Una palabra por 30 días.

HOY: Madera            PALABRAS: 150

Muy amablemente; nos llevaron a las habitaciones que tenemos asignadas comunicadas por una puerta entre ambas, para ante cualquier necesidad de los niños, poder comunicarnos sin inconveniente alguno. Luego de asearnos y con los estómagos haciendo ese “ruidito” tan peculiar; bajamos al salon comedor en donde la cena consistió en algo muy típico del lugar, “asado de cabrito” sobre una tabla de madera, acompañado con una exquisita guarnición de morrones tanto para Laura como para mi, ya que los chicos a las verduras les escapan y ellos entonces eligieron  la habitual compañía de generosas porciones de  papas fritas. Nosotros; un buen vino torrontés de la zona. Sofía, Juan y Manuel; jugos naturales de uva recién extraídos, que les parecieron sabrosisimos. 

No debo olvidarme que como entrada; comenzamos con unas exquisitas empanadas, tradicional platillo elaborado con masa de harina de trigo que se rellena con carne picada, queso u otros guisos. 

Cafayate – Provincia de Salta – República Argentina.

Una palabra por 30 días.

HOY:  RETRATO           PALABRAS: 57

Subimos al bus con destino a Cafayate; donde pasaremos la noche.  Al llegar al hotel; nos sorprendió un retrato con un hombre sujetando un gallo, el guía dispuesto a aclararnos cualquier duda se adelantó, al decirnos que se trataba de una réplica de la obra “Gallero Viejo” pintado por el artista Jorge Bermudez en el año 1914. 

Tafí del Valle – Provincia de Tucumán – República Argentina

Una palabra por 30 días.

Comencé a explicarles que cuando estuviéramos en Tafí del Valle -Amaicha del Valle- pensaran que antes de que los conquistadores españoles llegaran a América; se encontraba habitada por indígenas. 

Estos indígenas estaban fuertemente influidos por la cultura inca y se destacaban por su desarrollo. se hallaban asentados en toda la zona montañosa del oeste tucumano. Eran tejedores y alfareros, además de expertos agricultores. cultivaban el maíz, el zapallo y la quinoa. 

Las Guerras Calchaquíes fueron una sucesión de enfrentamientos bélicos entre la Confederación Diaguita y el Imperio Español entre los años 1560 y 1667. Las guerras tuvieron lugar en el noroeste del actual territorio argentino. 

Reconquistada su independencia, los pueblos de los Valles Calchaquíes dejaron de lado la autoridad de Juan Calchaquí, y esta desunión les impidió conservar el efímero control que habían logrado a algunas localidades fuera de su territorio. El gobernador de Figueroa lanzó cuatro ataques sobre los Valles, que no lograron someter a los indígenas pero desnudaron la pérdida de poder ofensivo de Calchaquíes. Fui explicándoles que hubo varias guerras; hasta que la tercera guerra duró nueve años. Al ser vencido el señorío de los quilmes en 1665, que condujo la tercera guerra, los españoles dispusieron su completo desarraigo y deportación a los pagos pampeanos, cercanos a Buenos Aires, de sus once mil miembros​ donde finalmente desaparecieron como etnia. La guerra terminó en enero de 1667 al caer el último bastión diaguita (el de los acalianes o calianos) localizado en Amaicha del Valle.

Me miraban asombrados y mostraban mucha atención de cada detalle, lo que se iban a imaginar con todo lo sucedido allí. Uno de los conductores, dio aviso al pasaje que llegamos a Tafi y nos detendriamos aproximadamente unas tres horas, por si algunos de los pasajeros deseaban visitar el Museo del Tafí o bien recorrer el lugar y permitirle a los niños, que montaran a caballos tan mansos, que ya sabían el recorrido a hacer. 

Camino a Cafayate, bajamos a “El Anfiteatro”, una cueva natural de pura roca que posee una acústica excepcional, y nos encontramos con la sorpresa de una fiesta de recepción. Ya; desde unos cien metros del lugar; se escuchaba una música folclórica excelsa y alegre en sus acordes, interpretada por guitarra, bombo y flauta. La fiesta nos esperaba, con un chocolate caliente y unos pastelitos criollos… 

Una palabra por 30 días.

HOY: Épico                   Palabras: 200

Recién amanecía en la Ciudad “Jardín de la República”, como llaman a San Miguel de Tucumán.

Sabíamos que debíamos bajar temprano para dejar nuestro equipaje e ir a desayunar. Al salir junto al resto de los turistas, un viento gélido nos obligó a apurarnos y subir al bus.

Tenía presente que en el primer punto del recorrido haría más frío, ya que estaríamos a más de dos mil metros de altura.

Nuestros hijos se sorprendieron al ver todos los vidrios empañados debido al pasaje, como a la humedad producida por la calefacción y con sus manos enguantadas  trataron de limpiarlos, para ver al transporte subir con lentitud un camino de curvas y contracurvas.

Se sorprendieron al ver en una de ellas, una estatua de gran altura con la figura de un indio en donde se hallaba un mirador, con pocos puestos de venta de artesanías del lugar. 

Curiosos; preguntaron qué significaba la inmensa escultura. Les respondí que había sido realizada y denominada “El Chasqui”  homenajeando a los mensajeros del imperio Inca.

Volvieron a preguntarme si había indios en esos lugares, y fue ahí que me dispuse a contarles como fueron vencidos, luego de un enfrentamiento épico con los invasores españoles…   

Una palabra por 30 días.

Hoy: CASA          Palabras: 470

Antes de regresar a sus asientos, nuestros hijos vinieron hacia nosotros a contarnos lo que habían visto en la cabina del avión, pero era tal su euforia y nerviosismo, que tuve de decirles que se tranquilizaran y hablarán de a uno, porque se superponian sus voces y junto a Laura solo escuchábamos los relatos de la cantidad de controles, relojes, volantes y otros mecanismos hasta ese momento, desconocidos para ellos. Con sus manos imitaban, las maniobras que habían visto realizar al piloto. Junto a Laura, les festejabamos los comentarios y parte del pasaje, sonreía con los dichos de nuestros chicos.

Ya había transcurrido hora y media, desde que partimos de Buenos Aires y suponía que nos quedaban solo treinta minutos para aterrizar en el Aeropuerto de San Miguel de Tucumán. Esa era nuestra primera escala, en donde nos alojaremos para salir al día siguiente en bus, y realizar el recorrido por los Valles Calchaquíes. El comandante del avión; al rato anunció por los altoparlantes que estaba descendiendo para aterrizar y nos sorprendió el pequeño Manuel al preguntarnos-¿ Ya llegamos a casa?- Sonreímos con Laura, quien lo tomó entre sus brazos y le digo que recién llegábamos, para iniciar las vacaciones y conocer muchos lugares bonitos. 

Más joven ya había realizado el recorrido por el Norte Argentino, lo que en aquel momento resultó casi una odisea, ya que fui con amigos y en automóvil, sumando miles de kilómetros de rutas y estas en algunos casos, muy peligrosas. Era otra época, donde no me interesaba otra cosa que conocer aunque durmieramos en alguna pensión o en el mismo automóvil. El tour que había comprado ahora para nuestra familia, además de tener las comodidades que daba el viaje aéreo de ida y vuelta a la Provincia de Tucuman, incluía tanto los hospedajes, comidas como así también los boletos del “Tren a las Nubes”, en la Provincia de Salta, a la que los argentinos llamamos “la linda”. 

Este era un recorrido muy completo por las tres provincias del Noroeste de Argentina: Tucumán, Salta y Jujuy. Veremos lo más importante de cada destino, en Tucumán, visitaremos su ciudad, Tafí del Valle y las Ruinas de los Indios Quilmes. En Salta; viajaremos desde Cafayate por los Valles Calchaquíes, para luego descansar en Salta, y finalmente seguir nuestro viaje hacia Salinas Grandes y Purmamarca ya en territorio jujeño. Jujuy nos sorprendería con la Quebrada de Humahuaca, sus valles y diques y las Yungas, en el Parque Nacional Calilegua: La Reserva de Biósfera más grande de la Argentina.  

Debo decir que si bien Laura aun no lo sabe; la sorprenderé como a los niños al llevarlos a las peñas folklóricas y además a conocer las verdaderas tradiciones argentinas, sabrán darse cuenta de los distintos sabores de las empanadas de cada lugar que visitemos, así como el cancionero popular,

Una palabra por 30 días.

Hemos planificado con mi mujer estas vacaciones de invierno desde principios de año, cuando nos encontrábamos con los niños en la playa de Costa del Este, disfrutando de un verano perfecto con días de excelente clima y a pleno sol en el parador de siempre, donde cada año nos encontramos con matrimonios amigos de la vida, en ese periodo del año en que practicamos el arte de “la sana costumbre de no hacer nada”, mientras todos nuestros hijos jugaban entre sí.


Nos mirábamos con Laura -mi esposa- sorprendidos hoy a la mañana, preguntándonos cómo habían pasado estos casi seis meses, finalizando con el equipaje que con tres hijos a veces se hace complicado.

Íbamos a cumplir un sueño. Viajar a conocer todo el tramo de los Valles Calchaquíes, en el Norte Argentino, dado que es la época ideal a pesar del clima frío que nos podrá recibir, por dos razones fundamentales: la primera es que en verano las temperaturas suelen ser tórridas y la segunda que es en este periodo del año en que se encuentra habilitado el “Tren a las Nubes”, el que desde la Provincia de Salta y por una sola vía recorre la Puna salteña, unos ciento treinta y cuatro kilóme-tros, hasta llegar al viaducto La Polvorilla, a unos cuatro mil tres metros de altura.


Salimos de casa con el tiempo suficiente, al llegar nos dirigimos al mostrador de la línea aérea, para despachar el equipaje. Es la primera vez que nuestros hijos viajan en avión y se encuentran  exitadisimos. Sonreímos con Laura.

Mientras tanto, Sofía la mayor; comienza a preguntarme cómo será el viaje, mi respuesta es que ella misma viva la experiencia y luego me diga de sus sensaciones.

Sonríe nerviosa, sus hermanos Juan y Manuel han escuchado atentamente la conversación siendo Manuel, el más pequeño a quien se ve como el más tranquilo.


Llaman a embarcar y ahora sí, nos levantamos dirigiéndonos a la Puerta 2. Les digo a los chicos, cómo deben dirigirse al pasar por la manga hasta entrar al avión.

Ya nos encontramos dentro de él; nuestros hijos miran toda cosa con sorpresa.

Unos minutos antes de despegar; una azafata se acerca y nos pregunta si los niños pueden ir a conocer la cabina del avión, tour imprevisto autorizado por el comandante a cargo de la aeronave.

Le decimos que sí y se van los tres, con la amable joven. Los vemos desde lejos; ingresar a la cabina.

Estamos ansiosos con Laura, para saber qué nos dirán cuando vuelvan…

Una palabra por 30 días.

Hoy: Duende           Palabras: 168

De niño; recuerdo que a mi hermana mayor, le daban la tarea antes de acostarse, de leerme un cuento para que me durmiera. No se porque, pero juntos siempre recordamos aquello, ya que ella por entonces estaba en plena adolescencia y yo solo tenía seis.

Uno de los cuentos de cabecera que publicaba la editorial Constancio C. Vigil, trataba de bosques encantados, ogros y otros personajes.

Mi pobre hermana con su paciencia, comenzaba siempre a leerme uno que me encantaba; porque decía que cada duende llegaba desde lo más profundo del Universo.


Ella me decía; que por lo general los duendes son seres llenos de misterios y bondad, pero que a veces hacían travesuras en nuestro propio hogar. ¿Que?  ¿No me digas que hay algún duende en casa? 


Y respondía; – ¿a veces mamá, no encuentra una de tus medias, siendo un par? ¿O cualquier otra cosa se nos pierde y de repente, aparece ? Bueno, quien lo hizo es el atrevido duende, que vive con nosotros en nuestra casa.

Una palabra por 30 días.

HOY: Pez           PALABRAS: 93

Mi padre era un hábil y experimentado pescador, ya que se crió en Chascomús, Provincia de Buenos Aires y su hogar en aquel tiempo, quedaba en las cercanías de la Laguna homónima, en donde mi abuelo le enseñó a dar los primeros pasos en el arte de pescar.


Lo invitaron a la Fiesta Nacional del Dorado, en la provincia de Corrientes. Me llevó con él y cuando comenzó la competición; me sorprendí de la habilidad de mi padre. Había atrapado con esfuerzo, un gran pez. Era enorme; de color amarillo y realmente bello.

Una palabra por 30 días.

HOY:  Perla          PALABRAS: 103

Jeannette Delphine; hizo su entrada sin dejar de mirar a su alrededor, al restaurante parisino The Brasserie del Hotel Waldorf Astoria de Chicago, en el cual se había alojado con su novio Jean-Luc Kénan, ejecutivo de la sede central de la firma Renault en París.

Debía encontrarse con Jean-Luc, quien le dijo que debía decirle algo muy importante. A los pocos minutos llegó Jean-Luc y luego de besarla apasionadamente, tomó sus manos y puso en ellas, un pequeño estuche.

Jeannette lo abrió y lágrimas de alegría rodaron por sus mejillas. Era una alianza de compromiso, con una enorme perla natural.

Una palabra por 30 días.

HOY: Dulce PALABRAS: 126

Me resulta normal sentirme conmovido, al recordar mi infancia y adolescencia, generalmente esas etapas gratas de la vida, las que me regalaron un mundo de ilusiones, como también poder crecer en un sentido marco de igualdad, ya que a la escuela pública iban tanto el hijo de un médico, como el de un obrero.


Cuando mi madre, avisaba que vendría de visita la tía Amalia, en realidad tía de mi padre y tía abuela para nosotros. Directora de escuela ya jubilada, llegaba a casa elegantemente vestida siempre con algo en alguna bolsa, para merendar. La tarta dulce era la buscada por mis hermanas mayores. Yo “ojeaba” ; por si había traído el leberwurst; parecido al paté, que me resultaba un manjar al untarlo en el pan “francés”.