Buenos Aires tiene un árbol de cristal: dónde se ubica este Monumento Natural poco conocido.

Este ejemplar único en su especie está localizado en un pueblo bonaerense. Entrá y enterate de qué se trata y cuál su historia.

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Ubicado en el límite entre las localidades de La Plata, Florencio Varela, Ensenada y Berazategui, en la Provincia de Buenos Aires, está el Parque Pereyra Iraola. El terreno tiene una amplia extensión de 10.246 hectáreas, con una antigua estancia llamada San Juan.

Dentro del parque se encuentra una de las atracciones más conocidas del lugar: el árbol de cristal. Traído a mediados del siglo XIX desde Indochina por el propio Leonardo Higinio Pereyra, resulta ser el único en su especie que logró sobrevivir en Sudamérica.

Árbol de cristal.Provincia de Buenos Aires

Árbol de cristal: ¿cuál es el origen de su nombre?

Esta especie, llamada científicamente Agathis alba, recibe su apodo por el efecto óptico que se genera cuando la luz se refleja en la resina de su tronco. De la familia de las araucarias, presenta manchas rojizas en determinadas épocas del año.

Cabe destacar que la planta fue declarada Monumento Natural por la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires y habita el área donde se hallan el 36% de las especies superiores vegetales bonaerenses, además de unas 200 especies de aves.

Además, es una de las especies que Pereyra Iraola había traído al país para representar a los jardines ingleses. Para eso, contrató al paisajista belga Carlos Vereecke, quien se encargó de diseñar el parque, compuesto en un 90% por especies exóticas.

Este ejemplar atrae a cientos de personas que organizan caminatas y paseos en bici para conocerlo, ya que se encuentra en un sendero inaccesible para autos.

Imagen de portada: Gentileza Gobierno de la Provincia de Buenos Aires; Argentina.

FUENTE RESPONSABLE: Ámbito. 28 de enero 2023.

Sociedad y cultura/Naturaleza/Árbol de Cristal/Argentina/Sudamérica.

Algunas especies estan evolucionando más rápido de lo que creíamos. Y puede llegar a ser un problema.

La escala a la que ocurren los cambios en la evolución es tan dilatada en el tiempo que entenderla completamente queda fuera de nuestro alcance. Pero algunos cambios ocurren a escalas no geológicas sino más cercanas a las humanas. No dentro de la vida de una persona pero sí a una velocidad tal que hemos podido registrarla en los anales de la historia.

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No todos los animales evolucionan al mismo ritmo. Prueba de ello son los fósiles vivientes que caminan entre nosotros. Desde los cangrejos cacerola hasta los celacantos, por no hablar de plantas como los helechos, numerosas especies san sobrevivido con cambios mínimos al paso de cientos de millones de años. Otras en cambio, estas son algunas de ellas.

Las tuátaras (Sphenodon punctatus) son un tipo de lagarto endémico del archipiélago de Nueva Zelanda. Su genética ha evolucionado incluso ante pequeñísimas variaciones en el clima de la región y algunos lo consideran el animal más rápido en evolucionar de los que conocemos. Curiosamente, las tuátaras pertenecen a un orden de reptiles, Sphehodontia, muy antiguos, cuyos orígenes pueden trazarse a la época en la que los dinosaurios aún rondaban la Tierra.

Quizá el ejemplo más sonado de especie que ha evolucionado a gran velocidad es la de la polilla del abedul (Biston betularia).

La evolución de esta polilla británica ha ido de la mano de la revolución industrial. Durante los últimos 200 años los ejemplares de esta especie han ido oscureciendo. Con ello se han adaptado a un ambiente también más oscuro por efecto de la polución ambiental. No es la única especie que ha experimentado esta “metamorfosis”, hasta el punto de que el fenómeno cuenta con nombre propio: melanismo industrial.

Incluso nosotros mismos

El del melanismo industrial no es el único ejemplo de mutaciones causadas por el ser humano. Un ejemplo de esto es la aparición en el sudeste africano de elefantes sin colmillos. El marfil de estos es lo que hace a estos animales blanco de los cazadores. Tanto es así que, pese a las medidas de protección vigentes, los elefantes sin colmillos lo tienen más fácil para sobrevivir.

Otro ejemplo de evolución marcada por las actividades humanas es la aparición de peces del Atlántico norte conocidos como “bacalaos de invierno” (Microgadus tomcod). Estos pescados han evolucionado generando resistencia a los bifenilos policlorados (PCB). Se trata de un compuesto ya prohibido pero aún presente en el fondo de lugares como el río Hudson, donde habitan estos peces.

Las aves están representadas por algunas de las especies más rápidas en evolucionar son descendientes directas de los dinosaurios: las aves. Un ejemplo de esto es el pingüino de Adelia (Pygoscelis adeliae), que en los últimos milenios se estima ha evolucionado siete veces más rápido de lo que cabría esperar.

En las islas Salomón, el anteojitos de Vanikoro (Zosterops gibbsi) ha evolucionado de tal manera que solo en el archipiélago pueden identificarse 13 especies interconectadas e este pájaro, cada una con características que las hacen únicas. Más cerca, en Europa, un ejemplo de evolución rápida es el del carabao común (Strix aluco).

Finalmente, los humanos no estamos exentos de observar cambios. A lo largo de nuestra historia, los Homo sapiens hemos convivido con casi otra decena de especies humanas u homínidas y también hemos visto cambios en nuestra propia imagen. Cambios como la pérdida de melanina que vivieron las poblaciones que abandonaron África. Con esta adaptación, por ejemplo, era posible desenvolverse mejor en lugares con menor exposición al sol que las existentes en nuestro continente de origen.

La evolución es un proceso natural, pero los indicios de que esta ocurre cada vez más rápido pueden suponer una mala noticia. Un estudio reciente observó, analizando 19 especies distintas, que los cambios genéticos ocurrían, en término medio, un 18,5% más rápido de lo que se esperaba. Quizá más preocupante, otro estudio, este de 2021, comprobó que las especies más rápidas en evolucionar eran las que más riesgo tenían de extinguirse. Sin duda un resultado muy intuitivo. Quizá no sea tan cierto eso de “adaptarse o morir”.

Imagen de portada: John Hardin.

FUENTE RESPONSABLE: Xataka. Por Pablo Martínez Jurado. 25 de enero 2023.

Sociedad y Cultura/Ecología/Naturaleza/Biodiversidad/Evolución.

3 de los efectos más raros del calentamiento global.

El canto de los pájaros, las flores y las picaduras de mosquitos no son cosas que se asocien con noviembre en el norte de Inglaterra.

Pero estos son solo algunos de los efectos secundarios más leves del calentamiento del planeta.

Además de provocar inundaciones y sequías mortales, el aumento de las temperaturas es la causa de las explosiones espontáneas del permafrost siberiano, la escasez de mostaza y el oscurecimiento del planeta.

Muchos de los impactos del cambio climático son devastadores, pero hay otros que son muy extraños.

Explosión de la tundra y de la «luz de la tierra»

Algunos científicos rusos atribuyen la aparición de cráteres gigantes en el permafrost siberiano al proceso de descongelación, el cual ha aumentado la temperatura del suelo y provocado la explosión espontánea de bolsas de gas subterráneas.

GETTY IMAGES

Científicos consideran que el cambio climático está provocando que la Tierra brille menos, porque reduce la cantidad de nubes que reflejan la luz solar.

El permafrost es la tierra que ha estado congelada continuamente durante más de 2 años.

Esta hipótesis explicaría la aparición de cráteres gigantes en el paisaje del Ártico.

Una investigación reciente también ha demostrado que esta zona del planeta se está calentando incluso más rápido de lo que se pensaba: 4 veces más que el resto del mundo.

Pero además de abrir agujeros en la Tierra, el cambio climático también podría estar atenuando el «brillo» del planeta, según los científicos del Observatorio Solar Big Bear de Nueva Jersey.

Midiendo la luz solar reflejada desde el planeta hacia la parte oscura de la Luna por la noche, los científicos midieron lo que llaman «brillo terrestre» o albedo, básicamente la capacidad de reflexión de la Tierra.

Los estudios sugirieron que la cantidad de nubes bajas sobre el océano Pacífico oriental se está reduciendo debido al calentamiento de las temperaturas oceánicas.

Como estas nubes actúan como un espejo, reflejando la luz del Sol hacia el espacio, sin ellas ese reflejo disminuye. Así que, según estos científicos, podríamos estar quitándole brillo a nuestro pequeño punto azul.

Reptiles que cambian de sexo y otros efectos en los animales.

Si bien es posible que seamos los causantes del calentamiento global, no somos la única especie que lo experimenta. Algunas criaturas se ven afectadas de forma realmente sorprendente.

Un hombre sujeta en su mano varios polluelos de aves.

Los polluelos de algunas especies de pájaros están naciendo antes de lo previsto por culpa de los cambios de temperatura que está sufriendo el planeta.

El sexo de las crías de algunos reptiles viene determinado en parte por la temperatura a la que se incuban los huevos.

Así los dragones barbudos -una especie de lagarto que se encuentra en Australia- pasan de ser machos a hembras cuando se incuban a una determinada temperatura.

A los científicos les preocupa que los machos sean cada vez más escasos a medida que el mundo se calienta, poniendo a la especie en peligro de extinción.

En el océano, el aumento de los niveles de dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero, podría hacer que los peces pierdan el sentido del olfato.

El cambio climático también está alterando la sincronía estacional. En el bosque de Wytham, el más estudiado científicamente de Reino Unido, las crías de herrerillo salieron de sus huevos hasta 3 semanas antes de lo que lo habrían hecho en la década de 1940.

Unos pájaros

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Algunas especies de aves se han dejado ver en determinadas áreas en temporadas fuera de lo habitual, lo cual indicaría que sus migraciones se han visto trastocadas.

Toda la cadena alimenticia de la primavera ha cambiado con el calentamiento: las orugas que comen los pájaros, las hojas de roble que comen las orugas, todo alcanza su punto máximo semanas antes de lo que lo hacía antes de que calentáramos el mundo.

Mientras las estaciones cambian, muchas aves se adaptan, o simplemente se mudan. Este año, los polluelos de abejarucos han nacido en una cantera de Norfolk, cuando habitualmente se encuentran en el sur del Mediterráneo y el norte de África.

Incluso el paisaje sonoro está cambiando. Londres es ahora un punto caliente de canto de pájaros fuera de temporada.

Un estudio ha sugerido incluso que los pájaros de los bosques se desplazan hacia lo alto de los árboles para cantar, posiblemente para evitar que sus cantos queden amortiguados por el follaje anterior.

Escasez de sabor

El clima extremo también está dificultando el cultivo de alimentos. Productos básicos como el trigo, el maíz y el café ya se están viendo afectados. Y este año ha habido una notable escasez de condimentos.

Frascos de mostaza

FUENTE DE LA IMAGEN – ALAMY. La producción de la popular mostaza Dijon se ha visto afectada por escasez de la materia prima.

En abril, Huy Fong Foods, una empresa californiana que produce unos 20 millones de botellas de salsa de chile Sriracha al año, envió una carta a sus clientes advirtiendo de una «grave escasez» de chiles.

En verano, los supermercados de Francia empezaron a quedarse sin mostaza de Dijon, un problema provocado por el mal tiempo en las praderas canadienses, donde se cultiva la mayor parte de las semillas de mostaza del mundo.

Y la realidad del cambio climático está dificultando incluso los esfuerzos por liberarse del carbono. En agosto, la empresa energética EDF tuvo que reducir la producción de las centrales nucleares en Francia, porque no había suficiente agua fría en los ríos del país europeo.

La respuesta, que está siendo debatida por 200 países en la cumbre del clima de la Naciones Unidas que estos días celebra en Egipto, es una reducción drástica de los gases que calientan el planeta.

Pero ya hemos transformado al mundo al calentarlo, y es probable que en el futuro se produzcan muchas más consecuencias inesperadas y sorprendentes.

Imagen de portada: GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Victoria Gill y Ella Hambly. BBC News. 15 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Naturaleza/Australia/Reino Unido/

Cambio Climático/Medio Ambiente/Ciencia/Rusia/Francia. 

 

La historia detrás de las imágenes ganadoras de los premios Wildlife Photographer of the Year 2022.

El reino animal nunca deja de sorprendernos, sobre todo cuando lo miramos con la atención, el cariño y la empatía que se merece.

La magia de este mundo se resiste a ser capturada, pero a veces se dan las circunstancias exactas y conseguimos imágenes que nos devuelven la empatía y sacan lo mejor de nosotros como personas.

Ese poder lo comparten los animales, capaces de ablandarnos el corazón. Quizás, precisamente por eso, nos gustan tanto las fotografías ganadoras del Wildlife Photographer of the Year 2022, entregados por el Museo Nacional de Historia de Londres.

Queremos compartir con vosotros las historias detrás de esta serie de instantáneas que no dejan indiferentes y que están llenas de vida animal:

Fotografía ganadora. The big buzz, Karine Aigner, US.

Karine Aigner es la ganadora de este año gracias a esta imagen, en la que podemos ver la actividad frenética de una bola de abejas sobre la arena. Pasados unos minutos, la pareja en el centro, un macho aferrado a la única hembra en el enjambre, se alejó volando para aparearse.

New life for the tohorā, Richard Robinson, New Zealand.

La imagen representa la esperanza, al capturar una población de ballenas que ha sobrevivido contra viento y marea. Robinson fotografió el momento de la cópula de estas ballenas en un momento inmortalizado en el tiempo. Conocido por los maoríes como tohorā, la población de Nueva Zelanda fue cazada hasta casi la extinción en el siglo XIX, por lo que cada nuevo apareamiento ofrece una nueva esperanza.

Shooting star, Tony Wu, US/Japan.

La danza reproductiva electrizante de una estrella de mar gigante, en el momento en el que el agua circundante se llenó de esperma y óvulos de estrellas de mar en desove. Estos animales adoptan una postura de baile cuando están en desove, elevándose y balanceándose para ayudar a liberar o arrastrar óvulos y espermatozoide hacia las corrientes donde se fecundan.

The listening bird, Nick Kanakis, US.

Kanakis vio al joven pájaro alimentándose y, sabiendo que desaparecería en el bosque si se le acercaba, encontró un claro de hojarasca y esperó. El pajarito saltó dentro, presionando su oreja contra el suelo para escuchar pequeños insectos.

A theatre of birds, Mateusz Piesiak, Poland.

Con la cámara en el barro del lecho de juncos, Piesiak capturó el momento en que un halcón peregrino que pasaba por la zona provocó el vuelo de algunos correlimos comunes. Ganador del premio Young Wildlife Photographer of the Year cuando tenía 14 años, Piesiak exploró su localidad durante el confinamiento por la COVID-19, con ángulos de cámara cuidadosamente considerados para producir una serie de fotografías íntimas que exploran el comportamiento de las aves.

The Cuban connection, Karine Aigner, US.

Un camachuelo cubano junto a una carretera, colocado para que se acostumbre al bullicio de la vida callejera. Estas aves son muy apreciadas por su dulce voz y espíritu luchador. Aigner explora la relación entre la cultura cubana y los pájaros cantores, planteándose el futuro de una arraigada tradición. Durante cientos de años, algunos cubanos capturaron y mantuvieron pájaros cantores para realizar concursos de canto de pájaros.

Out of the fog, Ismael Domínguez Gutiérrez, Spain.

Cuando Ismael llegó al humedal, sintió la decepción al no poder ver el horizonte a causa de la niebla, hasta que esta empezó a disiparse. Las águilas pescadoras son visitantes invernales de la provincia de Andalucía. Aquí, los numerosos embalses ofrecen a estas rapaces comedoras de peces extendidas aguas abiertas y poco profundas que son más claras que muchos ríos y lagos.

The beauty of baleen, Katanyou Wuttichaitanakorn, Thailand.

Katanyou quedó fascinado por los colores y texturas contrastantes de una ballena de Bryde. Estas tienen hasta 370 pares de placas de barbas de color gris que crecen dentro de sus mandíbulas superiores. Las placas están hechas de queratina y se utilizan para filtrar pequeñas presas del océano.

Heavenly flamingos, Junji Takasago, Japan.

Takasago superó el mal de altura para y se arrastró hacia el grupo acicalado de flamencos chilenos para tomar esta fotografía. En lo alto de los Andes, el Salar de Uyuni es la salina más grande del mundo., además de una de las minas de litio más grandes de Bolivia, lo que amenaza el futuro de estos flamencos. El litio se usa en baterías para teléfonos y computadoras portátiles.

Battle stations, Ekaterina Bee, Italy.

Ekaterina observa cómo dos cabras montesas alpinas luchan por la supremacía. A principios del siglo XIX, tras de siglos de caza, la población de estos animales se redujo a menos de 100 ejemplares en las montañas de la frontera entre Italia y Francia. Las medidas de conservación han conseguido que, hoy en día, haya más de 50.000.

Spectacled bear’s slim outlook, Daniel Mideros, Ecuador.

Mideros instaló cámaras trampa a lo largo de un corredor de vida silvestre utilizado para llegar a mesetas de gran altitud. Colocó las cámaras para mostrar el paisaje natural que desaparecía con el oso enmarcado en el centro de la imagen. Estos osos, que se encuentran desde el oeste de Venezuela hasta Bolivia, han sufrido una disminución masiva como resultado de la fragmentación y pérdida de su hábitat. En todo el mundo, a medida que los humanos continúan construyendo y cultivando, el espacio para la vida silvestre se reduce cada vez más. Peñas Blancas, Quito, Ecuador. Fotografía: Daniel Mideros/Fotógrafo de Vida Silvestre del Año

Puff perfect, José Juan Hernández Martinez, Spain.

Hernández Martínez llegó de noche al sitio de cortejo del ave. A la luz de la luna, se escondió cavando un hueco en el suelo, desde donde capturó a un macho de hubara canario regresando anualmente a su sitio de cortejo. Levantando las plumas de la parte delantera de su cuello y echando la cabeza hacia atrás, corre hacia adelante antes de dar vueltas hacia atrás, descansando solo unos segundos para comenzar de nuevo el ritual.

Ndakasi’s passing, Brent Stirton, South Africa.

Stirton comparte el final de la historia de un gorila de montaña muy querido. Fotografió el rescate de Ndakasi cuando tenía dos meses, después de que una mafia del carbón matara a su tropa como una amenaza para los guardaparques. Con esta imagen conmemora su muerte mientras yacía en los brazos de su salvador y cuidador durante 13 años, el guardabosques Andre Bauma. Como resultado de los esfuerzos de conservación, el número de gorilas de montaña se ha cuadruplicado a más de 1000 en los últimos 40 años.

The magical morels, Agorastos Papatsanis, Greece.

En esta escena mágica vemos la relación entre los hongos y los cuentos de hadas. Las colmenillas se consideran tesoros gastronómicos en muchas partes del mundo porque son difíciles de cultivar, pero en algunos bosques florecen de forma natural.

The dying lake, Daniel Núñez, Guatemala

La vista de un dron captura el contraste entre el bosque y el crecimiento de algas en el lago Amatitlán. Núñez tomó esta fotografía para crear conciencia sobre el impacto de la contaminación en el lago, que recibe alrededor de 75.000 toneladas de desechos de la ciudad de Guatemala cada año.

The bat-snatcher, Fernando Constantino Martínez Belmar.

Belmar espera en la oscuridad mientras una serpiente rata de Yucatán atrapa un murciélago. Usando una luz roja a la que tanto los murciélagos como las serpientes son menos sensibles, Belmar vigiló a esta serpiente que sobresalía de una grieta. Todas las tardes al atardecer en la Cueva de las Serpientes Colgantes, miles de murciélagos parten para alimentarse durante la noche. También es cuando emergen las hambrientas serpientes rata.

The great cliff chase, Anand Nambiar, India.

Desde el otro lado del barranco, Nambiar observó cómo el leopardo de las nieves sorprende a una manada de cabras montesas del Himalaya. Se adaptaba perfectamente al medio ambiente, a diferencia de Nambiar, que siguió un régimen de ejercicios en preparación para la gran altitud y las bajas temperaturas. Los leopardos de las nieves viven en algunos de los hábitats más extremos del mundo. Ahora están clasificados como vulnerables. Las amenazas incluyen el cambio climático, la minería y la caza, tanto del leopardo de las nieves, como de sus presas.

Under Antarctic ice, Laurent Ballesta, France.

Torres vivientes de invertebrados marinos marcan el lecho marino frente a Adelie Land, a 32 metros bajo el hielo de la Antártida oriental. Aquí, una esponja con forma de árbol está cubierta de vida: desde gusanos de cinta gigantes, hasta estrellas de mar. Ballesta aguantó inmersiones bajo cero para revelar la diversidad de vida debajo del hielo de la Antártida. Su expedición requirió de dos años para planear, un equipo de buzos expertos y un kit especialmente desarrollado. Sus 32 inmersiones a una temperatura del agua de hasta -1,7 °C incluyeron la inmersión más profunda y más larga jamás realizada en la Antártida.

Imagen de portada: The dying lake, Daniel Núñez, Guatemala

FUENTE RESPONSABLE: Cultura Inquieta. Por María Toro. 19 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Fotografía silvestre/Animales/Premio/Naturaleza/ Cambio climático.

 

Las extraordinarias imágenes de animales en una competición de fotografía microscópica.

Una hormiga con rostro de alienígena, un escarabajo que parece salido de un comic y una araña con pelos electrizados.

Estas son algunas de las fotos seleccionadas en la competición anual de fotografía microscópica de la compañía fabricante de cámaras Nikon.

El primer premio del Nikon Small World Photomicrography Competition fue para la imagen de una mano embrionaria de un geco diurno gigante de Madagascar, tomada por Grigorii Timin y supervisada por Michel Milinkovitch de la Universidad de Ginebra.

Foto microscópica de una mano embrionaria de un geco.

FUENTE DE LA IMAGEN – GRIGORII TIMIN / NIKON SMALL WORLD

La foto de una mano embrionaria de un geco diurno gigante de Madagascar se llevó el primer premio en la categoría «mejores 20» del concurso de fotografía microscópica 2022 de Nikon.

Pero en la competencia se pueden observar imágenes microscópicas de alta resolución de insectos, tejidos, células, partes del cuerpo humano, minerales, entre otras materias.

En total fueron 89 fotos seleccionadas de científicos y artistas de todo el mundo que representan las categorías de «las mejores 20», «menciones honorables» e «imágenes de distinción».

La última categoría incluye una curiosa imagen en primerísimo primer plano del rostro de una hormiga tomada por el fotógrafo lituano Eugenijus Kavaliauskas.

Foto microscópica de una hormiga tomada por Eugenijus Kavaliauskas

FUENTE DE LA IMAGEN – EUGENIJUS KAVALIAUSKAS/NIKON SMALL WORLD. La foto de la hormiga obtuvo un lugar en la categoría «imagen de distinción» en el concurso de Nikon.

Y hay más. Por eso, aquí te compartimos una selección de las fotos que participaron y que ganaron un puesto en el concurso.

Foto microscópica de una araña saltadora.

FUENTE DE LA IMAGEN – ANDREW POSSELT/NIKON SMALL WORLD. El retrato en primer plano de la araña saltadora ganó un sitio en la categoría «imagen de distinción» en el concurso de fotografía microscópica de Nikon.

Foto microscópica de larva de mosca jején

FUENTE DE LA IMAGEN – KARL GAFF/NIKON SMALL WORLD. La foto de la larva de mosca jején obtuvo una mención honorable en el concurso de Nikon.

Foto microscópica de un embrión de pez cebra.

FUENTE DE LA IMAGEN – LAYRA G. CINTRÓN-RIVERA/NIKON SMALL WORLD. La imagen del embrión de pez cebra ganó un lugar en la sección «imagen de distinción» en el concurso de Nikon.

Foto microscópica de una mosca tomando a un escarabajo tigre

FUENTE DE LA IMAGEN – MURAT ÖZTÜRK/NIKON SMALL WORLD. El retrato de una mosca tomando a un escarabajo tigre ganó el puesto 10 en la categoría «los mejores 20» del concurso de fotografía microscópica de Nikon.

Una foto microscópica de un ajolote transgénico

FUENTE DE LA IMAGEN – MARKO PENDE/NIKON SMALL WORLD. La foto de un ajolote transgénico logró un lugar en la categoría «imagen de distinción» en el concurso de fotografía microscópica de Nikon.

Foto microscópica de una araña de patas largas.

FUENTE DE LA IMAGEN – ANDREW POSSELT/NIKON SMALL WORLD. La imagen de la araña de patas largas se llevó el cuarto puesto en «las mejores 20» del concurso de Nikon.

Imagen de portada: YOUSEF AL HABSHI/NIKON SMALL WORLD AND THE ARTIST. La foto del escarabajo joya rojo ganó como «imagen de distinción» en el concurso de fotografía microscópica de Nikon.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 26 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Naturaleza/Ciencia/Fotografía.

La impresionante foto de un cocodrilo en Cuba que ganó el máximo premio de los Mangrove Photography Awards (y otras espectaculares imágenes del certamen).

Tanya Houppermans fue la gran ganadora de los premios Mangrove Photography de este año, por su primer plano de un cocodrilo rodeado de manglares en el archipiélago cubano Jardines de la Reina.

En su octavo año, este concurso organizado por Mangrove Action Project tiene como objetivo mostrar las relaciones entre la vida silvestre, las comunidades costeras y los bosques de manglares.

Además, busca exponer la fragilidad de estos ecosistemas únicos, tanto por encima como por debajo del agua.

Los Jardines de la Reina es un archipiélago frente a las costas de Cuba y es un lugar protegido desde 1996.

Es uno de los ecosistemas marinos más vírgenes del mundo.

«La población saludable de cocodrilos se debe a la condición prístina de los manglares, y quería capturar primeros planos de este gentil gigante en su hábitat natural», aseguró Houppermans, la ganadora.

«Espero que esta imagen logre mostrar que es crítico proteger áreas como esta».

Los manglares representan una protección importante contra el cambio climático: 4.000 m2 de bosques de manglares absorben casi la misma cantidad de dióxido de carbono que 4.000 m2 de selva amazónica.

Estos bosques también protegen las costas de la erosión, a medida que las tormentas se vuelven más frecuentes.

«Los premios de fotografía de Manglares se han convertido en una plataforma para intrigar a la gente sobre el magnífico papel ecológico que juegan los manglares en todas nuestras vidas», dijo el juez Dhritiman Mukherjee.

Octavio Aburto, otro juez, agregó: «Las imágenes de este año cautivaron nuestra imaginación… Nos dan esperanza e iluminan un futuro positivo para los ecosistemas de los manglares».

Aquí hay una selección de las imágenes ganadoras de varias categorías de la competencia.

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Ganador de la categoría Manglares y humanos: Cazadores de miel, Muhammad Mostafigur Rahman, Bangladesh

Cazadores de miel recolectan miel silvestre en las profundidades de los manglares de Sundarbans, el bosque de manglares más grande del mundo.

FUENTE DE LA IMAGEN -MUHAMMAD MOSTAFIGUR RAHMAN

Cazadores de miel recolectan miel silvestre en las profundidades de los manglares de Sundarbans, Bangladesh, el bosque de manglares más grande del mundo.

Tanto el desarrollo humano reciente en el área como la crisis climática, en particular el aumento del nivel del mar, amenazan la ecología de los Sundarbans y, con ella, la forma de vida de la gente local.

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Subcampeón de Manglares y humanos: Viviendo en un manglar blanco, Alex Cao, Vietnam

Un pescador local lanza su red en los manglares de flores blancas (Lumnitzera racemosa) de Bau Ca Cai, Vietnam

FUENTE DE LA IMAGEN -ALEX CAO

Un pescador local arroja su red en los manglares de flores blancas (Lumnitzera racemosa) de Bau Ca Cai, Vietnam, un área protegida.

Esta foto fue tomada a finales de otoño cuando los árboles habían perdido sus hojas. Destaca la conexión entre las comunidades vulnerables y la naturaleza.

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Ganador de la categoría Manglares y paisaje: árboles bailando Walakiri, Loïc Dupuis, Indonesia

El sol sale a lo largo de las tranquilas playas de East Sumba en Indonesia.

FUENTE DE LA IMAGEN. LOÏC DUPUIS

El sol sale a lo largo de las tranquilas playas de East Sumba en Indonesia.

Loïc Dupuis quiso capturar la belleza y la fragilidad de esta maravilla única.

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Subcampeona de la categoría Manglares y Paisajes: La vida onírica de los manglares, Melodi Roberts, EE.UU.

Una vista de los manglares del Refugio Nacional de Vida Silvestre de Merritt Island, Florida

FUENTE DE LA IMAGEN – MELODI ROBERTS

Reflexiones al amanecer en el Refugio Nacional de Vida Silvestre de Merritt Island, Florida.

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Ganador de Manglares y Vida Silvestre: Despego, Jayakumar MN, Emiratos Árabes Unidos

Un gran flamenco (Phoenicopterus roseus) emprende un viaje migratorio por Asia.

FUENTE DE LA IMAGEN – JAYAKUMAR MN

Un gran flamenco (Phoenicopterus roseus) emprende un viaje de migración a través de Asia y lo más probable es que regrese a los mismos humedales costeros en los meses de invierno.

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Subcampeona de Manglares y Vida Silvestre: Espátulas, Priscila Forone, Brasil

Un par de espátulas rosadas se ven en los manglares de Guaraqueçab

FUENTE DE LA IMAGEN – PRISCILA FORONE

Los manglares preservados de Guaraqueçaba son un lugar importante para los visitantes, incluida esta pareja de espátulas rosadas (Platalea ajaja).

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Ganador de la categoría Manglares y Debajo del Agua: Cangrejo azul, Martin Broen, México

Un cangrejo azul (Callinectes sapidus) pescando en una transición única entre agua dulce y salada en los cenotes mexicanos,

FUENTE DE LA IMAGEN – MARTIN BROEN

Un cangrejo azul (Callinectes sapidus) pescando en una transición única entre agua dulce y salada en los cenotes mexicanos.

Durante una inmersión de exploración a través de las oscuras cuevas inundadas, el fotógrafo dice que se encontró con este cangrejo orgullosamente erguido contra las raíces de los manglares.

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Subcampeona de Manglares y Submarino: En el borde, Jillian E Morris, Bahamas

Tres tiburones limón juveniles en el agua en las Bahamas

FUENTE DE LA IMAGEN – JILLIAN E MORRIS

La fotógrafa dice que quiso mostrar un lado diferente de estos tiburones limón juveniles: un lado social, un lado más vulnerable.

Todas las imágenes están sujetas a derechos de autor.

Imagen de portada: Por TANYA HOUPPERMANS

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo. 2 de noviembre 2022.

Sociedad y Cultura/Arte fotográfico/Naturaleza/COP 26/Cambio climático

 

 

Benjamín Riquelme materializa en imágenes su pasión por el mar.

El mar ha inspirado las musas de millones de artistas que lo han convertido en el objeto de sus obras. Ya sean pinturas, esculturas, películas, fotografías o poesías, el mar inspira los sueños y los pensamientos de gente como Benjamín Riquelme.

Benjamín Riquelme es fotógrafo y video productor, aunque confiesa que, en su perfil de Instagram, por generar conversación y crear empatía en una gran audiencia, la mayoría de su creación gira en torno al agua.

 

Este artista de Ciudad Real reside en Menorca, es autodidacta en el mundo de la fotografía y del vídeo desde hace 10 años aproximadamente y ha convertido su amor por el mar en su profesión. 

Animal terrestre, dice pasarse el verano en su verdadero medio: el agua. Fotografía a turistas anónimos que quieren un buen recuerdo en la isla y a turistas vitales del mundo del espectáculo. Actores y actrices como David Mora (Kiki), Albert Baró (Merlí) o Itziar Castro (Vis a Vis) han sido capturadas por su lente.

De su trabajo fotográfico destacan las imágenes subacuáticas en las que demuestra su destreza para inmortalizar a su modelos rodeados por la luz, la textura y las formas del fondo marino.

 

 

Respecto a su trabajo audiovisual, ha realizado una serie de cortometrajes protagonizados por el actor y guionista David Mora y, lógicamente, el mar. El plástico no es la polla se viralizó, llegando a acumular más de 70 millones de visualizaciones en redes.

 

 El cortometraje de Benjamín Riquelme El plástico no es la polla.

Pincha el siguiente link para ver el vídeo;

EL PLÁSTICO NO ES LA POLLA

Riquelme conciencia con su trabajo como director y deleita con su trabajo como fotógrafo aunque sus perspectivas se retroalimentan en ambas áreas. Bucear en un trabajo que invita justo a eso, a sumergirnos y formar una comunión sana y eterna en y con el mar.

Imagen de portada: De Benjamín Riquelme: Instagram

FUENTE RESPONSABLE: Cultura Inquieta. Por Walter Ego. 23 de septiembre 2022.

Sociedad y Cultura/Océanos/Naturaleza/Fotografía silvestre. 

Trevor Pottelberg se adentra en la furia del mar para capturar dramáticas fotografías.

Merece la pena contemplar el mar en todos sus estados, verlo en su absoluta calma o en su furia más descontrolada. Es en esos arrebatos de ira que se materializan en olas y formas arrebatadoras, donde el agua puede mostrarse más bella y más dramática que nunca.

El fotógrafo Trevor Pottelberg, atraído por el lado oscuro de las mareas y su rebeldía, se adentra en el océano para tomar estas impactantes capturas.

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Con sede en Ontario, Trevor se especializa en paisajes, vida silvestre y astrofotografías, pero está particularmente enamorado de las olas. Su ubicación cerca del lago Erie, hace que le resulte fácil desplazarse cada vez que se entera de que habrá una tormenta inminente, ya que sabe que se encontrará en una aventura que lo llevará a desarrollar su creatividad y a agudizar su ojo.

Para tomar estas fotos, Pottelberg se ha enfrentado a vientos de hasta 96 kilómetros por hora. Se atrinchera y desafía a los elementos para tener la oportunidad de capturar el poder y la belleza de las enormes olas que emergen del lago.

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“Cuanto más intensa es la tormenta, más emocionado estoy de salir y capturar nuevas obras de arte”. “La mayoría de las personas buscan refugio durante estos temporales, pero yo aprovecho la oportunidad de exponerme a estas tormentas de frente”.

En el transcurso de diferentes tormentas, Pottelberg ha logrado capturar las olas en diferentes momentos del día, incluida la puesta de sol. En estos casos, el cielo anaranjado ardiente proporciona un contraste fascinante con el azul helado.

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Estas imágenes crean una interesante yuxtaposición con otras instantáneas, donde el cielo adquiere un amenazante de tono azul profundo. Pottelberg reconoce el riesgo de tomar estas fotos, ya que sufre de ansiedad y estrés debido a su obsesión por las tormentas, pero para él vale la pena anteponer la belleza de la naturaleza a todo lo demás.

“El mayor cumplido para mí es cuando la gente ve mi trabajo y me agradece el soportar los elementos para poder presenciar la furia de la madre naturaleza desde la seguridad de su propio hogar”.

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Imagen de portada: Gentileza de Trevor Pottelberg: Instagram

FUENTE RESPONSABLE: Cultura Inquieta. 18 de octubre 2022. Por Walter Ego

Sociedad y Cultura/Fotografia silvestre/Océanos/Naturaleza 

 

 

 

Momento y lugar

-En foto de portada- Cuando este depredador del Jurásico salió bajo el agua de color marrón verdoso de Corroboree Billabong, en el extremo superior de Australia, estaba claro que estaba allí para hacerse con la propiedad de esta comida. Estar en el lugar y momento equivocado puede resultar fatal, como fue el caso para este herbívoro. Para el cocodrilo, sin embargo, se trataba de lugar y momento perfecto en el que estar. Y es que su técnica de caza se basa en el sigilo, la paciencia y la oportunidad.

«La pandemia nos obligó a reducir la velocidad e inspirarnos en la naturaleza, reconectar con ella y recordar su belleza”, cuenta el director del Museo de Australia del Sur, Brian Oldman. “A medida que regresa todo a la normalidad y el mundo se abre, estas imágenes son la inspiración perfecta para continuar profundizando nuestra relación con el mundo natural y reflexionar sobre nuestro impacto», añade.

Las fotografías a las que Oldman se refiere son las del prestigioso certamen Australian Geographic Nature Photographer of the Year, el cual, desde su nacimiento en el año 2004 viene recopilando una fantástica selección de las mejores imágenes de fauna, flora o paisajes de las regiones de Australia, Nueva Zelanda, La Antártida y Nueva Guinea.

Debido al crecimiento de la competición a lo largo de dos décadas, este año el concurso incorpora tres nuevas categorías centradas en la astrofotografía, los animales en la naturaleza y los animales urbanos, que se unen a las ya existentes, ofreciendo una impresionante selección de finalistas que os mostramos en esta galería fotográfica.

Algunas Fotografías finalistas en la categoría Animals in Nature del certamen Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

Tras meses de confiar en papá, observarlo y aprender a tomar los alimentos de la selva tropical, un polluelo de casuario intenta tragarse una gran ciruela de casuario (Cerbera floribunda). A pesar de la técnica precisa del joven, la foto capturada posteriormente muestra que el joven polluelo no pudo tragarse la fruta entera en esta etapa tan temprana de su vida. Foto: Ethan Mann / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022-

Diving Duck

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

Una de las características únicas del pato almizclero -Biziura lobata- son las plumas rígidas de su cola. Estas aves pueden desplegarlas, lo que ayuda a convertirlas en grandes sujetos de fotografía. Esta imagen de la también conocida como malvasía papuda muestra las rígidas plumas de su cola agitando el agua mientras se sumerge en busca de peces. Foto: James White / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

The Long Lady

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

Esta avispa solo está haciendo lo mejor para sus hijos. Les está proporcionando un lugar seguro para crecer y comida para el proceso. Eso significa que la propia avispa debe morir, pero un parasitoide tiene que hacer lo correcto por su descendencia. Foto: James Dorey/ Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Night Light Dining

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

Cada primavera, la Gran Cordillera Divisoria alberga un acontecimiento mágico. Después del atardecer, las luciérnagas bioluminiscentes emergen de los rincones más oscuros del bosque por un corto periodo de tiempo. Sin embargo, no están del todo seguras. Los oscuros murciélagos insectívoros de nariz de hoja que salen de su nido capturan luciérnagas en pleno vuelo, mostrando una impresionante y acrobática batalla aérea. Foto: Jannico Kelk / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

The Red Indian

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

El pez indio rojo debe su nombre a la forma en que se parece a los penachos de guerra de los líderes nativos de América del Norte. Quería enfatizar la apariencia noble de este animal y experimenté con varias técnicas de iluminación para producir este retrato temperamental. Este efecto fotográfico se obtiene en la cámara con una sola exposición. Foto: Nicolas Remy/ Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Bugged Out

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

La silueta de un pequeño pájaro que hace breves y repetidas incursiones desde un árbol hacia una nube de insectos. Logré capturarla configurando una velocidad de obturación rápida y enfocando el árbol con un zoom lo suficientemente amplio. Foto: Paul Weston / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Jelly Floss

Fotografía finalista en la categoría: Animals in Nature

Esta joven tortuga verde se estaba comiendo ansiosamente una medusa melena de león en Julian Rocks como un niño comiendo algodón de azúcar. Tomó un bocado tan grande que la medusa envolvió su rostro como un velo mientras seguía nadando a ciegas hacia la superficie. Foto: Simone Caprodossi / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022

The Silence

Fotografía finalista en la categoría: Astrophotography

Fotografía tomada justo antes de que la Vía Láctea desapareciera en la hora azul en una mañana nublada y silenciosa. Los árboles muertos dispersos por todo el lago Toolondo crean una escena inquietante pero hermosa bajo las estrellas. Foto: Jason Perry / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Thunder in the Deep

Fotografía finalista en la categoría: Landscape

Un rayo colosal se lanza desde de una tormenta oceánica y atraviesa la corriente ascendente, dividiéndose finalmente en siete puntos de impacto separados. Captada a una distancia de 100 kilómetros, la base de esta tormenta está oscurecida por la curvatura de la Tierra. Foto: Will Eades / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Release the Devil!

Fotografía finalista en la categoría: Our Impact

Este demonio adulto sano acaba de someterse a un control de salud rutinrio. Con las observaciones anotadas y algunas muestras de ADN extraídas, el equipo del programa Save the Tasmanian Devil puede liberar al marsupial de vuelta a la naturaleza. El trabajo es fundamental para comprender, manejar y, con suerte, desarrollar una cura para la devastadora enfermedad del tumor facial del diablo. Foto: Michael Eastwell / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Octo-Loo

Fotografía finalista en la categoría: Our Impact

No toda la basura y el impacto humano en nuestros océanos son negativos. Los buzos locales construyeron este arrecife artificial con carritos de compras e inodoros, y en unos días se convirtió en el hogar de una cantidad significativa de pulpos pálidos, muchos de los cuales se aparearon y pusieron huevos dentro del sistema. Foto: Sam Glenn / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Head On

Fotografía finalista en la categoría: Threatened Species

Para hacer esta carismática foto del gran tiburón blanco, necesitaba un tiburón que mostrara un comportamiento no agresivo para evitar el riesgo para ambos. Inicialmente (con licencia) había usado una mezcla fina de aceite de atún y hojuelas para dejar un rastro de olor para atraer al tiburón, pero el tiburón nunca fue realmente alimentado. Foto: Matty Smith/ Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Family Portrait, 2021

Fotografía finalista en la categoría: Urban Animals

Nos mudamos a Adelaide Hills recientemente, y las cámaras de vigilancia revelaron una guarida de zorros debajo de la casa. Configuré una cámara exterior para ayudarnos a resolver problemas. Descubrimos que nuestro jardín era su patio de recreo y despensa: una zorra y ocho cachorros. Este retrato familiar fue tomado justo afuera de la habitación de mi hijo a la 1:05 am. Foto: Sam Oster / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Dance of the Damselflies

Fotografía finalista en la categoría: Junior

«Me aventuré en una reserva local temprano en la mañana y me encontré con un par de caballitos del diablo apareándose». Los caballitos del diablo machos y hembras se unen en una posición de rueda cuando se aparean y comúnmente vuelan en tándem de esta manera; la forma que contraen se interpreta comúnmente como un corazón. Foto: Rosa Dunbar / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Flinders Rise

Fotografía finalista en la categoría: Astrophotography

Una de las cosas más sorprendentes para ver en el interior de Australia son los colores del paisaje al atardecer y al amanecer. Me encanta cómo la Vía Láctea está perfectamente posicionada aquí con la silueta de la línea de la cordillera. Empecé a fotografiar la imagen justo antes del crepúsculo astronómico y terminé justo antes de la hora azul. Foto: William Godward / Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022.

Imagen de portada: Corroboree Billabong, Australia. Foto: Jayden O’Neill/ Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022

FUENTE RESPONSABLE: National Geographic en Español. Por Héctor Rodríguez. Editor y periodista especializado en ciencia y naturaleza.

Sociedad y Cultura/Naturaleza/Animales/Cosmos/Arte fotográfico.

John Edmonstone, el esclavo liberado que le enseñó taxidermia a Darwin, un arte que abrió el camino para su teoría de la evolución.

En «El origen del hombre» (1871), el segundo libro sobre la teoría de la evolución de Charles Darwin que es uno de los textos más estudiados de la historia, cada detalle ha sido examinado.

Y hay uno que, a pesar de no ser relevante para la comprensión de su revolucionaria teoría, intrigó a los historiadores.

Tras señalar que aunque las razas humanas difieren en algunos aspectos, en su conjunto «se parecen en alto grado» fìsica y «de una manera igual y aun más marcada» mentalmente, apunta:

«…durante mi estancia entre los indígenas de la Tierra de Fuego, a bordo del Beagle, me llamó la atención profundamente observar un gran número de rasgos característicos que evidenciaban cuán parecida era su inteligencia a la nuestra; lo mismo me ocurrió con un negro de pura sangre con quien una vez fui cercano».

¿Quién era ese hombre sin nombre?

Una pista estaba en las notas autobiográficas que Darwin redactó al final de su vida, en la sección en la que describió sus días de estudiante en Edimburgo (octubre de 1825-abril de 1827), donde escribió:

«Por cierto, un negro vivía en Edimburgo, que había viajado con Waterton, y se ganaba la vida disecando pájaros, lo que hacía excelentemente: me daba lecciones a cambio de un pago, y solía sentarme con él a menudo, porque era un hombre muy agradable e inteligente».

Era alguien a quien no había olvidado a pesar de su avanzada edad, aunque nuevamente no dio su nombre… pero sí otro, Waterton, y ese sí que era conocido.

Un ave en mano

El excéntrico naturalista, conservacionista y explorador Charles Waterton (1782-1865) era famoso por sus expediciones al continente americano de donde llevó el curare a Europa, el paralizante extracto de planta que posteriormente se utilizó como anestésico en operaciones quirúrgicas.

SCIENCE PHOTO LIBRARY. «Fue la primera y última vez que estuve en el lomo de un caimán», dice esta imagen de una famosa aventura de Waterton ocurrida durante su viaje a Demerara (Guyana) en 1820. Lo acompañan nativos y esclavos negros… uno de ellos era ese hombre sin nombre.

Waterton plasmó sus experiencias en el libro «Andanzas por Sudamérica, el noroeste de Estados Unidos y las Antillas en los años 1812, 1816, 1820 y 1824 con instrucciones originales para la perfecta conservación de las aves, &c. para armarios de historia natural», publicado en 1825.

La obra introdujo a muchos británicos, entre ellos al mismo Darwin y al otro pionero de la teoría de la evolución Alfred Russel Wallace, a las maravillas naturales que albergaban esos trópicos.

Y fue en uno de esos viajes, durante una visita a la plantación de su amigo y luego suegro Charles Edmonstone alrededor de 1812, que Waterton comenzó a estudiar y recolectar especímenes de la jungla circundante.

Pero eran tantos los ejemplos de pájaros exóticos que quería preservar que no daba abasto, así que, como cuenta en su tercer diario, que comenzó en 1820, buscó ayuda.

«Fue en esta colina en los días anteriores donde traté por primera vez de enseñarle a John, el esclavo negro de mi amigo el Sr. Edmonstone, la forma correcta de hacer pájaros.

«Pero John tenía pocas habilidades y requirió mucho tiempo y paciencia para inculcarle algo.

«Algunos años después de esto, su amo lo llevó a Escocia, donde, al quedar libre, John lo dejó y se empleó en el museo de Glasgow y luego en el de Edimburgo».

¿Sería ese el hombre sin nombre?

Numerosos historiadores han concluído que así es.

El nombre del hombre

De los primeros y los últimos años de su vida, poco se sabe.

Había nacido como esclavo en la plantación de madera en la región de Demerara del escocés Edmonstone en lo que entonces se conocía como la Guayana Británica, en el norte de América del Sur.

Plantación de Charles Edmonstone, Mibiri Creek, río Demerara en Guyana.

Plantación de Charles Edmonstone, Mibiri Creek, río Demerara en Guyana. Como era común, a John se le dio el apellido de su dueño, y en 1817 viajó a Escocia con su amo, donde, por ley, fue emancipado.

Aunque Waterton señala que Edmonstone trabajó en museos de Glasgow y Edimburgo, los investigadores del National Records of Scotland (la oficina de registros y archivos de Escocia), consultando los directorios de oficinas de correos, encontraron a un John Edmonstone, «rellenador de pájaros», que en 1823 abrió una tienda en el número 37 de Lothian Street, cerca de la Universidad de Edimburgo.

En cualquier caso, todo indica que se ganaba la vida con el arte de la taxidermia que le había enseñado Waterton, una habilidad en demanda en esa época, no solo para fines científicos, sino también decorativos.

Y fue ese arte el que quiso aprender el joven Darwin, quien a los 16 años llegó donde Edmonstone solicitando a este de sus conocimientos a cambio de «una guinea por una hora todos los días durante dos meses», como le contó en una carta a su hermana Susan.

Pájaros disecados

Para las autoridades en Darwin, Adrian Desmond y James Moore, autores de «La causa sagrada de Darwin», Edmonstone le daba más que clases técnicas sobre cómo un cazador refinado como él podría conservar sus pájaros como trofeos.

Dos cucuves de Galápagos (derecha), tres especies de pinzones de Galápagos (arriba a la izquierda) y curruca amarilla (dorado, abajo a la izquierda), de la colección de la Estación Científica Charles Darwin en Galápagos.

FUENTE DE LA IMAGEN – SCIENCE PHOTO LIBRARY. Dos cucuves de Galápagos (derecha), tres especies de pinzones de Galápagos (arriba a la izquierda) y curruca amarilla (dorado, abajo a la izquierda), de la colección de la Estación Científica Charles Darwin en Galápagos.

En sus charlas posiblemente le contaba sobre las emocionantes aventuras de Waterton, sobre interesantes búsquedas en pos de especímenes raros y sobre ese mundo exótico que solo descubriría si cruzaba el Atlántico.

Además le hablaba de la terrible cultura de esclavismo de Demarara, un tema de particular interés para alguien que, como Darwin, venía de una familia abolicionista, creía que todas las razas pertenecían a la misma familia humana y condenaba la esclavitud como un pecado.

En ese entonces, Darwin se estaba desilusionando de sus estudios de medicina mientras que su pasión por la historia natural crecía.

Y se cree que los relatos de Edmonstone sobre la vida en las selvas tropicales de América del Sur ayudaron a cimentar su interés por el naturalismo.

Eso es probable, aunque imposible de comprobar.

Lo que sí es cierto es que lo que aprendió sobre taxidermia fue indispensable para preservar los especímenes que Darwin recolectó en su viaje de cinco años en el Beagle.

Y esos especímenes perfectamente preservados fueron fundamentales para que formulara la teoría que cambió nuestra concepción del mundo y nuestro lugar en él como ninguna otra.

Sobre Edmonstone, después de 1843 no hay rastro.

Pero aunque no podemos contar la historia completa de su vida, los atisbos recuperados por los historiadores al menos lo rescataron del olvido.

Imagen de portada:©MUSEO ESTATAL DARWIN, MOSCÚ. «En el taller de un taxidermista» (John Edmonstone y Charles Darwin preparando pájaros). Artista: Viktor Yevstáfiev.

FUENTE RESPONSABLE: Dalia Ventura. BBC News Mundo. 9 de octubre 2022.

Sociedad y Cultura/Naturaleza/Historia/Escocia/Ciencia.