El futuro de la vacuna ARNm

Introducción: Me he atrevido a realizar una pequeña introducción en este título que tanto -creo- nos preocupa a todos, porque me aterroriza lo que está sucediendo en mi país y seguramente en muchos otros en el mundo. Creemos que por haber tenido una o dos dosis de vacunas meramente experimentales-Moderna;Pfizer;Sputnik;Sinopharm;etc.- estamos inmunizados y nos podemos dar el placer de relajarnos. Así  me han sorprendido las medidas de flexibilización–relajación- adoptadas tanto en la ciudad de Buenos Aires, como a nivel nacional. Estás medidas que fueron desde el inicio de la pandemia, prenda de ataques del oficialismo y la oposición por más que mediáticamente se haya intentado maquillar, criticando recíprocamente lo que la ciudad adoptaba como medidas sanitarias o así la provincia de Buenos Aires (que aglutina aproximadamente a una población de 16,7 millones (2015) de habitantes, en su mayoría clase media baja, baja e indigentes). “La vida versus la economía” fueron los estandartes de unos y otros. Privó al inicio la cordura y se fumó la pipa de la paz; adoptando y aplicando medidas conjuntas. Pero eso ya es historia; desde hace tiempo. Más anteriormente a las últimas elecciones PASO, para determinar las elecciones legislativas del mes de noviembre – que se realizaron este mes con el menor porcentaje de concurrencia de la historia. Mi hermana falleció el año pasado por el COVID, a pesar de que había sido hospitalizada por otra enfermedad; este año tambien un amigo con neumonía bilateral se fue de vacaciones. Quien escribe se contagió el pasado año. Millones de argentinos se contagiaron y decenas de miles fallecieron.

Ahora se eliminan las restricciones y el libre albedrío prosperará entre la población (Señaló las medidas publicadas por el períodico Página 12), la que está absolutamente dividida no solo políticamente, sino por llevar o no barbijo más seguir con las medidas de prevención.

En mi caso; como digo siempre prefiere perder una batalla pero no la guerra. Así que voy a promocionar el NO relajamiento de las medidas de prevención, considerando que la ciencia hasta el momento ha afirmado que las vacunas -vuelvo a reiterar, experimentales- protegen al individuo entre 6 y 9 meses.

Les doy a conocer las medidas que han salido publicadas y quien lo desee; comentame si esta aberrante decisión se ha tomado en tu país y que repercusión ha tenido. 

Muchas gracias. Saludos de luz.

Tapabocas, reuniones, discotecas y fiestas

📌 Se levanta la obligatoriedad de uso de tapabocas al aire libre cuando se esté circulando en forma individual y cuando no haya aglomerado de personas. Continúa siendo obligatorio su uso en lugares cerrados (aulas, cine, teatro, ámbitos de trabajo, transporte público, espectáculos y eventos masivos) y al aire libre cuando haya aglomerados de personas. “Recomendamos su uso en todas las actividades donde haya gente alrededor incluso al aire libre cuando estamos reunidos con personas”, remarcó Vizzotti.

Reuniones sociales sin límites de personas cumpliendo las medidas de prevención, tapabocas, distancia y ventilación. Tanto en el espacio público como en los domicilios.

📌Aforo del 100 por ciento en actividades económicas, industriales, comerciales, de servicios, religiosas, culturales, deportivas, recreativas y sociales en lugares cerrados manteniendo las medidas de prevención, tapaboca, distancia y ventilación.

📌Autorización de viajes de jubilados y jubiladas y de egresados, con protocolos específicos para esta actividad. 

📌Autorización de discotecas con aforo del 50 por ciento, con esquema completo de vacuna (14 días previos al evento). “Esta es la situación de mayor riesgo de brote, teniendo en cuenta la variante delta”, aclaró la ministra. 

📌 Los salones de fiestas, bailes o actividades similares quedan habilitados para personas que acrediten esquema completo de vacunación (14 días previos al evento) o quienes tengan una dosis más un test diagnóstico (PCR o Antígeno) negativo dentro de las 48 horas previas al evento. “Habrá un protocolo especial para las fiestas de 15 o para menores de 17 años mientras avance la vacunación en los y las adolescentes”, aclaró Vizzotti.

📌Se autorizan los eventos masivos de más de 1.000 personas. A partir del 1° de octubre se habilitan con aforo del 50 por ciento y con un protocolo específico que se realizará con todos los actores involucrados.

Apertura de fronteras

La ministra presentó un esquema de apertura gradual y cuidada de fronteras, con fechas estimadas, que deberán ser confirmadas con Migraciones, la ANAC y otras autoridades. 

📌24 de septiembre: eliminación del aislamiento a argentinos, residentes y extranjeros que vengan por trabajo y estén autorizados por la autoridad migratoria.

📌1° de Octubre: autorización ingreso de extranjeros de países limítrofes sin aislamiento. Apertura de fronteras terrestres a pedido de gobernadores (con corredores seguros aprobados por la autoridad sanitaria con cupo definido por la capacidad de cada jurisdicción).

📌 Entre el 1° de octubre y 1° de noviembre incremento del cupo de ingreso progresivo en todos los corredores seguros, aeropuertos, puertos y terrestres.

📌1° de noviembre se autoriza ingreso de todos los extranjeros

Para ingresar al país se solicitará:

-Esquema de vacunación completo, con fecha de última aplicación por lo menos 14 días previos al arribo al país.

-Test de PCR negativa en las 72 horas previas al embarque, o antígeno en el punto de ingreso hasta que defina la autoridad sanitaria.

-Test de PCR al día 5 a 7 del arribo hasta que lo defina la autoridad sanitaria.

Aquellas personas que no presenten esquema de vacunación completo incluyendo los menores deberán realizar cuarentena, test de antígeno al ingreso y test PCR al día 7.

Al momento de alcanzar el 50 por ciento de la población completamente vacunada se dejará de realizar test de antígeno al ingreso (salvo los no vacunados) y PCR al día 5-7 y se podrá levantar el cupo. Ya que de esta manera se minimiza el impacto del aumento de hospitalizaciones y muertes.

“Estas nuevas aperturas son posibles en base a un esfuerzo enorme que hizo la República Argentina y nuestro gobierno. Los resultados nos hablan de una situación en la que podemos seguir profundizando la flexibilización de medidas de cuidado”, sostuvo el jefe de Gabinete, quien remarcó que el país seguirá avanzando hacia la eliminación de restricciones siempre y cuando las medidas sanitarias acompañen.

FUENTE: Página 12

Disculpas; ahora vayamos al título de la entrada.

Lo aprendido con el COVID-19 cambiará tanto el mundo en 20 años como los antibióticos aparecieron en el siglo XX.

Si deseas profundizar sobre este interesante  tema, cliquea por favor en aquello que observes subrayado o “en negrita”. Muchas gracias.

La tecnología que está detrás de las vacunas ARNm, que Moderna y BioNTech- Pfizer han diseñado para combatir el COVID-19, nos está dando algunas noticias esperanzadoras en el campo de la biomedicina.

En primer lugar, BioNTech, la empresa alemana que colabora con Pfizer en una de las vacunas de la COVID-19, ha anunciado ensayos en humanos para vacunas contra el cáncer utilizando tecnología de ARNm o ARN mensajero. Moderna, por su parte, ha presentado datos preclínicos a propósito de una vacuna respiratoria 3 en 1: además de proteger contra el COVID-19, también lo haría contra la gripe y el virus sincicial respiratorio (VSR), un virus muy común que ocasiona síntomas leves similares a los del resfriado.

Cambio de las reglas del juego

La pandemia ha supuesto un espaldarazo para la ciencia y la investigación médica y, particularmente, para la tecnología ARN mensajero. Esta tecnología, empleada en las vacunas de Pfizer y Moderna, puede que en poco tiempo cambie las reglas del juego para muchas otras enfermedades.

Esto es posible gracias a la versatilidad de las plataformas de ARNm, que son más rápidas y fáciles de usar que las que subyacen a la fabricación basada en proteínas de las vacunas tradicionales. Y, si bien es aún prematuro hacer cualquier tipo de predicción, algunos, como el periodista científico Derek Thompson, sugieren que la tecnología de ARNm podría hacer lo que la Guerra Fría hizo por el microchip. O que en apenas veinte años, cambiará la sociedad de la misma forma en que los antibióticos cambian el siglo XX.

Las vacunas de ARNm son un nuevo tipo de vacunas que protegen contra enfermedades infecciosas, pero a diferencias de las tradicionales, a fin de despertar la respuesta inmunitaria, no inyecta el germen atenuado o inactivado en nuestros organismos. En lugar de eso, las vacunas de ARNm enseñan a nuestras células a producir una proteína que desencadena una respuesta inmunitaria dentro de nuestro organismo. Esa respuesta inmunitaria, que produce anticuerpos, es la que nos protege de infecciones si el virus real ingresa a nuestros organismos. De alguna manera, pues, estas vacunas enseñan usan el código de nuestro cuerpo para fabricar sus propias defensas.

Así, las vacunas de ARNm no contienen el virus vivo que causa el COVID-19. Tampoco afectan nuestro ADN ni interactúan con él de ninguna forma. El ARNm nunca penetra al núcleo celular, que es donde está nuestro ADN. La célula se descompone y se deshace del ARNm al poco tiempo de haber terminado de usar sus instrucciones.

El fin de los virus respiratorios

Moderna, animado por el éxito de su vacuna COVID-19, empezó hace poco una fase 1/2 de ensayos de su inyección basada en ARNm para la gripe estacional, dirigida a cuatro cepas diferentes. Finalmente ha anunciado datos preclínicos positivos para una sola inyección que combina las vacunas contra el COVID-19, el virus sincicial respiratorio (VSR) y la gripe. Es decir, que han logrado combinar 6 ARNm contra 3 virus respiratorios diferentes en una vacuna única: refuerzo COVID-19 + refuerzo VSR + refuerzo contra la gripe.

El virus sincicial respiratorio (VSR), un virus muy común que ocasiona síntomas leves similares a los del resfriado pero que resulta peligroso en bebés. La ribavirina es el único medicamento antiviral autorizado actualmente para el tratamiento del VSR en niños, aunque su uso sigue siendo controvertido. La gripe estacional mata a más de medio millón de personas al año. Y coronavirus SARS-CoV-2, responsable de la enfermedad COVID-19, avanza por todo el planeta sumando más de 4,6 millones de fallecidos (sólo en Estados Unidos, una de cada 500 personas ya ha muerto por esta causa).

Así pues, los datos preclínicos positivos de Moderna, que muestran que han combinado con éxito los ARNm contra la variante COVID actual, el virus sincitial respiratorio y cuatro cepas de gripe en una sola inyección, son noticias más que esperanzadoras para la humanidad.

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Combinar diferentes vacunas no es algo raro y novedoso. Los bebés reciben vacunas MMR que mezclan el sarampión, las paperas y la rubéola. También reciben vacunas DPT para la difteria, la tos ferina y el tétanos, mientras que la vacuna anual contra la gripe es en realidad una mezcla de cuatro cepas diferentes del virus de la gripe.

Sin embargo, las vacunas actuales contra la gripe solo ofrecen alrededor del 40% al 60% de eficacia, algo que podría cambiar a mejor gracias a la tecnología ARNm. Además, la gripe es un candidato perfecto para esta tecnología, porque si bien el virus cambia rápidamente, las vacunas de ARNm se pueden desarrollar muy rápidamente, lo que significa que los fabricantes pueden alterar rápidamente sus vacunas si la predicción anual de la cepa que probablemente circulará en la temporada siguiente resulta ser incorrecta. Otra ventaja de las vacunas de ARNm es su capacidad de combinar diferentes antígenos para proteger contra múltiples virus. La versatilidad y rapidez de la tecnología ARNm, pues, no tiene paragón.

Por ello, la plataforma de ARNm, potencialmente, permitiría fabricar vacunas contra todo, desde enfermedades infecciosas hasta enfermedades cardíacas e incluso cáncer.

Antígenos contra el cáncer

Este es el enfoque que también ha utilizado BioNTech para combatir la que se considera la segunda causa de muerte en el mundo: identificar cuatro antígenos propios del cáncer. Más del 90% de los melanomas de los pacientes presentan al menos uno de estos antígenos.

Una célula cancerosa solo es una célula averiada, y todos empezamos a tener células averiadas al poco de nacer. Cada vez que aparece una célula averiada se pone en marcha nuestro sistema inmunitario, que se encarga de identificar y eliminar. Cuando nos diagnostican cáncer, la situación ha alcanzado tal punto que las células averiadas ya son muchas y se están multiplicando descontroladamente. Y eso explica por qué podemos llamarlo “vacuna” y no tratamiento contra el cáncer.

Esta potencial vacuna se administraría a personas que ya tienen cáncer en lugar de prevenir el cáncer, pero funciona creando una respuesta inmunitaria contra las células cancerosas, entendiendo el cáncer como un proceso continuo más que un patógeno. Con todo, dependiendo del tipo de cáncer, podría ser posible crear vacunas preventivas para personas con riesgo a desarrollar ciertos tipos de cáncer (por ejemplo, las personas con una mutación BRCA2 tienen un alto riesgo de desarrollar cáncer de mama).

El ARN mensajero tiene muchas ventajas para combatir el cáncer, de nuevo por su versatilidad y capacidad de desarrollar vacunas personalizadas para mutaciones concretas del tumor de cada paciente. Por otra parte, el ARN mensajero puede utilizarse para que nuestras células produzcan proteínas inmunoestimuladoras o que inhiban los puntos de control inmunitarios de manera que el tumor ya no pueda pasar desapercibido en un diagnóstico.

Esta idea no es nueva, porque hace más de cien años que se intenta abordar el cáncer a través de la vacunación. No obstante, estos primeros intentos en los que se inyectaban células del propio tumor del paciente no tuvieron éxito en su mayor parte. Desde entonces, se ha seguido trabajando incansablemente en el desarrollo de terapias que permitan usar el sistema inmune contra los tumores, y hace alrededor de veinte años empezaron los primeros ensayos clínicos con ARN mensajero. Tras la pandemia, sin embargo, se han invertido tantos recursos que todo el conocimiento adquirido permite aplicarse a nuevos objetivos que hasta ahora no estaban en el horizonte de nadie. La pandemia nos proporcionó cantidades masivas de datos que normalmente no podrían haberse obtenido.

Por si no fueran suficientes noticias esperanzadoras, la tecnología ARNm todavía tiene que darnos muchas más sorpresas. BioNTech también ha anunciado hace unas semanas que está preparando una vacuna contra una de las enfermedades más mortíferas del mundo: la malaria. Y, actualmente, hay en marcha más de 200 ensayos clínicos para desarrollar vacunas con esta tecnología.

Por consiguiente, todo lo malo que nos ha traído el COVID-19 también ha implicado una mayor inversión de recursos y una enorme adquisición de nuevos conocimientos, de nuevas ideas, que finalmente nos puede permitir dar un salto cuántico en el tratamiento de muchas de las dolencias que llevan siglos, incluso milenios, acompañándonos.

Imagen de portada: Gentileza de XALAKA

FUENTE: XALAKA por Sergio Parra /Medicina/Investigación/Salud/Virus/COVID19/Vacunas/Sociedad.

Pandemia – Trabajo remoto

Lo que los jefes realmente piensan sobre el trabajo en remoto.

Hacerle una pregunta rápida a un colega en el escritorio de al lado, tener reuniones espontáneas para discutir temas y saber que todos tienen una conexión de wifi estable.

Estas son solo algunas de las razones por las que James Rogers, de 26 años, prefiere manejar a su equipo desde la oficina y no desde la mesa de la cocina de su casa.

“Para nosotros, como empresa, la oficina va primero. Creo que podemos ser mejores cuando trabajamos en la oficina a tiempo completo”, defiende Rogers, que lidera las relaciones públicas digitales en la sucursal de Londres de una agencia británico-estadounidense de contenido global.

Desde abril, la empresa comenzó a dar a los empleados la opción de regresar a la oficina de manera parcial.

“Nuestro objetivo es que el mayor número de miembros del equipo regrese a la oficina con la mayor frecuencia posible en los próximos meses”, explica.

Los expertos en recursos humanos aseguran que la actitud de Rogers muestra una tendencia.

A pesar de que numerosas encuestas globales indican que el trabajo en remoto fue una experiencia positiva para una parte importante de empleados y que muchos (aunque no todos) quieren seguir así, muchos jefes no están de acuerdo.

Grupo de personas en una oficina.

FUENTE DE LA IMAGEN –  GETTY IMAGES

En EE.UU., el 72% de los gerentes que supervisan a empleados en remoto prefieren que todos los trabajadores estén en la oficina, según un estudio reciente de la Society for Human Resource Management (Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos), al que tuvo acceso BBC Work Life.

Una encuesta de junio del órgano colegial de los gestores de Reino Unido, Chartered Management Institute (CMI), mostró que aproximadamente la mitad de gerentes esperaba que el personal estuviera en la oficina al menos dos o tres días a la semana.

En Suecia, la compañía de datos Winning Temp, con clientes en 25 países, dice que está notando signos de presión para volver a la oficina, particularmente en mercados donde hay altos niveles de vacunación.

“Veo que muchas empresas están forzando (el regreso)”, dice el fundador y director ejecutivo Pierre Lindmark. “Empiezan a decir, ‘OK, te pusiste la segunda vacuna, tienes que estar en la oficina'”.

Todo esto está alimentando debates sobre por qué los jefes están rechazando la metodología del empleo remoto más rápido de lo que muchos expertos predijeron, qué significa esto para el futuro del trabajo a distancia y cómo afectará a los empleados que se aferran a sus rutinas de trabajo durante la pandemia.

Una necesidad de control

Aunque el trabajo desde casa durante el covid-19 demostró que los empleados pudieron ser productivos, los expertos en recursos humanos señalan que muchos jefes experimentaron una pérdida de control en comparación con los tiempos previos a la pandemia. Y ahora quieren recuperarlo.

Dos mujeres se comunican por videollamada.

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

“Si estás con la gente, sientes que puedes tener el control”, opina Lindmark. “No juzgas a las personas simplemente por observarlas en cámara, estás juzgandolos viendo la productividad, lo que está pasando (en la oficina)”.

Ahora que en muchos países las cuarentenas terminaron y las tasas de vacunación son altas, Lindmark señala que los jefes están tomando una decisión más “emocional” para que todos vuelvan a la oficina.

Pero advierte que esto sucede sin que ellos observen de cerca el desempeño individual o el de toda la empresa durante el tiempo remoto, o sin tener una estrategia sobre cómo esto afectará a los empleados.

“Manejar un equipo remoto es más difícil. Exige nuevas habilidades. Mucha gente se metió en esto sin estar preparada”, añade Maya Middlemiss, autora y especialista en el trabajo en remoto, con sede en Valencia, España.

“Por lo tanto, no es sorprendente que estemos teniendo una reacción violenta y las personas que no se adaptan bien a ese manejo de grupo prefieran tener a todos de regreso (al sitio de trabajo)”, opina.

James Rogers

FUENTE DE LA IMAGEN – CORTESÍA JAMES ROGERS

“Para nosotros, como empresa, la oficina va primero. Creo que podemos ser mejores cuando trabajamos en la oficina a tiempo completo”, opina James Rogers.

Otros, como el bloguero de negocios y medios de comunicación Ed Zitron, creen que muchos jefes, sobre todo en cargos intermedios, están ansiosos por recuperar un sentido de estatus.

Según él, algunos ya no tienen la oportunidad de parecer importantes como cuando iban “de una reunión a otra” y monitorean lo que sus equipos estaban haciendo.

“Si bien esto puede pasar también en Zoom y Slack, se vuelve significativamente más evidente quién realmente hizo el trabajo, porque se puede evaluar digitalmente de dónde proviene”, escribió en un boletín de junio.

Como era de esperar, los propios jefes no comparten esa perspectiva.

Aquellos que defienden el trabajo en la oficina, como James Rodgers, reconocen que tener “más visibilidad” es una parte central de su mantra pro-oficina.

“No es para que puedas micro gestionarlos o ‘vigilarlos’, sino para que puedas entender dónde podrían necesitar más apoyo”, argumenta.

“Es más fácil entender si un miembro del equipo podría estar teniendo problemas con una tarea cuando está sentado frente a ti. No tienes esa visibilidad cuando están sentados a 30 o 40 kilómetros de ti en su propia casa”, agrega.

Aparte de la visibilidad, estos mismos jefes también destacan que las mejores posibilidades sociales y creativas de los empleados están en la oficina.

Por ejemplo, las charlas para romper el hielo en la cocina, la presentación en persona de nuevos empleados, tomar algo después del trabajo para afianzar equipos y que surjan ideas espontáneas.

“Hicimos nuestro mejor esfuerzo durante las cuarentenas para intentar ser lo más creativos y (tener intercambios) fluidos en la medida de lo posible, pero es bastante difícil cuando tienes que programar una llamada para cada cosa”, advierte Daniel Bailey, de 34 años, que es director ejecutivo de una empresa de investigación de calzado con sede en Londres.

“Trabajar de forma remota tiene grandes beneficios, (pero) no creo que sea mejor que estar juntos en un lugar para el proceso creativo”, opina.

Una mujer conectada a una computadora.

  • FUENTE DE LA IMAGEN –  GETTY IMAGES
  • Kerri Sibson, directora de la compañía de desarrollo detrás del nuevo Design District londinense (la nueva “meca” del diseño de Londres), dice que algunos jefes están priorizando el regreso a la oficina para que su personal pueda organizar y asistir a eventos presenciales nuevamente, o relacionarse con otros profesionales de la industria de la misma área.

“Las nuevas empresas necesitan encontrar oportunidades de crecimiento que a menudo provienen de estos encuentros fortuitos”, explica.

¿Igualdad?

Los jefes que defienden el trabajo presencial en la oficina suelen insistir en que las empresas pueden y deben trabajar para garantizar que “haya igualdad de experiencias y oportunidades para el equipo, tanto si están en la oficina como si no”.

Pero una reciente encuesta de la Society for Human Resource Management (SHRM, Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos) reveló que alrededor de dos tercios de los gerentes con personal en remoto creen que ese tipo de trabajo a tiempo completo es perjudicial para los objetivos profesionales de los empleados.

Pierre Lindmark

FUENTE DE LA IMAGEN –  CORTESÍA PIERRE LINDMARK

“Veo que muchas empresas están forzando (el regreso)”, dice el fundador y director ejecutivo Pierre Lindmark.

Mientras que una cantidad similar considera que los empleados remotos son más fáciles de reemplazar que los trabajadores que acuden al lugar de trabajo.

“El refrán ‘ojos que no ven, corazón que no siente’ explica perfectamente por qué existe este sentimiento entre los gerentes y muestra cuán profundamente arraigada está la idea del trabajo cara a cara en nuestra cultura”, argumenta Johnny C. Taylor, presidente y director general de la organización.

Otra investigación sugiere que algunos gerentes tienen dificultades para confiar en los empleados que trabajan desde casa.

Los resultados de una encuesta a 200 ejecutivos de EE.UU. en agosto pasado mostraron que ellos no tenían plena fe en que un tercio de su personal utilizará correctamente las tecnologías de colaboración necesarias para que el trabajo en remoto resulte exitoso.

Anteriormente, otra investigación de Harvard Business Review sobre la pandemia reveló que un 41% de los gerentes se mostraba escéptico de que los trabajadores en remoto siguieran motivados a largo plazo.

Middlemiss advierte que existe un “riesgo real” de que este tipo de actitudes hacia los empleados que optan por el teletrabajo amplifiquen los prejuicios preexistentes, como los relacionados con la raza, la clase, la discapacidad y el género.

Una mujer conversa con un hombre

FUENTE DE LA IMAGEN – GETTY IMAGES

Incluso antes del covid-19, las mujeres eran más propensas a solicitar trabajo flexible debido a responsabilidades de cuidado, señala, y por lo tanto es probable que se vean afectadas de manera desproporcionada si las empresas priorizan la retención y promoción del personal de oficina.

Retener el talento

Expertos en empleo predicen que, a pesar de la resistencia al trabajo en remoto, es posible que los jefes tengan que tomarlo como una opción permanente ya que las empresas buscan retener y contratar trabajadores.

“La pandemia demostró que los empleados pueden trabajar con éxito desde casa y quieren mantener esta flexibilidad”, afirma Taylor.

“Los beneficios como el teletrabajo y los horarios flexibles son fundamentales para atraer y retener talentos de primer nivel y los empleadores lo saben”, añade.

“Si puedes trabajar de forma remota para alguien, en realidad puedes teletrabajar para cualquier otra persona, incluidos posibles empleadores que no estén en tu área”, agrega Middlemiss.

“Por lo tanto, si sabes que así es como quieres vivir y trabajar, es importante que sepas que podría haber muchas más oportunidades frente a ti”, destaca.

Existe una evidencia abrumadora de un aumento en el cambio de trabajo a medida que los trabajadores emergen de la pandemia con una perspectiva más clara sobre lo que quieren de sus rutinas laborales y domésticas en el futuro.

En EE.UU., una nueva encuesta de PwC muestra que casi dos tercios de los trabajadores están buscando un nuevo puesto, mientras que las cifras del portal de empleo líder en Reino Unido, Totaljobs, sugieren que más de las tres cuartas partes de los británicos están en búsqueda activa.

Los jefes que defienden el trabajo a distancia dicen que su enfoque está teniendo un impacto positivo en la contratación.

“Hemos tenido desarrolladores que quieren trabajar para nosotros desde Francia, Reino Unido, Bélgica. Y eso se debe a que contamos con esta flexibilidad”, explica Olga Beck-Friis, cofundadora de una plataforma digital de asesoramiento legal con sede en Estocolmo.

“Actualmente no tenemos planes de adoptar una política de regreso a la oficina de tiempo completo”, dice.

Olga Beck-Friis

FUENTE DE LA IMAGEN – POCKETLAW

Olga Beck-Friis, cofundadora de una plataforma de asesoramiento legal digital con sede en Estocolmo, dice que planea mantener el trabajo remoto en su empresa.

Mientras tanto, Lindmark de Winning Temp cree que algunos de los gerentes que eligen regresar al trabajo presencial de manera completa pueden terminar reevaluando sus decisiones.

Según él, el cambio desde el trabajo a distancia podría tener un impacto en los niveles de productividad y rentabilidad.

“Si las personas han trabajado en casa durante mucho tiempo y realmente lo disfrutan, al volver a la oficina sienten que están controladas… están perdiendo autonomía”, asegura.

En cambio, sugiere que los jefes observen más de cerca la producción individual y del equipo y cómo se sienten para ayudar a crear modelos híbridos.

“Un programa de trabajo flexible… tiene que funcionar mutuamente para los empleados, los empleadores y las organizaciones”, coincide Taylor de la Society for Human Resource Management. “No existe una solución única para todos. Y esa es la clave”, analiza.

Desde Londres, el gerente a favor de que la gente vuelva a la oficina, Rogers, sigue confiando en que otras empresas adoptarán su forma de pensar.

“Creo que habrá una gran cantidad de empresas que subestiman el poder de tener a los empleados juntos en un espacio y que cambiarán su postura inicial sobre el trabajo en remoto en el futuro”, opina.

“Nosotros descubrimos que la mayoría de nuestro personal estaba emocionado de estar todos juntos en la oficina”, concluye.

Imagen de la portada: Gentileza de BBC New Mundo

FUENTE: BBC New Mundo – Por Maddy Savage – Sociedad/Empleo remoto/Vida-trabajo/Visualización/Equipo de trabajo/Controversias.

La Pandemia y los recuerdos de la Argentina

Memoria-olvido

En las incesantes conversaciones que mantenemos para combatir los embates del tedio que causa el prolongado encierro anti pandémico, mi hijo Oliverio tensa las cuerdas de su excepcional memoria, como si fuera un Yupanqui puntuando su guitarra, y hace surgir temas que sobrevuelan los obvios de la pandemia; por momentos, atentos y habiendo arrinconado triunfalmente al tedio, sus evocaciones nos hacen sentir en esos momentos privilegiados que no pasa nada y que todo es normal, hay un pasado, hay una historia que vale la pena recuperar. 

Los temas que brotan en cada ocasión remiten a viejas cuestiones inherentes a la vida y a la historia de este país cuyo pasado y sus enigmas nos siguen apasionando. 

Eso dura lo que dura la conversación, es normal, los días son largos, no hay muchas decisiones que haya que tomar pero algo queda y darle cuerpo tiene sentido, después de todo, mientras no estamos afectados, el futuro tampoco lo está y esto va a pasar y lo recordaremos, acaso surja un Daniel Defoe que lo describa y lo eternice.

En una de ésas y como desafiando a mi memoria me interroga sobre algo que supone que puedo, o debo, recordar: la delantera del equipo de Independiente de su época de mayor brillo. Me esfuerzo y lo saco, Sastre, Erico, de la Mata y por ahí Zorrilla. Se destaca la figura de Erico, su elegancia, su discreción, sus virtudes, comparables, en otro plano, con lo que pasaba en el país en plena “década infame” y en eso nos detenemos, hay más junto a Erico y no sólo en el deporte: estaba lleno de excepcionalidades en los años 30: Borges era Borges y lo acompañaban otros escritores no menos sólidos, Arlt, la revista Sur y la infatigable Victoria Ocampo y qué decir de Gardel y junto a él del tango que cubría el imaginario nacional y más allá, de Spilimbergo y Berni y la secuela de inolvidables pintores y escultores, de las investigaciones de Houssay, del rigor de Amado Alonso y de la audacia de Ángel Rosenblat, del ingenio de los Discépolo, de Nini Marshall y la cohorte de humoristas que alegraban la existencia, de los hermanos Finochietto, del sainete que movía multitudes, hasta del mitológico y adorado Justo Suárez y de Luis Ángel Firpo, en todos los órdenes de la vida un esplendor de talento e imaginación, héroes individuales de un momento que probablemente no tenga igual, enceguecedora luz pese a lo sombrío de la vida política, el auge de la pobreza y las grandes migraciones del campo a las ciudades y el oscuro nacimiento de las villas.

En ese contraste, del que un ejemplo son las actuaciones más que estridentes de un Liborio Justo, ese díscolo hijo del presidente de la entrega, que enfrenta al parlamento con una espectacularidad inesperada, un hijo de la oligarquía antinacional que aterra a su familia, nuestra conversación cambia de rumbo: esas contradicciones son muy difíciles de entender pero, en todo caso, ambos lados de la contradicción están vinculados con la central cuestión de la identidad nacional: el esplendor de esos “héroes” como manifestaciones de una afirmación, las ominosas situaciones sociales como la imposibilidad de esa misma sociedad de ser.

Hablamos de la afirmación: se diría que está en una fe y en el orden de un deseo complejo, heredado de las utopías sarmientinas y alterado por los resultados de una inmigración ansiosa de comprender en dónde está, por qué está en este lugar tan alejado de su origen. }

La imposibilidad engendra la potente idea del nacionalismo, tan confundido en tantos aspectos, y, posteriormente, explica el peronismo y su duradera implantación. 

Como se ve, del inocente juego de la memoria, de Arsenio Erico y sus inolvidables gambetas, llegamos a un punto nodal, a una cuestión que nos sigue percutiendo en el pensamiento y que tiene todo el aspecto de estar hoy en crisis, con pandemia o sin ella, privatización, tecnologización, padecimiento cultural, despersonalización, pérdida de soberanía frente a tentativa de reconstrucción, autonomía, lenguaje propio, recursos legítimos, mayor distribución. 

O sea ¿de qué hablamos cuando hablamos? ¿Hablamos en la actualidad, de un expresivo 48% frente a un incomprensible 40%?

Pero no es sólo eso: la conversación llega, como desprendiéndose fatalmente de los términos que hemos apuntado, a un punto de sorpresa en mi hijo y respecto del cual mi respuesta es apenas un borrador: se pregunta por qué los descendientes de los muchos, muchísimos, que proceden de variados lugares del mundo, parecen haber borrado totalmente todo rasgo de su origen, no se les nota lo que queda de lo gallego ni de lo calabrés ni de lo judío ni de lo ucraniano ni de lo polaco, lo que no quiere decir que haya desaparecido toda presencia de todas esas etnias en esta ya compleja sociedad; al contrario, hay “Centro Gallego”, hay “Hospital Italiano”, hay “Daia”, hay “Club Sirio-Libanés”, hay “Centro Armenio”, pero ninguno de ellos es un reducto del origen, casi todos son empresas abiertas a tutti quanti, no se habla italiano en el Italiano ni alemán en el Alemán y así siguiendo. 

Pero no se trata de eso, son vibrantes recuerdos de un momento de anclaje pero lo que observamos, si es que eso tiene un sentido, es que no hay restos en los seres que ya se han fundido y confundido con esta sociedad.

Trato de explicarlo. 

Somos, la mayoría, la primera o la segunda generación y hasta la tercera de los que fueron llegando a estas tierras: los de la primera, con esfuerzo, recuerdan y evocan a sus progenitores, más abuelos que padres, yo mis padres y mis abuelos; algunos, incluso, viajan para ver de dónde salieron sus padres o abuelos con la esperanza de determinar por qué lo hicieron y por qué a este lugar; muchos, también, evocan la gesta de la llegada y de la integración, hay una literatura nostálgica y reverencial sobre los que primero pisaron este suelo. 

En los de la segunda el origen es un eco lejano, casi inaudible, el aquí y el ahora predomina, la memoria se detiene. Pero, en todos los casos, no hay rastros en el lenguaje ¿Se ha perdido el linaje, ha desaparecido el interés por recuperarlo? ¿O no hay nada de qué jactarse?

Podría decirse que la fusión ha sido en ciertos casos tan completa que herederos de los inmigrantes han asumido el olvido con tanta naturalidad que no se distingue en ellos nada del origen: ¿se recuerda lo italiano en los Frondizi, se convoca a lo sirio en los Menem, se recuerda lo español en los varios Fernández, todos primeros actores en este complicado devenir que es la vida política y cultural del país?

Por otro lado, según cierta manera de ver, es como si se hubiera realizado el sueño de conformar una nueva etnia, un objetivo que acaso se plantearon Alberdi, Sarmiento, con sus grandes decepciones, y los constituyentes de 1853. 

Eso no quiere decir que todo transcurra como miel sobre hojuelas: cuando el atentado a la AMIA se hablaba de judíos en exclusiva, no de argentinos que podían ser judíos o lo que fuere y también se sospechaba que Menem protegía a sirios sospechosos de ser los autores y ni qué decir recordar que Kicillof era nieto de un rabino. 

Ése es otro capítulo, no me voy a internar en él, lo que para culminar esta nota quiero decir es que quizás el momento del olvido de los vástagos de la inmigración comienza el día en que sus antecesores miran, como lo hizo Martín Fierro, las “últimas poblaciones” y tienen fuertes razones para no querer evocarlas, la miseria, las persecuciones, los sufrimientos, la falta de porvenir, el hambre, arrasan con la nostalgia y borran los sueños, se abre un presente incierto pero infinito que se hace futuro y la memoria se puebla de otras impresiones, raras, difíciles pero muy diferentes a las abandonadas y nada cuesta disiparlas. 

¿Evocarán los gallegos con morriña y llanto la sequedad de sus campos, los judíos los pogromos, los italianos el terror, los chinos la explotación? 

Y eso, los riesgos del ser, eso es lo olvidable y se transmite y se encarna, el lenguaje lo muestra, quizás lo padezca y sea una pérdida, pero quién sabe. 

FUENTE: Página 12 – Sociedad – República Argentina – Por Noé Jitrik

América Latina y el Caribe.

El inquietante dato de Unicef sobre la mala alimentación de los niños tras la pandemia

“Durante este año y medio de pandemia, ha sido mucho más difícil para las familias comer sano. Madres y padres perdieron sus ingresos y los precios de los alimentos subieron”, dijo Jean Gough, directora de Unicef para América Latina y el Caribe.

Tres de cada diez niños y adolescentes viven con sobrepeso en América Latina y el Caribe, en medio de una crisis generada por la pandemia de coronavirus, que amenaza con empeorar la alimentación de los menores, advirtió hoy el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

“En los últimos años, cada vez más niños, niñas y adolescentes tienen sobrepeso en América Latina y el Caribe”, señaló Unicef en un comunicado, reproducido por la agencia de noticias AFP.

“Actualmente, se estima que al menos tres de cada diez niños” entre los 5 y 19 años “viven con sobrepeso en la región”, agregó Unicef, con sede en Panamá para América Latina y el Caribe.

Según esta agencia de las Naciones Unidas, las causas de la obesidad infantil se producen por la falta de actividad física y el consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas, que son de fácil acceso, bajo costo y alta promoción en medios masivos de comunicación.

Unicef también advierte que durante la pandemia se ha intensificado el problema con el acceso limitado a una alimentación saludable y una menor capacidad adquisitiva, agregó AFP.

“Durante este año y medio de pandemia, ha sido mucho más difícil para las familias comer sano. Madres y padres perdieron sus ingresos y los precios de los alimentos subieron”, dijo Jean Gough, directora de Unicef para América Latina y el Caribe.

“Además, con el cierre de las escuelas, muchos niños y niñas dejaron de recibir alimentación escolar y se limitaron las opciones y espacios para realizar actividad física. Antes de la Covid-19 prevenir la obesidad era imprescindible y ahora es más urgente que nunca”, agregó Gough.

Unicef instó a los países de la región a fortalecer e implementar leyes y marcos normativos para garantizar la calidad de la alimentación en los hogares y escuelas.

También pidió incentivar la recuperación de los programas de alimentación escolar, el acceso a alimentos más saludables para las familias y promover más espacios e iniciativas para la actividad física.

“El contexto de la Covid-19 representa una ventana de oportunidad para prevenir el sobrepeso desde la primera infancia y para toda la vida. Hoy en día es posible que cada niño y niña en América Latina y el Caribe crezca con alimentos saludables, pero solo si unimos nuestras fuerzas”, indicó Gough.

Imagen de portada: Gentileza de mdz Sociedad

FUENTE: mdz – Sociedad/Niños/Sobrepeso/Pandemia/Unicef

El gremio de ángeles de la guarda se declara en huelga indefinida y estos son los motivos.

El sindicato de Ángeles de la Guarda, ante la creciente demanda por parte de los seres terrenales en los últimos meses, se ha reunido de urgencia con los diversos agentes sociales para reivindicar más medios y evitar así el colapso vivido durante las últimas semanas.

Según nos comentan los máximos representantes del colectivo divino, Serafín y Mª Espíritu, más conocida como Pitu, si no se llega a un acuerdo en las próximas 24 horas, se verán obligados a convocar una huelga general, la primera de la historia de la Humanidad con efectos claramente desfavorables para la seguridad del aura de los protegidos.

“Los recortes y la falta de medios mágicos, hacen que  nuestro sistema de cobertura espiritual a nuestros salvaguardados, pierda calidad y en estos tiempos es lo que menos  necesitamos” Dice Pitu, visiblemente preocupada y rodeada de periodistas venidos de todo el mundo.

Las consecuencias de una huelga general de ángeles de la guarda, puede tener secuelas muy graves para dichos protegidos, por lo que durante ese tiempo, se ruega prestar especial atención a los golpes en la cabeza.

Sugieren también, no practicar deportes ni actividades de riesgo, masticar bien los trozos de carne, poner atención al cruzar las calles y los días de viento eviten salir de casa sin casco.

Pintura de Amy Judd

A nivel emocional, la OME (Organización Mundial Espiritual), está redactando un protocolo de actuación para paliar los efectos del presunto parón de actividad de los trabajadores celestiales; se evitará dar cobertura a noticias dramáticas, también se contempla la idea de bajar al mínimo el sensor de empatía universal, y se desprogramará eventualmente, la parte del cerebro que conecta con las emociones más primarias.

“No queremos dinero, ya sabéis que en el paraíso nos sirve de poco. Queremos refuerzos,  y queremos que el mundo mejore, que cambie y vaya hacia la luz, que los protegidos se quieran y se cuiden más los unos a los otros, para así facilitarnos el trabajo. Luchamos, sobre todo, por una protección celestial pública, gratuita, de calidad y universal” apuntaba Querubín, el más joven del colectivo espectral, mientras elevaba sus alas y ascendía esperanzado hacia el infinito cielo”

FUENTE: CULTURA INQUIETA -Por Silvia García

Variante delta: por qué su propagación rompe las esperanzas de conseguir la inmunidad de grupo.

El autor sostiene que es poco probable que se materialice la inmunidad de rebaño debido a las herramientas que tenemos para luchar contra la propagación del virus.

Cualquier idea de que la covid-19 iba a durar solo unos meses estaba muy fuera de lugar en 2020.

Especialmente después de que se reconociera que el virus SARS-CoV-2 se propaga en gran medida por el aire.

Todos los indicios apuntaban a que provocaría repuntes de la infección en oleadas, como ya sucedió en la epidemia de gripe de 1918.

Además, muy pocos científicos predijeron que veríamos el tipo de mutaciones que hemos visto en un período de tiempo tan corto.

Esto ha hecho que el virus se vuelva más transmisible y con mayor capacidad para evadir la respuesta inmunitaria.

La evolución del virus ha sido tan rápida que la variante delta, que actualmente domina el mundo, es al menos dos veces más transmisible que el virus original.

Esto significa que la inmunidad de rebaño es un tema fuera de la mesa.

FOTO: GETTY IMAGES

Deberíamos comenzar a evitar el uso de ese término en el contexto del SARS-CoV-2, porque no se materializa, o es poco probable que se materialice, durante nuestras vidas.

Cuando los políticos y otros grupos hablan de la inmunidad colectiva, desafortunadamente, tienen la idea errónea de que las herramientas actuales que tenemos son adecuadas para eliminar el virus.

Pero no es así.

Por eso deberíamos estar hablando de cómo vivir con el virus.

El tremendo éxito que se ha materializado con las vacunas contra la covid-19 nos permite hacerlo, sin llegar realmente al umbral de inmunidad de rebaño.

Promocionar el concepto de inmunidad de rebaño crea la idea errónea de que realmente vamos a llegar a una etapa en la que erradicaremos el virus.

FOTO: GETTY IMAGES

Es poco probable que eso suceda.

Seguirá circulando.

Y hay una serie de peligros en seguir haciendo que la gente crea que es posible.

En primer lugar, podría afectar a la confianza que se tiene en las vacunas.

Incluso aunque Sudáfrica llegue a su objetivo de vacunar al 67% de la población, según lo establecido por el Departamento de Salud, todavía sufrirá brotes de covid-19.

El resultado será que la gente comenzará a dudar de los beneficios de vacunarse.

Además, para la variante delta, ahora dominante, la inmunidad contra la infección (no solo la enfermedad de covid-19) debería estar más cerca del 84% para que se alcance el umbral de “inmunidad colectiva”.

FOTO: GETTY IMAGES

En segundo lugar, no hacer frente a la realidad de que no se puede lograr la inmunidad colectiva significará que países como Sudáfrica seguirán creyendo que las actuales restricciones los llevarán allí.

Eso pondrá en peligro la vida de las personas en múltiples frentes, incluida la educación.

¿Qué es la inmunidad de rebaño?

La inmunidad colectiva se da cuando alguien infectado por el virus, en promedio, no infecta a otra persona.

De modo que se llega a un estado en el que la inmunidad de la población contra la infección por el virus es tal que hay muy pocas personas para que se produzca una transmisión continua a otros.

Esto se debe a que han desarrollado inmunidad contra la infección, o al menos han desarrollado inmunidad en la medida en que, incluso si estuvieran infectados, podrían eliminar el virus muy rápidamente y no podrían transmitirlo a otras personas.

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Entonces, la inmunidad colectiva significa esencialmente que ha provocado una interrupción absoluta en la cadena de transmisión del virus en la población en ausencia de otras intervenciones que también podrían interrumpir la transmisión del virus, como el uso de máscaras faciales.

Pero algunos cambios han forzado a su vez un cambio en nuestra forma de pensar sobre la inmunidad colectiva.

Ahora se ve mucho más como una aspiración que como un objetivo real.

¿Qué ha cambiado?

En primer lugar, la evolución del virus y las mutaciones que se han producido.

Un conjunto de mutaciones hizo que el virus fuera mucho más transmisible o infeccioso.

La variante delta es solo un ejemplo.

FOTO: GETTY IMAGES

Inicialmente pensamos que la tasa de reproducción del SARS-CoV-2 estaba entre 2,5 y 4.

En otras palabras, en una población completamente susceptible, cada persona infectada en promedio infectaría entre dos y media y cuatro personas más.

Pero la variante delta es al menos dos veces más transmisible.

Eso significa que la tasa de reproducción de esa variante probablemente esté más cerca de 6 que de 3.

El segundo cambio es que el virus ha demostrado tener la capacidad de tener mutaciones que lo hacen resistente a la actividad neutralizante de anticuerpos inducida tanto por una infección pasada como por la mayoría de las vacunas actuales contra la covid.

El tercer gran problema se centra en la durabilidad de la protección.

Nuestras respuestas duran al menos de seis a nueve meses en este momento.

Pero eso no significa que nos protegerán contra la infección de variantes que están evolucionando, incluso si tales respuestas ayudan a atenuar el curso clínico de la infección que conduce a una covid menos grave.

El cuarto problema que conspira en contra de que podamos alcanzar un umbral de inmunidad colectiva a corto plazo es la distribución desigual de la vacuna en todo el mundo, la lenta aceptación y el lento lanzamiento. Desafortunadamente, esto proporciona un terreno fértil para la evolución continua del virus.

Ningún país va a mantener cerradas sus fronteras de forma perpetua.

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Esto significa que toda la población mundial necesita alcanzar el mismo tipo de umbral aproximadamente al mismo tiempo.

Por el momento, solo el 1% de la población de los países de bajos ingresos ha sido vacunada.

En total solo el 27% de la población mundial.

Con la variante delta, necesitaríamos acercarnos al 84% de la población mundial protegida contra la infección (en ausencia de intervenciones no farmacológicas) tan pronto como sea posible.

Próximos pasos

La única solución sostenible es aprender a convivir con el virus.

Esto requerirá asegurarnos de que la mayoría de las personas, especialmente los adultos, y en particular los que tienen un mayor riesgo de desarrollar covid-19 grave y morir, se vacunen lo más rápido posible.

En mi opinión, esto podría lograrse en Sudáfrica con solo el 20 millones de personas vacunadas, la mitad del objetivo de 40 millones establecido por el gobierno.

Pero los 20 millones tendrían que incluir al 90% de las personas mayores de 60 años y al 90% de las personas mayores de 35 que tienen comorbilidades.

FOTO: GETTY IMAGES

Si Sudáfrica logra este hito, podría volver a un estilo de vida relativamente normal incluso aunque el virus continúe circulando y causando brotes ocasionales.

También aseguraría un umbral que garantizara que los sistemas de salud no se verían abrumados y que la gente no moriría en masa.

Simplemente tendremos que sentirnos cómodos con la idea de que el SARS-CoV-2 será como uno de los muchos otros virus que circulan y que causan enfermedades respiratorias todos los días.

Por lo general, infecciones leves y, con menos frecuencia, una enfermedad grave.

Desafortunadamente, la gente continuará muriendo de covid-19, pero ciertamente no en la magnitud que hemos visto en los últimos 18 meses.

Un avance importante sería que el covid-19 no fuera más severo que lo que se ve en cada temporada de influenza (y que provoca de 10.000 a 11.000 muertes) en Sudáfrica.

FOTO: GETTY IMAGES

El ejemplo de Reino Unido

Deberíamos dirigirnos hacia la experiencia de Reino Unido.

Volver a un estilo de vida relativamente normal, siempre que tengamos una cantidad adecuada de personas vacunadas y, en particular, que lo estén las personas con mayor riesgo de desarrollar covid de grave.

Reino Unido tiene actualmente cerca del 85% de los adultos vacunados con al menos una dosis de la vacuna.

Como resultado, pueden eliminar casi todas las restricciones.

El país está experimentando un aumento en el número de casos de la variante Delta.

Pero han visto cambios muy nominales en lo que respecta a la hospitalización y la muerte.

La gran mayoría de las personas (97%) que aún terminan siendo hospitalizadas y muriendo de covid-19 en Reino Unido, son las que decidieron no vacunarse.

FUENTE: Mdz Redacción – *Shabir A. Madhi es decano de la facultad de Ciencias de la Salud y profesor de vacunación en la Universidad de Witwatersrand, Sudáfrica. Además es director de la Unidad de Investigación de Análisis de Vacunas y Enfermedades Infecciosas del SAMRC, Universidad de Witwatersrand.

COVID-19, oportunidad para razonar sobre la importancia de la biodiversidad.

«El confinamiento muestra cómo responde la biodiversidad cuando no hay tránsito de gente». Esta es una oportunidad para razonar sobre su importancia.

El distanciamiento social provocado por la COVID-19 ha ocasionado mejoría en el ambiente y ha generado conciencia sobre la necesidad de aprovechar la naturaleza de manera sustentable y compartirla con las más de dos millones de especies que viven en el planeta, afirmó Alejandra Alvarado Zink. 

Él es responsable de Educación y comunicación ambiental, en la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC). Hay que preservar la biodiversidad.

En el marco del Día Internacional de la Diversidad Biológica, que se conmemora el 22 de mayo, consideró que las condiciones de aislamiento también deben propiciar una reflexión profunda sobre lo estresante que resulta para diversas especies de aves, peces y mamíferos estar encerrados.

COVID-19 biodiversidad animales

Foto: Cortesía de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP)

Debemos razonar la situación actual y tener mayor respeto hacia cualquier especie. Ya que, en los territorios que ahora habitamos, antes existieron ecosistemas que se transformaron para que viviéramos de acuerdo con nuestras necesidades.

“Hubo bosques o selvas tropicales que fueron arrasados para dar lugar a campos agrícolas o para ganado”, dijo.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la pérdida de la diversidad podría incrementar los casos de zoonosis (enfermedades transmitidas de los animales a los humanos), pero sí se conservan, podrían ser una herramienta en la lucha contra pandemias como las causadas por los coronavirus, precisó.

Biodiversidad es la riqueza de plantas, animales, microorganismos y ecosistemas.

Foto: Cortesía de la CONANP

La ONU indica que los recursos biológicos son los pilares que sustentan las civilizaciones:

  • Los peces proporcionan el 20% de las proteínas animales a unos 3 mil millones de personas.
  • Más del 80% de la dieta humana está compuesta por plantas.
  • Aproximadamente el 80% de las personas que viven en zonas rurales de países en desarrollo dependen de medicamentos tradicionales basados en plantas.

Mejoramiento del entorno Alvarado Zink señaló que debido al confinamiento, en el mundo se ha registrado mejoría en el ambiente; aunque ha sido relativamente poco tiempo, se ha reducido la contaminación en varias ciudades, y se ha documentado en fotos y videos que distintas especies llegan o regresan a lugares que estaban invadidos por personas.

venado ciervo UNAM

Foto: Cortesía de la CONANP

“Antes era difícil observar ballenas cerca de las costas de Acapulco o escuchar a los pájaros en nuestras casas por el ruido en las ciudades. En España se pudieron ver cerdos silvestres y cabras en las calles. Asimismo, en China se avistaron venados y en Estados Unidos a pumas», expresó.

«Esto es muestra de cómo responde la biodiversidad cuando no hay tránsito de gente”, agregó.

  • Día de diversidad biológica

Este 2020, la frase del Día Internacional de la Diversidad Biológica es “Nuestras soluciones están en la naturaleza”, un tema amplio que contempla desde la conservación de los ecosistemas hasta la alimentación.

Se pretende mostrar que la gente está interesada en conocer la biodiversidad y contribuir a su conservación. “Es una meta que puede lograrse con conocimiento; ahora las personas tienen más claro cuál es la situación y hacia dónde debemos ir”, consideró.

orquídeas UNAM COVID-19 biodiversidad plantas

Foto: Cortesía de la CONANP

Desde el año 2000 se han hecho esfuerzos para promover el conocimiento, valoración y buen manejo de la naturaleza; además, este 2020 se cumple una década de conmemorar esta efeméride internacional el 22 de mayo, pues antes se celebraba en diciembre.

Gracias a la biodiversidad podemos gozar de los distintos ecosistemas y espectáculos naturales, por ello es necesario reflexionar y aprender a convivir con otros seres vivos, reiteró Alvarado Zink.

FUENTE: National Geographic

Ante el Café…

Qué precisión la de Antoni Martí Monterde, en las páginas de La erosión (Minúscula, 2021), para describir los cafés de Buenos Aires (y algo después, los de Rosario).

Para describirlos y para pensarlos. Hay una característica en la que se detiene de manera especial: las ventanas. La forma en que de por sí definen la relación con el afuera, con la calle, con la propia ciudad.

Monterde distingue en este sentido los cafés de Buenos Aires de los que preponderan en ciudades como Barcelona, que es donde vive, que suelen estar más metidos hacia adentro, o bien recurren a cortinas para efectuar su separación.

Pero los distingue también a partir de las ventanas, de los bares de paredes vidriadas, ya que a ese contacto visual con el exterior, que es pleno, le falta algo: le falta el marco. Las ventanas cumplen, en los cafés, la misma función que los marcos en los cuadros: separa un adentro y un afuera, los separan para la mirada, para el propio contemplador.

La pandemia lo alteró todo. Y en ese todo también, muy marcadamente, la figuración de los espacios interiores y exteriores; por lo pronto, la de las casas y las calles (lo difícil que sigue siendo desactivar esa premisa ideológica fundante: que en la casa está el refugio, que en la calle está el peligro).

Los cafés asumen, en este sentido, especialmente para los habitués, una función de enorme importancia, porque establecen en el afuera una nueva interioridad. Una interioridad que, sin dejar de serlo, algo tiene de lo abierto, y modifica por eso mismo la relación con lo exterior.

Ahora en Buenos Aires los cafés están abiertos, pero solamente en las veredas y no en su parte interior. Así que ahí nos ubicamos: para mirar por la ventana, pero ahora desde afuera hacia adentro.

Un poco como en el “Cafetín de Buenos Aires” de Discépolo, la ñata contra el vidrio. Y un poco como en “Ante la ley” de Kafka: suspendidos en el umbral, ante lo abierto e inaccesible.

FUENTE: Editorial Perfil – Martín Kohan

Invasión en la ciudad de Buenos Aires…

Avistamientos, fetiches y mitos virales en torno al último heredero de los aires porteños.


El cielo no puede esperar: la invasión de caranchos


El freno obligado por la pandemia permitió notar sus graznidos. ¿De dónde salieron esas aves que copan terrazas y antenas?

Dicen que los trajeron para que se coman a las palomas, pero al carancho poco le importa el qué dirán. Solo quiere morfar (Fuente: Francisco Erize | COA Palermo)
Dicen que los trajeron para que se coman a las palomas, pero al carancho poco le importa el qué dirán. Solo quiere morfar (1). Imagen: Francisco Erize | COA Palermo


Carpinchos copando calles internas de barrios privados. Cardúmenes a la vista en Venecia. Pumas en el centro de Santiago de Chile. Peces por el Riachuelo.


Al comienzo de la pandemia se viralizaron muchas fotos de especies ocupando lugares que el humano había dejado de frecuentar por las restricciones y cuarentenas.


Cuando aún se depositaba alguna expectativa sobre la Humanidad –aquel “De ésta vamos a salir mejores”–, esas postales parecían abrir el portal a la esperanza, con la naturaleza proponiendo otro tipo de convivencia. Después comprendimos que, en realidad, el fenómeno se produjo simplemente porque nos ausentamos de espacios y dejamos de ser una amenaza.


En ese embrollo (2), Buenos Aires comenzó a tener su postal. Especialmente en sus cielos: se comenzaron a ver con más frecuencia esas aves desafiantes desde algún punto de apoyo en la altura, o haciéndose anchas al planear, con su metro de ala a ala.

A veces, hasta se las ve arreando palomas en el aire o descarnando algún bicho en una cumbre. En pandemia, los porteños descubrieron al carancho. El pajarraco que todos, al menos una vez en la vida, mencionamos: la frase sobre el “nido de carancho” viene de esa cuna pajosa que construyen para incubar los huevos donde encuentren lugar.


Animales porteños


En CABA (3), los animales se expresan básicamente de tres formas: como mascotas (de perros a hurones, un rubro en el que se podría incluir también los patos de los lagos de Palermo y Parque Centenario, como otra expresión de domesticación), en forma de alimento (el Mercado de Liniers, que en realidad queda en Mataderos, es el símbolo de esto) y como plaga.


En la última de esas categorías se lucen las ratas. Nativas o coladas en barcos, habitan la ciudad antes de que sea ciudad.

Pueden aparecer en albañales y hasta meterse en casas por algún huequito. Por eso son odiadas. Las ratas viven –y viven de la forma que viven– porque así se los exige su biología. Y sobreviven por su impresionante capacidad de reproducción: una pareja puede tener hasta 120 crías por año, mientras que cada una de ellas ya estará en condiciones de replicar el ciclo a partir de sus dos meses de vida.


Es tan expansiva y multitudinaria la presencia de ratas que vuelve imposible establecer con
precisión cuántas hay en Buenos Aires. Pero las estimaciones que hablan de hasta nueve por persona dan como resultado un número tremendo: casi 120 millones de roedores recorriendo la ciudad día y noche, aunque la mayoría de ellos entre las cloacas, en los subsuelos de la civilización.


Con los murciélagos ocurre algo similar. “Ratas con alas” pero ciegas, y con un ruidito 
estremecedor: el pitido que emite su sofisticado radar cuando golpea contra algo sólido es inconfundible y genera temor.

Curiosamente, hay una especie de murciélago protegida por ley en CABA: el tadarida brasiliensis  (o, como se le dice coloquialmente: moloso común), que cumple una función ecológica al alimentarse de insectos. Hace control de plagas, digamos.

El tema es que en Argentina hay al menos 60 especies de estos mamíferos voladores (de las más de 1600 conocidas), y es difícil establecer qué población habita la ciudad. Sabemos que hablamos de millones, pero no si se trata de decenas de millones, de centenas o qué.


En cuanto a las aves en la ciudad, algunas –las de colores o las que tienen mejores cantitos– están en jaulas, vivas pero confinadas a un departamento o balcón; otras, en cambio, son repelidas, detestadas.

A la paloma, Buenos Aires le rompió toda su poesía para convertirla en una variante thrash capaz de alimentarse con basura y beber de aguas servidas. Además, no hace muchos años, la ciudad tuvo una extraña temporada en la que amanecía literalmente cagada por estos bichos.

En CABA, la paloma dejó de ser un ave: pasó a ser un bicho. Y uno que se convirtió en plaga.


La ciudad nido


Más o menos por esos tiempos fue que hizo su primera aparición estelar el carancho, acompañado de un mito que algunos toman como verdad y otros niegan rotundamente: la introducción de ejemplares adicionales para moderar el desenfreno de las palomas.

Comiéndoselas, claro.


Varios aseguran que el carancho en realidad es un habitante porteño de larga data. Es parecido al chimango, pero un poco más grande, de cuello blanco y plumas negras, y sobre todo mejor adaptable a las grandes ciudades.

En el NO (4) ya hablamos de cómo los chimangos fueron colonizando geografías menos pobladas: escapando de las vecinas zonas rurales contaminadas con pesticidas, se arrimaron a localidades balnearias que generaban basura y desperdicio, otro plato del menú carroñero.


Pero el carancho porteño no se conforma con restos y bolsas de consorcio: persigue palomas, pezuña ratas, busca carne viva. Es más grande que el chimango, más fuerte, tiene garras y un pico que le dan más autoridad. Por largos ratos se posa en lugares altos –una terraza, la antena de luz, un cable en la altura, la cruz de una iglesia, el cartel de una esquina poco transitada–, y desde allí mira pacientemente. Busca la presa con su vista privilegiada, o convoca a su pareja con un graznido de largo alcance. Cuando retumba entre los ecos de algún pulmón de edificio, parece el sonido de un águila. Aunque el carancho es de la familia de los halcones.


La visible presencia de esta ave rapaz en Buenos Aires genera debates en distintos foros:  ¿las  estamos viendo porque se multiplicaron, o en realidad comenzamos a prestarles atención cuando tuvimos que bajar unos cambios? ¿Cuántos las descubrieron en este año de pandemia, mirando por la ventana de un departamento alto tras días de confinamiento?


Durante un tiempo hubo, efectivamente, menos barullo (5) ambiente y menos contaminación. Fue cuando las aceras estaban casi vacías y las calles con tránsito restringido, líneas de subte 
resumidas y colectivos solo para los primeros esenciales. ¿Cuánto duró eso? La ciudad prontamente retomó su quilombo (6) urbano, pero los caranchos siguen apareciendo como antes, quizás más, nunca retrocediendo.


Las hipótesis son varias. Lo que no se puede negar es el interés que comenzó a generar este  avistaje cuarentennial.

Esta expansión se refleja en @COAPalermo, la cuenta de Twitter del Club de Observadores de Aves de Palermo.

El logo, la imagen de perfil y también la gran foto de portada son, justamente, de caranchos. Es uno de los espacios en los que se intenta “reivindicar” a esta ave rapaz ante la mala vista: aquella que la ve como una amenaza.

Claro que no se trata de “un pajarito” sino de un aguilón, un primo de los halcones que, de repente, nos vuela cerca. A algunos les interesa. A otros, intimida.


Como sea, muchos usuarios comenzaron a enviar fotos y vídeos, consultas. Y, desde ahí mismo, el COA Palermo responde y hace pedagogía: le permite al común y corriente poder distinguir las aves de la ciudad, conocer algunas de sus conductas. Información que, además, ayuda a saber cómo convivir con estas especies.

Hasta dónde llegar. Y hasta dónde no. Cómo contemplarlas sin temerles. Y, de paso, descubrir más sobre una de las 300 especies de aves que sobrevuelan los cielos porteños.


(1) Morfar – comer

(2) Embrollo – Desordén

(3) CABA – Ciudad Autónoma de Buenos Aires

(4) NO – Noroeste del país.

(5) barullo – ruido o desorden grande

(6) quilombo – lío, barullo, desorden


Fuente: Página 12 Por Juan Ignacio Provéndola

Mi adorable y xenofobo país-Final

Los responsables de la decadencia

Todo lo que puede venir por debajo de la pirámide de responsabilidades tiende a localizarse, a medida que se desciende en ella, en grupos sociales cada vez más amplios hasta implicar a la sociedad en su conjunto. ¿Quién no estuvo inclinado en algún momento a culpar a la sociedad alemana de esa generación en su conjunto, sobre las barbaridades y aberraciones del régimen nazi?

¿Quién por otro lado dudaría del elevado nivel de civilización y refinamiento que se observa en ciertos alemanes que adhirieron a ese régimen; personas que han alcanzado los más altos niveles en las artes, las ciencias y otras virtudes morales? Vemos en este punto la dicotomía entre individuo y sociedad. Los hombres no son individuos aislados ni la sociedad un ente ajeno a ellos, sino que se ligan a través de cadenas invisibles que forman la verdadera urdimbre social.

Dice al respecto el sociólogo alemán Norbert Elias: “…La libertad individual queda sustituida por una autonomía relativa. Su noción de libertad es residual. Es la capacidad de acción que le resta al hombre en su paso por los múltiples pliegues de la coacción. Los hombres no planean los procesos sociales que guían sus vidas, pero deben tratar de desbrozar la opacidad que ellos mismos crean, a su pesar. El intelectual moderno se debate entre la desazón que le produce la cultura de su tiempo y la voluntad sociológica de entender los grandes procesos que gobiernan el destino de los hombres…”

El constitucionalismo alberdiano (1853-1943) y el nacionalismo popular (1943-2021), en sus diferentes versiones, se constituyeron en los axiomas de los dos grandes paradigmas que sucesivamente, se instalaron en dos ciclos largos en los que se dividió nuestra corta historia. La sociedad tiene su propia conciencia, ideología o relato, más allá de la que puedan tener los individuos que la integran. La sociedad no va a producir ningún cambio si primero no cambia “su paradigma”.

Ha resultado difícil entender el comportamiento de las sociedades en la medida que se pone el esfuerzo en interpretarlo como una extensión simple y llana de los comportamientos individuales.

Los arquetipos que se crean en la simbología política producen decisiones sobre el voto diferentes de las decisiones que ese mismo individuo que está votando tomaría en circunstancias en donde no interviene su preferencia política. Es conocido el caso de la encuesta en donde el encuestado tiene respuestas contradictorias en relación a YPF o SHELL, según la pregunta trate de su ideología personal o de su preferencia laboral para su hijo. Defiende a la primera envuelto en la bandera nacional, pero optaría por la segunda como proyección laboral para su hijo. Es evidente que el concepto de “independencia económica”, tomado esto como ejemplo, está empaquetado en una simbología que excede el “interés individual genuino” que es contradictorio con el “interés general simbólico”. El fracaso de las performances sociales sobreviene cuando el interés individual no se alinea con el llamado interés general del “relato” prevaleciente. De donde se deducirá una forma de poner en claro qué es el interés general explicitado en el voto y qué es el bien común. La diferencia entre estos dos conceptos está evidenciando una deficiencia del “gobernante” que, entre otras cosas, tiene la responsabilidad pedagógica de educar o extraer de sus representados su propio interés genuino que es aquel en donde el bien común supera a la suma de los bienes individuales que se deducen de los intereses particulares.

Cuando la sociedad asocia la transformación o el cambio del sistema político con un mejoramiento marcado de la situación económico-social de las mayorías en un período concentrado de tiempo, ese sistema político puede convertirse en nuevo paradigma para esa sociedad, mediando una sucesión de hechos anteriores que muestran la necesidad del cambio y hechos posteriores que vayan haciendo prolongar esa asociación entre cambio y mejora a lo largo del tiempo. Esto es lo que sucedió con el Peronismo a partir de 1946.

El relato histórico siempre eximió al Peronismo y al nacional populismo de la responsabilidad de estos tremendos fracasos y lo vuelve a colocar como la alternativa electoral que asegura la gobernabilidad. Sin embargo, de las dos grandes carencias del actual paradigma –institucionalidad republicana y fallas en el mecanismo de aprendizaje– son responsables todas las parcialidades políticas pero, en mucho mayor medida, los dos grandes partidos políticos: el Peronismo y el Radicalismo.

La herencia regalista española y el nacionalismo económico que se va introduciendo desde fines del siglo XIX, derivó en un equivocado estatismo, contrario al espíritu de nuestra Constitución. Aquellos se constituyeron en el sostén ideológico del Radicalismo que, a su vez fue su aporte sustancial al paradigma nacional y popular. El mayor pragmatismo del Peronismo, más dúctil para entender la sociología del voto, le permitió ajustarse mejor a la dinámica de las conveniencias históricas del capitalismo mundial exitoso, cosa que por su rigidez no consiguió hacer el Radicalismo más encerrado en su dogmatismo tradicional. Menem, en el Peronismo, fue el ejemplo de lo anterior. El kirchnerismo, en cambio, regresionó al Peronismo del 46 lo que lo hizo, en lo que respecta a su ideología económica y a su dogmatismo, más afín con el Radicalismo.

El hecho de que no sea un solo partido el responsable de nuestra decadencia, agrava la confusión en el aprendizaje, por cuanto se establece una suerte de alternancia viciosa entre dos parcialidades que precisamente son las que aportan cada uno lo suyo en el error del paradigma de la decadencia, convirtiéndolo en un error sistemático. El uno, el Peronismo, aportó su inclinación por el corporativismo y el desprecio por las formas republicanas. No obstante, no me atrevería a ratificar que sucede lo mismo en el ADN del gobierno de Alberto Fernandez, en la actualidad. 

Aún más; la coalición gobernante (Cambiemos) que fue derrotada en diciembre del 2019 (radicalismo, macrismo, parte del socialismo y otras fuerzas políticas) también hizo como su bandera el corporativismo y el desprecio por la oposición, en sociedad con los medios hegemónicos dominantes que alentaron en la sociedad; una suerte de “falsa credibilidad” en las políticas de Estado, tan erróneas como perversas que toma Mauricio Macri en su gestión de gobierno.

Ahora bien; asumiendo Alberto Fernandez en diciembre de 2019 se encontró con una grave y caótica situación, tanto en lo económico como en lo social, con aproximadamente un 42% de pobreza y sin ninguna posibilidad de ser asistido por Organismos Internacionales de crédito; ya que el gobierno macrista con la anuencia del voto de los EE.UU., logró que el Fondo Monetario Internacional le otorgara un préstamo, que históricamente es el mayor realizado a un país por más de U$S 50.000 millones de dólares. 

En la jerga popular se puede expresar, que la falta de credibilidad del partido gobernante en la sociedad y el egocentrismo ciego de Macri, el manotazo de ahogado recurrió a un endeudamiento que ya no existía con el FMI, habiendo también realizado con anterioridad por citar un ejemplo, la colocación de bonos argentinos en acreedores nacionales y del exterior, uno de ellos a cien años. La ralentización de la economía, la pérdida de empleos, el aumento de la pobreza y la indigencia, no hacían mella en la coalición gobernante, ya que la deuda contraída con el FMI no se destina ni a sanear la situación económica ni a financiar crecimiento alguno. Solo pretendieron con ello, poder mantener el status quo, en la búsqueda de alcanzar la reelección. 

Intentar analizar la dinámica de este proceso de decadencia que ya lleva casi 80 años. Una verdadera patología sin un diagnóstico compartido y como tal, de pronóstico incierto. En un sistema democrático electivo se hace indispensable que la sociedad perciba sus problemas reales para que el cuerpo social pueda realizar el aprendizaje que implica todo proceso de evolución. 

Pueden identificarse las causas de la decadencia, que desde ya son múltiples. Pero una vez instalada, es decir cuando adquiere condición de estado, las causas difícilmente pueden ser identificadas desde dentro mismo de la sociedad decadente. Sociedad que no ya no posee ni siquiera capacidad de movilización ni de manifestarse políticamente en masa para exigir justicia, ya que está, representada en el máximo nivel por la Corte Suprema de Justicia, se ha visto asociada entre la bruma de la impunidad, alentando la corrupción sistemática que como un carcinoma, genera metástasis en toda los cuadros políticos desde hace ochenta años.

Ya es por todos conocido; que el virus conocido vulgarmente como COVID19, desembarcó en estas tierras en los inicios del 2020; es decir tres meses después que asumiera el gobierno peronista -que en verdad, venció en las elecciones por la masa cautiva de votantes del kirchnerismo-

Hasta inicios de este año, las políticas asociadas a la salud de los argentinos tuvo como partícipes al Gobierno como asimismo a la totalidad de los gobernadores, cualquiera fuera su color político. Pero bastó; que el  actual Gobierno redujera la coparticipación (las partidas que la Nación, remite a cada provincia) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, bastión siempre antiperonista y hoy en manos de Horacio Rodriguez Larreta (PRO-macrismo), para lo que políticamente debía ser el tema de la presencialidad en las escuelas, fuera utilizado por la oposición para mediatizar permanentemente la anti virtualidad de la educación tanto en medios periodísticos como en otros contrarios al Gobierno, dejando que miles de argentinos y argentinas continuarán contagiándose en miles de personas cada día, con una suba de la letalidad como consecuencia de la falta de unidades de terapia intensiva, de insumos, oxígeno, entre otros. El personal sanitario sufre pérdidas humanas y se encuentran ya en el límite de la resistencia al estrés.

Pero en la política, nada interesa cuando se intenta, a pesar de la grave situación cotidiana que se vive en la Argentina, obstaculizar al Gobierno al punto tal que el gobernador de la Ciudad de Buenos Aires, judicializar el Decreto de Necesidad y Urgencia emitido por la Presidencia de la Nación, para obtener la continuidad de la presencialidad en las escuelas.

La expresión “daños conjeturales” acuñada por el presidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, se parece mucho a (y funciona como) otra más célebre: daños colaterales. Ambas apuntan a minimizar, ningunear o banalizar perjuicios graves causados para garantizar un bien superior. En un caso decidir un pleito importante a favor del aliado político. Herir o matar al enemigo, en otro.

La sentencia de la Corte Suprema entró en el pasado en cuestión de semanas. Se recontra concretaron los hechos que los Supremos consideraron no corroborados aunque los tenían delante de las narices. Nada novedoso sucedió durante ese tránsito veloz, solo se verificaron las tendencias, los indicadores conocidos por “todo el mundo”. La cantidad de fallecimientos (en general y de personal docente en particular), de contagios diarios, los niveles de ocupación de camas en terapia intensiva, la saturación del sistema de salud.

Los códigos procesales, sabiamente, indican que los magistrados deben tomar en cuenta “los hechos notorios”, conocidos por toda la comunidad. 

En un asunto de gravedad institucional y humana nada impedía a los jueces a apersonarse, moverse y observar los hechos.

De modo lateral, se desnudó el modo capcioso en que los jueces llenaron las lagunas que deja la Carta Magna. Las disquisiciones sobre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), rara avis parida y mal regulada en la Constitución de 1994. No es provincia como las demás, porque no antecedió al Estado nacional ni tiene facultades preexistentes consagradas por pactos ídem.

La interpretación judicial reescribe el texto legal, todos los días en todos los casos. Transformarlo en tótem, atribuirle claridad y sentido unívoco de los que carece, hurtar el cuerpo a la peculiaridad de la pandemia, condujo a un resultado funesto. Una resolución insensible que coadyuvó a agravar los problemas y postergar medidas ineludibles.

¿Se harán cargo los magistrados de su cuota de responsabilidad, tan imprecisa numéricamente cuan innegable? Desde luego que no. Los jueces se auto exoneran de las consecuencias sociales de sus sentencias. Saludan al Derecho Romano, escriben en latín o en una versión indescifrable del castellano y se lavan las manos ante las secuelas.

¿Responderán ante la opinión pública? ¿Darán explicaciones ante los medios, que son parte esencial del sistema democrático? Jamás. Los Supremos, de ordinario, no participan del Agora ni se someten a entrevistas para defender sus posiciones, justificar sus pronunciamientos, esclarecer a la gente común. La Constitución no les concede esa dispensa, antidemocrática. Hamilton vivió antes de que se inventara la tevé. Alberdi desconocía la radio… La falta de presencia pública es una prerrogativa arcaica, impropia de sociedades del Siglo XXI.

El silencio, la oscuridad, el secretismo, la elusión impositiva describen a aristócratas (oligarcas diría Aristóteles) que hicieron daño y se esconden.

El presidente, los gobernadores, los intendentes sometidos al escrutinio popular, seguidos en vivo por cámaras y micrófonos llevan otra responsabilidad.

Durante estos días atroces, en un rapto de lucidez común, resolvieron acentuar restricciones por nueve días. En el peor momento de la pandemia, como todes reconocen menos Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti, que tal vez se desayunaron el jueves pasado.

La tregua de nueve días: La sentencia cortesana configuraba un estado confederal para responder a los desafíos de la peste. Propiciaba –verbalizando o sottovoce—una anarquía en su conducción. La perspectiva de 24 políticas sanitarias, debilitando al Estado Nacional, reducido al rol de proveedor de vacunas, insumos médicos y ayuda económica a los más carenciados.

El Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta jugó con fuego para quedar como abanderado de la educación y gerente de una ciudad libertaria. Los controles los amago y te los debo. Como vecino, por una vez, este cronista da fe de la existencia de bares y restaurantes atendiendo adentro cuando estaba prohibido. Llegó a ver uno frente a una comisaría, semi colmado y con una policía en la puerta. Policías, guardaparques (o como se llamen) sin barbijo o con la pieza colgando por debajo de la nariz. Nimio número de inspectores frente a los agrupamientos nocturnos. Cervecerías con cincuenta o cien personas ocupando media cuadra.

Toquemos apenas la presencialidad en escuelas, que no es centro en esta nota. Burbujas que estallan, la mitad del piberío (como mucho) con asistencia a clases intermitente.

Escapa al saber de este cronista cómo piensan íntimamente Larreta y su elenco. A título de hipótesis: se ne fregan de ciertos “costos” a cambio de posicionarse como adalid de las clases presenciales. En una sociedad polarizada y segmentada por preferencias políticas, descuenta que conservará la condición de mayoría en la Ciudad. La verborragia del Gobierno, su excesiva focalización en la CABA lo catapultaron como figura nacional.

En estas semanas, Larreta y su gente rondaron el pánico. Lo cuentan, con subterfugios, los medios que le hacen de claqué, los periodistas (pautados o militantes o las dos cosas) que lo endiosan.

Otros gobernadores se mueven de modo similar. Se esmeran en esquivar la toma de decisiones, en esperar que las asuma “Alberto” y que él pague los costos.

Los nueve días de restricciones severas, duras para la población e imprescindibles, son un logro del presidente. Conversó, roscó (con perdón de la palabra), reinstaló un feriado puente anulado semanas atrás.

La oposición es intratable, judicializa todo, juega a indignar y meter ruido. El contra Poder Judicial se alinea con ella. En ese marasmo debe gobernar Fernández. Lo que no dispensa sus errores al comunicar o al gestionar porque tiene que hacerlo en el contexto que le tocó.

Los nueve días son a la vez un alivio y un intervalo breve, que coloca a los mandatarios con Fernández a la cabeza ante el día después, el primero de junio.

Con peste, nada es sencillo: Gobernar siempre es difícil. La complicación se potencia en pandemia. Un vistazo somero sobre las elecciones realizadas en el mundo (salpicón surtido, desde ya) sugiere que los oficialismos tienden a pasarla mal.

La comunicación es una de las facetas de la acción política. Astutos o hasta taimados, varios gobernadores rehúyen el centro de la escena y “dejan” que el presidente transmita las malas nuevas.

El discurso de Fernández en cadena tuvo un rating descomunal, el pueblo quiere saber.“Lamentablemente,tenía razón” arguye el presidente, apuntando al rival político. A los espectadores en general les importan más los anuncios que ese cuadro de situación. Una mirada superficial y expandida sobre el debate público, estimamos, confunde proporciones. 

Aunque las redes sociales creen un espejismo en contrario, las personas politizadas, encolumnadas a favor o en contra del Gobierno, constituyen una minoría. El resto se enfoca en la familia, el barrio, el trabajo. Transita la cotidianeidad. Se concentra en el laburo, la escuela de los pibes, la inflación, la seguridad urbana, algo de esparcimiento.

Los cambios de escenario complican la existencia. Atribula la falta de horizontes, no ya futuros, sino para dentro de contadas semanas. Dos sociólogos clásicos del siglo pasado, Peter L. Berger y Thomas Luckmann, enseñaban que para la gente común, la realidad cotidiana está dada. No se problematiza, reversionamos. Uno se despierta, abre la canilla y espera agua. Sabe qué lo espera cuando sale a la calle, que el super chino está a media cuadra casi siempre abierto, que la tarjeta SUBE sirve para pagar el bondi, cuyo trayecto conoce.

Los cambios de reglas para salir a la calle, los fluctuantes horarios autorizados para circular, los permisos que caducan de improviso y deben renovarse, la inextricable distinción entre servicios esenciales y no esenciales… las alteraciones constantes desorientan, acentuando las preocupaciones. La sensación ciudadana ante la hiper regulación constante puede asemejarse a la de épocas de anomia. Se pierden las referencias, se debe recalcular todo por encima de los duros desafíos de ganarse el pan y de ordenar la vida en familia.

La narrativa oficial centra la mira en la CABA y en Rodríguez Larreta en detrimento de otras 23 provincias y mandatarios. Táctica discutible en un país federal cuya población recela del centralismo porteño.

En materia educativa, con varios días sin escuela por delante y la perspectiva factible de prórroga se hace imprescindible que el discurso oficial trascienda la cuestión sanitaria. Larreta macanea cuando fija clases para fines de diciembre pero se emboca en un sentido: proponer que está pensando en el futuro, que las restricciones son transitorias, apenas una parte de la realidad.

Demasiada confianza: Meses atrás Fernández describía a Larreta como “un amigo”. No resultó así.

En un carril parecido el presidente confió a veces demasiado en consensos genéricos, mesas esporádicas tan amplias como ineficaces, en supuestos aliados que defeccionaron.

La reaparición de Marcelo Tinelli ofrece un ejemplo pequeño e ilustrativo. Replicó con denuncismo berreta, rayano en la extorsión, a una crítica sensata del ministro de Salud bonaerense Daniel Gollán. Anti política al rojo vivo, un alarde de idiosincrasia. Comunicador cutre y exitoso, Tinelli tiene derecho a expresarse y todavía congrega público. Metió la pata el Gobierno cuando le dio una silla en la Mesa Argentina contra el Hambre. Protagonista frívolo, nada serio podía esperarse de él. Se lo embellecía a cambio de una pátina de supuesta popularidad, desmereciendo (sin desearlo pero…) a personalidades valiosas que enaltecen la iniciativa.

Tinelli, podrá decir usted, es una figura menor. Vale. Pero la relación con él no se diferencia conceptualmente de la que mantuvo con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA), hoy punta de lanza de la oposición. Labor a la que se dedica tanto como a la insolidaria remarcación de precios.

La gente y las vacunas: La historia nunca se repite ni siquiera cuando reinan semejanzas y la sensación de déjà vû. La gobernabilidad en el contexto de tragedia cuenta cómo virtud del gobierno y de buena parte de la sociedad civil. La contención ciudadana, la templanza, la falta de violencia política contribuyeron en buena medida. Las minorías intensas y gritonas son minoría. Perdieron la batalla anti vacuna, que emprendieron con armas viles que incluyeron la criminalización.

En mayo-junio van llegando y llegarán millones de vacunas. De México, de Europa, de Estados Unidos, de Rusia. Es factible que haya producción nacional. La oposición retacea reconocimientos o miente sobre el panorama; las personas de a pie se anotan y festejan cuando llega su turno.

Esa infatigable tarea ranquea como la mejor política pública del Gobierno. El incremento de la recaudación impositiva añade un factor positivo. Acrecentar la inversión social, ayudar a empresas y laburantes en apuros sigue siendo la agenda prioritaria de un gobierno nacional y popular.

Alberto Fernández recobró, de momento y en buena hora, la conducción de la política sanitaria federal pese a la baja cooperación de demasiados gobernadores.

La innegable prioridad de la vida y la salud no alcanza en una sociedad compleja. También es imperioso recuperar el control de la economía, la creación de puestos de trabajo y la redistribución del ingreso. Metas irrenunciables para un gobierno nacional-popular.

Un ejemplo para recordar: Hace rato que el exceso de confianza del Gobierno lo hace cometer traspiés, errores evitables. Encara demasiados conflictos a la vez. Desde Vicentín, genera escenarios en los que sale derrotado. La Reforma Judicial centrada en los tribunales federales es un ejemplo clavado: ajena a los intereses de la gente y hasta a su atención.

Se aproxima el 25 de mayo, aniversario de la jura del presidente Néstor Kirchner con quien se formó Fernández. Puede ser útil recordar su praxis. Kirchner era un luchador que trataba de administrar los conflictos. Daba pelea, a menudo, pero también retrocedía cuando la correlación de fuerzas le parecía adversa: contra Juan Carlos Blumberg, por caso.

Personalizar a adversarios-enemigos, otra lección que daba Kirchner cuando mencionaba con nombre y apellido a Alfredo Coto, a Héctor Magnetto. Cuando prorrumpió “¿qué te pasa, Clarín?” o conducía un boicot contra Shell.

Escogía oportunidades y contrincantes: la Corte Suprema desprestigiada, los represores del terrorismo de Estado, el “pejotismo”. Metía la pata, claro, como en el enfrentamiento con las patronales agropecuarias. Pero siempre pensaba en estar fuerte, en acrecentar su poder democrático. El poder no es una materia inerte, como un canuto de plata en una caja fuerte. Es representación e imagen, se construye, se pulsea.

Construir poder en democracia es trabajoso, supeditado a las reglas institucionales. Necesario también en todos los tiempos. Inclusive en las terribles circunstancias que padecemos hoy.

FUENTE: Quien escribe; con los valiosos aportes de 

“LA DECADENCIA ARGENTINA” de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas.

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