Científicos descubrieron que un medicamento en desarrollo para tratar Alzheimer es también eficaz para la ELA.

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El fármaco desarrollado por una universidad japonesa ya demostró ser eficaz contra un tipo de esclerosis lateral amiotrófica. Investigadores buscan avanzar hacia las pruebas humanas.

La Universidad Yamagata, ubicada en Japón, anunció este viernes que sus investigadores descubrieron que un medicamento desarrollado para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer también es eficaz para tratar la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), más comúnmente conocida como enfermedad de Lou Gehrig.

Según informó la institución, el fármaco identificado sería capaz de frenar la aglomeración anormal de proteínas que causa la enfermedad neurodegenerativa progresiva. Con un tratamiento efectivo, la debilitación de músculos que deja a los pacientes con ELA sin la capacidad de caminar, hablar, comer y, finalmente, respirar, podría evitarse.

Mientras existen medicamentos ideados para ralentizar el avance de la enfermedad, aún no se conoce de ninguno que trabaje en detenerla. De acuerdo con el director del centro de investigación sobre ELA del Hospital Nacional de Yamagata, Takeo Kato, el nuevo medicamento en desarrollo será el primero de su tipo en trabajar sobre la proteína acumulada en el cerebro y la médula espinal para detener de manera definitiva la ELA.

La enfermedad mortal se caracteriza por la agregación de proteínas ubiquitinadas en las neuronas motoras afectadas, acción que deriva en la debilitación de la musculatura de los pacientes. Bajo el nuevo medicamento, el equipo de investigación japonés ya logró frenar la agregación de proteínas en ratones con ELA cultivada en laboratorio al administrar el fármaco candidato.

La universidad proyecta comenzar con pruebas humanas en 2024.

Mientras los resultados preliminares son significantes, la investigación recién comienza. Los ratones utilizados en el ensayo padecían de ELA familiar o hereditaria, el tipo menos común. Por ende, el siguiente paso en el desarrollo del medicamento será llevar a cabo experimentos en ratones con la ELA esporádica o no hereditaria, la más frecuente. El equipo de investigación tiene como objetivo iniciar ensayos clínicos con pacientes humanos en 2024.

Los investigadores continuarán trabajando en el medicamento que, esperan, podrá asistir a las aproximadamente 10,000 personas en Japón que sufren de ELA. Según Mitsubishi Tanabe Pharma Corp, cada año se diagnostican entre 1,000 y 2,000 personas con la enfermedad en el país asiático, mientras que la enfermedad afecta a 5 de cada 100.000 personas en todo el mundo.

Se cree que la enfermedad de Alzheimer, la causa más común de demencia, es causada por depósitos de un fragmento de proteína llamado beta-amiloide y fibras retorcidas de otra proteína llamada tau que se acumulan en el cerebro, según la Asociación de Alzheimer. Gracias a sus similitudes, los científicos de la institución japonesa esperan poder aplicar lo aprendido en el medicamento para ELA en futuras investigaciones sobre el Alzheimer.

Imagen de portada: Gentileza de Crónica

FUENTE RESPONSABLE: Crónica. Argentina.

Sociedad/Salud/Salud Mental/Alzheimer/ELA/Ciencia/Japón

 

 

 

La inmoralidad de algunos y la voracidad de otros,que marcó la historia del mundo para siempre. Parte 4/4

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Desde ese 6 de agosto de 1945, el mundo y las guerras ya no volverían a ser iguales.

Foto: AP/ ja / Yuichiro Sasaki / ONU 1 / 31

La bomba que paró el tiempo

La explosión de la bomba atómica de Hiroshima se registró a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945. En este reloj de pulsera encontrado en las ruinas de la ciudad, la aguja pequeña del reloj quedó abrasada por la explosión, marcando una sombra sobre él mismo que le hace parecer la aguja grande.

Foto: AP – 2 / 31

Paul W. Tibbets Jr.

El Coronel Paul W. Tibbets, de 31 años, posa para una fotografía delante del Enola Gay en una localización desconocida. Fue el piloto encargado de pilotar el Bombardero B-29 que lanzó la bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945, el cual, llevaría el nombre de su madre.

Foto: AP / US Air Force – 3 / 31

George R. Caron

El protagonista de esta foto de archivo de 1945 es el Sargento George R. “Bob” Caron (31 de octubre de 1919 – 3 de junio de 1995), artillero de cola en el Enola Gay, el Bombardero B-29 que lanzó la bomba atómica sobre la ciudad Japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945.

Foto:AP/Max Desfor 4 / 31

La tripulación del Enola Gay

De izquierda a derecha en primera fila: Jacob Beser, teniente primero; Norris R. Jeppson, teniente segundo; Theodore J. Van Kirk, capitán; el mayor Thomas W. Ferebee; William S. Parsons, Capitán; el coronel Paul W. Tibbets Jr. y el Capitán Robert A. Lewis. En segunda linea el sargento Robert R. Shumard, el soldado Richard H. Nelson, y los sargentos Joe A. Stiborn, Wyatt E. Duzenbury y George R. Caron.

Foto: RIA Novosti/Sputnik/AP 5 / 31

Little Boy

Little Boy fue el nombre con el que bautizaron los americanos a la bomba lanzada en Hiroshima. La bomba de uranio-235 de 4.400 kilogramos de peso, 3 metros de longitud, 75 centímetros de diámetro y una potencia explosiva de 16 kilotones, – 1600 toneladas de dinamita-, explotó a las 8:15 del 6 de agosto de 1945 a una altitud de 600 metros sobre la ciudad japonesa, acabando con la vida de aproximadamente 140.000 personas.

Foto: AP / US Air Force 6 / 31

Un soldado con pulso de fotógrafo

Una columna de 6 kilómetros de altura se eleva desde la zona cero sobre las ruinas de la ciudad de Hiroshima. La fotografía fue tomada por George Caron, artillero de cola del Enola Gay a quien le dieron una cámara en el último momento y la cual disparó a través de la ventana de plexiglás de su puesto de combate.

Foto: AP/ US Army/ Hiroshima Peace Memorial Museum 7 / 31

La alternativa nuclear

Foto difundida por el ejército de los Estados Unidos y proporcionada por el Museo de la Paz de Hiroshima. En ella se aprecia la enorme nube de humo resultado de los enormes incendios masivos provocados por Litte Boy. La fotografía se tomó pocas horas después de la detonación desde un avión de reconocimiento del ejército estadounidense.

Foto: AP 8 / 31

Las secuelas de Little Boy

Imagen de ciudad de Hiroshima tomada a algo más de kilómetro y medio del lugar donde fue detonada Little Boy, la primera bomba atómica de la historia lanzada sobre una población civil.

Foto: AP 9 / 31

Desolación desde el aire

Vista aérea de la ciudad de Hiroshima unas horas después del lanzamiento de la bomba nuclear.

Foto: AP 10 / 31

Una ciudad reducida a escombros

Metales retorcidos y cascotes: retales de lo que un día fue la ciudad más industrializada de Japón. La fotografía sería tomada unos días después del bombardeo.

Foto: AP 11 / 31

Los restos de la tragedia

El armazón de este bloque de apartamentos es lo poco que quedó en la zona cero tras la explosión nuclear en la ciudad japonesa de Hiroshima.

Foto: AP/ U.S. Army Corps 12 / 31

Sobrevivir a una bomba nuclear

En esta foto proporcionada por el Cuerpo de Ingenieros de EE.UU., se pueden contemplar las heridas de una de las víctimas de la primera bomba atómica. La fotografía fue tomada en el departamento de Ujina, en el primer hospital provisional del ejército japones en Hiroshima. Los rayos térmicos emitidos por la explosión quemaron el patrón del kimono de esta mujer, los cuales quedaron grabados sobre su espalda.

Foto: AP/ Zu unserem Korr, Japón / Weltkrieg / Jahrestag 13 / 31

Las primeras reacciones japonesas

Víctimas japonesas esperan recibir los primeros auxilios en la parte sur de Hiroshima horas después de la explosión. La detonación mató al instante a 66.000 personas, hiriendo a otras 69.000.

Foto: AP 14 / 31

Protegidos por las colinas

La foto, tomada un 2 de febrero de 1951, muestra una zona residencial protegida por la orografía en Nagasaki, la cual se salvó de la destrucción que arrasó vastas porciones de la ciudad. El área desnuda en primer plano es un cortafuegos.

Foto: AP 15 / 31

Vivos y juntos

Un hombre y una mujer japonesa, víctimas de la bomba atómica de Hiroshima, se sientan en un edificio de un banco dañado convertido en un hospital provisional. La cara de la mujer está gravemente marcada por el tremendo calor generado en la explosión.

Foto: AP 16 / 31

El mensajero de la muerte

El Enola Gay aterrizando en Tinian, al norte de las Islas Marianas después del bombardeo de Hiroshima.

Foto: AP 17 / 31

Cuando lo peor aún no ha pasado

Hiroshima, 1 de Septiembre de 1945. Científicos japoneses comprueban los niveles de radiactividad en la zona cero.

Foto: AP/RIA Novosti/Sputnik 18 / 31

Fat Man

Fat man fue el apodo dado a la segunda bomba lanzada – en este caso de plutonio- por el ejército estadounidense sobre Nagasaki, el 9 de agosto de 1945. 

Detonado a una altitud de 550 metros sobre la ciudad, el dispositivo de 3,25 metros de longitud por 1,52 de diámetro, pesaba 4.630 kilogramos y poseía una potencia de 25 kilotones. Los ataques provocaron la rendición incondicional de Japón. 

Foto: AP 19 / 31

Nagasaki, la segunda bomba

Una columna de humo ondulante en forma de seta se eleva a kilómetros de altura sobre la ciudad japonesa de Nagasaki. Fat  man fue lanzada 3 días después del ataque sobre Hiroshima, acabando instantáneamente con la vida de 70.000 personas. Otros miles morirían después a consecuencia de la radiación.

Foto: AP 20 / 31

En el centro de la catástrofe

Una flecha marca el punto sobre el que estalló la bomba arrojada en Nagasaki. Gran parte de la zona bombardeada sigue asolada, los árboles en los alcores colindantes permanecen carbonizados y empequeñecidos por la explosión. La reconstrucción del lugar ha sido apenas testimonial.

Foto: AP 21 / 31

Heridas sempiternas

En esta foto del 24 de marzo de 1980, Sunji Yamagushi, quien sobrevivió a la bomba atómica sobre Nagasaki, muestra sus profundas cicatrices durante una conferencia de prensa en Los Ángeles.

Foto: AP 22 / 31

El avión que puso fin a la Segunda Guerra Mundial

Fat man, fue lanzada desde un bombardero B-29 apodado como “Bockscar”. Charles Donald Albury que en la imagen sostiene una fotografía del avión, copiloto el avión que arrojaría la segunda bomba sobre Nagasaki el 9 de agosto de 1945 y fue testigo del despliegue de la primera bomba atómica sobre Hiroshima tres días antes en calidad de piloto de reserva.

Foto: AP 23 / 31

Territorio americano en el Pacífico

La guerra en el Pacífico terminó un 2 de septiembre de 1945, cuando el acta de rendición japonesa fuera finalmente firmada a bordo acorazado Missouri de los Estados Unidos. El barco aparece en la foto disparando en un lugar desconocido del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.

Foto: AP 24 / 31

El fin de la guerra

En la imagen, el almirante Chester Nimitz, comandante en jefe de la Flota del Pacífico, a bordo del acorazado Missouri durante la firma de la rendición de los japoneses que ponía fin a la Segunda Guerra Mundial el 2 de septiembre de 1945. De pie, detrás de él, y de izquierda a derecha, el general Douglas MacArthur, el almirante William F. Halsey Jr., y el contralmirante Forrest Sherman.

Foto: AP 25 / 31

Reportes de Guerra

De regreso de la Conferencia de Postdam, a bordo del crucero de guerra Augusta, el presidente de los Estados Unidos Harry S. Truman, radio en mano, lee a la población los primeros informes de la misión en la que fue lanzada la bomba sobre Hiroshima.

Foto: AP 26 / 31

La rendición incondicional de Japón

El Secretario de Guerra, Henry Stimson, a la izquierda, observa como el presidente Harry Truman sostiene los documentos firmados de la rendición incondicional japonesa en la Casa Blanca un 7 de septiembre de 1945. Antes del ataque a Hiroshima, Stimson presidió un comité para reflexionar sobre la necesidad de lanzar la bomba. Stimson se mostraría consternado por los métodos de la guerra moderna en la que el bombardeo de civiles se había convertido en algo común.

Foto: AP 27 / 31

¿Quién pulsó el botón?

El mayor Thomas Ferebee, a la izquierda y el capitán Kermit Beahan, a la derecha. Ferebee lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima, Beahan lo hizo sobre Nagasaki.

Foto: AP 28 / 31

Criminales de guerra

Foto tomada en diciembre de 1947 al general Hideki Tojo, primer ministro de Japón durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial. 

Tojo fue considerado un criminal de guerra de clase A y ejecutado por ahorcamiento el 23 de diciembre de 1948. 

Fue culpado de ser el cerebro y ejecutor del ataque a Pearl Harbor y de la prolongación de la guerra en el pacífico, desencadenante de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.

Foto: AP 29 / 31

El padre de la bomba atómica

De derecha a izquierda el general Leslie R. Groves, y el Dr. En física J. Robert Oppenheimer, conocido coloquialmente como «el padre de la bomba atómica» y director científico del proyecto Manhattan, desarrollado en secreto en Alamogordo, Nuevo México.

Foto: AP 30 / 31

Juegos de espías

En la imagen, David Greengrass con 29 años, participante en el proyecto Manhattan y espía confeso, se encuentra en la antesala de la Corte Federal, en Nueva York, un 12 de marzo de 1951 durante el receso del juicio por espionaje al que fue sometido. 

Greengrass testificó pertenecer a una red de espionaje orquestada por la Unión Soviética. Fueron también acusados de conspiración y espionaje al servicio de los soviéticos en tiempos de guerra Morton Sobell, Julius Rosenberg y su esposa, Ethel, hermana de Greengrass .

Foto: AP/KK 31 / 31

Un lugar en la memoria

Varias mujeres rezan durante una misa especial celebrada en la Iglesia Urakami en Nagasaki, el 9 de agosto de 1983 con motivo del 38 aniversario de la destrucción atómica de la ciudad.

Imágenes del título: Gentileza de AP/ ja / Yuichiro Sasaki / ONU/Robert Capa / Magnum/AP

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC. Por Javier Flores/Hector Rodriguez. Enero 2021

Segunda Guerra Mundial/Nazismo/Aliados/Día “D”/Bomba atómica/Japón /Alemania.

La inmoralidad de algunos y la voracidad de otros,marcó la historia del mundo para siempre. Parte 3/4

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Batalla de normandía: las 11 magníficas de Robert Capa, las únicas imágenes del desembarco.

«Si tus fotos no son lo suficientemente buenas es porque no te has acercado lo suficiente». Y vaya si se acercó. Las 11 magníficas es, probablemente, la serie fotoperiodística más importante de la historia, las únicas imágenes de la batalla librada el 6 de junio de 1944 en el Día D, durante la Segunda Guerra Mundial. Y unas fotografías que sirvieron de inspiración para Steven Spielberg y su película «Salvar al soldado Ryan».

Un día gris, nublado y ventoso, en el Canal de la Mancha. Unos pocos kilómetros separan a las tropas aliadas del famoso Muro del Atlántico, el sistema defensivo montado en la línea de costa por los nazis ante un eventual ataque de los aliados. El mar picado salpica a los cientos de miles de soldados embarcados en lanchas camino a Francia. Militares, armas en mano, dispuestos a dar su vida en la lucha contra el nazismo. Cientos de miles de soldados y un fotógrafo que, cámara en mano, mostraría al mundo una masacre que, a la postre, fue decisiva para la liberación de Europa y la victoria final en la Segunda Guerra Mundial.

Robert Capa era su nombre ficticio (el real era Endre Friedmann) y su serie de fotografías pasó a la historia como «Las 11 magníficas». Las únicas 11 imágenes del Desembarco de Normandía (también conocido como Día D) que llevaron a cabo los Aliados sobre las costas francesas ocupadas por los ejércitos de Hitler el 6 de Junio de 1944.

Pero, ¿realmente se jugó el pellejo solo por 11 fotografías? En primer lugar, no tomó solo 11 imágenes, sino que en realidad realizó más de 100 tomas en varios carretes, pero un error en el revelado echó a perder todas las demás. Y por otro lado, ¡solo son 10! Sí, solo son 10 imágenes y a la pregunta a la agencia Magnum sobre cuál es la undécima y por qué se conoce como «Las 11 magníficas», la respuesta es simple: “seguramente fue un error de la época pero no lo sabemos” explican.

Capa iba en una de las cientos de barcazas que llegaron a las playas francesas junto al 16º Regimiento de Infantería de la 1ª División de Infantería el 6 de junio de 1944. Esta primera oleada, probablemente la más peligrosa, fue seguida de otras. Una ingente cantidad de armas para luchar. Dos cámaras Contax II con lentes de 50 mm para dejar constancia del horror de la guerra para la revista Life.

En la siguiente serie de fotografías, quizá los documentos gráficos de guerra más importantes de la historia, el propio Robert Capa relata cómo vivió el desembarco de Normandía en primera persona. A la postre el momento más decisivo de la Segunda Guerra Mundial. Unas fotos desastrosas tomadas por, probablemente, el mejor reportero de guerra de todos los tiempos. Un documento gráfico y periodístico extraordinario. Un incunable de la historia de la fotografía.

Foto: Robert Capa / Magnum – 1 / 10

Llegada a la costa

Me gusta arriesgar. Decidí entrar con la Compañía E en la primera oleada [del Desembarco de Normandía]. La costa de Normandía se hallaba todavía a varias millas de distancia cuando el primer estallido inconfundible llegó a nuestros oídos. Nos metimos en el fondo de la barcaza y dejamos de observar cómo nos aproximábamos a la costa. Nos cruzamos con la primera barcaza vacía que ya había descargado a sus tropas en la playa y el contramaestre negro nos saludó con una sonrisa y el signo V (de Victoria). Era el momento de comenzar a tomar fotografías, y saqué mi primera cámara Contax de su funda piel impermeable. El fondo plano de nuestra barcaza golpeó suelo francés. Allí, entre los grotescos diseños de obstáculos de acero que sobresalían del agua, había una delgada línea de tierra cubierta de humo: nuestra Europa, la playa ‘Easy Red’.

Foto: Robert Capa / Magnum – 2 / 10

Primeras fotos del Desembarco de Normandía

Mi hermosa Francia parecía sórdida y poco atractiva. Una ametralladora alemana, escupiendo balas alrededor de la barcaza, arruinó por completo mi regreso. Los hombres de mi barcaza se metieron en el agua. Hasta la cintura, con los rifles listos para disparar, con los obstáculos de invasión y la playa humeante al fondo, una buen momento para tomar fotos. Hice una pausa por un momento en la pasarela para tomar mi primera imagen real de la invasión. El contramaestre, que tenía una prisa comprensible por salir de allí, confundió mi actitud de toma de fotografías con una vacilación explicable, y me ayudó a decidirme con una patada bien dirigida en la parte trasera. El agua estaba fría, y la playa se encontraba todavía a más de cien metros. Las balas agujereaban el agua que me rodeaba y me dirigí al obstáculo de acero más cercano. Un soldado llegó al mismo tiempo que yo, y por unos minutos compartimos refugio. Se quitó la pistola del impermeable y comenzó a disparar sin ton ni son hacia la playa cubierta por el humo. El sonido de su rifle le dio suficiente coraje para seguir adelante y me dejó solo en el obstáculo. Yo también me sentí lo suficientemente seguro como para tomar fotos de los otros tipos que se escondían igual que yo.

Foto: Robert Capa / Magnum – 3 / 10

Algo muy serio

Todavía era demasiado temprano y el día estaba demasiado gris para tomar buenas fotos. Pero el agua grisácea y el cielo cubierto hicieron que la imagen de los hombrecitos, esquivando balas refugiados en el entramado anti-invasión diseñado por Hitler, fuera bastante fotogénica. Terminé de tomar algunas fotos y el mar me había calado los pantalones. A regañadientes, traté de alejarme del obstáculo de acero que me protegía, pero las balas enemigas no me lo permitían. Cincuenta metros delante de mí, uno de nuestros tanques anfibios medio quemados salió del agua y me ofreció un nuevo sitio seguro donde protegerme. Evalué la situación. Alcancé el tanque entre cuerpos flotantes, tomé algunas fotos más y reuní las agallas suficientes para encaminarme a la playa.

Los alemanes abrieron fuego a discreción  y no pude encontrar ningún resquicio entre los proyectiles para recorrer los últimos 20 metros que me separaban de la playa. Me quedé detrás de mi tanque repitiendo una pequeña frase de mis días de la Guerra Civil Española, «Es algo muy serio». Es algo muy serio. Este es un asunto muy serio.

Foto: Robert Capa / Magnum – 4 / 10

Sin ganas de besar suelo francés

La marea estaba subiendo y el agua llegó a la carta de despedida a mi familia en el bolsillo de mi pecho. Gracias a la cobertura de dos soldados llegué hasta la playa. Me tiré al suelo y mis labios tocaron la tierra de Francia. No tenía ganas de besarlo.

Volví la cabeza hacia un lado y me encontré cara a cara con un teniente con el que jugué al póquer nuestra última noche. Me preguntó si sabía lo que veía. Le dije que no y que no creía que él pudiera ver mucho más allá de mi cabeza. «Te diré lo que veo», susurró. «Veo a mi madre en el porche delantero, agitando mi póliza de seguro».

Foto: Robert Capa / Magnum – 5 / 10

Entre el mar y el alambre de púas

St Laurent-sur-Mer debía haber sido en un momento un lugar monótono y barato para los maestros de escuela franceses de vacaciones. Ahora, el 6 de junio de 1944, era la playa más fea del mundo. Agotados por el agua y el miedo, nos tumbamos en una pequeña franja de arena húmeda entre el mar y el alambre de púas. La inclinación de la playa nos brindó algo de protección, siempre y cuando quedáramos agachados, pero la marea nos empujó contra el alambre de púas, donde los alemanes nos tenían a tiro. Me arrastré hacia mi amigo Larry, el padre irlandés del regimiento, que podría maldecir mejor que cualquier otro y me gruñó, ‘¡Maldita sea mitad francés! Si no te gustaba estar aquí, ¿por qué diablos has vuelto? Así reconfortado por la religión, saqué mi segunda cámara Contax y comencé a tomar fotos sin levantar la cabeza.

Foto: Robert Capa / Magnum – 6 / 10

Una playa como una lata de sardinas

Desde el aire, la playa ‘Easy Red’ debía parecer una lata abierta de sardinas. Tomando instantáneas desde el ángulo de la sardina, el primer plano de mis fotos estaba lleno de botas mojadas y caras pálidas. Por encima de las botas y los rostros, mis encuadres se llenaban de humo de metralla; Tanques quemados y barcazas que se hundían formaban el fondo de mis tomas. Larry tenía un cigarrillo seco. Yo busqué en mi bolsillo de la cadera mi frasco de plata y se lo ofrecí. Inclinó la cabeza hacia un lado y tomó un trago a través de la comisura de su boca. Antes de devolverme la petaca, se la dio a otro amigo, un médico judío, quien imitó con gran éxito la técnica de Larry. También yo utilicé su técnica para echar un trago.

Foto: Robert Capa / Magnum – 7 / 10

Un proyectil cercano

La siguiente bomba de mortero cayó entre el alambre de púas y el mar, y cada pedazo de metralla encontró el cuerpo de un hombre. El sacerdote irlandés y el médico judío fueron los primeros en llegar a la playa ‘Easy Red’. Tomé la foto. La siguiente explosión fue todavía más cerca. No me atreví a apartar los ojos del mirador de mi Contax y disparé frenéticamente toma tras toma. Medio minuto después, mi cámara se atascó, mi carrete había terminado. Busqué en mi bolsa un rollo nuevo, y mis manos húmedas y temblorosas lo echaron a perder antes de que pudiera insertarlo en mi cámara.

Foto: Robert Capa / Magnum – 8 / 10

Con el miedo en el cuerpo

Hice una breve pausa… y la situación empeoró. La cámara vacía temblaba entre mis manos. Era un nuevo tipo de miedo que sacudía mi cuerpo de pies a cabeza y me desencajaba la cara. Desenganché mi pala e intenté cavar un agujero. La pala golpeó la piedra debajo de la arena y la tiré lejos de allí. Los hombres a mi alrededor yacían inmóviles. Únicamente los muertos tirados en la línea de flotación rodaban con las olas. 

Una lancha de desembarco de infantería (LCI por sus siglas en inglés) con sus médicos con cruces rojas en los cascos desafió al fuego enemigo. Ni lo pensé ni tomé la decisión. Simplemente me levanté y corrí hacia el bote. Me metí en el mar entre dos cuerpos y el agua llegó hasta mi cuello. La ola de la marea marea golpeó mi cuerpo y cada ola azotaba mi cara bajo el casco. Sostuve mi cámara por encima de mi cabeza, y de repente supe que estaba huyendo. Intenté girarme pero no podía y me dije a mí mismo: ‘Solo voy a secarme las manos en ese bote’.

Foto: Robert Capa / Magnum – 9 / 10

Plumas por todas partes

Llegué a la barcaza. Los últimos médicos acababan de salir. Subí a bordo y cuando llegué a la cubierta, sentí un estruendo, y de repente estaba todo cubierto de plumas. Pensé, ‘¿Qué es esto? ¿Alguien está matando pollos? 

Entonces vi que una bomba de mortero había alcanzado la barcaza y que las plumas eran el relleno de las chaquetas kapok de los hombres que habían sido alcanzados por el proyectil. El capitán estaba llorando. Su asistente había volado por los aires y tenía trozos suyos por todo el cuerpo. Nuestro barco estaba listo para salir de allí e intentar llegar a la nave nodriza antes de que nos hundieran. Bajé a la sala de máquinas, me sequé las manos y puse películas nuevas en ambas cámaras.

Foto: Robert Capa / Magnum – 10 / 10

Una última oportunidad de volver a la playa

Volví a subir a cubierta justo a tiempo para tomar una última fotografía de la playa cubierta de humo. Luego tomé algunas fotos de la tripulación realizando transfusiones de sangre en la misma cubierta de la nave. Una barcaza de invasión se acercó y nos sacó del barco que se estaban hundiendo. El traslado de los malheridos en el mar no era una tarea sencilla. No tomé más fotos. Estaba ocupado levantando camillas. La barcaza nos llevó al USS Chase, la última oleada de la 16ª Infantería estaba bajando del barco, pero las cubiertas ya estaban llenas de muertos y heridos que regresaban del combate.

Esta fue mi última oportunidad de ir de nuevo a la playa. Y no volví.

Un plan para reconquistar Europa

Aunque la planificación de una invasión de Europa comenzó poco después de la evacuación de Dunkerque en 1940, los detallados preparativos para la Operación Overlord, no comenzarían hasta después de la Conferencia de Teherán, celebrada a finales de 1943 y en la que Iósif Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt, establecieron los acuerdos para la cooperación entre la Unión Soviética, Gran Bretaña y Estados Unidos, frente a los países del Eje. Conocidos como los 3 grandes, por el poder de las naciones a las que representaban, los 3 líderes se reunirían tan solo 2 veces durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, no obstante, las decisiones tomadas aquellas reuniones, tendrían un resultado directo en el transcurso de la contienda.

Fue así que, bajo el mando del general estadounidense Dwight D. Eisenhower se formó, en diciembre de 1943, la comisión para planificar las operaciones navales, aéreas y terrestres de Normandía. Al mismo tiempo se desarrollarían campañas de señuelo para atraer la atención alemana y de sus fuerzas militares lejos del norte de Francia.

Para acumular recursos para la invasión, las fábricas británicas aumentaron la producción y en la primera mitad de 1944, aproximadamente 9 millones de toneladas de suministros y equipos cruzaron el Atlántico desde Norteamérica hasta Gran Bretaña. Una también importante fuerza canadiense se habría estado formando en Gran Bretaña desde diciembre de 1939; y más de 1,4 millones de soldados estadounidenses llegaron a Europa entre 1943 y 1944 para participar en los desembarcos.

El Día D fue la mayor operación naval, aérea y terrestre coordinada de la historia y requirió de una cooperación sin precedentes entre las fuerzas armadas internacionales. En 1944, más de 2 millones de soldados de más de 12 países se encontraban en Gran Bretaña a la espera para la invasión. Durante el día del desembarco, las fuerzas aliadas consistieron principalmente en tropas estadounidenses, británicas y canadienses, pero también incluyeron apoyo naval, aéreo o terrestre australiano, belga, checo, holandés, francés, griego, neozelandés, noruego, rodesiano y polaco.

La batalla de Iwo Jima en imágenes

Estampas míticas de Iwo Jima

Una batalla no gana una guerra

La importancia del Día D a menudo eclipsa la importancia general de toda la campaña de Normandía. El establecimiento de un puente de tropas en el norte de Europa fue fundamental, pero fue solo el primer paso. 

En los tres meses posteriores al Día D, los Aliados lanzaron una serie de ofensivas adicionales para intentar avanzar más hacia el interior. Estas operaciones variaron en éxito y los Aliados enfrentaron una fuerte y decidida resistencia alemana. 

El bocage – una peculiaridad del paisaje de Normandía caracterizado por senderos hundidos bordeados por setos altos y gruesos – era difícil de penetrar y colocaba en ventaja a los defensores alemanes. Tras el Día D, la sangrienta y prolongada Batalla de Normandía en la que los aliados obtuvieron finalmente la victoria, resultaría decisiva para el transcurso de la guerra, allanando el camino para la liberación de gran parte de la Europa noroccidental.

Imágenes del título: Gentileza de AP/ ja / Yuichiro Sasaki / ONU/Robert Capa / Magnum/AP

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC. Por Javier Flores/Hector Rodriguez. Enero 2021

Segunda Guerra Mundial/Sociedad/Nazismo/Aliados/Día “D”/Bomba atómica/ Japón /Alemania.

La inmoralidad de algunos y la voracidad de otros, que marcó la historia del mundo para siempre. Parte 2/4

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Atenciones médicas

Médicos en combate del 4 del ejercito de los Estados Unidos, se ocupan de varias víctimas que yacen en camillas en la arena. Se cree que la foto fue tomada entre los días 6 al 7 de junio de 1944.

Foto: Imperial War Museum – 19 / 38

Operación PLUTO

La operación PLUTO – Pipe Lines Under The Ocean- fue llevada a cabo durante la Segunda Guerra Mundial por el ejército británico, científicos y empresas petrolíferas. Consistió en la construcción de varias arterias vitales que bombeaban millones de galones de combustible desde Gran Bretaña a las fuerzas aliadas en Francia a través del canal de la mancha. 

Se construyeron dos líneas, con nombre en clave Dumbo y Bambi. Las estaciones de bombeo estaban disfrazadas de heladerías, garajes y bungalows.Los cables en el lecho marino fueron colocados por tambores llamados Conundrum – en la imagen – de 30 pies de diámetro y tirados por remolcadores.

Foto: Imperial War Museum – 20 / 38

The «Crab» Flail

Varios ingeniosos dispositivos fueron diseñados para ayudar a las primeras oleadas de tropas a superar las defensas alemanas en el Día D. Muchos de ellos fueron idea de un oficial inglés, el general de división Percy Hobart. 

Sus ingenios fueron llamados los «Funnies de Hobart». El de esta imagen se corresponde con el tanque anti-mina Flail, dotado de un armazón especial y el cual contenía un tambor con cadenas pesadas unidas. Cuando el tambor giraba a gran velocidad, los pesos de la bola que impulsaban se estrellaban contra el suelo explotando minas situadas hasta a 20 centímetros de profundidad. El Sherman también retuvo su arma de 75 mm, que podría dispararse de manera normal cuando el mayal no estaba en uso.

Foto: Imperial War Museum – 21 / 38

The AVRE

El Churchill AVRE -Armoured Vehicle Royal Engineer- fue un tanque Churchill modificado y equipado con un mortero de espita diseñado principalmente para demoler estructuras de acero y hormigón, como búnkeres y emplazamientos de armas. También se podría agregar otro equipamiento especializado al AVRE para permitirle realizar distintas tareas.

Foto: Imperial War Museum – 22 / 38

El mortero de espita

El arma principal de Churchill AVRE era un mortero de espita de 29 centímetros. Disparaba una bomba de 18 kilogramos conocida como «Flying Dustbin».

Foto: German Federal Archives – 23 / 38

Artillería alemana

Cañón alemán de 155 milímetros del Muro atlántico. Fotografía tomada el 21 de marzo de 1944.

Foto: US Navy – 24 / 38

Utah Beach

Soldados de la 4a división de infantería del ejercito de los Estados Unidos asaltando la playa Utah.

Foto: Imperial War Museum – 25 / 38

Vehículo blindado Mark II tipo C

Los blindados Mark II Tipo C podían desplegar una especie de alfombra sobre las playas francesas para facilitar el acceso de los vehículos a través de las mismas.

Foto: Imperial War Museum – 26 / 38

Sherman DD

Vehículo anfibio Sherman DD utilizado por los ejércitos de Estados Unidos y Canada y los cuales desembarcaron en Normandia durante la operación Overlord. Equipado con una especie de lonas de flotación, cuando estaba en el agua, estas podían inflarse haciendo flotar el vehículo y propiciando que unas hélices traseras entraran en funcionamiento para propulsarlo.

Foto: German Federal Archives – 27 / 38

Nidos de ametralladora

Soldado alemán disparando una ametralladora MG 15 frente a un búnker en llamas. Normandía, 21 de junio de 1944.

Foto: Imperial War Museum – 28 / 38

The SGB BRIDGE LAYER

Al fondo de esta fotografia se puede observar un SGB -Small Box Girder- en las playas de Francia durante el día D. Este tipo de AVRE podría salvar una brecha de algo más de 9 metros y proporcionar una rampa para escalar una pared de hasta 4 metros y medio de altura.

Foto: Imperial War Museum – 29 / 38

The KANGAROO

El transportador de personal blindado (APC) ‘Kangaroo’ se usó para el transporte rápido de infantería, ayudándoles a mantener el ritmo de la artillería durante las operaciones ofensivas. Durante la Batalla de Normandía, ayudaron a resolver un problema táctico crítico al proporcionar a la infantería vulnerable algunos medios de mayor movilidad y protección. El ‘Canguro’ fue una improvisación utilizada por primera vez por las tropas canadienses en Normandía antes de ser adoptada por la 79.ª División Acorazada. Muchos fueron adaptaciones del obsoleto tanque canadiense Ram, que podría transportar aproximadamente a ocho hombres una vez que se retirara la torreta.

Foto: US National Archives – 30 / 38

Bombardeos estratégicos

Bombarderos estadounidenses Douglas A-20 Havoc destruyendo vías férreas en Domfront para dificultar la llegada de refuerzos alemanes.

Foto: Imperial War Museum- 31/ 38

The ARK

El «Armored Ramp Carrier», también conocido como ARK, era un tanque Churchill modificado con una rampa plegable en lugar de su torreta. Era conducido a una brecha donde abría sus rampas, creando un puente que otros vehículos podrían cruzar. Aunque se usaron en toda Europa noroccidental, fueron particularmente efectivos en las fases posteriores de la campaña italiana. Esta fotografía muestra dos ARK apiladas que proporcionan un camino a través del río Senio en 1945.

Foto: Imperial War Museum – 32 / 38

The CDL

El CDL (Canal Defense Light) era un tanque Grant con un reflector dentro de la torreta. Su objetivo principal era proporcionar luz durante las operaciones nocturnas, pero también solía producir un efecto de deslumbramiento que cegaba temporalmente a las fuerzas enemigas. El CDL tenía un papel muy importante, ya que las operaciones nocturnas se tornaron cada vez más comunes en el noroeste de Europa. De todos los ‘Funnies’ que se desarrollaron en secreto, el CDL fue el más celosamente guardado.

Foto: Imperial War Museum – 33 / 38

Caen

Tanques M4 Sherman -al fondo- y un cañón antitanque -frente- en Caen, el 10 de julio de 1944.

Foto: National Archives of Canada – 34 / 38

Bandera tomada

Dos soldados canadienses sostienen una bandera nazi que capturaron en las galerías de la cantera de Aucrais Haut-Mesnil. El banderín nazi no parecía haber ondeado mucho y probablemente estaba doblado en la alforja que yace a los pies de los soldados.

Foto: The Allison Collection of World War II Photographs – 35 / 38

El sacrificio supremo

«FRANCIA: traen la liberación a los países ocupados y protegen la democracia para el mundo; cientos de soldados estadounidenses dieron sus vidas en la invasión de Francia. Un hombre de una ciudad francesa liberada se une a las tropas estadounidenses para rendir homenaje y honores a los muertos. Mientras, su esposa se arrodilla con flores para las tumbas en el que fue el primer cementerio estadounidense en Francia.

Foto: National Archives of Canada – 36 / 38

Diario de guerra del 19º regimiento de campo del ejército canadiense

Foto: National Archives of Canada – 37 / 38

Diario de guerra del 19º regimiento de campo del ejército canadiense

Foto: Imperial War Museum – 38 / 38

El Cuartel General Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada

En la imagen se pueden apreciar a los 7 comandantes del Cuartel General Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada. De izquierda a derecha: sentados, el mariscal del aire Arthur Tedder, el general Dwight D. Eisenhower y el general Bernard Montgomery; de pie, el teniente general Omar N. Bradley, el almirante Bertram Ramsay, el mariscal del aire Trafford Leigh-Mallory y el teniente general Walter Bedell Smith.

la operación, una de las más complejas de la historia, fue planeada y llevada a cabo detalle a detalle como si de una operación quirúrgica se tratase. El objetivo: extirpar el cáncer alemán que se extendía imparable por Europa. Para ello, todo dependería de los primeros pasos, los cuales serían fundamentales para el éxito de toda la campaña.

Así, durante las primeras horas del 6 de junio, las fuerzas aéreas aliadas se lanzaron en paracaídas sobre varios puntos puntos clave del norte de Francia. Poco más tarde las tropas terrestres desembarcarían en cinco playas –Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword– comenzando con el asalto por mar; al final del día, los Aliados habrían establecido un punto de apoyo a lo largo de la costa y pudieron comenzar con el avance hacia el interior de Francia.

La importancia de un nuevo frente en el norte.

La derrota de Alemania fue reconocida como el principal objetivo de la Segunda Guerra Mundial por los aliados en diciembre de 1941. Abrir un segundo frente aliviaría la presión sobre la Unión Soviética en el este y la liberación de Francia debilitaría la posición de Alemania en Europa occidental. Si la invasión tenía éxito, Alemania se vería mermado de sus recursos y privado del acceso a enclaves estratégicos fundamentales. Asegurar un puente de tropas y recursos en Normandía permitió a los aliados establecer una presencia viable en el norte de Europa por primera vez desde 1940.

Imágenes del título: Gentileza de AP/ ja / Yuichiro Sasaki / ONU/Robert Capa / Magnum/AP

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC. Por Javier Flores/Hector Rodriguez. Enero 2021

Segunda Guerra Mundial/Nazismo/Aliados/Día “D”/Bomba atómica/ Japón /Alemania.

La inmoralidad de algunos y la voracidad de otros, que marcaron la historia del mundo para siempre. Parte 1/4.

Si deseas profundizar sobre este tema; por favor cliquea donde esta escrito en “negrita”. Muchas gracias.

Primer ministro del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill fue uno de los dirigentes más famosos que ha tenido su país. De fuerte personalidad y mente de estratega, su carrera está marcada por los claroscuros: por un lado su feroz oposición a los regímenes totalitarios y, por otro, su inquebrantable convicción en el imperio colonial británico. Además de político fue también escritor y publicó varios libros de memorias sobre los sucesos históricos que vivió y, en ocasiones, protagonizó.

                    El desembarco de normandía en imágenes.

Conocida la operación con el nombre en clave de Overlord, los desembarcos aliados en las playas de Normandía marcarían el comienzo de una larga y costosa campaña para liberar el noroeste de Europa de la ocupación alemana.

Segunda Guerra Mundial Guerras Nazismo

Conocido como el Día D, el 6 de junio de 1944, las fuerzas aliadas lanzaron un asalto naval, aéreo y terrestre combinado contra la Francia ocupada por los nazis. Conocida la operación con el nombre en clave de Overlord, los desembarcos aliados en las playas de Normandía marcarían el comienzo de una larga y costosa campaña para liberar el noroeste de Europa de la ocupación alemana.

Foto: US Army – 1 / 38

La conferencia de Teherán

Los «Tres Grandes»: De izquierda a derecha: Joseph Stalin, Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill en el pórtico de la Embajada de Rusia durante la Conferencia de Teherán para hablar sobre la escena europea en 1943. 

Churchill se muestra con el uniforme de un Real Comodoro aéreo de la Fuerza Aérea. Los 3 líderes se reunirían tan solo 2 veces durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, no obstante, las decisiones tomadas aquellas reuniones, tendrían un resultado directo en el transcurso de la contienda.

Foto: National Archives of Canada – 2 / 38

Preparados para el combate

En esta imagen se pueden observar algunos soldados equipados para el combate con torpedos de Bangalore, un dispositivo en el cual la carga explosiva es colocada al extremo de un largo tubo extensible y es generalmente usado por ingenieros para derribar obstáculos desde la distancia, a los cuales, en situaciones normales, sería necesario acercarse.

Los Rangers del 2º batallón embarcaron en Normandía el 1 de junio de 1944 y permanecieron a bordo de cinco buques ingleses por motivos de seguridad hasta el día del desembarco

Foto: National Archives of Canada – 3 / 38

Adiós Inglaterra

Embarcaciones de asalto repletas de tropas para partir a las playas de Francia el 6 de Junio de 1944.

Foto: National Archives of Canada – 4 / 38

Hacia Francia

Jeeps se embarcan en Inglaterra, en un buque de transporte, durante los días previos al desembarco.

Foto: National Archives of Canada – 5 / 38

Diversidad militar

Esta foto, tomada en Inglaterra a principios de junio de 1944, contiene una gran cantidad de detalles interesantes. Hay soldados de la 1ª División de Infantería de los Estados Unidos, tropas blindadas, brigadas especiales, así como vehículos equipados con redes de camuflaje.

Foto: Imperial War Museum – 6 / 38

Primeros hombres en territorio enemigo

Cuatro comandantes de la 22ª Compañía Independiente de Paracaidistas de 6º División Aerotransportada británica, sincronizan sus relojes frente a un Armstrong Whitworth Albemarle de la RAF. Esta unidad de pioneros se lanzó en paracaídas sobre Normandía antes del resto de la división para marcar las zonas de aterrizaje. Fueron las primeras tropas aliadas en aterrizar en Francia.

Foto: US Department of defense – 7 / 38

La invasión aliada

Rutas de asalto a las costas de Normandía el Día D, 6 de junio de 1944.

Foto: National Archives of Canada – 8 / 38

Cruzando el canal

Esta toma de la embarcación de asalto británica LCA-1377 muestra a tropas estadounidenses dirigiéndose con personal médico a las playas de Francia antes del día D.

9 / 38 – Vehículos de combate

Vehículos ingleses en la cubierta superior de un LST Estadounidense. Muchos vehículos están pintados y cubiertos con lonas de camuflaje. La División Tyne and Tees (TT) desembarcó en Gold Beach el 6 de junio.

Foto: US Navy – 10 / 38

Ferry Rhino

La fase más difícil de la operación inicial en el continente europeo, fue la de salvar los últimos cientos de metros entre los barcos y la playa, y está logró en gran medida gracias a la moderna armada de los Estados Unidos. 

Formada por cajas huecas de metal soldado, una gran barcaza autopropulsada llamada «ferry rhino», se podía montar a bordo un barco y bajarse por el costado. 

Foto: US Navy – 11 / 38

Ferry Rhino

El «ferry» está diseñado para hacer flotar vehículos y suministros hasta tierra. Estas balsas en conjunto, o en secciones, podían llenarse también con agua para utilizarse como muelles. En esta imagen el «ferry rhino» se muestra ensamblado y puesto en funcionamiento. Dos potentes motores marinos fueraborda Chrysler a cada lado de la popa, que desarrollan 143 caballos de fuerza cada uno, podían empujar la barcaza a poco más de cuatro nudos. Con un calado menor que un LST, el «ferry» resulto ideal para las playas largas y poco profundas de Europa.

Foto: US National Archives – 12 / 38

Las embarcaciones Higgins

El constructor de barcos estadounidense Andrew Higgins jugó un papel crucial en el Día D produciendo en masa miles de lanchas de desembarco. El barco de Higgins fue diseñado para deslizarse sobre la superficie del mar y tenía una rampa de avance, lo que significaba que las tropas y los suministros podían entregarse directamente en las playas sin la necesidad de capturar o mantener un puerto en las primeras horas de una invasión.

Eisenhower dijo sin la invención de Higgins la guerra nunca se habría ganado.

Foto: US National Archives – 13 / 38

Un soldado es su arma

A bordo de una barcaza, soldados estadounidenses se dirigen a la playa de Omaha. Cada uno protegió su arma con una funda de plástico provista para este propósito.

14 / 38 – Omaha beach

Imagen panorámica de la playa de Omaha en la que se puede apreciar una gran concentración de, barcos, zepelines, soldados, vehículos 6×6 y jeeps dispuestos a abandonar la playa.

Foto: German Federal Archives – 15 / 38

La defensa de las playas

En la imagen, Erwin Rommel supervisando las defensas costeras alemanas del Muro atlántico en abril de 1944.

Foto: Imperial War Museum – 16 / 38

Combate bajo el agua

El HMS Holmes arroja una carga de profundidad sobre un supuesto submarino durante las operaciones del Dia D en la costa de Normandía.

Foto: Imperial War Museum – 17 / 38

Puerto Mulberry

Creados a partir de la unión de diversos bloques de hormigón prefabricados y que, transportados a través del Canal de la Mancha a flote, fueron hundidos una vez en su ubicación definitiva, poco después del Día D fueron construidos diversos puertos artificiales que recibieron el nombre de puerto Mulberry. Su objeto fue el desembarco de los equipos y suministros necesarios para la campaña en Francia.

Foto : WW2 US Medical Research Centre – 18 / 38

Imágenes del título: Gentileza de AP/ ja / Yuichiro Sasaki / ONU/Robert Capa / Magnum/AP

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC. Por Javier Flores/Hector Rodriguez. Enero 2021

Segunda Guerra Mundial/Nazismo/Aliados/Día “D”/Bomba atómica/Japón /Alemania.

Chisako Kakehi, la «viuda negra» de Japón condenada a muerte por envenenar a sus amantes y amasar una fortuna.

Chisako Kakehi fue arrestada en noviembre de 2014, un año después de que hallaran muerto a su cuarto marido, Isao Kakehi, en su casa de Kioto.

«No tengo intención alguna de esconder la culpa. (Hoy) me reiré y mañana moriré si me condenan a muerte».

Eso fue lo que declaró Chisako Kakehi, la septuagenaria a la que la prensa japonesa apoda la «viuda negra», ante el juez en julio pasado tras reconocer haber matado a su marido Isao Kakehi.

Y lo que adelantaba en su confesión se cumplió este martes, cuando el Tribunal del Distrito de Kioto la condenó a la pena capital por el asesinato de Isao, de 75 años, y de otras dos de sus parejas, Masanori Honda (71) y Minoru Hioki (75), así como por el intento de asesinato de un conocido, llamado Toshiaki Suehiro (79) , entre 2007 y 2013.

De acuerdo a la sentencia, Kakehi los engañó para que tomaran cianuro, diciéndoles que era una bebida curativa, y poder así heredar sus bienes y pagar sus deudas.

En cada uno de los casos, antes de proporcionar la sustancia a la correspondiente víctima ya había preparado los documentos notariales en las que se presentaba como la heredera y la beneficiaria de su seguro de vida, concluyeron los jueces.

La japonesa fue arrestada en noviembre de 2014 acusada del asesinato de su cuarto marido, Isao Kakehi, quien murió un año antes, justo al mes de que se hubieran casado, en la casa conyugal en Muko, al sur de Kioto.

Jueces (arriba) del Tribunal del Distrito de Kioto antes de emitir la sentencia de muerte contra Chisako Kakehi, la "viuda negra" de Japón, el 7 de noviembre de 2017.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Aunque los abogados defensores insistieron en que Chisako Kakehi sufría demencia, la fiscalía sostuvo que se encontraba en plenas facultades para responder ante los crímenes atribuidos.

Durante el proceso judicial los fiscales describieron sus acciones como «atroces y raramente vistas» y sostuvieron que la acusada se encontraba en plenas facultades para responder ante los crímenes atribuidos, en contra de lo que argumentaba la defensa, que insistía en que sufría demencia.

Así lo aseguraron sus abogados también en julio y reiteraron su inocencia, cuando Kakehi confesó que «no había error» de que mató a su marido y que lo hizo porque no le «daba dinero», según lo informó en su momento el diario japonés Mainichi.

Diez parejas y una herencia millonaria

Kakehi se casó por primera vez con 24 años y creó junto a su entonces esposo una compañía de telas en Osaka, la tercera ciudad del país.

Pero tras la muerte de éste, la empresa entró en bancarrota.

Fue entonces cuando la mujer se registró en un sitio de citas de internet, en el que decía querer un marido rico, concretamente con una renta anual de diez millones de yenes (unos US$87.500).

Así conoció a diez hombres que se convertirían en sus parejas, de las que heredaría hasta mil millones de yenes (US$8,7 millones). Pero siguió buscando otros, acuciada por las deuda, concluyeron los jueces.

La gente hace fila para acceder a la sala del Tribunal del Distrito de Kioto, donde el se esperaba que el 7 de noviembre de 2017 los jueces emitieran la sentencia contra Chisako Kakehi, la "viuda negra" de Japón.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

El juicio, que comenzó en junio y ha sido el segundo más largo de este tipo en Japón, generó una gran expectación.

El juicio, que comenzó en junio, es el segundo más largo de este tipo —de mujeres que asesinan a sus maridos— en Japón.

En abril, Kanae Kajima fue condenada a la pena capital por matar a tres amantes. Aunque intentó apelar, el Tribunal Supremo confirmó el castigo.

Sin embargo, ha sido Kakehi la merecedora del apodo «la viuda negra», derivado del nombre de la araña (Latrodectus mactans) que se alimenta de sus parejas machos después del apareamiento.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC Mundo. Noviembre 2021

Japón/Asía/Sociedad

 

 

 

Variante delta del coronavirus | «Mutar hasta extinguirse»: el extraño curso de la mutación que desconcierta a científicos en Japón.

El pasado mes de agosto Japón se encontraba en medio de la quinta y mayor ola de coronavirus desde que comenzó la pandemia. Llegó a registrar más de 20.000 casos diarios.

Aquel rebrote estaba impulsado en gran medida por la variante delta que arrasó por el mundo entero y que por su alta transmisibilidad acabó reemplazando a otras mutaciones del patógeno.

Pero aquel mes fue también un punto de inflexión para el país asiático.

Desde entonces los casos se han desplomado a un ritmo vertiginoso y hoy, mientras varios países con porcentaje de vacunación similar combaten una nueva ola de contagios, Japón respira tranquilo y este martes 23 de noviembre registró poco más de 100 nuevas infecciones.

Y según un grupo de científicos, una explicación que toma fuerza en esta desconcertante caída de casos es que la variante delta podría estar, literalmente, «auto destruyéndose».

¿Es esto posible? ¿Podría repetirse en otros lugares del mundo?

Múltiples causas

Varias hipótesis pueden estar detrás de esta repentina caída de casos e incidencia de la variante delta.

Más del 75% de residentes ya fueron vacunados en Japón y las medidas de distanciamiento social y el uso extendido de mascarillas son seguidos a rajatabla por la población, reportan medios nacionales.

Vacunación en Japón.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Pero otros países reúnen condiciones similares y registran muchos más casos diarios.

En España, por un ejemplo, un 80% de residentes ya recibió la vacunación completa y las mascarillas siguen utilizándose en espacios cerrados.

Y este martes, pese a tener una tercera parte de la población de Japón, registró casi 7.000 casos diarios.

Es este tipo de comparaciones la que ha llevado a que científicos japoneses, basándose en observaciones genéticas, manejen la hipótesis de la «autoextinción» de la variante delta.

«La variante delta en Japón era muy contagiosa y desplazó a otras variantes. Pero al acumularse las mutaciones, creemos que se volvió un virus defectuoso incapaz de replicarse», dijo el genetista Ituro Inoue, del Instituto Nacional de Genética en Japón, al periódico The Japan Times.

«Considerando que los casos no han aumentado, creemos que en algún momento durante esas mutaciones el virus se dirigió directamente hacia su extinción natural», agregó Inoue.

La teoría de Inoue arroja algo de luz sobre la desaparición tan repentina de la variante delta en Japón que sorprende a muchos.

Sobre todo teniendo en cuenta que recientemente muchos países occidentales, con vacunaciones avanzadas, han tenido que retomar estrictas medidas de confinamiento.

Pero Japón parece ser un caso peculiar en que los casos de coronavirus se desploman en caída libre a pesar de que trenes y restaurantes están llenos desde que acabó el último estado de emergencia el pasado octubre.

Proceso habitual

Que distintas variantes de un virus desaparezcan es algo que lleva sucediendo desde el comienzo de la pandemia.

«Sucede todo el tiempo en virus de animales y humanos. Recordemos que las variantes alfa, beta y gamma han sido mayoritariamente reemplazadas por las variantes delta», contextualiza para BBC Mundo el virólogo Julian Tang, de la Universidad de Leicester en Reino Unido.

«Esto es realmente una cuestión de aptitud viral en cualquier anfitrión. Quizás hay algo en la inmunidad de la población japonesa que ha cambiado la forma en que el virus se comporta allí. El tiempo dirá si pasará también en otro país», agrega Tang.

Estudios previos han probado que en Asia hay más personas que tienen una enzima de defensa llamada APOBEC 3A y que ataca a distintos virus, incluido el coronavirus que causa la covid-19, en comparación con los habitantes de otras regiones como África y Europa.

De este modo, investigadores del Instituto Nacional de Genética y la Universidad Niigata estudiaron si esa enzima podía inhibir la actividad del coronavirus.

El equipo comparó datos de diversidad genética de las variantes delta y alfa en muestras clínicas infectadas en Japón entre junio y octubre.

Durante el estudio, observaron que las mutaciones del virus parecieron detenerse repentinamente en medio de su desarrollo evolutivo, se volvieron defectuosas e impidieron la replicación del virus.

Evolución de casos en Japón.

«Encontraron mutaciones en la proteína nsp 14, que tiene que ver con la reparación de defectos de replicación. Si hay más mutaciones de lo normal en esta proteína, estas pueden inactivar o hacerla ineficiente, lo que puede originar una debacle en el patógeno», explica el profesor José Manuel Bautista, catedrático de bioquímica y biología molecular de la Universidad Complutense de Madrid en España.

A pesar de que Bautista cree que la caída abrupta de casos se debe también a factores como la vacunación masiva y las medidas de distanciamiento, le llama la atención el pronunciamiento de la curva de contagios.

«Lo normal es que baje poco a poco si la gente se aísla, porque los ya infectados siguen notificándose días más tarde. Es bastante dramática y exagerada la caída de casos y apunta a que la teoría de la autodestrucción es posible», añade el académico.

A pesar de la sorprendente caída de casos en Japón, los científicos guardan cautela y evitan hacer diagnósticos sobre lo que pueda pasar en el futuro.

La pandemia está en constante evolución y ha demostrado que, a pesar de vacunaciones y medidas de contención, el mundo todavía no está a salvo de nuevos rebrotes.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo

Japón/Pandemia de Coronavirus/Ciencia/Salud/Vacunas/Sociedad

Libro de diálogos de Borges y Osvaldo Ferrari llegó a Japón.

De Argentina al mundo

Las conversaciones entre ambos, que originalmente fueron emitidas semanalmente por Radio Municipal y publicadas también por el diario Tiempo Argentino, habían sido publicadas en tres volúmenes -«Borges en diálogo», «Libro de diálogos» y «Diálogos últimos»- y durante diez años enfrentaron a Ferrari con la viuda del escritor, María Kodama, quien reclamaba para sí los derechos sobre los diálogos en su calidad de «heredera universal» de la obra de Borges.

Un volumen que compila los diálogos que Jorge Luis Borges mantuvo con el periodista Osvaldo Ferrari, quien lo entrevistó reiteradamente desde marzo de 1984 hasta poco antes de su muerte en junio de 1986 se acaban de editar en Japón en una singular edición que incluye un mapa de la Argentina con sus provincias en versión japonesa y hasta una genealogía de la familia de autor de «Ficciones».fueron emitidas semanalmente por Radio Municipal y publicadas también por el diario Tiempo Argentino, habían sido publicadas en tres volúmenes -«Borges en diálogo», «Libro de diálogos» y «Diálogos últimos»- y durante diez años enfrentaron a Ferrari con la viuda del escritor, María Kodama, quien reclamaba para sí los derechos sobre los diálogos en su calidad de «heredera universal» de la obra de Borges.

Finalmente, tras varios años de litigio en 1997 la causa judicial llegó a la Corte Suprema, que terminó dándole la razón al periodista y validó la publicación de los textos que acaban de llegar a Japón, país que fascinaba al autor de «El Aleph» y que visitó en dos oportunidades, en 1979 y 1984, atraído por sus jardines, templos y representaciones de arte tradicional japonés, que recorrió a través del sonido y el tacto debido a su ceguera.

La admiración de Borges por Japón comenzó con los cuentos sobre ese país que le leía su abuela, continuó con clásicos de la literatura nipona como el Genji Monogatari y desembocó en esos dos viajes en los que pudo conocer la espiritualidad y amor por la estética de la cultura nipona.

Según Ferrari, en estos diálogos que entablaron desde marzo de 1984 hasta el 21 de octubre de 1985, el escritor se extendió con naturalidad en temas como la religión, la política, la cultura y la actualidad, «pero siempre desde la literatura, que era aquello a lo que dedicó su vida».

La consigna fundante que guió estas charlas radiofónicas que Borges mantuvo semanalmente con el periodista fue que los temas no fueran acordados antes, sino al iniciarse el programa, de tal manera que el diálogo fuera espontáneo. 

A partir de esta condición, el escritor se dejó llevar por el flujo de las palabras y habló sobre los más diversos tópicos y asuntos, algunos de ellos inevitablemente «borgeanos», como los tigres, los laberintos y las armas, la identidad de los argentinos, la literatura, el amor, el grupo Florida, el grupo Boedo y la revista Sur, la mitologías y el budismo, entre otros.

También intercambiaron sobre el I Ching, el humor, Estados Unidos, Quevedo, Macedonio Fernández, Victoria Ocampo, Melville, Pedro Henríquez Ureña, Edgar Allan Poe, la causalidad, el desierto, la luna, la política, el tiempo, Jesucristo, la ciencia ficción.

Ya traducidos al inglés, italiano, francés, alemán, portugués, polaco, ruso y chino, la edición japonesa estuvo a cargo del sello Kokusho Kankokai, que presenta, entre otras particularidades, el mapa de la argentina con sus provincias en versión japonesa, y hasta una genealogía de la familia Borges en ese idioma.

La flamante edición, en cuya original tapa aparece la imagen de un cofre donde en el centro hay una biblioteca, reúne por primera vez los tres libros originales en un solo volumen de tapa dura, lo que totaliza 118 diálogos entre Borges y Ferrari.

Ferrari nació en Buenos Aires en 1948. Poeta y ensayista, publicó tres libros de poesía: «Poemas de vida» (1974), «Poemas autobiográficos» (1981) y «Poemas existenciales» (2012). Sus ensayos han sido publicados por diarios y revistas literarias del país y del exterior.

Imagen de portada: Gentileza de Entre Líneas

FUENTE RESPONSABLE: Entre Líneas – Noviembre 2021

Jorge Luis Borges en Japón – Literatura – Genios Virtuosos

 

 

6 cosas que quizás no sabías de La gran ola de Kanagawa, la icónica imagen de Japón. Parte 2/2

4. Inspiró a grandes artistas

En la década de 1850, cuando la Revolución Industrial avanzaba, las grandes potencias manufactureras buscaban agresivamente nuevas fuentes de materias primas y nuevos mercados para sus productos.

Les parecía incomprensible, de hecho intolerable, la cerrada actitud de Japón. Al final, los estadounidenses concluyeron que el libre comercio tendría que imponerse por la fuerza. Y lo lograron.

Cuando se abrieron las fronteras, hubo una avalancha de cultura visual japonesa en Occidente, y su influencia en las artes occidentales fue tal que hasta tiene nombre: japonismo.

La presentación en sociedad -occidental- de ‘La gran ola’ se produjo en la Exposición Universal de 1867 en París, y su impacto fue revolucionario.

El contraste de la sencillez con la que expresaba tal dramatismo y los grandes óleos europeos era abismal.

"Balsa de la Medusa" (1819), de Théodore Géricault

En la extraordinaria «Balsa de la Medusa» (1819), de Théodore Géricault, una gran ola también está a punto de estrellarse sobre la frágil humanidad.

‘La gran ola’ de Hokusai fue una de las obras japonesas que motivó profundamente el movimiento impresionista francés, que a su vez dio forma al curso del modernismo europeo, el movimiento artístico y filosófico que definiría a principios del siglo XX.

Pintores como James McNeill Whistler (1834-1903) y Gustave Courbet (1819-1877) se dieron cuenta de que la representación de las olas era una oportunidad para liberarse de las limitaciones del realismo.

Los impresionistas aceptaron el reto y, hacia finales del siglo XIX, cuando el movimiento evolucionó hacia el postimpresionismo, el icónico paisaje marino de Hokusai sirvió aún más como guía estilística para artistas como Vincent van Gogh.

En una carta a su hermano de 1888, Van Gogh comenta: «(‘La gran ola’) de Hokusai te hace gritar [«No sabía que uno pudiera ser tan aterrador con el azul y el verde»] pero en su caso con sus líneas, su dibujo… te dices a ti mismo: estas olas son garras, el barco está atrapado en ellas, puedes sentirlo».

Hay quienes señalan a «Noche estrellada» de Van Gogh, con el azul de Prusia y las formas de la ola de Hokusai en el cielo, como la muestra más vívida de la huella que dejó en los fundadores modernistas europeos del artista nipón.

"Noche estrellada" de Van Gogh

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Noche estrellada» de Van Gogh.

Varios más absorbieron ‘La gran ola’ y la filtraron en sus creaciones, no sólo en pintura.

A finales del siglo XIX, la francesa Camille Claudel creó «La Vague» (1897), una escultura en la que los barcos de ‘La gran ola’ fueron reemplazados por ninfas marinas.

"La vague", de Camille Claudel

FUENTE DE LA IMAGEN – © MUSÉE RODIN

«La vague», de Camille Claudel.

El compositor Claude Debussy, quien trabajaba con una impresión de ‘La gran ola’ en la pared de su estudio, escogió una reproducción de esa obra de Hokusai para la portada de la primera edición de la partitura de la pieza orquestal «La Mer» publicada por A. Durand & Fils en 1905.

5. Era baratísima

Sabemos que en 1842 el precio de cada impresión de ‘La gran ola’ se fijó oficialmente en 16 mon, el equivalente a una ración doble de fideos.

fideos japoneses

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Hoy cuestan varios millones de raciones dobles de fideos.

Era un arte barato, pero cuando se imprimía en grandes cantidades con estándares técnicos exquisitos, podía ser muy rentable: a la gente le fascinaba para adornar sus viviendas.

Sin embargo, en Japón los grabados en madera no se veían como arte, como le dijo Christine Guth, Escuela de Estudios Orientales y Africanos, Universidad de Londres, a la BBC, por lo que a la élite culta y a los funcionarios del gobierno no les complacía que esos fueran los emblemas de la cultura nipona en el exterior en lugar de otras cosas menos plebeyas.

De cierto modo, sus deseos fueron realizados pues, con las guerras del siglo XX, las expresiones artísticas japonesas perdieron protagonismo.

Pero, inesperadamente, en la década de 1960 una nueva generación de jóvenes artistas se entusiasmó con la cultura popular y una de las fuentes populares de inspiración fueron las xilografías japonesas antiguas, producidas en grandes cantidades, baratas y tan bellamente ejecutadas con una gran economía de medios.

Andy Warhol, David Hockney y particularmente Roy Fox Lichtenstein tomaron ideas de artistas como Hokusai y reinterpretaron su visión: ‘La gran ola’ tuvo un significado especial para ellos.

"Chica ahogándose" de Roy Lichtenstein, 1963.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

«Chica ahogándose» de Roy Lichtenstein, 1963.

En Japón también el arte popular regresó a través del póster muy en el espíritu de Hokusai.

En 1966, por ejemplo, Tadanori Yoko, uno de los artistas japoneses más exitosos, usó «La gran ola» y la combinó con íconos contemporáneos como el tren bala.

Volvió a hacerlo en otro afiche de 1969, en el que la cresta de la ola se convierte en un caballo, como en la obra de 1910 «Caballos de Neptuno», del británico Walter Crane, a quien le fascinaba el arte japonés, plasmando en el póster evidencia del viaje de ida y vuelta de la obra.

Así, poco a poco, «La gran ola» volvió a conquistar el mundo.

"La gran ola" en el complejo residencial Etalon City en Moscú

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«La gran ola» en la fachada del complejo residencial Etalon City en Moscú…

La ola reproducida con plantas de arroz

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…reproducida con diferentes tipos de plantas de arroz en las plantaciones de Goyda, Japón…

La ola en mural

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…en un mural en Bristol, Inglaterra.

¡Ah! y lo que al principio costaba lo mismo que una ración doble de fideos, hoy cuesta muchísimas más: en marzo de 2021, un grabado de ‘La gran ola’ realizado alrededor de 1831 se vendió por 1,6 millones de dólares en una subasta de arte japonés y coreano de Christie’s Asia en Nueva York.

6. No es un tsunami

Mucha gente asume que ‘La gran ola’ representa un tsunami.

«Podemos estar seguros de que no es un tsunami», le dijo a la BBC el experto en hidrodinámica Chris Swan, del Imperial College de Londres.

«Los tsunamis son olas generadas por eventos sísmicos, a menudo en aguas profundas. Cuando eso pasa, la ola tiene una cresta muy larga,que no es el caso en la imagen».

¿Producto de su imaginación?

No precisamente: desde hace tiempo los marineros han informado de tales fenómenos, pero sólo hasta hace relativamente poco se les empezó a creer, gracias a la investigación científica.

Olas creadas en laboratorio.

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Los científicos recrean y estudian este tipo de olas conocidas como olas gigantes, vagabundas o monstruo, en el laboratorio.

«Es una imagen de una ola gigante, vagabunda o monstruo, una ola piramidal. Son olas que se generan por la superposición: la suma de muchas olas existentes, crestas sobre crestas».

Así, lo que Hokusai dibujó es un fenómeno natural, infundiendo a la imagen un dramatismo y una escala extraordinarios, y originando una de las mejores representaciones del poder del mar en la historia del arte.

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FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Noviembre 2021

Japón/Sociedad y Cultura/Historia Arte

 

6 cosas que quizás no sabías de La gran ola de Kanagawa, la icónica imagen de Japón. Parte 1/2

Fue creada hace 190 años y sigue siendo recreada en todas partes.

En murales y tatuajes, en estampillas y ropa, en caricaturas y hasta en emojis: ‘La gran ola de Kanagawa’, del artista japonés Katsushika Hokusai, no parece perder su encanto.

Y es que en escasos 25,7 por 37,8 centímetros, Hokusai logró plasmar una escena épica, un drama oceánico con una composición simple pero tremendamente poderosa.

Una escena que muy probablemente has visto pero ¿sabías que…

1. El tema no era la ola

‘La gran ola’ es en realidad una vista del monte Fuji, una de una serie de impresiones en color que Hokusai diseñó alrededor de 1830 que, a pesar de ser 46 xilografías en total, se llama «Treinta y seis vistas del monte Fuji».

En aquellos días, el monte Fuji era visto como una deidad protegida, espectacularmente visible desde Edo, el Tokio moderno.

Provocaba cierto temor, por la posibilidad de una erupción del volcán, pero también adoración, pues la nieve de su cima era su fuente de agua, y algunos pensaban que guardaba el secreto de la inmortalidad.

De hecho, aunque toda la serie gustó cuando se lanzó, ‘Fuji Rojo’ fue mucho más popular que ‘La gran ola’ en el Japón de 1800, debido a la reverencia espiritual hacia la sagrada montaña.

"Fuji Rojo", también conocida como "Viento del sur, cielo claro", de la serie "Treinta y seis vistas del monte Fuji".

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«Fuji Rojo», también conocida como «Viento del sur, cielo claro», de la serie «Treinta y seis vistas del monte Fuji».

Con el tiempo esa reverencia se convirtió en un culto con elementos del budismo y el sintoísmo. El que no fuera la preferida no quería decir que ‘La gran ola’, con los esquifes de pesca que se pierden en el oleaje, mientras que la gran muralla de agua coronada por zarcillos en forma de dedos amenaza con engullirnos a ellos y al pequeño monte Fuji en la distancia, pasara desapercibida.

Poco después de su publicación, empezaron a aparecer otras estampas en las que su influencia era palpable.

"Sobre las olas en Kakuda, en el camino a la Isla de Sado", de Utagawa Kuniyoshi (1836).

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«Sobre las olas en Kakuda, en el camino a la Isla de Sado», de Utagawa Kuniyoshi (1836).

2. Hokusai la pintó cuando tenía 70 años

Y, según él mismo dijo, todavía estaba aprendiendo; es más, estaba convencido de que su mejor trabajo estaba por venir.

En unas memorias conmovedoras que escribió a los 76 años, abrió su corazón.

«Desde los 6 (años), tenía una inclinación por copiar la forma de las cosas. A partir de los 50, se publicaron mis imágenes…», refiriéndose a diez volúmenes de dibujos, cada uno con 60 páginas cubiertas con imágenes de todos los temas imaginables: figuras y animales reales e imaginarios, plantas, paisajes marinos, dragones, poetas y deidades… en fin.

Se llamaban «manga», una especie de prototipo de manga moderno, aunque el significado era ligeramente diferente en esa época.

Después de una pausa, le encargaron diez volúmenes más de su manga, y pidió que se hicieran con papel más barato para que sus ideas pudieran difundirse más ampliamente.

Autorretrato de Hokusai a la edad de 83, 1842.

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Autorretrato de Hokusai a la edad de 83, 1842.

Quizás su experiencia anterior produciendo impresiones de celebridades, asequibles y cambiantes con la moda del momento lo hizo consciente del poder de llegar a una amplia audiencia.

«Pero hasta los 70 años, nada de lo que dibujé era digno de mención», continúa diciendo en sus memorias.

A los «73 años pude desentrañar el crecimiento de plantas y árboles, y la estructura de aves, animales, insectos y peces. Por lo tanto, cuando cumpla 80 años, espero haber progresado cada vez más, y en los 90, profundizar en el principio subyacente de las cosas, para que a los 100 años haya alcanzado un estado divino en mi arte.

«Así, a los 110, cada punto y cada trazo será como si estuviera vivo».

Termina diciendo: «Aquellos que viven lo suficiente, dan testimonio de que estas palabras no resultan falsas». 

Y luego firma, con su nombre, seguido de la descripción «Anciano, loco por la pintura».Ese «anciano, loco por la pintura» estaba sumamente en forma y activo. A los 80 años aceptó una invitación para pintar olas en Obuse, 240 km al norte de Edo. Caminó toda la distancia.

Pero no pudo cumplir su anhelo de seguir pintando hasta los 110. Murió en 1849, a los 89 años, sin sospechar cuán grande era el destino que le esperaba a su gran ola.

3. Es más que japonesa

‘La gran ola’ de Hokusai sólo llegó a costas ajenas 18 años después de su muerte, y más de 35 después de que él la creara, pues Japón estuvo aislado durante dos siglos.

Desde 1640, el país se había cerrado en gran medida al mundo y solo se permitía una interacción limitada con China y Holanda.

Aunque los foráneos no podían entrar en Japón, las cosas extranjeras sin duda podían hacerlo, algo que se ve claramente en ‘La Gran Ola’.

Está impresa en papel de morera japonés tradicional en sutiles tonos de amarillo, gris y rosa. Pero el color que domina es un azul intenso y profundo… un azul que no era japonés.

azul de Prusia

Fue el primer pigmento sintético moderno y mucho menos propenso a desvanecerse que otros azules tradicionales.

Es el azul de Prusia, inventado a medio mundo de distancia, en Alemania, 130 años antes de que rompiera la ola de Hokusai.

Ese color nos muestra que Japón tomaba de Europa lo que quería con absoluta confianza.

Es más: la serie de la que formaba parte ‘La gran ola’ se promocionó al público en parte sobre la base de ese azul exótico y hermoso, apreciado por su extrañeza.

Y esa no fue la única importación que Hokusai aprovechó.

Con la perspectiva matemática que había aprendido de los grabados europeos traídos por los comerciantes holandeses, empujó el monte Fuji al fondo de la escena.

'La gran ola' dividida en planos

El monte Fuji es como un ancla casi en último plano, con las olas acercándose cada vez más a nosotros.

Así que ‘La gran ola’, apunta en «La historia del mundo en 100 objetos» de la BBC el historiador y exdirector del Museo Británico Neil MacGregor, está lejos de ser esencialmente japonesa, como solemos pensar.

Es una obra híbrida, una fusión de materiales y tecnología europeos con sensibilidad japonesa.

«No es de extrañar que gustara tanto al llegar a Europa. No era un completo extraño, sino un pariente exótico».

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FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Noviembre 2021

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