¡Sorpresa! Se acerca Nochebuena..

Veo solo desgano y malas caras
cuando paseo por las calles
de mi primaveral Buenos Aires,
que se ha engalanado de flores
en los jacarandás y ceibos
también en los macizos de los jardines
de cada casa dan ese esplendor
en que la naturaleza explota en colores.

Muchos se han ido a las playas
del Atlántico desesperados desde marzo
por no saber de sus casas de verano,
otros bestias en donde los otros no importan
organizan fiestas clandestinas por las redes,
mientras otros toman la explanada de la Ciudad “féliz”
Mar del Plata, para realizar una milonga,
resultado detenidos y más detenidos
con parva(1) de contravenciones y multas.

La inestabilidad emocional afecta la intelectual
de nosotros argentinos como en toda nuestra historia,
igual si contagiamos a alguien que se la banque (2)
no por el voy a perderme el disfrute de hacer lo que deseo.

Somos tan imbéciles como muchos que en este mundo
ponen la mejor cara de otario (3) como diciendo yo no fui,
fue aquel o aquella que me arrastró a esta tontería,
de lo contrario jamás lo habría hecho…yo siempre respeto
las disposiciones de las autoridades mientras se da vuelta,
lanzando una risita mordaz al que se encuentra detrás.

Si somos unos vivillos bárbaros, mientras el mundo se debate
con los rebrotes del Covid más la decisión de vacunarse o no,
nosotros ni siquiera nos permitimos pasar una Nochebuena
en Paz pensando que es una jornada espiritual con aislamiento
y no una batucada(4) para propios y extraños para disfrutar.

Vergüenza propia…vergüenza ajena.
¿Y dime en tu país observamos algo similar a lo que relato?

  1. Parva: Mucha cantidad. Muchas.
  2. Banque: Hacerse cargo.
  3. Otario: Boludo – gilipollas – tarado
  4. Batucada: Fiesta-bochinche-reunión ruidosa

¿Existe la xenofobia en la Argentina?

Sí.

Siempre existió; hacia los de tierra adentro (las provincias argentinas alejadas de la Ciudad de Buenos Aires) como con los migrantes fronterizos tales como los paraguayos, bolivianos, peruanos y aun otros como los chinos o coreanos. A cada uno; el “ingenio popular” le puso un pseudónimo en el mismo orden, “paragua”, “bolita”, “peruca”, “ponja” para todos los asiáticos.

Por algo; el sentido de federalismo está tan pisoteado, que por eso a “los porteños pedantes y engreídos” no los quiere nadie.

Ahora es el turno de los inmigrantes de Senegal que han arribado al país, quienes padecen en extremo la xenofobia y la persecución, que muchísimas veces vulnera los Derechos Supranacionales establecidos por la ONU. 

Un sinnúmero de atropellos se cometen casi a diario contra los migrantes senegaleses que viven en Argentina. La policía es agente de golpizas, extorsiones, robo de mercadería y armado de causas. Pero no es la única fuente de violencia. Existe en estas tierras todo un imaginario al servicio de justificar el racismo estructural. La revista “Soy”, presenta un recorrido en primera persona por una realidad de segregación que delata una de las más funestas caras del “ser nacional”. Y también deja entrever semillas de la resistencia.

Cincuenta mil niños mendigando por las calles constituyen una de las puntas de la paradoja de Senegal cuya economía sorprendentemente viene creciendo un 6% cada año.

La pregunta es en qué sector de la población se refleja este crecimiento que no cambia el fijo 30% afectado por la malnutrición, sobreviviente bajo la línea de pobreza.

Religiosos del lado pacífico del Islam, los nacidos en esta tierra no saben qué es un golpe de Estado, lo cual implica una singularidad en la historia de un continente arrasado como el africano.

Podría decirse, sin embargo, que el hostigamiento colonial recibido ha sido un golpe casi continuo. Puerta privilegiada para el comercio de esclavos, Francia se apropió finalmente de este punto estratégico y avanzó tierra adentro después de enfrentarse a Inglaterra, Portugal y Holanda, y ganárselo.

  1. Recién en 1960, mientras de este lado del mundo el hippismo encarnaba una idea generacional de la revolución, Senegal tenía la esperanza de sacarse de encima la bota colonialista y creía conquistar esa independencia que décadas más tarde desembocará en una explosión migratoria. Seiscientos mil habitantes desterritorializados y ahogados en las puertas del confort europeo, o salvados del agua y desviados hacia el tercer mundo latinoamericano para ser una vez más avasallados en las casas, en los hoteles y en las calles. Más de medio millón de personas criminalizadas y racializadas por la policía, por un amplio sector de la prensa (por ejemplo, el que se empeña en asociarlos con las mafias y abonar al relato delictivo) y, por supuesto, por las mayorías blancas o identificadas con los argumentos anti migratorios.

La República Argentina que en 1813 sancionó la igualdad constitucional entre los ciudadanxs que habitan su suelo, no ha sabido representar para estos trabajadores sin derecho al trabajo, una honrosa excepción.

La comunidad senegalesa se mantiene estable con un número que oscila entre los 3000 y 3500 distribuidas en muchas ciudades del país. En octubre la organización Tupac Amaru de Salta, por ejemplo, grabó un video en el que dos migrantes pedían acceso a la documentación y posibilidad de vivir y trabajar sin padecer lo que padecen de norte a sur del país.

Distintas organizaciones como el BTM (Bloque de Trabajadores Migrantes), el MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos), la UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular) o ACNUR (la agencia con que la ONU colabora con los refugiados), les ofrecen todo tipo de asistencia: legal, material, educativa, etc.

Pero suavizar esta aspereza cotidiana por la que se coleccionan imágenes terribles -como las patadas recibidas por una vendedora de parte del cliente al que no le gustó el producto ofrecido, o el consabido insulto “negro de mierda” corriendo como agua, o los tan frecuentes allanamientos a sus domicilios y el subsiguiente robo de la mercadería de los vendedores de manos policiales- requiere además una contención afectiva de parte la propia comunidad.

“Están organizados para defenderse de la discriminación. Pero también lo que hacen mucho es, por ejemplo, si a uno le roban la mercadería, todos ponen un poquito para ayudarlo.

Últimamente he estado viendo que varios y varias senegaleses se han puesto a hacer microemprendimiento de venta de comida, ferias online de productos, de ropa, siempre están laburando porque vienen a eso no a otra cosa, como cualquier migrante va a otro país con la idea de colaborar con la creación de un país un poco más rico, porque los países se enriquecen con la migración”, cuenta Federico Muiña, autor de las fotografía que acompañan esta nota.

A partir de una consigna de un taller coordinado por Juan Pablo Barrientos, en el que se le propuso cubrir el evento de una asamblea de senegaleses, Muiña empezó con un proyecto colectivo que terminó siendo personal: “La idea de la experiencia fotográfica es hacer en un futuro un medio de comunicación abocado a eso y colaborar a que la situación se visibilice y cambie”.

Orgullosamente azul

“Soy de Senegal. Vivo en Flores. Vine a la Argentina en 2018.

Yo estaba en Brasil y llegué en micro. Sufrí muchas situaciones de violencia y discriminación de la policía, como allanamientos, cosas feas. El año pasado allanaron mi casa. Ellos dijeron que tenían una orden, vinieron con un papel. Soy vendedor ambulante en Once. Esta orden es de agosto de 2019 y dice que se investiga un delito que, la verdad, no sé…

Pero ahora sé más que antes que no sabía leer español”, dice el joven y hermoso Papa Diaw. Habla de un modo suave y amable y también difícil de entender y entre los mensajes que envía incluye las fotos del acta que empieza así “Tengo el agrado de dirigirme a usted”. Agrado, término amigo de la degradación, no puede ser una formalidad más vacía para una misiva que informa cuál será la excusa para perseguirlo esta vez: “al efecto de proceder al secuestro de las prendas con marcas apócrifas que pudieran hallarse (…). A tal fin, queda facultado en cumplimiento de esta orden para hacer uso de la fuerza pública en caso de que sea estrictamente necesario y proceder a la apertura de cajas, puertas, armarios, escritorios y/u otro mueble de la finca que se encuentren cerrados y en los que se presuma la existencia de elementos relacionados con el delito investigado”. Es decir, todo. Todo de todo.

Si en el buscador de YouTube se pone la palabra “senegaleses” la primera entrada que aparece es un video en el que Alba, el referente de la comunidad de vendedores ambulantes de Once, habla bajo los árboles de la Plaza Miserere para un amplio grupo que lo termina aplaudiendo y repitiendo con él “Basta. Basta. Basta”.

Encendido en su reclamo, el vocero reclama la justicia adeudada: “Hoy estamos reunidos acá porque hace rato teníamos que hacerlo. Cada vez que pasa algo, la policía -que respeto mucho por representar las leyes de este país- hace circular lo que les conviene. Varias veces nos dicen ‘anda alquilar locales’ o ‘¿por qué no pagan impuestos?’.

Pero muchos de nosotros tenemos o hemos tenido locales y a cada rato entraba la policía, como también lo hacían en las galerías, y nos sacaban las cosas. Hace un par de meses se llevaron la mitad de la mercadería y nos pidieron que pagáramos una cantidad enorme de dinero. Dos días después volvieron y nos sacaron todo. ¿Cómo se llama eso?

Robar. En las casas donde vivimos no estamos tranquilos, a las cuatro de la mañana rompe la puerta la policía. Llegamos a tener a 32 personas esposadas hasta las 5 de la mañana desde las 4 de la tarde. Es verdad que molestamos, pero molestamos trabajando.

Somos gente humilde. No necesitamos venir hasta acá para hacer el trabajo sucio; nos la rebuscamos con nuestro sudor. Lo único que queremos es que nos traten como seres humanos. No estaríamos vendiendo sino es por necesidad. Si perdemos perdemos, pero no nos persigan en la calle, en la casa, en los locales. Basta. Todos los chicos son monotributistas y pagan sus impuestos. Mucha gente los insulta. No nos alquilan las casas; vivimos como ratas.

La pareja de mi compañero senegalés, que es blanca, busco casa para mí, un apartamento para alquilar, y le dijeron que había. Cuando tuve que llevarles la plata y vieron que soy azul –orgullosamente azul- me negaron la vivienda”.

Delitos de identidad

Cecilia Félix, activista integrante del Bloque de Trabajadores Migrantes, se incorporó a la organización como profesora de español en un primer momento hasta que más tarde terminó involucrada más profundamente, accionando desde la Comisión de Acompañamiento a partir de enterarse de las crecientes detenciones sufridas por sus alumnxs senegaleses.

Cecilia explica las tres causas con las que la policía justifica la indisimulable persecución: “Los motivos que en general encuentra la policía para justificar detenciones arbitrarias son, por un lado, ‘infracción a la Ley de marca’, que es un delito federal, pero en la mayoría de los casos, el poder judicial desestima las causas penales que arma la policía contra los vendedores.

Otro motivo es la resistencia a la autoridad. Este es un delito que recae en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Esta resistencia generalmente se da cuando les quieren robar la bolsa y los chicos salen corriendo. Este año se agregó un tercer motivo que fue violar la cuarentena, por no haber contado con permiso para circular”.

Pero la venta ambulante, ¿constituye realmente un delito?

En la ciudad de Buenos Aires no. Es una contravención cómo puede ser estacionar mal el auto y ni siquiera es contravención si se realiza para la subsistencia.

A partir de agosto del año pasado nosotros empezamos a tener más conocimiento de su situación en la calle, de los robos, de los golpes que les daban.

Esto implicó ver de qué modo intervenir, establecer un protocolo, armar una red de contactos para saber qué era lo que estaba pasando con esa persona durante las horas de la detención y también ver cómo encauzar algún tipo de denuncia o informe sobre violencia institucional, que se ejerce siempre contra los colectivos más vulnerables.

¿Qué factores facilitan la instrumentación de esta violencia sobre la comunidad senegalesa?

La vulnerabilidad en la comunidad senegalesa está dada en primer lugar por la falta de conocimiento del idioma, en segundo lugar por la falta de una representación consular y también la falta de un intérprete al momento de la detención, tanto en las comisarías como en los juicios como cuando Espacio público les labra un acta.

No entienden lo que firman, ¿verdad?

No. Los chicos están firmando cosas de las que no tienen conocimientos.

Les dicen “firma acá, no pasa nada” y “acá” lo que tenes es una causa. Es importante para mí resaltar que el año pasado, la ONU hizo una visita en Argentina y emitió un informe sobre la persecución que sufre la comunidad senegalesa en La Plata, Ciudad de Buenos Aires, Quilmes.

Y también resaltar que es una limpieza racializada. Hay un imaginario que se va creando en torno a esta migración: son más fuertes, son muy grandes, entonces tenemos que usar una violencia desmedida porque de otro modo no podemos contenerlos. Un imaginario al servicio de justificar la fuerza que se emplea, una fuerza desmedida no sólo físicamente sino también simbólicamente.

¿Y se la aplica solamente sobre los vendedores ambulantes?

No es solo a las personas que están trabajando en la calle, sino también a esos compañeros que están con sus bolsas o con su mercancía guardada. Hay casos de chicos que han sido golpeados al salir de sus casas, terminaron detenidos y con lesiones. O cuando les roban la mercadería, les piden el DNI para devolvérsela y si no se los dan, se la quedan. Se manejan con muchísima impunidad sin dejar ningún tipo de acta de lo que están secuestrando. Están a la deriva.

Las lenguas de la resistencia

En wólof las palabras “Damay jaangë” quieren decir “aprendiendo español”.

Así se llama el programa del BTM (transmitido desde la pandemia vía Facebook) con que se les enseña a hablar este idioma a los migrantes senegaleses para que puedan adquirir la herramienta a todas luces imprescindible (aunque, en una escala menor, el racismo lingüístico encuentre algo ahí, haciendo del acento un motivo más de burla).

Cuenta la mexicana Nélida Murguía, una de las caras de este programa en Argentina: “La senegalesa es una comunidad que habla muchas lenguas. Wólof es en la que mayormente se comunican, muchos también hablan francés, que es la que les enseñan en la escuela. Además leen el árabe, porque pertenecen al Islam, a una cofradía, qué es obviamente del Islam pacífico. También algunos por haber pasado por Brasil u otros países, hablan otras lenguas. Van aprendiendo español desde que llegan. Desde el Bloque damos un curso que empezó en 2018 en un ex centro clandestino de detención y tortura que está en Flores, Automotores Orletti.

Hay otras organizaciones, además, que imparten cursos de español, como las de la UTEP o el MTE, que en Constitución da también un curso desde 2018. En La Plata también hay y en Mendoza hay varias organizaciones sociales que han impartido un curso desde la Asociación de residentes senegaleses”.

¿Cuándo empezó la comunidad senegalesa a migrar a la Argentina?

Más o menos en los 90. Antes había una embajada de Argentina en Senegal por lo que era más fácil hacer los trámites.

En el 2001, con el cierre de muchas embajadas a causa de la crisis, dejó de haber esta representación diplomática entre ambos países y entonces ahí se fue complicando la cuestión de la entrada. Porque a los senegaleses se les pide una visa para poder entrar, entonces son compañeros que tienen que hacerlo de forma irregular y eso les acarrea bastantes problemas. Si bien la mayoría no lo es, en el sentido de que una vez en el país tramitan una precaria de refugio, después les cuesta mucho acceder a un DNI. 

¿Durante los últimos años no se intentó regularizar la situación?

En el 2013 hubo un decreto que permitió que muchos se regularizaran, pero varios llegaron después o no lograron presentar a término las cosas; ahora supuestamente se está trabajando por un nuevo decreto. Esto obviamente ha sido muy difícil ahora en la pandemia, por ejemplo, para que puedan acceder al IFE, que ha sido prácticamente imposible. Son muy pocos lxs que ya teniendo DNI pudieron acceder a este apoyo.

Para sobrevivir a la crisis pandémica, El Bloque también acompañó a la comunidad con los emprendimientos online.

La página gastronómica de IG, El emporio migrante, ofrece todo tipo de delicias típicas; en FB La tiendita migrante (Japoo Door Warr), kits de barbijos, alcohol en gel y una remera que reza: Ninguna persona es ilegal. Y otra vez en IG, “Ferias De Casa”, impulsada por los estudiantes de la UTEP, oferta sus imitaciones adorables de las primeras marcas. “Desde el bloque estuvimos apoyando muchas familias –cuenta Nélida-, el 40% son senegalesas. Lo hicimos a través de donaciones junto con compañeros que se encargaban de poner sus casas, hacer paquetes de comidas y con ese fondo se pudo poner a funcionar este emprendimiento de la tiendita online”.  

Fuente: Periódico Pagina 12 – Revista “Soy”- Vida cotidiana- 04-12-2020

Trastorno pandémico

Me contestaste en forma lacónica “un no se, veré"
cuando te pregunte adonde iríamos este verano,
si crees que puedo sorprenderme te aseguro que no
se que el temor te invade y ya lo has demostrado,
cuando a tus pacientes solo atiendes virtualmente,
toda compra la haces de manera digital y no sales
de la casa desde aquel lejano mes de marzo en que
se decretó el estado de cuarentena y aislamiento.

Parece ser que no te hubieras enterado de los cambios
graduales pero cambios al fin que han flexibilizado
mucho de aquello que te aterrorizó sin comprenderlo.

Me preocupa tu salud mental por la fobia a todo lo social,
que expresas tener pareciendo estar frente a una mujer distinta,
desconocida que vive como en su hermético castillo
por temor a contagiarse ante el menor roce con extraños.

Es uno de los tantos “daños colaterales” que produce
el aislamiento que en tu caso lo haces complacida,
como replicando “el síndrome de Estocolmo”,
donde la figura del secuestrador está plasmada
por ti en lo más profundo de tu mente enferma.

Lamento haber hecho esto, se que no te lo mereces
que no lo puedes controlar ni resolver fuera de tus cabales,
suena la sirena de la ambulancia viniendo a buscarte
para llevarte al neuropsiquiátrico para tratarte
y sacarte de esta paranoia que llegó para quedarse.

Otrora cafetín de Buenos Aires

Recordé esas letras de tango
de aquel Cafetín de Buenos Aires,
con letras de Discepolín y música
del gran maestro Mariano Mores.

Pero ahora es un bar reciclado
en la esquina de Irigoyen y Loria,
el barrio del viejo Once refugio
de la numerosa colectividad judía.

En el sobre las aceras añosos plátanos
más que centenarios protegen del sol,
a los porteños cada día en su ir y venir
de la changa o del trabajo en este hoy,
tan confuso del que no sabemos el rostro
cercano a quien cruzamos cubierto con su barbijo.

Dos jóvenes adolescentes a no más de dos metros,
conversan y se ríen con esa frescura que solo
poseen los que aún poseen restos de lirismo.

Otros dos maduros, son opinólogos de la vida
ya maduros hablan de famosos e intercambian,
haciendo un contrapunto notable uno con el otro,
confesando intimidades de terceros de ellos, conocidos.

Tiene razón una amiga que tengo hace años,
los hombres se convierten en verdaderas “Doña Rosa”,
cuando a criticar se refiere, no tienen compasión alguna.

Respiró profundamente, miró al cielo límpido y celeste
sin nube alguna luego de la tormenta de anoche,
los tapabocas de mil colores no deja de darle
un aire de fiesta a este barrio de casi dos siglos.

Llamo al mesero que acá aun le decimos -“mozo”-
le pido un cortado en “jarrito” con mas café que leche,
que apuro tengo…si la mañana hay que vivirla lentamente
.

Día Nacional del Mate: ¿en homenaje a quién se celebra?

Desde el 30 de noviembre de 2015 se conmemora esta fecha en homenaje al nacimiento de un caudillo guaraní, que fue el principal propulsor de su producción y distribución. De quién se trata y el rol de los indios guaraníes y de los sacerdotes jesuitas.

El fútbol, como el mate, son dos de las más grandes pasiones argentinas. Por eso es que, desde el 30 de noviembre de 2015, en la Argentina se celebra el Día Nacional del Mate en conmemoración al nacimiento del  caudillo guaraní Andrés Guaçurarí y Artigas, quien, además de haber sido el único gobernador indígena de la historia argentina, fue el principal responsable de fomentar tanto la producción como la distribución de la yerba mate.

La fecha fue establecida tanto por el Senado como por la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, mediante la Ley 27.117 que fue sancionada el 17 de diciembre de 2014, promulgada de hecho el 20 de enero de 2015, y publicada en el Boletín Oficial de la  República Argentina, el 28 de enero de 2015.

A partir de esta sanción, el consumo de mate se convirtió en una tradición que, con el correr de los años, va sumando cada vez más adeptos no solo en la Argentina sino en el mundo entero.   

OrÍgen del mate

Para hablar del origen del mate hay que hay que remontarse a la época de los indios guaraníes, quienes usaban las hojas del árbol de la yerba mate (Ilex paraguariensis) como su bebida principal,  a la vez que también la empleaban como moneda de cambio en sus trueques con otros pueblos prehispánicos, como los incas, los charrúas y los araucanos.

Para el guaraní, el árbol de la yerba es el árbol por excelencia. ya que más allá de utilizarlo como fuente de energía para sus largas caminatas por la selva, le rendían culto y homenajes porque lo  consideraban un regalo de los dioses.  Los conquistadores aprendieron de los guaraníes las virtudes y formas de tomar mate, y contribuyeron para que el hábito de tomarlo se difundiera al punto de organizarse un intenso comercio desde su zona de cultivo originaria, a todo el Virreinato del Río de la Plata.

Muchos años después, los sacerdotes jesuitas fueron quienes incorporaron el cultivo del mate en las misiones que tenían en la Argentina, Paraguay y Brasil.Cabe resaltar que la primera plantación de yerba mate en el país fue recién en 1903 en la localidad misionera de Santa Ana.

Así, las primeras reducciones jesuíticas que se especializaron en la producción yerbatera, fueron las de Nuestra Señora de Loreto, Corpus Christi y la de San Javier, pueblos todos que contaban con importantes yerbales naturales e implantados. Hasta entonces, y a lo largo de muchos años, la yerba que se consumía se cosechaba de los yerbales de la selva que ocupan grandes extensiones. Sin embargo, la explotación irracional de estos yerbales y la cada vez mayor tala de árboles nativos para el uso comercial de la madera, terminó agotando este recurso. 

Sólo con las plantaciones sistemáticas, el cultivo de yerba volvió a encontrar, después de mucho tiempo, su lugar en la historia. Ese que hoy lo hace ser una de las bebidas argentinas más reconocidas en el mundo entero.

Quién fue Andrés Guacurarí

Hijo de aborígenes guaraníes, entre los años 1815 y 1819, Andrés Guacurarí fue designado “comandante general de Misiones” por José Gervasio Artigas, bajo cuyas órdenes participó, como soldado, en las luchas por la independencia de la Argentina. En 1811 formó parte de la Milicia Guaraní-Misionera incorporada al ejército de Manuel Belgrano cuando regresaba de su campaña al Paraguay, y por órdenes del gobierno de Buenos Aires avanzaba sobre Uruguay. Allí, bajo el mandato de José Rondeau,  participó en el sitio de Montevideo.

Su primera gran misión militar como comandante fue recuperar los pueblos misioneros ocupados por los soldados paraguayos a orillas del rio Paraná. Así, al mando de su llamado “ejército indio” formado por 500 de sus mejores combatientes de infantería y caballería no muy bien armados ni preparados, en septiembre de 1815 logró recuperar  Candelaria y posteriormente, Santa Ana, San Ignacio, Loreto y Corpus. En julio de 1817 logró derrotar a las fuerzas portuguesas en la Batalla de Apòstoles, mientras que en marzo de 1818 fue derrotado en Batalla de San Carlos.

Si bien no hay datos oficiales  sobre el día exacto de su muerte, se cree  que Guacurarí falleció, en 1821, mientras se encontraba prisionero en las mazmorras de la isla de las Cobras. Mientras el 5 de julio de 2012, la Honorable Cámara de Representantes de la Provincia de Misiones, lo declaró “prócer misionero”, el 1 de abril de 2014, por medio del Decreto Nacional N” 463/2014, fue ascendido a la jerarquía de general del Ejército Argentino, mientras que, el 17 de diciembre de ese mismo año fue declarado “héroe nacional”, por el Congreso de la Nación mediante la Ley 27.716 que fue promulgada el 20 de enero de 2015.

Fuente: Revista Weekend Imagen: Gentileza Revista Weekend 1/12/2020

Ayuda por favor…solo un comentario…

Hola amigas y amigos, así como aquellos que no lo son. Hoy por haber recibido en mi celular, tengo una de esas dudas que se dicen “existenciales” y necesito ayuda de vuestra parte, por favor.

No me interesa que den un like, ME INTERESA MUCHO MAS VUESTRO COMENTARIO.

Transcribo textualmente; el mensaje que recibí hoy a la mañana y obviamente recircule con una introducción, que asimismo copio en el encabezado;

¡Hola! No se si es cierto o no, pero igual te lo envie. Todo es tan extraño, que hasta el Dr. Fauci, renombrado infectólogo que viene tratando el HIV, dice que las naciones deberían obligar a sus sociedades a continuar con las medidas preventivas, poniendo énfasis en el uso del tapabocas o barbijo. ¿Todo es muy raro, no? Hasta luego.

QUÉDATE EN CASA

Hace dos mil años , los árabes descubrieron que, obligar a las personas a cubrir la nariz o la boca, quitaba la personalidad y despersonaliza, ayudando a hacerlos más sumisos/as. 

Con eso impusieron a toda mujer  el uso obligatorio de un velo sobre el rostro.

Luego, el Islam convirtió eso en un símbolo de sumisión de la mujer a Alá, después al Rey, y por último al dueño del Harem.

La psicología moderna explica eso:    

sin un rostro no existimos como seres independientes y por consecuencia, como personas libre;

China hizo lo mismo con su pueblo en las últimas décadas;  y como en el colegio no nos enseñaron la verdadera historia, estamos condenados a repetirla.

QUÉDATE EN CASA:

Que nosotros te dejaremos sin trabajo,  para transformarte en dependiente del Estado.

QUÉDATE EN CASA:

Que nosotros decidiremos, cuando y como podrás salir, aunque no tengas dinero para hacer compras.

QUÉDATE EN CASA: 

Aunque le queden pocos años de vida a tus padres y ellos no vean a sus nietos por la duda de que se van a contagiar.

QUÉDATE EN CASA: 

Aun así , debes continuar pagando tus impuestos, aunque no estés trabajando.

QUÉDATE EN CASA:

Y te distraes con cosas banales y vives confundido con cosas absurdas, y no veas lo que realmente estamos haciendo con tus derechos.

QUÉDATE EN CASA:

Porque si sales fuera de tu casa,  corres el riesgo  de morir por una gripe que tiene un 2% de mortalidad.

QUÉDATE EN CASA:

Así podremos estudiar tu comportamiento, para poder controlarte mejor con nuestros satélites y sus dispositivos conectados.

QUÉDATE EN CASA:

Que te dejaremos una lista de entretenimiento virtual para que no cuestiones la “nueva normalidad”.

QUÉDATE EN CASA:

Y cuidado con lo que haces porque tus vecinos también actuarán como nuestra policía.

QUÉDATE EN CASA:

No te expongas a la luz solar ni a las bacterias, así destruiremos tu sistema inmunológico.

QUÉDATE EN CASA:

Así sacamos el dinero de circulación, creamos una sola moneda y preparamos el camino para la vacuna y fabricamos  una nueva especie.

QUÉDATE EN CASA:

Así  podemos continuar con nuestra agenda mundial, haciendo los cambios que queremos sin que te des cuenta, sin interferencias y sin protestas. 

QUÉDATE EN CASA:

Te alejas de todo lo que te hace humano  más, así  nuestra acción  será más sutil, con el tiempo lentamente lo encontrarás normal;  no te darás cuenta  y no habrá culpables.

QUÉDATE EN CASA:

No luches por tus derechos como ciudadano ni por tu familia, te queremos dócil, no un rebelde.

QUÉDATE EN CASA:

Sin libertad, sin trabajo, sin escuela, sin religión, sin viajes, sin capacidad de discernir, sin futuro, sin humanidad, pero con Tik-Tok y Netflix.

QUÉDATE EN CASA:

Por mientras gestamos o preparamos una dictadura generalizada gracias a tu ignorancia, credulidad y tolerancia.

QUÉDATE EN CASA:

Hasta que te deshumanizan por completo y pierdas la empatía por tu gente, creando una división o ruptura imposible de remediar.  

POR EL RESTO DE TU VIDA

Entiende, no te quiere sano…. te quieren esclavo!!!

ACUÉRDATE 

Todo esto tiene cura. SOLO DEPENDE DE NOSOTROS.

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Cómo pega la cuarentena en chicos: sobrepeso, trastornos de sueño y angustia.

Fuente: Clarín.com Viva porMaria Florencia Perez
Imagen: Ilustración de Daniel Roldan

Vínculos
Es la franja de la población que menos riesgo corre con el Covid-19, pero el confinamiento le generó otro tipo de impacto.

Casos y opiniones de expertos.
¿Es el confinamiento por la pandemia de coronavirus el mayor experimento psicológico de la historia? Así se lo plantean algunos expertos en el tema y, en vista de los efectos emocionales que se registran entre los miles de millones de personas que fueron puestas en cuarentena a lo largo y lo ancho del mundo entero, se podría afirmar que tienen razón.


Dentro de esa enorme población, los niños y los adolescentes son los protagonistas de una paradoja: a pesar de no ser un grupo de riesgo para la enfermedad, sí lo son con respecto a las medidas restrictivas que se tomaron ante la emergencia sanitaria. En su salud física y mental se evidencian diversos malestares producto del aislamiento social.


El peso del encierro


Testimonio de Mariana, 42 años, contadora: “Como pasó en todas las casas, nuestra vida en familia se revolucionó en estos meses. La postal de todos los días somos mi marido y yo trabajando con las computadoras desde la mesa del comedor y nuestra hija tirada en el sillón con la mirada clavada en YouTube. Es triste pero los videos a toda hora y las sorpresitas (una caja llena de golosinas y galletitas que está arriba de la heladera) son nuestros aliados para sostener esta nueva rutina sin niñera, jardín ni amiguitos. Todo lo que antes era de consumo excepcional, ahora lo come varias veces al día. Y ya se le hizo el hábito: si le decimos que no, hace berrinche”.

En los consultorios pediátricos se empezó a registrar un dato alarmante: lo que engordaron muchos niños después de tantos meses de aislamiento. “Desde julio estoy viendo numerosos casos de chicos en edad escolar que, hasta antes de la pandemia, tenían un peso adecuado y ahora pasaron a tener sobrepeso. Algunos directamente escalaron a un índice de masa corporal que expresa obesidad”, cuenta Gladys  Convertini, pediatra especializada en crecimiento y desarrollo.


El incremento de peso no hace distinciones por edad, ya que en algunos casos impactó en todo el grupo familiar, pero tiene causas particulares en los más chicos: “No se da sólo por sedentarismo sino también por un aumento del consumo de alimentos. La ansiedad propia de este contexto hizo que los chicos comieran más.

Encima, a veces los padres, apremiados por sus obligaciones laborales, no encuentran mejor recurso que ‘entretenerlos’ con dulces y galletitas”, explica la especialista.
Chicos que tenían un peso adecuado pasaron a tener sobrepeso y algunos escalaron directamente a un índice de masa corporal de obesidad.


Gladys Convertini, pediatra


Los riesgos de la obesidad infantil son muchos: desde que esta enfermedad se extienda hasta la adultez hasta desarrollar diabetes o patologías cardiovasculares a edad temprana. Por eso, es necesario empezar a modificar hábitos con control y contención médica: “En general, ante un chico con un cuadro así, hay que pensar un plan que se adapte al contexto socioeconómico de su familia y a este momento histórico particular. Y seguirlo mes a mes para ver si puede modificar de forma progresiva su rutina y si, al menos, deja de aumentar”, agrega Convertini.


En medicina, y en la especialidad pediátrica en particular, la frontera entre lo emocional y lo orgánico es difusa. Por eso, en plena pandemia empezaron a escucharse muchas más consultas por pesadillas, terrores nocturnos, problemas de sueño y llantos descontrolados por parte de chicos que antes no habían tenido estos cuadros.


“Los cambios de rutinas a las que han tenido que amoldarse traen aparejada una serie de manifestaciones que preocupan mucho a los padres. Y todos los aspectos referidos a la salud mental de los niños inciden directamente sobre su salud física, como un todo”, subraya la pediatra.


Retroceder casilleros


Testimonio de Lucía, 36 años, abogada: “Antes del aislamiento, estábamos en pleno proceso de que nuestro hijo dejara los pañales. Había empezado salita de tres con sus amiguitos del año pasado y unos cuantos se encontraban en la misma etapa, otros directamente ya la habían superado. Durante los pocos días de adaptación que llegó a tener en el jardín, ese fue uno de los temas que trabajaron con la maestra. Después no hubo más clases, toda la rutina de la casa cambió, y también nuestros estados de ánimo. Mi marido y yo, más ansiosos y estresados. El, con más berrinches, más demandante y pegoteado con nosotros todo el tiempo. Y lo peor: empezó a hacerse encima. Fue fuerte verlo retroceder casilleros. Y en el jardín hubo situaciones similares por parte de otros chicos”.


Niños que empezaron a hablar como bebés, volvieron a hacerse pis en la cama o a dormir con sus papás como cuando eran más chicos. El retroceso en los comporta-mientos infantiles es una forma de somatizar el estrés que se convirtió en uno de los efectos del aislamiento que más resonancia tuvo estos últimos meses.


“En la repetición de estos síntomas hay un llamado de atención inconsciente a los padres para que se ocupen de ellos. Es la forma que tienen de mostrar una dificultad que merece ser escuchada”, explica la psicoanalista especializada en niños Patricia  Corazza.


En casos en que los más chiquitos vuelven a transitar etapas superadas, la profesional subraya la importancia de que los padres acompañen, escuchen sus expresiones sea cual fuera la forma que adquieran, y los orienten: “Hay un temor a la muerte instalado en la sociedad que es necesario poner en palabras para que deje de expresarse como síntoma”, explica.


Sin embargo, las regresiones no son las únicas problemáticas detectadas en los niños durante este período. Según la especialista, dependiendo de la edad y el desarrollo cognitivo y emocional de los chicos, también se registraron estados de desgano, insomnio, angustia, irritabilidad y miedos (al abandono, a la muerte o a no ver más a un ser querido).
Hay un temor a la muerte instalado en la sociedad que es necesario poner en palabras para que deje de expresarse como síntoma.


Patricia Corazza, psicoanalista


“Muchos de estos síntomas son transmitidos por los padres o cuidadores que padecen el mismo sufrimiento”, aclara la profesional. Pero, lo que resulta más preocupante, es que dependiendo de la dinámica familiar, los adultos no siempre tienen registro de estos cambios en sus hijos.


En los más pequeños, estas cuestiones no se expresan verbalmente sino a través del comportamiento, juegos y expresiones artísticas. “Hay que estar atento a cualquier distorsión en alguna o todas estas expresiones para transmitirles calma, y si es necesario acudir a un profesional que oriente al grupo familiar. Es importante hablarles a los chicos con palabras claras y sencillas acerca del coronavirus para que ellos se puedan familiarizar con el término, la enfermedad y sus consecuencias”, recomienda Corazza.


Adolescencia recargada


Testimonio de Juan, 50 años, arquitecto: “Durante estos meses, mi hijo Fede se tornó cada vez más introspectivo y melancólico. Se fue guardando en una coraza a la que es imposible acceder. No quiere compartir nada conmigo ni con su mamá y está totalmen-te desconectado del colegio. Y no pasa por irresponsabilidad, es como si el contexto lo superara. Tiene 16 años y ha llegado a pasar días sin salir de su habitación y más de una semana sin bañarse. Cuando empezaron a abrirse un poco más las salidas en espacios abiertos, lo alentamos para que se viera un rato en un parque con algún amigo, pero tampoco. Por primera vez tuvimos que pedir ayuda profesional porque esto se nos fue de las manos”.


Se muestran distantes y escatiman el contacto físico con su familia, permanecen absortos en su mundo, esquivan responsabilidades, pasan de la indiferencia al dramatismo. El inventario de típicas actitudes adolescentes es tan extenso como universal.


Algunas señales de alerta a tener en cuenta en adolescentes: encierro excesivo, negarse a comer, marcada tristeza, insomnio persistente.


Claudia Spinelli, psicoanalista


Sin embargo, en tiempos de aislamiento social, su intensidad recrudeció: “Es que en esta etapa en que las experiencias con sus congéneres son de vital importancia, es muy desafiante para ellos quedarse puertas adentro de las casas, cohabitando con su familia, impedidos del contacto físico con sus pares”, aporta Claudia Spinelli, psicoanalista especializada en pacientes de este rango de edad.


Entre los padres hay una preocupación generalizada por la hiperconexión, los hábitos de sueño totalmente cambiados y la falta de motivación con respecto a las responsa-bilidades escolares. Pero, ¿cuáles son las señales de alerta de que estamos ante un caso que puede estar asociado a una patología?


“El encierro excesivo, negarse a salir de la habitación o a alimentarse, no intercambiar palabras con la familia, una marcada tristeza, un insomnio persistente o impulsos que puedan conducir al consumo excesivo de cualquier tipo de sustancias evidencian signos de malestar que pueden implicar una mayor gravedad y ameritan una consulta  profesional”, detalla Spinelli, quien estos meses ha atendido chicos con fuertes crisis de angustia, sentimientos de frustración e irritabilidad asociados al aislamiento.

Sin embargo, la mirada de esta profesional no es fatalista. Para ella, si hoy ese “recrudecimiento de reacciones y sintomatología de la adolescencia” se da en su justa medida, representa un signo de salud: “La negación, en cambio, es una posición mucho más riesgosa y complicada”. 

Los árboles de la Ciudad de Buenos Aires modificaron su brotación por el cambio climático.

Algunas de las principales especies forestales comienzan a brotar hasta un mes antes que seis décadas atrás debido al aumento de la temperatura.

En las últimas décadas, el cambio climático y el crecimiento de la superficie edificada en la Ciudad de Buenos Aires provocó un aumento en la temperatura de las áreas urbanas y, según un estudio reciente, este fenómeno también habría motivado cambios en el comportamiento de distintas especies que componen el arbolado urbano. 

Investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) evaluaron cómo algunos de estos árboles modificaron ciertos parámetros de su ciclo biológico, como la brotación, lo cual podría beneficiar o dañar la vida de las plantas, según la especie. A nivel global, el cambio climático implica un aumento en la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, con un incremento en la temperatura media del planeta. Pero en la ciudades hay otros factores particulares que también inciden sobre el clima. 

“El aumento de la población, de la superficie edificada y del consumo de energía generan cambios en el microclima urbano, con un incremento de la temperatura mínima que también afecta a las plantas”, explicó Danilo Carnelos, docente de la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la FAUBA, y principal autor del artículo publicado en la revista científica Agronomía y Ambiente. 

“Este trabajo sirve para alertar que al modificar los espacios verdes en la ciudad, también se están provocando cambios en el ciclo y en la brotación de estas especies. En algunos árboles puede traducirse en beneficios y en otros casos puede deteriorarlos”, agregó. 

El estudio llevado a cabo por Carnelos involucró el relevamiento de 12 especies forestales de diferentes características que crecen en el predio de la FAUBA de la Ciudad de Buenos Aires, sobre las cuales se disponían de datos fenológicos históricos tomados por Servicio Meteorológico Nacional (SMN) entre 1947 y 1956. 

La mayoría de estas especies son exóticas, pero a la vez son muy comunes en el arbolado urbano de CABA, como el jacarandá, el palo borracho, los plátanos, liquidámbar, el acer, la acacia, el lapacho rosado y los tilos. Se estudiaron los cambios en jacarandá, palo borracho, plátanos, liquidambar, acer, acacia, lapacho rosado y tilos. 

“En 2014 arrancamos con las observaciones fenológicas junto a Guillermo Murphy, profesor de la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la FAUBA, estudiando las respuestas de las plantas a los cambios del ambiente, con el objetivo de evaluar si habían ocurrido modificaciones en la brotación y en la floración de diferentes especies forestales”, explicó Carnelos y agregó: “Quisimos ver si se habían modificado las secuencias fenológicas, las fechas medias de brotación y de floración”, respecto de los datos presentes en los boletines que emitía semestralmente el SMN décadas atrás. Las investigaciones continuaron hasta 2018. 

Los ejemplares fueron relevados día por medio desde agosto hasta diciembre durante los cuatro años, por Carnelos y un grupo de estudiantes de la FAUBA. Según los resultados publicados, en la mayor parte de las especies se observó un adelanto de la fecha media de brotación. 

Si bien seguirán ubicándose dentro de la variabilidad de las fechas contempladas por el período histórico que se tomó como referencia (1947-1956), lo llamativo es que en casi todos los casos se halló un adelanto entre 20 días y un mes, aproximadamente. Sólo algunas especies, como el tilo y el plátano, se adelantaron en menor medida, entre 1 y 7 días. 

El docente advirtió que en otras zonas de la ciudad de Buenos Aires se podría repetir este fenómeno con más intensidad: “Si bien el predio de la FAUBA está dentro de CABA, allí se genera un microclima.

En general, en la ciudad es más marcada la diferencia. Cuando iniciaba la floración en los jacarandá que están dentro de la Facultad, en otros barrios de la ciudad los ejemplares de esta especie ya habían pasado la plenitud de floración. O sea que si dentro de la Facultad se alargó el período de crecimiento, en el arbolado urbano de la ciudad seguramente haya diferencias”. 

Además destacó que al menos hasta ahora las investigaciones se limitaron al predio de la UBA porque los datos históricos del Servicio Meteorológico fueron tomados en ese mismo lugar y en el Jardín Botánico Carlos Thays. 

“Hace falta repetir el relevamiento más años para darle robustez a los datos”, afirmó. Actualmente se está avanzando en una segunda parte del trabajo, que consiste en el estudio de la floración de las especies forestales, a cargo de Gonzalo Fernández Zapiola, estudiante de la carrera de Ciencias Ambientales y ayudante de la Cátedra. Cambia el clima, cambian las plantas 

El investigador también vinculó los resultados de su estudio con los cambios en el clima observados por otros trabajos de la Cátedra de Climatología, como los realizados por los docentes e investigadores Murphy y María Elena Fernández Long. 

“Desde 1950 hasta 2018, sobre todo en los meses de brotación (agosto-noviembre), hubo un incremento promedio de la temperatura mínima de 0,03 grados por año. Otros trabajos registraron una reducción de 5,7 horas por año en las horas de frío entre 1911 y 1998. 

Entonces hay menos disponibilidad de frío para las especies que lo requieren. Por otro lado, al aumentar la temperatura mínima también se alargó el período de crecimiento. 

Otro estudio indica que se acortó el período con heladas, que se refleja sobre todo al iniciar más temprano y finalizar más tarde la estación de crecimiento”, detalló. “Si aumenta la ventana de crecimiento, muchas especies van a crecer más. 

Pero muchas especies exóticas, originarias del Hemisferio Norte, tienen requerimientos de frío o no toleran altas temperaturas, lo cual implica que un ginkgo, por ejemplo, podría ser afectado por exceso de temperatura, o que no tenga una buena fase de floración por falta de requerimientos”, dijo y añadió: “Aunque el razonamiento no debería ser tan lineal porque cada especie tiene diferentes requErimientos bioclimáticos y quizás la ausencia de un estímulo puede suplirse con la mayor disponibilidad de otro”. Estos aspectos podrían ser incorporados a investigaciones futuras.

Fuente www.perfil.com 

Imagen gentileza de http://www.perfil.com

¿Todo un discurso, para disminuir a un rival?

El tembladeral que provocaron las declaraciones de la Ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuñas sacude a una sociedad argentina dividida hace ya mucho más tiempo de lo que los mis argentinos suponen. Sigue dando tela para cortar, a los periódicos que responden a ambos lados de la grieta. Las presiones de los sindicatos docentes, se harán sentir a partir de este martes 24 manifestándose por la renuncia de Acuña. La misma Ministra en la mañana de hoy; dio una conferencia de prensa, aduciendo que su pensamiento estaba ligado exclusivamente a la Educación y que junto con su equipo desde el inicio de la pandemia, trabajan 12 horas diarias para poder volver a llevar a los niños a la escuela a partir del mes de enero de 2021, periodo en que tradicionalmente los establecimientos educativos se encuentran cerrados, por motivo de las vacaciones estivales.


Ahora bien; cuando se le preguntó a Acuña sobre su relación con el ex SS nazi Erich  Priebke, Director de la escuela en la localidad de Bariloche, donde ella curso sus estudios, respondió con evasivas, citando solo que ella ya había pronunciado su pensamiento a través de una carta dirigida a los docentes.


Cuando el mismo periodista; le preguntó si sentía la necesidad de disculparse por sus apreciaciones “de que el personal docente sólo podían acceder a la docencia, por su escasa capacidad dentro de los estratos sociales, a los que pertenecían ya que les resultaba imposible insertarse en otras posiciones de más relevancia dentro de la sociedad argentina, o que tenían demasiada edad para desempeñarse como maestros de escuela o que bien tenían una orientación política opuesta al Gobierno de la Ciudad, tildándolos de “zurditos”, en ese instante Acuña reiteró sus dichos y dio por terminada la conferencia de prensa.


El períodico “Página 12”; que es la contracara de los de extrema derecha tanto  “Clarín” como “La Nación”; le realizó una entrevista a Uki Goñi, que se transcribe textualmente, tanto su contenido como su título el 23 de noviembre de este mes.


El experto en refugiados nazis en la Argentina
La opinión de Uki Goñi sobre Soledad Acuña, Erich Priebke y Página/12

La opinión completa de Uki Goñi


“Me han estado citando y buscando para comentar sobre el enjambre Soledad Acuña, Erich Priebke, Primo Capraro, Página/12. Abro ‘hilo’ sobre mi visión como investigador de los vínculos argentinos con el nazismo y su posible influencia en la realidad de este país.


La nota
de Página/12 me parece válida. Ojalá hubiera más debate todavía sobre la presencia nazi en argentina. No es menor que el director de la Capraro fuera un criminal SS.


La nota sabiamente cita a Carlos Echeverría, otro ex alumno de la Capraro, autor del muy valioso documental “El Pacto de Silencio” sobre Priebke y Bariloche.


¿La nota acusa a Acuña de nazi? De ninguna manera. Y cita a Echeverría diciendo que si fuera así, todos quienes cursaron en ese colegio, incluyendo él mismo, serían nazis. Es obviamente relevante informar el colegio tan particular al que asistió la responsable de educación CABA.


Yo cursé la secundaria en Dublín. Nuestro profesor de francés, Louis Feutren, era un ex SS escapado a Irlanda, país neutral como Argentina. En Dublín se sabía sobre  Feutren, como se sabía sobre Priebke en Bariloche. Obviamente su presencia me afectó.
Antes lo llamaba “un lento acostumbramiento a convivir con el mal”, hoy se dice “normalización”. Si nuestro profesor es un SS, se va anestesiando nuestro compás moral.

Me llevó tiempo evaluar esa cercanía. Es válido preguntarse qué evaluación ha hecho Acuña sobre Priebke.


Pero el hecho debería dar pie a un diálogo más rico que el actual en que peronistas  y anti-peronistas se arrojan botellas. Ambas caras de la grieta comparten los aciertos y desaciertos que nos han traído hasta aquí.


Néstor Kirchner fue el que más blanqueó el vínculo argentino con el nazismo. En 2003 abrió los archivos nazis en Migraciones, y en 2005 pidió disculpas por la orden secreta del 1938 que prohibió otorgar visas a judíos que buscaban huir a Argentina.


Hoy faltaría que se abran los archivos de la SIDE sobre ingreso de nazis, operación llevada a cabo por Rodolfo Freude, jefe de la División Informaciones en Casa Rosada en 1946-48.


¿Perón era nazi? Perón era peronista. La huída nazi a Argentina hubiera ocurrido igual aunque Perón no hubiera sido electo en 1946. Antes del GOU, la marina argentina ya tenía un acuerdo para ayudar a agentes nazis en Sudamérica. Lo que vino después fue a continuación de aquello.


La grieta permite a antiperonistas echar la culpa al peronismo, y a los peronistas  desestimar los hechos como propaganda gorila. Ambos zafan mutuamente acusando al otro.

El único que se hizo cargo fue Néstor Kirchner, abriendo archivos realmente (no la apertura fingida de Menem).


Ahora van a decir que soy K. Suerte con la estrategia adolescente de echarse la culpa ficticiamente entre ambos para zafar los dos por igual. Suerte con eso de pelear como pandillas en un callejón oscuro. Cuando se cansen, hay un país real, literalmente en llamas, que les espera”.

Homenaje a “Almafuerte” – Pedro Bonifacio Palacios-

Almafuerte es uno de los pseudónimos que utilizó en su vida Pedro Bonifacio Palacios, escritor argentino nacido en San Justo (Pcia de Santa Fe) el 13 de mayo de 1854, quien falleciera en La Plata el 28 de febrero de 1917. Poeta, periodista, traductor, bibliotecario y maestro, expresa en toda su obra el dolor por el sufrimiento humano y su prédica por un mundo más justo alentando a la lucha y la superación del ser humano.


La vida de Pedro Palacios transcurrió en el seno de una familia humilde. Su infancia fue muy difícil, ya que a edad temprana sufrió el fallecimiento de su madre. Tras el abandono de su padre quedó al cuidado de sus parientes, padeciendo necesidades no sólo afectivas sino también económicas.


Su vocación primera fue la pintura, campo en el que incursionó brevemente. Pero luego de que el gobierno del momento rechazara el pedido de una beca para viajar a perfeccionarse a Europa, decidió cambiar de rumbo. Es en ese momento en que comienza a dedicarse a la enseñanza y a descubrir su vocación por las letras.


Pedro Palacios fue autodidacta, y ejerció la docencia vocacionalmente. Fue docente en el barrio porteño de Balvanera y en las ciudades de Mercedes y Salto. También se desempeñó durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento como director de una escuela de Chacabuco. Pero como carecía de título habilitante, además de tener 16 años, perdió su trabajo.


En realidad se cree que esto ocurrió porque Palacios alcanzó gran notoriedad en el ejercicio del periodismo, el cual desempeñaba con gran pasión y vehemencia, generando polémica que no favorecía a los caudillos locales.


Sus poemas eran altamente críticos hacia el gobierno, y al darse a conocer sus escritos de tinte político contrarios al sistema imperante fue retirado de su función docente a principios de la década de 1880.


En 1884 recién pudo retornar a la actividad pedagógica en un colegio de Trenque  Lauquen, en el que trabajó solamente dos años por la misma causa anterior: sus controvertidas opiniones políticas. Mientras tanto se desempeñaba como periodista en el periódico El Pueblo, de la ciudad de La Plata.
A comienzos del siglo XX y luego de abandonar definitivamente la actividad docente, su inestabilidad económica y su resistencia a aceptar un cargo político por sus duros cues-tionamientos a quienes tenían una vida holgada a expensas del pago de los impuestos de la gente, lo llevaron a participar escasamente de la actividad política.


Sin embargo, la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires otorga un puesto a Almafuerte, luego de lo cual se transforma en traductor y bibliotecario de la Dirección General de Estadística, cargo por el cual posteriormente el Congreso Nacional Argentino le otorgara una renta vitalicia en el ocaso de su vida.


Pese a ello, poco pudo dedicarse a su actividad como poeta ya la muerte lo sorprende a los 62 años en La Plata, el 28 de febrero de 1917 sumido en una profunda depresión.


Uno de los poemas que hizo famoso a Almafuerte es “Piu Avanti”, que fue incluido  dentro de “Los siete sonetos reparadores”, del Cantar de los Cantares, que en un segmento de su inolvidable letra dice:


“…Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas…”
“…no te des por vencido ni aún vencido,
no te sientas esclavo ni aún esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo.
y arremete feroz, ya malherido…”


El poema es una especie de declaración de principios frente a las adversidades, de tono profético, de realismo excesivo e impetuosa agresividad que le valieron gran prestigio popular como así también duras críticas.


Almafuerte participaba muy poco socialmente, y su producción literaria tuvo como nota dominante la exaltación de la clase humilde de la sociedad. En su lenguaje habitual la llamaba cariñosamente “la chusma de mis amores”, y siempre (ya sea en prosa o en verso) la presentaba como la clase oprimida por los poderosos, despreciada y tenida en menos. Su oratoria tenía un estilo particular, con tono de prédica que le valió rechazos extremos como así también adhesiones incondicionales.


Su obra no puede encuadrarse en un estilo determinado, ya que fue producida en una época de transición en la que se se abandonaba el romanticismo para adentrarse en el positivismo. Podría decirse que fue un romántico a destiempo en pleno auge del modernismo.
En las creaciones de Almafuerte queda reflejada su propia subjetividad, siempre compasivo y dolido por el sufrimiento humano.


Museo Almafuerte


La casa donde habitó y transcurrieron los últimos días de Almafuerte se encuentra en la ciudad de La Plata, situada en la calle 66 N° 530.
La casona construída a principios del siglo pasado, es actualmente un museo que concentra y sintetiza la obra y la vida del artista. Fue declarada Monumento Histórico de la Ciudad, de la Provincia y de la Nación en un homenaje justo que consolida como patrimonio público el lugar donde el escritor plasmó su actividad humanística y literaria.


Hasta el año 1945 el museo fue dirigido por la Agrupación Bases junto a un grupo de vecinos altamente comprometidos con la obra y la vida de Almafuerte. Pero desde ese año la acción cultural de dicho museo pasó a manos de la municipalidad platense.


El Museo exhibe fotografías, manuscritos, dibujos, periódicos, libros, escritos sobre su obra, objetos y muebles que formaron parte de la vida del escritor. Un recorrido por las diferentes salas permite al visitante inmiscuirse en la vida íntima del poeta y descubrir su multifacética personalidad tomando contacto no sólo con el contexto político, histórico y social de la época que le tocó vivir, sino también con otros aspectos del mundo íntimo de Almafuerte, sus cosas y utensilios más personales y de uso muy cotidiano como por ejemplo los anteojos que lo acompañaron en la vejez, con un fino armazón de plata.


Obras destacadas de Almafuerte
Lamentaciones (1906)
Evangélicas (1915)
Poesías (1916)
Poesías completas (1917)
Nuevas Poesías (1918)
Milongas Clásicas, sonetos medicinales y Dios te salve. (1919)

Siete Sonetos Medicinales (1919)
Discursos (1919)
Cantar de los cantares
La inmortal
El misionero
Trémolo