Viejos, pobres y zurditos…

La elección de características de determinados universos de personas como instrumen-to de estigmatización y eliminación física, no es nueva. Alcanzó su punto más alto en la doctrina nazi, enunciada por Adolfo Hitler, Führer (líder) de Alemania entre 1933 y 1945 y cuyas consecuencias, el mundo conoce. Los grupos eran seleccionados para su descali-ficación, concentración y posterior exterminio, no sólo por características físicas, sino, además, por sus costumbres, inteligencia, habilidades, gustos culturales, etc. De ese mo-do llegaban al concepto de raza y la supervivencia a partir de la aptitud. La noción actual de meritocracia, replicada hasta el hartazgo por la dirigencia de los nuevos grupos que se enuncian superiores, tiene sus raíces en aquellos brutales tiempos de la humanidad. No es casual que el entrenador de Macri y su equipo, haya sido Jaime  Durán Barba, quien definió a Hitler como “Un tipo espectacular”.

Tampoco lo es que desde antes incluso de la elección presidencial de 2015, la principal técnica de captación de votos del PRO-Cambiemos, haya sido la manipulación inspirada en Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolfo Hitler. De ese modo. con la es-tructura vertebral de los medios hegemónicos de comunicación, la reiteración de la mentira, construyó la verdad en nuestro país. Si bien esas ilegalidades permitieron el saqueo inédito de la Argentina, no alcanzaron para conservar el poder formal en 2019, debiendo replegarse para rearmar su discurso, con miras al 2023.

La aspiración máxima es lograr el retorno al gobierno en ese año, y de mínima, obtener impunidad para sus crímenes. La concreción del primer objetivo, depende de la eficacia en las técnicas de manipulación, y la respuesta que sea capaz de dar el actual gobierno. En cambio, el segundo, está casi garantizado por la permanencia en sus cargos del sec-tor más reaccionario del poder judicial que fue cómplice del saqueo macrista. En cual-quier caso, los crecientes discursos de odio y su difusión a través de quienes, permea-bles a esos discursos, queman barbijos, niegan vacunas, defienden a los multimillo-narios y demonizan los “populismos”, son alarmantes. Precisamente porque se diseñan para generar alarma en un sector de la población, y de ese modo, obtener algún rédito político que mejore su deslucida imagen partidaria. Es en ese contexto, que se inscribe el curioso discurso de la ministra de Educación de Horacio Rodríguez Larreta, Soledad Acuña. Describir a los estudiantes de carreras docentes como viejos, pobres y de iz-quierda, no es casual.

Todos sabemos que esa imagen no se corresponde con la realidad, pero no es el caso. A ningún dirigente del PRO le interesa la realidad, sino la construcción que de ella se haga para manipular. Hay que recordar que quien era ministro de Educación de Macri, Esteban Bullrich, sabía que el corazón de los es hacía el mismo ruido que el de cual-quier ser humano. Sin embargo, rodeado de militantes, susurrando, los convencía que el sonido cardíaco era: “si, se puede”, si, se puede”.

La actual ministra Acuña, se formó en el Colegio alemán Primo Capraro de San Carlos de Bariloche. Su director cultural durante el periodo de formación de la ministra, se llamaba Erich Priebke.

Era un oficial del ejército nazi que una vez descubierto en Bariloche, fue extraditado a Italia y condenado a prisión perpetua por el asesinato de 335 personas incluyendo  niños, en las conocidas Fosas Ardeatinas.

Nadie mejor que ella para definir, en un acto de brutal sinceridad, lo que considera característico de quienes estudian carreras docentes. Viejos, fracasados e incultos son algunos de los adjetivos que utilizó. Con los mismos prejuicios con que los nazis descali-ficaban como seres humanos a los judíos, homosexuales, con síndrome de Down o gita-nos, Soledad Acuña, intentó humillar a los docentes. Sin embargo, la historia ha mostra-do que del mismo colegio donde se formó la ministra, han egresado numerosos alumnos de ideas nobles que honran la cultura y jamás ofendería de ese modo la condición humana. 

Eso prueba que la educación, si bien es un elemento fundamental en la formación de les niños, lo que define, es la decisión que tomen los adultos de honrar o degradar la vida.

Fuente: Períodico Página 12 – Carlos Alberto Rozanski – Día 19/11/2020

Creo que estoy haciéndome amigo…

Saben; cuando escribo mi interés es ser simple y no buscar ni gerundios, adjetivos, adverbios por analogía, y así podría seguir…pero tengo algo que contarles.  ¿Puedo? ¿No les molesta, verdad? 

Recuerdan uno de mis últimos escritos, al que denomine “Así como Carlitos”… bueno hoy tuve un nuevo encuentro con (el nombre Roberto cuando no es el suyo). Y sucedió como siempre -saben que cuando escribo en la entrada “autorreferencial” es tal cual; un suceso que viví en esta alocada vida mía, en que necesitaría días de 48 horas.

Luego de los ejercicios de técnicas de respiración, meditación y desayuno, salimos como siempre con Daysi, a caminar nuestros 2 kilómetros matutinos y a hora temprana -no más allá de las 9 AM-. Primero por las aceras del sol y al retorno por la sombra, porque ya aquí estamos en primavera. En hora más tardía, el sol se pone que arde y hasta tendría que ponerle a mi mascota zapatillas en cada pata, para que no se quemes la almohadillas con el asfalto o los revestimientos de los pisos.

A las tres cuadras; lo vi en la vereda de enfrente, como siempre. Lo saludé con la mano y un ¡Buen día!, que creo escucharon todos los vecinos. Ahí comencé a pensar si realmen-te se llamaba Roberto o su nombre era Juan Carlos…

Ya había pasado casi media hora y volvíamos, Estaba en la puerta, pero ingresó a su casa al verme a unos cien metros. Que raro…me pregunte. Pero no; estaba haciendo tiempo como agazapado, para salir justo cuando pasábamos. Ahí nos saludamos y confirme que su nombre es Juan Carlos.

Pero esta vez, al margen de ser una persona que se considera el centro del mundo, no me cae mal. Además quién soy yo, para juzgar a alguien. Lo que sí; me dijo en solo 10 minutos un poco de su vida, descubriendo además que es un sujeto que al estar solo -tiene tiempo para pensar y sacar de la galera como un mago, sus ideas las que brillan por su creatividad-.

Primero me habló de su hija; a la que dejó de ver cuando la niña no había cumplido aún los dos años de vida. Fue en aquel momento,en que la infidelidad de su mujer con su mejor amigo le dio punto final a su matrimonio, hace ya tres décadas. Sabiendo los dos; que el Gobierno actual de forma anticonstitucional dio incrementos a los jubilados por Decreto, no respetando la Ley de Movilidad (que incluía las variables de incremento de salario real e inflación).

Ello produjo un deterioro en el salario de los jubilados, entre el 20 y el 30% interanual. Pero Juan Carlos, ya tenía una propuesta en la manga y vayamos a nuestro diálogo;

Juan Carlos – ¿ Yo la tengo muy clara, escucha lo de la radio Están hablando de nosotros…

De quienes…Juan Carlos.-

Juan Carlos- ¿Como de quienes? De nosotros, los jubilados. Y se me ocurrió la forma de generar más ingresos en el Fondo de Garantía de las Jubilaciones….

-¿Ahh…si y que se le ocurrió?

Juan Carlos- Fijese Ud. los periódicos como “Clarín” y otros, se la pasan hablando de nosotros, en sus editoriales. Así también en los otros medios de comunicación, llámese canales abiertos o no, a través de sus periodistas que ganan fortunas, comparado con el haber mínimo de un o una jubilada….

-Y entonces Juan Carlos, eso qué significa…?

Juan Carlos- Que deben pagar un “canon” a la caja de jubilaciones, ya que hablan o escriben sobre nosotros todos los días. La gente los ve o lee, y ahí también están los anunciantes o sponsors …y la platita no faltaría…ahh eso sí, quienes manejen los numeritos, deben ser fiscalizados por los propios jubilados, a través de una comisión de gente intelectualmente capaz….Que le parece?

Tengo que decir…que quedé estupefacto … .anonadado. Como congelado un par de minutos para finalmente, decirle;

-Sí; ¡tiene razón Juan Carlos! ¡Que idea fenomenal! ¡Ahora hay que tratar de conocer a algún diputado o senador, para tirarle el tema y que lo analice con sus asesores, para desarrollar un proyecto de Ley.-

Juan Carlos- Usted tranquilo, Daniel. De eso me ocupo…yo

Quedan 5 minutos más de conversación; en donde me pareció estar frente a un filósofo de la vida…pero lo que hablamos luego, lo dejó para la próxima. Eso sí; tengo que desha-cer lo casi peyorativo que fui, cuando escribí de él, la primera vez. Tengo que reconocer mi error. Ahora creo que estoy haciendo un nuevo amigo.

La Pandemia del Futuro

Nuestra idea del futuro casi siempre está asociada al progreso. Los avances tecnológicos y científicos, un creciente nivel de confort (en los integrantes de las clases medias y altas de las grandes urbes) y las conquistas médicas, que permiten un tratamiento más eficaz de algunas enfermedades y trastornos, nos llevan a creer que el paso del tiempo conlleva necesariamente una suerte de evolución positiva para la especie humana. Pero, al mismo tiempo, el estilo de vida contemporáneo –cada vez más sedentario y con exigencias crecientes, incluso abrumadoras– y su misma dinámica, hacen pensar a los especialistas en un avance progresivo de los trastornos mentales a nivel global para las próximas décadas. A punto tal, que hay quienes sostienen que el deterioro psiquiátrico de la población mundial se perfila como “la pandemia del futuro”, cuya gravedad plan-tea nuevos desafíos a la ciencia.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la salud mental como el “estado de bienestar en el que la persona realiza sus capacidades y es capaz de hacer frente al es-trés normal de la vida, de trabajar de forma productiva y de contribuir a su comunidad
Presupone, inevitablemente, la existencia de un adecuado estado de salud física por el antiguo axioma de la Medicina de “mens sana in corpore sano”. Y la misma OMS  advier-te sobre un inevitable aumento a largo plazo del número y la severidad de los proble-mas de salud mental, por parte de cientos de millones de personas, una realidad tam-bién asociada al estado clínico de la población.


En el marco de la actual pandemia por coronavirus, además, se verificó que el aisla-miento obligatorio ya desencadena y agudiza los niveles de depresión que se registra-ban a nivel mundial, así como los problemas asociados a la violencia de género, el abuso o violencia con niños y la desatención de ancianos o discapacitados. Trastornos que, en casi todos los casos, deja secuelas a largo plazo.


Se prevé, en principio, que a los altos niveles de depresión y ansiedad que hoy se regis-tran (durante este año se ha comprobado un aumento de la angustia en un 35% en los chinos, un 60% en los iraníes y un 40% en norteamericanos, tres de los países más afectados por la pandemia) se sumen otros trastornos como los cambios en las rutinas, el agobio por las exigencias que impone la vida moderna y la debacle económica a nivel global.


Según datos de la OMS, una cuarta parte de la población mundial sufrirá de algún tras-torno mental a lo largo de su vida y esto llegará a representar, en un futuro no tan remoto, el mayor costo sanitario conocido hasta ahora, en términos materiales.

Una investigación realizada por 28 expertos en la Lancet Commision estima que para el año 2030 el costo de las enfermedades mentales llegará a los 16 billones de dólares, algo más del 10% del PBI mundial, un costo superior al que conlleva el tratamiento de la dia-betes, el cáncer y las enfermedades pulmonares juntas.


Se sabe también que el 50% de las enfermedades mentales se inicia antes de los 14 años por diversos factores, problemas que por lo general no se detectan ni se tratan a tiem-po. Los trastornos mentales infantiles y juveniles no diagnosticados oportunamente hipotecan el futuro, ya que derivan buena parte de las veces en enfermedades mentales durante la adultez.


Aunque el listado de alteraciones de la salud mental es muy extenso, en este siglo XXI  hay cuatro que se perfilan en una progresiva escalada:
Se calcula que la venta de antidepresivos creció un 113,3% entre los años 2014 y 2016. Y esta cifra sólo refleja el mercado en blanco.


1.
Depresión y trastornos del estado de ánimo:
Según la OMS, 350 millones de personas en el mundo padecen trastornos depresivos y este hecho convierte a “las depresiones” en la principal enfermedad psicoemocional en Occidente.


La depresión puede aparecer por diferentes razones, pero en la actualidad se considera que el estrés progresivo y prolongado es la causa principal que dispara este trastorno.
Según informes oficiales del mismo organismo, cada 40 segundos una persona se suicida en el mundo, lo que eleva a un millón la cifra anual de víctimas: otra “epidemia” que se extiende y afecta cada vez más a los jóvenes. Si en 1950 el 60% de los suicidios afectan a personas mayores de 45 años, en la actualidad el 55% están protagonizados por jóvenes.
Otro “termómetro” de la incidencia de la depresión es el incremento en la venta de anti-depresivos, que aumentó de manera exponencial. Y aunque los números nunca resultan del todo precisos (ya que se venden también por internet y las inspecciones en la comer-cialización disminuyeron), se calcula que entre los años 2014 y 2016, el aumento fue de 111,3%.

El antidepresivo sertralina se recetó un 12% más en marzo de 2020, ya instalada la cua-rentena, que en el mismo mes del año anterior. Incluso, uno de los laboratorios que la fábrica comunicó que no tenía capacidad para cubrir la creciente demanda.


Otra alteración del estado de ánimo importante es el trastorno bipolar, que se carac-teriza por los cambios exagerados y pendulares en el estado de ánimo, que oscilan entre la aceleración y la depresión. Los ciclos típicos duran días, semanas o meses, y perju-dican seriamente al trabajo y las relaciones sociales de la persona afectada.


Los tranquilizantes figuran entre las drogas de mayor consumo global en 2019. Se estima que 9 millones de argentinos los toman.


2.
Trastornos de ansiedad:


La ansiedad no es una reacción negativa ni patológica, sino todo lo contrario: es esen-cial para la supervivencia del individuo por ser un valioso mecanismo de activación y alerta ante posibles peligros o exigencias ambientales, lo que facilita una respuesta rápida y, con suerte, eficaz. Pero también es la reacción inevitable ante toda situación de incertidumbre por el futuro ya que el ser humano no tolera la falta de certezas o la vivencia de una sensación de amenaza continua.


Existe una gran diferencia entre un nivel lógico y esperable de ansiedad ante una deter-minada situación y un Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG), ya que quien lo pade-ce siente preocupaciones y miedos intensos, excesivos y persistentes ante situaciones corrientes, desproporcionadas en relación al peligro real. Es persistente en el tiempo y produce un significativo deterioro funcional para vincularse con familiares, trabajar, establecer vínculos sociales o ir a la escuela.


La ansiedad puede adquirir distintas máscaras: el ataque de pánico que se define por la aparición intensa y brusca de temor, terror, sensación de muerte inminente; o la pre-sencia de diversas fobias (un miedo intenso, desproporcionado, irracional e injusti-ficado ante determinadas situaciones u objetos que producen una conducta de evita-ción).


Entre estas últimas se destaca la fobia social, un miedo irracional a situaciones de inter-acción social en las cuales el individuo siente una extrema ansiedad de ser juzgado por los otros, convertirse en el centro de atención, ser criticado, hablar en público o sentir-se humillado.


Este trastorno, cuya frecuencia aumenta y se estima seguirá aumentando, suele llevar a que quienes lo padecen evitan las relaciones con otros, las presentaciones en público, las salidas a eventos sociales o la posibilidad de conocer gente nueva. Mientras que, por su lado, la agorafobia es miedo a estar solo en los lugares públicos y/o espacios muy abiertos.


Otra afección que, se presume, se verá incrementada en los próximos años dada la vio-lencia social que aumenta día a día es el Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT), que se desarrolla después de padecer o presenciar una situación traumática o violenta.
Es una vivencia de mucha angustia y ansiedad que se prolonga en el tiempo y no se extingue con el fin del hecho (por ejemplo, agresiones, robos, intentos de violación, accidentes, desastres naturales o guerras). Los pacientes “reviven” continuamente el acontecimiento traumático, con recuerdos reiterativos del suceso (flashbacks) que se mezclan con pesadillas nocturnas.


Finalmente tenemos el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), en el que el individuo experimenta pensamientos, ideas o imágenes intrusivas (obsesiones) que suelen ser obscenos, prohibidos, agresivos hacia terceros y que se acompañan de comporta-mientos que se repiten una y otra vez (compulsiones), a fin de detener esos pensa-mientos torturantes.


Estos rituales pueden incluir limpieza, lavado excesivo de manos, verificación redun-*dante –sí las puertas o ventanas están cerradas o apagadas las hornallas de la cocina–, la compulsión a ordenar los objetos de manera particular y precisa.


El aumento de la ansiedad –en cualquiera de sus variantes– se ve reflejado en el pro-gresivo aumento del consumo de tranquilizantes. El informe mundial de drogas de 2019 ratificó que están entre las de mayor consumo global y se estima que más de 9 millones de argentinos las toman.


Según la OMS, una de cada cuatro personas sufre en la actualidad adicciones sin sustan-cia prohibida.


3.


Adicciones modernas sin drogas:
Cada adicción tiene sus características y muchas de las actuales están relacionadas con el abuso de sustancias: en nuestro medio prevalecen de manera categórica el alcohol y el tabaco, aunque otras drogas tengan menor exhibición social dado que su consumo es, en general, privado. Pero en la actualidad –y seguramente esto se acrecentará a futuro–vale destacar otras, que son las adicciones “sin sustancia”: actividades y comportamien-tos cotidianos que, convertidos en adicción, impiden llevar una vida satisfactoria.


La dependencia de las nuevas tecnologías (y de las redes sociales, que al formar parte de la vida diaria suelen pasar “inadvertidas”) representan un problema alarmante y son más frecuentes de lo que parece. Según la OMS, una de cada cuatro personas sufre en la actualidad de estas adicciones sin sustancia prohibida.


La adicción tecnológica afecta a usuarios de cualquier edad, aunque los adolescentes son especialmente vulnerables. Los nativos digitales han nacido con los medios de este tipo integrados a sus rutinas y, muchas veces, son su principal fuente de información, socialización y comunicación.


En los países más desarrollados del mundo, en donde Internet alcanza a casi toda la población, es casi imposible imaginar rutinas en las que la tecnología no esté implicada. Y también es un hecho que su uso, así como el de las redes sociales, los videojuegos, la mensajería interactiva (WhatsApp, por ejemplo), el consumo de pornografía virtual o las compras on line, son manifestaciones cada vez más reconocibles e indisociables de la vida en las grandes ciudades.


Ciertas características de Internet la hacen particularmente adictiva;


a) La posibilidad de la inmediatez en el uso.


b) El atractivo visual y auditivo, que estimulan positivamente los sentidos, la atención, concentración y memoria o la toma de decisiones.


c) La participación social con otros, incluso para aquellos que son tímidos o inseguros, ya que pueden resguardarse en el anonimato.


No sólo está previsto que la adicción a la tecnología a nivel global se incremente, sino también que sus efectos se agraven con el paso de las décadas. El documental El dilema de las redes sociales (disponible en Netflix) es más que elocuente en este sentido, en relación al modo en que la psicología humana se ve manipulada por programas tecno-lógicos diseñados para generar, de manera deliberada, una dependencia progresiva de parte del usuario.


¿Otras adicciones sin sustancia? La excesiva dedicación al trabajo, la compulsión a tomarse las selfies (“selfitis”, relacionado muchas veces con un intento de aumentar la autoestima y llenar un vacío de intimidad, y que trae aparejados tratamientos estéticos de dudosa eficacia, incluyendo las cirugías), la obsesión por las dietas restrictivas (que pueden inducir anorexia o bulimia), la adicción a la actividad física (vigorexia) o la llamada “binge-watching” (maratón para ver series en ciertas plataformas).


En general, todas las adicciones se asocian a individuos con altos niveles de vacío emo-cional, soledad, tendencia a la angustia o la depresión, poca tolerancia a la frustración y frecuentes trastornos de sueño.

La beneficiosa prolongación de los años de vida también implica indudables riesgos a futuro en términos sanitarios: uno es el esperable incremento de trastornos asociados a déficits cognitivos y a enfermedades como el Alzheimer.

4.
El desafío de la longevidad:
Diversas estadísticas globales muestran que la longevidad humana va en progresivo aumento. Si en el 1900 la expectativa de vida era aproximadamente de 35 años, en 1998 fue de 75 para los hombres y 81 para las mujeres. Ahora se estima que en 2050 será de, como mínimo, 80 y 85 respectivamente. Además, ya se cree que la mitad de los niños que nacen hoy alcanzarán fácilmente los 100 años.


Esto modifica gradualmente la pirámide demográfica ya que, por un lado, los métodos anticonceptivos regulan la natalidad pero, por otro, se evidencia una reducción de las enfermedades y la mortalidad en los adultos mayores gracias a los avances médicos y tecnológicos.


Más allá de los números, lo importante es considerar que la vejez no es un “problema” ni una “enfermedad”, y tampoco debería ser motivo de ningún tipo de discriminación o señalamiento peyorativo ni descalificador.


Una persona mayor saludable puede gozar de la vida tanto más que los jóvenes, y hacer gala de un pensamiento creativo, relaciones afectivas y amorosas, formas de alimenta-ción adecuadas, aptitud para la actividad física, y la posibilidad cierta de incorporar nuevos conocimientos o elegirá alejarse de ciertos estilos convencionales de consumo, competencia y ritmo vertiginoso de la vida actual. Como decía Groucho Marx: “Cumplir años es inevitable pero envejecer es optativo”.


Sin embargo, la beneficiosa prolongación de los años de vida también implica induda-bles riesgos a futuro en términos sanitarios: uno es el esperable incremento de trastor-nos asociados a déficits cognitivos y a enfermedades demenciales, como la de Alzheimer.

Otro, el llamado “riesgo de longevidad”, que supone que cada vez habrá más individuos que vivan más de lo esperado, lo que traerá aparejados serios desafíos socioeconómicos con fuerte impacto en los servicios asistenciales y de jubilaciones, a las que deberán res-ponder los Estados. Aunque será un proceso gradual sin duda culminará en una impor-tante revolución social y económica.


Todavía no existe evidencia empírica de que la duración de la vida haya alcanzado un límite biológico y, entonces, es previsible que el número de personas longevas siga aumentando en las próximas décadas. Por eso, es imprescindible comenzar a planificar y responder a este desafío.


La Realidad Virtual ya se utiliza para abordar el tratamiento de algunos trastornos cognitivos, emocionales y motrices.


¿Hay razones para el optimismo?
Sin duda alguna. La tecnología ya tiene y tendrá un progresivo y seguro papel relevante para el abordaje y tratamiento de las enfermedades mentales y así ya lo recomendaba el Mental Health Action Plan 2013-2020 de la OMS.


Es un hecho que la tecnología se mueve mucho más rápido que la ciencia y su mayor presencia a nivel sanitario supone un profundo cambio en el modo en que se organizará la asistencia sanitaria, desde la forma en que se evalúa al paciente hasta el compromiso que se establece en la relación con el psiquiatra o el médico.


En la actualidad, por ejemplo, la Realidad Virtual ya se utiliza para abordar el trata-miento de algunos trastornos cognitivos, emocionales y motrices. Y hasta acá demuestra eficacia en el tratamiento de fobias, trastornos de pánico, alteraciones de la imagen corporal, trastornos de la alimentación compulsiva y fobia a volar. Sin duda, es factible pensar que en las próximas décadas permitirá ampliar mucho más su utilidad como herramienta terapéutica de los trastornos psiquiátricos.


Además, la investigación en neurociencias, las nuevas tecnologías, los avances en las ciencias sociales, el desarrollo de métodos psicoterapéuticos, el conocimiento del sano desarrollo infantil y de la psicología evolutiva, los cuidados perinatales y el descubri-miento de nuevos fármacos permiten, finalmente, saber que, a pesar del aumento previsto de futuras alteraciones de la salud mental a nivel poblacional, también aumentarán a la par y de manera veloz los recursos para su prevención y tratamiento.

Fuente: Revista “Viva” – Diario Clarín – Doctor J. Abdala – Ilustración Pinterest

Otra vez…sopa II.

Tiempo de golondrinas
que del hemisferio norte
han migrado como cada año,
hacia la ciudad de Buenos Aires
donde los jacarandas florecidos
engalanan sus calles tanto como
los ceibos, cuya flor identifica
la nacionalidad de la Argentina,
pero pasan casi desapercibidos
por el andar rápido y mayor desconcierto
de la gente que frenéticamente
se desplaza de uno a otro punto
de la ciudad escuchando rumores
sobre la visita del FMI, ave de rapiña
simbolizada en la memoria colectiva.

Como siempre, los opinologos pagados
y tironeados de uno u otro lado
del mostrador, derecha o izquierda
ya que nos hemos acostumbrado
a ser equilibristas de nuestro circo,
nos inundan de decenas de suposiciones
las que seguramente no se cumplirán,
tal como si yo pensara que comprando
un billete de lotería, me transformaría
en el nuevo millonario del 2021.

Imagen: gentileza Flick.com Pinterest

¿Qué será de las vacaciones en Argentina?

Fuente: Rosario 3 – Rosario. Provincia de Santa Fe República Argentina

A precio covid: ¿un verano con playas para ricos?
El verano 2021 se va calentando de a poco, a medida que se conocen detalles de los protocolos que se pondrán en práctica en las playas. Pero, ¿habrá dinero en los bolsillos para afrontar los costos?
El sol lo pinta todo en esa playa desierta. Hace calor, hay algo de viento, es mitad de noviembre y en ese hermoso lugar, casi nadie. Cada tanto pasan a pie dos o tres veteranos o algún otro que se atreve a trotar por la arena. Impactan ver sentadas donde rompen las olas a dos mujeres chinas vestidas de pie a cabeza que atrapan y ponen en baldes berberechos y almejas. “Son del superchino”, me dice maliciosamente un caminante. “Lo que pescan lo venden ahí”.
Es hermoso el día, pero lo desértico del ambiente sugiere en ese cuadro una tensión inevitable. ¿Dónde se han ido todos? ¿Dónde está la gente de este lugar? Confinamiento, año covid, cuarentena, restricciones. La soledad también se siente en este paraíso. Cómo algo tan deseado; sol, calor, tranquilidad, puede ser tan inquietante al mismo tiempo. Un motor que arranca de golpe o un lejano y metálico sonido, le pueden dar un toque de sobresalto al día. Nada de esto, ni siquiera esto, es o será normal.
¿Cómo imagina un científico el próximo verano?, le pregunté a Oscar Botasso en el mañana del sábado de Radiopolis Weekend, por Radio 2. Tendremos playas, con distanciamiento, con cobertura. El aire, el viento y el calor ayudaran a tener más protección. Con sol vamos a tener espacios para disfrutar. Y quizás cuando termine la temporada tengamos la vacuna y nos evite transitar lo que pasa en Europa que ya tienen una segunda ola”, dijo ayer, optimista, el científico del Conicet y la UNR y asesor de los grupos sanitarios del gobierno de Santa Fe.

Para el ministro de Trabajo Claudio Moroni el semblante estival será muy parecido: “Estamos trabajando para iniciar una temporada”, dijo ayer. “Depende de las decisiones sanitarias, pero estamos haciendo todo para que el empleo turístico se active. Al sector lo hemos auxiliado durante todo el año al sector más castigado por el confinamiento que es justamente el turístico, pero ahora creemos que el sector con todos los cuidados se va a reactivar”, concluyó.

Y eso fue lo que anoche, con el conductor de TV Andy Kusnetzoff, confirmó el jefe de Gabinete Santiago Cafiero. “Queremos evitar la segunda ola, como en Europa, pero el verano y la temporada se podrá concretar con cuidados”, dijo en una mesa muy picante.

La gente pide sol y playa. Muy pocos podrán disfrutarla. Los altísimos costos del alojamiento, la falta de un transporte público de traslado y las vulnerabilidades sanitarias en varios sectores de la población harán que, como dijo un intendente de La Costa, este verano 2020/2021 será disfrutado mayormente por los propietarios de las casas de veraneo.

Argentina, tan generosa y a la vez tan iracunda…

Segundo capuchino al hilo,
mirando la cuadragésima
manifestación sobre la calle
Lavalle, apellido de un traidor
contrario al federalismo de la República,
haciendo fusilar al probó Dorrego,
uno de los líderes que bregaban
por una Argentina unida, utopía
que sigue hoy siendo la misma,
con la que soñaron los héroes
de la Independencia, San Martín,
Belgrano o Moreno, envenenado
en alta mar, por manos anónimas
a quienes el brillante abogado
estorbaba con sus decenas de planes
de total emancipación de la ¿Madre
Patria? -España, a quien se le habrá
ocurrido llamarla así, cuando conquistó,
y con el engaño de su evangelización promovió
uno de los tantos genocidios de América.

Y luego, mucho tiempo después
llegaron los piratas, descendientes
del otrora famoso Capitán Drake,
quienes se aliaron con los apátridas
que aún hoy mantienen su apellido
en sus descendientes con igual genoma,
siendo tan generosos los ingleses
que junto al “falso y soberbio” Rivadavia
primer presidente del Virreinato del Plata,
fundaron la primera “deuda externa argentina”
siendo el mismo dinero que usaron los piratas,
para realizar el trazado de las vías del ferrocarril,
-Me preguntarán:
¿para comunicar a los pueblos
alejados de la “Reina del Plata”?
-Y les contestare: ¡NO! ¡Para extraer los recursos,
luego enviarlos de vuelta eso si como productos
con alto valor agregado de su mano de obra.

O los negociados en la década del 30 del siglo XX,
denunciado por aquel brillante
Lisandro de la Torre, que como todo patriota
denunció el Pacto Roca-Runciman,
por la corrupción en las exportaciones cárnicas
sin tener éxito alguno por la mayoría
y vil oposición conservadora así tras haber perdido
a su compañero de bancada a manos
de un pagado asesino en plena Cámara,
se suicidó de un tiro en la sien en su oficina…

Mi mente se fue a la historia pero la traigo
a esta manifestación con colores “vario pinto”,
que en esto si que somos buenos porque como
reyes de la queja y hacer lio ningún otro nos gana,
además de no tener ni idea que hacer
para refundar la Nación Argentina,
ya pasados 220 años de su liberación
aprovechando la invasión a España,
por aquel belicoso Bonaparte, otro loco
que ni le llegaba siquiera a los talones
a aquel petiso llamado Napoleón.

Seguimos igual que entonces,
nuestra frase de cabecera
es aquella de “el sálvese quien pueda”
y sigue tan vigente como el Ave María.

Somos lo que merecemos ser
pero en realidad tan confusos nos volvemos,
que nos enfrentamos por cualquier cosa
llámese política, fútbol, economía
y tantas otras, que nos hemos convertido en
importantes ignorantes, hablando sin saber.

Cuando bajemos del ego suicida,
quizás logremos ser creíbles
hacia adentro y también hacia afuera.

Buenos Aires es de todos…

Estoy sin auto, una de mis distracciones,
provoco que se encuentre durmiendo
dentro del taller mecánico por un tiempo.

Viajo en taxi, camino al centro
de Buenos Aires, al que de día evito.

¿Razones?
Locuras colectivas, bocinazos
creyendo que a quien un semáforo
se le interpone puede volar,
como el auto fantástico o como
aquel maravilloso de “Volver al futuro”
cuya energía solo es cuando avizoran
que se viene una real y feroz tormenta.

Nuestra gente forma aquello
que sostenemos en el tiempo,
un denominado “crisol de razas”
tierra de oleadas de inmigrantes
de todo el mundo que llegaron
en su mayoría solo con lo puesto.

Todas las razas, religiones y costumbres
pero eso si, advierto cuando voy al centro
que todos nos hemos italianizados
de tal manera, que aparece con un disfraz
de Roma, mi misteriosa Buenos Aires,
basta con comprobarlo haciendo
un viaje y escuchar gritos, insultos,
“tipillos” que no respetan nada, caos absoluto.

Pero somos así, eso si no nos arrepentimos
en ser los mejores de nada, porque que otro
tiene a Borges, el dulce de leche, el asado,
y ahí me detengo porque no quiero abrumar,
evitando una respuesta que lastime
para que le conteste como un italianizado argento.

Desconocidos

Salí como inconsciente
a la calle, como casi siempre
tirado por la correa que sujeta
a Daysi, mi fiel mascota.

Pero era otro atardecer
que no se parecía en nada
a alguno de los de antes.

Desconocidos, con miradas torvas
tratando de escudriñar mi rostro
a sabiendas que era un desconocido.

Me saludaron, algunos que creo
no haber visto antes, no estoy seguro
es tan rara esta actualidad que ni yo
mismo pienso si es real o el año 2050.

El Dia de la Tradición en la República Argentina

Hubo una vez; miento en realidad fueron varias, en las que concurrí en mi niñez y pre adolescencia, junto a la mayoría de los vecinos del barrio de Floresta a la Fiesta del día de la Tradición, cuando nos acercábamos cada 10 de noviembre a la Plaza Vélez Sarfield, sobre la Avenida Avellaneda, donde aún circulaba el tranvía 99 y los escasos automóviles de aquella época -en donde solo los “ricos o nuevos ricos”, podían poseer uno. La razón era que festejábamos esa festividad bien nuestra y nos sentíamos tan emocionados, al ver desfilar sobre sus caballos lustrosos y magníficos, a los gauchos con sus ropa de gala, en donde quien iba primero, llevaba la bandera celeste y blanca de nuestra Patría. Ese momento, nos impulsaba a cantar a todos los presentes del maravilloso espectáculo, nuestro Himno Nacional Argentino, una de las mas bellas piezas musicales de nuestra Argentina.
Pero eso era solo como si fuera en una cena glamorosa; una entrada o aperitivo, ya que después los espectáculos nos dejaban boquiabiertos a pura emoción o felicidad, de aquello que era tan auténtico como lo éramos nosotros mismos. sin necesidad de aggiornarnos de manera alguna.
Se cerraba el tránsito en tres cuadras de la Avenida; frente a la Comisaría 50 y al Club La Floresta, que aún permanece de pie y que este año cumple 127 años desde su fundación (1893). El público permanecía sobre la acera de la Plaza, ubicándose de la mejor manera posible -nadie empujaba o molestaba a nadie- para observar las habilidades del gauchaje y otros artistas, para finalmente pasar a los juegos que se llevaban a cabo, en donde partici-paban los vecinos.
Así el espectáculo se iniciaba con los gauchos, que galopaban con sus briosos caballos sobre los adoquines de la calle, para insertar la aguja en la sortija. Quien se llevaba una mayor cantidad de ellas, con sus cintas celestes y blancas, era finalmente el ganador. Los aplausos del público por la maestría de esos hombres, eran un humilde presente y reconocimiento a sus sobradas habilidades.
Los niños y los no tan niños, les pedíamos a nuestros padres, que nos compraran una manzana o higos acaramelados recubiertos por pochoclos o bien una bolsita de estos últimos -lo que se pudiera- y nos íbamos corriendo al carro de Don Pascual, que siempre se encontraba todos los días en la Plaza y se había convertido ya, para muchos de nosotros en un verdadero amigo. Siempre cuando íbamos en grupo, corríamos para ver quién llegaba primero a los juegos infantiles, y ahí estaba Don Pascual, con sus cachetes colorados y su amplia y buena sonrisa.
A veces; alguna travesura hacíamos, mientras uno lo distraía otro le sacaba del carrito, una golosina o una bolsita de pochoclos, Éramos unos bandidos, pero no tan malos…en aquella época.
Pero volviendo a la festividad del Día de la Tradición, luego de la carrera de sortijas; subían al escenario los fisicoculturistas, que ya habían aceitado todos sus cuerpos, para así exhibir sus biceps, triceps, trapecios y otras cualidades, que deleitaban a las adolescentes y también, a las no tanto.
Había grupos folclóricos no tan conocidos, pero que tocaban lindo y cantaban chacareras, zambas, gatos y carnavalitos de nuestra tierra, que nos obligaba a escucharlos con atención, aplaudiéndolos al final, hasta que nuestras manos se enrojecían de tanto hacerlo.
El ballet folclórico era un espectáculo aparte; era tal la habilidad de los varones en cuanto al malamibo  esencialmente, en que un ejecutante solo, hace con los pies en la mínima super-ficie, una serie de pequeños ciclos de movimientos llamados mudanzas; es decir, trata, pues, una danza individual, la principal y más difundida de la Argentina en su género, así como también la dulzura en los movimientos de las “chinas” que los acompañaban.
Todos los espectáculos duraban aproximadamente unas tres horas y nadie luego quería irse; porque ahí entraba el público a actuar; el palo enjabonado era un juego en el que un poste de aquella época, se lo enjabona o “enceba” (grasa de cerdo) colocando en la punta superior, un “botín lleno de plata” -dinero-. Así; quien lograba treparse -nada fácil- se llevaba el premio mayor.

Pero lo más divertido -o me van mentir diciendo, que cuando alguien tropieza en la calle, no hay nadie que se ría-, era cuando desde la mitad del poste, se iban deslizando poco a poco, hasta caer de nalgas en la acera.
Luego llegaba la carrera de “embolsados”, en donde los que intervienen ponían sus piernas dentro de bolsas de arpilleras, debiendo desde la largada recorrer unos cien metros y quien llegaba primero, obtenía su premio entre las risas y aplausos de la multitud.
Comencé pretendiendo; dar a conocer que significaba el Día de la Tradición en la República Argentina y la mente me llevó solita como pícara que suele ser, a los recuerdos de aquellos años sanos, sin tanta contaminación ambiental ni social.
Así que “hasta acá llegó mi amor”; y ahora a ponerme las “pilas” para darle la seriedad y el respeto a una festividad emblemática, ahora perdida en las grandes urbes, salvo algunas peñas folclóricas. pero sin el fervor de aquel entonces.

Hace un par de días; se reunieron en el predio del Museo Regional y desfilaron con sus caballos y carruajes por las calles de General Villegas, Provincia de Buenos Aires, hombres y mujeres a la vez.
Lo hicieron a dos días de celebrarse en toda la Argentina el Día de la Tradición, cuya fecha oficial es el 10 de noviembre.
El Día de la Tradición se celebra en Argentina el 10 de noviembre, fecha que fue elegida en conmemoración del nacimiento del poeta argentino José Hernández (1834 – 1886), que escribió, entre otros, el poema narrativo El gaucho Martín Fierro y su continuación, La vuelta de Martín Fierro, relatos en forma de verso de la experiencia de un gaucho, su estilo de vida, sus costumbres, su lengua y códigos de honor.
Cuando llega la fecha, a lo largo de todo el país se realizan festivales dónde se celebra la identidad argentina. Suelen haber jineteadas, comidas típicas, músicos y desfiles de todo tipo en los cuales se muestra las distintas tradiciones y costumbres que fueron dando forma al ser argentino.
¿Qué tradiciones hay en la Argentina?
Las 10 costumbres argentinas con las que los viajeros alucinan
Saludar con beso.
La sensualidad del Tango.
Juntarse con los amigos para hacer un asado.
El fútbol es una religión.
Compartir el mate, un ritual sagrado.
Hablar siempre de política.
Las empanadas argentinas.
Los alfajores.
¿ Qué se come en el día de la tradición en Argentina?
El locro, las empanadas de humita, las tortas fritas criollas, el puchero, los pastelitos, la mazamorra y el dulce de leche, también son comidas y alimentos tradicionales argentinos.
¿ Qué hacer para el Día de la Tradición?
➽Invitar a familiares para que vengan a bailar y a tocar instrumentos tradicionales ➽Cocinar comidas tradicionales como empanadas, pastelitos. Ponchos con papel, con bolsas o fliselina, horno de barro, cencerros con latas perforadas, un rancho, diferentes mates . UN BUEN FOGÓN y …un asadito tampoco vendría mal.


Pero la mayor parte ya lo he comentado y no deseo ampliar aún más, porque es una de la más importante de las festividades que se han perdido en las poblaciones urbanas, enfermas de vivir para el afuera y de creerse en un estrato social superior, discriminando de manera indirecta al residente en las provincias del interior.

Por alguna razón, el porteño -de la ciudad de Buenos Aires, es mal mirado por el resto de los habitantes de mi hermoso país, al creerse superior ora sea por nivel de educación, ora por nivel cultural, ora por el nivel socioeconómico, ora por ”él por las dudas”.

Hay una frase que me viene al pelo, para describir a los porteños -me incluyo, aunque no piense como los demás por convicciones y de la manera en que fui criado y educado- siendo aquella la que lo describe como un tipo soberbio y creído de sí mismo, que cuando se acerca a un abismo o acantilado, su ego lo hace suicidarse. Esa pedantería, es su marca registrada; mal le pese a quien lea esto y se sienta identificado.


Para concluir la tradición es cada una de aquellas pautas de convivencia que una comunidad​ considera dignas de constituirse y mantenerse de generación en generación. Comprenden ahora; porque no deseaba como argentino que siente vergüenza propia y ajena, seguir explayándome sobre una festividad tan importante, e ignorada por la inmensa mayoría de la población. Que me van a venir a hablar de valores…cuando y donde? ¿Dónde se fueron?

Sutilezas argentinas – Historia del dulce de leche argentino.

Esta delicia nacional es reconocida como Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico de la Argentina”. La historia popular cuenta que se creó en 1829 en Cañuelas, casi por casualidad.

La autora de este manjar fue una de las criadas del entonces General Juan Manuel de Rosas, quien olvidó al fuego una lechada –mezcla de leche y azúcar-. Cuenta la leyenda, que al regresar a buscarla se encontró con una sustancia espesa y de un color similar al marrón.

Sin embargo, en lugar de desechar el producto, su sabor agradó a Rosas y se cuenta que compartió el nuevo dulce durante una reunión con el General Juan Lavalle para discutir los principales puntos del Pacto de Cañuelas, con el objetivo de detener la guerra civil que asolaba la provincia de Buenos Aires.

Los ingredientes nobles del dulce de leche son sólo leche y azúcar, y la calidad de la leche argentina es la que lo hace único. El típico color y sabor del dulce de leche se obtiene por la caramelización del azúcar con la leche, lo que se denomina reacción de Maillard.

En Argentina se consumen 3,10 kg/cápita por año, y se producen anualmente, 128.000 toneladas. El 90% es para consumo local y el 10% restante para exportación (entre los mercados de exportación más importantes están, Chile, Brasil, Uruguay, Perú, USA, Canadá, Europa e Israel).

Además, es el 4° producto lácteo para las familias argentinas después de la leche, el queso, y el yogur.Chimbote, es sin dudas, la marca premium histórica por excelencia de la Argentina. Chimbote siempre fue lo máximo en dulce de leche. Es de consistencia blanda, y de un inconfundible color más claro que casi todos los de la competencia. El mayor logro de ésta marca, es que no empalaga.El dulce de leche, esa pasión de los argentinos, que sin dudas existe en otras latitudes, en nuestro país alcanza niveles de perfección, además de la verdadera pasión que despierta entre nosotros, forma parte de nuestro desayuno, de golosinas y de la repostería.

Se encuentra presente en todos los niveles de las gastronomía, en los restaurantes mas caros o en los simples bodegones de barrio. Debe su éxito a algunas simples razones, en primer lugar es riquísimo, pero además es barato y es el dulce nacional por excelencia.

Esta es unas selección de los mejores 5 dulce de leches Argentinos.

1. Chimbote.

Con tan sólo nombrar la marca, a algunos se les activan automáticamente las glándulas salivales. Chimbote, es sin dudas, la marca premium histórica por excelencia de la Argentina. Chimbote siempre fue lo máximo en dulce de leche. Es de consistencia blanda, y de un inconfundible color más claro que casi todos los de la competencia. El mayor logro de ésta marca, es que no empalaga. Cuesta, aproximadamente el doble que el resto de los dulces premium, pero vale la pena. Además todavía se lo puede conseguir en el clásico envase de cartón encerado.

2. Havanna.

La marca de alfajores marplatense por excelencia, se valió de sus locales para dar a conocer esta maravilla. Es muy denso y opaco, duro, poco elástico y poco untuoso. Empalaga mucho, pero a pesar de esto tiene un sabor exquisito. El sabor se aproxima a lo que podría ser una Vauquita, pero por supuesto menos sólido. Es sin dudas un dulce de leche diferente y muy sabroso. Con semejantes alfajores que fabrican, no se podía esperar menos de Havanna.

3. La Serenísima Estilo Colonial.

Esta tradicional marca argentina, elabora dulce de leche desde hace muchísimos años, pero sin embargo dieron el salto de calidad, hace algunos años, con su nueva versión colonial. Es increíble que, a pesar de ser una marca generalista, lograron un sabor que no tiene absolutamente nada que envidiarle a las marcas premium. Posee una textura muy brillosa, es elástico y no empalaga. Ideal para untar en panes tostados. La marca posee otras opciones, como el estilo actual, pero no se aproximan siquiera a la calidad del estilo colonial.

4. San Isidro Labrador.
Es una marca, que no es masiva, y es poco conocida aun por el público. Es el dulce de leche de las heladerías Munchi’s, está elaborado según sus fabricantes, con leche de vacas Jersey, al igual que los helados que fabrican. Es de color oscuro, intenso, denso, pesado y muy cremoso, es ideal para comer desde el pote, sin escalas. Acompañando un flan de huevo casero sería sin dudas el complemento ideal.

5. La Salamandra.
Es un dulce que si bien tiene sus años en el mercado, todavía tiene poca presencia local, en los puntos de venta, ya que gran parte de su producción se exporta. Es de consistencia blanda, opaco y cremoso. Cuenta con una notable presencia arenosa del azúcar, pero agradable. Es unos de los mejores que se pueden encontrar en los supermercados.

¿Alguna o algún goloso; que desea probar el exquisito y único dulce de leche…?