La cúrcuma es la raíz antioxidante de la India que debes incluir en tu dieta.

Esta raíz además de ser utilizada por su sutil sabor amargo especiado, también tiene múltiples beneficios a la salud.

A pesar que la cúrcuma lleva una década de popularidad en occidente, este rizoma cuyo nombre científico es Curcuma longa se consume desde hace más de 4,000 años en la cultura Védica de India. 

Su principal utilización es como especia en el curry, ya que tiene un fuerte sabor—similar al jengibre, pero menos dulce y picante—, es ligeramente pungente y un poco amargo. 

En México es más común encontrarla en presentaciones en polvo que, gracias a su capacidad antioxidante e inflamatoria, se han incorporado a smoothies -bebida frutal cargada en fibras y nutrientes- , tés y la famosa Golden Milk. 

Una de sus principales características es su brillante color amarillo y su sabor amargo ligeramente dulce. Pertenece a la misma familia del jengibre, los Zingiberaceae y es endémica del Sudeste de Asia, crece en zonas cálidas con bastante lluvia y lo que consumimos es la raíz. 

India produce casi toda la cúrcuma del mundo y consume el 80% de esta producción. Una vez cultivada, los rizomas de la cúrcuma tienen que ser hervidos o cocinados al vapor. 

Para el producto en polvo que conocemos también le retiran el almidón y lo secan.

Sus propiedades medicinales le han otorgado la categoría de superfood y se atribuyen a las curcuminas que tiene grandes poderes antiinflamatorios y antioxidantes. 

Sin embargo el contenido de curcumina en cada rizoma es bajo, por lo que usualmente se toma en extractos para obtener más de 1 gramo al día —que es la cantidad necesaria para ver sus efectos—. 

Además hay que tomar en cuenta que la absorción de curcumina en la sangre es bastante baja, pero la ciencia ha descubierto que mejora cuando se combina con pimienta negra. 

La curcumina también se disuelve en la grasa, por esto es recomendable mezclarla con alimentos o bebidas grasas —como en la Golden Milk—. Este versátil condimento también ha demostrado mejorar la digestión, regular el sistema inmunitario y aliviar los dolores de artritis, algunos estudios incluso han encontrado que puede ayudar a combatir el cáncer. 

Un poco de historia

Hay evidencia en sánscrito que indica el uso de la cúrcuma como tratamiento contra la intoxicación alimentaria en el año 250 A.C. 

Con un color amarillo brillante, esta especia también es conocida como el azafrán de la India que se fue expandiendo por el mundo cerca del 700 D.C. Existen registros de cuando Marco Polo la describió en el año 1,200 como una planta con cualidades similares al azafrán.

Imagen de portada: Gentileza de Food & Wine

FUENTE: FOOD & WINE – Tendencias – Antioxidante natural – 

Hallazgo de cepas de levadura – ¿Feroz competencia o estrategia de marketing? Parte I

El tesoro oculto en las botellas de cerveza de un barco hundido hace 120 años.

Cepas de levaduras antiguas son buscadas en naufragios, cervecerías abandonadas y otros lugares con la esperanza de que puedan ser “resucitadas” para su uso en diferentes industrias

Preservadas en la bodega de este navío, había hileras de botellas de vidrio con cerveza, enterradas parcialmente en el lodo marino.

Cuando el buzo pasaba con cuidado por una de las escotillas hacia la bodega hundida, pudo ver el tesoro del naufragio que le aguardaba. Había estado ahí durante más de 100 años. Pero ahora parte de ese tesoro estaba a punto de emerger de las profundidades del mar.

El explorador, Steve Hickman, un técnico de buceo y buceador aficionado, llevaba consigo una pequeña bolsa de red. El tesoro que buscaba era cerveza. Preservadas en la bodega de este navío, había hileras de botellas de vidrio con cerveza, enterradas parcialmente en el lodo marino.

Apenas movió la primera botella, el sedimento se agitó y formó enormes nubes. Hickman quedó a ciegas. Pero él conocía bien este naufragio: lo había visitado varias veces antes. Así que siguió adelante, tanteando más botellas en la penumbra. Luego de embolsar algunas, se marchó y su equipo llevó con cuidado las botellas a la superficie.

El naufragio era el Wallachia, un carguero que se hundió en 1895 frente a la costa escocesa tras colisionar con otro barco en medio de una densa niebla. El Wallachia acababa de salir de Glasgow, Escocia, y estaba repleto de varios tipos de carga, incluidos grandes contenedores de una sustancia química llamada cloruro de estaño.

Pero el barco también tenía millares de botellas con bebidas alcohólicas a bordo. Muchas de esas botellas se preservaron en las aguas heladas del fondo del mar, donde permaneció el barco por más de un siglo. Desde que empezó a bucear en el Wallachia en la década de 1980, Hickman recuperó decenas de botellas que contenían whisky, gin y cerveza.

Pero su reciente visita, un trabajo en equipo con varios compañeros de buceo, derivó en algo inusitado.

“Resucitar” levaduras

Las botellas recuperadas fueron entregadas a científicos de una firma de investigación llamada Brewlab, que junto a colegas de la Universidad de Sunderland en el Reino Unido, logró extraer levadura viva del líquido que había dentro de tres de ellas. Esa levadura la usaron en un intento de recrear la cerveza original.

La cerveza en las botellas halladas en el Wallachia olía muy mal, pero su levadura puede tener un valor inestimable.

En 2018, un intento similar en Tasmania había usado levadura de botellas de cerveza de 220 años halladas en un naufragio para recrear una bebida del siglo 18. Sin embargo, el estudio de la levadura del Wallachia reveló una sorpresa.

Esas cervezas contenían un tipo inusual de levadura y el equipo detrás del trabajo evalúa ahora si esa cepa perdida hace mucho tiempo podría aplicarse en la elaboración de cervezas modernas, incluso para mejorarlas.

Este es apenas un ejemplo de un campo de investigación creciente entre los fabricantes de cerveza y otros fermentadores de bebida que buscan cepas olvidadas de levadura, con la esperanza de que se les pueda dar un buen uso. Eso significa ir a cazarlas en botellas halladas en naufragios, fregar viejas ollas y recolectar muestras de destilerías en ruinas donde aún puede haber variedades fabulosas.

Este tipo de búsqueda se llama bioprospección, y “resucitar” levaduras históricas podría tener varias aplicaciones, desde limpiar la contaminación hasta ayudar en la producción de aromas para la industria del perfume.

“El olor más atroz”

Hickman recordó que cuando comenzó a recolectar botellas de cerveza del Wallachia en la década de 1980, ésta aún era (casi) bebible. Él y sus amigos llevaron las botellas a casa y las vertieron en vasos. Recuerda que la bebida, de casi 100 años entonces, se asentó lentamente y desarrolló una espuma espesa y cremosa, casi como la cerveza Guinness.

Pero hasta ahí llegó la magia. ”Tenía el olor más atroz”, dijo Hickman y agregó: “Una especie de olor salado y putrefacto. Creo que esa sería la mejor descripción”. El sabor, agrega, tampoco era mucho mejor. Las botellas tenían otras sorpresas, incluido el hecho de que explotaban, señaló Hickman.

A medida que se ajustaban a la presión más baja sobre el nivel del mar, los gases dentro de los recipientes se extendían hasta romper a veces el vidrio. Una vez, Hickman dejó una botella en la mesa de la cocina de la casa de sus padres y estalló mientras estaban en otra habitación, rociando cerveza apestosa y en putrefacción por todas partes.

Tardó mucho en limpiarla, recordó. Ahora la cerveza se ha deteriorado aún más… y él ni intentaría beberla. En general, tomar bebidas antiguas podría ser inseguro porque se desconoce si contienen bacterias o químicos dañinos.

No obstante, algunos de los compañeros de buceo de Hickman pudieron probar cerveza fresca creada por Brewlab usando cepas de levadura aisladas de las viejas botellas del Wallachia. Andy Pilley, un topógrafo y buceador aficionado que participó de la expedición para recolectar cerveza del naufragio, es uno de los que probó el resultado: una cerveza negra de 7.5% de graduación alcohólica. “Sentí café y chocolate”, dijo.

Muchas botellas encontradas a bordo del Wallachia permanecen cerradas, pese a haber pasado más de 100 años inmersas.

La importancia de las cepas

Fue Pilley quien decidió enviar la cerveza del Wallachia a Brewlab, después que escuchara hablar por casualidad de la empresa en un restaurante. Los científicos de esa empresa derivada de la Universidad de Sunderland estudiaron cepas de levadura y técnicas de elaboración de cerveza durante años.

El fundador de la compañía, Keith Thomas, dijo que cuando la cerveza del Wallachia llegó a su laboratorio la trataron con la mayor precaución.

Esto implicó abrir las botellas en un armario especial lleno de aire estéril, para proteger a los científicos de cualquier posible patógeno en la cerveza. Esta medida también aseguró que las muestras no se contaminaran con cepas de levadura moderna.

Las pruebas genéticas revelaron que la cerveza del Wallachia contenía dos tipos diferentes de levadura: Brettanomyces y Debaryomyces. En un artículo sobre el tema, Thomas y sus colegas explican que es inusual encontrar Debaryomyces en una cerveza histórica, aunque este tipo de levadura apareció en algunas cervezas belgas elaboradas por fermentación espontánea, cuando se deja expuesto al medio ambiente el líquido pre-fermentado para que las cepas de levadura se depositen en él.

Algunas de las cepas de levadura más comunes utilizadas en la elaboración de cerveza son de la especie Saccharomyces cerevisiae. Por lo general, la fermentación ocurre cuando las levaduras consumen los azúcares en granos malteados, como la cebada.

La levadura convierte estos azúcares en alcoholes, dióxido de carbono y varios subproductos. Algunos de esos subproductos imparten sabor. Por lo tanto, cada cepa diferente de levadura, al metabolizar a su manera, producirá un perfil de sabor diferente en el producto fermentado.

Todo se reduce al genoma de la cepa en cuestión. O cepas, en plural, en el caso de la cerveza del Wallachia.

La industria moderna de cerveza podría beneficiarse con la bioprospección

La industria moderna de cerveza podría beneficiarse con la bioprospección – Shutterstock – Shutterstock.

¿Una cerveza mejor?

La mayoría de los cerveceros modernos no varían mucho la levadura que usan, aunque es común que experimenten con otros ingredientes, como el grano que fermentan o los lúpulos que agregan más adelante en el proceso para darle sabor. Hay fabricantes de bebidas y científicos que argumentan que el uso de cepas de levadura más diversas también puede influir fuertemente en el sabor y la robustez del producto final.

En resumen, probar una levadura inusual podría resultar en una cerveza mejor. Por eso muchos están recurriendo a cepas del pasado, olvidadas. Thomas está satisfecho con los resultados del estudio de la cerveza del Wallachia. Dijo que la combinación de las dos levaduras que encontraron en la cerveza de 126 años quizás pueda inspirar innovaciones en la industria cervecera actual.

Las levaduras parecen impartir una especie de carácter de granja o de “caballo mojado”, agrega. Tal vez esto no suene demasiado atractivo, pero, con moderación, sabores terrosos como ese podrían ayudar a un cervecero experto a crear una bebida única y rica.

Después de todo, la elaboración de cerveza es un acto de equilibrio. Pensemos en la cerveza ácida: demasiada acidez sería desagradable pero, en el nivel justo, puede ser una mezcla refrescante. Los cerveceros experimentan con alternativas a la Saccharomyces cerevisiae. Las cepas de Brettanomyces, por ejemplo, suelen usarse para hacer cervezas ácidas.

Pero hay muchas cepas de levadura esperando que los cerveceros las descubran, argumenta Carmen Nueno-Palop de la Colección Nacional de Cultura de Levadura (NCYC, por sus siglas en inglés), parte del Instituto Quadram en el Reino Unido.

“Se puso mucho énfasis en el lúpulo”, dijo en referencia a las innovaciones recientes en la industria de la cerveza. Sin embargo, señaló que algunos cerveceros pueden producir diferentes variedades usando la misma levadura. ”Quiero transmitir a los cerveceros la importancia de elegir la cepa adecuada”, agregó.

Cerca de cuatro años atrás, Nueno-Palop y sus colegas llevaron a cabo un experimento en el que elaboraron 33 cervezas básicamente idénticas, excepto por la levadura. El equipo eligió una cepa diferente para cada cerveza y comenzó analizando el ADN de las cepas, que resultó ser diverso.

“Me sorprendió mucho”, dijo y continuó. “Todos eran diferentes entre sí”. Las cervezas también variaron mucho en términos de sus perfiles de sabor. 

FUENTE: LA NACIÓN – BBC Mundo – Por Chris Baraniuk

Los secretos más íntimos del mate

La receta del mate perfecto, según la primera sommelier de yerba del mundo.

Valeria Trápaga nació en Carmen de Areco, da consejos por las redes y tiene un podcast sobre la infusión.

Agua que se precipita en cascada hacia la espesura de un monte verde de palos y polvo atrapado en un cuenco en el que se hace magma de un volcán manso que nunca explota pero se vacía, se llena y se vacía, al compás de sorbos, palabras, caricias o soledades.

Se arremolinan las sensaciones al tomar un mate, una de las tradiciones argentinas, sinónimo de pócima y felicidad, de compañías y madrugadas, de confesiones y reencuentros, de despedidas y nuevos comienzos.

Lo sabe como nadie Valeria Trápaga, la primera sommelier del mundo especialista en cata de yerba mate.

Nacida en Carmen de Areco, de chica sintió el calor redondo de un recipiente de loza con orejitas que le acercó su abuela Lidia como si le traspasara un cáliz con secretos de la vida. Cuando lo tomó, su boca fue invadida por un hirviente dulzor.

¡Que no hierva el agua! Mejor, entre 75 y 80 grados. Foto: Juan del Castello (Gentileza Valeria Trápaga).

¡Que no hierva el agua! Mejor, entre 75 y 80 grados. Foto: Juan del Castello (Gentileza Valeria Trápaga).

Al gusto, Valeria sumó el oído: su mamá, Mirta, era profesora de música y le pasaba matecitos sin azúcar sobre el piano, entre escalas y armonías, con apenas una niebla de humo en la cebada. La niña tallaba una memoria organoléptica, que empezaba a guiarla en el laberinto de aromas y sabores.

Como un caracol que avanza con su casa a cuestas, Valeria adolescente cargó bidones con agua de su pueblo al tren que la llevaba a estudiar a Buenos Aires, mientras las ventanillas cambiaban llanuras arboladas por bocinas y cemento.

Quería asegurarse en la distancia el sabor original del mate que combatía la acidez de su nostalgia, la receta que la transportaba al refugio de charlas con amigas y al cariño de Lalo, su papá pediatra, que la hacía tomar mate cocido con leche en vez de chocolatada.

Hoy, convertida en una influencer de la bebida nacional, con consejos a través de su cuenta de Instagram @catadeyerbamate, charlas TED y cursos especializados, Valeria Trápaga evoca esas fragancias camperas durante la charla con la revista Viva.

¿Qué es ser sommelier de mate?

Los sommeliers son personas expertas en el mundo del vino, las bebidas espirituosas y su servicio. Yo tengo esa formación y apenas empecé la carrera vi que la técnica y el método podían aplicarse a la investigación de la yerba mate, algo que desde chica nutrió mi curiosidad, mi corazón y mi cuerpo.

Comencé a estudiar, a capacitarme, a probar y a degustar con un método que fui creando sistemáticamente distintos tipos de yerbas, para adentrarme en la intimidad de esta infusión.

Variedades de yerba mate. Foto: Juan del Castello (Gentileza Valeria Trápaga).

Variedades de yerba mate. Foto: Juan del Castello (Gentileza Valeria Trápaga).

Finalicé mis carrera con una tesis sobre el análisis sensorial de la yerba mate, su mundo y sus secretos y entonces, animada por quienes me evaluaron, me convertí en la primera sommelier especialista en cata de yerba mate.

¿Cómo es tu trabajo?

Muy variado, hay mucho análisis sensorial de muestras de yerba mate que recibo de diferentes etapas del proceso o del producto final, para que haga mi evaluación organoléptica.

Me convocan para distintos proyectos que tengan que ver con el mundo del mate, tanto en la creación de estilos de yerba como de blends, o para la creación de un mate que mejore las prestaciones (el mate de Stanley, por ejemplo) o elementos del ritual (bombillas, termos).

Hago asesoramientos a empresas o emprendedores del rubro. Doy talleres, cursos, charlas.

¿Cuáles son los pasos para hacer el mate perfecto?

La temperatura del agua es clave: el máximo aceptable para que la yerba mate se pueda expresar correctamente y no nos resulte demasiado intensa o amarga, y además nos genere bienestar y optimizamos el rendimiento que es de 80 grados.

Hay que elegir un mate correctamente curado y mantenido o un mate de vidrio o térmico que respete la forma de base angosta y boca ancha. Curar las bombillas cada 15 días es otro aspecto fundamental.

¿Cómo se hace? Se la coloca en un recipiente con agua fría y una cuchara chica de bicarbonato de sodio, se la lleva al fuego durante media hora, se retira y se enjuaga bien desde boquilla hasta el colador.

Sigue mezclando la yerba en el recipiente donde descansa y permanece antes que hacerlo en el mate, para que se tenga una yerba equilibrada en su molienda.

Texturas y aromas catados por la especialista. Foto: Juan del Castello (Gentileza Valeria Trápaga).

Texturas y aromas catados por la especialista. Foto: Juan del Castello (Gentileza Valeria Trápaga).

Al preparar el mate, colocar tres cuartas partes de yerba, dejarla en forma oblicua dentro del mate e infusionar la parte más baja con un poco de agua.Eso se deja reposar y en ese lugar colocar la bombilla, que es el mejor método para que no se tape.

Hay que tener en cuenta que cebar no es servir, cebar es un arte con intención, así que es muy importante ir alimentando el mate con agua de a poco: primero una mitad y luego se avanza hasta infusionar hacia el final toda la superficie de yerba mate.

Un buen cebador no descarta yerba y vuelve a llenar el mate con yerba nueva constantemente, ya que eso rompe la estructura de la infusión y afecta el rendimiento.

¿Qué hacemos cuando hierve el agua?

La usamos para otra cosa, porque cuando el agua hierve pierde oxígeno y carbonatos y estos elementos le dan al agua el poder de solvencia.

Además, el oxígeno promueve la volatilización de los aromas y la percepción de los sabores, por lo que no hervir el agua es el primer paso para tomar un rico mate y encontrarnos con el verdadero sabor de la yerba.

¿Qué te pasa cuando ves un mate con los palitos flotando?

Viajo a los recuerdos de mi infancia y parte de mi juventud, cuando tomaba el mate de cualquier manera y me hacía feliz igual, porque el mate era la excusa.Cuando veo ese naufragio involuntario de palotes, lo respeto y lo entiendo, aunque después de todo lo que pude aprender.

Me encantaría hablar con la persona que ceba para acompañarla a mejorar su experiencia y ayudarla, desde mi lugar de catadora, a que rinda culto a la yerba preparando un mate correctamente.

El mate aporta energía natural. Foto: Juan del Castello (Gentileza Valeria Trápaga).

El mate aporta energía natural. Foto: Juan del Castello (Gentileza Valeria Trápaga).

¿Cuáles son los secretos de una buena yerba?

La yerba mate es el resultado de un arduo proceso de elaboración que es un verdadero arte, por el que pasan ramas y hojas maduras seleccionadas. Los factores que hacen a la calidad de una yerba mate se dividen en tres grupos, el terroir, la elaboración y la conservación.

En el proceso de elaboración, la yerba pasa de la hoja verde a la hoja seca. Viene el proceso de evolución a través del estacionamiento de esa hoja seca, la molienda y el momento del blend, que definirá los distintos estilos.

Una de las variables en la creación de la yerba mate y su estilo es definir qué tipo y cantidad de componentes de palo, hoja fina, hoja gruesa y polvo de hoja tendrá su composición.

A eso se le llama “receta”. Cuando esas proporciones están definidas para crear un blend, son mezcladas en un molino para dar como resultado un sabor específico, un estilo, una marca.

¿Qué aporta cada componente?

La hoja gruesa es el esqueleto de la yerba mate, le da estructura y sostiene de forma pareja el sabor. La hoja fina aporta intensidad, carnosidad a la infusión y a través de su vigor alarga las cebadas.

El mate tiene vitaminas A, B en proporción significativa, C y D. Suma potasio, sodio, magnesio y manganeso y fortalece nuestro sistema inmunológico. El polvo de hoja, contra lo que algunos creen, es un componente virtuoso que aporta aroma, durabilidad y buen aspecto a través de la espumosidad.

Más consejos materos

En la ruta, expendedoras de estaciones de servicio suelen vender agua para el mate a 86 grados. Para Valeria, esa temperatura hace sufrir al mate. ¿Hay forma de salvarla? Sí, “agregando media botellita de agua con gas en tres cuartos de termo. Eso le va a incorporar el oxígeno y los carbonatos que perdió”.

La autora del libro El mate en cuerpo y alma, de Ediciones Larivière, describe los beneficios para la salud de la bebida de los amigos.

Manual del mate, escrito por Trápaga. Foto: Juan del Castello (Gentileza Valeria Trápaga).

Manual del mate, escrito por Trápaga. Foto: Juan del Castello (Gentileza Valeria Trápaga).

“El mate nos hace más felices por sus propiedades benéficas y extraordinarias. Es un descubrimiento de los guaraníes que le rinden culto y deciden tratar la pócima con fuego. Hoy está comprobado que nos hace bien”, afirma.

“El mate tiene vitaminas A, B en proporción significativa, C y D. Suma potasio, sodio, magnesio y manganeso y fortalece nuestro sistema inmunológico, pues nos aporta energía sana y natural”, destaca Trápaga, mientras su marido agrónomo, Hernán, le arrima un matienzo.

El mate tiene vitaminas A, B en proporción significativa, C y D. Suma potasio, sodio, magnesio y manganeso y fortalece nuestro sistema inmunológico

Valeria estudió administración hotelera, ceremonial y protocolo, turismo de bajo impacto ambiental y organización de eventos.

Obtuvo una beca para perfeccionarse en los Estados Unidos sobre marketing para la modalidad Bed & Breakfast y, de regreso a la Argentina, se dedicó al turismo rural.

Es la primera sommelier mundial especialista en cata de yerba mate avalada por la Asociación Internacional de Sommeliers y hace 18 años creó la cátedra de yerba mate en la Escuela Argentina de Sommeliers. Una pionera.

Antes del “gracias” que pone fin a la ronda matera, Valeria ceba más tips: “La bombilla no es cuchara cuando hay que desalojar la yerba usada. Bien cebados, 50 gramos de yerba alcanzan para cebar mates con un litro de agua. Y la bombilla, curada con bicarbonato y agua limpia, debe buscar la boca, nunca al revés”.

Fuente: Revista “Viva” Periodico Clarín

Entrevista de Pablo Calvo – Fotos Juan del Castello (Gentileza de Valeria Trápaga)

Créditos: Styling @any_tambutti. Producción @moracorreas. Locaciones @antiguacasona @santaanahostelboutique. Valeria Trápaga @catadeyerbamate

El mate…que infusión maravillosa.

Hoy me atrevo; a poner sobre la mesa la infusión por excelencia, en ambos márgenes del Río de la Plata. Pero para ser sincero, su origen e historia lo cito a través de investigaciones realizadas por el Instituto Nacional de la Yerba Mate, organización argentina. Es habitual -no en estos tiempos de pandemia-, que las personas o familias, se reúnan en circulo, sentados o parados pasándose el mate mientras transcurre la tertulia. Esto puede ser a cualquier hora, porque quien toma mate una vez, no lo deja ya mas en su vida. Pues vayamos a su historia y origen: Los orígenes de la yerba mate se remontan a los nativos guaraníes, quienes utilizaban sus hojas como bebida, objeto de culto y moneda de cambio en sus trueques con otros pueblos Caá, en lengua guaraní, significa yerba, pero también significa planta y selva. Para el guaraní, el árbol de la yerba mate es el árbol por excelencia, un regalo de los Dioses.
Los conquistadores aprendieron de los guaraníes el uso y las virtudes de la yerba mate, e hicieron que su consumo se difundiera, desde su zona de origen a todo el Virreinato del Río de la Plata. Más tarde los Jesuitas introdujeron el cultivo en las reducciones. Fueron los grandes responsables de que la yerba mate sea conocida en el mundo civilizado.
La costumbre del mate ha permanecido inalterada desde tiempos remotos, y por 5 siglos de historia, arraigándose cada vez más y extendiéndose a lugares lejanos.

Paso a enunciar las propiedades del mate, si bien esta científicamente probado, que puede provocar trastornos intestinales o de otro tipo, al margen de los beneficios enunciados.
Los bebedores de té y café quizás desconocen que las infusiones con yerba mate son más saludables y beneficiosas: un resumen de sus propiedades y por qué es una súper-bebida.

1. La yerba mate es un gran complemento nutricional

2. La yerba mate previene enfermedades

3. La yerba mate es antioxidante

4. La yerba mate regula el colesterol y contribuye a mejorar los niveles de presión

5. La yerba mate es digestiva

6. La yerba mate es un energizante natural

7. La yerba mate purifica tu cuerpo

8. La yerba mate es perfecta para hacer deportes

9. La yerba mate ayuda a mantener un peso saludable

10. La yerba mate es antidepresiva

Ahora; para finalizar esta breve entrada, pregunto: amiga, amigo…le cebo un mate? como lo quiere? amargo, dulce, con alguna hierba aromática o una cucharita de café? Le soy sincero en la mañana bebo té negro; y a la tarde me tomo unos mates amargos con rodajas de jengibre en el agua, para retener el sabor intenso de la yerba mate.