Medio ambiente: cuáles son los 9 límites que mantienen a la Tierra en equilibrio (y qué riesgos corremos por haber pasado 4).

¿Qué tan cerca estamos de romper el equilibrio natural y la capacidad de resiliencia de la Tierra?

Hace unos 11.000 años sucedió algo inédito en los últimos 100.000 años de historia de la Tierra: el clima del planeta se volvió estable.

Esta era geológica con temperaturas predecibles fue bautizada como Holoceno y le permitió a la humanidad desarrollar la agricultura, domesticar animales y básicamente crear el mundo moderno actual.

Sin embargo, en ese proceso también extinguimos especies y dañamos ecosistemas, contaminamos el aire, el agua y el suelo, y desatamos la crisis del cambio climático.

En otras palabras, forzamos el ingreso al Antropoceno, la actual era geológica donde los humanos somos los principales responsables de los cambios en el planeta.

Es en este contexto que un grupo internacional de científicos liderados por el sueco Johan Rockström del Centro de Resiliencia de Estocolmo comenzó a investigar qué riesgo corremos de quebrar el equilibrio natural y la capacidad de resiliencia de la Tierra.

Su influyente estudio, publicado en 2009, definió nueve límites o parámetros interconectados que son determinantes para mantener la estabilidad del planeta.

«Cada uno de esos aspectos es muy importante individualmente, pero también es muy importante verlos con el conjunto», le dice Arne Tobian, investigador del centro, a BBC Mundo.

Gráfico de los 9 límites planetarios

Además de identificar esos nueve procesos, los expertos definieron medidas cuantitativas muy específicas para cada uno de ellos, que delimitan una zona segura de acción y una de riesgo, que a su vez va creciendo en peligrosidad.

Si no cruzamos esas fronteras trazadas, dicen, la humanidad va a poder seguir prosperando por generaciones.

Pero en caso de pasar tan solo una de ellas, nos exponemos a generar cambios ambientales irreversibles en todo el sistema y desencadenar el colapso de nuestra sociedad.

Los resultados de este colosal estudio fueron llevados a la pantalla en un reciente documental de Netflix titulado «Romper los límites: La ciencia de nuestro planeta» y se ha vuelto especialmente relevante en el marco de la 26ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 26), cuyo objetivo es lograr que el mundo actúe rápido ante una crisis que se conoce desde hace décadas y cuyo margen de acción es cada vez menor.

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LOS 9 LÍMITES PLANETARIOS

De los nueve límites planetarios, ya cruzamos cuatro, hay tres dentro de la zona segura (por ahora) y dos que todavía son una gran incógnita.

1. Cambio climático

Uno de los cuatro límites que ya hemos sobrepasado es quizás el más conocido de todos: el cambio climático.

Desde la Revolución Industrial, la temperatura global ha subido 1,1°C. Este aumento es el responsable de los fenómenos climáticos extremos que cada vez se producen con mayor frecuencia a lo largo del mundo, como las sequías e inundaciones.

Según Naciones Unidas (ONU), hoy en día tenemos cinco veces más desastres meteorológicos que en 1970 y son siete veces más costosos. Las consecuencias son más devastación y más muertes.

La comunidad científica afirma que, para evitar que las consecuencias del cambio climático sean aún peores, es necesario que el aumento de la temperatura se mantenga en el entorno de los 1,5ºC.

Río Paraná

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Sequías como la actual del río Paraná que afecta a varios países de Sudamérica son cada vez más frecuentes debido al cambio climático.

No obstante, si seguimos tal como en la actualidad, para fines de este siglo el incremento puede llegar a los 4,4°C, lo cual sería catastrófico.

«El drama es que el desafío del cambio climático puede ser el más fácil (de resolver) si uno considera el desafío del desarrollo sostenible en conjunto», dijo Rockström al presentar su estudio en una charla TED en 2010.

Por si fuera poco, el cambio climático es uno de los dos límites planetarios considerados centrales por su influencia sobre todo el sistema.

2. Integridad de la biósfera

La integridad de la biósfera, es decir, la pérdida de biodiversidad y extinción de especies, es el otro de los límites centrales. Y también lo hemos pasado.

Sin embargo, a diferencia del cambio climático, este proceso ya pasó la zona de riesgo creciente y se encuentra directamente en la zona de riesgo alto, lo que aumenta las probabilidades de generar cambios ambientales irreversibles a gran escala.

Es tanto lo que hemos sobrepasado este umbral que algunos investigadores creen que estamos en medio de la sexta extinción masiva en la historia del planeta.

Para tener una idea, las extinciones masivas fueron periodos donde se aniquiló del 60 al 95% de las especies.

Abejas

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Un millón de especies animales y vegetales están ahora en peligro de extinción.

En el documental de Netflix, Rockström asegura que deberíamos perder cero biodiversidad y especies a partir del año que viene.

El desafío es monumental si se tiene en cuenta que actualmente de las 8 millones de especies animales y vegetales que habitan el planeta, 1 millón está en peligro de extinción.

No obstante, es un esfuerzo necesario: tener ecosistemas saludables nos provee de aire limpio, suelos fértiles, agua dulce, cultivos polinizados, materias primas para nuevos fármacos y un largo etcétera.

3. Cambio del uso del suelo

El uso del suelo es otro de los límites que hemos cruzado y consiste en la transformación de bosques, pastizales, humedales, la tundra y otros tipos de vegetación principalmente en tierras para la agricultura y ganadería.

La deforestación, por ejemplo, tiene un enorme impacto en la capacidad del clima para regularse, algo que los especialistas repiten cada vez que hay incendios en el Amazonas.

Pero el cambio del uso del suelo es también uno de los impulsores de las graves reducciones de la biodiversidad, sobre todo por la creciente demanda de tierra para producir comida.

De hecho, uno de los desafíos actuales de la sostenibilidad es cómo alimentar a las casi 8 mil millones de personas que viven en el planeta (y los 2 mil millones más que habrán en 2050) sin quitarle más terreno a la naturaleza.

4. Flujos biogeoquímicos

La cuarta y última frontera ya sobrepasada es la de los flujos biogeoquímicos, que abarca sobre todo a los ciclos de fósforo y nitrógeno.

Cultivos en California

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La agricultura representa el 70% del uso de agua dulce en el planeta.

Si bien ambos elementos son esenciales para el crecimiento de las plantas, su uso excesivo en fertilizantes los coloca en zona de riesgo.

Uno de los problemas que esto genera es que parte del fósforo y nitrógeno aplicados a los cultivos es arrastrado al mar, donde empujan a los sistemas acuáticos a traspasar sus propios umbrales ecológicos.

5. Reducción del ozono estratosférico

De los nueve procesos, hay uno solo sobre el que la humanidad actuó con éxito al ver las señales de alerta: la reducción del ozono en la estratósfera.

Hace más de 30 años el mundo entero se puso de acuerdo en prohibir los clorofluorocarbonos (CFC), sustancias químicas que estaban provocando un «agujero» en la capa de ozono.

Las consecuencias de perder esta capa de protección iban desde la multiplicación de los casos de cáncer de piel hasta daños medioambientales irreversibles.

Tierra vista desde el espacio.

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El Protocolo de Montreal vigente desde 1989 prohibió el uso de ciertas sustancias para proteger a la capa de ozono, vital para frenar las radiaciones ultravioletas del Sol.

Tras el famoso Protocolo de Montreal, el ozono estratosférico se ha ido recuperando, lo que hoy nos permite estar tranquilos dentro de la zona segura para este proceso.

6. Uso del agua dulce

Si bien el uso de agua dulce está actualmente dentro del área de acción segura, nos estamos moviendo de forma vertiginosa hacia la zona de riesgo, asegura Rockström en el documental.

Es que la Tierra puede verse como un punto azul desde el espacio, pero solo el 2,5% es agua dulce. Este porcentaje es cada vez menor principalmente por la ya citada creciente presión de la agricultura para producir más y más comida.

Cabe destacar que aunque la desalinización es posible, consume mucha energía que, en general, proviene de los mismos combustibles fósiles que contribuyen al cambio climático. Por si esto fuera poco, este proceso es una fuente de contaminación de los ecosistemas costeros.

7. Acidificación del océano

Con la acidificación del océano sucede algo similar que con el agua dulce: el límite no ha sido cruzado aún, pero estamos peligrosamente cerca.

Blanqueo de corales.

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El blanqueo de los corales los expone a enfermedades y ya ha desatado eventos de muertes masivas de estos organismos a lo largo del mundo.

El problema es que sus efectos quedan justamente ocultos bajo el agua, por ejemplo, con la muerte de los corales.

Este proceso en particular presenta una capa extra de riesgo, pues varias de las extinciones masivas de la historia tuvieron a la acidificación de los océanos como detonante.

En los últimos 200 años, el agua del océano se ha vuelto un 30% más ácida, una tasa de transformación química 100 veces más rápida que la registrada allí en los últimos 55 millones de años.

Este límite está tan íntimamente ligado con el cambio climático que se le suele llamar su «gemelo malvado».

Lo bueno es que si se cumplen las metas del cambio climático ratificadas en la COP 26, el pH del océano se mantendrá a raya.

8. Carga de aerosoles atmosféricos

Todavía quedan dos límites por mencionar que no están de uno ni del otro lado de la frontera. Y es que los científicos no saben cómo medirlos.

«No existe una línea base de los últimos 11.000 años para esos procesos, porque son nuevos», explica Tobian.

Humo

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Respirar aire altamente contaminado es responsable de unas 800.000 muertes prematuras cada año.

Uno de ellos es la contaminación de la atmósfera con aerosoles de origen humano, es decir, partículas microscópicas generadas sobre todo por la quema de combustibles fósiles, pero también por otras actividades como los incendios forestales.

Estos aerosoles afectan tanto al clima (por ejemplo, provocan cambios en los sistemas de monzones en las regiones tropicales) como a los organismos vivos (unas 800.000 personas mueren cada año de forma prematura por respirar aire altamente contaminado).

9. Incorporación de nuevas entidades

El noveno y último proceso es la incorporación de las llamadas «nuevas entidades».

Se trata de elementos u organismos modificados por los humanos, así como sustancias enteramente nuevas. Esto incluye una lista de cientos de miles de entidades que van desde materiales radiactivos hasta microplásticos.

Pero quizás el mejor ejemplo sean los CFC, es decir, esas sustancias químicas que fueron prohibidas para salvar a la capa de ozono estratosférico.

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La esperanza como acción

El trabajo del Centro de Resiliencia de Estocolmo no solo advierte sobre los problemas centrales que afectan al planeta. También da esperanza.

«Sabemos cuál es el problema y sabemos que tenemos un problema y también al mismo tiempo sabemos cuáles serían las soluciones posibles. Lo tenemos a la mano», le dice Tobian a BBC Mundo.

El desafío es grande y apremiante: en esta década que termina en 2030 la humanidad debe llevar adelante una transformación masiva para mantenerse en línea.

Sin embargo, los científicos aseguran que es posible.

Mural en Glasgow previo a la COP26.

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«Nuestro clima está cambiando», dice este mural pintado en Glasgow, sede de la COP26.

Se precisan acciones rápidas y audaces de parte de todos y cada uno de los gobiernos del mundo, empezando por el uso de energías renovables.

«Nuestra adicción a los combustibles fósiles está llevando a la humanidad al borde del abismo», dijo el secretario general de la ONU, António Guterres, esta semana en la COP26.

«Basta de quemar, perforar y excavar a mayor profundidad. Estamos cavando nuestra propia tumba», agregó.

También aseguró que «los países del G20 tienen una responsabilidad especial, ya que representan alrededor del 80% de las emisiones», recordando a los países desarrollados su compromiso (hasta ahora incumplido) de aportar «US $100.000 millones anuales de financiación climática en apoyo de los países en desarrollo».

No obstante, para lograr un mundo sostenible también se necesitan cambios en el estilo de vida de los individuos.

Comer más verduras, ahorrar energía, plantar árboles y elegir caminar, ir en bicicleta o en transporte público son medidas concretas que, según los especialistas, hacen la diferencia.

En otras palabras, lograr un desarrollo sostenible es posible y necesario, pero no fácil. Como dijo la activista sueca Greta Thunberg en un discurso previo a la COP 26 que se volvió viral: «La esperanza no es bla, bla, bla. La esperanza es decir la verdad. La esperanza es actuar».

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Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo por Ana País (@anapais)

Clima extremo/Suecia/Naturaleza/Agua/          

Cambio Climático/Ciencia/ Animales/Sociedad/Salud/Vida.

 

Los animales super inteligentes que aprendieron a usar el fuego antes que los humanos.

Entender mejor el comportamiento de estas aves servirá para mejorar el manejo de los incendios forestales.

Australia es hogar de numerosas especies peligrosas: desde cocodrilos hasta serpientes, desde arañas hasta medusas venenosas.

Pero ahora, según un nuevo estudio basado en numerosas observaciones, tres animales aparentemente inofensivos se suman a la lista.

Se trata de tres especies de aves rapaces que los investigadores describieron como pirómanas.

Según Bob Gosford, ornitólogo del Central Land Council en el Territorio del Norte (Australia) y coautor de la investigación, las aves son el milano negro​ (Milvus migrans), el milano silbador (Haliastur sphenurus) y el halcón berigora​ (Falco berigora) esparcen deliberadamente los incendios forestales para obligar a los animales que habitan el bosque a huir de las llamas y así cazarlos con más facilidad.

Lo hacen tomando una ramita encendida con el pico o las garras, que luego dejan caer en un sitio que no ha sido alcanzado por las llamas.

Además, dicen, es posible que hayan aprendido a controlar y utilizar el fuego en su favor, antes que los humanos.

El estudio fue publicado en la revista Journal of Ethnobiology.

Evidencia contundente

La creencia de que estas aves tienen la capacidad de expandir las llamas tiene larga data.

Foto: Wikicommons, Jron.

Con su pico o sus garras, el halcón berigora​ toma una rama encendida y la deja caer en otra zona del bosque que no ha sido alcanzada por las llamas.

Tal es así, que el hecho es conmemorado por antiguas danzas ceremoniales en las culturas aborígenes del país.

Sin embargo, cuando Gosford publicó el resultado de sus observaciones iniciales en 2016, muchos expertos en comportamiento de aves reaccionaron con escepticismo.

Ahora, Gosford recogió el testimonio de 20 nuevos testigos que le han valido la aceptación de los científicos que anteriormente pusieron en duda la evidencia.

Uno de estos testimonios proviene de Dick Eussen, fotoperiodista, ex bombero y coautor del estudio, quien observó este comportamiento cuando intentaba extinguir un incendio en el Territorio del Norte, en los años 80.

Uno de los episodios más recientes tuvo lugar en marzo de 2017, también en el mismo estado, pero los milanos no lograron su cometido.

Aves antes que humanos

No está claro aún cuán común es este comportamiento, pero de acuerdo a la evidencia, estas aves solo recurren a esta metodología de caza si el incendio llegó a su límite de expansión y amenaza con apagarse.

Fogata

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Dominar el fuego significó un punto de inflexión para la humanidad.

Para entender la frecuencia y si esta técnica es exclusiva de estas especies o también es practicada por otras, tanto en Australia como en el resto del mundo, los investigadores planean llevar a cabo experimentos bajo condiciones controladas.

Otro ángulo interesante que se desprende de las observaciones, es que es muy posible que las aves rapaces nos hayan ganado de mano en cuanto al manejo del fuego.

La evidencia más antigua confirmada del uso de fuego se remonta a 400.000 años.

Sin embargo, las aves rapaces han estado en el planeta millones de años antes, con lo cual es posible que lo hayan descubierto antes de que aparecieran los humanos, le dijo a la revista la revista New Scientist, Alex Kacelnik, experto en inteligencia de aves de la Universidad de Oxford, en Reino Unido.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC Mundo Ciencia – enero 2018

Naturaleza/Ciencia/Animales/Fuego

Hoy los invito a un viaje imaginario por mi país.

Buona giornata

Good morning

Bonjour

Bom día

Bo día

Uno de los hermosos lugares de interés turístico de mi Argentina. Les deseo un maravilloso martes. Un cálido saludo.

La caza furtiva está forzando la evolución de elefantes sin colmillos.

Después de que la guerra civil terminará con el 90 % de elefantes de Mozambique, cada vez más hembras nacen sin la capacidad de desarrollar colmillos.

Dos años después de su independencia, el clima de inestabilidad política y las presiones exteriores dieron forma a una guerra civil en Mozambique. El conflicto se alargó de 1977 hasta 1992, provocando que en la búsqueda de financiamiento, ambos bandos encontrarán en el marfil de los colmillos de los elefantes un activo valioso para mantener las hostilidades a flote.

El resultado fue una disminución drástica (más del 90 %) de la población de elefantes en Mozambique y demostró el poder de la actividad humana para guiar la selección artificial y realzar o suprimir ciertas características, incluso en animales salvajes.

Un nuevo estudio publicado en Science a mediados de octubre de 2021 sugiere que la caza furtiva durante el conflicto armado provocó una presión evolutiva tan intensa, que ha comenzado a suprimir un rasgo distintivo de los elefantes africanos: sus colmillos.

Elefantes sin colmillos: el efecto de la caza durante la guerra civil

elefantes sin colmillos

 Foto: Getty Images

Según el estudio, antes de la guerra civil el 18.5 % de elefantes hembra de Mozambique nacían sin la capacidad de desarrollar colmillos debido a una alteración genética que entonces era considerada poco común. Se trata de una condición únicamente observada en elefantes hembra. Según los autores del estudio, la mutación del cromosoma X que provoca la ausencia de colmillos es fatal para los machos (que mueren en el útero) y resulta dominante en las hembras.

Sin embargo, en la década de los 90 el número de elefantes hembra que heredó tal condición aumentó hasta el 33 % de la población del Parque.

Durante la guerra civil, la población de elefantes disminuyó radicalmente: de los más de 2,500 ejemplares que habitaban Mozambique, el estudio calcula que sólo quedaban cerca de 200 a inicios del siglo XXI.

En este lapso, los cazadores pusieron en marcha un mecanismo insospechado de selección artificial: después de cazar a cerca del 90 % de elefantes de Mozambique (los que poseían colmillos), la mayor parte de ejemplares restantes llevaban consigo la mutación que evita la aparición de colmillos.

elefantes sin colmillos

Foto: Getty Images

Como el grupo de elefantes hembras sin colmillos no resultó atractivo para la caza, la probabilidad de reproducirse y transmitir la alteración genética que suprime los colmillos aumentó radicalmente, en contraposición con aquellos que sí poseían, pero fueron cazados.

En resumen, la matanza selectiva de elefantes con colmillos ha dado lugar al nacimiento de cada vez más crías sin colmillos, una señal de “presión selectiva reciente”, explican los autores del estudio.

Y aunque a primera vista el dominio de esta mutación podría resultar positivo para evitar la caza,  el equipo a cargo del estudio descubrió que los elefantes sin colmillos llevan una alimentación distinta a los que carecen de esta mutación y se alimentan de otra clase de plantas. 

Tratándose de una especie clave para su ecosistema, estos cambios podrían alterar el resto de la cadena alimenticia. Además, la mutación resulta letal para los machos que mueren en el útero, de modo que la población podría reducirse cada vez más, aún cuando la cacería dejó de practicarse en Mozambique tras el final de la guerra.

Imagen de portada: Gentileza de GETTY IMAGES

FUENTE RESPONSABLE: NATIONAL GEOGRAPHIC Por Alejandro J. López

Africa/Caza furtiva/Colmillos/Mutación genética/Elefantes/Sociedad/Naturaleza

 

Una gorila entre mariposas y otras fabulosas imágenes del concurso de fotografía The Nature Conservancy 2021.

«Un recordatorio magnífico e inolvidable de la vitalidad y el poder sobrecogedor de la naturaleza».

Así es como Meg Goldthwaite, directora global de comunicaciones de The Nature Conservancy (TNC), describe las imágenes ganadoras de la competencia fotográfica de la organización, que promueve la conservación y busca soluciones a desafíos urgentes como el cambio climático.

En esta edición recibió más de 100.000 fotografías de 158 países, tras una pausa de un año debido a la pandemia.

El gran premio fue para el británico Anup Shah por su impresionante imagen, titulada «Malui», de una gorila occidental de llanura caminando entre una nube de mariposas en República Centroafricana.

«Me gustan las fotos que te atrapan», dijo el fotógrafo estadounidense Ben Folds, uno de los jueces del concurso.

«La cara [de la gorila]… ¿muestra tolerancia o dicha? Es muy difícil de interpretar, y los insectos te llevan hacia ella».

Latinoamérica se destacó con fotografías premiadas en Colombia, México, Argentina y Brasil.

A continuación, te mostramos algunas de las imágenes ganadoras del concurso.

Gran Premio para América Latina: «Mis monos», por Gustavo Garcés Villa, Colombia

Tres monos nocturnos emergen sus cabezas con sus grandes ojos del tronco de un árbol en Villaviencio, Colombia, 2019

FUENTE DE LA IMAGEN, GUSTAVO GARCÉS VILLA/TNC PHOTO CONTEST 2021

En la fotografía captada en 2019, tres monos nocturnos emergen de sus cabezas con sus grandes ojos del tronco de un árbol en Villavicencio, Colombia.

«Es el tipo de fotografía que te hace sonreír, algo que todos necesitamos después de un año tan turbulento», dijo Alex Snyder, editor fotográfico de TNC.

«La correcta composición y configuración de la cámara capturaron un instante perfecto que muestra a estos animales en su entorno. Inmediatamente, nos sentimos atraídos por sus expresiones y sonreímos».

Elección del público: «Luciérnagas», por Prathamesh Ghadekar, India

Justo antes del monzón, estas luciérnagas se congregan en ciertas regiones de India y, en algunos árboles especiales como este, se encuentran en una cantidad increíble que puede llegar a ser de millones.

FUENTE DE LA IMAGEN – PRATHAMESH GHADEKAR/TNC PHOTO CONTEST 2021

Justo antes de una tormenta monzónica, las luciérnagas se congregan en ciertas regiones de India y algunos árboles pueden llegar a albergar millones de ellas.

Esta imagen en particular es un conjunto de 32 fotografías (30 segundos de exposición cada una) del árbol tomadas con un trípode. Contiene 16 minutos de tiempo de visualización.

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Primer lugar, Paisaje: «Sequía», por Daniel de Granville Manço, Brasil

Un lagarto en descomposición en un suelo seco y agrietado.

FUENTE DE LA IMAGEN – DANIEL DE GRANVILLE MANÇO/TNC PHOTO CONTEST 2021

El cadáver de un cocodrilo (caimán yacaré) de Pantanal yace en el suelo seco, a orillas de la carretera Transpantaneira en el municipio de Poconé, Mato Grosso, Brasil.

La foto fue tomada con un dron en 2020 en pleno apogeo de las sequías que azotaron el Pantanal ese año.

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Segundo lugar, Paisaje: «Serra Do Mar», por Denis Ferreira Netto, Brasil

La cima de una montaña cubierta de verde emerge de las nubes.

FUENTE DE LA IMAGEN – DENIS FERREIRA NETTO/TNC PHOTO CONTEST 2021

«En un vuelo en helicóptero por la cordillera del mar, me encontré con esta capa de nubes blancas, que resultó en esta magnífica imagen que se asemeja a la cabeza de un dinosaurio», dijo el fotógrafo.

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Mención honorífica, Paisaje – América Latina: «Estática nocturna», Hernando Alonso Rivera Cervantes, México

Actividad nocturna en el volcán de Colima,

FUENTE DE LA IMAGEN – HERNANDO ALONSO RIVERA/TNC PHOTO CONTEST 2021

La imagen muestra actividad nocturna en el volcán de Colima, el más activo de México, durante una noche de invierno, explica el autor.

Si deseas conocer más sobre este tema, cliquea por favor donde está escrito en “negrita”. Muchas Gracias.

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Mención honorífica, Paisaje: «Color de la vida», por Scott Portelli, Australia

Una foto aérea de ríos y arroyos en el Golfo de Carpentaria, Australia

FUENTE DE LA IMAGEN – SCOTT PORTELLI/TNC PHOTO CONTEST 2021

Durante la temporada de lluvias, el golfo de Carpentaria, en el norte tropical de Queensland, alberga una gran cantidad de ríos, esteros y arroyos sinuosos que crean uno de los paisajes vívidos e intrincados de la naturaleza.

Exuberantes manglares verdes bordean las marismas, acentuados por las mareas y los meses de lluvia que llenan la cuenca artesiana.

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Primer lugar, Gente y naturaleza: «Salvando orangutanes», por Alain Schroeder, Bélgica

Un joven orangután es sedado y preparado para la cirugía por un equipo de especialistas.

FUENTE DE LA IMAGEN – ALAIN SCHROEDER

Esta imagen documenta el rescate, la rehabilitación y la liberación de un orangután indonesio, cuenta el autor de la fotografía.

El equipo del Programa de Conservación de Orangután de Sumatra trabajó en conjunto para preparar a Brenda, una orangutana de aproximadamente tres meses, para la cirugía.

Los orangutanes están amenazados por la merma continua de la selva tropical debido a las plantaciones de aceite de palma, la tala, la minería y la caza.

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Segundo lugar, Gente y naturaleza: «Tormenta de arena», po Tom Overall, Australia

Un hombre lucha contra el viento que sopla en la tela alrededor de su cabeza en el desierto del Sáhara

FUENTE DE LA IMAGEN – TOM OVERALL/TNC PHOTO CONTEST 2021

Espectacular fotografía de un guía en el desierto del Sáhara enfrentando una tormenta de arena.

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Mención honorífica, Gente y naturaleza: «El camino a casa», por Minqiang Lu, China

Dos hombres y un animal viajan a lo largo de una tirolina sobre un río fuerte

FUENTE DE LA IMAGEN – MINQIANG LU/TNC PHOTO CONTEST 2021

La imagen de estos dos hombres en una tirolina fue tomada en Yunnan, China, en mayo de 2021.

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Primer lugar, Acuáticas: «Agua», por Kazi Arifujjaman, Bangladesh

Una foto en blanco y negro de una tubería que brota agua con la silueta de un hombre caminando en el fondo.

FUENTE DE LA IMAGEN – KAZI ARIFUJJAMAN/TNC PHOTO CONTEST 2021

Fotografía en blanco y negro de una tubería que brota agua, junto a la silueta de un hombre caminando.

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Segundo lugar, Acuáticas: «Nadando», por Joram Mennes, México

Buzos nadan en un cenote

FUENTE DE LA IMAGEN – JORAM MENNES/TNC PHOTO CONTEST 2021

«Tres niveles de diversión: nadadores, apneístas y buceadores disfrutan de sus respectivas actividades deportivas o recreativas en una masa de agua dulce conocida localmente como los Cenotes», cuenta el fotógrafo.

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Mención honorífica, Acuáticas: «Burbujas glaciales», por Jorge Andrés Miraglia, Argentina

Burbujas de aire atrapadas en el hielo en un glaciar

FUENTE DE LA IMAGEN – JORGE ANDRÉS MIRAGLIA/TNC PHOTO CONTEST 2021

Este glaciar, en la Patagonia argentina, se originó a partir de sucesivas nevadas que se acumularon y compactaron, formando una densa masa lo suficientemente viscoelástica como para poder arrastrarse por el valle.

Mientras descienden, las temperaturas aumentan y el hielo se derrite, liberando parte del aire que quedó atrapado en su interior, cuenta Miraglia.

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Primer lugar, Vida silvestre: «Un baño turbulento», por Buddhilini de Soyza, Australia

Guepardos machos nadan a través de un río que fluye rápido

FUENTE DE LA IMAGEN – BUDDHILINI DE SOYZA/TNC PHOTO CONTEST 2021

Las incesantes lluvias en la Reserva Nacional de Masai Mara, Kenia, provocaron la inundación del río Talek.

«Estos guepardos machos buscaban cruzar el río en medio de poderosas corrientes. Parecía una tarea condenada al fracaso y nos alegramos cuando llegaron al otro lado», dice el autor de la imagen.

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Mención honorífica, Vida silvestre: «Esperando», por Kristhian Castro, Colombia

Cría de león marino de Galápagos

FUENTE DE LA IMAGEN – KRISTHIAN CASTRO/TNC PHOTO CONTEST 2021

Cría de león marino de Galápagos (Zalophus wollebaeki), esperando a su madre en la arena de la playa, en isla San Cristóbal, Galápagos, Ecuador.

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Mención honorífica, Vida silvestre: «En búsqueda», por Thomas Vijayan, Canadá

Un orangután se aferra a los tocones de los árboles talados que fueron su hogar

FUENTE DE LA IMAGEN – THOMAS VIJAYAN/TNC PHOTO CONTEST 2021

Los humanos podríamos haberlo pensado dos veces antes de talar estos árboles en Borneo y arrebatarle el hábitat a este simio gigantesco, que se aferra a lo que una vez fue su hogar.

«Los orangutanes están acostumbrados a vivir en los árboles y se alimentan de frutas silvestres como lichis, mangostanes e higos, y beben agua a sorbos en los agujeros de los árboles», explica el fotógrafo.

Todas las imágenes están sujetas a derechos de autor.

Imagen de portada: Gentileza de BBC News Mundo-ANUP SHAH/TNC PHOTO CONTEST 2021

Esta imagen de una gorila caminando entre una nube de mariposas en República Centroafricana ganó el Gran Premio.

FUENTE RESPONSABLE: Redacción BBC News Mundo

Fotografía/Medio Ambiente/Naturaleza/Conservación

La lava del volcán Cumbre Vieja ya le ganó unas 20 hectáreas al mar.

En la isla española de La Palma, el magna tomó contacto con el agua del océano Atlántico formando un delta que no para de crecer.

La lava del volcán de la isla española de La Palma, que fluye continuamente hacia el mar, formó una lengua que gana con velocidad terreno al agua y ya casi alcanza las 20 hectáreas de superficie al 30 de septiembre. | AFP

Si deseas conocer más sobre esta lamentable información; por favor cliquea donde está escrito en “negrita”. Muchas gracias.

La imparable lava del volcán Cumbre Vieja, en la isla española de La Palma, fluye continuamente hacia el mar. En ese camino formó una lengua que gana con velocidad terreno al agua y ya casi alcanza las 20 hectáreas de superficie.

El magma de este volcán ubicado en el archipiélago turístico de Canarias llegó al mar entre la noche del martes 21 y miércoles 22 de septiembre, motivo por el cual fue solidificando y conformando un delta o fajana que no para de crecer.

volcan canarias

Volcán en La Palma: la lava llegó al mar pero no generó reacciones tóxicas

La superficie está «acercándose a 19» hectáreas, indicó David Calvo, portavoz del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) a la agencia AFP este jueves. Las autoridades locales alertaron sobre los efectos nocivos de la lluvia de cenizas y su impacto en la calidad del aire.

En erupción desde hace 11 días, el Cumbre Vieja sigue expulsando lava que continúa cayendo al océano Atlántico por la costa oeste de La Palma, tras recorrer seis kilómetros de distancia y arrasado con todo lo que encuentra en su camino. «Siguen los ríos de lava descendiendo por el canal de lava hacia el mar (…), estamos en una fase de estabilidad», dijo.

volcan canarias

Volcán Cumbre Vieja: la lava llegó al mar y confinan zonas en Tazacorte

«La erupción ha afectado a 476 hectáreas aproximadamente», señaló en su cuenta de Twitter el Cabildo de La Palma, el gobierno local de esta isla con una superficie de 70.000 hectáreas y que forma parte del archipiélago canario, de origen volcánico.

Aunque sin víctimas fatales, unas 6 mil de los 85 mil habitantes de isla La Palma debieron abandonar sus hogares por los peligros que genera este fenómeno volcánico, que ya destruyó unas 855 construcciones según el sistema de medición geoespacial europeo Copernicus.

Imagen de portada: Gentileza de AFP

FUENTE RESPONSABLE: Editorial Perfil

La Palma/España/Volcán Cumbre Vieja/Erupción/Daño ambiental

Por qué usar la cabeza demasiado va en contra de pensar inteligentemente.

Para pensar de forma más inteligente, lo que hay que hacer es usar menos el cerebro.

«Usa la cabeza»: la frase se repite una y otra vez a lo largo de nuestras vidas a modo de consejo o, incluso, de regaño.

Es que la sociedad actual gira en torno al cerebro y su poder.

Le llaman «una maravilla insondable, la estructura más compleja del universo», escribe la periodista científica Annie Murphy Paul en su reciente libro «Mente extendida: el poder de pensar fuera del cerebro» (Extended Mind: The Power of Thinking Outside the Brain).

«El cerebro es realmente asombroso», le dice a BBC Mundo, «pero también es muy limitado».

Por eso, Murphy Paul asegura que usar el cerebro demasiado no nos hace más inteligentes, sino todo lo contrario.

En su libro, la autora estadounidense repasa investigaciones neurocientíficas que muestran cómo podemos «pensar fuera de la cabeza» y da ejemplos prácticos para usar nuestros cuerpos, entorno y relaciones como extensiones mentales que nos ayuden a mejorar la concentración, comprensión y creatividad.

¿Por qué «usar la cabeza» no siempre es lo más inteligente que uno puede hacer?

La frase «usa la cabeza» encapsula una actitud hacia el pensamiento con la cual la mayoría de nosotros crecimos y que incorporamos, pero creo que es problemática.

Asume que pensar sucede aquí arriba (se toca la frente) y que, para solucionar un problema, aprender algo nuevo o generar una nueva idea, debes trabajar más duro con la cabeza.

En este sentido hay una metáfora muy extendida del cerebro como un músculo, que indica que cuanto más lo ejercitas, mejor funciona.

Pero, el cerebro por sí solo es bastante limitado e inestable. No es una máquina pensante multiuso y todopoderosa.

Annie Murphy Paul

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El último libro de la periodista científica Annie Murphy Paul, «Mente extendida», fue publicado en junio.

De hecho, este órgano evolucionó para hacer ciertas cosas y no son las cosas que le pedimos que haga en nuestras vidas modernas, como pensar en conceptos abstractos o en teorías contrarias a la intuición y absorber toda esta información todo el tiempo.

Por ende, decir «usa la cabeza» en verdad es encerrarte en una caja y aislarte de una cantidad de estrategias extra neuronales.

¿Cómo diste con estas áreas de investigación neurocientíficas que van más allá del paradigma cerebrocentrismo que predomina en la actualidad?

Si bien existe este acercamiento predominante hacia el pensamiento que se centra en el cerebro, siempre han habido líneas de investigación que no confirman esta idea.

Son áreas sólidas y sustanciales que llevan décadas, pero que están fuera de la corriente principal.

Se trata de áreas de investigación como la cognición corporeizada —que pensamos con nuestros cuerpos—, cognición situada —que el lugar donde estamos afecta a cómo pensamos— y cognición socialmente distribuida —la idea de que pensar ocurre a lo largo de grupos de personas—.

Dado que investigo y escribo sobre aprendizaje y cognición, estaba muy intrigada por estas áreas. Me parecía que estaban relacionadas, pero no estaba segura de cómo unirlas.

Mujer con caja en la cabeza

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«Decir ‘usa la cabeza’ en verdad es encerrarte en una caja y aislarte de una cantidad de estrategias extraneuronales», dice Murphy Paul.

Entonces, un día encontré un artículo de los filósofos Andy Clark y David Chalmers sobre la mente extendida, donde proponen esta idea de que el pensamiento no solo ocurre en nuestra mente, sino que se extiende por nuestros cuerpos, espacios, relaciones, dispositivos y herramientas que usamos.

Eso me brindó la gran idea de unir estos cuerpos de investigación que sugieren que centrarse solo en el cerebro es una perspectiva muy limitante.

¿Podrías dar ejemplos de estudios y hallazgos vinculados a la cognición corporeizada, la cognición situada y la cognición socialmente distribuida?

En cuanto a la cognición corporizada, un área de investigación muy interesante es la de los gestos y cómo usamos nuestras manos cuando hablamos y pensamos.

La noción cerebrocentrismo sugiere que todo el pensamiento ocurre aquí arriba (se vuelve a tocar la frente) y que tus manos simplemente se mueven como una suerte de entretenimiento secundario. 

Pero en realidad las investigaciones en cognición corporeizada y gestos muestran que los movimientos de nuestras manos en verdad son parte del proceso.

Se retroalimentan: los movimientos de nuestras manos informan lo que estamos pensando y lo que estamos pensando se expresa en nuestras manos.

Por eso, cuando no se le permite a la gente mover las manos, hablan menos fluido, piensan menos claro y son menos capaces de resolver problemas.

Mujer hablando en un entorno profesional

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La ciencia ha demostrado que los movimientos de manos al hablar son parte del proceso de pensar y no un mero espectáculo secundario.

En cuanto a la cognición situada, hay una gran cantidad de investigaciones sobre cómo estar al aire libre en la naturaleza afecta nuestro pensamiento.

La teoría principal se llama teoría de la restauración de la atención. Es la idea de que, como los seres humanos evolucionamos en la naturaleza, nuestros cerebros procesan los estímulos que encontramos allí de forma fácil y eso nos resulta muy refrescante y revitalizador.

En la naturaleza, por ejemplo, no hay bordes puntiagudos ni muchos movimientos rápidos y los sonidos suelen ser suaves. Es muy distinto a un entorno urbano o al interior de una construcción.

Entonces, pasar tiempo al aire libre en la naturaleza es como volver a llenar el tanque de atención y de las habilidades que te permiten enfocarte y concentrarte.

Pensamos tanto en cómo administramos o gastamos nuestra atención y olvidamos que tenemos que recargar y refrescar regularmente esta capacidad.

Una reunión en una oficina con post its

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Anotar ideas en Post-it y moverlas para ordenar ideas es una estrategia práctica para reducir el esfuerzo mental o carga cognitiva.

Por último, está la cognición socialmente distribuida. Existe el mito de que los genios y las personas muy inteligentes logran todo por sí mismos y no es así, especialmente en el mundo actual.

Hoy en día la información es tan abundante, existe tal nivel de especialización y nuestros problemas o desafíos son tan complejos que tenemos que crear algo así como una mente colectiva donde la gente se una, colabore y piense junta.

Uno de mis ejemplos favoritos es el de la memoria transactiva. Nadie puede saberlo todo, pero cuando tienes un grupo de personas, cada una tiene una especialidad y sabes cuál es, entonces puedes multiplicar cuánta información y cuánta memoria tienes como colectivo.

Es una forma social de expandir nuestra capacidad mental al ir más allá de nuestro propio cerebro.

En tu libro das consejos prácticos sobre cómo implementar muchos de estos hallazgos. ¿Hay alguno en particular que te guste o te haya servido más?

Una cosa que aprendí al escribir el libro y que ahora pongo en práctica es la llamada descarga cognitiva, que es la idea de que hacemos demasiado en nuestras cabezas.

Tratamos de que toda la información, todas nuestras ideas y todas las conexiones que estamos haciendo entre esas ideas se mantengan en nuestras cabezas. Esa, en realidad, es una estrategia ineficiente e ineficaz.

Manos estiradas frente a un paisaje montañoso.

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Nuestros cerebros procesan los estímulos de la naturaleza de forma fácil y eso nos resulta muy refrescante y revitalizador.

Lo que debemos hacer es descargar el contenido de nuestra cabeza en el espacio físico. Puede ser en la computadora, una pizarra o, mi favorito, en muchos Post-it.

Es que nuestros cerebros evolucionaron para hacer ciertas cosas con mucha facilidad y bien. Por ejemplo, evolucionaron para manipular objetos físicos y navegar a través de paisajes tridimensionales.

Pero no lo hicieron para lidiar con conceptos abstractos y teorías contrarias a la intuición, como decía antes.

Así que cuanto más puedas convertir ideas e información en objetos o paisajes, mejor. No es lo mismo mantenerlo dentro de nuestras cabezas que tenerlo escrito en hojas y poder poner en juego los recursos extra neuronales.

También das ejemplos de artistas, científicos y autores famosos que piensan con el cuerpo, los espacios y las relaciones: ¿alguno te gustó o sorprendió particularmente?

Una historia en la que pienso mucho es la de James Watson, el codescubridor de la estructura del ADN.

A veces nos parece que los científicos son estos genios que de golpe se iluminan. Pero lo que hizo Watson para descifrar algo tan complejo como la estructura de doble hélice del ADN fue cortar pedazos de cartón y hacerlas encajar.

Es casi como una estrategia de jardín de infantes. Y es que a los niños les permitimos que jueguen y aprendan manipulando bloques y otros objetos.

Un niño jugando con bloques

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Aprender manipulando objetos no debería estar restringido a los niños pequeños, pues es una forma efectiva de ayudar al cerebro a pensar mejor.

Sin embargo, tenemos la idea de que, a medida que uno crece y se convierte en adulto, debe dejar esas cosas de lado y simplemente pensar con la cabeza.

La historia de Watson es una gran demostración de cómo eso no es cierto.

Incluso es posible que él no hubiera podido descifrar la estructura del ADN sin manipular objetos concretos que le ayudarán a pensar.

¿Por qué crees que es importante explicar las limitaciones del cerebro?

Creo que es muy importante porque en los libros, programas de televisión y todo tipo de presentaciones científicas nos dicen que el cerebro es asombroso, que es el objeto más complejo del universo.

Y el cerebro es realmente asombroso, pero también es muy limitado. Y esos límites son universales e inherentes al organismo. No tienen que ver con las diferencias individuales ni con lo inteligentes que somos.

Entonces, la gente escucha todo el tiempo sobre lo maravilloso que es el cerebro en general, pero luego su propio cerebro los decepciona. Por ejemplo, olvidan cosas, no pueden concentrarse o no pueden mantenerse motivados.

En este sentido es realmente útil recordar que esos son límites que están integrados en el cerebro como órgano biológico evolucionado.

Hombre de compras

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Olvidar a veces simplemente es una consecuencia de la capacidad limitada de nuestro cerebro de recordar.

Por ejemplo, el cerebro está hecho para distraerse porque, en la situación en la que evolucionamos, las distracciones podrían significar una oportunidad o una amenaza. Era muy importante distraerse en el sentido de prestar atención a cualquier cosa nueva o sorprendente que se presentará en nuestro entorno.

Así que no deberíamos ser demasiado duros con nosotros mismos cuando intentamos trabajar, pero nos distraemos todo el tiempo.

Una forma de aplicar aquí la descarga cognitiva sería protegernos de las distracciones con paredes, con un espacio privado para trabajar.

El cerebro tampoco está diseñado para recordar las cosas exactamente como pasaron. Esa es otra razón por la que, siempre que sea posible, deberíamos descargar las cosas que necesitamos recordar en una agenda, calendario o cuaderno.

Así liberamos ancho de banda mental para hacer lo que el cerebro humano hace realmente bien; por ejemplo, imaginar y planificar, que son capacidades cognitivas superiores.

En tu libro afirmas que el paradigma «cerebro centrista» no puede resolver los «desafíos sin precedentes de nuestra sociedad». ¿Por qué?

Es posible argumentar que en realidad hemos alcanzado los límites del cerebro biológico, que lo estamos haciendo trabajar al 100% de su capacidad.

Los seres humanos nunca han vivido en un entorno con tanta información y conviviendo con problemas de vida o muerte que son increíblemente complejos. Un ejemplo es el cambio climático.

Por eso, para enfrentar el momento y resolver los problemas que tenemos frente a nosotros, la única opción es aprender a ir más allá del cerebro y encontrar estos recursos que pueden aumentar su poder, porque el cerebro biológico simplemente no está a la altura del trabajo.

Manos unidas

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Existen métodos científicamente probados para aumentar la inteligencia colectiva de los miembros de un equipo de trabajo.

Es importante destacar que ya estamos aplicando muchas de estas estrategias, pero no lo hacemos intencionalmente. Necesitamos aprender a utilizarlas de forma consciente y hábil.

Para eso debemos adquirir una especie de segunda educación, porque nuestra primera educación estaba muy centrada en cómo usar el cerebro.

De hecho, veo a los maestros cada vez más interesados en ello porque son quienes más se dan cuenta de los límites del modelo actual.

¿Qué es la «desigualdad de extensión», concepto que abordas en tu libro?

Este es un tema muy importante para mí, algo que mientras escribía el libro, me golpeaba en la cara.

Pensamos en la inteligencia como esta cantidad fija en nuestra cabeza, como un bulto en nuestra cabeza que es más grande o más pequeño, y que podemos medir para luego clasificar a las personas de acuerdo con lo inteligentes que son.

Pero si lo inteligentes que somos depende tanto de estos recursos externos, de lo bien que podemos y sabemos usarlos, pero también de si están disponibles para nosotros o no, entonces esta idea de que la inteligencia es algo inherente, fijo e innato simplemente no tiene ningún sentido.

Es dependiente de la accesibilidad de estas extensiones mentales, las cuales no se distribuyen equitativamente.

La gente no tiene el mismo acceso o la libertad para mover el cuerpo, a espacios verdes, a lugares tranquilos para hacer su trabajo o a redes de mentores y docentes que puedan ayudarlos con su pensamiento, por citar algunos ejemplos.

Entonces creo que una vez que empiezas a pensar de esta manera, la desigualdad de extensión se vuelve realmente difícil de ignorar o de negar.

Imagen de portada: Gentileza de BBC News Mundo

FUENTE RESPONSABLE: BBC News Mundo por Ana Pais (@anapais)

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Bacalar: el fascinante lago mexicano que alberga la forma de vida «más antigua del planeta».

La belleza del lago Bacalar, según Claudio del Valle, va más allá de sus siete brillantes tonos de azul, que van desde el turquesa resplandeciente hasta el cobalto profundo.

En realidad, dice el guía de turistas, lo asombroso está a 100 metros de profundidad, en el fondo del lago donde hay piedra caliza y se alberga la forma de vida más antigua que haya en todo el planeta.

Lo más importante al visitar el largo y estrecho lago mexicano, cerca de la frontera con Belice, es no dejar rastro, dice Del Valle.

Durante años llevó a grupos de turistas a remar sobre tablas de surf (llamado paddle surf) antes del amanecer, pues es el momento en el que el sol arroja luz sobre la laguna y los brillantes tonos nacen en la noche colorida.

«Gracias al paddle surf, tuve la oportunidad de explorar la mayor parte de la laguna… era algo tan único, tan majestuoso, tan hermoso», relata.

«La claridad del agua crea esa coloración única, de azul a verde; era una delicia para los ojos».

Pero «el lago de los siete colores» está bajo una grave amenaza, dice Del Valle.

No solo el lago está en riesgo de cambiar permanentemente de color, sino también está amenazada una antigua población de estromatolitos, un fósil viviente que es anterior a los humanos, los dinosaurios e incluso las plantas.

Quedó impresionado por lo que encontró.

«Es un paraíso», dijo al ver la laguna de Bacalar por primera vez. «No podías creer el amanecer y el atardecer, cada uno era tan único. Pero ahora veo lo que está sucediendo… y me rompe el corazón, está mal».

«La claridad del agua crea esa coloración única, de azul a verde; era una delicia para los ojos».

Pero «el lago de los siete colores» está bajo una grave amenaza, dice Del Valle.

No solo el lago está en riesgo de cambiar permanentemente de color, sino también está amenazada una antigua población de estromatolitos, un fósil viviente que es anterior a los humanos, los dinosaurios e incluso las plantas.

Hacia un desastre ecológico

Del Valle llegó a vivir a Bacalar en 2017, luego de un terremoto de magnitud 7,1 que lo dejó con estrés postraumático.

Por consejo de un amigo psicólogo, se marchó de su casa de San Cristóbal de las Casas, 700 km al suroeste de Bacalar, en busca de un ambiente más tranquilo.

El lago Bacalar

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El lago de Bacalar es conocido como el «lago de los siete colores» debido a sus vibrantes tonalidades.

El lago Bacalar se ha encaminado hacia un desastre ecológico en la última década, según la doctora Luisa Falcón, ecología microbiana de la Universidad Nacional Autónoma de México en Mérida.

En noviembre de 2015, la agencia federal de protección ambiental de México emitió una alerta de contaminación para el lago.

El problema llegó a un punto crítico en junio de 2020, cuando los tonos del lago Bacalar se volvieron de un marrón opaco. Todavía no se ha recuperado por completo.

Pero si no se hace nada, el daño podría ir mucho más allá de la estética del agua, advierte Falcón.

Los estromatolitos

Bacalar alberga el arrecife de microbialitas de agua dulce más grande del mundo: estructuras con forma de roca formadas por miles de microbios que filtran los minerales carbonatados.

«Las microbialitas de Bacalar tienen un rango de edad que va desde algunas décadas a más de 9.000 años», dijo la experta.

Pero la contraparte fósil viviente de la microbialite, los estromatolitos -que se remontan a «aproximadamente 3.500 millones de años»- es lo que hace que la población de Bacalar sea la evidencia más antigua de vida en la Tierra.

Map

Los estromatolitos se asemejan a la coliflor: estructuras grandes y acolchadas de color beige que crecen hacia arriba desde el fondo de piedra caliza de la laguna. Parecen rocas, pero en realidad son seres vivos.

El sedimento se estratifica milímetro a milímetro, con la ayuda de organismos fotosintetizadores llamados cianobacterias, hasta que las estructuras se convierten en un crecimiento submarino rocoso que se puede ver en la superficie de aguas poco profundas.

Los estromatolitos en forma de coliflor solo existen en unos pocos lugares a nivel mundial, y la población de Bacalar revela una historia congelada en el tiempo, como la temperatura o la composición geoquímica del agua hace millones de años.

Eso es porque en realidad conservan las condiciones fisicoquímicas del agua en su proceso de sedimentación increíblemente lento.

Fundamentalmente, los estromatolitos también ayudan a reciclar elementos.

Los microbios que forman un estromatolito toman carbono del dióxido de carbono en el aire y lo colocan en el carbonato del fondo del lago para almacenarlo. Como los árboles pero en el agua, los estromatolitos mejoran activamente nuestro medio ambiente.

Un doble problema

El problema que enfrentan los estromatolitos es doble, dice Falcón.

El lago es alimentado por un río subterráneo de 450 km que forma parte del sistema de túneles y cuevas de agua más grande del mundo a lo largo de la península de Yucatán.

Esto es realmente bueno para los estromatolitos: se cree que la roca carbonatada de los túneles los hace crecer más de lo normal, formando una almohada en la superficie de la laguna.

El lago Bacalar

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El lago alberga una antigua población de estromatolitos que son la evidencia más antigua de vida en la Tierra.

Pero los entornos kársticos, donde el agua subterránea fluye a través de fracturas y los sistemas de cuevas interconectan los cuerpos de agua, también dejan a los estromatolitos más vulnerables a los cambios que ocurren río arriba.

Y la deforestación de la selva tropical que se conecta con la laguna ha aumentado «exponencialmente» en la última década, en parte debido a prácticas agrícolas insostenibles, dice Falcón.

Eso ha causado un aumento de sedimentos, pesticidas y fertilizantes que llegan al agua durante la temporada de lluvias.

Se están registrando altos niveles de nitrógeno y amonio en la laguna, especialmente cerca del pueblo. La composición del agua está cambiando y las algas y los moluscos se están multiplicando a un ritmo rápido.

Hasta ahora, ninguna investigación ha demostrado que las comunidades de microbialitas puedan recuperarse del daño ambiental a corto plazo.

El creciente turismo

La industria del turismo local ha jugado un papel en la degradación de Bacalar.

«Bacalar como destino turístico ha recibido una mayor atención, pero carece de la planificación urbana necesaria, incluido el tratamiento de aguas residuales y las instalaciones sanitarias suficientes». Señala Falcón.

Un estudio del que la investigadora fue coautora encontró en la laguna grandes cantidades de Firmicutes, una bacteria que se encuentra en el intestino humano.

Además, De Valle dice que una industria turística creciente en el lago, que incluye botes, kayaks, motos de agua, anclas, aletas e incluso personas que pasan el tiempo al borde de la laguna, está causando la rotura de la superficie de los estromatolitos.

Cuando se perfora su superficie, mueren, al igual que los arrecifes de coral.

«Hay muchos hostales, hoteles, Airbnb… a muchos no les importan los estromatolitos ni los manglares que permiten que los recursos naturales de la laguna se regeneren», señala Del Valle.

El lago Bacalar

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Debido a la falta de medidas para mantenerlo a salvo de la contaminación, los tonos del lago se están volviendo marrones.

En cierto modo, como guía turístico, él solía ser parte del problema.

Bacalar, al sur de los populares puntos turísticos como Cancún, Tulum y Playa del Carmen, atraía a cerca de 100.000 turistas por temporada en los últimos años.

Y los operadores locales han sido los promotores: «Estábamos haciendo anuncios y publicidad para hacer ese lugar más famoso y popular, sabiendo que no tiene la infraestructura, los planes, el proyecto, para proteger la laguna», dice Del Valle.

La investigadora y bióloga local Silvana Ibarra, miembro del Consejo Ciudadano y Científico en Pro de la Restauración y Preservación del Acuífero y Sistema Lagunar de Bacalar, coincide en eso: «El crecimiento del turismo en Bacalar es de 600% en tres años, y los anfitriones no están preparados», dice.

¿Qué hacer?

La desaceleración de la actividad turística en los últimos 12 meses les ha dado a los 42 kilómetros de largo del lago la oportunidad de recuperarse.

«Estos problemas comenzaron hace una década y se agravaron hace dos años, pero la mejora durante la pandemia hizo que volviéramos a ver animales como la nutria de río», dijo Ibarra.

Esta ralentización de la actividad turística también ha hecho que los colores de la laguna cobren vida. Con un turismo más sustentable, el lago de Bacalar puede continuar su recuperación y restaurar su reputación como el «Lago de los Siete Colores».

Y hay varias cosas fáciles para que los viajeros contribuyan.

Ibarra aconseja no tocar, pisar ni sentarse nunca sobre los estromatolitos de la laguna. Los visitantes deben ingresar a la laguna descalzos y nunca con protector solar o maquillaje, ya que ambos pueden blanquear los estromatolitos.

«Quédate en hoteles ecológicos y algo muy, muy importante: reduce tus desechos», dice.

«Hay que venir sabiendo que es un santuario natural frágil que debe ser tratado con cuidado. Es importante proteger la laguna y sobre todo adaptarse al territorio, porque de lo contrario se perderá su belleza y bondad natural».

Turistas en Bacalar

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La desaceleración de la actividad turística durante la pandemia le ha dado al lago la oportunidad de recuperarse.

Mientras tanto, antes de que los viajes regresen a niveles pre pandémicos, Del Valle dice que depende de los operadores turísticos locales salvar la laguna cristalina, la más grande de la Península de Yucatán.

Del Valle se ha acercado a muchos de los operadores que rodean la laguna para ayudar a que sus ofertas turísticas sean más sostenibles.

«Los lugareños son dueños de todas las lanchas de la laguna y son cientos. He hablado varias veces con muchos de ellos para persuadirlos», dice.

«Les ofrecí capacitarlos sin costo para hacer recorridos en remo, para hacer recorridos en velero, cosas que no afecten a la laguna», continúa.

«Ojalá que llegue el momento en que haya un cambio en la sociedad, y con eso la naturaleza, que es lo más importante, comenzará a recuperarse

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FUENTE: BBC News Mundo – Por Emma Elsworthy

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