los niños, de pequeños adultos a criaturas excepcionalmente inocentes». 

De hecho, el arte demuestra cómo efectivamente la representación del niño Jesús cambia a partir del siglo XIV, apareciendo más infantil y «angelical» desde entonces. 

Durante la era medieval, se consideraba que la edad adulta comenzaba a partir de los siete años, entendida esta como la edad de la «razón». Sin embargo, a lo largo del Renacimiento el proceso de moralización de la sociedad se manifestó con relación a la infancia en «la creación de un régimen especial para los niños dentro del cual debían ser preparados para la entrada en la vida adulta», señala Ariès. 

No obstante, de este período nacen nuevas dicotomías: «La infancia es recluida en el mundo privado, en las instituciones específicas para niños, la escuela y la familia, lugares donde los niños gozaron de una libertad bastante menor que la que habían disfrutado antes de su descubrimiento, y se les asignaron roles específicos diferentes del resto de las personas».

Foto: Wikipedia.

Foto: Wikipedia.

Además, es importante recordar que la sociedad medieval era principalmente agraria, como subrayan desde el portal de ‘Greelane’: «Desde el punto de vista económico, nada era más valioso para una familia campesina que los hijos para ayudar con el arado y las hijas para ayudar con el hogar. 

Tener hijos era, esencialmente, una de las principales razones para casarse». Entre la nobleza medieval, se entendía que los niños perpetuarían el apellido y aumentarían las propiedades de la familia mediante el avance en el servicio a sus señores feudales y mediante matrimonios ventajosos. Algunas de estas uniones se planearon mientras los futuros novios aún estaban en la cuna. 

Así pues, pueden hacernos gracia estos pequeños ancianos de la Edad Media, pero no quiere decir que la sociedad de entonces fuera menos consciente de que los niños eran el futuro, de una forma no tan distinta a la sociedad actual.

Foto: Wikipedia.

Imagen de portada: Gentileza de Wikimedia

FUENTE RESPONSABLE: Alma, corazón y vida. Por Carmen Macías. Noviembre 2021.

Edad Media/Infancia/Religión/Sociedad/Cultura

Descubren el mecanismo por el que los humanos somos cada vez más altos y tenemos la pubertad a una edad más temprana.

La altura media de la población en Reino Unido aumentó hasta 10 centímetros durante el siglo pasado.

Los científicos aseguran que la respuesta al enigma de por qué los humanos son cada vez más altos y alcanzan la pubertad cada vez a una edad más temprana puede estar en un receptor del cerebro.

La altura media en Reino Unido aumentó hasta 10 centímetros durante el siglo XX, y hasta 20 en otros países, a medida que mejoró la salud nutricional.

Pero no se conocía exactamente el mecanismo por el que esto sucedía.

El nuevo descubrimiento podría conducir a la elaboración de sustancias para mejorar la masa muscular y tratamientos contra los retrasos en el crecimiento, según asegura un grupo de investigadores británicos.

Los científicos saben hace tiempo que las personas con dietas adecuadas y acceso suficiente y estable a la comida crecen más y maduran más rápidamente.

Corea del Sur, por ejemplo, ha visto cómo la altura de sus habitantes se disparaba a medida que el país pasaba de ser una sociedad atrasada a una desarrollada. Todavía hay lugares de África y el sur de Asia en los que la gente es solo ligeramente más alta que hace 100 años.

«Haz muchos niños»

Se sabe que señales de la comida alcanzan el hipotálamo, una parte del cerebro, informando al cuerpo sobre su salud nutricional y desencadenando el crecimiento.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature, dirigido por investigadores de la Universidad de Cambridge, junto con equipos de la Queen Mary University de Londres, la Universidad de Bristol, la Universidad de Michigan y la Universidad Vanderbilt, arroja luz sobre el receptor cerebral detrás de ese proceso.

Se le ha llamado MC3R y es el nexo crucial entre la comida y el desarrollo sexual y el crecimiento.

«Le dice al cuerpo que estamos bien, que tenemos montones de comida, así que ‘ten la pubertad pronto y haz un montón de bebés'», explica el profesor Stephen O’Rahilly, de la Universidad de Cambridge y uno de los autores del estudio.

«No es simplemente magia; tenemos el diagrama del cableado completo de cómo esto sucede».

Imagen de un cerebro con sus conexiones.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Los circuitos cerebrales son claves para el crecimiento humano en la pubertad.

Los científicos encontraron que cuando los receptores cerebrales no funcionan normalmente las personas tienden a tener una menor estatura y un comienzo más tardío de la pubertad.

El equipo estudió el diseño genético de medio millón de voluntarios registrados en UK Biobank, una enorme base de datos con información genética y de salud, para confirmar su hipótesis.

Los niños que mostraron mutaciones genéticas que alteraban el funcionamiento del receptor cerebral eran todos más bajos y pesaban menos que los otros menores estudiados, lo que revela que los efectos de la acción del receptor comienzan en los primeros años de vida.

Los investigadores se encontraron con una persona que tenía mutaciones en ambas copias del gen del MC3R, lo que es extremadamente raro y dañino. Esta persona era muy baja y no comenzó la pubertad hasta cumplidos los 20 años.

Fármacos para el futuro

Pero los humanos no son una excepción en esto. Los expertos estudiaron ratones y comprobaron que un mecanismo similar opera en animales.

Este descubrimiento podría beneficiar a los niños con retrasos graves en su crecimiento y aquellos debilitados por enfermedades crónicas que necesiten desarrollar sus músculos.

«Investigaciones futuras deberían estudiar si medicamentos que activen el MC3R podrían ayudar a redirigir las calorías a los músculos y otros tejidos no grasos para mejorar la funcionalidad física de esos pacientes», afirma el profesor O’Rahilly.

Los científicos ya han identificado otro receptor cerebral que controla el apetito, llamado MC4R, y quienes carecen de él suelen ser obesos.

A line

¿Hasta dónde puede crecer la gente?

Hay un techo para el crecimiento y se alcanza cuando la gente llega a su potencial genético.

Factores como la dieta y la salud tienen un enorme impacto en si eso sucede.

Cuando los niños de familias con menos recursos reciben suficiente comida y calorías pueden crecer hasta la altura que heredaron de sus padres y abuelos.

La gente más alta generalmente vive más y es menos probable que sufran problemas del corazón. La estadística muestra que también suelen tener mayores ingresos.

Los humanos no pueden seguir creciendo para siempre.

Como en muchos otros países europeos, la altura media de la población se disparó en Reino Unido en el último siglo, pero hay indicios de que en los últimos 10 años se ha frenado.

Los mayores aumentos de estatura en el siglo pasado se registraron entre las mujeres surcoreanas y los hombres de Irán.

Las personas más altas del mundo son los varones nacidos en Países Bajos, (1,82 m.). En el otro extremo se sitúan las mujeres nacidas en Guatemala (1,40).

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Reportera de Salud, BBC  Philippa Roxby

Ciencia/Infancia/Salud/Sociedad