Los datos del James Webb que ponen en duda el Big Bang.

NUEVAS INCÓGNITAS NECESITAN RESPUESTA

El Big Bang sigue siendo la teoría cosmogónica prevalente pero nuevas observaciones han introducido importantes incógnitas que necesitan una respuesta de los astrofísicos.

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No, la teoría del Big Bang no ha sido invalidada por las últimas observaciones del telescopio espacial James Webb. Pero los nuevos datos muestran serias inconsistencias entre las galaxias observadas y la teoría que es actualmente la más aceptada para explicar el origen del universo y nuestra misma existencia.

Cuando comenzaron a salir los primeros estudios sobre las galaxias supuestamente más antiguas jamás observadas, la estupefacción se apoderó de astrofísicos y cosmólogos de todo el mundo. Si los datos son ciertos y esas galaxias son realmente tan antiguas, la teoría del Big Bang — que afirma que el universo se expandió de un estado inicial de alta densidad y temperatura — no podría ser como los científicos imaginan. Algo en la física puede estar equivocado, sí. Puede. Pero eso no significa que la teoría haya quedado obsoleta de repente.

Qué es lo que se ha descubierto exactamente.

Allison Kirkpatrick — profesora asistente de física y astronomía de la Universidad de Kansas, experta en agujeros negros supermasivos y polvo espacial — resumía perfectamente el estado mental en el que se encontraba la comunidad científica después de las observaciones del James Webb: “Ahora mismo me encuentro a mí misma tumbada despierta a las tres de la mañana, preguntándome si todo lo que he hecho en mi vida estaba equivocado”.

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Allison the Big Bang happened Kirkpatrick

@AkAstronomy

“Right now I find myself lying awake at three in the morning,” Kirkpatrick says, “wondering if everything I’ve ever done is wrong.” I stand by that statement. @alexwitze

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«En este momento me encuentro despierto a las tres de la mañana», dice Kirkpatrick, «preguntándome si todo lo que he hecho está mal». Me atengo a esa declaración. @alexwitze

nature.comFour revelations from the Webb telescope about distant galaxies. Nature – Astronomers are rapidly analysing spectacular snapshots of the faraway Universe.

Kirkpatrick respondía así en la revista Nature a los estudios publicados que afirmaban haber encontrado galaxias que existieron hasta sólo 180 millones de años. El problema no era la edad de estas galaxias sino la forma que tienen: son demasiado grandes y con formas regulares definidas. Según la teoría inflacionista del Big Bang, es imposible que galaxias similares a Andrómeda o la propia Vía Láctea existan tan cerca del supuesto origen del universo. Esas galaxias tan remotas tienen que ser pequeñas y de forma irregular, como bolas de algodón. Pero la reflexión nocturna de Kirkpatrick no significa que descarte el Big Bang.

Necesidad de respuestas

Don Lincoln — científico senior en el laboratorio de física de partículas Fermilab y miembro de los equipos que descubrió el bosón de Higgs en 2012 — explica en un artículo titulado “No, el James Webb no a refutado el Big Bang”, hay que tener cautela antes de tirar a la basura décadas de investigación. Lo que no quiere decir, asegura, que no haya que cuestionarse qué ha pasado.

Galaxias capturadas por el James Webb. (NASA)

Lincoln propone varias explicaciones antes de resetear la astrofísica tal y como la conocemos. Para empezar, aunque los estudios que afirman haber descubierto este tipo de ancianas galaxias están realizados por científicos de buena reputación, las observaciones y conclusiones todavía no han sido validadas por otros científicos. 

Ahora mismo, están en arXiv, un repositorio de estudio que todavía no han sido revisados y publicados en diarios científicos como Nature. Así que el primer paso antes de tirarse al monte astrofísico es asegurarse de que, efectivamente, los estudios demuestran sin ninguna duda que esas galaxias sean tan antiguas y tengan la forma que afirman. Para ello, no sólo hay que mirar que la metodología es sólida, sino también los datos. Lincoln afirma que una explicación para el factor de la antigüedad es que el polvo espacial entre el Webb y las galaxias observadas puede estar dispersando la luz azul y no la roja. Eso haría que las galaxias estuvieran en un segmento de la luz infrarroja que no le corresponde, haciendo que parezcan más antiguas. Otra posible explicación es que el Webb es todavía un instrumento nuevo y que quizás la calibración no está ajustada adecuadamente.

La nueva galaxia más antigua observada por el Webb.

La tercera posibilidad es que los estudios sean acertados y que, efectivamente, las predicciones del Big Bang sean erróneas y por tanto el modelo esté equivocado total o parcialmente.

¿Y si son realmente galaxias tan antiguas?

Si el Big Bang no vale, no pasa nada. De hecho, el propio Lincoln escribió un detallado artículo describiendo los serios problemas con la teoría. Pero en aquella ocasión tampoco dijo que la realidad no se originó desde una singularidad. Sencillamente planteó preguntas interesantes que cuestionan la validez de la teoría y que deben investigarse. 

Ethan Siegel, astrofísico y divulgador científico, también se pregunta si estamos equivocados, recogiendo nuevos modelos que afirman que, aunque el Big Bang sí existió, quizás no comenzó desde ese punto de alta densidad y temperatura que llamamos la singularidad: “El Big Bang dice que nuestro universo en expansión y enfriamiento solía ser más joven, denso y más caliente en el pasado. Sin embargo, extrapolar todo el camino de vuelta a una singularidad conduce a predicciones que no están de acuerdo con lo que observamos”. Es posible, afirma, que “la inflación cósmica precedió y estableció el Big Bang, cambiando nuestra historia de origen cósmico para siempre”.

Ilustración de protogalaxias colisionando mil millones de años después del Big Bang (NASA)

El propio Siegel recogía en un artículo publicado el 24 de agosto que el Big Bang “ya no significa lo que pensamos. ”La idea de que el Universo tuvo un comienzo, o un ‘día sin un ayer’, como se conocía originalmente, se remonta a Georges Lemaître en 1927”, escribe. “Aunque sigue siendo una posición defendible afirmar que el Universo probablemente tuvo un comienzo, esa etapa de nuestra historia cósmica tiene muy poco que ver con el «Big Bang caliente» que describe nuestro Universo temprano. 

Aunque muchas personas (e incluso una minoría de profesionales) todavía se aferran a la idea de que el Big Bang significa ‘el principio de todo’, esa definición está desfasada”. Siegel también publicaba otro artículo justo dos días después en el que afirma rotundamente lo mismo que dice Lincoln y la mayoría de los astrofísicos en este momento: no, el James Webb no ha probado que el Big Bang no existiera.

La búsqueda de “la verdad”

Al final, lo que los estudios desprendidos de los datos del James Webb demuestran la naturaleza misma de la ciencia: un ciclo contínuo de teorías para explicar lo que nos rodea que van evolucionando o quedando obsoletas a medida que descubrimos nuevos datos. Pasa en todos los ámbitos. Biología, medicina, química, física… Es una carrera sin fin por descubrir modelos que describan más exactamente la realidad. Y gracias a esa carrera hemos conseguido avanzar de forma radical en los últimos siglos, de Copérnico a Galileo a Newton a Einstein y lo que venga, destilando ese conocimiento en la tecnología que utilizamos todos los días para hacer nuestra vida mejor y para elevar el espíritu humano a través del descubrimiento constante del universo.

Como otros revolucionarios de la historia de la ciencia, Albert Einstein también fue vilipendiado por los científicos del momento por ir contra el conocimiento establecido.

Decir que el Big Bang ya no tiene validez en estos momentos es tan absurdo como no cuestionarse su validez constantemente. 

Como dice nuestro amigo Avi Loeb — jefe del Proyecto Galileo, director fundador de la Iniciativa Black Hole de la Universidad de Harvard, director del Instituto para la Teoría y la Computación del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian — “el mayor enemigo de la ciencia es el ego científico”. No podemos ignorar estos descubrimientos por miedo a que puedan derribar el status quo de la astrofísica y la cosmogonía. Veremos que pasa en los próximos meses y años. Se avecinan, como siempre, tiempos emocionantes en medio de la oscuridad creada por el fanatismo político, la superstición y la guerra.

Imagen de portada: El centro de nuestra galaxia combinando datos del mosaico infrarrojo Spitzer/WISE con el estudio de ondas de radio MeerKAT. (Judy Schmidt).

FUENTE RESPONSABLE: El Confidencial.Por Jesús Díaz. 28 de agosto 2022.

Universo/Galaxias/James Webb/Ciencia/Astronomía/Física

 

 

 

Las sorprendentes nuevas imágenes de Júpiter que captó el telescopio James Webb.

Las nuevas fotos mostraron varias particularidades “ocultas” de este gran planeta.

El telescopio James Webb ha tenido una buena racha durante las últimas semanas debido a que ha podido captar grandes formaciones estelares muy interesantes, tanto para la comunidad científica como para los aficionados del espacio. Y sus más recientes imágenes no se quedan atrás ya que mostraron a Júpiter en todo su esplendor, dejando ver un gran paisaje que no solo es vistoso sino que también puede arrojar algunas pistas sobre los misterios de este planeta.

En el par de imágenes compartidas por la NASA, se pueden apreciar varios detalles que hacen que Júpiter cobre más vida, con colores intensos y características curiosas como una mejor perspectiva de los delgados anillos del planeta, además de una percepción de detalles más específicos como tormentas gigantes, vientos poderosos, auroras y condiciones extremas de temperatura y presión.

El poder del James Webb

El telescopio James Webb también logró captar sus lunas: Amaltea, que es el punto brillante en el extremo izquierdo, y Adrastea, que es el punto opaco en el borde de los anillos, ubicado entre Amaltea y Júpiter. Detrás de los tres cuerpos celestes, se sospecha que los débiles puntos de luz son galaxias.

Las nuevas imágenes son el resultado de la cámara infrarroja del telescopio, que tiene tres filtros especializados que muestran detalles “ocultos” del planeta. Es por eso que los colores que se pueden apreciar en las fotos son diferentes a los que se suelen asociar con el planeta, ya que este tipo de luz infrarroja altera los tonos “reales” de Júpiter.

Imagen de Júpiter captada por el telescopio James Webb Foto: NASAImagen de Júpiter captada por el telescopio James Webb Foto: NASA

Nuevos datos

“El brillo aquí indica gran altitud, por lo que la Gran Mancha Roja tiene neblinas de gran altitud, al igual que la región ecuatorial”, dijo Heidi Hammel, científica interdisciplinaria del telescopio James Webb para observaciones del sistema solar. “Las numerosas ‘manchas’ y ‘rayas’ blancas brillantes son probablemente nubes de gran altitud de tormentas convectivas condensadas”.

A propósito de estas nuevas imágenes, los investigadores ya han comenzado a analizar los datos para obtener nuevos resultados científicos sobre el planeta más grande de nuestro sistema solar. “Esta imagen resume la ciencia de nuestro programa del sistema de Júpiter, que estudia la dinámica y la química de Júpiter, sus anillos y su sistema satelital”, comentó Thierry Fouchet, profesor del Observatorio de París.

Imagen de portada: Júpiter

FUENTE RESPONSABLE: Fayer Wayer. Por Laura Fasson. 23 de agosto 2022.

Espacio; NASA/James Webb/Júpiter

 

La impresionante mirada que muestra el telescopio James Webb sobre un agujero negro.

La impresionante mirada que muestra el telescopio James Webb sobre un agujero negro.

El observador científico obtuvo una impresionante imagen de esta región finita del espacio, captada a través del polvo.

Considerado el “ojo de la humanidad” en la inmensidad del espacio, el telescopio James Webb volvió a captar una imagen inédita sobre un agujero negro, la cual, la comunidad científica ha catalogado como algo sin precedentes.

Esta captación fue realizada cuando el observador científico dirigió su espectrómetro de infrarrojo hacia un agujero negro, del cual, pudo observar a través de sus capas de polvo para ver su estructura y composición.

Dicho agujero negro, se localiza en el corazón de la galaxia superior, y de acuerdo con la Agencia Espacial Europea (ESA) el telescopio James Webb, vio esta región finita del espacio desde longitudes de onda nunca antes observadas.

Composición del gas alrededor del agujero negro activo

La composición que rodeaba a este objeto astronómico era de: hidrógeno atómico, hidrógeno molecular o dos átomos de hidrógeno unidos, y iones de hierro cargados eléctricamente en el gas que rodea el agujero negro.

ESA/composición química y la estructura de un agujero negro supermasivo.

Si hacemos una recapitulación rápida, de acuerdo con la NASA, los agujeros negros son objetos astronómicos con una fuerza gravitatoria tan fuerte que nada, ni siquiera la luz, puede escapar de él. Por lo general, se ubican en los centros de la mayoría de las galaxias grandes, incluida la nuestra.

James Webb capta increíble fotografía de una galaxia púrpura

El astrónomo Gabriel Brammer detalló que esta galaxia, conocida como NGC 628, ya se había fotografiado anteriormente por el telescopio Hubble, predecesor del James Webb, pero el resultado final no permitía percibir la estructura espiral púrpura.

Lanzamiento del satélite James Webb Créditos: EFE

El telescopio espacial James Webb, considerado el más poderoso y costoso en la historia de la NASA, capturó una fotografía de una galaxia espiral y de color púrpura brillante.

La fotografía que capturó el telescopio James Webb fue compartida el pasado lunes en Twitter por Gabriel Brammer, un astrónomo que pertenece al Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague en Dinamarca.

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gbrammer

@gbrammer

Let’s just see what JWST observed yesterday… Oh, good god.

Traducido del inglés al

Veamos lo que JWST observó ayer… Dios mío.

Por su parte Gabriel Brammer detalló en una entrevista para The Independent, que esta galaxia es conocida como NGC 628, y que probablemente se parece demasiado al aspecto de la Vía Láctea.

La galaxia púrpura NGC 628 ya se había fotografiado anteriormente por el telescopio Hubble, predecesor del James Webb, pero el resultado final no permitía percibir la estructura espiral púrpura capturada por el lente infrarrojo medio del nuevo telescopio.

Gabriel Brammer comenta que al mirar esta galaxia con el telescopio Hubble o telescopios terrestres solo se podrán ver estrellas azules, estrellas rojas, brazos espirales, carriles de polvo, mientras que con el telescopio James Webb se aprecia una imagen del gas y el polvo de la galaxia, en lugar de las estrellas.

Brammer considera que el telescopio James Webb tiene una capacidad espectacular y asegura que este es un momento muy especial para los astrónomos. 

«Hemos estado esperando a Webb en algunos casos durante décadas y todos hemos estado sin dormir mucho durante la última semana mirando tantas imágenes diferentes de Webb como podemos», detalló el astrónomo. 

El telescopio espacial fue lanzado el 25 de diciembre de 2021 y este adquirió su nombre en homenaje a James Webb, quien encabezó la NASA durante los años de 1961 a 1968. 

El precio de este telescopio se calcula en aproximadamente 10 mil millones de dólares esto debido a la calidad de las imágenes que captura, además la agencia estadounidense espera que la comunidad de científicos pueda aprender más del espacio.

Imagen de portada: Cosmos (James Webb)

FUENTE RESPONSABLE: MVS Noticias. Por Massiel Ágreda y Mauricio Vallejo. 20 de julio 2022

James Webb/NASA/Galaxia

El telescopio espacial James Webb es una enorme cámara térmica. Las mejores imágenes desde el Hubble.

Los astrónomos han utilizado durante mucho tiempo la tecnología infrarroja, usada en las imágenes térmicas, para ver el espacio profundo. El enorme telescopio espacial lleva la tecnología a otro nivel.

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Los científicos están entusiasmados con el próximo envío de las primeras imágenes a todo color del Telescopio Espacial James Webb, el telescopio espacial infrarrojo más grande y poderoso, previsto para julio.

«[Las imágenes] seguramente fascinarán tanto a los astrónomos y como al público», dijo Klaus Pontoppidan, astrónomo del Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial en Estados Unidos.

Se necesitaron más de dos décadas para desarrollar el telescopio espacial James Webb, a un costo de alrededor de 10.000 millones de dólares, y se espera que las primeras imágenes sirvan para justificar todo el trabajo, el tiempo y el presupuesto invertidos.

El telescopio espacial James Webb fue lanzado en diciembre de 2021 como proyecto conjunto entre la NASA, la agencia espacial estadounidense y las agencias espaciales europea y canadiense.

El aparato utiliza tecnología infrarroja para permitir a los científicos ver las profundidades del espacio. De este modo, los astrónomos quieren ver galaxias y estrellas distantes y entender cómo se han formado.

También esperan que el telescopio les permita aprender más sobre exoplanetas, planetas que orbitan estrellas que no son nuestro propio sol, y buscar signos de vida.

¿Qué es la tecnología infrarroja?

Al igual que con la luz visible, el tipo de luz que podemos ver con nuestros ojos, la infrarroja es una forma de radiación electromagnética.

La radiación electromagnética viene en diferentes longitudes de onda que se encuentran en un espectro que incluye a las microondas, los rayos infrarrojos, la luz visible, la luz ultravioleta, los rayos X y los rayos gamma.

El infrarrojo es en sí mismo una gran parte del espectro electromagnético y se divide en infrarrojo cercano, infrarrojo medio e infrarrojo lejano.

Si has visto películas como «Predator», la serie documental «Planet Earth» o la actuación de Thirty Seconds to Mars en los MTV Video Music Awards 2017, estarás familiarizado con la luz infrarroja y algunos de sus usos.

Todos los ejemplos anteriores utilizaron cámaras térmicas, que capturan luz infrarroja.

Las cámaras térmicas también se utilizan en los aeropuertos para medir la temperatura corporal de las personas, que aumenta cuando se tiene fiebre, por ejemplo, por una infección por SARS-CoV-2.

Algunas serpientes, como las víboras, las pitones y las boas, tienen órganos especiales de «fosa» que también pueden detectar la radiación infrarroja, o el calor corporal, de sus presas.

¿Cómo funcionan las cámaras térmicas infrarrojas?

Todo lo que esté por encima del cero absoluto (-273,15 grados Celsius / -459,67 grados Fahrenheit), ya sea vivo o inanimado, emite radiación infrarroja, eso te incluye a ti y a la silla en la que estás sentado.

Incluso si no podemos ver el objeto con nuestros ojos, emitirá radiación de calor. 

Podemos detectar esa radiación con infrarrojos y luego convertir esos datos en una imagen, usando diferentes colores para ilustrar la intensidad de la radiación infrarroja. Y eso crea un contorno con contornos detallados del objeto.

Así ha avanzado la resolución de las imágenes infrarrojas obtenidas por telescopios espaciales.

Eso es similar a cómo los telescopios infrarrojos como el Telescopio Espacial James Webb crean imágenes desde el espacio.

¿Por qué usa infrarrojos el telescopio espacial James Webb?

Los astrónomos necesitan infrarrojos para poder ver las primeras estrellas y galaxias.

Los infrarrojos nos permiten ver a través de nubes de polvo que, de lo contrario, bloquearían nuestra vista.

Las nubes de polvo son el lugar donde nacen las estrellas y los planetas, y poder ver a través de ellas nos ayudará a comprender mejor cómo se forman esas estrellas y planetas.

El telescopio espacial James Webb tiene un espejo enorme para capturar la luz de estrellas y planetas distantes.

El espejo es seis veces más grande que el utilizado en su predecesor, el Telescopio Espacial Hubble. El Telescopio Espacial James Webb debería ser capaz de ver objetos que son de 10 a 100 veces más débiles de lo que podía ver el Hubble, y tomar imágenes mucho más nítidas y detalladas en infrarrojo que cualquier telescopio anterior de su tipo.

Una nueva era infrarroja

El infrarrojo fue descubierto en 1800 por el astrónomo británico nacido en Alemania William Herschel, uno de los principales astrónomos detrás del descubrimiento de Urano.

Herschel usó un prisma y un termómetro para medir cómo los diferentes colores de la luz influían en la temperatura y notó que el mayor aumento de temperatura estaba en una región que se conoció como infrarroja.

El telescopio James Webb fue lanzado en diciembre pasado desde la Guyana Francesa.

Ha habido muchos más descubrimientos y mejoras tecnológicas desde entonces, incluida la primera detección de radiación infrarroja de la Luna en 1856.

En 1878 llegó la invención del bolómetro, un dispositivo de medición infrarrojo, que se utilizó de forma actualizada en el Observatorio Espacial Herschel hasta 2013.

Los detectores de infrarrojos continúan mejorando en sensibilidad y precisión, lo que permite a los científicos detectar la luz infrarroja de planetas como Júpiter y Saturno.

El telescopio espacial James Webb ahora se sumará a esta rica historia al mirar más atrás en el tiempo y con detalles inéditos.

Si tenemos suerte, revelará cómo era el universo unos pocos cientos de millones de años después del Big Bang.

ALGUNAS DE LAS IMÁGENES MÁS BELLAS CAPTURADAS POR EL TELESCOPIO ESPACIAL HUBBLE.

Problema informático resuelto

Entre el 13 de junio y el 15 de julio de 2021 el telescopio espacial Hubble no entregó imágenes debido a la falla de un ordenador que controla sus instrumentos tecnológicos. Por ello, la NASA tuvo que llamar a los expertos para que volvieran de su retiro, y estos lograron reiniciar el ordenador. Durante más de tres décadas, el Hubble ofreció imágenes fascinantes del cosmos, y continúa haciéndolo.

Una galaxia como regalo de cumpleaños

En 2020, la NASA eligió esta imagen para celebrar el 30º cumpleaños del telescopio espacial Hubble. Aquí se muestra la nebulosa gigante NGC 2014 y la galaxia vecina NGC 2020: juntas forman parte de una región de estrellas en la Nube de Magallanes, una galaxia satélite de la Vía Láctea, ubicada a unos 163.000 años luz de la Tierra.

¿Mejor que «La Guerra de las Galaxias»?

En 2015, justo a tiempo para el estreno de una película de la saga de «La Guerra de las Galaxias», el Hubble fotografió un sable láser cósmico a unos 1.300 años luz de la Tierra. Aquí se aprecia el nacimiento de un sistema estelar, mezclado con un poco de polvo interestelar. El telescopio espacial siempre captura fotos fascinantes, como lo muestran las siguientes imágenes.

Ojos en el espacio exterior

Desde 1990, el veterano de los telescopios espaciales da vueltas alrededor de la Tierra, a 600 kilómetros de altura y a unos 28.000 kilómetros por hora. El Hubble mide once metros de largo y pesa unas once toneladas, es decir, es tan grande y pesado como un autobús escolar.

Entre explosiones cósmicas

El Hubble ha contribuido a atestiguar el nacimiento de estrellas y planetas, a determinar la edad del universo y a estudiar la misteriosa materia oscura que impulsa el cosmos. Aquí vemos una gigantesca bola de gas creada por la explosión de una supernova.

Los colores del cosmos

Esta coloración casi psicodélica es creada por diferentes gases. El rojo, por ejemplo, es producido por el azufre, el verde, por el hidrógeno, y el azul es provocado por el oxígeno.

Sin embargo, las primeras fotos del Hubble fueron un desastre. Esto se debió a que el espejo principal, de 2,4 metros, estaba mal colocado. En 1993, el transbordador espacial Endeavour despegó en dirección al Hubble. El telescopio recibió un par de gafas: fueron necesarias un total de cinco misiones para mantener y renovar el Hubble. La última ocurrió en mayo de 2009.

Jardín estelar

El Hubble tomó esta magnífica foto en diciembre de 2009. Los puntos azules son estrellas muy jóvenes, de apenas unos miles de millones de años. Este jardín estelar se encuentra en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite y compañera de nuestra Vía Láctea.

¿Una mariposa?

¿Qué tal una foto instantánea desde el espacio exterior? En realidad, nadie sabe qué fotografió exactamente el Hubble aquí, pero eso no significa que la imagen sea menos impactante. Este es uno de los 30.000 objetos celestes que el Hubble ha capturado para la eternidad.

Sombrero cósmico

Esta foto es, como la mayoría de las imágenes del Hubble, una composición de muchas tomas individuales. La galaxia del Sombrero se encuentra en la constelación de Virgo y está a solo 28 millones de años luz de la Tierra.

Edwin Powell Hubble

El telescopio espacial lleva el nombre del astrónomo estadounidense Edwin Powell Hubble (1889-1953), quien descubrió que la mayoría de las galaxias se alejan de la Vía Láctea. Así, el astrónomo sentó las bases de la teoría del Big Bang según la cosmología moderna.

Los Pilares de la Creación

Estas formaciones con aspecto de columnas se encuentran en la nebulosa del Águila, a unos 7.000 años luz de nosotros. Fueron fotografiadas por el Hubble y se hicieron mundialmente famosas con el nombre de «Pilares de la Creación».

Sucesor a la vista

Se espera que el Hubble siga funcionando todavía durante un tiempo. Sin embargo, debido a su órbita en constante descenso, es posible que el telescopio vuelva a entrar en la atmósfera terrestre en 2024, y se incendie. Pero el sucesor ya está listo: el telescopio James Webb será lanzado al espacio en 2021, y su lugar de trabajo estará a un millón y medio de kilómetros de la Tierra.

Carita feliz

Esta, por cierto, es otra de las creaciones de Hubble: ¡un emoticón espacial! ¿La explicación fácil? Fue hecha, por decirlo de alguna manera, «doblando» la luz. Autor: Judith Hartl

Imagen de portada: NASA Picture Alliance

FUENTE RESPONSABLE: Made for Minds. 4 de julio 2022.

Ciencia y Ecología/Telescopios/James Webb/Cámara térmica/ Imagenes/Marte/Júpiter/Big Bang/Espacio

De supernovas a agujeros negros supermasivos: La NASA lanza su nueva misión espacial IXPE para medir objetos extremos del universo.

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No todo en el campo es orégano. Y no todo en materia de telescopios espaciales se reduce al gigantesco, millonario y sobre todo prometedor James Webb. A la espera de que el sucesor del Hubble despegue desde Kourou, en la Guayana Francesa, el próximo 22 de diciembre —eso, claro, si no hay un nuevo contratiempo—, los astrónomos se frotan ya las manos con las posibilidades de la nueva misión de la NASA: Imaging X-ray Polarimetry Explorer (IXPE), lanzado la madrugada del jueves (hora local) desde Florida y a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9.

Su misión como recoge la propia agencia estadounidense en un comunicado es medir la polarización de los rayos X de “los objetos más extremos y misteriosos del universo: restos de supernovas, agujeros negros supermasivos y docenas de otros objetos de alta energía”.

Objetivo: ampliar la comprensión del universo

“Junto con nuestros socios en Italia y en todo el mundo, hemos agregado un nuevo observatorio espacial a la flota que dará forma a nuestra comprensión del universo en los próximos años. Cada nave espacial de la NASA se elige cuidadosamente para apuntar a observaciones que permitan nueva ciencia e IXPE nos mostrará el universo violento que nos rodea, como las estrellas en explosión y los agujeros negros en el centro de las galaxias, de formas que nunca hemos podido ver”, destaca Thomas Zurbuchen, de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA.

Por lo pronto, los primeros pasos de la misión IXPE invitan al optimismo… o a la tranquilidad, como mínimo. La agencia estadounidense confirma que el despegue desde el Centro Espacial Kennedy fue un éxito e IXPE entró en órbita alrededor del ecuador de la Tierra a una altitud de alrededor de 372 millas, unos 600 kilómetros, sin contratiempos. Cuarenta minutos después del lanzamiento los operadores estaban recibiendo ya los primeros datos de telemetría de la nave espacial.

El primer paso: desplegar su capacidad

IXPE incorpora tres telescopios espaciales de última generación dotados de detectores especiales sensibles a la polarización, una propiedad de la luz —como detalla la NASA— que puede aportar información a los expertos sobre el entorno del que procede. Los técnicos esperan que IXPE complete la labor desarrollada con otros telescopios, como el Observatorio de rayos X Chandra. Según precisa The New York Times, durante una primera fase que durará varias semanas, IXPE permanecerá a alrededor de 340 millas de la Tierra. Durante ese tiempo desplegará su instrumental científico y probará su equipo, paso inicial para arrancar una misión que durará dos años.

El telescopio especial lo encontras aquí; EN XATAKA

El telescopio espacial James Webb, explicado: por qué se ha retrasado tanto y qué esperamos conseguir con un instrumento tan avanzado

Una de las principales características de IXPE será precisamente su uso de la polarimetría de rayos X, lo que permitirá a los astrónomos observar la dirección del movimiento ondulatorio de sus partículas. Cada uno de los tres telescopios está dotado de 24 espejos concéntricos.

No será la primera vez que la NASA intente recabar información con polarimetría de ratos X. The New York Times recuerda cómo en 1971 una misión experimental realizó breves observaciones de polarización de rayos X de la nebulosa del Cangrejo. En los 90 hubo otro intento, de la mano de los expertos rusos, pero la misión acabó interrumpida por el colapso de la URSS. “Hemos esperado mucho tiempo para tener una misión de polimetría”, reconocían desde la NASA al rotativo.

Imagen de portada : Gentileza de NASA 

FUENTE RESPONSABLE: Xataka. Por Carlos Prego. Diciembre 2021.

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