El emocionante texto de María Moreno en la reapertura del Museo del Libro y la Lengua.

La paradoja de tener dislexia tras un ACV y dirigir una sede literaria

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En un acto realizado en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno se anunció la reapertura del Museo del Libro y de la Lengua, de lunes a viernes. Su directora, María Moreno, que sufrió un accidente cerebrovascular a inicios de julio, preparó un emocionante texto que fue leído por la escritora Inés Ulanovsky durante el evento. 

El texto completo

Que el Museo del Libro y de la Lengua sea dirigido por alguien que ha sufrido los efectos de un ACV, entre los cuales se encuentra una severa dislexia, es decir, que siente un sabor amargo en la lengua del cuerpo y la del alma, según una frase elegíaca de don Leopoldo Marechal en su Adán Buenosayres, parece una obra de Copi; pero como la vida tiene los argumentos más extravagantes, es despóticamente real.

El 3 de julio de 2021 tuve un infarto cerebral que me provocó parálisis en el lado derecho de mi cuerpo, incluida la mano –nunca pensaba en ella, simplemente estaba ahí para servirte en mis caprichosas asociaciones literarias, era la mano de escribir–. Estaba escribiendo sobre la potencia de la enfermedad y de la asimetría corporal en la obra de Lina Meruane y Mario Bellatin. Nunca volveré a provocar a los dioses que convierten la escritura en una profecía.

Mi mano derecha yace exangüe, lívida, sobre una plataforma de elevación; los dedos apiñados, las uñas pintadas de rojo, apenas firmes para sostener un abanico como en un cuadro de Prilidiano Pueyrredón. Mi pierna derecha se siente como la del capitán Ahab, pero mucho peor escrita. No escribo las palabras que deseo; a estas las olvido fácilmente. Escribo las que son fruto de una negociación; a veces, otras que nunca hubiera escrito de no haber tenido un ACV. Escribo esto con el índice de la mano izquierda, que se ve obligado a realizar con el dedo pulgar simples coreografías para tocar simultáneamente Alt y la tecla del signo de puntuación buscado.

Se asocia la dislexia al retraso mental, a la media lengua de los niños. Solo los llamados subalternos dicen “no entiendo”, con firmeza, cuando en realidad son los únicos que entienden y reconocen que detrás de los fallos del lenguaje están los antiguos privilegios.

El neurólogo y escritor Oliver Sacks mostró la existencia del inconsciente al observar en los accidentados neurológicos una imaginación que excedía las estrategias de la enfermedad al servicio del impulso reparador y, por supuesto, al soporte material del cerebro humano. En El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Un antropólogo en Marte y Veo una voz, Sacks registra unos “despertares” que evocan la prodigalidad creativa de un Leonardo: un músico que no puede diferenciar entre su esposa y una gorra pero que es genial, una escultora que no percibe sus manos y es un éxito, un sordomudo orador y lingüista. En cierta ocasión escuchó unas carcajadas convulsivas que provenían de la sala de afásicos del hospital donde trabajaba. Al entrar descubrió que la reacción se estaba produciendo ante el discurso del presidente –Sacks no dice cuál, aunque se puede sospechar que se trata de Ronald Reagan–. Según el diagnóstico médico ciertos afásicos no pueden comprender el significado de las palabras y sí, con peculiar precisión, la expresión que las acompaña, es decir la teatralidad. Su conclusión es que a un afásico no se le puede mentir. Una mujer, Emily D., ocupante también del pabellón de afasia, sufría una enfermedad diferente, la agnosia, que le hacía comprender el sentido de las palabras pero no sus cualidades expresivas. Esta mujer determinó que el discurso del presidente no era buena prosa, es decir, desaprobó su retórica. ¿Deberían los afásicos postularse como analistas políticos?

Yo también tuve mis musas: las de la disartria. He renunciado a mis excesos barrocos y a mis enumeraciones caóticas rococó. He llegado a la síntesis por un déficit, no por voluntad. He ganado en lectores, ahora soy transparente, mientras que mi habla se vuelve a veces infranqueable.

Esta larga introducción es para anunciar que el Museo del Libro y de la Lengua está abierto a las lenguas rotas e infartadas, a sus invenciones, que no pueden adjudicarse simplemente al concepto de reparación.

Hoy es el décimo cumpleaños del Museo y, por lo menos, la tercera reinauguración de las muestras La kermés del día después y Mareadas en la marea: diario de una revolución feminista. En la última inauguración las sacamos al jardín y las filmamos. La kermés del día después aludía a la pastilla del día después y ahora, con la ley del aborto obtenida, vuelve a ser la kermés del día después de la inauguración. Esta vez levantamos un altar en homenaje a las víctimas de femicidio, y dice así:

“La culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía”. (Las Tesis)

Las que siendo una menos siempre fueron por más. A sus cuerpos gozosos, deseantes. A sus ganas de bailar, hacer el amor, de vivir su libertad hasta el fondo. Para ellas es este altar de cotillón e iconografía popular de nuestra américa en el que no quisiéramos tener que escribir un nombre más.

A sus memorias, amorosamente.

Felicitaciones a la craneoteca del Museo: Esteban Bitesnik, Inés Girola, Pablo Licheri, Inés Ulanovsky, Nicolás León Rubio, Martín Algieri, Ornella Benevento, Laura Orgambide, Viviana Gonzalez y Gabriel Zarco que supo encontrar aquí su cajita feliz con lealtad y compromiso. Felicito también, especialmente, a Viviana, que de ahora en adelante abrirá las puertas a los visitantes.

Agradezco su paciencia.

Imagen de portada: Gentileza de Página 12

FUENTE RESPONSABLE: Página 12

Museo del Libro y de la Lengua. Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

El legado de Juana Bignozzi en la literatura argentina.

Traductora, poeta y periodista, Juana Bignozzi publicó seis poemarios, cofundó junto a Juan Gelman el colectivo poético El pan duro y tras un exilio de 30 años en Europa se conectó con una nueva generación de poetas.

Juana Bignozzi nació el 21 de septiembre de 1937 en el barrio de Saavedra en una familia obrera ligada al anarquismo y posteriormente al comunismo tras la llegada del peronismo y la sindicalización.

La familia le otorgaba un papel central a la cultura, por lo que la lectura y la escritura en la vida de Juana comenzaron en una edad muy temprana, recibiendo distinciones en la escuela primaria. Para ella, un libro importante de ese periodo fue Ramo de Cuentos, de Hans Christian Andersen. Comenzó a escribir textos a los diecisiete años. En su juventud se dedicó al periodismo. Entre sus influencias se encuentran Rubén Darío, Cesare Pavese y Paul Verlaine. 

En 1955, militando en el Partido Comunista, con Juan Gelman crearon el colectivo poético El Pan duro, con el objetivo de acercar la poesía al pueblo desde un enfoque político. Declarará años después en una entrevista que el único que podía escribir poesía política era el propio Gelman. 

Allí se puso en contacto con quien sería su editor, José Luis Mangieri, fundador, entre otros sellos, de Tierra Firme. También conoció a Héctor Negro, letrista de tango. Aunque sus orígenes como poeta fueron en los años 60, Juana no quedó anclada a esa época, sino que fue actualizándose con el pasar de las décadas, manteniendo un diálogo permanente con poetas jóvenes. 

En 1974, Bignozzi se trasladó a Barcelona junto a su marido Hugo Mariani, corrector de oficio. El destierro, calificado así por ella misma, duró treinta años por los acontecimientos políticos del país. Durante esos años se dedicó a la traducción, los viajes, a la observación y la escritura sobre las obras de arte que fue encontrando por toda Europa, y que plasmaría en los libros Quién hubiera sido pintada (Editorial Siesta, 2001) y en Las poetas visitan a Andrea del Sarto (Adriana Hidalgo, 2014). 

Estilo

Bignozzi es una de las representantes de la poesía nacional de los años 60 más por una cuestión biográfica que estética. En su trabajo, la construcción de una identidad poética abordaba temas como la soledad, el inexorable paso del tiempo y un tono desencantado. Sus poemas se caracterizan por la ausencia de signos de puntuación y preferir una entonación de orden natural. No fue una poeta de imágenes o de metáforas sino que dominaba un estilo muy directo, el diálogo, la ironía, la tristeza y el vacío. 

La Nación.

Se mantuvo al tanto de las nuevas corrientes de poetas jóvenes, leía y recomendaba leer a sus contemporáneos, no se quedaba en el canon de su época y eso la diferenció del resto de los poetas de su generación. Hay una gran influencia de la pintura en su poesía, utilizando muchas veces el recurso de tomar un cuadro para definirse como en Quién hubiera sido pintada.

Bignozzi fue saliendo de las sombras e imponiéndose con figura, su voz clara y sensible pero firme. Comienza a tomar especial relevancia en el panorama literario cuando el Diario de Poesía en 1998 le dedica un dossier completo al análisis de su obra, a la par que la crítica literaria Ana Porrúa llama la atención sobre su figura. En esos años interactuaba con poetas jóvenes; se la podía leer como a una contemporánea. 

Obra

Durante los años 60 publicó tres poemarios: Los límites en 1960, dos años más tarde Tierra de nadie, y probablemente el más recordado, Mujer de cierto orden, en 1967. Se trata de un poemario que da cuenta de una época. Si bien Bignozzi era militante, no escribía textos panfletarios ni pretendía ser la vocera del partido. Era feminista, aunque no lo expresara en esos términos.  

En 1989 publicó Regreso a la patria; Interior con poeta, en 1994; Partida de las grandes líneas, en 1996, todos estos últimos incluidos con el inédito La ley tu ley en la obra reunida publicada bajo el mismo título (Adriana Hidalgo editora, 2000). Posteriormente se publicó Quién hubiera sido pintada, en 2001; Antología personal, en 2009, en la colección Bicentenario de la Biblioteca Nacional y Si alguien tiene que ser después (Adriana Hidalgo editora, 2010). 

Archivo Histórico de Revistas Argentinas.

En la contratapa de su obra póstuma, Novísimos, editado por Mercedes Halfon y publicado en 2019 por Adriana Hidalgo, el poeta Martín Rodríguez escribió: “La muerte la encontró a Juana Bignozzi con las previsiones del caso: un apunte con el modo en que quería ser enterrada, el color de las flores que sus amigos debíamos llevar, la indicación principal de una tumba sin cruz y el cementerio público donde debía hacerse. Sobre estos detalles reposa también una contraseña del lugar que ocupó su escritura: que la muerte no tenga la última palabra. Los poemas que componen Novísimos nos aguardaban”. 

Algunos de los poetas jóvenes con los que entabló amistad fueron Martín Gambarotta, Martín Rodríguez o Vanina Colagiovanni, además de quien sería su albacea, la escritora Mercedes Halfon, parte del círculo íntimo de la poeta en sus últimos años de vida. 

Revista Altazor.

Palabras de la poeta María Lucesole a Juana Bignozzi en un nuevo aniversario de su nacimiento: 

“Leer a Juana Bignozzi es avizorar un faro difícil de comparar con algún otro. Para todxs lxs poetas que comenzamos a incluirnos en el voraginoso mundo de la poesía contemporánea, donde algunas voces se parecen, otras son cooptadas por el mandato individualista del neoliberalismo, el descubrimiento de la voz de Juana, su posicionamiento histórico, su cotidianidad y coloquialismos para siempre contextualizados y actualizados -por más mínimas que sean las imágenes o escenas en sus poemas-, sus ideales revolucionarios y su resistencia como mujer en la poesía y en la historia, se convierte inmediatamente en una bisagra. La literatura en serio y la vida en serio, propone, en dos de sus poemas más conocidos, dando por sentado que, si no es así, la vida (“¿quién la llamó vida? / sin revolución”) no tiene ningún sentido. 

Juana es la combinación precisa entre poesía política, feminista, coloquial, poesía de un yo tan fuerte y explícito, y a la vez tan colectivo, el paradigma de un sujeto histórico que siempre pareciera estar en riesgo de extinguirse, hasta que algunas voces vuelven a levantarlo. Es por eso que nunca va a dejar de actualizarse, aunque pasen y pasen los años, porque su poesía está para recordarnos que vivir y escribir son compromisos políticos”.

Bignozzi recibió como reconocimiento el Segundo Premio Municipal de Poesía en el 2000, el Premio Konex, Diploma al mérito por el quinquenio 1999-2003 y la Rosa de cobre de la Biblioteca Nacional en 2013.

Al fallecer su marido en 2013, Bignozzi se despide de él en Novísimos. Juana Bignozzi falleció en Buenos Aires el 5 de agosto de 2015.

La escritora Mercedes Halfon es heredera de su obra y albacea. Junto a Laura Citarella dirigieron el documental “Las poetas visitan a Juana Bignozzi”, premiada en la competencia argentina del Festival de Mar del Plata.

Micropsia.

Agradecimientos: María Lucesole.

Fuentes: Podcast Mostras, de Inés Kreplak y Patricio Foglia, Malba Literatura, Documental Las poetas visitan a Juana Bignozzi, A media voz, Blog El placard, La Nación, La canción del país, Eterna Cadencia, Adriana Hidalgo, Diario de Poesía 1998, Perfil, El País, El libro perdido. 

Imagen de portada: Gentileza de Página 12

FUENTE: Ministerio de Cultura de la República Argentina

 

Nuestro bendito país…

Nuestro país…tan maravilloso y tan dividido; con niños hambrientos, padres buscando en contenedores o cartoneando, agresión en aumento, oposición destructiva, oficialismo inmovilizado, justicia inexistente, políticos corruptos, payasos mediáticos que son patrocinados por la derecha ora la izquierda ora la voracidad de afuera y de adentro -empresarios apátridas y transnacionales sedientos de expoliación aún mayor a las ya obtenidas… dócil pueblo de ovejas que como rebaños hasta el cuesta tener valor para todos juntos -algo irrisorio de pedir- cantar nuestra canción patria con el final a pleno “O juremos con gloria, morir…” Como podemos hablar de gloria; sin moral…sin orgullo…sin honestidad…sin ser lo suficientemente críticos de nuestros actos cívicos y más de los que pensamos con ese dejo de soberbia; pensando estúpidamente que somos “los mejores …simplemente de la nada”.

Para todos ellos, vaya esto. Parece que no se hubieran enterado de la realidad bien “argenta”. Perdónanos Señor; no sabemos desde siempre lo que hacemos…

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La encuesta

Se “prometió” pero no se “realizó”

Una de las claves a dilucidar sobre el porqué de la derrota del oficialismo en las PASO, derrota apalancada fundamentalmente en la no concurrencia a las urnas masivamente como forma de protesta, es observar el peso de diversos factores de preocupación en la decisión de voto, incluida la no concurrencia.

Estas son las preocupaciones dominantes de los electores que permanecieron indecisos hasta último momento, la mayoría votantes del FTD en 2019 y buenas imágenes del Presidente, La Vicepresidenta y el Gobernador bonaerense.

Como se observa, los temas socioeconómicos dominan ampliamente la agenda de preocupaciones de estos electores claves en el resultado de la elección a punto de que casi el 60% de los temas que preocupan son desempleo, bajos salarios y precios. A contrario sensu el tema coronavirus ocupa apenas el 1,4% de las preocupaciones, señal de la exitosa campaña de vacunación bonaerense que literalmente borró el tema sanitario de la agenda de problemas.

No hay duda alguna que las socioeconómicas fueron las causas de la derrota electoral del oficialismo, efecto de una política económica que no satisfizo las expectativas de sus propios votantes del año 2019 que optaron por ausentarse de la elección antes que darle el voto a la oposición neoliberal por la memoria reciente del daño que en los cuatro años de gobierno de Macri debieron soportar.

Estos electores ausentes apelaron para no concurrir a votar, incluso a manifestar síntomas de Covid.

Los ausentes son fundamentalmente segmentos medios y medios bajos que representan al 40% de la población ubicada entre el tercer y sexto decil de ingresos de la pirámide de estratificación social.

Son sectores que se apropian del 24% del ingreso total mientras que el 10% más rico toma hoy el 32% del ingreso total.

Segmentos muy castigados por la caída en el poder adquisitivo del salario que, junto a jubilaciones y pensiones, representa la modalidad dominante de ingresos de su grupo familiar junto a complementos de changas y cuentapropismo precario.

Son segmentos alejados de los salarios por sobre el promedio general de la economía – que hoy es de $86.000 – e integrantes de los hogares cuyo jefe forma parte de los dos millones de trabajadores formales que reciben salarios por debajo de la línea de pobreza de su hogar.

Electores que están muy lejos de ser impactados por la suba del piso de ganancias a $175 mil y sin beneficiarse tampoco de la saga de subsidios del Gobierno ni su trama clientelar. Estos segmentos medios y medios bajos ausentes en las PASO, descansan su ingreso básicamente en jubilaciones, pensiones y salario mínimo complementados por changas y son los más refractarios a ingresar en la polarización creciente y habitual que signa el comportamiento electoral en las últimas décadas.

En este universo de votantes indecisos primero y ausentes después votantes mayoritariamente al FDT en el año 2019 las fronteras de los diferentes relatos son líquidas y define su voto según las condiciones socioeconómicas que transitan y su memoria reciente del proceso de deterioro.

No es casual que estos segmentos, luego de permanecer indecisos finalmente no concurrieran a emitir su voto, puesto que sobre estos sectores medios y medios bajos opera aún la memoria reciente del descalabro macrista, tras cuatro años de gran daño social, eslabonado con la insatisfacción socioeconómica actual frente a una mejora prometida que no termina de llegar. Se “promete”, pero aún no se “realiza”.

De cómo definen estos segmentos claves su voto y concurrencia, dependerá el resultado final de la elección de medio mandato definitiva, en particular será decisivo para marcar la distancia que el oficialismo actual obtenga sobre la coalición opositora, porque como se observa en este relevamiento de la estratégica Provincia de Buenos Aires, el triunfo del Frente de Todos sobre Juntos por el Cambio parece a priori muy complejo, aun faltando bastante tiempo relativo para las elecciones de noviembre y las intenciones de reversión por parte del oficialismo.

GP.

Artemio López

*Director de Consultora Equis.

Producción periodística: Silvina L. Márquez. Encuesta

Alejandra Fenochio, la pintora que ve lo que nadie quiere.

Un recorrido de su impresionante obra puede verse durante septiembre en Munar

Si en el rostro humano pueden advertirse las marcas de la experiencia, en la mirada y la pintura de Alejandra Fenochio es la cartografía del trabajo, las crisis y la supervivencia de los trabajadores lo que aparece como si también fueran retratos. Escenas que la sociedad descarta, obras hechas con escombros que el río-y la mano de la artista- ha convertido en joyas, las caras de quienes habitan y hacen el barrio de La Boca forman un recorrido que puede visitarse como si se atravesara un sueño de luz intermitente en el espacio Munar, en el marco de la Bienalsur durante todo septiembre. Una inmersión en una historia común, aún para quienes podrían creerse ajenos.

“Yo, La Boca y la pintura es todo una mezcla”  dice  Alejandra Fenochio. Y vaya que sí. 

Cada vez que la flamante ganadora del último Premio Salón Nacional de Artes Visuales dice “La Boca” se despliega el barrio con el que está fundida como los lingotes de hierro en el puente que cruza el río Matanza-Riachuelo. 

Cuando dice “la pintura” se refiere al material con el que convive desde hace más de 30 años. 

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Alejandra deambula por su “Calle” (exhibida en el centro cultural Munar durante todo septiembre) de abrazo en abrazo. Son pocos los lapsos de tiempo en los que los cuerpos no la contienen. Artistas, vecinos, amigos de diferentes épocas, parte de la hinchada de San Telmo. 

En ese vaivén cae en una ronda que forman las mujeres cooperativistas del barrio, vecinas que trabajaron para recuperar el puente de hierro Nicolás Avellaneda después de seis décadas de abandono. Ellas posan acercando la mejilla a los pequeños cuadros que contienen sus rostros, se ríen, revisan en la pantalla de sus celulares cómo salió la foto y vuelven a posar. “Ni te imaginás cuando vieron estos cuadros en el Proa”. Dice Alejandra mientras observa la escena.

La calle en pinturas

El centro cultural Munar, que en otro tiempo fue cantina, está alineado con el puente recuperado. 

De este lado de La Boca, más orillero que Caminito, ahora deshojado de turistas, aparece esta ronda que reúne 20 años de trabajo de Alejandra Fenochio en el marco del La Bienal de Arte Contemporáneo de América del Sur (Bienalsur 2021), en el segmento “Modos de Habitar”, exposiciones lideradas por artistas mujeres hasta diciembre de este año en más de 120 sedes y en 50 ciudades de 23 países.

Alejandra pinta trabajadores y se reconoce como una trabajadora del arte: “Cada vez veo más” ¿se refiere a la vista? ¿a esa capacidad que en el mundo de los mortales se va desgastando con el paso del tiempo? 

Su coartada es permanecer en el barrio y pintar su historia en rostros: “Mi obra básicamente trata de retratos, siento hasta los paisajes como retratos. Creo que eso es lo que impacta. Lo humano que hay en los cuadros”. Aunque sean paisajes, para ella todo es una cara y no es sólo jurisdicción de la tela.

El 1 de mayo pasado -día en el que cumplió 59- pintó un mural de Doña Kuka frente a su casa, registrado en un video documental. Doña Kuka era una vecina del barrio que murió en septiembre de 2020 a causa de la Covid, una chaqueña que llegó siendo muy joven a los conventillos de La Boca. 

En el pincel de Alejandra sostiene un bastón con una mano y con la otra revolea al aire una bandera azul celeste, la del club San Telmo. Tiene puesta una remera roja del Gauchito Gil y por detrás la atraviesan los rayos de sol.

La vía, los adoquines y el barrio. En esa misma cuadra, a la vuelta del Proa, vivía la doña que mantenía las puertas abiertas los días de partido para calentar los motores de la previa. Ese mural, el grupo de hinchas que se quedó sin “La Kuka” y Alejandra son la clave de la mezcla, pero hay más.

En 2012 Fenochio presentó en Tecnópolis “silvestres vidrios brotaron”, un ecosistema construido en base a una tarea de recolección. Como una espigadora, desde finales de los 90, daba vueltas por la reserva ecológica de la Costanera Sur recogiendo escombros, enamorada de los colores que se iban formando cuando el sol le daba de lleno a los vidrios corroídos por el río. 

Su taller, que está en el fondo de su casa detrás de sauces y bananeros gigantes, está repleto de esas piezas como parte del mobiliario: hierro de puente, vidrio de basura y piedra de antaño. Pero no fue solo un pasatiempo de la adultez, de niña fantaseaba con trabajar con el desecho: “Cuando era chica soñaba que la gente se iba de la playa y yo me quedaba sola en ese paisaje, juntando las cosas que dejaban, pero siempre en la orilla, junto a lo que traía la corriente”.

Permanecer -atentos a la coartada- observando sigilosamente todo aquello que se transformó con el resto. En esta muestra aparece una parte de “silvestres vidrios brotaron” en el centro del primer salón como gemas que iluminan una calle.

¿Cómo es el puente que une la orilla de “Silvestres vidrios brotaron” con la orilla de “Calle”?

Es un puente del despojo. Lo desechado de la sociedad, las dos orillas se unen por la transformación: el material de la Reserva Ecológica es el resto de construcciones convertidas en flores y las criaturas de los retratos de “Calle” son seres excluidos y convertidos en cuadros.

La muestra tiene dos espacios, en el primero las cooperativistas siguen posando frente a sus retratos. Por ahí también vagabundea “las trans del Muñiz”, un grupo al que le dió talleres de collage y que tampoco se quieren quedar afuera. 

Le sacan fotos y posan con ella. Nadie se quiere perder lo que en el barrio además de una muestra de arte es una celebración comunitaria.

Al segundo espacio se accede atravesando una tela oscura, allí las criaturas -humanos y no humanos- transformadas en cuadros gigantes aguardan las visitas con un juego de luces que emulan el día y la noche. 

En ese umbral, que es como los últimos pestañeos de un bebé antes de caer en un sueño profundo, aparecen las escenas: “Trabajó con una perspectiva más orgánica y a la vez onírica. Con una sensación de que vos sorprendiste al otro en una situación íntima. Algo que no tenias que estar mirando en este momento. Pero estás ahí y sos parte de esa escena. Por eso las miradas están tan cargadas”. 

Cada cuadro le llevó aproximadamente un año, las escenas son también el desecho y el descarte que provocó la crisis del 2001 y más atrás en el tiempo, la dictadura, cuando ella tenía 18 años.

¿Cómo llegaste a imaginar esas luces para estos cuadros?

Lo pensé porque duermo en el taller. A veces ves mejor y otras peor. A veces, se ve el trabajo más originario, la cara toma otro peso con la luz. Este tipo de iluminación involucra mucho más al que ve, la luz te invita a meterte en esa situación.

Hace un rato, un grupo de mujeres cooperativistas se estaban sacando fotos junto a las pinturas de sus retratos.

Eso pasa acá y pasó la primera vez que mostré la serie “Puente” en la Fundación Proa. Me acuerdo que en aquel momento una madre y su hija daban vueltas por la muestra y la hija le preguntaba todo el tiempo: “¿Vos estás segura de que hay un cuadro tuyo acá adentro?”

En 1988 Fenochio fue por primera vez al puente, trabajaba en el Plan Cultural de Barrios en una escuela de La Boca con sus alumnxs. Pero luego no fue más a verlo por el gran deterioro en el que estaba. En 2010 volvió cuando ya estaba restaurado. Se empezó a acercar a quienes estaban involucrados en ese trabajo, de ahí vienen los 50 retratos como un homenaje a esa gran tarea de recuperación.

 Un premio comunitario

Apenas unos días después de la inauguración de la muestra, Alejandra fue galardonada con el Premio Salón Nacional de Artes Visuales por su obra El pandenauta, en la que retrata al chofer de un vehículo en tiempos de pandemia. Durante el 2020 vendió verduras orgánicas en el barrio y de eso también hizo retratos. 

Son cuadritos pequeños que pueden ser mostrados entre las manos, como si fueran figuritas. Cuesta encontrar cuál es la fruta o la verdura que falta.

¿Cómo fue que te pusiste a pintar frutas y verduras?

Fueron cuadros muy internos, como la pandemia. Gané el premio con el retrato de Fernando (el chofer) y pintaba verduras que era lo que vendía. Todo es muy autobiográfico. Totalmente carnal.

Sobre el premio lo que se escucha por los pasillos de la muestra es algo así como: “menos mal que se lo dieron”.

¿Vos sabés que todos hablan de justicia? A mi me pasan muchas cosas con lo comunitario, mi vida pasa por lo comunitario y entonces yo siento el premio como comunitario. Los cuadros también siento que son de las personas a quienes retrató y de quienes los ven.

¿Qué pensás de la justicia en el mundo del arte?

¿Qué es el mundo del arte? ¿Lo que se vende? Yo no entiendo mucho, para mí toda la gente que está acá es del mundo del arte. Después está la otra parte, por ejemplo a mí me da vergüenza decir los precios de mis obras, lo que pasa es que el arte se convirtió en una cosa muy intangible, que se compra con moneda intangible como las bitcoins. 

Trato de escaparme de esta intangibilidad y naturalmente no me meto. Entonces cuando muestro es algo así, en donde trato de abrir el lugar en donde estoy.

En ese sentido ¿es un tipo de economía alternativa?

Totalmente. Sin ir más lejos, yo vivo de amasar pan o de vender verduras. Los vínculos comunitarios acá en el barrio generan otra economía, sin duda.

La calle del involucramiento

Al trabajo que expone -algo que no hace muy a menudo- lo considera de impacto porque sostiene una misma línea de búsqueda: un involucramiento que en esta muestra puede apreciarse -también- a través de una propuesta de talleres: Carló Pelela une puentes diminutos en su taller de Metal Creativo; Silvina Babich hace enjuncado en sillas; Lucho Galo da un taller de Gráfica Comunitario de la Boca Grabado y Amina Chachi Azura, realiza un Happening- colash tendida en una mesa redonda vestida con un mameluco, un barbijo N95 y una máscara. 

La consigna es llenar ese mameluco de recortes de revistas y diarios de todo los tiempos. Amina se incorpora y deja la mesa por un rato. Descansa, fuma un cigarrillo pero se queda quieta para que nada se salga, todavía el pegamento está mojado. 

Al lado suyo, un grupito de gente practica soldadura eléctrica: ¡“máscara”gritan antes de provocar el cortocircuito que da origen a la soldadura. Quienes no tienen le dan la espalda a ese pedacito de rayo que une los diminutos hierros que forman la réplica en miniatura del Puente Nicolás Avellaneda.

Ese sábado es el cumpleaños de Amina, que vuelve a recostarse en la mesa luego de su descanso. Otra mezcla, otro motivo de celebración barrial. 

Todos los sábados de septiembre durante cuatro horas, en esta ex cantina el recorrido invita a permanecer en la mixtura entre pintura, vidrios corroídos y la hospitalidad del barrio que en una complicidad fraternal con Alejandra hacen del evento una celebración en muchos sentidos.

¿Por qué elegiste hacer convivir la muestra con talleres?

Para involucrarnos. Acá yo retomo lo de la justicia y lo del trabajo con el otro. Me reconozco como una trabajadora del arte, me gusta pintar a quienes trabajan y me gusta reconocerme ahí. 

Que no haya diferencia. Por eso cuando venís a esta muestra parece que pasa de todo. Los talleres los dan toda la gente del barrio, porque también me interesaba poner en juego el oficio.

¿Cobra un sentido más transversal el encuentro o el involucramiento después de la pandemia?

Sí y es una belleza. Las dos palabras que pueden sintetizar este momento son “emoción e impacto”. Yo veo mucha gente muy emocionada atravesando la muestra y llorando. Eso tiene que ver con el encuentro y el pensar en lo comunitario como un modo de vivir, tanto en la obra como en lo personal.

¿Hay algo performativo ahí?

El trabajo de los retratos de los trabajadores del puente tiene mucho que ver con un trabajo que hice en Rosario sobre los pescadores en la serie “Río”. Yo iba, me sentaba en la pescadería, nadie entendía porqué estaba ahí. Después empiezan a ver que vas y que volvés, que te quedas. 

La pintura tiene eso, que no es un instante. Tiene un tiempo que permite el involucramiento con gente porque empezás a formar parte de su vida. Y si. Que gente por organizaciones sociales y barrios populares de pronto estén en el Proa o que los pescadores estén en el Museo de Arte Moderno de Rosario, es performativo. Eso a mí se me da naturalmente.

Ficciones de lo real

La muestra está curada por Adriana Lestido y Carlos Herrera, Alejandra sigue merodeando de abrazo en abrazo. En las columnas entre estas escenas inmensas se lee: “¿De qué se trata hoy hacer un retrato? Mejor. ¿De qué se trata ahora hacer un retrato para Alejandra Fenochio? Calle y sus habitantes silenciosos dan cuenta de un procedimiento que la artista- que elige la nobleza y la laboriosidad de la pintura para diseñar su obra- viene ahondando desde años”. 

Desde la época en que la misma Alejandra contaba que pintaba en un baño porque era el único lugar donde podía, ahí entraba la tela y ella. El texto sigue: “en esta muestra de obras selectas de gran tamaño estalla ante nuestra mirada como un escupitajo que nos alerta y mancha con una realidad que es evidente, silenciosa y tachada”.

Ante su afirmación “cada vez veo más” este mismo texto, añade: “Fenochio no teme mirar a sus retratados, los ojos de los cielos oscuros, de los animales y de las personas que ya no reinan la ciudad, ni esta ni ninguna. 

La paleta barroca, necesariamente oscura y que construye formas abigarradas, viene a hablarnos de estos tiempos en los que la oscuridad se apropia también de los momentos en los cuales debería reinar la luz y se hace invisible durante la noche”.

Al salir de esa sala onírica, de frente, hay otra tanda de cuadros pequeños, hechos con maderitas siguiendo el oficio paterno. 

Otros escenarios: un tanque de agua, el cielo y el río. “Tengo muchos temas” dice, y se detiene frente al muelle que forman varios cuadritos. La preocupación por la bajada del río Paraná también está en sus pinturas, esa corriente que de tanto desecho hizo flores ahora se transforma en un ecosistema en riesgo.

La lluvia del fin de la jornada repliega a lxs talleristas, el reparo también es comunitario. Alejandra sigue con su coreografía de abrazos, en las manos contiene una cajita que le acaban de regalar. Tiene el mismo brillo que los vidrios. 

Dice que le pidieron que la abra cuando esté sola. Para eso todavía falta. Hacemos la última pasada por la muestra, la sensación de no querer irse también es compartida.

Tenés cuadros enormes y cuadros muy pequeños ¿No hay un término medio?

No, no pinto medianito. Muchas veces vienen los galeristas y me dicen ¿no tenés algo más medianito? Cuando empecé a pintar los cuadros chiquitos, que tengo como 2000, los armaba con pedacitos de madera del taller de carpintería de mi papá. 

Entonces eran todos hiper irregulares, y la verdad es que sigo amándolos con maderitas que sobran. Los grandes me llevan un año de trabajo, así que en esta muestra imaginate el tiempo de vida que hay.

¿Cuánto?

Toda una vida.

Alejandra tiene mucho trabajo por delante. Los enormes cuadros de “Calle” se transformaran en afiches para las paredes del barrio, más cerca aún. “Para que pases y los veas, todo un recorrido”. Así como la “Kuka” en el mural frente a su casa, también estarán las escenas de las criaturas.

¿Qué te conmueve ahora ?

El encuentro, el abrazo y poder celebrar la vida cuando hay tanto muerto alrededor.

Imagen: Gentileza Página 12

FUENTE: Página 12 – Cultura – Arte pictórico – Sociedad –  Por Euge Murillo

 

Argentina . La Inspección General de Justicia bajo ataque por favorecer la paridad de género.

Esa justicia que protege el poder de los varones en la conducción de las empresas

La Cámara Comercial se pronunció en contra del titular de la IGJ, Ricardo Nissen. Se oponen a la participación igualitaria de mujeres en la conducción de las empresas.

El ataque a las resoluciones de la Inspección General de Justicia (IGJ) que establecieron la paridad y diversidad de género en los órganos de administración y de control de las sociedades comerciales, asociaciones civiles y fundaciones, escaló y alcanzó su punto máximo esta semana cuando la Cámara Comercial en pleno firmó un pronunciamiento para denunciar al titular del organismo, Ricardo Nissen. 

Le cuestionan no haber acatado un fallo de la sala C, de comienzos de agosto, que invalidó las medidas destinadas a garantizar la participación igualitaria en directorios y áreas de decisión de las empresas y otras formas societarias. Un dato llamativo es que la IGJ había planteado ya que el fuero comercial no es competente para revisar sus resoluciones generales y había pedido la inhibición de esta cámara que, sin embargo, avanzó como si nada, cuando es claro que la cuestión deberá ser resuelta por la Corte Suprema. 

Pero más allá del laberinto de tribunales –que precisamente opera a menudo para despistar– el resultado es que el poder económico/empresario, manejado por varones y estructuras patriarcales, consiguió un gran aliado en el Poder Judicial para impedir la concreción de derechos establecidos en tratados internacionales con rango constitucional y perpetuar su dominación. Especialistas en derecho comercial y empresarias señalan cómo opera la falta de perspectiva de género en estas decisiones judiciales y sus consecuencias. 

Las estadísticas de la propia IGJ mostraban que, hasta la llegada de las resoluciones 24 y 25 en agosto del 2020, por cada cinco varones que dirigían o fiscalizaban empresas o asociaciones civiles, sólo había una mujer en puestos similares. La organización internacional “Mujeres en la Bolsa” registra “por cada consejera, 5,79 consejeros”. 

Lo que se propuso la IGJ fue “promover acciones positivas” para garantizar “la igualdad real de oportunidades y de trato y el pleno goce y ejercicio de los derechos reconocidos por la Constitución” y los tratados internacionales con rango constitucional como la Convención sobre Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer, como la Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. 

Las resoluciones en disputa establecieron que en los órganos de administración y control de las sociedades comerciales, asociaciones civiles y fundaciones, así como en entidades religiosas debe haber una representación equivalente de mujeres y varones. Si el número es impar debe haber un mínimo de un tercio de integrantes mujeres. 

A la vez el artículo 4 prevé excepciones para quienes demuestren razones fundadas que les impidan cumplir la disposición. “No podemos andar predicando la igualdad de la mujer y no hacer nada cuando estamos en una posición para hacerlo”, dijo Nissen en una entrevista con Página/12, donde explicó que las mayores quejas no solo fueron del sector empresario sino de las asociaciones civiles, la iglesia evangélica y algunos clubes (ver aparte). Aun así, una mayoría acató las resoluciones. 

El mapa del recorrido judicial permite apreciar la dudosa intervención de la Cámara Comercial, que aceptó meterse por la ventana. En rigor, la primera demanda fue del macrista Yamil Santoro a través de su fundación Apolo, en otro fuero: pidió la inconstitucionalidad de las resoluciones en los tribunales en lo contencioso administrativo. Tanto el fiscal Fabián Canda y como el juez Pablo Cayssials rechazaron el planteo. Ahora está en la Sala IV de la Cámara Contencioso, con dictamen de rechazo de la fiscalía. 

Con posterioridad se presentaron 7 empresas de colectivos que no quieren acatar la paridad directamente ante la Cámara Comercial para pedir que invalidará las resoluciones. La IGJ sostiene que en el fuero comercial solo se pueden cuestionar las resoluciones dirigidas contra una sociedad en particular, pero no las resoluciones generales como las que aquí están en juego. Sin embargo, ese tribunal igual les admitió el recurso. 

La IGJ planteó que estos/as camaristas debían inhibirse. Le pidió a un magistrado del fuero contencioso, donde sí podría tramitar ese cuestionamiento, que reclamará el expediente. El juez Martín Cormick le dio la razón al organismo e indicó a la sala C de la Cámara Comercial que debía inhibirse por estar comprometido el Estado Nacional. Ese tribunal le retrucó con un reto. Cormick mandó el conflicto de competencia a la Corte y le avisó en un oficio a las/los camaristas comerciales.

Pese a la notificación que indicaba el conflicto de competencia, el camarista Eduardo Machín y su colega de la sala C Julia Villanueva hicieron oídos sordos, no incorporaron el oficio de Cormick al expediente, y el 9 de agosto último firmaron un fallo para dejar sin efecto las resoluciones. ¿Qué argumentaron?  

Acusaron a Nissen y la IGJ de exceder sus facultades y de violar la Ley General de Sociedades porque consideran que habrían alterado los mecanismos para la elegir la integración de sus directorios como quieran, que serían un derecho privado de los accionistas. 

Sostienen el criterio de la meritocracia: que el parámetro tiene que ser la idoneidad y que si se quiere establecer la equidad debería ser por ley, pero no incluyen en su consideración ni la Constitución ni los pactos internacionales que forman parte de las obligaciones de los Estados parte. 

Después del fallo, la IGJ publicó una nueva resolución en el Boletín Oficial el 19 de agosto último en la que ratificó la vigencia de las dos cuestionadas y dijo, entre otras cosas, que el fallo de la Cámara había sido “inválido” y “antijurídico”, fuera de la legalidad. Promovió, además, un pedido de juicio político contra Machín y Villanueva ante el Consejo de la Magistratura. 

La primera reacción (conservadora) fue una editorial del diario La Nación que celebraba la decisión de la Cámara Comercial  como “un límite a los desbordes de la IGJ”, lo que revela –además– un encono con Nissen, que entre otras cosas puso límites a los negocios con las sociedades off shore y las de Acciones Simplificadas. 

El broche de oro fue una resolución que firmó la Cámara en pleno tras un acuerdo extraordinario, con excepción de Machín y Villanueva y los nuevos camaristas que intervienen, que son Alejandra Noemí Tévez, Ernesto Luchelli y Rafael Barreiro. Los firmantes otra vez acusaron a Nissen de un “inocultable desconocimiento de la autoridad ejercida por los jueces” y dijeron que debe “cumplir con el deber de acatamiento”. 

Patricia Fernández Andreani es abogada diplomada en Altos Estudios Europeos y Máster en Derecho de la Empresa. Le explica a Página/12 que las resoluciones de la IGJ son razonables y acordes a la experiencia en los países del norte europeo. 

“El imperativo lo tienen Italia, Alemania, Dinamarca, Suecia donde los órganos de administración de las empresas que cotizan en bolsa tienen que tener 30 a 40 % cubierto por mujeres. Se tomó esa decisión porque las simples recomendaciones no se acatan”, señala. 

En un artículo que publicó en La Ley con su colega Ana C. Alonso, analizan y cuestionan el fallo de la Cámara. Advierten que “la IGJ no alteró la Ley General de Sociedades (LGS), porque reglamentar una ley no importa ceñirse a la letra de la norma, sino respetar el espíritu en concordancia con todo el bloque de constitucionalidad”, pero además “no se juzgó con perspectiva de género”. 

El tribunal, señalan, consideró “el cuidado de la sociedad destinataria de la gestión, los de sus socios y los de terceros (…) la IGJ se hizo cargo de que el Estado en todas sus representaciones deba equilibrar las desigualdades y combatir la subyugación de la mujer en el ámbito del poder económico promoviendo las medidas a su alcance en pos de lograr la igualdad efectiva”. 

“Es imposible modificar un patrón sociocultural de conductas si a la justicia le pasan inadvertidos los estereotipos sexistas, las condiciones de vulnerabilidad de las mujeres, los roles preadjudicados, las violencias simbólicas y las prácticas abusivas discriminatorias que, no por ser naturalizadas, dejan de ser intolerables”, dicen las autoras. 

“El sector económico repele esta paridad porque con la amplia disponibilidad de recursos que maneja el patriarcado sigue sometiendo de la misma manera a las mujeres en todo aspecto”, suma la abogada especialista en derecho comercial Lucía Spagnolo. Tanto ella como Fernández Andreani ven en la decisión de la Cámara un modo de reproducir esa forma de dominación machista del poder económico. 

“Argentina desde hace más de 15 años aprobó convenciones que la obligan a dictar medidas positivas para hacer efectiva la igualdad de derechos entre las mujeres y los hombres tanto en los actos de la vida civil como en el ámbito de la vida económica. Recién se dio cumplimiento a esto con las resoluciones de la IGJ, que prevé excepciones. 

“No es cierto que la IGJ haya violado la ley porque tiene facultades para dar cumplimiento a las convenciones internacionales en pleno plano de igualdad que la constitucional. Esto es un debate zanjado. La Cámara no aplicó ni la perspectiva de género ni la razonabilidad, al margen de su incompetencia”, enfatizó Spagnolo. 

Según los datos del Ministerio de Desarrollo Productivo ningún sector tiene una proporción de líderes mujeres superior al 25% y la feminización de un sector no implica más presencia femenina en puestos jerárquicos. En empresas industriales sólo el 17,6 % del total de los puestos gerenciales son ocupados por mujeres. 

Para Paula Basaldúa, coordinadora del gabinete de género del Ministerio de Desarrollo productivo, a veces no alcanzan las herramientas legales para generar cambios y harán falta procesos de reconocimiento de las desigualdades de género y el accionar consecuente para su erradicación”, lo que no quita la importancia de las acciones positivas.  

María Elena Ghietto es arquitecta, empresaria de la construcción en Santa Fe e integrante de la comisión directiva de la delegación de su provincia de la Cámara de la Construcción ofrece una mirada desde su propia experiencia. “En un comienzo pensé que los límites a la paridad en los cargos dirigenciales, eran una cuestión generacional. 

En la industria de la construcción vivimos en un ámbito regido por empresas familiares, y no hay lugar más patriarcal que ese. Pensé que cambiaría con las nuevas generaciones pero aclaro con asombro que en el ejercicio de todas estas gestiones de inclusión, me doy cuenta que el problema es que se trata de lugares de poder. En mi especialidad las empresas más exitosas son las que tienen diversidad de género en sus equipos de trabajo, que propicien la integración. Sin embargo, parece que las mujeres estamos mejor vistas para trabajar que para dirigir. Debe haber acciones positivas pero si la justicia no acompaña es un imposible”.

Imagen de portada: Gentileza de Página 12

FUENTE: Página 12 – Por Irina Hauser – Poder Judicial/Xenofobia /Discriminación/Genero/Mujer.

La poeta salvaje 

Diana Bellessi habla de la reedición de El jardín

Entre 1969 y 1975 recorrió a pie el continente latinoamericano. En los 80, dio clases en cárceles bonaerenses para luego plasmar su experiencia en el libro Paloma de contrabando. 

Más tarde, recibió la beca Guggenheim, el Diploma al Mérito de la Fundación Konex, el Premio Trayectoria del Fondo Nacional de las Artes, el Premio Nacional de Poesía, entre muchos otros reconocimientos. 

Ahora, Bajo la luna reedita El jardín, su libro de 1992 en el que Diana Bellessi -uno de los nombres ineludibles de las letras argentinas- combinaba impresiones y pensamientos acerca de los desposeídos de la tierra, el paso del tiempo, el amor a otra mujer y el amor a la naturaleza. 

Reeditado en el marco de la pandemia, éste, el décimo libro de la poeta Diana Bellessi, salió a la luz por primera vez en 1992 también por Bajo la Luna, sello inicialmente concebido con el nombre de Bajo la Luna nueva. 

A esta altura puede más que afirmarse que la decisión de su editora Mirta Rosenberg, trajo a la escena de la poesía nacional uno de los títulos más fulgurantes de la década. El aclamado jardín de Bellessi -del que deriva otro que también le es propio: El jardín secreto (2012), documental sobre su vida dirigido por Claudia Prado, Diego Panich y Cristian Constantini- constituye un punto de inflexión en su obra, según ella misma asegura, por anunciar una poética que se iría desarrollando con las siguientes publicaciones. 

“Previo a El jardín, cuatro años antes, había publicado un libro que se llama” Heroica, con poemas de amor a otra mujer. Un libro que, según dicen, es de construcción muy vanguardista y les encantó a las chicas de la época, en especial a las chicas lesbianas; aunque tuvo muy buenas reseñas en los medios, produjo cierto malestar en el público hétero, y todos aplaudieron la aparición de El jardín, cuyo tópico central no era el de Heroica”, explica Diana.

En los poemas de El jardín conjugás casi en igual medida el amor a otra mujer y la naturaleza…

-Sí, y a estos tópicos podés agregarle el amor por los desposeídos de la tierra, el amor a los oficios nobles de la vida y el paso del tiempo con sus muertos y sus niños en la espalda.

Por supuesto, Diana nunca recorta su poesía de esa cohesión planetaria que une a todes con todo, fuerza común que en libros como el ensayístico La pequeña voz del mundo, surgido a la luz de las antorchas del 2001, se expresaba así: “Uno en la cadena de lo otro y otro en la contemplación o ilusión de ser desde lo mirado. Cada brizna de hierba, el insecto, el humano, el gatito ronroneando se vuelven sagrados, frágiles y eternos porque desde allí, en mágica transformación, el yo nos mira, el yo es otro en cerrado círculo de amor.”

¿Qué significa para vos la reedición de El Jardín?

-Fue una sorpresa y también una alegría inesperada. Aparece como uno de los títulos más vendidos del último mes y eso significa que vuelve a encontrar a sus lectores. Para mí, marca un quiebre en mi obra, fue aplaudido por todo el mundo y el poema “He construido un jardín” se convirtió en una especie de “La balsa” de Litto Nebbia en la poesía argentina. Lo sigo leyendo aún ahora en recitales internacionales.

El poema hit que menciona Bellessi, metaforiza el destierro del amor en la muerte que el ciclo de todo jardín trae consigo. La secuencia de extraordinarios versos que mezclan tierra y pena amorosa con el melancólico rock de Pink Floyd, termina de este modo: El jardín mata/ y pide ser muerto para ser jardín/. Pero hacer gestos correctos en el lugar errado, / disuelve la ecuación, descubre páramo. / Amor reclamado en diferencia como/ cielo azul oscuro contra la pena. Gota/ regia de la tormenta en cuyo abrazo llegas/ a la orilla más lejana. I wish you/ were here amor, pero sos, jardinera y no/ jardín. Desenterraste mi corazón de tu cantero.

El recorrido que se impulsa con El jardín, dibuja una elipsis en la búsqueda de esta poeta nacida en la localidad santafesina de Zavalla en 1946. Aquel camino que se inicia en 1992 encuentra su punto de complejidad más alto casi veinte años después, con Variaciones de la luz, donde explora las raíces de la lengua y experimenta con las estructuras poéticas heredadas del siglo de oro español. 

La elipsis luego desciende en el sentido de un retorno a la sencillez a través de sus últimas publicaciones: Pasos de baile (2015) y Fuerte como la muerte es el amor (2018). En estos libros, el lenguaje se allana, y quizás sea un reflejo, arriesga esta periodista, de cierta calma interior que parece llegar a la escritura de Diana de la mano de un intenso enamoramiento, del que hace unos años habló para Las12: “Todavía no conocía a mi novia, era como que la estaba esperando, creo –dijo-. Pero cuando apareció el título del poema “Fuerte como la muerte es el amor”, sentí que el libro se llamaba así. 

Por el momento de mi vida, a los 72 años, estás más cerca de la muerte que del nacimiento, y que todavía sucedan esas maravillas… esos misterios maravillosos: que a los setenta te vuelvas a enamorar es algo extraño. Y supongo que por eso quedó como título”.

La apuesta de El jardín es, a diferencia del reencuentro con esa sencillez, un enorme ejercicio retórico donde el sentido y la musicalidad saturan, relumbran, a tono con la exaltación propia de los cercanos 80. 

El recupero de una democracia todavía herida canta en este libro que incluye poemas como “Estado derecho”, o “Golpe de Estado”, entre cuyos versos se lee: Una retórica salvaje exige/ enemigos a la vista, higos manando/ la dulzura de su leche en medio del verano. Hay cierta urgencia de decirlo, de arremeter incluso contra el amor romántico y descubrir el páramo: Soy/ reina frente a otra reina/ que quiso entregar la corona/ no la cabeza. Mi reinado es/de las locas, no tiene regalías. / Tachada de la historia soy/ leyenda, marca impresentable/ mientras tú, fundas Roma, dice en el poema Amor.

¿Qué recuerdos te vienen de aquellos 90?

-Fue una época muy hermosa, de gran amistad con Mirtha y también con María Moreno. La recuerdo con alegría. Después de Heroica, se publicaron simultáneamente El Jardín y El Affaire Skeffington de Moreno, y el mundo se transformó. Fueron libros muy hermosos materialmente y muy leídos, coincidieron con el retorno a la institucionalidad y con muchas lecturas públicas. 

También con una movida fuerte del feminismo argentino liderado por feministas lesbianas muy intensas. Así abrimos la puerta a una nueva camada de poetas argentinas, como Paula, Claudia Masin, Gabby De Cicco o Sonia Scarabelli o Claudia Prado, ahora cincuentonas a las que leo y adoro con todo mi corazón.

Hace poco me comentabas que a vos te cambió mucho la escritura de los muchachos de los años 90, recordabas haber llorado con Mirtha después de haber leído una cantidad de material poético publicado durante esa época…

-A fines de los noventa hubo un concurso estatal de apoyo a las editoriales chicas de la época que enviaban a sus autores y me tocó ser jurado en el rubro poesía. Fue una conmoción para mí, y transformó mi escritura, como lo hicieron aquellos años en la calle hasta el 2002. De allí salieron libros como Mate cocido o La rebelión del instante, y los llevó aún conmigo en el verso simple, pero fulgurante que busco ahora, el de “Pasos de baile” o el de “Fuerte como la muerte es el amor”.

En esos años, más o menos para el momento de la publicación de Heroica se impulsó la creación de una de las primeras agrupaciones lésbico feministas argentinas, Las lunas y las otras. Eran todas alumnas suyas que en 1992, para cuando salió El Jardín, pudieron consolidarse en un espacio físico…

-Sí. No fui yo quien las impulsó, se daban toda clase de discusiones en mis talleres y de allí surgieron. Tengo el recuerdo de haber leído en aquél espacio de Las lunas y mientras lo hacía alguien iba llenándome la copa, llegó un momento que ya no veía nada (risas).

Respecto de los años 90, tengo la percepción de que muchas de las poetas eran lesbianas. ¿Por qué creés que se dio con tal contundencia esa suerte de movimiento?

-No lo sé… pero nosotras siempre salimos en los peores momentos, como lo hicieron las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo, con tal furia y tesón y persistencia… Todo lo que se haga estará bien, pero a mí déjame un rato con los pajaritos del campo.

Imagen de portada: Gentileza Página 12

FUENTE: Página 12 – Por Paula Gimenéz España- CULTURA/LITERATURA/NUESTRO PAIS/

El futuro de la vacuna ARNm

Introducción: Me he atrevido a realizar una pequeña introducción en este título que tanto -creo- nos preocupa a todos, porque me aterroriza lo que está sucediendo en mi país y seguramente en muchos otros en el mundo. Creemos que por haber tenido una o dos dosis de vacunas meramente experimentales-Moderna;Pfizer;Sputnik;Sinopharm;etc.- estamos inmunizados y nos podemos dar el placer de relajarnos. Así  me han sorprendido las medidas de flexibilización–relajación- adoptadas tanto en la ciudad de Buenos Aires, como a nivel nacional. Estás medidas que fueron desde el inicio de la pandemia, prenda de ataques del oficialismo y la oposición por más que mediáticamente se haya intentado maquillar, criticando recíprocamente lo que la ciudad adoptaba como medidas sanitarias o así la provincia de Buenos Aires (que aglutina aproximadamente a una población de 16,7 millones (2015) de habitantes, en su mayoría clase media baja, baja e indigentes). “La vida versus la economía” fueron los estandartes de unos y otros. Privó al inicio la cordura y se fumó la pipa de la paz; adoptando y aplicando medidas conjuntas. Pero eso ya es historia; desde hace tiempo. Más anteriormente a las últimas elecciones PASO, para determinar las elecciones legislativas del mes de noviembre – que se realizaron este mes con el menor porcentaje de concurrencia de la historia. Mi hermana falleció el año pasado por el COVID, a pesar de que había sido hospitalizada por otra enfermedad; este año tambien un amigo con neumonía bilateral se fue de vacaciones. Quien escribe se contagió el pasado año. Millones de argentinos se contagiaron y decenas de miles fallecieron.

Ahora se eliminan las restricciones y el libre albedrío prosperará entre la población (Señaló las medidas publicadas por el períodico Página 12), la que está absolutamente dividida no solo políticamente, sino por llevar o no barbijo más seguir con las medidas de prevención.

En mi caso; como digo siempre prefiere perder una batalla pero no la guerra. Así que voy a promocionar el NO relajamiento de las medidas de prevención, considerando que la ciencia hasta el momento ha afirmado que las vacunas -vuelvo a reiterar, experimentales- protegen al individuo entre 6 y 9 meses.

Les doy a conocer las medidas que han salido publicadas y quien lo desee; comentame si esta aberrante decisión se ha tomado en tu país y que repercusión ha tenido. 

Muchas gracias. Saludos de luz.

Tapabocas, reuniones, discotecas y fiestas

📌 Se levanta la obligatoriedad de uso de tapabocas al aire libre cuando se esté circulando en forma individual y cuando no haya aglomerado de personas. Continúa siendo obligatorio su uso en lugares cerrados (aulas, cine, teatro, ámbitos de trabajo, transporte público, espectáculos y eventos masivos) y al aire libre cuando haya aglomerados de personas. “Recomendamos su uso en todas las actividades donde haya gente alrededor incluso al aire libre cuando estamos reunidos con personas”, remarcó Vizzotti.

Reuniones sociales sin límites de personas cumpliendo las medidas de prevención, tapabocas, distancia y ventilación. Tanto en el espacio público como en los domicilios.

📌Aforo del 100 por ciento en actividades económicas, industriales, comerciales, de servicios, religiosas, culturales, deportivas, recreativas y sociales en lugares cerrados manteniendo las medidas de prevención, tapaboca, distancia y ventilación.

📌Autorización de viajes de jubilados y jubiladas y de egresados, con protocolos específicos para esta actividad. 

📌Autorización de discotecas con aforo del 50 por ciento, con esquema completo de vacuna (14 días previos al evento). “Esta es la situación de mayor riesgo de brote, teniendo en cuenta la variante delta”, aclaró la ministra. 

📌 Los salones de fiestas, bailes o actividades similares quedan habilitados para personas que acrediten esquema completo de vacunación (14 días previos al evento) o quienes tengan una dosis más un test diagnóstico (PCR o Antígeno) negativo dentro de las 48 horas previas al evento. “Habrá un protocolo especial para las fiestas de 15 o para menores de 17 años mientras avance la vacunación en los y las adolescentes”, aclaró Vizzotti.

📌Se autorizan los eventos masivos de más de 1.000 personas. A partir del 1° de octubre se habilitan con aforo del 50 por ciento y con un protocolo específico que se realizará con todos los actores involucrados.

Apertura de fronteras

La ministra presentó un esquema de apertura gradual y cuidada de fronteras, con fechas estimadas, que deberán ser confirmadas con Migraciones, la ANAC y otras autoridades. 

📌24 de septiembre: eliminación del aislamiento a argentinos, residentes y extranjeros que vengan por trabajo y estén autorizados por la autoridad migratoria.

📌1° de Octubre: autorización ingreso de extranjeros de países limítrofes sin aislamiento. Apertura de fronteras terrestres a pedido de gobernadores (con corredores seguros aprobados por la autoridad sanitaria con cupo definido por la capacidad de cada jurisdicción).

📌 Entre el 1° de octubre y 1° de noviembre incremento del cupo de ingreso progresivo en todos los corredores seguros, aeropuertos, puertos y terrestres.

📌1° de noviembre se autoriza ingreso de todos los extranjeros

Para ingresar al país se solicitará:

-Esquema de vacunación completo, con fecha de última aplicación por lo menos 14 días previos al arribo al país.

-Test de PCR negativa en las 72 horas previas al embarque, o antígeno en el punto de ingreso hasta que defina la autoridad sanitaria.

-Test de PCR al día 5 a 7 del arribo hasta que lo defina la autoridad sanitaria.

Aquellas personas que no presenten esquema de vacunación completo incluyendo los menores deberán realizar cuarentena, test de antígeno al ingreso y test PCR al día 7.

Al momento de alcanzar el 50 por ciento de la población completamente vacunada se dejará de realizar test de antígeno al ingreso (salvo los no vacunados) y PCR al día 5-7 y se podrá levantar el cupo. Ya que de esta manera se minimiza el impacto del aumento de hospitalizaciones y muertes.

“Estas nuevas aperturas son posibles en base a un esfuerzo enorme que hizo la República Argentina y nuestro gobierno. Los resultados nos hablan de una situación en la que podemos seguir profundizando la flexibilización de medidas de cuidado”, sostuvo el jefe de Gabinete, quien remarcó que el país seguirá avanzando hacia la eliminación de restricciones siempre y cuando las medidas sanitarias acompañen.

FUENTE: Página 12

Disculpas; ahora vayamos al título de la entrada.

Lo aprendido con el COVID-19 cambiará tanto el mundo en 20 años como los antibióticos aparecieron en el siglo XX.

Si deseas profundizar sobre este interesante  tema, cliquea por favor en aquello que observes subrayado o “en negrita”. Muchas gracias.

La tecnología que está detrás de las vacunas ARNm, que Moderna y BioNTech- Pfizer han diseñado para combatir el COVID-19, nos está dando algunas noticias esperanzadoras en el campo de la biomedicina.

En primer lugar, BioNTech, la empresa alemana que colabora con Pfizer en una de las vacunas de la COVID-19, ha anunciado ensayos en humanos para vacunas contra el cáncer utilizando tecnología de ARNm o ARN mensajero. Moderna, por su parte, ha presentado datos preclínicos a propósito de una vacuna respiratoria 3 en 1: además de proteger contra el COVID-19, también lo haría contra la gripe y el virus sincicial respiratorio (VSR), un virus muy común que ocasiona síntomas leves similares a los del resfriado.

Cambio de las reglas del juego

La pandemia ha supuesto un espaldarazo para la ciencia y la investigación médica y, particularmente, para la tecnología ARN mensajero. Esta tecnología, empleada en las vacunas de Pfizer y Moderna, puede que en poco tiempo cambie las reglas del juego para muchas otras enfermedades.

Esto es posible gracias a la versatilidad de las plataformas de ARNm, que son más rápidas y fáciles de usar que las que subyacen a la fabricación basada en proteínas de las vacunas tradicionales. Y, si bien es aún prematuro hacer cualquier tipo de predicción, algunos, como el periodista científico Derek Thompson, sugieren que la tecnología de ARNm podría hacer lo que la Guerra Fría hizo por el microchip. O que en apenas veinte años, cambiará la sociedad de la misma forma en que los antibióticos cambian el siglo XX.

Las vacunas de ARNm son un nuevo tipo de vacunas que protegen contra enfermedades infecciosas, pero a diferencias de las tradicionales, a fin de despertar la respuesta inmunitaria, no inyecta el germen atenuado o inactivado en nuestros organismos. En lugar de eso, las vacunas de ARNm enseñan a nuestras células a producir una proteína que desencadena una respuesta inmunitaria dentro de nuestro organismo. Esa respuesta inmunitaria, que produce anticuerpos, es la que nos protege de infecciones si el virus real ingresa a nuestros organismos. De alguna manera, pues, estas vacunas enseñan usan el código de nuestro cuerpo para fabricar sus propias defensas.

Así, las vacunas de ARNm no contienen el virus vivo que causa el COVID-19. Tampoco afectan nuestro ADN ni interactúan con él de ninguna forma. El ARNm nunca penetra al núcleo celular, que es donde está nuestro ADN. La célula se descompone y se deshace del ARNm al poco tiempo de haber terminado de usar sus instrucciones.

El fin de los virus respiratorios

Moderna, animado por el éxito de su vacuna COVID-19, empezó hace poco una fase 1/2 de ensayos de su inyección basada en ARNm para la gripe estacional, dirigida a cuatro cepas diferentes. Finalmente ha anunciado datos preclínicos positivos para una sola inyección que combina las vacunas contra el COVID-19, el virus sincicial respiratorio (VSR) y la gripe. Es decir, que han logrado combinar 6 ARNm contra 3 virus respiratorios diferentes en una vacuna única: refuerzo COVID-19 + refuerzo VSR + refuerzo contra la gripe.

El virus sincicial respiratorio (VSR), un virus muy común que ocasiona síntomas leves similares a los del resfriado pero que resulta peligroso en bebés. La ribavirina es el único medicamento antiviral autorizado actualmente para el tratamiento del VSR en niños, aunque su uso sigue siendo controvertido. La gripe estacional mata a más de medio millón de personas al año. Y coronavirus SARS-CoV-2, responsable de la enfermedad COVID-19, avanza por todo el planeta sumando más de 4,6 millones de fallecidos (sólo en Estados Unidos, una de cada 500 personas ya ha muerto por esta causa).

Así pues, los datos preclínicos positivos de Moderna, que muestran que han combinado con éxito los ARNm contra la variante COVID actual, el virus sincitial respiratorio y cuatro cepas de gripe en una sola inyección, son noticias más que esperanzadoras para la humanidad.

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Combinar diferentes vacunas no es algo raro y novedoso. Los bebés reciben vacunas MMR que mezclan el sarampión, las paperas y la rubéola. También reciben vacunas DPT para la difteria, la tos ferina y el tétanos, mientras que la vacuna anual contra la gripe es en realidad una mezcla de cuatro cepas diferentes del virus de la gripe.

Sin embargo, las vacunas actuales contra la gripe solo ofrecen alrededor del 40% al 60% de eficacia, algo que podría cambiar a mejor gracias a la tecnología ARNm. Además, la gripe es un candidato perfecto para esta tecnología, porque si bien el virus cambia rápidamente, las vacunas de ARNm se pueden desarrollar muy rápidamente, lo que significa que los fabricantes pueden alterar rápidamente sus vacunas si la predicción anual de la cepa que probablemente circulará en la temporada siguiente resulta ser incorrecta. Otra ventaja de las vacunas de ARNm es su capacidad de combinar diferentes antígenos para proteger contra múltiples virus. La versatilidad y rapidez de la tecnología ARNm, pues, no tiene paragón.

Por ello, la plataforma de ARNm, potencialmente, permitiría fabricar vacunas contra todo, desde enfermedades infecciosas hasta enfermedades cardíacas e incluso cáncer.

Antígenos contra el cáncer

Este es el enfoque que también ha utilizado BioNTech para combatir la que se considera la segunda causa de muerte en el mundo: identificar cuatro antígenos propios del cáncer. Más del 90% de los melanomas de los pacientes presentan al menos uno de estos antígenos.

Una célula cancerosa solo es una célula averiada, y todos empezamos a tener células averiadas al poco de nacer. Cada vez que aparece una célula averiada se pone en marcha nuestro sistema inmunitario, que se encarga de identificar y eliminar. Cuando nos diagnostican cáncer, la situación ha alcanzado tal punto que las células averiadas ya son muchas y se están multiplicando descontroladamente. Y eso explica por qué podemos llamarlo “vacuna” y no tratamiento contra el cáncer.

Esta potencial vacuna se administraría a personas que ya tienen cáncer en lugar de prevenir el cáncer, pero funciona creando una respuesta inmunitaria contra las células cancerosas, entendiendo el cáncer como un proceso continuo más que un patógeno. Con todo, dependiendo del tipo de cáncer, podría ser posible crear vacunas preventivas para personas con riesgo a desarrollar ciertos tipos de cáncer (por ejemplo, las personas con una mutación BRCA2 tienen un alto riesgo de desarrollar cáncer de mama).

El ARN mensajero tiene muchas ventajas para combatir el cáncer, de nuevo por su versatilidad y capacidad de desarrollar vacunas personalizadas para mutaciones concretas del tumor de cada paciente. Por otra parte, el ARN mensajero puede utilizarse para que nuestras células produzcan proteínas inmunoestimuladoras o que inhiban los puntos de control inmunitarios de manera que el tumor ya no pueda pasar desapercibido en un diagnóstico.

Esta idea no es nueva, porque hace más de cien años que se intenta abordar el cáncer a través de la vacunación. No obstante, estos primeros intentos en los que se inyectaban células del propio tumor del paciente no tuvieron éxito en su mayor parte. Desde entonces, se ha seguido trabajando incansablemente en el desarrollo de terapias que permitan usar el sistema inmune contra los tumores, y hace alrededor de veinte años empezaron los primeros ensayos clínicos con ARN mensajero. Tras la pandemia, sin embargo, se han invertido tantos recursos que todo el conocimiento adquirido permite aplicarse a nuevos objetivos que hasta ahora no estaban en el horizonte de nadie. La pandemia nos proporcionó cantidades masivas de datos que normalmente no podrían haberse obtenido.

Por si no fueran suficientes noticias esperanzadoras, la tecnología ARNm todavía tiene que darnos muchas más sorpresas. BioNTech también ha anunciado hace unas semanas que está preparando una vacuna contra una de las enfermedades más mortíferas del mundo: la malaria. Y, actualmente, hay en marcha más de 200 ensayos clínicos para desarrollar vacunas con esta tecnología.

Por consiguiente, todo lo malo que nos ha traído el COVID-19 también ha implicado una mayor inversión de recursos y una enorme adquisición de nuevos conocimientos, de nuevas ideas, que finalmente nos puede permitir dar un salto cuántico en el tratamiento de muchas de las dolencias que llevan siglos, incluso milenios, acompañándonos.

Imagen de portada: Gentileza de XALAKA

FUENTE: XALAKA por Sergio Parra /Medicina/Investigación/Salud/Virus/COVID19/Vacunas/Sociedad.

Especie en extinción: descubrieron una pareja de águilas coronadas y proponen acciones para su conservación.

Es un ave que está en la categoría internacional de peligro de extinción. Hay registros de esta especie en el centro-norte santafesino de la República Argentina.

El Águila Coronada o Águila del Chaco es una de las aves rapaces de mayor tamaño que se pueden observar en nuestro país y en la región. Actualmente se encuentra en un grave estado de conservación por eso se realizan distintas acciones para poner freno a los factores de mortalidad que afectan a las águilas.

El Águila Coronada, de nombre científico Buteogallus coronatus, es una de las aves rapaces más amenazadas de Sudamérica con una población global estimada en menos de mil individuos. Su baja productividad natural, dado que sólo pone un huevo por intento de reproducción, la pérdida de hábitat y diversos factores antrópicos la ubican cada vez más al borde la extinción.

En la región centro-norte de la provincia hay registros de esta ave como en Santurce, Elisa, La Lucila, Tostado, Las Avispas y el pasado fin de semana descubrieron una pareja de Águilas Coronadas entre las localidades de San Cristóbal y Arrufó.

En busca de su conservación y protección hay organismos que se dedican a esto como el Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina (CECARA). Su trabajo junto a estudiantes, investigadores y voluntarios permitieron conocer más sobre una especie que era casi desconocida y las principales amenazas a su población.

 

Para conocer más sobre este tema, este medio entrevistó a Pablo Capovilla, quien es naturalista, colaborador del Museo de Ciencias Naturales del departamento San Cristóbal, editor de la revista El Piojito Silbón y se dedica a la protección de las aves y de su hábitat.

Foto: Gentileza El Litoral

Pablo junto a Diego Gallego, un investigador de Conicet que trabaja en la conservación del Águila Coronada, estuvieron en las últimas semanas recorriendo el departamento, brindando charlas en las escuelas y aportando información para que la mayor cantidad de personas posibles puedan colaborar para que no se extinga esta especie.

“Es un ave que está en la categoría internacional de peligro de extinción, principalmente, por la pérdida de hábitat. Es un águila muy grande que vive en nuestro país y en algunos países limítrofes, pero en especial en los departamentos San Cristóbal, Las Colonias y 9 de Julio hay registro de esta especie. En Las Colonias quedará un 5 al 10% del bosque nativo y en San Cristóbal se redujo mucho en los últimos años, se estima que en los años ‘90 ya se había disminuido un 30 al 35% el bosque nativo en la provincia.

Tal como lo explicó Capovilla, esta es una especie sumamente importante para el equilibrio de la fauna y los ecosistemas porque es un depredador que se encuentra en lo más alto de la cadena alimenticia, ya que se alimenta principalmente de víboras y serpientes, también de peludo, tatú y en menor medida de zorrinos y peces.

Acerca de las principales características, el especialista indicó que “este ave rapaz, cuando está posada, tiene alrededor de unos 80 centímetros de alto, tiene de envergadura, es decir, la medida de la punta de un ala a la punta de la otra de 1,80 a 1,90 metros y se puede detectar a campo fácilmente por su tamaño y coloración. Los adultos son totalmente grises con un copetito, una corona que son un grupo de 4 o 5 plumas que forman detrás de la cabeza, esa es una característica clave”.

Las investigaciones realizadas demuestran que sus principales amenazas son la persecución directa, como la caza por parte del hombre, la electrocución en tendidos eléctricos y el ahogamiento en tanques o reservorios de agua. Estos factores, sumados a la pérdida del hábitat, son las principales causas de mortalidad para el águila.

“Hay alguna creencia de que el ave puede llegar a comer las ovejas o las gallinas, pero nada se pudo comprobar y muchas veces se quiere tener un trofeo de caza. Por eso se hace un trabajo de concientización y se charla en las escuelas, con los productores y se pide colaboración si las ven que avisen. La semana pasada, camino a una escuela de Ceres, nos encontramos con una pareja de estas águilas en la ruta y la pudimos fotografiar. Fue toda una sorpresa”, expresó Pablo Capovilla sobre la sorpresa que se llevaron mientras se dedicaban a la conservación de las aves.

Para ellos, encontrarse una pareja de Águilas Coronadas fue majestuoso, un premio al trabajo que llevan adelante en toda la región y un símbolo de esperanza. Al verlas se entiende el significado que estas aves tienen y la importancia de que sean cuidadosamente protegidas como también sucede con el Cardenal Amarillo.

 

“Muchas publicaciones científicas hablan de que esta es una zona prioritaria para la conservación del águila, si podemos protegerla lo máximo posible y encontrar sus nidos puede ser que ayude mucho a que se salve de la extinción. El Águila Coronada tiene que ser un símbolo que nos invite a repensar nuestra relación con el medio ambiente, a colaborar con científicos y personas que están trabajando. Con mi pareja, María, tenemos un emprendimiento que es la revista El Piojito Silbón, en donde le dedicamos un espacio a todos los proyectos de investigación y a afianzar los conocimientos de todas estas problemáticas que tienen las especies en peligro de extinción. Es importante conocer y volver a esa relación tan linda que se tenía con la naturaleza y mejorarla”, concluyó.

Imagen de portada: Gentileza de El Litoral

FUENTE:  El Litoral – Por Noeli Rojas

La Pandemia y los recuerdos de la Argentina

Memoria-olvido

En las incesantes conversaciones que mantenemos para combatir los embates del tedio que causa el prolongado encierro anti pandémico, mi hijo Oliverio tensa las cuerdas de su excepcional memoria, como si fuera un Yupanqui puntuando su guitarra, y hace surgir temas que sobrevuelan los obvios de la pandemia; por momentos, atentos y habiendo arrinconado triunfalmente al tedio, sus evocaciones nos hacen sentir en esos momentos privilegiados que no pasa nada y que todo es normal, hay un pasado, hay una historia que vale la pena recuperar. 

Los temas que brotan en cada ocasión remiten a viejas cuestiones inherentes a la vida y a la historia de este país cuyo pasado y sus enigmas nos siguen apasionando. 

Eso dura lo que dura la conversación, es normal, los días son largos, no hay muchas decisiones que haya que tomar pero algo queda y darle cuerpo tiene sentido, después de todo, mientras no estamos afectados, el futuro tampoco lo está y esto va a pasar y lo recordaremos, acaso surja un Daniel Defoe que lo describa y lo eternice.

En una de ésas y como desafiando a mi memoria me interroga sobre algo que supone que puedo, o debo, recordar: la delantera del equipo de Independiente de su época de mayor brillo. Me esfuerzo y lo saco, Sastre, Erico, de la Mata y por ahí Zorrilla. Se destaca la figura de Erico, su elegancia, su discreción, sus virtudes, comparables, en otro plano, con lo que pasaba en el país en plena “década infame” y en eso nos detenemos, hay más junto a Erico y no sólo en el deporte: estaba lleno de excepcionalidades en los años 30: Borges era Borges y lo acompañaban otros escritores no menos sólidos, Arlt, la revista Sur y la infatigable Victoria Ocampo y qué decir de Gardel y junto a él del tango que cubría el imaginario nacional y más allá, de Spilimbergo y Berni y la secuela de inolvidables pintores y escultores, de las investigaciones de Houssay, del rigor de Amado Alonso y de la audacia de Ángel Rosenblat, del ingenio de los Discépolo, de Nini Marshall y la cohorte de humoristas que alegraban la existencia, de los hermanos Finochietto, del sainete que movía multitudes, hasta del mitológico y adorado Justo Suárez y de Luis Ángel Firpo, en todos los órdenes de la vida un esplendor de talento e imaginación, héroes individuales de un momento que probablemente no tenga igual, enceguecedora luz pese a lo sombrío de la vida política, el auge de la pobreza y las grandes migraciones del campo a las ciudades y el oscuro nacimiento de las villas.

En ese contraste, del que un ejemplo son las actuaciones más que estridentes de un Liborio Justo, ese díscolo hijo del presidente de la entrega, que enfrenta al parlamento con una espectacularidad inesperada, un hijo de la oligarquía antinacional que aterra a su familia, nuestra conversación cambia de rumbo: esas contradicciones son muy difíciles de entender pero, en todo caso, ambos lados de la contradicción están vinculados con la central cuestión de la identidad nacional: el esplendor de esos “héroes” como manifestaciones de una afirmación, las ominosas situaciones sociales como la imposibilidad de esa misma sociedad de ser.

Hablamos de la afirmación: se diría que está en una fe y en el orden de un deseo complejo, heredado de las utopías sarmientinas y alterado por los resultados de una inmigración ansiosa de comprender en dónde está, por qué está en este lugar tan alejado de su origen. }

La imposibilidad engendra la potente idea del nacionalismo, tan confundido en tantos aspectos, y, posteriormente, explica el peronismo y su duradera implantación. 

Como se ve, del inocente juego de la memoria, de Arsenio Erico y sus inolvidables gambetas, llegamos a un punto nodal, a una cuestión que nos sigue percutiendo en el pensamiento y que tiene todo el aspecto de estar hoy en crisis, con pandemia o sin ella, privatización, tecnologización, padecimiento cultural, despersonalización, pérdida de soberanía frente a tentativa de reconstrucción, autonomía, lenguaje propio, recursos legítimos, mayor distribución. 

O sea ¿de qué hablamos cuando hablamos? ¿Hablamos en la actualidad, de un expresivo 48% frente a un incomprensible 40%?

Pero no es sólo eso: la conversación llega, como desprendiéndose fatalmente de los términos que hemos apuntado, a un punto de sorpresa en mi hijo y respecto del cual mi respuesta es apenas un borrador: se pregunta por qué los descendientes de los muchos, muchísimos, que proceden de variados lugares del mundo, parecen haber borrado totalmente todo rasgo de su origen, no se les nota lo que queda de lo gallego ni de lo calabrés ni de lo judío ni de lo ucraniano ni de lo polaco, lo que no quiere decir que haya desaparecido toda presencia de todas esas etnias en esta ya compleja sociedad; al contrario, hay “Centro Gallego”, hay “Hospital Italiano”, hay “Daia”, hay “Club Sirio-Libanés”, hay “Centro Armenio”, pero ninguno de ellos es un reducto del origen, casi todos son empresas abiertas a tutti quanti, no se habla italiano en el Italiano ni alemán en el Alemán y así siguiendo. 

Pero no se trata de eso, son vibrantes recuerdos de un momento de anclaje pero lo que observamos, si es que eso tiene un sentido, es que no hay restos en los seres que ya se han fundido y confundido con esta sociedad.

Trato de explicarlo. 

Somos, la mayoría, la primera o la segunda generación y hasta la tercera de los que fueron llegando a estas tierras: los de la primera, con esfuerzo, recuerdan y evocan a sus progenitores, más abuelos que padres, yo mis padres y mis abuelos; algunos, incluso, viajan para ver de dónde salieron sus padres o abuelos con la esperanza de determinar por qué lo hicieron y por qué a este lugar; muchos, también, evocan la gesta de la llegada y de la integración, hay una literatura nostálgica y reverencial sobre los que primero pisaron este suelo. 

En los de la segunda el origen es un eco lejano, casi inaudible, el aquí y el ahora predomina, la memoria se detiene. Pero, en todos los casos, no hay rastros en el lenguaje ¿Se ha perdido el linaje, ha desaparecido el interés por recuperarlo? ¿O no hay nada de qué jactarse?

Podría decirse que la fusión ha sido en ciertos casos tan completa que herederos de los inmigrantes han asumido el olvido con tanta naturalidad que no se distingue en ellos nada del origen: ¿se recuerda lo italiano en los Frondizi, se convoca a lo sirio en los Menem, se recuerda lo español en los varios Fernández, todos primeros actores en este complicado devenir que es la vida política y cultural del país?

Por otro lado, según cierta manera de ver, es como si se hubiera realizado el sueño de conformar una nueva etnia, un objetivo que acaso se plantearon Alberdi, Sarmiento, con sus grandes decepciones, y los constituyentes de 1853. 

Eso no quiere decir que todo transcurra como miel sobre hojuelas: cuando el atentado a la AMIA se hablaba de judíos en exclusiva, no de argentinos que podían ser judíos o lo que fuere y también se sospechaba que Menem protegía a sirios sospechosos de ser los autores y ni qué decir recordar que Kicillof era nieto de un rabino. 

Ése es otro capítulo, no me voy a internar en él, lo que para culminar esta nota quiero decir es que quizás el momento del olvido de los vástagos de la inmigración comienza el día en que sus antecesores miran, como lo hizo Martín Fierro, las “últimas poblaciones” y tienen fuertes razones para no querer evocarlas, la miseria, las persecuciones, los sufrimientos, la falta de porvenir, el hambre, arrasan con la nostalgia y borran los sueños, se abre un presente incierto pero infinito que se hace futuro y la memoria se puebla de otras impresiones, raras, difíciles pero muy diferentes a las abandonadas y nada cuesta disiparlas. 

¿Evocarán los gallegos con morriña y llanto la sequedad de sus campos, los judíos los pogromos, los italianos el terror, los chinos la explotación? 

Y eso, los riesgos del ser, eso es lo olvidable y se transmite y se encarna, el lenguaje lo muestra, quizás lo padezca y sea una pérdida, pero quién sabe. 

FUENTE: Página 12 – Sociedad – República Argentina – Por Noé Jitrik

Cantando bajo la lluvia – Microrrelato de cine

Invitación del Blog EL TINTERO DE ORO – Características: escribir un micro de 250 palabras como máximo, inspirado en el título de una película. ¡Ojo! Digo inspirado en el título no que guarde relación con la película ya que eso sería muy aburrido.

En esta tarde húmeda con amenaza de seguir lloviendo; vuelven a mi los recuerdos cuando visitamos junto a unos amigos hace unos años a nuestra provincia norteña de San Salvador de Jujuy.

Llegamos cuando comenzaban los festejos del carnaval en la Quebrada y en la Puna que comienzan cada año el 16 de febrero con los jueves de compadres  y de comadres el 23 de febrero.

En las semanas anteriores, con carnavalitos y bailecitos desde el sábado anterior en un “carnaval de ablande”. Por eso el “carnaval grande” es entre el 25 y el 28 de febrero, que se inicia con la ceremonia del desentierro, se festeja de sábado a martes y culmina con el “carnaval chico” o entierro, el fin de semana siguiente.

Siempre con la comparsa, manifestación más popular del carnaval, un 26 de febrero de 1996 recorrimos junto a la gente las calles del pueblo, bailando y cantando al compás de anatas y bombos, revoleando los ponchos y formando rondas coloridas, al ritmo del carnavalito.

Entre baile y baile, se largó “el diluvio que viene”. Pero eso no nos amilanó ni a nosotros ni a toda la gente, ya que seguimos cantando bajo la lluvia, como si nada pasara.

Recuerdo también cuando participamos en el “desentierro del pujllay” donde se invoca a la “Pachamama” -madre tierra-   y al agradecerle, se le dá de comer y beber a la diosa tierra.

Palabras: 234

Compadres – compañero

Comadres  – compañera

Anatas       – instrumento autóctono 

Carnavalito- música tradicional de raíces prehispánicas

Pujillay      – diablo 

Title: Short Story: Singing in the Rain

Si deseas participar (es hasta el 30 de septiembre) dirigite a ConcursoEltinterodeoro.blosspot.com/