Síntomas de la pérdida de memoria de corto plazo a los que debes mantenerte alerta.

A pesar de que la lista de síntomas puede ser aún más extensa, existen algunos determinados y comunes a los que debes prestarle atención.

Nos dirigimos a algún lugar de nuestra casa pero en medio del camino nos olvidamos qué estábamos buscando, o dónde. No recordar algo llega a ser molesto pero es algo que le ocurre a la mayoría en mayor o menor medida.

Aún así, en ocasiones, algunas personas llegan a notar lapsus o lagunas más frecuentes o extensas. Esto puede suceder en la memoria a largo plazo o la memoria a corto plazo, y dependiendo de cada caso, presenta distintas causas relativas a cada síntoma.

Se denomina como amnesia anterógrada a la memoria a corto plazo, se la llama así debido a que la persona que la padece no puede incorporar nuevos hechos y eventos como recuerdos. 

Sin embargo, el problema no radica en la memoria inmediata sino que se encuentra en los recuerdos a largo plazo, ya que estos nuevos hechos y eventos no pasan a formar parte de esos recuerdos.

A continuación le explicaremos cuáles son los síntomas de la pérdida de memoria a corto plazo y lo que necesita saber para mantenerse alerta y agrupar información útil para el médico de cabecera que realice la revisión o tratamiento deseado.

Olvidar ‘pequeñeces’

La pérdida de memoria requiere exámenes físicos pero también valoración psicológica. Foto: Shutterstock

El síntoma de deterioro cognitivo se manifiesta de muy diversas maneras, por ejemplo la evidencia de no recordar hechos recientes, olvidar tomar medicamentos, olvidar citas o compromisos.

Cumplir con compromisos recientes puede ser complicado, así como llevar una organización efectiva. En personas sanas que han sufrido un trauma o lesión, esto no tiene por qué ir más allá, pero en personas con inicio de alguna enfermedad neurodegenerativa, esto irá a peor, dificultando el mantenimiento de una vida independiente.

Desorientación en lo desconocido

GETTY IMAGES

Pánico o miedo inexplicable al andar en lugares desconocidos. El hecho de encontrarse fuera de entornos conocidos puede hacer que la persona se desoriente y los síntomas generales empeoren.

Complicación para encontrar y seleccionar las palabras adecuadas

Existen problemas para poder dar con las palabras que queremos expresar o bien para combinarlas correctamente. Durante la conversación suelen hacerse pausas frecuentes para buscar la palabra correcta. En ocasiones, se utilizan palabras incorrectas, que no son apropiadas para la oración que se quiere expresar, por lo que se dice algo sin sentido. Cuando esto sucede, aumenta la ansiedad y el aislamiento.

Cambios de humor repentinos

(Archivo)

Pueden tener lugar debido a que la persona, aunque no encuentra una razón objetiva para estar de mal humor, nota que algo no está bien. Es difícil que la persona se de cuenta de que ha cambiado de humor.

La misma pregunta

(Archivo)

Es frecuente que se realicen las mismas preguntas repetidas veces, dado que se han podido olvidar conversaciones recientes. Del mismo modo, se pueden relatar recuerdos de la memoria a largo plazo más de una vez, al no recordar haberlo hecho.

Sin embargo, el presentar alguno de estos síntomas no es suficiente para detectar alguna enfermedad cognitiva. Lo más recomendable es acudir a un médico especialista para la especificación correcta del caso. (I)

 

Cinco fáciles ejercicios para fortalecer tu memoria.

Quizás no pensabas que estos ejercicios podrían ayudar a tu memoria, pero son tan idóneos como armar una sopa de letras.

Ejercitar tu memoria es tan necesario como ejercitar tu cuerpo. Foto: Pexels

En algunas ocasiones nos damos cuenta que no podemos recordar cosas tan simples como lo que estábamos yendo a ver a una esquina de nuestra casa, o el número de teléfono que pensábamos que teníamos memorizado.

Sin embargo, existen algunos ejercicios con los que podrás solucionar fácilmente parte del problema y además trabajar tu memoria para el día a día. A continuación, te contaremos algunos de ellos.

Vístete con los ojos cerrados

Guayaquil, junio 25 de 2021.- Venta en pandemia. Etafashion. Foto Carlos Barros / El Universo. Foto: Carlos Barros

Esto, aunque no lo creas, también te puede ayudar a mejorar tu memoria. Vístete con los ojos cerrados.

Eso sí, tendrás que tener en cuenta que esto puede retrasar el procedimiento así que, si te vas a trabajar, tendrás que tomarte algo más de tiempo.

Cambia el reloj de mano y fortalece tu memoria

Foto: JOSEP LAGO

Si cambias el reloj de la mano en la que habitualmente lo usas tendrás que ejercitar tu memoria para recordar dónde está.

Ejercita tu paladar

Estimular tu paladar también puede resultar un buen ejercicio para tu memoria. Podrás ejercitar tanto en compañía de tu pareja como con tus amigos.

Lo mejor es que lo hagas probando cosas que sepas que sí te van a gustar. Así te aseguramos una experiencia agradable.

Camina en distintas direcciones

Shutterstock / Anansing

En espacios que conozcas, aprovecha para caminar hacia delante y hacia atrás, alternando las direcciones.

Checa la hora de forma diferente

Para mirar la hora de un modo diferente tendrás que seguir estos pasos:

  • Coloca un reloj ante un espejo y podrás ver la hora al revés.
  • Si dejas el reloj y el espejo en un lugar por el que habitualmente pasas para ver la hora, verás que tu cerebro te sorprende.

Camina hacia tu destino por otro camino

Los especialistas sugieren caminar a paso ligero sobre todo para aquellas personas que desean regresar o adaptarse a la actividad física regular. Foto: Shutterstock

Cambia el trayecto que habitualmente haces para ir al trabajo o parapor las compras del supermercado. No solo será algo positivo para tu cerebro, también es algo que debes hacer por seguridad para que nadie pueda conocer tus rutinas diarias. (I)

Imagen de portada: Gentileza de Pexels

FUENTE RESPONSABLE: El Universo La Revista.

Sociedad/Salud/Salud Mental/Ejercicios/Ciencia

 

Síntomas de la pérdida de memoria de corto plazo a los que debes mantenerte alerta.

A pesar de que la lista de síntomas puede ser aún más extensa, existen algunos determinados y comunes a los que debes prestarle atención.

Nos dirigimos a algún lugar de nuestra casa pero en medio del camino nos olvidamos qué estábamos buscando, o dónde. No recordar algo llega a ser molesto pero es algo que le ocurre a la mayoría en mayor o menor medida.

Aún así, en ocasiones, algunas personas llegan a notar lapsus o lagunas más frecuentes o extensas. Esto puede suceder en la memoria a largo plazo o la memoria a corto plazo, y dependiendo de cada caso, presenta distintas causas relativas a cada síntoma.

Se denomina como amnesia anterógrada a la memoria a corto plazo, se la llama así debido a que la persona que la padece no puede incorporar nuevos hechos y eventos como recuerdos. 

Sin embargo, el problema no radica en la memoria inmediata sino que se encuentra en los recuerdos a largo plazo, ya que estos nuevos hechos y eventos no pasan a formar parte de esos recuerdos.

A continuación le explicaremos cuáles son los síntomas de la pérdida de memoria a corto plazo y lo que necesita saber para mantenerse alerta y agrupar información útil para el médico de cabecera que realice la revisión o tratamiento deseado.

Olvidar ‘pequeñeces’

La pérdida de memoria requiere exámenes físicos pero también valoración psicológica. Foto: Shutterstock

El síntoma de deterioro cognitivo se manifiesta de muy diversas maneras, por ejemplo la evidencia de no recordar hechos recientes, olvidar tomar medicamentos, olvidar citas o compromisos.

Cumplir con compromisos recientes puede ser complicado, así como llevar una organización efectiva. En personas sanas que han sufrido un trauma o lesión, esto no tiene por qué ir más allá, pero en personas con inicio de alguna enfermedad neurodegenerativa, esto irá a peor, dificultando el mantenimiento de una vida independiente.

Desorientación en lo desconocido

GETTY IMAGES

Pánico o miedo inexplicable al andar en lugares desconocidos. El hecho de encontrarse fuera de entornos conocidos puede hacer que la persona se desoriente y los síntomas generales empeoren.

Complicación para encontrar y seleccionar las palabras adecuadas

Existen problemas para poder dar con las palabras que queremos expresar o bien para combinarlas correctamente. Durante la conversación suelen hacerse pausas frecuentes para buscar la palabra correcta. En ocasiones, se utilizan palabras incorrectas, que no son apropiadas para la oración que se quiere expresar, por lo que se dice algo sin sentido. Cuando esto sucede, aumenta la ansiedad y el aislamiento.

Cambios de humor repentinos

(Archivo)

Pueden tener lugar debido a que la persona, aunque no encuentra una razón objetiva para estar de mal humor, nota que algo no está bien. Es difícil que la persona se de cuenta de que ha cambiado de humor.

La misma pregunta

(Archivo)

Es frecuente que se realicen las mismas preguntas repetidas veces, dado que se han podido olvidar conversaciones recientes. Del mismo modo, se pueden relatar recuerdos de la memoria a largo plazo más de una vez, al no recordar haberlo hecho.

Sin embargo, el presentar alguno de estos síntomas no es suficiente para detectar alguna enfermedad cognitiva. Lo más recomendable es acudir a un médico especialista para la especificación correcta del caso. (I)

 

Cinco fáciles ejercicios para fortalecer tu memoria.

Quizás no pensabas que estos ejercicios podrían ayudar a tu memoria, pero son tan idóneos como armar una sopa de letras.

Ejercitar tu memoria es tan necesario como ejercitar tu cuerpo. Foto: Pexels

En algunas ocasiones nos damos cuenta que no podemos recordar cosas tan simples como lo que estábamos yendo a ver a una esquina de nuestra casa, o el número de teléfono que pensábamos que teníamos memorizado.

Sin embargo, existen algunos ejercicios con los que podrás solucionar fácilmente parte del problema y además trabajar tu memoria para el día a día. A continuación, te contaremos algunos de ellos.

Vístete con los ojos cerrados

Guayaquil, junio 25 de 2021.- Venta en pandemia. Etafashion. Foto Carlos Barros / El Universo. Foto: Carlos Barros

Esto, aunque no lo creas, también te puede ayudar a mejorar tu memoria. Vístete con los ojos cerrados.

Eso sí, tendrás que tener en cuenta que esto puede retrasar el procedimiento así que, si te vas a trabajar, tendrás que tomarte algo más de tiempo.

Cambia el reloj de mano y fortalece tu memoria

Foto: JOSEP LAGO

Si cambias el reloj de la mano en la que habitualmente lo usas tendrás que ejercitar tu memoria para recordar dónde está.

Ejercita tu paladar

Estimular tu paladar también puede resultar un buen ejercicio para tu memoria. Podrás ejercitar tanto en compañía de tu pareja como con tus amigos.

Lo mejor es que lo hagas probando cosas que sepas que sí te van a gustar. Así te aseguramos una experiencia agradable.

Camina en distintas direcciones

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En espacios que conozcas, aprovecha para caminar hacia delante y hacia atrás, alternando las direcciones.

Checa la hora de forma diferente

Para mirar la hora de un modo diferente tendrás que seguir estos pasos:

  • Coloca un reloj ante un espejo y podrás ver la hora al revés.
  • Si dejas el reloj y el espejo en un lugar por el que habitualmente pasas para ver la hora, verás que tu cerebro te sorprende.

Camina hacia tu destino por otro camino

Los especialistas sugieren caminar a paso ligero sobre todo para aquellas personas que desean regresar o adaptarse a la actividad física regular. Foto: Shutterstock

Cambia el trayecto que habitualmente haces para ir al trabajo o parapor las compras del supermercado. No solo será algo positivo para tu cerebro, también es algo que debes hacer por seguridad para que nadie pueda conocer tus rutinas diarias. (I)

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6 estrategias para detener tu diálogo interno negativo.

Si deseas conocer más sobre este tema, cliquea por favor donde está escrito en “negrita”. Muchas Gracias.

A veces, el enemigo que impide nuestro bienestar es el tipo de diálogo interior que tenemos. En este artículo, te mostraremos cómo puedes mejorar tu voz interior para sentirte mejor.

Todos contamos con una voz interior con la que, de alguna manera, mantenemos conversaciones, un yo imaginario al que le hablamos y nos habla. En algunos casos, posee un tono amable y sirve de apoyo. No obstante, hay quienes conviven con una voz interna que no les ayuda. Este tipo de diálogo tiene consecuencias sobre la salud mental y física.

Incluso en los momentos en los que la gente piensa que la voz hostil está callada, en realidad está allí. Sin embargo, aplicando ciertas estrategias, puedes detener tu diálogo interno.

La importancia del diálogo interno

A menudo, la importancia del diálogo interno está infravalorada, llegando a pensar que nuestra manera de pensar no importa demasiado. Sin embargo, la evidencia científica muestra que la forma en la que hablamos con nosotros mismos tiene gran influencia.

Rantanen et al. (2021) publicaron un estudio sobre los efectos de la verbalización en la actividad autónoma del organismo al recordar experiencias desagradables. Los resultados reflejaron que verbalizar un recuerdo negativo tenía efectos regulatorios en las respuestas simpática y parasimpática. En términos simples, ayudaba a las personas a mantenerse calmados, reduciendo su frecuencia cardíaca.

Por otro lado, Tanck et al. (2021) desarrollaron un trabajo en el que evaluaron la eficacia de la técnica de exposición al espejo. Más específicamente, su efectividad para abordar las emociones, la imagen corporal y los desórdenes alimenticios. En su investigación, los autores hicieron una comparación entre verbalizaciones positivas y negativas. Dentro de sus conclusiones, mencionan que las expresiones positivas son la mejor opción para favorecer la satisfacción corporal.

A la luz de estas evidencias, podemos valorar un poco mejor las consecuencias de mantener un diálogo interno negativo. Después de todo, un aspecto clave es el bienestar psicológico, y las voces negativas lo perjudican. Si cambias la manera en que hablas contigo, verás que te sientes mejor.

Marioneta con muchos pensamientos

6 claves para detener el diálogo interno negativo

Lo primero que debes saber es que el tipo de diálogo que tienes contigo mismo no surge de pronto. Estas verbalizaciones internas aparecen a partir de diferentes experiencias positivas o negativas que constituyen tu sistema de creencias. En otras palabras, es posible decir que es algo que aprendes con el paso del tiempo.

Por lo tanto, también puedes aprender a mantener un diálogo interno más positivo que te genere satisfacción. Para alcanzar este objetivo, solo necesitas desarrollar ciertos hábitos en tu vida cotidiana, como los que describimos a continuación.

1. Presta atención a los sesgos cognitivos

Los sesgos cognitivos son errores en el procesamiento de la información que producen percepciones alteradas de la realidad. Existen trabajos, como los de Platt et al. (2015), que habla sobre el vínculo entre estos y la depresión tanto en jóvenes como adultos.

Siguiendo esta línea, identificar y desechar los sesgos cognitivos mejora nuestro diálogo interno. Un ejemplo de esto sería el pensamiento catastrófico, que lleva a las personas a imaginar siempre los peores escenarios posibles. En esta situación podrías preguntarte: ¿qué probabilidad hay de que ocurra en realidad? Seguro que notarás que es algo poco racional.

2. Escucha la voz de tu interior

Un error común que cometen las personas es pensar que ignorar lo negativo es suficiente para evitar el malestar. En este sentido, es crucial recordar que todo lo que no se procesa como es debido vuelve a resurgir como un síntoma.

Empieza a escuchar las verbalizaciones que con frecuencia te dices durante el día. De ser posible, anótalas en un cuaderno, así, podrás comprender mejor cómo tu diálogo interior afecta tus emociones.

3. Integra verbalizaciones positivas a tu vida diaria

Una vez que identificas las expresiones negativas que te hacen sentir mal, es momento de reemplazarlas por otras positivas. Existen diferentes frases o mantras que puedes aplicar en distintas situaciones para regular tus emociones.

No solo basta con reconocer las ideas negativas y desecharlas, si quieres detener tu diálogo interno negativo, también debes incluir cosas positivas. Por ejemplo, un pensamiento negativo típico puede ser: “si algo sale mal, voy a angustiarme mucho”. En su lugar, podrías decir “si se presenta un problema, lo tomaré con calma y lo resolveré”.

4. Trabaja en tu autoestima

Tu voz interior tiene mucho que ver con tu autoestima. Los individuos que de modo constante se dirigen críticas destructivas, suelen tener una mala percepción de sí mismos.

En consecuencia, una estrategia útil para reducir el diálogo negativo es tener una visión más amable de tu persona. Recuerda que, así como tienes debilidades, también tienes virtudes que te han ayudado a crecer. Intenta hacer una lista con tus cualidades positivas y negativas para que puedas tener una percepción más realista.

5. Enfócate en el presente

Con frecuencia la gente tiende a preocuparse en exceso por el futuro o piensan demasiado en el pasado. Si solo piensas en las cosas que te faltan, en lo que podría pasar o los errores, sentirás malestar. Además, ten en mente que no hay forma de cambiar el pasado y el futuro todavía no ha llegado. Caer en estos círculos viciosos no te ayudará a detener tu diálogo interno negativo.

Cuando desarrollas un enfoque que tiende a centrarse en el presente, aumentas tu capacidad de respuesta y resolución de conflictos. De nada te sirve gastar energía mental y física en un problema que no existe, o en algo que ya no se puede modificar. En cambio, si abordas las situaciones según se presentan, podrás enfrentarlas mejor.

Mujer con los ojos cerrados al aire libre

6. Acude a psicoterapia

Por último, considera recibir acompañamiento psicológico para abordar tu malestar emocional. La consulta es un espacio en el que se pueden estudiar en profundidad las causas del diálogo negativo y comprender su función. De este modo, el psicólogo o psicoterapeuta podrá utilizar diferentes técnicas para ayudarte a desarrollar una voz interior más amable.

Cabe señalar que en ocasiones el diálogo interno negativo puede relacionarse con cuadros clínicos como la depresión o ansiedad. En esos casos, la intervención psicológica o psiquiátrica siempre será la mejor alternativa. No sólo para detener el diálogo interno negativo, sino también con el fin de tratar la afección psicológica.

Tipos de diálogo interno que favorecen tu salud mental

Si cuidas la forma en que te hablas a ti mismo toda tu realidad cambia. Esta artesanía psicológica no es precisamente fácil, pero si aplicas estas cuatro estrategias empezarás a notar beneficios día a día.

Hay una serie de tipos de diálogo interno que favorecen tu salud mental y que además le gustan a tu cerebro. La verdad es que a menudo descuidamos la gran trascendencia que tiene esa charla interna y cómo, en algunos casos, puede actuar como un debilitante del ánimo y la felicidad. Es más, esas conversaciones suelen ser el sustrato de muchos trastornos psicológicos.

Cabe señalar que el estudio sobre el diálogo interno es reciente. Hasta no hace demasiado, se infravalora la relación existente entre la forma en que las personas se hablan a sí mismas y el bienestar. Es más, en algún momento de nuestro pasado, se pensaba que el hecho de que alguien se «hablara a sí mismo» evidenciaba poco más que un rasgo de locura. Afortunadamente, ya sabemos que dialogar con nosotros mismos no solo es necesario, sino también saludable.

Ahora bien, es necesario hacerlo de manera adecuada. Porque no basta con que un día seamos nuestro peor enemigo y al otro, nos tratemos con respeto. El autocuidado es un ejercicio diario, riguroso y hábil con el que debemos comprometernos. Por ello, es interesante practicar estas cuatro formas de comunicación interna, cuatro estrategias que debemos tener presentes.

Chica con gafas aplicando los tipos de diálogo interno que favorecen tu salud mental

4 tipos de diálogo interno que favorecen tu salud mental

Hay épocas en que las cosas se nos complican más de la cuenta y el mundo entero (como dicen los niños) se nos hace «una bola». Es decir, cuesta masticar, tragar y digerir los problemas, todo se acumula y lo que empezó siendo una piedra en el camino acaba siendo una montaña insuperable. Pasar por épocas así es normal, como lo es también que nuestro diálogo interno se vuelva algo más negativo.

Ahora bien, la clave está en que esas situaciones no se vuelvan crónicas. En caso de que dejemos pasar el tiempo y ese tipo de pensamiento se vuelva negativo, corremos el riesgo de sufrir estrés e incluso problemas cognitivos como pérdidas de atención o memoria. Debemos reaccionar y para ello, lo ideal es aplicar estos tipos de diálogo interno que favorecen tu salud mental. Son los siguientes:

1. Sé Paul Auster, mejor un narrador en segunda persona

Nuestro diálogo interno casi siempre usa la voz en primera persona. Nos decimos aquello de “pero qué despistado soy, he metido la pata”, “si hago esto seguro que hago el ridículo”, “todo me va a salir mal…”.

Lo ideal en estos casos para ganar en sensación de control es usar la voz en segunda persona; ser un narrador un poco más alejado, pero directivo que es capaz de supervisar y a su vez controlar. Estrategias como decirnos “¿pero qué razón hay para que pienses que te vas a equivocar en esto? Mejor inténtalo y luego valoras”, “Venga, Carlos, puedes hacerlo”, “Muy bien, Elena, lo estás haciendo genial”.

El narrador en segunda persona no es muy común en literatura, pero cuando se usa, el efecto es muy intenso e impactante. Recordemos el libro de Paul Auster, Diario de invierno:

«Piensas que nunca te va a pasar, imposible que te suceda a ti, que eres la única persona del mundo a quien jamás ocurrirán esas cosas, y entonces, una por una, empiezan a pasarte todas, igual que le suceden a cualquier otro»

2. Sé un buen fotógrafo, amplía el enfoque

En un estudio realizado por la doctora Barbara Frederickson, de la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos, se demostró algo interesante. Cuando hacemos uso de un enfoque mental negativo es común aplicar la clásica visión de túnel. Es decir, nos focalizamos solo en lo adverso, en lo problemático, en el lado más oscuro de la vida.

Así, uno de los tipos de diálogo interno que favorecen tu salud mental es aprender a relativizar, a ser como un fotógrafo que hace un zoom panorámico y mucho más amplio. Solo así vemos más opciones, más perspectivas y esperanzas.

Decirnos cosas como “de acuerdo Natalia, estás preocupada, pero haz algo”; “fíjate en que hay más opciones que esa que ahora tienes en mente”; “habla con otras personas y verás como todo se puede solucionar”.

Mente de una persona con un corazón para representar la inteligencia emocional durante el confinamiento

3. Sí a las autoafirmaciones

Este dato no deja de ser curioso. Sabemos que el tema de las autoafirmaciones es un clásico, pero no falta quien lo pone en duda. El decirnos cosas como “eres valioso, mereces lo que quieres, vas a poder con esto o así como eres ya eres perfecto” entraba a menudo en ese campo de la espiritualidad o del crecimiento personal con menos evidencia científica.

Sin embargo, funciona. De hecho, son varios los estudios que avalan el hecho de cómo al decirnos cosas positivas, a modo de refuerzo, genera alivio, reduce el estrés y aumenta la positividad. Investigaciones como la llevada a cabo en la Universidad de California por el doctor Clayton Ricther son un ejemplo.

4. Charla empática, el mejor de los tipos de diálogo interno que favorecen tu salud mental

Hay muchas personas que son amables, compasivas e increíblemente empáticas con los demás. Sin embargo, consigo mismas son poco más que sus peores enemigos. ¿Por qué lo hacemos? A veces, es por baja autoestima, autoexigencia o porque, en realidad, siempre nos hemos hablado de ese modo.

Hay que cambiarlo. De hecho, el mejor de los tipos de diálogo interno que favorecen tu salud mental es la charla empática. Decirnos cosas como “Alberto, sé lo que sientes y entiendo que veas con angustia el no tener trabajo ahora. Sin embargo, ambos sabemos que has pasado por situaciones más complicadas antes. Podrás con ello, estoy contigo y creo en ti”.

Para concluir, solo cabe señalar un detalle: no es nada fácil cambiar el diálogo interno. Generamos pensamientos e ideas de manera tan automática que apenas somos conscientes de cómo modelan nuestro estado de ánimo. En la medida de lo posible, hay que tomar plena conciencia de todo lo que habita, pasa y ocupa nuestro universo mental. Pongámonos a ello.

Imagen de portada: Gentileza de La Mente es Maravillosa

FUENTE RESPONSABLE. La Mente es Maravillosa

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LA IMPORTANCIA DE LA ATENCIÓN – PARTE I

Esas cosas increíbles de la memoria: qué se nos olvida y de qué nos acordamos siempre.

¿Por qué somos capaces de recordar algunos pasajes de nuestra vida como si hubieran sucedido ayer y otros los olvidamos mucho más fácilmente?

Si deseas conocer más sobre este tema, cliquea por favor donde está escrito en “negrita”. Muchas Gracias.

Da igual que tengas 30 años que 70: seguro que, en algún momento dado de tu vida habrás dicho esa frase de ‘¿cómo se me puede haber olvidado esto?’ 

 

Lo cierto es que no hay una explicación que se pueda utilizar para todos los casos, pero sí es cierto que nuestra memoria olvida algunas cosas fácilmente y otras, no tanto. La «culpable» de esto es la evolución de la memoria a lo largo de la historia de la humanidad. Un factor vital para permitir la supervivencia de la especie que entenderemos solo con poner un ejemplo: si la primera vez que nos acercamos al fuego nos quemamos, la memoria permitirá que recordemos ese momento para no volver a repetirlo. Y así con (casi) todo.

Esto tiene que ver con los tipos de memoria existentes. Hay muchas teorías al respecto, pero la más aceptada a nivel científico es la que formuló el norteamericano Larry Squire a finales del siglo XX. Squire distinguió entre memoria declarativa y memoria no declarativa, afectando cada una de ellas a diferentes aspectos de la vida y teniendo características distintas.

Tipos de memoria

La memoria declarativa se encarga de los recuerdos autobiográficos acumulados en nuestra vida y de los conocimientos que adquirimos y depende a nivel anatómico de la integridad del lóbulo temporal medial. Por su parte, la memoria no declarativa es la que se encarga del aprendizaje de habilidades motoras, como conducir o montar en bicicleta, que se adquieren con la experiencia. 

Anatómicamente, depende de estructuras subcorticales. Larry Squire distinguió entre dos tipos de memoria: declarativa y no declarativa. Al estar ante dos tipos de memoria diferente, hay distintos resultados a la hora de enfrentarse a los diversos procesos que aparecen en la vida. 

Será diferente la respuesta de uno u otro tipo de memoria ante una situación patológica como puede ser la demencia o ante un proceso no patológico como puede ser el envejecimiento. 

El comportamiento es distinto. Resumiéndolo todo mucho, la memoria declarativa que engloba los recuerdos autobiográficos de la persona es mucho más frágil que la no declarativa. Por eso, una persona que sufra una demencia podrá recordar cómo tocaba el piano cuando era joven y, de hecho, será capaz de tocar una canción, pero será incapaz de acordarse de lo que desayunó esa misma mañana.

La memoria declarativa que engloba los recuerdos autobiográficos es más frágil. 

Pero, además de las diferencias que hay entre la memoria declarativa y la no declarativa, existen otros factores que pueden jugar un papel decisivo en lo que una persona recuerda y en lo que olvida. Y uno de los factores más importantes es el contenido emocional de las experiencias vividas: cuanto más te emociones, más fácil será acordarse de ello.

Recuerdo y olvido

Los expertos consultados por la BBC se muestran de acuerdo al afirmar que los recuerdos que tienen un «alto contenido emocional permanecen más tiempo en nuestra memoria». 

El día de nuestra boda, el nacimiento de un hijo o el día que entraste por primera vez en tu nueva casa son solo algunos ejemplos de recuerdos emocionales que son difíciles de olvidar.

Eso sucede porque nuestro sistema emocional traslada a nuestra memoria la importancia que le damos a una determinada experiencia, ya sea positiva o negativa. Por eso también es posible que recordemos las últimas palabras de un ser querido antes de su muerte o una situación dolorosa que nos marcará en un determinado momento de nuestra vida. 

Otro factor al que los investigadores conceden una gran importancia es la atención que prestamos a un determinado acontecimiento. 

Por ejemplo, si no encontramos el teléfono en casa no solo se debería a nuestra mala memoria, que podría ser, sino que es posible que se debiera a la falta de atención que pusimos cuando lo usamos por última vez, posiblemente porque estuviéramos centrados en otra cosa: una conversación, una noticia importante en la televisión, vestirnos para ir al trabajo, etc. 

Puedes recordar cómo tocar el piano, pero no qué desayunaste esta mañana 

Los expertos señalan que los recursos atencionales no son infinitos y, por tanto, no podremos hacer varias cosas a la vez y recordarlas todas. Hay personas que sufren más fácilmente ante esas distracciones, mientras otras son capaces de gestionar esos recursos cognitivos y, por tanto, recordarán mejor dónde dejaron el teléfono la última vez o qué desayunaron esta mañana.

DENTRO Y FUERA DE CASA

10 consejos para entrenar la memoria y fortalecerla a largo plazo

La salud mental es muy importante, sobre todo con el paso del tiempo, y hacer funcionar el cerebro correctamente nos ayudará a envejecer con calidad de vida.

La memoria es esa parte de las personas que nos permite sobrevivir en nuestro entorno. Sin memoria no solo no seríamos capaces de hacer las actividades básicas de la vida diaria, sino que también olvidaremos determinadas situaciones que nos pondrían en peligro, como que no se puede cruzar un semáforo cuando está en rojo, etc. 

Por eso, entrenar la memoria es fundamental, sobre todo cuando se llega a una determinada edad. Uno de los primeros consejos para fortalecer la memoria es cuidarse, tanto desde el punto de vista de la alimentación, siguiendo una dieta sana y equilibrada, como a la hora de descansar el tiempo suficiente cada día, ya que se recomienda dormir entre 6 y 8 horas diarias.

Varios estudios han demostrado que estar descansado ayuda al cerebro a un mejor funcionamiento, al igual que sucede con el deporte. Por eso, se recomienda hacer ejercicio de manera frecuente y abandonar el sedentarismo, ya que, de esa manera, estamos luchando contra la depresión y la ansiedad, dos de las enfermedades mentales que más pueden afectar a la memoria.

Cómo entrenar la memoria

Los expertos del Instituto Superior de Estudios Sociales y Sociosanitarios recomiendan no perder nunca la curiosidad. Es importante tratar de aprender cosas nuevas cada día, tener inquietudes por las cosas nuevas. 

Una de las formas más sencillas de llevar a cabo este truco es leer cada día el periódico: además de hacer funcionar el cerebro, estaremos al corriente de lo que pasa en el mundo. Tratar de aprender cosas nuevas es una buena forma de entrenar la memoria También es muy importante mantener la vida social.

La razón es que «relacionarse con las personas nos “obliga” a mantenernos activos, a utilizar el lenguaje y a poner en marcha nuestra cabeza». 

Por eso, es fundamental no encerrarse en uno mismo y seguir relacionándose con los demás, tanto a nivel familiar como con amigos, compañeros o excompañeros de trabajo, etc. 

Una forma muy eficaz de entrenar la memoria es contar historias del pasado. 

Tanto si se es joven, como si se está en la mediana edad o ya se es abuelo, siempre hay cosas que contar, a los amigos, a los hijos, a los nietos, etc. 

Incluso, si la vida social falla, se puede seguir adelante con este truco escribiendo un diario en el que poder plasmar los recuerdos de cada día.

La memoria puede entrenarse (iStock)

La memoria puede entrenarse (iStock). Pero, sin duda, una de las formas más importantes de mantener la memoria es ser independiente. Si nos acostumbramos a que nos lo den todo hecho, el cerebro se acostumbra a dejar de pensar por sí mismo y, por tanto, funcionará mucho peor. Si, por el contrario, somos independientes y tenemos que valernos por nosotros mismos en todo momento, la memoria se verá fortalecida.

Imagen de la Portada: Gentileza de Alma, Corazón y Vida.

FUENTE RESPONSABLE: Alma, Corazón y Vida – Por EC

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