Los preocupantes cambios que se están produciendo en uno de los lugares con el aire más limpio de todo el planeta.

El aire a mi alrededor se convierte en algo así como polvo de diamante con cada respiración.

Hace frío, pero está despejado en esta ladera de la montaña, en medio de lo que es esencialmente un desierto ártico. El aire extremadamente seco y helado transforma casi instantáneamente la humedad de mi boca y nariz en diminutos y brillantes cristales de hielo.

Estoy parada justo debajo del pico de Zeppelinfjellet, una montaña de 556 m en la península Brøggerhalvøya de Spitsbergen, en Svalbard, el archipiélago noruego en el océano Ártico.

Debajo de mí está Ny-Ålesund, un pequeño asentamiento con una población de 45 personas en invierno y hasta 150 en verano. Es el asentamiento permanente más septentrional del mundo, situado a unos 1.231 km del Polo Norte.

Con la montaña elevándose por un lado y un fiordo por el otro, es un lugar de una belleza impresionante. Es quizás también uno de los mejores lugares del planeta para respirar: situado lejos de las principales fuentes de contaminación en el entorno ártico casi intacto, el aire aquí es uno de los más limpios del mundo.

Los residentes del pueblo son en gran parte científicos que vienen precisamente por este motivo. En 1989, se construyó una estación de investigación en los flancos de Zeppelinfjellet a una altitud de 472 m para ayudar a los investigadores a monitorear la contaminación atmosférica.

Más recientemente, el Observatorio Zeppelin, como se llama la estación de investigación, se ha convertido en un lugar crucial para medir los niveles de gases de efecto invernadero que están impulsando el cambio climático.

Pero también hay señales de que la calidad del aire aquí puede estar cambiando.

De vez en cuando, las corrientes atmosféricas llevan aire desde Europa y Norteamérica a esta parte de Svalbard, trayendo consigo la contaminación de esas regiones. Los investigadores no solo están viendo que aumentan los niveles de ciertos contaminantes, sino que hay signos de nuevos tipos de contaminación transportados por el viento que preocupan a los científicos.

«El Observatorio Zeppelin está ubicado en un entorno remoto y prístino, lejos de las principales fuentes de contaminación», dice Ove Hermansen, científico del Observatorio Zeppelin y el Instituto Noruego de Investigación del Aire.

«Si puedes medirlo aquí, sabes que ya tiene una prevalencia global. Este es un buen lugar para estudiar la atmósfera cambiante».

Fotografía de un paisaje que incluye montañas tomada en las islas Ny-Ålesund, Svalbard y Jan MayenI

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Ny-Ålesund es el asentamiento civil más septentrional del mundo.

La investigación en Ny-Ålesund es una parte crucial de un esfuerzo internacional para mapear el impacto de la humanidad en la atmósfera. Las medidas que toman ayudan a «detectar la línea base de contaminación y calcular la tendencia global en el tiempo», explica Hermansen.

Mediciones preocupantes

Cinco días a la semana, un empleado del Instituto Polar Noruego realiza un ascenso en teleférico al observatorio, donde realizan el mantenimiento, toman muestras de aire y cambian los filtros de los equipos.

Debido a su ubicación remota y su altitud sobre las capas atmosféricas que pueden atrapar la poca contaminación que se produce localmente, el Observatorio Zeppelin es el lugar ideal para ayudar a construir una imagen de lo que sucede en la atmósfera terrestre.

Los sensores del observatorio miden no solo los gases de efecto invernadero, sino también los gases clorados como los CFC, los metales pesados en el aire, los contaminantes organofosforados como los pesticidas y la contaminación típicamente asociada con la quema de combustibles fósiles como los óxidos de nitrógeno, el dióxido de azufre y partículas como el hollín.

Los datos que recopilan luego se agregan a las mediciones tomadas en otros lugares por una red internacional de estaciones para construir un «fondo» global de gases atmosféricos, aerosoles y partículas en la atmósfera, brindando un punto de referencia a partir del cual se mide la contaminación.

«El monitoreo aquí en el observatorio cubre una amplia gama de temas», dice Hermansen, quien ha estado trabajando en el Observatorio Zeppelin durante dos décadas.

«Las toxinas ambientales son particularmente interesantes por sus efectos biológicos y el estado del medio ambiente del Ártico, mientras que las mediciones de los gases de efecto invernadero y los aerosoles son especialmente importantes en un contexto global por su impacto en el cambio climático».

Pero el Observatorio Zeppelin también puede proporcionar una alerta temprana de los cambios que se están produciendo en la atmósfera.

Los niveles de metano en el aire alrededor de Zeppelin, por ejemplo, han aumentado desde 2005 y alcanzaron niveles récord en 2019. Ahora existe una creciente preocupación de que los niveles de emisiones de metano causadas por el hombre amenacen los intentos de limitar la cantidad de calentamiento global.

Diez días después del accidente de la planta de energía nuclear de Fukushima en 2011, se detectaron radionucleidos, producidos por el reactor de fisión de la planta, en la atmósfera de Zeppelinfjellet. Eso reveló que estas partículas radiactivas estaban siendo transportadas miles de kilómetros a través de la atmósfera en solo unos pocos días.

Los investigadores de Zeppelin también han observado picos en los niveles de sulfato, partículas y metales como el níquel y el vanadio en el aire alrededor de Ny-Ålesund durante los meses de verano debido al creciente número de cruceros que visitan la zona.

También han detectado altas concentraciones de partículas «envejecidas» entre marzo y mayo de cada año, ya que los patrones climáticos transportan contaminación de otras partes de Europa y Asia.

A medida que el hollín se mueve a través de la atmósfera, por ejemplo, sufre una reacción química que hace que las partículas sean más reactivas y aumenta su toxicidad.

Las fundiciones industriales en la península de Kola, en Rusia, también producen picos ocasionales en metales como níquel, cobre, zinc y cobalto en el aire cuando el viento sopla en la dirección equivocada durante el invierno y la primavera.

El lado positivo

Pero no todo son malas noticias. También han visto disminuir los niveles de metales pesados como el plomo y el mercurio, en gran parte debido al endurecimiento de las normas sobre la quema de desechos y la industria.

Los esfuerzos para reducir el uso de pesticidas organofosforados, que pueden pasar al aire cuando se rocían en los campos, también han provocado una disminución gradual en la cantidad de estos químicos que se detectan en la atmósfera alrededor del Ártico.

Un teleférico

FUENTE DE LA IMAGEN – ANNA FILIPOVA. Los investigadores deben tomar un teleférico desde el pueblo para llegar al observatorio en la montaña, que tiene la ventaja de una vista impresionante durante el viaje.

Más recientemente, los investigadores han notado niveles crecientes de microplásticos en muestras de nieve en regiones remotas del Ártico, lo que sugiere que pueden haber sido transportados allí por aire. Eso ha llevado a los investigadores de Zeppelin a monitorear la atmósfera y la nieve que cae allí en busca de microplásticos.

«Partículas micro plásticas muy pequeñas pueden viajar distancias considerables por aire, de manera similar a otras partículas que ya medimos en Zeppelin», dice Dorte Herzke, investigadora principal del Instituto Noruego de Investigación del Aire.

«Lo que es diferente para los microplásticos es que están completamente hechos por el hombre, consisten en polímeros muy duraderos y contienen una amplia mezcla de productos químicos, muchos de los cuales son tóxicos. Nos preocupa que las partículas de microplásticos puedan transportar productos químicos al Ártico que de otro modo no podrían llegar allí, lo que podría causar daños a los frágiles ecosistemas».

Sin embargo, si bien estas intrusiones de otras partes del mundo ocasionalmente contaminan el aire en este rincón del Ártico, aún permanece lejos de la peor contaminación que los humanos liberan a la atmósfera.

Hay otros lugares que también están entre los más limpios: en 2020, los investigadores descubrieron una capa de aire extremadamente prístina sobre el Océano Antártico, directamente al sur de Australia.

Sin embargo, Ny-Ålesund es uno de los pocos lugares que la gente puede visitar y vivir durante un tiempo, incluso si el acceso se limita principalmente a los investigadores científicos.

Ove Hermansen mira por la ventana

FUENTE DE LA IMAGEN – ANNA FILIPOVA. Ove Hermansen ha estudiado la contaminación del aire durante más de 20 años en el observatorio Zeppelin, donde los investigadores también deben estar atentos a los osos polares.

Sorprendentemente, no siempre fue tan limpio.

Entre 1916 y 1962, fue un pueblo minero de carbón, hasta que una explosión mató a 21 obreros, lo que provocó la evacuación y el cierre de la mina. Desde entonces se ha transformado en un lugar donde los datos se extraen del medio ambiente en lugar del carbón.

«Se han llevado a cabo limpiezas regularmente desde la década de 1960, cuando se cerraron las minas, pero lamentablemente todavía queda algo de contaminación tanto en el área minera como en el pueblo», dice Hanne Karin Tollan, asesora de investigación en la base de Ny-Ålesund, que es operada por una empresa propiedad del ministerio noruego de clima y medio ambiente llamada Kings Bay AS.

«Kings Bay, que opera todo el asentamiento de Ny-Ålesund, realizó estudios ambientales para mapear la contaminación en el suelo en el período 2019-2022 para descubrir su alcance y como base para nuevas mediciones de limpieza. Toda la basura, desechos y el suelo contaminado se envía a sitios aprobados en Noruega continental».

¿Cómo se vive ahí?

Mientras los que trabajan en Ny-Ålesund pasan gran parte de su tiempo mirando hacia arriba para ver qué hay en el aire sobre sus cabezas, la vida sobre el terreno en el pueblo es inusual.

Los residentes provienen de todo el mundo, de países como Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Noruega, Japón, Corea del Sur y China, entre otros.

Solo hay dos vuelos semanales desde Longyearbyen, Svalbard, que se ofrecen en un avión de hélice que traquetea hasta los huesos.

El pueblo en sí se compone de unos 30 edificios en forma de cabañas que llevan el nombre de grandes centros urbanos globales: Ámsterdam, Londres, México, Italia, por nombrar algunos. Sirven como un recordatorio de la necesidad de relaciones diplomáticas en este lugar lejos de las multitudes bulliciosas.

Sin embargo, otras formas de conectividad están disponibles de forma menos inmediata: todos los teléfonos móviles y Wi-Fi deben estar apagados.

El pueblo es una zona libre de radio en un intento de mantener las ondas en el área lo más silenciosas posibles, y se requiere un permiso especial para los investigadores que quieran operar cualquier equipo que use transmisiones de radio.

Pulsos de láser verde desde un edificio en Ny-Ålesund

FUENTE DE LA IMAGEN – ANNA FILIPOVA. Los pulsos láser de un instrumento ayudan a monitorear los niveles de aerosoles y otros contaminantes en la atmósfera sobre Ny-Ålesund.

Entre los que aprovechan los cielos despejados y el entorno libre de radiofrecuencias se encuentra la Autoridad Cartográfica de Noruega, que ha construido allí un observatorio de 20 m para ayudar a monitorear los movimientos de la Tierra y su campo gravitatorio.

Las tormentas violentas a menudo sacuden las cabañas, y por la noche el viento se cuela dentro y les quita el calor a los residentes.

Durante mis visitas al pueblo, la mayoría de las noches usaba toda mi ropa exterior (chaqueta, pantalones, ropa interior y de capa intermedia, rematada con una manta) cuando estaba dentro de las cabañas.

El clima extremo es un peligro para todos los que viven y trabajan aquí.

Las temperaturas a menudo están por debajo del punto de congelación y el frío más intenso jamás registrado fue de -37.2 °C en invierno. En marzo de este año, durante una de mis visitas a Ny-Ålesund, las temperaturas alcanzaron un récord mensual de 5,5 °C. El récord anterior fue de 1976 a 5.0 °C.

Solo con estoicismo se puede manejar el acceso remoto, la naturaleza cruda y las duras condiciones junto con largos períodos de oscuridad o luz solar continua. Estuve en la estación científica durante la época más dura del año, la oscura temporada de la noche polar, cuando no hay luz durante meses.

Moverse implicaba usar linternas frontales y aprovechar la luz de luna. Una joven estudiante de doctorado italiana que conocí caminaba sola con 2 o 3 metros de visibilidad, enfrentando fuertes vientos y nieve, solo para poder cambiar los filtros de algunos instrumentos.

Pero la oscuridad también ofrece fantásticas vistas de la aurora boreal moviéndose como un fantasma por el cielo.

El acecho de los osos

Hay otros peligros más allá de la oscuridad y el frío para los investigadores que se aventuran en esta época del año.

Svalbard es el hábitat natural del oso polar y, a lo largo de los años, se han visto osos cerca del asentamiento, incluso atravesándolo.

Como resultado, la comunidad tiene la regla de que nadie puede cerrar con llave las puertas de ningún edificio en caso de que aparezca un oso y haya una necesidad urgente de refugio.

«Tienes que adaptarte y trabajar alrededor de los osos polares, no al revés», dice Christelle Guesnon, una de las investigadoras que trabaja en el Observatorio Zeppelin para el Instituto Polar Noruego.

«A los osos les gusta seguir el río y, a menudo, toman la carretera entre el asentamiento de Ny-Ålesund y el observatorio Zeppelin. Sucede con bastante frecuencia que estamos arriba en el observatorio y pasa un oso polar. Luego esperamos hasta que el oso se haya ido».

Después de las 16:30, el cierre de la jornada laboral, la pequeña comunidad tiende a retirarse a sus casas.

Desprovistos de comunicación instantánea y contacto móvil, aquí se confía en haber quedado más temprano con alguien para cualquier socialización. El comedor del pueblo es el único lugar donde la gente se reúne para socializar espontáneamente durante el almuerzo y la cena, intercambiando historias sobre la aurora boreal y la vida silvestre que encontraron.

Muchas de esas historias compartidas dan testimonio de los cambios que están ocurriendo en este remoto ecosistema ártico.

Leif-Arild Hahjem, quien ha trabajado durante muchos años en Ny-Ålesund como ingeniero del Instituto Polar Noruego, me dijo que ha estado en la zona desde 1984 y ha visto cambios drásticos en el paisaje circundante.

Persona mirando un instrumento fuera de una estación de investigación.

FUENTE DE LA IMAGEN – ANNA FILIPOVA. Los instrumentos repartidos por la estación de investigación se utilizan para realizar mediciones frecuentes y es necesario cambiar sus filtros.

«El fiordo al lado del asentamiento estaba congelado en ese entonces, podías ir con una moto de nieve, pero desde 2006 o 2007 ya no está congelado», dice. «El asentamiento está rodeado de muchos glaciares que se están volviendo más pequeños y la mayor parte se debe al aumento de las temperaturas».

Rune Jensen, directora del Instituto Polar Noruego en Ny-Ålesund, dice con algo de tristeza que en la década de 1980 todavía se creía que un área conocida como Blomstrandhalvoya, cerca de Ny-Ålesund, era una península, pero como el glaciar se ha retirado en las últimas décadas, se ha convertido en una isla, aislada del continente.

«Hoy, experimentamos los efectos de un Ártico más cálido en varias áreas», dice.

«Por ejemplo, el aumento de la afluencia de agua más cálida del Atlántico altera todo el ecosistema en el fiordo a las afueras de Ny-Ålesund. Afecta incluso a los osos polares, que se ven obligados a adaptar su dieta. Anteriormente solían capturar focas en el mar congelado. Ahora vemos un gran aumento en el número de osos polares que se alimentan de huevos de nidos de aves marinas y capturan focas de la tierra».

En el cielo y el paisaje, los residentes de Ny-Ålesund son testigos de las características distintivas de nuestro mundo en constante cambio.

Por ahora, sin embargo, aún pueden respirar profundamente sabiendo que el aire que inhalan es un recurso escaso y precioso.

*Anna Filipova es una fotógrafa ambiental y periodista residente en el Ártico. Se la puede encontrar tuiteando en @Anna_Filip. Esta historia hizo con el apoyo del Instituto Judith Neilson, de Periodismo e Ideas, y originalmente se produjo y publicó en inglés para BBC Future.

Imagen de portada: ANNA FILIPOVA

FUENTE RESPONSABLE: Anna Filipova; BBC Future. 16 de agosto 2022

Medio ambiente/Ciencia/Contaminación del aire

 

 

La extraordinaria inundación en el Valle de la Muerte, un evento que puede ocurrir «una vez cada 1.000 años».

Un hecho muy inusual sucedió en el desértico Valle de la Muerte.

Las precipitaciones en los últimos días fueron tan intensas en este parque nacional ubicado en los estados de California y Nevada (EE.UU.) que provocaron una gran inundación y unas mil personas quedaron varadas, la mitad de ellas visitantes y la otra mitad trabajadores.

Pero lo llamativo fue la cantidad de agua que cayó el fin de semana en Furnace Creek, donde se encuentra la oficina central del Valle de la Muerte, en un lapso de tres horas: 37,1 milímetros. Eso prácticamente equivale a lo que llueve en todo un año de promedio en este lugar, según dijo el Servicio de Parques Nacionales (NPS, por su sigla en inglés).

«La fuerte lluvia que causó las inundaciones devastadoras en el Valle de la Muerte fue un evento extremadamente raro, que ocurre una vez cada 1.000 años», señaló Daniel Berc, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos.

El especialista aclaró que no es que suceda exactamente cada 1.000 años, sino que «hay un 0,1% de probabilidad de que ocurra en cualquier año».

REUTERS. Las carreteras internas del parque quedaron bloqueadas y destruidas.

El desastre climático provocó daños generalizados en el Valle de la Muerte y el cierre de todas las carreteras internas. Además, unos 60 autos quedaron varados, informó el NPS.

«El Valle de la Muerte es un lugar increíble de extremos», dijo el superintendente del parque, Mike Reynolds, en una nota publicada por el NPS.

«Es el lugar más cálido del mundo y el lugar más seco de América del Norte. La inundación de 1.000 años de esta semana es otro ejemplo de este ambiente extremo. Con modelos de cambio climático que predicen tormentas más frecuentes e intensas, ¡este es un lugar donde puedes ver el cambio climático en acción!», añadió.

El Valle de la Muerte, en el desierto del Mojave, se encuentra en su punto más profundo a 86 metros por debajo del nivel del mar y ha registrado temperaturas máximas de 56,7 ºC. Esa marca la consiguió el 10 de julio de 1913 y jamás fue superada en el mundo.

Un hombre y una mujer atraviesan una calle inundada en el Valle de la Muerte.

FUENTE DE LA IMAGEN – JOHN SIRLIN/REUTERS

Unas 1.000 personas quedaron varadas en el Valle de la Muerte debido a las copiosas lluvias.

Este valle fue habitado por al menos 1.000 años por la tribu de los Timbisha.

Su nombre se lo pusieron los aventureros que se atrevieron a cruzarlo a principios del siglo XIX, atraídos por la fiebre del oro.

En 1994 fue declarado parque nacional -es el más grande del país después de los de Alaska- y cada año lo visitan más de un millón de personas.

Imagen de portada: REUTERS. La cantidad de agua que cayó casi iguala el récord de 37,3 milímetros.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. Hace 4 horas.

Clima extremo/EE.UU./Medio Ambiente/Cambio climático/Ciencia

 

 

 

La operación secreta de relaciones públicas que tuvo lugar hace 30 años para negar el cambio climático (y cuyas consecuencias estamos pagando).

Hace treinta años, se cocinó un audaz plan para persuadir al público de que el cambio climático no era un problema.

Una reunión, poco conocida, entre algunos de los mayores actores industriales de Estados Unidos y un genio de las relaciones públicas forjó una exitosa estrategia cuyas devastadoras consecuencias están a nuestro alrededor.

A principios del otoño de 1992, E. Bruce Harrison, considerado como el padre de las relaciones públicas medioambientales, se paró en una sala llena de líderes empresariales y lanzó una propuesta que se ha convertido en una pesadilla para los ambientalistas y que perdura hasta hoy.

Estaba en juego un contrato por valor de medio millón de dólares al año. El cliente era la Coalición Global por el Clima (GCC, por sus siglas en inglés), en la que estaban las industrias del petróleo, el carbón, el acero, el ferrocarril y las automotrices. El grupo buscaba un socio en materia de comunicación para cambiar el discurso sobre el cambio climático.

Don Rheem y Terry Yosie, dos de los miembros del equipo de Harrison presentes aquel día, compartieron con la BBC sus historias, por primera vez.

«Todo el mundo quería hacerse con la cuenta de la Coalición Global por el Clima», relató Rheem, «y ahí estaba yo, justo en medio».

Cambio de aires

La GCC había sido concebida sólo tres años antes, como un foro para que sus miembros intercambiaran información y presionaran a los responsables políticos para frenar iniciativas que buscaran reducir las emisiones de combustibles fósiles.

Aunque los científicos avanzaban rápidamente en la comprensión del cambio climático, y su importancia en la agenda política era cada vez mayor, en sus primeros años la Coalición no estaba preocupada. 

En la Casa Blanca estaba George Bush padre, un antiguo empresario petrolero y, como dijo un alto miembro del grupo a la BBC en 1990, su mensaje sobre el clima era el mensaje de la GCC.

Una fotografía del exvicepresidente de EEUU, Al Gore

La cumbre de Río de Janeiro y la llegada de Al Gore a la Casa Blanca, un ecologista comprometido, en 1992 disparó las alarmas de la GCC.

En el horizonte no se vislumbraban regulaciones que obligaran a disminuir emisiones de gases contaminantes.

Pero todo cambió en 1992. En junio, en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro (Brasil), la comunidad internacional creó un marco para la acción climática, y las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre de ese año llevaron a Al Gore, un comprometido ecologista, a la Vicepresidencia. Estaba claro que la nueva administración intentaría regular los combustibles fósiles.

La GCC reconoció que necesitaba ayuda en materia de comunicación estratégica y sacó a concurso para contratar a una empresa de relaciones públicas.

Aunque pocos fuera del mundo de las relaciones públicas habían oído hablar de Harrison o de la empresa que dirigía desde 1973, éste tenía en su haber una serie de campañas para algunos de los mayores contaminantes de EE.UU.

El experto trabajó para la industria química desacreditando las investigaciones sobre la toxicidad de los pesticidas; para la industria del tabaco, y recientemente había realizado una campaña contra el endurecimiento de las normas que buscaban limitar las emisiones contaminantes producidas por los fabricantes de automóviles. Harrison había creado una empresa considerada una de las mejores.

«Era un maestro en lo que hacía», aseguró la historiadora de los medios de comunicación Melissa Aronczyk, que entrevistó a Harrison antes de que muriera en 2021.

Armando el equipo

Para hacerse con el contrato de la GCC, Harrison reunió un equipo de profesionales de las relaciones públicas, tanto experimentados como novatos. Entre ellos estaba Don Rheem, que no tenía credenciales en el sector, pero había estudiado ecología antes de convertirse en periodista medioambiental.

Una refinería estadounidense

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Las grandes industrias contaminantes formaron la Coalición Global por el Clima (GCC), con el fin de detener cualquier regulación medioambiental.

«Pensé: ‘Vaya, esta es una oportunidad para tener un asiento en primera fila en probablemente uno de los temas más urgentes de política científica y política pública a los que nos enfrentamos», dijo Rheem, al rememorar lo que pensó cuando recibió una oferta para trabajar con la GCC.

Por su parte, Terry Yosie, que acababa de ser contratado por el Instituto Americano del Petróleo, del que terminó convirtiéndose en vicepresidente, recordó que Harrison comenzó su discurso recordando a la audiencia que él fue decisivo en la lucha contra las reformas al sector del automóvil. Algo que logró al replantear el tema.

El «gurú de las relaciones públicas» propuso una estrategia para vencer a quienes ahora buscaban tomar medidas a favor del medioambiente. La receta incluía convencer al público de que los datos científicos sobre el cambio climático no eran confiables y que, además del medio ambiente, los políticos debían tener en cuenta cómo, de acuerdo con la GCC, las medidas contra los gases contaminantes perjudicarían a los empleos, el comercio y a los precios.

La jugada se llevaría a cabo a través de una amplia campaña en los medios de comunicación, en la cual no solo se publicarían artículos de opinión, sino que se contactaría directamente a periodistas para convencerlos de que el cambio climático no era una amenaza.

«Muchos periodistas estaban luchando con la complejidad del tema. Así que yo escribía notas para que los periodistas pudieran leerlas y ponerse al día», admitió Rheem.

La CCG lazó una amplia gama de publicaciones que iban desde cartas, folletos brillantes y boletines mensuales, donde se ponía en duda que el calentamiento global fuera consecuencia de la contaminación industrial y que supusiera un riesgo. La jugada permitió que la empresa de Harrison fuera citada en 500 ocasiones en los medios de comunicación en un año.

Logrando los objetivos

En agosto de 1993, Harrison hizo un balance de los progresos realizados en otra reunión con el GCC.

«La creciente concienciación sobre la falta de datos científicos corroborables ha hecho que algunos en el Congreso detengan las nuevas iniciativas», declaró en una reunión, aseguró Yosie a la BBC.

Un folleto elaborado por la empresa de Harrison

Extracto de un folleto elaborado por la empresa de Harrison para la GCC en 1994 y que sostiene el efecto invernadero es un «fenómeno natural producido por los gases atmosféricos de origen natural y que a la fecha no hay pruebas que indiquen que el clima ha cambiado como resultado de la acción humana».

«Los activistas que advierten sobre el ‘calentamiento global’ han reconocido públicamente que han perdido terreno en el ámbito de la comunicación durante el último año», dijo Harrison en esa ocasión, en la cual aconsejó a sus clientes ampliar la ofensiva recurriendo a otras voces.

«Los científicos, los economistas, los académicos y otros expertos de renombre tienen más credibilidad ante los medios de comunicación y el público en general que los representantes de la industria», apuntó.

Aunque la mayoría de los científicos estaban de acuerdo en que el cambio climático provocado por el hombre era un problema real que requería medidas, un pequeño grupo sostenía que no había motivo de alarma. El plan también preveía pagar a estos escépticos para que dieran discursos o escribieran artículos de opinión -unos 1.500 dólares por artículo- y en organizar giras por los medios de comunicación, para que aparecieran en las televisiones y radios locales defendiendo sus tesis.

«Mi función era identificar las voces que no estaban en la corriente principal y darles un espacio», admitió Rheem. «Había muchas cosas que no conocíamos en ese momento. Y parte de mi papel era destacar lo que no sabíamos».

Rheem recordó que los medios estaban ávidos por tener otras perspectivas distintas a las que sostenían que avanzábamos hacia una crisis ambiental.

La portada de un folleto redactado por Harrison

Harrison era «un maestro en lo que hacía», aseguró la historiadora Melissa Aronczyk, que compartió esta portada de un folleto del experto con la BBC.

«Los periodistas buscaban activamente a voces que estuvieran en contra del cambio climático. Lo que hacíamos era alimentar un apetito que ya existía», comentó.

Muchos de estos escépticos o negacionistas han rechazado que la financiación de la GCC y de otros grupos industriales haya influido en sus opiniones. Pero los científicos y ecologistas que defendías la existencia del cambio climático se encontraron con una campaña que les resultó difícil de igualar.

«La Coalición sembró la duda por todas partes y los ecologistas no sabían realmente cómo responder», recordó el activista medioambiental John Passacantando.

«Lo que sabían los genios de las relaciones públicas que trabajaban para las petroleras era que si dices algo suficientes veces, la gente empezará a creerlo», sentenció.

Una nefasta victoria

En un documento allá 1995, que Melissa Aronczyk dio a la BBC, Harrison escribió que la «GCC ha logrado cambiar el rumbo de la cobertura de la prensa sobre el cambio climático, contrarrestando eficazmente el mensaje de eco catástrofe, gracias a la tesis de la falta de consenso científico sobre el calentamiento global».

Un folleto de la Coalición Global por el Clima

Un folleto de la Coalición Global por el Clima que dice: «A la hora de comunicar, hay que hacer hincapié en las dudas que hay en el ámbito científico sobre el cambio climático».

Se habían sentado las bases para la mayor campaña de la industria hasta la fecha: oponerse a los esfuerzos internacionales para negociar la reducción de emisiones en Kioto, en Japón, en diciembre de 1997. Para entonces, había consenso entre los científicos de que el calentamiento provocado por el hombre era detectable. Pero el público estadounidense seguía dudando.

Hasta el 44% de los encuestados en un sondeo de Gallup creía que los científicos estaban divididos. La antipatía del público facilitó que EE.UU. nunca aplicara el Protocolo de Kioto. Fue una gran victoria para la GCC.

«Creo que Harrison estaba orgulloso del trabajo que hizo. Sabía lo importante que había sido para cambiar la dirección del debate sobre el calentamiento global», afirmó Aronczyk.

El mismo año de la negociación de Kioto, Harrison vendió su empresa. Rheem decidió que las relaciones públicas no eran la carrera adecuada, mientras que Yosie pasó a otros proyectos medioambientales. Mientras tanto, el GCC empezó a desintegrarse, ya que algunos miembros se sintieron incómodos con su línea dura. Pero sus tácticas y, sobre todo, las dudas estaban ya arraigadas y sobrevivirían a sus creadores. Tres décadas después, las consecuencias están a nuestro alrededor.

«Creo que es el equivalente moral de un crimen de guerra», aseveró el ex vicepresidente Gore sobre los esfuerzos de las grandes compañías petroleras para bloquear cualquier tipo de legislación y medidas a favor del medioambiente y contra la contaminación.

Foto de Don Rheem

Don Rheem dejó el mundo de las relaciones públicas y ahora un consultor en materia de trabajo y liderazgo.

«Estoy convencido de que, en muchos sentidos, es el crimen más grave desde la II Guerra Mundial. Las consecuencias de lo que han hecho son casi inimaginables», agregó quien aspiró a la Presidencia de EE.UU. en el año 2000.

«¿Haría algo diferente? Es una pregunta difícil de responder», admitió Rheem, quien se justificó diciendo que estaba «muy abajo» en la línea de mando de la GCC.

Sin embargo, insistió en que las investigaciones científicas sobre el clima eran demasiado inciertas en la década de los 90 como para justificar «acciones drásticas», y que los países en desarrollo -sobre todo China y Rusia- han sido en última instancia los responsables de las décadas de inacción en materia climática, y no la industria estadounidense.

«Es muy fácil crear una teoría conspirativa sobre la intención realmente perniciosa de la industria de detener por cualquier regulación. Personalmente, no vi eso», dijo, al tiempo que agregó: «Era muy joven… Sabiendo lo que sé hoy, ¿habría hecho algunas cosas de forma diferente? Quizás, probablemente».

Imagen de portada:

FUENTE RESPONSABLE: Jane McMullen. BBC News. 27 de julio 2022

Cambio climático/Medio Ambiente/Ciencia/Contaminación del aire.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cómo el gas que enriqueció a Países Bajos dejó ciudades y pueblos en ruinas.

El gas que enriqueció a Países Bajos ha dejado ciudades y pueblos en ruinas.

La extracción de este rico recurso en la región de Groningen, en el norte del país, ha provocado miles de terremotos y ha reducido barrios enteros a sitios en construcción que parecen zonas de desastre. Estaba previsto que los trabajos de extracción finalizaran en 2024, pero ahora la guerra en Ucrania puede hacer que esta esperanza se desvanezca.

Canales serpenteantes, un molino de viento clásico y tulipanes en flor. Overschild es como cualquier otro pueblo holandés, hasta que te das la vuelta para mirar las casas.

Calle tras calle, las casas muestran las cicatrices. Incluso el campanario de la iglesia del siglo XIX presenta una herida en forma de rayo.

Las grietas atraviesan las paredes de piedra y las baldosas del piso, las casas han sido reforzadas y apuntaladas por enormes vigas de madera, un camión de una empresa de construcción está estacionado a la entrada de casi todas las casas.

El 80% de este pueblo debe ser demolido por completo ya que las casas se consideran demasiado inseguras para ser ocupadas.

«Nos han tratado mal. Somos básicamente una colonia de Países Bajos. Se llevan toda la riqueza y apenas recibimos nada a cambio», declara Coert Fossen, presidente del Groningen Earth Movement.

Cambios

La extracción de gas ha causado más de 1.000 terremotos desde que Exxon Mobil y Shell comenzaron las perforaciones aprobadas por el gobierno en 1963.

Casa dañada

Las paredes de algunas propiedades están reforzadas, mientras que otras son demasiado peligrosas para vivir en ellas.

Las últimas estimaciones oficiales encontraron que el Estado holandés había ganado US$442.000millones gracias a este sitio desde 1965.

Mientras cruzamos un puente, Coert nos explica que la extracción de gas de la arenisca ha provocado que la tierra se mueva.

Algunos de los canales que una vez fluían de este a oeste cambiaron de dirección. Incluso se han visto vacas corriendo en busca de refugio cuando se produce un temblor.

Él sonríe, pero me asegura que estas no son solo leyendas urbanas.

Desplazados

Nos acercamos a un nuevo barrio, que brinda alojamiento para cientos de desplazados internos en Países Bajos.

Coert dice que hay cuatro o cinco de estas urbanizaciones temporales en cada pueblo.

Overschild

En el pueblo de Overschild, muchas casas han quedado reducidas a escombros.

«Como las casas de la gente están siendo desmanteladas o reparadas, se mudan aquí. El riesgo es que durante un terremoto sus viviendas podrían colapsar».

Coert es él mismo una de las cientos de miles de víctimas. En 2012, estaba en su casa cuando la silla en la que estaba sentado comenzó a temblar. Por encima de él, podía escuchar las vigas de madera que sostenían la estructura de su casa crujiendo.

Más de una década después, la extracción no ha cesado y el gobierno holandés ha designado a cientos de hogares como extremadamente inseguros, y los residentes luchan contra un sistema que sienten que ha funcionado en su contra incluso por una compensación básica.

Presión

Además de esta batalla, todas las víctimas comparten la misma incredulidad de que se siga extrayendo gas de sus tierras. Quieren saber por qué se antepuso la riqueza de una nación a la salud de sus ciudadanos.

Se lo preguntamos a Hans Vijlbrief, ministro de industrias extractivas.

«Si preguntas cómo podía pasar esto en Países Bajos… la gente no se lo creía. La gente en las altas esferas tenía problemas para creer esto», admite, refiriéndose a los terremotos iniciales y los daños que causaron en 2012.

«Esto solía ser algo de lo que estábamos muy orgullosos. Fue algo grande. Nos hicimos ricos gracias a ello. Si quieres una explicación de cómo podría suceder esto en este país, creo que aquí está».

Casa agrietada

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. El campo de gas de Groningen está programado para cerrar entre 2023 y 2024.

Pero el conflicto en Ucrania está obligando a los gobiernos a reconsiderar su dependencia del petróleo y el gas rusos.

Junto con el aumento del costo de la energía, existe una creciente presión dentro de Europa para aprovechar las reservas más cerca de casa.

Quienes pensaban que el final estaba a la vista se enfrentan a más incertidumbre.

Muchos residentes quieren garantías de que el cierre planeado seguirá adelante.

Hans Vijlbrief no se las dará.

«Si buscas garantías, deberías ir a un concesionario de autos usados. La presión sobre mí, sobre el gobierno, es enorme… seamos honestos, hay intereses muy grandes que me presionan para que vuelva a abrir el grifo. Por así decirlo, pero no lo haré porque es sencillamente inseguro, es peligroso».

«Nos hizo más viejos»

La antigua casa de Jannie y Bart Schrage no pudo salvarse.

Jannie y Bart Schrage

Jannie y Bart Schrage dicen que la situación ha tenido un impacto perjudicial en su salud.

Jannie nos muestra dónde surgieron las grietas en su piso de baldosas, debajo de la ventana delantera, a lo largo de la pared. Los inspectores oficiales no podían garantizar que su casa sobreviviría a otro gran terremoto.

«Nos hizo más viejos. Mucho estrés. Problemas cardíacos… nos han quitado la alegría. Y estamos tratando de ponernos de pie otra vez, pero es difícil porque ves que sucede a tu alrededor una y otra y otra vez».

Es una historia familiar que hemos escuchado de muchas familias en esta zona. Jannie y Bart nos muestran carpetas llenas de evidencia de las batallas contra un sistema burocrático que sienten que está diseñado para obstaculizar en lugar de ayudar en su búsqueda de compensación.

En muchos casos, la gente ha recurrido a sus propios ahorros para vivir en un hogar seguro.

Esta inseguridad y la batalla interminable por el reconocimiento de sus derechos ha tenido un grave impacto en su salud mental.

Tom Postmas, profesor de psicología social en la Universidad de Groningen, nos contó sobre un estudio reciente que encontró que aproximadamente 16 personas al año mueren prematuramente en esta zona de Groningen debido al estrés causado por los terremotos.

Se descubrió que todos los que mueren antes de tiempo han sufrido daños en sus hogares.

«Hay tanta riqueza por obtener, es como una bonanza, por lo que la gente se siente bastante impotente para detener esto».

Pero algunas personas que se oponían a cualquier extracción más allá de 2023 han cambiado de opinión debido a la guerra en Ucrania y al aumento de los precios de la energía.

Muchos sienten la presión de aceptar más incertidumbre.

Extracción

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES. Originalmente el proyecto de extracción de gas debería finalizar en 2024, pero dada la necesidad de conseguir gas por otros medios, la fecha no está tan clara.

Gerry Bulthuü está alquilando en uno de los vecindarios temporales, esperando que se construya su nueva casa resistente a los terremotos.

«Por un lado, no quieres dejar a la gente en una mala posición, por otro lado, no queremos más terremotos».

De vuelta en el epicentro, la lucha de Coert Fossen para que se sellen los pozos está alimentada por una sensación de injusticia.

«Me enfurece porque hay un gobierno que permite que las empresas destruyan las casas, las propiedades de las personas y no solo eso sino su forma de vida».

Imagen de portada: La extracción de gas en la región de Groningen, en el norte de Holanda, ha causado durante años terremotos que han hecho que las viviendas sean inseguros.

FUENTE RESPONSABLE: Anna Holligan & Kate Vandy BBC News. 21 de julio 2022.

Holanda/Sociedad/Industria petrolera/Medio ambiente/Salud

 

 

 

Un jubilado de 92 años patenta un aerogenerador eólico que genera tres veces más electricidad que uno normal.

Los aerogeneradores se encuentran en constante desarrollo para hacerlos más eficientes. Las grandes empresas, con muchos ingenieros, están trabajando en ello día a día, y ahora les ha salido un competidor: Horst Bendix, de Leipzig.

Horst Bendix, de 92 años, ha desarrollado un modelo mejorado que afirma es hasta tres veces más eficiente que las turbinas eólicas actuales.

Horst ha desarrollado un aerogenerador completamente diferente que afirma es más potente y eficiente que los modelos convencionales.

Horst Bendix trabajó como jefe de investigación y desarrollo en el fabricante de maquinaria pesada Kirow, con sede en Leipzig, hasta su jubilación en 1995. Allí era el hombre de la maquinaria pesada, diseñando grúas y excavadoras de lignito.

La instalación de turbinas que alcancen mayores rendimientos que las actuales y que, por tanto, requieran menos espacio, podría ser un gran avance para los problemas que actualmente tiene la energía eólica en algunas de sus ubicaciones.

Horst Bendix confía en el viento de gran altitud para su actual diseño de aerogenerador.

Te lleva a alturas de más de 200 m. El beneficio es un mayor rendimiento energético. Los vientos a gran altura son más fuertes y constantes, lo que puede hacer que la «cosecha de viento» sea más productiva.Horst Bendix.

El nuevo prototipo de la llamada turbina eólica de gran altitud difiere del diseño de los aerogeneradores convencionales: La habitual torre de una sola pieza que tienen las turbinas actuales se sustituye en el aerogenerador Bendix por una construcción de tres patas formada por una columna vertical y dos columnas de soporte. Además, ya no hay un solo generador en la parte superior de la góndola, sino varios funcionando en la parte inferior de la turbina.

¿Y qué tienen de diferente la turbina eólica de Bendix?

Dio la vuelta por completo a la estructura clásica: el aerogenerador actual consiste en una torre en la que hay una góndola giratoria con el cubo del rotor sobre el que se asientan las palas del rotor. El generador de energía está instalado en la góndola y todo el sistema se asienta sobre una base sólida. Sin embargo, estos sistemas tienen que enfrentarse a un problema grave: las fuerzas de flexión.

El viento actúa sobre el rotor con una fuerza considerable, muchas toneladas. Como resultado, la torre se dobla y tiene que soportar esta flexión y requiere un gran momento de resistencia sobre el suelo.

Cuanto más alta sea la torre más fuertes son las fuerzas de flexión. Esto aumenta el riesgo de inestabilidad y daño a la estructura del material.

Horst Bendix reemplaza la torre en su sistema con una construcción de trípode que consta de una columna vertical y dos columnas de soporte.

Y hay otra innovación: el generador ya no está ubicado en la góndola, sino que varios se colocan debajo, al pie del sistema. La energía eólica se dirige de arriba abajo a estos generadores a través de un sistema de correas.

La ventaja de la construcción es obvia: se ha resuelto el problema de las fuerzas de flexión. Debido a que los generadores están ubicados en la parte inferior, se elimina el peso de la cabeza de la torre. Esto significa que puede llegar fácilmente a regiones más altas donde hay mucho más viento. Y eso a su vez significa un rendimiento mucho mayor. Además, toda la torre gira automáticamente con la dirección del viento.

Se puede triplicar la energía de un solo aerogenerador.

Los expertos también creen que la nueva turbina eólica tiene grandes posibilidades de éxito. El experto en energía eólica Frank Zeulner, que ya ha planificado y construido varios parques eólicos en todo el mundo, afirma:

Con un sistema tan grande con una altura de buje tan grande, puedes cosechar más de 20 a 30 gigavatios hora por año. Con uno convencional, por ejemplo, diez. El rendimiento podría ser del doble al triple.

Al reducir la carga en la cabeza de la torre por la ausencia de un generador pesado, la turbina es también mucho más estable, ya que se eliminan las elevadas fuerzas de flexión de las turbinas convencionales.

Por supuesto, esto me asegura poder llegar fácilmente a las regiones más altas, donde hay mucho más viento. Y eso, a su vez, significa mucho más rendimiento. Frank Zeulner.

La patente está ahí, el prototipo aún no.

La turbina eólica de gran altitud de Horst Bendix ya está patentada.

Espera que él mismo lo experimente, que acierte con la tecnología de sus turbinas eólicas.

Todavía no existe un prototipo de su turbina eólica de gran altura, pero se han mantenido las primeras conversaciones con los interesados que quieren construir una turbina de prueba. Ya sabemos dónde valdría la pena y sería posible construirlo «sin conflicto».

Imagen de portada: WISSEN

FUENTE RESPONSABLE: Ecoinventos. Green Technology. 20 de julio 2022.

Sociedad/Energía eólica/Medio Ambiente/Inventos

Ola de calor y colapso climático: nuevas imágenes de la NASA revelan el impacto en glaciares.

Un estudio muestra que entre noviembre del 2021 y enero del 2022 las cordilleras de los Andes perdieron casi 90% de la nieve.

El mundo entero se alarma por el colapso climático con temperaturas agobiantes, incendios forestales y el derretimiento de los glaciares que ya no se avecinan, suceden. Esto mostró la NASA con una serie de imágenes satelitales que demuestran que entre noviembre del 2021 y enero del 2022 las cordilleras de los Andes perdieron casi 90% de su nieve.

Este miércoles la NASA publicó en su sitio oficial imágenes tomadas desde el satélite Landsat 8 que muestran lo rápido que la ola de calor eliminó la nieve de un grupo de glaciares ubicados a unos 50 kilómetros al este de San Fernando, Chile. Son imágenes registradas entre el 28 de noviembre de 2021 y el 15 de enero de 2022.

28 de noviembre de 2021 (Foto: NASA)

15 de enero de 2022 (Foto: NASA)

Imagen de portada:La cordillera de los Andes, alterada por el calentamiento global. (National Geographic)

FUENTE RESPONSABLE: Rosario 3. Argentina. 20 de julio 2022

Sociedad/Cambio climático/Medio ambiente/Deshielo.

 

 

 

La industria termosolar como motor económico en España.

Qué es y cómo funciona la energía termosolar en la que España es líder mundial.

Somos el país con más centrales de energía termosolar concentrada en activo y representa el 30% de la capacidad instalada mundial.

Si te preguntas qué es la energía solar concentrada, en los próximos apartados te lo explicaremos en profundidad. También te hablaremos del caso de España, que es uno de los países de la UE donde esta tecnología está más presente y en la que es líder a nivel mundial de capacidad instalada en funcionamiento.

¿Qué es la energía solar concentrada?

La tecnología de energía solar concentrada o CSP (Concentrated Solar Power) produce electricidad al concentrar los rayos del sol para calentar un medio (generalmente un líquido o gas) que luego se usa para mover una turbina de vapor o gas para impulsar un generador eléctrico. La CSP usa solo el componente del haz de la radiación solar (radiación normal directa), por lo que su beneficio máximo tiende a estar restringido a un rango geográfico limitado.

Cómo concentrar la luz solar en un punto

Para concentrar la radiación se identifican cuatro tipos de sistema que se puede encontrar de energía solar concentrada:

  • Canal parabólico: Largas filas de reflectores parabólicos concentran la luz solar de 70 a 100 veces en un elemento colector de calor colocado a lo largo de la línea focal del reflector. Siguen el sol alrededor de un eje, normalmente orientado de norte a sur.
  • Reflectores lineales de Fresnel: El atractivo de los reflectores lineales de Fresnel es que los costes de instalación por metro cuadrado pueden ser más bajos que los de los canales, y el receptor es fijo. Sin embargo, el rendimiento óptico anual es inferior al de un reflector de canal.
  • Receptores centrales (torres solares): Esta tecnología utiliza una serie de espejos (helióstatos), cada uno de los cuales sigue al sol y refleja su luz en un receptor fijo en la parte superior de una torre, donde se pueden alcanzar temperaturas de más de 1 000 °C. Uno de los grandes beneficios de esta alternativa es que permite el almacenamiento termoquímico de la energía con el objetivo de generar electricidad (a pesar de que haya radiación solar). Algunas plantas, como la de Gemasolar en Fuentes de Andalucía, Sevilla, usan sales fundidas (nitratos alcalinos) para almacenar el calor y producir electricidad hasta 15 horas sin radiación.
  • Sistemas de plato: Tienen forma de paraboloide y concentran la luz solar en un receptor montado en el punto focal, con el receptor moviéndose con el plato. Los platos se han utilizado para impulsar motores Stirling a 900 °C, así como para generar vapor.

Potencial de la energía solar concentrada

En el estudio Plantas de energía solar térmica: calor, electricidad y combustibles de energía solar concentrada del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), el potencial de electricidad producida por CSP en Europa ronda los 1.500 TWh/año, y son los países mediterráneos los que presentan mayor potencial según su radiación disponible (más de 2.000 kWh/año). La capacidad instalada mundial podría alcanzar los 150 GW en 2020, con un factor de capacidad medio del 32%.

El sector de la energía solar concentrada empleó a 22.000 personas en todo el mundo en 2014, y 15.000 de ellas en Europa. En el período 2015-2030, se espera que la electricidad termosolar genere hasta 150.000 puestos de trabajo especializados, dentro de campos como ingeniería, desarrollo y financiación, fabricación, construcción y operación y mantenimiento.

El potencial despliegue de tecnología está respaldado por políticas nacionales. Así, seis países de la UE han reflejado la CSP en sus planes de acción nacionales de energías renovables: Chipre, Francia, Grecia, Italia, Portugal y España. Por lo tanto, a pesar del entorno económico, se espera que esta tecnología se extienda en los próximos años.

La CSP en el marco UE

Aunque la CSP no se mantiene tan estable como otras tecnologías renovables, ha presentado un crecimiento notable durante la última década con un aumento de la capacidad total del 27%. En 2014 se produjo una notable diversificación técnica, siendo la parabólica la tecnología más representativa.

Por otro lado, el potencial económico de la electricidad CSP en Europa se estima en torno a los 1.500 TWh/año, principalmente en los países mediterráneos. En la última década, la industria europea se mantuvo como líder en esta tecnología. Sin embargo, la falta de una política a largo plazo amenaza esta posición.

Las actividades de investigación se centran principalmente en la reducción de costes y en obtener mayores rendimientos. Se han identificado varios puntos de optimización:

  • Tecnología y componentes relacionados con las principales configuraciones.
  • Almacenamiento de energía.
  • Instalaciones de investigación y soporte básico de I+D.
  • Química solar.
  • Medición y pronóstico.

El caso de España

España sigue siendo el líder mundial en términos de capacidad instalada total (más de 2GW) y más del 30% de la capacidad total en todo el mundo, seguido por EEUU. Sin embargo, esde la pasada década, China y EEUU son los países que más capacidad han agregado. Puesto no se espera la implementación de proyectos dentro del período hasta 2023 por parte de EEUU, pronto China ocupará la segunda posición.

En la actualidad, a nivel mundial, España es el país con más centrales de energía solar concentrada en funcionamiento. Y muchas compañías de nuestro país son líderes mundiales en la implementación y gestión de explotaciones.

¿Cuál es el futuro de la CSP?

Con el apoyo adecuado, la producción mundial de electricidad basada en energía termosolar crecerá hasta un millón de MW para 2050 (87%), según la Agencia Internacional de Energía. En el marco de la UE, la energía solar concentrada fue reconocida como una de las tecnologías más beneficiosas para alcanzar los ambiciosos objetivos europeos en términos de descarbonización del sector energético.

Sobre la base de una mayor eficiencia de los componentes y la reducción de precios, la estimación más reciente espera que el 11% de la electricidad se produzca con electricidad termosolar para 2050. En el marco europeo, se prevé una capacidad instalada total de 28 GW.

De acuerdo con esta perspectiva, también se espera que el sector privado, que ya trabaja en soluciones comerciales, continúe trabajando para mejorar esta tecnología.

Imagen de portada: Gentileza de SueloSOLAR

FUENTE RESPONSABLE: SueloSOLAR. España.  6 de julio 2022

Sociedad/Energía termosolar/Energías Renovables/Medio Ambiente/Ecología

 

Los tiburones están cada vez más cerca de las ciudades costeras.

 

A diferencia de los grandes depredadores terrestres, los marinos no evitan las zonas urbanas. Así lo ha demostrado una nueva investigación en la que han descubierto que los tiburones se acercan cada vez más a las ciudades atraídos por la actividad humana.

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Para algunos animales, como los gorriones o los mapaches, las ciudades no son ecosistemas ajenos,sino que han pasado a formar parte de su hábitat habitual. Su capacidad de adaptación a los entornos urbanos es tal que llegan a establecer vínculos muy estrechos, incluso de dependencia. Es lo que ocurre, por ejemplo, con los gorriones o las palomas. 

Otras especies, como los coyotes, se adaptan sin problema a los entornos urbano, unos ecosistemas nuevos para ellos en los que poco a poco aprenden a desenvolverse cada vez mejor. Es el caso de los coyotes o los jabalíes, capaces de adaptar sus comportamientos- y hasta sus dietas- a los entornos urbanos. Un tercer grupo, en el que se encuentran los lobos, son especies muy sensibles a los estragos causados por el hombre, con lo que suelen evitar a toda costa el contacto con grandes ciudades.

Sin embargo, hasta la fecha los investigadores no tenían demasiada información sobre cómo reacciona la fauna marina ante el imparable auge de la urbanización costera. Ahora, un nuevo estudio dirigido por científicos de la Escuela Rosentiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Miami, ha arrojado nueva luz sobre este hecho a partir del análisis del comportamiento de tres especies de tiburones. Su conclusión no es nada esperanzadora: parece que los escualos se están acostumbrando cada vez más a nuestra presencia. Y eso es una mala noticia, tanto para nosotros como para ellos.

Gran tiburón blanco frente a la costa en Mossel Bay. Sudáfrica.

Gran tiburón blanco frente a la costa en Mossel Bay. Sudáfrica. Foto: Istock

Para realizar el experimento los investigadores siguieron los movimientos de tres especies de escualos (toro, la nodriza y el tiburón martillo), en aguas costeras cercanas a la ciudad de Miami. Esperaban que estas especies evitarán las zonas cercanas a la ciudad, pero los datos que recabaron les decían justamente lo contrario.

Los investigadores comprobaron que los tiburones no se inmutaban ante los sonidos y las luces urbanas.

«Nos sorprendió descubrir que los tiburones que rastreamos parecían no inmutarse ante los sonidos y las luces urbanas, a menudo cerca de la orilla, sin importar la hora del día», afirma Neil Hammerschlag, director del Programa de Investigación y Conservación de la Universidad de Miami y autor principal del estudio. En este sentido, los investigadores concluyeron que los comportamientos de los tiburones rastreados eran similares a los de las especies terrestres que pueden adaptarse a los entornos urbanos. Parecía que los tiburones no le hacían ascos a la actividad de las zonas costeras. Al revés, parecían interesados en las actividades humanas. Por ejemplo, se cree que acudían a las costas, atraídos, entre otras cuestiones, por el olor de las capturas descartadas por los pescadores cercanos al puerto.

La presencia de tiburones cerca de las costas podría tener consecuencias tanto para los escualos como para los humanos

El estudio, titulado Urban Sharks, Residency patterns of marine top predators in relation to a coastal metropolis, concluyó que la presencia de tiburones cerca de las costas podría tener consecuencias tanto para los escualos como para los humanos. 

«Al pasar tanto tiempo cerca de la costa, los tiburones corren el riesgo de exponerse a contaminantes tóxicos y a la pesca, lo que podría afectar a su salud y a sus tasas de supervivencia», dice Hammerschlag, quien alega asimismo que la presencia de escualos cerca de las urbes podrían traducirse en más encuentros con los humanos, y por consiguiente, en más accidentes o ataques. Futuras investigaciones ayudarán a arrojar nueva luz sobre el comportamiento de estos “tiburones urbanos”.

Imagen de portada: Adaptados a las costas

Grandes depredadores marinos como este tiburón martillo (en la foto), acuden cada vez con mayor frecuencia y pasan más tiempo cerca de las zonas urbanas, según un nuevo estudio. Esta conducta los expone en mayor medida a los efectos de la pesca y la contaminación.Foto: Istock

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic España. Por Sergi Alcalde. Redactor de National Geographic España. Periodista de ciencia y medio ambiente. 8 de julio de 2022.

Sociedad/Medio ambiente/Océanos/Agua/Tiburones/Ciudades costeras

Una nueva especie ha sido descubierta en las profundidades del océano.

Atolla es el género en el cual se incluyen distintas especies de medusas corona de aguas profundas que se reporta que se distribuyen por las cuencas oceánicas de todo el mundo.

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En general, a nivel de género se suelen caracterizar por tener un color escarlata y un tentáculo más largo que el resto, sin embargo, como pasa en la naturaleza comúnmente, derivado de la biodiversidad y falta de estudio de un gran número de ejemplares, su clasificación y características a nivel de especie aún no están del todo resueltas, y, aunque para algunas su identificación morfológica es clara, un par de ellas aún genera mucha confusión entre los especialistas.

Durante 15 años científicos del Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterey (MBARI, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos que es un centro de investigación en oceanografía, han estudiado y recolectado especímenes peculiares pertenecientes al género Atolla mediante diversas incursiones y variedades de vehículos submarinos operados desde superficie (ROV).

Tras el arduo trabajo durante estos años, describen los investigadores que han recolectado especímenes peculiares de tres tipos de medusas Atolla, las cuales tiene la particularidad de carecer del tentáculo alargado que es un rasgo que se distingue a casi todas las medusas de este tipo. A la par, las claves taxonómicas inconclusas han dificultado la identificación precisa de distintos organismos encontrados, no obstante, ahora los científicos de MBARI han publicado en la revista Animals la identificación de una especie nueva de Atolla que han coronado con el nombre científico de: Atolla reynoldsi.

Fotografía tomada de: Animals

El Lider de la investigación, George Matsumoto indico que: «Nombramos a esta impresionante nueva especie en honor a Jeff Reynolds en reconocimiento a los 4,3 millones de horas de servicio que él y otros voluntarios han contribuido al Acuario de la Bahía de Monterey durante los últimos 38 años. Ellos gentilmente han dado su tiempo para educar al público sobre las maravillas del océano. Los voluntarios del acuario han sido fundamentales para crear conciencia sobre la fragilidad del océano e inspirar al público a preocuparse por la salud del océano»

La identificación de la nueva especie se realizó con base en las claves taxonómicas ambiguas y con estudios moleculares en los cuales ADN de los ejemplares se secuenció para comparar la información genética de esta nueva especie con las estrechamente relacionadas que incluían algunos otros géneros medusas a descartar. En general, se secuenciaron 34 especímenes de Atolla que se habían recolectado tras las expediciones para determinar esta especie diferente.

Así, concluyeron los autores que la nueva especie encontrada era molecular y morfológicamente distinta a otras cinco que se recolectaron mediante las expediciones en el MBARI y, únicamente con comparación morfológica, se distinguió de las 10 especies reconocidas dentro del género.

A pesar de que se describe que una de las piezas claves para identificar a especies de Atolla es su característico único tentáculo alargado o hipertrofiado que tiene la capacidad increíble para estirarse y ayudar a la medusa a capturar a sus presas. Aquí se presenta la evidencia de que no todas las medusas tipo Atolla corresponden a este rasgo, incluyendo la ahora nueva especie única Atolla reynoldsi.

Otra particularidad que despertó el interés al encontrar ejemplares de esta especie durante las expediciones, fue el tamaño que se reporta puede ser de hasta 13 centímetros de diámetro, inusual en este tipo de medusas, por lo que la nueva Atolla podría ser una de las especies más grandes del género.

Por último, se debe tomar en cuenta la importancia de la identificación de nuevas especies de animales en las profundidades del mar hoy en día es cada vez más urgente debido a que estos ecosistemas están ampliamente amenazados por el hombre, de tal forma que para poder preservar las especies que ahí habitan, antes debemos ser capaces de reconocerlas.

Imagen de portada: Gentileza de Animals

FUENTE RESPONSABLE: Enseñame de Ciencia.

Medio ambiente/Naturaleza/Descubrimientos

La laguna salobre más grande de sudamérica se convierte en el nuevo parque nacional de Argentina. Parte 2/2

Mar de Ansenuza

Un aguará guazú (Chrysocyon brachiurus) intenta ocultarse entre los juncos. Los Bañados del Río Dulce concentran buena parte de la población de esta especie cuya supervivencia está en peligro en Argentina. Foto: Yanina Druetta.

El paisaje, los caminos y hasta la cultura cambian en pueblos como La Rinconada, Rosario del Saladillo o Puesto de Castro. El ripio sustituye al asfalto, los arbustos muestran su carácter espinoso y el confort desaparece en la orilla menos favorecida de la laguna. La alta salinidad de los suelos prácticamente los inhabilita para la producción agropecuaria y todo recuerda la cara más árida del Chaco, ecorregión en la cual Córdoba queda incluida, más allá de que apenas queden pequeños parches de bosque nativo.

El coche avanza por el camino polvoriento, cada tanto una columna de humo se recorta en el horizonte. La quema de pastos para alentar el rebrote es una práctica ancestral, pero también un peligro. “Los incendios, debido a las quemas descontroladas, son los problemas más graves de ese sector porque de esa manera se homogeniza el paisaje y se pierde diversidad”, analiza Laura Josens.

La creación de la Reserva Nacional no impedirá que los campesinos continúen usando el fuego, pero el desafío será lograr que lo hagan dentro de un orden establecido. “Habrá que controlar cuándo, cómo y qué parte queman, pero la idea es que el parque sea desarrollo y no prohibición, que no cierre ninguna puerta sino que abra nuevas oportunidades”, sostiene Novarino, que es asistente en el equipo de Aves Argentinas, y pone un ejemplo: “Nuestra misión es hacerle ver a la señora que nos invita a comer una empanada o una torta asada que se las podrá ofrecer y vender al turista que venga a observar pájaros cuando el parque quede abierto al público”.

En los bosques espinosos del lado norte de “la mar” suele escucharse el sonido metálico del canto del gallito de collar (Melanopareia maximiliani). Foto: Yanina Druetta.

El coipo (Myocastor coypus), una nutria roedora, es un habitante habitual de los humedales sudamericanos. Foto: Yanina Druetta.

Miramar, el pueblo que resurgió del agua

El ecoturismo de naturaleza es, sin duda, la gran apuesta de todos los implicados en la promoción del flamante espacio protegido. Lo saben a la perfección en Miramar porque, desde siempre, han vivido del atractivo que la laguna ofrece a los visitantes. “En los años setenta, que fue la época dorada, venían 50.000 personas los fines de semana”, recuerda Matías Michelutti. La bonanza acabó de pronto. Entre 1976 y 1978 la laguna duplicó su tamaño e inundó el pueblo: el 90 % quedó bajo las aguas, incluyendo 102 de los 110 hoteles existentes y de los 5000 residentes habituales apenas quedaron 1200. Solo a partir de 2004 Miramar comenzó a resurgir y ahora la declaración del parque nacional renueva y multiplica las ilusiones.

“Cuando en La Paquita comenzamos a hablar de la explotación turística de la naturaleza la gente dudaba porque creía que no teníamos nada que mostrar. Siempre vimos la laguna como nuestro patio trasero y prácticamente nadie tenía conciencia de lo importante que era la biodiversidad que existía a ocho kilómetros de nuestras casas. Ahora ya tenemos dos emprendimientos de turismo rural”, se entusiasma Juan Carlos Mendoza, director de Turismo y Ambiente del municipio.

Los camarones son el principal alimento de las espátulas rosadas (Platalea ajaja) que pueden hallarse en las cercanías de la costa. Foto: Yanina Druetta.

Situada al este de la laguna, la ciudad de Morteros se jacta de tener los mejores atardeceres de Ansenuza. Con 25 000 habitantes, se trata de la localidad más poblada de la región. Foto: Maximiliano Novarino.

En Ansenuza, la conservación va necesariamente de la mano con el desarrollo sustentable. “El parque es un gran aporte a la lucha contra el cambio climático y representa además el cuidado de áreas que funcionan como grandes sumideros de carbono. Su nacimiento representa, al mismo tiempo, la oportunidad de poner en marcha un sin número de actividades sustentables en la región”, precisa Scotto, el encargado de las cuestiones ambientales en la provincia.

Claro que la esperanza de progreso conlleva a la vez retos y amenazas que habrá que sofocar. “El plan de gestión y manejo del agua será clave. Hay que ordenar el uso público del territorio con estudios previos de impacto ambiental y capacidad de carga. Mi miedo es que quieran aprovecharse los recursos en el corto plazo sin pensar en el largo”, dice la doctora Josens.

La intención de generar un desarrollo sustentable para los pueblos que rodean “la mar” tiene su eje en el turismo de naturaleza. Las cabalgatas entre matorrales, arbustos y espinillos es una de las actividades predilectas. Foto: Maximiliano Novarino.

El caudal de los ríos es la gran preocupación

Los principales riesgos para Ansenuza guardan relación con la cantidad de agua que transportan los ríos que la nutren. Tanto el Salí-Dulce, que atraviesa las ciudades de San Miguel de Tucumán, Santiago del Estero, La Banda y las termas de Río Hondo; como el Suquía, que transita por la ciudad de Córdoba, una de las tres más pobladas del país, van perdiendo caudal durante su recorrido a partir de canalizaciones, embalses y extracciones de agua para uso urbano o de actividades agropecuarias. “Habría que reactivar el Comité de Cuenca porque la posibilidad de construir un nuevo dique sobre el río Dulce está en carpeta, y haría peligrar el caudal ecológico mínimo que necesita la laguna para subsistir”, asegura Josens.

La posibilidad de contaminación por basuras y efluentes cloacales es una amenaza añadida. Hasta ahora, la alta salinidad de la laguna (80 gramos por litro, mucho mayor que la del mar), derivada de la evaporación que produce la fuerte irradiación solar, parece “defender” la limpieza de las aguas, “pero el riesgo de que una alteración del pH afecte la proliferación del fitoplancton o una mortandad de peces en los ríos siempre está latente”, remarca Josens.

Decenas de miles de falaropos tricolor llegan cada verano a Ansenuza procedentes de América del Norte. Sus enormes bandadas deleitan la vista de los visitantes. Foto: Yanina Druetta.

La brasita de fuego (Coryphospingus cucullatus) es una pequeñísima ave paseriforme con un canto muy peculiar que puede oírse en los alrededores de la laguna. Foto: Yanina Druetta.

Los residuos que generan las localidades que rodean “la mar” es otro punto crucial. Salvo el municipio de La Para, que posee una modélica planta de tratamiento, los basurales a cielo abierto son norma en el resto. “Todas las comunidades —asegura Juan Carlos Mendoza— estamos en camino de erradicarlos gracias a una planta de tratamiento que comenzará a funcionar en Porteña”. En cualquier caso, la toma de conciencia ambiental es todavía muy reciente. “En Morteros empezamos a trabajar el tema en 2019”, acepta Maximiliano Novarino. Aun así, la colocación de contenedores de basuras en la orilla, las campañas de limpieza y la promoción de un cambio de hábitos, como no encender fuego para hacer asados en la costa, van dando frutos.

Un período seco como el actual es ideal para los flamencos porque la escasa profundidad de las aguas les facilita el acceso a la artemia salina, su crustáceo preferido, y les ofrece islotes descubiertos para hacer sus nidos. En tiempos de lluvia, el pejerrey (Odontesthes bonariensis) coloniza el lugar, para el disfrute de las aves que se alimentan de peces, como la gaviota cocinera. En los días de viento, las olas sacuden las aguas y las tablas de windsurf corren sobre ellas.

El Mar de Ansenuza es un organismo vivo que puede aumentar o reducir su tamaño en 20 o 25 kilómetros de largo y de ancho, que se transforma y palpita. El desarrollo social de quienes viven a su alrededor es un reto; la conversión en Parque y Reserva Nacional es la garantía para alcanzarlo conservando su salud y su riquísima biodiversidad.

Una comadreja overa o zarigüeya (Didelphis albiventra) descansa entre las ramas de un árbol. Foto: Yanina Druetta.

Una parina grande o flamenco andino (Phoenicoparrus andinus) despliega toda su plasticidad en el vuelo. Los períodos de sequía multiplican la presencia de la especie en Ansenuza. Foto: Yanina Druetta.

Imagen de portada: : Un grupo de flamencos australes (Phoenicopterus chilensis) se alinea en el frente de la laguna. Esta especie puede verse todo el año en Ansenuza ya que tiene allí sus áreas de nidificación. Foto: Yanina Druetta.

FUENTE RESPONSABLE: Mongabay. Por Rodolfo Chisleanschi. 4 de julio 2022.

Medio Ambiente/Naturaleza/Ecología/Argentina/Laguna de agua salada/Aves/Animales/Reserva Natural.